Tema 4.
La Biblia: ¿cómo sabemos que es palabra de Dios?
“Pero ante todo sabed esto, que ninguna profecía de la Escritura es asunto de
interpretación personal, pues ninguna profecía fue dada jamás por un acto de
voluntad humana, sino que hombres inspirados por el Espíritu Santo hablaron
de parte de Dios.” (2Pedro 1:21-22).
Introducción
De manera inusual, voy a responder la pregunta de nuestro título desde la
introducción, porque nos tomará varias sesiones agotar más completamente
(aunque no exhaustivamente) nuestra respuesta.
¿Cómo sabemos que la Biblia es la Palabra de Dios? Lo sabemos porque
Jesucristo lo dijo. Jesús confirmó la autoridad del Antiguo Testamento
mientras predicaba, y prometió un Nuevo Testamento autorizado por medio de
sus agentes, los apóstoles. Jesucristo, el Hijo de Dios encarnado, asegura que
la Escritura es la Palabra de Dios, y por eso los cristianos creemos que la
Biblia es nuestra regla de fe y práctica y que al venir de Dios no tiene errores.
Yo estoy convencido que la Biblia es la Palabra de Dios porque hace un par de
milenios un hombre llamado Jesús clamó ser la revelación misma del Dios
invisible y demostró la veracidad de sus aseveraciones por medio de muchas
señales presenciadas por muchos testigos, siendo la resurrección la más
contundente de todas. por tanto, cuando resucitó de entre los muertos, sus
discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron la Escritura y la
palabra que Jesús había dicho‖ (Jn.2:23). Ya que Jesús es realmente quien
clamaba ser, el Hijo de Dios, porque lo demuestra con su resurrección,
entonces tengo razones para creerle también en cuanto a su testimonio sobre la
Escritura del Antiguo Testamento y su promesa del Nuevo Testamento.
Cuidado con un argumento circular
Considere el siguiente ejemplo: ―Yo creo que la Biblia es la Palabra de Dios.
Y como la Biblia viene de Dios, ella entonces clama esto mismo en sus
páginas diciendo que es la Palabra de Dios. Por lo tanto, la Biblia es la Palabra
de Dios. En este silogismo la conclusión ya está presente en las premisas, y
eso es una violación de la lógica básica. Es lo que se conoce como el error del
razonamiento en círculo o argumento circular.
Ahora bien, ¿no será un razonamiento circular declarar que la Biblia es la
Palabra de Dios sobre la base de las palabras de Jesús, cuando la única manera
de saber que Jesús enseñó esas cosas es que sus instrucciones se encuentran en
la Biblia? Podría parecer así a simple vista, pero al verlo de cerca, notaremos
que no es circular, sino lineal porque lo que estamos tratando de probar, esto
es, la inspiración divina de la Biblia, no está contenida en las premisas.
Estamos tratando de comenzar con la premisa número uno, que la Biblia
puede ser considerado un documento histórico confiable. En segundo lugar,
ese documento histórico registra en sus páginas el testimonio de las personas
que interactuaron en ese momento, entre los cuales hubo muchos testigos que
vieron e interactuaron con Jesucristo. Tercero, el testimonio histórico de los
testigos y del mismo Jesucristo es que él pretendía ser Dios. Y aparte de esto
Jesucristo decía que la Escritura era divinamente inspirada y que todo lo que
estaba escrito se debía cumplir. Si comprobamos que Jesucristo tenía
autoridad para hablar porque demostraba sus aseveraciones, entonces es
razonable creer su propio testimonio de que la Escritura vino directamente de
Dios.
El razonamiento es:
La Biblia es un libro histórico confiable.
Ese libro documenta la historia de Jesucristo.
La historia registrada en el Nuevo Testamento dice que Jesucristo confirmó
que el Antiguo Testamento vino de Dios, y prometió que el Nuevo
Testamento sería inspirado también.
La primera pregunta es, entonces, ¿La Biblia es un libro histórico confiable?
En esta sección vamos a tratar de manera general con el concepto de
inspiración, y por qué estamos convencidos de que la Biblia es la Palabra de
Dios, viendo un vistazo general de los argumentos sin entrar en profundidad.
En la próxima sección vamos a ver más en detalle el tema de la confiabilidad
de los manuscritos; y en la sección de más arriba consideraremos el tema de la
inerrancia, respondiendo algunas objeciones sobre aparentes contradicciones.
Luego de tres sesiones hablando de la Biblia como la Palabra de Dios,
entonces estudiaremos el tema central y zapata de la fe cristiana: Jesucristo
mismo. Entonces veremos qué dice el testimonio histórico que Jesucristo
pretendía ser; y luego invertiremos tiempo en tratar el tema de la resurrección
de Jesucristo como la piedra angular del cristianismo.
I. La Singularidad de la Biblia como libro universal.
Antes de proponer nuestros argumentos para considerar a la Biblia un libro
inspirado por Dios, es importante recordar en qué consiste este libro de libros
compuesto por 39 libros de la sección judía correspondiente al Antiguo
Testamento, y por 27 libros de la sección cristiana correspondiente al Nuevo
Testamento.
Cuando hablamos de la Biblia debemos reconocer que se trata de un libro
singular al compararlo con cualquier otro libro. La Biblia es algo único.
Ningún otro libro es similar a la Biblia en su conjunto. La singularidad de la
Biblia se refiere a un grupo de características diversas, habiendo sido escritos
en un largo período de 1,500 años, por más de 40 autores de diferentes épocas,
geografías y trasfondos, en tres idiomas (hebreo, arameo y griego) y que a la
fecha sigue teniendo vigencia y actualidad.
A- Singularidad en su continuidad
1. El conjunto de libros que forma la Biblia fue escrito durante un período de
tiempo de 1,500 años, más o menos, desde aproximadamente el 1500 a.c. al 95
d.c. cuando Juan escribió el Apocalipsis que es el último libro de la Biblia.
Esto es sorprendente porque a pesar de las diferentes épocas, el tiempo no fue
un obstáculo para que cada libro que fue escrito de manera particular y con un
objetivo específico contemporáneo encaje de manera tan coherente con el
resto de los libros a pesar de las diferencias de edad y trasfondo en cada uno
de ellos.
2. Fue escrito por unos 40 autores diferentes, representando gente de toda
condición: reyes, militares, líderes, campesinos, filósofos, pescadores,
recaudadores de impuestos, médico, labrador, pastor de ovejas, poetas,
músicos… Imaginemos que reunimos tan solo 10 autores de nuestra misma
época, para escribir un libro de temas controversiales, ¿cree usted que tendrían
coherencia sin contradicciones entre ellos?
3. Redactado en diferentes lugares (Moisés en el desierto; Jeremías en un
calabozo; David en las montañas y en el Palacio; Lucas durante un viaje, etc.)
4. Escrito en diferentes circunstancias termporales (David, en tiempos de
guerra; Salomón en propseridad y paz; Pablo en cárceles y viajes misioneros;
etc.)
5. Redactado en diferentes estados de ánimo: algunos con gozo; otros en
dolor y desesperación; en momentos de certeza y convicción; etc.
6. Redactado desde tres diferentes Continentes: Asia, África, Europa
7. Escrito originalmente en 3 idiomas diferentes: hebreo, arameo1 y griego.
8. Contiene diversidad literaria: historia, derecho, biografías, poesía, drama,
sátira, canciones, refranes, así como cartas, amonestaciones y exhortaciones
9. Aborda temas controversiales (matrimonio, divorcio, segundo matrimonio,
homosexualidad, adulterio, obediencia a las autoridades, la verdad y la
mentira, etc. Y todos estos temas los trata con el mismo criterio.
10. Mantiene Unidad Temática: a pesar de la distancia geográfica, del tiempo,
de los diferentes hombres que escribieron, cada una de las partes de la Biblia
encaja perfectamente con las demás.
Génesis: en el principio creó Dios los cielos y la tierra… y Apocalipsis: Vi un
cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra
pasaron...
El tema central de la Escritura es Jesucristo (Luc.24:27, 44)
B- Singularidad en su circulación
Piense en algún bestseller. Pocos bestsellers, si alguno, han llegado a vender
10 millones de copia, mientras que la Biblia ha circulado en miles de millones.
11. Es el libro más distribuido.
En muchos hogares hay por lo menos una Biblia. En cada Hotel hay un
ejemplar del NT. Se estima que el número total de Biblias vendidas llega a
miles de millones. Esto es más que cualquier otro libro en la historia de la
humanidad.
12. De hecho, la Biblia también fue el primer libro impreso en la ciudad de
Ment, Alemania, en 1450, por Gutemberg, inventor de la imprenta.
C- Singularidad en su traducción
13. Publicado en más idiomas: Más de 2,200 idiomas y dialectos, según las
Sociedades Bíblicas Unidas y se sigue traduciendo. Esas más de dos mil
traducciones constituyen tan solo un tercio de los 6,500 idiomas conocidos en
el mundo, pero estos 2,200 representan el medio primario de comunicación
del 90% de la población mundial.
D- Singularidad en su supervivencia
14. Supervivencia a través del tiempo. A pesar de que los autógrafos
(originales) fueron escritos en materiales perecederos y por ende era necesario
copiar estos textos de mano en mano por cientos de años, la Escritura nunca
ha perdido su estilo ni exactitud, ni preservación en el tiempo.
15. Supervivencia a través de persecuciones. Ha sido el libro más atacado de
la historia. Todos sus perseguidores han muerto y la Biblia sigue
diseminándose y predicándose cada vez más.
16. Supervivencia a través de la crítica. El famoso incrédulo francés, Voltaire,
que murió en 1778, declaró que dentro de 100 años el cristianismo sería
arrastrado y pasaría a ser pura historia. Solamente 50 años después de su
muerte, la Sociedad Bíblica de Ginebra utilizó la prensa de Voltaire y su casa
para producir grandes cantidades de Biblias.
Ningún otro libro ha sido tan picado, tan acuchillado, tan zarandeado, tan
escudriñado, tan difamado. ¿Cuál libro de filosofía o de religión o de
psicología o cuál obra de las bellas artes, sea de las clásicas o de las modernas,
ha sido objeto de tantos ataques como la Biblia? Y con tanto veneno y
escepticismo. Y con tanta minuciosidad y erudición. Y sobre cada capítulo,
cada línea, cada precepto. Pero millones de personas todavía aman la Biblia, la
leen y la estudian2
E- Singularidad en sus enseñanzas
17. Único en su enseñanza Profética.
Norman Geisler y William Nix dicen lo siguiente en su libro A General
Introduction to the Bible:
Según Deuteronomio 18, un profeta era uno falso si hacía predicciones que
nunca se cumplían. No hay profecías incondicionales en la Biblia acerca de
eventos que habían de suceder hasta ahora que no se hayan cumplido. Cientos
de predicciones, algunas de ellas pronunciados cientos de años antes, se han
verificado, y en forma literal. El tiempo (Dan.9), la ciudad (Miq.5:2), y la
naturaleza del nacimiento de Cristo fueron profetizados en el Antiguo
Testamento, como también docenas de otras cosas acerca de su vida, su
muerte y su resurrección (ver Isa. 53). Numerosas otras profecías también se
han cumplido, como la destrucción de Edom (Abd.1), la condenación de
Babilonia (Isa. 13), la destrucción de Tiro (Eze. 26) y de Nínive (Nah. 1-3), y
el regreso de Israel a su tierra (Isa. 11:11). Otros libros alegan tener in
inspiración divina, tales como el Corán, el Libro de Mormón y partes de la
veda [hindú]. Pero ninguno de estos libros tiene profecía que predice Como
resultado las profecías cumplidas constituyen una fuerte indicación de la
autoridad singular y divina de la Biblia.”
18. Único en su narrativa Histórica.
El profesor Albright, un distinguido arqueólogo, comienza su ensayo titulado
“El período bíblico” con estas observaciones sobre la calidad histórica de la
documentación hebrea en el Antiguo Testamento:
“La tradición nacional de los hebreos es superior a todas las demás en su
visualización clara de orígenes tribales y familiares. Buscamos en vano para
encontrar algo comparable en Egipto, Babilonia, Asiria, Fenicia, Grecia o
Roma. No hay nada comparable en las tradiciones de los pueblos nórdicos.
Tampoco ofrecen algo similar en la India o la China, ya que sus memorias
históricas más tempranas son depósitos literarios de tradiciones dinásticas,
algo distorsionadas, sin ningún vestigio del pastor o del campesino que estaba
antes que el semidiós o rey con quien los registros comienzan.
Tampoco en las más antiguas obras de historia índicas (las Puranas) ni en los
escritos históricos de los historiadores griegos más antiguos encontramos
insinuación de que los pueblos indoarios y helénicos habían sido nómadas que
inmigraron a sus tierras actuales del norte. Los asirios, es cierto, recordaron
muy vagamente que sus gobernantes más antiguos (cuyos nombres ellos
preservaron, pero sin detalles sobre sus hechos) habían sido moradores de
tiendas. Pero de dónde procedieron quedaba completamente en el olvido.”
Y sobre la veracidad de la ―Tabla de las naciones‖ de Génesis capítulo 10, el
profesor Albright concluye: “Queda como única en la literatura antigua, sin
siquiera un paralelo remoto entre los griegos… „La tabla de las naciones‟
permanece como un documento asombrosamente preciso”.
19. Único en su Carácter moral.
La Biblia no es un libro que algún hombre escribiría, si pudiera; ni es un libro
que el hombre podría escribir, si quisiera‖ (Lewis S. Chafer).
La Biblia trata con franqueza los pecados de sus protagonistas, aun cuando
esos pecados son un mal reflejo del pueblo de Dios, de sus líderes o aún de los
escritores bíblicos mismos. Por ejemplo:
Menciona los pecados de los patriarcas (Gn.12:11-13; 49:5-7).
Se denuncian los pecados del pueblo (Deut.9:24).
Se revela el pecado de adulterio del rey David con Betsabé y sus intentos
posteriores de ocultarlo (2Sam.11-12).
Los evangelistas que redactaron los evangelios pintan sus propios errores y
culpas como también de los demás apóstoles (Mat.8:10-26;
26:31-56; Mar.6:52; 8:18; Luc.8:24, 25; 9:40-45; Jn.10:6; 16:32).
Se expone el desorden dentro de la iglesia (1Co.1:11; 5:1; 15:12; 2Co.2:4).
La Biblia es un libro que se concentra en la realidad, no en la fantasía.
Presenta o bueno y lo malo, lo correcto y lo incorrecto, lo mejor y lo peor, la
esperanza y también la desesperación, el gozo y el dolor de la vida. Y así debe
ser, porque en última instancia, si Dios es su autor, la Biblia debe reflejar sus
atributos de justicia y verdad.
Cualquiera que lea la Biblia con honestidad no podrá negar cuán
acertadamente la Escritura juzga los fallos y la corrupción del carácter
humano. La Biblia perfora el alma con su crítica moral. Examina tu ser
interior mucho más eficazmente que lo que tú mismo podrías hacerlo.
F- Singularidad en su influencia sobre la literatura.
La cantidad de citas de la Biblia que se han escrito todo el mundo es tan
grande, que si todas las Biblias fuesen destruidas, podríamos reconstruirla en
todas sus partes esenciales usando las citas que están en los anaqueles de la
biblioteca pública de la ciudad.
La Biblia ha causado una gran influencia en la literatura universal. Dice
Gabriel Sirvan: “No hay otro documento que el hombre posee que ofrece tanto
al lector: instrucción ética y religiosa, poesía espléndida, un programa social,
un código legal, una interpretación de la historia, juntamente con todos los
gozos, dolores y esperanzas que fluyen en la vida humana y que los profetas y
líderes de Israel expresaron con fuerza y pasión inigualadas”.
De hecho, hay una gran producción bibliográfica derivada de la Biblia:
comentarios bíblicos, diccionarios, atlas, teología, educación religiosa,
himnología, idiomas bíblicos, historia eclesiástica, biografías, obras
devocionales, filosofía de la religión, apologética, etc., etc. Es interminable.
Ningún otro libro de toda la historia humana ha servido para provocar la
redacción de tantos libros como la Biblia.
G- Singularidad en su influencia sobre la civilización.
“Ninguna gran obra moral o religiosa, en todo el mundo, excede la
profundidad de moral en el principio del amor cristiano, y ningún otro tiene un
concepto de Dios más alto o espiritual que la Biblia. La Biblia presenta los
ideales más altos conocidos entre los hombres, ideales que realmente han
moldeado la civilización.” (Geisler y Nix).
“La Biblia trajo sus conceptos de Dios, del universo y de la humanidad a todos
los idiomas principales del Occidente y por lo tanto los introdujo en los
procesos intelectuales del hombre occidental” (Grady Davis, The New
Encyclopedia Britannica).
“Desde la invención de la imprenta (a mediados del siglo XV), la Biblia ha
llegado a ser más que la traducción de una literatura antigua oriental. No ha
llevado el aspecto de un libro extranjero ‘, más bien ha llegado a ser el libro
más disponible y más conocido, y ha servido como la fuente más segura y el
árbitro más confiable en todo el Occidente de ideales intelectuales, morales y
espirituales”.
Dice Jacques Rousseau, filósofo francés: “¡He aquí las obras de nuestros
filósofos! Con todo su estilo pomposo, ¡cuán pobres y despreciables son en
comparación con las Escrituras! ¿Será posible que un libro a la vez tan
sencillo y tan sublime fuera sólo la obra del hombre?”
Conclusión razonable sobre la singularidad de la Biblia
Hasta este punto nuestra intención no ha sido demostrar con estos argumentos
que la Biblia es la Palabra de Dios, sino demostrar que la Biblia es singular y
únicamente superior a todos los demás libros que se han escrito en la
humanidad.
Alguien dijo “Si tú eres una persona razonable que buscas la verdad, entonces
leerás el libro que ha ganado más atención que cualquier otro libro. La Biblia
es ese libro.” Sería necio privarse de leerlo por algún prejuicio sin
fundamentos.
II. La Confiabilidad de la Biblia como documento histórico.
Independientemente de que usted crea que la Biblia es o no de origen divino,
debemos tratar de evaluarla de manera objetiva para comprobar si por lo
menos puede ser considerada como un documento histórico confiable.
Una cosa es que usted no crea que la Biblia contiene la voluntad expresa de
Dios la cual él quiso dejar por escrito para que toda la humanidad tenga una
referencia absoluta de su creador, y otra cosa es que usted tampoco acepte que
tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo Testamento constituyen una
documentación de carácter histórico confiable.
Dice John Warwick Montgomery: “Ser escéptico en cuanto al texto resultante
de los libros del Nuevo Testamento es permitir que toda la antigüedad clásica
caiga en la oscuridad, porque ningún documento del período antiguo está tan
bien atestiguado bibliográficamente como el Nuevo Testamento”.
Ahora, ¿por qué decimos que la Biblia es un documento histórico
confiable?
A. La Biblia ha soportado la prueba historiográfica.
La historiografía es la ciencia para hacer historia. Rige los principios de cómo
documentar los hechos para ser registrados históricamente, y cómo analizar la
historia ya documentada. En ese sentido podemos decir acerca de la Biblia:
1. El Antiguo Testamento es una referencia histórica universal
La Biblia es considerado el libro histórico más antiguo y ejemplar. Dice The
Cambridge Ancient History en el tomo 1, p. 222, “Los israelitas
definitivamente muestran una fuerza intelectual extraordinaria para obras
históricas, y el Antiguo Testamento incluye la redacción de historia más
antigua que existe”.
También mencionamos al profesor Albright (ver más arriba la singularidad
número 18) donde citamos al profesor diciendo que el Antiguo Testamento es
incomparable como registro histórico de antiguas civilizaciones.
2. Para el Nuevo Testamento, Lucas es considerado por círculos no
cristianos como el historiador más riguroso que se conoce de la
antigüedad. Sus obras, el evangelio de Lucas y los Hechos de los Apóstoles
constituyen registros históricos que han recibido los elogios de la
historiografía.
B. La Arqueología confirma el testimonio histórico de la Biblia.
Lugares que la Biblia relata y que no existen hoy, se habían puesto en tela de
juicio y luego se descubrieron por la arqueología.
Se dudaba que en el tiempo de Moisés existiera la escritura, pero hace unas
décadas que se descubrió unas tablillas de piedra en un patio de una casa de
Oriente donde se encontraron 320 cartas (Tel El Amarna) que correspondían a
los cónsules egipcios de la época anterior a Moisés. Momias de reyes
mencionados como Ramsés II.
La cantidad de manuscritos bíblicos es abrumadora comparada con los
clásicos históricos. Por ejemplo, tenemos más de cinco mil copias del Nuevo
Testamento que datan de 50 a 225 años desde la redacción de su original hasta
la copia más reciente. Mientras que en el caso de la historia de Heródoto
tenemos solo 8 copias y data de 1,350 años desde el original hasta la copia
más reciente.
Los rollos del mar Muerto en la cueva de Qumran, posiblemente el
descubrimiento más trascendental que testifica la confiabilidad de los
manuscritos. Vamos a ver este tema luego en más detalle, pero baste
mencionar que la importancia de ese evento es que las copias manuscritas del
AT encontradas en Qumram eran mucho más antiguas que las que se tenían en
ese momento, y al compararse esas copias antiguas con las más recientes se
comprobó que no había alteraciones y que los manuscritos que tenemos son
confiables.
Aunque la confiabilidad básica de los documentos bíblicos ha sido verificada
una y otra vez con el pico y la pala de los arqueólogos, muchos eruditos
persisten en ignorar completamente mucha información bíblica porque los
hallazgos entran en conflicto con sus antipatías preconcebidas hacia el
concepto total de que
Dios habló a través de palabras humanas.
C. Descubrimientos científicos confirman el testimonio histórico de la
Biblia.
William Harvey (1627), descubrió que la sangre era lo que daba la vida, pero
ya la Biblia lo decía 1500 años antes. Lev. 17:11.
Dios mandó a Abraham a circuncidar a los varones recién nacidos en el octavo
día. ¿Por qué el día octavo? En los seres humanos, la coagulación de la sangre
depende de tres factores: (a) plaquetas; (b) vitamina K; y (c) protrombina. Los
científicos ahora se dan cuenta que la vitamina K es responsable por la
producción (a través del hígado) de protrombina. Si la vitamina K es
deficiente, los niveles de la protrombina serán bajos y puede ocurrir
hemorragia. En el octavo día, la cantidad de protrombina presente es
realmente elevada a más del 100 por ciento de lo normal. De hecho, el octavo
día es el único día en la vida del varón en el cual éste sería el caso bajo
condiciones normales. Si la cirugía es llevada a cabo, el día octavo es el día
perfecto para hacerlo.
La redondez de la tierra fue una teoría propuesta por Galileo y Copérnico pero
la Biblia hacía alusión a ello 750 a.c. cuando la gente común pensaba que la
tierra era plana (Is.40:22; Job. 26:7)
Recientemente se descubrió que las estrellas emiten sonido. ―Cuando las
ondas de éter vibran rápidamente constituyen la luz, y esta vibración crea a la
vez un sonido musical. La Biblia ya mencionaba que las estrellas cantan o
alaban a Dios (Job 38:7; Sal.148:3).
III- ¿Cómo saber que la Biblia es la Palabra de Dios?
Ya hemos visto que la Biblia es un libro único o singular ; y también vimos
que es un libro históricamente confiable. Sin embargo, el hecho de que un
libro sea sobresaliente y que sea confiable históricamente no constituye en sí
mismo una prueba que demuestra que es “inspirado” por Dios.
Hay varios argumentos acumulativos que nos sirven para creer
razonablemente que la Biblia realmente es Palabra de Dios.
A. La Biblia clama ser Palabra de Dios.
Es cierto que el hecho que un libro clame ser la Palabra de Dios, no lo hace
Palabra de Dios. Sin embargo, si la Biblia no pretendiera ser Palabra de Dios,
entonces estamos en problemas, porque por más profecías cumplidas, o
perfección literaria, o nobleza moral, si no clama ser procedente de Dios,
entonces es muy difícil atribuirle esto a tal libro. Y es interesante que pocos
libros en el mundo claman ser ―divinamente inspirados‖, así que la pregunta
es válida: ¿clama la Biblia ser Palabra de Dios? La respuesta es
contundentemente afirmativa.
La Biblia misma clama ser la Palabra de Dios (2 Ti.3:15-16; 2Pe.1:20;
Apoc.22:6-7; 1Pe.1:10-11; He.1:1). Muchos textos dicen “Así dice Jehová”.
Los libros no inspirados reconocen sus limitaciones, pero la Biblia declara que
las palabras que están escritas en ese libro son eternas, no pasan, porque son
palabras dichas por Dios mismo (1Pe.1:23 dice que “la Palabra de Dios vive y
permanece para siembre” y Jesús dice que sus palabras no pasarán, sino que
todo se cumplirá, Mat.24:35).
Además, los enunciados tales como “Dios dijo...” o “estas son las palabras del
Señor...” aparecen miles de veces en el Antiguo Testamento como en el
Nuevo Testamento. De hecho, ―existen 2,700 declaraciones en el Antiguo
Testamento solamente, las cuales hacen reclamación directa de que la Biblia
es la Palabra de Dios (Ridenour, 1967, p. 2).
Así que tenemos en la Biblia un registro histórico confiable, avalado por la
ciencia y la arqueología, que también clama ser ―Palabra de Dios-.
B. Las Profecías cumplidas demuestran que los profetas hablaron de
parte de Dios.
El apóstol Pedro dijo en su segunda carta que ―ninguna profecía fue dada
jamás por un acto de voluntad humana, sino que hombres inspirados por el
Espíritu Santo hablaron de parte de Dios.” (2 Pedro 1:21).
¿Cómo sabemos que estos hombres, como dice Pedro, realmente hablaron y
documentaron estas palabras no por su propia invención, sino que hablaron de
parte de Dios? El método que Dios usaba eran las señales proféticas.
El profeta debía profetizar un evento de muy corto plazo para que la gente
validara de inmediato si era verdadero, y a seguidas podía profetizar eventos
de más largo plazo cuyo cumplimiento se podía efectuar siglos después. Si no
se cumplía la profecía de corto plazo del profeta era falso, y debía ser
apedreado. Pero si se cumplía, todavía se validaba que el tal profeta fuera
coherente con los mandamientos del Señor. Esto puede ser revisado en
Deuteronomio 13:1-5; 18:20-22. La Biblia está repleta de profecías contra las
naciones del mundo antiguo y solo de la persona de Cristo existen más de
trescientas profecías que se cumplieron en su primera venida. Damos algunos
ejemplos.
Profecías acerca de distintos lugares: el caso de Tiro.
Ya nos referimos anteriormente a la profecía de Babilonia, permítanme dar
otro ejemplo con la profecía de Tiro.
La Biblia predice la destrucción de la ciudad de Tiro con gran precisión.
Ezequiel predijo que Nabucodonosor, Rey de Babilonia, destruiría la ciudad
(Ezequiel 26:7,8). Muchas naciones se levantarían en contra de Tiro (26:3). La
ciudad sería allanada y barrido su polvo como una peña lisa (26:4). Los muros
de la ciudad, su madera, y su polvo serían arrojados al mar (26:12). El área
circundante se convertiría en un lugar de tendederos de redes (26:5). Y
finalmente la ciudad nunca sería reedificada a su gloria antigua (26:14). La
historia registra que cada una de estas predicciones se hizo realidad. Tiro, una
ciudad costera de los tiempos antiguos, tenía un muy inusual arreglo. En
adición a la ciudad interior, había una isla alrededor de tres-cuartos de milla a
poca distancia de la costa. Nabucodonosor sitió la tierra principal de la ciudad
en el 586 a.C., pero cuando finalmente pudo ocupar la ciudad en el 573 a.C.,
su victoria fue menguada. Ignorado por él, los habitantes habían dejado la
ciudad y se habían mudado a la isla—una situación que permaneció
virtualmente incambiable por los próximos 241 años. Luego, en el 332 a.C.,
Alejandro el Grande conquistó la ciudad—pero no con facilidad. Para llegar a
la isla, él hizo que su ejército, literalmente, ―deje limpio- la tierra principal
de sus escombros, y luego empleó esos materiales (piedras, madera, y tierra)
para construir un “puente de tierra” a la isla. Pero, aunque Alejandro causó
daño severo sobre la ciudad, ésta todavía permaneció intacta. De hecho, ésta
creció y menguó durante los próximos 1,600 años hasta que finalmente, en el
1291 d.C., los musulmanes destruyeron totalmente a Tiro. La ciudad nunca
recuperó su posición o riqueza y poder que una vez tuvo. El profeta Ezequiel
miró 1,900 años en el futuro y predijo que la ciudad de Tiro sería una peña lisa
donde los pescadores se juntarían para tender sus redes. Y eso es exactamente
lo que la historia registra (vea Bromling, 1994, p. 96; Major, 1996, pp. 93-
95).5
Profecías acerca del Mesías, que se cumplieron en Jesucristo.
Solo estamos mencionando algunas porque son más de 300.
Nacido de una virgen (Is. 7:14 comp. Mat.1:21-23)
El lugar de nacimiento, Belén (Miqueas 5:2 comp. Mat.2:5-6)
Descendiente de la tribu de Judá (Gn.49:10; Miq.5:2 [Link].1:2;He.7:14)
De la casa de David (Jer.23:5 comp. Luc.3:23, 32)
Sería llamado Emmanuel (Is.7:14 comp. Mateo 1:23; Luc.7:16)
Su muerte en la cruz (Sal.22:1, 7, 12, 13, 16, 17...)
Crucificado entre ladrones (Is.53:12; como. Mat.27:38)
Sepultado en la tumba de un rico (Is.53:9; comp. Mat.27:57-60)
Su resurrección (Sal.16:10; comp. Hech. 2:25 – 32)
Solamente el día de su muerte se cumplieron unas 29 profecías
(Traicionado por un amigo, vendido por 30 piezas de plata; abandonado por
sus discípulos; acusado por testigos falsos; etc.)
Todas las anteriores son de su primera venida. La Biblia tiene muchas otras
profecías para la Segunda Venida del Señor.
C. Jesucristo demostró con sus señales, y principalmente con Su
resurrección que Él era quien clamaba ser, el Hijo de Dios, y teniendo esa
autoridad, Cristo confirmó que el Antiguo Testamento vino de Dios, y
prometió que el Nuevo Testamento sería también inspirado.
En otra sesión estaremos hablando del tema de Jesucristo y de la resurrección.
Por ahora, baste con decir que, ya que el testimonio de la Biblia es
históricamente confiable, podemos creer razonablemente que Jesucristo dijo
que los documentos de la Biblia son palabras verdaderas de Dios que no
pueden ser quebrantadas. Y basándonos en la autoridad de Jesucristo,
podemos confiar que la Biblia es Palabra de Dios.
¿Qué dijo Jesús del Antiguo Testamento?
Se refirió a todo el AT como las Escrituras (Mat.22:29)
Mencionó el contenido profético del AT (Mat.26:54)
Enseñó que todas las Escrituras hablaban de Jesús (Lc.24:27, 44;Jn.5:39)
Habló de libros individuales del AT (Mat.22:43; 24:15)
Mencionó eventos del AT (Luc.17:27)
Le llamó “Palabra de Dios” a las Escrituras del AT (Jn.10:35)
Se refirió que fue escrita por hombres movidos por el Espíritu Santo
(Mat.12:36 ―El mismo David dijo por el Espíritu Santo).
Jesús confirmó la autoridad de personajes y eventos que han sido puestos
en duda:
Moisés (Mar.7:10)
Isaías (Mar.7:6)
Daniel (Mat.24:15)
La Creación (Lc.11:51)
Adán y Eva (Mat.19:4,5)
Noé y el diluvio (Mt.24:37-39)
Sodoma y Gomorra (Luc.10:12)
Jonás y el gran pez (Mat.12:39-41)
Cristo dijo: “Pero más fácil es que pasen el cielo y la tierra, que se frustre
una tilde de la ley” (Luc.16:17)
Su autoridad final era la Escritura y por eso argumentó a Satanás en la
tentación “Escrito está” (Mat 4:4).
Jesús prometió el Nuevo Testamento
Antes de dejar a sus discípulos, Jesús les prometió que vendría el
Espíritu Santo para recordarles todas las palabras de Cristo (Jn.14:25-26)
El Espíritu Santo vendría a guiarlos a la verdad (Jn.16:13)
Durante todo el siglo I después de la ascensión de Jesucristo al cielo, los
apóstoles se constituyeron en agentes de la revelación completa y definitiva de
Jesucristo, que continuó enseñando y obrando por medio de ellos (Hech.1:1)
Los apóstoles recibieron las llaves del reino (Mat.16:19)
Recibieron el Espíritu Santo (Hech.8:14,15; 19:1-6)
La iglesia basó su enseñanza en el “fundamento de los apóstoles”(Ef.2:20)
Al final de la era apostólica las cartas inspiradas estaban circulando en las
iglesias, y el mismo apóstol Pedro llama ―Escritura a las cartas de
Pablo(2Pe.3:15b-16)