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EL PENSAMIENTO PEDAGÓGICO SOCIALISTA
El pensamiento pedagógico socialista se formó en el seno del movi
rm:ento popular para la democratización de la enseñanza. A ese movi
miento se asociaron algunos intelectuales comprometidos con esa
causa popular y con la transformación social. La concepción socia
lista de la educación se opone a la concepción burguesa. Ella propo
ne una educación igual para todos.
Las ideas socialistas en la educación no son recientes. Sin em
bargo, por no atender a los intereses dominantes, muchas veces han
sido relegadas a un plano inferior.
Hay quien dice que la república soñada por Platón sería ya la
manifestación del comunismo utópico. Platón relacionaba la educa
ción con la política. Pero fue el inglés Tomás Moro (1478-1535)
quien decididamente hizo la crítica a la sociedad egoísta y propu
so en su libro Utopía la abolición de la propiedad, la reducción de
la jornada de trabajo a seis horas diarias, la educación laica y
coeducación.
Inspirado en Rousseau, el francés Graco Babeuf (1760-1796)
educó a sus propios hijos y formuló algunos principios de la peda
gogía socialista; entre ellos, reclamaba una escuela pública de tipo
único para todos, acusando, en su Manifiesto de los plebeyos, a la edu
cación dominante de oponerse a los intereses del pueblo y de impo
nerle la sujeción a su estado de miseria.
E(Íenne Cabet (1788-1856) defendió la idea de que la escuela
debía dar alimentación igual para todos, convirtiéndose en un local de
desarrollo de toda la comunidad. Para él, educar al pueblo significa
ba politizarlo. En la misma época, Charles Fourier (1772-1837), que
entendía la civilización como una guerra entre ricos y pobres, atri
buía un papel político importante a la [Link]ón.
Henri de Saint-Simon (1760-1825) d~finió la educación como la
práctica de las relaciones sociales. Por eso .criticaba la educación de su
época que distanciaba la escuela del mando real. Reivindicaba una
educación pública supranacional.
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Robert .Owen (1771-1858) fue uno de los primeros pensado
res en atribuir importancia pedagógica fundamental al trab~o
manual. Para él, la educación debía tener como principio básico
el trabajo productivo. Lol escuela debería presentar de manera con
creta y directa los problemas' de la producción y los problemas
sociales.
Víctor Considerant (1808-1893) defendió una educación públi
ca con la participación del estudiante en la organización y en la ges
tión del sistema educacional.
Pierre Joseph Proudhon (1809-1865) concibió el trabajo manual
como generador de conocimiento. Afirmaba que bajo el capitalismo
no podría existir una educación verdaderamente popular y demo
crática y que la pobreza era el principal obstáculo para la educación
popular.
Previó la grán expansión cuantitativa, bajo el régimen capitalis
ta, para la formación de un gran número de empleados que arras
trarían los salarios hacía abajo y los lucros capitalistas hacia arriba.
Denunció la farsa de la gratuidad de la escuela pública capitalista:
las clases explotadas que necesitan trabajar no tienen acceso a la
escuela burguesa.
Para él, es una "utopía ridícula" esperar que la burguesía pueda
realizar su promesa de una educación pública universal y gratuita.
Los que se benefician de la educación pública son los ricos, pues los
pobres, bajo el régimen capitalista, desde la infancia están condena
dos al trabajo.
Los principios de una educación pública socialista fueron enun
ciados por Marx (1818-1883) Y Engels (1820-1895) y desarrollados,
entre otros, por Vladimir Ilich Lenin (1870-1924) YE. Pistrak. Marx
y Engels nunca realizaron un análisis sistemático de la escuela y de
la educación. Sus ideas a ese respecto se encuentran diseminadas a
lo largo de varios de sus trabajos. La problemática educativa fue
colocada de forma ocasional, fragmentaria, pero siempre en el con
texto de la crítica de las relaciones sociales y de las orientaciones
principales de su modificación.
Marx y Engels, en su Manifiesto del partido comunista, escrito entre
1847 Y 1848, defienden la educación pública y gratuita para todos los
nirlos, basada en los siguientes principios:
1] de la eliminación del trabajo de ellos en la fábrica;
2] de la asociación entre educación y producción material,;
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3] de la educación politécnica que lleva a la formación del hom
bre omnilateral, abarcando tres aspectos: mental, físico y
técnico, adecuados a la edad de los niños, jóvenes y adultos;
de la inseparabilidad de la educación y de la política, por
consiguiente, de la totalidad de lo social y de la articulación
entre el tiempo libre y el tiempo del trabajo, es decir, el tra
el estudio y el entretenimiento.
Marx defiende el trabajo infantil, pero insiste en que este trabajo
de valor social) debe ser reglamentado cuidadosamente, de
manera que en nada se parezca a la explotación infantil capitalista.
'Concretamente sustenta que, por razones fisiológicas, los niños y los
jóvenes de uno y otro sexo deben dividirse en tres clases, teniendo
cada una de ellas un tratamiento específico: la primera que
a niños de 9 a 12 años, con una jornada de trabajo de dos horas por
día; la segunda que comprende a niños de 13 a 15 años, con una
jornada de trabajo de cuatro' horas diarias; y la tercera que incluye a
jóvenes de 15 a 17 años, con una jornada de trabajo de seis horas
por día.
Aunque más escéptico que Marx, Mijaíl Bakunin (1814-1876)
propone la lucha contra el elitismo educacional de la sociedad bur
guesa, que es inmoral. Francisco Ferrer Guardia (1859-1909), segui
dor de Bakunin, defendía una educación "racional" (opuesta a la
concepción mística, sobrenatural), laica, integral y científica, basada
en cuatro principios:
1] de la ciencia y de la razón;
2] del desarrollo armonioso de la inteligencia y de la voluntad,
de lo moral y de lo físico;
3] del ejemplo y de la solidaridad;
4] de la adaptación de los métodos a la edad de los educandos.
Ferrer es considerado uno de los educadores más importantes
del pensamiento pedagógico antiautoritario, que será presentado
en el próximo capítulo.
Lenin atribuyó gran importancia a la educación en el proceso de
transformación social. Como primer revolucionario en asumir el con
de un gobierno, puede experimentar en la práctica la implan
tación de las ideas socialistas en la educación. Creyendo que la
... educación debería desempeñar un importante papel en la construc
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ción de una nueva sociedad, afirmaba que incluso la educación bur
guesa que tanto criticaba era mejor que la ignorancia. La educación
pública debería ser eminentemente política: "nuestro trabajo en el
terreno de la enseñanza es la misma lucha para derrotar a la .ur
guesía; declaramos pí:íblicamente que [Link] al margen de la vida,
al margen de la política, es· falsedad e hipocresía". 1
Según las propias palabras de Lenin, "con excepción de Rusia,
en Europa no existe ningún país tan bárbaro, en el cual las masas
populares hayan sido privadas de la enseñanza, de la cultura, y del
saber".2 Por eso, en su decreto del 26 de diciembre de 1919, obliga
ba Ha todos los analfabetas de 8 a 50 años de edad a aprender a leer
y a escribir en su lengua vernácula o en ruso, según su deseo". 3
En las notas escritas entre abril y mayo de 1917, para la revisíón
del programa del partido, Lenin defendió:
1] la anulación de la obligatoriedad de un idioma del Estado;
2] la enseñanza general y politécnica, gratuita y obligatoria
hasta los 16 años;
3] la distribución gratuita de alimentos, ropas y material escolar;
4] la transmisión de la instrucción pública a los organismos
democráticos de la administración autónoma local;
5] la abstención del poder central de toda intervención en el
establecimiento de programas escolares y en la selección del
personal docente;
6] la elección directa de los profesores por la misma población
y el derecho de ésta a destituir a los indeseables; .
la prohibición a los patrones de utilizar el trabajo de los ni
ños menores de 16 años;
8] la limitación de la jornada de trabajo de los jóvenes entre 16
y 20 años a cuatro horas;
9] la prohibición de que los jóvenes trabajaran por la noche eg
empresas insalubres o en las minas.
Pistrak, uno de los primeros educadores de la Revolución rusa,
parafraseando a Lenin (que decía no existir práctica revolucionaria
sin teoría revolucionaria), afirmaba que "sin teoría pedagógica revo-
I VIadimir 1. Lenin. La instrucción pública, Moscú, Editorial Progreso, 1981, p. 70.
2 ¡bid.
:1 ¡bid.
EL PENSAMIENTO PEDA(;ÓGICO SOCIALISTA 125
lucionaria no podrá haber práctica pedagógica revolucionária".4
Atribuía al profésor un papel de militante activo; de los alumnos
esperaba que trabajaran colectivamente y se organizaran autónoma
colectivo para superar el autoritarismo
profesoral de la escuela burguesa.
Para que hubiera esa autoorganización, Pistrak buscaba mostrar
la importancia del aprendizaje para la vida del educando y la nece
sidad de ella para la práctica de una determinada acción. El profe
sor serílf un consejero. Sólo la asamblea de los alumnos podía
establecer castigos. Los mandatos de representación de los alumnos
serían cortos para posibilitar la alternancia.
Los métodos escolares serían activos y vinculados al trabajo manual
(trabajos domésticos, trabajos en talleres con metales y maderas, tra
b<tios agricolas, desarrollando la alianza ciudad-campo). Ya sea en el
trab<tio agrícola, o en el trabajo industrial, el alumno tenía que sen
tirse participativo del progreso' de la producción, según su capaci
dad física y mental. El alumno no iría a la fábrica para "trabajar",
sino para comprender la totalidad del trabajo. Pistrak decía, en la
fábrica surge toda la problemática de nuestro tiempo.
La visión educacional de Pistrak coincidió con el período de ascen
so de las masas en la Revolución rusa, la cual exigía la formación de
hombres vinculados al presente, desenajenados, más preocupados
en crear el futuro que en rendir culto al pasado, y cuya bÚsqueda del
bien común superara el individualismo y el egoísmo. Por medio de
Pistrak, se obtiene el proyecto de la revolución soviética en el
de la educación, especialmente en el nivel de la enseñanza primaria
secundaria. Él destacaba la necesidad de crear una nueva institu
escolar en su estructura y en su espíritu, suprimiendo la contra
dicción entre la necesidad de crear un nuevo tipo de hombres y la
formas de la educación tradicional, lo que implicaba un cambio pro
fundo en la institución escolar. Siendo así, Pistrak prefirió optar por
la creación de la nueva institución en lugar de la transformación de
lá vieja estructura.
Para él, la O1ganización del programa de (mSeñanza debía orientarse
a través de los "complejos", cuyo tema sería escogido según los obje
tivos de la ~uela, inspirado en el plan social y no solamente peda
.gógico, de modo que el alumno pudiera comprender lo real. Se
trataba de seleccionar un tema fundamental que poseyera un valor
.¡ Pistrak, Fundamentos da eSfOla do 1mbalho, Sáo Paulo, Brasiliense, 1981.
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real, que después pudiera ser asociado sucesivamente a los temas de
otros complejos. Este trabajo cambiaría conforme a la edad de los
alumnos. El papel del cOmplejo sería entrenar al niño en el método
dialéctico yeso sólo poc:l.rí;.a lograrse en la medida en que él asimila
ra el método en la práctica, comprendiendo el sentido de su trabajo.
El estudio por el sistema de complejos sólo sería productivo si estu
viera vinculado al trabajo real de los alumnos y a su autoorganización
en la actividad social práctica, interna y externa a la escuela.
Desde los primeros días de la Revolución rusa, se concibió la
escuela socialista como única o unitaria. En esa escueli&del trabajo, todos
los niños debían pasar por el mismo tipo de educación, con dere
chos iguales que alcanzaran los grados más elevados, dándose pre
ferencia a los hijos de los trabajadores más pobres.
Anatoli Vasilievich Lunacharski (1875-1933), político y escritor
ruso, inició muy joven su actividad propagandística del socialismo.
Estuvo preso y exiliado varias veces.
En 1903 se unió al bolchevismo, pero su tendencia era conciliar
el marxismo con la religión. Después de un período largo de exilio
en el extranjero, regresó a Rusia. En marzo de 1917, trabajó con
Lenin y Trotski, al inicio de la Revolución bolchevique, como comi
sario del pueblo para la instrucción. Así, fue el organizador de la
escuela soviética.
Escribió numerosos textos sobre escritores rusos y extranjeros,
entre los cuales destacamos La historia de la literatura europea occiden
tal en sus momentos más fecundos. En,ellos Lunaéharski se muestra como
un gran conocedor del materialismo histórico. También produjo un
tratado sobre "estética positiva".
Fue un hombre de conocimientos enciclopédicos, crítico desta
cado, historiador de arte y de literatura universal, cronista y orador
prolífico. Fue el verdadero responsable por toda la transformación
legislativa de la escuela rusa y el creador de los sistemas de enseñan
za primaria, superior y profesional socialistas. Su conocimiento de
las teorías marxistas, de los métodos occidentales de instrucción y
de la realidad nacional permitió resolver los principales problemas
de organización de la educación en la construcción de la nueva socie
dad sociaIlsta rusa.
Lunacharski instituyó el trabajo como principio educaliÍvo y creó
los Consejos de Escuela. Para él, "el fundamento de la vida escolar
debe ser el trabajo productivo, no concebido tanto como el servicio de
conservación material de la escuela o apenas como método de ense