Profesorado de Educación Primaria
Didáctica de las Ciencias Naturales II
Prof. Romina Ávalos
El libro de texto no es un medio más entre los restantes materiales curriculares, ni por su historia, ni
tampoco por su naturaleza y características pedagógicas. El libro de texto es un instrumento, a
diferencia de otros medios, que no se diseña (y consiguientemente no se utiliza) para que sea útil en
situaciones específicas y puntuales de enseñanza, sino que es un recurso con suficiente potencial para
ser usado a lo largo de todo un curso escolar completo. El libro de texto, en estos momentos, es
el principal material que dispone el profesorado donde se dotan de contenido, y se
operativizan en un nivel práctico, las prescripciones de un programa curricular oficial.
Específico; es, de ese modo, un
recurso decisivo para traducir el
curriculum oficial y mediar entre éste
y los profesores. En el texto se
encuentra la metodología que
posibilita el desarrollo de los
objetivos, así como, de forma
generalmente muy influyente, la
selección y secuencia de los
contenidos a enseñar (con sus
definiciones, ejemplos, relaciones,
etc.); también se propone un banco
de actividades sobre los mismos,
con lo que conllevan estrategias de
enseñanza a seguir por los
profesores en la presentación de la
información, e incluso (a través de la
guía didáctica o del profesor)
algunas pruebas de evaluación para
aplicárselas a los alumnos.
El libro de texto, por tanto, pudiera ser
caracterizado como un material que ofrece el conocimiento sistematizado y adaptado a definidos
destinatarios (alumnos de un determinado nivel evolutivo y académico), así como por proponer
estructuras de acción instructiva que permitan y potencien la adquisición del conocimiento. Cuando el
alumno utiliza el texto lo hace como fuente de conocimiento, y el profesor lo emplea como fuente
estructuradora de la enseñanza. Más aún, pudiéramos afirmar, que el libro de texto (tal como están
diseñados la mayoría de estos materiales) le ofrece al profesor un plan completo y elaborado para el
desarrollo instructivo de un currículum en su aula. El texto, como sugiere Henson (1981), se convierte
en "currículum". Es decir, utilizar el texto como instrumento eje de la enseñanza significa prescindir del
currículum oficial y considerar como lo "enseñable" lo impreso en las páginas del texto. De este modo,
el libro de texto se configura como la autoridad curricular en la clase dependiendo de él todos los
demás componentes de la clase. Así pues, el libro de texto, a diferencia de la mayoría de restantes
medios ofrece, propone, condiciona, e incluso impone (cuando es utilizado exclusivamente) un
determinado proyecto de desarrollo del currículum, es decir, podríamos caracterizar al texto como un
tecnología curricular empaquetada (Kirk, 1990).
El docente que asume y pone en práctica el proyecto curricular del texto, sin
cuestionarlo, inevitablemente tiende a ceder sus responsabilidades planificadoras y de
decisión instructiva a un elemento ajeno al contexto de su acción profesional. En definitiva, un modelo
de enseñanza y práctica docente basado en la dependencia docente de los libros de texto es un
síntoma de la descualificación profesional del profesorado y consiguientemente una rémora
para cualquier proyecto de cambio e innovación escolar. El problema no estriba en la presencia o
ausencia de este medio en las aulas, sino en las consecuencias curriculares que supone un modelo de
enseñanza basado en el uso casi exclusivo o predominante del texto escolar:
desprofesionalización del profesorado, metodologías tradicionales de enseñanza,
homogeneización y estandarización de los procesos de enseñanza y aprendizaje, difícil
compatibilidad de este medio con estrategias metodológicas que favorezcan la construcción del
conocimiento por los alumnos, dificultades para el estudio del entorno.