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Calongos CM

La tesis de Manuel Calongos Curotto investiga la organización territorial en el valle medio de Cañete durante el Horizonte Tardío (1400-1532) utilizando análisis de Sistemas de Información Geográfica. Se identifican dos sistemas de organización territorial coexistentes y se presenta un modelo para cada uno, destacando la resistencia del señorío Guarco y la colaboración del señorío Lunahuaná con los incas. Este estudio busca entender las dinámicas entre conquistadores y conquistados, enfatizando la importancia de las sociedades conquistadas en la construcción del imperio.
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Calongos CM

La tesis de Manuel Calongos Curotto investiga la organización territorial en el valle medio de Cañete durante el Horizonte Tardío (1400-1532) utilizando análisis de Sistemas de Información Geográfica. Se identifican dos sistemas de organización territorial coexistentes y se presenta un modelo para cada uno, destacando la resistencia del señorío Guarco y la colaboración del señorío Lunahuaná con los incas. Este estudio busca entender las dinámicas entre conquistadores y conquistados, enfatizando la importancia de las sociedades conquistadas en la construcción del imperio.
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Universidad Nacional Mayor de San Marcos

Universidad del Perú. Decana de América


Facultad de Ciencias Sociales
Escuela Profesional de Arqueología

Organización territorial y espacial en el valle Medio de


Cañete durante el Horizonte Tardío

TESIS
Para optar el Título Profesional de Licenciado en Arqueología

AUTOR
Manuel CALONGOS CUROTTO

ASESOR
Dr. Alejandro José CHU BARRERA

Lima, Perú

2024
Reconocimiento - No Comercial - Compartir Igual - Sin restricciones adicionales

[Link]
Usted puede distribuir, remezclar, retocar, y crear a partir del documento original de modo no
comercial, siempre y cuando se dé crédito al autor del documento y se licencien las nuevas
creaciones bajo las mismas condiciones. No se permite aplicar términos legales o medidas
tecnológicas que restrinjan legalmente a otros a hacer cualquier cosa que permita esta licencia.
Referencia bibliográfica

Calongos, M. (2024). Organización territorial y espacial en el valle Medio de Cañete


durante el Horizonte Tardío. [Tesis de pregrado, Universidad Nacional Mayor de
San Marcos, Facultad de Ciencias Sociales, Escuela Profesional de Arqueología].
Repositorio institucional Cybertesis UNMSM.
Metadatos complementarios

Datos de autor

Nombres y apellidos Manuel Calongos Curotto

Tipo de documento de identidad DNI

Número de documento de identidad 47197221


[Link]
URL de ORCID

Datos de asesor

Nombres y apellidos Alejandro José Chu Barrera

Tipo de documento de identidad DNI

Número de documento de identidad 10059184


[Link]
URL de ORCID

Datos del jurado

Presidente del jurado

Nombres y apellidos Luisa Esther Díaz Arriola

Tipo de documento DNI

Número de documento de identidad 07789648

Miembro del jurado 1

Nombres y apellidos Miguel Antonio Cornejo Guerrero

Tipo de documento DNI

Número de documento de identidad 06538026

Miembro del jurado 2

Nombres y apellidos María Soledad Bastiand Atto

Tipo de documento DNI


Número de documento de identidad 07370667

Datos de investigación

Línea de investigación E.4.2.3. Arqueología de la Costa

Grupo de investigación No Aplica

Agencia de financiamiento Sin financimiento


País: Perú
Departamento: Lima
Ubicación geográfica de la Provincia: Cañete
investigación Distrito: Lunahuaná
Latitud: -13.001063
Longitud: -76.157611
Año o rango de años en que se
2018 – 2019
realizó la investigación
Arqueología
URL de disciplinas OCDE
[Link]
Firmado digitalmente por CASALINO
SEN Carlota Alicia FAU 20148092282
soft
Motivo: Soy el autor del documento
Fecha: 22.07.2024 [Link] -05:00
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Universidad del Peru. Decana de America
FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES

CERTIFICADO DE SIMILITUD

Yo ALEJANDRO JOSE CHU BARRERA en mi condici6n de asesor acreditado con Ia

Resoluci6n Decanal No. 001379-2021-D-FCCSS/UNMSM de Ia tesis de investigaci6n

academica, cuyo titulo es «ORGANIZACION TERRITORIAL Y ESPACIAL EN EL VALLE

MEDIO DE CANETE DURANTE EL HORIZONTE TARDIO», presentado por el bachiller

Manuel Calongos Curotto, para optar al titulo profesional de Licenciado en

Arqueologia, CERTIFICO que se ha cumplido con lo establecido en Ia Directiva de

Originalidad y de Similitud de Trabajos Academicos, de Investigaci6n y Producci6n

Intelectual. Seg(In la revision, analisis y evaluaci6n mediante el software de similitud

textual, el documento evaluado cuenta con el porcentaje de 3 % de similitud, nivel

PERMITIDO para continuar con los tramites correspondientes y para su publicacion

en el repositorio institucional.

Se emite el presente certificado en cumplimiento de lo establecido en las normas

vigentes, como uno de los requisitos para la obtenci6n del titulo correspondiente.

Firma del asesor ⦅MaL セMエ ᄋ@ 」M⦅Z]Aセ@ ___ __セ@ ____


-_S
DNI: 10059184
Nombres y apellidos del asesor: Alejandro Jose Chu Barrera

Pabell6n Jose Carlos Mariategui - Ciudad Universitaria


Telefono: 6197000 Anexo 4003 . Lima - Peru.
A mi madre, sin la cual este trabajo no sería posible.

A Elena y Aída, quienes no pudieron ver la felicidad


que me produce hacer Arqueología.
AGRADECIMIENTOS

La idea de realizar la tesis de licenciatura fue una idea que siempre estuvo clara en mi
cabeza pero que, por circunstancias inesperadas, tuvo que ser aplazada por algunos años. Primero,
quiero agradecer a dos personas que han sido demasiado importantes para mí y que, aunque no se
hayan dado cuenta, contribuyeron en gran medida en mi formación. Agradezco a mi madre, Aída
Curotto, quien jamás dudó en apoyar cualquier idea o iniciativa que haya tenido desde pequeño y
quien puso todo el esfuerzo que pudo para darme acceso a educación. No hay palabras suficientes
para expresar lo agradecido y afortunado que me siento de haberla tenido. Este trabajo está
dedicado a ella. La segunda persona es Andrea Curotto, quien es más una hermana que una prima.
Quien fuera antes mi compañera de juegos y risas infantiles es ahora una mujer que admiro por
todo lo que ha logrado. Estoy agradecido por todo el apoyo emocional que me ha brindado. Ver lo
mucho que ha crecido solo me anima a crecer cada día más para que ella pueda sentirse tan
orgullosa de mí como yo me siento de ella.

También debo agradecer a las personas de que alguna u otra manera han contribuido a la
realización de esta tesis. Debo agradecer al Dr. Alejandro Chu, cuyo apoyo para realizar esta tesis,
y en otras decisiones que he tomado, han sido de gran ayuda. A lo largo de los años que hemos
trabajado en el valle de Cañete, he logrado aprender de él muchas cosas sobre la labor
arqueológica. Además, le agradezco la paciencia que ha tenido conmigo en este proceso.
Asimismo, debo agradecer a la Dr. Elizabeth Arkush quien fue una invaluable guía para el análisis
realizado en este trabajo.

También debo agradecer a aquellas personas que ayudaron de forma indirecta, pero no
menos importante, a la realización de esta tesis. A los colegas de los cuales aprendí mucho en los
años en los que fui parte del Proyecto Arqueológico Incahuasi. Agradezco a Angela Delgado de la
Flor, Félix Martínez, Daniel Dávila, entre otros. Convivir con estas personas me permitió aprender
mucho sobre arqueología lo que me permitió poder desarrollar esta tesis. También agradezco a los
demás trabajadores del proyecto quienes me inspiraron a continuar con mis investigaciones en el
valle medio de Cañete. Las amenas charlas durante los procesos de excavación con Jacinto, Saúl,

i
Ruffo, María, entre otros, me enseñaron el potencial de Lunahuaná para la investigación
arqueológica y sobre la calidez de la gente que aún habita este hermoso valle agrícola. Finalmente,
también debo agradecer al Sr. Óscar Rivas quien me brindó alojamiento en su casa del anexo de
Paullo. Las conversaciones y los datos interesantes que contaban fueron muy importantes para
entender más sobre la historia del distrito de Lunahuaná.

Debo agradecer a dos personas que han sido fundamentales en mi desarrollo personal y
quienes siempre estarán en mi memoria. Mi abuela, Aída, y mi tía, Elena, fueron una fuente enorme
de apoyo emocional y piezas fundamentales en mi formación. Lamentablemente, ellas jamás
podrán ver o celebrar mis logros. Sin embargo, este trabajo está también dedicado a su memoria.

Finalmente, desde el primer borrador de esta tesis hasta la presentación final de la misma,
he experimentado la pérdida (en algunos casos inesperada y en otros no tanto) de diversas personas
importantes para mí. El duelo por sus partidas es un proceso que, al principio, parecía que nunca
iba a acabar. El desgano, la tristeza y la anhedonia se vuelven casi incapacitantes. Sin embargo,
pasado ya un tiempo, he entendido que la mejor manera de honrar su memoria es demostrándoles
mis capacidades ya que sé que eso los hubiera hecho felices. Esta tesis está dedicada también a
ellos, que partieron dejando una huella imborrable en mi corazón. Más importante aún, sin
embargo, ha sido el apoyo de todas aquellas personas que me han acompañado en este proceso.
Cada pequeña sonrisa y/o palabra de aliento han sido más importante de lo que muchos de ellos
consideran. Para ellos también dedico esta tesis.

ii
RESUMEN

Esta investigación busca identificar la organización territorial existente durante el


Horizonte Tardío (1400 – 1532) en el valle medio de Cañete, Perú. Para ello, se realizó un
reconocimiento de sitios arqueológicos en el valle medio y se procedió con la elaboración y análisis
de Sistemas de Información Geográfica (SIG). Estos permitieron identificar dos sistemas de
organización del territorio coexistiendo durante el Horizonte Tardío en esta región. Se presenta un
modelo para cada sistema de organización territorial donde se presentan las posibles unidades
territoriales en las que se habría dividido esta región.

La conquista Inca del valle de Cañete ha sido descrita por diversos cronistas españoles que
resaltaron la fuerte resistencia del señorío Guarco (en el valle bajo) a la dominación cusqueña.
María Rostworowski, además, menciona la presencia de un segundo señorío, Lunahuaná, asentado
en el valle medio que habría colaborado con los intereses cusqueños. Estas fuentes han sido
cruciales para los primeros trabajos intensivos en el valle de Cañete. Sin embargo, los principales
investigadores han sido poco críticos con estas. Recientes investigaciones muestran las
contradicciones de los datos etnohistóricos a la luz de la evidencia arqueológica.

Este estudio busca entender la organización del territorio en el valle medio de Cañete desde
una perspectiva territorial que analiza la relación espacial entre los asentamientos. Las recientes
tendencias en el estudio de los imperios antiguos muestran la necesidad de entender el rol de las
sociedades conquistadas en la “construcción” del imperio y no solo como actores pasivos. Creemos
que una perspectiva territorial permite identificar las dinámicas entre conquistadores y
conquistados.

Palabras Claves: Cañete, Inca, imperio, organización territorial, sistemas de información


geográfica.

iii
ABSTRACT

This research aims to identify the territorial organization during the Late Horizon (1400 –
1532) in the Middle Cañete Valley, Peru. We conducted an archaeological survey of the middle
valley and performed a Geographical Information Systems (GIS) analysis. This allowed us to
identify two territorial organization systems coexisting during the Late Horizon in this region. We
present a model for each of these systems, showing the possible territorial units in which this region
was divided.

Many Spanish chroniclers describe the Inca conquest of the Cañete Valley. They
highlighted the fierce resistance of the Guarco Kingdom (in the lower valley) against the Cusqueño
domination. Maria Rostworowski, in addition, argues that there was a second kingdom,
Lunahuana, settled in the middle valley which collaborated with the Inca interests. These sources
have been fundamental for the early intensive studies of the Cañete valley. However, the main
researchers have been uncritical of them. Recent studies show the contradictions between the
ethnohistorical sources and the archaeological evidence.

This study aims to understand the territorial organization of the middle Cañete Valley from
a territorial perspective which analyzes the spatial relationships among settlements. Recent trends
in the study of ancient empires show the necessity to understand the role of conquered societies in
the “building” of the empire and not only as passive actors. We believe that a territorial perspective
allows us to identify the dynamics between conquerors and conquered.

Keywords: Cañete, Inca, empire, territorial organization, geographical information systems.

iv
TABLA DE CONTENIDO

AGRADECIMIENTOS ................................................................................................................... i
RESUMEN .................................................................................................................................... iii
ABSTRACT................................................................................................................................... iv
TABLA DE CONTENIDO............................................................................................................. 1
LISTA DE FIGURAS Y TABLAS ................................................................................................ 4
1. Figuras ..................................................................................................................................... 4
2. Tablas ...................................................................................................................................... 6
INTRODUCCIÓN ...................................................................................................................... 7
CAPÍTULO 1: CONSIDERACIONES INICIALES ...................................................................... 9
1. Geografía y Ecología del Valle de Cañete .............................................................................. 9
a. La yunga o chaupiyunga ...................................................................................................... 9
b. Hidrología y geología del Valle de Cañete ........................................................................ 10
c. Ecología y subsistencia ...................................................................................................... 12
2. Apuntes sobre la Cronología en el valle medio de Cañete .................................................... 14
CAPÍTULO 2: FORMULACIÓN DEL PROBLEMA ................................................................. 19
1. Situación Problemática.......................................................................................................... 19
2. Formulación del Problema .................................................................................................... 20
a. Preguntas de Investigación ................................................................................................ 20
b. Objetivos de la Investigación ............................................................................................ 21
c. Hipótesis ............................................................................................................................ 21
d. Justificación de la Investigación ........................................................................................ 22
CAPÍTULO 3: ANTECEDENTES............................................................................................... 23
1. La Etnohistoria del Valle de Cañete ...................................................................................... 23
2. Investigaciones Arqueológicas en el Valle de Cañete .......................................................... 27
CAPÍTULO 4: MARCO TEÓRICO ............................................................................................. 32
1. Arqueología del Territorio y el Paisaje ................................................................................. 32
3. El Estudio Arqueológico de los Imperios ............................................................................. 35
4. Arqueología del Imperio Inca ............................................................................................... 37
CAPÍTULO 5: METODOLOGÍA ................................................................................................ 39

1
1. Metodología de la Investigación ........................................................................................... 39
a. Enfoque de la investigación ............................................................................................... 39
b. Tipo de Investigación ........................................................................................................ 39
c. Diseño de la Investigación ................................................................................................. 39
d. Población y Muestra .......................................................................................................... 39
e. Estrategia Metodológica .................................................................................................... 40
f. Registro e Inventario de Sitios ........................................................................................... 41
g. Sistema de Nomenclatura de Sitios ................................................................................... 41
2. Análisis Espacial/Territorial .................................................................................................. 41
a. Instrumentos y Datasets para el Análisis de Sistema de Información Geográfica ............ 41
b. Zonas de Amortiguamiento y Complejos Arqueológicos ................................................. 42
c. Análisis de Vecino Más Cercado ....................................................................................... 43
d. Superficies de Densidades Kernel ..................................................................................... 45
e. Análisis de Visibilidad ....................................................................................................... 46
f. Creación y Análisis de Rutas de Menor Costo ................................................................... 47
g. Análisis de Redes............................................................................................................... 49
h. Polígonos de Thiessen con Base en el Costo de Movimiento ........................................... 50
CAPÍTULO 6: RESULTADOS DEL RECONOCIMIENTO ARQUEOLÓGICO DEL VALLE
MEDIO DE CAÑETE .................................................................................................................. 52
1. Área de Estudio ..................................................................................................................... 52
2. Descripción de los Sitios Arqueológicos Identificados......................................................... 53
CAPÍTULO 7: LAS RESIDENCIAS DE ÉLITE Y LAS INSTALACIONES
ADMINISTRATIVAS INCA ..................................................................................................... 152
1. Datasets para el análisis....................................................................................................... 152
2. Residencias de Élite ............................................................................................................ 154
3. Instalaciones Imperiales Inca .............................................................................................. 157
a. Complejos de Depósitos .................................................................................................. 158
b. Tambos ............................................................................................................................ 158
c. Centros Administrativos Locales ..................................................................................... 159
d. Centro Administrativos Regionales ................................................................................. 159
CAPÍTULO 8: ANÁLISIS TERRITORIAL DE LAS RESIDENCIAS DE ÉLITE .................. 160
1. Complejos Arqueológicos ................................................................................................... 160
2. Agrupamientos de Asentamientos....................................................................................... 161

2
3. Modelos de la Organización Territorial Local .................................................................... 163
CAPÍTULO 9: ANÁLISIS TERRITORIAL DE LAS INSTALACIONES ADMINISTRATIVAS
INCA ........................................................................................................................................... 165
1. Complejos Arqueológicos ................................................................................................... 165
2. Agrupamientos de Asentamientos....................................................................................... 166
3. Sitios Centrales en los Agrupamientos ............................................................................... 169
4. Modelo de la Organización Territorial Inca ........................................................................ 170
CAPÍTULO 10: DISCUSIÓN .................................................................................................... 173
CAPÍTULO 11: CONCLUSIONES ........................................................................................... 180
ANEXOS .................................................................................................................................... 182
Anexo 1: Matriz de Consistencia ............................................................................................ 183
Anexo 2: Sitios identificados en el reconocimiento del valle medio de Cañete ..................... 184
Anexo 3: Ficha de registro de sitio arqueológico .................................................................... 188
Anexo 4: Mapa comparativo de las Residencias de Élite ....................................................... 190
Anexo 5: Mapa comparativo de los Complejos de Depósitos ................................................ 191
Anexo 6: Mapa Comparativo de los Tambos .......................................................................... 192
Anexo 7: Mapa comparativo de los Centro Administrativos Locales .................................... 193
BIBLIOGRAFÍA ........................................................................................................................ 194

3
LISTA DE FIGURAS Y TABLAS

1. Figuras
Fig. 1: Mapa de ubicación del valle de Cañete.
Fig. 2: Imagen de falso color. El color rojo significa la presencia de vegetación. Notar el color
rojo oscuro en los cerros en el área de transición entre las secciones baja y media del valle. Este
sería un indicador de vegetación incipiente o estacional.
Fig. 3: Función de caminata (hiking function) de Waldo Tobler (1993)
Fig. 4: Mapa del área de estudio con los sitios arqueológicos identificados.
Fig. 5: Plano general de la plaza principal del Sector A de C-001.
Fig. 6: Evidencia de piedras cortadas utilizadas para aumentar la altura de los muros de tapia
en el sector B de C-001
Fig. 7: Visibilidad del valle desde el sector H de C-001.
Fig. 8: Muros de contención encontrados en C-006.
Fig. 9: Muro de contención de cantos rodados en C-007.
Fig. 10: Nicho trapezoidal en el muro del edificio rectangular de C-008.
Fig. 11: Muro de contención de tapia y piedras aún visible en C-010.
Fig. 12: Muro de edificio cuadrangular con pintura mural roja en C-011.
Fig. 13: Muros de tapia aún visibles en el sector A de C-012.
Fig. 14: Conjunto de estructuras cuadrangulares en el sector B de C-012.
Fig. 15: Estructura funeraria en el sector C de C-012.
Fig. 16: Tronco que sería parte de una cámara funeraria subterránea saqueada en C-015.
Fig. 17: Material textil sin decoración y óseos humanos, expuestos producto de saqueos
sistemáticos, encontrados en C-016.
Fig. 18: Depósitos cuadrados encontrado en C-018.
Fig. 19: Depósitos cuadrados encontrados en C-019.
Fig. 20: Vista de la plaza rectangular central de C-020. Los cúmulos se piedras alrededor son
muros colapsados.
Fig. 21: Muro de contención que forma un pequeño recinto en C-021.
Fig. 22: Muro construido sobre roca madre en C-025.
Fig. 23: Nicho trapezoidal en un muro elaborado con técnica constructiva mixta en C-026.
Fig. 24: Estructura funeraria en C-027; en el círculo rojo se observar un fragmento de hueso de
cráneo humano.
Fig. 25: Muro de piedra con nicho cuadrangular y grueso enlucido de barro en C-028.
Fig. 26: Depósitos encontrados en C-029.
Fig. 27: Muros de contención de piedra hallados en C-030.
Fig. 28: Óseos humanos encontrados en la reducida zona no afectada de C-031.
Fig. 29: Muro perimétrico del edificio rectangular de C-033.
Fig. 30: Acceso a cámara subterránea en C-034.
Fig. 31: Muros construidos con piedras de cerro y canto rodado en C-035.

4
Fig. 32: Pilastras de piedras que conforman el sitio C-038.
Fig. 33: Recinto cuadrangular en una de las plataformas de C-040.
Fig. 34: Vista de una estructura funeraria cuadrangular encontrada en C-041.
Fig. 35: Vista frontal de la plataforma tipo atrio en el sector A de C-042.
Fig. 36: Acceso trapezoidal en el sector C de C-042.
Fig. 37: Fila de depósitos en C-043.
Fig. 38: Recinto en la ladera del cerro en C-047.
Fig. 39: Muro con nicho trapezoidal en el sector A de C-049.
Fig. 40: Estructura funeraria rectangular en el sector B de C-049.
Fig. 41: Altar católico sobre plataforma en C-050.
Fig. 42: Vista de una de las murallas que circundan el sitio de C-051.
Fig. 43: Estructura cuadrangular aterrazada en C-052.
Fig. 44: Óseos humanos encontrados en ciertas zonas de C-057.
Fig. 45: Fila de depósitos asociados a estructura cuadrangular en C-058.
Fig. 46: Personaje principal en C-059.
Fig. 47: Cavidad en muro encontrada en C-060.
Fig. 48: Nicho cuadrangular en un muro de C-061.
Fig. 49: Pasadizo con peldaños en C-062.
Fig. 50: Nichos trapezoidales encontrados en el sector A de C-063.
Fig. 51: Plataformas construidas una sobre la otra en el sector B de C-063.
Fig. 52: Santuario ubicado en la cima de las plataformas del sector B de C-063.
Fig. 53: Foto del sector A del sitio en C-064 (tomada de Campos 2015).
Fig. 54: Muro construido, en la base, con piedras y, en la parte superior, adobes en C-065.
Fig. 55: Muros de tapia en el sector B de C-066.
Fig. 56: Hilera de depósitos en el sector C de C-066.
Fig. 57: Muros hechos con adobes en el sector A de C-067.
Fig. 58: Árboles plantados en diversas partes del sitio C-068.
Fig. 59: Depósitos cuadrangulares encontrados en C-069.
Fig. 60: Cavidad en la ladera colindante con el sitio C-072.
Fig. 61: Base de vasija empotrada al suelo en el sector A de C-073.
Fig. 62: Depósitos asociados a unos de los patios del sector A de C-063, construido con cantos
rodados.
Fig. 63: Depósito rectangular dentro de los conjuntos arquitectónicos del sector B de C-073.
Fig. 64: Material textil y óseos humanos encontrados en C-079.
Fig. 65: Estructura funeraria encontrada en C-079.
Fig. 66: Recinto parte de uno de los conjuntos arquitectónicos de C-080.
Fig. 67: Acceso a cámara subterránea hallada en C-081.
Fig. 68: Estructura funeraria rectangular encontrada en el sector A de C-086.
Fig. 69: Patio con posible ushnu en el sector B de C-086.
Fig. 70: Estructura cuadrangular con cámara subterránea en el sector B de C-086, similar a
donde se encuentra la “momia de Suero”.
Fig. 71: Vasija empotrada al suelo, encontrada en el tercer conjunto arquitectónico del sector B
de C-086.

5
Fig. 72: Estructura circular subterránea encontrada en el cuarto conjunto arquitectónico del
sector B de C-086.
Fig. 73: Estructura cuadrangular hecha con piedras de río en el sector C de C-086.
Fig. 74: Plataforma rectangular encontrada en el sector D de C-086.
Fig. 75: Vista general del sector E de C-086.
Fig. 76: Estructura ovoide encontrada en la periferia de C-086.
Fig. 77: Piedra con cavidades circulares encontrada en C-087.
Fig. 78: Estructura con planta en D y piedra con petroglifos encontrada en C-087.
Fig. 79: Patio con plataforma encontrado en C-088.
Fig. 80: Nichos tapados con piedras y barro en C-088.
Fig. 81: Camino delimitado con piedras que pasa al lado de C-090.
Fig. 82: Parte de C-091 afectada por la plantación de tuna.
Fig. 83: Recinto cuadrangular con entrada trapezoidal en C-091.
Fig. 84: Muro con técnica constructiva mixta en el sector A de C-092.
Fig. 85: Plataforma encontrada en un área de circulación en el sector B de C-092.
Fig. 86: Vista general de área con estructuras funerarias en el sector B de C-092.
Fig. 87: Estructura circular delimitada por adobes encontrada en el sector B de C-092.
Fig. 88: Mapa de ubicación del complejo arqueológico Lunahuaná/Patapampa.
Fig. 89: Resultados del análisis de vecino más cercano promedio.
Fig. 90: Mapa de superficie de Kernel de las residencias de élite.
Fig. 91: División territorial basada en las residencias de élite como centros administrativos.
Fig. 92: Complejos arqueológicos identificados en las instalaciones administrativas Inca.
Fig. 93: Superficie de Kernel hecha en base a las instalaciones administrativas Inca. En verde la
ubicación de los sitios y los posibles agrupamientos.
Fig. 94: Agrupamientos de instalaciones administrativas Inca por sus relaciones de visibilidad.
Fig. 95: División territorial basado en las instalaciones administrativas Inca.

2. Tablas
Tabla 1: Sitios pertenecientes al Periodo Prehispánico Tardío en el área de estudio.
Tabla 2: Residencias de élite (en amarillo se resalta el complejo Lunahuaná/Patapampa).
Tabla 3: Instalaciones administrativas Inca.
Tabla 4: Sitios agrupados de acuerdo con sus relaciones de intervisibilidad. Nótese la ausencia
de Incahuasi y el complejo arqueológico Paullo.
Tabla 5: Índice de centralidad en los agrupamientos de instalaciones administrativas Inca.
Tabla 6: Correspondencia de residencia de élite en unidades territoriales Inca. Nótese que la
unidad territorial 4 no contiene ninguna residencia de élite.

6
INTRODUCCIÓN

El valle de Cañete es un extenso valle agrícola ubicado en el extremo sur de la región Lima,
en la frontera con la región Ica. Pese a su cercanía a la ciudad capital del Perú (2 horas de traslado
en transporte público), el valle de Cañete sigue siendo un área poco explorada arqueológicamente.
Los trabajos arqueológicos más importantes se han centrado en entender la funcionalidad y
cambios de asentamientos monumentales como Cerro de Oro (San Luis de Cañete), El Huarco-
Cerro Azul (Cerro Azul) e Incahuasi (Lunahuaná). El estudio de estos sitios nos ha brindado
valiosa información sobre la ocupación prehispánica en el valle, principalmente para los periodos
tardíos. Sin embargo, aún queda un vacío relacionado a cómo el territorio fue dividido y
administrado por las sociedades que lo habitaron.

Este trabajo busca contribuir al entendimiento de las dinámicas territoriales durante la


ocupación Inca del valle medio de Cañete. El reconocimiento de sitios arqueológicos se realizó en
dos temporadas de un mes durante Julio de 2018 y Julio de 2019. Este reconocimiento comprendió
parte de los distritos de San Vicente, Nuevo Imperial y Pacarán, y la totalidad del distrito de
Lunahuaná. En un principio, se planeó extender el reconocimiento arqueológico a los distritos de
Pacarán y Zuñiga; lamentablemente, esto no fue posible debido a la pandemia de COVID-19. El
procesamiento y análisis de los datos dio como resultado los once capítulos en los que se divide
este trabajo.

En el capítulo 1 abordamos dos aspectos iniciales del valle de Cañete y de la presente


investigación. Por un lado, proporcionamos algunos datos relevantes sobre la geografía y ecología
del valle de Cañete. Las favorables condiciones climatológicas han permitido que el valle de
Cañete se convierta en un fértil valle agrícola en constante búsqueda de expansión. Por otro lado,
abordamos la problemática de la cronología de los sitios. Se mencionan algunas conjeturas
realizadas con base en evidencia disponible que han permitido el desarrollo de esta investigación.

7
Posteriormente, los siguientes capítulos abordan las preguntas que nos hicimos y cómo nos
acercamos a responderlas. El capítulo 2 contiene el planteamiento del problema que incluye la
presentación de objetivos, preguntas e hipótesis de investigación.

En los siguientes capítulos exponemos las bases sobre las cuales se apoya esta tesis. En el
capítulo 3 exponemos sobre los antecedentes de investigación en el valle, tanto desde el estudio
histórico como arqueológico. El capítulo 4 contiene el marco teórico que nos permitió interpretar
los resultados de nuestro análisis, así como identificar posibles puntos en los que es necesario
expandir en futuros estudios. El capítulo 5, por su parte, expone la metodología de estudio que
abarca los trabajos en campo y los análisis con sistemas de información geográfica (SIG)
posteriores.

El capítulo 6 muestra la relación de los 92 sitios identificados durante nuestro


reconocimiento del valle medio de Cañete. Esto incluye tanto a los sitios de periodos prehispánicos
tardíos como los más tempranos. Además, reportamos algunas dificultades encontradas durante el
reconocimiento. En el capítulo 7 mostramos los sitios escogidos para nuestros análisis y las razones
para que fueran escogidos. Estos se dividen en dos grupos: residencias de élite e instalaciones
administrativas Inca.

Los capítulos 8 y 9 describen los resultados de nuestro análisis en el grupo de residencias


de élite y en el de instalaciones administrativas Inca, respectivamente. Los análisis realizados y los
resultados obtenidos dependen de la naturaleza de cada uno de estos dos tipos de asentamientos.
En ambos casos, se proponen la presencia de unidades territoriales en las que se habría dividido el
valle medio de Cañete durante el Horizonte Tardío.

En el capítulo 10 brindamos una discusión de nuestros resultados comparándolo con otros


casos de estudio para el imperio Inca. Además, exponemos los puntos fuertes y débiles del modelo
de organización territorial proporcionado.

Finalmente, en el capítulo 11 presentamos las conclusiones de nuestro estudio. Estas


implican responder a las preguntas de investigación presentadas en el capítulo 4 a modo de
resumen de nuestro modelo y las evidencias encontradas.

8
CAPÍTULO 1: CONSIDERACIONES INICIALES

1. Geografía y Ecología del Valle de Cañete

a. La yunga o chaupiyunga

El geógrafo Javier Pulgar Vidal propuso la denominada “tesis de las 8 regiones naturales”
del Perú (Pulgar Vidal 1987). Él se basó no sólo en datos ecológicos relacionados a la dispersión
y aglomeración de flora y fauna sino en los saberes tradicionales de las diversas comunidades
autóctonas encontradas en diferentes partes del territorio peruano. Esto incluyó un importante
trabajo comparativo de toponimias que sirvieron para darle nombres a las 8 regiones: Chala,
Yunga, Quechua, Suni, Puna, Janca, Rupa Rupa y Omagua.

Nuestra área de estudio, el valle medio de Cañete, corresponde a la región denominada


Yunga o Chaupiyunga que, según Pulgar Vidal, se describe como “las tierras de clima cálido de
los valles y quebradas que trepan al Ande inmediatamente después de la Chala1” (Pulgar Vidal
2014, 5). Es importante, sin embargo, realizar una aclaración en este punto respecto al trabajo del
geógrafo. Pulgar Vidal, en su tesis, menciona que la Yunga o Chaupiyunga comienza arriba de los
500 msnm (Pulgar Vidal 1987), los territorios por debajo de esta altitud corresponden a la Chala.
En el caso específico del valle de Cañete, la Yunga aparece a menor altura (300 msnm
aproximadamente). De hecho, es posible encontrar diferentes variaciones altitudinales en la que
aparece el límite entre Chala y Yunga en la costa sur del Perú.

La Yunga o Chaupiyunga es donde empiezan a aparecer las denominadas quebradas. Para


Pulgar Vidal, “la quebrada, es la prosecución del valle, en calidad de estrecha garganta que se
forma en el lugar de mayor aproximación de los contrafuertes andinos. Entre una quebrada y otra
se interpone cerros elevados, muy escarpados […]. La falta de vegetación da lugar a una intensa
erosión, con la subsiguiente apertura de barrancos y desmoronamiento de las vertientes. Así
mismo, es un área donde se producen huaycos por el desprendimiento de material rocoso
proveniente de los cerros” (Pulgar Vidal 1987, 53). Esta descripción encaja con el paisaje natural

1
Chala se refiere a la región colindante con el océano pacífico y que corresponde al llano litoral peruano.

9
observado en el valle medio de Cañete que va desde el extremo este del distrito de Nuevo Imperial
hasta poco más arriba del distrito de Zuñiga.

Es necesario mencionar que la región Yunga o Chaupiyunga fue muy importante durante
el Periodo Intermedio Tardío y el Horizonte Tardío. Documentos, como el manuscrito de
Huarochirí, detallan la existencia de conflicto entre comunidades en la yunga y los yauyos de las
zonas altoandinas de diferentes pisos altitudinales. A pesar que investigadores como Jane Feltham
sostienen que el conflicto no existió en la escala que relatan los documentos (Feltham 2009),
podemos concluir que la región Yunga fue una zona de frontera, contacto e intercambio entre
comunidades de las alturas andinas y las del litoral. Esto se debería principalmente a las
características ecológicas de la Yunga, donde importantes cultivos como el maíz, el algodón y la
coca eran muy productivos (Boswell, Surridge, y Billman 2011).

b. Hidrología y geología del Valle de Cañete

El valle de Cañete pertenece a la vertiente hidrográfica del Pacífico y se ubica a 150 km.
de la ciudad de Lima aproximadamente (Fig. 1). El valle es atravesado por el río Cañete que le
otorga el nombre. Este río nace en la Laguna Ticllacocha, a 5,817 msnm, y es alimentado por el
derretimiento de una serie de nevados, entre los que resaltan el Pichahuarco y Ticlla, por una serie
de lagos y lagunas que se encuentran en su recorrido y por la precipitación cordillerana. El río
recorre 220 km. aproximadamente antes de desembocar en el mar y tiene una pendiente promedio
de 2% (ONERN 1970). Es importante mencionar que, a diferencia de la mayoría de ríos costeños
en el Perú, el río Cañete no se seca y posee un muy buen rendimiento hídrico durante todo el año
(INDECI y UNICA 2002). El río Cañete tiene una descarga anual promedio de 50.26 m3/seg
(Ministerio de Agricultura 1972, I-10), habiéndose registrado descargas máximas entre 850 y 900
m3/seg, durante la temporada anual de mayor abundancia, y mínimas de 5.80 y 9.41 m3/seg, en la
temporada anual de menor abundancia (INDECI y UNICA 2002, 16). Las características
hidrológicas del valle de Cañete permitieron una rápida expansión agrícola en las secciones media
y baja que no necesitó de la explotación de fuentes de agua subterránea. Aún en nuestros días, no
existe una explotación intensiva de las reservas de agua subterránea. El sistema de regadío agrícola
depende, casi en su totalidad, de canales alimentados por el río Cañete.

10
En el Valle de Cañete se ha reportado la formación de desierto subtropical, que se extiende
desde el litoral hasta los 2,000 msnm aproximadamente (INDECI y UNICA 2002; Ministerio de
Agricultura 1972; ONERN 1970). Esta formación se caracteriza por su gran aridez y temperaturas
relativamente altas durante el verano. La temperatura en el valle de Cañete depende de la zona
geográfica donde uno se encuentra. Tenemos que para el valle bajo se registran temperaturas
promedio de 28° en verano y una oscilación de entre 14° y 20° en invierno. La humedad en la parte
baja oscila entre 82% y 87% aumentando con relación a la proximidad con el litoral (INDECI y
UNICA 2002, 6). Cabe resaltar, que en la parte baja se forma una capa de densa de inversión en
invierno que llega a extenderse hasta el actual centro poblado de Socsi en el distrito de Lunahuaná
(Ministerio de Agricultura 1972, I-2). En la sección media del valle, la temperatura promedio en
verano es de 31° mientras que en invierno la temperatura puedes oscilar entre 23° durante el día a
16° durante la noche (ONERN 1970, 48). En cuanto a precipitación, se ha determinado que para
esta área existe un promedio anual de 10 mm. y pueden llegar a ocurrir variaciones mensuales que
llegan a meses con precipitaciones de 0 mm.

Fig. 1: Mapa de ubicación del valle de Cañete.

11
c. Ecología y subsistencia

Debido a las características mencionadas líneas arriba, la biodiversidad presente en el valle


medio de Cañete muestra características particulares. La vegetación natural, tanto en la sección
media como en la baja, es escasa y se restringe árboles como la tara, el molle y el sauce, especies
arbustivas pequeñas, cactáceas de desarrollo incipiente y muy pocas áreas de pastos en las partes
más altas. En cuanto a fauna, en la sección media, es común encontrar gran variedad de aves que
habitan áreas cercanas a río. De igual manera, es posible encontrar zorros costeños y reptiles como
lagartijas y serpientes. Es importante señalas que algunas especies invertebradas habitan en el río,
principalmente el camarón de río, y existe evidencia de su explotación desde épocas prehispánicas.

Es importante mencionar la posible presencia de lomas costeras en el área de transición


entre las secciones bajas y medias del valle de Cañete. Se ha podido notar la existen pequeñas
concentraciones de plantas efímeras y estacionales en el área de convergencia entre la Chala y la
Yunga (al oeste del anexo de Concon). Es posible que se trate de rezagos de antiguas lomas
costeras existentes en el área. Es posible que su desaparición se haya debido al incremento de
temperaturas en la actualidad provocadas por el calentamiento global y por el avance de la frontera
urbana. Sin embargo, existen algunas menciones históricas a la presencia de lomas en el valle de
Cañete, específicamente cerca al área de la quebrada Pocotó (Rostworowski 2004, 94). Lo dicho
anteriormente se refuerza al observar la imagen de falso color de la Fig. 2, hecha en base a
diferentes bandas de luz obtenidas del satélite Landsat. En ella, el color rojo indica la presencia de
vegetación. Se observa pequeñas tonalidades de rojo sobre los cerros que marcan la transición
entre valle bajo y valle medio. Esto sería un indicador de la presencia de lomas en algún punto de
la historia. Estas lomas pudieron haber proporcionado importantes recursos estacionales que
pudieron ser complementarios a la explotación de recursos marinos en el valle bajo y la agricultura
en las secciones baja y media del valle. Es importante destacar que las lomas fueron ecosistemas
estacionales muy importantes en el desarrollo de las sociedades costeras (Baitzel et al. 2019;
Beresford-Jones et al. 2021). En ese sentido, es necesario profundizar en el estudio de estas
posibles lomas en el valle de Cañete y su impacto diacrónico en el desarrollo de las sociedades que
ocuparon este valle

12
Con relación a producción agrícola, el valle medio de Cañete cuenta con suelos bastante
productivos y con un potencial bueno a moderado en términos de irrigación2. Esto se debe no solo
a la abundancia del río Cañete sino, además, al afloramiento de aguas subterráneas en las
pendientes de los cerros que circundan el río. Estas aguas han sido canalizadas, probablemente,
desde periodos prehispánicos. La filtración natural de agua ha sido y continúa siendo un factor
fundamental para el desarrollo intensivo de la agricultura en el valle medio. Entre los cultivos más
importantes resaltan las leguminosas, frutales, ají, algodón, hoja de coca y maíz (Ministerio de
Agricultura 1972). Estos dos últimos fueron importantes cultivos no solo por sus aportes
nutricionales sino por simbolismo de estas en muchas sociedades andinas. De igual manera, es
importante señalar que el exceso de forraje producto de la intensiva producción agrícola pudo ser
utilizada como alimento para animales de corral como el cuy (Cavia sp.) y la llama (Lama glama).

Fig. 2: Imagen de falso color. El color rojo significa la presencia de vegetación. Notar el color rojo oscuro en los cerros en el área
de transición entre las secciones baja y media del valle. Este sería un indicador de vegetación incipiente o estacional.

2
Clases 2 a 4 en el informe de ONERN (1970:158-162)

13
Finalmente, es importante mencionar que esta descripción de la geografía y ecología del
valle medio de Cañete se basa en datos obtenidos de estudios geológicos y edafológicos modernos.
La ecología propia del valle de Cañete para tiempos prehispánicos es aún poco conocida. Es
posible que las variaciones en temperatura hayan ocasionado variaciones significativas en el
pasado. Por ello, es fundamental que se siga investigando las condiciones paleoclimáticas de los
valles costeros tal como David Beresford-Jones (2004) y su equipo lo hacen para la costa de Ica,
especialmente debido a que a pesar de su proximidad muchos de estos valles costeros de la costa
sur presentan gran variación entre ellos.

2. Apuntes sobre la Cronología en el valle medio de Cañete

En las últimas dos décadas, se ha discutido sobre acerca del problema de la corta duración
de Horizonte Tardío planteada por John Rowe. La evidencia obtenida recientemente en lugares al
sur del entonces Tahuantinsuyu (Bolivia, Norte de Chile y Noreste Argentino) parecen evidenciar
un inicio más temprano para la aparición, consolidación y expansión del estado Inca. Por este
motivo, en este estudio seguimos lo planteado por Brian Bauer (1992) y Catherine Julien (2008),
y profundizado por Albert Meyers (2007; 2016; 2017), y consideramos el inicio del Horizonte
Tardío en el año 1400 aproximadamente. Esta fecha indica las primeras incursiones de los Incas
fuera de su zona nuclear y, en específico, a la costa sur de Perú. También estamos de acuerdo con
Meyers cuando advierte que esto no significa que, para el 1400, los Incas organizaran diversas
campañas simultaneas en diferentes partes del territorio andino. Por el contrario, hay que entender
este proceso de expansión como un progresivo en el cual los territorios incorporados los fueron
siguiendo diferentes estrategias y en diferentes momentos (Meyers 2016, 264). Para el caso del
valle de Cañete, dada la evidencia etnohistórica3, consideramos que su anexión se habría producido
posterior a la incorporación/conquista de los valles de Ica y Chincha. Aunque la falta de fechados

3
Cieza de León ([1553] 2011) afirma que la conquista de la costa sur se realizó desde el sur, empezando por Nazca
hacia el norte, culminando en el actual valle de Cañete. Además, el cronista afirma que, durante los años que duró
el conflicto con los Guarco en Cañete, los Incas regresaban a las partes altas de los Andes durante el verano por las
altas temperaturas. De esto, podemos suponer que este movimiento hacia las partes altas en verano se repitió
durante la incorporación de los valles de Nazca, Ica y Chincha por lo que podemos indicar que la anexión de estos
territorios habría durado algunos años. De igual forma, se menciona que la conquista de los Guarco habría durado
entre tres a cuatros años.

14
o secuencias estratigráficas disponibles para el valle de Cañete hacen difícil plantear una fecha
exacta, es posible suponer que la conquista del valle de Cañete debió haber ocurrido antes de
finalizar la primera mitad del siglo XV.

El control cronológico en la presente investigación ha significado un gran reto debido a


que este no se ha basado en excavaciones ni ha tenido como finalidad la elaboración de una
seriación. Actualmente, solo existe una seriación de cerámica disponible para el valle de Cañete,
que es la elaborada por Joyce Marcus (2008) de los materiales del sitio de Cerro Azul en la parte
baja del valle. El estilo Guarco, identificado por Marcus, tuvo sus orígenes en el periodo
Intermedio Tardío y el uso de este estilo se extendió durante todo el Horizonte Tardío. El problema
de utilizar este indicador cerámico es que la cerámica Inca es muy escasa en los sitios
arqueológicos, incluso en aquellos de clara filiación Inca como Incahuasi (Chu 2018; Serrudo y
Coben 2018; Hyslop 1985). Esto significó la utilización de la arquitectura como complemento para
poder tener un control cronológico. Esto también tuvo sus retos; sin embargo, fue fundamental
para poder tener un mejor control cronológico en este estudio.

Con base en el catastro de asentamiento arqueológicos de Williams y Merino (1974) y los


recientes trabajos de Eberth Serrudo y su equipo (2013), podemos resaltar algunas características
fundamentales de los asentamientos en el valle medio de Cañete para el Periodo Intermedio Tardío
y Horizonte Tardío. Primero, en cuanto a los materiales constructivos, existe una mayor
preferencia por la utilización de piedras cortadas y mortero de barro. La mayoría de los
asentamientos presenta estos materiales como su principal componente. En general, se utilizaron
piedras encontradas y cortadas en el área donde se planificaba la construcción de los
asentamientos. Se provechaba la aridez y erosión natural de los cerros para extraer las piedras
necesarias sin ir muy lejos. En algunas ocasiones, existe la utilización de cantos rodados del río y
mortero de barro, en conjunto con las piedras cortadas. Esto, más que una elección estética o
simbólica, sería el aprovechamiento de materiales disponibles en el lugar. El cauce del río ha
cambiado con los siglos, formando el valle actual. La presencia de cantos rodades en abundancia
es visible en diversas áreas en la actualidad y corresponde a zonas por donde transitaba el río en el
pasado. Asimismo, es importante mencionar que existe la utilización de adobes paralelepípedos y
tapia en algunos asentamientos. Sin embargo, estos materiales solo están presente ya sea en
sectores específicos o como complemento a las piedras y mortero de barro. En la mayoría de los

15
casos, estos materiales aparecen solo en asentamientos Inca y sirven para dar rectitud y volumen
a los muros, algo típico en las construcciones Inca. Asimismo, son utilizados para crear elementos
decorativos o ceremoniales (hornacinas y nichos trapezoidales, ushnus, figuras escalonadas sobre
muros, etc.).

Es posible también referirnos a la técnica constructiva. La mampostería está presente en


todos los asentamientos, pero con diferencias importantes. Por un lado, tenemos una mampostería
fina que consta en la colocación de piedras grandes en la parte baja y media del muro y piedras
medianas desde la mitad hasta la parte más alta. Este tipo de mampostería suele estar asociado a
características típicas de la arquitectura Inca (accesos trapezoidales, patio y cuartos trapezoidales,
estructuras cuadrangulares, etc.). Además, los muros hechos con este tipo de mampostería suelen
ser bastante gruesos (0.8 m a 1m) y presentan en la mayoría de los casos un fino enlucido o revoque
de barro y, algunas veces, pintura. Por otro lado, tenemos otro tipo de mampostería que no muestra
un patrón definido en la colocación de las piedras. Se colocaban piedras grandes en la base de los
muros y estos ganaban altura colocando encima piedras de distintos tamaños sin orden aparente.
Es posible que también hayan tenido un enlucido, pero tan delgado que fue erosionado con el paso
del tiempo. Los muros hechos con esta técnica suelen presentar un grosor de 0.2 m a 0.7 m. Por
sus características, estos muros suelen presentar mayores problemas estructurales debido al paso
del tiempo que se evidencias en colapsos totales y parciales muchos más frecuentes que en el caso
de los muros hechos con mampostería fina.

Es fundamental señalar, que estas técnicas constructivas se diferencias de otras halladas en


sitios que, según Williams y Merino (1974), corresponden a periodos anteriores. Por ejemplo,
varios de los sitios identificados en su trabajo para el Intermedio Temprano, constan de edificios
hechos con piedras pequeñas y medianas dispuestas en hileras formando patrones uniformes. De
igual manera, predomina el uso de canto rodado sobre el de piedra cortada. Estas diferencias son
muy importantes para poder definir diferencias cronológicas a nivel arquitectónico.

Dados los datos disponibles, se asumió en esta investigación que todos los sitios
arqueológicos de filiación Inca identificados tuvieron una ocupación contemporánea durante el
Horizonte Tardío. Si bien esta conjetura puede ser problemática, ha sido útil para responder las
preguntas de investigación planteadas. Una de las bases de esta conjetura es la evidencia

16
etnohistórica reportada, en la cual se menciona que la ocupación Inca del valle medio de Cañete
habría sido un periodo breve hasta la llegada de los españoles y la reestructuración de las
sociedades andinas (unos 100 años aproximadamente). Esto se complementa con otros hallazgos
en el sitio de Incahuasi. Este sitio fue construido durante el Horizonte Tardío por los Incas. Si bien,
aún no está clara la forma en que el sitio se fue expandiendo y transformando con el pasar del
tiempo, es claro que tuvo una ocupación continua hasta la llegada de los españoles (Carhuanina
2018; Chu 2018). De hecho, se ha reportado que partes del sitio continuaron siendo ocupadas luego
de la llegada de los españoles y al menos durante los primeros años del régimen virreinal (Dávila
2018). Esto nos permite sostener que nuestra conjetura se basa en premisas comprobables. Si bien
es necesario aún afinar la cronología relativa para el valle medio de Cañete, es posible asumir que
la gran mayoría de asentamientos Inca fueron construidos casi al mismo tiempo y su función fue
contemporánea.

Eso implicaría que muchos, sino todos, los sitios con características Inca podrían ser
considerados como ocupados durante el Horizonte Tardío. Esto aplica tanto a sitios que fueron
construidos durante la ocupación Inca como a aquellos que se mantuvieron ocupados
posteriormente a la llegada de los Incas. Esto se asume ya que no tendría sentido pensar que los
Incas realizaran construcciones en sitios que se encontraban abandonados. Esto se complementa
con las propias observaciones del investigador tanto sobre los materiales en superficie como de las
características arquitectónicas de los sitios investigados.

Otro reto en el estudio fue determinar si un sitio era de filiación puramente Inca o si
pertenecía a grupos subalternos locales con cierto nivel de influencia Inca. Recientemente, Kevin
Hill (2020), en su estudio sobre sitios en el valle medio de Cañete, determinó que varios sitios en
esta área eran de filiación Inca porque presentaba características Incas en la arquitectura de algunos
sectores. Esto es problemático debido a que la presencia de características arquitectónicas Inca en
un determinado sitio no necesariamente implica que sus habitantes hayan sido Incas o, incluso,
que hayan sido parte del sistema de administración Inca. Por ello, determinar la frecuencia de la
presencia de estas características arquitectónicas, los materiales de construcción y la presencia o
ausencia de estas en toda la extensión del sitio fueron también determinantes para indicar si un
sitio era de filiación Inca o local (o Inca-local). En otras palabras, esto nos ayudó a determinar
“qué tan Inca” es un sitio con presencia de características arquitectónicas Inca.

17
Estas conjeturas, a pesar de haber sido útiles para los fines de este estudio, son
problemáticas. A pesar de ello, creemos que estas están basadas en la evidencia disponible sobre
la ocupación tardía del valle medio de Cañete. Además, es una respuesta a la evidente falta de
investigación arqueológica en esta área. Este estudio presenta un modelo de la organización
territorial del valle medio de Cañete durante la ocupación Inca. Este es un primer paso que se
alimentará de posteriores investigaciones. Estas servirán para alimentarlo o, de ser el caso, para
rechazarlo. Futuros estudios más sistemáticos e intensivos sobre el valle medio de Cañete son
necesarios para poder entender de mejor manera la ocupación tardía del valle medio y las
dinámicas entre las poblaciones locales y los Incas.

18
CAPÍTULO 2: FORMULACIÓN DEL PROBLEMA

1. Situación Problemática

La evidencia etnohistórica sobre el valle de Cañete nos indica que en este existieron dos
entidades, aparentemente, autónomas que son designadas como el señorío Guarco y el señorío
Lunahuaná, que ocuparon las secciones baja y media del valle respectivamente (Rostworowski
2004). Asimismo, sabemos por las crónicas (Cieza de León [1553] 2011), que la conquista Inca
del valle encontró una nula resistencia por parte de los Lunahuaná. Este no fue el caso de los
Guarco, quienes se opusieron por algunos años a la conquista Inca hasta que finalmente fueron
derrotados y anexados al imperio. Si bien estos testimonios etnohistóricos fueron la base de las
primeras investigaciones intensivas en el valle de Cañete (Hyslop 1984; J. Marcus 2008), la
evidencia arqueológica disponible aún no nos permite entender adecuadamente las diferencias
políticas y sociales existentes entre los señoríos mencionados.

En el caso específico del valle medio, muchas de las investigaciones se han concentrado en
resaltar el papel transformador de la conquista Inca del valle, dejando de lado la caracterización
de la sociedad que habitó esta área antes de la llegada de los Incas. Si bien la distinción entre
Guarcos y Lunahuanás se ha mantenido en muchos trabajos arqueológicos, muy poco se ha hecho
para intentar definir cuál fue la organización social, política y territorial de los habitantes del valle
medio. Marcone y Areche (2015) tratan de abordar este tema; sin embargo, su estudio se concentró
en el análisis de sitios reportados para el valle medio sin profundizar en su caracterización ni en
entender la lógica detrás de los patrones encontrados.

Ramírez (2015), desde una perspectiva más regional, afirma que lo conocido como
Lunahuaná no sería más que una extensión del fenómeno Guarco. En otras palabras, que el Señorío
Guarco se extendía desde el litoral hasta el distrito de Zúñiga, ocupando también el valle medio.
Si bien su articulación de evidencia es coherente y eficaz, falla en no incidir en la necesidad de
entender las variaciones locales del valle medio con relación al valle bajo que él considera el núcleo
donde se centraliza el poder. Creemos que, si bien la propuesto por Ramírez es plausible, es
necesario entender las particularidades existentes en el valle medio para, a su vez, entender los

19
procesos de negociación entre la población local y los invasores Incas que permitieron la
consolidación imperial en la zona de estudio.

Este estudio aborda esta problemática tratando de entender la extensión y la importancia


del sistema de asentamientos en el valle medio de Cañete durante Horizonte Tardío. Para ello, nos
enfocaremos en el área que abarca tanto un territorio de transición ecológica entre valle bajo y
valle medio, así como lo que sería una de las zonas más importantes durante la ocupación Inca: el
distrito de Lunahuaná. Esta área es importante ya que, si bien no representa un área de frontera
étnica como muchos estudios sostienen (Harth-Terre 1923; 1933; Hyslop 1985; Larrabure y
Unánue 1904; J. Marcus 1987; 2008; Rostworowski 2004), representa un área de frontera entre
dos nichos ecológicos que proporcionan diferentes tipos de recursos disponibles y, asimismo,
debieron suponer cambios adaptativos por parte de las sociedades que las ocuparon. Creemos que
esta área nos permitirá entender las características sociales y culturales de los grupos sociales que
ocuparon el valle medio, y sus diferencias con los habitantes del valle bajo. De igual manera, nos
ayudará a comprender la importancia de esta sección del valle para los Incas y los cambios
realizados una vez que fue anexada al Tawantinsuyu.

2. Formulación del Problema

a. Preguntas de Investigación

a. 1. Pregunta Principal

¿Cuál era la organización territorial del valle medio de Cañete durante el Horizonte Tardío?

a. 2. Preguntas Secundarias

▪ ¿Qué tradiciones arquitectónicas se encuentran presentes en los asentamientos del Horizonte


Tardío?
▪ ¿Qué factores determinan la localización de los asentamientos del Horizonte Tardío en
determinadas áreas?
▪ ¿Qué tradiciones arquitectónicas funerarias existen en los asentamientos del Horizonte Tardío
en el valle medio de Cañete?
20
▪ ¿Cuáles fueron los cambios realizados por los Incas al sistema de asentamientos del valle medio
de Cañete?

b. Objetivos de la Investigación

b. 1. Objetivo Principal

Identificar la organización territorial del valle medio de Cañete durante el Horizonte Tardío.

b. 2. Objetivos Específicos

▪ Caracterizar las tradiciones arquitectónicas de los asentamientos del Horizonte Tardío en el


valle medio de Cañete.
▪ Identificar los factores determinan la localización de los asentamientos del Horizonte Tardío.
▪ Determinar las tradiciones arquitectónicas funerarias en los asentamientos del Horizonte
Tardío.
▪ Identificar los cambios realizados por los Incas al sistema de asentamientos del valle medio de
Cañete.

c. Hipótesis

d. 1. Hipótesis Principal

La organización territorial del valle medio de Cañete medio de Cañete durante el Horizonte Tardío
habría consistido de un sistema autónomo de asentamientos que se divide en grupos con sitios
principales encargados de la administración y control de un determinado sector del territorio.

d. 2. Hipótesis Secundarias

▪ Las tradiciones arquitectónicas presentes en los asentamientos del Horizonte Tardío en el valle
medio de Cañete presentarían una gran influencia costeña, con variaciones locales, que
posteriormente incorporó elementos arquitectónicos Inca.
▪ Los factores que determinan la localización los asentamientos del Horizonte Tardío serían la
productividad de los suelos, la presencia de elementos sagrados en el paisaje, la visibilidad entre
sitios y la función de estos.

21
▪ Las tradiciones arquitectónicas funerarias que existen en los asentamientos del Horizonte
Tardío corresponderían a una local y a una de influencia serrana.
▪ Los cambios realizados por los Incas al sistema de asentamientos del valle medio de Cañete
habrían sido la incorporación de infraestructura de acopio de tributos, la incanización de sitios
público/domésticos de élite, la construcción de un centro administrativo y la
institucionalización del sistema caminero imperial.

d. Justificación de la Investigación

La mayoría de las investigaciones en el valle de Cañete ha asumido como una verdad lo


presentado por Rostworowski (2004) en su análisis de la información etnohistórica disponible para
este valle. Son pocos aún los estudios que buscan cuestionar la existencia de dos señoríos
políticamente autónomos en el valle de Cañete. En ese sentido, creemos que esta investigación
contribuirá no solo a la contrastación de la información histórica frente al dato arqueológico, sino
que buscará caracterizar la ocupación tardía del valle medio de Cañete con base en información
arqueológica.

Por otro lado, las investigaciones históricas y arqueológicas sobre el valle de Cañete son
escazas si se les compara con el estado del arte en otras áreas de los Andes Centrales. Nuestra
investigación contribuirá en el entendimiento del pasado de este valle y supondrá un aporte tanto
para la academia como para a los actuales pobladores de los diferentes distritos en los que se lleva
a cabo esta investigación.

La presente investigación se inserta en la línea de investigación “Manejo de la diversidad


del territorio y el colectivo cultural”, las cual se enmarcan en el Objetivo de Desarrollo Sostenible
(ODS) de la Organización de las Naciones Unidas “ODS 15: Vida de Ecosistemas Terrestres”, de
acuerdo con lo dispuesto por el Vicerrectorado de Investigación y Posgrado de la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos.

22
CAPÍTULO 3: ANTECEDENTES

1. La Etnohistoria del Valle de Cañete

La etnohistoria del valle de Cañete, lamentablemente, ha sido poco estudiada y se reduce


al gran aporte de María Rostworowski. Sin embargo, este estudio ya tiene más de cuatro décadas
y fue publicado años antes de diversos trabajos arqueológicos llevados a cabo en el valle de Cañete
(Areche 2019; Casaverde 2015; Chu 2018; Hyslop 1985; J. Marcus 1987; 2008), los cuales han
aportado nuevas perspectivas de la ocupación prehispánica del valle. Esto por ningún motivo
significa que el trabajo de Rostworowski no sea relevante en la actualidad. Por el contrario,
creemos que su trabajo se encuentra vigente, aunque debe ser sometido a una crítica seria con base
en los nuevos aportes de la arqueología.

Muchas de las crónicas coloniales (Acosta [1589] 2008; Cieza de León [1553] 2011; Cobo
[1653] 1890; Garcilaso de la Vega [1609] 1991) nos hablan de la conquista Inca del valle de
Cañete. La mayoría de estas presentan con gran detalle a los personajes que habrían participado
en las campañas militares, tanto por parte de los locales como de los Incas, así como de los
supuestos sucesos que habrían llevado a la victoria a estos últimos. Si bien el análisis minucioso
de estos relatos puede ser importante para entender las diversas perspectivas de los informantes,
en esta investigación nos enfocaremos en los aspectos que tienen en común todos estos relatos.
Primero, todas estas crónicas mencionan la presencia de un grupo asentado en el valle bajo de
Cañete: Los Guarco o Huarco. Segundo, se menciona en todas las crónicas que los Guarco
opusieron una férrea resistencia a la conquista Inca. Asimismo, si bien posiblemente de forma
exagerada, se menciona las represalias de los Inca sobre los belicosos Guarco. Tercero, en muchas
de las crónicas se hace alusión a un Nuevo Cusco que habría sido construido en el valle medio
como puesto de avanzada Inca y que después habría sido mandado a “ruinar”. En este apartado
nos enfocaremos en detallar con mayor precisión estas tres premisas.

23
La presunción de la presencia de dos señoríos4 en el valle de Cañete ha sido aceptada por
diversos estudios desde que fue propuesta por Rostworowski (2004). En esta, la investigadora
refiere, con base en el estudio de las crónicas españolas tempranas y otros documentos
administrativos españoles, que existieron los señoríos Guarco y Lunahuaná asentados en las
secciones baja y media respectivamente. Como mencionamos anteriormente, la presencia de los
Guarco está documentada en diversas crónicas. Ese no es el caso del señorío de Lunahuaná. Ella
sustenta la presencia de este señorío presentando documentos como los Términos de la Villa de
Cañete y Tasa de Repartimientos de Lunaguana (ibid.). En estos documentos se menciona no solo
la organización de los asentamientos indígenas en el valle medio y bajo de Cañete, sino que además
presenta también demarcaciones territoriales que estarían basadas en las divisiones preexistentes
entre los señoríos prehispánicos de Guarco y Lunahuaná. Si bien es cierto que los españoles
utilizaron demarcaciones territoriales preexistentes para demarcar encomiendas o crear otro tipo
de entidades territoriales, esto no significa necesariamente que esta división haya existido antes de
la llegada de los Incas. Las estrategias de dominación Inca fueron muy complejas y variaron en
diferentes regiones de acuerdo a diversos factores (D’Altroy 1992; Malpass 1993; Meddens y
Schreiber 2010; Morris 1998; Schjellerup 2017; Shimada 2015; Stanish 2001). Entre estas
estrategias se encontraba el reordenamiento del territorio lo cual, consecuentemente, generaría
nuevas demarcaciones y fronteras territoriales que no existían antes de los Incas. En resumen, si
bien la interpretación de Rostworowski es plausible, es solo uno de otros posibles escenarios.

Rostworowski (2004) también hace alusión a las diferentes reacciones que habrían tenido
estos dos supuestos señoríos. Para afirmar esto, Rostworowski se basa no solo en las crónicas sino
en la evidencia arqueológica disponible para el momento en que escribe dicha publicación. Con
base en la información arqueológica disponible para el valle de Cañete, es difícil entender el nivel
de violencia ejercido por los Incas durante su conquista. Sin embargo, coincidimos con
Rostworowski al señalar que existía una probable tensión entre los habitantes de valle bajo
respecto a la incursión de poblaciones serranas a su territorio. Evidencia de esto son los sitios de
Fortaleza de Ungará y Espíritu Santo de Palo localizados en las márgenes norte y sur del río Cañete,

4
Existe una gran ambigüedad en torno al significado de señorío. Este término ha sido utilizado por diversos autores
para referirse a sociedades bastante diferentes unas de otras y con diversos niveles de complejidad social. En la
presente investigación tomamos el término para referirnos a unidades sociales regionales (jefaturas, estados, etc.)
que se diferencian entre sí ya sea por etnicidad o porque tienen autonomía política unas de otras (o ambas
situaciones).

24
respectivamente, así como el sitio de Cancharí ubicado cerca a la desembocadura de la Quebrada
Pocotó, un corredor de acceso a la sierra. Estos sitios tienen una posición estratégica sobre colinas
y con presencia de murallas perimétricas. Estos tuvieron una ventaja defensiva y demostraría la
preocupación de los Guarco por incursiones serranas a la costa. Por el contrario, la carente
presencia de sitios defensivos, al menos para los periodos tardíos, en el valle medio implicaría que
no existió un constante temor sobre conflictos existentes o invasiones de otras regiones. Esto
también podría implicar una posible baja densidad de población en el valle medio. Esto último
podría explicar la posible cooperación de los habitantes de esta área con los Incas.

Cieza de León ([1553] 2011) menciona que los Incas, a su llegada al valle medio de Cañete,
construyeron un Nuevo Cusco que habría servido como un puesto de avanzada Inca y lugar de
residencia temporal de soldados, oficiales y del mismo Inca. Primero, Larrabure y Unánue (1904)
y, luego, tanto María Rostworowski (2004) como John Hyslop (1985) identifican el sitio de
Incahuasi como este Nuevo Cusco. Este último investigador incluso propone que muchos de los
recintos cuadrangulares encontrados en algunos sectores del sitio habrían servido como cuarteles
o barracones para los soldados Incas. Ambos autores siguen lo expuesto por Cieza, quien menciona
que el Nuevo Cusco fue mandado a ruinar una vez la conquista del valle de Cañete se consolidó.
Sin embargo, recientes estudios en el sitio de Incahuasi (Chu 2015; 2018; Urton y Chu 2015a;
2019) demuestran que algunas de las apreciaciones iniciales deben ser reconsideradas. Por
ejemplo, muchas de las áreas que Hyslop planteó funcionaron como cuarteles (en específico en el
sector E) fueron en realidad depósitos restringidos que almacenaban productos suntuosos (Chu
2018, 42). Por otro lado, las evidencias sugieren que el sitio no fue abandonado o destruido sino,
por el contrario, experimento una expansión en donde se construyeron residencias de élite y lugares
de culto (Carhuanina 2018; Chu 2018). Mención especial tiene el sector F del sitio el cual parecer
haber sido independiente al resto del sitio con áreas de depósitos y plazas abiertas. Además, en su
reporte sobre las excavaciones en este sector, Daniel Dávila (2018) expone las evidencias de una
ocupación colonial temprana en parte del sector. Finalmente, es importante mencionar que la
mayoría de excavaciones se han concentrado en las últimas fases de ocupación de Incahuasi.
Aunque se han realizado excavaciones más profundas, están han sido muy limitadas y no han
permitido entender aún la naturaleza de las primeras fases de ocupación de los diferentes sectores
del sitio. Eso implica que es posible que, luego de una primera fase como puesto de avanzada
militar, Incahuasi se haya transformado en un centro administrativo regional.
25
María Rostwororowski (2004) también hace mención de 4 parcialidades o guarangas
reportadas en documentos administrativos españoles, incluyendo la tasa toledana, que habrían
conformado al señorío de Lunahuaná. Estas 4 guarangas eran gobernadas por 8 curacas, dos por
cada guaranga. En los documentos se menciona el nombre de algunos de estos curacas. El
principal de ellos fue el curaca Lunaguanay y se mencionan también al señor Llaquipa o Llaquixa,
residente de las minas, y el señor Allauca, un mitmaq supeditado al señor Lunaguanay, asentado
en Mulibamba. Es interesante notar que sólo para el caso del curaca Lunaguanay existe una
correlación entre su nombre y el nombre de un asentamiento tanto colonial como precolonial.
Como menciona la autora, no sabemos con exactitud el lugar donde se encontraban las minas
donde residía Llaquipa. En el caso de Allauca es distinto. De acuerdo con el Juicio de Residencia
hecho al corregidor Vásquez de Puga en 1580, también reportado en este trabajo de Rostworowski
(ibid.), se hace mención de Diego Allaucan, curaca de Pacarán. Esto sugeriría que el asentamiento
de Mulibamba correspondería algún lugar aledaño al actual anexo (y antigua reducción) de
Pacarán. Finalmente, la etnohistoriadora desliza la posibilidad que muchos de los barrios que
pueden encontrarse a lo largo del distrito de Lunahuaná (actualmente conocidos como anexos)
sean “descendientes” de los ayllus que vivían en el señorío de Lunahuaná y que habrían habitado
los asentamientos que aún pueden hallarse en las laderas de los cerros. Esta suposición es
completamente plausible y, de hecho, sugerimos algo similar en el presente estudio.

Si bien la información etnohistórica disponible es muy bien resumida en el importante


trabajo de Rostworowski, la interpretación de esta investigadora solo representa algunos posibles
escenarios que es necesario contrastar mediante los datos arqueológicos. Asimismo, es necesario
repensar las evidencias documentales y, de ser posible, expandirlas con otro tipo de información
arqueológica, etnográfica y/o lingüística. Es necesario, también, que los investigadores interesados
en la arqueología del valle de Cañete sean más críticos con los aportes de María Rostworowski y
dejar de tomarlos como una verdad, como lo han hecho (y siguen haciendo) algunos investigadores
(Hyslop 1985; J. Marcus 2008; 2017). Como Alejandra Ramos (2018) ha notado en su revisión
del desarrollo de la etnohistoria andina, esta disciplina se encuentra en “crisis” que conlleva la
reformulación de los aportes teóricos y metodológicos para el entendimiento y estudio de “lo
andino”. En ese sentido, es necesario promover trabajos críticos que permitan repensar los
procesos sociales de las sociedades andinas, especialmente durante los periodos prehispánicos
tardíos. Por otro lado, resaltamos también lo expuesto lo Albert Meyers (2016), quien critica a los
26
arqueólogos que utilizan los datos arqueólogos para corroborar lo expuesto en los escritos
históricos. Creemos, al igual que él, que la arqueología Inca se beneficiaría muchísimo si nos
enfocamos en la interpretación del dato arqueológico en sí mismo sin caer en el abuso del uso del
dato etnohistórico.

2. Investigaciones Arqueológicas en el Valle de Cañete

Pese a la rica información histórica disponible para el valle de Cañete, la mayoría de los
trabajos arqueológicos enfocados a entender la ocupación prehispánica tardía en el valle han sido
bastante limitados no solo en su cantidad, pero también en su alcance. La mayoría de las
investigaciones se han centrado en la excavación, con mayor o menor intensidad, de sitios
monumentales específicos. Asimismo, la mayoría de estas han estado fuertemente influenciadas
por la evidencia histórica disponible para el valle. Es posible agrupar y dividir estos estudios en
tres fases. La primera fase corresponde a los trabajos más tempranos llevados a cabo, en su
mayoría, por investigadores amateurs que se restringieron a la descripción de sitios. La segunda
fase está marcada por los importantes aportes de dos importantes investigadores: Joyce Marcus y
John Hyslop. Finalmente, la tercera fase está marcada por los recientes trabajos realizados que
muestran una posición crítica hacia los trabajos anteriores.

La primera fase de investigaciones arqueológicas en el valle de Cañete está marcada por


las investigaciones realizadas por Eugenio Larrabure y Unánue (1904; 1935), Alfred Kroeber
(1937) y Emilio Harth-Terre (1923; 1933). Los trabajos de Harth Terre y Larrabure y Unánue se
limitaron a la descripción de los sitios arqueológicos y su interpretación basándose directamente
en las crónicas hispanas. El arquitecto Emilio Harth Terre realizó los primeros croquis y
descripciones de sitios como la Fortaleza de Cancharía, La Fortaleza de Ungará e Incahuasi. Por
su parte, Eugenio Larrabure y Unanue realiza no solo descripciones de sitios arqueológicos, sino
que identifica áreas a las cuales les asigna pertenencia a diferentes grupos étnicos que habrían
habitado el valle luego de la conquista Inca. Además, Larrabure y Unanue es el primero en
identificar a Incahuasi como el Nuevo Cusco mencionado en la crónica de Cieza de León. Por otro
lado, Alfred Kroeber, antropólogo y arqueólogo estadounidense, realizó excavaciones
principalmente en los sitios de Cerro de Oro y Cerro Azul, en el valle bajo de Cañete. La

27
experiencia de este investigador como arqueólogo le permitió elaborar una secuencia cerámica del
material recolectado de sus excavaciones dividida en Early Cañete, Middle Cañete y Late Cañete.
Middle Cañete correspondería a lo que posteriormente se conocería como el estilo Cerro de Oro
del Intermedio Temprano y Horizonte Medio. Late Cañete correspondería a lo que Marcus (2008)
llamó estilo Guarco y corresponde al periodo Intermedio Tardío. El trabajo de trabajo de Kroeber
fue importante para identificar una secuencia de ocupación en el sitio de Cerro de Oro, sin
embargo, al solo enfocarse en dos sitios, la caracterización de las ocupaciones prehispánicas en la
región no pudo ser entendida con mayor profundidad.

En la década de 1980, se publicaron los resultados de las investigaciones de Joyce Marcus


y John Hyslop en el valle, los cuales forman parte de la segunda fase de investigaciones
arqueológicas en el valle de Cañete. Los estudios de estos dos investigadores están fuertemente
influenciados por el trabajo de María Rostworowski sobre los señoríos Guarco y Lunahuaná.
Marcus realiza excavaciones intensivas en el sitio de Cerro Azul, también conocido como
Fortaleza del Huarco o El Huarco (J. Marcus 1987; 2008; 2017). Marcus identifica una serie de
estructuras tanto del periodo Intermedio Tardío como del Horizonte Tardío. De acuerdo con sus
datos, los edificios del Intermedio Tardío habrían sido abandonados o fuertemente remodelados
por los incas durante el Horizonte Tardío. Asimismo, reporta la construcción de elementos
arquitectónicos ceremoniales inca (ushnu, intiwatana) en zonas como acantilados que miran al mar
o en partes elevadas donde son muy visibles (J. Marcus 2017). Para Joyce Marcus, queda claro
que estas modificaciones en el sitio de Cerro Azul corresponden a la intención inca de modificar
la geografía sagrada en el valle bajo de Cañete para, de esa manera, consolidar y legitimar su poder.
Es importante mencionar también que esta investigadora, realiza una nueva seriación cerámica
más rigurosa que la de su predecesor Alfred Kroeber (J. Marcus 2008).

John Hyslop, por su parte, realiza investigaciones en el valle medio de Cañete. Hyslop
realiza un reconocimiento del qhapaq ñan, o camino real inca, en el valle de Cañete como parte
de su investigación sobre esta red de caminos (Hyslop 1984). En este trabajo logra identificar una
serie de sitios asociados al camino Inca y que habrían sido parte de las instalaciones imperiales
que permitían el flujo de información, mercancías y ejércitos, algo fundamental para el
funcionamiento cohesionado del imperio. Luego de este reconocimiento, este investigador decide
enfocarse en el sitio de Incahuasi. Enormemente influenciado por el trabajo de María

28
Rostworowski (2004), Hyslop realiza la sectorización del sitio que cuenta con más de 30 ha de
área. Según él, el sitio es funcionó como un puesto de avanzada inca para la conquista de los
Guarco del valle bajo. Posteriormente a la conquista de estos, los incas habrían reutilizado el sitio
de forma parcial para la recolección de recursos y la realización de actividades ceremoniales
(Hyslop 1985). Además, Hyslop identifica fragmentos cerámicos de estilos Chincha y Guarco. La
presencia de fragmentos de estilo Inca es muy reducida. Él también realiza algunos estudios
arquitectónicos en el sitio y logra identificar áreas asociadas alineamientos con el movimiento del
sol. Sin bien este significa el primer trabajo profesional en el sitio, la realización de solo unas pocas
unidades de excavación muy restringidas no permitió obtener un panorama realmente claro del
sitio, dejando mucha de la interpretación de datos a la contrastación con información etnohistórica.

Asimismo, es importante mencionar el trabajo de Carlos Williams y Manuel Merino. Estos


investigadores realizaron un catastro de sitios arqueológicos en el valle de Cañete (Williams y
Merino 1974). Williams y Merino realizan un reconocimiento de los secciones baja y media del
valle de Cañete e identifican gran cantidad de sitios correspondientes a distintos periodos. Si bien
este no es el primer reconocimiento del valle (Menzel 1971; Stumer 1970), este trabajo supone la
publicación más completa y exhaustiva que reporta la ubicación y descripción de diferentes sitios
en el valle de Cañete. Por esta razón, este reporte sigue siendo parte importante para entender la
disposición en el territorio de diferentes sitios a lo largos de la historia de ocupación humana en el
valle de Cañete.

Finalmente, la fase tres de investigaciones en el valle de Cañete está conformada por un


grupo de investigaciones que se han venido gestando desde los primeros años de la década del
2010 hasta la fecha. Avances de estos trabajos de investigación pueden encontrarse en el número
3 de los Cuadernos del Qhapaq Ñan. La gran mayoría de estos trabajos se han concentrado en
entender la ocupación tardía en el valle de Cañete, aunque existen otros trabajos sobre periodos
más tempranos (Fernandini 2015; 2018; Fernandini y Ruales 2017). En cuanto a los periodos
tardíos, resaltan los trabajos del Proyecto Qhapaq Ñan tanto en el sitio de Cerro Azul (Marcone y
Areche 2015) como, más recientemente, en el sitio de Huacones-Vilcahuasi (Areche 2019). Este
último, pese a ser un estudio exploratorio, es relevante ya que supone las primeras excavaciones
en un sitio monumental como Huacones-Vilcahuasi el cual habría sido, al menos durante el
Horizonte Tardío, un centro administrativo muy importante en el valle bajo de Cañete. Por su

29
parte, Favio Ramírez (2015) realiza un reconocimiento de sitios tanto en las sección baja como
media del valle de Cañete confronta el modelo de dos señoríos de Rostworowski al señalar que
tanto los habitantes del valle medio como del bajo pertenecieron a una misma unidad política. Si
bien es cierto sus datos y argumentos suenan convincentes, es importante señalar que se necesita
de un corpus mayor de datos del que actualmente está disponible para el valle. Otro trabajo
relevante es el de Eberth Serrudo y Larry Coben (2018) en el sitio de Cancharí en el valle bajo.
Ellos realizaron excavaciones en este sitio ubicado sobre la cima de una colina cerca a la quebrada
de Pocotó, acceso natural a la zona altoandina. A diferencia de casos como Cerro Azul e Incahuasi,
se ha reportado la presencia de una mayor cantidad de fragmentos de cerámica Inca además de la
presencia abrumadora de fragmentaría cerámica correspondiente a estilos foráneos (Puerto Viejo-
Ychsma, Chincha). Esto evidencia que la ocupación, al menos para el Horizonte Tardío, habría
sido bastante diferente en su naturaleza respecto a la de Cerro Azul.

En cuanto a la sección media del valle de Cañete, resaltan trabajos de Guido Casaverde
(2015), quien realiza un reconocimiento de sitios tardíos en el distrito de Pacarán, y de José Luis
Díaz, quien realiza excavaciones en conjunto de colcas en el valle medio de Cañete. Sin embargo,
los trabajos más intensivos se han llevado a cabo en el sitio de Incahuasi a cargo de Alejandro Chu
y su equipo (Carhuanina 2018; Chu 2015; 2017; 2018; Dávila 2018; Urton 2018; Urton y Chu
2015a; 2019). Resalta el hallazgo de un conjunto de khipus en el sector A del sitio, el cual es un
gran conjunto de unidades de almacenamiento. Esto ha servido para entender con mayor
profundidad el carácter de la recolección de impuestos y el almacenamiento de productos, un
aspecto fundamental para el funcionamiento de un imperio. De igual manera, resaltan las
excavaciones en los sectores B, C, E y F. A partir de sus excavaciones se ha podido establecer el
rol de Incahuasi como centro administrativo regional. Cabe señalar, además, que la construcción
y ocupación del sitio ocurrió durante la conquista inca del valle ya que no hay evidencia de una
ocupación previa, confirmada por pozos de prueba realizados en varios sectores. Finalmente, es
importante señalar la reciente tesis de doctorado de Kevin Hill (2020). Este investigador realiza
un estudio comparativo entre la ocupación tardía en las secciones medias de los valles de Cañete
y Chincha, enfocándose principalmente en el primero. Realiza un reconocimiento de sitios en el
valle medio de Cañete que le permite entender diferencias claves en la ocupación Inca en ambos
valles. Esta diferencia revela no solo diferencias en los intereses y objetivos que tenían los incas
en cada valle sino también diferencias entre los grupos sociales que habitaron dichas áreas antes
30
de la llegada de los incas. Sin embargo, a pesar de ser un trabajo que se enfoca en entender las
regiones y no sitios aislados, este trabajo no brinda algún tipo de intento por modelar la
organización territorial inca en el valle medio de Cañete.

Estas tres fases de investigaciones arqueológicas en el valle de Cañete revelan diferentes


enfoques en el estudio de la ocupación prehispánica tardía. Las dos primeras fases formaron los
cimientos de la investigación arqueológica intensiva en el valle. Sin embargo, estas fases han
estado enormemente influencias en el trabajo de María Rostworowski y, en su mayoría, los
investigadores se restringían a corroboran o no los datos etnohistóricos. La tercera fase implica un
cambio en esta tendencia. Si bien la etnohistoria sigue teniendo un rol importante en estas
investigaciones, muchos de los investigadores muestran interés por entender la evidencia
arqueológica en sus propios términos. Cabe señalar, además, que son pocos los trabajos enfocados
en entender el territorio y la organización de este. Esto es algo fundamental para aproximarnos a
entender la naturaleza de la ocupación inca en el valle.

31
CAPÍTULO 4: MARCO TEÓRICO

1. Arqueología del Territorio y el Paisaje

El análisis y estudio del espacio como un componente esencial de la acción social tiene una
larga tradición en arqueología. El Viru Valley Project significó el primer intento de estudiar los
patrones de asentamiento de los diferentes sitios arqueológicos distribuidos en el área de estudio
(Willey 1953). Desde entonces, diversas propuestas se han dado no solo desde el aspecto
metodológicos, sino también para su concepción teórica como espacio contenedor de las relaciones
sociales que se dan en determinada área. En ese sentido, aunque parezcan similares, territorio y
paisaje suponen dos categorías distintas (David y Thomas 2008; Criado-Boado 1999). Por un lado,
el territorio se refiere al espacio físico el que se contienen las diferentes acciones sociales, en
diferentes periodos históricos. Esto incluye todos los elementos físicos de una determinada área
de estudio: fuentes de agua, abrigos rocosos, sitios arqueológicos, animales, concentraciones de
algún mineral, etc. (Nieves 2008, 211). Por otro lado, paisaje se refiere al conjunto de relaciones
sociales que existen en una determinada área. Estos no solo se refieren a relaciones entre individuos
sino entre estos y otros elementos o con el territorio en sí mismo (Álvarez y Lanzelotti 2013;
Curtoni 2000; Vaquer y Gordillo 2013). Estas diferencias, sin embargo, no suponen una
contradicción entre los estudios del territorio y del paisaje. Por el contrario, el estudio del espacio
físico es fundamental para deconstruir las diversas esferas de relación que componen el paisaje
(Criado-Boado 1999).

El estudio del territorio ha estado estrechamente ligado a la categoría de sitio arqueológico.


Estudios importantes en los Andes, como el de David Wilson (1988), evidencia la importancia del
concepto de sitio arqueológico. Sin embargo, a pesar de su uso cotidiano y rutinario entre
arqueólogos, no existe realmente una definición absoluta de sitio arqueológico, o al menos no fuera
de las esferas de regulación jurídico-administrativa. Ante esta dificultad, algunas propuestas, como
el de Sanders y su equipo (1979) en el valle de México, han considerado no utilizar el concepto de
sitio ya que, metodológicamente, esto no es útil para explorar las dinámicas territoriales en las que
las poblaciones arqueológicas interactuaron. Este es el mayor problema de la categoría de sitio
arqueológico: Un sitio no siempre representa a una comunidad (Peterson y Drennan 2005;

32
Drennan, Berrey, y Peterson 2015). Esto, sin embargo, no quiere decir que el concepto de sitio
arqueológico sea ineficiente. Es claro que existen contextos en el que esta categoría es útil siempre
y cuando se defina a que nos referimos por sitio arqueológico (conjunto de edificios, comunidad,
macrocomunidad, etc.).

Otro desafío metodológico en el estudio de territorios se relaciona con la escala y la


definición del área a estudiar. ¿Qué tan grande es una región? ¿Equivale una cuenca hidrográfica
o un valle a una región? ¿Es un sitio una comunidad? ¿Cuántos sitios equivalen a una comunidad?
Estas preguntas suponen importantes desafíos al momento de estudiar un territorio. Como señala
Leslie Head (2008), la escala se refiere a elección arbitraria de una porción del territorio para su
estudio que, bajo ninguna circunstancia, corresponden a parámetros objetivos basados en
elementos innatos en el territorio. La escala de estudio está delimitada de acuerdo con nuestros
objetivos de investigación. Entonces, definir el tamaño de una región o de una comunidad,
dependerá de las características territoriales del área de estudio y de las características
sociopolíticas de las poblaciones que lo habitan. Robert Drennan ha enfocado gran parte de su
trabajo en la identificación y delimitación de comunidades arqueológicas (Drennan et al. 2003;
Drennan, Berrey, y Peterson 2015). Sus trabajos en Valle de la Plata en Colombia (Drennan 2006)
y la región de Chifeng en China (Drennan et al. 2003) demuestran la importancia de delimitar
comunidades y entender las dinámicas territoriales existentes entre ellas y dentro de ellas. Esto
implica observar el territorio en diferentes escalas: regional, macrocomunal y comunal.
Investigaciones llevadas a cabo en el área de Río Bec (al sur de México), conocida por sus
diferencias en patrón de asentamiento y organización espacial con relación a otras partes del área
maya, demuestran la importancia de prestar atención a los patrones particulares de las
comunidades asentadas en el territorio desde diferentes escalas (Nondédéo, Arnauld, y Michelet
2013; Lemonnier y Vannière 2013).

El estudio de las características, dispersión y crecimiento de los sitios asentamientos


arqueológicos, como unidades significativas de análisis, tiene una larga tradición en arqueología
que puede remontarse hacia finales del siglo XIX (Parsons 1972). Sin embargo, es el trabajo
pionero de Gordon Willey en el valle de Virú, el que se considera el estudio que definiría teórica
y metodológicamente los estudios de patrones de asentamientos. Willey define patrones de
asentamiento como “[…] la manera en cómo el ser humano se ha dispuesto así mismo sobre el

33
paisaje en el cual vive. Se refiere a las viviendas, su organización y a la naturaleza y disposición
de otras construcciones relacionadas con la vida en comunidad. Estos asentamientos reflejan el
hábitat natural, el nivel de tecnología con el que contaban los constructores y varias instituciones
de interacción y control que tenían las culturas5” (Willey 1953, 1). Posteriormente, esta definición
seria refinada por Howard Winters quien definiría patrón de asentamiento como “la relación
geográfica y fisiográfica de un grupo contemporáneo de sitios dentro de una misma cultura6”
(Winters 1969, 110). Tanto Willey como Winters definen patrones de asentamiento como el
conjunto de características físicas de los asentamientos, así como su relación con su ambiente
geográfico. Sin embargo, Winter introduciría el concepto de sistemas de asentamiento, el cual es
definido como “[…] la relación funcional entre los sitios contenidos en el patrón de asentamiento7”
(ibid.). En otras palabras, el sistema de asentamiento se refiere a la manera en cómo se
complementaban, o no, los asentamientos dentro del área estudiada de acuerdo con la función y
jerarquía que tenían durante su ocupación. Esto implica que, en un sistema de asentamientos, los
sitios que los conforman son contemporáneos unos con otros. Este concepto es importante porque
nos permite ir más allá de la descripción física de los asentamientos o grupos de asentamientos y
su entorno. Este concepto permite analizar la forma en que las interacciones entre los diferentes
habitantes de la región se materializaron.

Finalmente, es importante mencionar que la introducción de nuevas tecnológicas, y en


específico de los sistemas de información geográfica (Conolly y Lake 2006), para el análisis de
información arqueológica ha permitido procesar una gran cantidad de datos que, hasta hace unas
décadas, hubiera sido impensable. La utilización de vehículos no tripulados (Campana 2017; N.
G. Smith et al. 2014; Sonnemann, Malatesta, y Hofman 2016) y de imágenes satelitales (Goossens
et al. 2006; Lasaponara y Masini 2012) hacen posible la recolección rápida y precisa de datos
espaciales en diferentes escalas. Esto permite seguir la propuesta de Felipe Criado-Boado (1999)
quien propone que el estudio del paisaje debe enfocarse en descomponer las diferentes redes de
interacción que los constituyen. Si bien esto no permitirá reconstruir el paisaje tal cual era
concebido por sus habitantes pasados, nos ayudará a entender las diferentes dinámicas sociales
ocurridas en él.

5
Traducción del autor.
6
Traducción del autor.
7
Traducción del autor.

34
3. El Estudio Arqueológico de los Imperios

Los imperios antiguos o premodernos han sido estudiados desde diferentes aristas en el
pasado. Diferentes modelos se han propuesto para entender la expansión y consolidación de los
imperios (D’Altroy 2018). El trabajo que mejor resumen las diferentes posturas sobre el estudio
de los imperios viene del trabajo de Carla Sinopoli (1994). Ella define “[…] imperio como un tipo
de estado territorialmente expansivo e incorporativo, que implica relaciones en las que un estado
ejerce control sobre otras entidades sociopolíticas (por ejemplo, estados, jefaturas, sociedades no
estratificadas)8”. En cuanto a imperialismo, menciona que se trata del proceso constructivo y de
consolidación del imperio. Asimismo, Sinopoli plantea tres estadios en los imperios: expansión,
consolidación y colapso. Estos el tiempo por el que un imperio pasará por cada estadio depende
de las condiciones sociales y geográficas de los otros grupos conquistados y la capacidad del
sistema estatal de establecer sistemas administrativos eficientes.

Es necesario detenernos sobre el segundo estadio que propone Carla Sinopoli:


consolidación. Tanto la expansión como la consolidación del imperio implican la utilización de
una gran cantidad de recursos (D’Altroy 2015a). El proceso de consolidación, sin embargo, es el
que más recursos necesita puesto que es un proceso continuo en el cual se generan interacciones
fluctuantes con los grupos conquistados. Es por ello, que las estrategias de consolidación del
imperio necesitan ser eficientes para continuar el proceso expansivo. Una de estas estrategias
claves y más recurrente es la incorporación de élites o líderes locales al sistema imperial (Sinopoli
1994, 164). Esta estrategia es eficiente debido a que reduce en gran medida el costo administrativo
que implicaría un control directo en toda la región. Además, esta estrategia permite establecer una
situación de competencia entre las élites locales que, en muchas ocasiones, es favorable para el
nuevo sistema imperial (Blanton y Fargher 2008, 20). Esto se debe a que las élites no son un grupo
corporativo en el que sus miembros actúan homogéneamente; por el contrario, las élites están
conformado por diversos individuos con intereses propios que se encuentran en constante
negociación para legitimar su estatus (G. Marcus 1983). Esto implica un panorama en el que, si
bien la autoridad política principal se encontraba en el imperio, diferentes grupos e individuos
negociaban el acceso a cuotas de poder y su designación como autoridades (Rogers 2018, 206).

8
Traducción del autor.

35
Además, sería impreciso considerar a estos individuos como actores pasivos. Investigaciones
recientes sugieren que estos eran actores que activamente colaboraban, o no, en la construcción
del imperio (Murakami 2016; Oosthuizen 2013; Spencer 2012).

Esta proceso de constante negociación entre el poder imperial y los líderes locales buscando
ser agentes imperiales (o resistir el control imperial) evidencia la necesidad de considerar que los
imperios se encuentran en continua construcción (Glatz 2009, 128). Asimismo, recientes
investigaciones en diversas regiones consideran que es fundamental el estudio de las interacciones
y estructuras provinciales del imperio para entender realmente la naturaleza de este (Düring 2018;
Stark y Chance 2011; Vroom 2018). Esto implica entender que el control y capacidad
administrativa del imperio no es homogénea en todas las partes del territorio conquistado. Como
afirman Monica Smith (2005) y Claudia Glatz (2009), la representación de los imperios como
polígonos en el territorio que se encuentran en constante expansión oscurece la diversidad e
intensidad de las relaciones existentes entre la capital y las provincias. Siguiendo lo expuesto por
Michael Mann (1986), es necesario concebir a los imperios como diferentes redes de interacción
que se intersecan y que se encuentran en constante cambio. Concebir el imperio como un conjunto
de redes de interacción nos permite entender la heterogeneidad existente en la administración de
las provincias y, a su vez, entender la naturaleza de las estrategias de consolidación empleadas.

Finalmente, es importante señalar que una consecuencia de la presencia de un imperio es


la creación de un “geografía imperial” (Sinopoli 1994, 169; Wilkinson et al. 2005). Esto responde
a la necesidad de establecer conexión entre los diferentes nodos de las redes de interacción
imperial. Además, esto también es parte del proceso de apropiación del territorio y del paisaje.
Como mencionamos líneas arriba, el paisaje es el conjunto de experiencias y relaciones entre
individuos, elementos del territorio y el territorio en sí mismo. En ese sentido, la apropiación del
paisaje funciona no solo como medio de legitimidad para el imperio sino, también, como forma de
consolidar un discurso que incluye y excluye a determinados actores en la construcción del imperio
(Acuto 2012).

36
4. Arqueología del Imperio Inca

El imperio Inca se extendió por los Andes abarcando regiones y nichos ecológicos muy
diferentes unos de otros. Esto implicó la utilización de diversas estrategias de expansión y control
que dependían de la geografía del área conquistada, las características de la población local y la
importancia del área para los intereses imperiales (D’Altroy 1992; 2015b; Morris 1998). Estas
incluían el traslado de trabajadores y/o especialistas entre regiones, la cooptación de élites locales,
cambios en los patrones de asentamiento local, construcción de infraestructura administrativa a
gran escala y control sobre la circulación de productos básicos esenciales y de riqueza. Estos
cambios generaron transformaciones territoriales y sociales en las regiones conquistadas. El
imperio Inca suele ser considerado como un imperio territorial que, en general, ejercía un control
económico y militar directo sobre sus provincias. Parte de este control suponía la apropiación y
creación de redes de circulación de determinados productos fundamentales para el sistema
ideológico y político Inca, como el maíz, y de bienes suntuarios o exóticos (D’Altroy y Earle
1985). Esto implicó la construcción de un sistema administrativo capaz de ejercer control sobre
territorios heterogéneos y distantes.

En un trabajo reciente, Alan Covey y Sonia Alconini (2018) reflexionan sobre las
limitaciones del sistema imperial Inca para controlar efectivamente a sus provincias. Por un lado,
mencionan la naturaleza íntimamente ligada al parentesco de los administradores y jefes militares
Inca. Si bien es claro que existía un sistema estandarizado de organización de regiones y tributos
(Urton y Chu 2015a), el control administrativo directo solo era efectivo durante visitas oficiales
realizadas durante ciertas festividades del calendario Inca. El control administrativo quedaba
muchas veces en manos de líderes locales que, aparte de recibir y apropiarse de símbolos
imperiales, no recibían algún tipo de entrenamiento especializado. Estos curacas locales no eran
realmente especialistas (al menos no en todos los casos) y su participación en actividades
comunales o militares era esperada. El delegar parcialmente el control de una región a los líderes
reducía el costo administrativo; sin embargo, esto permitía la apropiación de símbolos imperiales
lo que permitía la construcción de una reputación a los líderes locales que les permitía mayor
capacidad de negociación o, en el peor de los escenarios para los Incas, la capacidad de resistir o
rebelarse contra el sistema imperial.

37
Por otro lado, Covey y Alconini (2018) mencionan los retos del control de las variadas
actividades productivas de subsistencia en los Andes. Obtener control sobre actividades que no
responden a fronteras establecidas como el pastoreo o la pesca supuso la creación de redes
administrativas que permitieran una comunicación y control efectivo sobre esos recursos (Hyslop
1984). En el caso del pastoreo, implicó también la modificación de prácticas locales. En el caso de
la agricultura, no solo supuso la creación de redes de control sino, además, la creación e imposición
de un paisaje agrario mediante la construcción y mejoramiento de infraestructura (Kosiba 2018).
Además, en muchos casos, significó el movimiento de poblaciones dentro del territorio y la
habilitación de nuevas áreas agrícolas.

Como mencionamos en la sección anterior, uno de los mayores impactos de un imperio es


la construcción de un nuevo paisaje imperial. Esto no solo se refiere a la construcción de
infraestructura administrativa o productiva sino al cambio en las relaciones que las poblaciones
locales tenían con su territorio (Acuto 2005). Esto implicó la apropiación no solo de áreas
económicamente productivas sino de elementos rituales e ideológicos presentes en el territorio
(Chase 2018). Esto permitió a los Incas apoderarse y cambiar las relaciones de las poblaciones con
su entorno, a la vez que legitimaban su control en la zona, construyendo un discurso que es
percibido y por sus habitantes. Esta apropiación no sólo se refiere a movimientos masivos de
personas o un cambio total en los patrones de asentamiento (Acuto 2010; Alconini 2004; 2008;
Hastorf 1990), sino que también está representada en cambios dentro de la misma configuración
espacial de asentamientos locales (Morris 2004). Por esta razón, para entender el impacto Inca en
sus provincias es importante tener una visión multiactor y multiescalar que busque entender el
impacto del imperio Inca en los sistemas sociales locales.

38
CAPÍTULO 5: METODOLOGÍA

1. Metodología de la Investigación

a. Enfoque de la investigación

El enfoque de esta investigación es mixto ya que supone el uso de información cuantitativa


como la distancia entre los sitios, el tiempo de viaje entre estos, índices de centralidad, etc.; así
como de información cualitativa como la recopilación de descripciones en documentos históricos
y otras descripciones no cuantificables en campo.

b. Tipo de Investigación

Es menester mencionar que la presente investigación es de tipo descriptivo ya que se busca


entender y explicar la forma en que el territorio y el espacio eran organizados en el valle medio de
Cañete.

c. Diseño de la Investigación

El diseño de la presente investigación está basado en el método no experimental y consiste


en la descripción de las características arquitectónicas y espaciales de los sitios identificados sin
realizar ninguna actividad que busque modificar o alterar las características propias de estos.

d. Población y Muestra

La población de la investigación engloba a todos los sitios arqueológicos correspondientes


al Horizonte Tardío en el valle medio de Cañete, lo que supone un total de 68 asentamientos.
Debido a que nuestro objetivo es entender la organización espacial y territorial del área estudiada,
tomamos como muestra aquellos asentamientos con arquitectura pública y/o administrativa. Esto
se realizó ya que es desde estos asentamientos servían como marcadores en el territorio y en el
paisaje que reproducen los valores y jerarquías sociales y desde los cuales se ejercía el poder
políticos y administrativo (Álvarez y Lanzelotti 2013; Curtoni 2000; Drennan et al. 2003; Strang

39
2008). La muestra, entonces, corresponde a un total de 32 sitios arqueológicos detallados líneas
abajo.

e. Estrategia Metodológica

Con relación a la estrategia metodológica, esta investigación supone la recopilación de


información relacionada al área y tema de estudio, y la ejecución de un reconocimiento del valle
medio de Cañete. La información recopilada previo al trabajo de campo consistió principalmente
en investigaciones relacionadas a los elementos diagnósticos de la cerámica y arquitectura de los
periodos tardíos en el valle de Cañete (Hyslop 1985; J. Marcus 1987; 2008). De igual manera, se
recolecto información relacionada a la geografía y ecología del valle. Esta fue obtenida
principalmente del Ministerio de Agricultura del Perú y el Instituto Geográfico Nacional del Perú.
También se obtuvieron datos sobre la elevación y relieve en el valle de Cañete (ASTER DEM) así
como imágenes satelitales en diferentes frecuencias de luz (Landsat) desde el United States
Geological Service (USGS).

Para este estudio, las unidades significativas de análisis fueron los sitios o asentamientos
arqueológicos. Si bien Peterson y Drennan (2005) advierten sobre como el concepto de sitio o
asentamiento es bastante arbitrario y no necesariamente se corresponde con el de comunidad,
creemos que, para el caso del valle de Cañete en el Horizonte Tardío, es posible considerar los
sitios como unidades significativas de análisis. A diferencia de los trabajos de los autores en
Colombia, China y Mesoamérica, la arquitectura en los asentamientos del valle de Cañete permite
identificar y delimitar unidades de interacción social de forma más o menos precisa.

La fase operativa de esta investigación supuso el reconocimiento de sitios arqueológicos


en el valle medio de Cañete. Para ello nos basamos principalmente en el trabajo previo de Williams
y Merino (1974), así como el informe final de la prospección dirigida por Ebert Serrudo (2013).
Durante este reconocimiento se realizaron descripciones de las características arquitectónicas y
físicas de los sitios, cronología relativa con base en los artefactos en superficie y estilos
arquitectónicos, ubicación geográfica, tipo de sitio con relación a su función, entre otros.

40
f. Registro e Inventario de Sitios

Durante el reconocimiento del valle medio de Cañete, se contó con la utilización de un GPS
Garmin eTrex 30x para obtener con precisión datos sobre la ubicación y delimitación geográfica
de los sitios identificados. Para el registro de los sitios arqueológicos se utilizó una Ficha de
Registro de Sitios (Anexo 3), basada en la ficha de inventario de sitios proporcionada por el
Ministerio de Cultura del Perú.

g. Sistema de Nomenclatura de Sitios

En cuanto a la nomenclatura utilizada en esta investigación, se utilizó el sistema


alfanumérico. Así, por ejemplo, en la presente investigación, se le asignó el código C-037 al
conocido sitio de Incahuasi de Lunahuaná. La letra C en mayúscula hace referencia a al nombre
del valle de Cañete. El número seguido del guion se refiere al número que se le asignó al sitio. El
número fue asignado a medida que los sitios fueron visitados. Este número no refiere, en ninguna
circunstancia, a la posición geográfica del sitio en el valle o a alguna otra característica del sitio.

2. Análisis Espacial/Territorial

a. Instrumentos y Datasets para el Análisis de Sistema de Información Geográfica

Una vez concluida la recolección de datos en campo, estos fueron ordenados y


transformados en tablas. Debido a la información espacial de los datos recolectados, estos fueron
convertidos en feature classes, que son tipos de archivos digitales, para poder trabajar con ellos en
ArcGIS, un software para la manipulación, organización y análisis de Sistemas de Información
Geográfica (SIG). El primer paso para proceder con la investigación fue la estandarización de los
datos recolectados en campo y los obtenidos de otras fuentes. Es decir, se procedió a proyectar
todas las capas de información en la misma proyección geográfica. Para esta investigación se
utilizó el sistema de coordenadas Universal Transverse Mercator (UTM) con el datum WGS84 y
la correspondiente zona 18S (hemisferio sur). Una vez que se contó con la data estandarizada, se
procedieron a realizar diferentes tipos de análisis.

41
Cabe señalar que, para esta investigación, la localización de los sitios fue reducida a puntos
en el espacio y no a polígonos. Si bien esto puede tener ciertas consecuencias negativas en algunos
análisis, para los realizados en esta investigación era importante tratar la ubicación de sitios como
puntos. Esto se debe a que algunas de las herramientas digitales de ArcGIS que fueron utilizadas
en nuestro análisis, solo conciben una ubicación como un punto y no como un polígono. Los puntos
de ubicación, o centroides, recolectados para cada sitio corresponden al punto más visible del sitio
desde diferentes áreas de este. Esto se realizó para maximizar la ubicación de estos para el análisis
de visibilidad.

Finalmente, para reducir la cantidad de información necesaria para la presente


investigación, se separaron dos subgrupos de datos del corpus de datos general (dataset). Uno
corresponde a los sitios de tipo Residencia de Élite y el otro corresponde a los sitios de tipo
Instalaciones Administrativas Inca. Cada uno de estos sub-datasets fueron sometidos a diversos
análisis explicados a continuación.

b. Zonas de Amortiguamiento y Complejos Arqueológicos

Si bien se hicieron descripciones y registro de cada sitio visitado, la cercanía física de


algunos de estos nos hizo considerar la idea de que estos hayan podido funcionar o ser parte de
una sola unidad. En esta investigación, utilizamos la categoría de complejo arqueológico para
referirnos a un grupo de sitios muy cercano unos de otro y cuyas funciones estuvieron
probablemente ligadas unas con otras. Para definir “qué tan cerca es cerca”, se establecieron los
siguientes parámetros: Para ser parte de un complejo arqueológico, los sitios deben tener una
cercanía no mayor de 250 m. y no estar a más 10 minutos de camino por la ruta de menor costo.

Teniendo en cuenta estos parámetros, se utilizó la herramienta Buffer en ArcGIS para crear
zonas de amortiguamiento con un radio de 250 m. alrededor de los sitios. La superposición de
estas zonas de amortiguamiento sirvió para identificar posibles complejos arqueológicos. Esto fue
complementado al observar el tiempo que tomaría llegar de un sitio a otro utilizando las rutas de
menor costo. Como se fabricaron estas rutas se explicará líneas abajo.

42
c. Análisis de Vecino Más Cercado

El primer análisis realizado tanto al dataset de Residencias de Elite como al de Instalaciones


Administrativas Inca fue el de Vecino Más Cercano (Nearest Neighbor). Para ello se utilizó la
herramienta Vecino Más Cercanos Promedio (Average Nearest Neighbor) de ArcGIS. Esta calcula
un índice de vecino más cercano basándose en la distancia promedio que existe entre cada entidad
del dataset y su vecino más cercano en relación con una distribución hipotética de entidades
colocadas aleatoriamente en el espacio. También calcula un variable estandarizada (z-score) y un
valor p para dicho índice. Si bien estos valores son calculados automáticamente por el software,
consideremos necesario explicar los principios matemáticos básicos en los que se basa este
análisis. La fórmula para el cálculo del índice de vecino más cercano es la siguiente:

̅�
��� =
̅�

Donde ANN es el índice de vecino más cercano, ̅� es la distancia promedio observada entre todas
las entidades del dataset en relación con su vecino más cercano, y ̅� es la distancia promedio
esperada entre las entidades del dataset aleatorio.

Una vez obtenido este índice, se procede a calcular la variable estandarizada y el error
estándar de dicho índice. La fórmula para el cálculo de la variable estandarizada es la siguiente:

̅� − ̅�
�=

Donde z es la variable estandarizada y SE es el error estándar. Esta última se calcula utilizando la


siguiente fórmula:

. 6 6
� =
√ ⁄�

Donde n2 es el número de entidades o casos elevado al cuadrado y A la extensión del área donde
se encuentran las entidades, en este caso, los límites del área de estudio (92 km2).

43
En cuanto a la interpretación de los datos, si el valor de ANN es menor que 1, eso significa
que el patrón observado corresponde a un agrupamiento (clustering) intencional de los casos en
relación con su ubicación en el área de estudio. En otras palabras, esto significa que los sitios
fueron intencionalmente construidos para crear agrupamientos. Por otro lado, si el valor de ANN
es mayor que 1, eso significa que el patrón observado tiende a la dispersión. Es decir, los sitios
fueron construidos intencionalmente dispersos unos de otros. Por último, si el valor de ANN es 1,
eso significaría que el patrón observado es completamente aleatorio.

En este punto, cabe hacer una aclaración sobre la interpretación. Si bien los parámetros
mencionados arriba son bastante claros, es necesario notar que la interpretación de un patrón como
disperso, por ejemplo, y no como aleatorio puede ser bastante nebulosa pese a los resultados
obtenidos en las ecuaciones. Un ejemplo servirá para explicar mejor este punto. Se tiene dos
hipotéticos datasets, A y B. El valor de ANN para A es 0.00025 mientras que para B es 0.453.
Según los parámetros explicados líneas arriba, se puede decir que ambos datasets tienen un patrón
de agrupamientos. Sin embargo, se puede apreciar que A, al estar más alejado de 1, muestra un
patrón de agrupamiento más aparente que B. Estas diferencias entre datasets pueden ser importante
para la interpretación arqueológica. Por ello, es importante prestar atención al valor mismo de ANN
para cada dataset analizado. De igual manera, se debe prestar atención a los valores de z y de p
para entender la probabilidad de que nuestra interpretación se ajuste a la realidad. Otro ejemplo
ayudará a explicar este segundo punto. Se tienen dos datasets, X y Y. El valor de ANN para X es
1.3 mientras que para Y es 2.1. Sin embargo, los valores de p para X es 0.645 y para Y es 0.001.
Esto significa que solo hay un 35.5% de probabilidad que realmente X presente un patrón disperso
mientras que para Y existe un 99.9% de que lo sea. Estos valores deben ser tomados también en
cuenta durante la interpretación y no simplemente basarnos en los resultados “exactos” que
recibimos al ejecutar esta herramienta en ArcGIS.

Finalmente, debe señalarse que existen una presunción inherente a este tipo de análisis.
Estas es que cada entidad o caso en el dataset es independiente. Es decir, su ubicación en el espacio
no depende de ningún factor y que no existen barreras en el lugar que eviten su ubicación en
cualquier punto del área de estudio. Esto es fundamental para la interpretación de los resultados
explicados en los capítulos posteriores.

44
d. Superficies de Densidades Kernel

Un paso fundamental para identificar posibles agrupamientos de sitios en el área de estudio


fue el uso de superficies de densidades Kernel. Estas son ráster que representan la densidad de las
entidades seleccionadas en un determinado vecindario9. El valor de la celda donde se encuentra la
entidad (en este caso los sitios arqueológicos a analizar) será el más elevado y disminuirá a medida
que la distancia de la celda a la ubicación del sitio aumente. Si las densidades de dos o más
entidades se superponen, los valores de las celdas se sumarán generando celdas con mayor valor.
Esto significa que mientras más cerca estén las entidades unas de otras, mayor será el valor de las
celdas en esa ubicación. ArcGIS permite crear estas densidades utilizando la herramienta Densidad
Kernel (Kernel Density). Esta herramienta permite designar un valor de población para cada
entidad. Lamentablemente, al no poseer datos que nos permitan calcular índices de población
relativa o absoluta, este atributo de la herramienta no fue utilizado. Sin embargo, es no es un
impedimento para poder crear estas superficies.

Las densidades Kernel son calculadas utilizando la función cuadrática Kernel descrita por
Bernard Silverman (1986) expresada en la siguiente ecuación:


� �
� = ∑[ . � −( ) ]
� � �
�=

Donde i = 1… n son las entidades en base a las cuales se realizará la densidad Kernel, pobi
es el valor de la población (que, en este caso en específico, al no tener información disponible es
1 para cada entidad), y disti es la distancia entre que existe desde la ubicación hasta el lugar donde
se calculará la densidad.

El resultado es una capa ráster donde cada celda tendrá un valor de densidad basado en la
distribución de las entidades. Estas superficies son muy útiles para poder identificar posibles
agrupamientos de sitios arqueológicos ya que permiten visibilizar áreas en las que existen
concentraciones de sitios arqueológicos. Este es un recurso que complementa muy bien a análisis

9
En los análisis de SIG, se le llama vecindario a un determinado agrupamiento de celdas que forman un ráster que
se encuentran relacionados por su ubicación, es decir, que se encuentran cerca unas de otras.

45
de vecino más cercano y es particularmente útil para realizar visualizaciones de agrupamientos en
el territorio.

e. Análisis de Visibilidad

El análisis de visibilidad en esta investigación se centró en determinar la relación de


intervisibilidad entre cada uno de los sitios identificados con relación a los demás. Esto se hizo
independientemente para cada dataset. El primer paso para realizar esto, sin embargo, es el
identificar la mejor ubicación como punto de observador para cada sitio. Como se mencionó
anteriormente, el punto de localización de cada sitio, o centroide, fue tomado desde el punto de
mayor visibilidad en el sitio. Si bien esto fue útil para determinar el punto con mejor visibilidad,
fue necesario comprobar que ciertamente se trataba del punto con mejor visibilidad.

Para encontrar el punto con mejor visibilidad, se procedió primero a crear una zona de
amortiguamiento como se hizo para identificar complejos arqueológicos utilizando ArcGIS. En
este caso se utilizó un radio de 200 m. para crearlas. Posteriormente, se utilizó un ráster de
elevación (ASTER DEM) con una resolución de celda de 30 m por 30 m. Utilizando la
superposición de las zonas de amortiguamiento con el ráster de elevación, se procedió a extraer e
identificar el punto con mayor elevación en la zona de amortiguamiento. Este punto fue
seleccionado y utilizado como punto de observador para crear líneas de visión.

Las líneas de visión fueron creadas utilizando la herramienta Construir Líneas de Visión
(Construct Sight Lines) de ArcGIS. Con ella se crearon líneas de visión teniendo como puntos de
observador los puntos obtenidos mediante el proceso explicado líneas arriba. A este se le agregó
una altura de 1.50 m. ya que, idealmente, el observador se encuentra parado al momento de
observar hacia otra dirección. Entonces, 1.50 metros sirve como una altura promedio para la
distancia entre el suelo y los ojos de una persona. Como puntos de destino se tomó el mismo punto.

Las líneas creadas presentan con la herramienta Construir Líneas de Visión no son, en
ninguna circunstancia el producto final. Estas líneas representan en forma de línea recta entre dos
sitios. Para proseguir con nuestro análisis, fue necesario establecer ciertos parámetros. Primero, es
necesario eliminar líneas duplicadas. Por defecto, la herramienta antes mencionada crea duplicados
de cada línea de visión ya que crea líneas que representan la relación visual entre, por ejemplo, el

46
sitio A y B, pero también la relación entre el sitios B y A. Al ser estos los mismos puntos, es
necesario eliminar los duplicados. Una vez hecho esto, se procedió a eliminar las líneas que tuviera
un tamaño mayor a 4 km. Con base en nuestras observaciones en campo, se determinó que 4 km
es la distancia máxima en la que una persona puede visualizar a otras personas o edificaciones en
el valle medio de Cañete.

Utilizando la capa de ArcGIS que tiene las líneas restantes como base del análisis, se
procedió a utilizar la herramienta Intervisibilidad (Intervisibility). Esta herramienta agrega una
variable más a la tabla de atributos10 de la capa de líneas de visión y para cada caso coloca el valor
de 1 o 0. Si un caso (es decir, alguna de las líneas de visión) tiene un valor de 1, esto significa que
existe intervisibilidad entre los sitios que conecta esta línea. Si tiene un valor de 0, significa que
no hay intervisibilidad entre los sitios que conecta esta línea. Una vez con estos resultados, se
procedió a eliminar las líneas que no representan una relación de intervisibilidad entre sitios (es
decir, de valor 0) y solo se dejaron las que si la poseían.

f. Creación y Análisis de Rutas de Menor Costo

La creación de rutas de menor costo entre cada uno de los sitios fue fundamental no solo
para identificar complejos arqueológicos, sino que también para el análisis de redes explicado más
abajo. Sin embargo, antes de continuar con la explicación de como estas fueron elaboradas, es
necesario discutir sobre el alcance de estas como indicadores reales del comportamiento de
poblaciones arqueológicas. Primero, suponer que estas rutas fueron las que definitivamente se
utilizaron durante la ocupación prehispánica del valle sería un error. Las rutas que los individuos
utilizan o crean dependen no solo de factores como dar el menor esfuerzo sino también de factores
intrínsecamente culturales. Estas rutas generadas solo funcionan como aproximaciones que sirven
para entender la dificultad y costo relativo de desplazarse de un lugar a otro. Segundo, hay que
tener en cuenta que el valor de las rutas (las cuales son mediciones del tiempo en que se demorará
de transitar de un sitio a otro) se dan asumiendo que quienes están transitando tienen poca o
ninguna carga consigo. Si bien hay formas de balancear esto para poder tener en cuenta la

10
Cada capa en ArcGIS representa una entidad o grupo de entidades. Cada una de estas capas posee una tabla de
atributos. La tabla de atributos posee todas las entidades (o casos) puestos en filas y las diferentes variables que
describen atributos de los casos (por ejemplo, extensión, estado de preservación, tipo de sitio, etc.) colocados en
columnas.

47
movilización de una persona con carga, en nuestro análisis quisimos mantener este supuesto ya
que nuestro fin con la creación de estas rutas es entender la capacidad de movilizar información
entre un sitio a otro y no productos necesariamente. Entonces, el supuesto primordial es que la
prioridad en cuanto la comunicación de información es que llegue lo más pronto posible. Por tanto,
asumimos que los mensajeros estarían viajando con poco o nada de carga extra.

Para generar estas rutas de menor costo es necesario, primero, crear u obtener capas ráster
de la elevación del terreno y de cualquier otro costo relacionado al desplazamiento en el territorio
(cuerpos grandes de agua, pendiente, etc.). Para este análisis, se creó un ráster de costo relacionado
al río Cañete. Para ello, se convirtió el feature class del río Cañete a un ráster. En este se le asignó
un ancho promedio de 30 m. al río. Si bien el río Cañete es un río que tiene agua todo el año, la
cantidad de agua, incluso en la temporada alta, no hacen imposible cruzarlo. Aún en la actualidad,
los habitantes del valle de Cañete utilizan puentes improvisados con cañas para cruzarlo o
simplemente lo hace sin ningún tipo de ayuda. Por este motivo, se le asignó un valor de 10 en el
ráster del río Cañete. Esto significa que el costo de cruzar el río Cañete es igual a 10 veces el
tiempo que se necesita para transitar por un área sin río. En otras palabras, nos cuesta 10 veces
más cruzar el río que ir por las áreas donde no está presente.

El siguiente paso es crear un ráster del costo de movilizarse desde cada sitio en ambos
datasets a cualquier otro punto en el área de estudio. Para ello, se utilizó la herramienta Distancia
de Ruta (Path Distance) en ArcGIS. Esta herramienta genera dos ráster fundamentales para crear
las rutas de menor costo finales. El primero es un ráster que representa en los valores de las celdas
el costo acumulado de ir desde el sitio seleccionado hacia todos los puntos en el área de estudio.
Entonces, las áreas más cercanas al sitio tendrán valores menores a las áreas más alejadas en el
mencionado ráster. El segundo es el ráster denominado vínculo de menor coste. En este ráster,
cada celda tiene como valor el coste que representa transitar por este punto. La diferencia con el
primer ráster es que, en el vínculo de menor costo, los costes no son acumulados, es decir, el valor
de cada celda es independiente del valor de las celdas alrededor suyo. Pare crear estos dos ráster,
es necesario utilizar el primer ráster en el que se asignó un costo al río Cañete y el ráster de
elevación anteriormente mencionado. Además, es fundamental configurar el factor vertical en la
herramienta. Este factor vertical se refiere al cálculo del costo que implica moverse de una celda a
otra de un ráster teniendo en cuenta los elementos verticales que pueden afectar el movimiento.

48
Para ello, se utilizó la función de caminata propuesta por Waldo Tobler (1993) que se ajusta a la
realidad del terreno en el área de estudio (Fig. 3).

Fig. 3: Función de caminata (hiking function) de Waldo Tobler (1993)

Una vez obtenidos estos ráster, estos fueron utilizados junto a la herramienta Ruta de Coste
(Cost Path) para obtener las rutas de menor costo. Los ráster obtenidos con la herramienta
Distancia de Ruta son utilizados como parámetros para elaborar los caminos de menor costo. El
resultado es un ráster que representa las rutas de menor costo desde un sitio hacia el resto. Los
valores de las celdas de este ráster equivalen al tiempo que tomaría llegar de un punto a otro. Es
importante señalar que este proceso de creación de rutas de menor costo tuvo que realizare
independientemente para cada sitio en cada uno de los dos datasets utilizados. Afortunadamente,
ArcGIS permite automatizar este proceso mediante iteraciones lo cual reduce considerablemente
el tiempo que tomaría hacer el mismo proceso manualmente.

g. Análisis de Redes

Existen diversos análisis que entran dentro de la categoría de análisis de redes; sin embargo,
en el presente trabajo nos enfocamos en análisis de centro-periferia. Estos fueron utilizados una
vez se identificaron los agrupamientos de sitios. El fin de este análisis fue identificar los sitios más
centrales en cada agrupamiento de sitios identificado. Para ello, utilizamos las relaciones de
intercomunicación entre los sitios ayudados de los caminos de menor costo creados con
anterioridad. Es decir, nos basamos en los valores rutas de menor costo para calcular el índice de
centralidad para cada sitio que conforma el agrupamiento.

49
Para el análisis, se utilizó el software UCINET para calcular el índice de centralidad de
cada sitio. Estos fueron calculados utilizando el modelo de centro-periferia continuo propuesto por
Borgatti y Everett (1999). Este modelo, a diferencia de modelos clásico que asignan a un nodo de
la red como centro y el resto como periferia, permite calcular un índice de centralidad para cada
nodo de la red, en este caso, los sitios arqueológicos en cada agrupamiento. En este modelo, los
valores posibles van de 1 a 0. El valor de 1 significa que el nodo es el centro absoluto del modelo
mientras que 0 significa que el nodo es un nodo periférico. Si bien el modelo evita la obtención de
valores negativos mediante correcciones matemáticas, no es imposible obtenerlos. Los valores
negativos, de ocurrir, representan un problema ya que su interpretación puede ser problemática.
Sin embargo, la mayoría de las veces, los nodos con índices de centralidad negativos indican que
estos no serían parte importante del modelo de centro-periferia y que, de hecho, es probable que
ni siquiera sean parte de la red.

h. Polígonos de Thiessen con Base en el Costo de Movimiento

Los polígonos de Thiessen tienen una larga historia de uso en la investigación


arqueológica. A pesar de que su utilidad ha sido demostrada en diversos estudios, es importante
señalar su utilización ha sido causa de fuertes críticas. En la presente investigación, los resultados
obtenidos gracias a la utilización de estos polígonos han sido tomado con cautela. Los polígonos
Thiessen tradicionales se realizan poniendo líneas divisorias en el territorio, las cuales dividen el
área de estudio en polígonos. La base para realizar estas líneas son las entidades (por ejemplo,
sitios arqueológicos) que se encuentran distribuidas en el territorio. Las líneas, que forman el
perímetro de los polígonos, se colocan en el área equidistante entre dos de las entidades
seleccionadas. En otras palabras, las líneas se colocan en los puntos en los que hay igual distancia
desde una entidad u otra. Es decir, existe la misma distancia desde una entidad A hacia la línea
divisoria que la que existe desde una segunda entidad B. El resultado es la creación de polígonos
que representan unidades territoriales de algún tipo (países, provincias, propiedades comunales,
etc.), según la escala de análisis que se esté realizando. Existen dos supuestos importantes que son
potenciales causas de sesgos en la interpretación: (1) la distancia de un punto a la línea trazada está
basado en la simple distancia euclidiana, sin considerar las características geográficas del
territorio, y (2) el tamaño de cada unidad territorial delimitada por los polígonos Thiessen es
relativamente similar para cada entidad analizada.

50
Utilizar el costo de movimiento para crear los polígonos de Thiessen ayuda a reducir el
potencial sesgo en la interpretación causado por estos supuestos. Los polígonos de Thiessen en
esta investigación se realizaron tomando en cuenta el coste de movimiento en el territorio. Las
líneas que forman los polígonos son localizadas en los puntos en los que existe igual coste de
movimiento desde estos hacia dos o más entidades (sitio arqueológico). Esto reduce enormemente
el sesgo de solo utilizar la simple distancia euclidiana ya que permite considerar el coste de
movimiento que producen las diferentes variaciones en el terreno (pendiente, cambios en altura,
etc.). En cuanto al supuesto relacionado al tamaño uniforme. En la presente investigación esto no
sería un gran inconveniente debido a la escala de análisis. Si bien para áreas grandes donde las
entidades pueden estar jerarquizadas (por ejemplo, capitales de países o de provincias), en este
estudio nos enfocamos solo en parte del valle medio de Cañete. El objetivo es encontrar unidades
administrativas. Dada las dimensiones del área de estudio 92 km2, no hay motivo para pensar que
estas unidades no podrían ser muy similares unas a otras con relación a su extensión. Sin embargo,
esto no significa, de ningún modo, que los límites presentados corresponden a fronteras reales
entre unidades administrativas. Esto es tan solo un modelo que permite entender una posible
división administrativa del valle medio de Cañete que necesita de estudios arqueológicos más
intensivos para poder aceptarla o rechazarla.

Para crear estos polígonos se utilizó la herramienta Asignación de la Distancia de Ruta


(Path Distance Allocation) en ArcGIS. Esta herramienta calcula el coste de movimiento desde
todas las celdas de un ráster de elevación hasta las entidades a seleccionadas. El resultado es un
ráster donde cada celda obtiene un valor definido con relación a la entidad a la que estás más cerca.
Por ejemplo, las celdas más cercanas a la entidad A tendrían en valor de 1 mientras que las más
cercanas a la entidad D tendrían el valor de 5. Para realizar estos polígonos, se seleccionaron
diferentes sitios arqueológicos dependiendo del dataset. En el caso de las Residencias de Élite, si
se procedió a realizar los polígonos utilizando todos los sitios en el dataset. Esto se realizó ya que
es posible considerarlos como sitios centrales debido a su presunta importancia como lugares de
residencia de los jefes o líderes de las comunidades. En el caso del dataset de Instalaciones
Imperiales Inca, se seleccionaron solo los sitios identificados como sitios centrales en los
agrupamientos definidos.

51
CAPÍTULO 6: RESULTADOS DEL RECONOCIMIENTO ARQUEOLÓGICO DEL
VALLE MEDIO DE CAÑETE

1. Área de Estudio

El área de estudio comprende un total de 92 km2 (Fig. 4). Se realizó un reconocimiento


pedestre del área durante los meses de Julio de 2018 y Julio de 2019 en los cuales se registró un
total de 92 sitios arqueológicos de diferentes periodos, resaltando los 68 correspondientes al
Horizonte Tardío. Más importante que la cerámica, el artefacto que permitió identificar la
cronología de los asentamientos fue la arquitectura. En los asentamientos determinados como
pertenecientes al Horizonte Tardío, fue posible encontrar la utilización de nichos trapezoidales,
edificios de planta trapezoidal, ushnus, mampostería fina, entre otros indicadores.

Fig. 4: Mapa del área de estudio con los sitios arqueológicos identificados.

52
El área de estudio comprende casi la totalidad de la denominada chaupiyunga del valle de
Cañete, o su sección media. Sin embargo, el extremo sur del área de estudio comprende también
el área de transición entre el valle bajo y el valle medio. Sin embargo, algunos sitios identificados
en esta zona, a pesar de su gran monumentalidad, no fueron considerados como parte del sistema
de asentamiento del valle medio ya que, dadas sus características, es mucho más probable que
estos hayan sido sitios marginales del sistema de asentamiento del valle bajo de Cañete.

Durante nuestro reconocimiento, algunos sitios reportados anteriormente (Williams y


Merino 1974; Serrudo 2013) no fueron hallados y, en algunos casos, indicios de reciente
destrucción pudo ser observada. Asimismo, el reconocimiento completo de otros sitios fue
imposible debido a problemas relacionados con su accesibilidad. Esto se debe a que muchos de
estos sitios se encuentran dentro de propiedad privada o cerca de propiedad privada. En algunos
casos, la ausencia de los propietarios no nos permitió aproximarnos a los sitios. En otros, el
propietario se negó a darnos acceso a los sitios. Para evitar cualquier conflicto, en estos casos se
decidió tomar un punto de localización GPS con nuestro dispositivo y realizar descripciones a
distancia, cuando fue posible. Es importante señalar que existen casos en los que los sitios se han
visto seriamente afectados por diferentes agentes. Entre estos destacan los aluviones, erosión y
movimientos sísmicos que causaron el colapso total o parcial de los asentamientos identificados.
Sin embargo, el mayor agente de destrucción de asentamientos ha sido la presencia humana
contemporánea. Varios sitios, en especial aquellos dentro de agroexportadoras, han sido
gravemente afectados por el movimiento de tierras en un intento de extender el área productiva
agrícola. Debemos señalar, incluso, que algunos sitios identificados durante el 2018 y 2019 han
sido destruidos completamente a la fecha de presentación de este trabajo (2024).

2. Descripción de los Sitios Arqueológicos Identificados

A continuación, se realizará una breve descripción de los sitios identificados en el área de


estudio. Esto se realizará independientemente de su afiliación cronológica. Se seguirá el orden de
la nomenclatura alfanumérica utilizada en el presente trabajo.

53
C-001: Fortaleza de Ungará
Coordenadas: 0357767 E
8550067 N

Este sitio arqueológico se ubica a 150 metros al sur del centro poblado Ungará, en el distrito
de San Vicente de Cañete. Está en el margen derecho del río Cañete, inmediatamente después del
límite de su cauce, sobre una colina que se eleva 180 m s. n. m. aproximadamente. En la esquina
sureste del sitio, al pie de la colina, es posible encontrar una toma del canal Nuevo Imperial
construida en la última década. El sitio tiene un área aproximada de 22 ha y se encuentra
circundado por 3 murallas. El material constructivo predominante es la tapia, aunque en algunas
zonas de todos los sectores es posible encontrar restos de adobes cuadrangulares y piedras cortadas
con mortero de barro. Fue posible identificar 7 sectores en el sitio.

Sector A: Se ubica en la parte este del sitio, en una pequeña depresión en la colina, y se
encuentra formado por unos tres conjuntos arquitectónicos dispuesto alrededor de una plaza
amurallada de forma cuadrangular (Fig. 5).

Fig. 5: Plano general de la plaza principal del Sector A de C-001.

54
Sector B: Se ubica en la parte central y más elevada del sitio. Se trata de una serie de cuartos
y patios rectangulares hechos de tapia. Sin embargo, la gran cantidad de piedras cortadas
esparcidas en este punto suponen que muros de piedra existieron en esta parte elevada, muchos de
estos como continuaciones de los muros de tapia (Fig. 6).

Fig. 6: Evidencia de piedras cortadas utilizadas para aumentar la altura de los muros de tapia en el sector B de C-001

Sector C: Se ubica al sur del sector A. Consta de una serie de unos cuantos cuartos
cuadrangulares asociados a posibles depósitos. El sector tiene una alineación Oeste—Este, y
consta de una excelente visibilidad del territorio al este del sitio. Estas características nos permiten
asumir que el sector funcionó como una especie de mirador o puesto de vigilancia.

Sector D: Se ubica al oeste del sitio, entre las dos murallas más exteriores del sitio. Consta
de un grupo de construcciones en muy mal estado de conservación. Se trata de cuartos
cuadrangulares asociado a depósitos y posiblemente a patios.

Sector E: Se ubica en el extremo oeste del sitio sobre otro montículo secundario. Se trata
de un conjunto de cuartos rectangulares y patios. Es posible que se trate de un sector doméstico
secundario o un área de producción o almacenamiento.

55
Sector F: Consta de un grupo de edificios en muy mal estado de conservación ubicados al
norte del sector B. Por su estado, es muy difícil definir una posible función para las estructuras de
este sector.

Sector G: Al igual que el sector F, se trata de un conjunto de construcciones en pésimo


estado de conservación ubicado al suroeste del sector B, bajo la muralla más interna del sitio.

Sector H: Se ubica en el extremo sur del sitio, sobre un pequeño barranco formado por la
erosión del río en la colina donde se encuentra el sitio. Se trata de tres conjuntos arquitectónicos
con alineación Oeste—Este. Al igual que el C, debido a la excelente visibilidad del sector (Fig. 7),
es posible que haya servido como puesto de vigilancia o mirador. Sin embargo, desde este sector
no es solo posible visualizar el este del sitio, sino que también los territorios al oeste y sur. Incluso
en días nublados es posible visualizar la línea costera y el delta del río.

Fig. 7: Visibilidad del valle desde el sector H de C-001.

El sitio de Fortaleza de Ungará ha sido reportado desde más de 100 años (Harth-Terre
1923; Hyslop 1984; Larrabure y Unánue 1935; J. Marcus 2017; Williams y Merino 1974). Por su
ubicación y las murallas que lo rodean, se ha planteado que sirvió como un puesto de control y
protección de los Guarco para defenderse de los invasores serranos. Evidencia de nichos
trapezoidales sugieren que, luego de la conquista Inca, el sitio fue reocupado por los Incas. Sin
embargo, no es posible definir claramente la intensidad de esta reocupación. Por tanto, podemos

56
argumentar que el sitio fue ocupado durante el Intermedio Tardío y Horizonte Tardío. Esto se
confirma por la abundante presencia de cerámica del estilo Guarco, el cual estuvo presente durante
los periodos antes mencionados (J. Marcus 2008). A pesar de la ausencia de cerámica de periodos
anteriores, no es posible descartar completamente una ocupación más temprana del sitio. La
Fortaleza de Ungará tienen claramente influencia de las tradiciones arquitectónicas de la costa (uso
predominante de tapia) y es posible indicar que este sitio perteneció al sistema de asentamientos
de los Guarco del valle bajo de Cañete.

C-002: Cerro Pinta 1


Coordenadas: 0360788 E
8551291 N

Este sitio se ubica 3 km al este del centro poblado de Ungará, en el distrito de San Vicente
de Cañete y tiene un área de 0.6 ha. Se ubica sobre la ladera del Cerro Pinta. Al pie de la ladera se
encuentra una acequia que sirve para el cultivo de tierras en el piso de valle, la cual tiene un camino
al lado que conecta el centro poblado de Ungará con el centro poblado la Encañada del Porvenir.
El sitio se encuentra en muy mal estado de conservación. Es posible distinguir una serie de reciento
cuadrangulares con vértices redondeados y semicirculares (3 m x 4 m aproximadamente)
elaborados con piedras cortadas, cantos rodados y mortero de barro. Debido a la gran cantidad de
restos óseos humanos, material textil y cerámica en superficie, es posible afirmar que estos recintos
habrían servido como tumbas, aunque por su estado de conservación es imposible saber si eran
múltiples o de un solo individuo. Los fragmentos de cerámica en superficie corresponden al estilo
Guarco, por lo que podemos decir que el sitio fue ocupado durante el Periodo Prehispánico Tardío.
La mayoría de los fragmentos en superficie corresponden a formas abiertas como cuencos y platos.
Estas formas suelen estar decoradas y pertenecerían al tipo Pingüino Buff del estilo Guarco.
También es posible encontrar cerámica de pasta naranja pintada de negro que corresponderían al
tipo Camacho Negro del mismo estilo. Esta última suelen ser fragmentos más gruesos
correspondientes a ollas.

C-003: Cerro Pinta 2


Coordenadas: 0361981 E
8551355 N

57
Se ubica a 1.5 km de C-002 siguiendo el camino al lado de la acequia antes mencionado,
en el distrito de San Vicente de Cañete. Este sitio se encuentra en pésimo estado de conservación
ya que ha sido convertido parcialmente en zonas de cultivo. Al momento de la visita (2018), fue
posible encontrar algunas bases de muro elaborados con piedras y mortero de barro y fragmentos
cerámicos del estilo Guarco (Periodo Prehispánico Tardío). La mayoría de estos fragmentos
pertenecen a cerámica de pasta naranja y rojiza pintada de negro. Debido al lamentable estado de
conservación, no se pudo estimar el área que pudo haber tenido el sitio.

C-004: Cerro Pinta 3


Coordenadas: 0362861 E
8551623 N

Se ubica 1 km al este del sitio C-003, siguiendo el camino Ungará—Encañada de Porvenir.


El sitio se encuentra cercado por el dueño de una casa construida inmediatamente al sur del sitio.
El propietario nos negó el acceso al sitio por lo que este solo pudo ser observador a la distancia.
El sitio consta de una serie de estructuras elaboradas con piedra cortada y mortero de barro. El
sitio se encuentra en muy mal estado de conservación ya que parte de este es utilizado como área
de cultivo y como depósito. Se hallaron algunos fragmentos de cerámica cercanos que
corresponden al estilo Guarco (Periodo Prehispánico Tardío).

C-005: Encañada
Coordenadas: 0363483 E
8552009 N

Se ubica 1 km al noreste del sitio C-004, siguiendo el camino Ungará—Encañada de


Porvenir, en el distrito de Nuevo Imperial. Se trata de un sitio sumamente deteriorado por
deslizamientos de tierra y piedras. Solo es posible observar algunos restos de muros hechos de
piedra y mortero de barro a modo de terrazas. Por su estado, ha sido imposible determinar una
posible función, área o filiación cronológica.

C-006: Laderas de Encañada


Coordenadas: 0363523 E
8552464 N

58
Se ubica 1 km al noreste de C-005 por el camino antes mencionado en el distrito de Nuevo
Imperial. Este sitio también se encuentra muy afectado por deslizamiento y solo es posible apreciar
unos cuantos muros de contención hechos con piedras y mortero de barro. No ha sido posible
definir una filiación cronológica, área o función.

Fig. 8: Muros de contención encontrados en C-006.

C-007: Cerro La Cruz


Coordenadas: 0364222 E
8552694 N

El sitio se ubica 1 km al sur del centro poblado Encañada del Porvenir en el distrito de
Nuevo Imperial, sobre una colina natural en el piso de valle. Tiene un área aproximada de 1.3 ha.
Este consta de un grupo de construcciones de piedra cortada, canto rodado y mortero de barro entre
los que destacan la presencia de muros de contención (Fig. 9) y cistas subterráneas. En superficie
pudieron encontrarse algunos fragmentos de cerámica estilo Guarco (Black Camacho y Reddish
Brown Camacho) pero los fragmentos predominantes en cantidad fueron los del estilo Cerro de
Oro (Fernandini 2015) del Intermedio Temprano y Horizonte Medio. Es posible que se trate de un
sitio de habitación doméstica con una secuencia larga de ocupación. Las laderas sur y oeste de la
colina cuentan con ocupación moderna en la actualidad (casa) quienes parecen dedicarse a la
apicultura.

59
Fig. 9: Muro de contención de cantos rodados en C-007.

C-008: Tambo de Caltopilla


Coordenadas: 0364575 E
8553333 N

Se ubica en el anexo de Caltopilla, distrito de Nuevo Imperial. Este sitio se encuentra en


una colina ubicada 500 m al suroeste del área urbana principal del anexo. Exactamente, se ubica
en la parte baja de la ladera sur de la colina mencionada. Se trata de dos conjuntos arquitectónicos
rodeados de tierras de cultivo. El primero de ellos se encuentra al oeste y consta de un edificio
rectangular (30 m x 6 m) hecho de piedras cortadas y mortero de barro. Los muros más largos se
encuentran decorados con nichos y ventanas trapezoidales (Fig. 10). Cerca de la esquina sureste
de este edificio se encuentra el acceso, el cual es de forma trapezoidal. La mitad de esta estructura
se encuentra dañada por un pequeño canal moderno que lo parte en dos. Los fragmentos de
cerámica son muy escasos, pero es posible encontrar algunos correspondientes al estilo Guarco.
Dadas las características arquitectónicas, podemos decir que se trata de una construcción realizada
durante la ocupación Inca del valle.

60
Fig. 10: Nicho trapezoidal en el muro del edificio rectangular de C-008.

El segundo conjunto se encuentra 20 m al este del primero. Se trata de dos conjuntos de


recintos cuadrangulares semisubterráneos colocado en dos filas hechos con piedras cortadas y
mortero de barro. Estos serían depósitos.

Es posible que más edificios hayan conectado ambos conjuntos. De haber existido, estos
fueron destruidos por la expansión del terreno agrícola. Ambos conjuntos poseen un área
aproximada de 0.1 ha.

C-009: Caltopilla
Coordenadas: 0364735 E
8553442 N

Se ubica 250 m al noreste de C-008, en la ladera este de la misma colina. Se trata de un


sitio en mal estado de conservación. Esta formado con diferentes conjuntos de reciento
cuadrangulares de 1.30 m x 1 m en promedio. Es posible varios de estos conjuntos hayan formado
viviendas. Es posible encontrar cistas circulares subterráneas. Por otro lado, es posible encontrar
muros de contención. La arquitectura está hecha con muros de piedras cortadas pequeñas y mortero
de barro. En superficie se pudo encontrar cerámica correspondiente al estilo Guarco. El área
aproximada del sitio es de 0.2 ha.

61
C-010: Puntón de Caltopilla
Coordenadas: 0365311 E
8553744 N

Se encuentra dentro del centro poblado de Caltopilla (distrito de Nuevo Imperial), al


costado de la carretera Cañete—Yauyos, en la ladera de un cerro. El sitio se encuentra en muy mal
estado de conservación debido a que sobre este se encuentran construcciones modernas: casa de
madera y esteras, corrales de animales e incluso una gruta para un santo católico (Fig. 11). De su
ocupación prehispánica solo es distinguible algunos muros de contención hechos de mortero de
barro y piedras cortadas, y fragmentos de cerámica correspondientes al estilo Guarco.

Fig. 11: Muro de contención de tapia y piedras aún visible en C-010.

C-011: La Toma
Coordenadas: 0367899 E
8557980 N

Se ubica 300 m al suroeste de la toma del canal Nuevo Imperial en el distrito de Lunahuaná.
Este sitio ha sido mencionado anteriormente en los trabajos de Williams y Merino (1974) y Hyslop
(1984). Se trata de un conjunto de tres recintos con muros de piedras cortadas y mortero de barro
de alrededor de 2.5 m de alto con una extensión aproximada de 0.5 ha. Estos muros tienen un
62
enlucido fino de barro y hay evidencia de que algunos de estos estuvieron pintados de rojo (Fig.
12). Es posible que hayan existido más construcciones cercanas; sin embargo, estas fueron
destruidas por deslizamiento de piedras y tierra (de lo cual se puede observar evidencia). Hay
evidencia también de muro de contención bastante gruesos a los vistos en otros sitios (0.8 m).
También hay evidencia de muros hechos de tapia que se encuentran muy erosionados. A pesar de
la poca cantidad de fragmentos de cerámica, es posible afirmar que se trata de un sitio Inca debido
sus características arquitectónicas. Asimismo, es importante mencionar que el sitio está asociado
a un segmento del qhapaq ñan o camino Inca, el cual encuentra al suroeste y noreste del sitio, en
la ladera del cerro.

Fig. 12: Muro de edificio cuadrangular con pintura mural roja en C-011.

C-012: Espíritu Santo de Palo


Coordenadas: 0359270 E
8548338 N

El sitio se ubica 400 m al este del centro poblado de Espíritu Santo de Palo, distrito de San
Vicente de Cañete. El sitio se encuentra en el extremo oeste de un cerro en la margen izquierda
(sur) del río Cañete. Se trata de un sitio relativamente extenso (12 ha). Es posible dividir a Espíritu
Santo de Palo en 3 sectores, los cuales guardan una excelente relación de visibilidad con el sitio
de Fortaleza de Ungará (al otro lado del río).

63
Sector A: Este sector es el más elevado y se ubica al oeste del sitio, limitando con casas del
actual centro poblado. Este sector es el más deteriorado debido a que parte de su área, por el oeste,
es utilizada como corral porcino. Asimismo, se ha realizado la construcción de una antena de
electricidad sobre el mismo. En la parte más alta, es muy difícil reconocer arquitectura en
superficie. Es posible ver pedazos de muros de piedra unidos con mortero de barro, así como restos
de muros de tapia (Fig. 13). Sobre su ladera oeste, es posible encontrar algunos cuartos
cuadrangulares hechos de tapia. Fragmentos de cerámica de pasta naranja y blanca pintados de
negro pueden encontrarse en superficies. También algunos otros fragmentos pintados. Estos
corresponderían a los tipos Camacho Black y Pingüino Buff del estilo Guarco respectivamente.

Fig. 13: Muros de tapia aún visibles en el sector A de C-012.

Sector B: Este sector se ubica el este del sector A, en una parte menos elevada. Este sector
consta de diferentes conjuntos de construcciones cuadrangulares de canto rodado y mortero de
barro (Fig. 14). Estas miden 3 x 3 m en promedio. Algunos presentan divisiones internas y cistas
subterráneas. También es posible hallar un par de muro de tapia caídos de no más de dos metros
de largo. En superficie fue posible hallar cerámica del estilo Guarco, pero también fragmentos de
cuello de aríbalos de estilo Inca local o Guarco—Inca. Es importante mencionar que en este sector
la forma cerámica predominante es la de ollas con cuello abierto de diferentes dimensiones, tipos
de pasta y con/sin decoración.

64
Fig. 14: Conjunto de estructuras cuadrangulares en el sector B de C-012.

Sector C: Este sector se ubica al noreste del sector B. Se trata de un conjunto de


construcciones cuadrangulares de diversos tamaños (desde 2 m x 1.5 hasta 4 m x 3 m). Estas están
construidas con cantos rodados y mortero de barro. En superficie puede apreciarse una gran
cantidad de material textil y óseos humanos (Fig. 15). Esto nos indica que estás estructuras, como
en el sitio C-002) habrían sido utilizadas como sepulturas individuales y colectivas. Lo más
resaltante de este sector viene de la evidencia de fragmentos cerámica en superficie: Es posible
encontrar fragmentos del estilo Cerro de Oro (Intermedio Temprano/Horizonte Medio) del estilo
Guarco y de estilo Inca provincial. Lamentablemente, este sector ha sido el más saqueado de todos
y la mayoría de los contextos presentan una alteración moderna. La evidencia sugiera que, al
menos este sector, habría tenido una ocupación continua desde el Intermedio Temprano.

65
Fig. 15: Estructura funeraria en el sector C de C-012.

C-013: Hacienda Palo


Coordenadas: 0358127 E
8548640 N

Se ubica a 1 km al noroeste del centro poblado Espíritu Santo de Palo. Este sitio fue
reportado por Williams y Merino (1974). Para cuando Eberth Serrudo visitó el mismo, este ya se
encontraba muy deteriorado y constaba de algunas pocas evidencias en superficie (Serrudo 2013).
Para el momento de nuestro reconocimiento, el sitio ha desaparecido completamente,
probablemente gracias al uso de maquinaria pesada. Solo es posible observar algunas piedras con
restos de mortero de barro y unos pocos fragmentos de cerámica de estilo Guarco.

C-014: San Francisco:


Coordenadas: 0358608 E
8549178 N

Se encuentra a 150 m al sur del centro poblado Isla Baja, al lado de la carretera a Isla Baja.
Al igual que C-013, este sitio se encuentra completamente destruido por maquinaria pesada y solo
es posible encontrar restos de piedras con mortero de barro.

66
C-015: Patos 1
Coordenadas: 0364068 E
8551595 N

Se ubica en la ladera de un cerro ubicado al sur del cauce del río Cañete, formando un
pequeño acantilado. Esta 200 m al noreste de la toma del canal Palo, en el distrito de San Vicente
de Cañete. Se trata de una serie de recintos hechos de canto rodados con mortero de barro. Tiene
una pequeña extensión de 50 m2 aproximadamente y hay evidencia de saqueos sistemáticos.
Además, se observó la presencia de una cámara subterránea que tenía un par de troncos que servían
para sostener el techo (Fig. 16). Debido a que la concentración de textiles y óseos es mayor aquí,
es probable que se trate de una cámara funeraria. Lamentablemente, se encuentra en pésimo estado
de conservación y ha sido saqueada sistemáticamente.

Fig. 16: Tronco que sería parte de una cámara funeraria subterránea saqueada en C-015.

Este sitio fue identificado como 27‐k 4H01 por Williams y Merino (1974) y como PV54-
48 por Dwight Wallace (1963). De acuerdo con ellos, este sitio tendría evidencia de cerámica
temprana del Horizonte Temprano y de un estilo local denominado Patos. Al momento de nuestra

67
visita, el sitio no muestra evidencias de mucha cerámica diagnóstico en superficie. Hay presencia
de cerámica de uso doméstico de pasta rojiza y anaranjada. También se hallaron restos de madero
utilizada en algunos muros.

C-016: Patos 2:
Coordenadas: 0364164 E
8551677 N

Se encuentra a 100 m al noreste de C-015, en la ladera del cerro. Se trataría de la


continuación de Patos 1. Sin embargo, este sitio tiene diferentes características. Conta de una serie
de creciente cuadrangulares hechas de canto rodado y mortero de barro. Se pudo detectar la
presencia en superficie de diversos fragmentos de textiles y algunos óseos humanos que indicarían
que se trata de un conjunto de estructuras funerarias (Fig. 17). La cerámica en superficie es igual
a la encontrada en C-015.

Fig. 17: Material textil sin decoración y óseos humanos, expuestos producto de saqueos sistemáticos, encontrados en C-016.

68
C-017: Concon 4
Coordenadas: 0365025 E
8552006 N

Se ubica dentro del anexo de Concon, distrito de Lunahuaná. Se ubica en la parte baja de
una quebrada que es utilizada como campo de cultivo. El sitio se encuentra muy deteriorado. Se
trata de un montículo artificial en el cual, en su lado sur, puede apreciarse un muro de contención
hecho con piedras cortadas y mortero de barro. Fue posible hallar algunos fragmentos de cerámica
de pasta anaranjada pintada de negro que corresponden al estilo Guarco.

C-018: Concon 2
Coordenadas: 0365184 E
8552110 N

Se ubica 200 m al noreste de C-017. Es un sitio bastante deteriorado ubicado sobre la ladera
de un cerro. En la parte baja hay evidencia de la existencia de edificios que han sido completamente
destruidos. Solo quedan en pie algunos muros hechos con piedras cortadas y mortero de barro.
Sobre la ladera es posible encontrar un edificio rectangular que consta de dos plataformas a
diferentes niveles que forman rectángulos alargados. Es posible encontrar también algunos
depósitos cuadrados (Fig. 18). El edificio presenta una técnica constructiva mixta: los muros
fueron construidos con piedras cortadas y mortero de barro y, sobre estos, se aumentó el alto
utilizando tapia. La cerámica en superficie corresponde al estilo Guarco.

69
Fig. 18: Depósitos cuadrados encontrado en C-018.

C-019: Concon 1
Coordenadas: 0364849 E
8552122 N

El sitio se ubica 200 m al noroeste de C-017, sobre la ladera del cerro oeste que delimita al
anexo de Concon. Se trata de dos depósitos cuadrados hechos con muros de piedra cortada, canto
rodado y mortero de barro (Fig. 19). La cerámica en superficie corresponde al estilo Guarco. Por
las características de estos depósitos, es posible afirmar que su construcción se dio durante la
ocupación Inca del valle.

70
Fig. 19: Depósitos cuadrados encontrados en C-019.

C-020: Concon 3
Coordenadas: 0365362 E
8552319 N

El sitio se ubica 300 m al noreste de C-018, sobre un área llana. El sitio se encuentra en
pésimo esta de conservación y solo es posible distinguir 1 m de la altura original de los muros. Se
trata de un sitio hecho con piedras cortadas y mortero de barro. El sitio está articulado alrededor
de una plaza rectangular central (Fig. 20). Al norte de la plaza es posible distinguir dos hileras de
cuartos rectangulares. Al este, encontramos tres hileras de cuartos cuadrados que serían depósitos.
Al sur existen nueve cuartos cuadrangulares ordenados en tres hileras. Un gran cuarto cuadrado se
encuentra en la esquina suroeste del sitio. El acceso a la plaza habría estado por su lado oeste. La
forma ortogonal del sitio y la escasa cerámica de superficie de estilo Guarco nos permiten
identificar a este asentamiento como un edificio Inca. El sitio se encuentra en completo estado de
deterioro debido a que es usado como vertedero de basura y corral de animales por los habitantes
modernos de la zona.

71
Fig. 20: Vista de la plaza rectangular central de C-020. Los cúmulos se piedras alrededor son muros colapsados.

C-021: Ramadilla
Coordenadas: 0366634 E
8553569 N

Se ubica en el anexo de Ramadilla, distrito de Lunahuaná. Se encuentra 1 km al sur del


núcleo urbano del anexo. El sitio se encuentra deteriorado debido a que viene siendo usado como
un lugar donde se desechan instrumentos utilizados para la elaboración de vino y pisco. Se ubica
en la ladera de un cerro y consta de algunas plataformas, muros de contención y recintos elaborados
con piedras cortadas y mortero de barro (Fig. 21). El sitio, además, parece haber sido afectado por
deslizamientos de tierra y piedras. En superficie fue posible encontrar cerámica de pasta
anaranjada que corresponden al estilo Guarco.

72
Fig. 21: Muro de contención que forma un pequeño recinto en C-021.

C-022
Coordenadas: 0366897 E
8554814 N

Este sitio fue reportado por Eberth Serrudo y su equipo y se le denominó Caltopa (Serrudo
2013). Sin embargo, esta zona no corresponde al anexo de Caltopa. La posición exacta reportada
no cuenta con evidencias de ocupación. Es posible que se deba a un error al momento de reportar
la ubicación por parte de Serrudo o que el sitio haya sido completamente destruido. Cualquiera sea
el caso, no se reportaron evidencias arqueológicas algunas en esta ubicación.

C-023: Laderas de Escalón 2


Coordenadas: 0367219 E
8555824 N

El sitio se ubica 1.5 km al norte de la zona urbana del anexo de Ramadilla. Se encuentra al
costado de un camino apisonado (no vehicular) que conecta Ramadilla con el anexo de Socsi, sobre
la ladera de un cerro. El sitio está muy deteriorado y posiblemente afectado por deslizamientos de
tierra y por acción humana. Consta de unos cuantos muros de contención hechos de piedra cortada
y mortero de barro. La cerámica en superficie es de estilo Guarco.

C-024: Laderas de Escalón 1


73
Coordenadas: 0367359 E
8556275 N

Se ubica 300 m al norte de C-023, siguiendo el camino antes mencionado. Se trata de un


sitio sumamente deteriorado del cual solo sobreviven algunos muros de contención hechos de
piedra y mortero de barro y fragmentos de cerámica del estilo Guarco.

C-025: Quebrada Escalón A


Coordenadas: 0367515
8556485

Se ubica en la quebrada Escalón, en el anexo de Ramadilla, distrito de Lunahuaná. Unos


cuantos metros al norte es posible encontrar el Fundo Agrícola Don Alfonso, dedicado a la
plantación de palta Haas. El sitio se encuentra deteriorado, pero es posible encontrar una serie de
recintos cuadrangulares asociados a reciento cuadrados que serían depósitos. Resalta la presencia
de un edificio rectangular cuyo muro del extremo oeste se encuentra construido sobre roca madre
sin trabajar (Fig. 22). La arquitectura del lugar es a base de piedras cortadas y mortero de barro.
La cerámica en superficie corresponde al estilo Guarco. Tiene un área aproximada de 0.5 ha.

Fig. 22: Muro construido sobre roca madre en C-025.

74
C-026: Escalón
Coordenadas: 0368038 E
8557061 N

Se ubica 700 m al noreste de C-025 dentro del Fundo Agrícola Don Alfonso. Se trata de
un sitio de clara filiación Inca reportado anteriormente por John Hyslop (1984). El sitio consta de
3 conjuntos: (1) el área al sureste del sitio que está conformada por dos muros paralelos que van
hasta la ladera del cerro, (2) el conjunto principal conformado por una serie de construcciones
cuadrangulares elevadas sobre una plataforma asociadas a una plaza cuadrangular cerrada en un
nivel más bajo, y (3) muros que se proyectan hacia el noroeste, con dirección al río. Los muros del
conjunto 2 fueron construidos con diversas técnicas constructivas. Primero, la base y la mitad del
alto de los muros fueron construidos con piedras cortados y mortero de barro, sobre esto se
colocaron adobes cuadrangulares unidos con mortero de barro. Finalmente, en la parte superior se
utilizó tapia. Los muros de este conjunto poseen un enlucido de barro y están decorados con nichos
trapezoidales (Fig. 23).

Fig. 23: Nicho trapezoidal en un muro elaborado con técnica constructiva mixta en C-026.

Los muros de los conjuntos 1 y de conjunto 3 parecen formar una especie de barrera que
restringe el paso de oeste a este, y viceversa, en esta margen del río. Es probable que este edificio
haya servido como puesto de control. Es posible, además, que hayan existido más edificios

75
asociados que lamentablemente fueron destruido durante la creación del Fundo Don Alfonso. El
sitio tiene un área aproximada de 1 ha.

C-027: Don Alfonso


Coordenadas: 0368365 E
8557291 N

Se ubica 300 m al noreste de C-028, dentro del fundo Don Alfonso. Se ubica sobre una
terraza natural en una quebrada. Por esta razón, se ha visto muy afectado por episodios de
deslizamiento de lodo y piedras. Asimismo, la expansión del área agrícola del fundo también ha
afectado el sitio. Lo más resaltante del sitio es la presencia de un recinto cuadrangular de vértices
redondeados semisubterráneo. La presencia de óseas humanos nos llevan a sostener que se trata
de un contexto funerario que ha sido fuertemente saqueado (Fig. 24). Este reciento, y los demás
restos de muros encontrados, están hechos con piedras cortadas y mortero de barro. Los fragmentos
en superficie son muy escasos pero los encontrados corresponden al estilo Guarco.

Fig. 24: Estructura funeraria en C-027; en el círculo rojo se observar un fragmento de hueso de cráneo humano.

76
C-028: Quebrada Escalón B
Coordenadas: 0368758 E
8557852 N

Este sitio de ubica dentro del Fundo Agrícola Don Alfonso, pero en la parte que
corresponde al anexo de Socsi, distrito de Lunahuaná. Se ubica frente a la toma del canal Nuevo
Imperial (cruzando el río). El sitio está construido sobre la parte baja de la ladera de un cerro.
Consta de una serie de pequeños recintos cuadrangulares con muros delgados (35 cm – 40 cm)
construidos con piedras cortadas unidas con mortero de barro. Muchos de los muros presentan un
enlucido de barro y algunos presentan nichos cuadrangulares (Fig. 25). Pudo identificarse la
presencia de cistas circulares y semisubterráneas de 70 cm de diámetro. Tiene un área de 0.2 ha.
Los fragmentos hallados en superficie corresponden al estilo Guarco.

Fig. 25: Muro de piedra con nicho cuadrangular y grueso enlucido de barro en C-028.

77
C-029: Laderas de Socsi 5
Coordenadas: 0368885 E
8557971 N

Se ubica 150 m al noreste de C-028, en el anexo de Socsi, distrito de Lunahuaná. El sitio


se encuentra muy afectado por deslizamientos de lodo y piedras. Solo fue posible reconocer
algunos muros de contención elaborados con piedras cortadas y mortero de barro. Además, se halló
dos reciento cuadrangulares que podrían haber funcionado como depósitos (Fig. 26). En superficie
se encontró cerámica de pasta anaranjada y roja que corresponden al estilo Guarco.

Fig. 26: Depósitos encontrados en C-029.

78
C-030: Laderas de Socsi 4
Coordenadas: 0369290 E
8558066 N

Se ubica 500 m al este de C-029. El sitio consta de estructuras cuadrangulares dispersas


hechas con piedras y mortero de barro. Sobre la ladera donde está ubicado es posible observar
también muros de contención y plataformas (Fig. 27). El sitio también ha sido afectado por
deslizamientos. Tiene un área de 0.2 ha. Destacan en superficie fragmentos de cerámica de estilo
Guarco y fragmentos de cuarzo.

Fig. 27: Muros de contención de piedra hallados en C-030.

C-031: Laderas de Socsi 3


Coordenadas: 0369533 E
8558323 N

Se ubica a 300 m al noreste de C-030. El sitio ha sido destruido con maquinaria pesada. En
el momento de nuestra visita (2019), aún eran visibles las huellas de neumáticos. Se trata de un
conjunto de recintos cuadrado y rectangulares de vértices redondeados. Estos tuvieron un uso

79
funerario, evidenciado por el abundante material óseo dentro de los mismo (Fig. 28). Se registro
un área de 0.3 ha no afectada, pero es posible que su área real haya sido dos o tres veces más
grande. Se encontraron fragmentos de estilo Guarco en superficie.

Fig. 28: Óseos humanos encontrados en la reducida zona no afectada de C-031.

C-032: Laderas de Socsi 2


Coordenadas: 0369902 E
8558519 N

Se ubica 500 m al este de C-031, sobre la ladera de un cerro. Consta de una cuantas terrazas
y muros de contención, hechas con piedras y mortero de barro, que se encuentran dañadas por
deslizamientos y por el paso de maquinaria pesada. En superficie se identificó cerámica de pasta
anaranjada del estilo Guarco.

80
C-033: Laderas de Socsi 1
Coordenadas: 0370586 E
8558781 N

Se ubica 700 m al este de C-032, en la parte baja de la ladera del cerro. Cuenta con un
edificio rectangular alargado con muros de 3 m aproximadamente (Fig. 29). Estos están decorados
con nichos trapezoidales y rectangulares. Los muros están construidos con piedras cortadas y
mortero de barro sobre lo que se agregó adobes cuadrangulares. En superficie se halló cerámica
del estilo Guarco. El sitio tiene un área de 0.3 ha, pero es probable que haya sido más grande. Lo
más probable es que parte de este haya sido afectado por la expansión del terreno agrícola del
Fundo Don Alfonso. Se trata de un sitio Inca que probablemente, al igual que C-026, funcionó
como un puesto de control del tránsito por el valle.

Fig. 29: Muro perimétrico del edificio rectangular de C-033.

C-034: Cocharcas 3
Coordenadas: 0371171 E
8559373 N

81
Se ubica 700 m al este del Puente Socsi, que cruza el río, de la carretera Cañete–Yauyos
en el distrito de Lunahuaná. Está localizado en la ladera norte de un cerro. Se trata de un conjunto
de recintos y cámaras subterráneas y semisubterráneas que tuvieron una función funeraria (Fig.
30). A diferencia de otras estructuras funerarias vistas en otros sitios, las tumbas son subterráneas
y completamente cuadrangulares (sin vértices redondeados). Los muros están hechos con piedras
cortadas y mortero de barro. Cabe señalar que, en algunos casos, se ha utilizado la ladera misma
del cerro como perímetro de la estructura funeraria. Estos se tienen un enlucido de barro que en
algunos casos está pintado de amarillo. A parte de óseos humanos en gran cantidad, es posible
encontrar fragmentos de textiles y de cerámica. Los fragmentos de cerámica son, en su mayoría,
de paredes finas lo que indicaría que fueron piezas pequeñas, probablemente ofrendas que se
dieron durante o posteriormente al entierro de los fallecidos. Estos son, en su gran mayoría,
pintados de negro, aunque algunos poseen pintura decorativa que pertenece al estilo Guarco. El
sitio ha sido fuertemente saqueado y está en un estado de conservación regular.

Fig. 30: Acceso a cámara subterránea en C-034.

82
C-035: Cocharcas 2
Coordenadas: 0371344 E
8559444 N

Se ubica cerca de 200 m al este de C-034, a la altura del km 288 de la carretera Cañete–
Yauyos en el anexo de Socsi, distrito de Lunahuaná. El sitio consta de pequeñas estructuras
cuadrangulares (1.2 m x 1.5 m en promedio) elaboradas con piedra cortada, cantos rodados y
mortero de barro (Fig. 31). Varios de los muros conservan el enlucido de barro. También pudieron
observarse plataformas y muros de contención. La ausencia de óseos y cerámica fina nos sugieren
que es poco probable que se traten de estructuras funerarias. Es posible que hayan servido como
depósitos. Lamentablemente, deslizamientos han dañado bastante el sitio y no es posible realizar
mayores inferencias. Los fragmentos en superficie, se pasta anaranjada y marrón rojizo de estilo
Guarco, son de formas medianas a grandes.

Fig. 31: Muros construidos con piedras de cerro y canto rodado en C-035.

83
C-036: Cocharcas 1
Coordenadas: 0371469 E
8559493 N

Se ubica a 150 m al este de C-035. El acceso al sitio se encuentra cercado por el propietario
de una casa. En nuestra primera visita, el propietario no se encontraba. Sin embargo, no pudimos
acercarnos debido a los perros guardianes que se encontraban sueltos. En una segunda visita, el
propietario nos negó el acceso por su propiedad. Lamentablemente, por razones de tiempo, no se
pudo regresar al sitio nuevamente. Los reportes de Eberth Serrudo y su equipo mencionan que se
trata de un sitio ceremonial con plataformas y nichos trapezoidales (Serrudo 2013). Sin embargo,
no pudimos confirmar este dato.

C-037: Incahuasi
Coordenadas: 0372087 E
8559843 N

Con sus 30 ha, Incahuasi es el sitio más grande de todo el valle medio de Cañete por mucho.
El sitio se ubica en el anexo de Paullo, distrito de Lunahuaná. Este sitio es el que ha sido más
intensamente estudiado de todo el valle medio (Chu 2015; 2017; 2018; Hyslop 1985; Larrabure y
Unánue 1904; Rostworowski 2004; Urton 2018; Urton y Chu 2015a; 2019). De acuerdo con estas
investigaciones, Incahuasi se trata de un sitio utilizado, primero, como centro de operaciones Inca
para la conquista del valle bajo de Cañete y, luego, transformado en un centro administrativo
regional. No hay evidencia de una ocupación anterior a la Inca en este sitio y todos los cambios
que sufrió el sitio parecen haberse dado durante la ocupación Inca del valle. Incahuasi se divide en
8 sectores. En este apartado no nos concentraremos en describir todo el sitio debido a que ya
existen detalladas descripciones de este en otros trabajos (i.e. Hyslop 1985). Sin embargo, al ser
Incahuasi un sitio clave de la ocupación Inca del valle, describiremos algunas características
particulares de algunos sectores que son relevantes para el presente trabajo.

Depósitos: Los depósitos en Incahuasi se presentan en diversos sectores. El sector A


presenta la mayor cantidad de depósitos donde se almacenaban productos agrícolas. Estos están
en el perímetro del sector. Estos depósitos son cuadrados de 3 m x 3m aproximadamente y se orden
en filas. Pueden estar organizados en una sola fila y hasta en 4 filas paralelas. Esta característica

84
de ordenamiento de los depósitos en filas es bastante importante ya que este patrón se repite en
otros sitios en el valle medio. Por otro lado, depósitos similares pueden encontrarse en áreas
asociadas a patios y plazas como sucede en los sectores B y F. En estos sectores los depósitos son
cuadrados, pero suelen ser más pequeños (desde 1 m de lado). Generalmente se encuentran en
pares, pero también puede encontrarse 3 juntos. En este caso, también se encuentran ordenados
formando filas. Finalmente, las excavaciones de Alejandro Chu y su equipo en el sector E,
evidenciaron que los recintos cuadrangulares encontrados en más de la mitad del sector fueron
utilizados como depósitos. Se cree que estos contenían objetos más elaborados como textiles y no
productos agrícolas. Estos depósitos son bastante distintivos ya que son bastante diferentes a los
depósitos del sector A. Los depósitos del sector E están alineados formando filas. Cada fila está
separada de otra por muros altos (2 m) paralelos entre sí. Cada depósito, está delimitado por tres
muros pequeños (menos de 1 m) de alto. Sobre estos muros pequeños o en el centro de los
depósitos es posible encontrar columnas cilíndricas que habrían sostenido un techo de fibras
vegetales del cual se encontró evidencia. Paralelo a la fila de depósitos, es posible encontrar un
pasadizo que permite el acceso a cada uno de los depósitos de la fila. La limpieza de los depósitos
y el no haber encontrado poca evidencia de los objetos específicos almacenados permiten suponer
que se trataba de objetos importante o de alto valor que fueron retirados cuando se desocupo el
sitio, ya sea por los mismo Incas o por la población local que permaneció en el área.

Contextos Funerarios: No ha habido reportes de contextos funerarios en el sitio de


Incahuasi. Sin embargo, ha habido evidencia de fardo funerarios incinerados, probablemente
durante los primeros años de la conquista española, en el sector F. Textiles y óseos humanos
quemados fueron hallados en depósitos. Asimismo, es importante señalar que en el extremo oeste
del sector F, en la ladera del cerro que lo limita, hay evidencia de posibles estructuras funerarias.
Estas son cámaras subterráneas y semisubterráneas cuya forma trapezoidal se realizó
aprovechando y tallando la roca madre del cerro y construyendo muros de piedra con mortero de
barro. Estas estructuras son similares a las halladas en C-034. La diferencia entre este patrón y otro
reportado en sitios (como C-002 y C-011) no indican necesariamente diferencias étnicas. Es
posible que se trate de diferencias de estatus entre los individuos enterrados. Independientemente
de cuál sea el caso, la evidencia indica que en efecto habría existido dos patrones funerarios
coexistiendo durante la ocupación Inca del valle medio de Cañete.

85
Plazas y patios: En Incahuasi se han detectado diferentes tipos de espacio abiertos.
Probablemente, la que más destaca es la plaza del ushnu, un elemento arquitectónico ceremonial,
del sector E. Esta plaza trapezoidal de 140 m por 135 m (base mayor del trapecio) es la única en
su tipo el sitio11. Se trata de una plaza donde la reunión de gran cantidad de personas debió llevarse
a cabo en fechas especiales. Otra plaza importante es la del sector C. A diferencia de la del sector
E, esta plaza trapezoidal es más pequeña midiendo 60 m x 30 m (base mayor del trapecio). Esta
cuenta con una plataforma a modo de atrio donde los líderes de la ceremonia debieron estar
presentes. En el medio de la plaza, pudo identificarse un ushnu que fue enterrado posteriormente.
Esta plaza es muy similar a la encontrada al sur del sector F, que también posee un ushnu. Estas
dos plazas, a diferencia de la del sector E, se encontraban delimitadas por un muro perimétrico que
habría restringido el acceso y la visibilidad de los celebrantes durante los eventos que se
desarrollaban. Asimismo, existen también patios. Estos son espacio abiertos donde ceremonias
más reducidas y privadas debieron llevarse a cabo. Un ejemplo de esto son los patios amurallados
con atrio asociados a las unidades residenciales del sector B.

C-038: Paullo 6
Coordenadas: 0372793 E
8560295 N

Se ubica a 400 metros al este de C-037, a 100 metros de una curva en la carretera Cañete–
Yauyos. Este sitio es particular porque se trata de un conjunto de cuatro pilastras (Fig. 32). Es
difícil suponer por qué estas pilastras se encuentran aisladas. Es posible que, en algún momento,
hayan servido para la plantación de vid, común en el valle, durante el periodo colonial o
republicano. Sin embargo, no podemos descartar que tengan un origen prehispánico. En superficie
pudo observarse restos de material cerámico de ollas abierta, posiblemente de la época colonial.

11
Consideramos la definición más formal de plaza como espacio abierto, independiente y público. Esto contrapuesto
con la definición de patio como espacio abierto cuyo acceso es restringido y se encuentra contenido dentro de una
unidad arquitectónica más amplia (una casa, una iglesia, etc.

86
Fig. 32: Pilastras de piedras que conforman el sitio C-038.

C-039: Paullo 5
Coordenadas: 0372944 E
8560409 N

Se ubica a 250m al noreste de C-038, sobre la parte llana al pie del cerro. El sitio ha sido
destruido casi por completo. Solo hay evidencia de piedras con mortero de barro y bases de un
muro. Es probable que parte de los muros desmontados de C-038 provengan de este sitio. En
superficie pudo observarse fragmentos de cerámica de pasta anaranjada que corresponde al estilo
Guarco.

C-040: Paullo 4
Coordenadas: 0372958 E
8560293 N

Se ubica 120 m al sur de C-039. Con un área de 0.3 ha, este sitio está conformado por dos
plataformas, sobre la ladera del cerro, a diferentes niveles. Las dos plataformas están delimitadas
por muros de mortero de barro y piedras cortadas. Ambas plataformas son de forma rectangular y

87
poseen reciento cuadrangulares internos (Fig. 33). En la parte baja del sitio hay evidencia de otras
construcciones de planta cuadrangular que se encuentran muy dañadas por la actividad humana
moderna.

Fig. 33: Recinto cuadrangular en una de las plataformas de C-040.

C-041: Paullo 3
Coordenadas: 0373135 E
8560220 N

Se ubica 200 m al sureste de C-040, al pie de una quebrada natural. Calculamos que el sitio
tiene una extensión de 1.5 ha. Sin embargo, gran parte de este ha sido completamente cubierto por
deslizamientos de tierra y piedras, sobreviviendo solo las áreas cercanas a los cerros que circundan
la quebrada. El sitio consta de un grupo de estructuras funerarias de diferentes tamaños (Fig. 34):
(1) pequeños reciento cuadrangulares de 2 m de lado, (2) recintos cuadrangulares más grandes de
3.5 m de lado, (3) recintos semicirculares de 3 m de diámetro y (4) reciento rectangulares de 5 m
x 2 m. Salvo por los recintos semicirculares, todos estos reciento tienen los vértices redondeados.
Todos estos tienen óseos humanos en superficie, además de cerámica de estilo Guarco.

88
Fig. 34: Vista de una estructura funeraria cuadrangular encontrada en C-041.

C-042: Paullo 2
Coordenadas: 0373364 E
8560621 N

Se ubica sobre la ladera de un cerro a la espalda del Refugio de Santiago Ecolodge, ubicado
en Calle Real 33, anexo de Paullo, distrito de Lunahuaná. Parte del sitio ha sido modificada por el
dueño del mencionado negocio y es eventualmente utilizada como salón de comida para algunos
huéspedes. El sitio consta de dos sectores.

Sector A: Se encuentra inmediatamente detrás del reservorio de agua del negocio, consta
de una plaza asociada a una plataforma a modo de atrio. Es posible que este sector haya sido más
grande (Fig. 35). Este parece haber estado asociado a áreas de preparación de alimentos y a
depósitos. Asimismo, es posible que haya tenido una extensión mucho. La presencia del ecolodge
y la expansión del terreno agrícola lo ha deteriorado bastante. Parece haber estado asociado,
también, a áreas residenciales las cuales se encuentran bastante deterioradas. La cerámica en
superficie corresponde al estilo Guarco.

89
Fig. 35: Vista frontal de la plataforma tipo atrio en el sector A de C-042.

Sector B: Se ubica al noreste, consta de un conjunto de plataformas, recintos


cuadrangulares y muros de contención. Es posible visibilizar accesos trapezoidales en los muros
(Fig. 36). Además, algunos muros poseen nichos trapezoidales y rectangulares. Este sector tiene
una clara influencia Inca y está asociado al camino. Como otros sitios que ya hemos mencionado,
es posible que se trate de un sitio de control de tránsito creado por los Incas.

Ambos sectores, si bien contiguos, parecen haber tenido funciones bastantes distintas.
Asimismo, mientras que la presencia Inca en el sector A no es tan clara, en el B es bastante obvia.
Esto podría sugerir que ambos sectores funcionaron de manera independiente uno del otro, hasta
cierto punto. Mientras que el sector B parece haber sido una estación del control asociada al camino
Inca, el sector A parece haber sido más un sector residencial de élite donde se desarrollaban
actividades públicas ocasionales.

90
Fig. 36: Acceso trapezoidal en el sector C de C-042.

C-043: Paullo 1
Coordenadas: 0373644 E
8560898 N

Se encuentra 150 m al sureste de la entrada al hotel campestre La Fortaleza del Inca, en el


anexo de Paullo, distrito de Lunahuaná. Se trata de dos conjuntos arquitectónicos. El primero
consta de tres depósitos en la ladera del cerro ordenados formando una fila (Fig. 37). Asociados a
estos podemos hallar unos recintos cuadrangulares con divisiones internas. El segundo conjunto
consta de un edificio rectangular asociado a otros recintos cuadrangulares. Ambos conjuntos están
construidos con piedras medianas cortadas y mortero de barro. Tiene un área de 0.2 ha, pero es
probable que el sitio haya sido más grande. La expansión de la frontera agrícola ha afectado mucho
este sitio, es posible ver vestigios de algunos muros entro los campos de cultivo. En base a la
evidencia arquitectónica, y a los fragmentos estilo Guarco en superficie, podemos afirmar que se
trataría de un complejo Inca de depósitos, similar a otros reportados en otras zonas del valle medio
(Díaz 2015).

91
Fig. 37: Fila de depósitos en C-043.

C-044: San Jerónimo 2


Coordenadas: 0373903 E
8561534 N

Está ubicado detrás de la Casa de Campo La Estancia de Baco, cerca de la curva que marca
el extremo suroeste del anexo de San Jerónimo, distrito de Lunahuaná. Se trata de un sitio
habitacional en pésimo estado de conservación sobre las partes más altas de la ladera del cerro. El
sitio ha sido fuertemente afectado por deslizamiento y su acceso es bastante restringido debido a
la erosión natural. Se trata de recinto cuadrangulares sobre terrazas construidas con muros de
contención. Estos están construidos con piedras cortadas y mortero de barro. Se hallaron dos
fragmentos en superficie que corresponden al estilo Guarco.

C-045: San Jerónimo 1


Coordenadas: 0374832 E
8562551 N

92
El sitio se encuentra en el extremo noreste del anexo de Paullo, 350 m al este del
Restaurante Campestre Piscuy. El sitio se encuentra en la parte baja del valle y, por tanto, ha sido
fuertemente afectado por la expansión agrícola. El sitio consta de un edificio rectangular de muros
altos (3 m). Estos están construidos utilizando piedras cortadas y mortero de barro en las partes
bajas y adobes con mortero de barro en las partes altas. En la parte superior de los muros se
encuentran nichos trapezoidales. Fuera de este edificio, no hay evidencia clara de otros, en algunos
sectores aledaños es posible observar plataformas hechas de piedras y adobes y lo que parece ser
bases de muro. Si bien no es posible identificar una función específica para el sitio, es claro que
se trata de un sitio de filiación Inca.

C-046: Laderas de San Jerónimo


Coordenadas: 0374920 E
8562600 N

Se ubica 100 m al noreste de C-045, sobre la ladera del cerro. Se trata de dos plataformas
asociadas a dos depósitos cuadrangulares (C-038). Estos están construidos con piedras cortadas y
mortero de barro. No se halló material en superficie; sin embargo, la técnica constructiva es
idéntica a la de C-045, un sitio Inca.

C-047: Laderas de Langla 1


Coordenadas: 0374748 E
8563397 N

Se ubica en el extremo sur del anexo de Langla, distrito de Lunahuaná. Está a 300 m de un
camino en dirección sureste que parte de la carretera Cañete–Yauyos. Se trata de una plataforma
con peldaños ubicada en la ladera media del cerro. Es un sitio que es de bastante difícil acceso.
Asociada a esta plataforma hay un conjunto de dos depósitos. Es posible que hayan estado
conectados a la plataforma. Los deslizamientos, que han afectado el sitio, debieron haber cortado
esta conexión. Sobre la plataforma encontramos una construcción cuadrangular que utiliza la
ladera del cerro para cerrar el reciento. Este tiene una altura de 1.5 m y posee un acceso trapezoidal
de 70 cm de altura (Fig. 38). Pasando el acceso es posible observar una cavidad pequeña antes de
llegar a la ladera del cerro. Todos los muros de este sitio esta hecho de piedras cortadas y mortero
de barro. Además, los muros muestran enlucido de barro. Este se trataría de un pequeño santuario.

93
El sitio se encuentra bastante limpio y hay poca evidencia cerámica. Los fragmentos encontrados
corresponden al estilo Guarco.

Fig. 38: Recinto en la ladera del cerro en C-047.

C-048: Laderas de Langla 2


Coordenadas: 0374740 E
8563546 N

Se ubica 150 m al norte de C-049. Se trata de un grupo de 4 recintos cuadrangulares que


forman una fila con orientación norte–sur. Estos serían depósitos. De los 4, el ubicado en el
extremo sur parece haber sido construido después que los demás. El ubicado en el extremo norte
es rectangular y parece haber sido dos depósitos que fueron modificados en tiempos modernos. De
hecho, se ha construido una entrada en la parte baja del depósito. Este es utilizado para el
almacenaje de forraje. Se pudo identificar cerámica del estilo Guarco en superficie.

94
C-049: Quebrada Langla
Coordenadas: 0374742 E
8563954 N

Se trata de un sitio de tamaño regular (3 ha) ubicado en la quebrada Langla en el anexo del
mismo nombre, distrito de Lunahuaná. Se ubica 350 m al norte del sitio de C-048. Es probable que
el sitio haya ocupado una mayor área de la quebrada. Sin embargo, los continuos deslizamientos
(de los cuales hay evidencia en superficie) y el avance de la frontera agrícola han debido afectar
mucho el sitio. Actualmente, se pueden encontrar tres sectores.

Sector A: Se ubica en la ladera oeste del cerro sur que delimita la quebrada. Se trata de un
conjunto de plataformas y recintos cuadrangulares. El sitio se encuentra muy deteriorado y ha sido
utilizado para el desecho de basura (latas y vidrios). Algunos de los recintos más grandes tienen
planta trapezoidal. Algunos de los muros poseen nichos trapezoidales de manufactura poco
compleja (Fig. 39). Es probable que los edificios ordenados alrededor de un patio interno. En
superficie puede observarse cerámica de pasta anaranjada que corresponde a l estilo Guarco.

Fig. 39: Muro con nicho trapezoidal en el sector A de C-049.

95
Sector B: Se ubica al norte del sector A, al pie de la ladera norte del cerro sur que delimita
la quebrada. Se trata de un conjunto de estructuras funerarias como las reportadas en C-002 o C-
011. Son unidades de planta cuadrangular con vértices redondeados. Sin embargo, están tienen
diversos tamaños que van desde cuadrados, de 2 m de lado, hasta rectángulos, de 4 m x 2 m (Fig.
40). Destacan también estructuras circulares de 1.5 m de diámetro y ovoides de 2.5 m de diámetro
mayor. En superficie puedes observarse abundantes óseos humanos, material orgánico
(probablemente de techumbres de las estructuras funerarias), y cerámica tardía del estilo Guarco.

Fig. 40: Estructura funeraria rectangular en el sector B de C-049.

Sector C: Se ubica 200 m al este del sector B (las coordenadas de ubicación están tomadas
en el sector C). Este sector es el más afectado. Los materiales en superficies son muy escasos. Se
mantienen en pie algunos recintos cuadrangulares con vértices redondeados. Esto sugeriría que se
tratan también de estructuras funerarias tardías.

C-050: Langla
Coordenadas: 0374733 E
8564325 N

96
El sitio se ubica 300 m al norte de la quebrada Langla y 300 m al este de la bodega El Sol
ubicada en la carretera Cañete–Yauyos. Este se trata de parte de un asentamiento colonial que
cuenta con un pequeño altar católico (muy dañado) en pie. Este altar se ubica sobre una plataforma
hecha con piedras y mortero de barro (Fig. 41). El muro que delimita esta construcción tiene
enlucido de barro. Es probable que se trate de alguna construcción prehispánica reutilizada y
modificada durante la conquista española. Sugerimos esto ya que la plata del lugar es cuadrangular
y difiere de iglesias coloniales conocidas en el valle medio de Cañete (iglesia de Lunahuaná,
antigua iglesia de Paullo). Parte del sitio es utilizado como corral de cerdos.

Fig. 41: Altar católico sobre plataforma en C-050.

C-051: Cerro Pascual


Coordenadas: 0374721 E
8565241 N

Se ubica sobre una colina 1 km al norte de C-050, en el extremo sur del anexo de Jita,
distrito de Lunahuaná. Tiene un área de 3 ha. El sitio se encuentra cercado por dos murallas: una
en la ladera media y otra en la parte alta de la ladera. Ambas murallas están hechas con piedras

97
cortadas y mortero de barro (Fig. 42). La muralla no es continua y aparentemente habría sido
afectada por construcciones moderna. Cabe señalar que la muralla más baja muestra mayor
uniformidad tanto en los materiales utilizados como en su altura y groso. La muralla más alta es
más irregular con relación a la -disposición de las piedras. En la parte interna de la muralla es
posible encontrar plataformas a modo de puestos de control visual, estas se dividen en celdas con
entradas que las conectan entre sí. La parte principal del sitio, la cima del cerro ha sido
extremadamente dañada por la construcción de una antena de radio y televisión y de un puesto de
control de la misma. Solo quedan en pie algunas plataformas hechas con la misma técnica
constructivas que los muros. Los materiales en superficies son muy escasos.

Fig. 42: Vista de una de las murallas que circundan el sitio de C-051.

Queda claro que este fue, al menos, un sitio de acceso restringido. No es posible afirmar
que este fuera una fortaleza o sitio militar debido a la ausencia de proyectiles o restos de armas,
algo indispensable para la actividad militar. Sin embargo, es posible que esa evidencia haya sido
retirada al momento de la construcción de la antena. Este sitio habría sido ocupado desde al menos
el Intermedio Temprano, si no antes. Es posible que, para los periodos tardíos, el sitio haya sido
desocupado o su función haya cambiado. La ausencia de evidencias claras para determinar su

98
función y la densidad de su ocupación para periodos tardíos nos llevó a no considerar este sitio
como un sitio relevante durante el Periodo Prehispánico Tardío en nuestro posterior análisis.

C-052: Quebrada Jita


Coordenadas: 0375225 E
8565365 N

El sitio se ubica 500 m al este de C-051, sobre la ladera del cerro sur que delimita la
quebrada. Tiene un área de 0.5 ha. El sitio consta de un grupo de terrazas en muy mal estado de
conservación. Sobre las terrazas es posible encontrar construcciones cuadrangulares (Fig. 43). El
sitio fue construido utilizando piedras cortadas y mortero de barro. El material cerámico en
superficie es escaso, pero fue posible identificar fragmentos que corresponden al estilo Guarco.
Además, se pudo identificar la presencia abundante de cuarzo blanco en superficie. Es posible que
se traten de unidades domésticas en la ladera del cerro.

Fig. 43: Estructura cuadrangular aterrazada en C-052.

99
C-053: Jita
Coordenadas: 0375304 E
8565533 N

Este sitio está ubicado 200 m al norte de C-052. Lamentablemente, debido a trabajos de
remoción de tierra con maquinaria pesada, el dueño de las tierras aledañas al sitio no nos permitió
el acceso al sitio. Sin embargo, pudimos acercarnos lo suficiente para constatar que el sitio se
encuentra sobre una colina en el medio del cono de deyección de la quebrada. Se trata de un
conjunto de recinto cuadrangulares bastante deteriorados hechos con piedras cortadas y mortero
de barro. No hay evidencia. Es posible que este se trate de un sitio de carácter doméstico asociado
a C-052.

C-054: Laderas de Jita 1


Coordenadas: 0375708 E
8565961 N

Se ubica 600 m al noreste de C-053. Este se encuentra en una ladera de difícil acceso no
solo por la pronunciada pendiente sino, además, porque en la parte baja de la ladera existe una
acequia que debe cruzarse. El sitio consta de un conjunto de estructuras funerarias hechas con
piedras cortadas y mortero de barro. De trata de cámaras subterráneas y semi subterráneas similares
a las encontradas en C-034. Es posible encontrar óseos humanos en superficie, además de
fragmentos de cerámica tardía.

C-055: Laderas de Jita 2


Coordenadas: 375952 E
8566140 N

Se ubica 300 m al este de C-054. Al igual que este último sitio, este consta de un grupo de
estructuras funerarias construidas en laderas con mucha pendiente. El patrón funerario es similar
a C-054 y, por consiguiente, también a C-034. En superficie se encontró cerámica que
correspondería al estilo Guarco. Además, se encontró un fragmento de pasta anaranjada con
engobe blanco y diseño geométrico con pintura roja/morada. Ese es similar a otros ejemplares
excavados en Incahuasi y que fueron denominados Inca local o Inca provincial.

100
C-056: La Cruz
Coordenadas: 0376031 E
8566193 N

Este sitio se encuentra 100 m noreste de C-055. Se ubica sobre un peñón con pendiente
pronunciada en la ladera del cerro. En la cina de este sitio es posible encontrar una cruz, de ahí su
nombre. El sitio consta de un conjunto de plataformas y estructuras funerarias tipo subterráneo y
semisubterráneo hechos con piedras cortadas y mortero de barro. En superficies es posible
encontrar cerámica de estilo Guarco.

C-057: Quebrada Chica


Coordenadas: 0376142 E
8566153 N

Este sitio se ubica 150 m sureste de C-056. Se encuentra al pie de una pequeña quebrada
con un área de 0.2 ha. Se trata de un conjunto de construcciones cuadrangular de piedras cortadas
y mortero de barro. Dentro de estos recintos es posible encontrar cistas circulares y orificios en
muros y pisos donde posiblemente se depositaron piezas cerámicas. También se encontraron
algunas estructuras cuadrangulares con vértices redondeados asociadas a óseos humanos (Fig. 44).
Es posible que se haya trata de un sitio doméstico asociado a un área de cementerio. En superficie
se halló cerámica tardía.

101
Fig. 44: Óseos humanos encontrados en ciertas zonas de C-057.

C-058: Peña de la Cruz de San Juan


Coordenadas: 0376440 E
8566432 N

Se ubica a 350 m al noreste de C-057 y 250 m sureste de la plaza de armas de Lunahuaná.


Se trata de conjuntos de depósitos. El primero se ubica en la parte suroeste del sitio y tiene un área
aproximada de 0.3 ha. Se trata de dos filas de depósitos asociados, cada una, a un área rectangular
(Fig. 45). Cada fila se encuentra paralela una de otra a diferentes alturas de la ladera del cerro.
Hacia el norte, es posible encontrar un mirador moderno del pueblo de Lunahuaná con una cruz
católica. Dicha cruz se ubica sobre una plataforma delimitada por un muro de 1.5 m de altura hecho
con piedras cortadas y mortero de barro. A una distancia de 120 m al noreste es posible encontrar
un tercer conjunto de depósitos. Estos también forman una fila asociada a un espacio rectangular.
Ambos conjuntos parecen estar asociados a un camino que conecta varios sitios de la zona. En
superficie es posible encontrar fragmentos de cerámica tardía. Es importante mencionar que desde
ambos conjuntos la visibilidad del valle es muy buena.

102
Fig. 45: Fila de depósitos asociados a estructura cuadrangular en C-058.

C-059: Petroglifos de Kutimaya


Coordenadas: 0375927 E
8566788 N

Se ubica 100 m al suroeste del paradero de vehículos de transporte Imperial–Lunahuaná en


la carretera Cañete–Yauyos. Se trata de una piedra bastante grande (3.5 m x 2.5 m x 2 m
aproximadamente) con diseños zoomorfos y geométricos. Destaca la presencia de un personaje
geométrico en forma de rombo cuyo perímetro está hecho por pequeños triángulos (Fig. 46).
También hay evidencia de felinos, camélidos y aves. Esta piedra se ubica en medio de campos de
cultivo y no existe otro tipo de evidencia en superficie. Es posible que esta piedra haya estado
asociada a otro tipo de estructuras como las evidenciadas en C-087.

103
Fig. 46: Personaje principal en C-059.

C-060: Lunahuaná 1
Coordenadas: 0376586 E
8566879 N

Se ubica 500 m al norte de C-059 y 200 m al este del estadio distrital de Lunahuaná, al pie
de la ladera del cerro. Tiene un área de 1 ha. Se trata de un sitio construido usando piedra cortada
y mortero de barro. Está conformado por un grupo de recintos cuadrangulares y algunos
rectangulares. Dentro de algunos de los recintos es posible observar depósitos semisubterráneos
cuadrados y rectangulares pequeños (1 m a 1.5 m en el lado más grande). Asimismo, es posible
encontrar cavidades semisubterráneas de forma semiesférica en el suelo de algunos recintos y
también en algunos muros (Fig. 47). Es posible que estas hayan servido para la colocación de
piezas cerámicas grandes. Un patrón similar ha sido reportado en algunos sectores de C-037
(Incahuasi). En algunos muros hay evidencia de nichos cuadrangulares y rectangulares. En la
ladera norte que delimita el sitio, algunos de los recintos que se reportaron están construidos sobre
la roca madre del cerro. En superficie se encontraron fragmentos pertenecientes al estilo Guarco.

104
Sin embargo, también se halló un fragmento de pasta anaranjada hecho con la técnica de enrollado
y pintada de blanco. Es muy posible que se trate de una pieza de estilo Inca local.

Fig. 47: Cavidad en muro encontrada en C-060.

El sitio se encuentra muy dañado por deslizamientos de piedras y lodo; además, debido al
saqueo sistemático durante muchas generaciones y el reciente uso de parte de este como ruta para
ciclistas de montaña. A pesar de ello, es posible observar cómo los recintos se organizan y conectan
unos con otros mediante pasillos. Es posible que las actividades desarrolladas en este sitio hayan
sido de carácter burocrático/administrativo. Si bien existe una aparente ausencia de espacio
públicos, este probablemente se debe a que parte del sitio es utilizado ahora como campo de cultivo
y/o al corte realizado por la construcción de la Av. Cementerio.

C-061: Lunahuaná 2
Coordenadas: 0376604 E
8567310 N

Se ubica 200 m al sur del cementerio de Lunahuaná, al este de la Av. Cementerio sobre la
ladera del cerro. Tiene un área de 0.7 ha; sin embargo, es probable que haya que su área real se

105
haya reducido por la construcción de la Av. Cementerio y los campos de cultivo al oeste de esta.
El sitio está construido utilizando piedras cortadas y mortero de barro. Al igual de C-060, el sitio
consta de un grupo de recintos cuadrangulares. Hay evidencia de depósitos cuadrados y
rectangulares, así como de pasillos que conectaban los recintos. También se pudieron identificar
nichos cuadrados en algunos de los muros (Fig. 48). A diferencia de C-060, este sitio se encuentra
en la ladera media de cerro y se extiende hasta la parte baja. En superficie se puede encontrar
abundante basura moderna (debido a la reutilización de parte del sitio como corral de animales) y
fragmentos de cerámica tardía. En este sitio no hay evidencia de cavidades en el piso, pero si en
los muros. Al estar en una ladera, el sitio se encuentra bastante deteriorado por la erosión y
deslizamientos.

Fig. 48: Nicho cuadrangular en un muro de C-061.

Debido a la cercanía de C-060 (350 m), es posible que ambos sitios hayan funcionado como
parte de un solo conjunto. A pesar de su estado de deterioro, es posible que este sitio haya tenido
también una función burocrática/administrativa.

106
C-062: Patapampa 1
Coordenadas: 0376541 E
8567853 N

Se ubica 200 m al norte del cementerio de Lunahuaná. El sitio tiene un área de 0.5 ha. Este
se encuentra, al igual que C-061, en la ladera del cerro. El sitio es también similar a C-061 en su
conformación: recintos cuadrangulares hechos con piedras cortadas y mortero de barro conectados
entre sí por pasadizos y peldaños (Fig. 49). Algunos de los recintos cuentan con depósitos
cuadrados y rectangulares. Resaltan la presencia de nichos cuadrados y pequeñas cavidades en los
muros que probablemente sirvieron para insertar cañas de madera que sostenían una techumbre.
También hay evidencia de cavidades en muros como en C-061 y C-060. Cabe señalar que el sitio
ocupaba gran parte de la ladera oeste del cerro donde se asienta; sin embargo, el extremo norte ha
sido bastante afectado por la construcción de una antena de telefonía. También es posible que
hayan existido otros conjuntos en la parte baja de la ladera del cerro pero que han desaparecido
por la construcción de un camino carrozable que conecta Lunahuaná con el área conocida como
Patapampa. La cerámica en superficie es tardía.

Fig. 49: Pasadizo con peldaños en C-062.

107
Es posible que este sitio haya tenido también una función burocrática/administrativa, pero,
debido a la gran presencia de depósitos y reciento pequeños, es posible que también haya tenido
una función doméstica quizás para líderes locales. Como ya mencionado, este sitio guarda muchas
similitudes con C-060 y C-061. Esto podría significar que se trata de un complejo similar cuyas
dinámicas habrían estado estrechamente ligadas.

C-063: Patapampa 2
Coordenadas: 0376750 E
8567924 N

El sitio se ubica 150 m al este del extremo norte de C-062 (donde se encuentra la antena),
dentro del área conocida como Patapampa. El sitio tiene un área estimada de 2 ha, aunque es
probable que haya sido más extenso. C-062 se encuentra tan cerca que es posible que se trate de
un solo sitio ahora separado por un camino. El sitio se ubica en la parte baja y plana de una
quebrada, principalmente cerca a la ladera norte del cerro sur que delimita la quebrada. Este está
construido principalmente con piedras cortadas y mortero de barro. Es posible dividir el sitio en
dos sectores.

Sector A: Comprende la mayor parte del sitio y se ubica en la parte baja de la quebrada. Se
trata de un conjunto de reciento cuadrangulares conectados por pasadizos similares a C-060. La
mayor diferencia con C-060 es la presencia de al menos un patio interno asociado a una plataforma
a modo de atrio. La parte oeste del sector ha sido afectada por la construcción de una pequeña casa
colonial y la construcción de una cruz católica. Varios espacios de la casa reutilizaron recintos
prehispánicos. A pesar de ello, esto ayudó a la conservación de estos. Estos son reciento de muros
altos (3 m) asociados a depósitos que fueron reutilizados como lugares de acopio de forraje.
Algunos de estos muros tienen nichos cuadrangulares y trapezoidales12 (Fig. 50). La parte central
del sector se encuentra en peor estado de conservación y parte de este es reutilizado para botar
desperdicios. A pesar de ello, es posible identificar muros con nichos cuadrados, depósitos
cuadrados y rectangulares y cavidades en los muros y pisos. Tanto los extremos este y norte del
sitio han sido bastante afectados por presencia humana moderna. El extremo este ha sido

12
Estos nichos trapezoidales son bastante irregulares y distan mucho de los nichos y ventanas trapezoidales
finamente elaboradas en C-037 (Incahuasi) y otros sitios de clara manufactura Inca.

108
reutilizado como vivienda y corral de animales. El extremo ha sido destruido por la construcción
de un badén (para controlar el paso de deslizamientos) y un camino carrozable.

Fig. 50: Nichos trapezoidales encontrados en el sector A de C-063.

Sector B: Este sector se ubica en la ladera del cerro al sur del sector A. En la parte baja es
posible encontrar una construcción trapezoidal con divisiones internas que también tienen una
planta trapezoidal. Estos limitad al sur por un muro de contención sobre el cual se construyó tres
patios trapezoidales divididos por muros. En los extremos este y oeste de esta plataforma
encontramos una hilera de depósitos cuadrados que siguen la forma del trapecio de todo el
conjunto. Finalmente, en la esquina sureste del sector, en la parte alta de la ladera es posible
encontrar tres plataformas, una encima de otra, formando una especie de torreón (Fig. 51). En la
plataforma más elevada es posible encontrar un área rectangular delimitada por un muro bajo (60
cm) que se conecta por un estrecho pasillo con un recinto de planta trapezoidal de baja altura (1
m). Este tiene un acceso pequeño (50 cm de alto) en su muro noreste. Este patrón es similar al
observado en C-047.

109
Fig. 51: Plataformas construidas una sobre la otra en el sector B de C-063.

Los sectores de este sitio son bastante diferentes uno de otros. Mientras que el sector A
tiene un patrón similar al observado en otros sitios (C-060, C-061 y C-062), el sector B es
completamente distinto y parece haber tenido una función específica. Es probable que el sector A
haya tenido una función burocrática/administrativa pero también doméstica, siendo el lugar de
residencia de algún líder o grupo de élite local. El sector B, por otro lado, parece haber tenido una
función ceremonial asociada al pequeño santuario en la parte alta de la ladera (Fig. 52). La
predominancia de la forma trapezoidal, además, indicaría que el sector B habría sido construido
durante la ocupación Inca del valle medio de Cañete.

110
Fig. 52: Santuario ubicado en la cima de las plataformas del sector B de C-063.

C-064: Muyllucamac
Coordenadas: 0376752 E
8567713 N

Se ubica en la cima del cerro en cuyas laderas se encuentran C-062 y C-063. Se divide en
dos sectores:

Sector A: Se conforma por el área comprendida por una roca de grandes dimensiones, que
destaca en toda el área de la cima, asociada a una roca más pequeña con la parte superior aplanada
que habría funcionado como lugar de depósito de ofrendas o mesa ceremonial. Estas rocas se
encuentran rodeadas por un muro bajo (60 cm) que forman un perímetro semicircular u ovalado.

111
Fig. 53: Foto del sector A del sitio en C-064 (tomada de Campos 2015).

Sector B: Se ubica en un área más baja de la cima y está conformada por una fila de cinco
depósitos que están asociados a un recinto rectangular.

Este sitio tuvo una función ceremonial. Tal como afirma Carlos Campos (2015), se trataría
de una huaca local. Este debió ser escenario de ceremonias periódicas probablemente conducidas
y presenciadas por un reducido número de personas. Debido a la excelente visibilidad, es posible
que, mientras las ceremonias ocurrían, grupos de personas se hayan juntado en otras zonas para
observar a la ceremonia a la distancia. El patrón encontrado en el sector A es reportado en otros
sitios, pero a menor escala y sin estar asociado necesariamente a piedras (C-086, C-087 y C-092).

C-065: Quebrada Condoray


Coordenadas: 0377073 E
8568223 N

Se ubica 400 m al noreste de C-063 en el anexo de Condoray, distrito de Lunahuaná. El


sitio está compuesto por dos sectores que se ubican parte distintas de la quebrada.

Sector A: Se ubica en la cima de una colina en la ladera sur de la quebrada. Tiene un área
aproximada de 0.2 ha. Se trata de un conjunto de estructuras cuadrangulares. Las que se encuentran

112
en la parte más baja (noroeste) se encuentran destruidas parcialmente, debido probablemente a la
construcción de una acequia. Estos recintos se encuentran asociados a depósitos cuadrangulares.
Hacia la parte este del sector, podemos encontrar un gran muro de contención (2 m) que da mayor
elevación al sector. Sobre la parte elevada del sector podemos encontrar varios reciento
cuadrangulares. Los muros algunos de ellos tienen cavidades pequeñas que probablemente
sirvieron para insertar cañar que soportaban techumbres de fibras vegetales. En otros muros es
posible observar nichos cuadrados. Además, algunos de los muros fueron parcialmente construidos
con adobes cuadrangulares (Fig. 54). En superficie fue posible encontrar cerámica tardía.

Fig. 54: Muro construido, en la base, con piedras y, en la parte superior, adobes en C-065.

Sector B: Se ubica 100 m al noreste del sector A, en la ladera sur del cerro norte que
delimita la quebrada. Se trata de un conjunto de dos construcciones rectangulares que presentan
divisiones internas. Este sector se encuentra muy deteriorado.

Es posible que ambos sectores hayan sido parte de una sola unidad que fue destruida por
deslizamientos y la transformación del piso de la quebrada en tierra agrícola.

113
C-066: Uchupampa 4
Coordenadas: 0377641 E
8568564 N

Se ubica 150 m al sur de Villa Palmeras Resort, en el anexo de Uchupampa, distrito de


Lunahuaná. El sitio se ubica en una pequeña quebrada y se ubica tanto en la parte baja como en
los cerros que la delimitan. Tiene un área de 1 ha. En toda la superficie del sitio es posible observar
cerámica tardía. Fue posible identificar tres sectores:

Sector A: Se ubica al norte del sitio, en la ladera del cerro que delimita la quebrada. Se trata
de un conjunto de recintos cuadrangulares hechos con mortero de barro y piedras cortadas. Este
sector ha sido afectado por el deslizamiento de rocas y colapso de muros. Los recintos
cuadrangulares parecen haber estado conectados entre sí por pasadizos. En la parte norte podemos
encontrar una plataforma que probablemente estuvo conectada a un patio delimitado por muros.
Este patio ha sido cortado por la construcción de una acequia.

Sector B: Este se ubica en la parte central del sitio, en la parte baja de la quebrada. Se trata
de un conjunto de recintos cuadrangulares de diversos tamaños, algunos de los cuales están
asociados a depósitos. Si bien este sector ha sido construido principalmente utilizando piedras
cortadas y mortero de barro, algunas áreas presentan evidencia de muros de tapia (Fig. 55), alguno
de estos colapsados. En varias partes de este sector es posible encontrar cavidades en el suelo y en
los muros. El sitio ha sido gravemente afectado por deslizamientos de lodo de la quebrada.

114
Fig. 55: Muros de tapia en el sector B de C-066.

Sector C: Se ubica al sur del sitio en la parte media de ladera del cerro que delimita la
quebrada. Se trata de una construcción de forma trapezoidal (base menor del trapecio al norte, base
mayor al sur) delimitada por muros perimétricos de piedras cortadas y mortero de barro. Esta
construcción está dividida en tres plataformas que se encuentran en tres diferentes niveles. En la
plataforma más baja se encuentra una hilera de 8 depósitos subterráneos asociados a una un recinto
rectangular al sur (Fig. 56). En la segunda plataforma es posible encontrar 4 depósitos subterráneos
en la parte central dispuestos en dos hileras de dos que abarcan todo el espacio de la plataforma en
el eje norte–sur. Al este y oeste de estos depósitos podemos encontrar dos recintos cuadrangulares.
En la tercera plataforma, es posible encontrar tres depósitos bastante deteriorados en la parte
central formando una hilera en la parte sur de la plataforma. El resto del espacio sobre esta tercera
plataforma está libre de construcciones.

115
Fig. 56: Hilera de depósitos en el sector C de C-066.

Las características de este sitio sugieren que se trata de un sitio administrativo


probablemente Inca. Es probable que el sector A haya estado ligado al desarrollo de ceremonias
cívico/religiosas de pequeña escala desarrolladas en el patio cortado por la acequia. El sector B
parece haber sido un sector habitacional doméstico donde posiblemente vivían algunos oficiales
Incas o burócratas locales al servicio de los Incas. Finalmente, el sector C debió ser un sector de
acopio de ciertos productos entregados como tributos por poblaciones locales. Es curioso notar
cierta similitud con el sitio C-037 (Incahuasi) el cual también contiene sectores de desarrollo de
actividades cívico-religiosas (sectores C y E), habitacionales para oficiales o agentes Incas (sector
B) y de depósitos (sector A y E). Por supuesto, la escala de actividades de Incahuasi es masiva
comparada con la de este sitio.

116
C-067: Uchupampa 3
Coordenadas: 0378546 E
8569424 N

Se ubica 1.2 km de C-066 y a 300 m al este del Hotel Restaurante Mirador de Uchupampa.
Se encuentra en una pequeña quebrada. Tiene un área de 0.5 ha. Este sitio se encuentra bastante
deteriorado debido a deslizamientos de piedras y lodo. A pesar de ello, es posible distinguir dos
sectores.

Sector A: Esta ubicado al noreste del sitio, en la parte baja de la ladera norte que delimita
la quebrada donde se encuentra el sitio. Se trata de un conjunto de estructuras cuadrangulares
pequeñas conectadas por estrechos pasadizo y entradas ubicada en la esquina noreste del sitio. La
particularidad de este sector es que se encuentra construido íntegramente con adobes y mortero de
barro y tener un grueso enlucido de barro (Fig. 57). Algunos de los muros tienen nichos
cuadrangulares y trapezoidales. En la parte norte del sector parece haber existido un patio rodeado
por un muro que estaba asociado a una plataforma formando una especie de atrio. Este patio se
encuentra cortado por una acequia. La plataforma antes mencionada tiene nichos cuadrangulares
a modo de decoración. Esta área es similar a uno de los patios encontrados en el sector F de C-037
(Incahuasi). En la esquina noroeste del sector existe un conjunto de cuatro reciento cuadrangulares
cuyos muros perimétricos fueron aumentados en altura utilizando piedras cortadas y mortero de
barro.

117
Fig. 57: Muros hechos con adobes en el sector A de C-067.

Sector B: El sector se ubica en la parte baja de la quebrada y en parte de las laderas sur y
oeste que la delimitan. Se trata de varios recintos cuadrangulares, algunos asociados a depósitos,
construidos con piedras cortadas y mortero de barro. Estos recintos han sido seriamente afectados
por deslizamientos. Algunos muros presentan orificios para cañar de soporte de techos. En
superficie es posible encontrar fragmentos de cerámica tardía.

Es importante señalar que en el extremo sur del sitio es posible encontrar evidencia de dos
depósitos ubicados en fila. Uno de ellos se encuentra completamente enterrado por barro producto
de deslizamientos. Es posible que en esta área haya habido más depósitos, ahora enterrado por los
deslizamientos.

Este sitio es muy similar a C-066 y habría sido también una especie de centro
administrativo. El sector A parece haber sido un área muy restringida salvo por el área del patio,
donde debieron ocurrir diferentes ceremonias cívico/religiosas. El sector B, por otro lado, parece
corresponder más a un área doméstica.

118
C-068: Uchupampa 2
Coordenadas: 0378790 E
8569626 N

Se ubica 300 m al noreste de C-067, en el anexo de Uchupampa. Tiene un área de 0.5 ha.
El sitio se encuentra bastante deteriorado por ocupaciones modernas, que han usado gran parte de
este para la plantación de árboles (Fig. 58). Se trata de un sitio construido con piedras cortadas y
mortero de barro. Este consta de un conjunto de recintos cuadrangulares, algunos de ellos
asociados a depósitos. También hay evidencia de algunas cavidades en pisos y muros. En
superficie de halló cerámica tardía. Se trata de un sitio de carácter habitacional, aunque no queda
claro si solo tuvo esta función debido al mal estado de conservación.

Fig. 58: Árboles plantados en diversas partes del sitio C-068.

119
C-069: Uchupampa 1
Coordenadas: 0379128 E
8569689 N

Se ubica 300 m al este de C-068, en la parte baja de una ladera, en el anexo de Uchupampa.
Tiene un área de 0.1 ha. Se trata de un edificio rectangular con orientación noroeste–sureste. Este
está construido con piedras cortadas y mortero de barro. En el extremo noroeste es posible
encontrar una fila de 8 depósitos (Fig. 59). En la parte central del reciento, cerca pero no adosado
al muro perimetral norte, podemos encontrar una estructura cuadrangular asociada a una
plataforma. Esta sería un depósito. Lamentablemente, los deslizamientos de lodo han cubierta tanto
el sitio que no es posible saber si la plataforma se extiende del muro norte al sur. Fuera de la
estructura rectangular, adosado al muro sur en el extremo sureste, es posible encontrar otro posible
depósito.

Fig. 59: Depósitos cuadrangulares encontrados en C-069.

120
Es posible que hayan existido más reciento tanto dentro como fuera del perímetro de la
estructura principal. Sin embargo, grandes episodios aluviónicos han afectado bastante el sitio. Es
posible que este sitio se haya servido como tambo o puesto de control del tráfico del camino Inca.

C-070: Jacayita
Coordenadas: 0379829 E
8570764 N

Se ubica cerca al extremo sur del anexo de Jacayita, en el distrito de Pacarán, y a 200 m
del puente Catapalla. El sitio está localizado en la parte alta de la ladera oeste del cerro Jacayita.
El sitio ha sido afectado por deslizamientos. Solo se puede apreciar una estructura rectangular
asociada a una plataforma baja. Todo el sitio está construido de piedras cortadas y mortero de
barro. El camino estaría asociado a un tramo del camino Inca.

C-071: Quebrada Jacayita


Coordenadas: 0380203 E
8571122 N

Se ubica dentro del centro poblado de Jacayita, en la quebrada del mismo nombre. El sitio
ha sido gravemente afectado por la expansión del centro poblado. Es posible observar que algunos
muros han sido reutilizados en la construcción de casas y otros han sido desmontados para
construir corrales de animales. Solo queda en pie un depósito cuadrangular en la ladera este de la
quebrada.

C-072: Cerro Mal Paso


Coordenadas: 0381597 E
8572805 N

Se ubica 900 m al sur de la entrada a la agroexportadora Vallesol S.A.C. El sitio es


colindante a sus tierras de cultivo. El sitio se ubica al pie de la ladera sur del cerro Mal Paso. El
sitio ha sido gravemente afectado por deslizamientos, así como por actividad humana moderna.
Parte del sitio ha sido reutilizada como vivienda y corral de animales. El sitio se compone de un
grupo de estructuras cuadrangulares hechas de piedra cortada y mortero de barro. Algunos muros
han sido construidos utilizando adobes cuadrangulares. Además, es posible observar escalinata y

121
nichos trapezoidales en algunos muros. Un elemento particular es la construcción de una serie de
pequeñas plataformas en la ladera casi perpendicular del cerro. Estas plataformas al lado de un
orificio de 1.5 m por 0.8 (natural o tallado) en el cerro. Este ha sido modificado con piedras y
mortero de barro para darle forma trapezoidal. En la cima de las plataformas antes mencionadas,
es posible encontrar otro orificio en el cerro (Fig. 60).

Fig. 60: Cavidad en la ladera colindante con el sitio C-072.

Como se mencionó antes, este sitio se encuentra contiguo a una vivienda. Los habitantes
de esta nos dejaron tomar notas, pero se alarmaron cuando nos vieron tomar fotografías y nos
pidieron que no lo hagamos. Por esta razón no se pudieron fotografiar todos los detalles del sitio.

C-073: Socsi 1
Coordenadas: 0369167 E
8559024 N

Se ubica en el anexo de Socsi, distrito de Lunahuaná, en la margen norte del río Cañete.
Esta localizado 1.2 km al oeste del puente Socsi. El sitio está construido utilizando piedras de cerro

122
cortadas, cantos rodados y piedras de río de diferentes tamaños y mortero de barro. Este sitio se
divide claramente en dos sectores, separados por un muro.

Sector A: Este sector se encuentra al este del muro mencionado líneas arriba. En este sector
es posible encontrar tres patios con muros perimetrales. El más grande y limpio de ellos se ubica
adosado al muro que divide un sector del otro. Este mide 10 m x 20 m. Este tiene una plataforma
a modo de atrio tanto en su lado norte como oeste. Al este del patio es posible encontrar un recinto
rectangular y uno cuadrado formando una fila. Al este de estos último, encontramos un segundo
patio más pequeño (8 m x 6 m) circundado por depósitos cuadrados semisubterráneos. Cerca de la
parte central es posible observar la base de una vasija grande (2 m de diámetro) que debió estar
empotrada al suelo (Fig. 61).

Fig. 61: Base de vasija empotrada al suelo en el sector A de C-073.

Al norte del primer patio es posible observar dos patios contiguos muy similares en
dimensiones (8.5 m x 7 m). Ambos presentan una fila de depósitos ubicados al oeste (Fig. 62). Al
norte del patio más al oeste es posible observar un conjunto de recintos cuadrangulares cercanos a

123
la parte baja de la ladera del cerro que limita con el sitio. Algunos de estos recintos contienen
depósitos.

Fig. 62: Depósitos asociados a unos de los patios del sector A de C-063, construido con cantos rodados.

Sector B: Se ubica al oeste del muro que separa a los sectores. De trata de cuatro conjuntos
arquitectónicos. Dos de estos están organizados alrededor de patios pequeños (10 m x 8 m). Estos
están compuestos por recintos cuadrangulares, algunos de los cuales tienen depósitos subterráneos
individuales (Fig. 63) o un máximo de cuatro. En algunos de estos conjuntos es posible encontrar
evidencia de vasijas empotradas al piso más pequeñas (1.2 m de diámetro) y morteros o manos de
moler.

124
Fig. 63: Depósito rectangular dentro de los conjuntos arquitectónicos del sector B de C-073.

Este sitio es particular debido a muchas razones. Primero es el uso intensivo de piedras de
río para su construcción. Otro aspecto que resaltar son las áreas con depósitos asociadas a vasijas
en el suelo. Es claro que estas zonas fueron áreas de preparación o almacenaje de comida. La
evidencia sugiere que el sector A fue un sector donde ceremonias con varios participantes se
desarrollaron donde el consumo de alimentos era importante. Por otro lado, el sector B, el cual está
separado del primero por un muro, es un área más privada donde probablemente vivían un líder
local y miembros de su familia. Es posible que el sitio haya sido la residencia de algún líder local
donde también ocurrían actividades de tipo administrativo y ceremonial.

C-074: Socsi 2
Coordenadas: 0370407 E
8559671 N

Se ubica 300 m al norte del puente Socsi, en una pequeña quebrada. El sitio reportado por
Eberth Serrudo ha sido completamente destruido por maquinaria pesada. Al momento de nuestra
visita fue posible observar las huellas de las llantas de la maquinaria como los cortes realizados en

125
el cerro por esta. Al sur de donde debió encontrarse el sitio existe una pequeña casa hecha de
material precario que se encuentra dentro del terreno de una agroexportadora que siembra
mandarinas.

C-075: Lúcumo
Coordenadas: 0370814 E
8559955 N

Se ubica a 450 m al noreste de C-074 y 300 m al oeste de la antigua Cruz de Lúcumo. Este
sitio ha sido fuertemente afectado por la agroexportadora que es dueña del terreno aledaño. El área
donde se debió encontrar gran parte del sitio ahora es campo de cultivo de mandarinas. Solo pudo
observarse unos cuantos muros de piedras y mortero de barro en la ladera del cerro y un recinto
cuadrangular.

C-076: Hacienda Lúcumo


Coordenadas: 0370982 E
8560039 N

Se ubica a 200 m al este de C-075 y 70 m de la antigua Cruz de Lúcumo. Al igual que con
C-075, el sitio ha sido gravemente afectado por la agroexportadora y solo son visibles un par de
muros de contención.

C-077: Cerro Lúcumo 2


Coordenadas: 0372081 E
8560866 N

Se ubica 250 al noreste del restaurante Antojitos FabyLeo en el anexo de Lúcumo. Se trata
de un sitio bastante peculiar que consta de tres terrazas amplias en una quebrada bastante
empinada. Estas están hechas con piedras y mortero de barro. Es posible que estas terrazas hayan
sido construidas por motivos de protección, o como parte de mitigación de daños ante un
deslizamiento, en tiempo coloniales o republicanos. Sin embargo, en la esquina sureste del sitio,
es posible encontrar un conjunto de reciento cuadrangulares hechos con piedras cortadas y mortero
de barro. Dentro de ellos es posible encontrar óseos humanos, material textil y cerámica tardía de
estilo Guarco (Fig. 64). Estás han sido bastante saqueadas. Es posible que más construcciones

126
hayan existido en la parte baja de la quebrada; sin embargo, ya n existe evidencia de estos al ser
convertida esta área en campos de cultivo.

Fig. 64: Material textil y óseos humanos encontrados en C-079.

C-078: Cerro Lúcumo 1


Coordenadas: 0372729 E
8560873 N

Se encuentra 250 m al este del puente colgante de Paullo, en el anexo de Lúcumo. Se trata
de un sitio conformado por recintos cuadrangulares muy dañadas por episodios de deslizamiento
y por saqueos sistemáticos. Es posible que se trata de un área habitacional/doméstica. En superficie
pudo identificarse cerámica de pasta anaranjada y marrón rojiza pintada de negro que corresponden
al estilo Guarco.

C-079: Casalla
Coordenadas: 0373234 E
8561786 N

127
El sitio se ubica 1 km al noreste del Puente Paullo, dentro de la zona conocida como Casalla
en el margen derecho (norte) del río Cañete. El sitio cuenta actualmente con un área de 0.1 ha,
pero es claro que ocupó una mayor extensión. Este ha sido afectado por remociones de tierra que
buscaron crear campos de cultivo en la zona. El sitio está conformado por un grupo de recintos
cuadrangulares, semicirculares y circulares hechos con cantos rodados y mortero de barro (Fig.
65). Estos se tratarían de estructuras funerarias como las reportadas en C-049. En superficie pueden
observarse abundantes óseos humanos, destacando el fragmento de cráneo de un subadulto, y
fragmentos de cerámica tardía en abundancia.

Fig. 65: Estructura funeraria encontrada en C-079.

C-080: San Lorenzo


Coordenadas: 0373911 E
8565349 N

Se ubica 600 m al oeste del puente colgante de San Lorenzo, dentro de la zona conocida
con el mismo nombre, en la margen derecha del río Cañete. Este sitio ha sido casi destruido por
completo debido a recientes deslizamientos de lodo y piedras que, además, han destruido también

128
los campos de cultivo aledaños. Solo se encuentran visible unos dos conjuntos de estructuras
cuadrangulares hechas de piedras cortadas y mortero de barro. El primero consta de dos recintos
cuadrangulares (Fig. 66), uno de los cuales presenta divisiones internas y un depósito rectangular.
El segundo conjunto consta de un grupo de 4 depósitos cuadrado en fila. Al sur de estos es posible
hallar parte de un muro grueso que probablemente sirvió como muro perimetral.

Fig. 66: Recinto parte de uno de los conjuntos arquitectónicos de C-080.

C-081: San Lorenzo 2


Coordenadas: 0374228 E
8565952 N

Se ubica en una quebrada 700 m al noreste de C-080. Tiene un área de 0.5 hectáreas; sin
embargo, es posible que hayan existido más estructuras en el cono de deyección de la quebrada.
Lamentablemente, si estas existieron fueron completamente destruidas por la violencia de
recientes deslizamiento de lodo y piedras. El sitio consta de un conjunto de estructuras
cuadrangulares, algunas de las cuales parecen presentar cámaras subterráneas, hechas de mortero

129
de barro y mortero de barro (Fig. 67). Es posible, además, que hayan existido pequeños patios
asociados a estos recintos. Los deslizamientos parecen haber arrastrado mucho de los artefactos
de superficie. Es posible encontrar algunos fragmentos de cerámica tardía. Si bien es posible que
algunas de estas estructuras hayan sido recintos funerarios, la ausencia de óseos no nos deja
confirmar esta conjetura. Asimismo, es necesario mencionar que el sitio ha sido muy afectado por
el saqueo.

Fig. 67: Acceso a cámara subterránea hallada en C-081.

C-082: Quebrada Juan Croso


Coordenadas: 0375744 E
8567958 N

Se ubica en la quebrada del mismo nombre, del otro lado del río frente al cementerio de
Lunahuaná. El sitio está muy deteriorado debido a deslizamientos. Se trata de un conjunto de
recintos semisubterráneos de planta cuadrangular o semicircular construidos con mortero de barro
y piedras cortadas. En superficie puedo encontrarse cerámica tardía. Es posible que se trate de un
sitio habitacional.

130
C-083: Cerro Suero 5
Coordenadas: 0375894 E
8568371 N

Se trata de un segmento del camino Inca o qhapaq ñan. Es posible distinguir muros de
contención de piedras y mortero de barro sobre el cual se construyó el camino.

C-084: Cerro Suero 4


Coordenadas: 0376138 E
8568616 N

Se ubica 800 m al noreste de C-082. Se trata de un sitio muy afectado por deslizamiento y
la erosión misma del río. Es posible observar varios recintos cuadrangulares hechos con mortero
de barro piedras cortadas. Dentro de estos es posible observar silos subterráneos de planta circular.
Es posible que se trate de un sitio habitacional.

C-085: Cerro Suero 3


Coordenadas: 0376859 E
8569005 N

Se ubica en el margen derecho (norte) del río Cañete, en el anexo de Catapalla, distrito de
Lunahuaná. Esta muy carca a la línea de canopy (zip-lining o tirolesa) de Aventuras Lunahuaná
Park. El sitio ha sido afectado por deslizamientos recientes. Solo se puede apreciar algunos muros
de contención hechos con piedra cortado y mortero de barro.

C-086: Cerro Suero 2


Coordenadas: 0377694 E
8569783 N

Se ubica en la zona sur del anexo de Catapalla, distrito de Lunahuaná, aproximadamente 2


km al suroeste del Puente Catapalla. El sitio es conocido por albergar a “la momia de Suero”, “la
momia de Cerro Suero” o “la momia de Catapalla”. Vecinos de Catapalla encontraron el cuerpo
momificado de un individuo en el sitio el cual es conocido por dichos nombres. Este se encuentra,
aparentemente, en una cámara funeraria donde fue descubierto. El lugar en específico esta

131
resguardado por una choza de cañas y un cristal que evita el acceso de agentes externos a la cámara
funeraria.

Con 5.5 ha de extensión, este es uno de los sitios más extensos del área de estudio. Abarca
el área más baja de la quebrada donde se encuentra. Es posible dividirlo en 5 sectores:

Sector A: Se ubica en el extremo este del sitio. Se trata de un conjunto de estructuras


rectangulares subterráneas y semisubterráneas hechas con piedras cortadas y mortero de barro (Fig.
68). Se trataría de un conjunto de estructuras funerarias similares a las encontradas en C-047.

Fig. 68: Estructura funeraria rectangular encontrada en el sector A de C-086.

Sector B: Esta formado por cuatro conjuntos arquitectónicos. El primero, ubicado en la


parte central, consta de un patrio cuadrangular (25 m x 15 m) con orientación noroeste–sureste
rodeado de un muro perimétrico. En el centro es posible encontrar una estructura cuadrangular que
sería un ushnu (Fig. 69). Este patio esta circundado por tres edificios: (1) al suroeste, un edificio
con recintos cuadrangulares con depósitos cuadrado; (2) al noreste, un edificio con reciento
cuadrangulares en muy mal estado de conservación (posiblemente asociado a un patio más
pequeño) y (3) un edificio cuadrangular con depósitos cuadrados, posibles áreas de fogones, manos

132
de moler en superficie y una vasija grande (1.8 m de diámetro) empotrada en el suelo. Es posible
que se haya tratado de un área de preparación, procesamiento y/o almacenaje de alimentos.

Fig. 69: Patio con posible ushnu en el sector B de C-086.

El segundo conjunto arquitectónico se encuentra al sur del primero. Aquí es donde se


encuentra la choza que protege a “la momia de Suero”. Se trata de un aglutinamiento de estructuras
cuadrangulares hechas con mortero de barro y piedras cortadas. A pesar de que el conjunto está en
mal estado de conservación por los deslizamientos, es posible observar que muchas de estas
estructuras tienen cámaras subterráneas (Fig. 70). Además, hay presencia de depósito
cuadrangulares y pequeños patios con plataformas. Resalta, en el extremo sureste, la presencia de
dos rocas muy grandes (posiblemente se encontraba en el lugar antes de la construcción del sitio)
asociadas a una plataforma.

133
Fig. 70: Estructura cuadrangular con cámara subterránea en el sector B de C-086, si ilar a do de se e cue tra la o ia de
“uero .

El tercer conjunto arquitectónico se ubica al este del segundo. Consta de un grupo de


estructuras cuadrangulares con depósitos. Fue posible encontrar una vasija empotrada al suelo (80
cm de diámetro; Fig. 71). Se encontró en superficie gran cantidad de fragmentos de cerámica
tardía. Es posible identificar dos patios asociados a los recintos cuadrangulares, aunque estos son
más pequeños que el patio principal. Uno de ellos parece haber sido más restringido que le otro.

134
Fig. 71: Vasija empotrada al suelo, encontrada en el tercer conjunto arquitectónico del sector B de C-086.

El cuarto conjunto está conformado por varias estructuras dispersas ubicadas al norte del
primer conjunto. Consta principalmente de tres edificios cuadrangulares con depósitos y recintos
internos. Asimismo, resaltan algunas estructuras circulares que habrían tenido muros bajos de los
cuales solo se conservan las bases. Una de ellas es semisubterránea con una pequeña entrada con
dos escalones delimitada por dos piedras de 60 cm de alto (Fig. 72).

135
Fig. 72: Estructura circular subterránea encontrada en el cuarto conjunto arquitectónico del sector B de C-086.

Sector C: Se ubica al oeste del sector B. Este consta de un conjunto de estructuras


cuadrangulares con vértices redondeados que se encuentran sobre la ladera de un montículo natural
en el extremo oeste de la quebrada donde está el sitio. La particularidad de este conjunto de recintos
es que están construidos no sólo con piedras de cerro cortadas sino también con piedras de río (Fig.
73). Es posible que se traten de estructuras funerarias, aunque no hay mucha evidencia en
superficie que confirme esto. Es posible que esta diferencia se deba a diferencias identitarias (pudo
haber sido construido por o para un grupo social para quienes el uso de cantos rodados tiene un
carácter relevante) o cronológicas (pudo haber sido construido antes de la ocupación tardía del
sitio y corresponder a una tradición arquitectónica más temprana). Lamentablemente, la poca
presencia de materiales en superficie no nos permite definir claramente el porqué de esta
diferencia.

136
Fig. 73: Estructura cuadrangular hecha con piedras de río en el sector C de C-086.

Sector D: Se ubica en el extremo norte del sitio, sobre un montículo natural en el área
central de la quebrada. Está conformado por un edificio de planta rectangular alargada con recintos
cuadrangulares internos y algunos depósitos. Un segundo edificio rectangular más pequeño sin
recintos internos. Al norte de este es posible encontrar un conjunto de al menos tres recintos
cuadrados (posibles depósitos). Estos edificios pareces estar dispuesto al oeste y norte de una plaza
no delimitada en la cual es posible encontrar una pequeña plataforma rectangular (posible ushnu;
Fig. 74).

137
Fig. 74: Plataforma rectangular encontrada en el sector D de C-086.

Sector E: Se ubica en el extremo sur del sitio. Se trata de un sector construido con piedras
cortadas y mortero de barro, pero cuya mampostería es mucho más elaborada. Además, los
elementos decorativos están mucho mejor definidos (nichos cuadrados, enlucido de barro, etc.)
Está conformado por un patio central amurallado asociado a una plataforma a modo de atrio.
Dentro del mismo es posible encontrar algunos recintos rectangulares. Hacia el este, es posible
encontrar un conjunto de recintos cuadrangulares, rectangulares y posibles depósitos. Es claro que
este sitio fue construido por los Incas debido a las diferencias notadas en la complejidad de sus
mampostería y elementos decorativos.

138
Fig. 75: Vista general del sector E de C-086.

Es importante señala que, a 200 m del patio principal del sector B, es posible encontrar una
estructura ovoide delimitada por un muro pequeño (50 cm a 60 cm) con un acceso pequeño (Fig.
76). El piso es de lajas de piedra. Este tipo de estructura aislada no es la única reportada en esta
área. No ha sido posible definir con precisión la función de este tipo de estructuras, pero es posible
que hayan servido para ceremonias mágico-religiosas (ver descripción de estructura asociada a
sitio C-087).

139
Fig. 76: Estructura ovoide encontrada en la periferia de C-086.

C-087: Cerro Suero 1


Coordenadas: 0378154 E
8570145 N

Se ubica a 650 m al noreste de C-086 y 250 m al noroeste de la Casa de Campo Akllasqa


en el anexo de Catapalla, distrito de Lunahuaná. Tiene un área de 0.5 hectáreas. Se trata de un
conjunto de recintos cuadrangulares, plataformas y depósitos construido sobre la ladera del cerro.
Estas están construidas con piedras cortadas y mortero de barro. Uno de los recintos tiene como
base de muro una piedra rectangular de 1.5 m de ancho y 0.7 m de alto. Esta tiene un par de
cavidades circulares que parecen haber sido hechas por abrasión (Fig. 77). Además, es posible
encontrar un reciento adosado a la ladera del cerro con una entrada trapezoidal de 70 cm de alto y
una ventana pequeña rectangular a su derecha. Es similar a lo encontrado en C-047, aunque este
recinto es de mucho más fácil acceso que el de C-047. El sitio posee también un muro que va de
norte (ladera del cerro) a sur (perdiéndose en los modernos campos de cultivo). Es posible que, al
igual que C-026, se trate de un sitio de control de tránsito de personas. El muro mencionado habría
servido para esto.

140
Fig. 77: Piedra con cavidades circulares encontrada en C-087.

A 30 m del muro oeste del sitio es posible encontrar un recinto con forma de D, con un
acceso pequeño (Fig. 78). Este estaba delimitado por un muro pequeño (50 cm de altura) hecho
con piedras cortadas y mortero de barro. El piso fue construido utilizando lajas de piedra. En la
parte norte existe una gran piedra (2.5 m x 2 m) que parece haber sido cortada y aplanada en su
cara superior. Esta presenta petroglifos en esta cara entre los que destacan seres zoomorfos y
antropomorfos. Por estas características, es posible sugerir que la función de esta estructura fue de
carácter ceremonial, donde se realizaban actividades de carácter mágico-religioso.

141
Fig. 78: Estructura con planta en D y piedra con petroglifos encontrada en C-087.

C-088: Cantagallo
Coordenadas: 0378877 E
8570755 N

Se ubica 800 m al oeste del Puente Catapalla, en el anexo del mismo nombre (distrito de
Lunahuaná). El sitio ocupa casi toda la parte baja de la quebrada Cantagallo y tiene un área de 2.5
ha. Este sitio ha sido afectado por deslizamiento de lodo que han lavado gran parte del sitio y
probablemente enterrado la parte oeste del mismo. Se trata de un aglutinamiento de recintos
cuadrangulares hechos con piedras cortadas y mortero de barro. Muchos de los muros aun
conservar el enlucido de barro. Es importante señalar que algunos de los recintos parecen haber
tenidos dos plantas de alto. Se pudo identificar tres patios: el primero se encuentra en la parte norte
del sitio y consta de un área abierta cuadrangular (10 m x 15 m) circundado por una plataforma en
tres de sus lados, a modo de atrio (Fig. 79). El segundo se encuentra muy cerca a este, hacia el
oeste. Se trata de un patio más restringido con una forma poligonal irregular. Este está asociado a
posibles estructuras funerarias encontradas al norte, en la ladera del cerro. Finalmente, el tercer

142
patio se ubica en la parte central del sitio. Este solo cuenta con una plataforma a modo de atrio en
su lado norte. Este último patio, por su ubicación, debió haber tenido un acceso más restringido.

Fig. 79: Patio con plataforma encontrado en C-088.

Un dato interesante por notar es la presencia de nicho cuadrangulares en muchas paredes.


Mientras algunos aún son visibles, otros muestran evidencia de haber sido tapados usando piedras
pequeñas y barro (Fig. 80). También es posible encontrar pasillo con escalinatas y entradas
trapezoidales y varias áreas del sitio. Por otro lado, es menester mencionar que el primer patio
descrito está asociado a áreas de almacenamiento representado no solo por depósitos
cuadrangulares sino por grandes vasijas empotradas al suelo. Si bien no se pudo encontrar las bases
de estas vasijas, se halló las improntas y depresiones donde debieron estar ubicadas. Fue posibles,
además, encontrar muros de contención en la parte media de la ladera al norte del sitio.

143
Fig. 80: Nichos tapados con piedras y barro en C-088.

Finalmente, debemos decir que hay gran cantidad de lodo cubriendo el sitio producto de
deslizamiento. Es posible que muchos de los recintos cuadrangulares hayan sido unidades
habitacionales o áreas de actividad. Sin embargo, la poca presencia de material en superficie no
nos permite confirmar esto. Los pocos fragmentos en superficie corresponden al estilo Guarco.

C-089: Cerro Totorita


Coordenadas: 0379064 E
8571175 N

El sitio se ubica 300 al oeste del Hospedaje Castillo de Lunahuaná, en el anexo de


Catapalla, distrito de Lunahuaná. Se trata de un conjunto de muros de contención hecho con
piedras cortadas y mortero de barro. Estos muros formar terrazas angostas. El sitio ha sido
gravemente afectado por deslizamiento. Hay evidencia de depósitos agrupados en filas que, sin
embargo, han sido gravemente afectados por deslizamientos de piedras.

144
C-090: Laderas de Catapalla
Coordenadas: 0379997 E
8571898 N

Se ubica 200 m al oeste de Catapalla, distrito de Lunahuaná. El sitio está asociado al camino
Inca, el cual pasa al lado (Fig. 81). Se trata de un conjunto de recintos cuadrangulares hechos con
mortero de barro y piedras cortadas. Se halló cerámica tardía en superficie. Es probable que este
sitio haya sido un puesto de descanso para quienes se trasladaban por el camino. La ausencia de
elementos de control de tránsito (muros) descartan la idea que se trate de un puesto de control.
Debido a su estado de conservación es muy difícil determinar una función específica.

Fig. 81: Camino delimitado con piedras que pasa al lado de C-090.

C-091: Quebrada Higuerón


Coordenadas: 0380401 E
8572094 N

Se ubica 200 m. al norte del hospedaje La Estancia en el anexo de Catapalla, distrito de


Lunahuaná. El sitio ha sido gravemente afectado por la remoción de tierras para tierras de cultivo.

145
Sin embargo, es posible encontrar dos conjuntos arquitectónicos aislados. El primero (donde se
tomaron las coordenadas GPS) ha sido gravemente afectado por la plantación de tunas que se han
hecho sobre el sitio (Fig. 82). Sin embargo, es posible distinguir aún algunos recintos
cuadrangulares hechos de piedras cortadas y mortero de barro. Además, algunos de los muros
tienen nichos cuadrangulares. El segundo conjunto se ubica 260 m al oeste del primero. Este consta
de un recinto cuadrangular con entrada trapezoidal (hecha con un dintel de madera; Fig. 83). Este
parece haber estado asociado a otro reciento que ha sido destruido.

Fig. 82: Parte de C-091 afectada por la plantación de tuna.

Este sitio ha sido muy afectado por la presencia moderna en la quebrada donde se ubica.
La evidencia no nos permite identificar una posible función para el primer y tercer conjunto. El
segundo debió tratarse de un complejo de depósitos aislados como los vistos en C-058.

146
Fig. 83: Recinto cuadrangular con entrada trapezoidal en C-091.

C-092: Cerro Riverón


Coordenadas: 0381064 E
8572917 N

Se ubica 1 km al noreste del hotel La Confianza, en el extremo norte del anexo de Catapalla,
distrito de Lunahuaná. Tiene un área de 1.3 ha. Este sitio puede dividirse en dos sectores
claramente definidos.

Sector A: Se ubica al oeste del sitio y consta de dos conjuntos arquitectónicos. El primero
se encuentra al oeste y está en muy mal estado de conservación. A pesar de ello, es posible apreciar
dos muros hechos con piedras cortadas, adobes cuadrangulares y mortero de barro (Fig. 84) que
habrían formado un edificio cuadrangular en la parte baja de la ladera del Cerro Riverón. Además,
es posible observar la presencia de posibles depósitos cuadrangulares.

147
Fig. 84: Muro con técnica constructiva mixta en el sector A de C-092.

El segundo conjunto se encuentra mejor preservado, aunque parte de su sección este parece
haber sido cortada por campos de cultivo modernos. Este consta de un edificio cuadrangular con
un patio interior en su parte este. Al oeste del patio es posible encontrar varios recintos
cuadrangulares. En algunos de estos es posible encontrar depósitos cuadrangulares.

Este sector se encuentra cerca de 150 m al este del sector B. la mampostería de este sector,
así como los elementos decorativos (nichos, enlucido) se encuentran mejor conservados y muestras
una mayor inversión de mano de obra. Es posible que este sector haya sido un enclave Inca donde
un pequeño número de oficiales residía y realizaban diferentes actividades.

Sector B: Se ubica al este del sector A, en la parte baja de una pequeña quebrada. Al igual
que C-088, consta de un aglutinamiento de reciento cuadrangulares. Si bien el material
constructivo predominante es la piedra cortada y el mortero de barro, también es posible encontrar
muros hechos parcialmente con adobes cuadrangulares y tapia (esta última con mucha menos
frecuencia). Otra diferencia clave es la utilización de plataformas en diversas áreas que dan mayor
elevación a algunas zonas (Fig. 85). Por último, es posible encontrar un patio en la parte este del

148
sector. Al igual que otros patios en otros sitios, este está asociado a una plataforma que habría
funcionado como atrio.

Fig. 85: Plataforma encontrada en un área de circulación en el sector B de C-092.

En la parte oeste del sector, en la ladera del cerro, es posible encontrar un conjunto de
estructuras funerarias cuadrangulares (Fig. 86). Estas son similares al patrón encontrado en C-034,
C-054 y el sector F de C-037 (Incahuasi). Es decir, se trata de cámaras de forma trapezoidal
construidos con tes muros apoyados en la ladera del cerro. Estos están asociados a plataformas.

149
Fig. 86: Vista general de área con estructuras funerarias en el sector B de C-092.

Por otro lado, en la parte central es posible encontrar una estructura circular similar a las
halladas en C-086 y C-087 (Fig. 87). Sin embargo, la estructura en este sitio muestra diferencias
sustanciales. Primero, no se encuentra aislada sino en la parte central del sector. Segundo, no se
encuentra expuesta sino dentro de un recinto cuadrangular. Tercero, tiene una forma circular
bastante regular a diferencia de la forma irregular o de D reportada en otros sitios. Por último, el
muro que lo delimita está construido por adobes rectangulares dispuestos de forma vertical. Si bien
es claro que guarda similitud con las otras dos estructuras similares reportadas (no solo por la
forma sino por el piso empedrado), es claro que tiene diferencias significativas.

150
Fig. 87: Estructura circular delimitada por adobes encontrada en el sector B de C-092.

Este sitio tiene similitudes con sitios como C-073 o C-088, es claro que también tiene
similitudes con sitios como C-067. A diferencia de otros sitios con estructuras cuadrangulares
aglutinadas donde la presencia Inca parece haber está representada por algunos elementos
decorativos imitados o por la presencia de claro sectores Inca, este sitio para haber sido construido
con una clara influencia Inca que va desde los materiales constructivos hasta la presencia de nichos
y entradas trapezoidales en algunos lugares.

151
CAPÍTULO 7: LAS RESIDENCIAS DE ÉLITE Y LAS INSTALACIONES
ADMINISTRATIVAS INCA

1. Datasets para el análisis

El resultado del reconocimiento de la zona de estudio nos permitió reconocer 92 sitios


arqueológicos (Anexo 2). De estos, 68 corresponden a ocupaciones del Horizonte Tardío (Tabla
1). De estos sitios, se escogieron 32 para el modelado de la organización territorial tardía en la
zona de estudio. Esta elección se basó en dos consideraciones fundamentales: función del sitio y
estado de conservación. Si bien somos conscientes que esto en sí mismo representa un sesgo
muestral, creemos que nuestro modelo se basa en los datos disponibles. Asimismo, a medida que
nuevas evidencias surjan con nuevas investigaciones, nuestro modelo puede ser replanteado
incorporando nuevos datos. Lo que pretendemos es dar una primera propuesta sobre la
organización territorial del área de estudio que nos permita desarrollar nuevas líneas de
investigación en el futuro.

Antes de señalar las características de los sitios escogidos para nuestro análisis, es
importante señalar el caso de dos sitios. C-001 (Fortaleza de Ungará) y C-012 (Espíritu Santo de
Palo) quedaron fuera de nuestro análisis debido a que, a nuestro criterio, estos tendrían mayor
relación con los asentamientos del valle bajo que los del valle medio. En el caso de C-001, el sitio
fue construido utilizando principalmente tapia. Si bien la tapia ha sido utilizada también en algunos
asentamientos del valle medio, esta no es en ninguno de los casos el material predominante. Por el
contrario, el uso de tapia es raro y correspondería a las fases de construcción más tardías en muchos
de los sitios. Por otro lado, C-001 parece haber sido un sitio de vigilancia visual y de protección
que se evidencia por la presencia de tres murallas. Esto sugiere que se trata de un sitio cuya
principal función fue detectar el avance de invasores de la sierra y detener su avance.

152
Tabla 1: Sitios pertenecientes al Periodo Prehispánico Tardío en el área de estudio.

153
El caso de C-012 es ligeramente diferente. Este sitio es un sitio multicomponente que
parece haber mantenido una larga tradición funeraria desde el Intermedio Temprano hasta la
presencia Inca. Debido al saqueo del sector funerario, es difícil tener un control cronológico de las
estructuras funerarias. Por otro lado, la destrucción del sitio por la construcción de una antena hace
imposible confirmar si realmente algún sector tuvo una función administrativa. Sin embargo, su
conexión visual con C-001 y con otros sitios cercanos al centro poblado de Herbay sugiere que, al
menos durante su ocupación tardía, este estuvo mucho más relacionados con los asentamientos del
valle bajo que con los del valle medio.

Los sitios escogidos para nuestro análisis fueron divididos en dos grupos: residencias de
élite e instalaciones imperiales Inca. Consideramos que estos sitios fueron lugares relevantes desde
los cuales líderes y autoridades toman decisiones respecto a los territorios que administraban.
Además, en estos lugares se llevaron a cabo actividades masivas que congregaban a grupos
importantes de personas. Es posible que estas ceremonias hayan tenido una naturaleza mágico-
religiosa, pero consideramos que otro tipo de actividades seculares. Debido a la distinta naturaleza
de los dos grupos seleccionados, el análisis se realizó de forma individual para cada dataset.

2. Residencias de Élite

Un total de nueve sitios arqueológicos corresponder a este tipo de asentamientos (Tabla 2).
Estos se encuentran en diferentes secciones del valle medio de Cañete. Estos sentamientos varían
mucho en dimensiones y pueden tener varios sectores. Sin embargo, estos tienen un patrón bastante
definido: Se trata de varios conjuntos de recintos cuadrangulares dispuestos alrededor de uno o
más patios. Al menos uno de los patios está directamente asociados a áreas de almacenaje,
procesamiento y preparación de alimentos (fogones, vasijas grandes empotradas al suelo,
depósitos, manos de moler en superficie, etc.). Estos asentamientos son construidos principalmente
con piedras cortadas y mortero de barro, aunque en algunos de ellos es posible identificar otros
materiales constructivos como piedras de río, adobes cuadrangulares y tapia.

154
Tabla 2: Residencias de élite (en amarillo se resalta el complejo Lunahuaná/Patapampa).

Otro elemento importante presente en casi todos estos asentamientos son áreas con
estructuras funerarias. Estas están presenta cerca de las laderas de los cerros. Algo interesante es
que el patrón funerario no siempre es el mismo en todos los sitios. Incluso, en algunos casos,
pueden encontrarse las dos tradiciones funerarias identificadas en el mismo sitio.
Lamentablemente, muchos de estos contextos funerarios han sido saqueados y solo es posible
encontrar óseos dispersos.

La característica más importante, sin embargo, es la imitación de elementos arquitectónicos


Inca. Entrada y nichos trapezoidales pueden encontrarse en algunas zonas de estos asentamientos.
Además, en algunos casos, los patios tienen un ushnu en el centro. La razón para argumentar que
se trata de imitaciones es la diferencia en la calidad de las construcciones. Mientras que en los
sitios de clara filiación Inca es posible encontrar una mampostería ordenada con piedras medianas
y grandes dispuestas siguiendo un orden de tamaño, los elementos Inca en las residencias de élite
suelen estar construidos utilizando una mampostería más irregular; con piedras pequeñas y
medianas. Debemos aclarar, sin embargo, que esto no significa necesariamente que los residentes
de estos asentamientos de élite hayan decidido, por voluntad propia, incorporar elementos Inca.
Lo que si se revela es que existía una mayor inversión de mano de obra y atención al detalle en
algunos asentamientos, asociados a actividad y presencia directa de los Incas.

155
El anexo 4 muestra un mapa comparativo de los asentamientos considerados como
residencias de élite. Es importante mencionar que varios de estos asentamientos han sido afectados
por actividades modernas (construcción de vías asfaltadas, reut5ilización de espacios por los
actuales habitantes, expansión de los límites agrícolas, deslizamientos, etc.). El más afectado, sin
embargo, ha sido C-025. Este asentamiento solo mantiene algunos pocos edificios en pie debido
al crecimiento del área agrícola al encontrarse este dentro de una agroexportadora. Otros elementos
arquitectónicos aislados y apilamientos de piedras con mortero sugieren que el sitio tuvo una
mayor expansión. Lamentablemente, muchos de estos elementos no pudieron ser mapeados
adecuadamente ante la negativa de los arrendatarios de poner desplazarnos por los campos de
cultivo. A pesar de ello, consideramos que el asentamiento tiene algunas características que
permiten considerarlo una residencia de élite durante el Horizonte Tardío: Imitaciones de nichos
trapezoidales, patios con plataformas a modo de atrio, áreas de almacenamiento y posible
procesamiento de alimentos, etc.

Algo importante de notar es que los asentamientos que parecen tener mayores dimensiones
se encuentran al margen derecho del río Cañete. Creemos que, más que ser una preferencia o
planeamiento de los constructores, esto corresponde al uso actual de la tierra en el valle. El margen
derecho del río es más estrecho que el izquierdo. En algunas zonas, incluso no es posible
desplazarse por la erosión causada por el cauce del río. Esto originó que la actual vía Cañete –
Yauyos se encuentre, en la mayoría de su recorrido, en el margen izquierdo. Esto ocasionó que la
población moderna se concentrara principalmente en los alrededores de la vía. Creemos que, por
estas razones, los asentamientos en la margen derecha, y en general los más alejados de la vía
Cañete – Yauyos, mantienen un mejor esta de conservación. Esto podría implicar que los
asentamientos más afectados tuvieron áreas mucho mayores que lo que puede observarse en la
actualidad, aunque no existe evidencia disponible para corroborar esto.

Finalmente, es importante notar que los sitios C-060, C-061, C-062 y C-063 pertenecen a
los que hemos denominado el complejo Lunahuaná/Patapampa. Líneas abajo explicaremos mejor
cómo se definió este complejo. Por ahora, es importante mencionar que, exceptuando C-063, estos
sitios tienen a una vía asfaltada hacia su lado oeste, la que ha cortado parte de los mismos. De igual
manera, C-061 tiene, además, el cementerio actual de Lunahuaná al oeste y, según reportan algunos
habitantes, existían algunas edificaciones arqueológicas en dicha área.

156
3. Instalaciones Imperiales Inca

Hemos denominado instalaciones imperiales Inca a un grupo de diferentes asentamientos


con clara filiación Inca (Tabla 3). Esta filiación, sin embargo, fue determinada solo por las
características de la arquitectura (mampostería fina, uso de adobes cuadrangulares, entradas y
nichos trapezoidales, enlucido de barro grueso, pintura mural, etc.). La cerámica Inca es escasa en
el valle medio de Cañete y por tanto su presencia o ausencia no es un buen indicador de la
ocupación Inca. Estos asentamientos se encuentran en distintas áreas del valle medio de Cañete,
algunos asociados al camino Inca o qhapaq ñan. Las instalaciones imperiales Inca fueron divididas
en cuatro subtipos de asentamientos por su morfología y posible función.

Tabla 3: Instalaciones administrativas Inca.

157
a. Complejos de Depósitos

Se trata de asentamientos pequeños que constan de al menos una fila de depósitos de planta
cuadrada asociados a un espacio rectangular. El anexo 5 muestra un mapa comparativo de los
complejos de depósitos identificados en el área de estudio13. Estos estas construidos utilizando
piedras cortas y mortero de barro. La cantidad de depósitos varía, así como las dimensiones de
estos. Estos complejos se ubican en la ladera de los cerros. Su ubicación les permite tener una gran
visibilidad de secciones del valle medio. Esta característica es bastante interesante ya que no solo
permite ver el valle desde su ubicación, sino que les permite ser visto desde diversos puntos del
valle.

b. Tambos

Hemos denominado tambo a un grupo de asentamientos que tienen, como mínimo, un patio
amurallado, un conjunto de depósitos y recintos cuadrangulares asociados al patio. Este subtipo de
sitios es el que presenta mayor variabilidad, como puede observarse en el anexo 6. Algunos de
ellos presentan gran cantidad de depósitos dispuestos en filas (C-020), mientras que otros pueden
presentar estructuras rectangulares alargadas decoradas con nichos trapezoidales (C-008). Sin
embargo, todos los sitios presentan las características principales mencionadas arriba.

La función de estos sitios estuvo estrechamente vinculada al sistema vial en la zona, aunque
no siempre es posible encontrar secciones del camino cerca. Estos sitios funcionaron,
posiblemente, como puestos de descanso y abastecimiento para oficiales o mensajeros que se
trasladaban por el sistema vial. Es posible, también, que hayan servido como puestos de control
del tránsito.

13
C-018 y C-019 no pudieron ser mapeados por inconvenientes logísticos. En el caso de C-071, se decidió no mapear
el asentamiento debido a su estado de conservación. Solo queda visible un depósito. Sin embargo, los habitantes
del pueblo de Jacayita informaron que existieron más de estos depósitos dispuestos en fila. En el caso de C-048, el
sitio fue identificado en 2019 pero no pudo ser mapeado. Posteriormente a la pandemia de COVID-19, regresamos
con la intención de generar un mapa del sitio, pero este había sido convertido en una especie de cobertizo,
cubriéndolo con estructuras de madera y cemento.

158
c. Centros Administrativos Locales

Estos asentamientos se caracterizan por tener tres sectores definidos: (1) un área de
actividades administrativas asociadas a un patio con plataforma, (2) un área habitacional o de
residencia y (3) un conjunto de depósitos. Existen áreas sin construcciones entre estos sectores que
probablemente formaban calles. Estos sitios no son muy grandes y la parte interna de los sectores
parece haber estado bastante restringida. El anexo 7 muestra un mapa comparativo de los
asentamientos pertenecientes a este subtipo. El único sector que tiene espacios amplios que
probablemente no estaba techados es donde se encuentran los depósitos. Estos asentamientos están
construidos con piedras cortadas y mortero de barro. Muestran una mampostería ordenada y
planificada. También resalta el uso de tapia y adobes, llegando incluso a construirse áreas enteras
solo con adobes (el cual es el caso de C-067).

Estos sitios fueron lugares administrativos donde probablemente se controlaba y


monitoreaba el pago de tributos en la forma de producto agrícolas. Estos centros debieron
administrar secciones específicas del valle y debió tener un número específico de tributarios. Es
probable, además, que este haya sido el lugar donde se planificaba la realización de obras de
infraestructura (creación o limpieza de canales, expansión del área agrícola, etc.). Además, estos
sitios debieron tener un limitado número de oficiales y sirvientes viviendo perennemente en ellos.

d. Centro Administrativos Regionales

Este subtipo está compuesto por un solo sitio: C-037 o Incahuasi. Este sitio tenía áreas
exclusivas de vivienda para oficiales Inca, y quizás locales, y un gran número de trabajadores
encargados del mantenimiento del sitio y de servir a los oficiales. La cantidad de depósitos en este
sitio es masiva y probablemente el destino de estos productos eran otras regiones distantes o Cusco,
capital del imperio. Es posible que haya existido un flujo constante de productos entre los centros
administrativos locales, los complejos de depósitos e Incahuasi, dando desde este último como
hacia el mismo. Con sus 30 ha de extensión, Incahuasi es por mucho el asentamiento más grande
del valle medio de Cañete, seguido de C-086 con tan sólo 5 ha. Esto evidencia un control muy
centralizado por parte de los Incas de esta región.

159
CAPÍTULO 8: ANÁLISIS TERRITORIAL DE LAS RESIDENCIAS DE ÉLITE

1. Complejos Arqueológicos

El primer paso en nuestro análisis fue definir complejos arqueológicos. Hemos defino así
al grupo de asentamientos que, por su cercanía y características, posiblemente hayan sido parte de
un solo conjunto o que sus funciones hayan estado estrechamente ligadas unas con otras. Aunque
la definición de sitio arqueológica parece bastante clara, lo cierto es que se trata de una categoría
bastante arbitraria (Drennan et al. 2003; Peterson y Drennan 2005). ¿Es un sitio arqueológico lo
mismo que una comunidad? O, en otras palabras, ¿pueden varios sitios arqueológicos ser parte de
una misma comunidad? La respuesta a estas interrogantes no es sencilla y dependerá de
particularidades específicas de la región donde nos encontramos trabajando (Peterson y Drennan
2011). Por esta razón, es importante buscar identificar unidades espaciales o territoriales que sean
socialmente significativas.

Para el caso de las residencias de élite, se elaboraron zonas de amortiguamiento y caminos


de menor costo utilizando ArcGIS. Como resultado, pudimos identificar un complejo arqueológico
que se denominó Lunahuaná/Patapampa (Fig. 88). Este está conformado por los sitios C-060, C-
061, C-062 y C-063 en la zona de Lunahuaná pueblo. Un factor importante para considerar a los
cuatro sitios como parte de un solo complejo es la presencia de C-064 o Muyllucamac. Como
Carlos Campos (2015) señala, este sitio fue una huaca local, un lugar sagrado donde se realizaban
ofrendas a una deidad. Los cuatro sitios del complejo Lunahuaná/Patapampa se encuentra en las
laderas del cerro en cuya cima se encuentra C-064. Esto no solo es evidencia de una clara filiación
entre los sitios sino, además, de una profunda relación entre estos. Una vez identificado este
complejo, se procedió con el análisis.

160
Fig. 88: Mapa de ubicación del complejo arqueológico Lunahuaná/Patapampa.

2. Agrupamientos de Asentamientos

Para continuar con nuestro análisis, era fundamental observar si se podían encontrar
agrupamientos de asentamientos. A diferencia de los complejos arqueológicos, estos
agrupamientos representan la presencia de unidades territoriales mucho más amplias. Por ello,
identificar posibles agrupamientos de residencias de élite permitirá entender mejor el rol de estos
asentamientos en el sistema de asentamientos del valle medio de Cañete.

El primer análisis realizado fue el de Vecino Más Cercano Promedio (Average Nearest
Neighbor) utilizando ArcGIS (Fig. 89). El valor del índice de vecino más cercano que nos arrojó
el análisis fue de 1.45 con un valor de p de 0.001. Esto significa que podemos afirmar, con un
99.99% de confianza, que el patrón de las residencias de élite corresponde a uno disperso. En otras
palabras, estos asentamientos fueron planificados para encontrarse separados unos de otros por
una distancia más o menos similar entre estos.

161
Fig. 89: Resultados del análisis de vecino más cercano promedio.

Como mencionamos en el capítulo 5, la realización de un análisis de Vecino Más Cercano


Promedio supone ciertas suposiciones que pueden ser un poco problemáticas. Por este motivo,
decidimos realizar una Superficie de Kernel con este dataset que nos permita identificar
visualmente la presencia de posibles agrupamientos de residencias de élite (Fig. 90). Nuestro
resultado confirmó los resultados de nuestro primer análisis. Salvo por los sitios del complejo
Lunahuaná/Patapampa, no es posible observar agrupamientos claros de residencias de élite.
Asimismo, la Superficie de Kernel nos permitió observar la clara ausencia de asentamientos de
este tipo en los anexos de Langla y Jita.

162
Fig. 90: Mapa de superficie de Kernel de las residencias de élite.

3. Modelos de la Organización Territorial Local

Una vez descarta la presencia de agrupamientos de residencias de élite se procedió a


realizar el modelo de la organización territorial de estos asentamientos. Este modelo partió desde
la suposición que estas residencias de élite fueron lugares centrales desde los cuales líderes locales
toman decisiones y controlaban determinadas áreas del valle medio de Cañete. Esta conjetura está
sustentada en la evidencia disponible. Por un lado, estos asentamientos presentan características
recurrentes que incluyen posibles áreas públicas y habitacionales. Además, es claro que existió

163
una mayor inversión de mano de obra en la construcción de estos asentamientos. En otras palabras,
se necesitó de cierto control sobre la mano de obra disponible para el control, mantenimiento y
crecimiento de estos asentamientos. Esto es evidencia de la importancia de estos.

Por otro lado, nuestros resultados iniciales apoyan nuestra conjetura sobre la naturaleza e
importancia de estos asentamientos. El análisis de Vecino Más Cercano Promedio confirma lo que
visualmente puede inspeccionarse con las Superficies de Kernel: los asentamientos fueron
planificados para ser construidos a intervalos más o menos similares. Esto sugiere que,
efectivamente, estos asentamientos funcionaron como lugares de control y administración de un
determinado territorio.

Nuestro modelo buscó identificar el posible territorio administrado por cada residencia de
élite. Para ello, se consideró como el costo de movimiento como un elemento fundamental para el
control y administración de un territorio. Así, se construyeron polígonos de Thiessen cuyos límites
fueron establecidos por los puntos cuyo coste de movimiento era similar entre dos residencias de
élite. El resultado puede apreciarse en la Fig. 91.

Fig. 91: División territorial basada en las residencias de élite como centros administrativos.

164
CAPÍTULO 9: ANÁLISIS TERRITORIAL DE LAS INSTALACIONES
ADMINISTRATIVAS INCA

1. Complejos Arqueológicos

Al igual que con las residencias de élite, el primer paso en el análisis de las instalaciones
administrativas Inca fue la identificación de complejos arqueológicos. A diferencia de las
residencias de élite, en este caso pudimos identificar tres complejos arqueológicos (Fig. 92).

Fig. 92: Complejos arqueológicos identificados en las instalaciones administrativas Inca.

Complejo Arqueológico Concon

Este se ubica en el anexo de Concon, distrito de Lunahuaná, y comprende a los sitios C-


018, C-019 y C-020. Si bien el sitio C-017 quedó fuera del análisis debido a su pobre estado de
conservación, es importante señalar que este sitio también habría sido parte del complejo. Además,

165
es importante notar que María Rostworowski, al visitar el área en la década de 1970, consideró a
todos estos asentamientos como parte de una sola unidad, aunque para ella esto habría sido parte
del pueblo de Limas (Rostworowski 2004, 108). Lo mismo es cierto para el caso del catastro
elaborado por Carlos Williams y Manuel Merino (1974). Esto confirmaría que los asentamientos
identificados en el anexo de Concon habrían sido parte de una misma unidad.

Complejo Arqueológico Paullo

Ubicado en el anexo de Paullo, distrito de Lunahuaná, este complejo está conformado por
los sitios C-042 y C-043. Este se encuentra bastante cerca a Incahuasi. Es posible que también
incluya a otros sitios en el anexo de Paullo que, por su estado de conservación no fueron incluidos
en el análisis.

Complejo Arqueológico Uchupampa

Está conformado por los sitios C-067, C-068 y C-069 en el anexo de Uchupampa, distrito
de Lunahuaná. Este complejo incluye a C-067, sitio donde se reportó la construcción de un sector
utilizando sólo adobes cuadrangulares y mortero de barro.

2. Agrupamientos de Asentamientos

Una vez identificados los complejos arqueológicos, se procedió con la identificación de


agrupamientos. En este caso, no fue posible realizar un análisis de Vecino Más Cercano Promedio
debido a la naturaleza de los sitios que conforman el dataset. Las instalaciones administrativas Inca
están compuesta por cuatro subtipos asentamientos. Cada uno de estos posee particularidades que
le brindan una función bastante específica. La ubicación de un asentamiento está muy ligada a su
función. En ese sentido, es posible afirmar que la forma en que se distribuyen los complejos de
depósitos no es la misma a la de los tambos o centros administrativos. Por estas razones, se descartó
la realización de este tipo de análisis.

Las Superficies de Kernel que se elaboraron mostraron la presencia de cuatro posibles


agrupamientos (Fig. 93). Es importante notar que los sitios C-058 y C-033 no están incluidos
dentro de algún agrupamiento. Asimismo, es importante señalar que el sitio de Incahuasi (C-037)
166
queda cerca al límite del agrupamiento 3. Esto parece contraintuitivo, teniendo en cuenta la
jerarquía que debió tener un asentamiento como Incahuasi en el valle medio de Cañete. Si bien las
Superficies Kernel nos permiten observar posibles agrupamientos de sitios, no nos permite
entender porque estos sitios estaban agrupados de tal manera. Por ello, decidimos continuar nuestro
análisis explorando otras formas que nos permitan identificar agrupamientos.

Fig. 93: Superficie de Kernel hecha en base a las instalaciones administrativas Inca. En verde la ubicación de los sitios y los
posibles agrupamientos.

Como parte final del proceso de identificación de agrupamientos, se procedió a realizar un


análisis de intervisibilidad. La visibilidad del asentamiento debió ser un rasgo tomado en cuenta
en el proceso de planificación de los asentamientos construidos por los Incas. Estudios como el de
167
Elizabeth Arkush en la cuenca del Lago Titicaca evidencian las importancia de la visibilidad para
la construcción de asentamientos (Arkush 2018; Arkush y Ikehara 2019). Luego de haber
identificado el punto con mejor visibilidad de cada sitio, se procedió a identificar agrupamientos
de sitios basándonos en sus relaciones de intervisibilidad. Se pudieron identificar 4 agrupamientos
(Fig. 94). Estos son básicamente los mismos a los identificados utilizando las Superficies de
Kernel, excepto por el agrupamiento 3. En ambos casos, el agrupamiento 3 difiere en la cantidad
de sitios que los conforman. Además, es importante señalar que, en el caso de las relaciones de
intervisibilidad, Incahuasi (C-037) y el complejo arqueológico Paullo no habrían tenido alguna
relación con alguna otra instalación administrativa Inca ni entre sí.

Fig. 94: Agrupamientos de instalaciones administrativas Inca por sus relaciones de visibilidad.

El caso de C-046, es bastante particular. Si bien es cierto que tampoco guarda relaciones
de intervisibilidad con algún otro sitio del agrupamiento 3, este se encuentra muy cerca a C-048.
Por otro lado, C-046 es colindante a C-045. Este último sitio se encuentra en muy mal estado de
conservación y no es posible determinar su función. Sin embargo, sus características nos permiten
identificarlo como un sitio de filiación Inca. De ser el caso, C-045 si tiene una relación de

168
intervisibilidad tanto con C-046 como con C-048. Por estos motivos, se decidió incluir a C-046
como parte del agrupamiento 3. La tabla 4 nos indica los sitios pertenecientes a cada agrupamiento.

Tabla 4: Sitios agrupados de acuerdo con sus relaciones de intervisibilidad. Nótese la ausencia de Incahuasi y el complejo
arqueológico Paullo.

3. Sitios Centrales en los Agrupamientos

El siguiente paso para el modelamiento de la organización territorial Inca fue identificar el


sitio central de cada agrupamiento. Con central no nos referimos necesariamente a un sitio que se
encuentre espacialmente al centro del agrupamiento. Central, en este caso, se refiere al sitio con
mejor conexión con los demás sitios de su agrupamiento. En el caso de las residencias de élite, por
la naturaleza de los asentamientos, fue posible asumir que cada uno de estos funcionó como sitio
central desde el cual se articulaba la organización de una determinada unidad territorial. Al ser las
instalaciones administrativas Inca un grupo conformado por varios subtipos de asentamientos no
era posible asumir la misma premisa.

169
Es posible asumir, sin embargo, que los sitios centrales fueron los pertenecientes al subtipo
centro administrativo local. El problema con esta conjetura es que existe más de uno de estos
asentamientos en algunas de los agrupamientos. Para identificar el sitio, procedimos a realizar un
análisis de centro-periferia continuo. Para ello se realizaron caminos de menos costo entre los sitios
de cada agrupamiento. Esto nos permitió entender cuál era el sitio mejor conectado con los demás
de su agrupamiento en relación con el costo de traslado. En la tabla 5 podemos observar el índice
de centralidad que obtuvo cada sitio de cada agrupamiento. Resaltado en rojo, es posible observar
los sitios que obtuvieron el mayor índice de centralidad. Estos fueron considerados como sitios
centrales en cada agrupamiento.

Tabla 5: Índice de centralidad en los agrupamientos de instalaciones administrativas Inca.

4. Modelo de la Organización Territorial Inca

El paso final fue realizar un modelo de las posibles unidades territoriales en las que fue
dividido el valle medio de Cañete durante la ocupación Inca. Una vez identificado los lugares

170
centrales en cada agrupamiento de asentamientos, se procedió a realizar polígonos de Thiessen con
base en el costo de movimiento, tal y como se realizó con las residencias de élite.

Sin embargo, tanto el sitio de Incahuasi (C-037) como el complejo arqueológico Paullo no
forman parte de ningún agrupamiento. Esto representa un inconveniente mayor debido a la
importancia de Incahuasi en el valle medio de Cañete. Es claro que este sitio fue la cabeza
administrativa del valle medio e, incluso, del valle bajo de Cañete. Si la mayoría de asentamiento
Inca en el valle medio guardan relaciones de visibilidad con otros y forman agrupamientos, es
posible pensar que sucedería lo mismo con Incahuasi. Podría ser que Incahuasi sea una excepción
a este patrón de organización del territorio (debido a la jerarquía misma del asentamiento). Sin
embargo, lo mismo sucede con los sitios en el complejo Paullo. Es posible que esta falta de
agrupamientos en esta área del valle se deba a un tema de conservación. En la otra margen del río,
frente a Incahuasi y el complejo Paullo en el anexo de Lúcumo, es posible encontrar otros
asentamientos. Estos se encuentran en muy mal estado de conservación tanto por actividad humana
moderna como por frecuentes deslizamientos. Es posible que estos asentamientos, cuya función
no pudo ser identificada, hayan sido sitios importantes en la organización Inca del territorio. De
ser el caso, estos podrían haber formado parte de un agrupamiento de asentamientos junto a
Incahuasi y el complejo Paullo. En este agrupamiento, queda claro que, por jerarquía de
asentamientos, el sitio central fue Incahuasi. Por lo expuesto líneas arriba, decidimos incluir a
Incahuasi como un quinto lugar central en el valle en nuestra elaboración de polígonos de Thiessen.

La Fig. 95 muestra el resultado final de la creación de los polígonos Thiessen. Los


polígonos representan unidades territoriales en las que fue divido el valle durante la ocupación
Inca. Es interesante notar que estos polígonos cubren un área más o menos similar. Es importante
notar, también, la unidad territorial 3. Esta se elaboró considerando a Incahuasi como lugar central
y solo abarca al mencionado sitio y a los que conforman el complejo Paullo. Esto confirma,
indirectamente, la presencia de una unidad territorial Inca en esta zona que habría tenido como
lugar principal o cabeza administrativa al sitio de Incahuasi.

171
Fig. 95: División territorial basado en las instalaciones administrativas Inca.

172
CAPÍTULO 10: DISCUSIÓN

Es necesario, en este punto, empezar con un pequeño balance de esta investigación,


reconociendo las limitaciones del modelo presentado. Primero, es fundamental reconocer la
importancia de los trabajos con enfoques territoriales. Aunque, como ya se mencionó antes (Head
2008), la elección del área de estudio corresponde a factores subjetivos (limitaciones políticas
actuales, información disponible, etc.), creemos que nuestro resultados permiten tener un primer
entendimiento de la organización territorial durante el Horizonte Tardío en el valle medio de
Cañete. El patrón de asentamiento identificado nos permitió reconocer la conformación de dos
sistemas de asentamiento, demostrando aún la vigencia de los conceptos proporcionados por
Winters (1969).

Segundo, nuestro modelo se concentró en entender las dinámicas sociales de


administración territorial del valle medio de Cañete. En ese sentido, el concepto de sitio
arqueológico demostró ser importante como unidad analítica, pese a los problemas con este
mencionados con anterioridad (Drennan et al. 2003; Peterson y Drennan 2005). Sin embargo,
nuestro modelo supone un intentó más allá de considerar a los sitios como unidades interacción.
Creemos que las unidades administrativas modeladas con un acercamiento a entender como
diferentes comunidades se organizaron en macrocomunidades, formando escalas mayores de
interacción social (Peterson y Drennan 2011).

Tercero, es fundamental reconocer que es necesario enfocarse en otros elementos en el


territorio para terminar de entender plenamente la organización del mismo (Álvarez y Lanzelotti
2013; Criado-Boado 1999; Curtoni 2000; David y Thomas 2008; Vaquer y Gordillo 2013). Esto
no solo implica enfocarse en la relación entre otros tipos de asentamientos con su entorno físico
sino también con otros asentamientos y otros marcadores significativos en el paisaje. Esto nos
permitirá reconstruir la forma en como los habitantes del valle medio de Cañete se relacionaron
con el paisaje y cómo esta relación se vio reestructurada durante la conquista Inca de la región.
Para ello, será necesario realizar investigaciones a múltiples escalas (Lemonnier y Vannière 2013;
Nondédéo, Arnauld, y Michelet 2013) que nos permiten entender el crecimiento y organización de
los asentamientos y como estos procesos se relacionan con los de otros asentamientos.

173
Finalmente, debemos reconocer las limitaciones de este estudio en cuando a la cronología.
Como ya se mencionó al inicio de esta tesis, se consideró que todos los sitios identificados durante
el Horizonte Tardío fueron contemporáneos. Aunque ya mencionamos nuestras razones para dicha
consideración, esta sigue siendo problemática. Dadas las últimas propuestas sobre la cronología
del Horizonte Tardío (Meyers 2007), tenemos un periodo de 130 años de expansión Inca. Si bien
la anexión del valle de Cañete ocurrió posteriormente a la conquista de otros valles sureños, es
probable que la presencia Inca haya durado al menos 100 años en Cañete. Como lo menciona
Wiley (1953) en su pionero trabajo en Virú, el control cronológico es uno de los mayores retos en
los análisis de patrones de asentamiento. Esto es especialmente cierto para periodos cronológicos
de corta duración como lo es el Horizonte Tardío. Es necesario, entonces, realizar trabajos más
intensivos en los asentamientos identificados que nos permitan identificar fases de ocupación. Sin
embargo, creemos que este estudio plantea un modelo que muestra múltiples interrogantes que
servirán para la realización de diferentes líneas de investigación.

Ahora bien, es necesario exponer algunas implicancias importantes que se desprenden de


nuestros resultados. La primera implicancia de esta investigación es concerniente a la supuesta
presencia del señorío Lunahuaná en el valle medio. Más específicamente, a la definición de
señorío. El resultado de nuestro reconocimiento evidencia la falta de algún asentamiento que pueda
ser considerado capital. El papel de Incahuasi como asentamiento principal durante la ocupación
Inca es incuestionable. Sin embargo, es poco probable que haya existido una ocupación más
temprana y local bajo el asentamiento Inca (Chu 2018). Incluso de haber existido, es aún menos
probable que haya tenido las dimensiones e intensidad de ocupación de Incahuasi. Nuestros
resultados, por el contrario, revelan la existencia de múltiples residencias de líderes locales que se
encargaban de administrar cierta porción del territorio en el valle medio de Cañete.
Lamentablemente, debido a la falta de excavaciones, no es posible argumentar que todos estos
asentamientos hayan sido ocupados antes de la presencia Inca. Sin embargo, si suponemos una
ocupación del Periodo Intermedio Tardío en estos asentamientos, ya sea total o parcialmente, es
probable que el valle haya estado dividido en varias unidades territoriales administradas por un
líder y su grupo familiar. Además, debemos señalar que no existen relaciones de intervisibilidad
entre estos asentamientos. Esto sugiere que existió no existía conflicto entre estos líderes, o al
menos no a grandes escalas. Esto se complemente con la ausencia de sitios fortificados o
amurallados en el área de estudio.
174
¿Esto significa que no existió el señorío Lunahuaná? No realmente. Una reciente revisión
reciente a documentos históricos inéditos (Arana 2018), menciona la existencia de un líder o curaca
local llamado Francisco Ventura Llacxaluana, nieto de curaca Francisco Llacxaluana que se
menciona en el Revisita de Lunahuana, Paullu y Pacaran14. Este sería descendiente de Diego
Lunaguana, el curaca local al momento de la conquista española. Esto evidencia que, de hecho, si
existió una entidad política conocida como Lunahuaná. Sin embargo, es posible afirmar que esta
existía durante la ocupación Inca y no necesariamente antes de eso. Como menciona Inge
Schjellerup (2002; 2017) para el caso de los Chachapoyas, la transformaciones llevadas a cabo por
los Incas podían traer como consecuencia la creación de nuevas identidades locales. Es posible,
entonces, que los Lunahuaná del Intermedio Tardío no hayan sido los mismo que el del Horizonte
Tardío y, más importante, que la autoridad de los predecesores de Diego Lunahuaná no haya sido
tan relevante para los demás líderes locales durante el Intermedio Tardío. La evidencia recuperada
en esta investigación no nos permite determinar si efectivamente existió el señorío Lunahuaná o si
esto zona era parte de la zona de influencia de los Guarco (Ramírez 2015). Sin embargo, creemos
que la cuestión fundamental en este asunto es determinar la naturaleza de la entidad política que
ocupaba el valle medio de Cañete. La utilización de términos tan ambiguos y generales como
señorío no son útiles para entender la diversidad de interacciones existentes en esta región. Por
ello, es necesario realizar investigaciones intensivas para entender la naturaleza de las residencias
de élite y tener un mejor control sobre su cronología.

Otra implicancia importante de nuestro estudio es que se evidencia la importancia agrícola


del valle medio de Cañete para los Incas. Como ya mencionamos antes, es posible cultivar
importantes productos agrícolas (como el maíz, algodón, ají y hoja de coca) en esta región. Esto
debió ser fundamental en la decisión de no sólo anexar sino de construir toda una red de
infraestructura administrativa. La gran cantidad de complejos de almacenes reflejan un uso
intensivo de las tierras agrícolas (Chu 2018; Díaz 2015; Urton y Chu 2015b). La presencia de estas
instalaciones imperiales solo es posible gracias a la presencia de una red de caminos que las
conecte (Hyslop 1984), parte de la cual también conecta esta región con el área de Topará
(Casaverde y López 2011). Sin embargo, tan o más importante es la red de canales que alimentan

14
Documento que data originalmente de 1641 cuya copia es encontrada por Arana (2018) en un expediente de
1684.

175
a las tierras fértiles del valle medio. El control y manejo del agua ha sido y continúa siendo
importante para los habitantes de los distritos de Lunahuaná, Pacarán y Zuñiga. Por esta razón
cabe preguntarnos: ¿este sistema de canales es preexistente a la llegada de los Incas o es parte de
los cambios realizados por el sistema imperial? Esta investigación no se ha enfocado en entender
este aspecto. Sin embargo, creemos la presencia y mantenimiento de los sistemas de irrigación
puede ser una posible respuesta a la existencia de los dos sistemas de organización territorial
identificados en esta investigación.

Es necesario profundizar sobre los dos sistemas de organización del territorio identificados.
Nuestros resultados evidencian que existen diferentes principios que determinan cómo se
planificaron estos asentamientos. La tabla 6 muestra la asimetría existente relacionada a la
presencia de residencias de élite y unidades territoriales Inca. La primera interrogante que surge
de esto es por qué los Incas decidieron invertir tantos recursos en la construcción de diferentes
tipos de instalaciones imperiales. Parte de la respuesta a esta interrogante la brindamos en el
párrafo anterior. Es probable que el sistema de administración y explotación agrícola local no haya
sido suficiente para los requerimientos Inca. La evidencia recolectada sugiere que las instalaciones
Incas se encargaban de la recolección de tributos (en forma de productos agrícolas) y en la mejoría
de infraestructura de caminos y, posiblemente, también de canales. Por su lado, los líderes locales
fungían como agentes imperiales encargados del mantenimiento de canales, festividades locales y,
posiblemente, de la conducción de ceremonias cívico-religiosas. Es posible que, similar a como
Luis Felipe Villacorta plantea para el valle del Rímac (Villacorta 2003), las residencias de élite
hayan sido lugares desde los cuales los líderes locales, fungiendo como agente imperiales, se
encargaban de actividades administrativas que no ameritaban la acción directa de los Incas, como
se ha reportado en otras partes del mundo (Blanton y Fargher 2008; Murakami 2016; Oosthuizen
2013; Rogers 2018; Sinopoli 1995). Esto sugiere que estos dos sistemas de organización territorial
hayan sido complementarios uno del otro. Con las evidencias disponibles, no es posible
argumentar que el sistema de organización de las residencias de élite corresponde a un sistema
anterior a la llegada de los Incas. Sin embargo, este es el escenario más probable.

176
Tabla 6: Correspondencia de residencia de élite en unidades territoriales Inca. Nótese que la unidad territorial 4 no contiene
ninguna residencia de élite.

Es necesario discutir, también, sobre las evidencias encontradas relacionadas a patrones


funerarios y edificios religiosos. En cuanto a los patrones funerarios, se pudieron dos patrones
distinguibles uno del otro:

Patrón Funerario A: Está representado por estructuras rectangulares alargadas, cuadradas


y circulares hechas de piedras y mortero de barro ubicado en las partes bajas de quebradas y laderas
de los cerros. Mientras que las estructuras rectangulares parecen haber albergado a múltiples
individuos, las cuadras y circulares (que son más pequeñas) debieron ser destinadas a un solo
individuo. Estas se encuentran generalmente aglutinadas una al lado de la otra sin seguir un orden
aparente. Estas estaban techadas con fibras vegetales y parecen haber sido de fácil acceso una vez
depositados los difuntos.

Patrón Funerario B: Está representado por cámaras funerarias hechas de piedra y mortero
de barro ubicadas en las partes medias o medias-altas de los cerros. Estas, a diferencia de las del
primer patrón, parecen haber estado selladas. Asimismo, su ubicación en laderas relativamente
pronunciadas las hace de acceso restringido.

La presencia de estos en el área de estudio nos presenta una pregunta fundamental: ¿qué
significan estas diferencias? ¿se trata de diferencias étnicas o de estatus social?
Desafortunadamente, nuestros datos no nos permiten dar una respuesta contundente a estas
interrogantes. Para responderlas, es necesario un estudio mucho más intensivo y detallado de las

177
estructuras funerarias y de los individuos que las ocuparon. Sin embargo, saber si se trata de
diferencias étnicas o de estatus dentro de un mismo grupo étnico es fundamental para entender el
impacto de la presencia Inca en el valle medio de Cañete, en especial en las esféricas más privadas
de la vida de los habitantes de esta área.

También se han identificado dos tipos de estructuras posiblemente ceremoniales. Por un


lado, tenemos a los santuarios encontrados en las laderas de los cerros que constan de pequeñas
estructuras (no más de 1.70 m de alto) con pequeñas entradas. Debido a la forma trapezoidal de
las entradas, es posible afirmar que se tratan de santuarios de filiación Inca. Estos son de acceso
muy restringido y están asociados a depósitos. Por otro lado, tenemos estructuras circulares
delimitadas por muros bajos (50 a 60 cm de altura) y con piso empedrado. En uno de los casos, se
encuentra asociado a una gran roca con petroglifos. Es posible que la roca con petroglifos en el
sitio Petroglifos de Kutimaya (C-059) haya estado asociada a una de estas estructuras. Sin
embargo, esta debió ser desmontada cuando se expandió el área agrícola. Es posible que estos dos
tipos de estructuras ceremoniales correspondan a diferentes tradiciones religiosas. Los santuarios
Inca, por su ubicación, son bastante visibles desde varias áreas del valle. Esto podría sugerir que
se trata de una forma de apropiación del paisaje por parte de los Inca. La presencia de los santuarios
significa un constante recordatorio de la presencia Inca y de sus dioses en el área. Asimismo, su
difícil y restringida accesibilidad es la materialización de las diferencias entre conquistadores y
conquistado. El segundo tipo de estructuras ceremoniales parece corresponder a patrón local,
principalmente con su similitud a la huaca local Muyllucamac (C-064). Esto se hace más evidente
cuando notamos que estas estructuras están, en su mayoría, asociadas o muy cerca de residencias
de élite.

El modelo presentado en esta investigación evidencia la presencia de dos diferentes


sistemas de organización territorial. Cada uno de estos corresponde a dos formas distintas de
involucrarse con el territorio. Pese a las conjeturas y presunciones realizadas para construir el
modelo, creemos que es bastante eficiente en mostrar el manejo del territorio dada la evidencia
disponible. Esto, por ningún motivo, significa que represente de manera absoluta la forma en que
realmente se manejaba y organizaba el territorio. Sin embargo, creemos que este modelo sirve
como punto de partida fundamental para futuras investigaciones sobre el impacto Inca en el valle
medio de Cañete. Es necesario explorar otras esferas de interacción entre Incas y la población local

178
para entender realmente el impacto de la presencia imperial. Asimismo, nuestro modelo muestra
la necesidad de mantener una perspectiva territorial que permita entender la presencia Inca como
un conjunto de nodos en una red de interacción.

179
CAPÍTULO 11: CONCLUSIONES

1. La organización territorial del valle medio de Cañete durante el Horizonte Tardío consta de dos
sistemas de asentamientos autónomos. El primero es un sistema de organización local cuyo eje
principal fueron las residencias de élite. Los asentamientos de este tipo funcionaron como
lugares centrales desde los cuales se administraban unidades territoriales. Cada uno de estos
asentamientos fue la cabeza administrativa de una unidad territorial. Por otro lado, el segundo
sistema de organización territorial es de filiación Inca. Este fue un sistema impuesto luego de
la conquista del valle medio por parte de los cusqueños. Este consta de agrupamientos de
asentamientos administrativos que tienen relación de intervisibilidad entre sí. Cada uno de estos
agrupamientos tuvo un lugar central desde el cual se administraba una determinada unidad
territorial. Las unidades territoriales administradas por las residencias de élite no se
corresponden con las unidades territoriales Inca.

2. Se han identificado dos tradiciones arquitectónicas en los asentamientos del valle medio de
Cañete durante el Horizonte Tardío. La primera corresponde a una tradición local, representada
principalmente por las residencias de élite, que consiste en reciento de planta cuadrangular
construidos con piedras cortadas de los cerros y mortero de barro. Las piedras son colocadas de
forma irregular sin evidenciar preferencia por la estandarización del tamaño de las piedras
utilizadas. Por otro lado, existe una tradición Inca encontrada en las instalaciones
administrativas. Esta consta de recintos de planta cuadrangular y, a veces, trapezoidal. Estos
son construidos, generalmente, utilizando piedras cortadas y mortero de barro. En estos casos,
se evidencia una preocupación por un uso de piedras de similar tamaño, dando como resultado
una mampostería fina y uniforme. Por otro lado, se han utilizado adobes cuadrangulares y tapia
como materiales constructivos complementarios en algunos sitios Inca. Resaltan también la
presencia de nichos, ventanas y entradas trapezoidales en algunos asentamientos, así como la
presencia de elementos ceremoniales como el ushnu.

180
3. En el caso de las residencias de élite, su ubicación estuvo determinada por la presencia de otros
asentamientos del mismo tipo. En otras palabras, se buscó que estas fueran construidas a
intervalos similares en el territorio. En el caso de las instalaciones administrativas Inca, el
elemento más importante para su ubicación fue la visibilidad de los asentamientos con otros del
mismo tipo. Para los planificadores de estos asentamientos, era fundamental que se pudiera
visualizar al menos un sitio del mismo tipo.

4. Se pudo identificar dos patrones funerarios en el valle medio de Cañete durante el Horizonte
Tardío. El primero consta de edificios de planta rectangular, cuadra y ovalada o circular. Se
trata de grupos de recintos hechos con piedras cortas y mortero de barro, en algunos casos se
utilizó piedras de río. Esto habrían tenido techos elaborados con fibras vegetales. Los recintos
más grandes tienen planta rectangular y posiblemente se colocaban varios individuos dentro.
Los de planta cuadrada son más pequeños y posiblemente eran tumbas individuales. Por último,
los de planta circular y ovalada para haber sido tumbas individuales o lugares donde depositar
ofrendas. Estos suelen encontrarse en la parte baja de la ladera de los cerros.

El segundo patrón funerario consta de recintos cuadrangulares, elaborados con piedras cortadas
y mortero de barro, ubicados en la parte media de la ladera de los cerros. Estos son
semisubterráneos o subterráneos y suelen aprovechar sectores donde la ladera es vertical para
apoyarse en ella. Se trata de cámaras funerarias posiblemente individuales donde se depositaba
al difunto. Posteriormente estas eran tapadas total o parcialmente.

5. El cambio evidente ocasionado por la conquista Inca fue la implementación e imposición de un


sistema de organización territorial y de administración imperial. Asentamientos administrativos
de clara filiación Inca fueron construidos en diversos puntos del valle medio de Cañete.
Asimismo, se construyó (o mejoró) un sistema vial que conectaba los diferentes asentamientos
en la región. A pesar de la imposición de este nuevo sistema de organización territorial, los
asentamientos previos a la llegada de los Incas y desde donde se administraba y organizaba el
valle medio se mantuvieron ocupados.

181
ANEXOS

182
Anexo 1: Matriz de Consistencia
Tipo de
Problema Objetivos Hipótesis Variable Categoría Indicadores Metodología
Investigación
- Caracterizar las
tradiciones
arquitectónicas de los Ecología del valle Diseño de
Valle Medio
asentamientos Geográfica Investigación:
de Cañete
ocupados durante el Ubicación No Experimental
Horizonte Tardío en el
valle medio de Cañete. La
organización Arquitectura Inca
- Identificar los
territorial del
factores determinan la
valle medio de Cerámica Guarco
localización de los Horizonte Tipo de Enfoque:
Cañete durante Temporal
asentamientos Tardío Mixto
el Horizonte Cerámica Inca
ocupados durante el
Tardío consta
¿Cuál era la Horizonte Tardío.
de un sistema Uso de tapia y adobe
organización
autónomo de Relación espacial entre sitios
territorial del Sistema de
asentamientos
valle medio - Determinar las asentamientos
que se divide Relación de sitios con su entorno Descriptiva
de Cañete tradiciones Recolección de
en grupos con
durante el arquitectónicas datos:
sitios Sitios Jerarquía de sitios
Horizonte funerarias en los Social - Reconocimiento
principales principales
Tardío? asentamientos de sitios
encargados de encargados Arquitectura pública
ocupados durante el arqueológicos.
la de la
Horizonte Tardío. - Descripción de
administración administraci Presencia de sistemas de depósitos
ón y control artefactos y
y control de un
elementos
determinado Zonas de amortiguamiento (Buffer
arqueológicos.
sector del zones) entre sitios
- Creación y
- Identificar los territorio.
análisis de
cambios realizados por Determinad Marcadores Territoriales
Sistema de
los Incas al sistema de o sector del Territorial
Información
asentamientos del valle Territorio División Territorial
Geográfica (SIG).
medio de Cañete. Características físicas del Territorio

Características del Paisaje

183
Anexo 2: Sitios identificados en el reconocimiento del valle medio de Cañete
Código Nombre Cronología Conservación Tipo de Asentamiento
C-001 Fortaleza de Ungará Horizonte Tardío Bueno Instalaciones administrativas Inca
C-002 Cerro Pinta 1 Horizonte Tardío Malo Cementerio
C-003 Cerro Pinta 2 Sin determinar Crítico Sin determinar
C-004 Cerro Pinta 3 Sin determinar Crítico Sin determinar
C-005 Encañada Horizonte Tardío Crítico Sin determinar
C-006 Laderas de Encañada Horizonte Tardío Crítico Sin determinar
C-007 Cerro La Cruz Horizonte Tardío Regular Habitacional-Residencial
C-008 Tambo de Caltopilla Horizonte Tardío Regular Instalaciones administrativas Inca
C-009 Caltopilla Horizonte Tardío Malo Habitacional-Residencial
C-010 Puntón de Caltopilla Horizonte Tardío Crítico Sin determinar
C-011 La Toma Horizonte Tardío Regular Instalaciones administrativas Inca
C-012 Espíritu Santo de Palo Multicomponente Malo Instalaciones administrativas Inca
C-013 Hacienda El Palo Sin determinar Destruido Sin determinar
C-014 San Francisco Sin determinar Destruido Sin determinar
C-015 Patos 1 Horizonte Temprano (?) Regular Cementerio
C-016 Patos 2 Horizonte Temprano (?) Regular Cementerio
C-017 Concon 4 Horizonte Tardío Regular Sin determinar
C-018 Concon 2 Horizonte Tardío Regular Instalaciones administrativas Inca
C-019 Concon 3 Horizonte Tardío Bueno Instalaciones administrativas Inca
C-020 Concon 1 Horizonte Tardío Regular Instalaciones administrativas Inca
C-021 Ramadilla Horizonte Tardío Regular Residencia de élite
C-022 Caltopa Sin determinar Crítico Sin determinar
C-023 Laderas de Escalón 2 Horizonte Tardío Crítico Habitacional-Residencial
C-024 Laderas de Escalón 1 Sin determinar Crítico Habitacional-Residencial
C-025 Quebrada Escalón Horizonte Tardío Regular Residencia de élite
C-026 Escalón Horizonte Tardío Regular Instalaciones administrativas Inca
C-027 Don Alfonso Horizonte Tardío Bueno Cementerio
C-028 Quebradas de Escalón 2 Horizonte Tardío Bueno Instalaciones administrativas Inca

184
Código Nombre Cronología Conservación Tipo de Asentamiento
C-029 Laderas de Socsi 5 Horizonte Tardío Crítico Sin determinar
C-030 Laderas de Socsi 4 Horizonte Tardío Malo Sin determinar
C-031 Laderas de Socsi 3 Horizonte Tardío Crítico Cementerio
C-032 Laderas de Socsi 2 Sin determinar Malo Sin determinar
C-033 Laderas de Socsi 1 Horizonte Tardío Regular Instalaciones administrativas Inca
C-034 Cocharcas 3 Horizonte Tardío Regular Cementerio
C-035 Cocharcas 2 Horizonte Tardío Regular Habitacional-Residencial
C-036 Cocharcas 1 Horizonte Tardío Regular Sin determinar
C-037 Incahuasi Horizonte Tardío Bueno Instalaciones administrativas Inca
C-038 Paullo 6 Sin determinar Crítico Sin determinar
C-039 Paullo 5 Horizonte Tardío Regular Sin determinar
C-040 Paullo 4 Sin determinar Malo Sin determinar
C-041 Paullo 3 Horizonte Tardío Regular Cementerio
C-042 Paullo 2 Horizonte Tardío Regular Residencia de élite
C-043 Paullo 1 Horizonte Tardío Bueno Instalaciones administrativas Inca
C-044 San Jerónimo 2 Sin determinar Malo Sin determinar
C-045 San Jerónimo 1 Horizonte Tardío Crítico Sin determinar
C-046 Laderas de San Jerónimo Horizonte Tardío Regular Instalaciones administrativas Inca
C-047 Laderas de Langla 1 Horizonte Tardío Regular Santuario
C-048 Laderas de Langla 2 Horizonte Tardío Malo Instalaciones administrativas Inca
C-049 Quebrada Langla Horizonte Tardío Regular Instalaciones administrativas Inca/Cementerio
C-050 Langla Colonial Regular Habitacional-Residencial
C-051 Cerro Pascual Periodo Intermedio Temprano (?) Malo Defensivo (?)
C-052 Quebrada Jita Horizonte Tardío Crítico Sin determinar
C-053 Jita Sin determinar Malo Sin determinar
C-054 Laderas de Jita 1 Horizonte Tardío Crítico Cementerio
C-055 Laderas de Jita 2 Horizonte Tardío Crítico Cementerio
C-056 La Cruz Horizonte Tardío Malo Cementerio
C-057 Quebrada Chica Horizonte Tardío Malo Habitacional-Residencial/Cementerio
C-058 Peña de la Cruz de San Juan Horizonte Tardío Regular Instalaciones administrativas Inca

185
Código Nombre Cronología Conservación Tipo de Asentamiento
C-059 Petroglifos de Lunahuaná Sin determinar Bueno Santuario
C-060 Lunahuaná 1 Horizonte Tardío Bueno Residencia de élite
C-061 Lunahuaná 2 Horizonte Tardío Malo Residencia de élite
C-062 Patapampa 1 Horizonte Tardío Regular Residencia de élite
C-063 Patapampa 2 Horizonte Tardío Regular Residencia de élite
C-064 Muyllucamac Horizonte Tardío Bueno Santuario
C-065 Quebrada Condoray Horizonte Tardío Regular Cementerio
C-066 Uchupampa 4 Horizonte Tardío Regular Instalaciones administrativas Inca
C-067 Uchupampa 3 Horizonte Tardío Bueno Instalaciones administrativas Inca
C-068 Uchupampa 2 Horizonte Tardío Crítico Instalaciones administrativas Inca
C-069 Uchupampa 1 Horizonte Tardío Malo Instalaciones administrativas Inca
C-070 Jacayita Sin determinar Crítico Sin determinar
C-071 Quebrada Jacayita Sin determinar Crítico Instalaciones administrativas Inca
C-072 Cerro Mal Paso Horizonte Tardío Crítico Sin determinar
C-073 Socsi 1 Horizonte Tardío Regular Residencia de élite/Instalaciones administrativas Inca
C-074 Socsi 2 Sin determinar Destruido Sin determinar
C-075 Lúcumo Horizonte Tardío Crítico Sin determinar
C-076 Hacienda Lúcumo Sin determinar Crítico Sin determinar
C-077 Cerro Lúcumo 2 Horizonte Tardío Malo Residencia de élite
C-078 Cerro Lúcumo 1 Horizonte Tardío Crítico Sin determinar
C-079 Casalla Horizonte Tardío Crítico Cementerio
C-080 San Lorenzo 1 Horizonte Tardío Crítico Instalaciones administrativas Inca
C-081 San Lorenzo 2 Horizonte Tardío Regular Cementerio
C-082 Quebrada Juan Croso Sin determinar Crítico Sin determinar
C-083 Cerro Suero 5 Sin determinar Crítico Sin determinar
C-084 Cerro Suero 4 Sin determinar Crítico Sin determinar
C-085 Cerro Suero 3 Sin determinar Crítico Sin determinar
C-086 Cerro Suero 2 Horizonte Tardío Bueno Residencia de élite
C-087 Cerro Suero 1 Horizonte Tardío Regular Instalaciones administrativas Inca
C-088 Cantagallo Horizonte Tardío Regular Residencia de élite

186
Código Nombre Cronología Conservación Tipo de Asentamiento
C-089 Cerro Totorita Horizonte Tardío Malo Instalaciones administrativas Inca
C-090 Laderas de Catapalla Horizonte Tardío Malo Sin determinar
C-091 Quebrada Higuerón Horizonte Tardío Crítico Sin determinar
C-092 Cerro Riverón Horizonte Tardío Regular Residencia de élite

187
Anexo 3: Ficha de registro de sitio arqueológico

188
189
Anexo 4: Mapa comparativo de las Residencias de Élite

190
Anexo 5: Mapa comparativo de los Complejos de Depósitos

191
Anexo 6: Mapa Comparativo de los Tambos

192
Anexo 7: Mapa comparativo de los Centro Administrativos Locales

193
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