Angeologia: Ángeles y demonios
La naturaleza de los ángeles.
De acuerdo con las Escrituras, mucho antes de la creación del hombre Dios creó una
innumerable compañía de seres llamados ángeles. Al igual que los hombres, ellos tienen
personalidad, inteligencia y responsabilidad moral. La palabra «ángel» significa
mensajero, cuando se refiere a una clase especial de seres; el término es usado a veces
señalando a otros quiénes son los mensajeros, como sucede con los ángeles de las siete
iglesias de Asia.
- Se deduce que los ángeles fueron creados todos simultáneamente y fueron un
número considerable.: He. 2:2 Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles
fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución,
- Ap. 5:11 Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los
seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones,
- Ellos tienen todos los elementos esenciales de la personalidad, incluyendo
inteligencia, responsabilidad moral, voluntad y sensibilidad o emociones, y son
capaces de adorar inteligentemente a Dios. También son responsables de la
calidad de su servicio y de sus elecciones morales.
- Sal. 148:2 Alabadle, vosotros todos sus ángeles; Alabadle, vosotros todos sus
ejércitos.
- Su naturaleza no incluye el cuerpo, a no ser que entendamos que ellos son
cuerpos de un orden espiritual.: 1Co. 15:44 Se siembra cuerpo animal, resucitará
cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual.
- Aunque a veces ellos pueden ser vistos en cuerpos y aparecer como hombres: Mt.
28:3 Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve.
B. Los ángeles santos.
Los ángeles se dividen generalmente en dos grandes grupos: 1) los ángeles santos, 2)
los ángeles caídos. En la primera clasificación están los ángeles que han permanecido
santos a través de toda su existencia, y de ahí que reciban el nombre de « ángeles
santos».
Mt. 25:31 Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria rodeado de todos sus ángeles,
se sentará en el trono de gloria, que es suyo.
Generalmente, cuando la Escritura menciona a los ángeles, se refiere a aquellos que no
han caído. Los ángeles caídos son aquellos que no han mantenido su santidad.
Los ángeles santos se dividen en varias clases especiales, algunos son
mencionados individualmente.
1. El arcángel Miguel es el jefe de todos los ángeles santos y su nombre significa «quien
está como en Dios».
Dn. 10: 21 Añadió: "¿Sabes por qué he venido donde ti? Te anunciaré lo que está
escrito en el libro de la verdad. Y luego regresaré a luchar con el príncipe de Persia.
También está por llegar el príncipe de Yaván; nadie me ayuda contra ellos, excepto
Miguel, el príncipe de ustedes.
Dn. 12:1 En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe, que defiende a los hijos
de tu pueblo; porque será un tiempo de calamidades como no lo hubo desde que existen
pueblos hasta hoy en día. En ese tiempo se salvará tu pueblo, todos los que estén
inscritos en el Libro.
Jud. 1:9 El arcángel Miguel, cuando pleiteaba con el diablo disputándose el cuerpo de
Moisés, no se atrevió a pronunciar contra él ninguna palabra de insulto, sino que
sencillamente dijo: "¡Que el Señor te reprenda!"
4. Las expresiones «principados» y «potestades» se usan tanto en relación a los ángeles
santos como a los caídos.
Lc. 21:26 26 desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que
sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas.
Ro. 8:38 38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni
principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,
Ef. 1:21 21 sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre
que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero;
A través de la historia ha existido una lucha constante entre los ángeles santos y los
ángeles caídos por el control de los hombres.
5. Algunos ángeles son designados como «querubines», criaturas vivientes que
defienden la santidad de Dios de cualquier muestra de pecado.
Gn. 3:24 24 Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén
querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el
camino del árbol de la vida.
Ex. 25:18, 20 18 Harás también dos querubines de oro; labrados a martillo los harás en
los dos extremos del propiciatorio. 20 Y los querubines extenderán por encima las alas,
cubriendo con sus alas el propiciatorio; sus rostros el uno enfrente del otro, mirando al
propiciatorio los rostros de los querubines.
Satanás, el jefe de los ángeles caídos, fue creado originalmente para este propósito.
Ez. 28:14 14 Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí
estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas.
Figuras angélicas en la forma de querubines de oro y mirando hacia el propiciatorio del
arca y del lugar Santísimo había en el tabernáculo y en el templo.
6. Los serafines son mencionados sólo una vez en la Biblia:
Is. 6:2-7 2 Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían
sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban. 3 Y el uno al otro daba voces,
diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su
gloria. 4 Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la
casa se llenó de humo. 5 Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo
hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos,
han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos. 6 Y voló hacia mí uno de los serafines,
teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas; 7 y
tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu
culpa, y limpio tu pecado.
Son descritos como teniendo tres pares de alas; aparentemente tienen la misión de
alabar a Dios y ser los mensajeros de Dios a la tierra, aunque su preocupación principal
es la santidad de Dios.
7. El término «ángel de Jehová» se encuentra frecuentemente en el Antiguo Testamento
en relación a las apariciones de Cristo en la forma de un ángel. El término pertenece
sólo a Dios y se usa en conexión con las manifestaciones divinas en la tierra y por esto
no hay razón para incluirlo en las huestes angélicas.
Gn. 22:11-12 11 Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo, y dijo:
Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí. 12 Y dijo: No extiendas tu mano sobre el
muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me
rehusaste tu hijo, tu único.
Sal. 34:7 7
El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen,
Y los defiende.
El gran contraste entre Cristo, quien es el Ángel de Jehová, y los seres angélicos se
presenta en hebreos.
D. El ministerio de los ángeles santos.
Muchas de las referencias en las Escrituras acerca de los ángeles se refieren a su
ministerio, que cubre un amplio campo de logros. Primeramente adoran a Dios, y, según
Apocalipsis 4: 8, algunos «no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo es el
Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es y el que ha de venir». También se
encuentran referencias a su ministerio en porciones como:
Sal. 103:20 20
Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles,
Poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra,
Obedeciendo a la voz de su precepto.
Is. 6:3 3 Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los
ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.
En general, el ministerio de los ángeles santos se extiende a muchas distintas formas de
servicio a Dios.
1. Estuvieron presentes en la creación.
Job 38:7 7
Cuando alababan todas las estrellas del alba,
Y se regocijaban todos los hijos de Dios?
2. En la revelación de la ley.
Hch. 7:53 3 vosotros que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la
guardasteis.
Ga. 3:19 19 Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones,
hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa; y fue ordenada por medio
de ángeles en mano de un mediador.
He. 2:2 2 Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda
transgresión y desobediencia recibió justa retribución,
Ap. 22:16 16 Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las
iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.
3. En el nacimiento de Cristo.
Lc. 2:13 13 Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes
celestiales, que alababan a Dios, y decían:
4. En la tentación de Cristo.
Mt. 4:11 11
El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.
5. En el huerto de Getsemaní.
Lc. 22:43 43
Y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle.
6. En la resurrección.
Mt. 28:2 2 Y hubo un gran terremoto; porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo
y llegando, removió la piedra, y se sentó sobre ella.
7. En la ascensión.
Hch. 1:10 10 Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba,
he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas,
8. Y aparecerán también con Cristo en su segunda venida.
Mt. 24:31 31 Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus
escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.
Mt. 25:31 31 Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles
con él, entonces se sentará en su trono de gloria,
2Ts. 1:7 7 y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se
manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder,
Los ángeles son espíritus ministradores, enviados para servir a favor de los herederos
de salvación. Aunque no tenemos ningún medio de comunicación con los ángeles, ni
disfrutamos comunión con ellos debemos, no obstante, reconocer el hecho de su
ministerio, el cual es constante y efectivo.
He. 1:14 14¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los
que serán herederos de la salvación?
Sal. 34:7 7
El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen,
Y los defiende.
Sal. 91:11 11
Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,
Que te guarden en todos tus caminos.
Los ángeles son espectadores y testigos de las cosas terrenales.
Sal. 103:20 20
Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles,
Poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra,
Obedeciendo a la voz de su precepto.
El ministerio de los ángeles a través de las Escrituras es una doctrina importante y
esencial para entender la providencia de Dios y la dirección soberana de su creación en
la historia.
Los ángeles caídos.
En contraste con los ángeles santos, una innumerable cantidad de ángeles se describen
como caídos de su primer estado. Dirigidos por Satanás, quien originalmente era un
ángel santo, una innumerable cantidad de ángeles cayó, rebelándose contra Dios, y se
convirtieron en pecadores en su naturaleza y obras.
Los ángeles caídos se dividen en dos clases:
1) los que están en libertad, y
2) los que están en cadenas.
De los ángeles caídos, solamente Satanás es mencionado en forma particular por las
Escrituras. Es probable que cuando Satanás cayó él llevó tras sí a una multitud de
seres que tenían un rango inferior al suyo.
Jn. 8:44 44 Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre
queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad,
porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso,
y padre de mentira.
De éstos, algunos están reservados para juicio, mientras que los restantes se hallan
libres y son los demonios mencionados frecuentemente en las páginas del Nuevo
Testamento.
1Co. 6:3 3¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de
esta vida?
2P. 2:4 4 Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al
infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio;
Jud. 1:6 6 Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia
morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día;
Mr. 5:9, 15 9 Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y respondió diciendo: Legión me llamo;
porque somos muchos. 15 Vienen a Jesús, y ven al que había sido atormentado del
demonio, y que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio cabal; y tuvieron
miedo.
Lc. 8:30 30 Y le preguntó Jesús, diciendo: ¿Cómo te llamas? Y él dijo: Legión. Porque
muchos demonios habían entrado en él.
1Ti. 4:1 1 Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos
apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios;
Ellos están ayudando a Satanás en todas sus obras y finalmente participarán de su
eterna ruina o condenación.
Mt. 25:41 41 Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al
fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.
Ap. 20:10 10 Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre,
donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los
siglos de los siglos.
2. Satanás es ayudado por demonios.
El poder de Satanás aumenta por la innumerable hueste de demonios, quienes hacen su
voluntad y le sirven. Aunque él no es omnipresente, omnipotente u omnisciente, él tiene
contacto por todo el mundo a través de los espíritus malignos.
Los demonios juegan un papel muy importante en el control de Satanás sobre la tierra y
hacen que su poder esté presente por todas partes.
Mr. 5:9 9 Y le preguntó: ¿Cómo te llamas? Y respondió diciendo: Legión me llamo;
porque somos muchos.
Son capaces de morar y controlar tanto animales como hombres.
Mr. 5:2-5 2 Y cuando salió él de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los
sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo, 3 que tenía su morada en los sepulcros, y
nadie podía atarle, ni aun con cadenas. 4 Porque muchas veces había sido atado con
grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados
los grillos; y nadie le podía dominar. 5 Y siempre, de día y de noche, andaba dando voces
en los montes y en los sepulcros, e hiriéndose con piedras.
Mr. 5:11-13 11 Estaba allí cerca del monte un gran hato de cerdos paciendo. 12 Y le
rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos a los cerdos para que entremos en
ellos. 13 Y luego Jesús les dio permiso. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron
en los cerdos, los cuales eran como dos mil; y el hato se precipitó en el mar por un
despeñadero, y en el mar se ahogaron.
Y aparentemente desean estar en cuerpos físicos.
Mt. 12:43-44 43 Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos,
buscando reposo, y no lo halla. 44 Entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí; y
cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada.
Mr.5:10-12 10 Y le rogaba mucho que no los enviase fuera de aquella región. 11 Estaba
allí cerca del monte un gran hato de cerdos paciendo. 12 Y le rogaron todos los demonios,
diciendo: Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos.
A veces los demonios solamente tienen influencia sobre los hombres, y en otros casos
los poseen de manera que sus cuerpos físicos y también su lenguaje están controlados
por demonios.
Mt. 4:24 24 Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían
dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados,
lunáticos y paralíticos; y los sanó.
Mr. 1:32 32 Cuando llegó la noche, luego que el sol se puso, le trajeron todos los que
tenían enfermedades, y a los endemoniados;
Mr. 5:15-16, 18 15 Vienen a Jesús, y ven al que había sido atormentado del demonio, y
que había tenido la legión, sentado, vestido y en su juicio cabal; y tuvieron miedo. 16 Y
les contaron los que lo habían visto, cómo le había acontecido al que había tenido el
demonio, y lo de los cerdos. 18 Al entrar él en la barca, el que había estado endemoniado
le rogaba que le dejase estar con él.
Lc. 8:36 36 Y los que lo habían visto, les contaron cómo había sido salvado el
endemoniado.
Hch. 8:7 7 Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían éstos dando grandes
voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados;
Hch. 16:16 16 Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una
muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos,
adivinando.
Al igual que Satanás, estos demonios son totalmente malvados y maliciosos y afectan de
esa manera a aquellos a quienes ellos controlan.
Mt. 8:28 28 Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos, vinieron a su
encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto
que nadie podía pasar por aquel camino.
Mt. 10:1 1 Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus
inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.
Mr. 1:23 23
Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, que dio
voces,
Mr. 5:3-5 3 que tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aun con
cadenas. 4 Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, más las cadenas
habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos; y nadie le podía
dominar. 5 Y siempre, de día y de noche, andaba dando voces en los montes y en los
sepulcros, e hiriéndose con piedras.
En numerosos casos muestran que saben que Jesucristo es Dios.
Mt. 8:28-32 28 Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos, vinieron a su
encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto
que nadie podía pasar por aquel camino. 29 Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con
nosotros, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de
tiempo? 30 Estaba paciendo lejos de ellos un hato de muchos cerdos. 31 Y los demonios le
rogaron diciendo: Si nos echas fuera, permítenos ir a aquel hato de cerdos. 32 El les dijo:
Id. Y ellos salieron, y se fueron a aquel hato de cerdos; y he aquí, todo el hato de cerdos
se precipitó en el mar por un despeñadero, y perecieron en las aguas.
Mr. 1:23-24 23 Pero había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, que
dio voces, 24 diciendo: ¡Ah! ¿Qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para
destruirnos? Sé quién eres, el Santo de Dios.
Hch. 19:15 15 Pero respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco, y sé quién es
Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois?
Stg. 2:19 19
Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y
tiemblan.
De la misma manera que Satanás, los demonios están completamente enterados de que
están destinados al castigo eterno.
Mt. 8:29 29 Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has
venido acá para atormentarnos antes de tiempo?
Lc. 8:31 31
Y le rogaban que no los mandase ir al abismo.
Son capaces de traer desórdenes físicos.
Mt. 12:22 22 Entonces fue traído a él un endemoniado, ciego y mudo; y le sanó, de tal
manera que el ciego y mudo veía y hablaba.
Mt. 17:15-18 15 Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece
muchísimo; porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua. 16 Y lo he traído
a tus discípulos, pero no le han podido sanar. 17 Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh
generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta
cuándo os he de soportar? Traédmelo acá. 18 Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió
del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora.
Lc. 13:16 16 Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se
le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo?
Así como enfermedad mental.
Mr. 5:2-13 2 Y cuando salió él de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los
sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo, 3 que tenía su morada en los sepulcros, y
nadie podía atarle, ni aun con cadenas. 4 Porque muchas veces había sido atado con
grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados
los grillos; y nadie le podía dominar. 5 Y siempre, de día y de noche, andaba dando voces
en los montes y en los sepulcros, e hiriéndose con piedras. 6 Cuando vio, pues, a Jesús
de lejos, corrió, y se arrodilló ante él. 7 Y clamando a gran voz, dijo: ¿Qué tienes
conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me
atormentes. 8 Porque le decía: Sal de este hombre, espíritu inmundo. 9 Y le preguntó:
¿Cómo te llamas? Y respondió diciendo: Legión me llamo; porque somos muchos. 10 Y le
rogaba mucho que no los enviase fuera de aquella región. 11 Estaba allí cerca del monte
un gran hato de cerdos paciendo. 12 Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos
a los cerdos para que entremos en ellos. 13 Y luego Jesús les dio permiso. Y saliendo
aquellos espíritus inmundos, entraron en los cerdos, los cuales eran como dos mil; y el
hato se precipitó en el mar por un despeñadero, y en el mar se ahogaron.
Si bien algunos desórdenes mentales pueden deberse a causas físicas, no hay duda de
que algunas formas de enfermedad mental son debidas a un control demoníaco. La
influencia demoníaca puede guiar a una falsa religión, al asceticismo y a la incredulidad.
1Ti. 4:1-3 1 Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos
apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de
demonios; 2 por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la
conciencia, 3 prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó
para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han
conocido la verdad.
El hecho de la influencia de demonios en los cristianos es evidente.
Ef. 6:12 12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados,
contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes
espirituales de maldad en las regiones celestes.
Parece haber una diferencia entre el poder y la influencia de demonios sobre la gente no
salva y aquellos que son nacidos de nuevo, debido al hecho de que el Espíritu Santo
mora en el cristiano. Mientras que los demonios pueden tomar posesión de una persona
no salva y pueden oprimir a una persona salva, hay una diferencia en la duración y en el
poder de la influencia demoníaca sobre aquellos que han nacido de nuevo. La obra de
Satanás como un todo sería imposible si no fuera por los innumerables demonios que
llevan a cabo sus deseos, y continuamente se entabla una lucha de tremendas
proporciones entre los santos ángeles y los demonios.
Trabajo de los ángeles:
Daniel 10: 12 Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que
dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas
tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido. 13 Mas el príncipe del reino de
Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales
príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia. 14 He venido para
hacerte saber lo que ha de venir a tu pueblo en los postreros días; porque la visión es
para esos días.