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Avance de Informe 1 - Aif13

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FACULTAD DE PSICOLOGIA Y CIENCIAS DE LA

SALUD

DOCENTE:

Orellana Guzmán, Edmundo Miguel

CURSO:

Construcción de pruebas psicológicas

TEMA:

AVANCE DE INFORME 1 - AIF1

INTEGRANTES:

Fernandez Castillo Sara


Fernandez Cubas Lucero
Polar Vásquez Claudia
Tomas Arias Karla
Zuta Muñoz Jimler

CHICLAYO, 2025
“INTELIGENCIA EMOCIONAL”

I. Modelos teóricos de la variable inteligencia emocional

La inteligencia emocional (IE) ha sido estudiada desde diferentes enfoques, lo


que evidencia su carácter complejo y multifacético. No existe un único modelo
explicativo, sino que cada propuesta enfatiza dimensiones distintas del
fenómeno, ya sea como habilidad cognitiva, competencia socioemocional o
combinación de ambas. A continuación, se presentan los principales modelos
teóricos.

1.1. Modelo de Habilidades de Mayer y Salovey

Mayer y Salovey (1997) conciben la IE como un conjunto de habilidades


cognitivas vinculadas al procesamiento de la información emocional. Su
propuesta incluye cuatro ramas: percepción de emociones, facilitación
emocional del pensamiento, comprensión de las emociones y regulación
emocional. De este modo, consideran que las emociones cumplen un papel
adaptativo que puede potenciar el razonamiento y la toma de decisiones
(Mayer, Salovey, & Caruso, 2002).

1.2. Modelo de Competencias de Goleman

Goleman (1995, 1998) amplía el concepto hacia el campo práctico, planteando


que la IE se traduce en competencias que determinan el desempeño personal,
académico y laboral. Su modelo agrupa estas competencias en cinco
dimensiones: autoconciencia, autorregulación, motivación, empatía y
habilidades sociales. Desde esta perspectiva, las competencias emocionales
pueden desarrollarse mediante procesos educativos y formativos.

1.3. Modelo Mixto de Bar-On

Bar-On (2006) propone un enfoque denominado “mixto”, ya que integra


componentes emocionales, sociales y rasgos de personalidad. Su modelo
identifica cinco dimensiones: habilidades intrapersonales, habilidades
interpersonales, manejo del estrés, adaptabilidad y estado de ánimo general.
Para este autor, la IE favorece la adaptación al entorno y el bienestar
psicológico.

1.4. Modelo integrador o contextual

En un enfoque más reciente, Extremera y Fernández-Berrocal (2006) señalan


que la IE debe analizarse en interacción con factores sociales y culturales.
Según esta postura, no basta con evaluar las habilidades individuales, sino
también los recursos contextuales que influyen en la manera en que las
personas expresan y regulan sus emociones. En este sentido, la educación
socioemocional resulta clave para potenciar la IE en contextos académicos y
comunitarios.

II. Conceptos y definiciones de la variable

El constructo de inteligencia emocional (IE) ha evolucionado a lo largo de las


últimas décadas, generando un amplio debate académico en torno a su
definición y alcance. En líneas generales, puede afirmarse que la IE integra
habilidades cognitivas, emocionales y sociales que permiten al individuo
adaptarse a las demandas del entorno y mantener un adecuado equilibrio
personal. Sin embargo, cada autor resalta componentes específicos que
enriquecen el concepto.

Mayer y Salovey (1997) fueron los primeros en formular una definición


sistemática, señalando que la IE consiste en la capacidad de percibir,
comprender, regular y utilizar las emociones como una fuente de información
que orienta el pensamiento y la acción. Desde esta perspectiva, la IE es
considerada un tipo de inteligencia genuina, comparable a la inteligencia lógico-
matemática o verbal, porque involucra procesos de razonamiento vinculados
con el mundo emocional (Mayer, Salovey, & Caruso, 2002).

Por su parte, Goleman (1995, 1998) popularizó el término en el ámbito


educativo y organizacional al plantear que la IE es la habilidad de identificar los
propios sentimientos y los de los demás, motivarse y gestionar las emociones
de manera adecuada en las relaciones interpersonales. Su enfoque puso
énfasis en las competencias socioemocionales, lo que impulsó la inclusión de
programas de educación emocional en escuelas y empresas. En esta línea, el
autor sostiene que el éxito académico y laboral no depende únicamente del
coeficiente intelectual, sino también de las capacidades emocionales.

Otra definición importante es la de Bar-On (2006), quien conceptualiza la IE


como un conjunto de competencias emocionales y sociales que determinan la
forma en que las personas comprenden y expresan sus emociones, establecen
relaciones interpersonales y enfrentan presiones externas. A diferencia de
Mayer y Salovey, que la conciben como una habilidad cognitiva, Bar-On incluye
rasgos de personalidad, como el optimismo y la autoestima, lo que amplía su
comprensión hacia la dimensión del bienestar psicológico.

Desde la perspectiva educativa, Bisquerra (2017) define la IE como un conjunto


de conocimientos, habilidades y actitudes necesarios para comprender,
expresar y regular de manera adecuada los fenómenos emocionales. Esta
definición resalta el carácter formativo del constructo y respalda la importancia
de desarrollar la educación emocional en contextos escolares y universitarios,
como vía para promover el bienestar y prevenir problemas psicosociales.

En investigaciones más recientes, Extremera y Fernández-Berrocal (2006)


destacan que la IE es un factor protector frente a la ansiedad, la depresión y el
estrés académico, ya que permite interpretar las emociones como señales
útiles en lugar de amenazas. Asimismo, estudios como el de Sánchez-Álvarez,
Extremera y Fernández-Berrocal (2016) confirman que los estudiantes con
mayor IE muestran un mejor ajuste social, más resiliencia y un desempeño
académico superior.

En síntesis, aunque existen matices entre los distintos autores, puede


observarse un consenso en que la IE se caracteriza por tres dimensiones
centrales:

Procesamiento cognitivo de la emoción (Mayer y Salovey).

Competencias socioemocionales aplicadas al entorno (Goleman).

Integración con el bienestar psicológico y rasgos de personalidad (Bar-On).

Estas aproximaciones permiten comprender que la IE no es un rasgo único ni


estático, sino una capacidad multidimensional, dinámica y susceptible de ser
desarrollada a través de programas de formación socioemocional. Su
relevancia trasciende lo académico, ya que impacta directamente en la salud
mental, la convivencia y la inserción social.
Referencias bibliográficas

 Bar-On, R. (1997). The Emotional Quotient Inventory (EQ-i): A test of


emotional intelligence. Multi-Health Systems.
 Bar-On, R. (2006). The Bar-On model of emotional-social intelligence
(ESI). Psicothema, 18(Suppl.), 13–25.
 Bisquerra, R. (2017). Educación emocional y bienestar. Editorial Desclée
de Brouwer.
 Extremera, N., & Fernández-Berrocal, P. (2006). Emotional intelligence
as predictor of mental, social, and physical health in university students.
The Spanish Journal of Psychology, 9(1), 45–51.
[Link]
 Goleman, D. (1995). Emotional intelligence: Why it can matter more than
IQ. Bantam Books.
 Goleman, D. (1998). Working with emotional intelligence. Bantam Books.
 Mayer, J. D., & Salovey, P. (1997). What is emotional intelligence? In P.
Salovey & D. Sluyter (Eds.), Emotional development and emotional
intelligence: Educational implications (pp. 3–31). Basic Books.
 Mayer, J. D., Salovey, P., & Caruso, D. (2002). Mayer-Salovey-Caruso
Emotional Intelligence Test (MSCEIT). Multi-Health Systems.
 Salovey, P., Mayer, J., Goldman, S., Turvey, C., & Palfai, T. (1995).
Emotional attention, clarity, and repair: Exploring emotional intelligence
using the Trait Meta-Mood Scale. In J. Pennebaker (Ed.), Emotion,
disclosure, and health (pp. 125–154). American Psychological
Association.
 Sánchez-Álvarez, N., Extremera, N., & Fernández-Berrocal, P. (2016).
The relation between emotional intelligence and subjective well-being: A
meta-analytic investigation. Journal of Positive Psychology, 11(3), 276–
285. [Link]
 Wong, C., & Law, K. S. (2002). The effects of leader and follower
emotional intelligence on performance and attitude. The Leadership
Quarterly, 13(3), 243–274. [Link]
9843(02)00099-1
Lista de cotejo del Avance de Informe 1

INTEGRANTES
 Fernández Castillo Sara
 Fernández Cubas Lucero
 Polar Vásquez Claudia
 Tomas Arias Karla
 Zuta Muñoz Jimler

N° Indicadores Puntaje Sí No Observaciones

1 Presenta el avance del Informe 1 con la estructura solicitada en las 2


indicaciones
Presenta los modelos teóricos debidamente fundamentados, indicando
2 5
nombre del modelo, de los representantes y las ideas clave del modelo
teórico.
Presenta los conceptos y definiciones de la variable a medir señalando los
3 5
datos según el estilo de redacción APA (autor, año, fuente)

4 Presenta los instrumentos que ya existen para medir la variable elegida, 5


con los datos más relevantes. (Autor, año, validez, confiabilidad, baremos,
etc.)

5 La redacción es clara, entendible y sin errores ortográficos 3

Total
20

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