Medidas Cautelares Def
Medidas Cautelares Def
MEDIDAS CAUTELARES
Docente: Dr. Octavio Tejeiro.
PRESENTACIÓN: Las medidas cautelares son instrumentos jurídicos con los cuales se
pretende proteger mientras dura el proceso, la integridad del derecho controvertido, con el fin
de que la sentencia no se torne ilusoria. El objetivo de la materia es que el estudiante tenga la
posibilidad de conocer con amplitud el régimen de las medidas cautelares, en especial su
contenido, elementos esenciales, así como sus presupuestos, sus clasificaciones, su trámite y
sus principales incidencias, facilitando así su aplicación práctica.
TEMÁTICAS O CONTENIDOS:
Consulta: “En América, la doctrina, a la cabeza del procesalista Jorge Peyrano, ha logrado advertir la existencia
de un instrumento bautizado las medidas autosatisfactivas que hacen parte de los denominados procesos
urgentes, género que incluye las medidas cautelares, el amparo, el hábeas data, el hábeas corpus, estructura
monitoria y la tutela anticipada. Sobre este último tema, en un trabajo interesante de la Facultad de Derecho y
Ciencias Sociales de la Universidad de Belgrano, Argentina, bautizado "El Juez pretor y la medida autosatisfactiva"
del jurista FABIAN GUILLERMO SLISARANSKY, con Tutoría de la prestigiosa procesalista MABEL ALICIA DE LOS
SANTOS, sobre el concepto de la medida autosatisfactiva, señalan: "Se trata de un requerimiento "urgente"
formulado al órgano jurisdiccional por los justiciables que se agota -de ahí lo de autosatisfactiva- con su despacho
favorable: no siendo, entonces, necesaria la iniciación de una ulterior acción principal para evitar su caducidad o
decaimiento, no constituyendo una medida cautelar, por más que en la praxis muchas veces se la haya calificado,
erróneamente, como una cautelar autónoma". "Se trata de una especie del género de los "procesos urgentes".
Mabel de los Santos, las define -siguiendo a Jorge Peyrano, y el texto de las conclusiones del XIX Congreso
Nacional de Derecho Procesal- diciendo que son soluciones jurisdiccionales urgentes no cautelares, despachables
inextremis y mediando una fuerte probabilidad de que los planteas formulados sean atendibles. Las mismas
importan una "satisfacción definitiva" de los requerimientos de los postulantes, de modo que son autónomas, no
dependiendo su vigencia y mantenimiento de la interposición o ulterior de una pretensión principal. Así mismo dicho
remedio de urgencia, no cautelar, resulta útil para solucionar vías de hecho".
"La medida autosatisfactiva es una solución urgente no cautelar, despachable in extremis, que procura aportar una
respuesta jurisdiccional adecuada a una situación que reclama una pronta y expedita intervención del órgano
judicial. Posee la característica de que su vigencia y mantenimiento no depende de la interposición coetánea o
ulterior de una pretensión principal".
"Su dictado está sujeto a los siguientes requisitos: a) concurrencia de una situación de urgencia; b) su despacho
debe estar presidido por la existencia de una probabilidad y no de una simple verosimilitud, de que efectivamente
lo requerido es jurídicamente atendible; c) exigibilidad de la contracautela sujeta al prudente arbitrio judicial". "La
medida autosatisfactiva da respuestas a problemas jurídicos no menores, sobre todo si tenemos en cuenta que su
principal socorrido es "lo urgente".
(Ver páginas 11-12)
file:///C:/Users/LENOVO/Downloads/Dialnet-LasMedidasCautelaresYAutosatisfactivasEnElContexto-6713625.pdf
Fuente: Artículo de Carlos Alberto Colmenares Uribe - LAS MEDIDAS CAUTELARES Y AUTOSATISFACTIVAS EN
EL CONTEXTOCONSTITUCIONAL DE LA TUTELA EFECTIVA COLOMBO-VENEZOLANA.
• Medida anticipatoria
Esta institución, refiriéndome a las llamadas medidas anticipatorias, goza de un amplio reconocimiento a nivel
doctrinal, desde donde ha surgido un gran debate sobre la naturaleza cautelar de la misma. En efecto, hay quienes
consideran, y me adhiero a ello (como tendré oportunidad de precisar con detenimiento en el capítulo quinto), que
esta clase de medidas no pueden ser consideras como una especie dentro del género de las medidas cautelares
innominadas.
Para efectos del presente escrito, podemos definir las medidas anticipatorias como aquellas por medio de la cuales
se pretende obtener un auténtico juicio de mérito por medio de la adjudicación del derecho objeto de litigio: quien
solicita la medida anticipatoria intenta obtener anticipadamente el resultado de la sentencia judicial por medio de
una resolución provisoria e interina sobre el fondo asunto. Dicho en otros términos, a través de estas medidas se
busca obtener el otorgamiento de forma anticipada, total o parcialmente, del objeto mediato de la pretensión
contenida en la demanda. Es oportuno aclarar que el origen de las medidas cautelares innominadas y las medidas
anticipatorias es común y, por lo tanto, lo que se diga respecto de las primeras puede servir como referencia para
el estudio de las segundas. Y ello básicamente porque Calamandrei, como el mayor exponente de esta teoría,
desarrollo equivocadamente la institución de las medidas anticipatorias bajo la sombra de las llamadas medidas
cautelares innominadas, pues él creía que aquellas – las anticipatorias – formaban parte del amplio portafolio de
las posibles medidas cautelares innominadas, sin advertir que se estaba solucionando por vía de tutela algo que
en condiciones de igualdad de trato jurídico debería ser resuelto en la sentencia, en cuanto el solicitante de una
medida anticipatoria busca a través de este medio conseguir aquello que ha debido ser objeto de una decisión de
fondo. Así las cosas, como lo advierte Cardona et al (2011): El valor epistemológico de las medidas anticipatorias
deviene de lo ya expuesto acerca de las medidas cautelares innominadas. En este sentido vale entender a las
mismas bajo el concepto de tutela cautelar, sin que se asuma que ambas figuras son iguales (p. 211).
(Ver páginas 30 y 31)
https://bdigital.uexternado.edu.co/server/api/core/bitstreams/2f382684-7e64-407f-ae34-
76ba83ddc288/content
FUENTE: TESIS MAESTRÍA DE OSCAR ANDRÉS ZABALA TÌMOTE - ANÁLISIS CRÍTICO DE LAS MEDIDAS INNOMINADAS-
ANTICIPATORIAS EN EL CÓDIGO GENERAL DEL PROCESO.
CONSEJO DE ESTADO – Sentencia 00291 de 2018: CONSEJO DE ESTADO – Sentencia 00291 de 2018:
apariencia de buen derecho, se configura cuando el Juez perjuicio de la mora, exige la comprobación de un daño
encuentra, luego de una apreciación provisional con base ante el transcurso del tiempo y la no satisfacción de
en un conocimiento sumario y juicios de verosimilitud o un derecho
probabilidad, la posible existencia de un derecho.
CORTE CONSTITUCIONAL - Sentencia C-379/04 CORTE CONSTITUCIONAL - Sentencia C-379/04
Por ejemplo, en algunos ordenamientos, como el español, Por ejemplo, en algunos ordenamientos, como el español,
la ley establece tres exigencias[2]: para que pueda la ley establece tres exigencias[2]: para que pueda
decretarse la medida cautelar, a saber, que (i) haya la decretarse la medida cautelar, a saber, que (i) haya la
apariencia de un buen derecho (“fumus boni iuris”), esto apariencia de un buen derecho (“fumus boni iuris”), esto
es, que el demandante aporte un principio de prueba de es, que el demandante aporte un principio de prueba de
que su pretensión se encuentra fundada, al menos en que su pretensión se encuentra fundada, al menos en
apariencia; (ii) que haya un peligro en la demora apariencia; (ii) que haya un peligro en la demora
(“periculum in mora”), esto es que exista riesgo de que el (“periculum in mora”), esto es que exista riesgo de que el
derecho pretendido pueda verse afectado por el tiempo derecho pretendido pueda verse afectado por el tiempo
transcurrido en el proceso; y, finalmente, que el transcurrido en el proceso; y, finalmente, que el
demandante preste garantías o “contracautelas”, las demandante preste garantías o “contracautelas”, las
cuáles están destinadas a cubrir los eventuales daños y cuáles están destinadas a cubrir los eventuales daños y
perjuicios ocasionados al demandado por la práctica de perjuicios ocasionados al demandado por la práctica de
las medidas cautelares, si con posterioridad a su las medidas cautelares, si con posterioridad a su
adopción, se demuestra que éstas eran infundadas”. adopción, se demuestra que éstas eran infundadas”.
(Corte Constitucional. Sentencia C-490 de mayo 4 de (Corte Constitucional. Sentencia C-490 de mayo 4 de
2000). 2000).
“... no pueden considerarse efectivos aquellos recursos que, por las condiciones generales del país o incluso por
las circunstancias particulares de un caso dado, resulten ilusorios. Ello puede ocurrir, por ejemplo, cuando su
inutilidad haya quedado demostrada por la práctica, porque el Poder Judicial carezca de la independencia
necesaria para decidir con imparcialidad o porque falten los medios para ejecutar sus decisiones; por cualquier
otra situación que configure un cuadro de denegación de justicia, como sucede cuando se incurre en retardo
injustificado en la decisión; o, por cualquier causa, no se permita al presunto lesionado el acceso al recurso
judicial.”[17]
3.4.2.4.Por lo anterior, la jurisprudencia de esta Corporación ha venido reconociendo que el derecho a la
administración de justicia no es una garantía abstracta, sino que tiene efectos y condiciones concretas en los
procesos:
(i) El derecho de acción o de promoción de la actividad jurisdiccional, el cual se concreta en la posibilidad
que tiene todo sujeto de ser parte en un proceso y de utilizar los instrumentos que allí se proporcionan para plantear
sus pretensiones al Estado, sea en defensa del orden jurídico o de sus intereses particulares. [18]
(ii) El derecho a que subsistan en el orden jurídico una gama amplia y suficiente de mecanismos judiciales –
acciones y recursos- para la efectiva resolución de los conflictos” [19].
(iii) Contar con la posibilidad de obtener la prueba necesaria a la fundamentación de las peticiones que se eleven
ante el juez”[20]
(iv) El derecho a que la promoción de la actividad jurisdiccional concluya con una decisión de fondo en torno a
las pretensiones que han sido planteadas[21]
(v) El derecho a que existan procedimientos adecuados, idóneos y efectivos para la definición de las
pretensiones y excepciones debatidas. [22]
(vi) El derecho a que los procesos se desarrollen en un término razonable sin dilaciones injustificadas y con
observancia de las garantías propias del debido proceso[23].
Hay un derecho de los ciudadanos a comprender lo que sus autoridades les dicen. Para que la gente
ENTIENDA, y frente a la comprensión está el lenguaje claro y breve, junto con unos derechos, tales como la
satisfacción de otros DD →Impugnación y derecho de defensa, por ejemplo.
DERECHO A Cómo el derecho que tenemos como ciudadanos como autoridades para que nos hablen en un lenguaje breve
COMPRENDER: y claro para el ejercicio de los derechos: derecho de información, opinión, expresión (derechos constitucionales
que dependen de la posibilidad de comprensión).
Por ejemplo: condenar a un analfabeta por un delito que no sabía que estaba previamente escrito, no lo
comprendía.
LENGUAJE CLARO.
Así como también el DERECHO AL ERROR (Francia: cometer un error y que no me sacrifiquen por ello).
DERECHO A LA Su origen fue en EEUU desde hace 10 años, debido a que en medio de una condena perpetua (7 cadenas
ESPERANZA: perpetuas), y por los sociólogos invocaron ese derecho a la esperanza, esperar un mundo mejor, una sociedad
más amable y comprensiva, una paz más duradera.
JUDICIAL: creencias, concepciones ideológicas, filosóficas, éticas, jurídicas y demás, pese a cumplirse el
juramento realizado en su nombramiento para el cumplimiento de la ley.
*No todas las funciones que realiza un juez, son funciones judiciales o específicamente judicial, como las
funciones notariales →Actividades típicamente judiciales (sirven a la iure dictio – definir entre dos partes en
un conflicto, resolver el litigio, decir el derecho =FUNCIÓN JURISDICCIONAL).
La casación solo existe para los PROCESOS DECLARATIVOS (es decir, donde el juez ha interpretado el
derecho para resolver un litigio), por eso no se puede llevar el EJECUTIVO a casación (y en este ya se
OBJECIÓN DE contempla el derecho mismo, a excepción de la interposición de las excepciones que se podría tornar
CONCIENCIA declarativo).
JUDICIAL:
Una cosa es resolver esa función jurisdiccional y otra es realizar otra función ajena a la impuesta, como la
notarial (en el caso de negarse a presenciar el matrimonio de una pareja homosexual).
Luego de la aceptación de la objeción de conciencia médica.
=La tendencia es que NO EXISTE EL DERECHO DEL JUEZ A OBJETAR SU CONCIENCIA. No obstante, si
un ciudadano no quiere que dicho juez adelante su caso por sus creencias y percepciones, ¿podría exigir que
se separe del proceso como derecho? → La mirada de la objeción de conciencia no debe ser desde el
privilegio del juez sino desde el ciudadano.
*Debate sobre las distintas concepciones entre la parte y el juez.
Es un movimiento en el cual, si el padre no está de acuerdo con el nacimiento de un niño, que se desligue de
esa patria potestad o apoyo financiero.
Las filósofas feministas y europeas son las que lo están comunicando masivamente, en aras de ese aborto
financiero a favor de los hombres. →Derecho del hombre al aborto masculino.
ABORTO FINANCIERO
o aborto de papel - Además, cuando el hombre quisiera que el niño nazca, o de lo contrario, que exprese su consentimiento o
masculino: disentimiento para el nacimiento. = ES EL CONSENTIMIENTO COMO GERMEN DE LA OBLIGACIÓN
ENTRE LOS DOS.
Consentimiento tácito: cuando no se aclara si antes de tener la relación sexual se exprese el deseo o no.
Vs ¿DERECHOS SUPERIORES DEL MENOR?
Una pareja o una persona sola quieren tener un hijo, pero en otro cuerpo, como un “arrendamiento de vientre”,
y la tercera persona }8que podría llegar a tener una vinculación emocional, pese a poner únicamente su óvulo)
→Al nacer el niño se tiene que registrar con el certificado de nacido vivo, y a la hora de inscribirlo en el registro.
Puede suceder que se impugne la maternidad, y el juez dictará sentencia con base en el dictamen de ADN.
La primera consecuencia de que se impugne la maternidad, es que el niño se vuelve apátrida y no tendría
protección, por ende, se correría el riesgo de que haya tráfico de órganos o trata de personas.
Necesario tener en cuenta el flujo económico, pese a los criterios morales europeos.
GESTACIÓN Detrás de la subrogación subrogada hay unos riesgos de DDHH muy profundos.
SUBROGADA:
En los registros, la humanidad ha tenido un registro BINARIO (padre y madre): ¿registros no binarios o de
tres? Madre aportante, padre aportante y madre gestante.
Estas cláusulas, se entienden como aquellas cláusulas que afectan la buena fe contractual y
generan un desequilibrio dentro de la relación de consumo, pese a no estar legalmente
reguladas tienden a ser una cláusula abusiva.
¿Qué hace que tiendan a ser sorpresivas? →Cuando la cláusula con su mismo contenido
podría generan improvistos para el consumidor, y si llegaré a superar la realidad, sería asumido
todo por el consumidor.
OBJETIVOS:
La persona en ejercicio del derecho de acción acude al aparato jurisdiccional para que se le
conceda su derecho pretendido, requiriendo instrumentos útiles para que la decisión judicial
sea efectiva. Las MC está encaminada a materializar las determinaciones que al ser adoptadas
en la STC reconozcan los pedimentos del demandante, las cuales pueden recaer sobre bienes
y personas (depósito de menores en manos de uno de sus padres o familiar), o estar orientadas
a que se suspenda un acto impugnado, el cese del acto constitutivo de competencia desleal…
Las MC tiene por objeto garantizar la PROTECCIÓN DE LA IGUALDAD PROCESAL, para
que impidan que se causen más males de los ya provocados por el demandado que con su
actitud ha llevado a que se le demande. Además, el régimen cautelar en el CGP cumple con
mandatos supralegales como: igualdad procesal; primacía del derecho sustancial y la
efectividad de la administración de justicia. Por cuanto sin cautelas no es posible
materializar la sentencia que tutele el derecho reclamado por el accionante.
El CGP incorpora para los asuntos declarativos las MC INNOMINADAS como un instrumento
útil que hace posible el cumplimiento de las condenas que se impongan al decidir el litigio, que,
al acudir a ellas, el juez podrá decretar las que resulten compatibles con lo pretendido →Ese
PODER CAUTELAR garantiza la igualdad de las partes (numeral 2 art. 42 CGP).
CARACTERÍSTICAS:
Para adecuar las MC dentro de la actividad procesal, se resaltan sus rasgos característicos
que son:
c. Por la clase de medida: si el legislador autoriza la MC, debe precisarse cuál medida
procede, si es embargo, secuestro o inscripción de la demanda, o la combinación de
alguna de las anteriores. Siempre que esté tasada por la ley.
d. Por la exigencia de caución: la ley precisa cuándo debe prestarse caución para
aceptarse la MC.
No debe otorgarse como en los procesos de divorcio, alimentos, ejecutivos con o sin
garantía real (a menos que el ejecutado o tercero lo exija por excepciones de mérito
o promovido incidente de levantamiento de medidas respectivamente); tampoco se
presta caución en los procesos en que la cautela procede por ministerio de la ley
como en los de pertenencia, deslinde y amojonamiento, servidumbres,
expropiaciones y divisorios (art. 592 CGP).
Exigida la caución debe precisarse (i) qué tipo de caución se requiere (dinero,
garantía bancaria o póliza de seguros) y (ii) en qué monto ha de prestarse (el juez
siguiendo criterios legales señalará la cuantía, o si la ley omite pautas para
determinar el monto, se atiene a criterios de razonabilidad y proporcionalidad,
acudiendo al fumus bonis iuris, haciendo un estudio preliminar de la demanda para
concluir si la pretensión invocada es seria, pues en apariencia la medida de cautela
puede generar un perjuicio o al contrario, se minimiza su riesgo.
Es decir, este literal dice que además de la INSCRIPCIÓN DE LA DEMANDA en los procesos
declarativos, pueden proceder otras medidas que la doctrina llamó INNOMINADAS.
(…)
c) Cualquiera otra medida que el juez encuentre razonable para la protección del derecho objeto del
litigio, impedir su infracción o evitar las consecuencias derivadas de la misma, prevenir daños, hacer
cesar los que se hubieren causado o asegurar la efectividad de la pretensión.
Para decretar la medida cautelar el juez apreciará la legitimación o interés para actuar de las partes y la
existencia de la amenaza o la vulneración del derecho.
Así mismo, el juez tendrá en cuenta la apariencia de buen derecho, como también la necesidad,
efectividad y proporcionalidad de la medida y, si lo estimare procedente, podrá decretar una menos
gravosa o diferente de la solicitada. El juez establecerá su alcance, determinará su duración y podrá
disponer de oficio o a petición de parte la modificación, sustitución o cese de la medida cautelar adoptada.
Cuando se trate de medidas cautelares relacionadas con pretensiones pecuniarias, el demandado podrá
impedir su práctica o solicitar su levantamiento o modificación mediante la prestación de una caución
para garantizar el cumplimiento de la eventual sentencia favorable al demandante o la indemnización de
los perjuicios por la imposibilidad de cumplirla. No podrá prestarse caución cuando las medidas
cautelares no estén relacionadas con pretensiones económicas o procuren anticipar materialmente el
fallo… (…)”
Son aquellas que NO TIENEN NOMBRE, la norma dice CUALQUIER OTRA MEDIDA, según
la doctrina, entonces, según ese literal, solo proceden aquellas MC que no tienen nombre, es
decir, NO PROCEDE EL EMBARGO – SECUESTRO -SUSPENSIÓN CAPACIDAD
DISPOSITIVA (que tienen nombre o estén nominadas). Por eso las denominó INNOMINADAS.
Pero cometió un error la doctrina, porque cuando se dice innominado, se dice que es lo que no
tiene nombre. Entonces, de ahí concluyeron que según el literal C del art. 590, solo proceden
aquellas MC que no tienen nombre, es decir, que no procede el embargo, secuestro, suspensión
de la capacidad dispositiva, y otras medidas que tengan nombre porque son nominadas. ¿Eso
qué significó? Que incluso la jurisprudencia terminó diciendo que esas medidas son
INNOMINADAS, por lo que NO PROCEDEN las que tienen nombre.
Y la jurisprudencia señaló y concluyó que, al ser innominadas, no proceden las que tienen
nombre. = CONCLUSIÓN EQUIVOCADA según el doctor.
Al leer ese literal en su inciso primero, en ningún momento señala que está prohibido decretarse
medidas nominadas, así que, al leerse completamente el 590 sobre las MEDIDAS
CAUTELARES EN PROCESOS DECLARATIVOS. ¿Señala que está prohibido el embargo,
secuestro y demás nominadas? NO.→El literal C DICE “CUALQUIER OTRA MEDIDA QUE SEA
RAZONABLE”. Pues señala en su literal a las medidas para las ACCIONES REALES, procede
la inscripción de la demanda; en el literal b para las ACCIONES PERSONALES, procede la
inscripción de la demanda en tales casos; y en su literal c se refiere a las MC innominadas o
CUALQUIER OTRA MEDIDA QUE SEA RAZONABLE (no dice que cualquier medida que no
sea embargo… DICE: cualquier otra medida que no sea INSCRIPCIÓN DE LA DEMANDA). Sin
embargo, nuestra jurisprudencia y doctrina dice: “CUALQUIERA NO” sino cualquier otra que no
tenga nombre. Por lo que, se inventó que cualquier otra medida que no tenga nombre en el
código, siendo un invento, surgido por haberle puesto nombre al literal c del 590, como
MEDIDAS CAUTELARES INNOMINADAS (las que no tienen nombre), entonces no procedería
el embargo, secuestro y demás.
Por ejemplo: proceso responsabilidad civil extracontractual por accidente de tránsito →Se
inscribe demanda sobre el vehículo, apto, casa y demás del responsable, porque conforman la
prenda general de los acreedores, es decir, el deudor está obligado de pagar una deuda con
cualquier de sus bienes.
Literal C –“CUALQUIER OTRA MEDIDA” en esos dos literales previos (a y b), que sean
RAZONABLES y PROPORCIONAL, dicen que, al tener derecho de tener otra medida, debe
ser RAZONABLE (si ya logró mediante la inscripción de la demanda obtener una satisfacción
hipotética, pues no es razonable aplicar otra medida, porque ya tiene la satisfacción de su
derecho. Pero si con esa medida no se obtuvo una satisfacción hipotética razonable, tiene
derecho a otra medida que sea razonable para eso). → Ej. Pretendo obtener 70 millones de
pesos, y si el demandado tiene una propiedad de 10millones de pesos, no bastaría para los 70
millones. Pero, si llegare a tener la posesión de un predio, se podría EMBARGAR LA
POSESIÓN sobre dicho inmueble, no obstante, la doctrina dice que al ser embargo es una
medida nominada y no procedería. Aun cuando se tiene es una TUTELA JUDICIAL EFECTIVA,
siendo la única manera para proteger un derecho. →Por eso se recomendaría: solicitar que se
aprehenda los derechos de posesión que se tiene sobre dicho lote. Pero nunca decir que se
trata de embargo, se dejaría una medida SIN NOMBRE, y así podría proceder.
Crítica: el derecho de las personas no podría depender de si la medida tiene nombre o no.
¿Por qué razón? POR EL FUMUS BONUS IURIS (apariencia de buen derecho). Entonces la
ley dice, cuando la apariencia de buen derecho es menor, procede la inscripción de la demanda,
pero cuando la apariencia de buen derecho sea fuerte (hay una sentencia), se puede pasar de
la inscripción de la demanda al embargo. Lo cual, no significa que le quedaría prohibido el
embargo, si no que en esos casos se puede pasar de la inscripción de la demanda al embargo,
pero insiste en que no significa que no se pueda hacer el embargo bajo el literal c – cualquier
otra medida; es que la inscripción de la demanda no es suficiente, no cobijó todo lo que yo
necesito, el derecho constitucional de tutela judicial efectiva que entre dicho porque no fue
suficiente. → Por razonabilidad y proporcionalidad se aplicaría el literal b con la satisfacción de
ese derecho, porque en caso de no ser suficiente, y no satisfacer dicho derecho, se pasaría al
literal c con cualquier otra medida que le permita la satisfacción a la tutela judicial efectiva.
¿Cuál es la función de la medida cautelar? Garantizar que cuando salga la sentencia que
sea efectiva la sentencia. Si con esta medida no me alcanzaría para la efectividad, tengo
derecho de otra medida para que sea efectivo. Pero si se satisface la efectividad y el derecho,
no se tendría derecho a otra medida.
El artículo 590 del CGP reglamenta las MC en los procesos DECLARATIVOS, incorporando
novedosamente las llamadas “medidas innominadas”. Luego, el autor explica las cautelas en los
procesos declarativos de naturaleza civil, en los procesos de familia y ejecutivos, con leves
comentarios en los procesos arbitrales.
Al tratarse de derechos inciertos y discutibles, el legislador impuso para las MC un régimen de acción
más restrictivo que en los ejecutivos, permitiéndose con el CGP solicitarse desde la presentación de
la demanda, siempre que se trate de inscribir la demanda sobre bienes de propiedad del demandado
e incluso la posibilidad de una cautela innominada, con un adecuado régimen de caución.
El parágrafo primero del artículo 590 del CGP permite pedir la MC con la presentación de la demanda,
la cual no podrá rechazarse ni inadmitirse por no haberse agotado el requisito de procedibilidad de
intentar la conciliación.
En concordancia con la Ley 640 de 2001 derogada por el nuevo Estatuto de Conciliación – Ley 2220
de 2022.
(B) Naturaleza de la pretensión y medida cautelar:
Establecido en el precitado 590, se tiene que uno de los criterios para concluir sobre la viabilidad de
la cautela, se pueden observar de acuerdo con la naturaleza de la pretensión formulada en la
demanda, teniendo en cuenta las siguientes posibilidades:
(i) Pretensión dirigida a derechos reales principales sobre bienes sujetos a registro
(literal a num. 1 art. 590):
Cuando el derecho que se pretende es el de dominio 1 u otro derecho real principal 2 como el de
usufructo, procede la inscripción de la demanda, siempre que el bien materia de disputa se encuentre
sometido a registro, como acontece con inmuebles, vehículos automotores, naves o aeronaves.
(ii) Pretensión dirigida a derechos reales principales sobre bienes muebles no sujetos
a registro (literal a ibidem):
Cuando la pretensión sea la misma del caso anterior, pero el bien materia de litigio no está sometido
a registro, la medida que procede es el SECUESTRO DEL BIEN, para evitar que sea escondido u
ocultado por el demandado y para garantizar su conservación. Y con previa caución y a solicitud de
parte, sin contracautela del demandado 3.
Si la pretensión es la misma de las variables anteriores, pero no interesa si el bien litigioso es sometido
a registro, es pertinente sin lugar a prestar caución, el SECUESTRO DEL BIEN, pero la oportunidad
para solicitarla no es desde la demanda, pues se requiere sentencia de primera instancia que
reconozca la pretensión y que se surta la segunda instancia por haberse apelado. Aunque la
disposición no alude a que la sentencia debe ser apelada, ello es así, pues de no haber sido
impugnada, se procederá a entregar el bien objeto de la pretensión, de acuerdo con los lineamientos
del artículo 308 del CGP.
1. Si el bien objeto del proceso está sometido a registro, en la primera instancia no procede su
secuestro sino la inscripción de la demanda, previa caución.
2. Cuando se pretenda un derecho real principal sobre un bien que no está sujeto a registro,
desde la presentación de la demanda procede el SECUESTRO del bien, siempre que se preste
caución. Es decir, si se profiere sentencia favorable, el secuestro se pudo haber practicado en
la primera instancia, pero, si por alguna razón no fue solicitado antes de la sentencia, y esta
se apeló, puede solicitarse en secuestro de conformidad con el inciso 2 del literal a, numeral 1
del 590.
Siendo la reforma más importante en materia de MC, atribuyéndole al juez más poderes con el fin de
decretar como MC la que resulte más ajustada y razonable respecto al derecho que se reclama, para
que este no resulte ilusorio, constituyéndose en una CAUTELA INNOMINADA o ATÍPICA, que en todo
caso requiere petición del demandante para adoptarla.
1. Desde la presentación de la demanda, a petición del demandante, el juez podrá decretar las siguientes medidas
cautelares:
a) La inscripción de la demanda sobre bienes sujetos a registro y el secuestro de los demás cuando la demanda
verse sobre dominio u otro derecho real principal, directamente o como consecuencia de una pretensión distinta o
en subsidio de otra, o sobre una universalidad de bienes.
Si la sentencia de primera instancia es favorable al demandante, a petición de este el juez ordenará el secuestro
de los bienes objeto del proceso.
b) La inscripción de la demanda sobre bienes sujetos a registro que sean de propiedad del demandado, cuando en
el proceso se persiga el pago de perjuicios provenientes de responsabilidad civil contractual o extracontractual.
Si la sentencia de primera instancia es favorable al demandante, a petición de este el juez ordenará el embargo y
secuestro de los bienes afectados con la inscripción de la demanda, y de los que se denuncien como de propiedad
del demandado, en cantidad suficiente para el cumplimiento de aquella.
El demandado podrá impedir la práctica de las medidas cautelares a que se refiere este literal o solicitar que se
levanten, si presta caución por el valor de las pretensiones para garantizar el cumplimiento de la eventual sentencia
favorable al demandante o la indemnización de los perjuicios por la imposibilidad de cumplirla. También podrá
solicitar que se sustituyan por otras cautelas que ofrezcan suficiente seguridad.
c) Cualquiera otra medida que el juez encuentre razonable para la protección del derecho objeto del litigio, impedir
su infracción o evitar las consecuencias derivadas de la misma, prevenir daños, hacer cesar los que se hubieren
causado o asegurar la efectividad de la pretensión.
Para decretar la medida cautelar el juez apreciará la legitimación o interés para actuar de las partes y la existencia
de la amenaza o la vulneración del derecho.
Así mismo, el juez tendrá en cuenta la apariencia de buen derecho, como también la necesidad, efectividad y
proporcionalidad de la medida y, si lo estimare procedente, podrá decretar una menos gravosa o diferente de la
solicitada. El juez establecerá su alcance, determinará su duración y podrá disponer de oficio o a petición de parte
la modificación, sustitución o cese de la medida cautelar adoptada.
Cuando se trate de medidas cautelares relacionadas con pretensiones pecuniarias, el demandado podrá impedir
su práctica o solicitar su levantamiento o modificación mediante la prestación de una caución para garantizar el
cumplimiento de la eventual sentencia favorable al demandante o la indemnización de los perjuicios por la
imposibilidad de cumplirla. No podrá prestarse caución cuando las medidas cautelares no estén relacionadas con
pretensiones económicas o procuren anticipar materialmente el fallo.
2. Para que sea decretada cualquiera de las anteriores medidas cautelares, el demandante deberá prestar caución
equivalente al veinte por ciento (20%) del valor de las pretensiones estimadas en la demanda, para responder por
las costas y perjuicios derivados de su práctica. Sin embargo, el juez, de oficio o a petición de parte, podrá aumentar
o disminuir el monto de la caución cuando lo considere razonable, o fijar uno superior al momento de decretar la
medida. No será necesario prestar caución para la práctica de embargos y secuestros después de la sentencia
favorable de primera instancia.
PARÁGRAFO PRIMERO. En todo proceso y ante cualquier jurisdicción, cuando se solicite la práctica de medidas
cautelares se podrá acudir directamente al juez, sin necesidad de agotar la conciliación prejudicial como requisito
de procedibilidad.
PARÁGRAFO SEGUNDO. Las medidas cautelares previstas en los literales b) y c) del numeral 1 de este artículo
se levantarán si el demandante no promueve ejecución dentro del término a que se refiere el artículo 306.”
La Sala deniega el amparo considerando que fue acertado el rechazo de la demanda, además
por no constituir el defecto específico de procedibilidad con la fuerza suficiente para
quebrantarla.
Además, “en los procesos declarativos caben ambas clases de cautela, pero advirtiendo que dentro de
las nominadas solo tiene lugar la de la inscripción de la demanda, por mandato expreso del (…) artículo
590 de la ley adjetiva, no siendo viable por ende decretar el embargo y secuestro solicitado, pues si bien
es cierto el artículo 593 ibidem hace alusión al embargo, como lo señala el recurrente, no menos cierto
es que en su primer inciso se lee claramente, -para efectuar embargos se procederá así-“, lo que
significa que dicho precepto “lo que se dan son los parámetros para efectuar tal medida cautelar
conforme al bien que se trate en los procesos señalados taxativamente por las normas correspondientes,
el cual por ende no guarda relación alguna con el artículo 590 ”. Y en relación directa con las medidas
innominadas, para su decreto “el juez debe hacer uso de sus poderes de instrucción u ordenación ” y
que si bien cuenta con un -amplio margen de discrecionalidad- para disponer de ellas, la
medida a adoptar “deberá ser razonable (…) y de acuerdo a cada caso en particular”, atendiendo “los
lineamientos señalados en los incisos 2 y 3 del literal c, esto es, establecer -la legitimación o interés para
actuar de las partes, la existencia de la amenaza o la vulneración del derecho, la apariencia de buen
derecho, la necesidad, efectividad y proporcionalidad de la medida específica ”.
Disintieron lo allí resuelto, debido a que el criterio del Tribunal fue arbitrario, como quiera que
una INTERPRETACIÓN SISTEMÁTICA y PRINCIPIALÍSTICA de las disposiciones que regulan
las MEDIDAS CAUTELARES EN LOS PROCESOS DECLARATIVOS conllevaría a considerar
que las limitantes de la decisión con la negativa de incluir como una de aquellas la -entrega
inmediata de la obra en el estado en que se encuentre - no tienen cabida, por lo siguiente:
1. La tesis que gobernó la solución del caso sostuvo que era razonable la determinación
atacada en la medida en que se realizó un -adecuado análisis de las MC nominadas e
innominadas-, por considerarlas improcedentes y concluir que no podía obviarse el
requisito de procedibilidad de la conciliación prejudicial (del art. 38 Ley 640 de 2001 mod.
Canon 621 CGP). Y la Corte prohijó el entendimiento sobre las MC INNOMINADAS por
la autoridad criticada, aduciendo que la -entrega inmediata de la obra- no formaba parte
de ellas, en razón a que “no se estaría garantizando el cumplimiento de la sentencia sino
anticipándose a la prosperidad de las pretensiones, sin que la contraparte hubiera tenido la
oportunidad de defender su derecho”, respaldando también el rechazo de la demanda
cuando la petición cautelar no fuera aprobada.
2. Parte de las nuevas realidades en el proceso civil con el CGP y la Constitución Política
de 1991, supeditando las reglas procedimentales a la norma superior, tal como fue
decantado en el informe de ponencia para primer debate del proyecto de ley No. 196 de
2011 Cámara, basándose en que los objetivos de la nueva disposición eran:
2.1 Para la DOCTRINA las MC son instrumentos mediante los cuales, de forma accesoria,
transitoria o provisional, e inclusive anticipada, se procura garantizar el cumplimiento de la
sentencia, cuando están acreditando la apariencia de buen derecho en el actor, así como el
peligro que representa la tardanza del juicio para el derecho perseguido con la pretensión ( Fumus
Boni Iuris – Preiculum In Mora).
2.2. Luego continúa con la hermenéutica del artículo 590 numeral primero, literal c del
CGP que:
2.3 Concluye su premisa diciendo que:
El DECRETO le compete al juez, quien está llamado, según el caso, a constatar los
presupuestos de las precautorias nominadas o innominadas, así como determinar y
verificar la prestación de la CAUCIÓN, para luego adoptar las directrices a que haya lugar,
a fin de otorgar o no la cautela pedida, o, incluso, cualquier otra que considere
RAZONABLE y PROPORCIONAL.
La doctrina suele clasificarlas bajo diferentes criterios, atendiendo al tratamiento legal que
reciben, el efecto inmediato que producen, o al objeto sobre el cual recaen.
A. SEGÚN EL B. SEGÚN EL C. SEGÚN SU OBJETO MATERIAL:
TRATAMIENTO EFECTO
LEGAL QUE INMEDIATO
RECIBEN: QUE
PRODUCEN:
“A partir del trato que “Por el efecto Por último, según el objeto sobre el cual recaen las
reciben en la inmediato que MC se les clasifica en REALES y PERSONALES5.
legislación, las medidas producen se Reales son las que se practican sobre bienes y
cautelares se clasifican distinguen las personales las que se adoptan sobre personas.
en nominadas o típicas, medidas Ejemplo emblemático de medidas reales es el
e innominadas. conservativas y las embargo de bienes; y de las personales, la privación
innovativas 4. Las o la restricción de la libertad física.
Las primeras son las primeras tienen la
que se hallan finalidad de Es obvio que las medidas reales son menos ofensivas
expresamente mantener hasta la que las personales, pues aquellas versan sobre
mencionadas y más o aplicación de la derechos patrimoniales, en tanto que estas recaen
menos definidas en la sentencia la sobre la persona y los derechos que le son
legislación, de suerte situación existe en inmanentes; las primeras solo limitan la disposición o
que para su adopción el momento de el disfrute de los derechos que se tienen sobre
no hay que hacer otra adoptarlas. En bienes, en cambio las últimas restringen el actuar del
cosa que aplicar la cambio, las individuo.
regulación establecida. innovativas tienen Siendo así, parece lógico que para examinar la
la virtud de producir legitimidad de las medidas personales sea necesario
Las innominadas son una modificación un juicio de RAZONABILIDAD y
las que carecen de provisoria de la PROPORCIONALIDAD más severo que respecto de
señalamiento y situación mientras las medidas reales. Así, para autorizar la privación de
denominación legal y, se resuelve sobre la la libertad de una persona quizás el legislador deba
por lo mismo, no se pretensión.” ser más exigente que para permitir el embargo o el
encuentran secuestro de bienes, dado que con la primera se
específicamente compromete el ejercicio de un derecho fundamental,
reguladas en la en cambio con el segundo se limita la disposición de
legislación procesal.” derechos sobre el bien afectado.
4
A las MC innovativas también se les denomina anticipatorias o satisfactivas, en cuanto su práctica implica una especia de
satisfacción anticipada de la pretensión.
5 El artículo 2 de la Convención Interamericana sobre Cumplimiento de Medidas Cautelares dispone: “Las autoridades
jurisdiccionales de los Estados Partes en esta Convención darán cumplimiento a las medidas cautelares que, decretadas por
jueces o tribunales de otro Estado Parte, competentes en la esfera internacional, tengan por objeto:
a. El cumplimiento de medidas necesarias para garantizar la seguridad de las personas, tales como custodia de hijos menores
o alimentos provisionales;
b. El cumplimiento de medidas necesarias para garantizar la seguridad de los bienes, tales como embargos y secuestros
preventivos de bienes inmuebles y muebles, inscripción de demanda y administración e intervención de empresas.”
fenómenos, como por ejemplo la suspensión
provisional de actos jurídicos, la prohibición de
realizarlos o la orden de ejecutar alguna actividad.
Dado que tales cautelas no pueden calificarse como
personales in reales, podrían catalogarse como MC
fenomenológicas.”
SEÑAL DE BUEN DERECHO →¿qué significa eso? Que para decretar una medida cautelar es
necesario que haya una señal-humo de buen derecho de demandante.
Pero ¿esa señal indica probabilidad o posibilidad? Según algunos estudiosos, pero otros dicen
que si se tratare de probabilidad se tendría que hablar de porcentajes, igualmente con la
posibilidad, lo que resultare que con la sola demanda es imposible establecer porcentajes, lo
que se le pide al juez que analice como humo de buen derecho es que hay señal de que el
demandante tiene razón, no es que si está la prueba… no, ¿hay señal de acuerdo con la
demanda?, ¿hay humo de que pueda tener la razón el demandante?… El juez entraría a
analizar. Ej. Si se prueba que hubo un accidente de tránsito; que el dueño estaba manejando el
vehículo… Y en caso de que haya alguna posibilidad de razón del demandante, podría
decretarse.
Resulta que durante la historia y evolución del derecho de medidas cautelares ha habido
alteraciones, cambiándose las ideologías: hace 50 años las medidas cautelares eran taxativas,
es decir, el juez no tenía derecho a decretar ninguna medida cautelar que no estuviera
taxativamente señalada en la ley, entonces el juez en el mundo entero no podría decretar una
MC si no estaba expresamente señalada en la ley para el caso en concreto ➔ SISTEMA DE
TAXATIVIDAD DE LAS MC.
Resulta que eran las épocas en que se consideraba que el juez, teniendo en cuenta la teoría
del derecho con la de Montesquieu o franceses, para la época de pre-revolución y post
revolución francesa, la teoría era que los jueces no son más que la boca de la ley. →Concepción
jurídica del mundo entero durante 200 años, donde el juez no tenía por qué razonar, al juez no
se le está dando facultades de raciocinio, ni facultades de cocreador del derecho, el juez no
está para crear el derecho (para eso está el parlamento), tiene que obedecerlo sin musitarlo,
siendo la boca de la ley. →Para esa época la condición de juez no se adquiría por el
conocimiento jurídico, si no por razones políticas; el cargo del juez era mobiliario que no se
entregaba por ello si no por tener herencia noble, sangre azul (familia importante). Así que se
le permitía ser juez, pero no docto.
Entonces la ley tenía que cumplirla exactamente como estaba en el código, sin razonar y ni
pensar, ni crear derecho.
Así, el sistema de taxatividad empezó a cambiar con jueces cocreadores del derecho. En
Colombia nuestro CC (copia de 1804 de Napoleón) tiene un artículo sobre la acción
reivindicatoria →El juez en la acción reivindicatoria podrá decretar la MC que estime razonable
para proteger el derecho del demandante.
ART. 959 CC: “ARTICULO 959. <MEDIDAS PREVENTIVAS DENTRO DEL PROCESO>. Si se
demanda el dominio u otro derecho real constituido sobre un inmueble, el poseedor seguirá gozando
de él hasta la sentencia definitiva, pasada en autoridad de cosa juzgada.
Pero el actor tendrá derecho de provocar las providencias necesarias para evitar todo deterioro de la
cosa y de los muebles y semovientes anexos a ella y comprendidos en la reivindicación, si hubiere
justo motivo de temerlo, o las facultades del demandado no ofrecieren suficiente garantía.”
En la acción reivindicatoria, iniciada la acción, el poseedor seguirá teniendo la posesión del
bien hasta que culmine el proceso y cobre ejecutoria, no obstante, el demandante tendrá el
derecho de provocar ante el juez las medidas que sean necesarias para proteger su derecho
que no solo está constituido por el predio como tal, si no por los otros bienes que están
adosados al predio, que pertenecen al predio o hacen parte de él, cualquiera otra medida…
=MC DISTINTAS A LAS TAXATIVAS.
Si en el bien que se está reivindicando hay una piscina y el demandante cree que puede
haber lesión a la piscina, puede provocar cualquier MC con respecto a la misma.
En una época las MC eran TAXATIVAS (las que la ley decía) pero lentamente la evolución ha
ido mostrando la necesidad de darle facultades al juez para tomar decisiones en aquellos casos
en que el legislador no puede anticipar una solución. →El juez debe resolver los problemas que
el legislador no pueden.
Se entra al sistema donde las medidas cautelares taxativas siguen existiendo, pero que s ele
abre la puerta a la razonabilidad del juez para que tome decisiones de MC en algunos casos,
no siempre.
Al final del año 2012, dentro del proceso de IMPOSICIÓN DE SERVIDUMBRE DE TRÁNSITO
(porque un predio estaba enclavado – no tenía salida) se solicitó como PRETENSIÓN
imponerse como servidumbre de tránsito al vecino para salir a la vía pública, y con base en ella
solicitó 2 MC: (i) inscripción de la demanda (art. 592 CGP de manera oficiosa) sobre el bien
objeto de la pretensión (acción real – servidumbre); y (ii) pero además, aplicar una MEDIDA
ANTICIPATORIA (anticípeme desde ya los efectos de la sentencia favorable a mí. Todavía no
hay sentencia y menos favorable, pero la eventual STC favorable aplíquela desde hoy, es decir,
permítame desde ya el paso provisional por el predio del vecino). El juez de la época negó
por improcedente, invocando el sistema de taxatividad. Pero en segunda instancia, se adujo
que en esa época del sistema de taxatividad también se tenía en cuenta la presunción de
inocencia en el ámbito civil (mientras no se haya dictado STC de responsabilidad civil) para que
el demandado tuviera que ser protegido junto con su patrimonio, pero en el siglo XX, también
se tenía en cuenta esa presunción de proteger al demandado pero no a costa de la
desprotección del demandante, entonces sí hay presunción de inocencia, se protege el
patrimonio del demandado, pero también se protege al demandante, ¿cómo lo protegemos?
Permitiendo MC pero para proteger al demandado, exigiendo una CAUCIÓN. De manera que,
si el demandante se extralimita en su MC o al final no tiene razón, o cualquier cosa, con esa
CAUCIÓN se indemnizan los perjuicios causados al demandante o demandado, dependiendo.
=En el siglo XX se protege la presunción de inocencia del demandado, pero se protege el
derecho a la tutela judicial efectiva del demandante.
¿Cómo protegemos a los dos? Al demandado con una cautela pedida al demandante; y al
demandante con la MC aplicable al demandado.
Así que, el juez de segunda instancia aclaró que nuestro sistema también es taxativo, pero
permite las MEDIDAS ABIERTAS (posibilidad de otras medidas cuando el legislador diga que
sí, porque hay casos en donde dice que no. Por ejemplo: en los procesos ejecutivos las MC son
TAXATIVAS). Pero en el declarativo: hay régimen de TAXATIVIDAD (obedeciendo los siglos
anteriores; y se mantiene, complementado con el RÉGIMEN DE APERTURA) en un aspecto y
de APERTURA (juez pensante y cocreador del derecho) en otro aspecto, en el caso concreto
se impuso la medida cautelar anticipatoria. Y en la STC se concedió la pretensión.
[14:23, 30/5/2025] Dra. Ana Trujillo UE Esp: estaba hablando de una anécdota sobre una
discusion sobre el matrimonio homosexual y el cambio del nombre al reconocimiento como
familia de las uniones entre personas, eso para decir que:
[14:23, 30/5/2025] Dra. Ana Trujillo UE Esp: si el problema es semántico por el termino
innominada, se cambie el nombre medida cautelar abierta, esto para que el embargo proceda.
Cosa distinta, es que esos 3 presupuestos están previamente verificados por el legislador para
el caso de las MEDIDAS TAXATIVAS, donde el juez solo debe observar la ley y no tiene que
razonar alrededor de los 3 presupuestos (por ejemplo: ejecutivos), sin discusión alguna. Pero
en las ABIERTAS, el Código dice que el juez debe racionar y decidir.
Entonces, en esos casos donde las medidas son abiertas, el juez debe hacer un análisis de los
presupuestos de procedibilidad de las MC, mientras que cuando son taxativas, no es necesario
hacer el análisis. [Por ejemplo taxatividad: art. 592 CGP →El juez siempre decretará de oficio
esas medidas allí señaladas].
ARTÍCULO 592. INSCRIPCIÓN DE LA DEMANDA EN OTROS PROCESOS. En los procesos de
pertenencia, deslinde y amojonamiento, servidumbres, expropiaciones y división de bienes comunes,
el juez ordenará de oficio la inscripción de la demanda antes de la notificación del auto admisorio al
demandado. Una vez inscrita, el oficio se remitirá por el registrador al juez, junto con un certificado
sobre la situación jurídica del bien.
A. LA APARIENCIA DE BUEN DERECHO ( fumus boni iuris): “Si la medida tiene como
principal propósito asegurar el cumplimiento de la sentencia, su utilidad depende de la
expectativa de que el litigio se resuelva en cierto sentido. Si al final del día el fallo resulta en la
dirección esperada, la MC habría sido provechosa; en caso contrario sería inútil. Por lo demás,
si se tiene en cuenta que las cautelas comprometen el ejercicio de derechos, su práctica puede
ser perniciosa si la sentencia resulta de contenido contrario al esperado.
Por consiguiente, la práctica de MC debería estar condicionada a que la STC en función de la
cual se adopten sea altamente probable, es decir, que la pretensión a la cual sirve tenga
apariencia de buen derecho. En tanto disminuya la probabilidad de que el pleito se defina en el
sentido esperado, aumenta el peligro de ocasionar daños injustos con las cautelas que se
practiquen.
La apariencia de buen derecho permite por anticipado la conveniencia de la MC a partir del
posible resultado del proceso, o sea, de la suerte probable de la pretensión. La probabilidad
puede calcularse a partir de las características de cada litigio, las cuales pueden ser calificadas
en abstracto por el legislador o en concreto por el juez.”
B. EL RIESGO POR LA DEMORA DEL TRÁMITE PROCESAL (periculum in mora): “El
tiempo que transcurre entre la iniciación del proceso y la emisión de la STC suele favorecer la
alteración de la situación de hecho preexistente de tal forma que se dificulte u obstruya la
realización empírica de lo que se disponga en el fallo. Y el peligro de que entre tanto el statu quo
sea alterado crece en proporción directa a la duración del proceso.
Dicho riesgo es el que justifica que se adopten precauciones encaminadas a evitar que la
alteración estorbe el cumplimiento de la STC. De no existir tal riesgo, quizás no sería necesario
ni útil practicar MC.
Por ello luce importante evaluar la dimensión de tal peligro a la hora de autorizar la adopción de
medidas cautelares. Si es elevado, a lo mejor sea necesario practicar medidas; de lo contrario
seguramente serán inútiles e innecesarias.”
C. Razonabilidad y proporcionalidad: “Ha sido necesario reconocer que la presencia de los
requisitos ya explicados no se muestra suficiente para asegurar la convivencia de adoptar tales
medidas, y mucho menos su legitimidad. Si se observa que entre las cautelas posibles hay unas
más agresivas que otras, que algunas exhiben mayor aptitud en función del cumplimiento de la
eventual sentencia, y que otras implican restricciones al ejercicio de derechos prioritarios, es
6
Dice: y el juez decretará las medidas cautelares que sean necesarias para el caso en concreto en cada acción
de tutela. →En estos casos la ley no le dice al juez que decrete una medida en cada caso en concreto sino la que
razonadamente estime necesaria.
preciso admitir que para calificar la legitimidad de la adopción de MC seguramente es
aconsejable hacer un juicio previo de razonabilidad y de proporcionalidad en cada hipótesis.
En esa dirección luce pertinente averiguar pro la finalidad específica de cada medida para
asegurarse de que sirva a propósitos legítimos; establecer si es apta para alcanzar el objetivo
que persigue; si es la menos ofensiva de todas las que pueden exhibir la misma idoneidad en
función de la finalidad planteada; y si los beneficios que ofrece son superiores al daño que
ocasiona. Si las respuestas al test de razonabilidad y proporcionalidad resultan afirmativas, la
adopción de la medida se muestra aconsejable, además de legítima; en caso contrario, es decir,
si alguna de las respuestas es negativa, es preciso descartar la legitimidad de la medida, y
seguramente también su convivencia.
Desde esta perspectiva el concurso de los requisitos mencionados hace aconsejable la práctica
de cautelas, y la ausencia de alguno de dichos presupuestos la hace perniciosa e inconveniente.
¿Por qué? Por el periculum in mora, y por tanto la tutela judicial efectiva como derecho
constitucional y fundamental.
Si como abogado litigante se demoran más de un día en resolverse una MC, interpondría una
tutela. →El juez de tutela le ordenaría resolver ya mismo, por su carácter constitucional.
7
Es un PRINCIPIO FUNDAMENTAL A NIVEL MUNDIAL, no es colombiano, del régimen de MC.
Hay excepciones: nuestros códigos permiten las MC oficiosas → Art. 592 inscripción
demanda; medidas de carácter personales en procesos de familia.
Los oficios y despachos para el cumplimiento de las mencionadas medidas solamente se entregarán
a la parte interesada.
MEDIDA ANTICIPATORIA:
Es la medida que anticipa la STC, es decir, se aplica la sentencia hoy sin que exista, por ejemplo,
en los alimentos (con alimentos provisionales, en un proceso de filiación extramatrimonial donde
no se ha declarado padre, pero que se decreten alimentos a favor del menor y en contra de ese
presunto padre) y en las restituciones de inmuebles arrendados (restitución anticipada: casos
de abandono, deterioro grave. Puede entenderse como medida anticipatoria); algunas medidas
provisionales en materia de tutela (hay algunas medidas que son anticipatorias, pero no todas.
Porque hay casos en los que se puede identificar que se trata de una medida cautelar y otros
en los que son la misma pretensión). = Se anticipa el efecto de la eventual sentencia
favorable.
*Trámite de la tutela: juicio de procedencia admisibilidad para luego resolver de fondo (si es
razonable o no).
COMPLEMENTACIÓN:
El sistema de las medidas cautelares tiene una serie de principios, tales como: el de la tutela
jurisdiccional efectiva, es decir, ¿qué inspira la existencia de las MC? Hoy en día, existen
porque resultan siendo el mejor medio o herramienta para la efectividad de la STC, para que
sea efectiva la tutela jurisdiccional, su protección judicial sea realmente efectiva. Si queremos
que una decisión final cumpla con su objetivo concreto, se necesita de la existencia de
cautelas que de un lado evadan el periculum in mora por el peligro de infructuosidad (es
el riesgo de que la STC no pueda cumplirse, y para evadirlo se crearon las MC de carácter
conservativo, regularmente), y por otro lado, eliminen el periculum in mora visto desde la
insatisfacción del derecho (Además de la lesión permanente de derecho durante el curso
del derecho, surgiendo así las medidas cautelares de carácter anticipatorio -aquellas según
las cuales, antes de que la STC se produzca, la estaríamos cumpliendo-, por ejemplo, el de
los alimentos provisionales, o suspensión de los actos que se disputan en actos de
asambleas).
Esa (i) tutela-protección jurisdiccional efectiva está unido con el principio de la (ii) DIGNIDAD
HUMANA, estando atado y encima de la tutela jurisdiccional, teniendo que proteger esta
última a la dignidad humana. ➔Siendo necesario acudir a estos dos elementos cuando se
requiera interpretar la aplicación de las MC.
Ejemplo: ¿se puede en un proceso declarativo decretarse el embargo sobre bienes, a pesar
de que no existe ese señalamiento especial allí (art. 590)? →Discusiones en el ámbito
gramatical o literal. → Si la MC que de verdad le va a prestar un servicio a la tutela judicial
efectiva, en cada caso en particular, a pesar de ser un declarativo y siendo una MC
NOMINADA, ella tendría perfecta aplicación y cabida si con ella se va a cumplir tal cometido
especial. Y si se están cumpliendo los requisitos de razonabilidad, proporcionalidad, fumus
bonus iuris, periculum in mora y contracautela (caución que es necesaria porque no se sabe
si el demandante gane el proceso, así que se presta para indemnizar al demandado por sus
perjuicios ocasionados, si hubiere STC adversa al demandante).
Además, se ha discutido sobre el requisito de procedibilidad del parágrafo 1 del 590 con la
conciliación extrajudicial, ¿si este requisito debe ser exigido siempre en todos los casos a
pesar de existir la petición de MC que eventualmente no sean procedentes? →Tema que debe
ser observado bajo la luz de estos principios, aun cuando el Código textualmente señala que
si se SOLICITA medida cautelar, no es necesario agotar dicho requisito por solo haberlas
solicitado, pero no dice nada de si se piden MC procedentes o no, ¿y si son procedentes bajo
qué criterio? = Se tendría que revisar en la órbita de la tutela jurisdiccional efectiva y si lesiona
o no la dignidad humana, y no habría inconveniente de esa manera.
“ARTICULO 957. <ACCION DE DOMINIO CONTRA POSEEDOR DE MALA FE>. Contra el que
poseía de mala fe y por hecho o culpa suya ha dejado de ser poseedor, podrá intentarse la acción de
dominio, como si actualmente poseyese.
De cualquier modo que haya dejado de poseer, y aunque el reivindicador prefiera dirigirse contra el
actual poseedor, respecto del tiempo que ha estado la cosa en su poder, tendrá las obligaciones y
derechos que según este título corresponden a los poseedores de mala fe, en razón de frutos,
deterioros y expensas.
Si paga el valor de la cosa, y el reivindicador lo acepta, sucederá en los derechos del reivindicador
sobre ella.
El reivindicador, en los casos de los dos incisos precedentes, no será obligado al saneamiento.”
“ARTICULO 958. <SECUESTRO DE BIEN MUEBLE>. Si reivindicándose una cosa corporal mueble,
hubiere motivo de temer que se pierda o deteriore en manos del poseedor, podrá el actor pedir su
secuestro; y el poseedor será obligado a consentir en él o a dar seguridad suficiente de restitución
para el caso de ser condenado a restituir.”
Ej. Ante un juez de circuito de Bogotá se solicitó diligencia de secuestro y el juez (juez que está
conociendo el proceso) la practicó directamente, y en la diligencia el tercero poseedor se opone.
→El juez le presta el juramento y le pide explicaciones del por qué – interrogatorio de parte --,
si se tienen más pruebas, se tomaría nota de ellas, y de igual forma con pruebas del
demandante. Toma las pruebas y así ADMITE LA OPOSICIÓN (encuentra que el opositor es
TERCERO8 POSEEDOR, es decir, tiene ánimo de señor y dueño y además la tenencia material
de la cosa. Corpus y animus).
Resulta que el numeral 7 del artículo 309 CGP que regula el tema, dice que el comisionado
enviará de inmediato el expediente al comitente →Aparentemente diría eso, pero es mera
apariencia, porque los numerales 4,5 y 6 aclaran el tema, por ser una redacción inadecuada.
¿Dónde está la equivocación? En que los numerales anteriores 4,5 y 6 pueden contrastarse
con el 7. LO QUE LA NORMA REALMENTE QUIERE DECIR ES:
8
No puede ser parte del proceso ni causahabiente.
para volver a discutir el TEMA POSESORIO. ¿Qué significa eso? El solo hecho de la insistencia
del demandante, genera la posibilidad de volver a discutirse en el régimen probatorio, además
por tener el fumus bonis iuris como demandante.
Aportadas esas pruebas, el juez comitente tendrá que señalar día de audiencia, y practicará las
pruebas para decidir sobre la oposición.
¿Dónde está la diferencia entre el juez conocente e inspector? En que los 5 días corren de
manera distinta. Si los 5 días corren ante el conocente, empiezan a correr desde el día de la
diligencia; en cambio, por ser comisionado, ellos no corren a partir de ese día, si no a partir de
día siguiente del auto que dicta el juez de conocimiento que dice allegar el despacho comisorio.
→Porque se tendría al mismo juez en el momento, así como también el expediente, en cambio
siendo el comisionado no puede acudir al juez de una vez si no esperar hasta que tenga acceso
al expediente el juez de conocimiento. =NUMERAL 7.
En caso de hacerse mal por el comisionado, devolviendo el expediente sin resolver la oposición,
el juez de conocimiento lo devuelve y ordena practicar la diligencia y resolver.
ARTÍCULO 309. OPOSICIONES A LA ENTREGA. Las oposiciones a la entrega se someterán a las
siguientes reglas:
1. El juez rechazará de plano la oposición a la entrega formulada por persona contra quien produzca
efectos la sentencia, o por quien sea tenedor a nombre de aquella.
2. Podrá oponerse la persona en cuyo poder se encuentra el bien y contra quien la sentencia no
produzca efectos, si en cualquier forma alega hechos constitutivos de posesión y presenta prueba
siquiera sumaria que los demuestre. El opositor y el interesado en la entrega podrán solicitar
testimonios de personas que concurran a la diligencia, relacionados con la posesión. El juez agregará
al expediente los documentos que se aduzcan, siempre que se relacionen con la posesión, y
practicará el interrogatorio del opositor, si estuviere presente, y las demás pruebas que estime
necesarias.
3. Lo dispuesto en el numeral anterior se aplicará cuando la oposición se formule por tenedor que
derive sus derechos de un tercero que se encuentre en las circunstancias allí previstas, quien deberá
aducir prueba siquiera sumaria de su tenencia y de la posesión del tercero. En este caso, el tenedor
será interrogado bajo juramento sobre los hechos constitutivos de su tenencia, de la posesión alegada
y los lugares de habitación y de trabajo del supuesto poseedor.
4. Cuando la diligencia se efectúe en varios días, solo se atenderán las oposiciones que se formulen
el día en que el juez identifique el sector del inmueble o los bienes muebles a que Se refieran las
oposiciones. Al mismo tiempo se hará la identificación de las personas que ocupen el inmueble o el
correspondiente sector, si fuere el caso.
5. Si se admite la oposición y en el acto de la diligencia el interesado insiste expresamente en la
entrega, el bien se dejará al opositor en calidad de secuestre.
Si la oposición se admite solo respecto de alguno de los bienes o de parte de estos, se llevará a cabo
la entrega de lo demás.
Cuando la oposición sea formulada por un tenedor que derive sus derechos de un tercero poseedor,
el juez le ordenará a aquel comunicarle a este para que comparezca a ratificar su actuación. Si no lo
hace dentro de los cinco (5) días siguientes quedará sin efecto la oposición y se procederá a la entrega
sin atender más oposiciones.
6. Cuando la diligencia haya sido practicada por el juez de conocimiento y quien solicitó la entrega
haya insistido, este y el opositor, dentro de los cinco (5) días siguientes, podrán solicitar pruebas que
se relacionen con la oposición. Vencido dicho término, el juez convocará a audiencia en la que
practicará las pruebas y resolverá lo que corresponda.
7. Si la diligencia se practicó por comisionado y la oposición se refiere a todos los bienes objeto de
ella, se remitirá inmediatamente el despacho al comitente, y el término previsto en el numeral anterior
se contará a partir de la notificación del auto que ordena agregar al expediente el despacho comisorio.
Si la oposición fuere parcial la remisión del despacho se hará cuando termine la diligencia.
8. Si se rechaza la oposición, la entrega se practicará sin atender ninguna otra oposición, haciendo
uso de la fuerza pública si fuere necesario. Cuando la decisión sea favorable al opositor, se levantará
el secuestro, a menos que dentro de los diez (10) días siguientes a la ejecutoria del auto que decida
la oposición o del que ordene obedecer lo resuelto por el superior, el demandante presente prueba de
haber promovido contra dicho tercero el proceso a que hubiere lugar, en cuyo caso el secuestro
continuará vigente hasta la terminación de dicho proceso. Copia de la diligencia de secuestro se
remitirá al juez de aquel.
9. Quien resulte vencido en el trámite de la oposición será condenado en costas y en perjuicios; estos
últimos se liquidarán como dispone el inciso 3o del artículo 283.
PARÁGRAFO. Restitución al tercero poseedor. Si el tercero poseedor con derecho a oponerse no
hubiere estado presente al practicarse la diligencia de entrega, podrá solicitar al juez de conocimiento,
dentro de los veinte (20) días siguientes, que se le restituya en su posesión. Presentada en tiempo la
solicitud el juez convocará a audiencia en la que practicará las pruebas que considere necesarias y
resolverá. Si la decisión es desfavorable al tercero, este será condenado a pagar multa de diez (10) a
veinte (20) salarios mínimos legales mensuales vigentes (smlmv), costas y perjuicios. Dentro del
término que el juez señale, antes de citar para audiencia, el tercero deberá prestar caución para
garantizar el pago de las mencionadas condenas.
Lo dispuesto en el inciso anterior se aplicará también al tercero poseedor con derecho a oponerse,
que habiendo concurrido a la diligencia de entrega no estuvo representado por apoderado judicial,
pero el término para formular la solicitud será de cinco (5) días.
Los términos anteriores correrán a partir del día siguiente al de la fecha en que se practicó la diligencia
de entrega.”
Código comentado UE:
“La oposición no es admisible en todos los casos. El art 309 del CGP precisa que no puede formularse
oposición por sujeto en contra de quien produzca efectos la sentencia o por quien sea tenedor del
bien a nombre de aquel; tal imposibilidad tiene asidero porque sería desconocer la decisión
jurisdiccional por si o por interpuesta persona.
No obstante, la norma prevé circunstancias en donde pueden existir terceros no vinculados por la
decisión jurisdiccional y se encuentran legitimados para efectuar la oposición a las cuales se refieren
los numerales 2 y 3 del artículo 309 en comento, así como la explicación de las circunstancias que
deben concurrir en el marco de la oposición.
La oposición es admisible cuando se formula el día en que el bien sea identificado por la autoridad
que practica la diligencia, fuere el mismo juez que profirió la sentencia, el comisionado o el juez de
ejecución, de ser el caso, teniendo en cuenta que si la diligencia precisa de varios días para su
realización no ser admisible en los días subsiguientes.
Providencias de interés: Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil, Sentencia T 0500122030002022-
00032-01, M.P. (oposiciones a la diligencia de entrega); Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil,
Sentencia 2500022130002018-00278-01 M.P. Octavio Augusto Tejeiro Duque (oposición a la diligencia de
entrega); Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil. Sentencia T 2500022130002018-00278-01, M. P.
Octavio Augusto Tejeiro Duque. (diligencia por comisión, oposición); Corte Constitucional, Sentencia T-367 de
2018, M.P. Cristina Pardo Schlessinger (efectos de la sentencia reivindicatoria frente a terceros poseedores en
el CGP); Corte Constitucional, Sentencia T-353 de 2019, M.P. José Fernando Reyes Cuartas (Diligencia de
entrega; oposiciones y condiciones); Corte Constitucional. Sentencia C-733 del 21 de junio del 2000. M.P.
Eduardo Cifuentes Muñoz (oposiciones efectuadas por terceros).
Hay otra discusión que es menor: ¿Cuándo se puede oponer a la diligencia? Uno se puede
oponer:
- En la diligencia.
- Si la persona no estuvo en la diligencia: dentro de los 20 días siguientes.
- Pero puede suceder que la persona sí estaba en la diligencia, pero no tenía abogado: le
corren 5 días máximo.
- Sí está en la diligencia y tiene abogado: se opone ahí mismo.
Preguntas Mauricio:
• Si una vez el expediente ingrese al despacho para fijarse audiencia: ¿el opositor debe
concurrir con abogado?
CSJ STC3422-2025 12 de marzo con MP Octavio A. Tejeiro Duque:
“El secuestro y la entrega tienen como eslabón común la naturaleza real que los caracteriza debido a
que ambos recaen sobre bienes involucrados en ciertos litigios. El primero (secuestro) comporta una
dimensión sustantiva en tanto consiste en «el depósito de una cosa que se disputan dos o más
individuos en manos de otro que debe restituirla al que obtenga una decisión a su favor», según el
artículo 2273 del Código Civil 9; situación que también le otorga un carácter instrumental toda vez que
contiene los elementos propios de una medida cautelar con el propósito de asegurar la tenencia y el
buen estado del respectivo bien. Por su parte, la entrega -que puede ser voluntaria, convencional o
judicial- implica el desprendimiento material de la cosa y la accesibilidad de alguien más que pasa a
recibirla.
En las dos situaciones descritas, hay una transferencia efectiva del bien a un tercero llamado
secuestre o receptor, ya sea con vocación temporal o definitiva, pero entrega, al fin y al cabo. Y en
esta medida, es factible que puedan impactarse derechos ajenos, como suele acontecer con el
poseedor que los ejerce respecto de la cosa susceptible de la aprehensión o de la entrega, razón por
la cual el legislador instituyó un mecanismo adjetivo que sirve de complemento para la tutela jurídica
de los atributos sustanciales del señorío que otorga la posesión.
Se trata de la posibilidad de que el poseedor intervenga con ocasión de la diligencia donde se lleve a
cabo el acto de secuestro o de entrega, a fin de que allí se resuelva sobre su situación de statu quo,
conforme a las reglas establecidas para ambos contextos por igual, teniendo en cuenta la remisión
normativa autorizada por el numeral 2° del artículo 596 de la Ley 1564 de 2012 al consagrar que a
«las oposiciones [del secuestro] se aplicarán en lo pertinente lo dispuesto en relación con la diligencia
de entrega».
9
ARTICULO 2273. <DEFINICION DE SECUESTO>. El secuestro es el depósito de una cosa que se disputan dos o más
individuos, en manos de otro que debe restituir al que obtenga una decisión a su favor.
El depositario se llama secuestre.
CÓDIGO COMENTADO UE: “Debe entenderse que la remisión que se hace en
el numeral 2 de esta disposición es a la diligencia de entrega regulada en
elartículo 309delCódigo General del Proceso. “Se desprende de ello, entonces,
que para la procedencia de la oposición es necesario que: i) se trate de un
tercero ajeno al proceso y a las partes contra quien no produzca efectos la
sentencia y ii) se acrediten los elementos constitutivos de la posesión: el animus
y el corpus.”314. Por ejemplo, quien ha suscrito una promesa de compraventa
en calidad de promitente comprador se entiende causahabiente, y por tanto no
le resulta ajeno lo que se resuelva en un proceso donde está en entredicho la
titularidad del bien sobre el que existe la promesa. En consecuencia, su
oposición al secuestro no tiene ningún efecto315.”
Junto a la mencionada condición circunscrita al animus y corpus, el opositor debe aparecer lejano del
todo a los efectos sustanciales derivados del resultado del juicio donde se dispuso el secuestro o la
entrega, pues si es causahabiente de alguna de las partes del litigio, significa que está atado - directa
o indirectamente- al desenlace del proceso y, por ende, está compelido a cumplir la decisión
jurisdiccional que le resulta oponible, con la misma fuerza coercitiva que se impone frente a los
intervinientes principales.
De este modo, los descendientes, cónyuges, compañeros permanentes o habitantes del inmueble por
cuenta del litigante obligado a la entrega o respecto de quien se ordenó el secuestro, en principio,
carecen de interés jurídico para refutar la diligencia, dado que su móvil viene sustentado en el nexo
con el respectivo litigante, quien, por tanto, sirve de puente para comunicarles las secuelas de la
decisión correspondiente.
Así se desprende con claridad de los numerales 1° y 2° del precepto 309 del Código General del
Proceso en tanto estipula que: «1. El Juez rechazará de plano la oposición a la entrega formulada por
persona contra quien produzca efectos la sentencia, o por quien sea tenedor a nombre de aquella (…)
2. Podrá oponerse la persona en cuyo poder se encuentre el bien y contra quien la sentencia no
produzca efectos, si en cualquier forma alega hechos constitutivos de posesión y presenta prueba
siquiera sumaria que los demuestre».
Ahora, si alguno de los parientes o personas unidas con algún nexo con el demandado aspira a
desligarse de los efectos sustanciales de la sentencia, le atañe demostrar que ejerce la posesión
exclusiva, excluyente o al menos coposesión, lo que denota una mayor carga argumentativa y
probatoria.”
Oportunidad para expresar la oposición: “Por tratarse de una actuación que se verifica en el
desenvolvimiento de una diligencia judicial, los postulados de inmediación, concentración y preclusión
mandan que la oposición se haga pública en los siguientes momentos:
“Los derroteros instituidos en el canon 309 del estatuto adjetivo civil a partir del numeral 5° conllevan
varias eventualidades, según sea el tipo de decisión que se adopte a favor o en contra del opositor y
dependiendo del servidor que dirija la diligencia, esto es, por el cognoscente o un delegado. Frente al
primer aspecto, se resalta que el sentido decisorio sirve para determinar qué extremo puede resultar
inconforme y eso tendrá natural incidencia en el destinatario provisional o definitivo del bien. De igual
manera, la calidad del director de la sesión es trascendente teniendo en cuenta que las facultades del
comisionado son transitorias y susceptibles de invalidación «dentro de los cinco (5) días siguientes al
de la notificación del auto que ordene agregar el despacho diligenciado al expediente» (art. 40 C.G.P.).
“La hermenéutica de aquellos preceptos apunta a que son dos las determinaciones posibles en el
marco descrito: 1: Que se rechace la oposición y 2. Que se admita. En este punto importa exaltar que
ninguna de esas resoluciones se refiere exclusivamente al rechazo o la admisión como aspectos
meramente formales en cuanto a la viabilidad de tramitar la oposición, sino, todo lo contrario, se
relacionan con la prosperidad o fracaso de fondo de dicha divergencia. En otras palabras, la alusión
que aparece en el numeral 5° ídem sobre «si se admite la oposición» equivale a que ya se acogieron
los planteamientos posesorios del tercero, y no que apenas se van a ventilar.
2.3.1. Bajo esta óptica, nótese cómo el rechazo estaría determinado por alguna de estas
circunstancias: i) que el opositor carezca de legitimación en virtud a que no logró acreditar actos de
posesión o porque la sentencia le resulta oponible; ii) que se trate de una diligencia de entrega donde
previamente se había efectuado el secuestro y, por tanto, en ese instante y a no resulta atendible
ninguna objeción, acorde con el numeral 4° del artículo 308 ejúsdem; y iii) que se formule por fuera
de las oportunidades indicadas en el ítem 2.1. de este proveído.
Ese rechazo corresponde decidirlo al juez – sea de conocimiento o comisionado- que practica la
diligencia, en el desarrollo de ella, si allí se presenta, puesto que esa negativa frente a la postulación
del tercero implica continuar con el agotamiento de la vista pública al margen de que el afectado
formule reposición y/o apelación, porque la eventual alzada en todo caso será concedida en el efecto
devolutivo y, por tanto, no la paraliza.
2.3.2. Todo lo dicho sirve para significar que la formulación de oposición no es motivo suficiente para
suspender la diligencia ni, menos aún, para que el comisionado automáticamente devuelva la
actuación al comitente. Una vez planteada la objeción en el acto, al servidor -cognoscente o
comisionado- le atañe escuchar las versiones de los asistentes y, de ser el caso, practicar las pruebas
que aquellos arrimen para sustentar sus tesis correspondientes, terminado lo cual allí mismo ha de
resolver si admite o no la oposición, esto es, si la estima o la declara infundada.
Desde esta perspectiva, la diferencia nuclear que existe entre las mentadas facultades que se
conciben a favor del demandante estriba en que la insistencia otorga la posibilidad de reforzar los
medios demostrativos que quizá no alcanzaron a llevarse a la diligencia y, de todas formas, la
determinación definitiva que se emita luego por parte del juez de conocimiento tendrá las opciones de
recursos. En cambio, la impugnación directa frente a la providencia que declara fundada la objeción
restringe cualquier eventualidad de aumentar los medios suasorios, debido a que la opugnación se
definirá con base en los mismos que fueron incorporados en la respectiva sesión de secuestro o
entrega.
Competencia para conceder y resolver los recursos frente a la decisión que define el incidente:
El funcionario comisionado cuenta con las mismas potestades del «comitente en relación con la
diligencia que se le delegue, inclusive las de resolver reposiciones y conceder apelaciones contra las
providencias que dicte, susceptibles de esos recursos», acorde con el canon 40 del Código General
del Proceso. No hay, pues, duda sobre la habilitación del servidor delegado para desatar las
impugnaciones horizontales y de otorgar las alzadas correspondientes frente a sus determinaciones,
caso en el cual éstas se resolverán por el superior funcional de la autoridad comitente. Si se trata de
un Tribunal Superior de Distrito Judicial la providencia es competencia de la respectiva Sala, y no de
magistrado sustanciador (art. 35 íd.).
Conclusiones:
Colofón de todo lo expuesto, se tiene que las oposiciones al secuestro y a la entrega pueden
suscitarse en la diligencia practicada por el juez de conocimiento o, si hubo delegación para ese
efecto, por el comisionado. Si es el último, dicho funcionario ostenta las mismas facultades del
comitente para resolver la divergencia, el recurso de reposición y conceder la alzada correspondiente,
sin que en ningún caso le esté permitido desligarse de la actuación por la simple discrepancia de un
tercero que se anuncia como poseedor, porque en tal supuesto carecería de sentido la función que le
fue recomendada.
En caso de admitirse la objeción, es decir, que prospere, el interesado en la vista pública cuenta con
las opciones de insistir para fortalecer el elenco probatorio ante el juez cognoscente o, de otro lado,
impugnar directamente para que la decisión se revise con base en las pruebas tenidas en cuenta
desde un comienzo. De manera que, la intervención del juez de conocimiento -habiendo delegación-
solo está habilitada cuando confluyan la prosperidad de la oposición ante el comisionado y la
insistencia del demandante; pues, de lo contrario, el servidor delegado conserva competencia para
continuar la diligencia encomendada y agotar todas sus fases.”
=Para ese día se puede sacar todos los apuntes, códigos y nada de dispositivos electrónicos.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
Alvarado Velloso. A. (2010). Las Cautelas Procesales. Bogotá D.C, Colombia: Universidad del
Rosario.
Bejarano Guzmán. R. (2021). Procesos Declarativos, ejecutivos y arbitrales. 10ª edición. Bogotá
D.C., Colombia: Temis.
López Blanco. H.F. (2004). Procedimiento Civil: Parte Especial. Bogotá D.C., Colombia: Dupré
Editores.
Martínez Botos. R. (1994). Medidas Cautelares. Buenos Aires, Argentina: Editorial Universidad.
Parra Quijano. J. (1995). Derecho Procesal Civil, Parte Especial. Bogotá D.C., Colombia:
Ediciones Librería El Profesional.