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PATOGENIA

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LEISHMANIASIS CUTÁNEA (LC)

Fisiopatología:

 Inoculación y primera línea de defensa: Cuando el flebótomo infectado pica a un huésped


humano, inyecta la forma promastigote del parásito. Los promastigotes son rápidamente
fagocitados por macrófagos, neutrófilos y otras células presentadoras de antígenos (como las
células dendríticas) en la piel. Dentro de los macrófagos, los promastigotes se transforman en
amastigotes, que son la forma replicativa y resistente al sistema inmune.

 Respuesta inmune innata: Los macrófagos infectados intentan controlar la infección, pero los
amastigotes tienen mecanismos para evadir la destrucción dentro de estas células, como la
inhibición de la fusión fagolisosomal y la resistencia a las especies reactivas de oxígeno.

 Activación de la respuesta inmune adaptativa: Las células presentadoras de antígenos migran


a los ganglios linfáticos regionales y presentan antígenos de Leishmania a los linfocitos T. La
activación de los linfocitos T es crucial en la patogenia de la LC.

o Respuesta Th1 (protectora): En las formas cutáneas localizadas que tienden a la


curación espontánea o responden bien al tratamiento, predomina una respuesta Th1.
Los linfocitos Th1 producen citoquinas como el Interferón gamma (IFN-γ) y el Factor
de Necrosis Tumoral alfa (TNF-α). El IFN-γ es fundamental para activar los macrófagos,
lo que les permite producir óxido nítrico y otras moléculas que destruyen los
amastigotes. Esta respuesta lleva a la formación de un granuloma, una estructura
inflamatoria compuesta por macrófagos parasitados y células inmunes, que intenta
contener la infección.

o Daño tisular y ulceración: La inflamación crónica y la actividad de los macrófagos


activados, aunque crucial para eliminar el parásito, también pueden causar daño
tisular significativo. La necrosis central del granuloma lleva a la formación de la úlcera
cutánea característica, con bordes indurados y elevados.

LEISHMANIASIS MUCOCUTÁNEA (LMC) O ESPUNDIA

 Diseminación del parásito: Aunque la lesión cutánea primaria se cure, los parásitos pueden
persistir o diseminarse a través de la vía linfática o hematógena a las mucosas de la
nasofaringe (tabique nasal, paladar, faringe, laringe).

 Respuesta inmune exacerbada: A diferencia de la LC localizada, la LMC se asocia con una


respuesta inmune Th1 muy fuerte y desregulada. Hay una producción excesiva de citoquinas
proinflamatorias como IFN-γ y TNF-α, lo que lleva a una inflamación crónica y destructiva en
los tejidos mucosos.

 Daño tisular progresivo: La intensa respuesta inflamatoria mediada por células, sumada a la
presencia persistente de parásitos, provoca la destrucción progresiva de cartílago y tejido
mucoso, resultando en lesiones desfigurantes. Esto se manifiesta como perforaciones del
tabique nasal, destrucción del paladar y, en casos severos, afectación de la laringe que puede
causar disfonía o problemas respiratorios. La erosión y las infecciones bacterianas secundarias
son comunes y exacerban el daño.
LEISHMANIASIS VISCERAL (LV) O KALA-AZAR

 Diseminación sistémica y tropismo: Los promastigotes, tras la picadura, son fagocitados y


se transforman en amastigotes. A diferencia de las formas cutáneas, estas especies tienen
un tropismo especial por los macrófagos de órganos internos como el bazo, el hígado, la
médula ósea y los ganglios linfáticos, donde se replican intensamente.

 Respuesta inmune Th2 (no protectora): La fisiopatología de la LV se caracteriza por una


respuesta inmune humoral (mediada por anticuerpos) robusta y una respuesta celular
(Th1) suprimida o inadecuada. Hay un predominio de la respuesta Th2, con producción de
citoquinas como IL-4, IL-10 y TGF-β. La IL-10 es particularmente importante en la supresión
de la función de los macrófagos y la inhibición de la respuesta Th1, lo que permite la
proliferación parasitaria descontrolada.

 Afectación de órganos y síntomas:

o Esplenomegalia (aumento del bazo): El bazo es un órgano linfoide que se


convierte en un sitio principal de replicación parasitaria y de acumulación de
macrófagos infectados. El aumento de tamaño es masivo y progresivo.

o Hepatomegalia (aumento del hígado): Similar al bazo, el hígado también acumula


macrófagos infectados, lo que lleva a su agrandamiento.

o Pancitopenia (disminución de glóbulos rojos, blancos y plaquetas): La médula


ósea se ve afectada por la infección parasitaria, y el hiperesplenismo contribuye a
la destrucción de las células sanguíneas.

 Anemia: Debido a la supresión de la eritropoyesis en la médula ósea y al


hiperesplenismo.

 Leucopenia (especialmente neutropenia): Aumenta la susceptibilidad a


infecciones bacterianas secundarias.

 Trombocitopenia: Riesgo de hemorragias.

o Fiebre y pérdida de peso: Son síntomas sistémicos comunes debido a la liberación


de citoquinas proinflamatorias y al proceso infeccioso crónico.

o Hipergammaglobulinemia: Aumento de los niveles de inmunoglobulinas debido a


la activación policlonal de los linfocitos B en respuesta a la infección, aunque los
anticuerpos producidos no son protectores.

o Inmunosupresión: La supresión de la respuesta Th1 y la desregulación inmune


general hacen que los pacientes con LV sean altamente susceptibles a infecciones
oportunistas (bacterianas, virales, fúngicas), que son a menudo la causa de
muerte.

o Kala-azar (fiebre negra): En algunos casos, se observa hiperpigmentación de la


piel, de ahí el nombre.

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