Enfermedad apical (periapical)
1. Tejidos apicales normales
o Paciente sin dolor, sin alteraciones a la palpación ni radiográficas.
2. Periodontitis apical sintomática
o Dolor intenso al morder o percutir.
o Respuesta variable a pruebas de vitalidad.
o Radiografía: ensanchamiento del ligamento periodontal, que puede estar
localizado o afectar varias raíces.
3. Periodontitis apical asintomática
o No hay síntomas, pero radiográficamente se observa radiolucidez
periapical.
o Diente no responde a pruebas de vitalidad.
o Puede detectarse ligera molestia a la percusión.
4. Absceso apical agudo
o Dolor intenso, sensibilidad a percusión y palpación.
o Radiográficamente: ensanchamiento del ligamento periodontal o lesiones
radiolúcidas difusas.
o Puede producir inflamación en mucosa y tejidos blandos cercanos, con
fiebre y ganglios linfáticos sensibles.
5. Absceso apical crónico
o Generalmente asintomático.
o No responde a pruebas de vitalidad.
o Radiográficamente: lesión radiolúcida periapical bien delimitada.
o El diente puede presentar ligera sensibilidad al morder o percusión.
Absceso apical crónico
Definición:
Es una inflamación crónica de origen infeccioso o necrótico en los tejidos periapicales.
Se desarrolla lentamente y se caracteriza por un tracto sinuoso que permite el drenaje
intermitente o constante.
Etiología (causas):
Fracaso de un tratamiento endodóntico previo (parcial o completo).
Fracturas verticales.
Síndrome del diente agrietado o fisurado.
Fracaso de cirugías periapicales.
Signos y síntomas:
Generalmente asintomático.
Presencia de fístula o tracto sinuoso con drenaje purulento (característico).
Características clínicas:
Pruebas de sensibilidad: negativas.
Drenaje purulento por la fístula, diente o surco gingival.
Infección bacteriana persistente tras necrosis pulpar o después de tratamientos
incompletos.
Exámenes complementarios:
Radiografía: muestra área radiolúcida (hipodensa) de tamaño variable, según el
tiempo y la actividad osteolítica.
Fistulografía: ayuda a determinar el origen del tracto sinuoso y diferenciarlo de
un absceso periodontal.
Tratamiento / Procedimiento:
1. Realizar fistulografía para diagnóstico diferencial.
2. Tratamiento endodóntico o retratamiento, aplicando hidróxido de calcio como
medicación intracanal hasta controlar la infección purulenta.
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Absceso apical crónico: Evaluación y abordaje terapéutico
Facultad de Odontología – Universidad de Buenos Aires, Cátedra de
Caso clínico:
Paciente femenina de 38 años, derivada a la Cátedra de Endodoncia (FOUBA).
Asintomática, pero con diagnóstico de absceso apical crónico reagudizado en
la pieza 3.6.
Examen clínico e imagenológico confirmaron necrosis pulpar y el absceso
periapical.
Se realizó fistulografía y tratamiento endodóntico en una sola sesión.
El caso fue controlado al mes de tratamiento.
Protocolo de tratamiento endodóntico:
1. Anestesia y apertura: levantamiento de pared gingival, aislamiento y apertura
cameral con fresa estéril.
2. Localización de conductos: usando limas #10 c-pilot (VDW).
3. Determinación de longitud de trabajo: con conductometría electrónica y
radiográfica.
o Distolingual: 19.5 mm
o Mesiovestibular: 19 mm
o Mesiolingual: 19 mm
4. Instrumentación: con sistema Protaper Gold (Dentsply Sirona).
5. Desinfección: irrigación con NaOCl al 2.5%, EDTA al 17% y activación con
EndoActivator (3 ciclos de 20 segundos).
6. Secado: con conos de papel estériles.
7. Obturación y restauración provisoria: con teflón y ionómero vítreo.
Conclusión:
La necrosis pulpar puede provocar alteraciones en los tejidos perirradiculares, dando
lugar a periodontitis o abscesos apicales.
La terapia endodóntica busca:
Desinfectar y limpiar el sistema de conductos.
Eliminar microorganismos y sus subproductos.
Evitar la diseminación de la infección hacia zonas cercanas.