Indexación judicial.
Cambio de Criterio
Sala: Casación Civil
Tipo de Recurso: Casación
Materia: Civil
Sentencia n.º 517 Fecha: 08 de noviembre 2018
Caso: Acción reivindicatoria incoada por la ciudadana NIEVES DEL
SOCORRO PÉREZ DE AGUDO contra el ciudadano LUÍS CARLOS LARA
RANGEL
Decisión: SIN LUGAR el recurso extraordinario de casación
Extracto:
“…Ahora bien, tomando en consideración todos los antecedentes
doctrinales y jurisprudenciales antes expuestos en esta decisión, esta Sala
ve necesario hacer los siguientes señalamientos al respecto de
la INDEXACIÓN JUDICIAL en los juicios que corresponde a las materias
afines a su competencia, y al efecto observa:
I.- El poder adquisitivo de la moneda es algo inherente o intrínseco a
ella, y representa su real valor.
II.- Quien pretende cobrar una acreencia y no recibe el pago al
momento del vencimiento de la obligación, tiene derecho a recibir el pago
en proporción al poder adquisitivo que tiene la moneda para la fecha del
mismo. Sólo así, recupera lo que le correspondía recibir cuando se venció
la obligación y ella se hizo exigible.
III.- En tal sentido, los jueces no pueden, sin base alguna, declarar y
reconocer que se está ante un estado inflacionario, cuando
económicamente los organismos técnicos no lo han declarado.
IV.- De igual forma, no pueden los órganos jurisdiccionales, sin
declaratoria previa de los entes especializados, reconocer un estado
inflacionario y sus consecuencias, sin conocer si se estaba ante un ajuste
coyuntural de precios, un desequilibrio temporal en los mercados
específicos (determinados productos), un brote especulativo, o un pasajero
efecto de la relación del bolívar con monedas extranjeras.
V.- El efecto inflacionario radica en que la moneda pierde su poder
adquisitivo.
VI.- Resulta injusto, que el acreedor reciba años después del
vencimiento, el monto exigible de la acreencia en dinero devaluado, lo que
lo empobrece y enriquece al deudor.
VII.- En un sistema de derecho y de justicia, resulta un efecto de
derecho, que el acreedor demandante está pidiendo se le resarza su
acreencia, con el poder adquisitivo de la moneda para la fecha del pago
real, que a los fines de la ejecución no es otro que el de fijación
o liquidación de la condena.
VIII.- Esa necesidad de pedir, invariable, sin embargo en un Estado
social de derecho y de justicia, puede sufrir excepciones, en materia
de interés social y de orden público, donde el valor justicia y el de
protección de la calidad de vida impera, y por ello en materia laboral y de
expropiación -por ejemplo- se aplica de oficio la indexación, sin necesidad
de alegación, aunque lo que se litiga son derechos subjetivos.
IX.- El Estado social de derecho, implica que la interpretación y
aplicación del derecho tenga en cuenta la realidad social a fin de no
agravar más la condición de vulnerabilidad en que se encuentran algunos
sectores de la sociedad en relación a otros, o a su calidad de vida.
X.- El Estado social de derecho exige una visión del derecho
compenetrada con la sociedad (el derecho sociológico), a fin de minimizar
en lo posible y mediante la interpretación jurídica, los desajustes sociales;
pero ello no puede atentar contra la seguridad jurídica, ni contra los
principios claves que conducen a esa seguridad.
XI.- Lo importante es el valor real de la moneda para la época judicial
del pago.
XII.- Sin estar autorizado explícitamente por la ley, pero siempre
como un resultado de la aplicación del principio constitucional de justicia,
se ha ajustado la deuda contractual de sumas de dinero al valor real de la
moneda al momento del pago, que no es otro que el momento de la
ejecución.
XIII.- El monto del pago se encuentra determinado por el monto de la
ejecución, y que por lo tanto la indexación debe ser anterior a tal
determinación, de manera que la ejecución de la sentencia la abarque.
XIV.- La indexación debe ser practicada y liquidada en su monto
antes de que se ordene el cumplimiento voluntario.
XV.- La indexación es procedente desde la fecha de la admisión de
la demanda hasta la fecha en que el fallo que la acordó quede
definitivamente firme.
Ahora bien, en el presente económico de la República Bolivariana de
Venezuela, es un hecho público notorio comunicacional, la GUERRA
ECONÓMICA a que está sometido el pueblo venezolano, y su influencia en
el aumento del costo de los bienes y servicios Y LA INFLUENCIA DEL
FENÓMENO INFLACIONARIO en el valor real y verdadero de la moneda y su
valor representativo como poder adquisitivo para adquirir bienes y
servicios, con la influencia negativa y cabalgante del aumento de valor de
las divisas extranjeras de común mercado en referencia al bolívar, lo que
hace aumentar de forma irresponsable el valor de los bienes, servicios e
insumos, ya sean de primera necesidad o no.
Este hecho generador de pobreza en el pueblo venezolano,
(fenómeno inflacionario) tiene su reconocimiento en los decretos dictados
por el ciudadano Presidente de la República Bolivariana de Venezuela y
Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional, ciudadano Nicolás
Maduro Moros, mediante los cuales se determina un Estado de
Excepción y de Emergencia Económica en todo el Territorio Nacional,
dadas las circunstancias extraordinarias en el ámbito social, económico y
político, que afectan el Orden Constitucional, la paz social, la seguridad de
la Nación, las instituciones públicas y a las ciudadanas y los ciudadanos
habitantes de la República, a fin de que el Ejecutivo Nacional adopte las
medidas urgentes, contundentes, excepcionales y necesarias, para
asegurar a la población el disfrute pleno de sus derechos, preservar el
orden interno, el acceso oportuno a bienes, servicios, alimentos, medicinas
y otros productos esenciales para la vida; siendo que dichos decretos
dictados por el Ejecutivo Nacional, han sido declarados conforme a
derecho en su constitucionalidad por parte de la Sala Constitucional de
este Tribunal Supremo de Justicia, en diversas sentencias.
Para nadie es un secreto que el valor adquisitivo de la moneda se ve
mermado por el valor adquisitivo de las monedas extranjeras, y que esto
ha causado un daño irreparable a la economía del país y sus habitantes.
De igual forma, en materia judicial era una práctica común, por
ejemplo, en materia laboral, el hecho de retardar los juicios con la mayor
oposición de tácticas procesales dilatorias, para que al momento de que
culminara el juicio, la acreencia del demandante al ser declarada en
condena, por el efecto del transcurso del tiempo se viera disminuida a su
mínima expresión, y de esta forma el deudor o condenado, pagara de
forma fácil la condena, por un juicio que duró muchos años en litigio,
donde con la pérdida del valor de la moneda, quedaba esta condena
prácticamente siendo inexistente. Situación que fue corregida por la Sala
de Casación Social de este Tribunal Supremo de Justicia, al ordenar
la indexación judicial de oficio en los juicios laborales. Lo cual en la
actualidad a permitido un pago más justo a los trabajadores, sin importar
como débil jurídico el tiempo que tarde el juicio, pues su reclamación al
ser declarada con lugar, tendría una condena acorde con la realidad del
poder adquisitivo de la moneda a la fecha de pago.
Por lo cual, y conforme al PRINCIPIO OBJETIVO REAL DEL DERECHO,
donde prevalece la realidad sobre la forma, en un estado democrático de
derecho y de justicia social real, se hace imperativo la actualización del
monto de la condena conforme a la realidad económica del país, en un
ajuste equilibrado económico del valor real de la condena, para combatir
los efectos de la GUERRA ECONÓMICA, LA INFLACIÓN Y LA ESPECULACIÓN
DEL MERCADO ECONÓMICO EXORBITANTE, por el transcurso del tiempo en
los procesos judiciales, que destruye el valor real adquisitivo de la
moneda, favoreciendo de forma clara al deudor o condenado, que se
benéfica de forma indiscriminada del transcurso del tiempo en los juicios.
Todo lo antes expuesto, A JUICIO DE ESTA SALA DETERMINA, QUE EL
PROBLEMA INFLACIONARIO PASÓ DE SER UN PROBLEMA DE ORDEN
PRIVADO A UNO DE ORDEN PÚBLICO, pues tiene injerencia directa en el
libre desenvolvimiento de la economía venezolana y de sus ciudadanos, en
la cual a juicio de esta Sala, se debe “…hacer triunfar el interés general de
la sociedad y del Estado frente al particular del individuo, para asegurar la
vigencia y finalidad de determinadas instituciones de rango
eminente…”. (Cfr. Fallo de esta Sala N° 848, del 10 de diciembre de
2008, expediente N° 2007-163, caso: Antonio Arenas y otros, en
representación de sus hijas fallecidas Danyali Del Valle (†), Yumey
Coromoto (†) y Rosangela Arenas Rengifo (†), contra SERVIQUIM C.A., y
otra).
En consecuencia, de ahora en adelante y a partir de la publicación del
presente fallo, esta Sala de Casación Civil y los demás jueces de la
República, al momento de dictar sentencia, deben ordenar DE
OFICIO la INDEXACIÓN JUDICIAL del monto de lo condenado,
independientemente de que haya sido solicitado o no en juicio, desde la
fecha de admisión de la demanda, hasta la fecha en que quede
definitivamente firme la sentencia que condena al pago, para de esta
forma mitigar el efecto inflacionario que genera en la población la guerra
económica, y así, el juez pueda ordenar la entrega en dinero del valor
equivalente al numéricamente expresado, por lo que la condena no es a
pagar una suma idéntica a la exigida, sino en la de pagar una cantidad
equivalente al valor de la suma exigida originalmente a la fecha del pago,
que tenga el mismo valor adquisitivo y que represente el mismo valor de
la cantidad de dinero objeto del litigio a su comienzo y que en
consecuencia sea suficiente para satisfacer una acreencia o adquirir un
bien en las mismas condiciones que se podía en años anteriores, sin que la
pérdida del valor adquisitivo de la moneda le impida realizar la misma
operación comercial.
En tal sentido dicha INDEXACIÓN JUDICIAL debe ser practicada
tomando en cuenta los Índices Nacionales de Precios
al Consumidor (I.N.P.C.), publicados por el Banco Central de Venezuela,
hasta el mes de diciembre del año 2015, y a partir del mes de enero de
2016, en adelante, se hará conforme a lo estatuido en el artículo 101 de la
Ley Orgánica de la Procuraduría General de la República, vista la omisión
del Banco Central de Venezuela de publicar los Índices Nacionales de
Precios al Consumidor (I.N.P.C.),calculada sobre la base del promedio de la
tasa pasiva anual de los seis (6) primeros bancos comerciales del país, a
menos que dichos índices sean publicados con posterioridad, y a tal efecto
el juez en fase de ejecución, podrá: 1.- Oficiar al Banco Central de
Venezuela, con el objeto de que -por vía de colaboración- determine
dicha corrección monetaria, u 2.- Ordenar que dicho cálculo se haga
mediante una experticia complementaria del fallo, de conformidad con lo
estatuido en el artículo 249 del Código de Procedimiento Civil, con el
nombramiento de un (1) solo perito. Así se decide. (Cfr. Fallos de esta
Sala N° RC-865, de fecha 7 de diciembre de 2016, expediente N° 2015-
438 y N° RC-538, de fecha 7 de agosto de 2017, expediente N° 2017-
190).-
Por último, la INDEXACIÓN en materia de DAÑO MORAL presenta
una particularidad, en la cual, EL JUEZ DE OFICIO ordenará en la
dispositiva del fallo la corrección monetaria del monto condenado a
pagar, PERO SÓLO DESDE LA FECHA EN QUE SE PUBLICA EL FALLO, HASTA
SU EJECUCIÓN, si el condenado no da cumplimiento voluntario a la
sentencia dentro de los lapsos establecidos al respecto, excluyéndose de
dicho cálculo los lapsos sobre los cuales la causa haya estado paralizada
por acuerdo entre las partes, por hechos fortuitos o de fuerza mayor y
por vacaciones judiciales; debido a que la estimación hecha por el juez es
actualizada al momento en que dicta la sentencia, dado “…que
la indemnización o quantum en materia de daño moral, es del criterio
exclusivo y soberano del juez, quien en definitiva es el que la determina de
acuerdo con su prudente arbitrio, con lo cual los sentenciadores ostentan
la facultad para apreciar si el hecho ilícito generador de daños materiales
puede ocasionar, además repercusiones psíquicas, o de índole afectiva,
lesivas de algún modo al ente moral de la víctima, y por lo tanto la
estimación que al respecto hagan los jueces de mérito así como la
indemnización que acuerden en uso de la facultad discrecional que les
concede el artículo 1.196 del Código Civil, son de su criterio
exclusivo…”, incluyendo su corrección de oficio por parte de esta Sala de
Casación Civil, quien en definitiva fijará el monto de la condena al conocer
del recurso extraordinario de casación propuesto. Así se
decide.- (Cfr. Fallos de la Sala de Casación Social de este Tribunal
Supremo de Justicia, N° 116, del 17 de mayo de 2000; N° 680, del 12 de
diciembre de 2002; 290, del 14 de abril de 2005 y N° 110, del 11 de
marzo de 2005, entre muchas otras, y sentencia de la Sala Constitucional
de este Tribunal Supremo de Justicia, N° 606, de fecha 11 de agosto de
2017, expediente N° 2017-0558).-…”
Comentario de Acceso a la Justicia: Mediante esta sentencia la
Sala de Casación Civil cambia su criterio sobre la indexación, y
señala que a partir de la publicación del presente fallo la
indexación deberá ser declara de oficio sobre el monto condenado,
independientemente de que haya sido solicitado o no en juicio, con
la finalidad de resguardar el derecho del acreedor. Sin embargo, el método
sustitutivo, ante el incumplimiento del Banco Central de
sus obligaciones constitucionales, resulta insuficiente pues las tasas
pasivas bancarias (que nunca han superado los dos dígitos), no van al
mismo ritmo de la inflación, por lo que los beneficiarios de la indexación,
no obtendrán una justicia real y efectiva.
Voto Salvado: No tiene
Fuente: http://historico.tsj.gob.ve/decisiones/scc/noviembre/
302255-RC.000517-81118-2018-17-619.HTML
Cálculo de intereses de mora e indexación en
caso de condena de montos en divisas
diciembre 8, 2021
Sala: Sala Casación Social
Tipo de procedimiento: Recurso de Casación.
Materia: Laboral.
N° EXPEDIENTE: 20-048
Nº Sent: 0269
Ponente: Jesús Manuel Jiménez Alfonzo
Fecha: 08 de diciembre 2021
Caso o partes: Oscar Rafael Quiróz Bravo y otros contra Baker Hughes de
Venezuela, S.C.P.A. (Anteriormente denominada BJ SERVICES DE
VENEZUELA, C.C.P.A.).
Decisión: PRIMERO: CON LUGAR el recurso de casación interpuesto por la
parte actora ciudadanos OSCAR RAFAEL QUIROZ BRAVO, DALWUIN JOSÉ
RODRÍGUEZ ALEMÁN, ARGENIS RAMÓN GARCÍA y CÉSAR EDUARDO
ÁLVAREZ MONTAÑO, contra el fallo proferido por el Juzgado Primero
Superior del Trabajo de la Circunscripción Judicial del estado Monagas,
sede Maturín, del 10 de diciembre de 2019; SEGUNDO: SE ANULA el fallo
recurrido; TERCERO: PARCIALMENTE CON LUGAR la demanda incoada por
los ciudadanos OSCAR RAFAEL QUIROZ BRAVO, DALWUIN JOSÉ
RODRÍGUEZ ALEMÁN, ARGENIS RAMÓN GARCÍA y CÉSAR EDUARDO
ÁLVAREZ MONTAÑO contra la sociedad mercantil BAKER HUGHES DE
VENEZUELA, S.C.P.A. No hay condenatoria en costas por la naturaleza de la
presente decisión. Publíquese, regístrese y remítase el expediente a la
Unidad de Recepción y Distribución de Documentos de la Circunscripción
Judicial del estado Monagas, sede Maturín, a fin de que sea enviado
al Tribunal de Sustanciación, Mediación y Ejecución competente. De
conformidad con lo dispuesto en el artículo 176 de la Ley Orgánica
Procesal del Trabajo, particípese de esta decisión al Tribunal Superior de
origen de la referida Circunscripción Judicial.
Extracto:
“De acuerdo a la decisión supra, no existe prohibición de efectuar
pactos en moneda extranjera, debiendo adaptarse los mismos al marco
cambiario existente y, el bolívar es de curso legal más no de curso
forzoso.
Asimismo, debe indicarse que en atención al artículo 128 en referencia, en
principio las obligaciones en Venezuela expresadas en moneda extranjera
y pagadera en el territorio, utilizan la divisa como moneda de cuenta,
como referencia para el pago equivalente en bolívares aplicando el cambio
o tasa oficial fijada por el Banco Central de Venezuela para el momento en
que se realice el pago efectivo, salvo convención especial en contrario,
entendida como contrato, cláusula o acuerdo, que consagre a la moneda
extranjera como moneda de pago, siempre que lo permita el marco
del sistema o régimen de operación con divisas existente para el momento
del pago.
Debe señalarse, que bajo el régimen de control cambiario anterior y sus
ilícitos el cual rigió en el país desde el 5 de febrero de 2003, se impusieron
límites o restricciones a la libre convertibilidad de la moneda nacional y la
moneda extranjera, (…)
En la actualidad, se encuentra vigente el Decreto Constituyente,
publicado en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela
Nro. 41.452 de fecha 2 de agosto de 2018, emanado de la Asamblea
Nacional Constituyente, que dicta un nuevo marco normativoen el que
los particulares“puedan realizar transacciones cambiarias entre privados
propias en divisas, de origen lícito, sin más limitaciones que
las establecidas por la ley”
(…)
Se ordena el pago de los intereses de mora de conformidad con el
artículo 92 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y
en aplicación del criterio sentado por esta Sala en sentencia Nro. 1.841 de
fecha 11 de noviembre de 2008 (caso: José Surita contra la sociedad
mercantil Maldifassi & Cia C.A.), sobre las cantidades condenadas a pagar
a cada uno de los accionantes, que comprenden el
denominado Bono Único el cual abarca conceptos laborales que no
fueron pagados en su oportunidad, representando así un crédito de
exigibilidad inmediata, calculados desde el Acta de fecha 20 de junio de
2013, hasta la oportunidad del pago efectivo. Dicho cálculo se efectuará
mediante experticia complementaria del fallo realizada por el experto
designado, cuyos honorarios serán cancelados por la parte
demandada, considerando para ello la tasa de interés fijada por el Banco
Central de Venezuela, que corresponde a la tasa activa conforme a lo
previsto en el artículo 128 de la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores
y las Trabajadoras. Además, para el cálculo de los enunciados intereses de
mora no operará el sistema de capitalización de los mismos ni serán objeto
de indexación.
Siendo que la obligación principal se encuentra en moneda extranjera, sin
embargo, las tasas de interés publicadas por el Banco Central de
Venezuela están establecidas solo en bolívares, el experto procederá a
efectuar el cálculo de los intereses de mora convirtiendo la deuda a
Bolívares a la tasa oficial para el momento que tenga lugar el pago, monto
al cual le aplicará las tasas de interés, desde la fecha mencionada supra, a
fin de obtener el monto total a pagar en Bolívares. En aplicación del
artículo 8 literal a) del vigente Convenio Cambiario N° 1 (2018) emanado
del Banco Central de Venezuela citado supra, del monto total arrojado por
los intereses de mora, la parte demandada en la oportunidad de la
ejecución podrá efectuar el pago en moneda extranjera, al cambio oficial
fijado por el Banco Central de Venezuela al momento del pago efectivo,
monto equivalente a reflejar también en la experticia. Así se declara.
(…)
En cuanto a la corrección monetaria ha sido doctrina imperante de este
alto Tribunal el señalar, que la misma se ha establecido judicialmente a
propósito de corregir los efectos del retardo en el pago del cumplimiento
oportuno de la obligación patronal de cancelar al trabajador aquellos
conceptos derivados de la relación de trabajo exigibles a la extinción del
vínculo laboral, impidiendo que la duración del proceso judicial en períodos
de depreciación monetaria, entendida como época de inflación y de
pérdida del valor real de la moneda, se troque en ventaja
del empleador remiso en la prestación legalmente debida, preservándose
así el valor de lo debido.
(…)
Por ello, si la deuda no se condena a pagar con el salario equivalente a la
tasa histórica o tasa mensual de cambio de la respectiva moneda
extranjera, sino al contrario, con el salario actualizado a la tasa de cambio
o paridad cambiaria vigente al momento en que se efectúe el pago, ya eso
implica una indexación de la obligación a pagar o restablecimiento del
valor económico de la moneda, equiparando la pérdida del poder
adquisitivo del bolívar, que descartaría una nueva corrección de la deuda
de valor con el Índice Nacional de Precios al Consumidor y; si la condena
de la obligación es exclusiva de pago en moneda extranjera así pactado, la
corrección monetaria judicial basada en el Índice Nacional de Precios al
Consumidor no procede toda vez, que no existe pérdida del valor de la
moneda cuando la condena se impone en divisa extranjera ya estando la
deuda indexada para el pago en esa moneda y no en bolívares.
En este sentido, la Sala Constitucional en sentencia N° 628 de fecha 11 de
noviembre de 2021, caso: Gisela Aranda Hermida, ratifica el criterio
sostenido por esta Sala en las decisiones copiadas supra, en relación a
la improcedencia de la indexación cuando se trata de obligaciones en
moneda extranjera actualizadas a la tasa vigente para el momento del
pago, también aplicable para el supuesto de pago en moneda extranjera,
sentando lo siguiente:
(…)
En aplicación de todo lo anteriormente expuesto, en el presente caso se
declara improcedente la indexación de los montos acordados a pagar en
moneda extranjera, que las mismas partes la emplearon como una fórmula
de reajuste o estabilización de la obligación pecuniaria frente a eventuales
variaciones del valor interno de la moneda de curso legal, que en nuestro
caso es el bolívar, motivo de derecho por el cual deviene en declarar
parcialmente con lugar la demanda. Así se establece.
(…)
De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 185 de la Ley Orgánica Procesal
del Trabajo, cuando la demandada no cumpliere voluntariamente con la
sentencia, procederá el pago de intereses de mora y, más adelante, en la
misma disposición adjetiva, se menciona la aplicación de la corrección
monetaria, la cual, por decisión de la Sala Constitucional
referida supra, queda excluida de los cálculos cuando se trata de
obligaciones actualizadas o pagadas en moneda extranjera, pues ello
comporta el restablecimiento del equilibrio económico, en consecuencia,
en estos casos se mantendrá el pago de los intereses de mora en la fase
de ejecución forzosa de la sentencia, resultando improcedente la
indexación o corrección monetaria a que alude la norma in commento.
Es necesario destacar, que esta nueva orientación jurisprudencial sobre la
indexación contenida en el artículo 185 LOPTRA, empleada en el presente
caso, únicamente podrá aplicarse hacia el futuro, a partir del dispositivo
oral del fallo proferido por la Sala, a fin de evitar una aplicación retroactiva
de un viraje jurisprudencial, la cual iría en contra de la seguridad jurídica
que debe procurarse en un Estado de Derecho, tal como lo ha afirmado la
Sala Constitucional de este alto Tribunal. Así se establece.
En virtud de lo anterior, en caso de no cumplimiento voluntario por el
obligado a pagar de lo acordado en la sentencia dentro de los (3) tres días
que preceden a la ejecución forzosa, el Juez de Sustanciación, Mediación y
Ejecución del Trabajo competente, aplicará lo dispuesto en el artículo
185 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo en lo relativo al pago por
los intereses de mora; se calcularán estos intereses moratorios de la
cantidad condenada a pagar, a la tasa de interés activa fijada por el Banco
Central de Venezuela, a partir de la fecha del decreto de ejecución hasta la
oportunidad del pago efectivo, por haber entrado el deudor en mora,
convirtiéndose la obligación dineraria en deuda de valor, ello con sujeción
a las reglas generales de la responsabilidad civil por incumplimiento de sus
obligaciones.
Siendo que la obligación principal se encuentra en moneda extranjera, sin
embargo, las tasas de interés publicadas por el Banco Central de
Venezuela están establecidas solo en bolívares, el experto procederá a
efectuar el cálculo de estos intereses de mora convirtiendo la deuda a
Bolívares a la tasa oficial para el momento que tenga lugar el pago, monto
al cual le aplicará las tasas de interés, desde la oportunidad
mencionada supra, a fin de obtener el monto total a pagar en Bolívares.
En aplicación del artículo 8 literal a) del vigente Convenio Cambiario N° 1
(2018) emanado del Banco Central de Venezuela citado supra, del monto
total arrojado por los intereses de mora, la parte demandada en la
oportunidad de la ejecución podrá efectuar el pago en moneda extranjera,
al cambio oficial fijado por el Banco Central de Venezuela al momento del
pago efectivo, monto equivalente a reflejar también en la actualización de
la experticia. Así se declara.
Advierte esta Sala, que si para el momento de la ejecución de la presente
decisión está en práctica en dicho tribunal lo previsto en el Reglamento del
Procedimiento Electrónico para la Solicitud de Datos al Banco Central de
Venezuela del 30 de julio de 2014, emanado de la Sala Plena del Tribunal
Supremo de Justicia, publicado en la Gaceta Judicial de la República
Bolivariana de Venezuela N° 47 de fecha 5 de marzo de 2015 y en la
Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 40.616 de
fecha 9 de marzo de 2015, el juez ejecutor procederá a aplicarlo con
preferencia a la experticia complementaria del fallo, para el cálculo de los
intereses moratorios e indexación del concepto condenado. Así se
declara.”
Comentario de Acceso a la Justicia:
La sentencia aborda un juicio por cobro de acreencias laborales, en la que
se fija la posición de la Sala de Casación Social, con relación al pago del
salario y los beneficios laborales en moneda extranjera, intereses de mora,
corrección monetaria o indexación judicial en caso de moneda extranjera,
procedimiento electrónico para la solicitud de datos al BCV y la moneda
extranjera (dólar) como moneda de cuenta y de pago.
El libelo de demanda fue interpuesto en fecha 17 de mayo del año 2018,
por varios trabajadores en contra de la empresa Baker Hughes de
Venezuela. Se narra que en fecha 20 de junio de 2013, las partes
suscribieron un Acta, homologada por ante la Inspectoría del Trabajo, en la
que acordaron el pago a cada trabajador de un Bono Único por 1.000
USD$, por año completo de servicio, desde el año 2000, hasta la fecha del
referido acuerdo. Afirman, los trabajadores que fueron excluidos del pago,
y que se les adeudan USD$ 27.000,00. Además, reclaman los intereses de
mora y la corrección monetaria. Por otra parte, la demandada no
compareció a la audiencia preliminar, motivo por el cual se aplica la
consecuencia jurídica de la admisión de los hechos.
En la decisión se reconoce que en las relaciones de trabajo las partes
pueden acordar el pago del salario y los beneficios laborales en moneda
extranjera (divisas), sea bien como moneda de pago o como moneda de
cuenta.reconoce que, no existe prohibición de efectuar pactos en
moneda extranjera, debiendo adaptarse los mismos al marco cambiario
existente y, que el bolívar es de curso legal más no de curso forzoso.
Por lo que se condena el pago de conceptos laborales en dólares por ser
acordada como moneda de pago única y exclusiva, debido a que se
evidencia en el Acta suscrita ante la Inspectoría que existe una convención
especial entre partes, en la que se estableció dicha deuda en dólares
USD$.
Así, se reconoce como legal, el cálculo y pago en moneda extranjera
(divisa USD$) de todos los conceptos prestacionales o laborales, legales o
convencionales adeudados al trabajador, derivados de la relación de
trabajo, tales como: prestaciones sociales, utilidades, vacaciones, bono
vacacional, incluyendo el Bono Único por 1.000 USD$, por año. Punto por
punto la sentencia establece lo siguiente:
INTERESES DE MORA: INTERESES DE MORA EN CASO DE NO
CUMPLIMIENTO VOLUNTARIO DEL PAGO. Se establece la obligación
de pago de lo acordado en la sentencia dentro de los (3) tres días que
preceden a la ejecución forzosa, aplicará lo dispuesto en el artículo 185 de
la LOPTRA en lo relativo al pago por los intereses de mora; se calcularán
estos intereses moratorios de la cantidad condenada a pagar, a la tasa de
interés activa fijada por el BCV, a partir de la fecha del decreto de
ejecución hasta la oportunidad del pago efectivo, por haber entrado el
deudor en mora, convirtiéndose la obligación dineraria en deuda de valor,
ello con sujeción a las reglas generales de la responsabilidad civil por
incumplimiento de sus obligaciones.
Siendo que la obligación principal se encuentra en moneda extranjera y las
tasas de interés publicadas por el BCV están establecidas solo en
bolívares, el experto procederá a efectuar el cálculo de estos intereses de
mora convirtiendo la deuda a Bolívares a la tasa oficial para el momento
que tenga lugar el pago, monto al cual le aplicará las tasas de interés. Por
tanto, no se puede aplicar tasas de interés establecidas por el BCV a
montos en moneda extranjera.
Con relación a los intereses de mora, correspondientes al Bono Único
por 1.000 USD$, por año, no pagado en su oportunidad, representando
un crédito de exigibilidad inmediata, calculados desde el Acta de fecha 20
de junio de 2013, hasta la oportunidad del pago efectivo. Se efectuarán
con base a la tasa de interés fijada por el BCV, que corresponde a la tasa
activa conforme a lo previsto en el artículo 128 de la LOTTT. Además, para
el cálculo de los enunciados intereses de mora no operará el sistema de
capitalización de los mismos ni serán objeto de indexación.
Efecto del principio de confianza legítima o expectativa plausible
en la labor jurisdiccional “ex nunc” de la sentencia, ello en
atención al principio de la seguridad jurídica indispensable para la
eficaz labor de impartir justicia. Se establece que esta nueva
orientación jurisprudencial sobre la indexación contenida en el artículo
185 LOPTRA, únicamente podrá aplicarse hacia el futuro (efecto “ex
nunc”), a partir del dispositivo oral del fallo proferido por la Sala, a fin de
evitar una aplicación retroactiva de un viraje jurisprudencial, la cual iría en
contra de la seguridad jurídica que debe procurarse en un Estado de
Derecho, tal como lo ha afirmado la Sala Constitucional de este alto
Tribunal.
INDEXACIÓN JUDICIAL (corrección monetaria): Queda excluida de los
cálculos cuando se trata de obligaciones actualizadas o pagadas en
moneda extranjera, resultando improcedente la indexación o corrección
monetaria.
Se declara improcedente la indexación de los montos acordados cuyos
cálculos fueron efectuados en moneda extranjera, aplicando la tasa DICOM
del BCV a la fecha de la publicación, por cuanto en las obligaciones
convenidas en moneda extranjera, al ordenarse el pago en moneda de
curso legal al tipo de cambio corriente a la fecha de pago, se restablece el
valor económico de la moneda para esa oportunidad, y por ende, no podría
proceder dicho concepto, en virtud de que se incurriría en una doble
indexación. Por tanto, se concluye que, cuando la parte demandada resulte
condenada al pago en dólares como moneda de cuenta o pago no procede
indexación.
MONEDA DE CUENTA Y DE PAGO. De igual forma, se estableció que no
procede la indexación cuando el Tribunal condene al pago de la obligación
en divisas como moneda de pago, o cuando la condena sea utilizando las
divisas como moneda de cuenta, en el supuesto que la condena sea con
base en la tasa de cambio del momento del cumplimiento de la sentencia,
porque en ese supuesto la conversión de la moneda operaría como un
mecanismo de compensación por la devaluación de la moneda.
PROCEDIMIENTO ELECTRÓNICO PARA LA SOLICITUD DE DATOS AL
BCV. La Sala, en la misma sentencia, adicionalmente señala que, que si
para el momento de la ejecución de la presente decisión está en práctica
en dicho tribunal lo previsto en el Reglamento del Procedimiento
Electrónico para la Solicitud de Datos al BCV del 30 de julio de 2014,
emanado de la Sala Plena del TSJ, publicado en la Gaceta Judicial N° 47 de
fecha 05/03/15 y en la G.O. N° 40.616 de fecha 09/03/15, el juez ejecutor
procederá a aplicar con preferencia a la experticia complementaria del
fallo, para el cálculo de los intereses moratorios e indexación del concepto
condenado.
FORMA DE PAGO: La Sala, estima que por existir una convención
especial o pacto de las partes a que se refiere el artículo 128 de la Ley
del BCV, donde prevén a la divisa como moneda de pago exclusiva por el
denominado Bono Único, que a la luz del actual marco cambiario, podrá
realizarse así el pago en la moneda extranjera convenida, aun cuando
fue acordado bajo el control cambiario anterior, efectuando los
accionantes su reclamo en dólares, cuya voluntad de asumir esa
modalidad de pago es reconocida por la parte demandada como
convenida en ese entonces, no estando impedido el deudor a efectuar ese
pago, habida cuenta del nuevo esquema cambiario bajo el Decreto
Constituyente (2 de agosto de 2018) y Convenio Cambiario N° 1 (7 de
septiembre de 2018) en su artículo 8 literal b) enunciado, en
consecuencia, debe pagar la demandada la obligación en la forma
contraída de manera expresa y derivada del acuerdo suscrito e
igualmente abrir y realizar el pago en las cuentas bancarias denominadas
en divisas como fue pactado, haciéndolo constar en autos y confirmada su
realización efectiva por el trabajador de lo cual dejará constancia por
escrito.
Voto Salvado: No tiene.
Fuente: http://historico.tsj.gob.ve/decisiones/scs/diciembre/315010-269-
81221-2021-20-048.HTML
REGLAMENTO DE LA LEY DE IMPUESTO SOBRE LA RENTA (ISLR)
PARA EL CALCULO DE INDEXACIÓN MONETARIA
Artículo 91. El porcentaje de variación experimentado por el Índice de Precios al Consumidor
(IPC) para un período determinado, se determina mediante la aplicación de cualquiera de los
siguientes cálculos matemáticos: 20 Gaceta Oficial N° 5.662 Extraordinario de fecha
24/09/2003
a) Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes final del período, expresado con cinco
decimales como mínimo, dividido entre el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del
mes de adquisición o del mes de cierre del período anterior cuando éste sea el caso,
expresado con cinco decimales como mínimo. El resultado se multiplica por cien, al
total obtenido se le resta 100 y se expresa con cinco decimales.
[(Índice final / Índice inicial) 100] – 100 = Variación porcentual.
b) Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes final del período, expresado con cinco
decimales como mínimo, menos el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes de
adquisición o del mes de cierre del ejercicio anterior cuando éste sea el caso,
expresado con cinco decimales como mínimo. El resultado se divide entre el Índice de
Precios al Consumidor (IPC) del mes de adquisición, o del mes de cierre del ejercicio
anterior cuando este sea el caso y el nuevo resultado se multiplica por 100 y se
expresa con cinco decimales.
(Índice final – Índice inicial)/Índice inicial] 100 = Variación porcentual.
Parágrafo Primero. Cuando se utiliza el porcentaje de variación definido en los literales
(a) o (b) para actualizar un activo o pasivo no monetario, se multiplica la cifra a actualizar
por la variación porcentual y al resultado se le suma a la cifra a ajustar para obtener el
total del activo o pasivo actualizado.
Parágrafo Segundo. Cuando se utiliza el factor de actualización para ajustar un activo o
pasivo no monetario, se multiplica la cifra a actualizar por el factor obtenido de dividir el
Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes final del período, expresado con cinco
decimales, entre el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes de adquisición o del
mes de cierre del ejercicio anterior,.
Índice final/Índice inicial = Factor
Cuando este sea el caso, expresado con cinco decimales. El factor obtenido se expresa
también con cinco decimales.