Gases de Escape
Gases de Escape
"La Humanidad empieza a comprender que para mantener el crecimiento económico, este ha de ser sostenible,
creando riqueza sin esquilmar recursos y sin comprometer la existencia de futuras generaciones.
Este concepto está cada vez más extendido y se traduce en nuevas actitudes de la sociedad que provocan
cambios económicos, sociales y polí[Link] hábitos de consumo, sistemas distintos en la industria,
agricultura y pesca, nuevas formas de producir bienes, nuevas y más eficaces tecnologías son pruebas de este
cambio.
El automóvil y su industria solo son responsables de entre el 5% y el 7% de la contaminación global del planeta,
pero sin embargo, es percibido por la sociedad como uno de los máximos culpables de la situación
Esta sociedad demanda automóviles respetuosos con el medio ambiente, y prueba de ello es la ingente
legislación generada sobre los mismos sobre todos sus aspectos de funcionamiento, pero especialmente sobre
los gases contaminantes.
Esta situación continuará produciéndose en el futuro. Los fabricantes de automóviles se adaptan a esta situación
incorporando nuevas soluciones tecnológicas como el catalizador, sistemas de gestión del motor cada vez más
complejos y precisos, así como motores mas rentables, además de otras soluciones tecnológicas que afectan
desde el diseño del vehículo a los materiales empleados, así como novedosos procedimientos de fabricación.
Estos rápidos cambios tecnológicos provocan a nu vez cambios en las técnicas de reparación,
fundamentalmente en los procedimientos de diagnosis.
Estos procedimientos han de ser rápidos y certeros para asegurar la rentabilidad de la intervención, pero
también para asegurar la satisfacción de los cada vez más numerosos clientes preocupados por el medio
ambiente y porque su automóvil funcione durante su vida útil dentro de los límites de la legalidad.
Llevar a cabo estas intervenciones sólo será posible utilizando herramientas adecuadas por sus prestaciones y
precisión, entre las que destacarían los equipos de diagnosis y los imprescindibles analizadores de cuatro gases.
La práctica totalidad de los automóviles utilizan como combustible la gasolina o el gasoil, carburantes extraídos
del petróleo y por lo tanto compuestos básicamente por Carbono e Hidrógeno.
El resultado pone en evidencia que si la combustión fuese instantánea, la temperatura en la cámara inferior a
2000ºC y la proporción aire / gasolina la adecuada, el motor no emitiría gases tóxicos al exterior.
En la cantidad y proporción de estos gases influyen variables como la calidad de la mezcla, el momento de
encendido, la correcta puesta a punto de la distribución, la hermeticidad de los sistemas de escape y de
admisión, el estado de compresión del motor etc.
Dado que la influencia de estas variables en cada uno de los gases es conocida, es posible diagnosticar un gran
número de averías a partir del análisis de los gases. Solo es necesario interpretar adecuadamente la información
proporcionada por un analizador de gases preciso y fiable.
A partir de la composición de la gasolina y del aire, es posible calcular la proporción en la que han de mezclarse
para conseguir una combustión lo más rápida y completa posible.
A esta proporción se la conoce como mezcla estequiométrica, y se representa por la letra griega l que en este
caso tendrá como valor l=1. Dicho valor se obtiene de relacionar la cantidad de aire que realmente aspira el
motor con la que teóricamente debería de aspirar para quemar una cantidad dada de gasolina
El valor lambda informará por lo tanto del grado de riqueza de la mezcla que oscilará entre l = 0.7 y l = 1.3.
l > 1 Mezcla pobre
Por ejemplo, un valor lambda de 1.2, estará indicando una mezcla con un exceso de aire de un 20%, mientras
que un valor lambda de 0.95 indica una mezcla con un defecto de aire del 5%.
Para comprender cual es la influencia de la mezcla en el rendimiento del motor, es necesario estudiar las curvas
de potencia y de consumo específico, por ser estos los parámetros que lo definen.
Dichas curvas se obtienen en un banco de pruebas, girando el motor a régimen constante y modificando el valor
de lambda (mezcla).
Se observará que no existe un único valor de lambda que proporcione simultáneamente la máxima potencia y el
mínimo consumo. La primera se obtiene cuando la mezcla es ligeramente rica (l = 0.9), y el segundo con mezcla
ligeramente pobre (l = 1.05).
Por esta razón, el valor de lambda está variando continuamente durante el funcionamiento del motor. El valor
será alto en fases de arranque, en aceleración o en plena carga, y bajo en fases de media carga y en deceleración.
Este comportamiento se puede y debe comprobar con un analizador de gases que informe del valor lambda. La
no correspondencia entre dicho valor y la situación de funcionamiento del motor indica, generalmente, una
unidad de mando defectuosa, o que lo está el sensor que interviene en cada fase, como por ejemplo el micro de
ralentí o el potenciómetro de mariposa.
En la siguiente tabla están representadas las curvas de los gases de escape más representativos y útiles para la
diagnosis a través de su análisis con un analizador de gases. Con ellas se puede determinar la influencia de la
mezcla en la cantidad de cada uno de los gases, y por lo tanto deducir el estado de funcionamiento del motor
además de ser el único procedimiento seguro de puesta a punto de los mismos.
¿Cómo influye el encendido sobre la contaminación?
Para obtener un rendimiento óptimo y un funcionamiento regular del motor, la chispa ha de saltar en el
momento oportuno, normalmente con cierto adelanto sobre el punto muerto superior. Las variables que
determinan dicho momento son el régimen de giro y el estado de carga del motor, junto con las temperaturas del
líquido refrigerante y del aire y la posición de la mariposa.
Un reglaje preciso del encendido es muy importante porque al permitir una combustión completa, el motor
genera un mínimo de gases contaminantes.
La polución es la acumulación de productos tóxicos que pueden provocar perjuicios graves e importantes en los
seres vivos. La suma de productos tóxicos que emite un automóvil no representan más del 1% de las emisiones
totales, pero hay que tener en cuenta que es un porcentaje pequeño de una cantidad muy grande y que existe un
gran número de vehículos circulando simultáneamente en las ciudades.
CO (Monóxido de Carbono):
Es un gas muy tóxico, incoloro, inodoro y más pesado que el aire.
Se produce durante el proceso de combustión por escasez de Oxígeno, por lo que su concentración será más alta
cuanto mayor sea la riqueza de la mezcla. Cuando la mezcla es ideal o pobre, el valor del CO se mantiene en
valores uniformemente bajos, por lo que es aconsejable conocer la concentración de otros gases para deducir el
estado de funcionamiento del motor.
HC (Hidrocarburos):
Bajo esta denominación se agrupan una serie de productos que tienen su origen en la composición del
combustible y del lubricante. Son los causantes de una parte del smog o niebla fotoquímica, además de ser,
algunos de ellos, claramente cancerígenos.
Por este motivo, cuando el valor de los HC se aleja del prescrito por el fabricante, se deben tener en cuenta los
aspectos que influyen en la combustión además de la mezcla, tales como el encendido, la distribución o la
estanqueidad de los circuitos de admisión y escape. Para determinar en que sistema de entre ellos se encuentra
la avería, basta con relacionar el valor de los HC con los que ese momento tienen los otros gases.
NO (Óxidos de Nitrógeno):
Se forman en la cámara de combustión cuando en la misma se dan altas temperaturas y elevadas presiones, por
lo que su concentración será alta cuando la mezcla es estequiométrica, y baja cuando la mezcla es pobre o rica.
Por encima de 150 ppm. , provocan irritaciones en las vías respiratorias, y junto con el bióxido de azufre, forma
parte de la niebla fotoquímica.
COMPUESTOS DE PLOMO:
Otros productos que aparecen en los gases de escape, no son perjudiciales para la salud de los seres vivos, y por
lo tanto no están sometidos a ningún tipo de legislación, pero desde el punto de vista de la diagnosis son
especialmente interesantes por la información que proporcionan.
CO (Dióxido de carbono):
Es un gas residual en cualquier proceso de combustión. Conociendo la cantidad del mismo presente en los gases
de escape se dispone de una de las informaciones más representativas sobre la proporcionalidad de la mezcla y
el estado de funcionamiento del motor, principalmente sobre aspectos de estanqueidad.
La intervención sobre el motor debe asegurar que el valor de CO sea lo más alto posible
O (Oxigeno):
La concentración de oxígeno en los gases de escape debe ser lo más baja posible, como garantía de que la
combustión se ha desarrollado de la forma más adecuada.
Prueba de ello es que los valores de este gas han ido descendiendo a medida de que los sistemas de inyección
son más precisos. La presencia de oxígeno en los gases de escape en cantidades anormalmente altas,
denunciaran por lo tanto problemas de estanqueidad en admisión o escape.
Para precisar con exactitud será necesario conocer la concentración de hidrocarburos que simultáneamente
genera el motor. Si estos son los normales el problema tiene su origen en el sistema de escape, si son más altos
de lo estipulado, la falta de estanqueidad se encuentra en admisión.
De lo explicado anteriormente se deduce que la concentración de cada uno de los gases de escape, obedece a
una causa principal, pero no única. Incluso, causas distintas pueden tener efectos muy parecidos en un mismo
gas. Esta situación obliga a disponer de un analizador de gases que muestre de forma simultánea el valor de los
cuatro gases más representativos, pues solo así es posible determinar con rapidez y seguridad la causa de la
avería. Para ello solo hace falta comprender la interacción de las distintas causas sobre cada gas, la cantidad de
cada uno de ellos y el valor de lambda.
Hay que recordar que estos componentes son de obligado uso en la totalidad de vehículos que se han fabricado
desde el año 1992, y que cada día será más estricta la exigencia de su correcto funcionamiento en las
inspecciones técnicas de carácter obligatorio a las que se deben someter los vehículos.
Como es lógico, durante la medición de los gases se han de respetar tanto las condiciones de funcionamiento del
motor como las del analizador de gases aconsejadas por los respectivos fabricantes.
Los valores que se muestran, son correctos a nivel general y en una gran mayoría de vehículos. No obstante
deben prevalecer los indicados por el fabricante de cada uno de ellos.
CO2 CO HC Situación
Alto Bajo Muy bajo Combustión óptima
Combustión correcta.
Bajo Bajo Bajo
Escape inestanco con fugas de escape.
Combustión incorrecta.
Bajo Alto Alto
Mezcla muy rica.
Combustión incorrecta
Bajo Muy bajo Alto
Mezcla muy pobre
HC CO Situación
Muy alto Bajo Fallos en el sistema de encendido
Alto Alto Mezcla muy rica
Alto Muy bajo Mezcla muy pobre Sistema de admisión inestanco
Cuando en el sistema de escape se produce una pérdida de estanqueidad, el contenido de los diferentes gases,
medidos con el motor funcionando al ralentí, son los siguientes:
Acelerando y manteniendo el régimen del motor a 2500 r.p.m., los valores de los cuatro gases, junto con el
valor de lambda, pasan a ser los correctos.
Esto se explica por el empuje que sufren los gases en esta situación, y que permiten medirlos.
En el caso de producirse fallos en el sistema de encendido que impidan el salto de chispa, es evidente que la
ausencia de combustión provocará tanto una disminución del CO como del CO2.
Un calado inicial defectuoso del encendido provoca una gran inestabilidad en los valores de los gases,
especialmente los del CO y CO2 en situación de ralentí.
Si por el contrario, los valores de los gases son correctos al ralentí, pero a media carga se desajustan y
principalmente el CO y el CO2, es muy probable que la causa radique en el gobierno del avance. Si es el caso,
se debe proceder a verificar el regulador centrífugo, por vacío o la unidad de control en sistemas gobernados por
la misma.