A LA LUNA “Pequeña niña, deja ver si tu lecho
¡Oh tú, la hermana de la luz primera, tiene aún debajo de la roja cortina
símbolo del amor en la tristeza! la hermosa almohada que lleva
Ciñe tu rostro encantador la bruma, y las salvajes sábanas. Oh a tu lecho.
orlada de argentados resplandores;
Tu sigiloso paso de los antros
durante el día cerrados cual sepulcros, (Paul Verlaine-Francia)
a los tristes fantasmas despabila,
y a mí también y a las nocturnas aves. A LA QUE ES DEMASIADO ALEGRE
Tu mirada domina escrutadora
Tu cabeza, tu gesto, tu aire
y señorea el dilatado espacio.
Como un bello paisaje, son bellos;
¡Oh, elévame hasta ti, ponme a tu vera!
Juguetea en tu cara la risa
No niegues a mi ensueño esta ventura;
Cual fresco viento en claro cielo.
y en plácido reposo el caballero
pueda ver a hurtadillas de su amada,
El triste paseante al que rozas
las noches tras los vidrios enrejados.
Se deslumbra por la lozanía
Del contemplar la dicha incomparable,
Que brota como un resplandor
de la distancia los tormentos calma,
De tus espaldas y tus brazos.
yo tus rayos de luz concentro, ¡oh luna!,
El restallante colorido
y mi mirada aguzo, escrutadora;
poco a poco voy viendo los contornos
De que salpicas tus tocados
del bello cuerpo libre de tapujos,
Hace pensar a los poetas
y hacia él me inclino, tierno y anhelante,
En un vivo ballet de flores.
cual tú hacia el de Endimión en otro tiempo.
Tus locos trajes son emblema
( Johann Wolgang Goethe – Alemania)
De tu espíritu abigarrado;
Loca que me has enloquecido,
PRIMAVERA Tanto como te odio te amo.
Frecuentemente en el jardín
Tiernamente la joven mujer de cabello rojizo Por donde arrastro mi atonía,
Conmovida ante tanta inocencia Como una ironía he sentido
Le dijo a la rubia muchacha Que el sol desgarraba mi pecho;
Estas palabras en suave voz
Y el verdor y la primavera
“Savia que se eleva; flores que se abren Tanto hirieron mi corazón,
tu juventud es una glorieta Que castigué sobre una flor
permite a mis dedos vagar por la hierba La osadía de la Naturaleza.
donde se estremece el capullo de la rosa
Así, yo quisiera una noche,
Déjame por entre el herbaje puro Cuando la hora del placer llega,
Beber las gotas del rocío Trepar sin ruido, como un cobarde,
Que humedece a la tierna rosa,.. A los tesoros que te adornan,
De modo que el placer, mi cariño A fin de castigar tu carne,
Avive tu rostro De magullar tu seno absuelto
Como el amanecer el azul del cielo Y abrir a tu atónito flanco
Una larga y profunda herida.
Su adorado cuerpo bello, armonioso
Perfumado, blanco como el blanco Y, ¡vertiginosa dulzura!
Rosa, emblanquecido con pura leche, rosado A través de esos nuevos labios,
Como un lirio bajo un cielo púrpura Más deslumbrantes y más bellos,
Mi veneno inocularte, hermana.
Bellos los muslos, enhiestos los pechos
Tu espalda, hombros, vientre, un banquete Charles Baudelaire- Francia
Para los ojos y para las curiosas manos
Para los labios y todos los sentidos
Sentado en una terraza,
QUIERO VER EL MUNDO Sin embargo, un impermeable te hace soñar
Que es el verano.
Yo quiero yo quiero yo,
Yo quiero yo quiero yo, Yo quiero quiero yo,
Yo quiero yo quiero yo. Yo quiero quiero yo,
Yo quiero quiero yo,
Quiero ver la salida del sol en África Yo quiero quiero yo,
Bailar capoeira en Bahía, Yo quiero quiero yo,
Tomar tequila en Nuevo México Yo quiero quiero yo.
Y caipiriña en Río.
O con un velero ir a la isla de Pascua Johan Verminnen(Bélgica)
Aterrizar con una avioneta en la playa,
De las islas Marquesas de Brel
En vez de quedarme en casa aburrido. LA PUESTA DE SOL ROMÁNTICA
Quiero ver la puesta de sol en Cusco ¡Cuan hermoso es el sol cuando fresco se levanta,1
Bailar el tango en Buenos Aires,
El blues de Memphis hasta Nueva Orleans Como una explosión dándonos su buendía!2
Oh tengo tantas ganas de ver el mundo. —¡Dichoso aquél que puede con amor3
Quiero escuchar el fado de Rodríguez
Saludar su ocaso más glorioso que un ensueño!4
Y el busuki de Dalares,
O escuchar el bandoneón de Piazzola
Cuando cae la noche. ¡Yo lo recuerdo!... Lo vi todo, flor, fuente, surco;5
Hay un impermeable conmigo Desfallecer bajo su mirada como corazón que palpita...6
Sentado en una terraza, —¡Acudamos hacia el horizonte, ya es tarde, corramos
Sin embargo, un impermeable te hace soñar
pronto,7
Que es el verano.
Para alcanzar, al menos, un oblicuo rayo!8
Yo quiero yo quiero yo
Yo quiero yo quiero yo,
Yo quiero yo quiero yo Mas, yo persigo en vano al Dios que se retira;9
Yo deseo yo deseo tanto ver el mundo. La irresistible Noche establece su imperio,10
Negra, húmeda, funesta y llena de escalofríos;11
Quizás los bordes de Saint-Laurent
Para que con Charlesbois en Quebec,
Pueda celebrar a lo grande Un olor sepulcral en las tinieblas flota,12
Con Nougaro quiero ir a Toulouse,
Para escuchar en un club de jazz el blues Y mi pie miedoso roza, al borde del lodazal,13
O despepitarme por Michel Jonas Sapos imprevistos y fríos caracoles.14
Como si el Escalda fuera el Sena.
Charles Baudelaire- Francia.
Quiero ver la puesta de sol en Cusco
Bailar el tango en Buenos Aires,
El blues de Memphis hasta Nueva Orleans
Oh tengo tantas ganas de ver el mundo. CUANDO NOSOTROS NOS SEPARAMOS
Quiero escuchar el fado de Rodríguez
Y el busuki de Dalares,
Cuando nosotros nos separamos
O escuchar el bandoneón de Piazzola
con silencio y lágrimas,
Cuando cae la noche.
con el corazón medio roto
para desunirnos por años,
Hay un impermeable conmigo
pálidas se volvieron tus mejillas y frías,
y aún más frío tu beso; siguen su camino de rosas.
en verdad esa hora predijo Nos dio besos y vino,
aflicción a ésta. y un amigo fiel hasta la muerte;
El rocío de la mañana lujuria por la vida le fue concedida al gusano
se hundió frío en mi frente: y al querubín la contemplación de Dios.
lo sentía como el aviso ¡Ante Dios!
de lo que ahora siento. Gozosos como vuelan sus soles
Todas las promesas están rotas a través del formidable espacio celeste,
e inconstante es tu reputación: corred así, hermanos, por vuestro camino alegres
oigo pronunciar tu nombre como el héroe hacia la victoria.
y comparto su vergüenza. ¡Abrazaos millones de criaturas!
Ante mí te nombran, ¡Que un beso una al mundo entero!
tañido de muerte que escucho; Hermanos, sobre la bóveda estrellada
un temblor me recorre: debe habitar un Padre amoroso.
¿por qué te quise tanto? ¿Os postráis, millones de criaturas?
No saben que te conocía, ¿No presientes, oh mundo, a tu Creador?
que te conocía muy bien: Búscalo más arriba de la bóveda celeste
mucho, mucho tiempo te lamentaré, ¡Sobre las estrellas ha de habitar!
muy hondamente para expresarlo.
En secreto nos encontramos.
En silencio me duelo, Friedrich Schiller- Alemania
que tu corazón pueda olvidar,
y engañar tu espíritu. NO TENGO MIEDO DE ADUEÑARME KIN
Si te volviese a encontrar,
después de muchos años,
¿cómo debería acogerte? NO TENGO miedo de pertenecer a mi familia
Con silencio y lágrimas. A los terribles cúmulos en que comienzan las flores de
primavera;
O a mis hermanos, los grandes árboles,
George Gordon (Lord Byron- Gran Bretaña) que hablan con voces agradables en la brisa, que
hablan en voz
ODA A LA ALEGRÍA alta con los vientos que pasan;
O a mi hermana, la hierba profunda.
¡Alegría, hermoso destello de los dioses, De lo que soy, de lo que es mi cuerpo,
que emociona alcanzar sus labios para besar.
hija del Elíseo!
Eso da y toma con el viento, el sol y la lluvia,
Ebrios de entusiasmo entramos,
y siente un gran placer hasta el punto del dolor.
diosa celestial, en tu santuario.
Tu hechizo une de nuevo
De estos son:
lo que la acerba costumbre había separado;
la hermandad de los árboles incondicionales,
todos los hombres vuelven a ser hermanos
la humilde familia de flores,
allí donde tu suave ala se posa.
que hacen una luz de sombras oscuras
Aquel a que la suerte ha concedido
o que marcan los bordes de la curva:
una amistad verdadera,
dan y toman colores dulces y aromas dulces;
quien haya conquistado a una hermosa mujer,
Se alegran de arrojarse al extranjero;
¡una su júbilo al nuestro!
Y el árbol y la flor y la hierba y el césped
Aun aquel que pueda llamar suya
Emocionan y saltan, viven y cantan
siquiera a un alma sobre la tierra.
Con voces silenciosas en la primavera.
Mas quien ni siquiera esto haya logrado,
¡que se aleje llorando de esta hermandad!
Por lo tanto, no temo respirar,
Todos beben de alegría
ya que la muerte aún no ha cambiado;
en el seno de la Naturaleza.
Ya que en algún valle agradable puedo estar,
Los buenos, los malos,
Clod al lado de clod, o árbol por árbol,
Largas edades, por eso, con ella amo esta hora;
Y siente una alegría viva compartir
con ella el sol, la lluvia y el aire,
Para saborear su vecindario tranquilo
Como las cosas tontas del campo y la madera,
El tallo, el árbol y la flor estrellada,
Solo una de las cosas tiene el poder.
ROBERT LOUIS STEVENSON- Gran Bretaña
DE QUE MODO TE QUIERO
¿De qué modo te quiero? Pues te quiero
hasta el abismo y la región más alta
a que puedo llegar cuando persigo
los límites del Ser y el Ideal.
Te quiero en el vivir más cotidiano,
con el sol y a la luz de una candela.
Con libertad, como se aspira al Bien;
con la inocencia del que ansía gloria.
Te quiero con la fiebre que antes puse
en mi dolor y con mi fe de niña,
con el amor que yo creí perder
al perder a mis santos… Con las lágrimas
y el sonreír de mi vida… Y si Dios quiere,
te querré mucho más tras de la muerte.
Elizabeth Barrett Browning -Inglaterra