Razonamiento Probatorio
Fuentes Primarias
1. Tribunal Superior de Cúcuta. Sana Crítica. Reglas jurisprudenciales de la Corte Suprema de
Justicia, Cúcuta.
https://tribunalsuperiordecucuta.gov.co/wp-content/uploads/2017/06/Conceptos-clave-de-
sana-cr%C3%ADtica.pdf
Fuentes Secundarias
1. Aponte Giraldo, E. E. (2016). Los errores en la valoración probatoria y su incidencia en el
debido proceso disciplinario (Tesis de maestría, Universidad Libre, Facultad de Derecho y
Ciencias Políticas). Bogotá, D.C., Colombia.
https://core.ac.uk/download/pdf/198450476.pdf
2. Barrios González, B. (2015). Teoría de la sana crítica. Bogotá: Ediciones Nueva Jurídica.
http://www.academiadederecho.org/upload/biblio/contenidos/Teoria_de_la_sana_critica_Bo
ris_Barrios.pdf
3. Domínguez Angulo, J. P. (2016). Los presupuestos de la sana crítica: ¿Están nuestros jueces
preparados para la sana crítica? Revista de Derecho, (20), 47–69.
https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/5973554.pdf
4. Nieva-Fenoll, J. (2025). Los sesgos cognitivos y la prueba: huyendo de la intuición del juez.
InDret: Revista para el Análisis del Derecho, 1, 382–405.
https://indret.com/wp-content/uploads/2025/01/1908.pdf
5. Macías-Suárez, S. J., Pinos-Jaén, C. E., & Robalino-Peña, E. M. (2023). Razonamiento
probatorio, sana crítica y motivación judicial en la quaestio facti. MQR Investigar, 7(2),
578–613.
https://www.researchgate.net/publication/370216264_Razonamiento_probatorio_sana_criti
ca_y_motivacion_judicial_en_la_quaestio_facti
6. Muñoz Aranguren, A. (2011). La influencia de los sesgos cognitivos en las decisiones
jurisdiccionales: el factor humano. Una aproximación. InDret, (2), s. p.
https://indret.com/wp-content/themes/indret/pdf/820_es.pdf
7. Páez, A. (2021). Los sesgos cognitivos y la legitimidad racional de las decisiones judiciales.
En F. J. Arena, P. Luque, & D. J. Moreno Cruz (Eds.), Razonamiento jurídico y ciencias
cognitivas, 187–222, Bogotá, Colombia: Universidad Externado de Colombia.
https://bdigital.uexternado.edu.co/entities/publication/72bbda10-f692-4b55-948a-
0138efba5885
Vargas Álvarez, A. (2023). Los sesgos cognitivos y la lógica en el razonamiento probatorio
de la prueba indiciaria en el ordenamiento jurídico colombiano [Tesis de maestría].
Universidad de Antioquia, Medellín, Colombia.
https://bibliotecadigital.udea.edu.co/server/api/core/bitstreams/7b51c802-9ecf-428a-b189-
e86cd5b4e226/content
Los presupuestos de la sana crítica. ¿Están nuestros jueces
preparados para la sana crítica?” de Juan Pablo Domínguez
Angulo
La sana crítica puede definirse como un sistema de valoración de la prueba que otorga al juez
libertad para apreciar los elementos probatorios, pero con límites racionales, pues esa libertad debe
ejercerse con base en la lógica, la sicología, la técnica y las reglas de la experiencia, y además debe
estar siempre motivada y justificada en la sentencia.
En otras palabras, no es arbitrariedad: el juez no puede decidir conforme a su conocimiento privado
o a intuiciones, sino que debe razonar, exponer y fundamentar su valoración de la prueba.
Presupuestos de la sana crítica:
De acuerdo con Domínguez Angulo y la doctrina procesal (Devis Echandía, Parra Quijano), los
principales presupuestos son:
1. Preparación adecuada del juez:
La sana crítica exige jueces profesionalmente capacitados, con conocimientos en derecho
probatorio, lógica, psicología y técnicas de valoración.
2. Recaudo legal y oportuno de la prueba:
Las pruebas deben incorporarse al proceso conforme a las reglas de existencia, validez y
eficacia procesal, respetando principios como contradicción y publicidad.
3. Valoración racional y metódica:
El juez debe valorar cada prueba de manera individual y en conjunto, aplicando un método
analítico y justificando las inferencias realizadas.
4. Fundamentación en reglas de la lógica, la experiencia y la técnica:
La motivación debe mostrar cómo se aplican estas reglas al caso concreto, evitando
decisiones subjetivas.
5. Motivación de la decisión:
El juez está obligado a explicar de manera clara y razonada el mérito asignado a cada
prueba y cómo éstas llevan a su convicción.
6. Prohibición de utilizar el conocimiento privado del juez:
La sentencia solo puede fundarse en pruebas debidamente practicadas dentro del proceso,
no en saberes personales del juzgador.
La sana crítica es un método de valoración probatoria basado en la racionalidad, que requiere jueces
preparados, pruebas válidamente incorporadas y motivaciones fundadas en lógica, experiencia y
técnica.
Jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia (Sala de
Casación Penal)
Según la Jurisprudencia, los requisitos de la sana crítica se resumen en tres grandes elementos que
limitan la libertad del juez al valorar la prueba:
1. Principios técnico-científicos. El juez debe fundamentar sus inferencias en conocimientos
científicamente comprobados y aceptados. Se trata de verdades obtenidas mediante métodos
verificables, sistemáticos y contrastables (CSJ, SCP. AP4220-2016, 29 de junio de 2016).
2. Principios de la lógica. La valoración probatoria debe respetar los principios de identidad, no
contradicción, tercero excluido y razón suficiente. Una sentencia que viole estos principios incurre
en falso raciocinio (CSJ, SCP. AP310-2016; AP6538-2016).
Identidad: A es A.
No contradicción: algo no puede ser y no ser al mismo tiempo.
Tercero excluido: una proposición es verdadera o falsa, sin término medio.
Razón suficiente: toda conclusión debe tener una justificación adecuada.
3. Máximas de la experiencia. Son generalizaciones obtenidas del comportamiento humano en
contextos históricos y sociales. Funcionan como reglas empíricas: “siempre o casi siempre que
ocurre A, sucede B”. La jurisprudencia exige que se expongan de forma clara como operadores
lógicos y no como meras intuiciones del juez (CSJ, SCP. SP12901-2014; AP888-2015).
4. Motivación de la decisión judicial. Además de estos tres elementos, la motivación expresa, clara
y razonada de la sentencia es requisito indispensable. La Corte ha reiterado que la falta de
motivación o el uso de argumentos ambiguos, incompletos o falsos vulnera el derecho al debido
proceso (CSJ, SCP. 28432, 2007).
La sana crítica combina ciencia, lógica y experiencia como criterios de control racional en la
valoración probatoria, y exige que el juez motive su decisión mostrando cómo aplicó estas reglas al
caso concreto.
Andrés Páez (2021), Los sesgos cognitivos y la legitimidad
racional de las decisiones judiciales
Los sesgos cognitivos se definen como: Desviaciones sistemáticas, involuntarias e inconscientes
respecto a un estándar de racionalidad al emitir un juicio perceptual o conceptual, al recordar un
evento o al hacer una predicción.
No son simples errores aislados, sino patrones repetitivos y predecibles, causados por el uso de
heurísticas (atajos mentales), limitaciones de procesamiento de información, influencias
emocionales y sociales, o distorsiones en la memoria.
Principales sesgos cognitivos en el ámbito judicial (según Páez, 2021):
1. Sesgo de confirmación Tendencia a buscar y valorar más la evidencia que confirma una
hipótesis o creencia previa, ignorando la que la contradice. Ejemplo: un juez que se
convence tempranamente de la culpabilidad del acusado y solo aprecia las pruebas en esa
dirección.
2. Sesgo retrospectivo (hindsight bias) Una vez ocurrido un hecho, se sobreestima la
previsibilidad que tenía ex ante. Ejemplo: atribuir responsabilidad por no haber previsto un
evento que parecía “obvio” después de ocurrido.
3. Heurística de representatividad Juzgar la pertenencia a una categoría por similitudes
superficiales, ignorando las probabilidades de base. Ejemplo: considerar relevante que una
evidencia “se parece” a otra, sin analizar su frecuencia estadística real.
4. Efecto ancla (anchoring effect) La primera cifra, estimación o dato recibido condiciona
fuertemente la decisión posterior, incluso si es arbitrario. Ejemplo: una pena solicitada por
la fiscalía funciona como “ancla” para la condena que finalmente impone el juez.
Además, se mencionan otros sesgos relevantes:
• Efecto halo. Apariencia o estatus de un testigo influye en su credibilidad.
• Efecto marco (framing effect). La forma en que se plantea un hecho o pregunta cambia la
valoración de la decisión.
• Criptomnesia. Recordar una idea como si fuera propia cuando en realidad es un recuerdo
inconsciente de otra fuente.
Los sesgos cognitivos son errores sistemáticos del pensamiento humano que afectan la racionalidad
judicial, pues influyen desde la investigación hasta la sentencia, comprometiendo la objetividad y
legitimidad de las decisiones.
Los sesgos cognitivos y la prueba: huyendo de la intuición del
juez, de Jordi Nieva-Fenoll (InDret, 2025).
Se identifican varios sesgos cognitivos que afectan directamente la valoración probatoria de los
jueces. A partir de los heurísticos descritos (representatividad, accesibilidad, anclaje y ajuste, y
afección), el autor enumera los siguientes sesgos principales:
1. Sesgo “tiene sentido”. Creer un relato solo porque encaja con las creencias previas del juez.
Relacionado con el framing effect (efecto de encuadre): la credibilidad depende de cómo se
presenta la información.
2. Sesgo de accesibilidad. Sobreestimar la frecuencia o importancia de un hecho porque es
más fácil de recordar o más impactante. Ejemplo: pensar que los aviones se caen más que
los autos por lo mediático de los accidentes aéreos.
3. Sesgo de minimización de la carga cognitiva. Preferir explicaciones simples frente a
razonamientos complejos, creyendo que lo más sencillo es lo más cierto. En lo judicial, esto
lleva a estereotipos como: “quien delinquió una vez, lo hará otra vez”.
4. Sesgo de confirmación. Ajustar o reinterpretar las pruebas en favor de la hipótesis inicial,
incluso ante evidencias contrarias.
5. Sesgo egocéntrico. Creer que todos comparten la misma opinión que el juez, lo que refuerza
falazmente su convicción.
6. Sesgo de a posteriori (hindsight bias). Una vez ocurrido el hecho, convencerse de que
siempre se había previsto (“ya te lo dije”). En la práctica, se refleja en instancias superiores
que confirman sin motivación las decisiones de primera instancia.
7. Sesgo de positividad o principio de Pollyanna. Recordar mejor lo positivo que lo negativo,
lo que lleva a sobreestimar probabilidades de éxito o minimizar riesgos.
Nieva-Fenoll muestra cómo la intuición judicial, basada en heurísticos, se traduce en sesgos
cognitivos que ponen en riesgo la imparcialidad y racionalidad de las decisiones probatorias.
Los errores en la valoración probatoria y su incidencia en el
debido proceso disciplinario (Aponte Giraldo, 2016)
Aponte identifica y explica los principales errores en los que incurren las autoridades al valorar
pruebas. Estos se dividen en errores de hecho y errores de derecho:
Errores de hecho
1. Falso juicio de existencia. Error: Ignorar una prueba que obra válidamente en el proceso o
suponer como existente una que nunca fue incorporada. Por qué: Vulnera la garantía de
apreciación integral de la prueba y afecta el derecho de defensa.
2. Falso juicio de identidad. Error: Distorsionar o tergiversar el contenido fáctico de la prueba,
haciéndole decir algo que no expresa. Por qué: Compromete el principio de imparcialidad y
puede derivar en decisiones arbitrarias.
3. Falso raciocinio. Error: Asignar un valor persuasivo a la prueba desconociendo los
principios de la sana crítica (lógica, experiencia, ciencia). Por qué: La decisión se apoya en
inferencias ilógicas o en máximas de experiencia mal aplicadas.
Errores de derecho
4. Falso juicio de legalidad. Error: Otorgar valor probatorio a pruebas obtenidas
irregularmente o desconocer medios probatorios válidos. Por qué: Desconoce las reglas
procesales y afecta la legitimidad de la prueba.
5. Falso juicio de convicción. Error: Asignar a la prueba un valor distinto al que la ley le
otorga, o negarle el valor que legalmente posee. Por qué: Se desconoce la normatividad
probatoria y se vulnera el principio de legalidad.
En conclusión, estos errores se producen porque el operador disciplinario no aplica adecuadamente
los principios de la sana crítica (lógica, experiencia, ciencia), desconoce reglas procesales o
tergiversa el sentido real de las pruebas, lo que conduce a decisiones arbitrarias y a la violación del
debido proceso.
Ányela Irene Vargas Álvarez “Los sesgos cognitivos y la lógica
en el razonamiento probatorio de la prueba indiciaria en el
ordenamiento jurídico colombiano” (2023)
La autora analiza los límites del razonamiento judicial derivados de los sesgos cognitivos.
Sesgos cognitivos señalados
1. Sesgo de confirmación. El juez tiende a privilegiar la información que confirma su hipótesis
inicial e ignora o minimiza la que la contradice.
2. Sesgo de retrospección (hindsight bias). Interpretar los hechos pasados como más
previsibles de lo que realmente eran, afectando la valoración objetiva de la prueba.
3. Sesgo de representatividad. Emitir juicios basados en estereotipos o similitudes aparentes,
en lugar de en datos estadísticos o evidencia empírica.
4. Sesgo de disponibilidad. Valorar la probabilidad de un hecho en función de lo fácilmente
que vienen a la mente ejemplos recientes o impactantes.
5. Sesgo de anclaje. Aferrarse a una cifra, hipótesis o dato inicial como punto de referencia,
ajustando insuficientemente la decisión al recibir nueva información (ej. en fijación de
penas o valoración de responsabilidad).
Relación con la lógica y el razonamiento probatorio
Estos sesgos surgen de heurísticas (atajos mentales). Pueden distorsionar el razonamiento indiciario
y afectar la aplicación de la sana crítica (lógica, experiencia y ciencia). Se manifiestan externamente
en las falacias argumentativas dentro de la motivación judicial, lo que permite identificarlos y
controlarlos mediante recursos procesales (apelación, casación, tutela).
Razonamiento probatorio, sana crítica y motivación judicial en
la quaestio facti, de Macías-Suárez, Pinos-Jaén y Robalino-Peña
(2023).
Sus conclusiones centrales:
1. La máxima “dame los hechos, yo te daré el derecho” es incompleta. Si el abogado presenta
únicamente los hechos sin pruebas, el juez carece de elementos para decidir. La fórmula
adecuada sería: “dame los hechos y las pruebas de los hechos, yo te daré el derecho”,
porque solo con hechos probados puede el juez dictar una sentencia justa.
2. Necesidad de pasar de la “sana crítica” a la “sana crítica motivada”. Los principios clásicos
de la lógica (identidad, no contradicción, tercero excluido y razón suficiente) ya no son
suficientes. Debe incorporarse la lógica moderna aplicada al Derecho, las máximas de la
experiencia, conocimientos científicos y criterios de ponderación probatoria.
3. Valoración probatoria integral. El juez no puede escoger solo las partes favorables de un
testimonio o pericia, ignorando lo que lo debilita. La valoración debe ser completa, integral
y conjunta.
4. Rechazo de la íntima convicción. Bajo ningún pretexto el juez puede valorar la prueba por
convicción psicológica subjetiva. Está obligado a motivar su razonamiento de manera
racional, explícita y verificable.
5. Metodología de razonamiento probatorio. Para llegar a la premisa menor del silogismo
judicial, el juez debe considerar:
▪ Pruebas fiables y la conducta procesal,
▪ Presunciones legales,
▪ Máximas de la experiencia,
▪ Conocimientos científicos,
▪ Lógica aplicada al Derecho,
▪ Inferencias probatorias parciales,
▪ Ponderación probatoria y estándar de suficiencia.
Los autores concluyen que el futuro del razonamiento probatorio no puede descansar en la mera
sana crítica tradicional, sino en una “sana crítica motivada” que garantice transparencia,
racionalidad y control sobre las decisiones judiciales.
Arturo Muñoz Aranguren (2011), La influencia de los sesgos
cognitivos en las decisiones jurisdiccionales: el factor humano.
Una aproximación
Identifica los principales sesgos cognitivos que afectan la toma de decisiones judiciales:
1. Heurística de la representatividad. Error: valorar la probabilidad de un hecho porque “se
parece” a un estereotipo o categoría, sin atender a datos estadísticos. Ejemplo: considerar
nerviosismo del acusado como prueba de culpabilidad.
2. Heurística de la disponibilidad. Error: estimar la frecuencia de un suceso por la facilidad
con que se recuerda un ejemplo. Ejemplo: dar más peso a delitos recientes o mediáticos
porque son más fáciles de evocar.
3. Heurística de anclaje y ajuste. Error: basar la decisión en un valor inicial (ancla) y ajustar
insuficientemente después. Ejemplo: jueces condicionados por la petición del Ministerio
Fiscal al fijar una condena.
4. Sesgo retrospectivo (hindsight bias). Error: creer que un hecho pasado era previsible e
inevitable una vez ocurrido. Ejemplo: atribuir responsabilidad por no haber previsto un
evento que solo parece obvio a posteriori.
5. Sesgo de confirmación. Error: buscar y valorar solo pruebas que confirman la hipótesis
inicial, ignorando las contrarias. Ejemplo: juez que solo aprecia testigos que refuerzan la
culpabilidad.
6. Sesgo de grupo (in-group bias). Error: favorecer a quienes pertenecen al mismo grupo
social, cultural o étnico. Ejemplo: mayor probabilidad de fallo favorable cuando juez y
parte son de la misma etnia (confirmado en estudios empíricos).
Además, se mencionan otros sesgos menos desarrollados pero relevantes:
• Sesgo egocéntrico → sobreestimar la propia capacidad y objetividad.
• Error fundamental de atribución → atribuir conductas a rasgos personales en lugar de a
factores externos.
El factor humano hace que jueces y jurados no decidan solo con racionalidad normativa: están
expuestos a atajos mentales (heurísticas) que generan errores sistemáticos en la valoración de
hechos y pruebas. Estos sesgos impactan tanto la quaestio facti (determinación de hechos) como,
indirectamente, la premisa jurídica.