La Biblia
La Biblia
1. ¿Qué es la Biblia?
o La Biblia cuyo nombre viene del griego biblos, que significa «libro», Alguien la ha denominado como
“la biblioteca divina”, y esta es una declaración verdadera.
o Está conformada por 66 libros individuales, de los cuales el primero es Génesis y el último es
Apocalipsis, y están divididos en 2 secciones principales: la primera es llamada el Antiguo Testamento y
contiene 39 libros; la segunda es el Nuevo Testamento y tiene 27 libros.
o Al principio de la mayoría de las Biblias hay un índice con el listado de los nombres de los libros, y nos
indica el número de la página en que cada libro comienza.
o Esta colección de manuscritos (corteza interior del junco llamado papiro, un antepasado de nuestro papel
moderno, y del cual se hacían los libros o rollos) incluye crónicas, historias, poemas, cartas, datos de
censo, oráculos, códigos de familia, genealogías y leyes, lo que pone de manifiesto para un lector
ocasional que la Biblia es un libro fuera de lo usual.
o Su extraordinaria característica es debida al hecho de que es ciertamente la Palabra de Dios, aunque
haya sido escrita por autores humanos.
o Casi todo el A.T fue escrito en idioma hebreo, dialecto semítico afín al fenicio y al ugarítico. Las únicas
porciones escritas en arameo, otro dialecto semítico afín al hebreo, son Ed. 4:8-6:18; 7.12-26; Dn. 2:4-
7.28 y Jr. 10:11. El N.T fue escrito totalmente en griego.
(Tarea Nº2: Generalidades: Plantas, animales, medidas, monedas, calendario, versiones en español y
Curiosidades de la biblia)
A. La evidencia interna:
El A.T reclama haber sido inspirado por Dios; por ejemplo la frase “y dijo Dios” y su equivalente se
emplea más de 2mil veces. La historia, la ley, los salmos y las profecías afirman haber sido escrito por
hombres bajo la inspiración especial de Dios. Ex. 24:4; 34:28; Jos. 3:9; 2R. 17:13; Is. 34:16; 59:21; Zac.
7:2; Sal. 78:1; Pro. 6:23.
¿Reclama para sí el N.T una inspiración similar?
Está garantizada por la promesa de Cristo de que el Espíritu Santo traería a la memoria de los apóstoles
todas las cosas que les había enseñado y los guiaría a toda verdad. En todas partes del N.T se afirma que
es una revelación más amplia y clara de Dios que la que proporciona el A.T, declarando con autoridad la
abrogación de las antiguas leyes.
Por lo tanto si el A.T es inspirado también lo es el Nuevo, Pedro parece colocar los escritos de Pablo a
un mismo nivel que aquellos del A.T. 2P.3:15-16, y tanto Pablo como los demás apóstoles afirman
hablar con autoridad divina. 1Co. 2:13; 14:31; 1Tes. 2:13; 4:2; 2P.3:2; 1Jn.1:5; Ap.1:1
Las Escrituras declaran, de muchas formas diversas, que la Biblia es la Palabra de Dios y que su
afirmación es clara e inteligible para cualquiera. (Dt. 6:6-9, 17-18; Jos. 1:8; 8:32-35; 2 S. 22:31; Sal.
1:2; 12:6; 19:7-11; 93:5; 119:9, 11, 18, 89-93,97-100, 104-105, 130; Pr. 30:5-6; Is. 55:10-11; Jer. 15:16;
23:29; Dn. 10:21; Mt. 5:17-19; 22:29; Mr. 13:31; Lc. 16:17; Jn. 2:22; 5:24; 10:35; Hch. 17:11; Ro.
10:17; 1 Co. 2:13; Col. 3:16; 1Ts. 2:13; 2 Ti. 2:15; 3:15-17; 1 P.1:23-25; 2 P.3:15-16; Ap. 1:2; 22:18).
B. Evidencia externa:
Es natural e inspirador ser capaz de señalar la evidencia o prueba exterior de lo que uno
interiormente cree; finalmente, estas pruebas suministran medios concretos, por así decirlo, por los
cuales podemos expresar la convicción de nuestros corazón por medio de la palabra, y de esta
manera “siempre estar preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el
que demande razón de la esperanza que mora en vosotros” 1P. 3:15
La defensa intelectual de la Biblia tiene su sitio, pero, después de todo, el mejor argumento es el
práctico:
a) La continuidad de la Biblia: Uno de los más sorprendentes y extraordinarios hechos respecto a las
Escrituras es que, aunque fueron escritas por más de cuarenta autores que vivieron a lo largo de un
período de más de 1600 años, la Biblia es, no obstante, un Libro y no una simple colección de 66
libros.
o Fue escrita por hombres cuya honradez e integridad no puede ponerse en tela de juicio, sus autores
proceden de los más diversos lugares y situaciones de la vida; hay reyes, campesinos, filósofos,
hombres de Estado, pescadores, médicos, eruditos, poetas y agricultores. Vivieron en diferentes
culturas, en diferentes experiencias existenciales, y con frecuencia fueron completamente distintos
en carácter.
o La Biblia tiene una unidad perfecta de temas y propósitos que se pueden explicar solo si se admite
que fue dirigida por una mente rectora o superintendente y que puede ser observada desde el Génesis
hasta el Apocalipsis.
b) La influencia y publicación de la Biblia: Ningún otro libro ha sido jamás publicado en tantas
lenguas e idiomas, por y para tan diferentes pueblos y culturas, como la propia Biblia.
o Aunque los escépticos, han predicho con frecuencia que la Biblia quedaría confinada al olvido en el
paso de una generación, e incluso autores del siglo XX han pronosticado que la Biblia pronto sería
un libro olvidado, lo cierto es que la Biblia continúa publicándose en número creciente y en mayor
número de lenguas que antes.
o En nuestra época moderna, la influencia de la Biblia continúa su ritmo de difusión incesante. Para
los no salvos es la «espada del Espíritu» (Ef. 6:17) y para los salvos es un poder efectivo,
santificante y que limpia de toda mancha (Jn. 17:17; 2 Co. 3:17, 18; Ef. 5:25, 26).
o La Biblia continúa siendo la única base divina para la ley y la moralidad. Es uno de los libros más
antiguos y sin embargo el más moderno, el alma del hombre jamás dejara de necesitarla. Se compara
con el hambre-pan vs deseo de Dios-la Biblia
o Considerada como obra literaria, la Biblia es también algo supremo. No solamente contiene la
historia gráfica, sino la profecía en detalle, la más bella poesía y el drama, relatos de amor y de
guerra, las especulaciones de la filosofía y cuanto se relaciona con la verdad bíblica.
o Ningún otro libro de literatura tiene tantos lectores apasionados de todas las edades y de todos los
grados de inteligencia y erudición. ¿Cuántos libros hay que justifican aun dos lecturas? Pero la biblia
se puede leer centenares de veces sin que se logre sondear sus profundidades o sin que pierda el
interés para sus lectores.
o Ha influido en las civilizaciones, ha transformado vida, posee un poder infalible de conducir
hombres a Dios y transformar su carácter; ha traído luz, inspiración y consuelo a millones de
personas. Y su obra continúa…
e) El carácter supremo de la Biblia: Por encima de todo lo dicho anteriormente, la Biblia es un libro
sobrenatural que revela la persona y la gloria de Dios manifestada en Su Hijo. Tal persona,
Jesucristo, jamás pudo haber sido la invención de un hombre mortal, ya que sus perfecciones nunca
podrían haber sido comprendidas ni por los hombres más sabios y santos de esta tierra.
o Puede observarse una similitud entre la Biblia como la Palabra escrita y el Señor Jesucristo como el
Verbo viviente. Ambas son sobrenaturales en origen, presentando una mezcla inescrutable y perfecta
de lo que es divino y de lo que es humano. Ambas también ejercen un poder de transformación
sobre aquellos que creen, e igualmente permitido por Dios como algo negativo y rechazado por los
que no creen. Las perfecciones divinas, irreprochables y en toda su grandeza que no sufre la menor
disminución, están inmersas en ambos aspectos.
A. Definición: Llamar a la Biblia la Palabra de Dios no significa sugerir que fue escrita por la propia mano
divina de Dios o que nos cayó del cielo en un paracaídas. La Biblia misma dirige nuestra atención hacia
muchos de sus escritores humanos.
o Si estudiamos la Escritura diligentemente, como ya hemos mencionado notaremos que cada uno de
sus escritores humanos tiene su estilo literario propio, su vocabulario, su énfasis especial, su
perspectiva y otras características.
Entonces, si la producción de la Biblia implicó el esfuerzo humano, ¿cómo es posible considerarla la
Palabra de Dios?
o A la Biblia se la llama la Palabra de Dios porque ella misma lo declara como ya vimos y la iglesia lo
cree “que los escritores humanos no escribieron simplemente sus propias opiniones, sino que sus
palabras fueron inspiradas por Dios”.
El apóstol Pablo escribe: “Toda la Escritura es inspirada por Dios” 2Tim. 3: 16.
Por su parte, el apóstol Pedro: “Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los
santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo”. 2P. 1:21.
o Por «Escritura» el apóstol se refiere a las «Sagradas Escrituras» mencionadas en 2 Timoteo 3:15,
incluyendo tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento.
La expresión «inspirada por Dios» es una palabra que se halla en el Nuevo Testamento griego,
theopneustos, significa «el aliento de Dios». Según el apóstol Pablo en este pasaje es el soplo recio,
consciente de Dios en el hombre, capacitando a este para expresar la verdad.
Explica que aunque la Escritura llegó a nuestras manos de las plumas de los autores humanos, la fuente
originaria es Dios, y porque es la Palabra de Dios, es provechosa para la doctrina o la enseñanza (la
reprobación, corrección e instrucción en la justicia).
Según el diccionario de Webster, inspiración es la influencia sobrenatural del espíritu de Dios ejercida
sobre la mente del hombre, influencia que capacito a los profetas, apóstoles y escritores sagrados para
exponer la verdad divina sin mezcla de error.
Por su parte el diccionario Espasa-Calpe dice: “intimación que Dios hace al escritor sagrado para
exponer la verdad divina sin mezcla de error.
Por tanto, en oposición a ciertas teorías es necesario sostener que la inspiración de las Sagrada Escrituras
es:
b) Única y no común.
La opinión más extrema de incredulidad, sostiene que la Biblia es igual que otro libro cualquiera. En
última instancia el lector de la Escritura tiene la opción de tomar una postura y hacer una elección.
Ahora bien, la Biblia es lo que afirma ser “la Palabra inspirada de Dios” y un libro en que confiar, como
si Dios lo hubiese escrito por sí mismo, sin autores humanos. Mientras que pueden sumarse muchas
pruebas en apoyo de la inspiración de la Biblia, la mejor evidencia se encuentra en el hecho de que la
acción del Libro en la Historia apoya sus propias afirmaciones.
Su poder se ha manifestado en las vidas transformas. Ninguno de los escritos que desplegaron hombres
como Platón, Shakespeare, Cervantes y otros genios de la literatura, la filosofía y la religión son
consecuentes con el carácter único y sobrenatural de la Biblia
c) Viva y no mecánica:
En contraste con la verdadera doctrina de la inspiración, que permitió a los autores humanos, con su
personalidad, redactar los escritos bajo la dirección de Dios, algunos han sostenido que Dios realmente
dictó la Escritura y que los escritores de la Biblia actuaron sólo como taquígrafos. Pero si Dios hubiese
dictado la Biblia, el estilo de la redacción y el vocabulario de la Biblia sería el mismo en toda su
extensión. En muchos casos los autores de la Escritura expresaron sus propios temores y sentimientos, o
sus plegarias para la salvación divina, y de diversas maneras dejaron la impronta de su personalidad en
el registro divino. Por ejemplo, La oración surgida del corazón de Pablo por Israel, en Romanos 9:1-3,
habría perdido su significado de haber sido dictada por Dios.
De acuerdo, pues, con lo anteriormente expresado, mientras que la inspiración se extiende a toda palabra
de la Escritura, no se desestima la personalidad humana, el estilo literario o el interés personal. Dios
cumplió con exactitud lo que Él quiso al dirigir a los autores humanos que la escribieron, pero sin el
proceso mecánico del dictado, aunque en ciertos casos si, por ejemplo: los Diez (10) Mandamientos y el
Padre Nuestro.
El hecho de la cooperación Divina y humana en la producción de un mensaje inspirado es evidente, pero
el “como” del asunto escapa a nuestra observación.
4. El Canon de la Escritura: El término “canon” proviene de la palabra griega que significa vara de medir o
metro, estándar o norma. Históricamente, la Biblia ha sido siempre el precepto autorizado para la fe y la
práctica en la iglesia.
Comúnmente pensamos en la Biblia como un solo gran libro. En realidad, es una pequeña biblioteca
de sesenta y seis libros individuales. La reunión de estos libros constituye lo que llamamos el canon
de la sagrada Escritura.
La pregunta: ¿cómo es posible saber que el canon del Nuevo Testamento incluye los libros que
debería contener? La teología católica tradicional contesta esta pregunta apelando a la infalibilidad
de la iglesia. La iglesia es vista entonces como “creando” el canon, y tiene así la misma autoridad
que la propia Escritura.
Si bien los protestantes creen que Dios en su providencia ejerció su cuidado especial para asegurar
que solo los libros apropiados fueran incluidos, no convirtió a la iglesia en sí misma en infalible.
¿Cuál fue el criterio utilizado para evaluar los libros? Las así llamadas evidencias canónicas incluían
las siguientes:
5. Los libros apócrifos: Los libros apócrifos o deuterocanónicos, como son llamados en las Biblias
católicas, quiere decir “después del canon” y por lo tanto reconocidos en todo el mundo como apócrifos. A
su vez ésta es una palabra griega que significa “ocultos” o “secretos” y que se adoptó porque precisamente
la fecha de los mismos, su origen y la paternidad literaria de ellos eran sumamente dudosos.
Tuvieron su origen entre los siglos 1 al 3 AC. La mayoría son de procedencia ignorada y fueron
añadidos a la Septuaginta o traducción griega del A.T, ya que como vimos anteriormente, no estaban en
el A.T hebreo.
Estos libros fueron escritos principalmente en el período intertestamentario, es decir entre Malaquías y
Mateo. Ahora es importante tener en cuenta que a este período se le llama el tiempo de “silencio de
Dios” ya que cesaron las profecías, los oráculos y la revelación de Dios.
Los judíos nunca reconocieron estos libros como parte de las escrituras hebreas. Josefo los rechaza
directamente ya que Jesús nunca los citó y no aparecen en todo el N.T, tampoco fueron reconocidos por
la Iglesia primitiva como de autoridad canónica.
El detalle técnico a tener en cuenta para comprender bien el porqué de su aparición. Es que cuando la
biblia fue traducida al latín en el siglo II, d.C, el A.T se tradujo no del hebreo sino de la versión
Septuaginta griega. De la Septuaginta estos libros apócrifos pasaron a la traducción latina y luego a la
Vulgata latina, que llegó a ser la versión común de Europa hasta la época de la reforma.”
Los protestantes que basaban su movimiento sobre la autoridad divina de la Palabra de Dios rechazaron
enseguida estos libros apócrifos por no ser parte de aquella, tal como había hecho la iglesia primitiva y
los antiguos hebreos.” (Manual de Halley).
Debemos agregar que en el siglo IV cuando San Jerónimo hizo la revisión de la versión latina, que
contenía los apócrifos, tuvo sumo cuidado en indicar a través de prefacios a estos libros que no se
hallaban en el canon hebreo, agregando que no debían ser usados “para establecer cualquier doctrina.”
Desgraciadamente los copistas de los manuscritos de la Vulgata latina pasaron por alto todos esos
prefacios, provocando la confusión de donde estaba el canon hebreo y donde no estaba. Como
consecuencia, muchos Padres de la iglesia no hicieron la distinción debida cuando en sus escritos
citaban tanto de los libros canónicos como de los apócrifos indistintamente.
Por supuesto que esta confusión, como ustedes ya habrán notado, persiste hasta el día de hoy. Así
llegamos hasta el 8 de abril de 1546 hasta el famoso CONCILIO DE TRENTO en el que la Iglesia
Católica Romana puso el sello de “su autoridad” en esos once libros apócrifos (o parte de ellos) y
decretó ANATEMA cualquiera que no los recibiera, según la biblia Vulgata latina con los demás libros
sagrados y canónicos. Según puede verse claramente, ésta fue una determinación de la Iglesia Católica
para detener el movimiento protestante.
6. Otros libros: No olvidarnos que la biblia menciona otros libros que nunca llegaron a nuestras manos. Esos
libros son:
El libro de las guerras del Señor. Núm. 21:14.
El libro de Jaser. Jos. 10.13.
El libro de Natán el profeta. I Cr. 29:29.
El libro de Gad el vidente. I Cr. 29:29.
La profecía de Ahías Silonita. II Cr. 9:29.
Las visiones de Iddo el vidente. II Cr. 9:29.
Cuando leemos estas expresiones recibimos una sencilla declaración registrada por el Espíritu Santo de
que además de un relato inspirado que nos muestran estas grandes verdades, habían otros relatos más completos
de los grandes hechos, pero las mismas palabras empleadas quieren darnos a entender que el relato que contiene
la Biblia es todo lo que Dios mismo considera necesario conservar para nuestra instrucción
El Castigo – El Exilio
Babilonia y Asiria Conquistan a Judá e Israel
Los Israelitas no les hicieron caso a los profetas (personas llamadas exclusivamente por Dios y a quienes Dios
les entregó en forma sobrenatural sus mensajes para que nos los entregaran). Por esto, fueron conquistados por
dos naciones fuertes. Primero, los Asirianos conquistaron a Israel en el norte, y unos dos cientos años después,
Babilonia conquistó a Judá en el Sur. Quemaron el templo, robaron los utensilios preciosos, mataron a hombres,
mujeres y niños, y sacaron los ojos al rey de Israel y Judá. Llevaron un remanente pequeño a cautiverio a
Babilonia y a otros países extranjeros. Pasaron 70 años en exilio. Pero cuando se cumplió el tiempo de su
castigo, Dios hizo que volvieran a la tierra de Israel una vez más. En esa época después del castigo, Dios envió
a otros profetas para animarles a serle fiel a Dios y re-edificar el templo y la ciudad de Jerusalén.
9. Consideraciones Calificativas:
Dos de los grandes legados de la Reforma fueron el principio de la interpretación privada y la traducción
de la Biblia al lenguaje común del pueblo. El mismo Lutero trajo este tema a la luz.
La declaración de Lutero, tuvo dos consecuencias.
Primero, le retiró a la iglesia católica el derecho exclusivo de interpretación y
Segundo, puso la interpretación en manos del pueblo.
Este cambio ha sido más problemático. Condujo a los mismos excesos que la iglesia católica quería
prevenir- la interpretación subjetiva del texto que se aparta de la fe cristiana histórica.
Lo que estamos buscando es entender lo que dice la Palabra en el contexto, antes de encaminarnos a la
tarea igualmente necesaria de ponerla en práctica en nuestras vidas.
Una afirmación en particular puede tener numerosas aplicaciones personales posibles, pero solo puede
tener un significado correcto.
El derecho a interpretar la Escritura lleva consigo la obligación de interpretarla con exactitud.
La Biblia presenta la Palabra de Dios escrita al hombre en periodos particulares de la historia y dentro
del marco de sus problemas y necesidades. No abarca la totalidad del conocimiento e investigación
humana, y seria irrazonable esperar que así lo fuera. De ahí que hemos de remitir lo que dice la biblia al
resto del conocimiento humano, y el resto del conocimiento humano a lo que dice la Biblia. Por ejemplo,
la Biblia relata la creación del universo, pero la Biblia no es un libro de texto científico. Lo que dice la
Biblia en cuanto a la creación tiene que ser relacionado con los descubrimientos científicos.
Toda verdad es verdad de Dios. Dios, quien habla por “revelación especial” en la Biblia, también habla
en “revelación general” mediante las investigaciones científicas y los descubrimientos.
El hombre es un ser caído, cuyo entendimiento esta entenebrecido por el pecado. De manera que lo
dicho por los científicos puede ser falso e inadecuado, o basado en presuposiciones falsas. Pero, nosotros
también somos criaturas caídas, sujetas al error, de manera que procuraremos evaluar toda afirmación a
la luz de la Palabra de Dios. Y hemos de hacer todo lo posible por escuchar y comprender la palabra de
Dios clara y correctamente. Solo de esta manera podremos esperar armonizar el conocimiento de Dios y
el universo general y así llegar a una percepción unificada.
A Dios lo podemos conocer solamente en la medida en que Él se revele a sí mismo. De otra forma no
tenemos medios para conocerlo. No tenemos ningún conocimiento verdadero de Jesucristo salvo por lo
que leemos en la Biblia. No podemos conocer nada del gozo de la vida cristiana o de la vida y comunión
de la iglesia, a menos que recurramos a la biblia que Dios nos ha dado para obtener una idea de ellas.
De manera que cada cristiano ha de formarse una idea clara de lo que la Biblia enseña con respecto a los
grandes temas, solamente así podrá adquirir una base cristiana para la vida. Pues lo que creemos es lo
que inevitablemente será expresado en nuestra vida diaria.
Bendiciones…