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El documento presenta una serie de himnos y canciones religiosas que celebran la llegada del Señor, la importancia del amor y la unidad entre los hermanos, y la gratitud hacia Dios por la vida y la creación. Incluye temas de adoración, perdón y la figura de María como madre y guía espiritual. Estas composiciones reflejan la fe cristiana y la esperanza en la vida eterna.

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El documento presenta una serie de himnos y canciones religiosas que celebran la llegada del Señor, la importancia del amor y la unidad entre los hermanos, y la gratitud hacia Dios por la vida y la creación. Incluye temas de adoración, perdón y la figura de María como madre y guía espiritual. Estas composiciones reflejan la fe cristiana y la esperanza en la vida eterna.

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HA VENIDO EL SENOR

(Briseño)

HA VENIDO EL SENOR

A TRAERNOS LA PAZ,

HA VENIDO EL SENOR

Y EN NOSOTROS ESTÁ.

Te alabamos, Señor,

por tu inmensa bondad,

Te alabamos, Señor,

por tu cuerpo hecho pan.

Tú eres sólo mi Dios,

mi Señor, mi heredad,

Tú eres sólo mi Dios,

mi confianza en ti está.

Somos hermanos, sí,

con su vida y su amor.

Somos hermanos, sí,

Somos un corazón.

¿Qué podré yo temer,

Si tú moras en mí?

¿Qué podré yo temer,

si yo estoy todo en ti?

Este pan es manjar,

que da fuerza sin par,

asegura el vivir en la patria eternal.

Nuestras almas, Señor,

ya de ti vivirán,

y por siempre jamás,

no te abandonarán.

34

TÚ HAS VENIDO
A LA ORILLA

(C. Gabaráin)

117

Tú has venido a la orilla,

No has buscado ni a sabios ni a ricos:

Tan sólo quieres que yo te Siga.

SENOR, ME HAS MIRADO A LOS OJOS

SONRIENDO HAS DICHO MI NOMBRE

EN LA ARENA HE DEJADO MI BARCA

JUNTO A TI BUSCARE OTRO MAR.

Tú sabes bien lo que tengo:

En mi barca no hay oro ni espadas,

Tan sólo redes y mi trabajo.

Tú necesitas mis manos,

Mi cansancio que a otros descanse,

Amor que quiera seguir amando.

Tú, Pescador de otros lagos,

Ansia eterna de almas que esperan,

Amigo bueno, así me llamas.

UN MANDAMIENTO NUEVO20

UN MANDAMIENTO NUEVO

NOS DIO EL SENOR:

QUE NOS AMEMOS TODOS,

COMO EL NOS AMO.

La señal de los cristianos

Es amarse como hermanos.

El que no ama a sus hermanos

No se acerque a este convite.

Perdonemos al hermano

Como EI mismo nos perdona.


Lo que hacemos al hermano

A Dios mismo se lo hacemos.

En la vida y en la muerte

Dios nos ama para siempre.

SiTve

Es cristiano aquel que

Con amor y en alegría.

UNA ESPIGA DORADA

POR EL SOL

UNA ESPIGA DORADA POR EL SOL,

EL RACIMO QUE CORTA EL VINADOR

SE CONVIERTEN AHORA

EN PANY VINO DE AMOR

EN EL CUERPO

Y LA SANGRE DEL SEÑOR.

121

Compartimos la misma comunión,

somos trigo del mismo sembrador:

-un molino la vida nos tritura con dolor.

Dios nos hace eucaristía en el amor. (2)

Como granos que han hecho el mismo pan,

como notas que tejen un cantar;

-como gotas de agua

que se funden en el mar, los cristianos

sólo un cuerpo formarán. (2)

En la mesa de Dios se sentarán,

como hijos su pan comulgarán;

-una misma esperanza caminando contarán,

en la vida como hermanos se amarán. (2)

HOY SEÑNOR,
TE DAMOS GRACIAS

(Negro Espirit.) Re La7 Sol Re7 Sol

136

HOY SENOR, TE DAMOS GRACIAS

POR LA VIDA, LA TIERRA Y EL SOL.

HOY, SENOR, QUEREMOS CANTAR

LAS GRANDEZAS DE TU AMOR. (2)

Gracias, Padre: mi vida es tu vida,

Tus manos amasan mi barro,

Mi alma es tu aliento divino,

Tu sonrisa en mis ojos está.

Gracias, Padre: tú guías mis pasos,

Tú eres la luz y el camino,

Conduces a ti mi destino

Como llevas los ríos al mar.

Gracias, Padre: me hiciste a tu imagen,

Y quieres que siga tu ejemplo,

Brindando mi amor al hermano,

Construyendo un mundo de paz.

SI AL CIELO QUIERES IR

Si al cielo quieres ir

A recibir la palma

A Dios con cuerpo y alma,

Procura bien servir.

AL CIELO, AL CIELO,

AL CIELO QUIERO IR. (2)

Si al cielo quieres ir,

Blasfemias no profieras

Tampoco en falso quieras

Jurar, más bien morir.

Si al cielo quieres ir,


Hay que guardar las fiestas,

No trabajando en [estas;

Ya misa has de asistir.

Si al cielo quieres ir,

Respeta

A hijoss e inferiores,

Los debes instruir.

A tus mayores,

Si al cielo quieres ir,

No dañes ni aborrezcas,

Ni mal ejemplo ofrezcas,

Ni debes maldecir.

Si al cielo quieres i,

Desecha la impureza

Del vicio con presteza

Procura siempre huir.

Si al cielo quieres ir,

El robo t[u detesta,

Por ser acci[on funesta,

Que ayuda a mal mnorir.

EN EL NOMBRE DEL CIELO.

AFUERA

En el nombre del cielo les pido posada,

Pues no puede andar mi esposa amada.

No sean inhumanos, tengan caridad,

Que el Dios de los cielos se lo premiará.

Venimos cansados desde Nazaret;

Yo soy carpintero de nombre José.

Posada te pide amado casero,

Por sólo una noche la Reina del cielo.

Mi esposa es María, es Reina del cielo,


Y madre va a ser del Divino Verbo.

Dios pague, señores, su gran caridad,

Y les colme el cielo de felicidad.

Ya se va María muy desconsolada

Por que en esta casa no le dan posada.

ADENTRO

Aquí no es mesón: sigan

Yo no debo abrir no sea algún

Adelante,

Ya se pueden ir y no molestar.

Si me enfado

Porque los voy a apalear,

No me importa el nombre:

Déjenme dormir,

Tunante.

Porque ya les dije, que no he de abrir.

Pues si es una Reina, quién lo solicita

¿Cómo es que de noche anda tan solita?

¿Eres tú José? ¿Tú esposa es María?

Entren peregrinos: no los conocía.

Dichosa la casa que alberga este día,

A la virgen pura, la hermosa María.

AL ABRIR LA PUERTA

Entren, santos peregrinos, reciban esta mansión

Que aunque es pobre la morada, se la doy de corazón.

Cantemos con alegría, todos al considerar.

Que Jesús, José y María nos vienen a visitar.

Humildes peregrinos, Jesús, María y José,

Mi alma doy, y con ella, mi corazón también.

VENID

s. PASTORCILLOS VENID
VENID PASTORCILLOS,

VENID A ADORAR,

AL REY DE LOS CIELOS

QUE HA NACIDO YA.

206

Un rústico techo abrigo le da;

Por cuna un pesebre, ul

Por templo un portal.

En lecho de pajas reclinado está

Quien ve las estrellas a sus pies brillar.

Corramos, corramos, volemos allá

Que Dios, Niño y pobre nos acogerá:

Los brazos nos tiende con grato ademán.

¡Llegad! Nos repite su voz celestial.

Al verle tan pobre de frío temblar,

De nuestro Rey Niño tengamos piedad;

Que a todos aquellos que abrigo le dan

Jesús en el cielo los recibirá.

Si tú hoy consuelas a quien triste está,

Al Niño divino consolando estás.

Y si alguien que sufre sonríe por ti,

Jesús en el cielo sonriendo estará.

Su madre, en los brazos,

Meciéndole está,

Y quiere dormirle con dulce cantar.

Un ángel responde al mismo compás:

¡Gloria en las alturas, y en la Tierra paz!

Hermoso lucero lo vino a anunciar

Y Magos de Oriente buscándole van;

Delante se postran del Rey de Judá,

De incienso, oro y mirra tributo le dan.


Sin ricas ofrendas no temáis llegar,

Que el Niño desea la fe y la verdad.

Del campo las flores muy gratas serán

Al que con su risa las hace brotar.

PERDOONA

A TU PUEBLO, SEÑOR

PERDONA A TU PUEBL0, SEÑOR

PERDONA A TU PUEBLO

PERDONALE, SENOR.

No estés eternamente enojado.

No estés eternamente enojado:

Perdónale, Señor.

Por tus profundas llagas crueles,

Por tus salivas y por tus hieles:

Perdónale, Señor.

224

Por tus heridas de pies y manos,

Por los azotes tan inhumanos:

Perdónale, Señor.

Por los tres clavos que te clavaron,

Y las espinas que te punzaron:

Perdónale, Señor.

Por las tres horas de agonía,

En que por madre diste a María:

Perdónale, Señor.

Por la abertura de tu costado,

No estés eternamente enojado:

Perdónale, Señor.

PERDÓN, OH DIOS MIO

PERDÓN Y CLEMENCIA,

PERDÓN Y PIEDAD. (2)


225

PERDÓN, OH DIOS MÍO,

PERDÓNE INDU ULGENCIA,

Peque, ya mi alma su culpa confiesa:

Mil veces me pesa de tanta maldad.

Mil veces me pesa, de haber obstinado,

Tu pecho rasgado, ¡oh Suma Bondad!

Yo fui quien del duro madero

Inclemente

Te puso pendiente con vil impiedad.

Por mí en el tormento tu sangre vertiste,

Y prenda me diste de amor y humildad.

Y yo, en recompensa, pecado a pecado,

La copa he llenado de iniquidad.

Mas ya arrepentido, te busco lloroso,

¡Oh Padre amoroso! ¡Oh Dios de bondad!

ADIOS REINA

DEL CIELO

ADIOS, REINA DEL CIELO

MADRE DEL SALVADOR:

ADIOS, OH MADRE MIA,

ADIOS, ADIOS, ADIOS.

De tu divino rosto, la belleza al dejar,

Permíteme que vuelva,

Tus plantas a besar

A dejarte ¡Oh María!

No acierta el corazón

Te lo entrego, Señora,

Dame tu bendición.

Adiós, Hija del Padre,


Madre del Hijo, adios.

Del Espíritu Santo,

Oh casta esposa, adios.

Adiós, oh Madre Virgen,

Más pura que la luz,

Jamás, jamás me olvides

Delante de Jesús.

328

Adiós, del cielo encanto,

Del universo honor,

Abrasa el alma mía,

En tu gloria y amor.

MIENTRAS

RECORRES LA VIDA

(J. A. Espinosa)

Do Fa Sol

Mientras recorres la vida

Tủ nunca solo estás;

Contigo por el camino

Santa María va.

VEN CON NOSOTROS

AL CAMINAR,

SANTA MARÍA, VEN.

VEN CON NOSOTROS

AL CAMINAR,

SANTA MARIA, VEN.

Aunque te digan algunos

Que nada puede cambiar,

Lucha por un mundo nuevo

Lucha por la verdad.

Si por el mundo los hombres


Sin conocerse van,

No niegues nunca tu mano

Al que contigo está.

Aunque parezcan tus pasOS

Inútil caminar,

Tú vas haciendo camino,

Otros lo seguirán.

OH MARIA, MADRE MÍA 380

¡OH MARÍA, MADRE MÍA!

OH CONSUELO DEL MORTAL!

AMPARADME Y LLEVADME

A LA PATRIA CELESTIAL. (2)

Con el ángel de María

Las grandezas celebrad,

Transportados de alegría

Sus finezas publicad.

Salve, júbilo del cielo,

Del Excelso dulce imán;

Salve, gozo de este suelo,

Trinfadora de Satán.

Quien a ti ferviente clama,

Halla alivio en el pesar,

Pues tu nombre luz derrama,

Gozo y bálsamo sin par.

De sus gracias tesorera

Te ha nombrado el Redentor,

Con tal Madre y Medianera

Nada tema el pecador.

Hijo fiel quisiera amarte

Y por ti sólo vivir,

Y por premio de ensalzarte,


Ensalzándote morir.

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