Década de 1870, cambio de paradigma con la Guerra de Secesión en Estados Unidos.
“Civilizar la sociedad japonesa” entrando su ejército con expertos americanos a cambio de entregar armas a
los Estados Unidos.
Puerto de Yokohama (1876)
“Guerra por el alma de Japón entre los antiguos y los modernos”.
Emperador busca “abogados de Francia, ingenieros de Alemania, arquitectos de Holanda y guerreros de
América”.
El emperador “no es visto por los comunes desde hace 2000 años”, un ritual muy respetado y honrado hacia
su persona.
El imperio japones se ve interesado por el suceso de la Guerra de Secesión y la valentía con la que luchaban
los indios.
“El último samurai”, Katsumoto y sus seguidores rebeldes. Capitán luchó junto a él previamente en nombre
del emperador.
Traumas de la guerra, el asesinato de inocentes que atormentan al Gral. Algren Nathan (protagonista).
Encuentro en el bosque: los pocos preparados guerreros del imperio con armas de fuego superados por los
rebeldes con armas a corta distancia pero que luchan por su honor y con valentía.
Gral. Algren, último hombre con vida que luchó en el frente de batalla, se desmaya luego de recibir varias
puñaladas pero es bien visto por su valentía hasta el final.
“Seppuku” realizado por el general excompañero de Katsumoto, capturado luego de la lucha en el bosque.
Villa de los rebeldes en lo profundo de las montañas, reconocen a Katsumoto como un líder.
Piensan en aprender de Algren como un enemigo, sin someterlo al seppuku por no ser parte de su tradición,
de su costumbre.
“Un samurai no puede tolerar la vergüenza de una derrota”.
Dos conceptos sobre el mismo caso: un general que obtiene un nombre al matar a cientos de enemigos y sus
combatientes mueren por él. Para el americano, es alguien arrogante; para el japones, es un hombre
honorable y un ejemplo a seguir.
“Samurai” = “al servicio”. Katsumoto lo entiende como su rebelión al servicio del emperador.
Algren ve en la villa y en la vida en general dentro de ella algo “espiritual” en su interior, pese a no ser “un
hombre de iglesia”.
Ataque a la aldea, Algren ayuda a Matsumoto y sus seguidores a defenderse del ataque con éxito.
Matsumoto y los rebeldes se dirigen a la aldea del emperador junto a Algren.
Encuentro entre Matsumoto y el emperador. El emperador dice que él, como su seguidor, decidió elevarse en
su contra al no aceptar a los nuevos seguidores conocedores del “mundo moderno”. El emperador reconoce
a Matsumoto como su mentor de antaño, pero Matsumoto reconoce su lugar como nuevo seguidor del
emperador, un “dios en la tierra”.
Omura, embajador de Japón y nuevo ministro, logra la obtención de nuevo equipamiento para luchar contra
los rebeldes y desea que Algren, quien estuvo con ellos por más de 3 meses, lidere la guerra. Sin embargo,
desconfía de este y que pueda traicionar al nuevo imperio japones.
Matsumoto, en desacuerdo con el nuevo horizonte que le espera a Japón, accede a ser relevado de su puesto
como ministro del emperador y llevar a cabo el seppuku, aunque es auxiliado por Algren y los rebeldes para
escapar.
Ejército imperial vs. Los samurái. Armas modernas contra el arte de la guerra. Los samuráis son finalmente
vencidos, luego de una feroz batalla.
Aquellos antiguos compañeros del exministro Katsumoto, al ver a este morir con honor cometiendo el
seppuku, muestran su respeto haciendo una reverencia en pleno campo de batalla.
El emperador, conmovido por el accionar de Katsumoto y el Gral. Algren, finalmente rechaza el acuerdo con
Estados Unidos al considerarlo “una falta hacia los intereses de su gente (japoneses)”, siendo que el deseo
siempre habría sido un Japón unificado.