CUESTIONARIO
1.- DEFINIR LOS SIGUIENTES TÉRMINOS: MICELIO, HIFA, SEPTO,
CENOCÍTICA, PLASMODIO, DIMORFISMO, HAUSTORIO,
PLECTÉNQUIMA, PROSÉNQUIMA, PSEUDOPARÉNQUIMA, ZOOSPORA,
ESPORANGIO, CONIDIO, ESPORODOQUIO, ACÉRVULO, PICNIDIO,
CLAMIDOSPORA, ASCOSPORA, BASIDIOSPORA, PERITECIO,
CLEISTOTECIO, APOTECIOS, HIMENEO. INCLUIR UNA IMAGEN DEL
MISMO.
TABLA 01:
Definiciones de términos
TÉRMINO DEFINICIÓN IMAGEN
MICELIO: Conjunto de hifas que
forman el cuerpo vegetativo
del hongo. El micelio es
responsable de la absorción
de nutrientes del sustrato y
puede ser vegetativo o
reproductivo. Su estructura
permite una amplia
capacidad de crecimiento y
colonización de diferentes
ambientes (Alexopoulos,
Mims & Blackwell, 1996).
HIFA: Filamento tubular que
compone el micelio. Las
hifas pueden ser septadas,
es decir, divididas por
tabiques (septos) que
permiten la
compartimentación del
citoplasma, o cenocíticas,
donde el citoplasma y los
núcleos fluyen libremente a
lo largo del filamento
(Moore, Robson & Trinci,
2011).
SEPTO: Tabique que divide las hifas
en células individuales. Los
septos son importantes para
la regulación del flujo de
nutrientes y la defensa
contra patógenos (Kirk et
al., 2008).
CENOCÍTICA: Tipo de hifa que carece de
septos, lo que permite un
flujo continuo de
citoplasma. Este tipo de hifa
es común en algunos
hongos que requieren una
rápida expansión
(Alexopoulos et al., 1996).
PLASMODIO: Masa multinucleada de
citoplasma que se desplaza
activamente en ciertos
organismos, incluidos
algunos mohos
mucilaginosos. Este estado
permite una rápida
movilidad y respuesta a
estímulos ambientales
(Deacon, 2006).
DIMORFISMO: Capacidad de algunos
hongos para existir en dos
formas morfológicas
diferentes, típicamente
como levadura o hifa. Este
fenómeno les permite
adaptarse a diferentes
condiciones ambientales,
favoreciendo su
supervivencia y virulencia
(Pfaller & Diekema, 2010).
HAUSTORIO: Estructura especializada en
hongos parásitos que
penetra las células del
hospedador para extraer
nutrientes. Los haustorios
son cruciales para la
patogenicidad, ya que
permiten la obtención de
recursos vitales del huésped
(Agrios, 2005).
PLECTÉNQUIMA: Tejido formado por hifas
compactadas que se
entrelazan. Este tipo de
estructura puede
proporcionar soporte y
protección, además de
participar en la
reproducción (Alexopoulos
et al., 1996).
PROSÉNQUIMA: Tejido fúngico constituido
por hifas paralelas que están
poco entrelazadas, lo que
permite el intercambio de
nutrientes y la formación de
estructuras más complejas
(Deacon, 2006).
PSEUDOPA- Tejido formado por células
RÉNQUIMA: hifales densamente
agrupadas, similar al
parénquima en plantas.
Proporciona soporte
estructural y puede
participar en la fotosíntesis
en algunos casos (Moore et
al., 2011).
ZOOSPORA: Espora móvil y flagelada
que se encuentra en algunos
hongos acuáticos,
permitiendo la dispersión en
ambientes húmedos. Su
movilidad es una ventaja en
la colonización de nuevos
sustratos (Alexopoulos et
al., 1996).
ESPORANGIO: Estructura que produce
esporas asexuales en
hongos. Los esporangios
son importantes para la
reproducción y la dispersión
(Kirk et al., 2008).
CONIDIO: Espora asexual producida
externamente en
conidióforos, común en
hongos imperfectos. La
producción de conidios
permite una rápida
propagación y colonización
(Deacon, 2006).
ESPORODOQUIO: Masa superficial de
conidios que se producen en
conidióforos cortos,
facilitando la dispersión de
estas esporas en el ambiente
(Alexopoulos et al., 1996).
ACÉRVULO: Estructura fructífera en
algunos hongos que
produce conidios. Su forma
y ubicación facilitan la
dispersión de las esporas
(Agrios, 2005).
CLAMIDOSPORA Espora asexual de
: resistencia, diseñada para
sobrevivir en condiciones
adversas. Su pared gruesa
permite la conservación de
recursos en ambientes
hostiles (Deacon, 2006).
ASCOSPORA: Espora sexual producida en
un asco, característica de
los Ascomycetes. Esta
forma de reproducción
permite la recombinación
genética, lo que es vital para
la adaptación (Alexopoulos
et al., 1996).
BASIDIOSPORA: Espora sexual producida en
un basidio, típica de los
Basidiomycetes. La
producción de basidiosporas
es un mecanismo clave para
la diversidad genética en
estos hongos (Kirk et al.,
2008).
PERITECIO: Estructura en forma de saco
que contiene asci y
ascosporas, protegiendo las
esporas sexuales hasta que
están listas para liberarse
(Deacon, 2006).
CLEISTOTECIO: Estructura cerrada que
contiene esporas sexuales,
típica de hongos
ascomicetos, que permite la
protección de las esporas en
condiciones desfavorables
(Alexopoulos et al., 1996).
APOTECIOS: Estructuras fructíferas en
forma de copa que exponen
las ascosporas al ambiente,
facilitando su dispersión
(Moore et al., 2011).
HIMENIO: Capa fértil del cuerpo
fructífero donde se
producen las esporas
sexuales, crucial para la
reproducción del hongo
(Kirk et al., 2008).
PICNIDIO: Estructura cerrada que
produce y libera conidios,
contribuyendo a la
propagación del hongo
(Kirk et al., 2008).
2.- ¿LAS DIFERENTES FORMAS Y TIPOS DE REPRODUCCIÓN
FAVORECEN A LOS HONGOS PATÓGENOS EN SU ACCIÓN CONTRA LAS
PLANTAS? EXPLIQUE.
Las diversas formas y tipos de reproducción de los hongos patógenos les otorgan
ventajas adaptativas que facilitan su supervivencia, dispersión y capacidad infectiva
contra las plantas. La reproducción asexual, a través de conidios, esporangios y
zoosporas, permite una rápida multiplicación y dispersión. Esto incrementa las
probabilidades de colonizar nuevas plantas hospedantes en un corto período de tiempo
(Agrios, 2005). Las esporas asexuales son generalmente robustas y pueden dispersarse
fácilmente por viento, agua o vectores biológicos, lo que facilita la expansión de la
infección (Deacon, 2006).
Por otro lado, la reproducción sexual genera variabilidad genética, esencial para
la adaptación a las defensas de las plantas y condiciones ambientales cambiantes. Esta
diversidad genética permite la aparición de cepas más virulentas o resistentes a
tratamientos fungicidas, complicando el control de las enfermedades fúngicas (Pfaller &
Diekema, 2010). Además, estructuras especializadas como los haustorios permiten la
penetración y extracción de nutrientes de las células vegetales, aumentando el daño y la
efectividad del patógeno (Agrios, 2005).
REFERENCIAS:
Agrios, G. N. (2005). Plant Pathology (5th ed.). Elsevier Academic Press.
Alexopoulos, C. J., Mims, C. W., & Blackwell, M. (1996). Introductory Mycology (4th
ed.). Wiley.
Deacon, J. W. (2006). Fungal Biology (4th ed.). Blackwell Publishing.
Kirk, P. M., Cannon, P. F., Minter, D. W., & Stalpers, J. A. (2008). Dictionary of the
Fungi (10th ed.). CABI.
Moore, D., Robson, G. D., & Trinci, A. P. J. (2011). 21st Century Guidebook to Fungi.
Cambridge University Press.
Pfaller, M. A., & Diekema, D. J. (2010). Epidemiology of invasive fungal infections: A
global perspective. Clinical Infectious Diseases, 50(3), 267-284.
[Link]