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Egipto Colette

La civilización egipcia se originó a partir de pequeñas comunidades que se unieron en dos reinos, siendo Menes el primer rey en unificarlos. La egiptología se impulsó con la expedición de Napoleón, destacando el descubrimiento de la Piedra de Rosetta, que permitió descifrar los jeroglíficos. Los egipcios desarrollaron sistemas de numeración y aritmética basados en principios aditivos y de desdoblamiento, utilizando papiros como soporte para sus escritos.
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Egipto Colette

La civilización egipcia se originó a partir de pequeñas comunidades que se unieron en dos reinos, siendo Menes el primer rey en unificarlos. La egiptología se impulsó con la expedición de Napoleón, destacando el descubrimiento de la Piedra de Rosetta, que permitió descifrar los jeroglíficos. Los egipcios desarrollaron sistemas de numeración y aritmética basados en principios aditivos y de desdoblamiento, utilizando papiros como soporte para sus escritos.
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3.

LA CIVILIZACION EGIPCIA

ORIGEN

La civilización egipcia nació probablemente de un gran número de


pequeñas comunidades urbanas y rurales que se unieron progresiva-
mente en dos reinos, el Alto y el Bajo Egipto. El primer rey que,
según parece, reunió el Alto y el Bajo Egipto fue Menes. De Menes
a Alejandro Magno, época que comienza hacia el año 3100 a.C. y
termina con la conquista griega de Alejandría en el 322 a.C., se
suceden distintos imperios y períodos intermedios. Egipto fue consi-
derado durante mucho tiempo, debido al clima muy seco de la
región y al culto que los egipcios profesaban a sus muertos, como el
campo por excelencia de las excavaciones históricas. Por esto,
Egipto está lleno de construcciones de todo tipo (templos, pirámi- '
des, obeliscos, etc.) y contiene numerosos papiros y objetos que el
clima favorable ha conservado muy bien.

FUENTES

Fue la expedición de Napoleón a Egipto la que confirió el impulso


suficiente al estudio científico de la civilización egipcia. Acompáña-
do de un equipo de sabios e investigadores, Bonaparte se encuentra
en el origen de la egiptología. Fueron soldados franceses los que
Evaron a cabo el más importante de los descubrimientos: excavan-
do fortificaciones cerca de Rosetta, al este de Alejandría, extrajeron
a Piedra de basalto negro en la que había una inscripción en tres
á Alo griego, demótico y jeroglífico. La piedra de Rosetta revela-
jero de investigadores la traducción griega de un texto en escritura
Blífica y en la vieja escritura popular egipcia (demótico). Se
.L
liarla) ave para descifrar
¿ : e:
los jeroglíficos, ¡cómo había q que
pero ¿có
Jobs
40 ean-Paul Collerte

as
fra ncé s Jea n-F ran goi s Ch ampollion y el inglés Thom
El
Young, para no nombrar más que a losonp o br
- ml oglíficos, y
el depaltra te
hacer rápidos progresos en MINUCIOSO y con
bajo cons E ,
grabados sagrados, gracias a UN tra ln
nci a mu y pen oso , deb ido a las incómo: as erre
frecue
leer sn as Inscripciones.
que debían permanecer pará conseguir
Las inscripciones que se encuentran €n tum a MOnumMentos
por su car áct er COn fre cue nci a de origen religioso, ceremo.
egipcios, rgo las mejores
entan sin emba
nial o incluso familiar, no repres
entos matemáticos de los
fuentes de información sobre los conocimi
cerniente al
pueblos del valle del Nilo!. Igualmente, en lo con
s máticos que se pueden
calendario egipcio, los conocimiento mate
re todo al
deducir de él son muy limitados, ya que se refieren sob
arte de contar y medir.
Afortunadamente, el clima seco de Egipto favoreció la conserva-
ción de algunos papiros, el más antiguo de los cuales es aproximada-
mente del año 1800 a.C. Los principales documentos con que se
cuenta en la actualidad son:

1) El papiro de Rhind: rollo de papiro (0,33 x 5,48 m) conser-


vado en el British Museum, algunos fragmentos del cual se encuen-
tran en el museo de Brooklyn. Este papiro, comprado en 1858 en
Luxor por un joven abogado escocés llamado Henry Rhind, escrito
por el escriba Ahmes hacia el año 1650 a.C. y exhumado en Tebas
en 1855, constituye
una fuenté importantéde la que obtenemos el
conjunto de conocimientos matemáticos egipcios. Contiene 85 pro"
blemas redactados en escritura hierática, colección que debía servil
de manual práctico para los no iniciados. Este texto, según Ahmes,
es una copia de un texto más antiguo (2000-1800), algunos de cuyos
elementos proceden quizá de períodos aún más antiguos. El título
del papiro es más bien ingenuo: «Directrices para obtener un
conocimiento de todas las cosas, inherentes a todo lo que existe
Picas de todos los secretos...». [Las cinco partes del manu!
e Áhmes se refieren respectivamente a la artimética, la estereom?

' El Nilo era venerado ; CB nm geni0


de las aguas. Se le re presentpor los antiguos egipcios con el nombre de «Hápi» £
a aba como un h i
ombr e desnudo con cinturó5n de CO pres?
una mata de papiros en la pt

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5
La civilización egipcia

tría, la geometría, el cálculo de pirámides y un conjunto de proble-


mas prácticos.
2) El papiro de Moscú: rollo de papiro (0,07 x 5,48 m) compra-
do en Egipto en 1893 y conservado en el museo de artes de Moscú
(también llamado papiro Golenisheff). Escrito hacia el año 1850
a.C. por un escriba desconocido, contiene 25 problemas relaciona-
dos con la vida práctica y se parece al de Ahmes, salvo en dos
problemas de particular significación. El papiro de Moscú es, junto
con el de Ahmes, una de nuestras principales fuentes de informa-
ción.
3) El rollo de cuero de las matemáticas egipcias: rollo de cuero
(0,25 x 5,18 m) comprado con el papiro Rhind y conservado en el
British Museum desde 1864. En 1927 se consiguió, no sin dificultad,
desenrollar este documento de cuero y encontrar en él una colec-
ción, por duplicado, de 26 sumas escritas en forma de fracciones
unitarias. Todo parece indicar que este rollo era una copia sacada de
un manual, copia que servía de guía práctica o tabla para un futuro
trabajo. Según Gillings? esta tabla arroja mucha luz sobre el aspecto
mecánico contenido en las principales fuentes de las matemáticas
egipcias, de la aritmética, además de proporcionar una justificación
de la supuesta existencia de tablas tipo de fracciones.
4) Los papiros de Kahun, Berlín, Reisner, Akhmín y algunos
otros completan, en algunos puntos particulares, los conocimientos
. matemáticos que se derivan de los tres anteriores.

Al principio, los egipcios escribían sobre piedra, ladrillo o piezas


de barro. Las inscripciones de cifras más antiguas aparecen, en
escritura jeroglífica, en una maza real que data del año 3100 a.C.,
momento en el que Menes unificaba el Bajo y el Alto Egipto. Los
símbolos utilizados enumeraban grandes cifras asociadas a las gue-
rras. Después, gradualmente, en el curso de los siglos, los egipcios
adoptaron para sus escrituras un documento más flexible, el papiro.
El papiro procede de una planta acuática de Egipto que se
parece al junco de nuestros pantanos, pero de mayor tamaño.
Cortando esta planta en tiras finas, colocándolas una al lado de otra

2 R. J. Gillings, Mathematics in the time of Pharaohs, Cambridge (Massachus-


¿tts), MIT Press, 1972, p. 91.
ON
+ Jean-Paul Cole

y recubriéndolas con otra capa de estas tiras colocada de tray


obtenía, después de un proceso de secado, un soporte sobre e]Es, leSe
se podía escribir. Generalmente, el papiro era de forma rectangula
y no cuadrada. Después de haber escrito en el papiro, se enrolla.
ba, en vez de plegarlo como nuestros libros actuales,
La escritura jeroglífica aparece, en general, en tumbas, MON.
mentos y piedras, mientras que la escritura hierática (de fo
ma
cursiva), que se adaptaba mejor a la escritura manual, predomin
a en
los papiros.

SISTEMAS DE NUMERACIÓN

Realmente, no se puede hablar de un único sistema de numeración


,
puesto que, de hecho, encontramos-dos: el sistema jeroglífico, que
utiliza jeroglíficos, y el sistema hierático, o sistema
de los sacerdo-
tes, que utiliza símbolos cursivos y que, en el siglo vin a.C.
desembocará en el sistema demótico o sistema
del pueblo, cursivo y
de forma abreviada.
El cuadro de la página 44 presenta los símbolos
empleados de
1 a 9 000 en los dos sistemas de numeración.
Los símbolos siguientes eran utilizados también
en la escritura
jeroglífica:

(dedo apuntando) A 10 000 —


(renacuajo) =D» 100 000 —
(hombre asombrado) >< 1 000 000 —

l. — Sistema jeroglífico

Este sistema de numeración


es un sis tema de base diez, no posicio
nal, en el que el principio
aditivo d etermina la disposición de 105
símbolos. La utilización de
este princ ipio permite expresar cualquic!
número, cada símbolo se
repite el n úmero de veces necesario.
La civilización egipcia mn

Por ejemplo,

12.105= FP $ [ 9"
o más exactamente

li
"9227
A veces se invierte el orden de los símbolos, a veces
la represen-
tación es vertical en lugar de horizontal. Para represen
tar las fraccio-
nes unitarias (numerador uno), los egipcios colocaba
n encima del
número un símbolo de forma oval. Por ejemplo, la fracc
ión 5 apare-
2
ce en la forma AN y la fracción 35 aparece en la forma O
1
n..

2. Sistema hierático (sagrado)

La numeración en este sistema es también decimal, pero el princi-


pio de repetición del sistema jeroglífico es sustituido por la intro-
ducción de signos especiales. Estos signos representan los números
de 1 a 10, así como las potencias de diez. Por ejemplo, la expresión
jeroglífica del número treinta y ocho es NAN TH , mientras que
su notación hierática es más sencilla e A. donde el signo = (8) se
coloca a la izquierda en vez de a la derecha, ya que los egipcios escri-
ben de derecha a izquierda. Para ser exactos deberíamos escribir
ii ANA mejor que ANNA NI > que corresponde a nues-
tra representación usual de izquierda a derecha.
Para representar las fracciones en el sistema hierático, el símbo-
lo jeroglífico «> es sustituido simplemente por un punto e. Así 2
aparece en la forma *E y >= se convierte en A. Generalmente, los
egipcios utilizaban signos específicos para fracciones particulares
como z y 2. En general, trabajaban con fracciones unitarias y cual-
quier fracción de la forma E se expresa como una suma de fracciones
unitarias. Las Operaciones usuales se efectúan, casi en su totalidad,
con la ayuda del principio de adición o por desdoblamiento.

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Jean-Paul Coller
44
paa
Cuadro de símbolos
a 9 000
para los números de 1
Jeroglíficos Herido,
Hieráticos N
N Jeroglificos
AAA
9) >
) 100
1 1 y
200 99
ni y
2 y
300 999
nu ul y
, 400 5
-
4 1414
999 “
| 500
$ NN

23
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7.000
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ss AAA ¡4793 Es
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9 000 dde
me AAA
A
na
<
>
EEe
A
|

ARITMÉTICA EGIPCIA

Toda la estructura de la aritmética egipcia se basa en dos principio:


Operacionales, El primero es inherente a su capacidad para multip!'
car y dividir por 2, y el segundo a su capacidad para calcular 105 Je
e de cualquier número, entero o fraccionario.
e de dos enteros se efectuaba, genera Imenté
ende
e Operaciones sucesivas de desdoblamiento, que dep

a Escaneado con CamScanner


45
La civilización egipcia

del hecho de que cualquier número puede expresarse como una


suma de potencias de 2. Si el escriba egipcio quiere efectuar la
multiplicación 24 x 37, dado que 24 = 16 + 8, le basta con sumar
los múltiplos de 37 de estos números. He aquí como procede
generalmente:
1 37
2 74
4 148
— 8 296
+H=16 3927 +
24 888

por consiguiente 24 x 37 = 888.


Procede de la misma manera para efectuar la división 847 + 33,
bucando por qué tiene que multiplicar 33 para obtener 847:
Escribe 847 = 528 + 319
= 528 + 264 + 55
= 528 + 264 + 33 + 22
Concluye que la división 847 = 33 da 25 como cociente y 22 de
resto.
—-33 ¡5
66 2
132 4
+ 14-264 83 +
+ H-528 16==] +
82) Dl

Este principio de desdoblamiento utilizado en la multiplicación y


la divisón elimina la necesidad de aprender tablas de multiplicación
ábaco para calcular
(o de construirlas) y facilita mucho el empleo del
de
y contar rápidamente.
to facilita las
Si, por una parte, este principio de desdoblamien n serias difi-
Operaciones usuales, por otra, los egipcios encontraro
ON
46 Jean. p, »
aul Cotler,

Operaciones a las fraccione S. En


cultades para la aplicación de estas
efecto, reducían todas las fracciones (excepto quizá la fracción 2 »
de simplifi car las Operacio nes
sumas de fracciones unitarias a fin
Esta reducción fue posible gracias a la construcción de tablas que
contenían fracciones del tipo ¿ (cualquier Otra forma no es CSencia]
en virtud del principio de desdoblamiento). El papiro de Ahmes
01, como 5.
empieza con una tabla que expresa a den=3an=1
ma de fracciones unitarias.
Evidentemente, con estas tablas las operaciones se efectuaban
de forma muy sencilla, aunque laboriosa, pero el problema difícil
radica esencialmente en la construcción de tablas que reduzcan toda
fracción a fracciones unitarias. Cómo conseguían los egipcios, de
manera general, reducir las fracciones a fracciones unitarias, no lo
sabemos muy bien. Ahmes, en su papiro, utiliza unas veces una serie
de transformaciones y otras otra distinta. Sin embargo, Neugebauer
sugirió que la elección de la secuencia depende, en la mayoría de los
casos, de que se prefiera utilizar las fracciones naturales >, 3, 5 y des-
doblarlas sucesivamente. Consideremos algunos ejemplos de re-
ducción de fracciones.

Ejemplo 1. Ahmes transforma 3, y obtiene +3.


¿Cómo lo consigue?
Desdoblemos 5, tenemos % = > + > ,
Desdoblemos 3, tenemos + E
Desdoblemos el;7, tenemos de
>7 + 28e *

Así:
ate,
= q +++)
hh
=> + las + +3)
A
3
ños
dica nia JO
HERA
La fracción 3 se representa por un símbolo específico: seritura ]
T o
roglífica y ? , En escritura hierática.

>
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40
La civilización egipcia

Ejemplo 2. Ahmes afirma que 55 + 3 equivale a 2.


¿Cómo llega a este resultado? Si desdoblañios no lo consegui-
mos. Por otro lado, si, en vez de desdoblar, descomponemos en ter-
cios:
sd
cl
mi

y
2_1 1 LA
s= i++ +3]
=1s *3-

Ejemplo 3. Ahmes afirma que q= + % +07 €8s igual a +5E.


¿Cómo podemos llegar a este resultado?
Por desdoblamientos sucesivos.

== vn +.
EFE
== tata tm.
= or + mor + tas >
ES +31,
o

. $ 1 1 1 1
Ejemplo 4. S=31+%+3+13:
dE poxlemos dial este resultado?
ss
13%H + X + % y, conociendo el equivalente de $;
E, es re-
lativamente fácil encontrar la solución.

Parece que las fracciones37.3,11 2> z eran especialmente aprecia-


das por los egipcios, quizá debido a su continua presencia en la vida
diaria. Por desdoblamiento, se obtienen dos secilencias de fraccio-
2 1 1
nes «naturales»:2.37 1
UY 53 , etc., y 2, 2 y» 16> 32» etc. Así, el
egipcio tratará de utilizar estas dos secuencias para reducir las

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5
Jean-Pa
ul Cole
s e
AN

tarias. Volvic ndo a la reducción q 2


fracciones a fracciones uni cl
dieron, por tanto, darse cuenta de que
(ejemplo 2), los egipcios pu reducción mediante y,
sd ob la mi en to era ine ficaz, pero que la
de 3 de 5, lo que da
fracción $ dab a la respuest a buscada. AsÍ tomando :
1
¿ A
siga siendo
13 d e 3 para que
p la reduación
+, basta con tomar
equivalente. ó Resu mi (mediante la
1 1 de modo que resulte naturalmente
1 se elige
2 4-= ir
ió n de fr
pd ac ci on es naturales) de 3, es dec
AC
utilAiz ac

nces la forma
y la fracción ¿ toma ento
£
q (1+3-3>
1
—3

da del simbolismo actual, la in-


Hay que e ntender que, con la ayu pero no co-
ble el proceso,
terpretación precedente hace comprensi
egipcio. La reducción efec-
rresponde al modo operatorio á real del - : bl
2
cion es unit aria s es la sigu iente:
tuada por Ahmes de 5 a frac

La 1.? línea significa que todo es 5; 4! 5


la 2.* línea que 2 de 5 es 35 : 35
5 15
2 de 5 es 15
por último 35 de 5 es 3 = 37+
por consiguiente $ =3 + 35 »)

a línea.
En esta reducción se observa el uso de la fracción + en la 2.
his a
es d or en las multiplicació”
Esta fr acción 3 se utiliza tanto como operad
egipcios debían hace!
nes y divisiones que nos incita a pensar ¿ que los . nt-
uso d e tablas de la fracciitaón A3 con la misma frecuencia con la q ue
, cesitamos hacer cálculos mentales, Además, el problema 618 de
papiro Rhind estipula claramente la regla egipcia para calcular 1
e de cualquier fracción unitaria impar (denomina dor IM"

_eÑ
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49
La civilización egipcia

Calcular de una fracción impar. Si se te dice:


end ,
«¿Qué es 3 de ?» Haces 2 veces su denominador, y 6 veces su denominador;
3 de la fracción, es esto. Esta regla se aplica a cualquier fracción impar.

El escriba sabía que esta regla podía también ser aplicada a cada
fracción «par», pero poseía ya una regla simplificada para el caso de
las fracciones pares. Por esto, raras veces se encuentra la aplicación
de la primera regla a las fracciones pares, puesto que la regla
simplificada se reduce a sumar al denominador su mitad, cálculo más
sencillo que el realizado si se aplica la primera regla.
En el ejemplo 2, en vez de desdoblar, se descompone en tercios.
Esto equivale a calcular el tercdeio una fracción, pero generalmente
el escriba calcula primero los dos tercios y después no tiene más que
dividir por 2 para obtener el producto de un tercio. Consideremos
algunos ejemplos prácticos sacados del papiro Rhind:

Problema 25

3de3=1 Solución

Se observa, en la solución del problema, que el autor calcula pri-


mero los ¿ de 3 y después 3 de 3 para llegar al resultado deseado.

Problema 32

1 1 1 1 1
3 de 1 HFi+ti=z3 += ,
' AA > Solución
a
win

win
wlv

wn
wujin wn

ul
==
N|-
wi

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A

SO Jean-Paul Colletro

Es importante señalar que la solución del escriba es mucho Más


corta y que las etapas intermedias desaparecen Como pone de
manifiesto la solución real del autor:
1 E
1
5 1 +35
1 1 -
$ 2 +36

By
Problema33
1
¿de 16 +35 + 751 + e76 =?

Solución
/ 1 1 dió
1 16 + 36 + 7 + 7
2 1 1 1 1
$ 10+3 +3 + 71358 + vor + Tia

La solución del problema 33 no consta más que de dos líneas y


proporciona de forma inmediata el producto de - por 16 + = +
1 1
+ +7,
Está claro que la multiplicación de fracciones unitarias por 3, 0
1 . . . . . .
por 3, se realiza atendiendo al denominador de la fracción unitaria.

Regla de la fracción 5
Los dos tercios de cualquier fracción impar (o par) son iguales
a 2 veces el denominador de la fracción más 6 veces el denomi-
nador de la fracción.
——

A partir de la precedente, se deduce muy fácilmente la regla


para 3.l

Regla de la fracción 5
A

El tercio de cualquier fracción impar (o par) es igual a 4 veces


el denominador de la fracción más 12 veces el denominado"
de la fracción.
A
*
s
La civilización egipcia

Ejemplo 5. 3 de 3 = ?
Solución: Según la regla de 5
2 e A 1
3des=¿+35:

Ejemplo 6. 3de3= 2
Solución:Según la regla de 3
l de 1
pelo, 1
3des=>30. +3:

Ejemplo 7. Á de + = ?
Solución:Según la regla simplificada.
al 1
3dey= 33
La de
5“

En el ejemplo 7, puede aplicarse también la regla de la fracción %


y tenemos:
2 A A
3de3= 35 +3 >

El egipcio puede por tanto, utilizando las reglas enunciadas más


arriba, así como el desdoblamiento, aplicar las dos secuencias de
fracciones «naturales»: 3, 3, 2, +, 37, etc., y 20O 49 59A Tos| Ez.
. 2 1: di, 1
etc.
1

La reducción de las fracciones 3, 5, 3, ..., 391 a partir de las reglas


.. . 2 2 2 2 E

z . Ste a
conocidas, relacionad as con la fracción 3, y el empleo del desdobla-
miento planteó serios problemas a los egipcios. Sin embargo, Gi-
llings* opina que, en la elaboración de la tabla de 7, den =3a
j a .. 2

1 = 101, con n impar, los escribas pudieron tener en cuenta los si-
Sulentes preceptos:

PA

* R.J. Gillings, ob. cit.. p. 52.

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A AA o

Jean-Paul Colley e

s po si bl e s, se aceptan aquéllas qu e
s 1 gu al da de ninguna fracción dep, €
1) De todas la ci on es , pe ro
núm ero de frac
poseen el menor yor de 1 000.
tener un denominador ma de do s términos a una
de tres > Y Una
ua ld ad
2) Se prefiere una ig 4 un a de cuatro; de más de
cuat
ro
de tres términ os
igualdad
términos €s inadmisible. Se col oca n por orden decreciente siIn
es unit ar ia s
3) Las fraccion
nunca. pero se aceptará una
que se repitan es la menor |9) osible,
fr ac ci ón erable
4) La primera ri or si es to pe r mite reducir consid
fracción ligeramente Su pe
fracción. res
mente la última pr ef ie re n, EN general, a las impa
pares Se
5) Las fracciones
sión
la ap li ca ci ón de estos principios mediante la divi
Ilustremos
posibles 1 967 descomposiciones en
z = 45. En el plano teórico, On mo máximo, de las que 7 tienen2
s co
sumas de cuatro fraccione 6 tienen d, En virtud del precepto 2 el
en 3 y 1 82
términos, 134 tien de las 7 igualdades que tienen 2
erir una
escriba debería pref
términos, que son.

e) 35 + 63
a) +30
bd) +35 1) 3=+w
) +35 y 3+3%
d ++
frac
se r el im in ad a, pu es to que la
) debe
Según el precepto S,8g
d e los pr in ci pi os 1 y 3,8) c), y b) sonié
ción 35 se repite. En virtud mb ié n po rq ue co nt jenen solamen"
>25 y ta fracción
chazadas, ya que 35 > 27 debido a la
precepto 4 elimina a) £). La elec
te números impares.sd El de d) y
últim as fracciones
via
1
300 Y POr comparació
n con las
ne ra lm en te , en €s tas situacionó
fácil y, ge
ción entre d) y f) no es Por cierta? ro:
escriba es, al parecer, flexible.
reñidas, el fallo del id a es d). De donde
en te s, la ig ua ld ad el eg
zones no evid
$
La civilización egipcia

Ejemplo 8. 2 + 49 = ?
Solución: 2 + 49 = 5 . l

Ahora bien

De donde

Ejemplo 9. 2 + 31 = ?
Solución:

br
2+31==3 ++

mtatatirta+
+5 +5 +5»
e + 153 4 [m3 ZE +35
Il

+++
HZ+FHZ+%.
A + 71 155 *
2+31l=>

De donde:

La reducción de las fracciones de la forma Al donde n es un nú-


mero primo, es más difícil ya que las descomposiciones en sumas de
2 6.3 términos son poco frecuentes.
La multiplicación y la división se efectúan también con fraccio-
nes unitarias. En particular, en la división, el método de desdobla-
miento se invierte y es el divisor el que debe ser doblado sucesiva-
mente.

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S4

1 +35 Li 37 =?
Ejemplo 10.

Solución:

E
pte
E
1+3+3 IES
1 ¿ . $
pero: ml + > ad Ñ = 7 es bien conocida por el escriba,

además

ptr lira

De donde:

1+3+3X 3+ 3 = 1 (problema 9).

Ejemplo 11. 1+2 +3 Xx E+h=?

Solución: Puesto que

tm=
sx l5+ 37
1 1

0
se deduce que el producto buscado es un octavo del produc!
anterior.
De donde:

++ 3x6 + += 3 (problema 10).


sl
La civilización egipcia

Ejemplo 12. 9= 13.


Solución:

De donde:
9+13=3+>3.

Cuando el escriba ha obtenido en la segunda línea el valor 83,


sabe ya que debe obtener otro valor igual a 5 para tener el valor 9.
ed 1
Por tanto, busca una fracción cuyo producto por 13 sea 3. Encuen-
tra pues >.

Ejemplo 13. 100+7+1+3+3=?

Solución:
o

Jean-Paul Cole
56
1
== al grati Tn
fl 3 s+4+2+1. —*
1
1

th 3 4r3+3 tota +

+ 12% A
Ñ
es 63,
pero 8 veces el divisor
de donde $ veces el divisor es 3, lo que falta para tener 100,
Por tanto:
1 2 1 1
100>74+3+3+5=12+3+02
+ m0
donde
2 _ 1 pa 1 UA
63 =x2 716:

el escriba
En estas multiplicaciones y divisiones de fracciones,
pero siempre, en
debe frecuentemente dar muestra de ingeniosidad,
da muestra de
la manipulación de sus tablas de fracciones unitarias,
una verdadera competencia y de una habilidad poco corriente.

ÁLGEBRA EGIPCIA

El origen de muchos de los 110 problemas contenidos en los papiros


Rhind y de Moscú está estrechamente relacionado con la vida col!
diana. Algunos conciernen al reparto de hogazas de panes, grano”
animales; otros se refieren a la fermentación del pan y de la cp
za; otros a la comida de los animales y al almacenamiento de pe
productos alimenticios. Estos problemas se resuelven g€
con la sola ayuda de la artimética, o utilizando ecuacione
ta «X>?
de la forma x + ax=b, 0 x + ax + cx = b. La incógni
llama «aha» Oo «h». la
Generalmente, la solución de una ecuación lineal provien* Ep
aplicación del método llamado de «falsa posición». Por ejemp””
La civilización egipcia S7

el caso de x + 7 = 24, se asigna un primer valor a x y se comprueba


si vale. Sea x = 7, entonces 7 + 5 = 8, solución falsa: sin embargo
3 x 8 = 24, de donde la solución será 3 x 7 = 21. En general, los
egipcios no resolvían la ecuación cuadrática; esto, no obstante, no
elimina la posibilidad de resolver ciertas ecuaciones de segundo
grado (se han encontrado en los papiros de Kahun y Berlín tipos de
problemas solucionados que engloban dos ecuaciones simultáneas,
una de las cuales es una ecuación cuadrática). Los egipcios utilizan
muy poco el simbolismo en su álgebra. En el papiro Rhind encontra-
mos símbolos para la adición (un par de piernas andando en la
dirección de la escritura), para la sustracción (un par de piernas
invertidas), una tímida aproximación al simbolismo para el signo de
igualdad y la incógnita «aha».
Los egipcios manipulan con éxito las progresiones aritméticas y
quizá las geométricas. (El problema 79 del papiro Rhind es la única
ilustración conocida de una progresión geométrica.) He aquí un
ejemplo de un problema de progresión aritmética (problema 40):

Distribuir 100 hogazas de pan entre 5 personas, de manera que 5 del total de
las tres primeras sea igual al total de las dos últimas. ¿Cuál es la diferencia?

1 , ¿ $ pr 4 5
Tomando 53 como diferencia y 1 como primer término, la primera
aproximación resulta ser:

1; 63, 12, 173, 23 (cuya suma es 60);

debemos, pues, sumar los 3 de 60, 40, a 60. Sumemos a cada término
los 5d e de él;
dá tenemos entonces

2, 106 + 3), 20, 292, 383, cuya suma es 100.

Muchos de los problemas contenidos en los principales papiros


conciernen a la geometría (hay 26 problemas geométricos en los
papiros de Ahmes y Moscú).
$8 Jean-Paul Collet

Y TRIGONOMETRÍA EGIPCIAS
GEOMETRÍA
mas de geometría que aparecen en los
La mayoría de los proble
medición necesarias Para
papiros hacen referencia a fórmulas de
evaluar el área de figuras planas y de ciertos volúm enes. El área de
la mitad de la base
un triángulo isósceles se obtiene multiplicando
n acostumbra! dos a transformacio.
por la altura. Los egipcios parece
nes que compren den la semejanza de
rectángulos con ayuda de
an también el voly.
triángulos isósceles y trapecios isósceles. Calcul
n el teorema de Pitágo.
men de cilindros y prismas, pero desconoce
ras en su formulación general.
El área de un círculo se obtiene aplicando un cuadrado cuyo
lado es igual a É de la longitud del diámetro. Así, el valor de 1 es 32
Varias interpretaciones tratan de explicar el origen de este valor de
71. He aquí una que parece satisfacer a distintos historiadores:
3.33
A partir de un cuadrado cuyo lado mide 9 unidades, se 7
construye un octógono de tal manera que el área de
52 os . 1
cada uno de los triángulos isósceles de las esquinas sea 45 ln Pa
unidades.
Area del cuadrado = 81.
Area del octógono = Area del cuadrado - Areas de cada uno de los
triángulos.
= 81 - 18.
= 63 (lo que es casi el área de un cuadrado de
lado 8).
Puesto que el área del octógono difiere poco de la del círculo inscrito
en este cuadrado, el área del círculo será igual a (3d), o SJ? = ar,
donde x = Ep? 6%.

Los egipcios utilizaban una regla relativa a la circunferencia: la


razón entre el área de un círculo y su circunferencia es la misma qué
entre el área del cuadrado circunscrito al círculo y Su perímetro:
Según Boyer' esta relación tiene una significación matemática mu-
cho mayor que la aproximación de 7.

$C 3
arl B. Boyer, A history of mathematics, Nueva York, Wiley, 1968, P- 14.
%
La cl vilización
egipcia

Los geómetras egipcios parecen estar en condiciones de com-


render la semejanza y la proporcionalidad. En el siglo XIII a.C
dos figuras similares, aunque de dimensiones diferentes fueron
dibujadas en las paredes de la habitación donde se encuentra la
tumba de Seti 1.
La perla de la geometría egipcia es, indiscutiblemente, el si-
guiente enunciado que se encuentra en el papiro de Moscú, compra-
do al egiptólogo Golenischeff en 1912 (problema 14):

Si se os dice: una pirámide truncada de h = 6 y de base 4 y 2; debéis tomar


el cuadrado de 4 que es 16, después doblar 4 para obtener 8, tomar
el cuadrado de 2 que es 4, sumar 16, 8 y 4 para obtener 28; calcular > de
6 que es 2, multiplicar 28 por 2 que da 56; véis, es 56.

Es evidente que el escritor conocía la fórmula siguiente V = Hg? +


+ b? + ab, volumen de un tronco de pirámide de base cuadrada.
¿Cómo fue descubierta? Se han dado varias explicaciones, pero es
difícil, incluso hoy, saber el método empleado por los egipcios.
Los papiros existentes nos proporcionan poca información sobre
la geometría y las propiedades matemáticas de la pirámide de base
cuadrada. Se sabe con certeza que los autores de estos documentos
históricos egipcios sabían calcular la pendiente de los lados de una
pirámide y su volumen. Los problemas 56, 57, 58, 59 y 60 del papiro
Rhind se refieren al cálculo de la «seqt» de diversas pirámides
rectas. La palabra «seqt» designaba la razón entre la base horizontal
de la pirámide y su altura. Por ejemplo, el problema 56 trata del
cálculo de la «seqt» de una pirámide cuya altura es de 250 codos y
cuya base es de 360. El codo es una unidad de longitud que vale
aproximadamente 20,6 po y tiene generalmente 7 manos (2,94 po);
cada mano tiene 4 dedos (0,75 po). La solución del escriba es como
sigue:

Calcula + de 360: 180.


Divide 180 por 250: 5 + 5 + el codos.
Pero un codo equivale a 7 manos,
: 1
Entonces multiplica 7 por 5 + ; + 30 :
60

1 7

1
1 37
no 2
l
1+3+3%L.
ss J
5
1 1
En po
50 sa
10 + 25

1 1 A y. Y

Esta es su «seqt».

constructores de
El valor de la «seqt» era importante para los la «seqt» de los
er constante
pirámides, ya que debían manten
esi vos blo que s de pie dra . Po demos considerar que las «segt,
suc idos en los papiros
conten
calculadas en los problemas de pirámides
nte de
de Rhind y Moscú son las cotangentes del ángulo de la pendie
ma
las caras de las pirámides. En particular, la solución del proble
ángulo de 54” 14”.
S6, expuesto más arriba, corresponde a un

RESUMEN

Las matemáticas egipcias permanecieron fieles a sí mismas durante todo el


período que abarca la civilización egipcia. En todo momento, el conjunto
de procedimientos utilizados por los egipcios se concibe, en esencia, de
respete sus dos principios operacionales: el principio inheren-
que ra
mane
por dos, y el inherente a su capaci-
te a su capacidad de multiplicar y dividir
dad de calcular los 5 de cualquier número, entero o fraccionario. Además,
el desarrollo y el tratamiento de las fracciones a un nivel alto permite cotm-
prender mejor el arte del cálculo aritmético. La construcción de la tabla de
y
las fracciones +, de n =3 an = 101 con n impar, supone un trabajo con:
A 2

siderable si se tiene en cuenta que las descomposiciones €n fracciones


unitarias de la tabla son generalmente las más sencillas que pueden obtene"
se,

| El sistema de numeración hierático, no posicional, que encontr


máticoS
de ato Sirve de vehículo transmisor de los conocimientos mate! y
e los egipcios. Por otro lado, en los muros, los templos, las vasijas:

ll
Escaneado con CamScanner
61
La civilización eglpcia

utilizan elementos de un sistema de numeración jeroglífico, aditivo y no


osicional.
En álgebra, los egipcios utilizan con soltura la conmutatividad y la
distributividad, y están familiarizados con el inverso de un número. Sobre
todo, pueden resolver ecuaciones lineales sencillas por el método de la
«falsa posición» . Comprendían bien la progresión aritmética y la geométri-
ca pudo ser objeto de sus preocupaciones matemáticas.
_> En geometría, podían calcular el área de triángulos, rectángulos y tra-
pecios. Conocían también las fórmulas para calcular volúmenes de cilin-
dros y prismas rectos. Poseían una buena aproximación de z (32). La se-
mejanza y la proporcionalidad no parecen serles desconocidas. Conocían la
fórmula del volumen del troncode pirámide de base cuadrada. o
La construcción de las pirámides fue, para ellos, la ocasión de utilizar el
equivalente de nuestra cotangente.

BIBLIOGRAFÍA

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