CINÉTICA ENZIMÁTICA
Los principios generales de las reacciones químicas se
aplican también a las reacciones enzimáticas. Por este
motivo, antes de empezar con la cinética química, se van
a repasar algunos conceptos básicos de cinética química.
A continuación, se describirán los siguientes conceptos:
Cinética enzimática
Modelo cinético de Michaelis-Menten
Cálculo de la KM y la Vmax de un enzima
Actividad enzimática
CONCEPTOS BÁSICOS DE CINÉTICA QUÍMICA
En una reacción de orden cero, la velocidad de formación del producto es
independiente de la concentración de sustrato: v = k
En una reacción de primer orden la velocidad de formación de los productos es
directamente proporcional a la concentración del sustrato: v = k [A]. Así, en la
reacción:
sacarosa +
glucosa + fructosa
agua
La velocidad de hidrólisis de la sacarosa es, en todo momento, proporcional a la
concentración de sacarosa. Dicho matemáticamente, donde [A] es la concentración
de sacarosa a cada tiempo (t) y k es la constante de proporcionalidad. Se dice que
ésta es una reacción de primer orden.
Una reacción de segundo orden es aquella en la que la velocidad de formación del
producto depende
de la concentración de dos sustratos (como en una reacción de
condensación): v = k [A1] [A2]
del cuadrado de la concentración de un único sustrato (reacción de
dimerización): v = k [A]2
En la tabla siguiente se resumen los distintos tipos de reacción, y la forma de
calcular sus parámetros cinéticos.
ORDEN CERO PRIMER ORDEN SEGUNDO ORDEN
Expresión
diferencial de la
velocidad
Ecuación
integrada de la [A] = -kt + [A]0 Ln[A] = -kt + Ln[A]0
velocidad
Vida media (t1/2)
Representación
que da lugar a [A] vs t Ln[A] vs t 1/[A] vs t
una recta
Signo de la
negativo negativo positivo
pendiente
Significado de la
-k -k k
pendiente
Significado de la
ordenada en el [A]0 Ln[A]0
origen
[A]0 es b eb 1/b
CINÉTICA ENZIMÁTICA
La cinética enzimática
estudia la velocidad de las
reacciones catalizadas por
enzimas. Estos estudios
proporcionan información
directa acerca del
mecanismo de la reacción
catalítica y de la especifidad
del enzima. La velocidad de una reacción catalizada por un enzima puede medirse
con relativa facilidad, ya que en muchos casos no es necesario purificar o aislar
el enzima. La medida se realiza siempre en las condiciones óptimas de pH,
temperatura, presencia de cofactores, etc, y se utilizan concentraciones saturantes
de sustrato. En estas condiciones, la velocidad de reacción observada es la
velocidad máxima (Vmax). La velocidad puede determinarse bien midiendo la
aparición de los productos o la desaparición de los reactivos.
Al seguir la velocidad de aparición de producto
(o de desaparición del sustrato) en función del
tiempo se obtiene la llamada curva de avance
de la reacción, o simplemente, la cinética de la
reacción. A medida que la reacción transcurre,
la velocidad de acumulación del producto va
disminuyendo porque se va consumiendo el
sustrato de la reacción (Figura de la derecha).
Para evitar esta complicación se procede a
medir la velocidad inicial de la reacción (v0).
La velocidad inicial de la reacción es igual a la pendiente de la curva de avance a
tiempo cero (Figura de la derecha). De esta forma, la medida de v0 se realiza antes
de que se consuma el 10% del total del sustrato, de forma que pueda considerarse
la [S] como esencialmente constante a lo largo del experimento. Además, en
estas condiciones no es necesario considerar la reacción inversa, ya que la
cantidad de producto formada es tan pequeña que la reacción inversa apenas
ocurre. De esta forma se simplifican enormemente las ecuaciones de velocidad.
Para estudiar la cinética enzimática se
mide el efecto de la concentración
inicial de sustrato sobre la velocidad
inicial de la reacción, manteniendo la
cantidad de enzima constante. Si
representamos v0 frente a [S]0 obtenemos
una gráfica como la de la Figura de la
derecha. Cuando [S]0 es pequeña, la
velocidad inicial es directamente
proporcional a la concentración de
sustrato, y por tanto, la reacción es de
primer orden. A altas [S]0, el enzima se encuentra saturada por el sustrato, y la
velocidad ya no depende de [S]0. En este punto, la reacción es de orden cero y la
velocidad es máxima (Vmax).
MODELO CINÉTICO DE MICHAELIS-MENTEN
Los estudios sistemáticos del efecto de la
concentración inical del sustrato sobre la actividad
enzimática comenzaron a realizarse a finales del siglo
XIX. Ya en 1882 se introdujo el concepto del complejo
enzima-sustrato como intermediario del proceso de
catálisis enzimática. En 1913, Leonor Michaelis (foto
de la izquierda) y Maud Menten (foto de la derecha)
desarrollaron esta teoría y propusieron una ecuación
de velocidad que explica el comportamiento cinético
de los enzimas.
Para explicar la relación oservada entre la velocidad inicial (v0) y la concentración
inicial de sustrato ([S]0) Michaelis y Menten propusieron que las reacciones
catalizadas enzimáticamente ocurren en dos etapas: En la primera etapa se forma
el complejo enzima-sustrato y en la segunda, el complejo enzima-sustrato da
lugar a la formación del producto, liberando el enzima libre:
En este esquema, k1, k2 y k3 son las constantes cinéticas individuales de cada
proceso y también reciben el nombre de constantes microscópicas de velocidad.
Según esto, podemos afirmar que:
v1 = k1 [E] [S]
v2 = k2 [ES]
v3 = k3 [ES]
Se puede distinguir entre enzima libre (E) y enzima unido al sustrato (ES), de
forma que la concentración total de enzima, [ET], (que es constante a lo largo de
la reacción) es:
[ET] = [E] + [ES]
Como [E] = [ET] - [ES], resulta que: v1= k1[S] [ET] - k1 [S] [ES]
Este modelo cinético adopta la
hipótesis del estado estacionario,
según la cual la concentración del
complejo enzima-sustrato es pequeña y
constante a lo largo de la reacción
(Figura de la derecha). Por tanto, la
velocidad de formación del complejo
enzima-sustrato (v1) es igual a la de su
disociación (v2+ v3):
v1 = v2 + v3
Además, como [ES] es constante, la
velocidad de formación de los productos es constante:
v = v3 = k3 [ES] = constante.
Como v1=v2+v3, podemos decir que:
k1[S] [ET] - k1 [S] [ES] = k2 [ES] + k3 [ES]
Despejando [ES], queda que: , siendo ,
en donde la expresión (k2+k3)/k1 se ha sustituído por KM, o constante de
Michaelis-Menten. Este enlace nos aporta una explicación sobre las razones que
hacen de la KM un parámetro cinético importante.
Por lo tanto, en el estado estacionario, la velocidad de formación del producto es:
v = v3 = k3 [ES]
=
Para cualquier reacción enzimática, [ET], k3 y KM son constantes. Vamos a
considerar dos casos extremos:
A concentraciones de sustrato pequeñas ([S] << KM) v = (k3 [ET]/KM) [S].
Como los términos entre paréntesis son constantes, pueden englobarse en
una nueva constante, kobs, de forma que la expresión queda reducida a: v =
kobs [S], con lo cual la reacción es un proceso cinético de primer orden.
A concentraciones de sustrato elevadas ([S] >> KM), v = k3 [ET]. La
velocidad de reacción es independiente de la concentración del sustrato, y
por tanto, la reacción es un proceso cinético de orden cero. Además, tanto
k3 como [ET] son constantes, y nos permite definir un nuevo parámetro, la
velocidad máxima de la reacción (Vmax): Vmax = k3 [ET], que es la
velocidad que se alcanzaría cuando todo el enzima disponible se encuantra
unido al sustrato.
Si introducimos el parámetro Vmax en la ecuación general de la velocidad, (la
fórmula recuadrada anteriormente), obtenemos la expresión más conocida de la
ecuación de Michaelis-Menten:
Hay enzimas que no obedecen la
ecuación de Michaelis-Menten.
Se dice que su cinética no es
Michaeliana. Esto ocurre con los
enzimas alostéricos, cuya gráfica
v frente a [S] no es una hipérbola,
sino una sigmoide (Figura de la
derecha). En la cinética
sigmoidea, pequeñas variaciones
en la [S] en una zona crítica
(cercana a la KM) se traduce en
grandes variaciones en la
velocidad de reacción.
CÁLCULO DE LA KM Y DE LA Vmax DE UN ENZIMA
La representación gráfica de la
ecuación de Michaelis-Menten (v0
frente a [S]0) es una hipérbola (Figura
de la izquierda). La Vmax corresponde al
valor máximo al que tiende la curva
experimental, y la KM corresponde a la
concentración de sustrato a la cual la velocidad de la reacción
es la mitad de la Vmax.
Para determinar gráficamente los
valores de KM y Vmax es más
sencillo utilizar la
representación doble recíproca
(1/v0 frente a 1/[S]0), ya que es
una línea recta. Esta
representación doble recíproca
recibe el nombre de
representación de Lineweaver-
Burk (Figura de la derecha). Es
una recta en la cual:
La pendiente es KM/Vmax
La abscisa en el origen
(1/v0 = 0) es -1/KM
La ordenada en el origen
(1/[S]0 = 0) es 1/Vmax
De esta forma, a partir de los datos experimentales se puede calcular gráficamente,
los valores de KM y Vmax de un enzima para diversos sustratos.
ACTIVIDAD ENZIMÁTICA
Se define la unidad de actividad enzimática (U) como la cantidad de enzima que
cataliza la conversión de 1 µmol de sustrato en un minuto. La actividad específica
es el número de unidades de enzima por miligramo de proteína (U/mg prot) o por
mililitro de disolución (U/ml).
Recientemente, el Sistema Internacional de unidades (SI) ha definido la unidad de
actividad enzimática como la cantidad de enzima que transforma 1 mol de sustrato
por segundo. Esta unidad se llama katal (kat). Como 1 mol son 106 µmoles y 1
minuto son 60 segundos, resulta que 1 katal equivale a 60 x 106 U. Esta unidad es
muy grande, de forma que se utilizan frecuentemente los submúltiplos como el
microkatal (µkat, 10-6 kat) o el nanokatal (nkat, 10-9 kat).
Cuando se conoce el peso molecular del enzima puro y el número de centros
activos por molécula de enzima, las medidas de actividad enzimática permiten
calcular el número de recambio del enzima, o sea, el número de reacciones
elementales que realiza el enzima por cada centro activo y por unidad de tiempo.
MOTIVOS QUE HACEN DE KM UN PARÁMETRO CINÉTICO IMPORTANTE
La constante de Michaelis-Menten
(KM) es un parámetro cinético
importante pór múltiples razones:
KM es la concentración de
sustrato para la cual la
velocidad de reacción es la
mitad de la velocidad máxima.
En efecto, si KM = [S], la
ecuación de Michaelis-Menten
se reduce a: v = Vmax/2.
El valor de KM da idea de la
afinidad del enzima por el sustrato: A menor KM, mayor afinidad del
enzima por el sustrato, y a mayor KM, menor afinidad. Este hecho tiene
fácil explicación si tenemos en cuenta que KM se define como (k2+k3/k1),
donde las reacciones 2 y 3 destruyen el complejo ES, mientras que la
reacción 1 lo forma. Así, si KM es grande, el complejo ES es inestable pues
predomina la tendencia a destruirlo (poca afinidad hacia el sustrato), y si KM
es pequeña, el complejo ES es estable, ya que predomina la tendencia a
formarlo (gran afinidad hacia el sustrato).
La KM del sustrato natural es menor que la de los sustratos análogos. Si
dos sustratos del mismo enzima tienen distinta KM, el que presente mayor
KM tiene menor afinidad por el enzima, y la reacción transcurre siempre a
menor velocidad que con el sustrato de menor KM, salvo a concentraciones
saturantes de sustrato, donde la v = Vmax.
Los valores de KM de muchos enzimas son próximos a los de la
concentración fisiológica de sus sustratos, de forma que pequeñas
variaciones en la [S] pueden suponer grandes cambios en la velocidad de
toda una ruta metabólica.
NOMENCLATURA DE LOS ENZIMAS
Hay varias formas mediante las cuales se asigna un nombre a
un enzima:
nombres particulares
nombre sistemático
código de la comisión enzimática (enzyme comission)
NOMBRES PARTICULARES
Antiguamente, los enzimas recibían nombres particulares,
asignados por su descubridor. Al ir aumentando el número de
enzimas conocidos, se hizo necesaria una nomenclatura
sistemática que informara sobre la acción específica de cada
enzima y los sustratos sobre los que actuaba.
NOMBRE SISTEMÁTICO
El nombre sistemático de un enzima consta actualmente de 3 partes:
el sustrato preferente
el tipo de reacción realizado
terminación "asa"
Un ejemplo sería la glucosa fosfato isomerasa que cataliza la isomerización de la
glucosa-6-fosfato en fructosa-6-fosfato.
Muchos enzimas catalizan reacciones reversibles. No hay una manera única para
fijar cual de los dos sentidos se utiliza para nombrar al enzima. Así, la glucosa
fosfato isomerasa también podría llamarse fructosa fosfato isomerasa.
Cuando la acción típica del enzima es la hidrólisis del sustrato, el segundo
componente del nombre se omite y por ejemplo, la lactosa hidrolasa se llama
simplemente lactasa. Además de los nombre sistemáticos, aún persisten otros
consagrados por el uso. Así, la glucosa:ATP fosforiltransferasa se llama
habitualmente glucoquinasa.
NOMENCLATURA DE LA COMISIÓN ENZIMÁTICA
El nombre de cada enzima puede ser identificado por un
código numérico, encabezado por las letras EC (enzyme
commission), seguidas de cuatro números separados por
puntos. El primer número indica a cual de las seis clases
pertenece el enzima, el segundo se refiere a distintas
subclases dentro de cada grupo, el tercero y el cuarto se
refieren a los grupos químicos específicos que intervienen en
la reacción. (Este enlace te lleva a la página de la Enzyme
Comission, donde puedes acceder a todas las clases y
subclases de enzimas).
Así, la ATP:glucosa fosfotransferasa (glucoquinasa) se define
como EC [Link]. El número 2 indica que es una transferasa,
el 7 que es una fosfotransferasa, el 1 indica que el aceptor es
un grupo OH, y el último 2 indica que es un OH de la D-
glucosa el que acepta el grupo fosfato.
CLASIFICACIÓN DE LOS ENZIMAS
En función de su acción catalítica específica, los enzimas se
clasifican en 6 grandes grupos o clases:
Clase 1: OXIDORREDUCTASAS
Clase 2: TRANSFERASAS
Clase 3: HIDROLASAS
Clase 4: LIASAS
Clase 5: ISOMERASAS
Clase 6: LIGASAS
Clase 1: OXIDORREDUCTASAS
Catalizan reacciones de oxidorreducción, es decir, transferencia de hidrógeno (H)
o electrones (e-) de un sustrato a otro, según
la reacción general:
AH2 A+
+B BH2
Ared + Aox +
Box Bred
Ejemplos son la succinato deshidrogenasa o
la citocromo c oxidasa.
Clase 2: TRANSFERASAS
Catalizan la transferencia de un grupo químico (distinto del hidrógeno) de un
sustrato a otro, según la reacción:
A-B + C A + C-B
Un ejemplo es la glucoquinasa, que cataliza la reacción
representada en la Figura de la derecha:
glucosa + ADP + glucosa-6-
ATP fosfato
Clase 3: HIDROLASAS
Catalizan las reacciones de hidrólisis:
A-B + H2O AH + B-OH
Un ejemplo es la lactasa, que cataliza la reacción:
lactosa + glucosa +
agua galactosa
Clase 4: LIASAS
Catalizan reacciones de ruptura o soldadura de sustratos:
A-B A+B
Un ejemplo es la acetacetato descarboxilasa, que cataliza la reacción:
ácido
CO2 + acetona
acetacético
Clase 5: ISOMERASAS
Catalizan la interconversión de isómeros:
A B
Son ejemplos la fosfotriosa isomerasa y la fosfoglucosa isomerasa, que catalizan las
reacciones representadas en la tabla inferior:
fosfotriosa isomerasa fosfoglucosa isomerasa
glucosa-
gliceraldehído-3- dihidroxiacetona- fructosa-
6-
fosfato fosfato 6-fosfato
fosfato
Clase 6: LIGASAS
Catalizan la unión de dos sustratos con hidrólisis simultánea de un nucleótido
trifosfato (ATP, GTP, etc.):
A + B + XTP A-B + XDP + Pi
Un ejemplo es la piruvato carboxilasa, que cataliza la reacción:
piruvato + CO2 + oxaloacetato + ADP +
ATP Pi
MODO DE ACCIÓN DE LOS ENZIMAS
iones espontáneas, los productos finales tienen menos energía libre de Gibbs (G) que los reactantes (Figura infer
Por tanto, en las reacciones espontáneas se libera energía de Gibbs (G<0). Sin embargo, el comienzo de la reacció
icial de energía. Esta energía inicial que hay que suministrar a los reactantes para que la reacción transcurra se llam
ón (Ea). Cuanto menor es la Ea más fácilmente transcurre la reacción.
Perfil energético de una reacción espontánea Perfil energético de una reacción catalizada
La acción de los catalizadores consiste, precisamente, en disminuir la Ea
(Figura superior derecha). Los enzimas son catalizadores especialmente eficaces,
ya que disminuyen la Ea aún más que los catalizadores inorgánicos. Por ejemplo,
la descomposición del agua oxigenada (H2O2) para dar H2O y O2 puede ocurrir sin
catalizador, con un catalizador inorgánico (platino), o con un enzima específico
(catalasa). Las respectivas Ea para cada proceso son 18, 12 y 6 Kcal/mol. Así, se
puede calcular que el platino acelera la reacción 20.000 veces, mientras que la
catalasa la acelera 370.000 veces.
Para que una reacción química tenga lugar, las moléculas de los reactantes deben
chocar con una energía y una orientación adecuadas. La actuación del enzima (1)
permite que los reactantes (sustratos) se unan a su centro activo con una
orientación óptima para que la reacción se produzca y (2) modifica las propiedades
químicas del sustrato unido a su centro activo, debilitando los enlaces existentes y
facilitando la formación de otros nuevos (Figuras inferiores):
Hay dos modelos sobre la forma en que el sustrato se une al centro activo del
enzima:
el modelo llave-cerradura
el modelo del ajuste inducido
El modelo llave-cerradura supone que la
estructura del sustrato y la del centro activo son
complementarias, de la misma forma que una llave
encaja en una cerradura. Este modelo es válido en
muchos casos, pero no es siempre correcto.
MODELO DEL AJUSTE INDUCIDO
En algunos casos, el centro activo adopta la
conformación idónea sólo en presencia del
sustrato. La unión del sustrato al centro activo
del enzima desencadena un cambio
conformacional que da lugar a la formación del
producto. Este es el modelo del ajuste
inducido (Figura animada de la derecha. Pulsar
la opción "Recargar" del navegador para ver la
animación). Sería algo así como un cascanueces, que se adapta al contorno de la
nuez.
REGULACIÓN DE LA ACTIVIDAD ENZIMÁTICA
Una molécula de enzima no tiene por qué actuar siempre a la misma velocidad. Su
actividad puede estar modulada por:
cambios en el pH
cambios en la temperatura
presencia de cofactores
las concentraciones del sustrato y de los productos finales
presencia de inhibidores
modulación alostérica
modificación covalente
activación por proteolisis
isoenzimas
EFECTO DEL pH SOBRE LA ACTIVIDAD ENZIMÁTICA
Los enzimas poseen grupos químicos
ionizables (carboxilos -COOH; amino -NH2;
tiol -SH; imidazol, etc.) en las cadenas laterales
de sus aminoácidos. Según el pH del medio,
estos grupos pueden tener carga eléctrica
positiva, negativa o neutra. Como la
conformación de las proteínas depende, en
parte, de sus cargas eléctricas, habrá un pH en
el cual la conformación será la más adecuada para la actividad catalítica (Figura de
la derecha). Este es el llamado pH óptimo.
La mayoría de los enzimas son muy
sensibles a los cambios de pH.
Desviaciones de pocas décimas por
encima o por debajo del pH óptimo
pueden afectar drásticamente su
actividad. Así, la pepsina gástrica
tiene un pH óptimo de 2, la ureasa lo
tiene a pH 7 y la arginasa lo tiene a
pH 10 (Figura de la izquierda). Como
ligeros cambios del pH pueden
provocar la desnaturalización de la
proteína, los seres vivos han
desarrollado sistemas más o menos complejos para mantener estable el pH
intracelular: Los amortiguadores fisiológicos.
EFECTO DE LA TEMPERATURA SOBRE LA ACTIVIDAD ENZIMÁTICA
En general, los aumentos
de temperatura aceleran
las reacciones químicas:
por cada 10ºC de
incremento, la velocidad
de reacción se duplica.
Las reacciones catalizadas
por enzimas siguen esta
ley general. Sin embargo,
al ser proteínas, a partir
de cierta temperatura, se
empiezan a desnaturalizar
por el calor. La temperatura a la cual la actividad catalítica es máxima se llama
temperatura óptima (Figura de la derecha). Por encima de esta temperatura, el
aumento de velocidad de la reacción debido a la temperatura es contrarrestado por
la pérdida de actividad catalítica debida a la desnaturalización térmica, y la
actividad enzimática decrece rápidamente hasta anularse.
EFECTO DE LOS COFACTORES SOBRE LA ACTIVIDAD ENZIMÁTICA
A veces, un enzima requiere para su función la presencia de sustancias no
proteicas que colaboran en la catálisis: los cofactores. Los cofactores pueden ser
iones inorgánicos como el Fe++, Mg++, Mn++, Zn++ etc. Casi un tercio de los
enzimas conocidos requieren cofactores. Cuando el cofactor es una molécula
orgánica se llama coenzima. Muchos de estos coenzimas se sintetizan a partir de
vitaminas. En la figura de la izquierda podemos observar una molécula de
mioglobina (proteína que transporta oxígeno al tejido muscular) y su coenzima (el
grupo hemo, representado en color verde). Cuando los cofactores y las coenzimas
se encuentran unidos covalentemente al enzima se llaman grupos prostéticos. La
forma catalíticamente activa del enzima, es decir, el enzima unida a su grupo
prostético, se llama holoenzima. La parte proteica de un holoenzima (inactiva) se
llama apoenzima, de forma que:
apoenzima + grupo prostético= holoenzima
EFECTO DE LAS CONCENTRACIONES SOBRE LA ACTIVIDAD ENZIMÁTICA
La velocidad de una reacción enzimática depende de
la concentración de sustrato. La Figura de la derecha
muestra la velocidad de una reacción enzimática a 6
concentraciones distintas de sustrato.
Además, la presencia de los productos finales puede
hacer que la reacción sea más lenta, o incluso invertir
su sentido (Figura inferior).
EFECTO DE LOS INHIBIDORES SOBRE LA ACTIVIDAD ENZIMÁTICA
Ciertas moléculas pueden inhibir la acción catalítica de un enzima: son los inhibidores.
Estos inhibidores bien pueden ocupar temporalmente el centro activo por semejanza
estructural con el sustrato original (inhibidor competitivo) o bien alteran la conformación
espacial del enzima, impidiendo su unión al sustrato (inhibidor no competitivo) (Figuras
inferiores).
Inhibidor competitivo Inhibidor no competitivo
MODULACIÓN ALOSTÉRICA DE LA ACTIVIDAD ENZIMÁTICA
Hay enzimas que pueden adoptar 2 conformaciones interconvertibles llamadas R
(relajada) y T (tensa). R es la forma más activa porque se une al sustrato con más
afinidad. Las formas R y T se encuentran en equilibrio R <==> T (Figura inferior):
Ciertas sustancias tienden a estabilizar la forma R. Son los llamados moduladores
positivos. El propio sustrato es a menudo un modulador positivo. Las moléculas
que favorecen la forma R pero que actúan sobre una región del enzima distinta del
centro activo son los activadores alostéricos (Figura inferior izquierda).
Activador alostérico: favorece la Inhibidor alostérico: impide la unión del
unión del sustrato sustrato
Las sustancias que favorecen la forma T y disminuyen la actividad enzimática son
los moduladores negativos. Si estos moduladores actúan en lugares distintos del
centro activo del enzima se llaman inhibidores alostéricos (Figura superior
derecha) .
EFECTO DE LA MODIFICACIÓN COVALENTE SOBRE LA ACTIVIDAD ENZIMÁTICA
Otros enzimas pasan de una forma menos activa a otra más activa uniéndose covalentemente a
un grupo químico de pequeño tamaño como el Pi o el AMP. También se da el caso inverso, en el
que un enzima muy activo se desactiva al liberar algún grupo químico. En las enzimas de las vías
degradativas del metabolismo, la forma fosforilada es más activa que la no fosforilada, mientras
que en las vías biosintéticas ocurre lo contrario. En las figuras inferiores se ilustra la activación
de una proteína por fosforilación.
Elementos de la reacción El enzima no fosforilado es inactivo El enzima fosforilado es activo
ACTIVACIÓN PROTEOLÍTICA DE LA ACTIVIDAD ENZIMÁTICA
Algunos enzimas no
se sintetizan como
tales, sino como
proteínas precursoras
sin actividad
enzimática. Estas
proteínas se llaman
proenzimas o
zimógenos. Para
activarse, los
zimógenos sufren un
ataque hidrolítico que
origina la liberación
de uno o varios péptidos. El resto de la molécula proteica adopta la conformación
y las propiedades del enzima activo. Muchos enzimas digestivos se secretan en
forma de zimógenos y en el tubo digestivo se convierten en la forma activa. Es el
caso de la -quimotripsina, que se sintetiza en forma de quimotripsinógeno
(Figura superior). Si estos enzimas se sintetizasen directamente en forma activa
destruirían la propia célula que las produce. Así, la tripsina pancreática (una
proteasa) se sintetiza como tripsinógeno (inactivo). Si por alguna razón se activa
en el propio páncreas, la glándula sufre un proceso de autodestrucción
(pancreatitis aguda), a menudo mortal.
REGULACIÓN DE LA ACTIVIDAD ENZIMÁTICA POR MEDIO DE ISOENZIMAS
Algunos enzimas tienen distinta estructura molecular aunque su función biológica
es similar. Se llaman isozimas o isoenzimas. Estas diferencias de estructura se
traducen en ligeros cambios en sus propiedades, de forma que cada isozima se
adapta perfectamente a la función que debe realizar. Así, podemos observar la
existencia de isoenzimas en función de:
el tipo de tejido: Por ejemplo, la lactato deshidrogenasa presenta isozimas
distintos en músculo y corazón.
el compartimento celular donde actúa: Por ejemplo, la malato
deshidrogenasa del citoplasma es distinta de la de la mitocondria.
el momento concreto del desarrollo del individuo: Por ejemplo, algunos
enzimas de la glicolisis del feto son diferentes de los mismos enzimas en el
adulto.