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1.

Normas de higiene para antes de ir a almorzar

Para garantizar que el alumnado aprenda y siga las rutinas previas al comedor,
crearemos un panel de secuencia visual que estará colocado en la puerta del aula o en
un lugar visible antes de la salida al comedor. Este panel utilizará pictogramas de
ARASAAC, conocidos por su claridad y universalidad, combinados con fotografías reales
de los espacios y materiales del centro (el baño específico, el jabón que utilizan, etc.).

Momento de ir al baño:

Pictograma: Un niño/a con el símbolo de ir al baño (un inodoro).

Fotografía: La puerta del baño del centro educativo.

Instrucción verbal asociada: "Es hora de ir al baño."

Hacer pipí y caca:

Pictograma: Un niño/a sentado en el inodoro, y otro pictograma de papel higiénico.

Fotografía: El inodoro del baño adaptado y un rollo de papel higiénico.

Instrucción verbal asociada: "Vamos a hacer pipí y caca, y limpiarnos bien."

Tirar de la cadena:

Pictograma: Una mano tirando de la cadena del inodoro.

Fotografía: La cisterna del inodoro.

Instrucción verbal asociada: "Tira de la cadena. ¡Adiós suciedad!"


Lavarse las manos:

Pictograma: Manos bajo el grifo con jabón.

Fotografía: El lavabo del baño y el dispensador de jabón.

Instrucción verbal asociada: "Ahora, a lavarse las manos con agua y jabón."

Secarse las manos:

Pictograma: Manos secándose con una toalla o secador.

Fotografía: La toalla de papel/secador de manos del centro.

Instrucción verbal asociada: "Seca tus manos. ¡Manos limpias!"

2. Recurso visual para anticipar el comedor

Diseñaremos un calendario/horario visual diario específico para el comedor, que


combine la secuencia de actividades con el menú del día. Este se presentará en
formato de panel de velcro para facilitar la manipulación y el cambio diario. Se colocará
en un lugar accesible tanto en el aula como en la entrada del comedor.

Mi día en el comedor:

Este panel tendrá dos secciones principales:

1. ¿Qué vamos a hacer? (Secuencia de actividades con pictogramas)

13:00 - Ir al baño: Pictograma de inodoro.


13:15 - Lavarse las manos: Pictograma de grifo y jabón.

13:20 - Ir al comedor: Pictograma de un edificio escolar con una mesa y sillas.

13:30 - Sentarse en la mesa: Pictograma de una silla con un niño/a.

13:40 - Ponerse el babero: Pictograma de un babero.

13:45 - Comer: Pictograma de un plato con cubiertos.

14:30 - Recoger y limpiar: Pictograma de un plato vacío y una bayeta.

14:40 - Volver a clase/patio: Pictograma de un aula o un patio de juegos.

2. ¿Qué vamos a comer hoy? (Menú con fotos reales)

Primer plato: [FOTO GRANDE Y CLARA de la crema de verduras de hoy]

Segundo plato: [FOTO GRANDE Y CLARA del pescado al horno con patatas de hoy]

Postre: [FOTO GRANDE Y CLARA de la fruta o yogur de hoy]

Consideraciones adicionales:

Las horas son aproximadas y se pueden ajustar con un reloj visual (uno con manecillas
marcadas y el pictograma del comedor al lado).
Se pueden usar mini-pictogramas imantados o con velcro que el alumno pueda ir
"tachando" o moviendo a una caja de "Ya hecho" a medida que realiza las actividades,
fomentando la autonomía y la comprensión de la rutina.

Para alumnos con alergias o dietas especiales, se podría añadir una pequeña foto
adicional o un pictograma específico debajo de cada plato para indicar su adaptación
(ej. "Sin gluten", "Sin lactosa").

3. Recursos visuales para el procedimiento de lavado de manos

Crearemos una secuencia de pasos detallada y plastificada, con pictogramas muy


grandes y claros para cada acción. Esta secuencia estará pegada en la pared del baño,
justo encima del lavabo, a la altura de los ojos del alumnado. Además, tendremos
tarjetas individuales con la misma secuencia para que el auxiliar pueda llevarlas y
utilizarlas como apoyo individualizado.

¡Manos limpias!

Abrir el grifo:

Pictograma: Una mano girando un grifo.

Detalle: El grifo ya está abierto.

Mojar las manos:

Pictograma: Dos manos bajo el chorro de agua.

Detalle: El agua está cayendo sobre las manos.

Echar jabón:
Pictograma: Una mano presionando un dispensador de jabón, y jabón cayendo en la
otra mano.

Detalle: Una gota de jabón.

Frotar palmas (10 segundos):

Pictograma: Dos manos frotando las palmas.

Detalle: Se puede añadir un reloj de arena pequeño o la frase "contar hasta 10".

Frotar dorsos (10 segundos):

Pictograma: Una mano frotando el dorso de la otra, y viceversa.

Detalle: Se puede añadir la flecha indicando el movimiento.

Frotar entre los dedos (10 segundos):

Pictograma: Manos con los dedos entrelazados, frotándose.

Detalle: Énfasis en los huecos entre los dedos.

Frotar pulgares (5 segundos cada uno):

Pictograma: Una mano agarrando el pulgar de la otra, y viceversa.

Detalle: Movimiento circular.


Enjuagar (sin jabón):

Pictograma: Manos bajo el chorro de agua, sin jabón.

Detalle: El agua limpia las manos.

Cerrar el grifo:

Pictograma: Una mano girando un grifo para cerrarlo.

Detalle: El grifo ya está cerrado.

Secarse las manos:

Pictograma: Manos secándose con una toalla de papel o bajo un secador.

Detalle: Manos secas.

4. Programa de entrenamiento en hábitos de higiene

Este programa se centrará en la intervención individualizada, utilizando una


combinación de encadenamiento hacia atrás, modelado, instrucción directa y un
potente sistema de refuerzo diferencial.

1. Objetivos

Generales:

Lograr la adquisición y generalización de los hábitos de lavado de manos y limpieza


personal post-necesidades fisiológicas en el alumnado con dificultades.
Fomentar la comprensión de la importancia de la higiene para la prevención de
enfermedades.

Específicos y Medibles (Ejemplos):

El alumno X realizará la secuencia completa de lavado de manos con un mínimo de 3


ayudas verbales en el 80% de las oportunidades en las próximas 3 semanas.

El alumno Y tirará de la cadena y se limpiará de forma autónoma (sin ayuda física) tras
ir al baño en 4 de cada 5 ocasiones durante una semana.

El 70% del alumnado podrá identificar al menos dos momentos clave para lavarse las
manos y dos razones para hacerlo.

2. Contenidos

Higiene personal:

Identificación de las partes del cuerpo implicadas (manos, zona íntima).

Uso y función de materiales de higiene (jabón, agua, papel higiénico, toalla).

Procedimientos estandarizados:

Secuencia de 10 pasos para el lavado de manos.

Secuencia de 3 pasos para la limpieza tras ir al baño (usar papel, tirar cadena, subir
pantalones).

Importancia de la higiene para la salud:


Microorganismos: Explicación sencilla sobre los "microbios" o "gérmenes" (bichitos
muy pequeños que no vemos).

Transmisión: Cómo se mueven de un lugar a otro (al tocar, toser, estornudar).

Enfermedades: Qué pueden causar (dolor de barriga, resfriados, etc.).

Prevención: Cómo el agua y el jabón los eliminan, protegiéndonos.

Momentos clave para la higiene:

Antes de comer, después de ir al baño, después de toser/estornudar, después de jugar.

Ampliación: Cómo enseñar la importancia de lavarse las manos:

Narrativa social / Historias personalizadas: Crearía una historia sencilla con


pictogramas o dibujos del propio alumno como protagonista. La historia podría ser:
"Pedro (pictograma de Pedro) jugó con sus amigos (pictograma de niños jugando). Sus
manos tenían 'bichitos invisibles' (dibujo de gérmenes). Pedro se tocó la boca
(pictograma de boca) y los 'bichitos' entraron en su cuerpo. Pedro se puso malito de la
barriga (pictograma de dolor de barriga). Luego, Pedro se lavó las manos con agua y
jabón (pictograma de lavado de manos). Los 'bichitos' se fueron (pictograma de
gérmenes marchándose). Pedro ya no se puso malito. ¡Lavarse las manos es
importante para estar sano y fuerte!".

Recurso "Luz de los gérmenes": Utilizaría una luz UV y un gel especial que simula
gérmenes. Se aplica el gel en las manos del niño, se ven los "gérmenes" con la luz UV,
se lavan las manos, y se vuelve a observar con la luz para mostrar cómo desaparecen.
Esta experiencia es muy visual y memorable.
Canciones y Rimas: Crearía canciones cortas y pegadizas sobre los gérmenes y el
lavado de manos, con movimientos asociados. "Con agua y jabón, los gérmenes ¡se
van! (movimiento de frotar manos)".

"Caja de los gérmenes": Tendría una caja decorada como un "monstruo de los
gérmenes" donde los niños "depositarían" simbólicamente los gérmenes de sus manos
después de lavárselas, visualizando que se deshacen de ellos.

3. Metodología

Evaluación inicial (Línea Base): Observación individualizada para determinar el nivel de


autonomía de cada alumno en cada paso de las rutinas de higiene. Esto permitirá
establecer objetivos específicos y el nivel de apoyo inicial.

Análisis de Tareas (Task Analysis): Descomponer cada habilidad (lavado de manos,


limpieza post-wc) en los pasos más pequeños y manejables.

Encadenamiento hacia atrás: Para el lavado de manos, comenzaremos enseñando y


reforzando el último paso (secado de manos), y progresivamente añadiremos los pasos
anteriores hasta completar la secuencia. Esto proporciona una sensación inmediata de
éxito y refuerzo.

Modelado y Apoyo Físico Gradual (Graduated Guidance): Para la limpieza post-wc, el


auxiliar modelará la acción, y si es necesario, guiará físicamente (mano sobre mano,
luego codo, hombro, solo un toque) reduciendo la ayuda a medida que el alumno
adquiere la habilidad.

Apoyos Visuales Constantes: Uso de los pictogramas y secuencias visuales en todo


momento (en el baño, en la mano del auxiliar).

Refuerzo Diferencial:

Refuerzo continuo al inicio: Reforzar cada intento y cada paso correcto.


Refuerzo intermitente al consolidar: Cuando la habilidad se adquiere, el refuerzo será
más esporádico para fomentar la motivación intrínseca.

Tipos de refuerzo: Elogios verbales específicos ("¡Lo has hecho muy bien, has frotado
los pulgares!", "¡Qué rápido te has secado las manos!"), stickers, acceso a una actividad
preferida, "choca esos cinco", tokens canjeables por premios.

Generalización: Practicar los hábitos en diferentes momentos del día (después de artes
plásticas, antes de salir al patio) y en diferentes baños (aula, comedor).

Participación activa: Fomentar que el alumno pida los materiales ("jabón, por favor"),
o señale el siguiente paso en la secuencia visual.

Coordinación Familiar: Comunicación constante con las familias para asegurar la


consistencia del entrenamiento en casa.

4. Actividades

Sesiones de juego "Soy un científico de gérmenes": Usar guantes de un solo uso y


purpurina (simulando gérmenes) para tocar objetos y luego observar cómo la
purpurina se transfiere. Después, practicar el lavado de manos para "eliminar" los
gérmenes.

Canción y baile del "lavado de manos": Crear una coreografía sencilla para cada paso
del lavado de manos, cantando una canción.

Juego de roles "Vamos al baño": Practicar en un entorno simulado (con un muñeco o


en un baño de juguete) los pasos de ir al baño, limpiarse y lavarse las manos.

Circuito de higiene: Establecer "estaciones" donde se practique cada paso de la rutina:


Estación 1: Abrocharse los pantalones, Estación 2: Lavado de manos, Estación 3:
Secado.
"Cuentos con pictogramas interactivos": Creación de cuentos en los que los niños
puedan pegar los pictogramas correctos de la secuencia de higiene mientras se lee la
historia.

5. Recursos

Materiales didácticos:

Pictogramas ARASAAC y fotografías reales impresas y plastificadas (para paneles,


tarjetas individuales).

Historias sociales personalizadas.

Cuentos y canciones temáticas.

Luz UV y gel simulador de gérmenes.

Relojes de arena pequeños o temporizadores visuales para los tiempos de frotado.

Materiales de higiene:

Jabón líquido en dispensador fácil de usar.

Toallas de papel o secadores de manos accesibles.

Adaptadores para el inodoro (reductores, escalones) si son necesarios.

Baberos con cierres adaptados (velcro, clips grandes).

Materiales lúdicos:
Muñecos, juguetes de baño.

Purpurina, pintura lavable.

Sistemas de refuerzo (pegatinas, tablas de puntos, pequeños objetos preferidos).

Recursos humanos:

Auxiliares de educación especial (rol principal en el entrenamiento directo).

Maestros (integración en el aula).

Personal de enfermería (asesoramiento en necesidades específicas, sondajes).

Familias (colaboración y continuidad en casa).

6. Evaluación

Registros de Observación Individualizados:

Diarios de campo: Notas descriptivas sobre el comportamiento del alumno durante la


rutina.

Listas de cotejo (Checklists): Una por alumno para cada rutina (lavado de manos, uso
de inodoro), marcando si el paso se realiza de forma autónoma, con ayuda verbal, con
ayuda física, o no lo realiza.

Ejemplo de Checklist (Lavado de manos - Alumno X):


| Paso | 22/07 | 23/07 | 24/07 | Nivel de Ayuda (A: Autónoma, V: Verbal, F:
Física) |

| :--------------------- | :---- | :---- | :---- | :----------------------------------------------- |

| 1. Abrir grifo |A |A |A |A |

| 2. Mojar manos |V |A |A |V |

| 3. Echar jabón |F |V |A |F |

| ... | | | | |

| 10. Secar manos |A |A |A |A |

Escalas de Frecuencia: Para registrar cuántas veces al día el alumno realiza la rutina de
forma autónoma.

Análisis de Datos:

Representación gráfica de los avances para visualizar el progreso (porcentajes de


autonomía en cada paso).

Comparación con los objetivos específicos planteados.

Feedback del Alumnado:

Preguntas sencillas sobre su comprensión ("¿Por qué nos lavamos las manos?").

Uso de "caras de emociones" para que expresen si les gusta o no la rutina.

Comunicación Regular con las Familias:

Informes de progreso periódicos.


Reuniones para compartir estrategias y resultados.

Mantener un "cuaderno viajero" para registrar las prácticas en casa y en el centro.

Ayuda para ponerse el babero: Individualización y colaboración

El proceso de ayudar a ponerse el babero se basa en la evaluación individual de


habilidades, el refuerzo positivo constante, la paciencia y la gradualidad en el apoyo.
Siempre se buscará la máxima participación del alumno y su colaboración activa.

Caso 1: Alumno con TEA (Trastorno del Espectro Autista)

Para un alumno con TEA, la predictibilidad, la estructura, la claridad de las


instrucciones y la reducción de estímulos distractores son fundamentales.

Qué le enseñaría:

Secuencia y rutina: La importancia de cada paso en el orden establecido.

Autonomía gradual: A iniciar la acción de agarrar el babero y llevarlo hacia su cuello.

Habilidades de motricidad fina: Si el cierre es de velcro o broche, a coordinar los dedos


para unirlos.

Habilidades de seguimiento de instrucciones: A seguir instrucciones verbales y visuales.

Tolerancia a la ayuda física: Aceptar una guía física suave cuando sea necesaria.

Cómo lo haría y cómo pediría su colaboración:

Anticipación y entorno estructurado:


Antes de ir a la mesa: Mostraría el pictograma del babero de la secuencia del comedor.
"Ahora, el babero".

En la mesa: Me aseguraría de que el ambiente sea tranquilo, sin ruidos excesivos. El


babero estaría colocado siempre en el mismo lugar de la mesa, a su alcance visual y
físico.

Presentación del babero:

Le ofrecería el babero diciendo: "Aquí tienes tu babero. ¿Puedes cogerlo?" (Pictograma


de "coger"). Esperaría unos segundos a que lo intentara.

Si no lo coge, le daría una instrucción verbal directa: "Coge el babero". Si aún así no lo
hace, le daría una ayuda física mínima (por ejemplo, empujar el babero ligeramente
hacia su mano o guiar su mano para que lo agarre).

Proceso de colocación (utilizando encadenamiento hacia atrás):

Paso 1 (Cierre): Inicialmente, yo colocaría el babero casi completamente alrededor de


su cuello, dejando solo que él uniera el velcro o el broche final. "Une el velcro. ¡Tú
puedes!" (Señalo el velcro). Refuerzo inmediato: "¡Muy bien! Lo has cerrado tú solo.
¡Perfecto!".

Paso 2 (Colocar y cerrar): Una vez dominado el cierre, yo le pasaría el babero por
detrás del cuello, y él tendría que agarrar los dos extremos y unir el velcro. "Agarra los
dos lados y cierra. ¡Venga!". Si lo hace, gran refuerzo. Si no, guía física (mano sobre
mano) para ayudarle a unirlos, disminuyendo la presión a medida que lo intenta.

Paso 3 (Rodear el cuello y cerrar): Luego, él debería tomar el babero, rodear su propio
cuello y cerrarlo. Para el paso de "rodear el cuello", le daría una señal visual (señalar mi
propio cuello) y una instrucción verbal clara: "Ponte el babero alrededor del cuello".
Podría usar un espejo para que se viera si es útil para él.
Colaboración y Refuerzo:

Frases de elección: "Babero rojo o babero azul?" (si hay opciones). Esto le da control.

Preguntas abiertas (sencillas): "¿Qué viene ahora?" (después de coger el babero, si ha


aprendido la secuencia).

Refuerzo específico: "¡Qué bien has puesto el babero!", "¡Has usado tus manos muy
bien!", "¡Estoy muy contento/a de cómo lo has intentado!".

Sistema de fichas/puntos: Por cada vez que se ponga el babero de forma autónoma o
con mínima ayuda, ganaría una ficha/punto para canjear por algo preferido (5 minutos
de ordenador, un cuento extra, etc.). Esto proporciona una motivación tangible y
medible.

Registro visual de progreso: Un mural con estrellas o pegatinas por cada vez que se
pone el babero.

Paciencia y repetición: La repetición consistente en un entorno predecible es clave.


Evitaría frustrarlo si no lo logra de inmediato. Si hay frustración, haría yo el paso y lo
intentaría de nuevo más tarde o al día siguiente.

Caso 2: Alumna con Discapacidad Motora

Con una alumna con discapacidad motora, el enfoque es la adaptación, la ergonomía,


la facilitación de movimientos y el aprovechamiento de cualquier movimiento
funcional. La meta es la máxima participación posible, no necesariamente la
autonomía total.

Qué le enseñaría:
Posicionamiento óptimo: A colocarse de la manera más funcional en la silla para
facilitar el movimiento.

Uso de apoyos: A utilizar adaptaciones o mis manos como apoyo.

Coordinación y agarre adaptado: A usar sus manos de la manera más eficiente posible,
incluso si es un agarre atípico.

Estrategias de compensación: Cómo mover su cuerpo para compensar limitaciones (ej.,


inclinarse para alcanzar el babero).

Comunicación de necesidades: A expresar cuándo necesita ayuda y de qué tipo.

Cómo lo haría y cómo pediría su colaboración:

Posicionamiento e Instrumentación:

Silla adaptada: Asegurarme de que su silla o sujeciones son las correctas, que está
estable y cómoda, con sus pies apoyados.

Alcance: El babero debe estar siempre al alcance de su mano más funcional, sin que
tenga que realizar movimientos forzados. Podría usar una bandeja auxiliar o una mesa
adaptada si fuera necesario.

Tipo de babero: Elegiría un babero ligero, quizás más ancho para mayor protección, y
con un cierre de velcro grande y resistente que sea fácil de unir con poca destreza.

Presentación del babero y facilitación del agarre:

Le ofrecería el babero en su mano más funcional, posicionándola para que lo agarre.


"Aquí está tu babero, ¿puedes cogerlo?".
Si el agarre es débil, podría colocar mi mano debajo de la suya para ayudar a sostener
el babero, o usar una pinza adaptada si su agarre es nulo pero puede manipular una
pinza.

Proceso de colocación (utilizando facilitación manual y énfasis en el movimiento


residual):

Movimiento hacia el cuello: Una vez que agarre el babero, mi ayuda sería
principalmente la de facilitar el movimiento. Yo podría sujetar un extremo del babero y
guiar suavemente su mano (si tiene movimiento voluntario) o su brazo para que el otro
extremo o la parte central se acerque a su cuello. "Vamos a llevarlo al cuello. ¡Empuja
un poquito!" (Apoyo ligero en su codo o muñeca).

Rodear el cuello: Si el movimiento de rodear es complejo, yo podría colocar el babero


alrededor de su cuello, y su tarea sería solo unir el velcro. "Aquí en tu cuello. Ahora,
une los dos lados".

Unir el velcro: Si le cuesta la manipulación fina, yo sostendría un lado del velcro


firmemente, y ella solo tendría que "aplastar" o "pegar" el otro lado con un
movimiento más grueso de su mano o el talón de su mano. "Aquí, une aquí. ¡Fuerte!".

Colaboración y Refuerzo:

Preguntas directas y opción: "¿Puedes levantar el brazo un poquito más?", "¿Quieres


que te ayude a sujetar este lado?". Ofrecer opciones siempre que sea posible.

Reconocimiento del esfuerzo: "¡Qué bien lo has intentado!", "¡Has movido tu mano
con mucha fuerza!", "¡Lo has conseguido!". Es fundamental validar cada intento, no
solo el éxito.

Adaptación constante: Estar atenta a su nivel de fatiga o dolor. Si un movimiento es


demasiado difícil, buscar una alternativa o cambiar la estrategia.
Comunicación no verbal: Sonreír, asentir, mostrarle que estoy ahí para apoyarla.

Registro de pequeñas ganancias: Documentar cualquier mejora en su capacidad de


participar, por mínima que sea, para celebrar los logros y ajustar las expectativas.

Identificación de necesidades fisiológicas en el comedor: Vigilancia y soportes

Identificar las necesidades fisiológicas durante la estancia en el comedor es un aspecto


crítico para el bienestar del alumnado, especialmente para aquellos que no pueden
comunicarlas verbalmente. Se requiere una observación proactiva y sistemática y un
conocimiento profundo de los patrones individuales de cada alumno y el
funcionamiento de sus recursos de apoyo.

Estrategias de identificación general:

Observación Conductual Fina:

Cambios en la postura: Inquietud, cruce de piernas, tensión en la zona pélvica,


levantarse y sentarse repetidamente, balanceo.

Expresiones faciales: Ceño fruncido, ojos cerrados brevemente, expresiones de


incomodidad, dolor o esfuerzo.

Vocalizaciones o ruidos: Gemidos, quejidos, ruidos guturales, o sonidos inusuales que


no sean los típicos del ambiente del comedor.

Manipulación del cuerpo: Tocarse el área genital o abdominal.

Interrupción de la alimentación: Dejar de comer bruscamente, rechazo de la comida.

Agitación o irritabilidad: Un aumento repentino de la inquietud o el nerviosismo sin


causa aparente.
Miradas o señalamientos: Dirigir la mirada hacia el baño, la puerta, o intentar señalar.

Olor: El indicador más claro de micción o defecación, aunque es un indicador tardío.

Humedad visible: Manchas de orina en la ropa o en la silla.

Conocimiento del Horario y Patrones:

Consultar la ficha individualizada de cada alumno, donde se debe registrar su patrón de


eliminación (frecuencia, horarios habituales).

Anticipar las necesidades en función de la hora de la comida, la ingesta de líquidos


previa, o si ha ido al baño antes de salir del aula.

Establecer horarios de "ir al baño preventivo" para aquellos alumnos con menos
control.

Comunicación con el Alumno (si es posible):

Acercarse discretamente y preguntar: "¿Necesitas ir al baño?", "¿Tienes pipí/caca?",


"¿Estás cómodo?". Utilizar pictogramas de inodoro/orinal si es un apoyo para su
comunicación.

Para alumnos no verbales, usar tarjetas de "sí/no" o sistemas de comunicación


alternativa (SPC, comunicador) para que puedan indicar su necesidad.

Si lleva recursos de apoyo, ¿en qué me fijaría?

Es esencial conocer qué recursos de apoyo utiliza cada alumno y cómo funcionan, para
una identificación precisa y una intervención segura. Esta información debe estar
accesible y actualizada en el expediente del alumno y ser conocida por todo el
personal.

Pañal / Empapador:

Visual: Observar si el pañal parece más abultado o pesado. Algunos pañales tienen
indicadores de humedad (una línea que cambia de color) que se pueden observar sin
necesidad de tocar.

Táctil (discreto): Si la observación visual no es concluyente y hay sospecha, podría tocar


muy suavemente la parte exterior del pañal a través de la ropa para sentir si hay
humedad o mayor rigidez del material absorbente.

Olfativo: El olor es el indicador más evidente, pero ya implica que la necesidad ha sido
satisfecha.

Incomodidad: Si el alumno se toca la zona del pañal, o parece tener picor o irritación.

Sondaje Vesical (Sonda Urinaria):

Bolsa colectora:

Nivel de llenado: Vigilar el volumen de orina en la bolsa para asegurar que no se llene
excesivamente (riesgo de reflujo o presión en la vejiga). Una bolsa llena es una señal de
que debe ser vaciada pronto.

Color y aspecto de la orina: Observar si la orina tiene un color, turbidez o sedimentos


inusuales (señales de infección).

Posición: Asegurarse de que la bolsa esté siempre por debajo del nivel de la vejiga del
alumno para permitir el drenaje por gravedad y evitar reflujo.
Tubo de la sonda:

Permeabilidad: Comprobar que el tubo no esté pinzado, acodado o retorcido, lo que


impediría el drenaje de la orina.

Fijación: Asegurarse de que el tubo está bien fijado a la pierna (o al muslo) para evitar
tirones accidentales.

Comodidad del alumno: Si el alumno expresa dolor, inquietud, o se toca la zona de la


sonda, podría indicar una obstrucción, infección o desplazamiento.

Colector Urinario (Condón Urinario en niños; a veces usado en niñas con


adaptaciones):

Adherencia: Verificar que el colector esté bien adherido al pene (en el caso de niños) y
no se haya desprendido. Un desprendimiento causaría fugas.

Tubo y bolsa: Similar al sondaje, revisar el nivel de la bolsa y que el tubo de drenaje no
esté pinzado o acodado.

Piel circundante: Si hay oportunidad y es necesario, observar signos de irritación,


enrojecimiento o heridas en la piel donde se adhiere el colector.

Procedimiento general ante la identificación:

Prioridad: La comodidad y dignidad del alumno son lo primero. Actuar con rapidez pero
con calma.

Comunicación discreta: Si se detecta una necesidad, acercarse al alumno y susurrar o


usar su sistema de comunicación para preguntar si necesita ir al baño o un cambio.
Retirada al baño: Conducir al alumno al baño de manera discreta, evitando llamar la
atención.

Evaluación y asistencia: En el baño, evaluar la situación y realizar el cambio de pañal, el


vaciado de la bolsa, la revisión de la sonda/colector, o ayudarle a usar el inodoro según
sea necesario.

Registro y comunicación: Registrar la incidencia (hora, tipo de necesidad, si hubo fuga,


etc.) y comunicar al personal de enfermería o al tutor si hay alguna preocupación (ej.
sonda obstruida, irritación, patrón inusual).

La formación continua del personal sobre estos recursos y una comunicación fluida
entre auxiliares, maestros y personal sanitario son esenciales para garantizar una
atención integral y de calidad.

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