CUESTIONARIO
1.- ¿CUÁL ES LA IMPORTANCIA ECONÓMICA DE LAS PLANTAS
ORNAMENTALES EN ESTE PAÍS? PERÚ. SUSTENTE CON REFERENCIAS.
La floricultura ornamental representa una actividad económica de creciente
importancia en el Perú, tanto por su potencial de rentabilidad como por su contribución
al desarrollo agrícola nacional. En el país se cultivan aproximadamente 60 especies
ornamentales, que incluyen flores de corte como gladiolos, claveles, rosas y
crisantemos, así como plantas en maceta y de follaje como orquídeas, bromelias, cactus
y suculentas. Esta producción se realiza en una superficie estimada de entre 4.000 y
5.000 hectáreas, distribuidas en más de 20 regiones del país, siendo Junín, Áncash,
Lima Provincias, Huánuco, Ica y Arequipa las más representativas. La actividad es
llevada a cabo mayoritariamente por pequeños productores agrícolas, con parcelas
promedio de 0.6 hectáreas por agricultor (León Carrasco, 2020).
Desde el punto de vista económico, las plantas ornamentales ofrecen una
rentabilidad significativamente superior a la de otros cultivos tradicionales, lo cual ha
motivado a muchas familias rurales a adoptar esta alternativa productiva. Además,
debido a su carácter intensivo en mano de obra, la floricultura genera entre cinco y ocho
empleos directos por hectárea, lo cual representa entre 20.000 y 25.000 puestos de
trabajo a nivel nacional, principalmente en zonas rurales. A esto se suma la participación
de una amplia red de actores en la cadena de valor, incluyendo viveristas, transportistas,
comerciantes mayoristas y minoristas. Es relevante destacar que más del 50% de la
fuerza laboral en este sector está compuesta por mujeres, lo cual convierte a la
floricultura en una fuente significativa de ingresos para muchas familias campesinas
(Ministerio de Comercio Exterior y Turismo [Mincetur], 2023; León Carrasco, 2024).
En cuanto al comercio exterior, Perú ha mostrado avances notables en sus
exportaciones de flores frescas. En el año 2022 se exportaron flores por un valor de 9.6
millones de dólares, cifra que representó un incremento del 13% en relación con el año
anterior. En 2023, las exportaciones alcanzaron los 9.4 millones de dólares, mostrando
una ligera disminución del 2.8%, pero confirmando la estabilidad del sector a nivel
internacional. Los principales destinos de estas exportaciones fueron Estados Unidos,
que concentró alrededor del 70% del total, seguido por los Países Bajos y Canadá. Esta
tendencia se mantuvo durante el año 2024, cuando las exportaciones llegaron a los
10.12 millones de dólares, distribuidas en aproximadamente 18.5 millones de kilos, lo
que evidencia el crecimiento sostenido del rubro ornamental en los mercados
internacionales (Centro de Investigación de Economía y Negocios Globales de la
Asociación de Exportadores [CIEN-ADEX], 2024; León Carrasco, 2024).
Si bien el aporte específico de la floricultura ornamental al Producto Bruto
Interno (PBI) agrícola no está cuantificado de manera aislada, su inclusión dentro del
rubro agroexportador resulta relevante. En 2023, las agroexportaciones peruanas en su
conjunto representaron el 3.8% del PBI nacional, con un valor total de 10.202 millones
de dólares. Aunque las exportaciones ornamentales representan una fracción pequeña de
este monto, su tasa de crecimiento constante y su capacidad para generar empleo y
diversificación productiva las convierten en un componente estratégico del desarrollo
agrario nacional. Por tanto, a pesar de su limitada contribución al PBI general, la
floricultura ornamental en Perú es una actividad económica con alto potencial,
caracterizada por su sostenibilidad, rentabilidad por unidad de superficie, y su capacidad
para dinamizar las economías locales rurales (León Carrasco, 2024; Mincetur, 2023).
2.- ¿LAS PLANTAS CULTIVADAS EN INVERNADEROS SE
ENFERMAN MÁS O MENOS CON RELACIÓN A LAS PLANTAS
CULTIVADAS EN CAMPO ABIERTO?
Las enfermedades fúngicas de poscosecha afectan tanto a cultivos en
invernadero como a campo abierto, pero la incidencia y severidad pueden variar según
las condiciones de manejo y ambientales. En cultivos bajo invernadero, debido a
condiciones de alta humedad relativa, temperaturas constantes y ventilación limitada,
pueden favorecerse hongos como Botrytis, Fusarium, Alternaria y oídios, los cuales
encuentran un microclima óptimo para su desarrollo (Ramírez et al., 2022; Calderón &
Moya, 2021). Este ambiente cerrado también puede aumentar la presión de patógenos
por la alta densidad de plantas y el uso repetido de sustratos o herramientas.
Por otro lado, en campo abierto, aunque las condiciones climáticas son más
variables y los rayos UV pueden limitar el crecimiento fúngico, las lluvias, el viento y el
riego por aspersión pueden dispersar esporas y propiciar infecciones, sobre todo si no se
emplean buenas prácticas agrícolas (Morales & Díaz, 2020). Se ha reportado, por
ejemplo, que la incidencia de Botrytis cinerea fue hasta un 90 % menor en cultivos
protegidos con túneles plásticos respecto a campo abierto, lo cual se atribuye a una
menor duración de los periodos de mojado y a temperaturas más elevadas (López &
Villanueva, 2019).
Además, muchos hongos que causan enfermedades postcosecha infectan durante
la etapa de pre-cosecha y permanecen latentes hasta después de la recolección, lo que
implica que el sistema de producción (campo o invernadero) también influye en la
calidad sanitaria del producto final (Sánchez & Guerrero, 2018).
3.- ¿CUÁLES SON LAS PLANTAS ORNAMENTALES QUE SE
EXPORTAN Y CÓMO SE REALIZA EL CONTROL DE LAS ENFERMEDADES
PRODUCIDAS POR HONGOS?
En Perú, entre las plantas ornamentales más exportadas destacan las flores de
corte como claveles (Dianthus), rosas (Rosa spp.), gypsófila (Gypsophila paniculata),
alstroemerias (Alstroemeria spp.), calas (Zantedeschia spp.) y strelitzias (Strelitzia
reginae), así como follajes tropicales como Ruscus y Cordyline (Gutiérrez & Ríos,
2021). Estas plantas son altamente susceptibles a enfermedades causadas por hongos
como Botrytis cinerea, Fusarium spp., Colletotrichum spp., Alternaria spp. y mildius,
tanto en la etapa de cultivo como en la postcosecha (Salazar et al., 2023).
El control de estas enfermedades se basa en el cumplimiento de estrictas normas
fitosanitarias establecidas por el SENASA para la exportación. Esto incluye la
aplicación de tratamientos pre-embarque con fungicidas como tiabendazol o thiram, en
forma de baños prolongados o aspersiones, con el fin de eliminar inóculos fúngicos
presentes en tallos, hojas y flores (SENASA, 2022). Además, se exige que las plantas
provengan de viveros certificados, libres de suelo y plagas, y que los embalajes sean
nuevos y limpios para evitar contaminaciones cruzadas.
Durante la producción, se aplican fungicidas preventivos de contacto (como
mancozeb y cobre) y sistémicos (como procloraz o difenoconazol), combinados con
prácticas culturales como la desinfección de herramientas, el control de la humedad y la
eliminación de tejidos enfermos (Quispe & Vargas, 2020). También se ha empezado a
introducir el uso de agentes biológicos como Trichoderma spp. o extractos naturales con
efecto antifúngico, como parte de un manejo integrado de enfermedades (Mendoza &
Rivera, 2022).
REFERENCIAS:
Ministerio de Comercio Exterior y Turismo – PromPerú. (2023, 5 de noviembre). La
floricultura, un sector en franco crecimiento. Gob.pe.
León Carrasco, J. C. (2020, diciembre 1). Existen más de 4 mil hectáreas de flores de
corte y plantas ornamentales en nuestro país. Agraria.pe.
León Carrasco, J. C. (2024, abril 26). Agroexportaciones peruanas representaron el
3.8% del PBI nacional en 2023. Agraria.pe.
León Carrasco, J. C. (2025, mayo 12). Perú cuenta con más de 5 mil hectáreas de
flores. Agraria.pe.
Redagrícola (Equipo Redagrícola). (2023, 22 de mayo). Exportaciones peruanas de
flores crecieron 12% en primer trimestre de 2023. RedAgricola.com.
Agencia Peruana de Noticias Andina. (2023, 14 de noviembre). Adex identifica
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Centro de Investigación de Economía (CIEN) – ADEX. (2024, noviembre). Panorama
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comparación con campo abierto. Revista de Fitopatología Tropical, 38(2), 123–
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Gutiérrez, A., & Ríos, M. (2021). Producción y exportación de ornamentales en Perú:
oportunidades y desafíos. Revista Peruana de Agronegocios, 5(1), 45–53.
López, F., & Villanueva, P. (2019). Efecto de los sistemas de cultivo sobre la incidencia
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Mendoza, C., & Rivera, T. (2022). Control biológico de enfermedades fúngicas en
ornamentales. Revista Latinoamericana de Protección Vegetal, 29(1), 33–42.
Morales, A., & Díaz, H. (2020). Epidemiología de enfermedades fúngicas en
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Quispe, L., & Vargas, D. (2020). Estrategias para el manejo de enfermedades en flores
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Ramírez, E., Soto, J., & Cárdenas, V. (2022). Manejo de enfermedades fúngicas en
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revisión actualizada. Ciencia y Floricultura, 11(2), 57–66.
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