El análisis de los artículos 34, 35 y 36 del Convenio de Viena sobre el Derecho de los
Tratados de 1969 permite reflexionar sobre los principios fundamentales que rigen la
relación entre los tratados internacionales y los terceros Estados.:
El Convenio de Viena establece un marco jurídico claro para proteger el principio de
consentimiento de los Estados frente a las obligaciones y derechos derivados de tratados
en los que no participan.
No obstante, en un entorno internacional cada vez más interdependiente, estos principios
enfrentan tensiones prácticas, particularmente en temas globales como el
medioambiente y el comercio.
Una posible mejora sería clarificar los mecanismos de aceptación y prever
procedimientos para la resolución de disputas derivadas del impacto de tratados en
terceros Estados.
Artículo 34: Principio de efecto relativo de los tratados
Este artículo consagra el principio de pacta tertiis nec nocent nec prosunt el cual
establece que los tratados no crean obligaciones para terceros Estados sin su
consentimiento. Es un principio fundamental en el derecho internacional que sirve para
preservar la soberanía de los Estados que no participan en un acuerdo.
Aunque El principio refuerza la seguridad jurídica y el consentimiento, enfrenta problemas
prácticos en un contexto internacional cada vez más interdependiente.
Las normas internacionales que generan probelemas indirectos (como los acuerdos
medioambientales) pueden afectar a otros Estados sin su participación directa
Artículo 35: Obligaciones para terceros Estados
Este artículo permite que un tratado cree obligaciones para un tercer Estado solo si se
cumplen dos condiciones:
(1) que ambas partes tengan la intención de imponer la obligación
(2) que el tercer Estado acepte dicha obligación expresamente y por escrito
La exigencia de consentimiento por escrito es una garantía para los terceros Estados, pero
puede generar dificultades en situaciones en las que el consenso sea de manera informal.
el artículo no incluye as consecuencias en caso de incumplimiento por parte del tercer
Estado, dejando un vacío interpretativo que podría complicar su aplicación.
Artículo 36: Derechos para terceros Estados
Este artículo establece que un tratado puede conferir derechos a un tercer Estado si las
partes lo han previsto y el tercer Estado lo acepta, este debe cumplir con las condiciones
establecidas en el tratado para ejercer esos derechos.
La presunción de consentimiento, representa un enfoque flexible, esta presunción podría
generar diversas interpretaciones, ya que un Estado podría verse beneficiado sin haber
manifestado su aceptación.
El Capítulo III del Proyecto de Artículos sobre la Responsabilidad del Estado por Hechos
Internacionalmente Ilícitos aprobado por la Comisión de Derecho Internacional (CDI) en
2001 aborda las violaciones graves de obligaciones emanadas de normas imperativas
de derecho internacional general (jus cogens). Este texto establece un régimen
especial para las responsabilidades estatales en relación con infracciones graves a
normas fundamentales del orden jurídico internacional.
1. Protección de normas imperativas de derecho internacional general
El artículo 40 explica a especial gravedad de las violaciones a normas de jus cogens, que
constituyen el núcleo más fundamental del derecho internacional. Estas normas, (la
prohibición de la tortura, el genocidio, la esclavitud o la agresión) son inmodificables y
vinculantes para todos los Estados.
La identificación de violaciones graves de normas imperativas refuerza la jerarquía
normativa del derecho internacional y garantiza que ciertos valores fundamentales sean
protegidos sin excepciones.
el texto no proporciona una lista específica para identificar qué normas constituyen jus
cogens, dejando a la interpretación de tribunales internacionales
Esta indeterminación podría generar incertidumbre jurídica.
2. Concepto de violación grave
se define como una violación grave: aquella que implique el incumplimiento de la
obligación por el Estado responsable. Esto establece un umbral elevado para calificar una
infracción como grave
El requisito de flagrancia introduce un criterio razonable para distinguir violaciones
excepcionales de incumplimientos menores.
Sin embargo, la interpretación de términos como “flagrante” es subjetiva y puede variar
según el contexto. Esto puede dificultar la aplicación del artículo y dar lugar a debates
interpretativos
3. Ausencia de consecuencias jurídicas específica
solamente se establece el ámbito de aplicación para violaciones graves, pero no define
detalladamente las consecuencias jurídicas que deberían derivarse de ellas
aunque se sobreentiende que las consecuencias serían más severas que en el caso de
violaciones ordinarias
La falta de disposiciones específicas sobre las consecuencias jurídicas debilita el artículo.
Deja un vacío que debe ser llenado por las decisiones de los tribunales internacionales.
4. Relación con el principio de soberanía estatal
La aplicación de este artículo cre tensiones con el principio de soberanía estatal.
Al establecer una categoría especial de violaciones graves, se insinúa una posible mayor
intervención de la comunidad internacional en situaciones de incumplimiento de jus
cogens.
Si la protección de normas imperativas justifica una intervención internacional, el riesgo
de politización es alto. La falta de criterios claros puede llevar a que algunos Estados
justifiquen intervenciones selectivas, interrumpiendo la estabilidad del sistema
internacional.
El artículo 40 del Proyecto de la CDI refuerza la importancia de las normas de jus cogens y
establece una gran distinción entre violaciones ordinarias y graves en el derecho
internacional.
Sin embargo, su vaguedad y la ausencia de consecuencias jurídicas claras limitan su
efectividad práctica.