Definición de psicología
Coscio y Sánchez (2011), nos plantean que el vocablo griego ψυχή (psykhé) significa ‘alma’,
‘mente’, ‘aliento’, ‘vida’, ‘viento frío’, ‘soplo helado’ y era representado simbólicamente con
una mariposa, mientras que —λογία (-logia) describe al ‘habla’ o el ‘discurso’, ‘tratado’,
‘doctrina’, por tanto, psicología significa literalmente ‘estudio del alma’ y denota al ‘estudio de
la mente’.
En el texto de Díaz Pedroche (s/f), la autora nos menciona algunas definiciones de la palabra
Psicología, y recuerda que, William James (1842-1910) la definía como “la descripción y la
explicación de los estados de conciencia, en tanto que estados de conciencia”. Por su parte,
Watson, el fundador del movimiento conductista, definió la Psicología como “el estudio de las
reacciones objetivamente observables que un organismo lleva a cabo como respuesta a
estímulos, también objetivamente observables, provenientes del medio”.
La misma autora ensaya una definición de Psicología y nos dice que podemos pensar
provisionalmente a la Psicología como “la ciencia o disciplina del saber humano que estudia la
conducta y los procesos mentales que subyacen bajo ella y la condicionan” (p. 3).
Si seguimos buscando, encontraremos una gran cantidad de definiciones. Recurrimos al texto
de Scaglia, para que nos oriente en esta dispersión de definiciones, y nos dice que no es: (…)
un caprichoso individualismo, si no la expresión de un amplio debate epistemológico acerca de
las bases mismas sobre las que se apoya la delimitación de un campo de conocimientos: la
definición de su objeto de estudio y del método adecuado para acceder al conocimiento de
dicho objeto. (2013, p. 26)
Vemos, pues, que necesitamos un debate epistemológico profundo para poder ordenar las
ideas de las diferentes líneas del pensar, los diferentes marcos teóricos. Scaglia, nos sugiere
considerar si es válido hablar de “la Psicología” o de “las Psicologías” (2013, p. 27). Por el
momento, aquí presentaremos algunas líneas de debate para dar inicio al mismo, puntuando
que no se agotará, sino, será una apertura permanente, pues la Psicología está tan viva, como
el ser humano al que estudia, y este habita en un contexto cambiante en todas las
dimensiones de estudio. Queda también planteado que, para poder llegar a un debate
efectivo, se deberá analizar la evolución histórica de esta discusión, teniendo presente, como
nos puntualiza Scaglia (2013), que deberemos vincular esas discusiones a las diferentes
cosmovisiones de las cuales surgieron, y como ya planteamos, en diferentes “contextos
socioculturales e históricos” (p. 28).
Como también nos advierte el autor, en forma general, pero aplicable a nuestra ciencia en
desarrollo, la Psicología: “(…) todo fenómeno, en especial los fenómenos humanos, empieza a
cobrar sentido y hacerse inteligible en la medida en que lo ubiquemos en el contexto del cual
emerge” (p. 41), y en una lectura conjugada de los contextos siempre múltiples y complejos:
científico, social, cultural, ideológico, político, económico, y más. En el próximo apartado
veremos uno de esos puntos significativos: los orígenes de la Psicología como ciencia moderna.
La Psicología Científica. Pensamiento Científico. Paradigmas. Lo multi-paradigmático
La psicología científica
Scaglia (2013), nos plantea en forma breve cómo en los finales del siglo XIX, y frente a la
revolución científico-filosófica que se vivía en esa época, se identifica la posibilidad de pensar a
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la psicología como ciencia independiente, tomando como punto de partida el año 1879. En ese
año, Wundt (1832-1920), funda y desarrolla “el primer laboratorio de psicología
experimental”. El mismo autor, al marcar este hito, nos muestra que el criterio de cientificidad
que se planteaba en ese momento correspondía al positivismo imperante. Wilhelm Wundt (16
de agosto de 1832 -31 de agosto de 1920) fisiólogo, psicólogo y filósofo, al desarrollar el
primer laboratorio de psicología experimental en Leipzig en 1879, utilizando el método
experimental, buscó estudiar la experiencia inmediata y observable. Los contenidos de la
conciencia y los procesos sensoriales básicos los abordaba con el método introspectivo, que
era la percepción interna de los elementos de la conciencia propia. Las variables psíquicas eran
cuantificadas y controladas.
Además, Coscio y Sánchez (2012), plantean que, para Wundt, la meta de la psicología era el
estudio de los procesos conscientes o lo que este consideraba como parte de la experiencia
inmediata. Vemos, pues, que, cuando la experiencia ante algún estímulo se mide con la ayuda
de instrumentos, queda incluida en el campo de la física; en contraparte, cuando se describe el
proceso consciente que se encarga de interpretar el estímulo, pensemos en el “frescor” de lo
fresco, se está describiendo entonces la experiencia inmediata y cayendo en el ámbito de la
psicología. Podemos marcar la distinción entre lo inmediato y lo mediato: entre causalidad
física y causalidad psíquica. Para el investigador, mientras que los físicos tienen sus
instrumentos, la herramienta de los psicólogos es la autoobservación experimental o
introspección (el método introspectivo será desarrollado más adelante). Retomando el texto
de Scaglia (2013), argumenta que la psicología, como ciencia, podrá sostenerse en el mundo de
las ciencias naturales, solamente si utiliza el método experimental y se ajusta a los principios
de estas ciencias. Este período desarrolló un tipo de “Psicofísica” o una “Psicofisiología”, donde
los correlatos que se generan son anatómico-fisiológicos. Vale aclarar que, en oposición a la
“introspección pura”, Wundt, desarrolla la llamada “introspección experimental”. Se diferencia
de la introspección pura, en que la experimental, es guiada por un experimentador, pasando
de un método especulativo en uno científico. Argumenta Scaglia, que hay un límite entre la
Psicología metafísica o especulativa y la nueva psicología experimental del siglo XIX, es
fundamentalmente metodológico: la primera aplicando métodos reflexivos, intuitivos o
especulativos, y la otra, métodos objetivos.
Scaglia plantea que, esta ruptura entre la filosofía y la psicología como ciencia experimental
“fundamentan las bases de una discusión epistemológica (…) [y aclaraba que si pretendía] ser
una ciencia [debía] adoptar los criterios de la ciencia experimental positiva” (2012, p. 46).
Otros pensadores han planteado que el estatuto de la Psicología debe diferenciarse de aquel
que fundamenta a las ciencias naturales.
Pensamiento científico
No entraremos de plano en el campo de la historia del pensamiento científico, pero
necesitamos identificar un momento particular, cuando se pasa de un saber “pseudocientífico”
a uno donde la ciencia dará inicio, visto como un momento bisagra, un punto de inflexión, un
antes y un después en el pensamiento de la humanidad y en especial, un antes y un después
en los descubrimientos científicos.
Si tomamos como referencia el Renacimiento, allí se plantearon las bases para el estudio de la
verdad a través de la ciencia y se puso en palabras en qué consistía el método científico, que
permitía llegar al pensamiento y conocimiento científico, respectivamente. Así quedan
identificados una serie de pasos: recopilación de hechos, comprensión de los hechos a través
de leyes, formulación de hipótesis a fin de explicar lo acontecido, la posibilidad de comparar
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resultados experimentales, frente a aquellos, que, según la hipótesis anticipatoria, se podrían
esperar, y de allí, la predicción de nuevos hechos (Coscio y Sánchez, 2012). Como guía
desarrollamos la siguiente figura.
Como nos aclara Tovar (s.f.): Los pasos del método científico no deben entenderse como un
conjunto de instrucciones mecánicas, o reglas inflexibles, que el investigador debe cumplir
ciegamente, sino como un proceso que guía el quehacer investigativo, y que, en la práctica,
puede variar sus procedimientos de acuerdo con la razón, nivel o naturaleza de la investigación
a realizar.
Entre las características más relevantes del método científico, que se homologan a la
construcción del conocimiento científico, se pueden señalar las siguientes:
Dimos cuenta del método científico, para posibilitar el desarrollo del correspondiente
pensamiento científico y por ende la construcción de nuevos saberes, a los que llamamos
conocimiento científico. En próximos temas desplegaremos la cuestión epistemológica, es
3
decir, la construcción del conocimiento científico, fundado en el método del cual dimos las
características. Podemos preguntarnos de antemano qué puede impedir que ese conocimiento
científico no se concrete en forma adecuada. Para aproximarnos a una respuesta, daremos
cuenta de la existencia de barreras, limitaciones u obstáculos epistemológicos que impiden la
construcción de ese saber e impiden el avance de una ciencia. Los obstáculos epistemológicos
son dificultades psicológicas que no permiten una correcta apropiación del conocimiento
objetivo. El obstáculo para Bachelard, es una forma de conocimiento de la que nos cuesta
mucho deshacernos. Si hay dificultad, esta consiste en evitar rechazar el uso del sentido
común, en obligarnos a construir una respuesta elaborada cuando creemos disponer de una
respuesta lista para pensar (Villamil Mendoza, 2008).
Significado de la epistemología
La epistemología es una rama de la filosofía que se ocupa del conocimiento científico (RAE,
2016). Es una reflexión sobre el conocimiento que adquiere el psicólogo sobre el objeto de
estudio y de cómo poder abordarlo, y como una reflexión sobre el conocimiento que adquiere
el psicólogo sobre un sujeto capaz de representarse los objetos. Todo encuadrado en el
espíritu científico de su época (Bachelard, 2004), y sustentado por la visión paradigmática a la
que uno adscribe (Brunetti, 2011).
Paradigmas
En el presente apartado pensaremos un concepto que representa un cambio en la forma de
desarrollar y organizar el pensamiento científico: el paradigma. Peiró y Salvador (1987), nos
plantean que el concepto de paradigma fue elaborado por Kuhn en un contexto teórico que
trata de explicar el crecimiento del conocimiento científico. En el mismo texto, los autores, nos
plantean que Kuhn en 1961, argumenta el concepto de paradigma partiendo de la idea que:
(...) toda ciencia normal está fundada en un dogma o, dicho de otro modo, que la función
intelectual de un esquema conceptual establecido es determinar la estructura de la teoría, las
cuestiones significativas, las interpretaciones legítimas (…) dentro de las que está incluida la
especulación teórica, hasta que dicho esquema conceptual mantiene autoridad intelectual en
una determinada ciencia natural (p. 7)
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Entendiendo ciencia normal, como aquella que puede dar cuenta de las leyes que organizan
los fenómenos de la naturaleza, que accionará sobre el pensamiento científico, mientras este
esquema del saber, que Kuhn llama paradigma, tenga fuerza intelectual: formulando
preguntas y dando respuesta a las mismas. Podemos proponer, para ordenar nuestras ideas,
que el paradigma es un modelo, un esquema conceptual, donde los conceptos y sus
definiciones, pueden articularse entre sí para dar cuenta de la realidad donde se desarrolla, en
un momento histórico dado. El avance del saber podrá ir modificando variables de este
modelo, lo que implicará que, en determinado momento, no pueda responder las preguntas a
las cuales se lo somete y las respuestas caigan por fuera del saber que sustenta la llamada
ciencia normal. Recurriendo a Kuhn (1975, citado en Peiró y Salvador, 1987) para formalizar el
concepto de paradigma, en base a los logros de la investigación científica, dan surgimiento a
este, siendo estos “logros científicos universalmente reconocidos que durante cierto tiempo
proporcionan modelos de problemas y soluciones a una comunidad científica” (p. 7), vemos
que el paradigma es más que una teoría, como aclaran Peiró y Salvador (1987) "pues implica
aspectos teóricos, conceptuales, tecnológicos, instrumentales y metodológicos de las
investigaciones, y este conjunto de métodos, áreas de problemas y tipos de solución,
aceptados por la comunidad científica madura en un momento determinado" (p. 8).
Lo multiparadigmático
Pensar en lo paradigmático, lleva a Kuhn, a pensar la existencia de ciencias preparadigmáticas
y en ciencias multiparagdigmáticas. Las preparadigmáticas, son aquellas ciencias en formación,
que llegarán a la madurez siguiendo las investigaciones y los logros de cada aporte del saber.
Las ciencias sociales, en la etapa de Kuhn, estaban en la condición preparadigmática,
construyendo un cuerpo teórico, experiencias, valoraciones y diferentes aportes de las puestas
en común de cientos de investigadores. Sosteniendo las críticas de diferentes pensadores, los
trabajos de Kuhn siempre han estado abiertos a ser repensados y reelaborados. Es para
repensar cuando una ciencia deja de ser no-paradigmática y pasa a ser preparadigmática. La
lectura del texto propuesto, (1987) "La psicología, ¿ciencia paradigmática?", les permitirá
también entrar en el debate. Ahora nos gustaría poder pensar juntos la calidad de la Psicología
como ciencia. Vemos que en el texto que estamos manejando, y siguiendo las críticas que
efectuó Mastermann, nos lleva a pensar a: (…) la psicología como una ciencia
multiparadigmática, donde existe una multiplicidad de paradigmas con los que poder trabajar.
Es decir, que estaríamos en una situación donde sería posible estar frente a una ciencia
normal, madura, en diferentes especialidades o áreas de investigación, gracias a la
complejidad metodológica y tecnológica y a la aceptación por parte de la comunidad de
investigadores de microteorías o modelos teóricos. (p.15)
Quedan abiertos algunos momentos del desarrollo de la Psicología, o revoluciones
paradigmáticas, que nos permitirán trabajar más adelante las diferentes escuelas de la
psicología:
Del estructuralismo al conductismo.
Del conductismo a la psicología cognitiva.
La revolución psicoanalítica.
La revolución humanística.
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Con esta lectura no cerramos el saber de la Psicología, en todo caso, nos lleva a considerar que
dependiendo del objeto de estudio y de metodología podremos organizar paradigmáticamente
la construcción de conocimiento científico según lo que venimos desarrollando.
Breve historia de la psicología
Los orígenes de la Psicología se remontan al origen de los tiempos, con la observación de las
acciones de los seres humanos, por otros seres humanos. Como una aproximación
proponemos ver el siguiente video, para abrir un recorrido breve sobre la historia de esta.
Alejandro Domínguez (s/f). Historía de la Psicología. Origen de la ciencia y desarrollo de primeras corrientes psicológicas. [video]. YouTube.
Poder responder a esta pregunta nos llevará a definir, desarrollar y profundizar en diferentes
conceptos: desde el origen y la etimología de la palabra Psicología, analizando el derrotero del
desarrollo de esta hasta convertirse en psicología científica. Siguiendo los ejes del pensamiento
de Gastón Bachelard, desplegaremos el espíritu científico que ha envuelto su soporte. Frente a
este acercamiento desarrollaremos el concepto de paradigma siguiendo las producciones de
Kuhn, para poder, finalmente, identificar y argumentar el porqué de la Psicología cómo una
ciencia multi-paradigmática.
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Bibliografía de referencia
Coscio, R. y Sánchez, J. F. (2012). Manual de Psicología. Bs. As.: Ediciones D &
D.
Díaz Pedroche, M. (s.f.). Introducción a la Psicología.
Kuhn, T. (1971). La Estructura de las Revoluciones Científicas. Trad. Agustín
Contín.
Peiró, J. M. y Salvador, A. (1987). La psicología, ¿ciencia
paradigmática? En Anuario de Psicología, N.º. 36-37, 1987, pp. 5-20.
Scaglia, H. (2013). Psicología. Conceptos Preliminares. Pp. 25-68. Buenos Aires:
Eudeba.
Villamil Mendoza, L. E. (2008). La noción del obstáculo epistemológico en
Gastón Bachelard.
Bibliografía obligatoria
Kuhn, T. (1971). La Estructura de las Revoluciones Científicas, pp. 1-36.
Trad. Agustín Contí[Link]ó, J. M. y Salvador, A. (1987). La psicología, ¿ciencia
paradigmática? En Anuario de Psicología, N.º 36-37, 1987, pp. 5-20.
Scaglia, H. (2013). Psicología. Conceptos Preliminares, pp. 25-68. Buenos Aires:
Eudeba.
Tovar, E. (s.f.). Método Científico.
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Consideraciones epistemológicas
Para poder hablar de Epistemología, primero nos proponemos revisar la construcción del
conocimiento, recurriendo a los griegos. Coscio y Sánchez (2012), nos orientan al respecto y
nos hacen poner la atención sobre dos conceptos: doxa y episteme.
La doxa u opinión era un conocimiento superficial, parcial y limitado, vinculado a la percepción
sensorial, primaria e ingenua. Es un conocimiento que nos habla de las apariencias, no sobre la
realidad, digamos, engañoso e, incluso, falso. Al hablar de doxa, estamos frente a un
conocimiento ordinario, que es asistemático, la mayoría de las veces contradictorio y acrítico
(Rodríguez Pardo, 2015).
Por el contrario, episteme suele traducirse como conocimiento científico. Para los griegos,
implicaba un saber necesario, pues llegaba hasta las causas y fundamentos de las cosas. Su
objetivo dependía de la naturaleza misma y no de desarrollos artificiales; se consideraba
sistemático, pues estaba organizado de acuerdo con la lógica y argumentaciones racionales.
Era un conocimiento pleno y total, no fragmentado ni parcial. El significado de episteme ha ido
variando, manteniendo su aspiración original de alcanzar un conocimiento cierto,
verdaderamente explicativo, bien fundamentado, organizado, sistemáticamente y, a ser
posible, riguroso y exacto. Esta esencia sigue viva en las ciencias y en la filosofía.
Como ya dijimos, la epistemología es una rama de la filosofía que se ocupa del conocimiento
científico (RAE, 2016), y también vimos la existencia de modelos de construcción del
conocimiento que, siguiendo a Kuhn, llamamos paradigmas. Frente a esta construcción de
conocimiento y siguiendo lo argumentado por Scaglia (2013), vemos que se sigue produciendo
un “amplio debate epistemológico acerca de las bases mismas sobre las que se apoya la
delimitación de un campo de conocimientos” (p. 26). Es decir, que para delimitar este saber se
deberá definir su objeto de estudio y el método que esté implicado en el acceso a dicho
conocimiento del objeto.
Una epistemología psicológica puede entenderse como:
Por un lado, será una reflexión sobre el conocimiento que adquiere el psicólogo sobre
un objeto, y como una reflexión sobre el conocimiento que adquiere el psicólogo sobre
un sujeto capaz de representarse los objetos.
Otra posición nos lleva a pensar a la epistemología, como limitada a describir hechos,
mientras que en el segundo término se da un paso más: busca interpretarlos. La
epistemología debe centrarse en el estudio de los métodos que usa la psicología, y en
la forma en la cual intenta explicar las conductas.
La Psicología sigue organizando su cuerpo del saber, viene buscando su identidad, en un
tránsito dinámico entre las ciencias naturales y las ciencias sociales. Y lo llamativo y
movilizante es que, en ambas direcciones, podemos encontrar objetos delimitados con sus
métodos correspondientes, sin perder criterios de cientificidad sustentados. Aquí Scaglia nos
recuerda que el objeto de estudio es un objeto abstracto, que se estructura desde una
delimitación epistemológica. En su argumentación nos orienta hacia "la historia de la
psicología (…) muestra que hay temas o problemas de los cuales se han ocupado distintas
escuelas del pensamiento psicológico" (p. 27).
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Clarificando que, las respuestas variarán en concordancia con la perspectiva epistemológica en
la que están centrados los científicos y sus investigaciones en la búsqueda por definir el objeto
de estudio.
La aparición de las diferentes escuelas, son el resultado de más de 25 siglos del desarrollo de
las ciencias que sustentan su propia historia. El hoy implica diversidad y complejidad, y según
Scaglia definen diferentes estados de la ciencia, que responde a un tiempo determinado y a las
formas de pensar que de ese momento. Estas diferencias llevan a pensar no por los hechos,
sino por las ideas que están organizadas en formas de pensar, en sistemas de pensamiento
que son atravesados por, "obstáculos que oponen resistencia y que obligan al pensamiento a
vencer sus prejuicios" (p. 52).
Cabe preguntarnos si el avance del saber científico puede ser visto solamente en lo lineal de la
construcción de las ideas. Kuhn, al respecto, visualizando la historia de las ciencias, detecta
que el progreso de estas no es de ninguna manera continuista o acumulativo, por el contrario,
es rupturista. Nos plantea Scaglia (2013), que "la ciencia progresa en forma cíclica, por ciclos
formados por períodos de crisis y períodos paradigmáticos" (p. 55).
Es decir, que, del tiempo de crisis y búsqueda del saber, aparecerá un tiempo de ciencia
normal, donde se instalará el paradigma, hasta que el mismo no pueda ordenar las preguntas y
las respuestas sobre aquello que se ignora y se desea saber. Vimos también que un paradigma
instalado, es una cosmovisión, una forma de concebir el mundo. En forma concordante,
Bachelard (2004), se opone a la idea del progreso científico como una continuidad o una
acumulación y define el progreso del conocimiento como rectificaciones constantes, siendo un
conocimiento aproximado. Se construye el conocimiento sobre la base de errores, y en el
correr de los tiempos será rectificado por nuevos saberes. Esta posición lo llevará a desarrollar
un cuerpo de conceptos de los cuales desarrollaremos obstáculo epistemológico y ruptura
epistemológica.
Bachelard (2004) definirá el obstáculo epistemológico como la relación imaginaria que
mantiene el investigador con su objeto de estudio, estando los obstáculos dentro del sujeto
mismo, en los saberes previos, cuando nos aferramos a los mismos, sin aceptar
cuestionamientos y posibles variaciones. Dirá Bachelard que se conoce en contra del
conocimiento. El científico debe cuestionar permanentemente los saberes previos. Allí es
donde aparecerán las rectificaciones pertinentes como resultante de las rupturas sobre la
relación imaginaria que mantiene el investigador en referencia al objeto de estudio.
Frente a otras ciencias que priorizan un acercamiento del investigador al objeto sin
preconceptos, tomando distancia de su subjetividad, Bachelard, argumenta que “lo real va
hacia el investigador” (p. 56). Y como infiere Scaglia (2013), Bachelard “valoriza la noción de
error (…) [siendo este] el motor del conocimiento” (p. 62) y agrega que los errores son una
trama y es “a través de desentrañar esta trama que podemos aproximarnos a constituir el
espíritu científico” (p. 62), el cual nos orientará en la construcción de nuestro conocimiento
científico.
Hablando de los errores, a los que Bachelard da tanto valor en la construcción del
conocimiento, podemos decir que la psicología no debe encerrarse en sí misma y defender sus
saberes a capa y espada. Todo lo contrario, el psicólogo debe tener una posición de apertura.
Los psicólogos tienen que estar abiertos a las críticas, nunca pueden afirmar que sus resultados
sean concluyentes, siempre deben aceptarlos de forma provisional, ya que en cualquier
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momento pueden ser rechazados –por ejemplo, pueden ocurrir errores debido a
complicaciones del mundo real, instrumentos defectuosos o procedimientos mal diseñados-.
Son, pues, las relaciones conceptuales entre problemas, las que delimitan los diferentes
campos científicos. Aquí, Scaglia (2013), nos ilumina al decir que "las diferentes áreas de las
psicologías fueron construyendo sus propios objetos de estudio en función de las diferentes
relaciones creadas entre las problemáticas a resolver y las concepciones de las que parten" (p.
63).
El conocer y la ciencia: los niveles del conocimiento
La doxa u opinión era un conocimiento superficial, parcial y limitado, vinculado a la percepción
sensorial, primaria e ingenua. Es un conocimiento que nos habla de las apariencias, no sobre la
realidad, digamos, engañoso e, incluso, falso. Al hablar de doxa, estamos frente a un
conocimiento ordinario, que es asistemático, la mayoría de las veces contradictorio y acrítico.
Por el contrario, episteme, suele traducirse como conocimiento científico. Para los griegos,
implicaba un saber necesario, pues llegaba hasta las causas y fundamentos de las cosas.
Objetivo, pues, dependía de la naturaleza misma y no de desarrollos artificiales, sistemático,
pues estaba organizado de acuerdo con la lógica y argumentaciones racionales. Era un
conocimiento pleno y total, no fragmentado ni parcial. El significado de episteme ha ido
variando, manteniendo su aspiración original de alcanzar un conocimiento cierto,
verdaderamente explicativo, bien fundamentado, organizado, sistemáticamente y, a ser
posible, riguroso y exacto.
Presentación del tema: “El conocer y la ciencia: los niveles del conocimiento”
A continuación les compartimos una presentación donde podrán encontrar más información
sobre la epistemología y el proceso de investigación.
Palomino, C. (2015). El conocer y la ciencia: los niveles del conocimiento. En [Link]
Objetivos de la Psicología
La psicología es una ciencia que busca comprender al ser humano. En esa dirección, los
psicólogos se proponen cuatro objetivos o metas principales (Ramírez, s/f):
1. Descripción. Siendo esta la meta básica de todas las ciencias. Los psicólogos recopilan
datos acerca de la conducta y del funcionamiento mental para estructurar una imagen
coherente y precisa de estos fenómenos. Esta recopilación de datos conlleva el
problema de la medición. Siempre que se puede, se observa o mide directamente.
Cuando las estrategias directas son imposibles, o extremadamente difíciles, se utilizan
tácticas indirectas consideradas menos exactas, tales como entrevistas, cuestionarios,
etc. Una vez que un fenómeno ha sido descrito con exactitud, los psicólogos
generalmente intentan explicarlo.
2. Explicación. Consiste en establecer una red de relaciones causa-efecto. Por lo general,
se proponen explicaciones llamadas hipótesis, las cuales son sometidas a pruebas
mediante una experimentación controlada. Las hipótesis que encuentran algún apoyo
se siguen verificando todavía más. Una prueba muy poderosa es la predicción.
3. Predicción. Si una hipótesis es acertada, deberá ser capaz de descubrir lo que sucederá
en situaciones relacionadas.
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4. Control. Es una prueba poderosa de una hipótesis. Las condiciones que se suponen
causan la conducta, o el proceso mental, se pueden alterar o controlar para ver si el
fenómeno cambia en concordancia. El control consiste en la aplicación de
conocimientos para resolver problemas prácticos.
Frente a estas características y siguiendo a Bachelard, la construcción del conocimiento
científico debe trabajar los problemas del diario vivir, como ejes de las investigaciones, y frente
a los cambios ambientales, contextuales, las variables independientes deberán ser valoradas
en la transformación de las variables dependientes. Sin perder de vista los cambios de rumbo
en las diferentes investigaciones. Como ya dijimos, los psicólogos tienen que estar abiertos a
las críticas, nunca pueden afirmar que sus resultados sean concluyentes, siempre deben de
aceptarlos de forma provisional, ya que en cualquier momento pueden ser rechazados. En
próximos apartados trataremos de ver cómo cada escuela se organiza en función de esos
problemas a trabajar, y cómo algunos errores en el desarrollo del saber han producido avances
en las diferentes escuelas de la psicología.
El conocimiento producido epistémicamente es el que llamamos conocimiento científico, a
contrario, la doxa u opinión refiere un conocimiento superficial, parcial y limitado, vinculado a
la percepción sensorial, primaria e ingenua.
El significado de episteme ha ido variando, manteniendo su aspiración original de alcanzar un
conocimiento cierto, verdaderamente explicativo, bien fundamentado, organizado
sistemáticamente y, a ser posible, riguroso y exacto.
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Bibliografía de referencia
Bachelard, G. (1938). La formación del Espíritu científico. México: Siglo
Veintiuno Editores.
Coscio, R. y Sánchez, J.F. (2012). Manual de Psicología. Bs. As.: Ediciones D &
D.
Kuhn, T. (1971). La Estructura de las Revoluciones Científicas. Trad. Agustín
Contín.
Ramírez, E. (s.f.). Introducción a la Psicología.
Rodríguez Pardo, J.M. (s.f.). Filosofía de primero bachillerato.
Romero Otálora, C. A. (2012). Fundamentos epistemológicos del conductismo.
Scaglia, H. (2013). Psicología. Conceptos Preliminares. Buenos Aires: Eudeba.
Villamil Mendoza, L. E. (2008). La noción del obstáculo epistemológico en
Gastón Bachelard.
Bibliografía obligatoria
Bachelard, G. (1938). Capítulo 1. La formación del Espíritu científico. México:
Siglo Veintiuno Editores.
Kuhn, T. (1971). La Estructura de las Revoluciones Científicas, pp. 1-36. Trad.
Agustín Contín.
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Surgimiento de la Psicología como disciplina. Perspectiva universal
En el recorrido de los saberes que dieron origen a la Psicología, la época de oro griega debe ser
tenida como punto de partido de esta. Como ya hemos dicho, la Psicología da inicio de la mano
de la filosofía. Ya vimos la definición etimológica de la palabra psicología ‘estudio del alma’ o
´ciencia del alma´ y denota al ‘estudio de la mente’. Allí nos encontraremos con los aportes de
Sócrates, Platón y Aristóteles, de quienes puntuaremos lo más relevante, dejando el resto para
una investigación y lectura personal sobre ello.
Sócrates (470-399 a.C.), aportará el llamado método socrático, dentro del ámbito de la
Filosofía, el cual pasa de los diálogos interiores, hasta el intercambio de ideas. Aquellas son
sometidas a un debate profundo que permite llegar a las esencias, logrando que la ciencia, se
enriquezca profundamente. Por otra parte, Coscio y Sánchez (2012) nos dirán, hablando de
Sócrates, que "el alma (…) [no solo] mueve los cuerpos, sino (…) que es la sede del
conocimiento verdadero, de lo inmutable, de las ideas y que son lo uno en lo diverso" (p.17).
En Plantón, los mismos autores indican que, aparece el centro del conocimiento como esencia
de la idea del bien. Y plantean que el alma ha transitado por un mundo ideal, donde ha logrado
conocer las ideas y que, al volver a la tierra, ha olvidado esos saberes. Y cuando el
conocimiento aparece, en realidad es por reminiscencia, momento en el que el alma recuerda,
y Platón enseñará que aprender no es nada más que recordar.
Completamos este breve recorrido con Aristóteles, con una lectura más integral, al argumentar
que "era imposible separar el alma del cuerpo, ya que ambos constituyen una unidad viviente"
(p.19)
Hasta el siglo XVI no hubo planteamientos pre científicos como podemos leer en algunos
textos que desarrollan el origen de la Psicología como disciplina científica (Coscio y Sánchez,
2012). René Descartes (1596-1650), afirmaba que el cuerpo funcionaba como una máquina
mecánica perfecta, distinguiéndola del alma porque esta era independiente y única, con
algunas ideas innatas que serían determinantes para ordenar la experiencia que los individuos
tendrían del mundo, agregando que “el hombre es pensamiento y vive encerrado en su propia
actividad pensante” (p. 23), siendo la actividad del pensar el punto de partida de la futura
ciencia alejada de la escolástica y estructurando las bases modernas de la racionalidad. “El
punto de partida del pensamiento cartesiano (…) [fue]: pienso, luego soy” (p. 24), teniendo
más peso la realidad, cuando es pensada que cuando es percibida por los sentidos. David
Hume y John Locke, de la tradición empírica inglesa, le daban un lugar muy importante a la
experiencia en el conocimiento humano, destacando el papel de los sentidos para recoger
información del mundo físico, de lo cual se desprendía el concepto de verificación de las ideas
correctas por contrastación con la información sensorial. Siguiendo con el texto de Coscio y
Sánchez (2012), vemos que para Locke, el conocimiento se adquiere mediante la experiencia y
la razón y afirmaba que la idea es el objeto del acto de pensar. En el siglo XVI la psicología aún
era considerada como parte de la teología, pero la aparición de las disciplinas médicas impulsó
la concepción de lo espiritual (lo relacionado con el alma) en términos de funciones cerebrales.
En este momento se sitúan las referencias de Thomas Willis a la Psicología en la doctrina del
alma, y su tratado de anatomía de 1672 "De Anima Brutorum" (Dos discursos acerca del alma
de los brutos).
En el siglo XIX aparecieron los primeros intentos de adoptar métodos específicos para ahondar
en el conocimiento del comportamiento humano, que es lo que se entiende como psicología
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científica, hecho que es asociado a Willhelm Wundt (1832-1920), un profesor de medicina y
fisiología de la Universidad de Leipzig el cual fundó en esa ciudad el primer Instituto de
Psicología del mundo, y el primer laboratorio científico de psicología, en 1879.
Este hecho es la fundación de la Psicología como ciencia formal. Wundt y sus discípulos se
concentraron en el estudio de los contenidos de la consciencia, mediante el método de la
introspección rigurosa, que consistía en la descripción de las percepciones y sensaciones que el
observador tenía ante la estimulación y las primeras escuelas psicológicas empezaron a
establecerse: el estructuralismo de Wundt y Titchener, y el funcionalismo del médico y filósofo
William James. El primero se concentraba en la forma y la estructura de los contenidos de la
conciencia, y el segundo en los actos y funciones de la mente. Hacia 1900, Freud establecido el
método psicoanalítico, que ha ejercido una gran influencia sobre la gran corriente moderna. En
1920, John Watson publicó el ensayo que definía la escuela que se conocería como
conductismo, y a principios de este siglo el neurólogo Sigmund Freud creo su propia teoría, el
psicoanálisis. Estas teorías siguieron desarrollándose, la primera con el trabajo de B.F. Skinner
y la segunda a través del trabajo de autores como Carl Gustav Jung, Anna Freud, Melanie Klein,
Erik Erikson, Erich Fromm, Jacques Lacan, etc. Jean Piaget fue quien realizó una de las mayores
aportaciones a la Psicología del siglo XX, al desarrollar la teoría de la epistemología genética,
sobre la construcción del aspecto cognitivo del sistema psíquico.
Reseña histórica desde una perspectiva argentina
Más adelante profundizaremos las acciones que vinieron de la mano de Wundt y su
laboratorio en Leipzig, ahora en la perspectiva universalista, veremos cómo aparece la
Psicología en la Argentina. Es de comprender que el proceso que se da en los claustros
nacionales para la instalación de la psicología en la Argentina ha estado ligada a los
movimientos internacionales. En el 1600, la llamada Psicología Filosófica Escolástica, era lo que
se enseñaba en la Universidad de Córdoba, que había sido fundada el 19 de junio de 1613;
luego en la Universidad de Buenos Aires, fundada el 12 de agosto de 1821, y demás centros
educativos. El principio del siglo llevará a los primeros movimientos de separación de la
Psicología del tronco madre de la Filosofía. Como referencia, según Coscio y Sánchez (2012),
desde 1880 se da inicio al asentamiento y desarrollo de la Psiquiatría, en forma sistemática,
desde la cátedra de Medicina Legal, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos
Aires. El desarrollo continuará hasta la fundación, en 1953, de la cátedra de Psicología Médica
en la UBA.
Cabe destacar que durante este período de desarrollo se fundarán diferentes sociedades
científicas, en el ámbito oficial y privado.
En 1896, con el trabajo de los Drs. Rivarola, Matienzo y Dellepiane, surge la 1.ª cátedra de
Psicología Experimental, en la Facultad de Filosofía y letras de la UBA. En 1901, se desarrollan
gestiones para la compra de instrumental para dicha cátedra, en el laboratorio de Wundt, de
Leipzig. Entre 20 y 30 años, luego de la fundación del laboratorio de Wundt, llega a la
Argentina la experimentación en el área de la Psicología, dentro de un ámbito educativo
universitario. Por la primera cátedra y el desdoblamiento de aquella, pasarán Krueger,
discípulo de Wundt, José Ingenieros, José Alberti, León Ostrov y Enrique Mounchet, quienes
desarrollarían investigaciones sobre las emociones y los sentidos.
Gabinetes, cátedras, sociedades científicas, se desarrollarán en diferentes lugares del país. A
mediados de 1950, aparecen las primeras ofertas educativas, de la carrera de Psicología. En
1956 en la Universidad Nacional de Tucumán, en 1957 en la UBA y en 1958 en la Universidad
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Nacional de Cuyo. El 10 de noviembre de 1962 se funda la Asociación de Psicólogos de Buenos
Aires. La Ley de Ejercicio Profesional de la Psicología fue sancionada el 27 de septiembre de
1985 y promulgada, de hecho, el 6 de noviembre de 1985. Queda claro que el desarrollo de la
Psicología en la Argentina es mucho más amplio que una suma de cita de fechas y nombres de
profesionales que trabajaron por darle un lugar y un cuerpo teórico propio (Coscio y Sánchez,
2012; Ardilla, 1979). Como ha ocurrido a nivel mundial, en la Argentina la diversificación de las
escuelas está también presente. Queda en los participantes del curso en profundizar este
capítulo del desarrollo de la Psicología como disciplina autónoma y desde allí, las diferentes
especializaciones y áreas de aplicación, que trabajaremos en próximas unidades.
Historia de la Psicología en la Argentina
En el presente video tendrán la posibilidad de sumar algunos datos más sobre el desarrollo de
la psicología en la Argentina. Puntuando algunos otros eventos que han marcado la evolución
orgánica y el desarrollo estructural de la misma.
Laura Manoiloff (2017). Escuelas – Unidad 3: Historia de la Psicología en Argentina. [video]
YouTube.
Para los historiadores, la psicología tiene una génesis en los griegos, no porque los griegos
fueron los primeros psicólogos en la civilización occidental, sino más bien, porque los griegos
primero llevaron a cabo esas observaciones y generalizaciones que fueron condiciones iniciales
indispensables para hacer que la psicología llegara a ser lo que hoy es.
En suma, podemos decir que desde sus orígenes la psicología se preocupó por comprender y
lograr explicar ciertas conductas de los seres humanos. Las características multiparadigmáticas
de esta ciencia, sustentan la gran cantidad de escuelas que, desde sus marcos de referencia,
siguen tratando de estar junto a los seres humanos. Los avances de la psicología como
disciplina han arrojado luz sobre un gran número de incógnitas vinculadas con las conductas
manifiestas de estos y han abierto nuevos interrogantes. Cada escuela tiene una visión, desde
sus herramientas conceptuales.
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Bibliografía de referencia
Ardilla, R. (1979). La Psicología en la Argentina: pasado, presente, futuro.
En Revista Latinoamericana de Psicología, vol. 11, núm. 1, pp. 71-91.
Bachelard, G. (1938). La formación del Espíritu científico. México: Siglo
Veintiuno Editores.
Coscio, R. y Sánchez, J.F. (2012). Manual de Psicología. Bs. As.: Ediciones D &
D.
Kuhn, T. (1971). La Estructura de las Revoluciones Científicas. Trad. Agustín
Contín.
Romero Otálora, C. A. (2012). Fundamentos epistemológicos del conductismo.
Scaglia, H. (2013). Psicología. Conceptos Preliminares. Buenos Aires: Eudeba.
Tortosa, F. y Civera, C. (2006). Historia de la Psicología.
Villamil Mendoza, L. E. (2008). La noción del obstáculo epistemológico en
Gastón Bachelard.
Bibliografía obligatoria
Ardilla, R. (1979). La Psicología en la Argentina: pasado, presente, futuro.
En Revista Latinoamericana de Psicología, vol. 11, núm. 1, pp. 71-91.
Coscio, R. y Sánchez, J. F. (2012). Capítulo 2. Manual de Psicología, pp. 15-31.
Falcone, R. (2010). Historia de la psicología en la Argentina, pp. 11-22.
Tortosa, F. y Civera, C. (2006). Capítulos 1, 2, 3, 4, 5 y 6. En Historia de la
Psicología, pp. 1-93.
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