Pedagogía
Es una disciplina que posee bajo nivel de epistemologización:
Generando tensiones sobre:
Paradigmas psicológicos.
Idiográfico nomotético.
Comprensión/Explicación.
Cualitativo/ Cuantitativo.
Requiere replantear los criterios de:
Campo de actuación.
Proceso.
Producto.
Es una disciplina que estudia los fenómenos educativos:
De tipo sistemáticos que son:
Formales.
No formales.
También estudia la formación y la intervención.
En tanto procesos de:
Producción de saberes culturales.
Distribución de saberes culturales.
Apropiación de saberes culturales.
Posee dimensiones de tipo:
Filosófica de reflexión.
Científica de desarrollo disciplinar.
Trabaja desde la interdisciplina:
Con la psicología, evitando la psicologización sin profundizar sus paradigmas teóricos.
Con la filosofía, para replantear la transmisión de valores.
Con la antropología, analizando al hombre y sus procesos.
Con la sociología, analizando el contexto.
Incorpora:
Didácticas de tipo generales y regionales.
Curriculums.
En la actualidad enfrenta desafíos como:
Ampliar su perspectiva hacia la andragogía.
Interesarse por la calidad y la intención.
Centrar el foco en aprender.
Valorar lo dialógico.
Desarrollar la pedagogía de la pregunta que implica:
Reflexionar.
Dar la palabra al alumno.
Construye el rol del pedagogo:
Como profesional.
Que atiende a:
Educación.
Asesoramiento.
Investigación.
Interdisciplina.
La problemática epistemológica en la delimitación de la Pedagogía
En esta unidad se abordará la especificidad de la Pedagogía. Anteriormente, se fueron
delimitando temáticas, recorridos históricos y perspectivas que van a ser de base y puente
para dar entrada al planteo de la Pedagogía como ciencia, al tiempo que tener las
herramientas para poder abordar el planteo o revisión que la Pedagogía está atravesando en
torno a su definición.
El punto de partida de este apartado se inicia con la definición de la Pedagogía. Puede
sostenerse que en su definición más amplia la Pedagogía se ocupa de los fenómenos
educativos. En torno a esta presentación es válido preguntarse qué tipo de saber le es propio.
Silber (2007) expresa que la Pedagogía es un campo que se desarrolla en la incertidumbre y el
crecimiento permanente.
Ello mismo sostiene Gvirtz (2011) cuando expresa que este campo se construye en torno de
muchos modos de entender la educación, y lo expresa ampliando la referencia educativa a los
procesos de producción, distribución y apropiación de saberes, entendiendo estos últimos
como el conjunto de expresiones culturales.
Por su parte, Bazán Campos (2008) entiende que es una reflexión sistemática en torno a la
educación. Expresando así que este estudio posee dos dimensiones, una de ellas es la filosófica
(ligada a la reflexión) pues entiende que es necesario repensar al hombre dentro de la
sociedad, la producción cultural que lleva adelante, los roles que se desarrollan en la misma, y
la necesidad de transmitir sus construcciones, el modo de hacerlo.
Pero, por otro lado, se observa la dimensión científica, al requerir del método científico su
procedimiento para trabajar sobre la producción de conocimiento especializado en torno a la
educación.
Este mismo autor ubica a la Teoría del Curriculum como un área de la Pedagogía, pues es la
encargada de ordenar los contenidos y construcciones culturales de tal modo que puedan ser
presentados y desarrollados en el ámbito educativo escolar. Selecciona y operacionaliza los
saberes culturales para llevar adelante el acto pedagógico.
Por otro lado, este mismo autor indica a la Didáctica como una disciplina pedagógica, con
enfoque técnico, que favorece la implementación de estrategias para el desarrollo de los
procesos de enseñanza y aprendizaje.
Teniendo en cuenta la complejidad que se expresa en torno de ese objeto de estudio tan
amplio, y volviendo al enfoque que realiza Silber (2007), puede retomarse en este punto el
cuestionamiento que se viene realizando últimamente en torno a la modalidad en la que se
organizan las disciplinas tradicionales, pues al ser un objeto que no puede abordarse en torno
a una sola mirada, podría pensarse que la pedagogía dista de encontrarse dentro de los
parámetros avalados para constituirse como ciencia, pues retoma producciones de otras
disciplinas, trabaja apoyada en conceptos previamente elaborados y lo incorpora a su cuerpo
de desarrollo. Sin embargo, se reconoce como altamente valorada la integración de saberes
para una mirada válida hacia esa complejidad.
Aquí es donde la autora reconoce la necesidad de romper con lo que ella denomina las
cárceles de las disciplinas, entendidas como el trabajo intradisciplinar y cerrado en sí mismos,
pues no deja observar la complejidad de los objetos de estudios, pudiendo caer en la mirada
simplista y sesgada. En ese marco retoma la importancia de trabajar en interdisciplina con
otras miradas, que puedan aportar al desarrollo propio, pero también allí resalta un peligro,
que es el de diluir la especificidad en un campo inconmensurable y desmedido.
Por ello, la autora propone ampliar la referencia a la Pedagogía, indicando que en su mirada
implica a la educación, la intervención y la formación. Procedemos a caracterizar cada una.
Por educación, se entienden las acciones que se realizan sobre los individuos con el fin de
formarlos, con mayor o menor intención en la acción realizada. Esta tarea está directamente
ligada a la función de socialización. La reflexión que realiza la Pedagogía sobre esta área es más
de tipo teórica.
La intervención refiere a la definición de criterios, tanto a nivel macro como micro, es decir, en
lo referido a las decisiones de políticas de acción como a las definiciones de una
institución/aula.
Sintetizando, la Pedagogía se refiere al conocimiento de la educación (construyendo conceptos
y teorías) para definir líneas de intervención, hacia un para qué que se expresa en la
formación. Quedan allí expresadas las dimensiones propositiva, normativa y operativa.
El recorrido hasta aquí realizado permite poder entender la complejidad que encierra referirse
a lo que parecía tan simple como decir que la educación es el objeto de estudio de la
Pedagogía.
Un nivel más de análisis y complejidad implica analizar la cientificidad de la Pedagogía; pero
antes de avanzar sobre ello, es necesario analizar cuáles son las disciplinas con las que se
articula fuertemente para poder luego entender el porqué de dicha complejidad.
Articulación y relación con la didáctica, la intersección de campos
En este apartado la referencia es a las relaciones que establece la Pedagogía con otras
disciplinas.
Es una expresión común entender a la Pedagogía como el marco teórico y filosófico que da
cuenta de la delimitación de las decisiones técnicas a tomar desde la Didáctica. Se podría
entender a la Didáctica como la herramienta de aplicación de la Pedagogía. Hoy en día, con el
avance, reflexión y crecimiento de las disciplinas, podemos observar a la Pedagogía como esa
disciplina que aborda la complejidad de la educación, recortando ese objeto para que no se
haga inasible, en las expresiones formales y no formales de la educación (dejando de lado lo
informal o asistemático) y centrando la Didáctica en torno a la acción pedagógica, propia de
acciones de enseñanza con clara intencionalidad educativa, definiendo o programando los
elementos del hecho educativo. Ambas disciplinas han avanzado y reclamado la delimitación
del propio objeto o campo de estudio.
Pero puede evidenciarse también la particular relación que establece la Pedagogía con otras
disciplinas.
Una de las principales problemáticas en torno a la construcción de la identidad de la Pedagogía
se establece en su vinculación con la Psicología, en esa particular situación Bazán Campos
(2008) menciona la psicologización de la Pedagogía, pues explica que esta recurre a los
paradigmas teóricos como a las herramientas psicológicas al momento de definir su
intervención. Ello es de fácil confusión, pues se apoya en los principios teóricos en torno al
aprendizaje, técnicas de evaluación y conceptos que brinda la Psicología, peligrando su
individualidad. Por ello, la Pedagogía debe seguir reconociendo y valorando la Psicología en un
trabajo interdisciplinario, pero no debe centrarse de forma reduccionista en aspectos
cognitivos al momento de entender el aprendizaje, pues lo que se trabaja en la tarea educativa
es la producción cultural, lo que lleva a incorporar al contexto y sus expresiones como
centrales para pensar la educación, como también incluir lo afectivo como importante.
Por ello se debe tener en cuenta la naturaleza social de la educación. Sí, anteriormente se ha
acordado que la educación comprende acciones que van más allá de lo exclusivamente
escolar, se entiende que al referirla se hace mención de diferentes fenómenos sociales donde
se interviene sobre un sujeto o grupos, con el objeto de reproducir y mantener el orden social.
En ese sentido, la Pedagogía debe ampliar la perspectiva de análisis y abordaje de su objeto,
por lo que tiene que quedar en claro tres niveles para ampliar esa perspectiva:
Dejar la perspectiva de la educación como una acción exclusivamente áulica, para
poder entender que lo que en ella se articula lo propio e individual del alumno, la
interacción de la clase, pero también el desarrollo en la institución.
Pero no solo eso, también es importante pensar en acciones por fuera de lo escolar,
propuestas que se llevan adelante en otras instituciones, como parroquias, centros de
talleres, propuestas diferentes, pero que también aportan a la construcción de
herramientas y conocimiento acerca de cómo desenvolverse en la sociedad, por lo que
la Pedagogía debe atender también a la educación no formal.
Es también un conocimiento central para el pedagogo, relacionado con las diferentes
construcciones teóricas que apuntalen el conocimiento de la educación, tales como la
historia de la educación, la epistemología de las ciencias que aportan a su
comprensión.
Al comprender la naturaleza polisémica y multicausal del aprendizaje, Bazán Campos (2008)
entiende que es tarea de la Pedagogía incorporar una mirada más amplia que la dada por los
aportes de la Psicología, incluyendo la Sociología, Antropología, Filosofía… que amplíen la
comprensión sobre el aprender.
En torno a la Filosofía, esta puede aportar al análisis de la formación en valores. En el marco de
la crisis de la modernidad, Bazán Campos (2008) describe la pérdida de jerarquía de los
valores, que eran los que mantenían unida la base de la sociedad. Esos valores son
producciones culturales, por lo que están en el centro de toda transmisión educativa, de esta
manera se entiende que la Pedagogía se haga cargo de la reconstrucción de esa transmisión,
apoyada en la Axiología en tanto análisis de esos valores y en la Filosofía que le aporte la visión
de la vida, del hombre y su destino y; ese es el marco para no caer en la aplicación técnica de la
Pedagogía y brindarle un soporte de fundamento.
Se observa, de este modo, que es enriquecedor para la Pedagogía nutrirse de otras
producciones para su desarrollo y avance.
Definiciones desde la ciencia
Se retoma aquí la reflexión acerca de la cientificidad de la Pedagogía. Para habilitar esa
discusión, es importante revisar cuáles son los requisitos que desde la epistemología se
establecen para constituirse como ciencia. Se retoma la propuesta de Restituto Sierra (1989)
citado por Bazán Campos (2008) para expresar que el conocimiento científico posee tres
elementos que lo definen: el campo de actuación, un procedimiento y un producto.
La particularidad de la Pedagogía es tener un campo de actuación amplio y poco preciso, que
es la educación. En torno al procedimiento, vale decir que es el más claro en cuanto a su
implementación, pues se refiere al uso del método científico que es definitorio de las ciencias,
ya conocido y establecido, si bien es importante hacer la salvedad de la particularidad que
toma la producción científica en esta disciplina, en cuanto a ciencia humanística se volverá en
el próximo párrafo. Y, por último, mencionando el producto, sostiene el autor, que es este
donde mayores flaquezas se producen, ya que expresa que se presenta como un conjunto de
conceptos que aún no han establecido fuertes vínculos y articulaciones para conformar una
teoría sólida sobre la educación, además de que está sustentado y sostenido en otras
disciplinas, fragilizando su identidad. Expresiones por las cuales expresa el autor que la
Pedagogía posee un bajo nivel de epistemologización, se encuentra en el umbral de su
cientificidad.
Por ello, Bazán Campos describe ciertas tensiones presentes en el momento de construcción
de la cientificidad:
GRAFICO
La tensión se presenta en la Pedagogía al definir el camino a seguir al momento de constituirse
como ciencia y tratar de avanzar desde los umbrales de la ciencia antes mencionados, pues
siguiendo el modelo positivista y reconocido dentro del mundo científico se inclinaría por una
perspectiva nomotética, explicativo y de mirada cuantitativa, pero al realizarlo pierde de vista
la particularidad de las diversas expresiones educativas, los modos y espacios en que esta se
concreta. Por otro lado, y optando por un recorrido idiográfico, comprensivo y cualitativo,
corre el riesgo de no ser reconocida como ciencia, quedar ligada a la reflexión de situaciones
puntuales.
En ese sentido, Silber (2007) expresa que se pueden identificar diferentes posiciones respecto
de la cientificidad de la Pedagogía, tanto aquellos que sostienen que está en desarrollo, como
también los que niegan la posibilidad de tal construcción; frente a ello la autora destaca que
antes que avanzar sobre ese tema, lo esencial es acompañar en la definición de su objeto, y
delimitar el saber que construye, explicitando que en ese sentido es un saber teórico-práctico
que interviene en forma deliberada para mejorar las prácticas educativas.
El desarrollo actual de la Pedagogía
En la actualidad se atraviesan un conjunto de procesos que vienen de la mano del cambio de
época, se pueden observar cambios tecnológicos, demográficos, científicos, culturales,
económicos, en el trabajo… ellos requieren de una revisión y nuevo análisis de los desarrollos
científicos, entre los que también se apuntan los de la Pedagogía.
Riera i Romaní (2008) propone una serie de retos a los que tiene que enfrentarse la Pedagogía,
y señala:
• Uno de los primeros desafíos es repensar los tiempos de educación, si previamente se
relacionaba la educación a un momento específico de la vida de las personas, y atado
directamente a la escolarización, hoy surge el concepto andragogía que expresa que la
educación y el aprendizaje se realizan a lo largo de toda la vida. Pero también se considera que
varían tiempo y espacio, como coordenada que se han expandido, ya que el cuándo y el dónde
son más relativos y modificado/decidido por el sujeto, poniendo en evidencia que el desarrollo
de la acción educativa se puede llevar a cabo en una amplia variedad de espacios y momentos,
y dado lugar al concepto life long learning. En estos procesos se evidencia el trasfondo y
soporte de las tecnologías.
• Suma a ello el autor, que la Pedagogía debe desarrollarse en tanto proceso comunitario,
pues si bien el Estado debe sostener su tarea comprometida, también debe convocar a la
comunidad en tanto sistema que da forma a la Pedagogía para conformar de esta forma una
“red educativa” para el desarrollo de la Pedagogía comunitaria, donde la relación escuela-
familia-sociedad se interese por la educación de sus alumnos-hijos-ciudadanos.
• Otro reto interesante dentro de la educación es modificar el foco de su desarrollo; en el siglo
pasado el eje del desarrollo estaba puesto en llevar la escuela a diferentes puntos, ampliar el
alcance del sistema educativo con el objeto de erradicar el analfabetismo. Con ese sentido
surge la clasificación de la educación en formal, no formal e informal, otorgando a su vez
diferentes grados de importancia y valoración.
Hoy en día la centralidad de la escuela ya no pasa por la expansión, sino que el interés está
puesto en la intención, sentido y calidad; abordando la tare de articular todos los nodos
dispersos de la red, y repensando el sentido otorgado a educar.
•También destaca el autor la importancia de pasar del foco en el enseñar al foco en el
aprender. Si bien no se pierde de vista el enseñar, se necesita redefinir los roles de educador y
educando en entornos difusos y comunitarios. En ese marco, la educación trabaja en:
Recuperar el valor pedagógico del “error”, el cual no debe ser penalizado, sino
comprendido como un paso dentro del camino del aprender, como camino no lineal,
sino capaz de revisarse.
Seleccionar la información, los problemas y significados pertinentes para el
acercamiento del educando al nuevo contexto que se plantea, global y
multidimensional.
Posibilitar reconocernos en la humanidad común, al mismo tiempo que valore la
diversidad.
Tener perspectiva de futuro.
Hacer suyo el principio de incertidumbre, que prepare para convivir con las pocas
certezas y las muchas incertidumbres.
Integrar, a partir de principios de empatía, tolerancia y respeto.
Sostener el plano ético, posicionándose en la dignidad de lo humano.
• Otro desafío a enfrentar implica el pase de lo monológico a lo dialógico, en tanto que la
primera penaliza el error y ubica al docente en el lugar del que desarrollo el discurso,
transmisor a través del habla; mientras que desde la dialógica se busca que el que aprende sea
capaz de plantear preguntas, interactuar con el docente, que será el motor que impulse el
interés por el conocimiento.
La Pedagogía y el pedagogo
Es interesante poder replantear en este apartado el rol del pedagogo frente a la multiplicidad
de cambios que se marcan en torno de la Pedagogía.
Bazán Campos (2008) apela a la profesionalidad del rol, que se asienta en dos dimensiones:
conocimiento y control. Conocimiento, en cuanto a conceptos, proposiciones y teorías que le
son propias al pedagogo, que no provienen de otras disciplinas y que delimitan su
especificidad. Control como la participación plena en la construcción de saberes propios del
área. Más allá de estas dimensiones, el autor señala como propias de la profesionalidad:
Aportar al bienestar de los miembros de la sociedad.
Poseer conocimientos especializados.
Lograr autonomía para fijar sus propios objetivos.
Ejercer el monopolio de su campo de acción.
Contar con un código de ética propio.
Poseer una cultura propia que los identifique.
Gozar de un elevado prestigio social. Bazán Campos (2008).
A esta referencia puede sumarse la aclaración que realiza Riera i Romaní, al expresar que la
tarea del pedagogo no es solo dedicarse a la docencia e investigación, y agrega una serie de
aspectos a tener en cuenta en su formación:
1. Formarlo científicamente: Para poder comprender, explicar y fundamentar las
actuaciones pedagógicas en torno a la educación, la enseñanza y el aprendizaje como
elementos interconectados.
2. Capacitarlo para la programación: Como preparación para el diseño de programas
educativos dirigidos no solo a alumnos en etapa escolar, sino para ámbitos
académicos, personal, familiar, profesional, social y otros.
3. Capacitarlo para el asesoramiento: Brindando el apoyo necesario al alumnado, tanto
en edad escolar como al adulto, en entornos educativos formales y no formales.
4. Dotarlo de destrezas para la investigación: Llevando adelante procesos rigurosos de
construcción de conocimientos que se pueden transferir a la mejora profesional y del
propio campo.
5. Capacitarlo para el diseño de textos: Produciendo recursos didácticos, materiales y
espacios, como también en la implementación de propuestas en los medios de
comunicación y nuevas tecnologías.
6. Capacitarlo para el trabajo interprofesional: Posibilitando el desarrollo de la capacidad
de trabajo en rojo, pudiendo asumir el rol de liderazgo o de acompañamiento en las
propuestas definidas por otros.
El informe Kliksberg / Seis falacias sobre la educación
Se comparte un video que hace referencia a la educación y ciertas reflexiones sobre aspectos
de la misma que son cuestionados desde el sentido común y en el diálogo casi cotidiano.
Las problemáticas referidas permiten repensar la complejidad de la educación y repensar en la
dificultad de abordaje de este objeto para la Pedagogía, y en consecuencia, la dificultad en el
logro de su cientificidad.
Encuentro. (s/f). El informe Kliksberg / Seis falacias sobre la educación. [video] Encuentro.
Identidad profesional del pedagogo
En estas diapositivas, se puede encontrar información sobre la tarea del pedagogo, para poder
avanzar no solo en la construcción de la disciplina, sino también analizar cuál es la tarea de
este profesional que acompaña al desarrollo de la cientificidad de la Pedagogía.
Gehry, F. (2013). Identidad profesional del Pedagogo.
Que es un pedagogo? Es un profesional universitario con diversos conocimientos sistemáticos:
pedagógico-cientifico, de planificación, administración, organización, dirección, orientación y
supervisión especial. Es competente para formular políticas en educación en sus distintos
niveles, esta capacitado para la investigación, desarrollo de planes curriculares, proyectos y
manejo de finanzas en educación.
Perfil del pedagogo:
Personal
Tiene capacidad de adaptación a trabajo de equipo.
Se interesa por los problemas humanos relacionada con la educación
Establece buenas relaciones humanas
Tiene capacidad innovadora
Profesional
Desarrolla su accionar en los diferentes campos laborales de la sociedad
Institucional
Orientación y diagnostico escolar
Métodos y técnicas didácticas
Diseño y evaluación de programas
Aptitudes
Liderazgo
Trabajo en equipo
Comunicación efectiva
Investigador
Proactivo
Congruencia
Habilidades
Elaborar planes, programas y proyectos para armonizar y conducir las relaciones de
trabajo
Aplicar el método científico en la solución de problemas mediante el diagnostico, la
planificación, ejecución y evaluación en el desarrollo de la educación
Asesorar organismos nacionales e institucionales
Elaborar, desarrollar y asesorar planes, programas y proyectos dentro del area social,
as como también manejar instrumentos de técnicos de evaluación y control
Orientar, analizar estudios de conductas de sus educandos.
Axiologia docente
Objetivo al emitir de juicios de valor
Promotor de la verdad, solidaridad, honestidad, amor, libertad justicia
Respetuoso de la dignidad humana y la libertad de pensamiento.
El pedagogo en la sociedad: es muy importante y decisivo para crear buenos profesionales,
educar de forma correcta a los alumnos o para mejorar el método de la formación y educación
permanente.
Aportes a la sociedad:
Liderazgo
Manejo de Stress
Manejo de conflictos interpersonales
Metamorfosis
Comunicación efectiva
Autoestima
Relaciones humana y trabajo en equipo
La identidad cultural del pedagogo: esta en la construcción y reconstrucción, definición y
fundamentación, como la misma ciencia. Es un proceso de desarrollo inherente a nuestra
cultura e ideología del pensamiento y una manera de asumir nuestras tareas a través del
proceso enseñanza aprendizaje para la formación y desarrollo de una sociedad.
Como definimos la identidad del pedagogo? Hablar de identidad implica conocer la forma en
que cada sujeto individual o colectivo se constituye como tal en su vivir, su hacer y pensar a
diario. La constitución de una identidad es un proceso complejo y conflictivo, es una fijación
previa a los fundamentos que formara la identidad.
Una identidad relevante:
La identidad del pedagogo depende del tipo de relación y vivencias de este en la
institución en la cual se forma, la disciplina su practica y la vida laboral sujetos a un
contexto y época específicos.
En este sentido retomemos que la pedagogía abreva distintas disciplinas como
sociología, filosofía, antropología, psicología, etc. Lo cual dificulta en gran medida
la definición de una identidad propia y natural del pedagogo.
Campo laboral del pedagogo:
Jefe de Recursos humanos
Director de proyectos
Director de instituciones educativas
Jefe de estudios de centro de enseñanza
Asesor pedagógico en editorial
Docente
El pedagogo como docente:
La capacidad del docente, la fuente de la filosofía que lo inspira y el impacto de su
educación en los alumnos.
Su base la metafísica, permite al docente asumir y comprometerse con las realidades
multiples que demuestren las necesidades del entorno.
El docente debe llevar a sus estudiantes a que hagan cuestionamientos y valoraciones que
sean sustantivas y permanentes.
Por lo expuesto se puede entender a la Pedagogía como un campo que aborda la problemática
de la educación, objeto de estudio que es sumamente amplio y cambiante al estar atado al
desarrollo cultural e idiosincrásico de la sociedad. Por ello, su desarrollo también ha sido
cambiante, además de encontrarse en proceso de construcción y revisión de su cientificidad.
¿Qué es la Pedagogía? ¿Qué aporta a la tarea docente? ¿Qué mirada tiene
del campo de la educación?
La Pedagogía, en cuanto al abordaje de la educación, tiene hoy un gran desafío que es el de
constituirse como campo de análisis de la educación en su sentido más amplio. Se ha
desarrollado desde sus inicios a partir de una mirada instrumental, que en su crecimiento y
recorrido trata de superar para constituirse como ciencia que estudia la complejidad de la
acción educativa, superando los límites áulicos – escolares, y brindando una respuesta a la
problemática de la apropiación y desarrollo de la cultura actual.
Al docente le permite avanzar sobre una mirada compleja de su tarea, y reflexionar sobre la
misma, despojándose de una perspectiva eminentemente técnica para entenderse como
constructor de su acción.
Bibliografía de referencia
Bazán Campos, D. (2008). El oficio del pedagogo. Rosario: Homo Sapiens.
Gvirtz, S.; Grinberg, S. y Abregú, V. (2011). La educación ayer, hoy y mañana. Buenos Aires: Aique.
Riera, J. y Civís i Zaragoza, M. (2008). La pedagogía profesional del siglo XXI. En Revista Educación XXI, 1(11),
pp. 133-154.
Silber, J. (2007). Algunas cuestiones relativas a la especificidad del saber pedagógico. En Vogliotti, A, de la
Barrera, S. y Benegas, A. (comp): Aportes a la Pedagogía y a su enseñanza. Debaten y escriben los
pedagogos. Universidad Nacional de Río Cuarto.
Bibliografía obligatoria
Meirieu, P. (2020). Capítulo 2: Educar: una vieja historia. Capítulo 3: La emergencia educativa. Capítulo 4: La
pedagogía en el corazón de la modernidad. En Pedagogía: El deber de resistir. Ecuador: Editorial UNAE.
Vasco, Carlos. (1990). Algunas reflexiones sobre la Pedagogía y la Didáctica. En https://cmapspublic2.ihmc.us/rid=1Q1K5K9MF-
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Zuleta Araujo, O. (2005). La pedagogía de la pregunta. En Educere 9 (28). https://www.redalyc.org/articulo.oa?
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