Bitácora de visita al Museo Interactivo de
Economía (MIDE)
Nunca pensé que un museo de economía pudiera ser tan entretenido, pero mi visita al
MIDE realmente me sorprendió. Está ubicado en pleno Centro Histórico de la Ciudad
de México, en un edificio antiguo muy bonito que alguna vez fue un convento. Desde
que entras, el ambiente es muy distinto a lo que uno se imagina cuando piensa en
“economía”. Todo está diseñado para que aprendas jugando y participando.
Una de las primeras actividades en las que participé fue una simulación de mercado.
Podías jugar a ser productor, consumidor o gobierno, y ver cómo tus decisiones
afectaban los precios y el bienestar general. Me pareció una forma muy clara y
divertida de entender conceptos como la oferta, la demanda, la inflación y hasta los
impuestos.También me gustó mucho la sala de finanzas personales. Ahí puedes armar
un presupuesto, tomar decisiones sobre ahorro, inversión y gasto, y ver cómo afectan
tu futuro económico. Lo que más me quedó grabado fue una actividad sobre el crédito y
los intereses: algo tan común pero que muchas veces no entendemos bien hasta que lo
vivimos.
Otro espacio muy interesante fue el que habla sobre los recursos del planeta y cómo la
economía está directamente relacionada con el uso responsable de estos. Me gustó
que el museo no se limita a lo financiero, sino que también te hace pensar en la
sostenibilidad, el consumo responsable y el impacto que nuestras decisiones tienen en
el entorno.Al final del recorrido hay una sección más tecnológica, con pantallas
interactivas, encuestas en tiempo real y simuladores económicos. Incluso puedes crear
tu propio billete digital y entender cómo funciona la emisión de dinero y su valor en la
economía nacional.