Introducción
Este informe tiene como objetivo presentar una reflexión sobre mi experiencia durante la
Jornada de Observación y Práctica Profesional, evaluando los avances logrados y las oportunidades
de mejora detectadas. La práctica se llevó a cabo en la escuela "Juan Escutia", en el nivel educativo
de primer año. Trabajé con un grupo muy activo y participativo, que mostró un gran interés en las
actividades propuestas, lo que facilitó la interacción y el aprendizaje. Durante esta jornada, pude
observar de cerca las dinámicas del aula, identificar los intereses y estilos de aprendizaje de los
alumnos, y adaptar mis estrategias en función de sus necesidades. En este informe, abordaré el
conocimiento de los alumnos, la aplicación del currículo, las metodologías utilizadas, la evaluación
de los aprendizajes y las mejoras implementadas durante la jornada. Esta experiencia me permitió
reflexionar sobre mi práctica docente y fortalecer mis habilidades como educador.
Desarrollo
3.1. Logros alcanzados en la práctica
Uno de los logros más significativos en mi práctica docente fue la notable atención que los
alumnos mostraron al inicio de las actividades, así como durante su desarrollo y conclusión. Esta
atención sostenida permitió que el trabajo en el aula se volviera mucho más gratificante, ya que
pude observar un aprendizaje significativo en mis estudiantes. Logré este impacto positivo gracias
a la incorporación de materiales llamativos e interactivos, como tabloides, carteles, material
manipulativo y proyecciones, que captaron su interés y fomentaron su participación.
Al notar esta respuesta entusiasta por parte de los alumnos, experimenté una felicidad
inmediata, ya que me di cuenta de que había logrado fortalecer la captación de su atención y
motivación. Implementar recursos visuales y actividades prácticas no solo hizo que las lecciones
fueran más dinámicas, sino que también facilitó la comprensión de los conceptos tratados. Este
enfoque me permitió conectar con mis estudiantes de una manera más efectiva, creando un
ambiente de aprendizaje donde se sentían cómodos para expresar sus ideas y hacer preguntas.
3.2. Áreas de oportunidad identificadas
Una de las áreas de oportunidad que identifiqué en mi práctica docente fue el tiempo que
se dedicaba a cada actividad. En ocasiones, no lograba terminar todas las actividades planificadas
para el día, lo que me llevó a tener que hacer ajustes en las sesiones posteriores para poder
concluirlas adecuadamente. Uno de los desafíos más grandes que enfrenté fue adaptarme al tiempo
disponible con los niños, ya que siempre existían obstáculos que interferían con el desarrollo de las
actividades. Por ejemplo, en ocasiones tenía que interrumpir mis clases para dar paso a educación
física, a la clase de inglés o a los ensayos para la asamblea de primavera."La enseñanza diferenciada
es la respuesta a las preguntas sobre cómo atender a la diversidad en el aula" (Tomlinson, 2001).
Además, durante este proceso, se presentaron situaciones imprevistas que requerían una
respuesta rápida y efectiva. Por ejemplo, en algunas ocasiones, los alumnos llegaban a clase más
cansados de lo habitual debido a actividades previas, lo que afectaba su concentración. Para
manejar estas situaciones, decidí implementar breves ejercicios de relajación al inicio de las clases,
lo que ayudó a revitalizarlos y a mejorar su atención.
Sin embargo, no todas las estrategias que implementé funcionaron como esperaba. Por
ejemplo, intenté utilizar un cronograma rígido para cada actividad, pero me di cuenta de que esta
aproximación limitaba la flexibilidad necesaria para responder a las dinámicas del aula. A menudo,
los alumnos necesitaban más tiempo para procesar la información o participar en discusiones, lo
que resultaba en la necesidad de extender ciertas actividades. Esto me enseñó que es fundamental
ser adaptable y estar dispuesto a ajustar los planes según las necesidades del grupo, priorizando
siempre el aprendizaje significativo sobre el cumplimiento estricto de un cronograma.
3.3. Reflexión sobre los ejes de análisis
A lo largo de mi práctica docente, aprendí mucho sobre los intereses, estilos de aprendizaje
y dificultades de mis alumnos. Observé que muchos de ellos mostraban un gran interés por
actividades prácticas y visuales, lo que me llevó a incorporar materiales como tabloides y
proyecciones en mis lecciones. También noté que algunos estudiantes aprendían mejor a través de
la manipulación de objetos, lo que me impulsó a utilizar material manipulativo en mis clases. Sin
embargo, también identifiqué ciertas dificultades, como la falta de atención en momentos
específicos y la necesidad de más tiempo para procesar información. Esto me permitió adaptar mis
estrategias para abordar sus necesidades individuales, fomentando un ambiente de aprendizaje más
inclusivo. “El aprendizaje es el proceso mediante el cual el conocimiento se crea a través de la
transformación de la experiencia" (Kolb, 1984).
En cuanto al currículo, apliqué los contenidos del plan y programas de estudio de manera
intencional y alineada con los intereses de mis alumnos. Utilicé los temas establecidos en el
currículo como base, pero los complementé con actividades que captaban su atención. Por ejemplo,
al abordar temas de ciencias, utilicé proyecciones de videos que ilustraban conceptos complejos de
manera visual, lo que facilitó la comprensión. Además, ajusté las actividades para asegurar que se
alinearan no solo con los objetivos de aprendizaje, sino también con las preferencias y ritmos de
mis estudiantes, lo que resultó en un aprendizaje más significativo. (Tomlinson, 2001)
Las metodologías que utilicé variaron según las necesidades del grupo, pero me enfoqué en
enfoques activos y participativos. Implementé el aprendizaje basado en proyectos, donde los
alumnos trabajaban en grupos para resolver problemas reales, lo que fomentó la colaboración y el
pensamiento crítico. También utilicé la enseñanza diferenciada, adaptando las actividades según
los estilos de aprendizaje de los estudiantes. Entre las metodologías, el aprendizaje basado en
proyectos resultó ser la más efectiva, ya que no solo mantuvo el interés de los alumnos, sino que
también les permitió aplicar lo aprendido de manera práctica.
Para valorar el progreso de los alumnos, utilicé una combinación de evaluaciones
formativas y sumativas. Realicé observaciones continuas durante las actividades y llevé a cabo
evaluaciones breves al final de cada unidad para medir su comprensión. Además, proporcioné
retroalimentación constante, tanto verbal como escrita, destacando sus logros y ofreciendo
sugerencias para mejorar. Esta retroalimentación fue fundamental para motivar a los estudiantes y
guiarlos en su proceso de aprendizaje, ayudándoles a identificar áreas en las que podían crecer.
A lo largo de la Jornada de Observación y Práctica Profesional (JOPP), logré implementar
varias mejoras significativas. Una de las principales fue la optimización del tiempo dedicado a cada
actividad. Aprendí a ser más flexible con el cronograma, permitiendo que las actividades se
extendieran cuando era necesario para asegurar que los alumnos comprendieran completamente los
conceptos. También incorporé estrategias para manejar situaciones imprevistas, como ejercicios de
relajación para revitalizar a los estudiantes antes de comenzar las lecciones. Estas mejoras no solo
beneficiaron el aprendizaje, sino que también crearon un ambiente más positivo y dinámico en el
aula.
Reflexión en un eje
A lo largo de mi práctica docente, he aprendido que el conocimiento profundo de mis
alumnos y del currículo es fundamental para crear un ambiente de aprendizaje inclusivo y
significativo. Al identificar los intereses y estilos de aprendizaje de mis estudiantes, pude adaptar
mis estrategias y metodologías, como el aprendizaje basado en proyectos, que fomentó la
colaboración y el pensamiento crítico. La integración de contenidos de naturaleza, acompañada de
recursos visuales y manipulativos, facilitó la comprensión y el compromiso de los alumnos.
Además, la evaluación continua y la retroalimentación constante me permitieron valorar su
progreso y guiarlos en su desarrollo. Las mejoras implementadas durante la Jornada de
Observación y Práctica Profesional (JOPP), como la flexibilidad en el cronograma y la
incorporación de estrategias para revitalizar el ambiente, contribuyeron a un aula más dinámica y
positiva. Esta experiencia ha reafirmado la importancia de ser adaptable y receptivo a las
necesidades de los estudiantes para promover un aprendizaje efectivo y enriquecedor."La
educación es un acto de amor, por lo tanto, es un acto de coraje" (Freire, 1970).
Referencias
Freire, P. (1970). Pedagogía del oprimido. Nueva York : Continuum.
Kolb, D. (1984). Experiencia como fuente de aprendizaje y desarrollo. Englewood Cliffs, NJ:
Prentice Hall.
Tomlinson, C. A. (2001). El aula diferenciada: Respondiendo a las necesidades de todos los
alumnos. Alexandria, VA: ASCD.