ROMEO Y JULIETA
NOMBRE Y APELLIDO:
ABBY ALISSON BARBOZA VICTORIANO
DAHIRO JHAMIR AGUILAR MANRIQUE
GIMENA KORALI CAVALCANTI DEL AGUILA
ZALENKA
NOMBRE Y APELLIDO DEL DOCENTE:
AREA
LITERATURA
I.E
PLUZ
PERSONAGES ……………………………………………………………………………………………………………………….1
TIEMPO……………………………………………………………………………………………………………….2
ESCENARIO……………………………………………………………………………………………………….3
AUTOR…………………………………………………………………………………………………………………………….4
GENERO …………………………………………………………………………………5
APRESIACION CRITICA……………………………………………………………………………….6
…………………………………………………………………………………………………………………….7
………………………………………………………………………………………….8
PERSONAGES
Hogar de los Capuleto:
Señor Capuleto
Señora Capuleto
Julieta Capuleto
Rosalina Capuleto
Teobaldo Capuleto
La nodriza
Pedro, Sansón y Gregorio
Hogar de los Montesco:
Señor Montesco
Señora Montesco
Romeo Montesco
Benvolio Montesco
Abraham y Baltazar
Otros:
Príncipe
Conde Paris
Mercucio
Fray Lorenzo
Fray Juan
Boticario
TIEMPO
La tragedia Romeo y Julieta, escrita por William Shakespeare a finales del siglo XVI,
está ambientada en una época anterior a la del autor. Aunque Shakespeare no especifica
una fecha concreta, se entiende que la acción se sitúa durante el Renacimiento italiano,
probablemente entre los siglos XIV y XV. Esta suposición se basa en las costumbres
sociales que se reflejan en la obra, como el papel dominante de las familias, los
matrimonios arreglados, la importancia del honor, y el poder de la Iglesia a través de
figuras como el fraile Lorenzo.
La historia transcurre a lo largo de cinco días, lo que la convierte en una obra de ritmo
acelerado e intenso. Desde el momento en que Romeo y Julieta se conocen hasta que
ambos mueren, pasan apenas unas jornadas. Esta brevedad temporal contribuye a la
sensación de urgencia que atraviesa toda la obra. El amor nace de forma repentina y las
decisiones son tomadas impulsivamente, lo que refleja la intensidad emocional de los
jóvenes protagonistas.
Shakespeare utiliza el tiempo no solo como un marco narrativo, sino también como un
elemento simbólico. Por ejemplo, la noche representa la protección del amor secreto,
mientras que el día trae consigo la realidad, los conflictos y la separación. En varias
escenas, los personajes desean que la noche dure más para permanecer juntos, como
cuando Julieta ruega que aún no haya amanecido tras su noche de bodas.
Además, el autor incorpora la idea del destino ineludible. Desde el prólogo, se anuncia
que los protagonistas están “marcados por las estrellas”, lo que anticipa un final trágico
y sugiere que el tiempo corre en su contra. Esta sensación de que todo está
predeterminado intensifica la tragedia: el espectador sabe que el desenlace será triste,
pero no puede evitar esperar, junto a los personajes, una solución que nunca llega a
tiempo.
En resumen, el tiempo en Romeo y Julieta es breve, intenso y simbólico. A través de él,
Shakespeare refleja la fuerza de las emociones humanas, el impulso juvenil y la tragedia
del amor prohibido.
ESCENARIO
La obra se desarrolla principalmente en la ciudad de Verona, al norte de Italia, aunque
algunas escenas también tienen lugar en Mantua, una ciudad cercana. Aunque
Shakespeare nunca viajó a Italia, escogió Verona como un lugar exótico y romántico
para los espectadores ingleses del siglo XVI. Esta ciudad sirve como escenario ideal
para mostrar el conflicto entre dos poderosas familias nobles: los Montesco y los
Capuleto.
Verona no es solo un lugar físico, sino también un reflejo del conflicto emocional de la
historia. Es una ciudad dividida por el odio y la violencia, donde el amor no puede
florecer libremente. Las calles son testigo constante de enfrentamientos, mientras que
los hogares representan, en teoría, un refugio, aunque también se convierten en espacios
de control y represión.
Lugares clave dentro del escenario:
1. Las calles de Verona
Representan el conflicto público. En ellas ocurren las peleas entre sirvientes y
miembros de ambas familias. Estos espacios abiertos son símbolo de la violencia
heredada y del caos social.
2. La casa de los Capuleto
Es donde Julieta vive con su familia. Allí se organiza el baile en el que se
conocen los protagonistas. También es el lugar donde se desarrolla la famosa
escena del balcón, símbolo del amor secreto. Aunque es el hogar de Julieta,
también representa la presión familiar y las expectativas sociales.
3. La celda del fraile Lorenzo
Espacio pequeño y apartado, donde Romeo y Julieta se casan en secreto. El
fraile representa la esperanza y la mediación, pero también el fracaso de los
intentos por controlar la situación. Su celda es un lugar de planes que, aunque
bienintencionados, terminan fallando.
4. Mantua
Ciudad a la que es desterrado Romeo tras matar a Teobaldo. Aunque está lejos
de Verona, su influencia es clave en el desarrollo de la tragedia, ya que allí
Romeo recibe (erróneamente) la noticia de la muerte de Julieta.
5. La cripta de los Capuleto
Es el escenario final, donde ocurre la muerte de ambos protagonistas. Este
espacio oscuro y silencioso representa el punto máximo de la tragedia. Aquí, el
amor y la muerte se encuentran de forma definitiva, en una unión que solo fue
posible tras la pérdida total.
Autor:
29 de enero de 2016
Un 29 de enero de 1595 se estrenaba en Londres la tragedia del dramaturgo, poeta y
actor inglés William Shakespeare, Romeo y Julieta (Romeo and Juliet o The Most
Excellent and Lamentable Tragedie of Romeo and Juliet, 1597), y dos días después fue
publicada. Algunas fuentes señalan que comenzó a escribirla en 1591, llegando a
terminarla en 1595. Sin embargo, otras mantienen la hipótesis de que la terminó de
escribir en 1597.
Esta tragedia de Shakespeare cuenta la historia de amor imposible de dos jóvenes
enamorados que deciden casarse de manera clandestina y vivir juntos pese a la
oposición de sus familias, rivales entre sí. La presión de esa rivalidad llevó a los
amantes al suicidio y la muerte de ambos, finalmente, conduce a la reconciliación de
las familias. La relación entre los dos protagonistas de la obra del dramaturgo inglés se
ha convertido en el arquetipo de los llamados star-crossed lovers, una expresión que
describe a una pareja de amantes cuya relación es a menudo frustrada por factores
externos.
Aunque la historia forma parte de una larga tradición de romances trágicos que se
remontan a la antigüedad, el argumento está basado en la traducción inglesa (The
Tragical History of Romeus and Juliet, 1562) de un cuento italiano de Mateo Bandello,
realizada por Arthur Brooke, que se basó en la traducción francesa hecha por Pierre
Boaistuau en 1559. Por su parte, en 1582, William Painter realizó una versión en prosa
a partir de relatos italianos y franceses, que fue publicada en la colección de
historias Palace of Pleasure.
No obstante, la primera obra escrita sobre Romeo y Julieta no fue la de Shakespeare,
sino la que escribió el italiano Luigi da Porto, de Vicenza, en el año 1520, y tras ella se
han escrito numerosas versiones en prosa, en verso, ballets y obras de teatro,
convirtiéndose la del inglés en la versión más aplaudida y de mayor trascendencia.
Romeo y Julieta es una de las obras más populares de William Shakespeare, y además,
la que más veces ha sido representada junto con otras obras del mismo autor
como Hamlet o Macbeth. La tragedia ha sido adaptada en numerosas ocasiones para
escenarios, cine, musicales y ópera. Una de las más recientes adaptaciones en el cine
fue llevada a cabo por el director Baz Luhrmann (1996), con los actores Leonardo
DiCaprio y Claire Danes como Romeo y Julieta. West Side Story (Jerome Robbins y
Robert Wise, 1961) y Montoyas y Tarantos (Vicente Escrivá, 1989) son otras versiones
llevadas al cine del drama de Shakespeare.
La gran habilidad del dramaturgo se mostró en la técnica dramática utilizada que se
caracteriza por el uso de fluctuaciones entre comedia y tragedia como forma de
aumentar la tensión, por la relevancia argumental que confiere a los personajes
secundarios y por el uso de subtramas para adornar la historia.
Género
Romeo y Julieta pertenece al género dramático, específicamente a la tragedia. El
género dramático se caracteriza por representar acciones a través del diálogo entre
personajes, con la finalidad de ser representado en un escenario teatral ante un público.
Subgénero: Tragedia
La tragedia es un subgénero del drama que presenta historias serias y conmovedoras,
en las que los personajes principales, generalmente de noble carácter, se enfrentan a un
destino doloroso o fatal. En este tipo de obras, los conflictos suelen llevar a un
desenlace trágico, que genera compasión y reflexión en el espectador.
En Romeo y Julieta, la tragedia se manifiesta en varios aspectos:
El destino trágico de los protagonistas, anunciado desde el prólogo (“dos
amantes desdichados…”).
El conflicto entre el amor y el odio, que lleva a la destrucción de la pareja.
La presencia de la muerte como final inevitable, a pesar de los intentos por
evitarla.
La impotencia de los personajes para cambiar el curso de los acontecimientos, a
pesar de sus buenas intenciones.
Características dramáticas de la obra
Diálogos y monólogos poéticos, llenos de emoción y simbolismo.
Acción continua y creciente que mantiene la tensión hasta el clímax.
Presencia de un coro (en el prólogo) que anticipa la tragedia.
Temas universales: amor, odio, destino, muerte, juventud, familia,
impulsividad.
Otros géneros relacionados
Aunque su clasificación principal es la tragedia, Romeo y Julieta también tiene
elementos de otros géneros:
Lírico: Por el uso del lenguaje poético y las expresiones intensas de amor.
Romántico: Porque gira en torno al amor apasionado entre dos jóvenes.
Social: Porque critica los conflictos familiares y la violencia heredada.
APRESIACION CRITICA
Romeo y Julieta es una de las tragedias más famosas de William Shakespeare y una de
las obras más influyentes de la literatura universal. Aunque a menudo se conoce como
una historia de amor, su verdadera fuerza radica en cómo explora temas complejos
como el odio entre familias, la impulsividad juvenil, el destino trágico y la
imposibilidad de amar en un mundo dividido. Desde una perspectiva crítica, la obra no
solo emociona por su argumento, sino que también invita a reflexionar sobre la
sociedad, los valores y las decisiones humanas.
Uno de los aspectos más poderosos de la obra es su representación del amor juvenil.
Romeo y Julieta se enamoran intensamente y sin límites, desafiando a sus familias, las
normas sociales e incluso el tiempo. Este amor, aunque puro y sincero, también es
impulsivo, lo que lleva a decisiones precipitadas que desencadenan la tragedia.
Shakespeare presenta este amor como algo bello pero también peligroso, lo cual sigue
siendo relevante hoy en día: muchas veces, la pasión ciega puede llevar a consecuencias
irreversibles.
Además, el conflicto entre los Montesco y los Capuleto no se justifica en ningún
momento. Shakespeare nunca explica claramente por qué se odian estas familias, lo que
refuerza la idea de que el odio puede volverse tradición, pasarse de generación en
generación y destruir incluso lo más valioso: la juventud, la vida y el amor. Esta crítica
al odio heredado y sin sentido es uno de los mensajes más fuertes de la obra, y sigue
teniendo vigencia en cualquier sociedad dividida por prejuicios, religión, política o raza.
Otro punto que vale destacar es el papel del destino. A lo largo de la obra, hay muchas
referencias a las estrellas y a la muerte predestinada. Romeo y Julieta son llamados “los
amantes desdichados” (star-crossed lovers), lo que da la sensación de que su final ya
está escrito desde el principio. Esto plantea preguntas interesantes: ¿los personajes
realmente tienen control sobre sus acciones, o están atrapados por fuerzas más grandes
que ellos? ¿Qué tan responsables son de su propia tragedia?
Desde el punto de vista literario, Romeo y Julieta es una obra rica en recursos poéticos y
lenguaje simbólico. El uso del verso, los juegos de palabras, las metáforas y los
contrastes (día/noche, amor/odio, vida/muerte) hacen que el texto tenga una belleza que
va más allá de su argumento. La famosa escena del balcón, por ejemplo, no solo es
romántica, sino también una reflexión sobre la identidad y el poder del lenguaje: “¿Qué
hay en un nombre?”, pregunta Julieta, cuestionando el valor de las etiquetas sociales.
En conclusión, Romeo y Julieta no es solo una historia romántica, sino una profunda
tragedia sobre la condición humana. Nos habla de cómo los sentimientos, las decisiones
y los conflictos sociales pueden chocar de manera fatal. A pesar de haber sido escrita
hace más de 400 años, la obra sigue emocionando, enseñando y provocando reflexión.
Esta es la verdadera prueba de su grandeza: que aún hoy nos siga pareciendo relevante,
conmovedora y digna de análisis.