INSTITUTO SUPERIOR UNIVERSITARIO
BOLIVATRIANO
MICROBIOLOGIA
CURSO: LPN03
TEMA: Virus de transmisión sexual: Virus de
inmunodeficiencia humana
INTEGRANTE:
1. GOMEZ YAMILETH LISBETH
2. SEMPERTEGUI JORGE KEVIN
3. AVILES GUISSEPE TEODORO
4. YASIG BARBARA KARINA
5. MOGROÑEDA JEREMY MIGUEL
6. VERA VALERIA ROMINA
Virus de transmisión sexual: Virus de inmunodeficiencia
humana
El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) es un
virus que ataca el sistema inmunológico humano y puede
llevar al síndrome de inmunodeficiencia adquirida
(SIDA). Aunque el VIH no se transmite exclusivamente
por vía sexual, es considerado un virus de transmisión
sexual porque puede propagarse a través del contacto
sexual, tanto vaginal como anal, así como a través de la
práctica de sexo oral
Causas
El virus se propaga (transmite) de una persona a otra a través de ciertos fluidos
corporales:
Sangre
Semen y líquido preseminal
Fluidos rectales
Fluidos vaginales
Leche materna
El VIH se puede diseminar si estos fluidos entran en contacto con:
Membranas mucosas (dentro de la boca, el pene, la vagina, el recto)
Tejido dañado (tejido que ha sido cortado o raspado)
El torrente sanguíneo por inyección
Con menos frecuencia, el VIH se disemina:
De la madre al hijo. Una mujer embarazada puede propagar el virus a su feto a
través de la circulación sanguínea compartida o una mamá lactante lo puede
pasar a su bebé por medio de la leche materna. La evaluación y el tratamiento de
las madres que son VIH positivos ha ayudado a disminuir el número de bebés
que tienen VIH.
A través de agujas o de otros instrumentos filosos que estén contaminados con
VIH (principalmente trabajadores de la atención médica).
El virus NO se disemina por:
Contacto casual, como un abrazo o besos con la boca cerrada
Mosquitos o mascotas
Participación en deportes
Tocar cosas que hayan sido tocadas por una persona infectada con el virus
Comer alimentos manipulados por una persona con VIH
Contacto íntimo con una persona seropositiva con una carga viral estable
indetectable
Características generales de los virus de inmunodeficiencia
humana
Los virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) son retrovirus pertenecientes a la
familia de los Lentiviridae. Aquí hay algunas características generales de los virus de
inmunodeficiencia humana:
Estructura Viral:
El VIH tiene una envoltura lipídica que rodea su cápside proteica.
Su cápside contiene dos cadenas de ARN y varias enzimas esenciales para su
replicación.
Tipo de Virus:
El VIH es un retrovirus, lo que significa que su material genético es ARN en
lugar de ADN. Cuando infecta una célula, convierte su ARN en ADN mediante
la acción de la transcriptasa inversa.
Variantes del VIH:
Se conocen dos tipos principales de VIH: VIH-1 y VIH-2.
VIH-1 es la forma más común y responsable de la mayoría de las infecciones
por VIH en todo el mundo.
VIH-2 es menos prevalente y se encuentra principalmente en África occidental.
Células Blanco:
El VIH ataca principalmente a células del sistema inmunológico, especialmente
los linfocitos T CD4+, que son fundamentales para el funcionamiento normal
del sistema inmunológico.
Replicación:
Después de la infección, el VIH utiliza la transcriptasa inversa para convertir su
ARN en ADN. Este ADN viral se integra en el genoma de la célula huésped.
El virus utiliza la maquinaria celular para replicarse y producir nuevas partículas
virales.
Inmunodeficiencia:
El VIH debilita el sistema inmunológico al destruir o dañar los linfocitos T
CD4+, lo que lleva a una inmunodeficiencia progresiva.
La infección no tratada conduce al síndrome de inmunodeficiencia adquirida
(SIDA), en el cual el sistema inmunológico se vuelve gravemente
comprometido.
Transmisión:
La transmisión del VIH puede ocurrir a través del contacto sexual, la exposición
a sangre contaminada (compartir agujas, transfusiones de sangre no seguras), de
madre a hijo durante el parto, el embarazo o la lactancia, y a través de ciertos
procedimientos médicos no seguros.
Cuadros clínicos producidos por los virus de trasmisión
sexual.
La infección por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) puede pasar por
varias etapas y presentar diferentes cuadros clínicos a lo largo del tiempo. Es importante
tener en cuenta que la infección por VIH puede ser asintomática en las primeras etapas,
y los síntomas pueden variar ampliamente entre las personas. Aquí se describen algunas
fases y manifestaciones clínicas comunes asociadas con el VIH:
Fase Aguda (Primeras Semanas):
Cuadro Clínico:
Muchas personas experimentan síntomas parecidos a los de la gripe, como fiebre, fatiga,
dolor de garganta, inflamación de ganglios linfáticos y erupciones cutáneas.
Estos síntomas pueden aparecer dentro de las primeras 2 a 4 semanas después de la
exposición al VIH.
Período Asintomático Temprano:
Cuadro Clínico:
Después de la fase aguda, algunas personas pueden permanecer asintomáticas durante
un período prolongado.
Durante este tiempo, el VIH sigue replicándose y afectando el sistema inmunológico sin
causar síntomas evidentes.
Fase Sintomática Intermedia:
Cuadro Clínico:
Pueden aparecer síntomas generales como pérdida de peso no explicada, diarrea
crónica, fiebre persistente y sudores nocturnos.
En este momento, la carga viral del VIH puede ser alta y los niveles de células CD4+
pueden disminuir.
SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida):
Cuadro Clínico:
En ausencia de tratamiento, la infección por VIH puede progresar a SIDA.
Las personas con SIDA son más susceptibles a infecciones oportunistas y enfermedades
relacionadas, como neumonía por Pneumocystis jirovecii, tuberculosis, toxoplasmosis y
ciertos tipos de cáncer.
Es fundamental destacar que la terapia antirretroviral (TAR) ha transformado
significativamente el manejo del VIH. El tratamiento adecuado con medicamentos
antirretrovirales puede suprimir la replicación viral, preservar la función inmunológica y
permitir a las personas con VIH llevar vidas saludables y productivas.
Los síntomas del VIH y del SIDA varían, según la etapa de la infección.
Infección primaria (VIH agudo)
Algunas personas infectadas por el VIH desarrollan una enfermedad parecida a la gripe
en un plazo de 2 a 4 semanas después de que el virus entra en el cuerpo. Esta
enfermedad, conocida como infección primaria (aguda) del VIH, puede durar unas
pocas semanas.
Estos son algunos de los posibles signos y síntomas:
Fiebre
Dolor de cabeza
Dolor muscular y articular
Erupción
Dolor de garganta y llagas dolorosas en la boca
Ganglios linfáticos inflamados, principalmente en el cuello
Diarrea
Pérdida de peso
Tos
Sudores nocturnos
Infección clínica latente (VIH crónico)
En esta etapa de la infección, el VIH sigue presente en el cuerpo y en los glóbulos
blancos. Sin embargo, es posible que muchas personas no tengan ningún síntoma o
infección durante este tiempo.
Esta etapa puede durar muchos años si no recibes terapia antirretroviral. Algunas
personas padecen enfermedades más graves mucho antes.
Infección por el VIH sintomática
A medida que el virus continúa multiplicándose y destruyendo células inmunológicas,
las células del cuerpo que ayudan a combatir los gérmenes, puedes desarrollar
infecciones leves o signos y síntomas crónicos como los siguientes:
Fiebre
Fatiga
Ganglios linfáticos inflamados: a menudo, uno de los primeros signos de la
infección por el VIH
Diarrea
Pérdida de peso
Candidosis vaginal oral (candidiasis)
Herpes (herpes zóster)
Neumonía
Evolución al sida
El acceso a mejores tratamientos antivirales ha reducido ampliamente la cantidad de
muertes por SIDA en todo el mundo, incluso en países de bajos recursos. Gracias a
estos tratamientos que salvan vidas, la mayoría de las personas con VIH en los EE. UU.
no desarrollan SIDA en la actualidad. Sin tratamiento, generalmente, el VIH se
convierte en SIDA en unos 8 a 10 años.
Cuando aparece el SIDA, existe un daño grave en el sistema inmunitario. Será más
probable que se presenten enfermedades que normalmente no se manifiestan en
personas con un sistema inmunitario sano. Estas enfermedades se conocen como
"infecciones oportunistas" o "cánceres oportunistas".
Los siguientes pueden ser los signos y síntomas de algunas de estas infecciones:
Sudores
Escalofríos
Fiebre recurrente
Diarrea crónica
Ganglios linfáticos inflamados
Manchas blancas persistentes o lesiones inusuales en la lengua o la boca
Fatiga persistente, sin causa aparente
Debilidad
Pérdida de peso
Erupciones cutáneas o bultos
Principio del formulario
Diagnóstico virológico.
DIAGNÓSTICO DE LA INFECCIÓN POR EL VIH
El diagnóstico definitivo de la infección por el VIH sólo puede establecerse por
métodos de laboratorio, ya que en ningún caso las manifestaciones clínicas son lo
suficientemente específicas. Los métodos directos detectan al propio virus o alguno de
sus componentes, como proteínas o ácidos nucleicos, mientras que los indirectos
reconocen los anticuerpos específicos producidos por el sistema inmunitario como
respuesta a la infección vírica. La detección por métodos directos o indirectos del VIH
ha permitido no solo reconocer a las personas infectadas y establecer medidas
preventivas adecuadas, sino que además constituye una ayuda esencial en el
seguimiento de los pacientes para conocer el pronóstico de la enfermedad y la eficacia
del tratamiento utilizado.
MÉTODOS INDIRECTOS
La detección de anticuerpos específicos anti-VIH es la forma habitual de diagnosticar
una infección por VIH. Los métodos se dividen en: a) pruebas de screening, diseñadas
con un máximo de sensibilidad para detectar todas las muestras positivas, y b) pruebas
confirmatorias, caracterizadas por su especificidad y que permiten asegurar la
positividad de una muestra previamente reactiva con un test de screening. Ambos
ensayos realizados de forma secuencial obtienen resultados excelentes en cuanto a
exactitud y reproducibilidad y tienen más del 99% y 95% de sensibilidad y
especificidad respectivamente.
Pruebas de screening
Las técnicas inmunoenzimáticas (EIA) son las más empleadas debido a su metodología
relativamente simple, alta sensibilidad, nivel de automatización y diseño para realizar
un gran número de test de forma simultánea. En principio se basaron en la utilización de
lisados víricos (ensayos de primera generación), y fueron de enorme utilidad para
conocer el alcance de la epidemia de SIDA en los primeros años y establecer las
primeras medidas preventivas. Posteriormente fueron sustituidas por EIA que utilizaban
antígenos más específicos obtenidos por recombinación genética o mediante síntesis
(ensayos de segunda generación) utilizando EIA indirectos o competitivos.
Estas técnicas tenían una mejor especificidad, pero planteaban problemas de
sensibilidad en el diagnóstico de la infección aguda, debido a que detectaban la
seroconversión de seis a doce semanas después de producirse la infección. Para resolver
esta cuestión se han diseñado técnicas que detectan en una misma prueba anticuerpos de
distinta clase (IgG, IgM ó IgA) mediante un diseño de tipo sándwich o de
inmunocaptura, utilizando como antígenos proteínas recombinantes o péptidos
sintéticos específicos del VIH-1 (a veces asociados con otros específicos del VIH-2). De
este modo se consigue reducir el periodo ventana a tres semanas (ensayos de tercera
generación).
Los EIA de cuarta generación permiten la detección simultánea de antígeno y
anticuerpos. Tienen como ventaja reducir en una semana el periodo ventana,
estableciéndolo en dos semanas desde el inicio de la infección. Aunque estos ensayos
tienen una excelente sensibilidad para la detección de casos de infección aguda, pierden
algo de sensibilidad analítica en cada uno de sus componentes, de modo que el umbral
de detección de antígeno es mayor, y lo mismo ocurre con los anticuerpos,
observándose una reducción en la señal de reactividad en las muestras en las que el
antígeno desciende o desaparece. De cualquier modo, en la comparación con EIA de
tercera generación en paneles de seroconversión demuestra una sensibilidad del 100% y
una especificidad del 99,7-100%.
Existen otras pruebas de screening caracterizadas por la obtención de resultados en
menos de 30 minutos. Son muy útiles aplicados en situaciones que requieren un
resultado inmediato, como trasplantes, accidentes laborales o antes del parto en una
embarazada que no ha sido controlada con respecto a la infección por el VIH.
Suele tratarse de técnicas en dot blot que, realizadas correctamente, ofrecen una gran
seguridad en el resultado. En el caso de las técnicas inmunocromatográficas se requiere
simplemente la adición de la muestra que reaccionará con los distintos reactivos al ser
arrastrada por una solución tamponada en una tira de papel. Aunque estas técnicas son
simples de ejecución y no requieren instrumentación, su coste no es adecuado para
países en desarrollo y en estos casos resulta más convenientes utilizar técnicas simples
como la aglutinación (con hematíes, látex o partículas de gelatina) que muestran
también una excelente sensibilidad y especificidad.
Los test de screening también pueden ser realizados a partir de muestras de saliva y
orina, para lo cual existen métodos adaptados, con la ventaja que supone sobre la
muestra de suero en cuanto a facilidad en la obtención, menor riesgo de contagio
accidental y coste económico.
Pruebas de confirmación
Las muestras positivas en la prueba de screening requieren ser confirmadas con un test
muy específico, empleándose el Western blot (WB), la inmunofluorescencia indirecta
(IFI) o la radio inmunoprecipitación (RIPA). El WB es el método recomendado y
permite discriminar, por la aparición de bandas reactivas, frente a qué antígenos víricos
se dirigen los anticuerpos presentes en la muestra. La interpretación del WB se puede
realizar según diversos criterios, aunque el más aceptado es el de la OMS que exige la
presencia de al menos dos bandas de la envoltura. La muestra negativa implica
infección por el VIH: Guía Práctica 96 ca una ausencia de bandas reactivas y cualquier
situación intermedia se interpreta como reacción indeterminada.
La reactividad indeterminada del WB puede ocurrir en determinadas situaciones
relacionadas con la infección por el VIH. En casos de seroconversión reciente en las que
aún no han aparecido todas las bandas, en recién nacidos de madres seropositivas, estén
infectados o no, y en pacientes con enfermedad avanzada y grave deterioro
inmunológico. También hay que valorar la posibilidad de presentar una infección por el
VIH-2 (algunos test llevan adherida una banda de antígeno específico del VIH-2) o por
un subtipo del VIH-1 distinto al habitual. La hipergammaglobulinemia frecuente en
individuos africanos, por estimulación antigénica inespecífica, es causa de patrones
indeterminados en WB no relacionados con infección por VIH, así como también es
posible la reactividad cruzada en pacientes con enfermedades autoinmunitarias,
embarazadas y en algunos donantes de sangre.
MÉTODOS DIRECTOS
Están basados en la detección del virus o alguno de sus componentes. Incluye el cultivo
vírico, la determinación de antígeno p24 en plasma o suero y la demostración de
genoma vírico mediante técnicas moleculares.
Cultivo celular
Aunque es la técnica más específica para el diagnóstico de la infección su utilización
suele reservarse para estudios básicos de variabilidad genética, epidemiología
molecular, patogénesis vírica o resistencia a fármacos, debido a la complejidad y riesgo
que supone su realización. El método consiste en un cocultivo de células mononucleares
de sangre periférica del paciente junto a otras del mismo tipo procedentes de donantes.
El cultivo se considera positivo por la demostración del efecto citopático o la detección
de productos víricos como el antígeno p24 o la transcriptasa inversa.
Antigenemia de p24
El antígeno p24 de la cápside del VIH (core), detectado en suero o plasma mediante
una reacción de EIA, es un marcador precoz de infección aguda por VIH. A lo largo de
la infección su detección es variable debido al incremento de anticuerpos anti-p24
neutralizantes o a la escasa replicación del virus. Las técnicas que rompen los
inmunocomplejos formados por el antígeno p24 y su anticuerpo aumentan la
sensibilidad de Capítulo 6. Diagnóstico de la infección por el VIH 97 la determinación y
ha sido propuesto para monitorizar el tratamiento antirretroviral en países en desarrollo.
La detección de antígeno p24 puede ser de utilidad en el screening de donantes,
combinado con la detección de anticuerpos (ensayos de cuarta generación), diagnóstico
de la infección aguda y del recién nacido, monitorización de la terapia (especialmente
en infecciones por subtipos no-B del VIH-1) y como confirmación del crecimiento del
virus en los cultivos celulares.
Técnicas moleculares
Aunque el diagnóstico de la infección por el VIH debe establecerse mediante la
detección de anticuerpos específicos del virus, puede ser conveniente la utilización de
técnicas moleculares basadas en el reconocimiento de fragmentos del genoma del virus.
Estas situaciones especiales se producen en casos de hipogammaglobulinemia, infección
perinatal, infección silente o infección por variantes del virus que pueden escapar a la
detección con las técnicas habituales serológicas, como son el VIH-2 y el subtipo O del
VIH-1.
La reacción en cadena de la polimerasa (PCR) es el método de elección para el
diagnóstico molecular de la infección por el VIH. Puede aplicarse directamente a la
detección de ADN provírico a partir de células del paciente, o bien mediante una
reacción de retro transcripción previa (RT-PCR), realizada habitualmente en plasma,
cuando la diana que se pretende localizar son las partículas de ARN vírico. Su
utilización es imprescindible para el diagnóstico de VIH en los niños recién nacidos de
madres seropositivas y en los pacientes con patrones serológicos atípicos.
La conveniencia de utilizar técnicas moleculares en el screening de donantes es
discutida, aunque es indudable que reduce aún más el periodo ventana previo a la
seroconversión, de forma que podría diagnosticarse a un paciente infectado tan solo una
semana después de su contacto con el virus (14). Con una aplicación diagnóstica
enfocada a bancos de sangre se ha desarrollado recientemente un método basado en
amplificación mediada por transcripción (TMA) que detecta de forma simultánea desde
100 copias/ml de VIH-1 y virus de la hepatitis C, con una sensibilidad y especificidad
>99,5%.
Para obtener los resultados más fiables y reproducibles las muestras de sangre deben
ser recogidas preferentemente en tubos con EDTA mejor que en citrato y no deben
utilizarse tubos con heparina, que es un potente inhibidor de la PCR. La separación del
plasma debe realizarse antes de 6 horas, si bien pueden utilizarse tubos separadores de
plasma (CPT, PPT) que, una vez centrifugados, mantienen estable el ARN vírico al
menos 30 horas a 4ºC.
OTRAS PRUEBAS VIROLOGICAS
El diagnóstico virológico del VIH implica la detección directa del virus o de sus
componentes en muestras biológicas tomadas de individuos sospechosos de estar
infectados. Aquí se describen algunos de los métodos comunes utilizados para el
diagnóstico virológico del VIH:
Pruebas de Detección de Anticuerpos:
Las pruebas de anticuerpos son el método más común para el diagnóstico inicial
del VIH.
Se basan en la detección de anticuerpos producidos por el sistema inmunológico
en respuesta a la infección por VIH.
Estas pruebas pueden realizarse en muestras de sangre, saliva o fluido oral.
Pruebas de Detección de Antígenos y Anticuerpos:
Algunas pruebas combinan la detección de antígenos específicos del VIH (como
la proteína p24) junto con la detección de anticuerpos.
Estas pruebas pueden detectar la infección antes de que se desarrollen altos
niveles de anticuerpos.
Pruebas de Carga Viral:
Las pruebas de carga viral miden la cantidad de material genético viral (ARN
del VIH) presente en la sangre.
Se utilizan para evaluar la cantidad de virus en el organismo y para monitorear la
eficacia del tratamiento antirretroviral.
Pruebas de Genotipado y Fenotipado:
Estas pruebas se utilizan para determinar la resistencia del virus a ciertos
medicamentos antirretrovirales.
El genotipado analiza las mutaciones en el material genético del VIH, mientras
que el fenotipado mide la capacidad del virus para replicarse en presencia de
medicamentos.
Pruebas de Biología Molecular (PCR):
La reacción en cadena de la polimerasa (PCR) se utiliza para amplificar y
detectar el material genético del VIH.
Se utiliza en pruebas de diagnóstico y en la monitorización de la carga viral.
Pruebas de Western Blot:
Aunque menos común en algunos lugares, la técnica de Western Blot se utiliza
para confirmar los resultados positivos de las pruebas de detección de
anticuerpos.
Pruebas Rápidas de VIH:
Estas pruebas ofrecen resultados en un corto período de tiempo (generalmente
en minutos) y son convenientes para su uso en entornos de atención médica y
pruebas comunitarias.
Es importante destacar que el diagnóstico del VIH es un proceso que puede incluir
varias pruebas y enfoques, y que el asesoramiento pre y post prueba es esencial.
Además, la interpretación de los resultados debe ser realizada por profesionales de la
salud capacitados. El acceso temprano al diagnóstico y tratamiento del VIH es crucial
para mejorar los resultados clínicos y reducir la transmisión del virus.
Diferenciar las características generales de los principales
virus de trasmisión sexual.
Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) o infecciones de transmisión sexual
(ITS) son infecciones que se transmiten de una persona a otra a través del contacto
sexual. El contacto suele ser vaginal, oral y anal. Pero a veces pueden transmitirse a
través de otro contacto físico íntimo involucrando el pene, vagina, boca o ano. Esto se
debe a que algunas ETS, como el herpes y el VPH, se transmiten por contacto de piel a
piel.
Algunas ETS pueden transmitirse de una persona embarazada al bebé, ya sea durante el
embarazo o al dar a luz. Otras formas en que las ETS pueden propagarse incluyen
durante la lactancia, a través de transfusiones de sangre o al compartir agujas.
Hay más de 20 tipos de ETS, incluyendo:
Clamidia
Herpes genital
Gonorrea
VIH y sida
VPH
Ladillas
Sífilis
Tricomoniasis
Las ETS no siempre presentan síntomas, o solo pueden causar síntomas leves. Por lo
mismo, es posible tener una infección y no saberlo. E incluso sin síntomas, las ETS
pueden ser dañinas y se pueden transmitir a través de las relaciones sexuales.
Si tiene síntomas, estos pueden incluir:
Secreción inusual del pene o la vagina
Llagas o verrugas en el área genital
Micción frecuente o dolorosa
Picazón y enrojecimiento en el área genital
Ampollas o llagas en o alrededor de la boca
Olor vaginal anormal
Picazón, dolor o sangrado anal
Dolor abdominal
Fiebre
Aquí hay una diferenciación de las características generales de algunos de los
principales virus de transmisión sexual:
Virus del Papiloma Humano (VPH):
Tipo de Virus: Virus de ADN.
Manifestaciones Clínicas: Puede causar verrugas genitales y está asociado con
el desarrollo de cáncer cervicouterino y otros cánceres genitales.
Prevención: Vacunas disponibles para prevenir infecciones por ciertas cepas de
VPH.
Virus del Herpes Simple (VHS):
Tipo de Virus: Virus de ADN.
Manifestaciones Clínicas: Provoca lesiones dolorosas en forma de ampollas o
úlceras en genitales, ano o boca. Puede tener episodios recurrentes.
Tratamiento: Antivirales pueden aliviar síntomas y reducir la frecuencia de
brotes, pero no curan la infección.
Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH):
Tipo de Virus: Retrovirus (ARN a ADN).
Manifestaciones Clínicas: Pasa por varias etapas, desde la fase aguda (síntomas
parecidos a la gripe) hasta el SIDA, con deterioro del sistema inmunológico.
Prevención: Uso de condones, tratamiento antirretroviral para personas
infectadas, educación y concienciación.
Clamidia:
Tipo de Bacteria: Chlamydia trachomatis (no es un virus).
Manifestaciones Clínicas: Muchas personas no presentan síntomas. Puede
causar infecciones genitales y, en mujeres, enfermedad inflamatoria pélvica
(EIP).
Tratamiento: Antibióticos, generalmente con doxiciclina o azitromicina.
Gonorrea:
Tipo de Bacteria: Neisseria gonorrhoeae (no es un virus).
Manifestaciones Clínicas: Puede causar secreción uretral o vaginal, dolor al
orinar y, en casos no tratados, complicaciones como EIP y afectación de
articulaciones.
Tratamiento: Antibióticos, pero la resistencia a los antibióticos es un problema
emergente.
Clamidia
La clamidia es una STD/STI común causada por la bacteria Chlamydia trachomatis. La
clamidia puede transmitirse durante el contacto sexual vaginal, oral o anal con la pareja
infectada. Si bien muchas personas no presentan síntomas, la clamidia puede causar
fiebre, dolor abdominal y flujo inusual del pene o la vagina.
En las mujeres, tengan o no síntomas y desconozcan o no que tienen una infección, la
clamidia puede causar la enfermedad pélvica inflamatoria. En la PID, la STD/STI sin
tratar avanza y afecta otras partes del sistema reproductor de la mujer, incluido el útero
y las trompas de Falopio. Este avance puede provocar un daño permanente en los
órganos reproductivos de la mujer. El daño podría provocar un embarazo ectópico (en el
que el feto se desarrolla en lugares anormales fuera del útero, trastorno que podría ser
mortal) e infertilidad.
Además, si la mujer está embarazada, el feto en desarrollo corre riesgo, porque la
clamidia puede transmitirse durante el embarazo o el parto y puede provocar infecciones
oculares o neumonía en el bebé. Si la clamidia se detecta de manera temprana, puede
tratarse fácilmente con un antibiótico por vía oral.
Gonorrea
La gonorrea es causada por la bacteria Neisseria gonorrhoeae, que puede crecer rápido y
multiplicarse fácilmente en las áreas húmedas y tibias del aparato reproductor. Los
síntomas más comunes de una infección gonorreica son flujo vaginal o secreción en el
pene y micción difícil o dolorosa.
Al igual que en la infección por clamidia, las complicaciones más comunes y graves de
la gonorrea ocurren en las mujeres e incluyen la enfermedad pélvica inflamatoria
embarazo ectópico, infertilidad y una potencial transmisión de la enfermedad al feto en
desarrollo, si se contrae durante el embarazo. La gonorrea también puede infectar la
boca, la garganta, los ojos y el recto y extenderse a la sangre y las articulaciones, donde
puede convertirse en una enfermedad mortal.
Además, las personas con gonorrea pueden contraer el VIH, el virus que causa el SIDA,
más fácilmente. Las personas infectadas por el VIH que tienen gonorrea también tienen
más probabilidad de transmitir el virus a otras personas.
Herpes genital
El herpes genital es una infección contagiosa causada por el virus del herpes simple
(HVS por sus siglas en inglés). Hay dos cepas o tipos diferentes de HVS: el virus del
herpes simple tipo 1 (HVS-1) y tipo 2 (HVS-2). Ambos pueden causar herpes genitales,
aunque la mayoría de los casos de herpes genitales se deben al HVS-2.5 Cuando es
sintomático, el HVS-1 suele presentarse como ampollas o boqueras en los labios (herpes
labial o febril), pero también puede infectar la región genital a través del contacto oral-
genital o genital-genital. El HVS-2 sintomático suele causar ampollas dolorosas y
acuosas en o alrededor de los genitales o el ano. Sin embargo, gran cantidad de las
personas que tienen estos virus no presentan signos o síntomas, o los mismos mínimos.
Ni el HVS-1 ni el HVS-2 pueden curarse, e incluso durante los períodos en que la
persona infectada no presenta síntomas, el virus puede encontrarse en las células
nerviosas del cuerpo. Periódicamente, algunas personas experimentan brotes en los que
aparecen nuevas ampollas en la piel del área genital; en esos momentos, hay más
probabilidad de que el virus se transmita a otras personas.
Las mujeres embarazadas, especialmente las que adquieren el herpes genital por primera
vez durante el embarazo, pueden transmitir la infección al recién nacido, lo que podría
causar el HVS neonatal, una infección potencialmente mortal que afecta la piel, el
cerebro y otros órganos del bebé.
Virus del papiloma humano (HPV por sus siglas en inglés)
El HPV es la STD/STI más común. Existen más de 40 tipos de HPV y todos ellos
pueden infectar tanto a hombres como a mujeres. La capacidad de producir verrugas
genitales, infectar otras zonas del cuerpo, incluidas la boca y la garganta, y causar
cáncer de cuello uterino, vulva, pene y boca, varía según los tipos de HPV.
Si bien no existe una cura para el HPV una vez que se tiene la infección, un chequeo
regular mediante la prueba de Papanicolaou puede prevenir o detectar la mayoría de los
casos de cáncer de cuello uterino causado por el HPV en una etapa temprana. (Una
prueba de Papanicolaou implica que un profesional de la salud tome muestras de células
del cuello uterino durante un examen ginecológico estándar; estas células se analizan
bajo un microscopio para ver si hay signos de cáncer).
Existe una nueva vacuna que protege contra la mayoría (pero no todos) de los tipos de
HPV que causan cáncer de cuello uterino. La Academia Americana de Pediatría
recomienda esta vacuna para los niños y niñas en edad escolar.
Sífilis
Las infecciones por sífilis10, causadas por la bacteria Treponema pallidum, se
transmiten de persona a persona durante el acto sexual vaginal, anal u oral mediante el
contacto directo con las úlceras llamadas chancros. Entre 2001 y 2009, los datos de los
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés)
muestran que la tasa de sífilis ha aumentado año a año. Las personas con mayor riesgo
de contraer sífilis son los hombres que tienen sexo tanto con hombres como con mujeres
y las personas que viven en el sur. El primer signo de sífilis es un chancro, una úlcera
genital indolora que por lo general aparece en el pene o en la vagina o sus alrededores.
Además de ser el primer signo de una infección de sífilis, los chancros hacen que una
persona tenga de dos a cinco veces más probabilidad de contraer el VIH. Si la persona
ya tiene el VIH, los chancros también aumentan la probabilidad de que el virus se
transmita a su pareja sexual.3 Estas úlceras suelen desaparecer por sí solas, incluso sin
tratamiento. Sin embargo, el cuerpo no elimina la infección por sí solo y, con el tiempo,
la sífilis puede afectar otros órganos como la piel, el corazón, los vasos sanguíneos, el
hígado, los huesos y las articulaciones (sífilis secundaria). Si aun así la enfermedad no
se trata, en unos años puede desarrollarse la sífilis terciaria y afectar los nervios, los ojos
y el cerebro, e incluso podría causar la muerte.
Las mujeres embarazadas portadoras de la bacteria tienen un riesgo mayor de aborto
espontáneo y de nacimiento de un niño muerto, y pueden transmitir la infección al feto
durante el embarazo y el parto. Los bebés que adquieren la sífilis congénita durante el
embarazo pueden sufrir de deformidades esqueléticas, dificultades en el desarrollo del
habla y del sistema motriz, convulsiones, anemia, enfermedad hepática y problemas
neurológicos.
Vaginosis bacteriana
La vaginosis bacteriana es una infección vaginal común, posiblemente de transmisión
sexual, que se presenta en mujeres en edad reproductiva. Si bien es sano y normal que
en la vagina habiten bacterias, al igual que en la piel, la boca y el tracto gastrointestinal,
a veces los cambios en el equilibrio de diferentes tipos de bacterias pueden causar
problemas.
La vaginosis bacteriana ocurre cuando las bacterias problemáticas que suelen estar
presentes de manera normal en pequeñas cantidades crecen y reemplazan a los
lactobacilos, la bacteria vaginal normal, lo cual afecta el equilibrio habitual. Esta
situación ocurre más a menudo si la mujer se hace duchas vaginales frecuentes o si tiene
nuevas o múltiples parejas sexuales. El signo más común de una infección de vaginosis
bacteriana es un flujo líquido y blancuzco que suele describirse como con olor "a
pescado". Sin embargo, algunas mujeres pueden no presentar ningún síntoma.
Independientemente de los síntomas, tener una vaginosis bacteriana aumenta el riesgo
de tener otras STD/STI y también se asocia con la enfermedad pélvica inflamatoria
(PID por sus siglas en inglés), una infección de los órganos reproductores femeninos,
entre ellos el útero y las trompas de Falopio (que conducen los óvulos al útero), así
como infecciones postoperatorias. El trabajo de parto y el parto prematuro también
pueden ser más comunes en las mujeres con vaginosis bacteriana.
Tricomoniasis
La infección por tricomoniasis es causada por el parásito protozoario unicelular
Trichomonas vaginalis y es común en las mujeres jóvenes sexualmente activas. El
parásito también infecta a los hombres, aunque con menor frecuencia. El parásito puede
transmitirse entre hombres y mujeres, así como entre mujeres siempre que haya un
contacto físico de las áreas genitales. Aunque las infecciones por Trichomonas no
siempre causan síntomas, pueden causar micción frecuente, dolorosa o con ardor en
hombres y mujeres, así como flujo vaginal, ardor, enrojecimiento o picazón genital en
las mujeres. Dado que la infección puede ocurrir sin síntomas, una persona puede no
saber que está infectada y seguir reinfectando a una pareja sexual que tiene signos
recurrentes de infección. Al igual que las STD/STI bacterianas, todas las parejas
sexuales deben tratarse al mismo tiempo para evitar una reinfección.
Las investigaciones patrocinadas por el NICHD han mostrado que durante el embarazo,
las infecciones por trichomonas se asocian con un riesgo mayor de parto prematuro y de
que el bebé tenga peso bajo al nacer. Además, los bebés nacidos de mujeres con una
infección por trichomonas tienen el doble de probabilidad de nacer muertos o de morir
al nacer en comparación con los bebés de madres no infectadas.
Hepatitis viral
La hepatitis viral es una enfermedad hepática grave que puede ser causada por
diferentes virus, que pueden transmitirse por contacto sexual.
El virus de la hepatitis A (HAV por sus siglas en inglés) causa una infección del hígado
de corto plazo o autolimitada que puede ser muy grave, si bien no se convierte en una
infección crónica. Aunque hay otras maneras de transmitir el virus, el HAV puede
transmitirse de persona a persona durante la relación sexual por medio del contacto oral-
rectal. La vacunación puede prevenir la infección por el HAV.
El virus de la hepatitis B (HBV por sus siglas en inglés) causa una enfermedad hepática
grave que puede tener como consecuencia tanto una enfermedad inmediata como una
infección para toda la vida que podría causar cicatrices en el hígado permanentes
(cirrosis), cáncer, insuficiencia hepática y la muerte. El HBV se transmite tanto por
contacto heterosexual como homosexual y a través de contacto con otros fluidos
corporales, como la sangre, por el uso de agujas contaminadas que se utilicen para
inyectar drogas intravenosas o para hacer tatuajes y piercings. Las mujeres embarazadas
con HBV pueden transmitir el virus a sus bebés durante el parto. La infección por HBV
puede prevenirse con una vacuna.
El virus de la hepatitis C (HCV) puede provocar una enfermedad inmediata que afecta
el hígado, pero es más común que se transforme en una infección crónica y silenciosa
que produce cicatrices en el hígado (cirrosis), cáncer, insuficiencia hepática y la muerte.
El HCV suele transmitirse al compartir agujas o mediante la exposición a sangre
infectada. Sin embargo, puede transmitirse mediante el contacto sexual o de la madre al
bebé durante el embarazo y el parto. No existe una vacuna para el HCV y los
tratamientos no siempre son efectivos
Reconocer los cuadros clínicos en los cuales pueden estar
implicados este grupo de microorganismo.
Los microorganismos asociados con las infecciones de transmisión sexual (ITS), que
incluyen virus y bacterias, pueden provocar una variedad de cuadros clínicos en función
del microorganismo específico y de la parte del cuerpo afectada. Aquí se describen
algunos de los cuadros clínicos comunes asociados con este grupo de microorganismos:
VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana):
Fase aguda: Síntomas parecidos a los de la gripe, como fiebre, fatiga, dolor de
garganta, y erupciones.
Fase crónica: Puede ser asintomático durante mucho tiempo.
Fase avanzada (SIDA): Infecciones oportunistas, cánceres y síntomas
sistémicos.
VPH (Virus del Papiloma Humano):
Verrugas genitales: Lesiones en genitales, ano o boca.
Cáncer cervicouterino: Puede ser asintomático en las etapas iniciales; en etapas
avanzadas, sangrado vaginal anormal, dolor pélvico.
VHS (Virus del Herpes Simple):
Brotes recurrentes de úlceras genitales o orales.
Dolor al orinar, fiebre y malestar general durante los brotes.
Clamidia:
Puede ser asintomática en muchas personas.
Síntomas en mujeres: Secreción vaginal anormal, dolor abdominal, dolor
durante el coito.
Síntomas en hombres: Secreción uretral, dolor testicular.
Gonorrea:
Secreción uretral o vaginal.
Dolor al orinar.
En mujeres, puede causar enfermedad inflamatoria pélvica (EIP).
Sífilis:
Chancro indoloro en el sitio de la infección primaria.
Erupciones cutáneas y síntomas sistémicos en la etapa secundaria.
Síntomas neurológicos y afectación de órganos en etapas más avanzadas.
Es fundamental destacar que muchas ITS pueden ser asintomáticas o presentar síntomas
leves en las primeras etapas, lo que resalta la importancia de la detección temprana a
través de pruebas y exámenes de rutina. Además, la manifestación clínica puede variar
según el sexo, la edad y otros factores individuales. La prevención, el diagnóstico
temprano y el tratamiento adecuado son clave para manejar estas infecciones y prevenir
complicaciones a largo plazo.
Explicar el diagnóstico virológico para cada infección producida
por los principales virus de trasmisión sexual
VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana):
Pruebas de Detección de Anticuerpos (ELISA, pruebas rápidas): Detectan la
presencia de anticuerpos contra el VIH en sangre, saliva u otros fluidos.
Pruebas de Detección de Antígenos y Anticuerpos: Detectan tanto antígenos
específicos del VIH como anticuerpos, permitiendo la identificación temprana
de la infección.
Pruebas de Carga Viral (PCR): Miden la cantidad de ARN viral en la sangre,
indicando la replicación activa del virus.
Western Blot: Confirmación de resultados positivos mediante la detección de
anticuerpos específicos.
VPH (Virus del Papiloma Humano):
Exámenes de Papanicolaou (Pap): Identifican cambios en las células cervicales
asociados con infecciones por VPH en mujeres.
Pruebas de ADN de VPH: Detectan el material genético del VPH en células
cervicales y pueden identificar los tipos específicos de VPH presentes.
VHS (Virus del Herpes Simple):
Cultivo Viral: Se realiza a partir de muestras de lesiones activas para aislar y
confirmar la presencia del virus.
Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR): Detecta material genético viral
incluso en ausencia de lesiones activas.
Pruebas de Anticuerpos (IgG e IgM): Determinan la presencia de anticuerpos
contra el VHS, indicando infección pasada o reciente.
Clamidia y Gonorrea:
Pruebas de Amplificación de Ácido Nucleico (NAAT): Detectan el material
genético de las bacterias (Chlamydia trachomatis para clamidia y Neisseria
gonorrhoeae para gonorrea).
Cultivo: Puede realizarse para confirmar la presencia de bacterias, aunque es
menos sensible que las pruebas de NAAT.
Sífilis:
Pruebas Serológicas: Incluyen la prueba de no treponémica (VDRL o RPR) y la
prueba de treponémica específica (FTA-ABS o TP-PA) para detectar
anticuerpos contra Treponema pallidum.
Pruebas de PCR: Utilizadas en sífilis primaria y secundaria, especialmente
cuando las pruebas serológicas son inconclusas.
Infecciones por Chlamydia trachomatis
Varios factores pueden explicar el aumento en el diagnóstico de las infecciones por C.
trachomatis, incluidos los cambios en el comportamiento sexual y la falta de prevención
y educación, pero también la mayor realización de pruebas diagnósticas, así como el uso
de mejores sistemas de detección. Las pruebas diagnósticas de clamidia se indicarán en
pacientes con afectación urogenital, cervicitis, enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) e
infección extra genital secundaria a una transmisión sexual: anorrectal, faríngea y
ocular. En un inicio, todas las muestras pueden analizarse mediante técnicas de biología
molecular. Se preferirá la utilización de muestras obtenidas de forma no invasiva, en
particular cuando se trata del estudio de sujetos que son asintomáticos. La primera
evacuación de la orina matinal y la toma mediante el uso de hisopos uretrales en los
pacientes de sexo masculino se considerarán como equivalentes en pruebas de
amplificación de ácidos nucleidos (NAAT). La recogida de las muestras de orina se
tolerará mejor y, por lo tanto, es el tipo de muestra que se recomienda en los pacientes
de sexo masculino. Para detectar infecciones de C. trachomatis extra genitales, la
muestra se obtiene mediante un hisopo o se recogerá a partir de muestras extraídas
directamente del tejido correspondiente. La infección por C. trachomatis en HSH estará
localizada con frecuencia en el recto o en la faringe, sin causar ningún tipo de síntoma,
y requerirá la toma de un hiposo oral y anal de manera apropiada para que estos puedan
ser diagnosticados. En este caso, el realizar únicamente el análisis de una muestra de
orina puede conllevar un infra diagnóstico de la infección
Diagnóstico de las infecciones por Chlamydia trachomatis
Prueba de amplificación de ácidos nucleicos (NAAT)
El aislamiento de C. trachomatis en cultivo celular o la identificación de C.
trachomatis mediante ensayos de fluorescencia directa (DFA) se pueden utilizar para el
diagnóstico de infecciones agudas solo en el caso de que los NAAT de C.
trachomatis no estén disponibles o cuando no son accesibles. Se recomienda el uso de
NAAT validados y de calidad garantizada debido a su mayor sensibilidad, especificidad
y velocidad en el diagnóstico de infecciones sintomáticas y asintomáticas, en
comparación con todas las demás técnicas de diagnóstico. Debido a la alta especificidad
de los NAAT validados para la C. trachomatis, y al hecho de que cuando se repiten las
pruebas existe un riesgo de perder algún resultado positivo débil, no se recomienda la
realización de pruebas confirmatorias de las muestras que hayan resultado positivas.
Una excepción importante a tener cuenta es cuando se realizan investigaciones
judiciales en el caso de sospecha de una agresión sexual.
Los NAAT pueden usar muestras recogidas de forma poco invasiva, como son las
muestras de orina en hombres, hisopos vulvovaginales en mujeres e hisopos
anorrectales en ambos sexos. Se puede incrementar la sensibilidad diagnóstica
utilizando esferas de partículas magnéticas recubiertas, con lo que los ácidos nucleicos
se aislarán en mayor cantidad y calidad. Estos sistemas de extracción basados en el uso
de esferas se pueden automatizar y utilizar en diversos sistemas de alto rendimiento, lo
que permite la realización de pruebas simultáneas de clamidia y gonococos con
adecuada sensibilidad y especificidad. Para incrementar la sensibilidad de la técnica,
estas pruebas se basan en la detección de genes presentes en un gran número de copias
(plásmido críptico X06707 [10 copias/genoma] o 16S ADNr [2 copias/genoma])
En aquellos estudios donde se ha buscado comparar ambos métodos, los NAAT han
detectado entre un 10 y un 30% más de muestras positivas de C. trachomatis que en los
estudios que comparan los dos métodos. En otros estudios, los resultados obtenidos a
partir de diferentes NAAT mostraron ser altamente concordantes. La importancia de las
variaciones genéticas se hizo evidente con la aparición de la variante sueca, la cual no
fue detectada por algunos NAAT comercializados debido a la deleción en la región
diana de estas pruebas. La implementación de una segunda región diana en los NAAT
representa una mejora importante, permitiendo la detección de nuevas variantes que
tengan deleciones o recombinación en una de las regiones diana. Como ejemplo de
sistemas que desarrollaron una modificación de la técnica tenemos al Cobas Taqman
CT/NG v 2.0 (Roche) y al Artus C. trachomatis plus RG Kit PCR (Qiagen). Una
limitación de todas estas técnicas de diagnóstico es la falta de discriminación entre los
diferentes biovares de C. trachomatis relacionados con diferentes procesos patológicos
que pueden detectarse en muestras uretrales o cervicales. Ninguna de las técnicas
anteriores puede discriminar entre los serotipos D-K y los serotipos L1-L3 relacionados
con el linfogranuloma venéreo
Pruebas a la cabecera del paciente (POCT)
Las pruebas rápidas en el punto de atención proporcionan un resultado rápido y fácil, y
permitirán que el diagnóstico y el tratamiento posterior se puedan realizar en la misma
visita en la clínica o incluso en modo remoto. La mayoría de las POCT son pruebas
cromatográficas inmunes basadas en una tecnología de flujo lateral y que detectan el
antígeno lipopolisacárido de la clamidia (LPS), tanto en hisopos genitales como en
orina. En comparación con el cultivo y los NAAT, estas POCT basadas en antígenos
son significativamente menos sensibles y específicas. Las POCT basadas en antígenos
no se han recomendado para la prueba de C. trachomatis, tanto en la detección precoz
de pacientes asintomáticos como en la de los pacientes sintomáticos. Se han
desarrollado POCT con mayor sensibilidad y nuevos NAAT de POCT (p.ej., el ensayo
Xpert de Cepheid CT/NG). Este estudio se basa en el uso de la reacción en cadena de la
polimerasa (PCR) en tiempo real realizada en un sistema cerrado. Después de haber
colocado la muestra clínica en un cartucho, los pasos subsiguientes de aislamiento de
ácido nucleico, amplificación y detección de productos de PCR continúan un proceso
completamente automatizado. Otras POCT de NAAT comercializadas utilizan
tecnología de amplificación isotérmica, como la amplificación isotérmica mediada por
bucle (LAMP) o por la amplificación mediante recombinasa polimerasa (RPA)
Serología
La prueba de anticuerpos contra C. trachomatis no es útil para diagnosticar la infección
local del epitelio del tracto genital inferior, ya que los anticuerpos solo se detectarán tras
varias semanas, los títulos de anticuerpos pueden ser bajos y muchas pruebas
serológicas no podrán diferenciar los anticuerpos de diferentes especies de clamidias.
La prueba de micro inmunofluorescencia (MIF) se consideraba el método de referencia
para el estudio de los anticuerpos contra clamidia durante mucho tiempo, pero los
inmunoensayos enzimáticos (EIA) y los inmunoblots o inmunoensayos en línea se usan
actualmente con mayor frecuencia en la detección de infecciones por clamidia. La
tecnología de los EIA se basa en la detección del antígeno mediante la medición de una
señal coloreada generada por los lipopolisacáridos de reacción antigénica (LPS) con el
anticuerpo. Tradicionalmente han gozado de gran popularidad por ser técnicas simples,
objetivas y automatizadas. La especificidad del EIA es baja, pudiendo dar falsos
positivos debido a la presencia de lipopolisacáridos bacterianos (LPS). Otras técnicas se
basarán en la tinción directa de muestras con anticuerpos monoclonales marcados con
fluoresceína (DFA). Esta última técnica utiliza anticuerpos específicos de la especie
dirigidos principalmente contra la proteína principal de la membrana externa (MOMP)
del antígeno y, en menor medida, contra el LPS. Las principales ventajas de las técnicas
de DFA son su velocidad (30min) y su especificidad cercana al 100%, la sensibilidad es
del 85-90%, y en comparación con el cultivo no requieren medios de transporte
específicos. Entre sus inconvenientes están la interpretación subjetiva, el requerir
personal experimentado, el presentar una baja reproducibilidad y, por último, el
volumen de muestras no debe ser elevado.
Cultivo celular
Hasta finales del siglo XX, el cultivo celular fue el estándar de referencia con el que se
han comparado todas las demás pruebas diagnósticas. Sin embargo, principalmente
debido a la aparición de nuevos métodos de diagnóstico, que son más fáciles de
implementar, así como rápidos y sensibles, el cultivo celular ha sido relegado sobre todo
a los laboratorios de referencia. Las líneas celulares establecidas para el aislamiento
de C. trachomatis incluyen la McCoy, Hela 29. Las muestras para el cultivo deben
recogerse utilizando dispositivos y medios de transporte especiales. La sensibilidad del
cultivo puede verse afectada por la recolección, el almacenamiento y el transporte
inadecuados de las muestras, las sustancias tóxicas en las muestras clínicas y el
crecimiento excesivo de cultivos celulares por bacterias y hongos comensales. El cultivo
celular es una técnica muy específica, sin embargo, la sensibilidad no es muy buena (75-
80%)
Infecciones por Neisseria gonorrhoeae (NG)
La gonorrea es la segunda ITS bacteriana más frecuente en todo el mundo, a pesar de que su
prevalencia variará entre las distintas poblaciones. A partir de una lesión localizada, el
microorganismo puede ascender al tracto genital superior y causar enfermedad inflamatoria
pélvica, epididimoorquitis o incluso diseminarse en forma de bacteriemia. Debido a este
hecho, un diagnóstico apropiado y un tratamiento efectivo de esta infección son factores
importantes que contribuirán a medidas de control de la salud pública y a prevenir
complicaciones graves. Sin embargo, el incremento de la resistencia a los tratamientos
indicados ha demostrado afectar de manera importante el control de esta infección.
Cultivo
El cultivo es el único método diagnóstico que permite realizar pruebas de
susceptibilidad a los antimicrobianos, por lo que sigue siendo importante para detectar y
controlar la resistencia a estos. Las muestras deben obtenerse utilizando hisopos que no
contengan compuestos como la madera y el algodón, ya que estos pueden ser
inhibidores o tóxicos para la NG. Algunos sistemas de transporte pueden mantener la
viabilidad del gonococo hasta 48h a temperatura ambiente Los hisopos se deben insertar
2-3cm en la uretra masculina o 1-2cm en el canal endocervical, y luego se realizarán 2-3
rotaciones.
Las muestras obtenidas de localizaciones estériles se pueden cultivar en un medio no
selectivo (p.ej., Agar chocolate), mientras que las de localizaciones no estériles se
cultivarán en un medio selectivo (p.ej., Martin-Lewis, Thayer-Martin) el cual contiene
agentes antimicrobianos que inhibirán el crecimiento de otras bacterias y hongos. Estos
medios se incuban a 35°C en un ambiente suplementado con el 5% de CO2 y se
valorarán al menos durante 48-72h. Los diplococos gramnegativos y las colonias
oxidasa positivas presumiblemente se pueden identificar como NG. Sin embargo, se
necesitarán pruebas bioquímicas adicionales para poder confirmar el diagnóstico.
Se deberá realizar un cultivo para el estudio de la sensibilidad antimicrobiana en
aquellos pacientes con una infección persistente o si se sospecha un fracaso del
tratamiento. Además, la caracterización de estos mediante una tipificación molecular
puede ser una herramienta útil para predecir la resistencia a los antimicrobianos, ya que
algunos tipos estarán asociados a una menor susceptibilidad a diversos antibióticos. La
sensibilidad del cultivo es elevada en las muestras genitales, pero dependerá en gran
medida de la forma de recolección de las muestras, del transporte, del almacenamiento y
de los procedimientos de aislamiento.
Pruebas de amplificación de los ácidos nucleidos (NAAT)
Las técnicas de NAAT se recomiendan para la detección de infecciones causadas por la NG con
y sin síntomas. Los NAAT son más sensibles que el cultivo, se pueden usar en una gama más
amplia de tipos de muestras, y la calidad, el transporte y el almacenamiento de las muestras son
menos estrictos. Los NAAT son la prueba de elección para valorar pacientes que estén
asintomáticos. Estas técnicas tendrán una sensibilidad similar en las muestras de orina y en las
de la uretra de los hombres, así como una sensibilidad similar en las muestras endocervicales
tomadas por médicos y en aquellas tomadas por los mismos pacientes. Sin embargo, en las
mujeres, las muestras de orina tendrán una menor sensibilidad que las muestras obtenidas con
hisopos genitales. Además, los NAAT serán significativamente más sensibles que el cultivo
para la detección de la NG en las muestras faríngeas y rectales, por lo que son las pruebas de
elección para el cribado de este tipo de infecciones. Sin embargo, estas técnicas no se han
aprobado para el estudio de las muestras de estas localizaciones. En la guía actualizada
norteamericana para el diagnóstico de estas infecciones se puede encontrar un resumen de las
plataformas de análisis NAAT disponibles en el mercado y que han sido aprobadas por la Food
and Drug Administration (FDA) para la detección de NG en los Estados Unidos.
Infecciones por Treponema pallidum (sífilis)
La sífilis se desarrolla en varias fases, y los síntomas variarán con cada etapa (sífilis
primaria, secundaria, latente y tardía o terciaria, donde están incluidas la neurosífilis y la
sífilis cardiovascular). Las fases pueden superponerse, y los síntomas no siempre
ocurrirán en el mismo orden. Por otro lado, los pacientes pueden estar completamente
asintomáticos e identificarse directamente en una revisión de rutina. La elección del
método para poder diagnosticar la sífilis depende del momento de la enfermedad y de la
presentación clínica.
Métodos de detección directa
La microscopia de campo oscuro (DFM) y la tinción directa de anticuerpos
fluorescentes para T. pallidum (DFA-TP) se han utilizado en laboratorios clínicos
durante décadas para visualizar la espiroqueta en el exudado de la lesión de pacientes
con sífilis primaria y secundaria. Sin embargo, estos métodos no están disponibles en
todos los laboratorios, además de necesitar personal experimentado para su realización.
Las pruebas NAAT, como es la PCR, no se han utilizado de forma rutinaria para el
diagnóstico de sífilis, ya que en el mercado no se dispone de ninguna prueba comercial
y tampoco ninguna ha sido aprobada internacionalmente. Sin embargo, las pruebas de
PCR se pueden realizar para el diagnóstico de neurosífilis, particularmente entre las
personas infectadas con VIH. Se considera que la PCR del líquido cefalorraquídeo
(LCR) tiene poco valor para el diagnóstico de neurosífilis debido a su baja sensibilidad
y especificidad. Su realización en sangre no se recomienda, dada la existencia de
sustancias inhibitorias. Para hacer esta prueba se pueden utilizar muestras en fresco o
congeladas. Existen formatos comerciales, validados para todo tipo de muestras, por lo
que es esencial utilizar los controles de validación correspondientes.
Estudios serológicos
Las pruebas serológicas son el método más comúnmente usado en la detección de la
sífilis, el diagnóstico y el seguimiento del tratamiento. Las pruebas serológicas para
sífilis se pueden dividir en dos tipos: prueba no treponémica (NTT) y prueba
treponémica (TT). Ambas pruebas se utilizan para confirmar la infección y determinar
si la enfermedad está activa.
Los NTT detectan anticuerpos IgM e IgG contra los antígenos lipídicos liberados de las
células dañadas del huésped. Los NTT incluyen las pruebas de laboratorio de
investigación de enfermedades venéreas (VDRL), la reagina plasmática rápida (RPR) y
las pruebas séricas en frío con rojo de toluidina (TRUST). Los anticuerpos no
treponémicos se vuelven positivos 10-15días después de la aparición de la lesión
primaria. Los NTT carecen de sensibilidad en la sífilis primaria y terciaria y su uso
como prueba de detección presenta dificultades. Sin tratamiento, los títulos seguirán
aumentando hasta 1-2años después de la infección y posteriormente disminuirán
gradualmente de forma espontánea e incluso en algunos pacientes dejarán de ser
reactivos. Después del tratamiento, los títulos generalmente disminuyen y en la mayoría
de los individuos inmunocompetentes se hacen no reactivos a los 6meses. Sin embargo,
hasta el 20% de las personas infectadas y tratadas correctamente muestran resultados de
títulos bajos de NTT persistentemente reactivos. Los resultados falsos positivos con esta
prueba pueden ocurrir durante el embarazo, en pacientes con enfermedades
reumatológicas, infecciones crónicas (VIH, enfermedades micobacterianas) y en los
usuarios de drogas parenterales.
Los TT usan antígenos nativos o recombinantes del T. pallidum para detectar
anticuerpos específicos contra componentes treponémicos. Estas pruebas incluyen el
ensayo de absorción de anticuerpos treponémicos fluorescentes (FTA-ABS), el ensayo
de aglutinación de partículas de T. pallidum (TPPA), inmunoensayos ligados a enzimas
(EIA), inmunoensayos de quimioluminiscencia (CIA) y ensayos de
inmunocromatografía (IC). Los anticuerpos específicos son los primeros en aparecer (6-
14días después de la aparición del chancro primario) y persisten durante toda la vida.
Los TT no pueden usarse para distinguir una infección activa de una pasada o tratada
previamente y, por lo tanto, no son útiles para evaluar la efectividad del tratamiento
antibacteriano.
El FTA-ABS se considera la prueba estándar en muchos países con bajos ingresos, pero
tiene algunos inconvenientes como son el tiempo, el coste y la dificultad en la lectura.
Este estudio se puede usar en el LCR. La sensibilidad de los TT varía del 82 al 100%
según el estadio de la enfermedad, mientras que la especificidad es del 99%.
En los últimos años, para la sífilis se han desarrollado pruebas serológicas rápidas y
económicas. Las pruebas rápidas de sífilis son estudios de IC que utilizan una muestra
de sangre entera, no requieren un equipo y solo necesitan un entrenamiento mínimo,
dando un resultado en pocos minutos con una sensibilidad del 86%. La mayoría de las
pruebas usan antígenos treponémicos, pero se ha desarrollado una prueba de IC que
permite la detección simultánea de anticuerpos no treponémicos y treponémicos en el
análisis con un único dispositivo, lo que permite distinguir las infecciones nuevas de
aquellas tratadas previamente. El rendimiento general para el diagnóstico de una
infección activa es del 88,3% (rango 87,1-89,4%).
Interpretación de las pruebas reactivas
Muchos laboratorios, especialmente aquellos con un elevado volumen de muestras,
realizan una detección mediante una prueba treponémica automática inicial (EIA o
CLIA). Una prueba treponémica negativa probablemente indica la ausencia de sífilis y,
en general, no se requieren más pruebas. Sin embargo, no se puede descartar una
infección reciente y se debe considerar repetir la prueba en pacientes que han tenido una
exposición de riesgo reciente.
Las muestras reactivas se deben realizar mediante una prueba no treponémica para
determinar si la enfermedad aún está activa. Un título positivo con un VDRL o RPR
indica una sífilis activa, por lo que se realizarán pruebas serológicas de seguimiento
para controlar la respuesta al tratamiento. Cuando el NTT no es reactivo en pacientes
que no refieren ningún antecedente de haber recibido algún tratamiento para la sífilis,
podría tratarse de una sífilis muy temprana, de una sífilis latente de larga data o de un
resultado biológico falso positivo. Se deberán realizar segundos TT distintos. Los
pacientes con segundos TT positivos serán candidatos para recibir el tratamiento si es
que no lo han recibido previamente.
Situaciones especialesNeurosífilis
El examen de LCR en un paciente con signos y síntomas neurológicos debe incluir
proteínas totales, el número de células mononucleares y una prueba serológica. Las
alteraciones del LCR (pleocitosis y una mayor concentración de proteínas) son comunes
en personas con neurosífilis. CSF-VDRL es altamente específico pero insensible (se
observa una prueba positiva de CSF-VDRL en solo alrededor de 1:3 casos de
neurosífilis). No se recomienda la prueba rápida de reagina plasmática en el LCR.
En una persona con signos o síntomas neurológicos, un CSF-VDRL reactivo (en
ausencia de contaminación sanguínea) se considera diagnóstico de neurosífilis. Cuando
el CSF-VDRL es negativo, pero existen signos clínicos de neurosífilis y un recuento
anormal de células y/o proteínas del CSF, se debe considerar el diagnóstico de una
neurosífilis.
La prueba CSF FTA-ABS es menos específica para la neurosífilis que la CSF-VDRL,
pero es muy sensible. En pacientes con sospecha de neurosífilis pero con un VDRL de
LCR negativo, se puede usar una prueba de FTA-ABS de LCR para descartar una
neurosífilis.
Sífilis congénita
Debido a que los anticuerpos maternos no treponémicos y treponémicos IgG pueden
transferirse de madre a hijo, no se recomiendan las pruebas treponémicas séricas del
neonato. Un aumento de 4 veces o más del título de un NTT en el suero del niño en
comparación con el suero de la madre (ambos obtenidos simultáneamente al nacer) es
altamente sugestivo de sífilis congénita, pero su ausencia no excluye el diagnóstico. En
niños en quienes la madre presenta una prueba treponémica positiva y cualquier
evidencia de sífilis congénita en el examen físico, o con una radiografía de huesos
largos sugestiva, o que presentan un análisis de CSD VDRL reactivo, o una elevación del
recuento celular o de proteínas a nivel del LCR (sin otra causa aparente), se puede
sugerir el diagnóstico de sífilis congénita
Infecciones causadas por Trichomonas vaginalis (TV)
Trichomonas vaginalis (TV) es la ITS no viral más frecuente en todo el mundo. Estas
infecciones representan la ITS curable más común en hombres y mujeres jóvenes
sexualmente activos. En las mujeres, la tricomoniasis se ha asociado con malos
resultados de salud reproductiva, como bajo peso al nacer y parto prematuro. Por lo
tanto, la detección temprana y el tratamiento de las infecciones de TV son
recomendables tanto en mujeres como en hombres sintomáticos. En pacientes
asintomáticos, los estudios de cribado solo se recomiendan en mujeres VIH positivas
Diagnóstico de infecciones por Trichomonas vaginalis (TV)Métodos
convencionales: microscopia y cultivo
El diagnóstico de tricomoniasis se basa comúnmente en un examen microscópico de
preparaciones en fresco de descargas vaginales y uretrales, secreciones prostáticas y sedimento
de orina. Las muestras deben mezclarse con una gota de solución salina fisiológica (pero nunca
refrigerarse) y examinarse microscópicamente dentro de 1h a baja potencia (aumento ×100), con
iluminación reducida. La presencia de tricomonas activamente móviles es diagnóstica de la
infección. Las células polimorfonucleares a menudo están presentes en estas preparaciones. Sin
embargo, aunque esta técnica es rápida y económica, la sensibilidad es del 50-70% y puede ser
menor en mujeres asintomáticas. El factor más importante que afecta la sensibilidad de las
pruebas de «montaje húmedo» es el tiempo entre la recolección y el examen de la muestra.
El cultivo de fluidos genitales se ha considerado la prueba estándar en el diagnóstico, aunque
requiere una incubación de 18-24h. La sensibilidad del cultivo es superior al 80% en
comparación con el del frotis vaginal. El medio de transporte Amies Agar Gel podría mantener
la viabilidad del cultivo de TV en torundas mantenidas a temperatura ambiente durante 24±6h
antes de la inoculación de la muestra en una bolsa de cultivo. Sin embargo, la mejor práctica es
que las muestras se recojan adecuadamente y se inoculen inmediatamente en el medio
apropiado, como el medio modificado de Diamond, Trichosel o Holander. Los sistemas de
cultivo o los sistemas que permiten la inoculación directa, el transporte, el cultivo y el examen
microscópico están disponibles comercialmente.
Pruebas de detección rápida: pruebas diagnósticas en la cabecera del enfermo
Se han desarrollado diversos métodos de detección de antígenos, siendo la principal
ventaja que son rápidos y fáciles de realizar. La prueba de aglutinación de látex ha
demostrado una excelente sensibilidad. Comercialmente está disponible una prueba de
flujo capilar inmunocromatográfico para la detección cualitativa de antígenos de TV en
hisopos vaginales. El kit de prueba rápida OSOM Trichomonas es un estudio con tiras
reactivas que proporcionan resultados en 10min. Esta prueba ha demostrado una buena
sensibilidad y especificidad en comparación con otros métodos de diagnóstico. Se ha
desarrollado una prueba rápida para la detección de la TV. Esta prueba usa una
novedosa detección electroquímica utilizando una región de múltiples copias del
genoma de la TV como diana del análisis. La sensibilidad y la especificidad logradas al
usar este método son comparables con las obtenidas con la prueba NAAT
Affirm VPIII es una prueba de hibridación de ácidos nucleicos que utiliza sondas
sintéticas de captura de los ácidos nucleicos y sondas de detección de desarrollo de
color.
El ensayo AmpliVue utiliza la amplificación isotérmica dependiente de la helicasa
(HDA) y tiene como diana una secuencia repetida de ADN conservada de la TV. Esta
técnica ha sido aprobada recientemente por la FDA para su uso en hisopos vaginales.
Por otro lado, la prueba Solana para Trichomonas es un NAAT cualitativo in vitro para
la detección de TV que también utiliza la tecnología HDA y la herramienta Solana
Recientemente fue aprobado por la FDA. En comparación con un ensayo NAAT, la
sensibilidad/especificidad fue del 89,7/99,0% para muestras tomadas con hisopos y del
100/98,9% en muestras de orina.
Finalmente, el ensayo GeneXpert TV ha sido aprobado por la FDA para su uso en
muestras de orina de pacientes varones.
Técnicas de amplificación de ácidos nucleicos (NAAT)
Estas técnicas están ahora disponibles comercialmente para el diagnóstico de TV en
mujeres y han reemplazado al cultivo como la prueba estándar debido a su excelente
sensibilidad y especificidad. Las tomas genitales y de orina son muestras aceptables. A
pesar de que la FDA no ha aprobado los NAAT en pacientes de sexo masculino, estas
técnicas han demostrado una alta sensibilidad y especificidad en esta población. Entre
las mujeres, los NAAT pueden detectar una prevalencia de 3 a 5 veces mayor que la
microscopia de muestras en fresco.
Actualmente, existen dos plataformas NAAT robóticas aprobadas por la FDA para la
detección de TV en mujeres: estas incluyen el método Aptima TV (Hologic Gen-
Probe) y el estudio ProbeTec Qx en el sistema BD Viper (Becton Dickinson).
Los estudios que utilizan el Trichomonas Aptima Combo 2 han demostrado un
rendimiento superior en comparación con otros métodos. Esta prueba está aprobada para
la detección de infecciones por TV de una amplia variedad de tipos de muestras, como
muestras vaginales o endocervicales, muestras de citología de base líquida ThinPrep y
muestras de orina.
Por otro lado, el BD TV Qx utiliza hisopos vaginales o endocervicales femeninos, así
como una citología de orina y citologías de base líquida. Esta técnica ha demostrado una
excelente sensibilidad y especificidad, y el tiempo de detección es inferior a 5h.
Otro método disponible fuera de los EE.UU. es el sistema de detección ACE Seeplex
STD 6 (Seegene). Esta prueba es una PCR multiplex dirigida a genes únicos del
patógeno específico.
Finalmente, el sistema BD MAXTM proporciona un estudio adecuado para ser utilizado
con muestras de orina femenina y muestras de torunda vaginal o endocervical. Su uso
en el estudio de muestras de orina masculina aún ha sido estudiado para la TV. Este
método tiene una sensibilidad ≥91,5% y una especificidad ≥98,6%.
Infecciones por virus del papiloma humano (VPH)
El VPH es la causa más frecuente de ITS en todo el mundo. En España, la prevalencia
de infección por VPH en mujeres sexualmente activas es de aproximadamente el 14%,
aunque esta prevalencia puede variar según el grupo de edad y los factores de riesgo
asociados. Se han identificado más de 100 genotipos de VPH y se estima que 40 de
ellos se encuentran en la región anal y genital. Los genotipos no oncogénicos (genotipos
de bajo riesgo), principalmente el 6 y el 11, pueden causar manifestaciones benignas
como condilomas o verrugas genitales. Por otro lado, los genotipos oncogénicos
(genotipos de alto riesgo y genotipos de alto riesgo probable/posible) se han asociado
con la etiopatogenia del cáncer cervical invasivo. Este tipo de cáncer afecta a casi
500.000 mujeres en todo el mundo cada año, con una mortalidad de más de 270.000
personas.
El principal enfoque de cribado han sido los programas basados en la realización de
citologías, sin embargo, estas a menudo no están disponibles en la mayoría de los países
con escasos recursos. Las guías de la OMS del 2014 acerca del cribado del cáncer de
cuello uterino recomiendan que este se realice al menos una vez entre los 39 y 49años, y
que este examen se debería ampliar a las mujeres con menos de 30años si existe una
evidencia de riesgo elevado de neoplasia cervical intraepitelial de alto grado. Las
pruebas de los genotipos de alto riesgo de VPH se han incorporado a los algoritmos de
detección y gestión elaborados por distintos grupos científicos, así como por la FDA. La
determinación del VPH se recomienda en aquellas pacientes con más de 30años que
presenten un resultado inicial positivo para VPH de alto riesgo, asociado a un resultado
negativo de citología cervical, y como cribado en pacientes con resultados de citología
cervical indeterminada (ASCUS, célula escamosa atípica de importancia
indeterminada). Los principales métodos de diagnóstico del VPH son la citología y la
histología. Sin embargo, la detección del VPH se ha visto facilitada gracias a los
recientes avances en biología molecular para la detección de secuencias del ADN del
VPH en muestras clínicas usando la captura híbrida y la PCR.
Diagnóstico de las infecciones por VPH
Las muestras más adecuadas para la detección del VPH son las provenientes de
cepillados endocervicales (células exfoliadas cervicales) o biopsias endocervicales
recogidas en medio líquido. El cepillo endocervical debe introducirse en los 2/3 del
canal endocervical seguido de 4-5 rotaciones y las biopsias cervicales deben congelarse
lo antes posible. El material residual de los bloques embebidos en parafina para
diagnóstico, fijados con formalina, también puede ser usados para estudios de VPH. Por
otro lado, las muestras de orina han demostrado tener una menor sensibilidad, por lo que
no se ha recomendado su uso para la detección del VPH. Además, se deben tomar
muestras de genitales externos, perineo, ano y/o sitios orofaríngeos, tanto en mujeres
como en hombres, si es que existe la afectación de una de estas localizaciones.
Citología convencional y monocapa
El principal método de detección del VPH sigue siendo la tinción del frotis con
Papanicolaou. La prueba de detección de Papanicolaou para el cáncer de cuello uterino
fue introducida por George Papanicolaou en 1941 y se ha asociado a una disminución
mantenida de la incidencia del cáncer de cuello uterino y de las tasas de mortalidad. Sin
embargo, la efectividad de este método nunca se ha demostrado en un ensayo clínico de
tipo aleatorizado. La prueba de Papanicolaou tiene como objetivo identificar células
anormales obtenidas de la zona de transformación, la unión del ecto y el endocérvix,
donde aparecerá la displasia, así como la neoplasia de cuello uterino. Sin embargo, el
procedimiento por el cual se realiza el Papanicolaou tiene algunas limitaciones, como
por ejemplo que en el 8% las muestras serán inadecuadas, además de haberse informado
tasas cercanas al 30% de falsos negativos.
La citología de capa fina o de base líquida ha sido ampliamente implementada en todo
el mundo y tiene algunas ventajas teóricas sobre la citología convencional,
principalmente en relación con la reducción del número de resultados falsos negativos.
Sin embargo, en las revisiones sistemáticas donde se han comparado la citología
convencional y la citología líquida, no se ha demostrado de manera consistente que la
citología líquida detecte lesiones preneoplásicas significativas de manera más efectiva
que la citología convencional.
Histopatología
Los pacientes con alteraciones en las pruebas de Papanicolaou, pero en las que no existe
evidencia de lesiones cervicales, se pueden valorar mediante una colposcopia y una
biopsia adicional. La colposcopia puede detectar displasia de bajo y alto grado, pero no
detecta lesiones microinvasivas. Las tinciones obtenidas a partir de las biopsias se
pueden usar para la detección de antígenos o de ADN del VPH.
Detección de ácidos nucleicos del VPHTécnicas comerciales para la detección
molecular de VPH
Actualmente en el mercado existen más de 125 técnicas para la detección del VPH.
Estas técnicas se pueden diferenciar en 4 tipos:
Técnicas de detección de ADN: el ADN del VPH se detecta tanto en la región de
la cápside como en el oncogén E6.
Técnicas de detección de ARN: el ARNm se detecta a partir de los oncogenes
VPH E6/7.
Técnicas de hibridación in situ: tienen baja sensibilidad y especificidad.
Técnicas serológicas: solo se utilizan con fines epidemiológicos y de eficacia
vacunal.
Según la tecnología utilizada, los principales sistemas disponibles comercialmente se
pueden clasificar de la siguiente manera:
1. Métodos de amplificación de señal: captura de híbridos de ARN-ADN e invasor
químico.
2. Métodos de amplificación de ADN: PCR, PCR en tiempo real, PCR multiplex,
amplificación mediada por transcripción (TMA), oligonucleótido de cebado
doble (DPO) y la espectrometría de masas de tiempo de vuelo de
desorción/ionización asistida por matriz (MALDI-TOF MS).
Validación y aprobación de la FDA
En el 2009 un comité internacional de expertos propuso que, para que una prueba sea
utilizada en la detección primaria del cáncer de cuello uterino en mujeres, esa tecnología
debía ser tan precisa como las técnicas utilizadas como prueba estándar de elección
hasta ese momento (GP5+/GP6+PCR y captura híbrida). Este comité introdujo algunos
criterios basados tanto en la sensibilidad clínica como en la especificidad de más de
0,90 y 0,98, respectivamente.
Por otro lado, el protocolo VALGENT es una red internacional para la validación de los
ensayos de genotipado de VPH. Además, la aprobación de la FDA se logra cuando un
método establece su sensibilidad y especificidad mediante estudios prospectivos
realizados en 3 o más sitios.
Comparación de técnicas de detección de VPH
Abbott Real Time HR-HPV y BD Onclarity HPV son dos técnicas de amplificación de
ADN por RT-PCR totalmente automatizadas. La tecnología Abbott permite el
procesamiento de los tubos primarios e informa los genotipos 16/18 y otros no 16/18 de
manera diferente. Este método está indicado principalmente para laboratorios con alta
carga de trabajo. BD Onclarity utiliza la tecnología SDA (strand displacement
amplification) y amplifica la región E6/7.
Anyplex II HPV HR (Seegene) se basa en RT-PCR multiplex con tecnología DPO y
TOCE. Este método permite el genotipado de 14 genotipos en la misma reacción y su
cuantificación relativa.
El sistema de genotipo Xpert HPV (Cepheid) es la prueba más rápida (1h). Con este
método, podemos obtener el genotipado de VPH-16 y otros 5 grupos de genotipos de
alto riesgo. Debido a su baja tasa de contaminación, se recomienda a laboratorios con
baja carga de trabajo.
Otras técnicas clínicamente validadas son la detección de virus por MALDI-TOF MS y
la hibridación inversa con matrices en microesferas (Luminex).
Linear Array HPV Genotyping Kit (Roche Diagnostics) detecta 37 genotipos, muy
útiles para estudios de impacto de vacunas o con fines epidemiológicos.
Cuatro técnicas están aprobadas por la FDA para la detección citológica de ASCUS o
para la detección con citología y VPH al mismo tiempo: captura híbrida (Qiagen),
Cervista (Hologic), Cobas 4800 HPV (Roche Diagnostics) y Aptima (Hologic). Solo la
prueba de Cobas VPH está aprobada por la FDA para la detección de la población
basada en la detección del VPH.
Hybrid Capture 2 ADN de VPH de alto riesgo (Digene)
Fue el primer método aprobado por la FDA (marzo de 2003) para la detección de
genotipos oncogénicos de VPH. Es un método de amplificación de señal de fase
líquida/sólida basado en la hibridación en solución de sondas de ARN sintéticas largas
complementarias a la secuencia genómica de 13 tipos de VPH de alto riesgo (16, 18, 31,
33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59 y 68) y 5 de bajo riesgo (6, 11, 42, 43 y 44). Los
híbridos son detectados por algunas reacciones que generan una señal luminiscente que
puede ser detectada por quimioluminiscencia. La principal limitación de este ensayo es
que no discrimina el genotipo y la reactividad cruzada que puede conducir a resultados
falsos positivos.
Cervista HPV HR (Hologic)
Fue aprobado por la FDA en 2009. Este ensayo se basa en la tecnología Invader que
consiste en reacciones isotérmicas concurrentes en dos partes. La reacción principal
detecta la presencia de secuencias específicas de ADN viral, mientras que la segunda
genera fluorescencia. Se puede detectar la presencia de cualquiera de los 14 genotipos
de VPH de alto riesgo (16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59, 66, 68), pero no se
puede realizar de forma individualizada. Sin embargo, Cervista HPV 16/18 identificará
el VPH 16 y 18 de manera individual.
Prueba de VPH Cobas (Roche Diagnostics)
El sistema Cobas 4800 es un método automatizado que utiliza la muestra primaria
obtenida para la citología en base líquida. Los resultados aparecen diferenciados en 4
canales: VPH 16, VPH 18, VPH de alto riesgo no 16/18 (31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56,
58, 59, 66 y 68) y β-globina (control interno). Las principales ventajas son la alta
sensibilidad, la reproducibilidad y el alto grado de automatización.
Ensayo Aptima de VPH (Hologic)
Es un método que identifica la presencia de 14 genotipos de alto riesgo mediante la
caracterización del ARNm viral de los oncogenes E6/7. La presencia de transcripciones
de los oncogenes del VPH es el marcador más preciso y específico de infección o
transformación celular por VPH de alto riesgo. Este método es útil para diferenciar entre
transcripciones oncogénicas de VPH episomales e integradas, como en el cáncer
cervical. Esta técnica consta de 3 pasos: captura, amplificación por sistema TMA y
detección por hibridación. Sin embargo, el principal problema con esta técnica es que el
ARN es mucho más lábil que el ADN y está menos disponible en la mayoría de las
muestras biológicas.
Microarrays (chips de ADN)
El reciente desarrollo en la combinación de sondas moleculares con chips de silicio
puede conducir a un diagnóstico rápido y relativamente más económico. Esta tecnología
requiere el uso de chips de silicio. La superficie del chip está cubierta con una fina capa
de oro, y las sondas moleculares están unidas a la superficie del chip. Cada una de las
sondas moleculares difiere en la diana de ADN para la que están diseñadas para
hibridarse. Si se detecta la unión, la muestra se consideraría positiva para el VPH.
Estudios serológicos
La mayoría de los estudios emplearon EIA, pero el principal problema con el uso de la
serología es la estandarización y el establecimiento de un estándar internacional que
asigne una unidad de medida o unidad internacional. Los estudios han demostrado que
aproximadamente la mitad de las personas expuestas al VPH nunca desarrollarán títulos
medibles de anticuerpos.
Utilidad del P16INK4a
La sobreexpresión de esta proteína se ha propuesto como marcador tisular para la
infección por VPH de alto riesgo. La positividad de esta proteína aumenta con la
gravedad de la lesión, y un alto porcentaje de muestras de citología HSIL son positivas.
La sensibilidad de los ensayos de P16INK4a para detectar CIN3 es similar a los estudios
de ADN del VPH, pero la especificidad necesita ser mejorada. Su papel como factor
pronóstico molecular sigue siendo un tema pendiente de valoración.
Infección genital por virus de herpes simples
El herpes genital es una enfermedad de transmisión sexual muy frecuente. Está causada
por el virus de herpes simple tipo 2 (VHS-2) o el virus del herpes simple tipo 1 (VHS-
1). La mayoría de las personas que tienen VHS-1 o VHS-2 no tienen síntomas.
El diagnóstico de laboratorio del herpes genital se recomienda para la confirmación del
herpes genital clínicamente sospechoso o el diagnóstico diferencial con otras ITS
ulcerativas o dermatosis con úlceras genitales, y en complicaciones extragenitales del
herpes genital.
En las lesiones activas, la recolección de líquido vesicular o del exudado de las
vesículas pequeñas con algodón o hisopo Dacron es el método de elección para
recolectar muestras. Los métodos de laboratorio para el diagnóstico directo del herpes
incluyen el cultivo viral, la detección de antígenos y la detección de ADN basada en la
amplificación de ácido nucleico por PCR.
Aislamiento viral
El aislamiento en un tubo de cultivo es el método estándar para la detección de VHS. El
VHS crece con facilidad en una amplia variedad de líneas celulares, pero las líneas
celulares más utilizadas en el cultivo del VHS son los fibroblastos, las células MRC-5 y
las células Vero. Si bien esta prueba tiene una especificidad del 100% para VHS-1 o
VHS-2, la sensibilidad dependerá de la fase en la cual se encuentra la lesión en el
momento de la recolección de la muestra. La sensibilidad también variará entre el 75%
para los episodios iniciales hasta un 50% en las recurrencias. El cultivo en el «vial-
Shell» puede disminuir los tiempos del aislamiento viral de uno a 7días hasta 16 a 48h.
Sin embargo, aunque estos métodos son rápidos y específicos, son ligeramente menos
sensibles que los cultivos en tubos tradicionales y más caros.
Detección de antígenos
El antígeno viral se puede detectar mediante una prueba de inmunofluorescencia directa
(DFA) o un EIA. La prueba de IF es un método satisfactorio y rápido (<4h) para el
diagnóstico (sensibilidad del 80% y especificidad del 90%), pero requiere muestras
provenientes de vesículas frescas.
Detección viral mediante biología molecular
Los estudios de PCR u otros NAAT, actualmente, son las pruebas más sensibles
disponibles para la detección de VHS en muestras clínicas. La PCR en tiempo real es
más rápida, requiere menos mano de obra que la PCR tradicional y, en presencia de
lesiones activas, la PCR es la prueba ideal, con una sensibilidad y especificidad
superiores al 95%.
Diagnóstico serológico
Las pruebas serológicas pueden ser útiles en pacientes con síntomas genitales
recurrentes o síntomas atípicos y con una PCR negativa del VHS. Además, el estudio
serológico es útil para conocer el estatus infeccioso en la pareja con un herpes genital.
Si hay lesiones genitales, la serología específica y la prueba directa de virus pueden
ayudar a establecer si el episodio es una reactivación o una nueva infección por VHS.
Las pruebas de IgM contra el VHS tienen una disponibilidad limitada en los entornos de
diagnóstico de rutina y no se pueden recomendar en la práctica clínica habitual. Los
anticuerpos IgG específicos para el VHS son negativos en las primeras etapas de la
infección por herpes, y se volverán detectables entre 2semanas y 3meses después del
inicio de los síntomas y persistirán detectables de manera indefinida. Se recomiendan
pruebas de ELISA basadas en glucoproteína G del VHS específicos para el diagnóstico
serológico. Las infecciones primarias por VHS pueden objetivarse por seroconversión
con sueros apareados. Las sensibilidades de estas pruebas de IgG para la detección del
anticuerpo VHS-2 varían de entre el 80 al 98%, y las especificidades de estos estudios
serán ≥96%. Resultados falsos negativos pueden ocurrir en un período de ventana de
entre 2semanas a 3meses después de la exposición al VHS.
Infección por Mycoplasma genitalium
Desde que se dispone de estudios moleculares, el Mycoplasma genitalium se ha
asociado con muchas complicaciones, como son la uretritis no gonocócica en hombres y
muchas secuelas reproductivas adversas en mujeres, como la cervicitis, la endometritis,
el parto prematuro, el aborto espontáneo y la enfermedad inflamatoria pélvica Otros
estudios han reportado un ascenso en el diagnóstico y la propagación del VIH entre los
pacientes con antecedente de infección por M. genitalium. Sin embargo, el Mycoplasma
hominis, el Ureaplasma urealyticum (anteriormente U. urealyticum biovar 2) y el U.
parvum (anteriormente el U. urealyticum biovar 1) se encuentran con frecuencia en el
tracto urogenital humano tanto en individuos sanos como en pacientes sintomáticos.
Se han descrito diversas modalidades de amplificación de ADN de M. genitalium que se
producen de manera comercial. Cebadores oligonucleotídicos específicos de M.
genitalium han sido incorporados en métodos de PCR simple o multiplex para 6 ITS
(p.ej., Seeplex STD6, Seegene) en muestras urogenitales o muestras vaginales y de
orina mediante microarray de PCR (chip STDetect, Lab Genomics). Otros intentos de
detectar el ADN de M. genitalium vienen en el contexto de pruebas diseñadas para
detectar M genitalium, M. hominis, U. urealyticum y U. urealyticum de la primera
muestra de orina de por la mañana en pacientes varones junto con otros patógenos (p.ej.,
el panel FilmArray STI, Diagnóstico BioFire).
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virus-de-la-inmunodeficiencia-humana-vih