Códice Florentino — Libro VI (Huehuetlatolli)
Resumen extendido: retórica y filosofía moral nahua • Enfoque creativo para biblia/guion
Este documento ofrece una síntesis amplia del Libro VI del Códice Florentino, dedicado a los huehuetlatolli
—“discursos de los antiguos”— que fijan una retórica y una ética práctica para la vida nahua. El objetivo es
doble: (1) brindar un mapa estructurado del contenido, los géneros de discurso, sus metáforas y recursos
formales; (2) traducir ese material en herramientas dramáticas útiles para el desarrollo de personajes, escenas y
arco tonal en proyectos audiovisuales. No se reproducen citas literales: todas las formulaciones son paráfrasis,
síntesis o glosas originales.
I. ¿Qué es «huehuetlatolli» y por qué importa?
Definición operativa. «Huehuetlatolli» nombra a un conjunto de discursos ejemplares que padres, madres,
ancianos, maestros, parteras y autoridades dirigen a quienes inician fases vitales: infancia, juventud, matrimonio,
aprendizaje, servicio público, parto o guerra. Se trata de palabras normativas que fundan comunidad: ofrecen
orientación moral, estilizan la conducta y educan el rostro y el corazón (in ixtli in yollotl).
Función social. La palabra bien dicha instala orden; la palabra torpe o soberbia desordena. Los huehuetlatolli no
son “sermones” en abstracto: son protocolos de comportamiento con consecuencias prácticas en la familia, la
educación, el oficio, el templo y la política.
Rasgos formales. Predominan paralelismos, difrasismos (binomios poéticos como «agua/fuego»,
«jade/quincemil plumas» para significar cualidades), anáforas, enumeraciones y una cadencia que facilita la
memoria. El discurso es al mismo tiempo estilo y ética.
II. Cómo fue recogido el Libro VI (método y traducción)
El Libro VI se compone de materiales en náhuatl con glosa en castellano del siglo XVI, recogidos por
sahaguntinos con apoyo de informantes y pintores nahuas. La doble columna posibilita comparar los giros
idiomáticos y observar dónde la traducción españoliza, sintetiza o añade moralizaciones. La asímetría entre
ambas columnas es, en sí, una pista interpretativa.
A nivel de composición, varios discursos se presentan como escenas rituales: el lugar (patio, casa, escuela), el
tiempo (amanecer, vigilia), los objetos (incensario, bastón, mantas), la postura (sentado/de pie), el silencio inicial
y el cierre con bendición u ofrenda.
III. Estructura y familias de discurso
• Consejos parentales: Padre a hijo; madre a hija; padres a ambos. Educación de carácter, moderación,
obediencia, labor, compostura, sexualidad, bebida, vergüenza y honra.
• Discursos de maestros/ancianos: Formación en escuelas (calmecac/telpochcalli), disciplina, estudio de
cantos y signos, vigilancia del maestro, castigos moderados y alabanza justa.
• Admoniciones de gobernantes: Retórica del poder: servicio al pueblo, redistribución, prudencia, escucha del
consejo, peligro de soberbia y corrupción.
• Exhortaciones nupciales: Preparación para el matrimonio: equilibrio de tareas, respeto mutuo, economía
doméstica, discreción, palabra medida.
• Parteras y parturientas: Palabras de aliento, prescripciones corporales, limpieza y ritos mínimos; el
nacimiento como umbral comunitario.
• Inicios de oficio y servicio: Consejos al aprendiz, al cargador, al emisario: diligencia, puntualidad, secreto
profesional, cuidado de herramientas.
• Sobre vicios y excesos: Ebriedad, flojera, chisme; cómo se desordena el cuerpo/tiempo y cómo se repara
mediante vergüenza y trabajo.
IV. Filosofía moral subyacente
• «Rostro y corazón» (in ixtli in yollotl): La persona es forma (rostro) y temple (corazón). Educar es dar
contorno y calor adecuados; ni dureza soberbia ni blandura servil.
• «Estar en medio» (nepantla): La virtud es mesura: evitar extremos (exceso de comida, bebida, sueño,
habla). El medio no es tibieza: es tensión sostenida.
• Vergüenza y honra: La vergüenza no humilla: regula y protege. La honra se gana por constancia, no por
alarde.
• Trabajo y servicio: El trabajo bien hecho es belleza moral. Servir a la casa y al barrio es sostener el mundo.
• Palabra y silencio: Hablar con verdad, guardar secreto cuando corresponde, evitar el chisme. El silencio
oportuno es sabiduría.
V. Retórica del Libro VI: recursos formales
• Paralelismo y difrasismo: Dos miembros refuerzan la idea: «camino recto / camino torcido», «agua / fuego».
El difrasismo condensa un tercer sentido (p. ej., «agua y fuego» = gobierno/justicia).
• Anáforas y enumeraciones: Repeticiones iniciales que crean ritmo y memoria; listados que organizan
virtudes y tareas.
• Antítesis y contraste: “No así, sino asá”: dicotomías morales que guían decisiones rápidas.
• Metáfora vegetal y artesanal: Cuerpo como planta que se endereza; carácter como vasija que se cuece;
oficio como tejido que no debe soltar hebras.
• Actio (puesta en escena): Gesto, postura, miradas, orden del espacio. La eficacia del decir depende también
del cómo.
VI. Consejos parentales: padre a hijo, madre a hija
Padre a hijo. Se subraya la mesura en el comer y el beber, la vigilancia de uno mismo, el respeto a mayores y la
obediencia sin servilismo. Se previene contra el alarde, la pereza y los amigos ligeros. El hijo ideal cuida su
rostro (imagen pública) y su corazón (intención), aprende a escuchar y a corregirse.
Madre a hija. Se enseña la economía del hogar, la discreción y la dignidad corporal: compostura al andar,
hablar y vestir, cuidado de tejidos y alimentos, trato respetuoso. No es silencio opresivo: es saber elegir palabras y
tiempos, distinguir entre la casa y la calle, proteger el tejido social.
Ambos a ambos. Hay discursos conjuntos al llegar a la adolescencia: advierten sobre la ebriedad y la lujuria, la
vanidad y el chisme. Los padres modelan con el ejemplo: madrugan, trabajan, hablan poco y bien, presiden
comidas sin exceso, honran a los difuntos.
VII. Educación: calmecac y telpochcalli
Dos instituciones vertebran la formación: el calmecac (para nobles y oficios cultos) y el telpochcalli (para jóvenes
comunes y formación militar). Se espera disciplina: madrugar, barrer, cargar agua, aprender cantos y signos,
escuchar a los viejos. El maestro corrige con medida, recompensa con palabra sobria y enseña la contención del
cuerpo; el objetivo no es la obediencia ciega, sino el autogobierno.
VIII. Exhortaciones nupciales y gobierno de la casa
El matrimonio no es romance, sino pacto de trabajo. Al novio se le pide responsabilidad, provisión, palabra
firme y atención al consejo; a la novia, discreción, orden y cuidado del tejido doméstico. Ambos deben evitar el
alarde y sostener la paz en la casa. La sexualidad se regula por tiempo y templanza.
IX. La retórica del gobernante
El gobernante legitima por palabra justa, escucha del consejo y redistribución. Se advierte contra la soberbia,
la avaricia y el olvido de los pobres. La sentencia correcta no humilla; corrige. Los emblemas (asiento, diadema,
bastón) deben corresponder con virtud interior. Se insiste en la vigilancia de sí: el dirigente debe dormir poco,
trabajar mucho, hablar menos de lo que sabe y saber más de lo que dice.
X. Vicios, excesos y reparación
Tres peligros recurrentes: ebriedad, lujuria y ocio. La ebriedad desordena la lengua y la casa; la lujuria rompe
pactos; el ocio apaga el corazón. La reparación comienza con vergüenza (reconocer), sigue con trabajo
(restaurar) y se consolida con templanza (sostener). El castigo sin vergüenza no transforma; la vergüenza sin
trabajo no repara.
XI. Recursos dramáticos y de puesta en escena
• Abrir escenas de consejo con silencios performativos: respiración, manos, cuidado del espacio (barrer, alisar
mantas).
• Usar difrasismos como leitmotiv: dos palabras, un sentido. Ej.: «agua/fuego» para la justicia; «jade/plumas»
para la excelencia.
• Construir montajes de disciplina (madrugar, barrer, cargar agua) como coreografías de carácter.
• Hacer de la vergüenza una fuerza transformadora, no mero castigo.
• Contraponer palabra»/«silencio en conflictos clave; el silencio oportuno resuelve más que el grito.
XII. Glosario mínimo (orientativo)
Término Sentido
Huehuetlatolli Discursos ejemplares de los antiguos; pedagogía moral en acto.
In ixtli in yollotl Rostro y corazón; identidad y temple.
Nepantla Estar en medio; virtud de la mesura.
Calmecac / Telpochcalli Escuelas de nobles y de jóvenes; disciplina, canto, signos.
Tlamatini Sabio/maestro; autoridad de la palabra.
Tlahtolli Palabra/discurso; relato autorizado.
XIII. «Extractos» originales inspirados (no citas)
• «No te hagas lodo en la lengua: seca primero tu corazón.»
• «Camina en medio: ni piedra que hiere ni barro que traga.»
• «El que se alaba, se vacía; el que sirve, se llena.»
• «La casa se gobierna con dos cosas: silencio justo y pan caliente.»
• «No bebas para olvidar; bebe para recordar tu medida.»
• «Te visto con palabra breve para que no te desnudes con gritos.»
• «Si te temen, gobiernas poco; si te escuchan, gobiernas bien.»
• «Vergüenza que no trabaja, solo posa.»
• «El oficio es canto: repite hasta que el cuerpo aprenda.»
• «No todo se dice: hay verdades que se sostienen con la espalda.»
XIV. Plantilla de aplicación a personajes (ejemplo)
Clara: integra «estar en medio» como ética de decisión visual (cal/luz/sombra). Marcela: sabiduría del taller;
«palabra breve» como fuerza persuasiva. Álvaro: aprendizaje del oficio: madrugar, repetir, escuchar; arc
«vergüenza que trabaja». Ignacio: peligro del silencio cobarde vs. silencio justo. Inés/Tomás: tensión entre juicio
rápido y escucha; reparación por servicio.
XV. Bibliografía orientativa
• Ed. Anderson & Dibble, «Florentine Codex» (Book 6): traducción clásica al inglés.
• «Códice Florentino Digital» (Getty Research Institute): consulta visual del Libro 6.
• Estudios sobre huehuetlatolli en filología náhuatl (León-Portilla, etc.).
• Trabajos sobre difrasismo y paralelismo en la retórica nahua (Whorf/León-Portilla).
• Historia de la educación nahua: calmecac/telpochcalli (Sahagún, Motolinía).
Cierre
El Libro VI del Códice Florentino no es un apéndice moralizante: es un manual de civilidad que articula palabra,
cuerpo y trabajo para sostener la vida en común. Como repertorio de escenas, tonos y motivos, ofrece a la
creación audiovisual una mina de recursos: coreografías cotidianas, metáforas orgánicas, rituales discretos y
una ética que se hace visible en los gestos. Su vigencia dramática reside en la tensión entre mesura y deseo,
silencio y verdad, autoridad y servicio: un campo de fuerzas donde nuestros personajes pueden encontrar
palabra y camino.