1.
RESPUESTAS A SUS PREGUNTAS
¿Qué es el Estado social de derecho?
El Estado social de derecho es una forma de organización política que se caracteriza por la
especial naturaleza de su misión: asegurar el respeto, la garantía y la realización integral de
los derechos humanos, los cuales se convierten en el fundamento y la razón última de ser
del Estado. Así, los derechos humanos encuentran un nuevo significado en el Estado social
de derecho. En efecto, esta clase de organización política adopta una estructura jurídica
que no se limita al reconocimiento formal de los derechos humanos, sino que somete a las
instituciones al mandato de actuar para crear condiciones sociales y materiales que
permitan hacer realidad el disfrute de esos derechos.
El Estado social de derecho constituye una transformación histórica del Estado de derecho,
también conocido como Estado liberal de derecho. Este último, a su vez, representó una
evolución del Estado absolutista, que se desarrolló durante los siglos XVI y XVII en los
principales centros políticos de Europa. Se le llama Estado absolutista porque se
caracterizaba, precisamente, por la concentración absoluta o total del poder en una sola
persona: el monarca, quien administraba, legislaba y ejercia justicia de forma discrecional y
sin rendir cuentas a ninguna otra autoridad. Tal concentración del poder facilitaba, y de
hecho sucedía, la arbitrariedad y el abuso de poder. La protección de la persona y de sus
derechos quedaba librada a la voluntad del gobernante absoluto.
Diversas transformaciones sociales y económicas condujeron a la generación de diversos
cambios en la esfera política, los cuales se concretan en un sistema que impone límites al
ejercicio del poder. Tales cambios acaban con el Estado absolutista y dan paso al Estado de
derecho. Esta nueva forma de organización política se construye sobre la premisa de que el
gobernante se encuentra sometido a un conjunto de reglas o normas jurídicas que han de
ser creadas por una instancia diferente e independiente
de ese gobernante. De tal manera se buscó proteger a las personas contra los excesos de
autoridad. Así, el gobernante queda sometido al imperio de la ley que protege derechos de
la persona. Por ello, estos derechos se levantan como límites al ejercicio del poder
El Estado de derecho, entonces, se orienta a garantizar la vida, las libertades públicas y la
propiedad privada. Ello se busca a través de normas que en general se denominan leyes.
Entre estas leyes existe una que es la más importante y cuyo respeto se impone a todas las
demás normas: la Constitución. El Estado de derecho es la primera manifestación del
Estado constitucional, esto es, regido por un ordenamiento jurídico-político que propugna
por el bien común y por el respeto de los derechos de las personas. El primer grupo de
derechos que reconoce y protege la Constitución en el Estado de derecho son los llamados
civiles y políticos.
Sin embargo, el paso del tiempo deja en evidencia las limitaciones del Estado de derecho.
De nuevo, diferentes procesos económicos pusieron en evidencia que el Estado era incapaz
de dar respuesta a una problemática social caracterizada por la exclusión de amplios
grupos humanos, por la pobreza y por la desigualdad. El Estado social de derecho
proclamaba y perseguía, al menos formalmente, la igualdad de las personas. Esta igualdad,
sin embargo, no se materializaba para todos. El Estado de derecho se transforma
paulatinamente para estar en condiciones de corregir las situaciones de desigualdad social
y económica y, en consecuencia, desde la década de los años veinte en el siglo pasado,
varios Estados modifican sus constituciones para ampliar el catálogo de derechos
protegidos.
Esa ampliación se manifiesta en el reconocimiento de los derechos económicos, sociales y
culturales cuya finalidad esencial es garantizar un mínimo de condiciones dignas de vida.
Ejemplos de ellos son el derecho a la educación, a la salud y al mínimo vital. Estos
derechos se caracterizan porque tienen un contenido de marcada naturaleza prestacional y
porque son de realización progresiva. Lo primero significa que se trata de un contenido
compuesto por bienes y servicios que el Estado se encuentra obligado a proveer, para que
las personas puedan disfrutar efectivamente de tales derechos.
La progresividad distintiva de la realización de los derechos económicos, sociales y
culturales hizo discutir durante muchos años si ellos eran verdaderos derechos, o si eran
simples aspiraciones que los Estados podían satisfacer a medida que dispusieran de
recursos para suministrar su contenido prestacional. Actualmente se acepta que en aquellos
derechos existe, cuando menos, un contenido básico exigible como el de cualquier otro
derecho y que son igualmente indispensables para asegurar la libertad y la dignidad de la
persona.
¿Qué relación existe entre el Estado de derecho y el Estado social de derecho?
El Estado social de derecho se desarrolla sobre los principios generales del Estado de
derecho, pero adopta otros que le confieren su especial identidad política. De esta forma,
uno y otro se asemejan en que participan de los principios de legalidad, de separación de
poderes y de formación democrática del poder político. Se diferencian en el alcance y
contenido de su misión social y política.
El principio de legalidad dispone que los servidores públicos están sometidos al imperio de
la ley, esto es, que deben observar y respetar el ordenamiento juridico del Estado. En
consecuencia, las actuaciones de las autoridades deben realizarse de acuerdo con los
términos previamente establecidos en ese ordenamiento. Ello significa, en otras palabras,
que las autoridades no pueden hacer todo lo que quieran, sino únicamente aquello que las
normas juridicas les permiten. El ordenamiento juridico se encuentra integrado por la
Constitución, los tratados internacionales sobre derechos humanos que han sido
incorporados al sistema legislativo interno mediante leyes y, en general, por las
disposiciones legales de cualquier naturaleza que regulan el ejercicio de la autoridad.
El principio de separación de poderes dispone que el ejercicio del poder debe distribuirse
entre órganos o ramas que actúan de forma autónoma, sin perjuicio de que exista entre
ellos una colaboración armónica. Esteprincipio también se conoce como la "teoría de frenos
y contrapesos" que se desarrolló a finales del siglo XVII. Conforme a esta doctrina, las
funciones legislativa, judicial y ejecutiva que cumple el Estado deben estar separadas, de tal
forma que se prevenga el abuso de autoridad y la arbitrariedad que nacen de la
concentración del poder en un solo órgano o rama de la organización política estatal. Los
frenos y contrapesos se concretan en diversas técnicas y procedimientos que permitan a
una de las ramas del poder controlar a otra.
El principio de formación democrática del poder señala que los ciudadanos deben gozar de
la facultad para tomar parte en la elección de sus gobernantes, administradores y
legisladores y disponer de instrumentos para hacerlo.
¿Cuál es la misión del Estado social de derecho?
La aparición y consolidación del Estado social de derecho representó una importante
evolución del Estado de derecho. Esta transformación significó profundos cambios en la
noción del Estado que, en su nueva concepción, adopta el propósito de fortalecer la
realización de la democracia en sus aspectos sociales, económicos y políticos, dentro de un
contexto de pluralismo, participación y respeto a la dignidad humana.
El Estado social de derecho se propone realizar una misión más amplia que aquella
tradicionalmente atribuida al clásico Estado de derecho, esto es, imponer controles a la
actuación de las autoridades, prevenir el abuso de poder y permitirle a la persona el acceso
a la participación política. Ello no implica, sin embargo, que el Estado social de derecho
haya dejado de ser Estado de derecho. Tampoco implica que los fundamentos de este
último hayan perdido su vigencia como principios rectores de la organización institucional.
En efecto, según se indicó, el Estado social de derecho se construye sobre los principios de
legalidad, de separación de poderes y de formación democrática del poder político. El
Estado social de derecho enriqueceel contenido de tales principios. Así, democracia y
Estado de derecho encuentran una nueva relación de mutua interdependencia. La
democracia solo puede existir y fortalecerse dentro de una organización política que pueda
ser caracterizada como Estado social de derecho. Este, a su vez, solamente puede
organizarse a partir de formas de participación que, de una parte, trasciendan la simple
toma de decisiones por mayoría en el ámbito político y, de otra, que garanticen decisiones
respetuosas de los derechos humanos, en particular, de los derechos de las minorías y de
los grupos sociales más vulnerables.
La realización material de los derechos humanos adquiere un papel protagónico en el
Estado social de derecho. El reconocimiento de aquellos derechos deja de ser una simple
proclamación, para convertirse en un verdadero mandato que obliga a las autoridades a
obrar con el propósito de lograr que todas las personas puedan acceder al disfrute de esos
derechos en igualdad de condiciones. El Estado social de derecho no solamente
salvaguarda la igualdad de las personas, sino que asume como una de sus finalidades
prevenir o rectificar toda situación que atente contra esa igualdad, esto es, remover aquellos
obstáculos que les impidan a los individuos gozar de las facultades, garantías, bienes y
servicios mediante los cuales se concreta el ejercicio de los derechos humanos.
La importancia de los derechos humanos como fundamento de las organizaciones políticas
que se pueden caracterizar como Estado social de derecho, se refleja en sus
constituciones. Estas ya no se limitan a reconocer los tradicionalmente llamados derechos
civiles y políticos, sino que también incorporan los denominados derechos colectivos o
económicos, sociales y culturales e incluyen, además, diversas garantías necesarias para
asegurar la protección de todos los derechos.
La Constitución propia de un Estado social de derecho suele tener, adicionalmente, una
carta de derechos que se caracteriza por su apertura. Esto significa que dicha Constitución
no fija un catálogo de derechos estrictamente limitado, sino que ese catálogo es orientativo
y apenas ilustra sobre algunos de los derechos que protege. Por lo tanto, es
unaConstitución que suele contener disposiciones en las cuales se determina que los
derechos humanos reconocidos por ella, no son solamente los que alli están señalados de
forma expresa. Estas disposiciones definen reglas que permiten identificar otros derechos
que por ser inherentes a la dignidad humana, deben entenderse como derechos
constitucionalmente reconocidos y garantizados
¿La organización politica de Colombia se caracteriza como Estado social de derecho?
El artículo 1º de la Constitución define a Colombia como un Estado social de derecho. Así,
la organización política colombiana participa de todas las descritas notas distintivas
(principio de legalidad, supernondad de la Constitución en el ordenamiento jurídico,
separación de poderes y formación democrática del poder), y de los propósitos misionales
que confiere su particular identidad el Estado social de derecho (realización efectiva de los
derechos humanos).
El principio de legalidad se encuentra reconocido en el artículo 121 de la Constitución. De
acuerdo con esta disposición, "ninguna autoridad del Estado podrá ejercer funciones
distintas de las que le atribuyen la Constitución y la ley" De manera concordante, el artículo
4º hace explícito el valor primado de la Carta Política al prescribir que la "Constitución es
norma de normas" Por ello, cuando se presenta alguna contradicción o incompatibilidad
entre la Constitución y una norma de otro rango, prevalece la disposición de naturaleza
constitucional.
El principio de separación de poderes se consagra en el artículo 113 de la Constitución.
Esta norma prescribe que "son ramas del poder público, la legislativa, la ejecutiva y la
judicial." También dispone que cada uno de esos órganos tiene funciones separadas, sin
perjuicio de que puedan colaborar armónicamente para la realización de sus fines. El
artículo 114 indica las funciones generales de la rama legislativa. El artículo 115, las
funciones de la rama ejecutiva. El artículo 116, las funciones de la rama judicial.
El principio de formación democrática del poder se encuentra reconocido en el artículo 40
de la Constitución, que presenbe "todo ciudadano tiene derecho a participar en la
conformación, ejercicio y control del poder politico" Con tal fin, reconoce el derecho, entre
otros, a elegir y ser elegido. No obstante, debe señalarse que el carácter democrático del
Estado colombiano es más amplio y trasciende la participación estrictamente politica.
En efecto, la participación tiene en el ordenamiento jurídico nacional un doble carácter es
principio constitucional y, simultáneamente, derecho fundamental, Como principio, imprime
a la organización política colombiana el sello de la democracia participativa. Esta
democracia es aquella en la cual las personas no solo eligen penódicamente a sus
representantes, sino que también tienen intervención directa sobre una amplia gama de
asuntos sociales, económicos y educativos.
La vigencia de la democracia participativa tiene dos efectos. Por una parte, amplia el
espectro de las materias en las cuales pueden tomar parte los miembros de la sociedad. En
ella, la democracia no se agota con la participación política. Por otra, otorga a la democracia
un sentido multifuncional. En un Estado social de derecho no basta que las decisiones se
tomen por mayoría mediante procesos electorales limpios. También es necesario que esas
decisiones sean respetuosas de los derechos humanos Una verdadera democracia protege
a las minorías y sus derechos, y no permite que las mayorías se conviertan en máquinas
que aplastan a aquellas.
El contenido del artículo 1º de la Carta es la caracterización esencial del Estado.
colombiano. Por esta razón, el concepto de Estado social de derecho posee en el
ordenamiento jurídico nacional una doble dimensión: es norma de carácter orgánico y,
simultáneamente, verdadero principio constitucional. Cada una de esas dos dimensiones
posee contenidos que resultan diferenciables pero al mismo tiempo inseparables
La noción de Estado social de derecho entendida como norma de carácter orgánico, u
organizativo, ordena estructurar todo el sistema político sobre la base de los principios
generales propios del Estado de derecho. Entendida como principio constitucional define el
derrotero misional de la organización política, orienta el ámbito de competencia de los
órganos públicos hacia la eficaz realización delos derechos humanos, hace de la persona la
razón de ser de las instituciones y ennqucce el sentido de los pnncipios tomados del Estado
de derecho
¿Cuáles son las obligaciones generales que debe cumplir Colombia como Estado social de
derecho?
Los tratados internacionales de carácter general, como el Pacto internacional de derechos
civiles y politicos o la convención americana sobre derechos Humanos, imponen tres
obligaciones que son aplicables para todos los derechos que en ellos se reconocen. Tales
obligaciones son las de respetar, garantizar y realizar los derechos humanos. El
cumplimiento integral de esas tres obligaciones resulta indispensable para lograr los
cometidos misionales propios del Estado social de derecho
Al lado de aquellas obligaciones, existen otras de carácter particular que nacen de los
tratados de naturaleza particular y que son aplicables de forma especifica al derecho o al
grupo social que protege el tratado en cuestión. La naturaleza y el contenido de estas
obligaciones particulares deben ser interpretados de acuerdo con el sentido de las
mencionadas obligaciones generales. De hecho, las primeras suelen ser manifestaciones
específicas de estas segundas. Por ejemplo, la obligación de velar porque los actos de
tortura constituyan delitos -que impone el articulo 4º de la Convención contra la tortura y
otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes constituye una concreción de la
obligación de garantizar el derecho a no ser víctima de tortura que, a su vez, prescriben los
artículos 2º y 7º del Pacto Internacional de derechos civiles y políticos.
¿Cuál es el contenido de la obligación de respetar los derechos humanos?
La obligación de respeto impone a las autoridades el deber de abstenerse de cometer actos
con los cuales se impida u obstaculice injustamente el libre y pacífico ejercicio de los
derechos y libertades de la persona y se causen,por lo tanto, violaciones de derechos
humanos. La expresión constitucional del mencionado deber de abstención se encuentra en
las "cláusulas generales de respeto" contenidas en los artículos 1º, 11, 15, 16 y 28 de la
Carta Política,
Sin embargo, se debe resaltar que el contenido del principio de Estado social de derecho
supera ampliamente la idea de que la principal obligación de los Estados en materia de
derechos humanos se reduce a abstenerse de actuar contra los mismos. Ese principio, en
efecto, impone a todas las autoridades una particular manera de ejercer las funciones que
tienen asignadas. Ellas no pueden limitarse a no violarlos o a garantizar de manera apenas
formal su ejercicio.
Las autoridades también se hallan obligadas a obrar eficazmente con el fin de prevenir o
hacer cesar toda violación de derechos humanos y de facilitar las condiciones necesarias
para que los individuos puedan superar sus carencias, allanar cualquier forma de
discriminación y gozar plenamente de los bienes espirituales y materiales requeridos para
su realización como seres individuales y sociales. En consecuencia, el alcance de la
obligación de respeto ha de ser observado en concordancia con el que tiene la obligación
de garantía.
¿Qué tipos de deberes impone la obligación de garantizar los derechos humanos?
La obligación de garantía somete al Estado colombiano al deber de proteger a la persona
contra la afectación arbitraria de sus derechos por cualquier autoridad, particular o grupos
de personas. Esta obligación implica un deber de hacer: adoptar medidas aptas para
garantizar el pleno ejercicio de los derechos humanos. Ello significa que el Estado debe
obrar para ofrecer seguridad y justicia por todos los medios lícitos que se encuentren a su
alcance. El cumplimiento de esta obligación no se agota con la adopción de un
ordenamiento jurídico que pretenda hacer posible ese pleno ejercicio de los derechos, sino
que también demanda conductas dirigidas a crear las circunstancias apropiadas para
asegurar realmente tal ejercicio. La manifestación constitucional de los deberes implícitos
dentro de la obligación de garantía está contenida en el artículo 2º de la Carta Política.