Egipto
Características generales
Egipto es el oasis más grande y más fértil por naturaleza de todo el norte de África.
El Valle del Nilo separa Egipto de los desiertos situados al Este y al Oeste. Dado
que la zona apta para la agricultura es tan limitada, los pueblos y los campos solían
estar situados en esta zona apta para el regadío, mientras que las necrópolis se
situaban en el desierto.
Asuán y la primera catarata marcaban la frontera meridional de Egipto ya desde
comienzos de la I Dinastía. De allí hacia el norte, a lo largo del Nilo hasta Menfis, se
ubica el ‘Alto Egipto’, dividido en veinte distritos administrativos ‘Canónicos’.
Al norte de Menfis se encuentra el delta del Nilo, con una gran región pantanosa.
Esta parte del norte se llama ‘Bajo Egipto’, dividida en distritos administrativos.
La región situada entre Menfis y Ábidos, es el ‘Egipto Medio’.
Los egipcios aluden a los ‘Dos Países’ es cuando se refieren al ‘Alto y al Bajo
Egipto’.
Importancia del Nilo y la región
El Río Nilo constituye una arteria vital para Egipto. El Río unía a las comunidades y
las comunicaciones se llevaban a cabo por medio de barcazas. Los egipcios
denominaban las direcciones: el norte es ‘Río abajo’ y el sur ‘Río arriba’.
Al oeste de Egipto se ubica el desierto de Libia, habitado por pastores y diversos
oasis. Durante los períodos de mayor poder político, Egipto intentó dominarlos.
Al oeste de Egipto se ubica la depresión de ‘El Fayum’, alimentada por un brazo del
Nilo.
Para que la comarca pudiera ser utilizada para la agricultura, las aguas que
alimentaban el lago tuvieron que ser desviadas con enormes obras, instaladas
principalmente en la época ptolemaica ([Link] a S.I).
Se destacan que se hicieron útiles para el cultivo, más de 450 km2. Llevando un
régimen esmerado de cultivos, podían obtenerse dos cosechas al año.
Al oeste del Nilo se ubica la región de Uadi El-Natrun, con un gran lago de agua
salada, fuente de la sosa utilizada para la limpieza, la fabricación de vidrio y la
momificación.
La península del Sinaí unía Egipto con el Asia occidental. El control de sus vías
terrestres y de la ruta costera era importante para la seguridad y para las
actividades comerciales.
Desde los puertos egipcios partían las expediciones por vía marítima hacia Punt,
fuente del incienso (actualmente Eritrea)
Uno de los vecinos más ricos de Egipto y foco de atención constante de los
faraones más ambiciosos era Nubia. Esta región es potencialmente muy fértil. Nubia
era una región rica en depósitos de cobre, oro, amatistas y diorita. Además un
sector bastante importante de la población se dedicaba a la agricultura, y desde los
primeros tiempos de la historia de Egipto tenemos noticias de la organización de
incursiones contra ellos, buscando ganado y prisioneros. Esta población constituía
una de las principales fuentes de mano de obra en Egipto, sobre todo para el
ejército. Había una especie de regimiento de policía formado casi exclusivamente
por cierto pueblo originario de Nubia, los Medjai.
Nubia significaba la puerta de acceso a una serie de productos raros, como los
pigmeos, huevos de avestruz, ébano, etc. Los egipcios se esforzaron por hacerse
con el control de Nubia, intentando anexar el territorio..
Clima e inundación del Nilo
El clima de Egipto durante la mayor parte de su historia fue muy seco. Depende por
completo del riego del Nilo para su supervivencia.
Egipto se encuentra sometido a cambios constantes del nivel de las crecidas del río,
de las que dependen las cosechas.
La crecida anual daba inicios hacia el mes de Julio, alcanzando su cota más alta en
Agosto y Septiembre. La baja del río empezaba en octubre.
Una vez las aguas empezaban a bajar las aguas, se observa una rica capa de
aluvión negro, que permitía la siempre. La cosecha se realizaba en enero y marzo.
La crecida y la bajada del río marcaban para los egipcios el esquema de las
estaciones, que no eran cuatro, sino tres: Inundación, bajada de las aguas y sequía.
Los faraones esperaban que hubiera ‘Buenos nilos’ como señal de que su reinado
iba a ser bendecido por los dioses.
Ganadería y agricultura
Otro típico rasgo del paisaje egipcio, eran las zonas marginales de tierras
pantanosas, que no podían ser utilizadas regularmente para el cultivo. Estos tenían
pastos excelentes para la ganadería y la cría de vacas. Las zonas pantanosas más
amplias eran aprovechadas para cultivar papiros.
La caza en los pantanos es una de las escenas más representadas en las pinturas
de las tumbas y era un pasatiempo de la alta sociedad.
Importancia del Papiro en Egipto
El papiro se utilizaba para la fabricación de pequeñas barcas de junco, pero
enseguida se convirtió en un excelente material de escritura. Gracias al clima seco,
se conservan numerosos documentos en papiro con información acerca del país.
Actualmente ya no crece el papiro en Egipto.
Historia dinástica
La historia de Egipto antes del período helenistico (Ptolemaico) se divide en una serie de
‘dinastías’. La época prehistórica recibe el nombre de ‘predinástica’. La convención de las
‘dinastías’ y toda la terminología relacionada con ellas procede de Manetón, erudito egipcio.
Los soberanos que reúne Manetón, no siempre son miembros de una misma familia.
Presenta 30 dinastías de faraones desde el presunto primer unificador del país,
Menes(3100-3000), hasta la época inmediatamente anterior a la conquista de Egipto por
Alejandro Magno (332).
Las dos primeras dinastías se distinguen hasta cierto punto del período sucesivo debido a la
forma y el emplazamiento de los enterramientos reales. A lo largo de la Dinastía III
empezaron a producirse los primeros modelos de pirámide, la forma clásica de
enterramiento. Las pirámides están todas situadas en el norte.
A partir de la Dinastía IV se expandieron los títulos y los nombres del faraón están
enmarcados en un rótulo ovalado que simboliza el hecho de que el soberano reinaba sobre
todo lo que quedaba dentro de la órbita del sol.
El ‘Imperio Antiguo’ va desde la Dinastía IV hasta la VIII. Inmediatamente después se
produjo una crisis del control del estado, que quizás no durará más de cien años, llamada
‘Primer Período Intermedio’. La crisis concluyó con la reaparición de una autoridad central
fuerte. Allí llegamos al Imperio Medio, desde finales de la Dinastía XI hasta comienzos de la
XIII.
Después del Imperio Medio viene una etapa bastante larga de fragmentación del poder,
llamada ‘Segundo Período Intermedio’. Durante parte de este período, un sector importante
del país quedó en poder de unos faraones de origen extranjero, pertenecientes a la dinastía
llamada de los ‘Hicsos’.
Los 500 años siguientes constituyen el Imperio Nuevo (Dinastías XVIII hasta XX). Luego
comienza el ‘Período Tardío’, durante el cual los faraones de la Dinastía XXVI establecieron
su dominio sobre la totalidad de Egipto. En 525 el país fue conquistado por los persas,
hasta el año 400. En el 343 los persas reconquistaron Egipto. Allí se añadió a la obra una
‘Dinastía XXXI’ , que representaría la segunda ‘Dominación Persa’, hasta la conquista de
Alejandro de Macedonia en 332.
La formación del estado egipcio
Tradición de unificación
Egipto era una tierra dividida en dos partes: Alto y Bajo Egipto, unidas por la
autoridad del faraón. Egipto ‘unificado’ constituía la única forma armónica y correcta
de que existiera el país. Menes, de la dinastía I, se presenta como primer soberano
no divino de la totalidad de Egipto.
Desde Menes hasta Tutmosis III integran la ‘Lista de Reyes’, aunque se omiten a los
monarcas de los períodos intermedios. Según las fuentes, a comienzos de la
Dinastía I, Menes unificó Egipto y fomentó su desarrollo como estado próspero y
poderoso. El faraón era siempre idealmente ‘Rey del Alto y Bajo Egipto’. Portaba las
dos coronas combinadas, evocando una vez más la unión de los dos países.
Según Liverani, no es posible que haya unificación sin que exista una fragmentación
previa, que a su vez no habría podido existir de no haber habido anteriormente una
unidad, y así sucesivamente.
Los testimonios reflejan una sociedad opulenta, diferenciada socialmente, con
acceso a cantidades considerables de artículos de lujo, cuya aristocracia subrayaba
la superioridad de su rango a través de grandes edificios, tumbas soberbias, y
objetos refinadamente decorados.
Los faraones del período dinástico arcaico disponían de excedentes enormes en
forma de productos tecnológicos, alimentos y recursos materiales.
Culturas predinásticas
Aparición de las paletas de pizarra de formas animalescas y las mazas en forma de
disco, lo cual indica que había surgido un grupo aristocrático que los usaba para
definir su estatus. Los testimonios indican que las casas se agrupaban alrededor de
la mansión del jefe, que la densidad de población creció y que los miembros de la
élite de la sociedad eran enterrados en medio de grandes ritos fúnebres.
Replanteamiento de la unificación de Egipto
El crecimiento de la población del valle hizo que adquiriera más importancia todavía
el hacer un uso óptimo de la crecida natural del Nilo y el proteger a las comunidades
de los desastres de la inundación. Probablemente provocará también un aumento
de la cantidad de tierra apta para el cultivo. La única tierra aprovechable que
quedaba se encontraba al norte y al sur.
Esto hizo que la expansión hacia el sur no tuviera más remedio que ser limitada,
pues las tierras aptas para el cultivo empiezan a escasear más allá de la primera
catarata (Asuán). La expansión hacia el norte era la solución más obvia.
Esta circunstancia habría dado lugar a una presión destinada a provocar conflictos
con otros asentamientos, alianzas entre vecinos con el fin de maximizar el poderío
militar y mantener el control del terreno ganado. El resultado habría sido un notable
engrandecimiento de las entidades políticas.
Los grupos aristocráticos o familias dominantes desempeñaron un papel destacado
en este engrandecimiento y se incrementó su preeminencia política. Las figuras de
los soberanos aparecen ejecutando actividades políticas muy significativas,
inaugurando obras de regadío, venciendo en el campo de batalla o cazando.
Los enterramientos secundarios que rodean a las grandes tumbas principales
probablemente reflejan la existencia de grupos subordinados. Además los artículos
de lujo hablan de la existencia de artesanos cualificados.
Es muy posible que Menes fuera simplemente uno de los protagonistas del largo
proceso de cohesión del país en un todo único. Se lo relaciona con la fundación de
Menfis, lo que indica el establecimiento de la ciudad como uno de los principales
centros reales.
El Egipto Dinástico Arcaico
Fue una etapa de transición y consolidación, de entre 250 y 400 años. Egipto
desarrolló los rasgos considerados típicos de la civilización egipcia posterior.
Desde comienzos de la Dinastía I, se daba por sentado que un solo faraón
dominaba Egipto desde el delta hasta la primera catarata (Asuán). La cultura egipcia
adquirió una homogeneidad que la distingue claramente de sus vecinos. Los
pueblos situados más allá de la frontera del país, quedaron clasificados como
enemigos.
Los soberanos egipcios y la familia real controlaban las actividades comerciales.
Además, se desarrolla un sistema de escritura complicado como el jeroglífico para
celebrar las hazañas de los reyes y llevar las cuentas de los ingresos o gastos
reales.
Se cobraban impuestos sobre la producción agrícola, las cosechas y los animales.
Servía como sistema para computar los años de reinado de un Faraón. Los
impuestos eran recaudados en especie y guardados en los almacenes reales para
ser distribuidos cuando el monarca así lo exigiera y ordenara.
El propio Faraón poseía grandes extensiones de tierra, entre ellas viñedos en el
delta. Es probable que los oficiales administrativos pertenecieran inicialmente a las
aristocracias locales y los grados más altos del escalafón administrativo fueran
ocupados por miembros de la familia real.
A finales del Periodo Dinástico Arcaico, Egipto era un estado grande, unido bajo un
soberano supremo y absoluto. Su posición se veía ratificada por una serie de
ceremonias y ritos extraordinariamente complejos y elaborados, que venían a
subrayar su naturaleza divina.
Egipto durante el Imperio Antiguo (Dinastías III-VI: 2686-2181)
El Imperio Antíguo comienza en Egipto con el primer faraón de la Dinastía III y que
acaba con el reinado de Pepy II, de la dinastía VI (2345-2181). Tenemos
conocimiento de los sucesores de Pepy II y de otras dos dinastías de Menfis (la VII y
la VIII), pero los reinados de estos monarcas fueron tan breves y su número tan
grande que da la impresión de que tuvieron serios problemas para mantenerse en el
poder.
La duración del Imperio Antiguo fue de unos quinientos años. Allí Egipto se mantuvo
unido como entidad fuerte y cohesionada.
Para establecer la cronología de los faraones se utilizan las listas de reyes.
Particularmente importante es la piedra de Palermo, que recoge los acontecimientos
más notables de los reinados, también de los niveles del Nilo y de los recuentos de
ganado del faraón.
Esta lista no pasa de la Dinastía V. La otra fuente es el Canon de Turín, que ofrece
una lista de los faraones de las dinastías III-VIII. El nombre del faraón Zoser
(segundo de la Dinastía III) ha sido subrayado en rojo, aludiendo a la fama de la que
gozaba durante el Imperio Nuevo como constructor de la pirámide escalonada de
Saqqara.
Testimonios de la época
Las fuentes de la época consisten, en textos oficiales, en los enterramientos reales.
Se conservan monumentos faraónicos, en particular tumbas, relieves en templos
funerarios y estatuas de reyes. Las inscripciones aluden a las expediciones reales al
Sinaí, como así campañas militares de numerosos faraones de las dinastías III. VI,
otras conmemoran la presencia del faraón en Asuán. Se habla de una serie de
campañas, con el botín obtenido y prisioneros de guerra. Se destaca la existencia
de una serie de campañas contra Nubia, aunque son meras incursiones destinadas
a la captura de ganado y hombres.
Las tumbas constituían el lugar ideal para conmemorar los favores recibidos del
soberano por el difunto: privilegios especiales, regalos, cartas de recomendación del
monarca, etc.
Las autobiografías fúnebres se desarrollaron a partir de dos elementos relacionados
con el enterramiento: en primer lugar, a partir de la ‘oración’ para que siguieran
realizando ofrendas después de la muerte, el propietario de la tumba explicaba por
qué las merecía, y, en segundo lugar, a partir de la lista de títulos del propietario de
la tumba, donde se detallaron su rango y su posición social. El propietario de la
tumba relataba su historia de vida, naturalmente omitiendo las humillaciones y
reveses sufridos.
También se destacan extractos de documentos oficiales en los que se enumeran las
propiedades destinadas a suministrar las provisiones de la tumba, información
acerca del personal administrativo, orígenes sociales, ascensos en el escalafón de
la corte, entre otros.
El símbolo mejor conocido del Imperio Antiguo son las grandes tumbas reales en
forma de pirámide. La primera pirámide fue la escalonada de Zoser, en Saqqara.
Estaba hecha de piedra. En la Dinastía IV se construyeron las Pirámides de Keops,
Quefrén y Micerino. Las reinas eran enterradas de vez en cuando en pirámides más
pequeñas.
Se ha llegado a postular que las tumbas más grandes y más próximas a la tumba
del rey, reflejan la importancia del difunto en la jerarquía política. Aunque se sabe
que la necropoli no refleja de un modo demasiado realista el sistema político.
Las pirámides fueron haciéndose cada vez más pequeñas a partir de la dinastía IV.
Esto tiene que ver con el hecho de que los recursos se dedicaron a la edificación de
templos del sol, concedida al dios Ra.
La pérdida del control central del país y el empobrecimiento cada vez mayor de la
corona pueden deducirse del hecho de que los enterramientos de los gobernadores
están cada vez más lejos de las tumbas reales, y de que muestran un mayor grado
de refinamiento en la construcción.
Estado
● El faraón y la familia real estaban a la cabeza del estado.
● Debajo de ellos se hallaban los consejeros reales, los oficiales y
gobernadores.
● El faraón era la encarnación del poder sagrado. Garantiza y defiende el orden
cósmico, cuyo equivalente terrenal era la ‘Ley y el orden’.
● El faraón era omnipotente: “Si una cosa sale de los labios de su majestad, se
lleva a cabo inmediatamente”.
● Pese a que el poder del faraón fuera limitado en algunos terrenos, su persona
era considerada sacrosanta y peligrosamente poderosa.
● El faraón aparece representado normalmente vistiendo ropas especiales que
lo distinguen de sus súbditos.
● En su frente se representaba una cobra, que se levanta con gesto
amenazador, dispuesto a defender al faraón con su veneno.
● El faraón accedía al trono en cuanto fallecía su predecesor, pero no era
‘coronado’ hasta un tiempo después.
● La coronación simboliza la creación del mundo y entre otras ceremonias
incluía la unión ritual de los dos países y una vuelta alrededor de las murallas
de Menfis.
● Cada año se conmemoraba el día de la coronación e incluso era repetida la
ceremonia, cuando el faraón llevaba en el trono un tiempo considerable
(idealmente 30 años). Se trataba del ‘Jubileo’ ritual del faraón.
● El faraón tenía normalmente más de una esposa, pero ni en el Imperio
Antiguo ni en el Medio existía un harén propiamente dicho.
● Se piensa que en la familia real era frecuenta la endogamia (mujeres de su
parentela)
● Normalmente el primer hijo de la ‘Esposa principal’ tomaba el trono de su
padre, pero en realidad la decisión de nombrar al príncipe heredero estaba en
manos del Rey.
Sociedad
● Sus condiciones de vida eran muy duras, hasta cierto punto estaban
vinculados a la tierra y se les obligaba a trabajar en obras públicas.
● Todo el mundo, por humilde que fuera, tenía acceso a la misma justicia. El
faraón era la fuente última de sabiduría legal.
● Las escenas de mercado representadas en las tumbas muestran simples
mercados locales.
● Los principales artículos vendidos en esos mercados eran alimentos y
bebidas. Se utilizaba un sistema de trueque.
● Estos mercados atrajeron gente de aldeas exteriores y les habrían brindado
la oportunidad de vender el excedente de su producción.
● A la cabeza de la administración económica estaba un oficial cuyo título suele
traducirse como ‘Visir’. Controlaba todos los departamentos de la
administración estatal y era responsable directamente ante el soberano. El
cargo era ejercido por una persona que no tenía que ver con la familia real.
● Sistema de Nomos: distrito-provincia. Existían allí, ya en tiempos del Imperio
Antiguo, aldeas, fincas reales y pequeñas ciudades. Los Nomos estaban al
mando de un Nomarca (gobernador). Había un total de 22 nomos.
● El puesto de funcionario egipcio no estaba reservado a ningún grupo
aristocrático tradicional o exclusivista. No existían, en principio, cargos
hereditarios. El funcionario obtenía su cargo, solo porque ejercía bien su
labor en beneficio del faraón y del pueblo.