El Altar
Pasaje bíblico: Genesis 8:20
Objetivo: Exponer al pueblo de Dios la importancia que tiene el no
descuidar el altar de Dios.
Introducción:
¿Qué es un altar?
Una estructura sobre la que se ofrecían sacrificios a Dios. El primer
altar del que tenemos mención en las escrituras es el construido
por Noé al abandonar el Arca; sobre él ofreció sacrificios de todo
animal y ave puros.
También Abraham, Isaac y Jacob erigieron altares al Señor; éstos
seguramente fueron construidos de piedra o tierra. Al parecer los
altares se erigían como lugares para allegarse a Dios, siendo el
sacrificio la base de ello.
Aprendamos los diferentes usos del altar:
I. Lugar de sacrificio.
1. Noe. Genesis 8:20
Nosotros debemos de ofrecer diariamente nuestro cuerpo en
sacrificio vivo a Dios, de tal manera que muramos a nosotros
mismos cada día. Romanos 12:1
II. Lugar de oración.
1. Abraham. Genesis 12:8; 13:4
El lugar en donde oramos a diario, se convierte en un altar
donde invocamos el nombre de nuestro Dios.
III. Lugar de adoración.
1. El altar del incienso. Éxodo 30:1
Nuestra adoración a Dios en el lugar secreto de oración, se
convierte en un incienso aromático agradable a Dios.
IV. Lugar de encuentro con Dios.
1. David. 1 Crónicas 21:18, 26
Cada vez que oramos en el lugar secreto, tenemos un
encuentro con la presencia de Dios.
V. Lugar para presentar primicias y ofrendas.
1. El pueblo de Israel. Deuteronomio 26:1-4
2. El pueblo de Israel. Mateo 5:23-24
Todos nuestros aportes para la obra de Dios, debemos de
colocarlos sobre el altar del Señor.
Aplicaciones:
1 Reyes 18:30-39, Durante el tiempo del profeta Elías, el altar del
Señor estaba destruido y descuidado, el profeta volvió a reconstruir
el altar y aconsejo al pueblo para que volviera a acercarse a Dios a
través del altar.
Elías al reconstruir el alar del Señor pudo:
1. Ofrecer sacrificios,
2. Invoco el nombre del Señor,
3. Adoro a Dios,
4. Tuvo un encuentro con Dios,
5. Ofreció ofrendas,
Si tú has descuidado y abandonado el altar de Dios, este es el
tiempo para que nuevamente vuelvas a presentarte diariamente
ante el altar del Señor y poder: ofrecer tu cuerpo como sacrificio
vivió, santo y agradable a Dios, también podremos invocar y adorar
a Dios, para tener un encuentro con él. Cuando vallas a la casa
del Señor, no llegues con las manos vacías, presenta ante su altar
tus ofrendas, primicias y diezmos.
Este es el tiempo para reconstruir el altar del Señor en nuestras
vidas.