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Ensayo TPM

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TPM: Mantenimiento con excelencia operativa

En el duro mundo de los negocios de hoy, encontrar formas de hacer que el

trabajo sea mejor y más eficiente ahora es una visita obligada para las empresas.

Entre varias estrategias, el mantenimiento productivo total (TPM) es notable por su

naturaleza que lo abarca todo, que aumenta la confiabilidad del equipo y fomenta

un entorno laboral centrado en la mejora continua. Inicialmente desarrollado en

Japón durante la década de 1970 por Seiichi Nakajima, el TPM surgió como una

evolución de los principios de mantenimiento preventivo, incorporando la

participación activa de todos los niveles de la organización en el cuidado del equipo

(Nakajima, 1988). A diferencia de los métodos de mantenimiento de la vieja escuela

que esperan que ocurran problemas y son manejados por un equipo específico,

TPM alienta a los trabajadores a hacerse cargo y compartir la responsabilidad de

mantener el equipo funcionando sin problemas

En la industria actual, TPM es importante porque ayuda a solucionar

problemas técnicos y reduce las pérdidas de malas formas de trabajo. Willmott y

McCarthy (2001) descubrieron que las empresas que adoptaron TPM vieron

impulsos notables en su rendimiento mundial de maquinaria, menos tiempo de

inactividad y una mejor calidad del producto. Sin embargo, la implementación

exitosa del TPM no está exenta de los desafíos, ya que requiere una transformación

cultural profunda, un compromiso sostenido con la alta gerencia y un enfoque

sistemático para la capacitación y el monitoreo. Este documento profundiza en el

proceso paso a paso de configurar el TPM, examinando sus principios básicos, las
fases clave de su uso, los desafíos habituales y los métodos para garantizar su éxito

duradero.

El sistema TPM se basa en una fuerte estructura de ideas que combina

ingeniería de mantenimiento, gestión de calidad y crecimiento organizacional. El

TPM tiene como objetivo deshacerse de los seis grandes problemas de

productividad en los equipos: desgloses, tiempos de configuración y configuración,

pausas menores, desaceleración, problemas de calidad y pérdidas al iniciar (Ahuja

& Khamba, 2008), para abordar estas rectificaciones, el marco de TPM se crea

alrededor de ocho pilares conectados, con cada uno que juega un papel en el

aumento de la mejora de cómo se extienden las operaciones.

El paso inicial, el mantenimiento autosuficiente, las manos sobre las simples

tareas de mantenimiento (como la limpieza, el engrasamiento y la verificación) a los

trabajadores en la línea de producción, lo que les permite detectar problemas desde

el principio. Este método no solo aligera la carga de trabajo para el equipo de

mantenimiento, sino que también promueve una mejor comprensión de la

maquinaria por parte de los operadores que la usan todos los días. El segundo

mantenimiento planificado de Pilar funciona bien con este enfoque mediante la

realización de actividades de mantenimiento que son predictivas y preventivas,

utilizando datos pasados y el estado actual del equipo. Los pilares restantes

abordan aspectos esenciales como mejorar el enfoque (usar herramientas de

Kaizen para abordar problemas particulares), comenzando con el control del equipo

(para garantizar que los nuevos equipos cumplan con los estándares de

mantenimiento) y el mantenimiento de la calidad (para eliminar los defectos en la


fuente). El TPM también enfatiza la necesidad de educación continua, seguridad

laboral y uso de ideas de TPM en el trabajo de oficina, mostrando que cubre todo.

Poner TPM en acción implica varios pasos que necesitan una planificación

cuidadosa y la capacidad de ajustarse según sea necesario Las compañías líderes

muestran que apegarse a un proceso claro y paso a paso aumenta en gran medida

la probabilidad de alcanzar sus objetivos (Willmott y McCarthy, 2001)

El primer paso es la dedicación clara y continua de los principales líderes Sin

este respaldo, cualquier esfuerzo para mejorar TPM no tendrá los recursos y poder

necesarios para realizar mejoras significativas Los líderes del equipo no solo deben

dar luz verde al proyecto, sino también participar en su marketing, dejar de lado

fondos, describir los objetivos clave y formar un grupo para supervisar toda la

operación

Después de que el equipo de gestión acepta apoyarlo, la siguiente acción es

informar a todos en la compañía sobre las ideas y ventajas centrales del TPM. Esto

sugiere la necesidad de actividades promocionales, sesiones de entrenamiento a

nivel principiante y la creación de equipos de apoyo internos. Es importante abordar

temprano en cualquier retroceso al cambio, particularmente de los operadores que

podrían ver a TPM como trabajo adicional o entre técnicos de mantenimiento que

podrían sentir que están siendo reemplazados.

Antes de escalar el TPM a toda la planta, es recomendable realizar un

diagnóstico exhaustivo para identificar áreas de oportunidad. Herramientas como el

cálculo del OEE (Overall Equipment Effectiveness) permiten cuantificar pérdidas y


priorizar acciones. Con esta información, se seleccionan áreas piloto donde se

implementarán las primeras intervenciones. La elección de estos pilotos debe

considerar tanto el potencial de mejora como la voluntad de los equipos locales para

colaborar.

En las áreas piloto, se inicia la aplicación gradual de los ocho pilares del TPM.

El mantenimiento autónomo suele ser el primer foco, mediante actividades como la

limpieza profunda (un concepto conocido como "cleaning is inspection") y la

estandarización de procedimientos básicos. Paralelamente, se establecen sistemas

de mantenimiento planificado basados en condiciones reales de los equipos,

utilizando tecnologías como sensores IoT o análisis de vibraciones.

Los resultados de los pilotos deben ser monitoreados rigurosamente

mediante indicadores clave (KPI), y los éxitos deben ser celebrados para generar

momentum. Una vez demostrada la viabilidad, el TPM se expande a otras áreas de

la planta, adaptando las lecciones aprendidas a cada contexto específico.

A pesar de sus beneficios, la implementación del TPM enfrenta obstáculos

significativos. Uno de los más comunes es la resistencia cultural, particularmente en

organizaciones con estructuras jerárquicas rígidas donde los operadores no están

acostumbrados a asumir responsabilidades de mantenimiento. Para superar esto,

es esencial diseñar programas de capacitación práctica que demuestren cómo el

TPM simplifica el trabajo diario en lugar de complicarlo (Ahuja & Khamba, 2008).

Otro desafío es la falta de sostenibilidad. Muchas empresas avanzan temprano

debido a la emoción de los primeros meses, pero luego pierden impulso porque no

vigilan de cerca Para evitar esto, se sugiere establecer chequeos regulares, como
Auditorías TPM o Gemba Walks, e incluye los indicadores clave de rendimiento de

TPM en la forma en que evaluamos el rendimiento

Poner el TPM en acción requiere mucho tiempo y recursos, sin embargo, las

ventajas que aporta bien valen el trabajo Toyota y Nestlé demuestran que la

aplicación exhaustiva y flexible de TPM puede mejorar significativamente la forma

en que opera una empresa y su cultura interna Lograr el éxito se basa en tener

líderes dedicados, aprendizaje continuo y una estrategia de mejora paso a paso Al

final, el TPM no se trata solo de herramientas; Es una creencia que alienta a todos

a involucrarse, convirtiendo el mantenimiento en un factor clave para un éxito

duradero.

Referencias

Ahuja, I. P. S., & Khamba, J. S. (2008). Total productive maintenance:

Literature review and directions. International Journal of Quality & Reliability

Management, 25(7), 709-756. [Link]

Nakajima, S. (1988). Introduction to TPM: Total Productive Maintenance.

Productivity Press.

Willmott, P., & McCarthy, D. (2001). TPM: A Route to World-Class

Performance. Butterworth-Heinemann.

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