UNIVERSIDA DEL VALLE DE MEXICO
Infección por el
Virus de
Inmunodeficiencia
Humana en el
trabajo.
Enfermería Laboral y Ocupacional. Docente: Ortega Escudero María
Teresa.
Hernández Mora Amelin Gabriela.
08 de junio de 2025
INTRODUCCIÓN.
El Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) representa una amenaza importante para
ciertos trabajadores expuestos a fluidos corporales contaminados, especialmente en el
sector salud. Clasificada como una enfermedad laboral bajo condiciones específicas, su
relevancia radica no solo en sus implicaciones clínicas a largo plazo, sino también en los
retos legales y preventivos que exige su manejo dentro de los entornos ocupacionales. El
Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) es un retrovirus que ataca el sistema inmunitario
del cuerpo, específicamente las células CD4 (también llamadas "células T"), que son
cruciales para combatir infecciones y enfermedades. A medida que el virus destruye estas
células, el sistema inmunitario se debilita progresivamente, llevando a una situación de
inmunodeficiencia. Este trabajo abordará desde el agente causal, las formas de
transmisión, hasta el marco legal vigente en México que regula su consideración como
enfermedad profesional, haciendo especial énfasis en el personal de salud.
AGENTE CAUSAL.
El VIH es un retrovirus de la familia Retroviridae, subfamilia Lentivirinae, que infecta
principalmente linfocitos T (CD4+). Este virus compromete el sistema inmunológico del
individuo, dejándolo vulnerable ante una amplia gama de infecciones oportunistas y algunos
tipos de cáncer (Chachay, 2024).
Descripción del agente.
• Morfología: Virus esferoidal con envoltura lipídica.
• Genoma: ARN monocatenario positivo con transcriptasa inversa.
• Proteínas clave: gp120 y gp41 (envoltura), p24 (cápside), transcriptasa inversa,
integrasa y proteasa.
• Alta capacidad de mutación que dificulta el control inmunitario y el tratamiento.
Morfología del Virus de Inmunodeficiencia Humana (Chachay, 2024).
DESCRIPCIÓN DE LA ENFERMEDAD (Chachay, 2024).
Es fundamental destacar que el VIH no se transmite por contacto casual en el lugar de
trabajo, como dar la mano, compartir máquinas, baños, utensilios, o por estornudos y tos.
La transmisión del VIH ocurre a través del intercambio de fluidos corporales específicos:
• Sangre • Fluidos vaginales
• Semen • Leche materna
El VIH se transmite principalmente por:
• Exposición percutánea a sangre contaminada.
• Contacto de mucosas o piel no intacta con fluidos corporales infectados.
• Pinchazos con objetos punzocortantes contaminados (agujas, bisturíes, etc.).
En el ámbito laboral, la principal vía de contagio se da por la exposición a sangre o fluidos
corporales contaminados, principalmente a través de:
1. Pinchazos accidentales con agujas u otros objetos punzocortantes que hayan
estado en contacto con sangre o fluidos de una persona con VIH.
2. Salpicaduras de sangre o fluidos en mucosas (ojos, nariz, boca) o en piel no intacta
(heridas abiertas, cortes).
Aunque el riesgo de transmisión del VIH en el lugar de trabajo es bajo en la mayoría de los
entornos, algunos trabajos implican una mayor probabilidad de exposición a sangre o
fluidos corporales y, por lo tanto, un riesgo potencial de contagio. Estos trabajos son
principalmente aquellos que involucran contacto directo con pacientes o materiales
biológicos:
• Personal de salud: Médicos, enfermeras, odontólogos, técnicos de laboratorio,
paramédicos, y otros trabajadores que realizan procedimientos invasivos o manejan
muestras de sangre y fluidos. Los accidentes punzocortantes son la causa más
frecuente de exposición en este grupo.
• Personal de limpieza y eliminación de residuos en entornos de salud: Aquellos
que manejan desechos médicos y pueden exponerse accidentalmente a objetos
punzocortantes.
• Personal de emergencia (policía, bomberos): Pueden estar expuestos a sangre
en situaciones de accidentes o violencia.
• Trabajadores de tatuajes y perforaciones corporales: Si no se siguen estrictas
normas de esterilización de instrumentos.
Existen dos tipos principales de VIH:
• VIH-1: Es el tipo más común y virulento, responsable de la mayoría de las
infecciones por VIH en todo el mundo.
• VIH-2: Es menos infeccioso y se encuentra predominantemente en países de África
occidental.
SÍNTOMAS DEL VIH
Los síntomas del VIH varían según la etapa de la infección:
1. Infección Aguda (VIH agudo): Ocurre entre 2 y 4 semanas después de la
exposición. Aproximadamente dos tercios de las personas presentan síntomas
similares a los de la gripe, como:
▪ Fiebre ▪ Ganglios linfáticos inflamados
▪ Dolor de cabeza (especialmente en el cuello)
▪ Dolor muscular y articular ▪ Diarrea
▪ Sarpullido ▪ Pérdida de peso
▪ Dolor de garganta y llagas en la
boca
2. Etapa de Latencia Clínica (Infección crónica por VIH asintomática): Después
de la fase aguda, el virus se sigue multiplicando, pero a niveles más bajos. Muchas
personas no presentan síntomas o solo tienen síntomas leves. Esta etapa puede
durar muchos años (incluso décadas) si la persona recibe tratamiento
antirretrovírico. Sin tratamiento, puede durar un promedio de 10 años. Los síntomas,
si aparecen, pueden incluir:
▪ Ganglios linfáticos ▪ Diarrea persistente
inflamados
▪ Candidiasis oral
▪ Fatiga
▪ Herpes zóster
▪ Pérdida de peso
▪ Neumonía
▪ Fiebre recurrente o
sudoración nocturna
3. SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida): Es la etapa más avanzada de
la infección por VIH. Ocurre cuando el sistema inmunitario está gravemente dañado
y la persona desarrolla una o más infecciones oportunistas o ciertos tipos de cáncer.
Los síntomas pueden incluir:
▪ Pérdida rápida de peso ▪ Diarrea que dura más de una
▪ Fiebre recurrente o sudores semana
nocturnos intensos ▪ Llagas o úlceras persistentes
▪ Cansancio extremo e en la boca, ano o genitales
inexplicable ▪ Neumonía
▪ Hinchazón prolongada de los ▪ Manchas rojas, marrones,
ganglios linfáticos en axilas, rosadas o moradas en o
ingles o cuello debajo de la piel, o dentro de la
boca, nariz o párpados neurológicos (demencia
(sarcoma de Kaposi) asociada al VIH)
▪ Pérdida de memoria,
depresión y otros trastornos
La fase más avanzada de la infección por el VIH es el Síndrome de Inmunodeficiencia
Adquirida (SIDA), que puede tardar de 2 a 15 años en manifestarse, dependiendo de la
persona y de si recibe tratamiento. Las personas con SIDA son vulnerables a infecciones
oportunistas y ciertos tipos de cáncer que una persona con un sistema inmunitario saludable
podría combatir.
EMPRESA.
Clínica Familiar IMSS No. 43, Veracruz, Veracruz. En este centro de salud, los trabajadores
están en riesgo constante de exposición a VIH debido a la atención de pacientes con
enfermedades infecciosas. Es común que trabajadores de enfermería sufran algún
accidente con una aguja hipodérmica tras una aplicación intramuscular a un paciente con
VIH positivo sin conocimiento previo de su diagnóstico. El protocolo de exposición
ocupacional se debe activar de inmediato.
ESTUDIOS DE LABORATORIO
La prueba para detectar anticuerpos contra VIH es sensible y específica, salvo durante las
primeras semanas posteriores a la infección (período de ventana de la infección aguda por
VIH). Sin embargo, el antígeno p24 (una proteína central del virus) ya está presente en la
sangre durante la mayor parte de este tiempo y puede detectarse mediante ensayos
(Chachay, 2024).
Actualmente se recomienda un inmunoensayo combinado de cuarta generación de
antígeno-anticuerpo, que detecte anticuerpos contra VIH-1 y VIH-2, así como para el
antígeno p24 del VIH. Podría preferirse la versión de laboratorio sobre la del centro de
atención para diagnosticar una infección temprana, pero ambas se pueden hacer
rápidamente (dentro de los 30 minutos). Si el resultado de la prueba es positivo, se realiza
un ensayo para diferenciar VIH-1 de VIH-2 y una prueba de RNA de VIH (Del castillo, 2024).
Cuando se diagnostica VIH, debe determinarse lo siguiente:
• Recuento de CD4
• Nivel plasmático de RNA del VIH
Ambos son útiles para definir el pronóstico y controlar el tratamiento.
El recuento de CD4 se calcula como el producto de los siguientes factores:
• Recuento de glóbulos blancos.
• Porcentaje de leucocitos correspondientes a linfocitos.
• Porcentaje de linfocitos CD4+
Las enfermedades hematológicas (citopenias, linfomas, neoplasias) son frecuentes y
pueden evaluarse con aspiración y biopsia de la médula ósea. Este procedimiento también
puede contribuir a identificar infecciones generalizadas por MAC (Mycobacterium
avium complex), M. tuberculosis, Cryptococcus, Histoplasma, parvovirus humano B19, P.
jirovecii y Leishmania (Del castillo, 2024).
Los síndromes neurológicos asociados con el VIH pueden distinguirse a través del análisis
del líquido cefalorraquídeo obtenido con punción lumbar y la tomografía computarizada (TC)
o la resonancia magnética (RM) del sistema nervioso central con realce de contraste (Del
castillo, 2024).
NOMBRE DE LA ENFERMEDAD
VIH laboral / Infección ocupacional por VIH
FRACCIÓN DEL ARTÍCULO 513 DE LA LEY FEDERAL DEL
TRABAJO
9. Infección por el virus de la inmunodeficiencia humana, sin mención de tuberculosis
o malaria, sin especificación
Código CIE-11: 1C62.Z
Las personas trabajadoras que laboran en los servicios médicos, paramédicos y auxiliares;
personal de ambulancias, en bancos de sangre, en contacto con sangre u objetos
contaminados con sangre humana procedente de pacientes infectados con Virus de la
Inmunodeficiencia Humana (VIH), estomatólogos, laboratoristas de análisis clínicos,
personal de lavandería, limpieza, mantenimiento, de las salas de urgencias en hospitales y
sanatorios, así como médicos, paramédicos, enfermeras y dentistas.
Personas trabajadoras en materia de seguridad que se vean expuestos durante actos de
violencia a sangre humana contaminada con VIH, custodios, agentes policías y personal de
seguridad. Las personas trabajadoras que durante el desempeño de sus labores son
víctimas de violación sexual.
Personas trabajadoras que presentan exposición de forma directa e indudable a la acción
de los agentes causales establecidos en la fracción II de la cédula correspondiente
contenida en el Catálogo de las Cédulas para la Valuación de las Enfermedades de Trabajo,
que tengan su origen o con motivo del trabajo o en el medio que la persona trabajadora se
vea obligada a prestar sus servicios.
ARTICULO 514
MARCO NORMATIVO.
REGLAMENTO DE SEGURIDAD Y SALUD EN EL TRABAJO: APLICACIÓN EN LAS
MEDIDAS DE PREVENCIÓN.
Si bien el Reglamento de seguridad y salud en el trabajo establece las bases para la
seguridad y salud en el trabajo, no detalla de manera exclusiva las medidas para el VIH.
Sin embargo, sus principios y obligaciones generales son aplicables, con un marco general
que se complementa con Normas Oficiales Mexicanas (NOM) y guías específicas.
De la Norma Oficial Mexicana NOM-010-SSA2-2010, Para la prevención y el control de la
infección por Virus de la Inmunodeficiencia Humana.
5.7.1 En los establecimientos de salud se Informará sobre la magnitud y trascendencia del
problema de salud que constituye la infección por VIH, los mecanismos de transmisión y
las medidas preventivas, con el debido respeto a la dignidad de las personas, el derecho a
la igualdad, la confidencialidad, la privacidad y la no discriminación.
5.7.2 Identificar el equipo, material y ropa probablemente contaminados para ser
desinfectados, esterilizados o destruidos, según sea el caso, tal como lo establece la NOM-
087-SEMARNAT-SSA1-2002, Protección ambiental-Salud ambiental-Residuos peligrosos
biológico-infecciosos-Clasificación y especificaciones de manejo.
5.7.3 Manejar siempre los tejidos, excretas y fluidos corporales como potencialmente
infectados y darles destino final por incineración o inactivación viral, mediante esterilización
con autoclave o utilizando soluciones de hipoclorito de sodio de 4 al 7%. Los cadáveres
deben considerarse como potencialmente infectados y deben seguirse las precauciones
estándar; su incineración no debe ser obligatoria.
5.7.4 Observar las precauciones universales o estándar en todos los pacientes, que
consisten en:
5.7.4.1 Lavarse siempre las manos antes y después de tener contacto con cualquier
paciente.
5.7.4.2 Usar guantes siempre que exista la posibilidad de contacto con líquidos
potencialmente contaminantes.
5.7.4.3 Usar bata, delantales o ropa impermeable cuando exista la posibilidad de
contaminarse la ropa con líquidos de riesgo.
5.7.4.4 Usar máscara o lentes siempre que exista la posibilidad de salpicaduras.
5.7.4.5 Desechar siempre las agujas, jeringas y otros instrumentos cortantes en recipientes
rígidos, no perforables, que contengan algún desinfectante adecuado o que posteriormente
sean tratados con desinfectante y disponer de estos instrumentos en base a la NOM-087-
SEMARNAT-SSA1-2002, Protección ambiental-Salud ambiental-Residuos peligrosos
biológico-infecciosos-Clasificación y especificaciones de manejo.
5.7.4.6 Nunca recolocar el capuchón de agujas hipodérmicas; en caso estrictamente
necesario, apoyarse en una superficie firme, tomando el capuchón con una pinza larga.
5.7.4.7 Después de limpiar minuciosamente el instrumental, esterilizarlo o, en su defecto,
desinfectarlo. La desinfección química no debe aplicarse a las agujas y jeringas; en el caso
de otros instrumentos punzantes o cortantes, sólo debe utilizarse como último recurso y,
para que pueda garantizarse la concentración y la actividad del producto, es indispensable
que se limpie minuciosamente el instrumental antes de sumergirlo en el desinfectante
químico.
5.7.4.8 Limpiar las superficies potencialmente contaminadas con hipoclorito de sodio al
0.5%, con alcohol al 70% o con agua oxigenada.
5.7.4.9 La identificación, separación, envasado, almacenamiento, recolección, transporte,
tratamiento y disposición final de los residuos peligrosos biológico-infecciosos se debe
realizar conforme lo establece la NOM-087-SEMARNAT-SSA1-2002, Protección ambiental-
Salud ambiental-Residuos peligrosos biológico-infecciosos-Clasificación y especificaciones
de manejo.
5.8 En caso de probable exposición al VIH del personal de salud o de quienes cuidan a
personas que viven con VIH/SIDA, al tener contacto con sangre de un paciente mediante
punción (piquete o pinchadura), cortadura o salpicadura en mucosas o piel con heridas, se
deben de realizar en forma inmediata las siguientes acciones:
5.8.1 Hacer referencia a la Guía de Manejo Antirretroviral de las Personas que Viven con el
VIH, apartado de recomendaciones para profilaxis post exposición.
5.8.2 Exprimir la herida para que sangre.
5.8.3 Lavar con abundante agua y jabón.
5.8.4 Acudir de inmediato al servicio hospitalario más cercano o a la autoridad del hospital
donde el accidente ocurra, para:
5.8.4.1 Informar por escrito el incidente a las instancias correspondientes de manera
inmediata.
5.8.4.2 Tomar una muestra sanguínea basal para la detección de anticuerpos contra el VIH,
Hepatitis B y Hepatitis C.
5.8.4.3 Establecer las medidas necesarias para determinar si el paciente accidentado se
encuentra realmente infectado por el VIH.
NORMAS OFICIALES MEXICANAS APLICABLES
• NOM-017-STPS-2008: Equipos de Protección Personal.
• NOM-010-STPS-2014: Agentes contaminantes del ambiente laboral.
• NOM-015-STPS-2001: Condiciones de seguridad para el manejo de materiales
biológicos.
• NOM-087-ECOL-SSA1-2002: Manejo de residuos peligrosos biológico-infecciosos.
• NOM-010-SSA2-2010, Para la prevención y el control de la infección por Virus de la
Inmunodeficiencia Humana.
• NOM-004-SSA3-2012: Expediente clínico.
CONCLUSION:
La infección por VIH en el ámbito laboral representa una problemática real y vigente,
particularmente para el personal de salud que, por la naturaleza de su labor, se encuentra
en constante riesgo de exposición. A pesar de los avances en materia de prevención, como
la implementación de equipos de protección personal, el manejo adecuado de objetos
punzocortantes y la capacitación continua, los riesgos continúan siendo latentes cuando
estos protocolos de bioseguridad no se siguen con rigurosidad o cuando existen fallas
institucionales en su aplicación.
Es fundamental que las instituciones de salud no solo diseñen, sino que también mantengan
activos y actualizados programas de capacitación continua en prevención de riesgos
laborales, así como sistemas de vigilancia médica que permitan una respuesta inmediata
ante incidentes. El acceso rápido, gratuito y sin discriminación a la profilaxis post exposición
(PPE) es un elemento clave para reducir la probabilidad de seroconversión y proteger la
salud física y emocional del trabajador afectado. Esta medida debe estar garantizada como
un derecho laboral y como parte integral de una respuesta institucional efectiva.
Además, el marco jurídico mexicano ha dado pasos importantes al reconocer la infección
por VIH como una enfermedad de trabajo en situaciones específicas, lo cual brinda un
respaldo legal y social a los trabajadores que se ven afectados en el ejercicio de sus
funciones. Este reconocimiento no solo implica beneficios laborales, como la cobertura por
parte de instituciones de seguridad social, sino también un acto de dignidad hacia quienes
arriesgan su vida en la atención de los demás.
En este sentido, cuidar al cuidador no debe verse como una acción secundaria, sino como
una prioridad en toda política de salud pública. Reconocer y atender los riesgos que
enfrenta el personal sanitario es un paso esencial para fortalecer los sistemas de salud,
garantizar condiciones laborales justas y proteger a quienes, día a día, se encargan de
salvar vidas. La dignificación del trabajo en salud no se logra solo con aplausos, sino con
políticas concretas que reconozcan su esfuerzo, prevengan el daño y respondan con
eficacia cuando el riesgo se convierte en realidad.
BIBLIOGRAFÍA
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seguridad y salud en el trabajo. Diario Oficial de la Federación.
https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5369053&fecha=13/11/2014