Libro de Texto Filo 1 CCH, 2025 (Copia)
Libro de Texto Filo 1 CCH, 2025 (Copia)
PLANTEL VALLEJO
y en el
2025
PROGRAMA DE FILOSOFÍA I
INTRODUCCIÓN A LA FILOSOFÍA
4.- La magia.
2
UNIDAD II. LOS PROBLEMAS FUNDAMENTALES DE LA FILOSOFÍA Y SUS
DISCIPLINAS DESDE DONDE SE ABORDAN.
7). – La verdad del mundo como creación de Dios para Santo Tomás de Aquino.
8). – La verdad esta en las cosas particulares y la negación de los universales para
Guillermo de Ockhamm. 3
9). – El Método experimental como el medio para encontrar la verdad en Francis
Bacon.
10). – La verdad está en las Leyes Universales para Heráclito, Pitágoras, Galileo,
Locke y Kant.
14). – La verdad como el conocimiento científico que debe servir para ‘dominar’ el
mundo para el positivismo de Augusto Comte.
15). – La verdad como una transformación histórica en las ideas del hombre para
Carlos Marx.
4
PROPÓSITOS GENERALES DEL CURSO:
3.- Reflexionar filosóficamente acerca de nuestro propio ser, nuestra realidad social
y nuestro entorno.
4.- Justificar y fundamentar nuestros juicios en paradigmas de la tradición filosófica.
6.- Proponer nuevos paradigmas que transformen nuestra propia realidad y nuestro
entorno.
CRITERIOS DE EVALUACIÓN:
NOTAS ACLARATORIAS:
5
2.- El hecho de que algún estudiante no se haya presentado a una clase (con o sin
falta justificada), no lo exime de su responsabilidad de investigar y realizar por su
cuenta la actividad o tarea solicitada; Por lo cual deberá presentarlo a la
clase siguiente inmediata a su falta (es decir, el primer día que se presente posterior
a su falta) con todos los criterios solicitados.
3.- A pesar de que las asistencias solo cuentan un 10% de la evaluación total de una
unidad, ese 10% sólo le sirve al profesor para integrarlo a las otras actividades y
evaluar el 100%, pero no quiere decir que con que el estudiante asista un 10% de
sus clases ya cumplió . El estudiante no deberá tener más de 2 (DOS) faltas
injustificadas durante una Unidad, ya que a la tercera falta se anulará toda su
evaluación de esa Unidad, a pesar de que haya entregado todas sus tareas y
actividades, por lo que su calificación será equivalente a 0 (cero) en la misma.
El estudiante que llegue a tener 5 faltas injustificadas durante 1 Unidad,
automáticamente será dado de baja del semestre.
6
TAREAS Y ACTIVIDADES DE EVALUACIÓN.
Páginas de la 9 a la 45.
ACTIVIDAD No. 4.
Estudia todos los puntos de los temas:¿Para qué me sirve la filosofía?, la filosofía y
sus modos de reflexión y lógica, dialéctica y retórica de las páginas 15 a la 46 y realiza
en tu libreta apuntes de cada tema y subtema que deberás entregar la fecha
acordada.
7
ACTIVIDAD NO. 5. REALIZA TU EXAMEN.
Tu examen está conformado por dos partes:
2.- Un problema familiar. (Por ejemplo, Mis papás o familiares siempre pelean por
todo, no me gusta la forma en que mi familia me (nos) trata, no me siento a gusto
con mi familia, en mi familia no existe una buena educación, me desagrada que en
mi familia no nos alcance el dinero, etc.)
3.- Un problema social. (Por ejemplo: en el lugar en que vivo hay mucha
delincuencia, Las autoridades no escuchan ni atienden nuestras necesidades, las
calles siempre están sucias, con tantos problemas sociales se le pierde sentido a la
vida, existen muchos problemas de adicción que nos esclavizan como el alcohol, el
tabaco, las drogas, las nuevas tecnologías y las redes sociales, etc.)
¿Qué debo de hacer con cada uno de esos cuatro problemas anteriores?
Responde en cada problema con base en preguntas que guíen tu reflexión como por
ejemplo las siguientes: 1.- ¿Qué esta sucediendo (menciona el problema)?
8
2.- ¿Cuáles son las situaciones en las que este problema se (me) manifiesta? 3,.-
¿Por qué sucede esto (todas las razones o causas que encuentres)? 4.- ¿cómo me
hace sentir esta situación? 5.- ¿Qué me hace pensar? 6.- ¿Qué verdades,
creencias, ideologías o paradigmas he adoptado o me han inculcado que me
hacen sentir, pensar y actuar ante estos problemas como lo hago? 7.- ¿Realmente es
verdadero y/o es bueno lo que me dijeron? 8.- ¿Qué sentido tiene (o sea, por qué es
o sería importante) darle una respuesta o solución a esta situación en mi vida? 9.-
¿Hacia dónde (hacia qué forma de vida o situación nueva) me (nos) conduce esta
situación? 10.- ¿Hacia dónde me gustaría que se condujera esta situación y con qué
propósito? 11.- ¿qué puedo hacer yo y qué no puedo hacer, o sea, en qué puedo yo
contribuir, para que esto tome otro cause? 12.- ¿Qué nuevos valores debo incorporar
en mi vida o en la sociedad para transformar de mejor manera esta realidad? Estas
preguntas son una guía para tu reflexión, no son obligatorias que contestes a
todas y cada una. Pero sería preferable que tomaras en cuanta algunas o
varias de ellas, como guía para reflexionarlas.
Actividad No. 6. Deberás leer la introducción y los 5 primeros Capítulos del libro de
Fernando Savater, Las preguntas de la vida , edit. Ariel y REALIZAR UN REPORTE
DE LECTURA de DOS CUARTILLAS POR CAPÍTULO COMO MÍNIMO (27
renglones como mínimo es una cuartilla en hoja de tu libreta tamaño profesional).
Son 5 Capítulos, más la introducción (12 cuartillas en total).
Actividad No. 7. Realiza tus apuntes de la Unidad II: los problemas fundamentales de
la filosofía y sus disciplinas desde donde se abordan; páginas 61 a la 74 y entregalos
al profesor.
Actividad No. 8. Examen. Escoge un problema ontológico o metafísico,
epistemológico, lógico, antropológico-filosófico, axiológico, ético y estético, y
reflexiona filosóficamente acerca de él, en media cuartilla cada uno.
9
UNIDAD III. Fundamentación filosófica: el problema del conocimiento de la
verdad (epistemología) en la historia de la filosofía.
10
CALENDARIO DE FECHAS DE ENTREGA DE TRABAJOS Y ACTIVIDADES DE
EVALUACIÓN DEL IEMS
ACTIVIDAD 2. Lectura: la
apología de Sócrates
ACTIVIDAD 3
Lectura: Gabriel Vargas
Lozano, Filosofía ¿para qué?,
Edit. UAM- Ítaca.
ACTIVIDAD 4. Entrega de
apuntes de la Unidad 1.
ACTIVIDAD 5. EXAMEN.
II ACTIVIDAD 6 . Lectura: libro,
Fernando Savater, Las
preguntas de la vida, Ariel. (De
la Introducción al Capítulo 5).
ACTIVIDAD 7. Apuntes de la
Unidad 2: Los problemas
fundamentales de la filosofía y
sus disciplinas desde donde se
abordan:
ACTIVIDAD 8. Examen
(entrega de ensayos
cortes de media cuartilla
por cada disciplina
filosófica.
III ACTIVIDAD 9. EL
problema de la verdad en
la historia de la filosofía;
Apuntes.
11
UNIDAD I. ¿QUÉ ES Y PARA QUÉ SIRVE LA
FILOSOFÍA?
Cuando tenía 17 años, yo sabía que quería ser filósofo, pero no acababa de
entender qué era aquello, entonces salí de mi pueblo para ir a la ciudad. Allá en
la Facultad, en las aulas, los maestros me enredaron con sus
definiciones, me confundieron con sus teorías y me recomendaron libros que
no entendía. Confundido y decepcionado volvía a mi pueblo y mientras
pensaba en otras alternativas ayudé a mi padre a cultivar el campo. Si, mi
padre siempre humilde y activo, con sus pies y manos siempre en la tierra, bajo
el cielo, siempre pensando en los suyos bajo la gracia de lo divino.
Un día, sentádonos a descansar en el surco, mi padre me preguntó: ¿qué te pasa?
Después de contarle mi confusión y decepción mi padre sonrió. Yo no lo entendí.
Luego, bajando la mirada le pregunté:
− ¿Tú sabes que es la filosofía?
12
bebedero. Todas las aves estaban cercadas, no fuera que alguna se escapara, se
perdiera o alguien se la fuera a arrebatar”.
“Ya acostumbrado el aguilucho, el campesino lo soltaba en el campo para
complementar su alimentación, lo mismo que a las gallinas, se decía bondadoso
por dejar libres a las aves, pues sabía que todos regresarías al corral. Así pues, el
águila creció y se comportó como una gallina”.
“Cierto día, pasó por su casa un biólogo ecologista que, al ver al águila escarbando
en el suelo, fue a hablar con el campesino:
- Esta no es una gallina, ¡es un águila!
“Pero el águila no voló, aterrada, con sus patas se aferró al palo con que el
ecologista la llevaba para que no lo lastimara con sus garras”.
- Le dije que ella ahora era una gallina, reiteró el dueño.
“Al otro día fueron con el águila a una montaña cercana. El águila, extrañada de tal
ambiente miraba con inquietud y algo de temor tanto espacio abierto. El ecologista
levantó el ave, la impulsó y ésta, instintivamente abrió las alas mientras oía
al ecologista:
-¡Águila! ¡Mira ese horizonte, mira ese sol allá a lo lejos, los verdes campos allá
abajo, mira todas esas nubes, búscalas! ¡No te conformes con el alimento que te
dan, pues otros lo cosecharon! ¡Busca tu propio alimento, crea tus propias moradas!
¡Cuida la naturaleza en tu volar porque de ella y en ella vives! ¡Ahora podrás ver las
montañas desde lo alto, lo bajo, desde diferentes perspectivas!
13
¡Despierta tu naturaleza y vuela como el águila que eres!
“Cuando el águila comenzó a ver todo esto, mientras el hombre le gritaba, fue
quedando maravillada con la belleza de la naturaleza que nunca había visto, Estuvo
confusa al principio sin entender por qué había estando tanto tiempo alienada, Sintió
su sangre de águila correr por sus venas, sintió tensarse en los músculos de sus
alas mientras practicaba el vuelo, y llena de angustia por asumir su libertad
ante lo desconocido y lo misterioso, decidió soltarse y partió en un hermoso vuelo
hacia el horizonte azul”.
14
Tema II. ¿Para qué me sirve la filosofía?
Para poder entender la utilidad de la filosofía es necesario identificar si la filosofía
por ser una forma de vida es una creencia, un saber o un conocer, o bien, implica los
tres o es o es independiente de los tres.. Veamos la diferencia entre creer, saber y
conocer.
I. CREER.
15
1.- CREENCIAS NO JUSTIFICADAS. Cuando afirmamos algo como verdadero, pero
no tenemos evidencias de ningún tipo que justifiquen nuestra creencia. Por ejemplo:
“yo creo que existe vida en otros mundos”, “Yo creo que tenemos un alma”, “Yo creo
en el destino”, “yo creo que hay vida después de la muerte”, etc. En estas creencias,
así dichas simplemente, no existen evidencias racionales, ni empíricas ni
experimentales, que den sustento a nuestra creencia y, por tanto, no se justifican por
sí mismas. La mayoría de estas creencias son conocimientos sociales o de sentido
común, que, aunque no tienen una justificación racional, empírica o experimental,
pero le dan un sentido a nuestra vida o algún aspecto de ella, nos hacen actuar,
comunicarnos, relacionarnos, compartir nuestra vida, y por ello las sostenemos
como válidas o verdaderas.
Sin embargo, algunas creencias que son sociales, que a su vez las asumimos como
personales, al no estar justificadas, es decir, carecen de un sustento en la realidad,
suelen ser falsas o no tan buenas; tal es el caso de los prejuicios,
estereotipos, supersticiones, chismes, etc.
Ejemplos: todos los roqueros son violentos, pasar debajo de una escalera es de
mala suerte, las chicas que usan minifalda son prostitutas, defender tus ideas
ante tus padres es faltarles el respeto, etc.
16
puede verificar de manera objetiva en la realidad natural o humana, y se recurre a
la pura intuición o a la demostración racional como medio de establecer
premisas y/o conclusión. Por ejemplo: cuando hablamos de temas como la
existencia del alma o de Dios, sobre el fenómeno de la muerte, el origen y fin del
universo, sobre lo infinito, lo eterno, o las matemáticas, etc., cosas que no
están al alcance ni de nuestra experiencia ni de nuestros sentidos y no lo
podamos verificar de algún modo ni con la realidad interna o externa, pero sí lo
podemos demostrar exclusivamente de manera racional mediante la
argumentación lógica o la matemática. Regularmente se infieren por deducción
lógica.
17
Por ejemplo: Aristóteles pensaba que “Si todo tiene una causa, la causa última que dio
origen a todas las cosas del universo no la podemos conocer ni siquiera pensar
racionalmente, mucho menos tener experiencia de ella, pero sabemos que esa causa
es real, sabemos que “así es”, aunque no sepamos nada de ella (qué es cómo es,
porque, etc.), siendo una causa no causada (un motor inmóvil)”.
Lo mismo podemos decir, de la comprensión del infinito y lo eterno, aunque no los
podamos comprobar racional, empírica o experimentalmente; del espacio y el
tiempo, de la muerte y el alma, etc.
Por otra parte, la fe se da también, en la vida cotidiana, actitudes o acciones de los
mismos seres humanos y significa la plana seguridad y confianza y esperanza en una
persona, en una acción en un acontecimiento que le da sentido a la existencia, una
razón de ser, de estar y de proyectar una acción o la vida, aunque no se entienda o
conozca racionalmente el suceso, es decir, aunque no necesariamente tengamos una
explicación lógica de ello ni evidencias sensoriales objetivas. Por lo que la fe implica la
“voluntad”, la afirmación (así es), la proyección, el trabajo y la constancia, sin dar lugar
a dudas o posibilidad de que algo no se cumpla, incluyendo sucesos que rebasan lo
humana e históricamente posible. Por lo que la fe no es un simple, “estar a la
espera” pasivo, sino una acción aferrada y contante.
Su justificación se basa “no en un hecho ya realizado”, sino en la firme seguridad y el
deseo real de una “posibilidad de realización”.
Ejemplo: “No me doy por vencido”, “tengo fe en que sanará”, “Tengo fe en entrar a la
UNAM”,
Esquema de Emmanuel Kant:
Opinión Fe Ciencia
18
II. EL SABER.
19
A. Saber sin conocer:
B. Saber con conocimiento: Pero puede suceder que además de saber realizar
algo en la práctica, la persona también tenga los conocimientos y en ellos
fundamente o complemente su acción, es decir, que tenga una explicación
racional y un entendimiento teórico, objetivo, detallado, comprobado, profundo,
riguroso y verdadero del fenómeno. En este sentido la Sabiduría se convierte
en un CONOCIMIENTO TEÓRICO-PRÁCTICO.
20
África, pero nunca haber estado allí), por lo que la mayor parte del saber se
fundamenta en el conocimiento ajeno o en sabidurías sociales verdaderas y
consistentes, por ello, es un saber comunitario. Otros saberes si se construyen a
partir de nuestra experiencia directa con las cosas, convirtiéndose en
conocimientos. Por ello, nuestro saber cotidiano se va construyendo a través del
enlace de nuestras propias experiencias y de los testimonios ajenos (nuestro
saber es una red comunitaria). Los saberes, este sentido, pueden transmitirse
porque son colectivos. Lo importante son las razones que justifican dicho
saber.
"La mayoría de nuestros saberes, en realidad no han tenido por base nuestra
propia experiencia sino el testimonio de la ajena", quiere decir que, muchas de
las cosas que sabemos parten de un conocimiento global, o sea que, existen
saberes que se comparten por grupos o diversas personas, aunque quizás nunca
tengan la experiencia directa de estar ahí. “El saber científico de una comunidad
se levanta sobre los conocimientos compartidos y contrastados de muchos de
sus componentes. Así, no solo el saber, también el conocer supone una
actividad comunitaria". Desde este punto de vista, este tipo de saber comprende
los conocimientos, las costumbres, tradiciones, ritos, e historia de un lugar,
aseverando el dominio del linaje sobre su medio, teniendo como objetivo
descubrir la realidad tal cual es, para cualquier individuo racional con la entera
libertad de opinión plenamente comprendida en saberes objetivos diferenciando y
comparando entre si las repetidas prácticas derivadas de contextos diferentes.
“Otro tipo de saber es el saber hacer, el cual; puede referirse a cualquier tipo de
habilidades o capacidades, sean practicas o teóricas, reflexivas o no”. Es decir, se
refiere al desarrollo o ejecución de ciertas destrezas o habilidades en función de un
tema o actividad en específica.
21
Finalmente hablaremos sobre la sabiduría, la cual; "es el conocimiento de aquello
que tiene relación con los valores último, los que redundan en el
perfeccionamiento del hombre. Los ideales de vida buena. Desde esta perspectiva,
la sabiduría es el conjunto de saberes amplios y radicales que se alcanzan por
medio del estudio o la práctica. Las expectativas sobre lo bueno o perfecto en la
máxima integridad del ser”. Dicho de otra manera, "procede por repeticiones
verbales, metáforas, asedios lingüísticos, imágenes sucesivas. Porque las
presentaciones del sentido profundo del mundo y la vida pueden ser infinitas. Ideal
de la sabiduría es la comprensión personal de la plenitud innombrable de cada
cosa. Por ello el sabio conoce siempre más cosas de las que puede decir". Es
decir, la sabiduría parte de la práctica constante expresando, describiendo o
calificando un mensaje a través de su similitud o semejanza con otros
mensajes”.
III. CONOCER.
Por lo que es una creencia válida y verdadera en donde las proposiciones que
se expresan son lógicamente correctas (es decir, tienen coherencia y
congruencia) y epistemológicamente verdaderas, es decir, corresponden
efectivamente con la realidad.
22
justo; Puedo tener conocimiento sobre el Teorema de Pitágoras, sin saber aplicarlo
en la vida práctica o en mi entorno.
23
Se justifica en experiencias
Para Villoro:
"Conocer implica, haber tenido experiencias directas de x (y, por ende, que x
exista), integrar en la unidad del objeto x diferentes experiencias de x, poder tener
ciertas respuestas intelectuales y adecuadas frente a x"; En este sentido, conocer
es poder establecer y compartir una serie de prácticas individuales en reiteradas
ocasiones frente al mismo objeto, unificando en su totalidad todos los
elementos que lo componen, es decir; saber describir, maniobrar, integrar y
profundizar en su totalidad, por lo tanto; el interés de conocer es
imprescindiblemente personal y específico. Por ello, cuando decimos que
conocemos algo es porque no solo sabemos describir sus partes, sino
también; el fondo, la textura, la estructura, la composición, los matices y
mantener una relación directa con el objeto en distintos escenarios, o sea que,
logramos familiarizamos con totalidad facilitando argumentos objetivos,
sustentados y claros sobre dicho objeto, pero no necesariamente con la seguridad
de saber proceder o tratarlo adecuadamente. "Conocer x" implica saber responder
24
intelectualmente ante x", y tener una presunción favorable, aunque no una
certeza, de saber actuar sobre x", "saber tratarlo adecuadamente". Ejemplo:
puedo decir que conozco el juego del póker, se cuáles son sus reglas y los
lineamientos, conozco a detalle las imágenes que componen las cartas, los
colores y las diferentes versiones, pero nunca he jugado”.
Definición de Pensar
25
2.- ¿QUÉ SIGNIFICA PENSAR FILOSÓFICAMENTE?
26
me pueda servir, es un acontecimiento que en este momento está presente en
la existencia de manera natural; en segunda instancia, el Pensamiento tiene la
función de CREAR, CONSTRUIR, PRODUCIR, HACER PRODUCIR UN
NUEVO SER A LA EXISTENCIA (TECHENÉ, ARTE: CREACIÓN HUMANA),
TRANSFORMAR UNA REALIDAD. Por ejemplo: cuando construimos un puente
que no estaba de manera natural en el mundo, pero que tuvo que ser creado
por el pensamiento y la mano del hombre a partir de lo que sí existía en el
mundo natural (piedras, madera, río, etc.).
Pensar filosóficamente es reflexionar, pero reflexionar tiene muchos matices o
formas de reflexión. Entre ellas están:
27
¿Para qué nos sirve la filosofía en la vida? Para conformar y re-construir y
transformar nuestro propio ser y modo de ser, así como para contribuir en la
conformación, reconstrucción o transformación del mundo que nos rodea, con
base en principios humanos fundamentales.
El proceso de reflexión filosófica se concreta al momento de “descubrir” dentro de
esa realidad cotidiana ciertas verdades que estaban ocultas por la visión de
una mayoría, de las masas o de cualquier sector que profese cualquier tipo de
conocimiento, ya sea científico, mítico, religioso, político, empresarial, etc., o
simplemente por una creencia común y ordinaria. Esta nueva “verdad” descubierta
solo es posible mediante la contemplación y el análisis de dicha realidad cuando se
le da otro giro fuera de lo común, otra mirada, pero sin que esa mirada implique una
nueva manipulación de la realidad, o sea, que no vea las cosas como uno quiera
verlas, solo por el simple hecho de que nuestra mirada tenga que ser diferente a las
demás, sino que se deje que las cosas se muestren por sí mismas tal y cuales
son, se dejen en libertad de mostrarse (este es el sentido de la contemplación,
saber escuchar y saber observar la naturaleza, no manipularla).
La reflexión no es manipulación, sino descubrimiento, desocultamiento de algo (de
una verdad) que estaba oculto o encubierto por la mirada común y ordinaria de la
mayoría o de algunos cuantos. En éste sentido la reflexión crea una nueva forma
de ver el mundo, o mejor dicho la re-crea, la transforma, la modifica y
la trasciende (la hace ir más allá de lo común). La reflexión es una Re (volver)-
flexión (mover, cambiar), un volver a mover, volver a cambiar las formas de ver el
mundo, las aparentes verdades establecidas, impuestas por la vida cotidiana u
ordinaria, por la propia experiencia, por la sociedad, por los poderes políticos,
económicos, culturales, sociales, religiosos, científicos, o filosóficos predominantes,
verdades y formas de vida con las cuales comúnmente crecimos, nos
formaron, comprendíamos e interpretábamos el mundo.
En este sentido, la reflexión filosófica no se conforma con lo dado, con lo
ya establecido, sino que busca la verdad del mundo, de la vida, de todo, hasta
sus últimas causa y sus últimas consecuencias, creando nuevas visiones del
mundo y destruyendo o modificando total o parcialmente las anteriores,
modificando nuestra forma de ser, de pensar y de “actuar” frente al mundo
que tenemos enfrente.
28
2.- EL ASOMBRO:
La Filosofía -dice Aristóteles- nace del asombro. Pero ¿Qué es el Asombro?
Se refiere a la admiración o sorpresa, es decir, la sensación de placer que nos
causa la CURIOSIDAD y la contemplación de un fenómeno hasta ahora
desconocido. Nos da una especie de alegría descubrir que hay una realidad que
quizá estaba frente a nuestros ojos y por alguna situación no la veíamos, que
alguna parte de la naturaleza me hablaba en su lenguaje y yo no la escuchaba,
sordo por el ruido del mundo; o bien una realidad nueva que no conocía y que
ahora la descubro como una nueva parte de mi mundo.
El Asombro nos lleva a DESCUBRIR que hay algo en la realidad (o en nuestra
propia persona) que, a pesar de estar siempre presente ante nuestros ojos como
parte de nuestra realidad cotidiana, NO NOS HABÍAMOS DADO CUENTA DE
ELLO, y nos sorprende, nos causa angustia, alegría, placer, nos inquieta, NOS
CAUSA LEGÍTIMA CURIOSIDAD, nos lleva a querer saber qué es aquello
nuevo que tenemos ante nuestros ojos.
El Asombro nos lleva a la CURIOSIDAD o el deseo de querer saber ¿Qué es
aquello desconocido o hasta misterioso que se presenta ante mí? ¿Quién lo
originó? ¿Por qué causa o razón? Etc. Por lo que regularmente podemos realizar
infinidad de preguntas, dentro de las cuáles, las más comunes son:
¿Qué es esto? Se busca dar una explicación verdadera de lo que “es” el suceso
que se tiene enfrente, de su ser y su modo de ser.
¿Cómo sucede? Se busca encontrar una explicación del “ proceso que hace
posible”, es decir de la acción que hace posible que exista un suceso.
¿Por qué sucede? Se buscan “razones o causas” mediatas e inmediatas que
hacen posible el suceso.
¿Para qué sucede? ¿Se busca encontrar “el sentido” que tiene este suceso respecto
de la totalidad de sucesos o de las existencias?
¿Cuándo? ¿Cuánto? ¿Dónde? Etc. Etc. Etc.
Pero estas preguntas, aunque las podemos hacer muchas veces, y por
diversos motivos (regularmente nos las hacen a nosotros), cuando
estapregunta nos las hacemos nosotros mismos, independientemente que alguien
29
nos a haya hecho, es decir, HACEMOS NUESTRA LA PREGUNTA, deja de ser una
simple pregunta y se convierte en una PREGUNTA ORIGINARIA, que es en sí
misma los que llamamos una LEGÍTIMA CURIOSIDAD.
Las preguntas que nacen del asombro son un instrumento para reflexionar sobre
uno mismo y sobre el mundo que nos rodea. Nos muestra nuestra ignorancia no
como simple ignorancia, sino como un deseo de saber más de lo poco que ya
sabemos.
3. LA CONTEMPLACIÓN:
Se refiere a la observación o escucha de un fenómeno natural o humano, mediante
la cual podemos DESCUBRIR Qué es lo que verdaderamente pasa, sucede
o acontece ante nuestros ojos, en la realidad que tenemos enfrente, en nuestro
entorno o bien a alguna persona. Contemplar, observar o escuchar es
comprender (descubrir) el mensaje de lo que sucede o que se nos dice. Esta
contemplación (observación o escucha) tiene el propósito de “descubrir lo que
acontece en una realidad”, situación o acontecimiento cualquiera, puede ser
desde nosotros mismos, las personas que tenemos enfrente, los animales, las
plantas o vegetales, los sucesos sociales, la naturaleza, el mundo o el universo.
Para la contemplación se requiere la soledad y el Silencio, la mirada abarcando todo
y cada una de las partes, el silencio que me permita escuchar cada uno de los
sonidos y mensajes que me diga dicha realidad, mediante su propio lenguaje. Saber
observar y escuchar al objeto para que por sí mismo me diga lo que es
(objetividad). La contemplación me puede llevar al “análisis racional” o a una
“experiencia originaria” del mundo.
Tanto el pensamiento pre-filosófico como la filosofía griega inicial utilizaron la
palabra “logos” para referirse a “la palabra, el habla, el lenguaje, el pensamiento, la
razón, la reflexión, etc.” Dicho logos estaba en todo el universo, pero el hombre era
el único ser que podía comprenderlo y comprender el mundo mediante él, porque lo
poseía como su propia esencia1. A través del logos el ser humano comprendía la
1 Para Heráclito Todo el cosmos o la naturaleza (la phisis) está regido por el logos: La naturaleza (phísis) o cosmos que es
“la constitución de cada cosa y de todas las cosas”, es la unidad y la armonía que acontece (nace) como un principio o una ley
universal divina de la lucha (pólemos, dialéctica) de los contrarios llamado “logos” y que lo mantiene en perenne cambio. (B
30)”.
Este logos como patrón y medida cósmica es el mismo para todos, ya que no solamente rige el universo, sino también los
dioses y a los hombres: (Clemente de Alejandría (Clem. Pedag., III, 2, 1 en Los Filósofos Presocráticos. Gredos, pág. 228 y
Rodolfo Mondolfo, Heráclito: textos y problemas de su interpretación, siglo XXI editores, Pág. 59). sí, esta ley diivina alimenta
las leyes humanas y por todos puede ser comprendido: “Común a todos es la inteligencia” (B 113). El logos universal hace del
hombre un ser peculiar, a diferencia de los demás seres, ya que por él es un ser de logos y de ethos, es decir, un ser que
mediante su
propio logos (su razón, su inteligencia) escucha y explica la verdad del ser (logos) y por otro lado un ser que vive esta ley
y le forja su carácter (ethos)”.
Martín Heidegger, filósofo alemán decía: “El lenguaje es la casa del ser, en su morada habita el hombre” (Carta sobre el
humanismo, pp. n).
30
totalidad de la existencia, pero, además, todas y cada una de las cosas “le decían”,
le significaban algo al hombre. Al principio, en un sentido pre-filosófico o
poético, este “decir” se manifestaba en una experiencia originaria, es decir, en un
acontecer en la existencia (un simplemente “vivirlo”), sin más, sin explicación;
incluso se puede entender en un sentido puramente ontológico y estético; Sin
embargo, la filosofía que trató de analizar, interpretar, entender y explicar
“racionalmente” las cosas, en un sentido más epistemológico, de “conocimiento” del
mundo, miró al “conocimiento” en un sentido “para” algo, y en una metodología de
relación “sujeto- objeto”. Aristóteles, fundador de la “Teoría de la Correspondencia”,
en el afán de establecer un criterio de “verdad filosófica” del ser de cada cosa, su
verdad como sustancia y como esencia, sostuvo que “un pensamiento es verdadero
(sujeto), siempre cuando correspondiera a la realidad (objeto)”. Este criterio se
ha mantenido hasta la actualidad, con sus respectivos enfoque y matices, tanto
por los paradigmas científicos como filosóficos. En este sentido el logos o
pensamiento (llámese idea, concepto, hipótesis, teoría, ley, etc.) es equiparable a un
espejo en el cual se debe reflejar fielmente la realidad externa y un guante de
béisbol que atrapa (logos) la bola (realidad externa). Pero este conocimiento del
objeto, de lo exterior al sujeto, si bien nace por un modo de ser natural al hombre, no
se queda en mero conocimiento, sino que desde el mismo Aristóteles y hasta Marx
el conocimiento del mundo debe servir al hombre para transformar al mundo y
transformarse a sí mismo. Esta forma de ver racionalmente el mundo
(contemplarlo) y entenderlo, conocerlo y utilizar el conocimiento para transformarse
a sí mismo y al mundo, se ha presentado como una “luz” para la conciencia y la vida
del hombre, tanto que el conocimiento no solo ha servido para transformarse a sí
mismo y al mundo sino para “dominarlo”, dominarse a sí mismo y dominarse
mutuamente”; es una forma de ver mediante un logos que “dice” en la forma de
hablar, de analizar, de comprender y explicar, de señalar, de atrapar el mundo en
conceptos, valores, definiciones, ideas, ideologías, paradigmas, teoría, leyes, etc.;
En esta forma “racional” de entender el mundo se manipula al objeto, se mide, para
que el objeto se manifieste supuestamente tal como es, casi con exactitud y certeza
matemática, desde su interior, pero siempre desde principios o paradigmas
lingüísticos y conceptuales fundamentales previos. A esto se le ha llamado
“objetivismo” epistemológico; en contraposición con el objetivismo epistemológico,
31
también surge el “Subjetivismo”, que tiene el mismo fundamento
epistemológico: pues partiendo de ciertos principios conceptuales, ideológicos o
paradigmáticos se encamina o forza al objeto a que se muestre como “lo que es”, o
como uno quiere que se muestre, de acuerdo a nuestras capacidades, virtudes o
deficiencias, nuestras necesidades o intereses. Este subjetivismo es la base de lo
que llamamos “relativismo”. Estas formas de ver o contemplar el mundo (objetivismo
y subjetivismo), en su afán de entenderlo y explicarlo mediante nuestro logos,
conceptos, lenguaje, palabras, paradigmas, necesidades e intereses, en
realidad “oculta” o encubre la realidad del mundo, el ser y la existencia.
Contrariamente a ésta forma de ver o contemplar, se encuentra la contemplación
como un ver originario, que solo atrapa no como un pensamiento que mide, que
entiende racional y analíticamente, sino que acontece en la existencia y que
el pensamiento solo lo “descubre o devela” tal como acontece, como se muestra, en
la vivencia originaria en donde se escapan las palabras para poder explicar, sólo se
vive. Aquí no cabe la explicación o la medición racional, de individualidades o
generalidades, de sujetos frente a o objetos, sino se vive como una unidad
del acontecimiento mismo.
En esta última forma se vive el acontecimiento en su más plena originalidad,
al desnudo, sin intermediarios de la razón, de las creencias, “se vive el acontecimiento
en su más originaria verdad”, se deja en libertad al acontecimiento (y se dice
al acontecimiento y no al objeto porque la palabra objeto mienta una
individualidad, mientras que acontecimiento es una realidad envuelta en un conjunto
de situaciones o circunstancias que lo rodean, además que es algo que acaece,
que acontece de manera natural, sin interrupción racional) para que se muestre
tal como es, y al pensamiento y al objeto se mantienen libres de presupuestos, de
manipulaciones. En esta forma originaria de mirar, de vivir, de dejar ser, se está a la
espera (serenamente como diría Heidegger) de que el acontecimiento mismo salga a
la luz y se manifieste. A esta forma de mirar al objeto el mismo, Aristóteles le
llamó “Alétheia”, que quiere decir, “des ocultar, des encubrir, descubrir, quitar el velo,
para ver el acontecimiento “cara a cara”, “fenomenológicamente” como decía
Edmund Husserl para sentir la experiencia de lo que acontece y cómo acontece.
Entonces el ser se des oculta y sale a la luz. Así entonces, mientras que en el “ver o
contemplar racional”, está plagada de principio a fin de pre-supuestos, prejuicios,
que se presentan entre el sujeto y el objeto, y que le sirven de fundamento o lentes
por medio de los cuales mira y a la vez encubre al objeto mismo, lo cual ello le impide
32
el mirar al objeto de manera originaria, el mirar originario des encubre el ser en su
originalidad, aunque sin explicarlo racionalmente. De esta manera, este logos que se
mantiene sereno, a la espera, se torna la luz y aquél que habla, que explica lo que
oculta su verdad en el lenguaje.
Por ejemplo: cuando nos duele el estómago, podemos describir el dolor como algo
feo, se pone duro o se contrae, suda el cuerpo, etc., pero cualquier forma racional o
estudio clínico no describe el dolor en sí mismo: lo que en verdad se siente cuando
duele. El dolor mismo es el lenguaje del cuerpo, la experiencia originaria fuera de toda
descripción e interpretación del dolor es el acontecimiento. Nuestra comprensión de
este, nuestro logos o pensamiento, solo se mantiene a la espera, deja correr y sentir
el dolor, tiene una experiencia originaria de él, reconoce su lenguaje y lo
escucha en su verdad originaria.
El “logos griego originario” paradójicamente tenía un sentido de “sacar a la luz” y de
“ocultar”2, pero esto no depende del logos humano que por naturaleza suele querer
entender racionalmente, sino porque la naturaleza misma suele ocultarse cuando se
muestra, o sea, una parte una parte se muestra en el logos racional y se cree haberlo
entendido, pero otra parte queda oculta, su verdad, su ser, su acontecer.
4. EL ANÁLISIS:
ANALIZAR es separar o descomponer un todo en cada una de sus partes con el fin de
comprenderlo, entenderlo, conocerlo, juzgarlo, valorarlo o resolver. Es una acción
provocada por la voluntad o la consciencia que persigue un fin. Inicialmente -dice José
Ferrater Mora-, desde los griegos hasta la filosofía moderna el concepto de
“Análisis” lo utilizaron en un sentido estrictamente matemático. Euclides lo definía
como una resolución, es decir, resolver algo complejo en algo simple. Por eso la
2 Sin embargo, este logos universal, divino y supremo que existe como el todo y a través de todo, a la
vez, forjando oposiciones y a la vez como un todo armonizador, suele ocultar su verdad en la
naturaleza (La naturaleza suela ocultarse, B-123), tanto en las cosas más manifiestas como en las
menos manifiestas. El logos le da a la naturaleza un carácter divino, de ocultamiento, invisible y
desconocido para los hombres. Por ello dice en B 54 “la Armonía invisible (oculta) vale más (es mejor)
que la visible (manifiesta)”. Por él la naturaleza se oculta para el hombre, y aunque todos los hombres
estamos facultados no a todos les fácil escuchar y vivir esta verdad y esta ley divina, no le es tan fácil
que la verdad se le revele como “lo común” sino que a lo más la verdad se revela como lo “particular”
(“Pero aunque la razón es común, la mayoría viven como si tuvieran una inteligencia particular” (B 2)).
Sin embargo, debemos seguir a lo común. “El señor, cuyo oráculo está en Delfos, no dice ni oculta,
sino que indica”. (B 93).
33
Escuela de Padua como Galileo consideraron el análisis como “El Método de
Resolución”.
No fue sino hasta la Modernidad en que René Descartes además de darle un sentido
matemático3 también lo consideró como un “Método de Razonamiento Lógico” más
universal e igualmente rigurosa que el de la misma geometría analítica, pero distinto a
la silogística aristotélica que se limita a deducir una conclusión que ya de suyo se
encuentra contenida en la Primera Premisa de un argumento.
En la actualidad para la literatura, la filosofía y la ciencia, “análisis” es la
descomposición de un todo en sus partes. Por lo regular es una “descomposición
mental o lógica” pero también puede ser una “descomposición de la realidad” como lo
hace la ciencia química4.
La acción de analizar puede implicar:
a).- descomponer; b).- separar; c).- dividir; d).- diferenciar; e).- clasificar; f).-
oponer o contrastar; g).- discriminar; h).-relacionar; i).- comparar; j).-entender
semejanzas; k).- jerarquiza; l).- polarizar; m).- valorar.
¿Para que nos sirve desarrollar la capacidad de análisis?
Analizar por separado las partes que conforman un todo es muy útil para realizar
un proceso intelectual o racional llamado SISTEMATIZACIÓN 5, a través del
cual podamos: comprender una realidad material, espiritual, humana, natural
o un acontecimiento, desde sí mismo, entenderla, conocerla en cada una de sus
partes; también para comprender una idea y definirla, sistematizar un
pensamiento o valorar la verdad y validez de un argumento; para
comprender un problema en cada una de sus partes, enjuiciarlo tomando en
cuenta todos y cada uno de los factores que influyen en él y valorar una
posible solución; para valorar los beneficios o perjuicios de una elección,
decisión o acción humana desde su contexto.
3 Descartes consideró al análisis matemático como un método destinado a resolver un problema
geométrico mediante ecuaciones, tal como ocurre en la geometría analítica.
4 FERRATER, Mora José, Diccionario de Filosofía, Tomo I, Editorial Sudamericana, Buenos Aires.
5 SISTEMATIZACIÓN es la unificación o re-composición (lógica o de pensamiento) de las partes
previamente.
5 Unir todas las partes descompuestas nuevamente en un todo. A este proceso también lo llaman
“método sistemático”
El Análisis y la sistematización se complementan en el proceso cognitivo (de conocimiento) o axiológico
(valorativo). Una vez analizado un todo en cada una de sus partes, la recomposición
sintética o sistemática de estas partes tienen que dar por resuelto el todo del cual se había
partido.
34
El análisis fundamenta el modo de entender o conocer racionalmente el
mundo de acuerdo al pensamiento occidental, que tiene su fundamento en la
filosofía aristotélica.
6. LA COMPRENSIÓN:
35
8. EL CUESTIONAMIENTO:
La reflexión filosófica “es una actitud crítica, porque justamente pone en crisis, en
duda, ciertas cosas que no le parecen suficientemente claras o
suficientemente explicadas. Por ejemplo: en todas las culturas por avanzadas que
sean, encontramos mitos y leyendas, las cuales pretendían informar a la gente cómo
era el mundo, cual era su origen y cuál era su destino. Grecia, cuna de la filosofía,
no escapaba de ésta situación, pues también explicaban estas cosas
atribuyéndolas a los dioses que poblaban el universo. Estos entes con apariencia
humana pero poderosos, protagonistas de los mitos, eran inventados por la literatura
de Homero (En la Iliada y la Odisea) y Hesíodo (La Teogonía), por ejemplo. En la
Teogonía Hesíodo relata el nacimiento, así como la historia de los dioses y del
mundo a partir del caos y del desorden original.
Pues bien, los primeros filósofos como Tales de Mileto, Anaxímenes, Heráclito,
Parménides, entre otros, fueros gentes que gracias a su contemplación de
la naturaleza, se sorprendieron cuando descubrieron un curso y un origen del
mundo diferente al que la tradición mítica les hizo creer y consideraron estas
explicaciones míticas como absurdas y fantasiosas como para construir una
explicación y una imagen más real y acertada del mundo. Y de esa manera
antepusieron al saber mitológico y tradicional un saber más racional, crítico y
eminentemente reflexivo. Se atrevieron a poner en cuestión, o sea, en duda, todo
aquello que habían aprendido anteriormente, para conformar a partir de entonces un
saber que nos permitiera explicar el qué, como y por qué de las cosas del mundo y
de la vida, pero ahora de una manera racional, y no ingenua y superficial como en el
caso de los mitos y del conocimiento común.
Poner en duda su propio saber, cuestionarse, no es otra cosa que que preguntarse
¿Deveras es cierto lo que me han enseñado? ¿Es verdad lo que conozco?
¿Las cosas son así como comúnmente me parece que son? Cuestionarse o poner
en duda no afirma que las cosas sean como comúnmente uno cree que son, no se
conforma y lo da por hecho, pero tampoco lo niega hasta no descubrirlo por sí
mismo, La crítica es una especie de “no estar de acuerdo con” lo dado, lo sabido o lo
creído, aunque sea por una mayoría”.
En este sentido podemos decir que la filosofía es “desmitificadora” en la medida
en que nos libra de prejuicios o mitos que constantemente han aparecido a lo largo
de nuestra historia. Nos libra para dejarnos a nuestra responsabilidad la
36
confirmación o la refutación, pero ahora desde nuestra propia reflexión y
experiencia. Como dice el filósofo Alemán Ernest Cassirer, vemos surgir, aún en
épocas recientes una serie de mitos que es necesario combatir, por ejemplo, el mito
del derecho divino de los reyes -combatido por filósofos modernos como Maquiavelo
y Rousseau- o el mito de la superioridad de ciertas razas que han traído
consigo la discriminación y la justificación de tantas guerras y atropellos a los
derechos humanos, el mito de la virginidad, la democracia, el machismo, etc. Como
diría el filósofo peruano Augusto Salazar, “existe la necesidad de realizar una
desmitificación, de realizar un descubrimiento (cada quien en sí mismo) y
romper con los diversos mitos que encubren nuestra realidad y que nos impiden
alcanzar nuestras anheladas metas. La filosofía nos enseña a no conformarnos con
cualquier respuesta, sino cuestionarlas, cuestionarnos a nosotros mismos. Mirar las
cosas de la misma manera como siempre las miramos o como nos enseñaron a
mirarlas, nos hace la vida rutinaria, obvia, sin más qué descubrir, al fin que
son cosas ordinarias, cotidianas, y ésto nos obscurece y oculta el misterio que
podemos descubrir detrás de esa mirada. Si cambiamos la manera de mirar el
mundo, la vida, un niño, un amigo, un familiar o mi propio yo, descubriremos mucho,
pero mucho más que lo que nos ha dado nuestro mirar cotidiano.
Por eso Sócrates, cuando iba a las plazas y le preguntaba al político ¿Qué es la
política? ¿al maestro ¿qué es la educación?, al filósofo ¿Qué es la filosofía?, todos
le respondían lo primero que se les ocurría, pero Sócrates al no estar de acuerdo
con una respuesta tan simple los volvía a cuestionar ¿Deveras es cierto lo que
dices? Al no tener mayor respuesta los entrevistados se enojaban y se iban,
pero siempre llevándose en su pensamiento el problema ¿Qué es aquello que
diariamente realizo? Que no solo los hacía desmitificar su trabajo, sino a partir de su
reflexión los llevaba a hacer mejor su trabajo.
Finalmente una “crítica” solo se realiza de “Formas de pensar o de actuar humanas”,
ya sea individuales o sociales, nunca de fenómenos propiamente naturales, ya que
no podemos decir: “Yo no estoy de acuerdo con que llueva” o “Yo no estoy de
acuerdo con que haga erupción el volcán”, aunque se den razones de nuestro
desacuerdo, no podemos evitar los acontecimientos que naturalmente suceden en la
madre naturaleza.
37
9. PENSAMIENTO CRÍTICO:
A las cualidades citadas habría que añadir, de la misma forma, la necesidad de que
pueda evaluar y analizar las interferencias que se pueden producir y la habilidad para
explicar los argumentos que son fundamentales en sus conclusiones. Y todo ello sin
olvidar la propia capacidad del pensador de autoanalizarse y examinarse a sí mismo
como un método de enriquecimiento.
Cabe destacar que el pensamiento crítico no implica pensar de forma negativa o con
predisposición a encontrar defectos y fallos. Tampoco intenta cambiar la forma de
pensar de las personas o reemplazar los sentimientos y emociones.
38
El objetivo del pensamiento crítico es evitar las presiones sociales que llevan
a la estandarización y al conformismo. El pensador crítico busca entender
cómo reconocer y mitigar o evitar los distintos engaños a los que es sometido
en la cotidianeidad. Por eso desconfía de las fuentes de información como los
medios de comunicación, ya que tienden a distorsionar la realidad. La premisa del
pensamiento crítico es dudar de todo lo que se lee o escucha, para acercarse con
mayor precisión a los datos objetivos” y a la verdad como principio supremo.
10. EL DISCERNIMIENTO.
39
La idea de discernir también puede aplicarse a reconocer el momento
apropiado para hacer o no hacer algo. Un joven al que despiden de su trabajo va a
visitar a su padre y encuentra que su progenitor no se siente bien y tiene presión alta.
El muchacho, ante este panorama, discierne que no es lógico contarle la mala noticia
en ese instante ya que podría incrementar el malestar de su padre.
11.- EL JUICIO.
Es una facultad del entendimiento, por cuya virtud el hombre puede distinguir
y valorar entre el bien del mal y lo verdadero de lo falso, lo bello y lo feo, etc., y
gracias a ello, se forma una opinión razonada sobre una persona, un fenómeno o
una cosa, un discurso, pensamiento o argumento, un acontecimiento.
El juicio de valor, propio de la actitud filosófica, es un discernimiento
realizado mediante una serie de valores y creencias personales e influidas por la
experiencia personal y el entorno sociocultural, así como la propia reflexión. A
menudo, se habla de 'juicio de valor' para referirse al análisis de diversos
elementos, como un objeto, una idea o una acción como buena o mala, correcta o
incorrecta, útil o inútil. El juicio de valor tiene un alto componente subjetivo y
depende del punto de vista de cada persona.
Existen diferentes tipos de juicio de valor, entre los más comunes son:
40
12.- LA JUSTIFICACIÓN.
Justificar es dar razones suficientemente válidas con las cuales se puede demostrar
la verdad o probabilidad de una creencia o un argumento. Justificar es dar razones
para creer y darle un sustento racional y verdadero a un argumento.
La justificación se da de dos maneras:
Por ejemplo:
Argumento Válido: Argumento inválido:
41
2.- Justificación epistemológica del argumento. Busca que las razones y la
conclusión de un argumento (además de ser válidos) sean VERDADEROS, es decir,
correspondan con la realidad. Si TODAS las proposiciones de un argumento
(premisas y conclusión) corresponden a la realidad, el argumento es verdadero, de
lo contrario, es falso. Y para determinar la verdad de un argumento se necesita la
FUNDAMENTACIÓN; es decir, en que realidad y método baso y justifico la veracidad
de mis afirmaciones.
Por ejemplo:
(Falso)
13.- LA FUNDAMENTACIÓN:
Es establecer y delimitar las bases y principios que sirvan como prueba y sobre
los cuales se desarrolla un argumento o una afirmación; o sea,
cuando fundamentamos un argumento decimos en que bases o principios
42
racionales, ideológicos, empíricos o experimentales nos basamos para comprobar,
demostrar o justificar la veracidad, la validez y la objetividad de nuestra
argumentación. Cuando una afirmación o un argumento carece de estas
bases, decimos que carece de fundamentación. Existen diversas formas de
fundamentar nuestra argumentación.
Por ejemplo:
-Se puede fundamentar nuestra argumentación en un ideologías (siempre que éstas
estén a su vez, plenamente justificadas y fundamentadas), en una teoría, en
un conocimiento científico, en un hecho o acontecimiento comprobado y verificable.
- También en un saber empírico o en un conocimiento social.
Por ejemplo:
Afirmo (o concluyo):
Razones o premisas:
1.- Las emociones como la tristeza, el enojo o la ira, la angustia o la alegría, son
reacciones que tenemos los seres humanos frente a los acontecimientos del mundo
que nos rodea y alteran nuestro organismo (por ejemplo, el enojo nos hace que se
tensen los músculos, amargue la boca y se irrite el estómago).
43
2.- Las emociones dependen en mucho de nuestra forma de pensar y de
actuar consciente e inconsciente de nosotros mismos.
3.- Las emociones, pensamientos y acciones son formas de ser y de vivir del ser
humano.
5.- Las alteraciones buenas del organismo producen le salud, mientras que las
malas, enfermedad.
Conclusión: Por lo tanto: “Las enfermedades del cuerpo dependen de la forma de ser
y de vida que llevamos”.
LA RETÓRICA:
Fabián Coelho.
45
La retórica contempla diferentes fases en la elaboración del discurso para que
este tenga el efecto deseado: la inventio, donde se establece su contenido; la
dispositio, donde se lo organiza estructuralmente; la elocutio, donde se determina
la manera de expresar las ideas; la compositio, donde se establece la naturaleza
sintáctica y fónica de los enunciados; la memoria, fundamentalmente de
memorización del discurso; y la actio, fase final que implica la declamación del
discurso.
46
TEMA III. Tipos de conocimiento o diferentes formas de
interpretación de la realidad: diferencia entre
conocimiento de sentido común, conocimiento
empírico, magia, mito, religión, conocimiento científico
y filosofía.
Por lo regular, nuestra vida ordinaria gira entorno (la basamos o fundamentamos) a
ciertos conocimientos que hemos aprendido a lo largo de ella, en diferentes
contextos y de formas muy variadas. Gracias a estos conocimientos podemos
entender, interpretar, explicar y darle un sentido a nuestra vida y al mundo que nos
rodea. Estos conocimientos son:
47
También, otras definiciones de conocimiento de sentido común son: “Es el conjunto de
conocimientos, creencias y explicaciones, fundamentados en la experiencia
personal o la sabiduría popular (familia, pueblo, nación) y que son tenidos
como prudentes, sensatos, lógicos, verdaderos, buenos y válidos”.
El sentido común se basa en la idea de que hay una serie de principios, valores,
pensamientos y comportamientos que son compartidos por la sociedad y en
consecuencia, comunes a todos. Se compone de juicios razonables o conclusiones
prácticas, sin complicaciones, que permiten dotar de sentido o lógica cualquier
evento o hecho de nuestra vida cotidiana.
Como tal surge espontáneamente en nuestro día a día, bien sea a partir de
vivencias personales, bien de experiencias compartidas. Asimismo, también es
transmitido de generación en generación en formas de principios y valores,
tradiciones y creencias, máximas y refranes.
Por sentido común se hacen o se dejan de hacer muchas cosas. Por poner otros
ejemplos: por sentido común uno da el pésame a quien ha perdido a un
familiar recientemente; por sentido común uno evita caminar en la noche por los
lugares más peligrosos de una ciudad; por sentido común nos abrigamos si hace frío,
por sentido común saludamos al llegar a algún lugar y nos despedimos al irnos, pues
no hacerlo podría ser mal interpretado.
Karl Popper decía que el Sentido común son los instintos y opiniones de la gente,
muchas veces adecuados y verdaderos, otras inadecuados y falsos. Pero es
un conocimiento básico del cual surge el saber filosófico y el conocimiento científico.
48
2.- EL CONOCIMIENTO EMPÍRICO:
Es el que adquirimos a través de nuestra propia experiencia, tales como saber jugar
algo, aprender a caminar, a escribir o a trabajar, etc. Sabemos, por ejemplo, que el
fuego quema, pero no porque solo nos lo digan los demás, sino porque podemos
tener experiencia de ello en carne propia. Este tipo de conocimiento, aunque lleva
en sí mismo una comprobación empírica carece de profundización en sus
razones o fundamentos del por qué sucede, y bajo qué circunstancias.
Claro que hay conocimientos que pueden pertenecer tanto al conocimiento de sentido
común como al empírico, pero ¿cómo podemos diferenciar uno del otro?
Supongamos que vas a una escuela de canto. Allá te enseñarán explicándote “cómo
se hace” la vocalización, esto corresponde al sentido común (aunque tenga
primordialmente su lado artístico), pero nadie aprende cantando en boca ajena, o sea,
si no tienes la experiencia de hacerlo por ti mismo(a), por la pura explicación no lo
aprenderás a hacer. Al realizarlo por ti mismo tu conocimiento se convierte en
conocimiento empírico.
Todos los pueblos y culturas en todos los tiempos y lugares del mundo están
plagados de este tipo de conocimiento sin el cual no podrían sobrevivir y su
importancia fue y ha sido fundamental para el desarrollo de otros tipos de
conocimiento posteriores y superiores; sin embargo su importancia se ve disminuida
cuando lejos de lo anterior se desvía bajo algún interés de la verdad o fomenta
actitudes intolerantes o intimidatorias dentro de la sociedad, tales como prejuicios
49
(si un hombre lava trastes es homosexual o si una muchaha sale sola de noche no
es decente), estereotipos (si una joven usa minifalda, se maquilla en exceso y
masca chicle es prostituta o bien si un joven usa ropa chola, usa tatuajes y habla con
groserías en un delincuente), supersticiones (Los gatos negros son de mala
suerte), o permiten confusiones como algunos refranes (Al que madruga Dios lo
ayuda y no por mucho madrugar amanezca más temprano).
50
LA MAGIA
FUNDAMENTACIÓN Ante la falta de conocimiento sobre las leyes que rigen el universo, desde la
antigüedad, el ser humano consideró que cada objeto de la naturaleza
estaba dotado de voluntad propia, de un alma o espíritu que le podían
favorecer si se comportaba o dañar si no se comportaba de una cierta
manera. Por ello, procuraba estar bien con ellas. Era un mundo mágico,
encantado, saturado de espíritus misteriosos que él no podría conocer ni
controlar. A esto se le llamó ANIMISMO.
Así, viéndose arrebatados por estados emocionales y subjetivos siempre
personales que esto le causaba, como el miedo, el temor, ante las fuerzas de la
naturaleza, de los animales o de sus propios semejantes, o bien, movido por sus
propios deseos para lograr fines diversos, no sólo trató de enfrentar o controlar
las fuerzas y los acontecimientos naturales y sociales, sino de dominarlos y
someterlos: hacer llover o detener la lluvia; provocar o calmar tempestades;
tranquilizar las aguas del mar (Moisés), curar diversas enfermedades o
provocarlas; provocar la muerte o resucitar muertos; invocar o conjurar sombras,
demonios, fantasmas, espíritus, consultarlos o solicitarles algún favor; adivinar;
presagiar por los astros, por alguna característica física, por los horóscopos, o día
y hora del nacimiento, etc.; La primera manifestación de dominio del hombre
sobre los fenómenos naturales y sociales se le llamó MAGIA. Y esta
puede ser de dos tipos fundamentales: si es utilizada con la pretensión de
hacer algún bien, se le llama magia blanca o hechicería, en cambio, si es
empleada con la intensión de hacer un mal o un daño se le llama Magia
negra o Brujería; y quienes la ejecutan son especialistas que tienen
conocimiento, práctica y dominio de esta actividad, mediante la utilización de la
palabra (logos), de símbolos o diversos actos rituales y son llamados
brujos, hechiceros, chamanes o sacerdotes.
51
tienen un sentido simbólico, pero que invocan a su favor o ahuyentan a los
espíritus, según los designios humanos.
DEFINICIÓN El diccionario de la Real Academia Española dice: “la magia es el arte o ciencia
oculta, con que se pretende producir, valiéndose de ciertos actos o palabras, o
con la intervención de espíritus, genios o demonios, efectos o fenómenos
extraordinarios, contrarios a las leyes naturales y humanas”.
EL MITO
FUNDAMENTACIÓN Es una forma de explicar una cosmogonía, o sea, el origen y sentido del
universo, del mundo, de los dioses, de la naturaleza, de la vida y de los
hombres, u otros sucesos o acontecimientos, a través de narraciones o
relatos que son producto de la creación del pensamiento, de la fantasía o de
la imaginación humana: y que dan sentido e identidad sociocultural a la
vida de una comunidad.
Algunos de estos relatos se adoptan como explicaciones de sucesos o
acontecimientos históricos reales, humanos o divinos, otros como obras
literarias, proféticas, y otros sugieren una orientación moral para nuestra vida o
más allá de ella; pero independientemente de su estilo narrativo, todos
tienen un sentido “simbólico”, metafórico o analógico, es decir, cualquiera
que sea el relato, siempre tienen una especie de “moraleja” que le dan al ser
humano una orientación para conducir su vida; por ello, no se les puede dar
siempre un sentido literal y exacto.
Quien escribe los mitos -puede ser un sacerdote, profeta, poeta, etc.- es una
52
autoridad moral o religiosa, y su redacción obedece a una inspiración o
revelación divina, pero también puede obedecer a la reflexión humana o a la
tradición histórica de la comunidad. Por ello, el mito se transmite de
generación en generación, de manera íntegra y originaria, a través de la
palabra oral o escrita.
PROPÓSITO O FIN. Explicar una cosmogonía (el origen o causas y el fin de lo que acontece en el
mundo natural y humano).
Orientar el sentido de la vida y de las acciones de los seres humanos que lo
adoptan.
Dar cohesión e identidad a un grupo sociocultural y distinguirse de otros grupos.
53
LA RELIGIÓN.
FUNDAMENTACIÓN
Desde la antigüedad el hombre consideró que los elementos de la
naturaleza: el sol, la luna, las estrellas, el tiempo, el agua, el aire, la tierra, etc., eran
“sagrados” en tanto que no solo crearon sino que sostienen la existencia del
mundo o del universo mismo, así como la vida animal, vegetal y humana que en
ellos habita. La cualidad de “sagrado” consiste en tanto que son seres superiores al
hombre, dadores de vida y de existencia y adquieren la categoría “deidades” o
“dioses”. Si son varias deidades, la religión es Politeísta, si es una sola es
Monoteísta, y si se considera que “todo” y cada cosa del universo es divino es
“Panteísta”. El Dios o los dioses se “donan a sí mismos en la creación”, en los
acontecimientos del mundo y del hombre, y en ella (os) se manifiestan y se les re-
conoce; Así como a un arquitecto, pintor o carpintero se les conoce por su obra,
también así a Dios (o los dioses) se les conoce por y en su creación.
Los mitos (de la creación) cumplen una función muy importante dentro de las
religiones, porque en ellos se separa el creador de su creatura. El creador “se
dona”, “se da a sí mismo” en la existencia (en la creación, en la naturaleza, en los
animales, en las planas, en el ser humano), y en ella se muestra a su criatura, en
su “darse” sostiene la vida y toda existencia. La creación o criatura es el “DON” (su
darse) del creador, es el “en donde” se manifiesta, se muestra o revela como un
“misterio divino”, como una “relación sagrada” entre el “darse” del creador y el
“don” de la creación. Pero esta separación no es absoluta, sino que el creador se
mantiene presente de manera histórica en la existencia y ésta se mantiene
históricamente en continua relación con él.
El recuerdo de ésta “relación sagrada” se mantiene vivo sólo para la
consciencia humana, a través del relato mítico, del ritual o la representación simbólica
de los objetos sagrados. El mito recuerda al hombre en el relato esta separación
(entre el creador y su criatura) pero también le recuerda que se mantiene siempre
unido a él. El mito (como un recuerdo) lo re-une a su creador (RELIGIÓN viene del
latín Re-Ligare, que significa: “volver a unir”). La religión le recuerda que la criatura es
parte y producto de su creador, por ello se mantienen unidos. La religión re-une, re-
liga, reconcilia la separación a través de la “sacralización” de actos, relatos y objetos,
que simbólicamente lo mantienen en el recuerdo de ésta “relación sagrada”.
a).- Los relatos; son los mitos, obras literarias, escrituras sagradas, que
pueden ser históricamente reales o producto de la imaginación o la fantasía de los
hombres, pero que -se dice- fueron redactados por inspiración divina o por
revelación y que tienen como fin reproducir el recuerdo de esta relación entre la
criatura y su creador, explican de manera “simbólica, metafórica o analógica” (y
no tienen un sentido “literal”) el origen y el sentido de la naturaleza y de la vida del
hombre, por lo que impone reglas o normas que establecen derechos y obligaciones
para los fieles.
b).- Objetos religiosos: Son imágenes u objetos sacramentales (sagrados) que
representan aspectos de la divinidad y se utilizan en un ritual religioso, teniendo un
sentido estrictamente “simbólico”.
c).- El Ritual; Es el momento simbólico de re-encuentro con el creador en un lugar
54
sagrado, en el que a través de diversas acciones realizadas en varios momentos
(actos litúrgicos) se da el re-encuentro como un acto sagrado (acción
sacramental) de re-conciliación, de perdón y de agradecimiento, de
correspondencia mutua en el acontecimiento de la existencia.
Por ello, lo “Sagrado”, es una experiencia de vida, una experiencia de FE (de
aceptación de esa relación sagrada, fuera de todo conocimiento racional o
científico) en donde (en los relatos o mitos, objetos, acciones o rituales) se hace
posible la manifestación de la relación misteriosa entre el creador (Dios (es),
naturaleza, etc.) y su creación (universo, mundo, naturaleza, acontecimientos, vida,
hombre, etc.).
CARACTERÍSTICAS 1.- Cobra significado “simbólico” en los rituales, la lectura de las escrituras
sagradas (mitos) o la utilización de objetos sagrados, y se dirigen a fuerzas
sobrenaturales (fuerzas celestiales, divinas, ángeles, santos, etc.,) para
recordar la relación sagrada de la criatura con su creador, ofrecer perdón por las
leyes o normas transgredidas, ofrecer agradecimiento o implorarles un favor
mediante la oración o las ofrendas.
2.- Acepta y obedece por Fe leyes o normas dispuestas por seres sobrenaturales
(o naturales, si es el caso) y humanos que fueron establecidos por inspiración o
revelación divina.
EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO
FUNDAMENTACIÓN Cuando el hombre comienza a temer, a sorprenderse, a admirarse de los
fenómenos de la naturaleza, a tener curiosidad de qué son, cómo son y por qué,
no sólo pretende conocer dichos fenómenos, sino controlarlos y dominarlos, ya no
mediante actos mágicos, sino mediante el uso de la razón, entonces surge el
conocimiento (Del griego “episteme”) filosófico, al que Aristóteles también
llamó “Conocimiento Científico”, El conocimiento científico se fundamenta en la
naturaleza racional del ser humano, en su capacidad de asombre, de
cuestionamiento, de análisis para conocer, pero también de creatividad, de deseo
55
por evitar cualquier daño de la naturaleza y aprovecharla para proveerse de
bienes, servicios y comodidades.
CARACTERÍSTICAS 1.- Pretende conocer, descubrir, entender, interpretar y explicar todas las cosas,
toda realidad concreta o abstracta de la naturaleza y del ser humano, desde las
cosas más grandes hasta las más pequeñas, pero siempre atendiendo
aspectos particulares de cada fenómeno. Por ejemplo; Fenómeno o realidad: el
cuerpo humano; Las ciencias se particularizan en: estudio de las células
(biología), funciones del cuerpo (Fisiología), composición del cuerpo (Anatomía),
etc.
2.- Trata de ser objetiva, racional, sistemática, y utiliza una metodología
propia del conocimiento científico que se basa en la observación y la
verificación experimental, para darle exactitud y certeza al conocimiento.
3.- Construye teorías y Leyes Universales que pretenden ser infalibles (que no
tengan fallas o errores) y que le permitan conocer, controlar, transformar y
dominar la realidad natural y humana, es decir, tiene un fin pragmático.
4.- No sólo descubre la realidad, sino también la transforma e inventa con ella
nuevas cosas, nuevas realidades como la tecnología, para “beneficio” del ser
humano.
PROCEDIMIENTOS Científico”, que aplicado con sus variantes según sean “Ciencias Factuales”
56
5.- Formulación de Teorías o Leyes Universales: Es el momento de demostrar
lo que es, cómo es y por qué es así dicho fenómeno. En esa última etapa se
pretende responder con exactitud y certeza matemática a las preguntas
planteadas, ya que pasaron un proceso de verificación rigurosa y se observaron
todas las condiciones en las cuales se da el fenómeno. Ahora sí, ya se
puede decir con plena seguridad todo lo relacionado al fenómeno
observado y se da el Conocimiento Científico. Este conocimiento pretende ser
universal, es decir, válido para todo tiempo y espacio.; es decir, valido y
verdadero para cualquier lugar del mundo y también irrefutable.
PROPÓSITO O FIN. Pretende conocer toda la realidad natural y del ser humano para entenderla,
interpretarla, explicarla, enfrentarla, controlarla, transformarla, dominarla y
someterla para beneficio propio del ser humano.
LA FILOSOFÍA
FUNDAMENTACIÓN La filosofía nace: 1.- Del Asombro (Aristóteles): cuando el hombre comienza a
sorprenderse, a admirarse de los fenómenos de la naturaleza, de la vida, de sí mismo
y que los descubre como “algo nuevo”, ya sea porque se les presenten por primera
vez (por ejemplo, un fenómeno natural como un eclipse), o ya sea porque a pesar de
haber estado siempre presente de manera cotidiana, la misma cotidianidad no les
había permitido darse cuenta de ello, y ahora la ven como “algo nuevo”, pues las
cosas que consideramos normales del mundo y de la vida, lo ordinario, lo común y la
manipulación, no le permiten verlo, escucharlo en su verdad; pero ahora, al
descubrirlo, le sorprende, le causa curiosidad de saber qué es, cómo es, por qué es
así, cuál es su origen, su naturaleza y su sentido último de existir.
2.- Cuando por alguna razón, el ser humano ya no se conforma con las verdades,
conocimientos, mitos, normas y valores, formas de vida impuestos o establecidos
dentro de una sociedad o dentro de sí mismo, y los cuestiona, los pone en duda, en
crisis, hace una crítica, los desmitifica y se libera de dichas verdades apresuradas o
tendenciosas, preguntándose
¿deveras es cierto lo que me han dicho? ¿deveras son ciertos los conocimientos
57
que me han enseñado? ¿Qué pasaría si lo que conozco del mundo y de la vida no
fuera cierto? Los primeros filósofos griegos (Siglo VII A.C.) se atrevieron a
cuestionar (poner en duda) todas sus verdades y normas, sus tradiciones míticas,
para que, con base en su propia observación y razonamiento, su propio análisis y
reflexión, contemplaran por sí mismos todo lo que sucedía en los fenómenos de la
naturaleza y de la vida del hombre (ya no se dejaron influenciar por la educación
tradicional ni por lo que les decía la tradición popular) y pudieran dar una respuesta
verdadera y por sí mismos a las preguntas más fundamentales de la vida:
¿Qué es el ser humano? ¿cómo somos? ¿Cómo debemos ser y comportarnos? ¿qué
sentido tiene la vida? ¿qué es el universo y cuál es su origen? ¿Cuál es el sentido del
universo? ¿por qué morimos? ¿tenemos un alma? ¿tenemos un destino ya
predeterminado? ¿Existe Dios o los dioses?
¿Cuáles son los valores que deben regir la vida del ser humano?
¿qué es la verdad? ¿qué es la felicidad?, y muchas, muchas preguntas más. La
filosofía no se conforma con lo dado, con lo establecido por la sociedad, por la religión
o la ciencia, ni siquiera con lo que establece la misma filosofía o mejor dicho, las
distintas filosofías; no se conforma con lo establecido común y cotidianamente por
otros; ni siquiera por lo que uno mismo establece (pues cómo podría yo estar
seguro de que no estoy en un error?). La filosofía es un deseo natural del hombre
de búsqueda del saber cada vez más verdadero, de manera racional y reflexiva, de
encontrar las verdades últimas de toda realidad natural y humana, sus orígenes, su
naturaleza y su sentido último, siempre desde uno mismo y por sí mismo, es decir,
desde su propia contemplación del mundo (observación y escucha) que lo lleva a
analizar y a dejar en libertad la realidad (fuera de todo conocimiento previo o
manipulación social o subjetiva -intereses propios, ignorancias, emociones y deseos-),
para que ésta se muestre por sí misma tal como es, en su verdad, y desde nuestra
soledad y silencio las podamos descubrir tal y como acontecen, dejando la doxa
(opinión de la gente) a un lado, y buscando siempre la episteme (el
conocimiento).
Así, logrando ver lo que no era visible ante nuestro mirar cotidiano, la reflexión
filosófica (re-flexión significa: volver a doblar, mover, cambiar, transformar,
recrear), crea una nueva forma de ver el mundo, la recrea, la reconstruye, la modifica,
la transforma y la trasciende (la lleva más allá de nuestro propio conocimiento y el
conocimiento que teníamos de ello),, modificando también con ello, nuestra manera
de ser, de pensar y de actuar frente al mundo y los demás, es decir, encontrándole un
nuevo sentido a la vida, un por qué y un para qué.
58
todas las cosas” concretas y abstractas, físicas y metafísicas, tanto en su esencia
universal (lo que comparte con otros seres de su misma especie) como en su
sustancia (lo que ya no comparte con ningún otro ser, su verdad que lo que lo hace
único e irrepetible).
4.- Pretende ser objetiva: porque no se basa en lo que le dicen los demás
(manipulación social) ni el filósofo pone en el objeto una realidad subjetiva (sus
intereses, sus conocimientos previos y sus emociones y deseos), sino que espera
que el objeto le muestre libremente su propia verdad, tal como es.
PROPÓSITO O FIN. 1.- Darle un sentido a la vida del ser humano (individual y colectiva) frente al mundo,
a partir de la búsqueda de principios y valores como la verdad, la bondad, la
felicidad, la justicia, la belleza, etc., siempre de manera autónoma, libre y
responsable.
2.- Tiene un propósito descriptivo: busca descubrir la verdad de las cosas o de toda
realidad natural y humana.
3.-. Tiene un propósito Prescriptivo: prescribe u orienta la existencia, las
acciones, el pensamiento, los sentimientos y emociones del ser humano
59
individual o social, mediante principios o valores fundamentales como la
verdad, honestidad, justicia, bondad, amor, libertad, etc., y hacer que éstos se
conviertan en virtudes, es decir, en modos de vida.
4.- No permite la manipulación, alienación o enajenación del ser humano por los
grupos de poder o por las verdades tradicionalmente aceptadas o
establecidas, sino la libertad, la autonomía y la responsabilidad de nuestros
pensamientos, ideas, emociones, sentimientos, creencias y acciones, con
fundamento en demostraciones racionales.
5.- el cuidado y la relación armónica de la existencia del ser humano frente a la
totalidad de la existencia: el universo, el mundo, la divinidad, la naturaleza y los
propios seres humanos.
60
UNIDAD II. LOS PROBLEMAS FUNDAMENTALES
DE LA FILOSOFÍA Y LAS DISCIPLINAS DESDE
DONDE SE ABORDAN.
La filosofía es una actitud y un quehacer humano que se diferencia de otros tantos que
realiza en su cotidiano modo de ser en el mundo. Por lo que la filosofía si bien es vista
como una 'actividad' o un 'hacer humano', su origen se encuentra en un modo de ser de
aquella persona que 'piensa'. Pensar no en el sentido de traer ideas a la mente
producto de nuestra representación de las cosas del mundo, en ese sentido, pensamos
todos, sino en el sentido griego del pensar: admirarse o sorprenderse del mundo,
preguntarse qué, cómo y por qué son así las cosas, los sucesos y
acontecimientos, tratar de buscar la verdad de todo, no sólo en lo que nos dicen los
demás, ni siquiera en lo que nos dicen nuestros propios sentidos o nuestras
experiencias inmediatas. Pensar es 'lo que nos hace ver' lo que son en verdad las
cosas, en su ser de las cosas y no sólo se queda en las cosas mismas. Pero una
actitud filosófica, pensante no se jacta de haber encontrado una verdad absoluta,
universal, válida para cualquier ser humano en todo tiempo y en todo espacio, sino por
el contrario, es humilde y reconoce su límite en la búsqueda de la verdad de todo lo
que es. La filosofía no es 'sophia', o sea, sabiduría, sino es una constante búsqueda de
la verdad, es 'amor a la sabiduría'. Por eso una actitud fundamental del filósofo es el
cuestionamiento: ¿Deveras lo que me muestra el mundo o las demás personas, libros,
etc. Me dirá la verdad que busco? ¿Deveras la respuesta que he dado o
encontrado por mí mismo tocará siquiera la verdad? El filósofo no se conforma,
esclaviza o encadena a verdades limitadas, parciales, aparentes, sino rompe las
cadenas del mundo que lo atan para caminar libremente guiado orientando su
pensamiento hacia la luz de la verdad y no no dejando su pensamiento atado en los
conocimientos públicos y que son parte de su realidad mundana.
La filosofía como un modo de ser, como una actitud más que como un hacer
humano, es un filosofar y al resultado de nuestro filosofar o pensar siempre en
búsqueda de la verdad lo llamamos filosofía. Filosofar no es una actitud soberbia de
una persona de título o de profesión, sino es la actitud más humilde del ser humano,
61
elreconocimiento de nuestra propia ignorancia, como diría Sócrates, en la cual no sólo
uno se sorprende del mundo y lo trata de entender, sino también se sorprende de que
que él mismo se pueda sorprender.
(Metafísica).
62
respecto de todo ente. La verdad desde la filosofía griega se ha identificado con el
ser. De ahí que -diría Aristóteles- si la verdad (o el ser) es el objeto principal de la
filosofía, entonces, la ciencia que estudie qué es la verdad, o sea, qué es el ser, es la
Ciencia Principal o Primera. A esta ciencia la llamó “Filosofía Primera” y tiene como
objeto de estudio “el ser en cuanto ser”, es decir , aquella que estudia “el ser (la
verdad) de todo ente (de toda realidad)”, y la diferenció de las “Filosofías
Segundas” que en general estudian, analizan y reflexionan propiamente a los entes
en cuanto entes y sus modos de ser muy particulares de cada uno.
Por lo tanto la Filosofía Primera no se queda en las realidades que tenemos a primera
vista, o sea en los entes, sino trata de descubrir la verdad de cada ente, yendo a su
ser, a lo que no se ve con los ojos del cuerpo pero si del pensamiento, del análisis y la
reflexión. No se queda en lo inmediato, en la simple cosa objetiva, en lo natural, sino
que trasciende ese nivel para ir a un nivel más profundo de la cosa misma. Va
“más allá de lo físico” (Phisis es un término griego que significa
'naturaleza'), de lo natural, y por ello la Filosofía Primera también es llamada
'Metafísica', o sea, lo que está más allá de lo físico, de lo natural, del ente: el ser.
Ser y ente son dos términos metafísicos fácilmente confundibles, tanto que decimos
que una nube es, que un cerro es, que una persona es, etc. Es decir, que todo ente
'es'. Aquí ya se menciona al ente y al ser como a la misma cosa. Esto en realidad es
así, Todo ente 'es'. Pero metafísicamente esto es más profundo, quiere a su vez decir
que todo ente tiene su propio ser, o sea, su propia verdad. Los griegos identificaban
también estos dos términos pero no confundían sus significados. Por ello, utilizaron la
palabra 'ontos' para hablar del ente, pero no en cuanto simple ente, sino en su ser.
De ahí que al estudio del ser también se le conozca como 'Ontología'.
a).- aquello que diferencía un ente de otro, por su modo de ser. b).- lo que
los unifica: El Ser, es decir, que todos Son.
63
Decir los entes en general es decir de todos y cada uno de los entes particulares del
mundo. Sus problemas fundamentales son:
¿qué es aquello que hace que una cosa sea?
¿qué es aquello que hace que una cosa sea lo que es y no otra?
¿qué queremos decir cuando expresamos que una cosa 'es'? O sea ¿qué
significa ser?
¿cual es el origen o fundamento de todo lo que es?
El estudio del ser a lo largo de la historia ha tomado estos diferentes nombres: Filosofía
Primera, Metafísica y Ontología. Sin embargo, a pesar de que estas, siendo el mismo
estudio y parten del estudio ser como problema fundamental, les han dado diferentes
matices:
Por ejemplo, Aristóteles decía que todo ser del universo está en movimiento (y los
llamó seres sensibles). Todo ser en movimiento tiene su origen en una causa que la
hace moverse y esa causa es a la vez su fin. Por ejemplo, la causa de que construyan
un barco es la navegación. La navegación es a la vez la causa y el fin de la
construcción del barco. Causa u Origen (Alfa) y fin (Omega) para Aristóteles son
una y la misma cosa. Ahora bien, si todo ser que se mueve se mueve por otro, y este
otro por uno anterior, y así sucesivamente, en la cadena de motores no podemos
proceder hasta el infinito, sino tiene que llegar hasta su causa última. Esta última
causa es el origen último de todo movimiento, pero a su vez el fin del mismo. Esta
causa ya no tiene causa, y su fin es en sí mismo. Esa causa última, principio y fin, alfa
y omega, es un Motor Inmóvil que como origen, es a su vez fin de todo movimiento y
de toda existencia. Esta imagen del 'Motor Inmóvil', la filosofía cristiana medieval la
identificó con 'Dios'.
Siendo Dios el principio, origen y causa de todo ser y a la vez su telos, o sea su fin
(Telos es una palabra griega que significa 'fin'), a la Filosofía Primera de
Aristóteles se le llamó Teleológica (Teleológica es la visión que sostiene que todo ser
64
tiene un fin determinado). Pero porque el fin último de todo ser es su origen, o sea, el
Motor Inmóvil o Dios se le llama Teológica. De ahí que la filosofía Medieval al tratar
los temas fundamentales de la Metafísica, fuera necesario hablar de Dios como
fundamento de toda existencia.
A esto Martín Heidegger (1889-1974), filósofo alemán, diría que a partir de Aristóteles
la filosofía en general y la metafísica en particular, o sea, el estudio del ser ha sido
una Onto-teología, o sea que se ha puesto a Dios como el ser por
antonomasia, como origen y fin de toda existencia. Heidegger, por cierto, cuestiona a
esa metafísica tradicional reclamándole ¿por que la metafísica tradicional siempre ha
abordado el estudio del ser y no de la nada? Ya que, como decía Heráclito, si el ser
está en movimiento y pasa del ser a no-ser, o sea a la nada, ¿por qué no pensar
también en la nada?
A partir de Heidegger, la metafísica ha reflexionado también sobre la 'nada', sobre la
existencia, sobre el ser e incluso sobre la muerte.
65
Como resultado de los problemas epistemológicos, en donde el sujeto mismo
se coloca frente a sí mismo como objeto mismo de estudio, resulta con igual
importancia otro problema ya no del conocimiento del objeto sino del conocimiento
mismo del ente que conoce, del sujeto: el ser humano; Si el conocimiento es un
proceso interno del ser humano o sujeto que conoce, entonces ¿Qué significa
'conocer'? ¿Cómo sé cuándo he llegado ya a un conocimiento verdadero de algo?
¿Qué sucede en mi interior cuando estoy conociendo algo, o sea durante el proceso
del conocimiento? (tenemos percepciones, sensaciones, intuiciones, observamos,
analizamos, pensamos, reflexionamos, etc.) Estos problemas acerca del proceso del
conocimiento ya no del objeto sino del sujeto mismo que conoce cuando
está conociendo algo, son Problemas Gnoseológicos y la disciplina filosófica
que lo reflexiona es la Gnoseología.
66
Coherencia y Congruencia no son conocimientos sino modos de pensar o expresar
correctamente los conocimientos o saberes, lo que nos lleva a un buen entendimiento.
La disciplina filosófica que nos lleva a pensar correctamente, o sea, de manera
coherente y congruente, tanto de manera inductiva (partiendo de pensamientos
particulares hasta llegar a una conclusión general) como deductiva (partiendo de
supuestos generales o universales para justificarlo con pensamientos particulares) es
la Lógica. Para lograr desarrollar pensamientos correctos la lógica ejercita al
pensamiento mediante diversos tipos de ejercicios lógicos utilizando para ello
argumentos o pensamientos que constan de premisas y conclusiones.
67
5.- Los Problema fundamentales de la valoración o la
Axiología.
Cambiando de tema, el ser humano no sólo percibe la existencia de los entes, ni sólo
los quiere conocer sino también tiende a valorarlos de acuerdo con su modo de vida,
de ahí que, por ejemplo: comprar comida cuando se tiene hambre tiene más valor que
comprarse un fino reloj, o si soy médico me es más valioso un estetoscopio que un
taladro, o mi hermano es para mí más valioso que mi vecino, etc. El ser humano tiende
a valorar de algún modo todo lo que le rodea de acuerdo con la importancia que tenga
para su vida en un determinado momento, valora a las cosas, a los animales, a
las plantas, a las personas, a la naturaleza en general, a los pensamientos u objetos
ideales, a los sentimientos, y siempre jerarquiza el valor de las cosas, es decir, 'unas
valen más que otras' por 'x' razones.
Pero también clasifica los valores de los diferentes entes de acuerdo a su modo de
ser o de acuerdo con el tipo de relación que tengan con su vida, por ejemplo los
clasifica en valores morales, culturales, estéticos, personales o éticos, políticos,
materiales, económicos, históricos, cívicos, religiosos, sociales, etc.
En esta tendencia a valorar las cosas el ser humano se pregunta ¿qué son los
valores? ¿por qué una cosa vale? ¿por qué una cosa vale más que otra? ¿qué tipos de
valores están presentes en mi vida? ¿las cosas valen por sí mismas o el ser
humano les da el velor? ¿por qué el ser humano tiende a valorar su mundo? Etc. Estos
problemas se les llama Problemas Axiológicos y la disciplina filosófica que
los reflexiona es la Axiología: que es la que busca comprender el qué, cómo y por qué
de los valores en general.
68
seres que existen en relación con nosotros? ¿A qué se debe?
Cuando nacimos caímos en un mundo desconocido para nosotros y tenemos que
aprender a vivir como ahí se vive, hacer lo que ahí se hace, valorar como ahí se
valora, etc. El mundo ya está construido, las formas en que se debe vivir ya están
diseñadas, las normas morales, sociales, cívicas, políticas, religiosas, ya están
construidas ¿por quién? No sé, pero por mí no. Estas maneras de conducirme dentro
del mundo en que vivo, y de relacionarme con lo(s)s demás me las enseñaron mis
papás, mis familiares, mis maestros, etc., toda la gente con quien me relaciono
cotidianamente. Tengo ya desde que nací normas establecidas que van a conducir mi
forma de vivir y convivir con el mundo que me rodea, a estas normas establecidas las
llamamos Normas Morales. Ellas nos dicen lo que es bueno y lo que es malo no sólo
para mí sino para todos los que convivimos en esa sociedad, nos dicen lo que son las
buenas costumbres y los vicios, Las normas morales son generales o
universales para todos los miembros de una sociedad determinada (pero cambian de
sociedad a sociedad), por ello las asumo como mías
¿cómo mías? ¡Pero a mí no me preguntaron si las acepto o no! ¡Yo no contribuí a
crearlas! Pero tengo la facultad de reflexionar: si estas normas morales en verdad
son buenas o malas para todos incluyéndome a mí, y no sólo las acepto porque me
lo dijeron, en todo caso puedo proponer a la sociedad nuevas formas de vivir y
convivir con el mundo, más actualizadas, de acuerdo a las problemáticas que se
viven en la actualidad y no sólo atenerme a normas morales obsoletas o no
aplicables. Estos problemas a los que me lleva esta actitud (de reflexión
sobre la moral establecida) se llaman Problemas Éticos.
La Ética es la disciplina filosófica que reflexiona sobre la Moral, o sea sobre las
normas establecidas en una sociedad para la convivencia humana con el mundo que le
rodea. La Moral como normas generales es social, la Ética, como reflexión, es
individual.
Cuando una persona piensa y actúa conforme a la moral establecida se le llama
Moral. Cuando una persona no piensa y actúa conforma a la moral establecida se le
llama inmoral. Cuando una persona no tiene alguna moral que rija su conducta se le
llama amoral. Cuando una persona reflexiona sobre las morales establecidas se le
llama ética. De ahí que una persona puede ser:
69
a).- Ética y Moral: Cuando reflexionando sobre la moral establecida tiene razones para
aceptarla.
b).- Ética e Inmoral: Cuando una persona reflexionando la moral establecida no está
conforme con lo establecido y tiene razones para crear nuevas formas de
convivencia (normas) y las aplica en su vida y su relación con los demás.
c).- No ético e Inmoral: Cuando una persona no acepta la moral establecida pero ni
siquiera tiene razones del porqué, quizá sólo por rebeldía, negligencia,
terquedad o capricho.
d).- Moral y no ético: Cuando una persona sólo acepta ignorantemente las normas
establecidas pero nunca piensa el porqué, si en verdad son buenas o no para él y
su sociedad.
Todos los objetos del universo pueden ser objetos o fenómenos estéticos siempre y
cuando el objeto que contemplemos nos pueda producir una experiencia estética, si
no nos la produce, es objeto, pero no estético. Los objetos o fenómenos estéticos
pueden ser:
1.- No artísticos: Son los naturales o que no son producidos por el ser humano, por
ejemplo: una noche estrellada, un bosque, un volcán en erupción, una catarata, etc.
70
2.- Artísticos: Aquellos que fueron creados por el ser humano (Arte = Creación
humana) y que nos producen una experiencia estética. Dentro de ellos podemos
encontrar dos tipos de objetos:
a).- Los objetos creados sola y exclusivamente para ser contemplarlos estéticamente,
por ejemplo, una melodía, una canción, una escultura, una pintura, un baile, etc.
b).- Los objetos creadas no para pura contemplación estética, sino
primeramente para tener alguna utilidad, por ejemplo: una casa, un palacio, un
templo, una mesa, un reloj, etc. Estos objetos, aunque no sea su finalidad primordial
producirnos una experiencia estética, sino ser útiles, sí nos pueden producir una
experiencia estética y son consideradas obras de arte.
Finalmente, de acuerdo con la experiencia estética que nos produzca un objeto o
fenómeno estético, podemos colocar estéticamente a los objetos dentro de ciertas
categorías y que son las siguientes: la belleza, la fealdad, lo sublime, lo grotesco, lo
cómico y lo trágico, entre otras. A estas formas de apreciar estéticamente los objetos
las llamamos Categorías Estéticas.
71
Cuadro general sobre los problemas fundamentales de la filosofía.
72
Acerca del Pensamiento: Analiza la “validez” de
un pensamiento ( argumento), es decir, que sea
un “pensamiento correcto” o “lógicamente
verdadero”, lo cual no quiere decir que
ontológicamente o epistemológicamente sea
verdadero
Antropología Qué es el Reflexiona ¿Qué es el hombre? ¿Cuál es la
Filosófica ser sobre la “naturaleza” del hombre, es decir, de r dónde
humano. naturaleza,
esencia y el venimos o cuál es nuestro origen?
sentido del se
¿En qué consiste la “esencia” del hombre (es
humano en
general decir, no se pregunta por éste o aquel hombre
particular ni éste o aquel aspecto particular del
hombre, sino que pretende abarcarlo y
contemplarlo en su totalidad)? ¿Cuál es el
“sentido” del hombre, o sea, hacia dónde
vamos y cuál es el lugar del hombre en el
universo? La Antropología Filosófica se
convierte en una “Metafísica
Axiología Valores Reflexiona ¿Qué son los valores? ¿Qué queremos decir
sobre la cuando expresamos que una cosa 'vale'? ¿Por
naturaleza y qué el ser humano tiende a valorar las cosas?
esencia de los ¿Cuál es la “naturaleza” de los valores, es decir,
“valores” e las cosas valen por sí mismas (el valor es objetivo)
general. o el sujeto es quien coloca el valor sobre las cosas
(el valor es subjetivo)? ¿Cómo “clasificamos” los
valores, es decir, cuántos “tipos de valores”
hay? ¿Por qué “jerarquizamos” los valores, es
decir, por qué valoramos unas cosas más que
otras? ¿Qué razones tenemos para “polarizar” los
valores: bueno-malo, justo- injusto, bello-feo,
etc.?
Ética La bondad y Reflexiona ¿Cuándo decimos que realizamos una
maldad de sobre la ” acción buena y una cuándo una acción s
os actos “bondad y mala? ¿Quién determina que nuestras
humanos y maldad
la moral. a acciones son buenas o son malas?
de los acto
¿Cuáles son las razones (o criterios) para decir
humanos,
eso? ¿Si una acción es buena o mala, lo es en
según un
todos los casos y en cualquier circunstancia?
moral
¿Qué es el “bien”? ¿Qué es el “mal”? ¿Cuál es
establecida
la naturaleza del bien y el mal, es decir, de dónde
vienen o cómo se originan? ¿Cómo nos damos
cuenta de la bondad o maldad de una acción:
por sus causas, por la acción misma?, ¿por sus
73
consecuencias?
74
UNIDAD III. FUNDAMENTACIÓN FILOSÓFICA:
EL PROBLEMA DEL CONOCIMIENTO DE LA
VERDAD (EPISTEMOLOGÍA) EN LA HISTORIA
DE LA FILOSOFÍA.
h). – El existencialismo
75
II.- El problema del conocimiento de la verdad
(Epistemología).
CONTEXTUALIZACIÓN. En ocasiones entramos en discusión con otras personas
si la verdad es “una solo” respecto de una cosa, fenómeno, acción o
acontecimiento, y que debiera ser válida para todos, o cada uno percibe la
realidad de diferente manera, y por ello hay tantas verdades como seres
humanos. En este apartado analizarás posturas diversas, pensamientos de
distintos filósofos a lo largo de la historia, respecto de lo que es la verdad, si
la verdad es “absoluta (una sola verdad para todos)” o es “relativa (cada
quién tiene su propia verdad)” y finalmente, diversos métodos por los
cuáles se llega a conocer la verdad.
FILOSOFÍA ANTIGUA.
A.- Antecedentes.
- Poesía Épica: Homero (La Iliada y la Odisea) y Hesíodo (Teogonía y los trabajos y
los días)
- Poesía Lírica:
B.- Causas:
- “Todas las cosas” hace referencia a toda la “Phisis”, toda la “naturaleza”, todo
lo que “es”, al “ser”, por lo que es un problema eminentemente ontológco.
Conocimiento el ser.
79
- JENÓFANES DE COLOFÓN (El teólogo): Un Dios universal e inmóvil
El problema del conocimiento de la verdad todo lo que existe fue el primer problema
de la filosofía: este fue un problema ontológico-epistemológico. Lo que caracterizó a
la filosofía pre-socrática (antes de Sócrates) fue que, ante la duda de que los dioses
míticos hayan sido origen y fin de todo lo que existe, todos dieron diversas
respuestas a una única pregunta: ¿Cuál es el arjé de la phisis? Es decir, ¿Cuál es la
sustancia última de la naturaleza? Lo cual equivale a preguntar: ¿Cuál es aquella
sustancia que dio origen a todas las cosas del universo, que está presente, que
estará presente y que es el motor de todo lo que 'es' (o existe)? Tales de Mileto
(624-546 a.C.), padre de la filosofía respondió el 'agua', Anaxímenes el 'aire',
Anaximandro 'el apeiron' (lo indeterminado' , Empédocles 'el agua, el aire la tierra y
el fuego', Heráclito 'el fuego: símbolo del movimiento', Parménides 'el ser
permanente', Leucipo y Demócrito 'el átomo'. Lo importante de estos pensadores no
sólo era las respuestas variadas que daban cuanto más era la pregunta que hicieron
por aquella sustancia que originó todo y que así como era su origen también era su
actualidad y su fin. No obstante, a la diversidad de respuestas que dieron surgidas
de la observación y la reflexión, cada respuesta trataba de ser objetiva y cierta, como
una 'verdad absoluta' incuestionable, una respuesta que sólo podía ser demostrada
mediante la observación, la escucha misma del objeto y la reflexión del pensamiento
(logos) que sólo 'descubre' la verdad en el objeto mismo. Así la búsqueda de un
elemento único como verdad única, sustancia y motor de todo lo que 'es' es lo que
caracterizó a la filosofía pre-socrática.
80
Entre los pre-socráticos quienes en su mayoría confiaron en lo que los
sentidos les decían, acaso hubo dos filósofos entre los más destacados
quienes pusieron en duda la fiabilidad de los sentidos: Heráclito y Parménides.
Ambos sostenían que nuestros sentidos nos mienten, aunque se basaban en
diferentes razones. “Heráclito (535-475 a. C) sostenía que nos engañaban por dos
motivos. Primero que nos presentan las cosas que nos rodean como estables y
permanentes, cuando en realidad están en constante transformación, como un río en
el que nadie puede bañarse dos veces en la misma agua. Y en segundo lugar, porque
nos ocultan el elemento más importante de la realidad: el logos (la palabra o
pensamiento), esa entidad que rige el universo y gobierna el cambio constante de
todas las cosas” (De la revista Muy Interesante). Por el logos las cosas pasan de ser
a no ser y de este a ser, y así indefinidamente; Parménides (539-480 a.C) por el
contrario, cuestiona que nuestros sentidos nos digan que haya algo que cambia, pues
los seres no pueden cambiar, ni siquiera nuestro pensamiento (logos) es testigo de
ello. Pues algo que cambia necesariamente pasará de ser a no-ser (nada) y, ¿cómo
podríamos pensar la nada? Apenas pensamos en la nada cuando ésta ya es algo:
pensamiento. Y si es pensamiento ya 'es'. La nada no es, no existe, ni pensada ni no
pensada. Pues lo mismo es pensar que ser. El ser es único, permanente, infinito,
eterno e inmutable (que no cambia).
Pericles)
81
- El hombre como problema fundamental de la filosofía clásica (Problemas
Antropológicos)
- Etica: los sofistas enseñaron a los hombres cuanto fuera útil para el cumplimiento
de sus fines particulares.
82
3.- LA VERDAD ES RELATIVA PARA LOS SOFISTAS.
El Relativismo es la doctrina de los Sofistas atenienses y su principal
representante es Protágoras de Abdera (485-415 a. C). Este filósofo vio de los
filósofos presocráticos lo problemático que era coincidir en una verdad única,
universal, capaz de satisfacer cualquier percepción o razonamiento. Él pensaba que
sólo podemos captar como verdadero y dar noticia de ello, aquellas cosas que se
nos aparecen y tal como se nos aparecen en el momento del encuentro. Las cosas
con que no nos encontramos o no las captamos no tienen existencia para nosotros.
Las cosas son para cada uno tal como se le aparecen y por ello para cada quien la
verdad es como la percibe. De ahí que “El hombre es la medida de todas las cosas”,
y como no hay verdad privilegiada, todos tienen igual de razón. De ahí se sigue que
no hay verdad universalmente válida, única ni un valor ni norma absoluta, sino que
“lo que es, para los que es, lo que no es para los que no es”: “El hombre es la
medida de todas las cosas, lo que es para los que es, lo que no es para los que no
es. Por lo tanto una verdad es tan válida como cualquier otra” (Protágoras, 485-415
a.C.). De esta manera la verdad no existe como una realidad en el ser objeto
estudiado, sino existe sólo como una categoría del sujeto que lo estudia y en
su modo de percibirlo bajo sus circunstancias específicas. Esto ayuda a Gorgias a
sostener lo siguiente: “Si la verdad no existe en el ser, entonces el ser (la esencia)
no existe, si existiera no lo podríamos conocer, si lo pudiéramos conocer no lo
podríamos decir” (Gorogias, 483-375 a.C.). Con estas teorías la filosofía griega
presocrática que buscaba la verdad última o sustancia última de todas las
cosas llegó a su decadencia.
EL ESENCIALISMO TRADICIONAL.
A partir del Siglo V a.C. Se establece el esencialismo que traspasó toda la historia
de la filosofía hasta nuestros días y que dio lugar al nacimiento de las ciencias. Se
le llama “esencialismo” a las doctrinas filosóficas que destacan la importancia de
las esencias universales de las cosas sobre sus existencias particulares, es decir,
que toda realidad particular se conoce primordialmente por el conjunto de
características que son comunes y que comparte con otras de su misma
especie y que las hace ser lo que son llamadas esencias. Por ejemplo: la esencia del
ser humano es aquello que lo hace ser humano, independientemente que cada ser
humano tenga su modo de ser particular.
83
El esencialismo tradicional, si bien es aceptado en toda la historia de la filosofía y
es el origen particularmente de las ciencias, sus principales representantes se
encuentran en Sócrates, Platón y Aristóteles, quienes identificaron la verdad
de las cosas con sus esencias.
84
Así según el esencialismo la verdad es única, y la misma para todos, en cualquier
tiempo y espacio, ya que las cosas definidas y los seres quienes las definen pueden
nacer y perecer, pero los conceptos nunca cambian, siempre son el mismo cuando
se ha llegado a descubrir su verdad, su esencia. El concepto, la esencias está por
encima de la existencias porque en su definición las atrapa y las fundamenta.
85
- Teoría de las Ideas: El mundo de las ideas (topos uranus) y el mundo real.
- El problema del alma: “El cuerpo como la cárcel del alma”.
86
del nacimiento y desde entonces vive aprisionada, encarcelada y confundida por lo
que los sentidos que sólo perciben verdades aparentes que este mundo le muestra.
El alma poco a poco se va confundiendo, la conciencia (alma) se va oscureciendo
hasta olvidar las ideas verdaderas del mundo divino con las cuales nació.
Entre más experiencias del mundo real tiene el hombre más oscurece y olvida las
verdades del mundo divino con las cuales nació. El olvido desplaza a el recuerdo de
las verdades perfectas. El ejercicio de la filosofía por medio de lo que llama Dialéctica
(diálogo) nos lleva precisamente a RECORDAR aquellas verdades olvidadas por las
imágenes que obtenemos del mundo y nuestra experiencia sensibles
(Concupiscencia). Por las experiencias de nuestras sensaciones los hombres
formamos opiniones (doxa), y estas varían de experiencia a experiencia y de persona
a persona, son relativas, oscuras y cambiantes; Pero con la ayuda del 'diálogo' (o
dialéctica) compartimos opiniones, las analizamos, y encontramos en nosotros
mismos aquellas ideas verdaderas y eternas que se nos habían olvidado,
ocultado o escondido. El diálogo es un acto de reminiscencia o de recuerdo. A este
proceso lo llamamos Teoría de la Reminiscencia. Mediante el diálogo el
hombre desplaza la simple opinión (doxa) para dar paso a la Episteme o sea,
el Conocimiento verdadero: el de las ideas. Conocer es recordad las ideas
verdaderas. Mientras más vivimos más estamos obligados a el ejercicio de la
dialéctica para encontrar la verdad, esto es, toda la vida. Por ello la búsqueda de la
verdad debe ser un ejercicio constante mientras vive el hombre.
¿Para qué nos sirve conocer, o sea, recordar la verdad? Para un 'buen morir'. El buen
morir consiste en que, una vez que el cuerpo muere, el alma queda liberada
de éste y por lo tanto, de las falsedades que éste proporciona, es decir el alma
queda 'purificada', libre de toda apariencia y doxa (opinión). Recordemos que el
mundo real es apariencia, es una falsedad o una copia del mundo verdadero, el de
las ideas. Liberada de ello el alma se eleva nuevamente el Topos Uranus, mundo del
cielo, de lo divino o Mundo de las ideas.
¿Qué pasa con el alma si no se purificó mediante el conocimiento de la verdad una
vez que el cuerpo muere? No sube al mundo del cielo. El alma emigra a otro cuerpo
encarcelándose en él cuando un individuo nace, para que éste durante toda su vida
lo pueda purificar mediante el conocimiento de las ideas perfectas. En el caso de que
ahora este cuerpo muera sin la purificación del alma, ésta emigra a otro cuerpo y así
sucesivamente hasta haberse purificado. A esto Platón le llama 'Transmigración de
las almas'. 87
En conclusión, para Platón el hombre tiene su esencia divina en el alma y tiene un
cuerpo mundano. Al nacer el hombre el alma queda prisionera del cuerpo y de las
percepciones de los sentidos que le proporcionan conocimiento falso o aparente de
la realidad. Una vez que el alma quede encerrada en el cuerpo su tarea es que ésta
(el alma que es motor del cuerpo llamado pensamiento) tiene que buscar el
conocimiento de la verdad mediante la dialéctica o diálogo filosófico. El hombre es,
por lo tanto, esencialmente un ser que tiende a la búsqueda de la verdad de todas
las cosas para la purificación de su alma y el cumplimiento de su ciclo vital
mediante la filosofía también llamada Dialéctica.
Por otra parte, cuando conocemos algo, un ser, y aunque comenzamos conociéndolo
mediante nuestros sentidos, no sólo los ojos del cuerpo sino más bien, los ojos de la
razón o el pensamiento los que contrastan sus contenidos con la realidad para
verificar que efectivamente así son o así suceden las cosas, es decir, nuestro
pensamiento deberá corresponder efectivamente a la realidad de las
cosas para que se dé un “conocimiento verdadero”. Así es como debe
fundamentarse un conocimiento científico. Si este es el caso que nuestro
entendimiento (pensamiento o tesis) de las cosas corresponde a las cosas
mismas, nuestro pensamiento es verdadero, de lo contrario es falso. Por lo tanto, la
verdad es para Aristóteles la correspondencia efectiva entre nuestro
pensamiento con la Realidad. A esto los científicos ha llamado la Teoría de la
Correspondencia. El mundo existe y es como es, independientemente de nuestro
pensamiento y de que nuestro entendimiento lo capte así como es, y que es tan real
como nos lo muestran los sentidos, a expensas de lo que deduce nuestra razón.
Pero para llegar a la verdad de la cosa, a su sustancia y a su esencia,
Aristóteles establece dos métodos de conocimiento inversos: La inducción y la
Deducción.
La inducción: es el método más adecuado para el conocimiento científico del mundo y
va de la observación de seres particulares hasta para establecer conceptos
90
generales o universales, es decir, esencias; La Deducción es el proceso
inverso, partiendo de principios, esencias, conceptos o leyes generales podemos
deducir cosas particulares. Por ejemplo, a partir de la observación de seres
humanos concretos y particulares se puede inferir lo que es el ser humano en su
esencia, es decir, de manera universal (inducción); pero también a partir de definir lo
que es la “belleza” de manera universal podemos encontrar en la realidad cosas
concretas que sean bellas porque corresponden a nuestra definición.
LA PATRÍSTICA:
91
ESCOLÁSTICA.
92
la justicia, la bondad o la perfección, lo infinito y lo eterno, y en todo aquello que no
se ve con los ojos del cuerpo en nuestra realidad inmediata. En este contexto fue
descuidado el conocimiento científico de las cosas reales y concretas del
mundo material.
En este este contexto de abandono por la ciencia surge Guillermo de Ockham quien
sostiene que en nuestro mundo no existen los universales como una realidad y por
tanto como una verdad, pues sólo encontramos cosas particulares. Por ejemplo, no
vemos al “hombre”, sino hombres reales y particulares de carne y hueso, existe
Juan, Pedro, Pablo, Itzel, María, etc. como seres particulares, pero no existe “El
hombre”. Entonces “¿De dónde vendría el conocimiento de lo universal?
¿De la abstracción (representación mental) de las cosas particulares? No, de
las cosas particulares solo podemos representarnos cosas particulares, pero no
universales. Ahora bien, si sacáramos lo universal de algo particular habría tantos
universales como particulares hay, y esto no es posible.
El primero y auténtico conocimiento es el de la cosa particular. Ese conocimiento es
primero una visión intuitiva de una realidad externa o interna y sólo en
segundo término un juicio de lo visto en la experiencia externa o interna. De esta
experiencia formamos en el alma copias o imágenes que son nuestros conceptos que
no son otra cosa que nombres, de ahí la palabra “nominalismo”. Pero éstos no son
una nueva realidad, sino sólo ficciones que pertenecen a la lógica (al
pensamiento) no a la metafísica (a lo que 'es' a la realidad) ... Así como el humo es
signo de fuego, y las monedas representan mercancías de varias especies, así los
conceptos y palabras son solo signos que representan cosas particulares reales. Aquí
los conceptos son signos naturales reales, las palabras arbitrarias, es decir, libres
convenciones de los hombres de denominar las cosas de este modo o del otro.
De suyo conceptos y palabras son sólo cosas particulares, y sólo se tornan algo
universal porque nosotros, por razón de cierta semejanza, designamos así muchas
cosas particulares. Como el humo no representa o copia así al fuego, así
tampoco se asemejan conceptos y palabras a las cosas reales”.
93
EL PROBLEMA DE LA VERDAD EN LA FILOSOFÍA
MODERNA.
94
10.- LA VERDAD ESTA EN LAS LEYES UNIVERSALES PARA HERÁCLITO,
PITÁGORAS, GALILEO GALILEI, JOHN LOOCKE Y EMMANUEL KANT.
Heráclito de Éfeso (544-484 a.C. aprox.), sostenía que el Logos (la razón) es
el principio que rige el cosmos o universo, éste logos, sólo puede existir, y por tanto,
el universo, porque en sí mismo alberga una lucha de contrarios que posibilita el
cambio de todas las cosas.
95
También para Emmanuel Kant (1724-1804), “el entendimiento posee a priori
(independientemente de la experiencia) leyes universales de la naturaleza, sin las
cuales, ésta no podría absolutamente ser objeto de la experiencia; pero necesita
aún, sin embargo, también, además, un cierto orden en la naturaleza, en las
reglas particulares de la misma, que pueden serle conocidas sólo empíricamente, y
que con relación al entendimiento son contingentes”.
EL RACIONALISMO CARTESIANO.
Alejémonos de todo aquello que pueda imaginar la menor duda, hasta que
averigüemos con evidente y absoluta exactitud y certeza sobre su realidad o
existencia. Supongamos, entonces, que todas las cosas que veo o me proporcionan
los sentidos son falsas; estoy persuadido de que nada de lo que a mi memoria, llena
de mentiras, me representa, ha existido jamás; pienso que no tengo sentidos; creo
que el cuerpo, la figura, la extensión, el movimiento y el lugar son ficciones de mi
espíritu ¿Qué, pues, podrá estimarse verdadero? Acaso nada más sino esto: que
nada hay de cierto en el mundo”. No hay cielo ni tierra, ni espíritu ni cuerpo, ni
siquiera los mismos sentidos ¿Acaso habrá un geniecillo burlador que trate
96
siempre de engañarme, como, por ejemplo: Dios? Pero éste tampoco existiría
¿Quizá yo sea siempre capaz de producir cosas y experiencias por mí mismo y me
auto engaño? Por otra parte, las experiencias, los sentimientos, los asombros y
sobresaltos que vivo cuando estoy durmiendo (soñando), lo siento tan reales como
cuando estoy en vigilia (despierto) ¿Cuál de las dos experiencias me dirán
entonces qué es la verdad? Ambos parecen ser tan reales, ni uno más ni uno
menos. Si esto es así y las experiencias cuando sueño no es nada real ¿por qué
tendría que serlo cuando estoy en vigilia?
Suponiendo que un geniecillo burlador quiere siempre engañarme (por
ejemplo, Dios), o quizá yo pueda producir todo aquello por mí mismo y me auto
engaño ¿No acaso seré yo mismo el engañado, en uno u otro caso? ¡Pero
entonces ya he descubierto al menos algo que existe: ¡YO, que soy el engañado!
De la misma manera, si yo puedo dudar de que todo exista: Dios, el mundo, las
cosas que me rodean, mi cuerpo, mi espíritu, mis sentidos, mis sentimientos, dudo
de que todo exista, sólo hay algo de lo que no puedo dudar: ¡que estoy
dudando! ¿Pero no acaso dudar es ya pensar, y el pensamiento es puramente
racional? Si lo más evidente de mi existencia es que pienso, o sea, mi razón ¿no
acaso esa es la mayor evidencia de mi ser, de mi existencia? ¿no acaso ese 'soy
yo'? Si pienso (dudo) entonces soy, existo. ¿Qué soy entonces si lo más evidente
y cierto es que menos entre todo lo que no existe 'yo existo' puesto que pienso?
No cabe duda que antes que todo 'yo soy una cosa que piensa (res cogitans)' y
que en mi ser, en mi pensamiento, percibo las cosas del mundo por su extensión
(res extensa). Si estas cosas extensas son aprehendidas por mí convertidas en
pensamiento, ¿No acaso esto es lo que son las cosas, primeramente para mí y por
mí: pensamiento?
100
EL PROBLEMA DE LA VERDAD EN LA ÉPOCA
CONTEMPORÁNEA.
Carlos Marx, filósofo alemán (1818-1883) en sus tesis sobre Feuerbach, sin dejar
escapar la visión que tiene del hombre como ser que primeramente busca la
satisfacción de necesidades primarias materiales (alimentación, casa, vestido, etc.),
así como de ser un ser social, o mejor dicho producto y obra de la sociedad, sostiene
que el hombre no debe admitir una predestinación exterior a su sí mismo, sino que el
hombre como centro del mundo (Antropocentrismo), no sólo puede conocer a
su mundo sino también transformarlo por medio de la acción y el trabajo (la
Praxis). Gracias al trabajo humano, el hombre ha evolucionado. El trabajo es el
vínculo entre el hombre y el mundo que llevan a la evolución y transformación. En
esta transformación no sólo se transforma al mundo, sino también se
101
transforma a él mismo, crea su propia evolución. Gracias al trabajo humano, a
la realización practica (praxis) el hombre es re-creador, transformador del
mundo, autocreador y auto-creación. “El filósofo sólo se ha dedicado a
describir como el el mundo , lo que debe hacer es transformarlo”.
En realidad, Marx no hizo un trabajo específico sobre el conocimiento de la verdad,
sin embargo, bajo esta perspectiva si el mundo esta en continua transformación por
la mano y el trabajo del hombre, y la verdad es del mundo, la verdad tiene que
estar también, al par de la realidad, en continua transformación y evolución
histórica.
Hume decía “Lo que haya de ser la ciencia, lo aprende de las matemáticas”. Este
postulado fue la bandera de la corriente filosófica de los siglos XIX-XX llamado
Neopositivismo iniciado por Gottfried Wilhelm Leibniz (1646-1716) en el siglo XVII y
continuado entre otros por Bertrand Russell y Wittgenstein en el siglo XX. En general
el neopositivismo pretende lograr la exactitud del pensamiento, es decir,
el rigor de la lógica y la certeza indubitable de los resultados, tal como lo
hallamos en las matemáticas que son el ideal de toda ciencia. El rigor de las
palabras y de las proposiciones (teorías, leyes)en la ciencia, debe lograr una
exactitud y certeza matemática, En ello radicaría la Verdad, pero no como verdad
ontológica sino como verdad lógica, como exactitud y claridad del
lenguaje . La progresiva matematización de la ciencia debe ser el gran tema de la
modernidad. Dado el próximo parentesco entre la matemática y la lógica, la lógica
matemática fue el primer paso en este camino; pero como también la gramática
muestra cierta lógica del lenguaje el segundo paso fue una filosofía matemática del
lenguaje. Ahora bien, la lógica y la filosofía matemática del lenguaje han hecho de lo
que antes era un positivismo, un neopositivismo.
Nuestro lenguaje ordinario tiene dos graves desventajas -dice Leibniz- :
primeramente no es bastante exacto, y conduce por la ambigüedad de muchas
palabras a confusiones e inexactitudes y por ende a incertidumbres; en segundo lugar
es distinto de pueblo a pueblo e impide así el intercambio internacional de ideas. Por
102
eso hay que sustituir las palabras de nuestra lengua por signos matemáticos. A
Leibniz se le considera como el padre de la lógica matemática. Estos pensamientos
matemáticos de Leibniz han trascendido hasta nuestros días por ejemplo en el
desarrollo de cerebros computarizados y no sabemos a donde conducirá esta
matematización y tecnificación del pensamiento (cerebros electrónico).
De acuerdo con esta perspectiva, es verdadero aquello que acordamos que los es.
Así, si no podemos saber si la pared es amarilla por sí misma, independientemente
del nombre que le ponemos o de la forma en que la veamos, podemos acordar que
es amarilla porque todos decidimos llamarle así. Quizá si yo pudiera ver el muro
desde tu adentro, con tus ojos, me sorprendería si lo viera rojo o verde; pero en tanto
esa posibilidad no se dé, convenimos en poner el mismo nombre a lo que
cada uno observa y ya.
Esta teoría de la verdad como consenso molesto y escandaliza un poco a los autores
que quisieran que lo verdadero existiera realmente y no estuviera sujeto a
nuestros acuerdos y disonancias. En filosofía, a los que consideran que la verdad
existe por sí misma, sin importar nosotros y nuestras formas de acceder a ella, se
les llama “realistas”. Sócrates, Platón y Aristóteles fueron realistas de la antigüedad.
Pues aunque para Sócrates y Aristóteles la verdad es captada por el pensamiento y
103
habita en él, es de la realidad mundana y de ahí la tarea del filósofo de descubrirla.
Para Platón en cambio, la verdad también la captamos mediante la dialéctica, pero
es de una realidad no mundana sino ideal. Karl Popper es otro filósofo realista
contemporáneo.
Los que defienden la idea de verdad como consenso suelen construir teorías
complejas. Normalmente no se trata de postular que de manera simple
cualquier grupo de gente se pone de acuerdo en considerar verdadera cualquier
cosa, sino que se describen condiciones muy específicas y rigurosas para dar
cuenta de la formación de los consensos.
En las ciencias, por ejemplo, existen entre científicos grandes acuerdos en relación
con el carácter verdadero de una serie de teorías y principios. Esta
confluencia no significa, de ninguna manera arbitrariedad u ocurrencia, sino que los
procesos por lo que los investigadores coinciden en algo son complicados, lentos y
de una estricta vigilancia. El asunto tiene que ver con las prácticas de los físicos,
químicos, biólogos o estudiosos del área de que se trate, consideran mecanismos
válidos de experimentación, divulgación y debate. También en el terreno más
general de las culturas, el hecho de que un pueblo, una nación o una etnia llegue a
considerar algo como verdadero, depende de procesos complejos que incluyen las
costumbres, la organización política y religiosa, las artes y muchas cosas más.
En fin, reiteramos que aunque la verdad sea consensuada esto no quiere decir que
sea lo que se le antoje a cualquiera. Tampoco está escrito en ningún lado que la idea
del consenso lleve necesariamente al relativismo, a la postura que aceptaría
con resignación que, en vista de que no podemos acceder al mundo
independientemente del hombre, lo verdadero está condenado a ser una cosa para
unos y otra para otros. Pues de entrada no está descartada la posibilidad de
alcanzar alguna forma de consenso universal sobre algún tema: algo que todos los
hombres que existen, han existido y existirán, no dudarían en considerar verdadero.
Esta postura afirma que lo que en general los hombres han considerado
como verdadero, ha estado ligado a las relaciones de poder en la sociedad. Quien
ha tenido la capacidad de imponer sus perspectivas, por diferentes medios, ha
104
logrado también crear “verdades”. En cuanto al paso del Yo al Nosotros, a la
posibilidad de compartir lo que habita en nuestra interioridad, los defensores de esta
doctrina se ubicarían en el desengaño: ante la imposibilidad de llegar a la
comunidad intersubjetiva, el poder impondría, para fines prácticos, el contenido de la
mente de unos como si fuera la de todos, y poco importa si existieran desajustes
interiores, inadecuados y resquemores íntimos.
Las reflexiones más importantes de esta teoría fueron propuestas por
Federico Nietzsche y Michel Foucault, quienes afirman que el poder no sólo acaba
imponiendo el contenido del conocimiento, es decir, lo que se ha de considerar
como verdadero, sino que también crea al propio sujeto cognoscente, a la
subjetividad, al tipo de “mente”, “Yo”, entendimiento, o como hayamos venido
llamando al aspecto interior que, desde Descartes, supuestamente nos define. Pero
observa que si esto [siempre] fuera así, el punto de partida, el fundamento de
la verdad, no dependiera de un procesos filosófico de búsqueda e
introspección como lo diría Descartes, sino de resistencia y dominio en la
sociedad, entonces, el problema del conocimiento, de cómo orientarnos en
medio del saber que produce constantemente la humanidad, no sería algo que
tendría que estudiar la “epistemología” o “teoría del conocimiento”, sino la “teoría
política” y, acaso, la “sociología”.
En cuanto a la idea de que el poder crea e impone verdades, se trata de
una perspectiva que, dicha así en términos tan generales resulta altamente
discutible. No se ve claro cómo la Teoría de la Relatividad de Einstein, por ejemplo,
obtendría su carácter verdadero a partir de la imposición de los intereses de unos
sobre otros. Sin embargo, existen áreas de conocimiento en que la sospecha del
poder parece darse naturalmente. Por ejemplo, en saber histórico es
notorio y ha sido ampliamente documentado, que los vencedores de las guerras
y conflictos acaban escribiendo una historia que, extrañamente, ensalza y hace
el elogio de los que ganaron. Hay situaciones en que ese procedimiento es tan
burdo que escandaliza. Pero hay otros contextos en los que la verdad de los
dominadores se cuela de manera tan sutiles que es difícil de detectar. En el caso de
las historias de la humanidad, y de los países, a las que normalmente tenemos
acceso, la función de los hombres normalmente tenemos acceso, la función de
los hombres siempre termina siendo más relevante que el de las mujeres. La
105
diferencia de poder entre lo masculino y lo femenino, determina que consideremos
como verdaderos (y naturales) los relatos en los que se afirma que los hombres
desempeñan una función más importante que las mujeres.
Como una reacción contra los 'positivistas lógicos o neopositivistas', a principios del
siglo XX se desarrolló una escuela filosófica llamada 'Círculo de Viena' encabezada
por Karl Popper y seguida por Kuhn y Lakatos, entre otros, la cual, en general
rechaza la exactitud y certeza de una verdad absoluta cualquiera, ni siquiera
porque se analicen sus proposiciones con la exactitud matemática de la lógica
simbólica. Karl Popper (1902-1994) rechaza los dos métodos clásicos de
investigación:
inducción y deducción, y en su lugar elabora una teoría propia: la Teoría de
las Falsaciones. Una falsación no es una afirmación falsa, sino consiste en señalar
que los resultados experimentales de cualquier investigación nunca logran verificar
una teoría. Solamente logra hacerla menos cuestionable, menos falsable. La
falsación “es una afirmación refutable, es decir, una aportación mejor a las
anteriores pero mejorable también. Esto es, se debe partir del hecho de que en
ciencia sólo hay aportaciones afirmativas que superan las anteriores, pero a su vez
son 'superables. Lo que no hay son 'verdades insuperables', puesto que ese tipo de
verdad constituiría por sí misma un dogma, y no debe olvidarse que el científico
puede serlo todo, ¡menos dogmático!, pues de ser así caminaría directo hacia un tipo
de dictadura o tiranía: la del conocimiento. Por eso, el científico no puede alcanzar la
verdad absoluta; únicamente falsaciones refutables.
A Popper le gusta decir que el camino de la investigación se inicia con un problema
(P1) y termina con otro (P2). Sólo que la diferencia entre estos dos es que el segundo
(P2) soluciona muchos enigmas que había en P1. Sobre los enigmas de P2 se
hicieron las conjeturas necesarias para solucionarlos. Por eso considera que la
posición dubitativa es la única que cuadra al investigador científico. Y cualquiera que
sea el problema en la investigación nunca tendrá una solución definitiva. El problema
no se resuelve nunca, solamente se disuelve en otro(s) problema(s). El problema que
inicia en P1 se disuelve en P2, pero la solución dada a P1 sigue siendo falsación
refutable pero cada vez es menos falsable dicha falsación, y por ende posible de
superar hasta conseguir otro problema P3, y así sucesivamente”.
106