Nunca estás aislado del mundo escribiendo solo.
La escritura colectiva tiene que ver con romper la
idea que uno tiende hacia ciertas formas, la escritura colectiva es cómo uno puede escribir otra
cosa. Jugar a ser otra persona para escribir otra cosa. SORPRENDERSE de uno mismo. No se sabe
por qué se escribe de determinada manera.
TEÓRÍA QUE TRABAJA LA POESÍA, explorar otros lugares que no sean la propia cabeza.
El arte de ver lo que no se ve. Usar las palabras precariamente. Creer en las palabras con
desconfianza. Lo accesible. La voluntad de decir. Lo dicho nunca es lo que estaba por decirse.
Internarse en una bruma. Uno se recobra al final. Las palabras sirven a un juego mayor. Nada
puede ser dicho. Lo que quisiéramos nombrar no está en la órbita del lenguaje. Se aleja en la
palabra. Hay que soportar el fracaso. Un acierto desplazado. La lectura es la reverberación de algo
que hubo antes. La escritura, el mensajero ciego. Lo que no puede ser dicho. La voluntad de
abandonar toda voluntad. TODO está en juego. El núcleo de nuestra carencia. QUE NOS
ATRAVIESE el fallo, el error. Eso es el hueso, lo que no, lo que se escapa, algo trunco puesto en
movimiento. Un balbuceo que se ha retirado del lenguaje. Estar solo, ¿no es como estar con una
fiera? Pero por eso no debes huir, eso es lo grande. LO QUE NO PUEDE DECIRSE, lo que es más
propio que nada, pero no puede decirse. Los riesgos de la escritura, CAMINAR por la cuerda floja.
El amor y la escritura quizá sean lo mismo.
¿Hay nostalgia en pensar que lo escrito no dice lo que se quiere decir? Porque podría ser que no
hay nada más, pero siempre hay una sensación de fracaso ante lo escrito.
La vieja disputa de lo poético y lo en prosa, y la novela. Se han probado estratagemas para
resolverlo, lo gráfico, la puesta en página, versar, hasta contar historia. Una muy simple: En un
poema las partes siempre son más que el todo, en novela es, al contrario. Las relaciones que los
versos guardan entre sí, verticales. La diferencia refleja la transmisión de una neurona, eléctrica, y
entre neuronas, químicas. Entre versos son anticipables, la construcción del poema dirige versos
hacia un cierto significado y unidad. La relación horizontal es aventurera, se parecen al perro
pastor que corre por el rebaño. El poema cree en la unidad, por más que sea abierto y no termine
nunca. El poema trata de hacer uno con los versos, por otro lado los versos favorecen la unidad.
CANTO 25 del infierno. La vida poética pertenece a la no unidad, a la energía no domesticada. Los
versos que entendemos completamente nos decepcionan. Los que nos deleitan contienen algo
indomesticable. Se renuncia a un significado puesto desde afuera. La rima fue objeto de burla por
los griegos. Le engañosa ilusión de unidad de la rima. Es exactamente lo que se encuentra en el
estado nación o la lengua. ¿Por qué es deseable la unidad del castellano?
La búsqueda de la unidad poética, étnica, está al servicio de quien lo impone, verso es lo que
haces, poema es lo que te hacen hacer. Nos querrán convencer de que somos UNO, lo que no
señalarán es que el arte no se place de lo unificado sino de búsquedas a las que les faltará algo,
una incesante reacción en contra de la domesticación. POEMA como objeto no serio. En verdad es
la idea de construir en verso la que desestabiliza al lenguaje, al lector y a la ética. Casi siempre el
poeta está al lado del poema. Escribir en contra de la debilidad imaginaria del UNO.
En la idea de lo UNO, ¿Cuál sería la unidad dramática?
¿Cuál es la ética del dramaturgo actual?
La construcción en verso de la poesía, y la construcción en ____________ de lo teatral
¿Sobre qué preguntas queremos trabajar? ESCRIBIR HOY.
¿Si las palabras no dicen lo que quieren decir qué es lo que dicen?
¿Qué pasa con las escenas que son más indomesticables? Unidad de las escenas, uno también
podría hacer ese traslado y en esa relación hay algo de la obra que vamos a leer. Distintas escenas
de conversaciones en donde la unidad son los personajes, pero no en relación a la acción o una
línea que se lleve.
Enzo y Wendy entre los fantasmas: LOS FENÓMENOS FÍSICOS TIENEN ALGO DE MAGIA
Aberración significante. ¿Qué imaginario tenemos y qué imaginario abrimos? Hay cruces
imposibles entre las cosas. Las estéticas en los bordes, las mezclas en donde hay de todo.
¿Qué sucede cuando bajamos la tensión dramática y qué surge?
Hay algo de duda e incertidumbre que no se alcanza a aprehender en estas obras.
Camino, internándome en la bruma de las palabras. Me gusta chocarme con ellas, que me azoten
la cara de golpe. ¿Te golpean ahora? Sí, justo me acaba de cachetear la palabra incandescente.
¿Qué significa esa palabra? No sé, ni siquiera puedo hacer nada con ella, más que imaginarme el
sol frente a mis ojos. ¿Te ciega esa palabra al pronunciarla? ¿No? Entonces no sirve para nada.
Claro que sirve, sirve para poder decir que algo está encandeciendo cuando encandezca. Pues
entonces cuando encandezca se dice, o se busca otra forma de expresarlo, o se deja la sensación
así, pura, inocua. La sensación no es sensación hasta que se diga qué clase de sensación es, ahora
mismo hace frío, pero ¿podríamos sentirlo sin decirlo? Claro que podríamos, porque, de lo
contrario, el primer humano no habría muerto por no poder nombrar a la muerte, ahora mismo
tendría miles de millones de años negándose a aprender esa palabra “mortal”. No es eso lo que
quiero decir, más bien, las palabras nos van expandiendo la simpleza de vivir. ¿Te parece simple
vivir? De todas formas, cada pregunta lo único que hace es confirmar la tesis de que solo a través
de la palabra se puede sentir como se siente. Alguien nos está persiguiendo. ¿Qué?, ¿dónde? Allí,
entre la blancura de la tarde, alguien nos viene persiguiendo. Tal vez hemos caminado mucho y
deberíamos regresar. O quizá deberíamos huir. No tenemos suficientes razones para huir.
Tampoco las tenemos para quedarnos. Pero ahuyentarnos sin causa demostraría nuestra cobardía.
Cobardemente vivos. Bueno, pero puede ser que por cobardía nos perdamos de alguien que llega
para traernos café caliente, ¿te imaginas que alguien nos haya visto entre la neblina y haya
decidido traernos un café?, sería completamente descortés huir como si se tratara de un asesino.
Y si en verdad… ¿es un asesino? Bueno pues tendríamos que decidir quién se queda como carnada
y quién huye. No creo que haya fundamento alguno para decidir quién vive y quién no. Claro, claro
que lo hay, por ejemplo, el bien de la humanidad. ¿Bajo qué perspectiva de bien? Bueno pues
habrá qué decidir cuál es la perspectiva más justa. ¿Justa?, la mitad de los asesinatos han ocurrido
en nombre de la justicia. Precisamente, porque no se ha decidido justamente el significado justo
de la palabra justicia. Y dale con las palabras. Claro, lo que usted quiera, pero son las palabras.
Bueno y si las personas difieren en el significado de la palabra justicia, cómo podría matarse a uno
o a otro en nombre de una palabra cuyo significado no es un consenso internacional. ¿Cómo que
no se ha llegado a ningún consenso? Justicia dos puntos, virtud que inclina a dar a cada uno lo que
le corresponde o pertenece, ya sea en un sentido moral o legal. Qué grave situación, imagínese,
entonces habría que llegar al consenso de qué es la virtud, que es la correspondencia, qué es la
pertenencia, qué es la moralidad y qué es la legalidad, por no mencionar que tendríamos que
asumir que cada cada es el mismo cada para cada una de las personas que piense en la palabra
cada precedente de una palabra más importante que cada. Mire, cada vez está más cerca y ni
siquiera hemos decidido qué vamos a hacer. Ahora mismo me acaba de patear la palabra
martillazo. ¿Se supone entonces que deberíamos darle un martillazo, destrozarle la cabeza y
enterrar su cuerpo donde nadie lo vea? Bueno pues, tal vez, no sé, las palabras no son guías
morales o premonitorias, no es como que piense una palabra e inmediatamente mi voluntad se
incline a su ejecución. ¿Lo ve? Entonces las palabras no sirven para nada, si no sirven para actuar
no sirven para nada. Sirven, como instrucciones de cómo actuar cuando se quiera actuar. No, no
sirven, mire lo que le voy a decir, escuche con atención: había, entre un bosque de clavos, una
calabaza hambrienta, y cuando tocaron el timbre de la iglesia, un fantasma corrió al baño, pues la
cartera de la señora no disponía de ningún sacacorchos, así que el pan se endureció tanto, que la
casa se derrumbó al lado del arenal, fin. ¿Esto le dice algo? No, nada. Exacto, es decir que las
palabras no sirven para nada. Si sirvieran, si tuvieran alguna utilidad, esto alcanzaría a tener
sentido únicamente con nombrarlo. Qué obstinación, admirable. Mire, esa sombra está cada vez
más cerca y nosotros discutiendo acerca de las malditas palabras. Bueno, puede ser que detrás de
esa blancura intensa, venga Wittgenstein para resolver todos nuestros inconvenientes. ¿Quién?,
ósea que, si Vistengan le dice que debe morir, porque la palabra justicia así lo sugiere, ¿usted
moriría? Bueno, no si él lo dice, pero si lo dice ChatGPT es probable que sí. Eso está mucho peor,
así que no le basta con hacerle caso a inteligencias humanas, sino que su voluntad es tan endeble
que incluso su vida depende de las inteligencias artificiales, veo que abusa usted de falta de
inteligencia. Bueno, no lo expresaría de esa manera, sin embargo, debo admitir que antes era más
inteligente, hasta que un día alguien me dijo que era una cabeza hueca, y todos los días esa
palabra me retumba, hace frente a mis capacidades cognitivas. ¿Y no puede ignorar lo que le dijo
esa persona y ya? Por supuesto que no, las palabras no se van tan fácil, mire, la sombra pálida se
acerca.