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PRUEBA DE OFICIO

La prueba de oficio en el proceso civil peruano representa una excepción al principio


según el cual las partes son responsables de presentar las pruebas que fundamentan sus
pretensiones. Esta facultad otorga al juez la potestad de ordenar la producción de
pruebas adicionales cuando considere que las ofrecidas son insuficientes para una
resolución adecuada. En el contexto procesal, la prueba de oficio se ha implementado
bajo condiciones estrictas, especialmente tras la modificación del artículo 194 del CPC,
fue modificado mediante el artículo 2 de la Ley 30293, de fecha 28 de diciembre de
2014 (publicación en el diario oficial El Peruano) la misma que trajo importantes
cambios respecto de la prueba de oficio.

2.1. Concepto de la Prueba de Oficio

En el marco de las facultades probatorias reconocidas al juez dentro del proceso civil, se
ha señalado que estas no se reducen únicamente a la prueba de oficio. El X Pleno
Casatorio Civil (2020) precisa que existe una multiplicidad de poderes de tipo
probatorio que los ordenamientos jurídicos reconocen, de manera extraordinaria, a los
jueces o tribunales. La prueba de oficio constituye solo uno de estos poderes, es decir,
un caso particular dentro del conjunto de facultades probatorias reconocidas
judicialmente, sin ser el único ni exclusivo.
Entre estas facultades se encuentran la admisión o rechazo de pruebas, la intervención
en su práctica, la indicación de lagunas probatorias, la redistribución de la carga
probatoria en casos justificados y la posibilidad de incorporar pruebas no solicitadas por
las partes (Ferrer Beltrán, 2017).
La prueba de oficio es el poder atribuido al juez para ordenar pruebas adicionales sin
que estas hayan sido solicitadas por las partes. Según el Décimo Pleno Casatorio Civil,
2022 se reconoce a la prueba de oficio «como aquel poder atribuido al juzgador para
acordar y actuar nuevos medios de prueba en el proceso, sin que las partes lo hayan
solicitado, con el propósito de mejorar la riqueza del material probatorio para una
verdadera determinación de los hechos del caso».
En esta línea, el jurista italiano Taruffo; aclara que la función “activa” del juez no debe
confundirse con un rol autoritario, ya que la prueba de oficio es integrativa y supletiva
respecto de la actividad probatoria de las partes. Solo procede cuando estas no han
logrado proveer suficientes elementos para la comprobación de los hechos
controvertidos

De esta manera, el juez busca asegurar que la decisión final esté basada en una
comprensión precisa y completa de los hechos, aunque esto implique ir más allá
de las pruebas presentadas por las partes

2.2. Base legal: Artículo 194 del CPC

Este ART. 194 del código procesal peruano, fue modificado por la Ley 30293 de fecha
28 de diciembre de 2014:

Excepcionalmente cuando los medios probatorios ofrecidos por las partes sean
insuficientes para formar convicción el juez de primera y de segunda instancia
ordenará la actuación de los medios probatorios adicionales y pertinentes que
considere necesarios para formar convicción y resolver la controversia, siempre que la
fuente de la prueba haya sido citada por las partes en el proceso. Con esta actuación
probatoria el juez cuidará de no reemplazar a las partes en su carga probatoria y
deberá asegurarles el derecho de contradicción de la prueba.

La resolución que ordenará las pruebas de oficio debe estar debidamente motivada
bajo sanción de nulidad siendo esta resolución inimpugnable siempre que se ajuste a
los límites establecidos en este artículo. En ninguna instancia o grado se declarará la
nulidad de la sentencia por no haber ordenado la actuación de las pruebas de oficio

La modificación del artículo 194 del CPC mediante la Ley N° 30293 ha incorporado
varios requisitos específicos que deben cumplirse para que el juez pueda ordenar
pruebas de oficio, en un intento por evitar el abuso de este poder y proteger los
derechos procesales de las partes. Estos elementos son:
a) Excepcionalidad: Como se sabe, la regla general en materia probatoria es que
las partes tienen la carga de la prueba, es decir, son las partes quien tienen la
iniciativa probatoria. En consecuencia, como nada es absoluto, la excepción a la
carga probatoria es la prueba de oficio (medio de prueba que el Juez ordena su
actuación). Se evidencia entonces, que este límite no fue impuesta por la
disposición originaria, sino que se ha implementado con la Ley 30293, que
modificó el Código Procesal Civil. En ese sentido se puede afirmar que la prueba
de oficio es de última ratio, es decir cuando el Juez evidencia que no tiene
suficientemente medios probatorios que le ayuden emitir sentencia. Entonces, es
necesario señalar en qué casos estamos ante una excepcionalidad, en la que sea
necesario la actuación de pruebas de oficio. En consecuencia, está claro que para
actuar pruebas de oficio, el Juez debe estar ante una insuficiencia probatoria, que
no le permita resolver el conflicto. Así, Hurtado Teyes, citando a Alfaro (2015)
sostiene que la expresión “excepcional”, quiere decir que el Juez no siempre lo
utiliza sino de manera extraordinaria o complementaria, dependiendo a las
circunstancias de cada caso concreto; específicamente si del estudio de los
hechos afirmados por las partes advierte uno o varios aspectos que adolecen de
insuficiencia probatoria, lo que, desde luego, no necesariamente acontecerá en
todos los casos (p. 412)
b) Fuente de prueba citada por las partes: Aunque el juez puede ordenar
pruebas adicionales, los hechos o elementos que podrían ser objeto de prueba
ya deben haber sido mencionados por las partes en el proceso. Esto asegura
que el juez no exceda sus competencias ni actúe arbitrariamente, respetando el
derecho de las partes a definir el marco factual del proceso (Décimo Pleno
Casatorio Civil, 2022).

En tal sentido, el juez solo puede ordenar una prueba de oficio si previamente
las partes han mencionado de forma expresa o implícita la existencia de
información relevante que se encuentra fuera del proceso. Es decir, debe existir
una referencia previa, aunque no se haya ofrecido prueba sobre ella.
De lo contrario, si el juez actúa por iniciativa propia sin ninguna base en lo
afirmado por las partes, estaría asumiendo un rol parcial, propio de un
defensor, lo cual contraviene los principios de imparcialidad.
c) No reemplazo de la carga probatoria: El juez debe respetar la
responsabilidad de las partes de aportar pruebas. Este principio refuerza la
imparcialidad del juez y asegura que no asuma el rol de ninguna de las partes
en el litigio.
El poder probatorio que tiene el juez para incorporar nuevos elementos
probatorios no tiene como propósito reemplazar a las partes en su carga
probatoria, es por ellos que el legislador la establece como una facultad
excepcional (Décimo Pleno Casatorio Civil, 2022).
d) Derecho de contradicción: Las partes deben tener la oportunidad de
conocer y contradecir las pruebas de oficio, lo que garantiza su derecho al
debido proceso y evita sorpresas procesales. La contradicción en la prueba
de oficio es vital, si no se brinda a las partes la posibilidad de cuestionar la
actividad oficiosa desarrollada por el juez, entonces el medio de prueba no
servirá para resolver la litis
e) Resolución motivada: La decisión del juez de ordenar pruebas de oficio debe
ser adecuadamente motivada y fundamentada. La Ley N° 30293 sanciona con
nulidad las resoluciones no motivadas, asegurando así que el poder probatorio
sea ejercido de forma transparente y justificada (Ferrer Beltrán, 2017).
f) Inimpugnabilidad de la resolución: La decisión de ordenar pruebas de oficio
es inimpugnable, siempre y cuando cumpla con los límites y condiciones
establecidas en el artículo 194 del CPC.
g) Prueba de oficio en segunda instancia: La reforma de 2014 también permite
que los jueces de segunda instancia ordenen la prueba de oficio. Este cambio
evita la necesidad de remitir el caso a la primera instancia, agilizándose así el
proceso judicial (Décimo Pleno Casatorio Civil, 2022).
El aporte de la modificatoria es importante, ahora podremos ver al juez de
grado no solo como revisor de la decisión, sino también como juez con
posibilidad de actuar medios de prueba de actuación inmediata o no, es decir,
un juez con poderes probatorios que le ayuden a resolver el caso, prescindiendo
del reenvío de la decisión apelada
h) Prohibición de nulidad de sentencia por ausencia de prueba de oficio: Esta
regla, nueva en nuestro ordenamiento procesal, impone un deber al juez, el de
no anular la sentencia apelada cuando el juez de primer grado (por
consideración del juez de la apelación) no actuó prueba de oficio cuando debió
hacerlo. Esta regla tiene su fundamento en una simple razón, las salas civiles o
jueces especializados en apelación utilizaban de mala manera la nulidad
procesal para anular las sentencias apeladas y ordenaban compulsivamente- que
el juez de primer grado realice actividad oficiosa en determinado sentido.

La Ley N° 30293 ha permitido que el juez asuma un rol más activo en el proceso
probatorio, bajo criterios estrictos de imparcialidad y derechos de las partes. Esta
reforma establece un marco en el que el juez puede intervenir para asegurar una
determinación de los hechos lo más cercana posible a la realidad, sin sustituir la
función probatoria de las partes. Además, permite una actuación más efectiva en
segunda instancia, pues el juez de apelación puede ordenar pruebas de oficio cuando se
detecten insuficiencias probatorias sin necesidad de remitir el caso al juez de primera
instancia (Hurtado Reyes, 2017).

Si bien la prueba de oficio es una herramienta útil en situaciones de insuficiencia


probatoria, algunos teóricos han criticado su uso por los riesgos que implica para la
imparcialidad del juez. Raffo Velásquez (2015) advierte que el uso indiscriminado de
esta facultad podría convertir al juez en un "abogado" de alguna de las partes,
afectando así el equilibrio del proceso y el principio de igualdad procesal. Además,
existe el riesgo de que, al intervenir en la producción de pruebas, el juez se aleje de su
función de árbitro imparcial y actúe de manera subjetiva.
La prueba de oficio constituye una facultad probatoria de carácter excepcional en el
proceso civil peruano. La reforma del artículo 194 del CPC ha introducido un marco
normativo que asegura que este poder sea usado de manera controlada, respetando el
derecho al debido proceso y garantizando que el juez no reemplace la carga probatoria
de las partes. Con estas modificaciones, el sistema procesal peruano logra un equilibrio
entre la búsqueda de la verdad y la protección de los derechos procesales, permitiendo
que la intervención del juez se ajuste a las necesidades del caso sin comprometer la
imparcialidad judicial.

2.3. Principios relacionados con la prueba de oficio:

Existe una parte de la doctrina que sostiene que este poder del juez afecta a varios
principios jurídicos importantes, como el principio dispositivo, la imparcialidad
judicial, el principio del contradictorio y la carga de la prueba. Sin embargo, en el X
pleno casatorio se señala que la prueba de oficio no los vulnera y puede coexistir con
estos principios, y lo argumenta de la siguiente manera:

2.3.1 El Principio Procesal Dispositivo: El principio dispositivo establece


que son las partes quienes tienen la responsabilidad de impulsar el
proceso judicial y presentar las pruebas necesarias. Algunos
argumentan que la prueba de oficio, donde el juez recolecta pruebas
por su cuenta, violaría este principio. Sin embargo, al analizar la
historia y la doctrina procesal, no existe tal incompatibilidad.
Históricamente, la regla de "iudex iudicare debet secundum allegata
et probata" exigía que el juez basara su decisión en hechos probados,
sin prohibir la actuación de pruebas de oficio. Además, la doctrina
distingue entre el principio dispositivo en sentido material
(disposición de derechos) y en sentido procesal (manejo del
proceso).
2.3.2 La prueba de oficio pertenece a este último, y su finalidad es buscar
la verdad sin interferir en los derechos sustantivos de las partes. Por
tanto, la prueba de oficio es compatible con el principio dispositivo,
ya que se utiliza de manera excepcional cuando las pruebas
aportadas no son suficientes para una decisión justa.

2.3.3 La Imparcialidad Judicial: se argumenta que la crítica a la prueba


de oficio, basada en que afectaría la imparcialidad del juez, no es
válida. Se teme que el juez dé más credibilidad a las pruebas que él
mismo ordene, pero esto no compromete su objetividad. El juez,
como un científico, busca la verdad y recolecta pruebas sin perder
su imparcialidad. El autor Picó i Junoy destaca que el juez no sabe
quién será beneficiario de la prueba antes de realizarla, lo que
garantiza su neutralidad.

2.3.3. El Principio Del Contradictorio: El principio del contradictorio


actúa como un límite y mecanismo de control en la prueba de oficio,
garantizando que las partes participen activamente en la
presentación y discusión de las pruebas. Esto permite que las partes
aporten pruebas contrarias a las dispuestas por el juez y debatan su
valor, asegurando una evaluación más completa y justa de la
evidencia. La participación activa de las partes no solo mejora la
calidad y cantidad de la información disponible para el juez, sino
que también refuerza sus derechos procesales. Además, este
principio ayuda al juez a obtener más información, facilitando
decisiones mejor fundamentadas. En resumen, el contradictorio no
solo es un mecanismo de control entre las partes, sino también una
herramienta para el juez, mejorando el proceso probatorio y
acercando al juez a la verdad de los hechos.
2.3.4 Interés Privado - Proceso Civil: El interés privado en el
proceso civil sostiene que las partes son las titulares de los
derechos en disputa y, por lo tanto, deben tener la libertad de
presentar o no sus pruebas. Este argumento sugiere que el
juez no debe intervenir en la obtención de pruebas, ya que los
litigantes son quienes mejor conocen sus intereses y las
evidencias que respaldan sus alegaciones. Sin embargo, esta
visión ha sido cuestionada, ya que el proceso civil no solo
pertenece a las partes, sino que es una función del Estado,
que busca garantizar la justicia. La intervención del juez en la
actividad probatoria, incluso a través de la prueba de oficio,
es válida y necesaria para asegurar que se alcance la verdad
material y se protejan los derechos fundamentales de los
involucrados. En consecuencia, los jueces pueden
desempeñar un papel activo en la recolección de pruebas sin
vulnerar el principio del interés privado.

2.3.5 La Carga De La Prueba: La carga de la prueba se refiere a la


obligación de las partes en un proceso judicial de demostrar
la veracidad de sus afirmaciones. En este contexto, se
argumenta que la prueba de oficio, donde el juez puede
aportar pruebas, no afecta esta carga. En el derecho civil,
quien no presenta pruebas suficientes pierde el caso, lo que
significa que la carga de la prueba opera como una regla de
decisión en el momento de la sentencia.
Así, la carga de la prueba se manifiesta como una herramienta epistémica
que busca determinar la verdad de los hechos. Aunque las partes deben
aportar pruebas, la función del juez puede ser compatible con esta carga,
mejorando el material probatorio
2.4. Límites Para El Ejercicio De La Prueba De Oficio

En el X Pleno Casatorio se enfatiza la importancia de establecer límites claros para el


ejercicio de la prueba de oficio en el proceso judicial. Estos límites son cruciales para
prevenir abusos de poder y asegurar que las decisiones judiciales no sean arbitrarias,
permitiendo que los ciudadanos controlen las actuaciones de los jueces, se establecen
entonces 2 tipos de límites a la prueba de oficio:

2.4.1 Límites legales-procesales

 Excepcional - Poder Complementario: La regla general en el proceso


civil es que son las partes quienes deben aportar las pruebas necesarias,
siguiendo el principio dispositivo, que otorga a los justiciables el
control sobre el proceso judicial para defender sus intereses. Sin
embargo, el legislador también permite que el juez actúe de manera
excepcional y aporte pruebas de oficio, aunque esta iniciativa debe ser
limitada y complementaria a la responsabilidad de las partes. La
función del juez no es sustituir a las partes en la presentación de
pruebas, sino ayudar cuando estas no logran demostrar sus alegaciones.

Como afirma Taruffo: “solo cuando la actividad de una de las partes, o ambas, no
resulta suficiente en la presentación de prueba para establecer la verdad de los hechos
que el Tribunal debiera jugar su rol activo”. La reforma del artículo 194 CPC con la
Ley N° 30293 en Perú reconoce esta excepcionalidad. Aunque el juez puede incorporar
pruebas de oficio en circunstancias específicas, esto no debe ser la norma. El objetivo
es mejorar la eficacia probatoria y garantizar que se esclarezcan los hechos relevantes
en el proceso judicial sin desvirtuar el papel de las partes.
 Pertinencia: La pertinencia de las pruebas en un proceso judicial se refiere a
la relación que deben tener los elementos probatorios aportados por las partes
con los hechos en disputa. Esto implica que los medios de prueba presentados
por los justiciables deben estar directamente relacionados con las cuestiones
controvertidas; De lo contrario, podrían ser rechazados por impertinentes.
Este principio también se aplica al juez cuando decide incorporar pruebas de oficio,
limitándose a hechos discutidos por las partes. El respeto a este límite evita que el juez
presente hechos no alegados, lo que podría resultar en vicios en la sentencia. Además,
la pertinencia previene el uso abusivo de la prueba de oficio, que a veces se utiliza para
dilatar el proceso sin relevancia real para la resolución del caso. En Perú, el criterio de
pertinencia fue formalmente incluido en el artículo 194 del CPC tras la reforma de la
Ley n.º 30293 en 2014.

 Fuentes de prueba: hechos alegados por las partes

En un proceso judicial, las fuentes de prueba se refieren a los hechos que las partes
(demandante y demandado) alegan para respaldar sus argumentos.

Según el principio de aportación de parte, son las partes quienes deben presentar los
hechos que sustentan sus reclamos. Esto significa que los elementos que el juez
considera para tomar una decisión deben ser aportados por las partes y no pueden surgir
de su conocimiento personal o investigación. Las fuentes de prueba son diferentes de
los medios de prueba; mientras que las fuentes son los hechos en el mundo real, los
medios son las formas específicas en que se presenta la evidencia en el proceso. La ley
establece que el juez no puede incorporar hechos nuevos que no hayan sido
mencionados por las partes, ya que esto podría afectar su imparcialidad y convertirlo en
un participante en el litigio. La reforma del artículo 194 del Código Procesal Civil
resalta que las fuentes de prueba deben ser citadas por las partes, asegurando que el juez
solo actúe sobre la información presentada en el proceso, lo que mantiene la equidad en
la administración de justicia.
Vemos que es fundamental (conditio sine qua non) que consten en el proceso las
fuentes de prueba sobre las cuales tiene lugar la posterior actividad probatoria del juez,
por ejemplo, que en la demanda o en la contestación conste la identidad del testigo que
deberá declarar este límite es que tiende a garantizar la debida imparcialidad del
juzgador, en la medida en que su actuación se restringe únicamente a las fuentes
probatorias que ya constan en los autos y nunca a investigar nuevas fuentes
2.4.2 Límites Constitucionales
 Motivación De La Prueba De Oficio: La motivación de la prueba de
oficio es un deber constitucional del juez, según el artículo 139, inciso 5,
de la Constitución del Perú. Esto no solo garantiza el buen ejercicio de la
función jurisdiccional, sino que es un derecho fundamental procesal de las
personas. El artículo 194 del Código Procesal Civil (CPC) establece que la
decisión del juez de ordenar una prueba de oficio debe estar debidamente
motivada. Esto significa que el juez debe explicar de manera detallada y
clara por qué es necesaria la introducción de esa prueba en el proceso,
especialmente si no fue aportada inicialmente por las partes.
El juez debe expresar, luego de escuchar a las partes, las razones por las que considera
insuficiente la prueba de presentación y por qué necesita incluir un nuevo elemento. Si
no se cumple este deber, la decisión puede ser nula y apelable. La Ley n.° 30293
refuerza este deber, exigiendo una argumentación sólida y suficiente por parte del juez.

 Contradictorio: El contradictorio se erige como un límite constitucional al uso


de la prueba de oficio, basado en el derecho de defensa (artículo 139, inciso 14
de la Constitución) y el derecho al debido proceso (artículo 139, inciso 3).
Como regla general de toda decisión judicial, en cualquier estado del proceso, el
juez debe haber escuchado anticipadamente a las partes (contradictorio previo) a
fin de que sus razones sean evaluadas en la resolución El caso de la decisión que
se asume para la prueba de oficio no es la excepción, pues el legislador ha
establecido en el artículo 194 CPC que con esta actuación probatoria el juez
«deberá asegurarles el derecho de contradicción de la prueba». Se entiendo que,
si los medios de prueba presentados por una parte deben ser puestos a
conocimiento de la contraparte para su evaluación y de ser el caso cuestionarla,
no debe existir problema en que las pruebas incorporadas por el juez también
deban seguir la misma suerte y estar expuestas al contradictorio. Según Alfaro,
el reconocimiento legal del contradictorio en la prueba de oficio adiciona un alto
grado de legitimidad a la decisión judicial por la que dispone dicha prueba, al ser
el resultado de las aportaciones de todos los destinatarios de la decisión y no
unilateral del juez, lo que resulta acorde a un modelo constitucional del proceso
civil, respetuoso de los derechos fundamentales procesales.

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