C.A.R.S.
(ESCALA DE MEDICIÓN DE AUTISMO EN LA NIÑEZ)
Instrucciones.
Para cada categoría, use el espacio provisto debajo de cada escala para tomar notas
relacionadas con las conductas relevantes a cada escala. Después de haber terminado de
observar al niño valora las conductas relevantes a cada ítem de la escala. Para cada ítem
rodea con un círculo el número que corresponda a la afirmación que mejor describa al niño.
Puedes indicar que el niño se encuentra entre dos descripciones usando valoraciones
intermedias de 1.5. 2.5 o 3.5. Para cada escala se presentan unos criterios abreviados de
valoración.
Puntuación Descripción
15-30 No autismo
30-37 Autismo ligero /moderado
37-60 Autismo severo
I. Relación con la gente
1. No hay evidencia de dificultad o anormalidad en relación con la gente. La conducta del
niño es apropiada a su edad. Puede ser observado algo de timidez, nerviosismo o molestia
cuando se le dice lo que debe hacer, pero no hasta un grado atípico.
2. Relaciones ligeramente anormales. El niño puede evitar mirar al adulto a los ojos, evitar al
adulto o ponerse nervioso si se fuerza la interacción, ser excesivamente tímido, no ser tan
sensible al adulto como es típico, depender de los padres más que la mayoría de los niños
de su edad.
1.5
3. Relaciones moderadamente anormales. El niño muestra frialdad (parece indiferente al
adulto) a voces. Se necesitan intentos fuertes y persistentes para atraer la atención del niño,
a veces. El niño puede iniciar contactos mínimos.
2.5
4. Relaciones profundamente anormales. El niño está continuamente frío o indiferente
respecto a lo que el adulto esté haciendo. El o ella casi nunca responde o inicia contacto con
el adulto. Sólo los intentos más persistentes para atraer la atención del niño tienen algún
efecto.
3.5
II. Imitación
1. Imitación apropiada. El niño puede imitar sonidos, palabras y movimientos apropiados a
su nivel de destreza.
2. Imitación ligeramente anormal. El niño imita simples conductas tales como aplaudir o
sencillos sonidos verbales la mayoría del tiempo; ocasionalmente imita sólo después de
darle un codazo, empujarlo o tras un retraso.
1.5
3. Imitación moderadamente anormal. El niño sólo imita parte del tiempo y requiere una
gran cantidad de persistencia y ayuda del adulto; frecuentemente imita solo tras un retraso.
2.5
4. Imitación profundamente anormal. El niño nunca o raramente imita sonidos, palabras o
movimientos incluso empujándolo ni con la ayuda del adulto.
3.5
III. Respuesta emocional
1. Respuestas emocionales apropiadas tanto a la situación y edad. El niño muestra tanto el
grado como el tipo apropiados de respuesta emocional como se indica por el cambio en la
expresión facial, postura y manera.
2. Respuestas emocionales ligeramente anormales. El niño ocasionalmente muestra en
cierta manera un tipo o grado inapropiado de reacciones emocionales. Las reacciones
algunas veces no tienen ninguna relación con los objetos o acontecimientos que los rodean.
1.5
3. Respuestas emocionales moderadamente anormales. El niño muestra signos claros de
tipo y/o grado inapropiados de respuesta emocional. Las reacciones pueden ser bastante
inhibidas o exageradas y sin ninguna relación con la situación, pueden hacer muecas, reírse
o ponerse rígidos incluso aunque no estén presentes aparentemente objetos o
acontecimientos.
2.5
4. Respuestas emocionales profundamente anormales. Las respuestas son raramente
apropiadas a la situación; una vez que el niño está de un humor determinado, es muy difícil
cambiarlo. A la inversa, el niño puede mostrar emociones altamente diferentes cuando nada
ha cambiado.
3.5
IV. Uso del cuerpo
1. Uso del cuerpo apropiado a la edad. El niño se mueve con la misma facilidad, agilidad y
coordinación de un niño normal de su edad.
2. Uso del cuerpo ligeramente anormal. Pueden estar presentes algunas peculiaridades
menores, tales como torpeza, movimientos repetitivos, coordinación pobre, o aparición rara
de más movimientos inusuales.
1.5
3. Uso del cuerpo moderadamente anormal. Conductas que son claramente raras o
inusuales para un niño de su edad puede incluir movimientos raros de los dedos, posturas
peculiares tanto de los dedos como del cuerpo, mirar fijamente o arañarse el cuerpo,
agresión dirigida contra sí mismos, columpiarse, girar, mover rápidamente los dedos o andar
de puntillas.
2.5
4. Uso del cuerpo profundamente anormal. Los movimientos intensos y frecuentes del tipo
arriba indicado son signos de un uso profundamente anormal del cuerpo. Estas conductas
pueden persistir a pesar de los intentos para desanimarnos o implicar al niño en otras
actividades.
3.5
V. Uso del objeto
1. Uso apropiado, e interés en juguetes y otros objetos. El niño muestra un interés normal
en juguetes y otros objetos apropiados a su nivel de destreza y usa esos objetos de manera
apropiada.
0
2. Interés ligeramente anormal, o uso ligeramente anormal de juguetes y otros objetos. El
niño puede mostrar un interés atípico en un juguete o jugar con él de un modo
inapropiadamente infantil (por ejemplo golpeándolo o chupándolo)
1.5
3. Interés y uso moderadamente inapropiado de los juguetes y otros objetos. El niño puede
mostrar poco interés en juguetes y otros objetos, o puede estar preocupado con el uso de
un objeto o juguetes de un modo extraño. El o ella puede centrarse en alguna parte
insignificante de un juguete, llegar a quedar fascinado con la luz que se refleja de un objeto,
mover repetitivamente alguna parte del objeto, o jugar exclusivamente con un objeto.
2.5
4. Interés y uso profundamente inapropiado del uso de juguetes u otros objetos. El niño
puede quedar enredado en conductas como las mostradas anteriormente, con una mayor
frecuencia e intensidad. El niño es difícil distraerse cuando está totalmente metido en estas
actividades inapropiadas.
3.5
VI. Adaptación al cambio
1. Respuesta al cambio apropiada a la edad. Mientras el niño puede darse cuenta o
comentar los cambios en la rutina, acepta estos cambios sin una angustia indebida.
2. Adaptación al cambio ligeramente anormal. Cuando un adulto intenta cambiar las tareas
el niño puede continuar la misma actividad o usar los mismos materiales.
1.5
3. Adaptación moderadamente anormal al cambio. El niño se resiste de manera activa a los
cambios de rutinas, intenta continuar con su actividad, y es difícil distraerse. Puede llegar a
enfadarse y ser infeliz cuando se altera una rutina establecida.
2.5
4. Adaptación profundamente anormal al cambio. El niño muestra reacciones profundas al
cambio. Si se fuerza al cambio, puede enfadarse mucho o no cooperar y responder con
rabietas.
3.5
VII. Respuesta visual
1. Respuesta visual apropiada a la edad. La conducta visual del niño es normal y apropiada a
su edad La visión se usa conjuntamente con otros sentidos como modo de explorar el nuevo
objeto.
2. Respuesta visual ligeramente anormal. Se debe recordar al niño ocasionalmente el mirar
a los objetos. El niño puede estar más interesado en mirar a los espejos o a los sistemas de
iluminación que a sus colegas, puede a veces distraerse o puede también evitar mirar a la
gente a los ojos.
1.5
3. Respuesta visual moderadamente anormal. Se debe recordar al niño frecuentemente
mirar lo que está haciendo. Puede distraerse, evitar mirar a la gente a los ojos, mirar los
objetos desde un ángulo raro o sujetar los objetos muy cerca de sus ojos.
2.5
4. Respuesta visual profundamente anormal. El niño de manera constante evita mirar a la
gente a los ojos o a ciertos objetos y puede mostrar de manera extrema formas de
respuesta visual de las descritas arriba.
3.5
VIII. Respuesta auditiva
1. Respuesta auditiva apropiada a su edad. La conducta auditiva del niño es normal y
apropiada a su edad. El oído se usa junto con otros sentidos.
0
2. Respuesta auditiva ligeramente anormal. Puede que haya falta de respuesta o reacción
ligeramente extrema a ciertos sonidos. Las respuestas a los sonidos pueden retrasarse, y los
sonidos puede que necesiten ser repetidos para atraer la atención del niño. El niño puede
distraerse por sonidos extraños.
1.5
3. Respuesta auditiva moderadamente anormal. Las respuestas del niño a los sonidos
pueden variar; ignorar a menudo un sonido las primeras veces que se hace: puede asustarse
o cubrirse los oídos si oye sonidos conocidos.
2.5
4. Respuesta auditiva profundamente anormal. El niño puede reaccionar de manera
extrema o no reaccionar a sonidos emitidos muy fuertemente, independientemente del tipo
de sonido.
3.5
IX. Uso y respuesta del gusto, olfato y tacto.
1. Uso y respuesta normales del gusto, olfato y tacto. El niño explora nuevos objetos de una
manera apropiada a la edad, generalmente tocando y mirando. El gusto y olfato puede ser
usado apropiadamente. Cuando reacciona a un dolor diario pequeño, el niño expresa
disgusto pero no reacciona de manera rara.
2. Uso y respuesta ligeramente normales. El niño puede persistir en poner los objetos en su
boca, puede oler o tocar objetos que no son comestibles, puede ignorar o reaccionar de
manera extrema a dolores suaves ante los cuales un niño normal expresaría incomodidad.
1.5
3. Uso y respuesta moderadamente anormales. El niño puede estar moderadamente
preocupado con el tacto, olfato o gusto de los objetos o la gente. El chico puede o bien
reaccionar mucho o muy poco.
2.5
4. Uso y respuesta profundamente anormales. El niño está preocupado con el olfato, gusto
o tacto de los objetos más por la sensación que por la exploración normal o el uso de los
objetos. El niño puede ignorar completamente el dolor o reaccionar de manera extrema
ante un ligero malestar.
3.5
X. Miedo o nerviosismo
1. Miedo o nerviosismo normales. La conducta del niño es apropiada tanto a la situación
como a su edad.
2. Miedo o nerviosismo ligeramente anormales. El niño ocasionalmente muestra demasiado
o muy poco miedo o nerviosismo si se compara con la reacción de un niño normal de la
misma edad en una situación similar.
1.5
3. Miedo o nerviosismo moderadamente anormal. El niño muestra o bien un poco más o
bien un poco menos de miedo de lo que es típico incluso para un niño más pequeño en
situaciones similares.
2.5
4. Miedo o nerviosismo profundamente anormales. El miedo persiste incluso después de
una experiencia repetida con acontecimientos y objetos inocuos. Es extremadamente difícil
calmar o consolar al niño. El niño puede, por el contrario, no mostrar el conveniente
cuidado ante riesgos que otros niños de la misma edad evitan.
3.5
XI. Comunicación verbal
1. Comunicación verbal normal y apropiada tanto a la edad como a la situación.
0
2. Comunicación verbal ligeramente anormal. El habla muestra un retraso en general. La
mayoría de lo que expresan tiene sentido, sin embargo, puede haber repetición o inversión
de pronombres. Ocasionalmente puede decir palabras raras o estupideces.
1.5
3. Comunicación verbal moderadamente anormal. Puede que no hable. Cuando lo hace, la
comunicación verbal puede ser una mezcla de lenguaje con pleno sentido y lenguaje
peculiar con estupideces, repeticiones o inversión de pronombres. Las peculiaridades en el
lenguaje con sentido incluyen excesivas preguntas o preocupación sobre tópicos
particulares.
2.5
4. La comunicación verbal es profundamente anormal. No hay lenguaje con sentido. El niño
puede producir chillidos infantiloides, sonidos extraños o como los animales, ruidos
complejos que se parezcan al habla, o puede mostrar un uso persistente y raro de algunas
palabras o frases reconocibles.
3.5
XII. Comunicación no verbal
1. Uso normal de comunicación no verbal apropiada a la edad y la situación.
2. Uso ligeramente anormal de la comunicación no verbal. Es un uso inmaduro de
comunicación no verbal; puede apuntar de manera vaga o servir para lo que quiere, en
situaciones donde niños de una misma edad pueden apuntar o gesticular más
específicamente para indicar lo que quieren.
1.5
3. Uso moderadamente anormal de la comunicación no verbal. El niño es generalmente
incapaz de expresar necesidades o deseos de manera no verbal, y no puede entender la
comunicación no verbal de otros.
2.5
4. Uso profundamente anormal de la comunicación no verbal. El niño sólo usa gestos raros o
peculiares que no tienen sentido aparente, y no muestra el conocer el significado asociado a
los gestos o expresiones faciales de otros.
3.5
XIII. Nivel de actividad
1. Nivel de actividad normal para su edad y circunstancias. El niño es o bien más activo o
menos activo que un niño normal de la misma edad en una situación similar.
2. Nivel de actividad ligeramente anormal. El niño puede o bien ser ligeramente movido o
de alguna manera "perezoso" y de lentos movimientos a veces. El nivel de actividad del niño
se interfiere sólo ligeramente con su realización.
1.5
3. Nivel de actividad moderadamente anormal. El niño puede ser bastante activo y difícil de
frenar. Puede tener una energía ilimitada y puede que no se duerma bien de noche. Por el
contrario, el niño puede estar bastante aletargado y necesitar bastante empuje para hacerle
mover.
2.5
4. Nivel de actividad profundamente anormal. El niño muestra extremos de actividad o de
inactividad y puede incluso ir de un extremo a otro.
3.5
XIV. Nivel y consistencia de la respuesta intelectual
1. Inteligencia normal y razonablemente consistente en varias áreas. El niño es tan
inteligente como cualquier niño de su edad y no tiene ningún tipo de destrezas intelectuales
raras ni problemas.
2. Funcionamiento intelectual ligeramente anormal. El niño no es tan brillante como los
niños de su edad, las destrezas aparecen bastante retrasadas en diversas áreas.
1.5
3. Funcionamiento intelectual moderadamente anormal. En general, el niño no es tan
brillante como los niños de su edad; sin embargo puede funcionar casi normalmente en una
o más áreas intelectuales.
2.5
4. Funcionamiento intelectual profundamente anormal. Aunque generalmente el niño no es
tan brillante como los de su edad, puede funcionar incluso mejor que un niño normal de su
misma edad en una o más áreas.
3.5
XV. Impresiones generales
1. No autismo. El niño no muestra ningún síntoma característico del autismo.
2. Autismo ligero. El niño muestra sólo unos pocos síntomas o sólo un grado ligero de
autismo.
1.5
3. Autismo moderado. El niño muestra un número de síntomas o un grado moderado de
autismo.
2.5
4. Autismo profundo. El niño muestra muchos síntomas o un grado extremo de autismo.
3.5
PUNTAJE TOTAL:
15-29 No Autista.
30-36 Autista Medianamente Moderado.
37-60 Autista Severo.
ESCALA DE MEDICIÓN DE AUTISMO EN LA NIÑEZ (CARS)
ÁREA PUNTAJE SUMATORIA TOTAL
Referente a la Gente
Imitación
Respuesta Emocional
Uso del Cuerpo
Uso de Objetos
Adaptación al Cambio
Respuesta Visual
Respuesta Auditiva
Respuesta al sabor, olor, tacto y uso
Miedo o Nerviosismo
Comunicación Verbal
Comunicación No Verbal
Nivel de Actividad
Nivel y Consistencia de la Respuesta Intelectual
Impresiones Generales.