DEMOCRACIA
La democracia es una forma de organización social en la que el poder reside en todos sus integrantes y las
decisiones se toman de manera colectiva. El término proviene del griego antiguo y significa 'poder del
pueblo' (demos=pueblo, kratos=poder).
Democracia Directa
En la antigua Atenas, los ciudadanos se reunían en asambleas para tomar decisiones sin intermediarios. Esta
forma de gobierno se llama democracia directa. Sin embargo, en sociedades modernas de gran escala, este
sistema es difícil de implementar.
Democracia Representativa
En la mayoría de los países, la democracia es representativa, es decir, los ciudadanos eligen a representantes
que toman decisiones en su nombre.
Democracia en Argentina
En Argentina, el sistema de gobierno es representativo, como establece el artículo 22 de la Constitución
Nacional. El pueblo delega el poder en sus representantes, quienes son elegidos a través del sufragio
universal, secreto y obligatorio.
Valores de la Democracia
La democracia es una forma de gobierno donde todos los ciudadanos ejercen el poder y la responsabilidad
cívica, ya sea directamente o a través de sus representantes elegidos libremente por voto. Ser ciudadano en
una sociedad democrática no solo implica derechos, sino también obligaciones para asegurar una buena
convivencia.
Derechos Fundamentales
El objetivo de la democracia es proteger los derechos humanos básicos, como:
Libertad de expresión y religión
Igualdad
Participación social, política y económica
Valores Democráticos
La democracia se basa en un conjunto de valores, actitudes y prácticas que varían entre culturas y
sociedades, pero que son esenciales para la convivencia y el funcionamiento de la sociedad democrática.
Igualdad
El estado debe asegurar que todos los ciudadanos tengan los mismos derechos y obligaciones, sin importar
género, religión, origen étnico o poder adquisitivo.
Libertad
La libertad permite a las personas autogobernarse, aunque está limitada por la libertad de los demás. Existen
distintos tipos de libertad, como la de pensamiento, expresión, reunión, asociación y sufragio.
Justicia
La justicia es la base de la democracia, implicando el respeto a los derechos y libertades de los ciudadanos.
Actúa respetando la verdad y dando a cada uno lo que le corresponde.
Respeto
El respeto hacia los demás es fundamental para una convivencia armoniosa y necesario para garantizar
justicia, libertad e igualdad.
Empatía
La empatía es esencial para la convivencia, permitiendo ponerse en el lugar del otro y comprenderlo sin
juzgar, aunque no se compartan las mismas ideas.
Participación
La participación es clave en la democracia, ya que el poder reside en el voto. Todos tienen derecho a
participar con propuestas e ideas.
DDERECHOS
Normas que Organizan la Vida Social
Los seres humanos viven en sociedad y sus acciones están influenciadas por otros, pudiendo también afectar
a los demás. Dado que no todas las personas tienen las mismas costumbres o ideas, esto puede generar
conflictos. Las normas, como conjunto de reglas, indican cómo comportarse en la vida social, organizando
la convivencia y creando un orden previsible en la medida en que son respetadas.
Tipos de Normas
Normas Convencionales: Surgen de las costumbres de una comunidad y su incumplimiento genera
reprobación social. Ejemplos: hacer ruido en el cine o no respetar el turno en una fila.
Normas Morales: Basadas en valores éticos o religiosos y responden a la conciencia individual.
Ejemplos: no hacer trampa o ayudar a quien lo necesite.
Normas Jurídicas (Leyes): Definidas por los poderes del Estado y establecidas por escrito. El
incumplimiento conlleva sanciones legales como multas, prisión o trabajos comunitarios.
En Argentina, la facultad legislativa para presentar proyectos de ley la tienen los diputados, senadores y el
presidente. Además, el derecho de iniciativa popular permite a los ciudadanos presentar proyectos de ley.
Los Derechos
Un derecho es aquello que se considera justo de hacer, tener o ejercer. Todos los seres humanos poseen
derechos inherentes a su condición humana, y nadie puede ser privado de ellos. Para desarrollarnos como
personas, necesitamos satisfacer tanto necesidades básicas (alimentación, techo, salud) como necesidades
educativas y ambientales.
Estas necesidades crean derechos que deben ser atendidos y son igualmente importantes. Si una persona no
puede comer todos los días, no podrá ejercer plenamente sus derechos políticos. Del mismo modo, los
derechos económicos, sociales y culturales no se pueden ejercer plenamente sin elecciones libres.
Características de los Derechos Humanos
Los derechos humanos, según diversos documentos internacionales, presentan las siguientes características:
Universales: Se reconocen a todos los seres humanos por el simple hecho de serlo, sin importar
nacionalidad, religión, creencia política, grupo cultural, etnia, edad o clase social.
Irrenunciables e Inalienables: Ningún individuo puede renunciar válidamente a sus derechos, ni
permitir que un Estado o sociedad no los respete. No pueden ser vendidos, transferidos o
transmitidos como propiedad.
Indivisibles e Interdependientes: Forman un conjunto complejo e interrelacionado donde cada
derecho depende del otro. La vigencia de uno es crucial para la vigencia del conjunto. Por ejemplo,
los derechos civiles y políticos dependen del disfrute de los derechos económicos, sociales y
culturales.
Estas características aseguran que los derechos humanos sean tratados con dignidad universal y respeto,
independientemente de las circunstancias y contextos locales o culturales.
Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes
Los derechos humanos son universales y se reconocen a todas las personas, independientemente de sus
diferencias. Sin embargo, se presta especial atención a aquellos grupos en situaciones de mayor
vulnerabilidad, como los niños y niñas.
Desde el 20 de noviembre de 1989, los derechos de los niños están reconocidos internacionalmente como
ley, obligando a los adultos y al Estado a garantizar, proteger y hacer cumplir estos derechos. Esto no exime
a los niños y adolescentes de responsabilidades, ya que desde que son capaces de comprender sus acciones y
consecuencias, también tienen la responsabilidad de permitir o obstaculizar la realización de sus derechos.
Los Estados reconocen a los niños como sujetos de derechos, mientras que los adultos asumen deberes y
responsabilidades hacia ellos para asegurar su protección y desarrollo integral.