ACCIÓN DE TUTELA PARA PROTEGER EL DERECHO FUNDAMENTAL DE
LA SALUD EN CONEXIÓN CON EL DERECHO A LA VIDA.
SEÑOR
JUEZ CIVIL MUNICIPAL (REPARTO)
E. S. D.
REF: Acción de Tutela para proteger el derecho a la salud en conexidad con el
derecho a la vida.
Accionante: GRACIELA LOZADA en calidad de hija legitima y en
Representación legal de CUSTODIA PATIÑO JAIMES identificada con Cédula de
Ciudadanía N° 37.220.597 y BENJAMIN LOZADA CHANAGA, Identificado con
cedula de ciudadanía 5.721.346, casados con sociedad conyugal vigente entre sí.
Accionado: SECCIONAL DE SANIDAD DE SANTANDER – POLICIA, ACIONAL
- REGIONAL DE ASEGURAMIENTO EN EN SALUD N° 5
Cordial saludo y éxito en sus labores
GRACIELA LOZADA en calidad de hija legitima y en Representación legal de
CUSTODIA PATIÑO JAIMES identificada con Cédula de Ciudadanía N° 37.220.597
y BENJAMIN LOZADA CHANAGA, Identificado con cedula de ciudadanía
5.721.346, casados con sociedad conyugal vigente entre sí, identificada como
aparece al pie de mi firma, actuando en nombre propio, invocando el artículo 86 de
la Constitución Política, acudo ante su Despacho para instaurar ACCIÓN DE
TUTELA contra SECCIONAL DE SANIDAD DE SANTANDER – POLICIA,
ACIONAL - REGIONAL DE ASEGURAMIENTO EN EN SALUD N° 5, con el objeto
de que se protejan los derechos constitucionales fundamentales que a continuación
enuncio y los cuales se fundamentan en los siguientes hechos:
HECHOS
1. Que es cierto y verdadero que nos encontramos afiliados a este Entidad
Promotora de Salud y que nos encontramos ACTIVO.
2. Señora custodia diagnosticada con CA de mama, Diabetes, Tvp, Hernia
Hiatal, Gastritis Crónica Antral difusada, Metaplasia Intestinal, Coxartrosis
Bilateral, osteopenia, Discopatía degenerativa lumbosacra, Señor Benjamín
diagnosticado con Alzheimer, trastorno depresivo, cefalea crónica,
desorientado en tiempo y espacio con motor taxia, migraña, demencia.
3. Con tratamientos de manera continua e indefinida como soporte vital por lo
que de ser suspendido podría poner en riesgo nuestra vida.
4. Nuestra dirección actual de residencia está ubicada en la Transversal 14 N°
18-18, el Barrio El Romero del municipio de Rionegro Santander.
5. Señor Benjamín paciente con movilidad limitada no puede realizar labores
cotidianas por sí mismo, incapaz de auto cuidarse, requiere cuidados
especiales, dependiente totalmente de otra persona o un tercero para sus
actividades básicas, y cotidianas diarias como: Asistir en su aseo personal,
baño en cama, cepillado de dientes, peinado, corte de uñas, asistir en la
alimentación, suministrar medicamentos para las patologías crónicas de
base a las horas ordenadas por el médico tratante como lo especifica la
historia clínica.
6. Debido a la falta de movilidad por sí mismo en acto de buena fe la señora
GRACIELA LOZADA ha cuidado de manera permanente con ayuda de los
vecino, lo anterior debido a la falta de cuidador por parte de la SECCIONAL
DE SANIDAD DE SANTANDER – POLICIA NACIONAL- REGIONAL DE
ASEGURAMIENTO EN SALUD N° 5, dado a ello no ha podido obtener un
ingreso económico.
7. Es obligación de la SECCIONAL DE SANIDAD DE SANTANDER – POLICIA
NACIONAL- REGIONAL DE ASEGURAMIENTO EN SALUD N° 5” para el
cumplimiento de la atención integral, pues finalmente es deber de LA EPS
eliminar todos los obstáculos que impiden a los afiliados acceder oportuna y
eficazmente a los servicios que requieren de acuerdo a su necesidad.
8. La corte constitucional ha precisado cuando la EPS autorice un servicio
médico muy alejado al del paciente y este no cuente con recursos para
sufragarlos, son las EPS las encargadas de suministrar el transporte
municipal y todos los demás servicios que se requieran de acuerdo a las
necesidades del paciente, con el fin de garantizar los principios básicos de la
atención integral en materia de seguridad social.
9. Durante el tiempo de recuperación la SECCIONAL DE SANIDAD DE
SANTANDER – POLICIA NACIONAL- REGIONAL DE ASEGURAMIENTO
EN SALUD N° 5 no ha aportado cuidador o enfermero y terceros han cubierto
esa faltante y el cuidado médico.
10 Se envió derecho de petición bajo el Articulo 23 .CP, y la ley 1755 de 2015
solicitando que se me brinden amparo relacionado al derecho a la salud, en
conexidad con el derecho a la vida, Que se suplan por medio de
SECCIONAL DE SANIDAD DE SANTANDER – POLICIA NACIONAL-
REGIONAL DE ASEGURAMIENTO EN SALUD N° 5 los gastos a los que
hubiere lugar por concepto de transporte intermunicipal y demás, Se aporte
para llevar una vida integra cama acorde a su enfermedad, nutrición,
cuidador personal 24 horas toda la semana en todo el año, medicamentos,
terapia a domicilio y demás que haya recomendado el médico tratante para
el señor Benjamín.
11 Respuesta negada en su totalidad bajo argumentos fuera de contexto con
evasivas y en mal interpretación de la norma, violando con el ello el derecho
a la salud y colocando en riesgo inminente la vida de mis padres.
DERECHOS VULNERADOS
Estimo violado el derecho a la SALUD en conexidad con los derechos
fundamentales a la VIDA e INTEGRIDAD PERSONAL, consagrados en los
artículos 1, 11, 48 y 49 de la Constitución Política de Colombia de 1991.
FUNDAMENTOS JURÍDICOS
La empresa prestadora de salud o centro asistencial público o privado que atienda
a un paciente con enfermedad terminal y con tratamiento definitivo, está en la
obligación de brindarle todos los servicios médicos que requiera sin poner ninguna
traba administrativa o económica que pueda perjudicar al paciente. Según la ley y
la jurisprudencia de esta Corte, la institución prestadora del servicio de salud (IPS)
debe cobrar los costos de la atención prestada directamente al emisor del seguro
EPS a la que este afiliado el paciente ya que esta puede exigir el recobro del
excedente a la EPS, EPSS o ARL, dependiendo del tipo de afiliación del paciente
en el sistema general de seguridad social en salud o si el accidente se derivó de un
riesgo profesional. Si no podría vulnerar el derecho fundamental a la salud del
paciente. Así mismo, el hospital o la clínica deben propender por brindarle todos los
tratamientos, terapias de rehabilitación, medicamentos y cirugías en caso de que el
paciente los requiera. En el evento que no se le pueda prestar alguno de los auxilios
solicitados, por no contar con los elementos necesarios o con los especialistas, debe
indicarle esta contingencia al paciente y proporcionar el traslado al centro médico
que se lo suministre.
La Corte Constitucional en repetidos fallos ha indicado que los servicios de salud
que deben las EPS, tienen que ser integrales y no puede ser un obstáculo o una
excusa por parte de la entidad que presta el servicio el agotamiento de los recursos.
No se puede interrumpir el tratamiento a la persona que sufre una enfermedad
terminal por estos motivos.
En este sentido, el juez constitucional puede aplicar directamente la Constitución
Política y ordenar el suministro de una prestación integral de calidad y digan para la
pronta recuperación del paciente, cuando se verifica: “a. Que la falta del servicio
amenace o vulnere el derecho a la salud, a la vida digna o a la integridad personal;
b. Que el servicio no pueda ser sustituido por otro que sí esté incluido o que
pudiendo estarlo, el sustituto no tenga el mismo nivel de efectividad que el excluido
del plan; c. Que el accionante o su familia no cuenten con capacidad económica
para sufragarlo; d. Que el servicio haya sido ordenado por el médico tratante.
El derecho a la salud tiene una doble configuración. De un lado se trata de un
servicio público bajo la dirección, vigilancia y coordinación del Estado, y al mismo
tiempo, es un derecho económico, social y cultural, de carácter irrenunciable e
imprescriptible y fundamental por conexidad, cuando resultan afectados derechos
tales como la vida digna y el mínimo vital.
Por lo tanto el acceso a una fuente de ingreso para solventar una vida en
condiciones de dignidad, para aquellas personas que ven reducida su capacidad
laboral; con la cual se materializan los derechos fundamentales a la salud, seguridad
social y mínimo vital, es por esta razón que el traslado a controles de la
antecedentes Secuelas de la Señora custodia diagnosticada con CA de mama,
Diabetes, Tvp, Hernia Hiatal, Gastritis Crónica Antral difusada, Metaplasia Intestinal,
Coxartrosis Bilateral, osteopenia, Discopatía degenerativa lumbosacra, Señor
Benjamín diagnosticado con Alzheimer, trastorno depresivo, cefalea crónica,
desorientado en tiempo y espacio con motor taxia, migraña, demencia. , por parte
de SECCIONAL DE SANIDAD DE SANTANDER – POLICIA NACIONAL-
REGIONAL DE ASEGURAMIENTO EN EN SALUD N° 5 debe suministrar una
respuesta oportuna y de fondo sobre la suspensión y el corte de los viáticos sin
tener menos claro la atención prioritaria permanente del afectado es por esto que
se hace necesario alegar la vulneración de los derechos fundamentales a la vida
digna, de petición y la seguridad social (artículos 1, 23 y 48 C.P.).
La atención médica se debe otorgar en condiciones de continuidad, lo cual implica
la prestación eficiente y prolongada en el tiempo del servicio de salud. Esto es, una
vez iniciado al paciente cualquier tipo de tratamiento en razón de su estado de salud,
no puede ser interrumpido o suspendido injustificadamente. “Este principio se
fundamenta en (i) la necesidad del paciente de recibir tales servicios y en (ii) el
principio de buena fe y confianza legítima que rige las actuaciones de los
particulares y de las entidades públicas (…)” De manera que es responsabilidad de
las entidades promotoras de salud no suspender los tratamientos médicos iniciados
de manera injustificada, aduciendo razones administrativas o presupuestarias,
porque no es admisible constitucionalmente interrumpir o abstenerse de prestar un
tratamiento médico una vez se haya prescrito y comenzado a suministrarse, pues
se incurriría en el desconocimiento del principio confianza legítima. La
jurisprudencia constitucional ha reconocido que el paciente tiene una expectativa
legítima en las condiciones y calidades de un tratamiento que ha sido prescrito, por
lo cual no debe ser interrumpido súbitamente antes de la recuperación o
estabilización del paciente, o por lo menos otorgando un periodo mínimo de ajuste
que le permita continuar con la prestación del servicio con el mismo nivel de calidad
y eficacia, pues el servicio de salud debe prestarse sin interrupción
Tratándose de personas en discapacidad, el artículo 44 de la Constitución establece
que los derechos prevalecen sobre los demás, por lo cual es deber de la EPS, la
sociedad y el Estado asistirlos y protegerlos, para garantizar su desarrollo armónico
e integral y el goce pleno de sus derechos. Además, el artículo 47 prevé que
aquellas personas que se encuentran en una situación de debilidad manifiesta
merecen una atención especializada, así, es responsabilidad de la EPS adelantar
políticas públicas tendientes a la “previsión, rehabilitación e integración social para
los disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos, a quienes se prestará la atención
especializada que requieran.”
De acuerdo a tratados internacionales ratificados por Colombia, tales como el
Protocolo Adicional de la Convención Interamericana sobre Derechos Humanos en
materia de DESC y el Pacto Internacional de DESC21 , incorporados al
ordenamiento jurídico nacional por medio del bloque de constitucionalidad, se ha
creado en cabeza del Estado la obligación de garantizar la atención médica que se
requiera, estableciendo los elementos esenciales del contenido del derecho a la
salud, como son: la disponibilidad, la accesibilidad, la aceptabilidad, la calidad y la
prohibición de discriminación de los bienes y servicios de salud.
La Corte Constitucional en esta materia. Así por ejemplo, en la sentencia T-
395-98 señaló que: “Si bien, la jurisprudencia constitucional ha señalado en
múltiples ocasiones que el derecho a la salud no es en sí mismo un derecho
fundamental, también le ha reconocido amparo de tutela en virtud de su
conexidad con el derecho a la vida y con la integridad de la persona, en eventos en
que deslindar salud y vida es imposible y se hace necesario asegurar y proteger al
hombre y su dignidad. Por esta razón, el derecho a la salud no puede ser
considerado en sí mismo como un derecho autónomo y fundamental, sino que
deriva su protección inmediata del vínculo inescindible con el derecho a la vida. Sin
embargo, el concepto de vida, no es un concepto limitado a la idea restrictiva de
peligro de muerte, sino que se consolida como un concepto más amplio a la simple
y limitada posibilidad de existir o no, extendiéndose al objetivo de garantizar
también una existencia en condiciones dignas. Lo que se pretende es respetar la
situación "existencial de la vida humana en condiciones de plena dignidad", ya
que "al hombre no se le debe una vida cualquiera, sino una vida saludable", en la
medida en que sea posible. Esta Corporación ha manifestado que la salud puede
prosperar no solo ante circunstancias graves que tengan la idoneidad de hacer
desaparecer en su totalidad el derecho, sino ante eventos que puedan ser de menor
gravedad pero que perturben el núcleo esencial del mismo y tengan la posibilidad
de desvirtuar claramente la vida y la calidad de la misma en las personas, en cada
caso específico. Sin embargo, la protección del derecho a la salud, está supeditada
a consideraciones especiales, relacionadas con la reconocida naturaleza
prestacional que este derecho tiene”.
Sobre el concepto de vida digna la Corte ha señalado: “Al hombre no se le debe
una vida cualquiera, sino una vida saludable. Así, el derecho a la salud en conexión
con el derecho a la vida no solo debe ampararse cuando se está frente a un peligro
de muerte, o depender una función orgánica de manera definitiva, sino cuando está
comprometida la situación existencial de la vida humana en condiciones de plena
dignidad.
Citado el caso específico es claro precisar que el afectado se encuentra con estado
de invalidez por antecedentes Secuelas de la Señora custodia diagnosticada con
CA de mama, Diabetes, Tvp, Hernia Hiatal, Gastritis Crónica Antral difusada,
Metaplasia Intestinal, Coxartrosis Bilateral, osteopenia, Discopatía degenerativa
lumbosacra, Señor Benjamín diagnosticado con Alzheimer, trastorno depresivo,
cefalea crónica, desorientado en tiempo y espacio con motor taxia, migraña,
demencia, donde es claro que el accionante se encuentra en una evidente
condición de dependencia y requiere de atenciones que, si bien no se encuentran
directamente relacionadas con el tratamiento de sus patologías (aseo personal,
alimentación, vestido, cambio de posición, soporte de desplazamiento, y cuidados
para evitar escaras, entre muchas otras), siguen siendo indispensables y pueden
llegar a tener injerencia no solo en su efectiva recuperación o en la estabilidad de
su condición de salud, sino en su dignidad misma como ser humano.
En este orden de ideas, la salud, entendida como un derecho fundamental, fue
inicialmente concebida por la Organización Mundial de la Salud como “un estado de
completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones
o enfermedades”, pero, a partir de la evolución que ha tenido este concepto, se ha
reconocido por esta Corporación que la anterior definición debe ser más bien
asociada con el concepto de “calidad de
vida”https://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2018/t-065-18.htm - _ftn7,
pues, en razón a la subjetividad intrínseca del concepto de “bienestar” (que
depende completamente de los factores sociales de una determinada población),
se estimó que ésta generaba tantos conceptos de salud como personas en el
planeta.
Ahora bien, en pronunciamientos más recientes, esta Corporación ha expresado
que la salud debe ser concebida como “la facultad que tiene todo ser humano de
mantener la normalidad orgánica funcional, tanto física como en el plano de la
operatividad mental, y de restablecerse cuando se presente una perturbación en la
estabilidad orgánica y funcional de su ser”, de forma que la protección en salud no
se limite únicamente a las afectaciones que tengan implicaciones en el cuerpo físico
del individuo, sino que, además, se reconozca que las perturbaciones en la psiquis,
esto es, aquellas que se materializan en la mente del afectado, también tienen la
virtualidad de constituirse en restricciones que impiden la eficacia de los demás
derechos subjetivos
Por eso, la protección constitucional del derecho a la salud toma su principal
fundamento en su inescindible relación con la vida, entendida ésta no desde una
perspectiva biológica u orgánica, sino como “la posibilidad de ejecutar acciones
inherentes al ser humano y de ejercer plenamente los derechos fundamentales, de
donde se concluye que si una persona sufre alguna enfermedad que afecta su
integridad física o mental impidiéndole continuar con sus proyectos personales y
laborales en condiciones dignas, su derecho a la vida se encuentra afectado, aun
cuando biológicamente su existencia sea viable”
En atención a lo expuesto, el goce del derecho a la salud no debe entenderse como
un conjunto de prestaciones exigibles de manera segmentada y parcializada, sino
como una pluralidad de servicios, tratamientos y procedimientos que, en forma
concurrente y de manera armónica e integral, propenden por la mejora, hasta el
mayor nivel posible, de las condiciones de salud de sus destinatarios.
Es así como afirma que: “si bien el paciente requiere de un cuidador ello no es
sinónimo de un servicio de enfermera permanente (…), por no guardar pertinencia
médica que haga necesaria la intervención de este recurso humano calificado”.
Igualmente, destaca que el servicio solicitado no puede ser cubierto por el Sistema
General de Seguridad Social en Salud, por tratarse de un servicio sanitario que no
cumple con los criterios de pertinencia médica, como sería la necesidad de
suministrar medicamente parenterales, continuación de curaciones iniciadas en una
instancia hospitalaria, preparación de mezclas, nutrición enteral por vía de
enterostomías, o manejos de traqueotomía, colostomía, gastrostomía,
anticoagulación, sondas, drenes, venoclisis o vías periféricas, entre otros.
Por ello se utilizo una persona externa que ha estado realizando los cuidados desde
que SECCIONAL DE SANIDAD DE SANTANDER – POLICIA NACIONAL-
REGIONAL DE ASEGURAMIENTO EN EN SALUD N° 5, sin justificación alguna
decidió no instalar cuidador permanente dejándome a la deriva de mis necesidades
sin poder movilizarme ni valerme por mí mismo, además de tener en cuenta que mi
esposa es de avanzada edad con sus patologías y no puede lidiar con el
compromiso del cuidado.
Por tanto, se hace necesario por medio de acuerdo reconocer económicamente
esos cuidados que me ha tocado subsanar con ayuda de mi madre, valores de
debían ser cubiertos desde la parte legal por el seguro al que me encuentro afiliado.
Por otro lado, el amparo constitucional resulta procedente en aquellas situaciones
en las que, existiendo otros mecanismos judiciales ordinarios de protección, éstos
no resultan eficaces o idóneos para la protección efectiva del derecho
fundamental alegado. En el caso concreto, dado que la Constitución Política prevé
como contenido esencial del derecho de petición la obtención de “pronta
resolución” -desarrollado en disposiciones legales que fijan a las
autoridades términos breves de respuesta-, y también por la jurisprudencia
constitucional frente al contenido de la misma, si bien es cierto que existen procesos
ante la jurisdicción de lo contencioso administrativo contra la autoridad que omite o
retarda una respuesta debida al ciudadano, éstos no resultan estructuralmente
eficaces para la realización efectiva de este derecho.
Así las cosas, como el derecho de petición son presentado por un sujeto de especial
protección, por estar diagnosticada con enfermedades catastróficas que la
imposibilitan para sobrellevar una vida en condiciones de dignidad y quien requiere
que se defina su situación de invalidez para poder acceder a las prestaciones
previstas en la Ley 100 de 1993 para las contingencias derivadas de la invalidez,
resulta procedente al no obtener respuesta válida la acción de tutela.
Por otra parte la Honorable Corte Constitucional ha señalado que las entidades
promotoras de salud están llamadas a garantizar el servicio de transporte, cuando
los pacientes se encuentren en las siguientes circunstancias: “(i) que el
procedimiento o tratamiento se considere indispensable para garantizar los
derechos a la salud y a la vida de la persona; (ii) que ni el paciente ni sus familiares
cercanos tengan los recursos económicos suficientes para pagar el valor del
traslado; y (iii) que de no efectuarse la remisión se ponga en riesgo la vida, la
integridad física o el estado de salud del usuario”. A lo anterior se ha añadido que:
(iv) si la atención médica en el lugar de remisión exigiere más de un día de duración,
se cubrirán los gastos de alojamiento y manutención, Esta Corporación ha dispuesto
que la financiación de un acompañante procede cuando: “(i) el paciente es
totalmente dependiente de un tercero para su desplazamiento, (ii) requiere atención
permanente para garantizar su integridad física y el ejercicio adecuado de sus
labores cotidianas y (iii) ni él ni su núcleo familiar cuentan con los recursos
suficientes para financiar el traslado”, Por su parte, en aquellas zonas en donde no
se reconozca habrá de afectarse la Unidad de Pago por Capitación básica.
Incluso tales circunstancias fácticas se mantienen en vigor, a pesar de una última
definición, aclaración y actualización del Plan Obligatorio de Salud mediante
el Acuerdo 029 de diciembre 28 de 2011, que procuró una mayor precisión del POS
de los regímenes contributivo y subsidiado, toda vez que en sus artículos 42 y 43
mantienen, en el sentido exacto y propio, lo vertido en los acuerdos anteriormente
expedidos. Los artículos mencionados son del siguiente tenor:
Artículo 42. Transporte o traslado de pacientes. El Plan Obligatorio de
Salud incluye el transporte en ambulancia para el traslado entre
instituciones prestadoras de servicios de salud dentro del territorio
nacional de los pacientes remitidos, teniendo en cuenta las limitaciones
en la oferta de servicios de la institución en donde están siendo atendidos,
que requieran de atención en un servicio no disponible en la institución
remisora.
El servicio de traslado cubrirá el medio de transporte disponible en el
medio geográfico donde se encuentre el paciente, con base en su estado
de salud, el concepto del médico tratante y el destino de la remisión, de
conformidad con la normatividad vigente.
Parágrafo. Si a criterio del médico tratante el paciente puede ser atendido
por otro prestador, el traslado en ambulancia, en caso necesario, también
hace parte del Plan Obligatorio de Salud. Igual ocurre en caso de ser
remitido a atención domiciliaria.
Artículo 43. Transporte del paciente ambulatorio. El servicio de
transporte en un medio diferente a la ambulancia, para acceder a un
servicio o atención incluida en el Plan Obligatorio de Salud, no disponible
en el municipio de residencia del afiliado, será cubierto con cargo a la
prima adicional de las Unidades de Pago por Capitación respectivas, en
las zonas geográficas en las que se reconozca por dispersión. (…)”.
Ahora bien, cuando quiera que se trate de un evento excluido de las previsiones
normativas anteriores, son el paciente y su núcleo familiar los llamados en primer
lugar a procurar los medios para acceder a los servicios médicos. Sin embargo, ha
dicho la Corte, en tanto carezcan de los recursos para costear su traslado, el
hospedaje o un acompañante, que la prestación de dichos servicios, por ejemplo,
en una zona geográfica diferente a la de residencia, no puede ser obstaculizada por
razones económicas, como quiera que, en esas condiciones, se convierten en
un medio habilitante para su realización práctica y, por ende, hacen parte del
derecho a la salud desde la óptica de la accesibilidad.
Ahora bien, cuando quiera que se trate de un evento excluido de las previsiones
normativas anteriores, son el paciente y su núcleo familiar los llamados en primer
lugar a procurar los medios para acceder a los servicios médicos. Sin embargo, ha
dicho la Corte, en tanto carezcan de los recursos para costear su traslado, el
hospedaje o un acompañante, que la prestación de dichos servicios, por ejemplo,
en una zona geográfica diferente a la de residencia, no puede ser obstaculizada por
razones económicas, como quiera que, en esas condiciones, se convierten en
un medio habilitante para su realización práctica y, por ende, hacen parte del
derecho a la salud desde la óptica de la accesibilidad.
En tal sentido, siempre que un usuario del Sistema General de Seguridad Social en
Salud esté en imposibilidad de sufragar los gastos que le genera su traslado o el
hospedaje y éstas sean las causas que le impiden ser destinatario del servicio
médico autorizado, la jurisprudencia ha reconocido la existencia de una barrera
económica para acceder al goce efectivo del derecho a la salud. Por eso, ha puesto
de presente que la acción de tutela resulta idónea para solicitar el traslado en
ambulancia o el subsidio de transporte, incluido el hospedaje para el paciente,
siempre que se verifique por parte del juez constitucional “(i) que el procedimiento
o tratamiento se considere indispensable para garantizar los derechos a la salud y
a la integridad, en conexidad con la vida de la persona; (ii) ni el paciente ni sus
familiares cercanos tienen los recursos económicos suficientes para pagar el valor
del traslado; y (iii) de no efectuarse la remisión se pone en riesgo la vida, la
integridad física o el estado de salud del usuario..
Dicha labor de verificación ha sido objeto de pronunciamiento jurisprudencial, en
los términos que se siguen a continuación:
“(…)… la identificación de los eventos en los cuales es viable autorizar el servicio
de transporte o suministrar ayuda económica depende del análisis fáctico en cada
caso concreto, donde el juez debe evaluar la pertinencia, necesidad y urgencia de
la medida, así como las condiciones económicas del actor y su núcleo familiar. Así
entonces, cuando deban prestarse servicios médicos en lugares diferentes al de la
sede del paciente, si éste ni su familia disponen de los recursos suficientes para tal
fin y se comprometen sus derechos fundamentales, procede la acción de tutela para
ordenar a la EPS que pague los costos pertinentes y, posteriormente, recobre a la
entidad estatal correspondiente, por los valores que no esté obligada a sufragar”.
La tarea del juez constitucional, entonces, es la de determinar si, efectivamente, se
acreditan los presupuestos antedichos con miras a emitir una orden de protección
consistente en que la entidad correspondiente suministre el servicio de transporte,
alimentación u hospedaje, para que se garantice el componente de accesibilidad a
los servicios de salud, lo que en la práctica conduce a la realización efectiva del
tratamiento o la intervención correspondiente.
Realizadas las anteriores precisiones, resta por explicar, en lo que tiene que ver
con el cubrimiento de gastos de traslado para un acompañante, que esta
Corporación ha admitido tal prestación siempre que, según el concepto médico, se
advierta que el paciente requiera de un tercero para hacer posible su
desplazamiento o para garantizar su integridad física y la atención de sus
necesidades más apremiantes. Al respecto, ha señalado que: “la autorización del
pago del transporte del acompañante resulta procedente cuando (i) el paciente es
totalmente dependiente de un tercero para su desplazamiento, (ii) requiere atención
permanente para garantizar su integridad física y el ejercicio adecuado de sus
labores cotidianas y (iii) ni él ni su núcleo familiar cuenten con los recursos
suficientes para financiar el traslado”.
No obstante, esas líneas generales, la jurisprudencia también ha admitido el
reconocimiento de dichos costos de traslado de un acompañante en los casos en
que quien lo solicita presente dificultades de desplazamiento, se halle en situación
de debilidad manifiesta con motivo de las secuelas producidas por los tratamientos
de que es objeto o debido a su condición de sujeto de especial protección
constitucional.
Ya se ha indicado en lo expuesto, que por vía de tutela se puede impartir la orden
para que la empresa prestadora del servicio de salud cubra el transporte, ya sea
urbano o de una ciudad a otra, así como la alimentación o el hospedaje del afiliado
y de un acompañante, cuando el paciente lo requiera para recibir oportunamente
los servicios médicos asistenciales y carezca de los recursos para ello.
Será el juez de tutela el que tendrá que analizar las circunstancias de cada caso en
particular y determinar si se cumplen con los requisitos definidos por la
jurisprudencia, caso en el cual, deberá ordenar los pagos de transporte que se
requiera cuando el accionante demuestre que carece de recursos económicos y no
puede sufragar el gasto del transporte para cumplir con las citas médicas,
tratamientos o procedimientos necesarios para su recuperación. Esto último, dentro
de la finalidad constitucional de que se remuevan las barreras y obstáculos que les
impiden a los afiliados acceder oportuna y eficazmente a los servicios de salud que
requieren. (cursiva y sobresalidos fuera del texto original T-679 del 2013).
Cabe resaltar que la corte constitucional en su sentencia SU 508/20 preciso
enfáticamente que la salud constituye una meta para el Estado Colombiano,
conforme al artículo 2 en concordancia con el artículo 49 inciso 1 de la Constitución
Política de Colombia. Ello significa que es un fin esencial para el Estado garantizar
la salud de las personas y, para ello, aquel debe diseñar, ejecutar y vigilar las
políticas públicas, así como los proyectos y las acciones concretas. Las políticas
públicas, a su vez, deben considerar distintos modelos relacionados con el cuidado
y la prestación de servicios y tecnologías en salud. Estos modelos podrían dividirse
en dos grandes grupos: a) la familiarización del cuidado; b) el régimen
desfamiliarizador. Con ello Se caracteriza, por un lado, en invertir el sistema de
exclusión -todo aquello que no esté expresamente excluido, se entiende incluido y,
por tanto, los usuarios del sistema tienen derecho a que se les suministre- y, por
otro lado, en proteger a las personas que sufren enfermedades huérfanas, de
acuerdo con el artículo parágrafo 3 de la Ley por ende la Corte encuentra necesario
precisar que para establecer si corresponde a la familia brindar el apoyo requerido
paciente, debe tenerse en cuenta que la prueba de la capacidad económica no está
sometida a un régimen de tarifa legal, sino a la sana crítica. Por tanto, será el juez
quien determine, en cada caso en concreto, cuáles son las pruebas e indicios
pertinentes para establecer si una persona o su familia carecen de recursos.
Ahora bien, las rreglas jurisprudenciales manifiesta:
a) En las áreas a donde se destine la prima adicional, esto es, por dispersión
geográfica, los gastos de transporte serán cubiertos con cargo a ese rubro; b) En
los lugares en los que no se reconozca este concepto se pagarán por la unidad de
pago por capitación básica; c) No es exigible el requisito de capacidad económica
para autorizar el suministro de los gastos de transporte intermunicipal de los
servicios o tecnologías en salud incluidos por el PBS, debido a que esto es
financiado por el sistema; d) No requiere prescripción médica atendiendo a la
dinámica de funcionamiento del sistema (prescripción, autorización y prestación).
Es obligación de la EPS a partir del mismo momento de la autorización del servicio
en un municipio diferente al domicilio del paciente; e) Estas reglas no son aplicables
para gastos de transporte interurbano, ni transporte intermunicipal para la atención
de tecnologías excluidas del PBS.
SUMINISTRO DOMICILIARIO DE SERVICIO DE ENFERMERIA EN EL NUEVO
PLAN DE BENEFICIOS DE SALUD
El servicio de enfermería se encuentra en el plan de beneficios en salud y se rige
por la modalidad de atención domiciliaria. Se define como la modalidad de
prestación de servicios de salud extrahospitalaria, que busca brindar una solución
a los problemas de salud en el domicilio o residencia y que cuenta con el apoyo de
profesionales, técnicos o auxiliares del área de la salud y la participación de la
familia. Este servicio se circunscribe únicamente al ámbito de la salud y procede en
casos de enfermedad en fase terminal y de enfermedad crónica, degenerativa e
irreversible de alto impacto en la calidad de vida, sin que en ningún caso sustituya
el servicio de cuidador.
En cumplimiento de lo preceptuado en el artículo 48 de la Constitución, el legislador
expidió las disposiciones relativas al sistema de seguridad social en la Ley 100 de
1993, en la cual se consagra como objeto del sistema en materia de
pensiones, “garantizar a la población, el amparo contra las contingencias derivadas
de la vejez, la invalidez y la muerte, mediante el reconocimiento de las pensiones y
prestaciones que se determinan en la presente ley (…).” Por lo tanto, esta ley
consagró los requisitos para acceder a la pensión de vejez al igual que los trámites
administrativos para el reconocimiento y pago de la misma.
Es preciso establecer que la falta de cobertura de los procedimientos y elementos
que necesito me sean suministrados por la SECCIONAL DE SANIDAD DE
SANTANDER – POLICIA NACIONAL- REGIONAL DE ASEGURAMIENTO EN EN
SALUD N° 5en este momento debido a mi enfermedad, constituye una grave
violación al derecho a la salud que constitucionalmente me asiste, y a mi calidad de
vida, según ha determinado mi médico tratante padezco de Secuelas de la Señora
custodia diagnosticada con CA de mama, Diabetes, Tvp, Hernia Hiatal, Gastritis
Crónica Antral difusada, Metaplasia Intestinal, Coxartrosis Bilateral, osteopenia,
Discopatía degenerativa lumbosacra, Señor Benjamín diagnosticado con Alzheimer,
trastorno depresivo, cefalea crónica, desorientado en tiempo y espacio con motor
taxia, migraña, demencia, que si no es tratada de esta manera podría ocasionar
graves deterioros en mi salud. El derecho a la salud es un derecho constitucional y
un servicio público a cargo del Estado y en favor de todos los habitantes del territorio
nacional. Sin embargo, se ha señalado que se puede entender como derecho
fundamental cuando busca protegerse por su conexidad con un derecho
fundamental.
Cuando la negación al derecho a la salud pone en riesgo el derecho fundamental a
la vida, y a la vida en condiciones dignas, se configura la posibilidad de reclamar vía
acción de tutela la protección de este derecho. En relación con la negación de
medicamentos y tratamientos que se encuentren excluidos del Plan Obligatorio de
Salud la Corte Constitucional ha establecido los siguientes criterios para la
procedencia de la acción de tutela: primero, que la falta del medicamento o
tratamiento excluidos del P.O.S amenace los derechos constitucionales
fundamentales a la vida, a la integridad personal o a la dignidad del interesado, que
se trate de un medicamento o tratamientos excluidos del P.O.S., segundo, que se
trate de un medicamento o tratamiento que no pueda ser sustituido por uno de los
contemplados en el P.O.S., o que, pudiendo serlo, el sustituto no proporcione el
mismo nivel de efectividad que el excluido, siempre que ese nivel sea el necesario
para proteger el mínimo vital del paciente; tercero, que el paciente no pueda
sufragar el costo del tratamiento o medicamento requerido y no pueda acceder a él
por ningún otro sistema o plan de salud, y, cuarto, que el medicamento o tratamiento
haya sido prescrito por un médico adscrito a la E.P.S. a la que se haya afiliado el
demandante. En conclusión, la negación por parte de SECCIONAL DE SANIDAD
DE SANTANDER – POLICIA NACIONAL- REGIONAL DE ASEGURAMIENTO EN
EN SALUD N° 5 a instalar cuidador, transporte intermunicipal, guantes, cremas,
pañitos, silla de rueda, cama, realizar los exámenes requeridos, medicamentos,
cama acorde a su enfermedad, nutrición, cuidador personal profesional 24 horas
toda la semana en todo el año, medicamentos, terapia a domicilio y demás que haya
recomendado el médico tratante, por no estar incluidos en la lista del Plan
Obligatorio de Salud es una violación evidente a mi derecho fundamental a la salud,
a la cual se llega por desamparar y poner en riesgo mi calidad de vida, atentar contra
mi dignidad humana, mi integridad personal y en consecuente mi vida
PRUEBAS
Ruego al Señor Juez se sirva tener en cuenta como fundamentos de los hechos, las
siguientes pruebas:
1. Copia de la Historia Clínica
2. Respuestas Derechos de Petición pasados con anterioridad
FUNDAMENTOS DE DERECHO
Fundamento esta acción en el artículo 86 de la Constitución Política de 1991 y sus
decretos reglamentarios 2591 y 306 de 1992.
PRETENSIONES
Con fundamento en los hechos relacionados, solicito al señor Juez disponer y
ordenar de CUSTODIA PATIÑO lo siguiente:
1. Se me brinden amparo relacionado al derecho a la salud, en conexidad con
el derecho a la vida.
2. Que se suplan por medio de SECCIONAL DE SANIDAD DE SANTANDER
– POLICIA NACIONAL- REGIONAL DE ASEGURAMIENTO EN SALUD
N° 5 los gastos, transporte intermunicipal y demás.
Con fundamento en los hechos relacionados, solicito al señor Juez disponer y
ordenar de BENJAMIN LOZADA lo siguiente:
1. Se me brinden amparo relacionado al derecho a la salud, en conexidad con
el derecho a la vida.
2. Que se suplan por medio de SECCIONAL DE SANIDAD DE SANTANDER
– POLICIA NACIONAL- REGIONAL DE ASEGURAMIENTO EN SALUD N°
5 los gastos, transporte intermunicipal y demás.
3. Se aporte para llevar una vida integra cama acorde a su enfermedad,
nutrición, cuidador personal 24 horas toda la semana en todo el año,
medicamentos, terapia a domicilio y demás que haya recomendado el médico
tratante para el señor Benjamín.
ANEXOS
1. Copia de la tutela sus anexos (documentos relacionados en el acápite de
pruebas) de la tutela para el correspondiente traslado a la accionada.
2. Copia de la tutela para el archivo del Juzgado.
4. Copia de los documentos relacionados en el acápite de pruebas.
CUMPLIMIENTO AL ARTÍCULO 37 DE DECRETO 2591/91: JURAMENTO
Manifiesto bajo la gravedad de juramento que no se ha presentado ninguna otra
acción de tutela por los mismos hechos y derechos contra SECCIONAL DE
SANIDAD DE SANTANDER – POLICIA NACIONAL- REGIONAL DE
ASEGURAMIENTO EN SALUD N° 5
NOTIFICACIONES
Del accionante:
Dirección para recibir comunicaciones, Dirección física: Transversal 14 N° 18-18,
BARRIO EL ROMERO, RIONEGRO SANTANDER. Celular 3159952303
Dirección electrónica:
[email protected];
[email protected]Del accionado:
Dirección para recibir comunicaciones, Dirección física: Calle 61 No. 10 - 200, Barrio
Real de Minas, Bucaramanga. teléfono 607-7008600 y el correo
electrónico [email protected]
Señor Juez,
GRACIELA LOZADA
C.C. No. 28.338.945 de Rionegro (S).