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Atmósfera

La intervención humana ha alterado la atmósfera, causando problemas globales como la reducción de la capa de ozono y el cambio climático. La capa de ozono, que protege contra radiaciones UV, se ha debilitado debido a sustancias químicas como los CFC, aunque se han implementado medidas para su recuperación. El cambio climático, impulsado por gases de efecto invernadero, está provocando un calentamiento global que afecta a ecosistemas y a la salud humana, con consecuencias devastadoras previstas para el futuro.

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La intervención humana ha alterado la atmósfera, causando problemas globales como la reducción de la capa de ozono y el cambio climático. La capa de ozono, que protege contra radiaciones UV, se ha debilitado debido a sustancias químicas como los CFC, aunque se han implementado medidas para su recuperación. El cambio climático, impulsado por gases de efecto invernadero, está provocando un calentamiento global que afecta a ecosistemas y a la salud humana, con consecuencias devastadoras previstas para el futuro.

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TEMA: AIRE: PROBLEMAS AMBIENTALES.

EFECTOS GLOBALES
La intervención de la humanidad en el planeta es de tal grado que ha producido cambios en la composición de la
atmósfera. Debido a esa modificación, han surgido dos problemas de escala global: la reducción de la capa de ozono
y el cambio climático. Haremos una breve referencia al primero, que está en vista de solucionarse parcialmente, para
abocarnos luego con más detalle al complejo problema del cambio climático.
Reducción de la capa de ozono
El ozono (O3 ), como ya dijimos, es un gas que naturalmente se encuentra formando una capa en la estratosfera y
actúa como un escudo protector contra las peligrosas radiaciones UV solares. Los humanos han introducido un grupo
de sustancias químicas que han puesto en riesgo esa capa. Ellas pertenecen a la familia de los halocarbonos
(llamados así porque contienen átomos de carbono y halógenos como cloro, bromo y flúor).
Los más conocidos son los clorofluocarbonos o CFC (con cloro y flúor).
Cuando estas moléculas arriban a la estratosfera, reaccionan con las moléculas de ozono que encuentran a su paso y
las destruyen, lo que ha producido un adelgazamiento de la capa de ozono (y no un agujero como los medios
masivos de comunicación han popularizado), sobre todo en las regiones polares.
Esto facilita el ingreso de la radiación UV solar más dañina y es más probable que se puedan perjudicar moléculas de
gran importancia biológica, como el ADN del material genético de los seres vivos. Por lo tanto, en los seres humanos
los cánceres de piel podrían aumentar, generarse inmunodeficiencias y cataratas. También existen evidencias de que
el fitoplancton, la base de la cadena alimentaria, está siendo afectado.
En 1987, en la ciudad de Montreal, 46 países firmaron un protocolo en pos de reducir la producción de aquellas
sustancias destructoras de la capa de ozono. Aunque, en general, el Protocolo de Montreal se ha cumplido y se han
dejado de utilizar muchas de esas sustancias (como los propelentes de los aerosoles), el proceso es lento: aún siguen
ascendiendo compuestos liberados años atrás y todavía se emplean sustancias refrigerantes que tienen cloro,
aunque en menor proporción.
ACTIVIDADES Nª1
A). ¿Qué es el ozono? ¿Cómo actúa?.
b). ¿Por qué se produce el adelgazamiento de la capa de ozono? ¿Qué consecuencias tiene?
c). ¿Se buscó alguna solución?
d). Buscar un artículo periodístico sobre dicha temática. Elabora un informe del mismo. Citar bibliografía
EFECTO INVERNADERO, CALENTAMIENTO GLOBAL Y CAMBIO CLIMATICO
ACTIVIDADES Nª2
A). ¿Qué es sistema climático?
b). ¿Por qué la atmósfera tiene un papel protagónico?
c). ¿Qué es el efecto invernadero? ¿Cuáles son los gases involucrados en este efecto?
d). A través de un esquema explique su mecanismo
e). ¿existen evidencias científicas que demuestran que nuestro planeta se está calentando y su clima modificándose?
f). ¿Cuáles son las posturas con respecto a las causas de este fenómeno?
ACTIVIDADES Nª3
A). ¿Qué significa IPCC?
b). ¿Qué diferencias existen entre el calentamiento global y el cambio climático?
c). Describir las actividades humanas que están aumentando la concentración de los cuatro GEI en la atmósfera.
d). ¿Cuáles son los principales mecanismos que la naturaleza posee para absorber el dióxido de carbono? ¿Qué es un
sumidero?
e). ¿Qué ejemplos de efecto mariposa son observables debido al cambio climático?
d). ¿Qué es la homeostasis? Y citar un ejemplo.
ACTIVIDADES Nª4
A).¿Cuáles son las probables respuestas de los distintos componentes del sistema climático frente al aumento de los
GEI y su consecuencias en los sistemas humanos?. Describir cada uno de los cambios.
b). Los cambios anteriormente citados tendrán profundas repercusiones en la humanidad. ¿Cuáles son?
C). ¿Cuáles son los datos claves con respecto al cambio climático y la salud?
d). ¿Cuáles son los efectos del CC sobre la salud humana?
e). ¿Cuáles son las actividades principales del equipo de cambio climático y salud de la OPS?
ACTIVIDADES Nª5:
A). Nombrar las diferentes formas en que el cambio climático afectará a nuestro país.
B). ¿ Qué es el Protocolo de Kioto? ¿En qué principios se basó?

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c). ¿Por qué los Estados Unidos, a pesar de producir un gran porcentaje de los gases de invernadero, ha decidido
retirarse del Protocolo?
d). leer el siguiente artículo y responder:
A Tuvalu se le acaba el tiempo

Tuvalu es la cuarta nación más pequeña. Se ubica en la Polinesia a mitad de camino entre Hawai y Australia. Se
compone de varios atolones con un área total de 26 kilómetros cuadrados. A Tuvalu se le acaba el tiempo, lo sabe y
escribe su testamento.

Esta es la carta leída por Apisai Lelemia (Primer Ministro de Tuvalu durante 2006-2010) ante la ONU, pidiendo ayuda.
Carta del Primer Ministro de Tuvalu

“...Por desgracia, nuestro medio ambiente está cambiando. Los ancianos se han dado cuenta de los cambios: las
playas han desaparecido, pequeños islotes han quedado bajo las aguas y los arrecifes de coral están comenzando a
morir debido a la intrusión de agua salada. El reciente informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el
Cambio Climático (IPCC) confirma todas estas observaciones y predice cosas aún peores. A medida que incrementa la
temperatura del mar, mueren más corales. El nivel del mar subirá y las ya violentas tormentas serán mucho peores.
Tuvalu se enfrenta a un futuro muy incierto.

Por más que compartamos la responsabilidad de proteger el medio ambiente, los impactos del cambio climático se
deben a las emisiones de países que se encuentran a miles de kilómetros de distancia. Estamos a merced de la
comunidad internacional. Por este motivo, Tuvalu ha participado activamente en las negociaciones sobre cambio
climático y en discusiones recientes en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Para un pequeño estado
insular en desarrollo como Tuvalu, se trata de una cuestión de seguridad de enormes proporciones. Por difícil de
comprender que sea, el hecho es que es posible que todo nuestro país desaparezca como resultado del cambio
climático. Tal y como ya declaró el Representante Permanente de Tuvalu ante las Naciones Unidas, el embajador
Afelee Pita, ante el Consejo de Seguridad a principios de 2007, el efecto del cambio climático es una amenaza sin
precedentes para nuestra nación. Se trata de una violación de nuestros derechos fundamentales a la nacionalidad y
a la condición de Estado contemplados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y otras convenciones
internacionales.

...Mientras que algunos creen que el reasentamiento es la mejor solución, claramente esa no es nuestra preferencia.
Tuvalu es una nación con una lengua y cultura únicas. El reasentamiento destruye el tejido mismo de nuestra nación
y nuestra cultura. Esa es por tanto nuestra última opción, una opción a la que no queremos tener que enfrentarnos.
Hacemos un llamamiento a las Naciones Unidas a que haga uso de todo su poder para ocuparse de la cuestión del
cambio climático... Necesitamos que todos los países se comprometan a reducir las emisiones de gases de efecto
invernadero (GEI) a una tasa muy rápida y debemos adoptar las medidas necesarias para que el incremento medio
de la temperatura mundial no supere los 2º Celsius pues, de hacerlo, las consecuencias para Tuvalu serían
desastrosas... Tenemos la capacidad y tecnología necesarias para hacerlo, solo necesitamos la voluntad política.
Países muy vulnerables como Tuvalu tendrán que construir sus defensas frente a los impactos del cambio climático.
Adaptarse a esos impactos será un primer paso necesario, y no será barato... Debemos aplicar el principio del que
contamina paga y explorar así fuentes eminentemente nuevas de financiación basadas en las emisiones de gases de
efecto invernadero. ...Un país altamente vulnerable como Tuvalu no puede simplemente quedarse de brazos
cruzados y observar cómo su hogar desaparece lentamente. Si es necesario, utilizaremos cualquier medio legal a
nuestro alcance para obtener las compensaciones necesarias por todos los daños debidos al cambio climático.
Confiemos en que la comunidad internacional responderá antes de que esa acción sea necesaria. Pero el tiempo
pasa muy rápido..

a). ¿A quién responsabiliza el primer ministro de Tuvalu por el cambio climático?


b). ¿Qué derechos fundamentales consideran los ciudadanos de Tuvalu que han sido violados?
c). ¿A qué principio alude para obtener financiación para mitigar el cambio climático? ¿A qué países representa la
postura de Tuvalu?
d). ¿Por qué Tuvalu está en contra de la relocalización? ¿Es realista su postura?
e). Los países como China, India y Brasil, ¿Tienen derecho al realizar su desarrollo aún a costa de contaminar?

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ACTIVIDADES Nª6
A). ¿Qué son las medidas de adaptación?
b). Nombrar cada una de ellas
c). Citar las acciones individuales para mitigar los efectos del CC.
ACTIVIDADES Nª7
A). Desarrollar los tipos de energía: características, usos, etc.

El sistema climático y el efecto invernadero


El hombre, a través de sus actividades y accionar desaprensivo, ha introducido en la atmósfera una serie de gases
que podrían estar produciendo (o coproduciendo con la naturaleza) una de las alteraciones ambientales más
colosales conocida como el cambio climático (CC). Por su carácter planetario, sus efectos a mediano y largo plazo
pueden llegar a ser devastadores para la vida y difíciles de predecir acabadamente.
Para introducirnos en la problemática del cambio climático es necesario primeramente comprender algunos
aspectos básicos de cómo funciona la regulación natural del clima en la Tierra.
El sistema climático es un gigantesco y complejo rompecabezas, que podemos ver en la figura 6.9. Es un sistema
abierto a donde ingresa la energía proveniente del sol, que actúa como un inagotable combustible que pone en
movimiento los elementos que lo constituyen.

La atmósfera tiene un papel protagónico en este sistema e intercambia, con los demás componentes, energía
(fundamentalmente en forma de calor) y materia (agua, gases y partículas), a través de la evaporación, las
precipitaciones y la respiración de los seres vivos. A ella llega la energía solar, un 90% de la cual es radiación
correspondiente a la región de la luz visible y a la región infrarroja, que calienta la atmósfera y es de menor energía
que la luz visible.
Aproximadamente un 49% de la radiación solar que arriba a la Tierra es reflejado, mientras que el 51% restante es
absorbido por la superficie terrestre, la cual se calienta (ver figura 6.10). Esta energía almacenada es luego irradiada
como radiación infrarroja y sigue dos caminos: una parte se pierde en el espacio y la otra es retenida por ciertos
gases que existen naturalmente en la atmósfera, conocidos como gases de efecto invernadero (GEI). Estos gases la
vuelven a emitir hacia la superficie terrestre produciendo su calentamiento y el de la troposfera. Hay varios de estos
gases en la atmósfera: el vapor de agua (H2O), el dióxido de carbono (CO2 ), el metano (CH4 ), los óxidos de
nitrógeno (NOx) y el ozono (O3 ).

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El calentamiento general de la atmósfera baja y de la superficie terrestre que producen los GEI, es lo que los
meteorólogos han denominado efecto invernadero.
El nombre “invernadero” se debe a que esos gases se comportan de un modo semejante a como lo hacen los vidrios
de un invernadero de plantas, los cuales permiten la entrada de luz visible pero impiden parcialmente la salida de la
radiación infrarroja, calentando el interior del recinto. Como vemos entonces, el efecto invernadero es un fenómeno
atmosférico natural de gran trascendencia para la vida y sin el cual nos pasaríamos tiritando: gracias a él la
temperatura media global de la superficie terrestre ronda los 15 ºC promedio, en vez de los -18 ºC que habría sin su
presencia.
Cambios siempre hubo
El sistema climático no funciona como un impasible mecanismo de relojería, por el contrario, ha cambiado a lo largo
de los siglos y los milenios. Los estudios de los paleoclimas (climas del pasado) demuestran que hubo etapas muy
frías (períodos glaciales), como la Edad de Hielo, alternadas con otras más cálidas (períodos interglaciales) en las
cuales, por ejemplo, Groenlandia era una tierra verde (de ahí su nombre). Varios factores naturales han determinado
esa variabilidad: la alteración de la intensidad de los rayos del Sol, las grandes erupciones volcánicas, las
modificaciones de la órbita terrestre, etc. No cabe duda que actualmente el clima está cambiando pues los eventos
extremos, tales como huracanes, lluvias intensas, tórridos veranos o durísimos inviernos se están convirtiendo en
algo común entre la gente, sino que existen evidencias científicas que demuestran que nuestro planeta se está
calentando y su clima modificándose:
 En el último siglo se ha ido produciendo un incremento de la temperatura promedio de la atmósfera, que
actualmente llega a 0.6 °C (ver figura 6.11). Entre los años 1995 y 2006 se encuentran los doce años más
calurosos en los registros de temperaturas de superficie instrumentalizados (desde 1850).
 Se han desprendido grandes trozos de hielo de la masa ártica y antártica y existe un alarmante aumento de
temperatura del permafrost ártico (suelo permanentemente congelado).
 Se observa la retracción de glaciares en los Andes, en los Alpes, en el Himalaya, etc.

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 El nivel medio del mar en todo el mundo se incrementó en un rango promedio de 1.8 milímetros por año de
1961 al 2003. Dos son las causas: el aumento de su temperatura ha dilatado su volumen y, además, está
recibiendo el agua proveniente de la fusión de los hielos de glaciares y casquetes polares.
Si la mayoría de los científicos están de acuerdo en que es indudable el aumento global de la temperatura en nuestro
planeta, no todos opinan lo mismo acerca de las causas del fenómeno. A grandes rasgos podemos decir que existen
dos posturas:
1. La que atribuye el calentamiento global a factores naturales como el incremento de la actividad solar y a la salida
normal de la última glaciación, producto de ciclos astronómicos, orbitales y galácticos.
2. La que sostiene que la actividad humana ha incrementado la concentración atmosférica de los GEI, reforzando el
efecto invernadero natural.
Existe una postura intermedia que considera que el factor natural estaría reforzando al humano. A continuación nos
referiremos a la postura 2, que es la sostenida por organismos internacionales como la ONU.
La humanidad entra en acción
Distintos científicos y organismos consideran que existen evidencias de un calentamiento global de origen antrópico,
es decir, creado por el hombre. Entre ellos se encuentra el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio
Climático (IPCC) que fue convocado por las Naciones Unidas en 1988 para estudiar el tema y está integrado por
prestigiosos científicos de todo el mundo.
La ONU ha definido el calentamiento global (CG) de la siguiente manera: La influencia de la actividad humana, a la
que hace referencia la definición, tiene que ver con la alteración de la composición de la atmósfera por la
introducción de GEI por parte del hombre.
Según el IPCC:

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Los gases de efecto invernadero son los más eficientes en absorber el calor, como el dióxido de carbono (CO2). Sin
embargo, un incremento de éstos resulta perjudicial para el planeta y para toda la vida en él. Como el CO2 es el gas
que más aumentó sus emisiones desde la revolución industrial, principalmente por la quema de combustibles fósiles
provocada por la actividad humana, se produce el calentamiento global: un aumento en la temperatura de la
atmósfera y de los océanos. A través de la combustión de combustibles fósiles y otras emisiones de GEI, los humanos
están aumentando el efecto invernadero y calentando la Tierra. Los científicos a menudo utilizan el término “cambio
climático” en lugar de calentamiento global. Esto es porque, dado que la temperatura media de la Tierra aumenta,
los vientos y las corrientes oceánicas mueven el calor alrededor del globo de modo que pueden enfriar algunas
zonas, calentar otras y cambiar la cantidad de lluvia y de nieve que cae. Como resultado, el clima cambia de manera
diferente en diferentes áreas.

“Las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero causadas por las actividades humanas ha aumentado
desde la era preindustrial un 70%, entre 1970 y 2004.”
Así, la concentración de dióxido de carbono (CO2 ) ha pasado de 0,028% o 280 ppm (partes por millón en volumen) a
383 ppm en el lapso que va desde la era preindustrial a la actualidad. Algo similar ocurre con el metano y el óxido
nitroso. Además se han agregado otros gases de origen sintético que también tienen efecto invernadero, como los
halocarbonos (los mismos que producen el adelgazamiento de la capa de ozono). El incremento en la concentración
de los gases GEI es tal como si el “vidrio del invernadero” se hubiese “engrosado”, potenciando el efecto
invernadero natural de la Tierra y, por lo tanto, provocando un aumento de la temperatura media del globo.
En la figura 6.12 se pueden ver las actividades humanas que están aumentando la concentración de los cuatro GEI en
la atmósfera. Como vemos en la figura 6.12, la principal fuente de los GEI es la quema de combustibles fósiles para
obtener energía, para el transporte y en parte para calefaccionar y cocinar en edificios (la otra parte corresponde a
leña). En el aporte que hace la industria, se incluye la refinación de los combustibles fósiles, con lo cual podemos
apreciar el enorme peso de uso de estos combustibles en el CC. La agricultura aporta dióxido de carbono por la
quema de residuos agrícolas y de pastizales, la silvicultura por la deforestación que elimina los árboles captadores de
carbono y la descomposición de restos vegetales. Las actividades agrícolas también aportan metano a través de dos
fuentes. Una de ellas son los arrozales, que requieren sumergir grandes extensiones de tierra bajo agua y favorecen
su formación.

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La otra es el ganado rumiante que lo produce durante la digestión de los vegetales. La descomposición de desechos
sólidos y líquidos y su incineración libera también GEI. En la Argentina se repite lo que a nivel mundial: el sector
energético es el principal contribuyente de GEI. Sin embargo, la matriz eléctrica argentina puede ser considerada una
de las más limpias de la América Latina, dada su buena proporción de generación hidroeléctrica y a que varias
termoeléctricas operan a gas natural (el más limpio de los combustibles fósiles).
LA ERA DE LAS CONSECUENCIAS
El ciclo de carbono
Decíamos que la atmósfera es una pieza clave en el sistema climático. Existe un elemento, también muy importante,
que actúa relacionando a la atmósfera con las demás piezas del sistema. Ese elemento se llama carbono y en la
naturaleza forma parte de una enorme rueda conocida como el ciclo del carbono. Este es un ejemplo de ciclo
biogeoquímico donde un elemento químico se va desplazando entre los seres vivos ( bio) y el ambiente físico (geo) y
puede ir cambiando de forma química a medida que se traslada (ver figura 6.13). Así, en los seres vivos el carbono se
encuentra formando parte de moléculas orgánicas como lípidos, proteínas, carbohidratos, etc. En el mundo físico
integra rocas carbonatadas, en la atmósfera está en estado gaseoso principalmente como dióxido de carbono (CO2 )
y también como metano (CH4 ) y otras formas orgánicas. En el agua está como ácido carbónico (H2 CO3 ).
El hombre ha metido un palo en la “rueda” o círculo del carbono, pues lo ha interferido al agregar a la atmósfera
carbono proveniente de la quema de combustibles fósiles (petróleo, gas, carbón) que estuvieron sepultados en la
litosfera por millones de años.

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El carbono es tomado de la atmósfera por medio de dos importantes sumideros, es decir, procesos o actividades que
lo absorben para almacenarlo en depósitos: la fotosíntesis de las plantas y la disolución del dióxido de carbono en los
mares y océanos (un reservorio cincuenta veces mayor que la atmósfera). Aproximadamente un 50% de las
emisiones de dióxido de carbono que emite el hombre, se acumula en la atmósfera; el resto es atrapado por los
océanos y por el sistema vegetal terrestre, en partes más o menos iguales.
Las respuestas de un sistema perturbado
En los estadios de fútbol basta con que algunos comiencen a hacer una ola para que, de repente, todo el público se
contagie y surja una enorme ola. Es el efecto mariposa, un pequeño gesto que se transmite y termina en un gran
movimiento o en grandes perturbaciones. El hombre ha generado una silenciosa ola de gases invernaderos cuyos
efectos se está extendiendo por toda la biosfera y apenas comenzamos a entrever.
Cuando un sistema complejo es perturbado, se reacomodará para alcanzar nuevamente el equilibrio. Esa capacidad
de autorregulación, conocida como homeostasis, permite a los sistemas ir ajustándose a cambios externos o
internos para mantenerse en un equilibrio dinámico. Un ejemplo clásico de homeostasis es la característica del
organismo humano de mantener su temperatura corporal más o menos contante, aunque la temperatura ambiental
varíe dentro de un margen bastante amplio. En el caso del sistema climático, su respuesta frente al exceso de
dióxido de carbono que hay en la atmósfera es tratar de extraerlo por medio de una mayor disolución en el mar o un
incremento de la fotosíntesis, procesos que se han comprobado que están ocurriendo.
Sin embargo, si la perturbación es suficientemente grande esa capacidad de autorregulación puede ser superada y el
sistema no vuelve a su condición original. Cuando esto sucede en un sistema climático estamos frente a un cambio
climático. Por varias razones, es difícil predecir con certeza cuáles serán los cambios que se producirán derivados del
CC: no se sabe cuál será la concentración máxima que alcanzarán los GEI (que depende de cuán fructíferos resulten
los esfuerzos de la humanidad para reducirlos), existe desconocimiento total o parcial de ciertos mecanismos
climáticos, faltan datos, etc. De manera que los científicos hablan de distintos “escenarios” futuros en función de la
cantidad de GEI que liberemos en las próximas décadas. Con tantas incertidumbres, es difícil aventurar cuál es el
máximo ascenso de temperatura que puede soportar el planeta sin que los cambios sean irreversibles.
Generalmente, se fija el límite de 2 ºC de elevación de la temperatura sobre la media de la era preindustrial. Llegar a
este nivel implica serios impactos sobre los ecosistemas y las personas. Por ejemplo podría disparar el proceso de
fusión de Groenlandia y el colapso de la selva amazónica. Las previsiones realizadas por los científicos del IPCC con el
transcurso del tiempo se han tornado más pesimistas respecto del aumento de temperaturas: para el 2100 creen
que rondará entre los 1.8 ºC y los 4 ºC (según los escenarios), con respecto a 1980-1999.
Las respuestas probables del sistema climático
Como todo sistema complejo, el climático se caracteriza por el globalismo o totalidad, es decir, que toda acción que
produzca cambios en uno de sus componentes, con mucha probabilidad producirá cambios en todos los demás,
debido a la relación existente entre ellos. En la figura 6.14 podemos ver las probables respuestas que tendrán los
distintos componentes del sistema climático, varias de las cuales ya están siendo observadas.

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Analicemos los cambios que se esperan o ya están en curso y sus consecuencias probables:
 Cambios en la criosfera
Ya hemos mencionado la reducción de los casquetes polares y los glaciares del mundo. Este fenómeno está
reduciendo el albedo, o sea, la fracción de la energía solar reflejada por la superficie terrestre hacia el espacio
exterior. La Antártida, por ejemplo, con su superficie blanca llega a reflejar hasta un 90% de la radiación solar
incidente y colabora en enfriar al planeta. A medida que estas superficies blancas de gran albedo se van derritiendo,
más energía solar es retenida y aumenta la temperatura global, reforzando aún más el CC.

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Para complicar aún más la situación, también se está observando el deshielo del permafrost, un tipo de suelo que
está continuamente helado, en la tundra siberiana. Al derretirse se libera dióxido de carbono y metano del suelo.
Ambos procesos, reducción del albedo y liberación de gases desde el suelo, retroalimentan positivamente el
fenómeno del CC y lo amplifican peligrosamente. Esta retroalimentación (conocida feedback como en inglés) positiva
es un caso de efecto mariposa donde la perturbación crece y se multiplica.
 Cambios en la hidrosfera
El aumento del nivel de los mares provocará que islas, como las Maldivas (en el océano Índico), y vastas regiones
costeras de la India, China, Egipto y Bangladesh (que se encuentran entre las más pobladas de la Tierra) se inunden y
millones de personas queden sin hogar. Este ascenso también impedirá el desagüe de los ríos, provocando
inundaciones en las zonas de llanura y la contaminación y salinización de las napas de agua. Los mares están
recibiendo agua dulce de deshielo, tornándose menos salados (sobre todo en el Polo Norte), y más calientes. Ambas
cuestiones hacen menos densa el agua del mar y algunos científicos consideran que esto está afectando la
circulación de las corrientes marinas. Estas enormes masas de agua regulan el clima, de manera que si su
movimiento se ve dificultado es de esperar un clima más extremo: veranos muy cálidos y, paradójicamente,
inviernos muy fríos como los observados en reiteradas oportunidades en Europa y Estados Unidos.
Como vimos en el ciclo del carbono, el dióxido de carbono en el agua se transforma en ácido carbónico, lo que
produce un aumento de la acidez del mar. Esta acidificación dificulta que los corales se desarrollen y que las ostras,
las almejas, y otros animales construyan sus conchas. La destrucción de los corales, por la acidez y sobre todo por la
temperatura, ya está siendo observada como una pérdida de color en varios arrecifes coralinos.
Si el proceso de acidificación se acentúa, puede dañarse el fitoplancton que es el inicio de las cadenas alimentarias y
el gran captador de dióxido de carbono para la fotosíntesis. Con menor fotosíntesis, se reforzará el efecto
invernadero. ¡Otra vez aparece el funesto efecto mariposa!
Según las proyecciones del IPCC es muy probable que, hacia mediados del siglo, la escorrentía de los ríos y la
disponibilidad de agua aumentarán en latitudes altas (y en ciertas áreas lluviosas tropicales), pero disminuirán en
algunas regiones ya de por sí secas y en los trópicos.
 Cambios en la atmósfera
El clima probablemente se hará más extremo: serán más frecuentes las pronunciadas sequías, las precipitaciones
muy intensas y las olas de calor. Los científicos tienen evidencias ciertas de que la intensidad de los huracanes,
tifones y tormentas aumentará y, por ende, su potencial destructivo.
 Cambios en la litosfera
El mayor deshielo está haciendo más inestable a los suelos montañosos y los aludes han aumentado en muchas
regiones. Los ríos, por la misma razón, con una frecuencia cada vez mayor están teniendo bruscas subidas de su
caudal y causando inundaciones.
 Cambios en la biodiversidad
La biodiversidad puede resultar impactada de múltiples formas. Es probable que los cambios de temperatura sean
acompañados por alteraciones en el comportamiento de las especies. Por ejemplo, algunos pájaros han adelantado
el tiempo de cría en primavera y cambiado sus hábitos migratorios porque los inviernos más cálidos los están
reteniendo más tiempo en el hemisferio norte antes de migrar a otros continentes. Incluso, muchas poblaciones de
aves de largas migraciones han renunciado a cambiar de residencia de invierno, como es el caso de una especie de
ganso que tiende a dejar de migrar hacia la India, para permanecer más tiempo en China.
También se está observando que en algunos casos la mayor concentración de dióxido de carbono estimula una
mayor fotosíntesis, aunque los expertos creen que si la temperatura sigue subiendo el estrés que provocará en las
plantas podría disminuir ese proceso.
Muchas especies no podrán adaptarse a sus nuevos hábitats y desaparecerán. Hasta un 30% de las especies estará
probablemente más amenazado de extinción si la temperatura aumenta en más de 1.5-2.5 ºC (respecto del período
1980-1999). Los hielos polares, por ejemplo, se han hecho más finos y quebradizos, entorpeciendo el
desplazamiento de los osos polares para buscar su principal comida, las focas. Por eso, su alimentación se está
haciendo cada vez más deficitaria y se están observando ejemplares más delgados, un descenso en la cantidad de
crías por hembra e incluso adultos que, extenuados de nadar grandes distancias entre trozos de hielo, perecen
ahogados.
Se está observando el desplazamiento de muchas especies hacia los polos y hacia las alturas. Esto es preocupante,
porque algunas de ellas son vectores de enfermedades (como los mosquitos de la fiebre amarilla o el dengue) o
hierbas dañinas para nuestros cultivos.

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Particularmente sensibles resultarán los bosques. La posibilidad de sequías más intensas en los bosques
subtropicales y templados de varias zonas, entre ellas el sur de Europa y el Mediterráneo, podrían aumentar
también los incendios y la propensión a plagas y enfermedades en grandes áreas forestales.
Un boomerang: los efectos en la humanidad
Los cambios anteriormente citados tendrán profundas repercusiones en la humanidad.
Al cambiar los patrones de lluvia, cambiará el mapa agrícola y la producción de alimentos. Según algunas
estimaciones, las zonas más productivas se desplazarían hacia latitudes más altas. De modo inverso, otras que
actualmente son importantes centros agrícolas, podrían transformarse en desierto. Es lo que podría ocurrir con el
Medio-Oeste de Estados Unidos, que perdería productividad, mientras que las zonas de cultivo se moverían hacia
áreas de Canadá. También se está observando una merma en la captura de los pesqueros porque las aguas más
cálidas reducen la productividad de los mares. De manera que el suministro de alimentos, según distintas
estimaciones decaerá, provocando serios problemas de hambre sobre todo en las naciones más pobres.
El agua también será un bien escaso en muchas regiones. Cientos de millones de personas tendrán restricciones de
agua y sufrirán de estrés hídrico. La salud también se podrá resentir debido a las intensas olas de calor que se darán
en algunas zonas (como la que mató en 2003 a miles de personas en Inglaterra, España, Portugal, Italia y Francia) y
por la ampliación de las áreas de afección del dengue, el virus del Nilo, la malaria y otras enfermedades.
Las inundaciones, cada vez más frecuentes, son otro vector de incremento de las enfermedades pues destruyen las
fuentes y las infraestructuras de agua potable y de saneamiento, a la vez que las aguas encharcadas crean las
condiciones para la proliferación de transmisores de enfermedades.
La vulnerabilidad de las naciones frente a estos cambios no será la misma. Se habla de la vulnerabilidad social como
la capacidad disminuida de un grupo de personas para anticiparse, hacer frente, resistir y recuperarse frente a los
efectos de un peligro natural o causado por la actividad humana. En el caso del cambio climático, los especialistas del
IPCC han advertido que “los más pobres de los pobres” serán los más afectados por esta situación, sobre todo las
comunidades indígenas, que dependen estrechamente de la biodiversidad para vivir.
Cambio climático y salud
El Cambio Climático es la mayor amenaza para la salud mundial del siglo XXI. La salud es y será afectada por los
cambios de clima a través de impactos directos (olas de calor, sequías, tormentas fuertes y aumento del nivel del
mar) e impactos indirectos (enfermedades de las vías respiratorias y las transmitidas por vectores, inseguridad
alimentaria y del agua, desnutrición y desplazamientos forzados).
Datos claves
 El cambio climático no es solo un problema para las generaciones futuras, ya está sucediendo. Se registran
temperaturas medias más altas cada año, y más personas se ven afectadas por desastres, enfermedades
sensibles al clima y otras condiciones de salud.
 El cambio climático exacerba algunas amenazas para la salud y crea nuevos desafíos de salud públicos. En
todo el mundo, analizando solo unos pocos indicadores de salud, ocurrirán 250,000 muertes adicionales por
año en las próximas décadas como resultado del cambio climático.
 El sector salud tiene un papel importante que desempeñar en la reducción de las emisiones de gases de
efecto invernadero que son la causa del cambio climático. Deben realizarse inversiones para "ecologizar" las
instalaciones para la atención de salud, con el uso de paneles solares, equipos de eficiencia energética y
gestión de residuos. A nivel mundial, solo alrededor del 0,5% de la financiación climática multilateral se ha
atribuido a proyectos de salud.
 Las instalaciones de atención médica también necesitan ser seguras y permanecer operativas durante y
luego de desastres. En las Américas un 67% de las instalaciones de atención médica están ubicadas en áreas
proclives a desastres. En la última década, 24 millones de personas quedaron sin acceso a la atención médica
por meses debido a daños de la infraestructura.

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Respuesta de la OPS
El Programa de Cambio Climático y Salud de la OPS busca preparar los sistemas de salud a través de alertas
tempranas, una mejor planificación y la implementación de medidas de prevención y adaptación, y también a través
de la reducción de las emisiones de gases que causan el Cambio Climático, dentro del sector salud y en colaboración
con otros sectores.
La OPS reconoce que el cambio climático plantea riesgos significativos a la salud y el bienestar y requiere de
esfuerzos concertados de las autoridades de salud y otras partes interesadas para crear sistemas de salud resilientes
al clima que puedan anticipar, preparar, prevenir, responder y recuperarse rápidamente de los riesgos climáticos.
La cooperación técnica se brinda a través de colaboraciones con los ministerios de salud y otras agencias
gubernamentales, a través de la red de creación de evidencia de los Centros Colaboradores de la OPS/OMS sobre
Cambio Climático y Salud, y colaboraciones con la sociedad civil y agencias regionales e internacionales.
Actividades principales del equipo de cambio climático y salud de la OPS:
 Apoyar a los países en la preparación de políticas y planes basados en evidencias: evaluaciones de
vulnerabilidad y adaptación a la salud y el cambio climático (V&A), capítulos de salud en los planes de
nacionales de adaptación (S-PNAD), perfiles de país de la OPS/OMS-CMNUCC, planes subregionales de
acción sobre salud y cambio climático (Caribe, América Central, América del Sur);
 Fortalecer la vigilancia nacional y regional: desarrollo e implementación de sistemas de alerta temprana
para enfermedades y condiciones sensibles al clima;
 Mejorar la infraestructura de salud: evaluar y transformar la infraestructura de salud para que sean más
seguras y operativas durante y después de los eventos relacionados con el clima, y usar tecnologías más
ecológicas;
 Proporcionar capacitación y sensibilización: desarrollo de capacidades a través de talleres y cursos sobre
cambio climático y salud, presenciales y en el campus virtual de la OPS;
 Crear alianzas para los co-beneficios de salud: promover y medir los co-beneficios de salud de las acciones
de mitigación intersectoriales;
 Empoderar a los representantes de salud: comprometer a la salud en las negociaciones sobre cambio
climático y convocar reuniones técnicas y de alto nivel sobre salud y cambio climático;
 Movilizar recursos sobre el cambio climático y la salud: establecimiento de una red de donantes y
preparación de propuestas de financiación para la mitigación y adaptación en la salud a nivel regional y
nacional.
EL CAMBIO CLIMÁTICO EN LA ARGENTINA

En el siguiente cuadro podemos ver las diferentes formas en que el cambio climático afectará a nuestro país.

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¿Y AHORA QUÉ HACEMOS?

Alguien ha dicho que el futuro no pertenece a quienes saben esperar, sino a quienes saben prepararse. Parece,
según la opinión de un enorme grupo de científicos, que ha llegado el tiempo de prepararse, de dar batalla a un
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problema que generará, a su vez, los más diversos problemas. La resolución del problema del cambio climático es
mucho más difícil que el de la lluvia ácida, no solo porque las fuentes de contaminación son mucho más variadas,
numerosas y difusas. Ocurre que es un problema global que ha dejado claro como nunca las enormes tensiones
entre los países desarrollados y en vías de desarrollo, así como las enormes contradicciones del modelo de desarrollo
vigente.
El Protocolo de Kioto decide no destruir”. Edward Osborne Wilson
Frente a un problema planetario como el cambio climático (CC), fue necesario que las naciones del mundo se
sentaran en una mesa a evaluar y consensuar las soluciones posibles para mitigarlo y para adaptarse a los cambios
que inevitablemente se producirán. La búsqueda de esas soluciones se plasmó en 1997 en un tratado internacional
conocido como el Protocolo de Kioto, llamado así porque se firmó en la ciudad japonesa del mismo nombre, a donde
asistieron 125 países. Su objetivo fue reducir, en el período 2008-2012, las emisiones de seis gases generadores del
calentamiento global, en un 5% respecto de las emisiones del año 1990. En otras palabras: si la contaminación de
estos gases en el año 1990 alcanzaba el 100%, al término del año 2012 debería ser del 95%. Esto no significa que
cada país debiera reducir sus emisiones de gases regulados en un 5%, sino que la suma de las reducciones de todos
los países tendría que alcanzar ese valor a escala global. O sea que cada país se comprometió a reducciones mayores
que el 5%, y otros a menores. Estas reducciones fueron objeto de una dura negociación que puso en juego intereses
políticos y económicos.
El Protocolo fue el resultado de una larga batalla entre países desarrollados y países en vías de desarrollo, que se
basó fundamentalmente en dos importantes principios:
 El principio precautorio: (o de precaución) manifiesta que la falta de certidumbre científica total no debe ser
usada como excusa para no tomar medidas cuando existe la posibilidad de que se produzcan daños graves o
irreversibles. En otras palabras, cuando tratamos con problemas ambientales tan complejos como el CC, es
necesario tomar medidas preventivas aún antes de que haya un conocimiento científico totalmente certero,
porque de lo contrario el “agua podría llegarnos al cuello”
 El principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas: adjudica a los países desarrollados la
principal responsabilidad para luchar contra el cambio climático y sus efectos adversos. Esto se basa en que
los países desarrollados son los principales responsables históricos de la acumulación de GEI en la atmósfera,
como consecuencia de sus emisiones acumuladas desde la Revolución Industrial. Estados Unidos es el país
que más dióxido de carbono aportó durante el siglo XX, junto con algunos países europeos, Rusia y Japón.
Actualmente, con solo el 20% de la población mundial, los países del Primer Mundo son responsables de más
del 60% de las emisiones.

Los efectos del cambio climático van a ser sentidos por todos los países y seguramente serán más vulnerables los
países subdesarrollados, que poco o nada contribuyeron a causarlo. Por eso, se acordó que los países más pobres
deben recibir asistencia financiera y técnica de los países ricos, para que puedan desarrollarse de una manera más
sostenible y adaptarse a las nocivas consecuencias del cambio climático. Sin esta ayuda, por ejemplo, no podrán
reemplazar el uso de carbón por otras energías más limpias como la solar. O no podrán preparar la infraestructura
de sus ciudades y a la población frente a las muy probables inundaciones que sufrirán. El problema es muy complejo
porque como podemos ver en la figura 6.17, hay varios países en desarrollo cuyas emisiones han crecido
notablemente y sin embargo quedaron excluidos de las obligaciones de reducir sus emisiones. Por ejemplo, China
(mayor emisor), la India, Corea del Sur e Irán que están entre los diez mayores emisores. Los representantes de
China expresaron que si bien su país adhiere a los lineamientos del Protocolo de Kioto, “la prioridad exclusiva de los
países en desarrollo son el desarrollo económico y social y la erradicación de la pobreza”.

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Sin embargo, algunos países desarrollados como Estados Unidos no adhirieron al Protocolo porque no había
compromisos obligatorios para grandes países emergentes como India, China o Brasil. Así, Estados Unidos, principal
emisor mundial de GEI y con una emisión per cápita casi cuatro veces superior a las de la India, intentó conseguir un
recorte obligatorio de emisiones en este país con casi 500 millones de personas sin electricidad y sin los beneficios
que ella reporta.

En el año 2012 finalizó el primer período de compromiso del Protocolo de Kioto Su saldo no ha sido nada halagüeño:
las emisiones aumentaron nada menos que un 41% desde 1990 a 2008, en vez de bajar un 5% como se habían
comprometido los países. Finalizado el Protocolo de Kioto en 2012, se decidió extenderlo hasta el año 2020 aunque
sus metas son muy poco ambiciosas.. Sin embargo, los países europeos se han comprometido a reducir
notablemente sus emisiones y también resulta auspiciosa la medida tomada por el presidente de Estados Unidos,
Barak Obama, que obliga a las centrales de energía de su país a reducir un 32 % de sus emisiones de dióxido de
carbono para 2030, respecto de los niveles de 2005. China, hasta ahora reticente a cambiar sus fuentes de energía,
se ha comprometido a ir abandonando el carbono como fuente de energía y, a partir del año 2013, comenzarían a ha
reducirse sus emisiones de GEI. Está apostando fuertemente a la energía solar y la reforestación de grandes áreas. Es
necesario un nuevo compromiso en el que intervengan todos los países, Por eso, las expectativas están puestas en la
Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (Conocida como
COP 21) que se iniciará en noviembre de 2015 en París y donde se fijarán nuevas reducciones de emisiones a partir
del año 2020.

UNA HOJA DE RUTA PARA EL CAMBIO

El cambio climático, como ningún otro problema ambiental, nos muestra con claridad qué poco sustentable es
nuestro modelo de desarrollo. Mitigarlo es un colosal desafío pues prácticamente no existe actividad humana que no
contribuya con gases de efecto invernadero. En la figura 6.18 vemos posibles acciones para reducir los efectos de
diferentes actividades humanas. Muchas de ellas apuntan a mejorar la eficiencia en la generación y uso de energía
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que es uno de los sectores que mayor cantidad de GEI produce. Esto significa que debemos ser capaces de hacer las
mismas cosas consumiendo menos energía o materias primas. Esta reducción debe estar acompañada de un cambio
hacia las energías renovables, como la solar y eólica, que no emiten dióxido de carbono. El uso de la tierra y las
prácticas agrícolas también deberán modificarse, como veremos con más detalle en el próximo capítulo. Sin
embargo, ya lo hemos dicho reiteradamente, esto no es suficiente si no se abandonan los patrones de excesivo
consumo. También son necesarias las medidas de adaptación, que son aquellas que permiten el ajuste de los
sistemas humanos o naturales frente a los cambios que genera el cambio climático: inundaciones, sequías y
problemas sanitarios. La restauración de la cubierta arbórea, los humedales y los pastizales para evitar la erosión y
reducir los daños provocados por las tormentas e inundaciones, el establecimiento de planes de evacuación y
sistemas de respuesta médica ante estas situaciones, la mejora de los sistemas de riego para hacer frente a las
sequías, la educación de la población para prevenir la difusión de enfermedades provenientes de los problemas del
cambio climático, son algunas de esas medidas.

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Las acciones que podemos llevar a cabo las familias y cada uno de nosotros como individuos también contribuyen a
la solución del problema. Muchas de nuestras actividades cotidianas, directa o indirectamente, emiten gases que
potencian el efecto invernadero. De manera que si hacemos ciertos cambios en los hábitos, su efecto acumulativo,
reproducido por millones de personas, puede marcar una enorme diferencia. A modo de ejemplo citamos algunas
acciones que podemos implementar para ser más eficientes con el consumo de energía y de recursos en general.

LA ATMÓSFERA COMO RECURSO ENERGÉTICO

El refinamiento y uso de los combustibles fósiles son la gran fuente de GEI actuales, de manera que su reemplazo por
otras fuentes de energías más limpias es un paso de enorme importancia. Increíblemente, el mismo recurso que está
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siendo impactado por el cambio climático –la atmósfera–, nos provee de dos importantes recursos energéticos
renovables y más limpios: la energía del sol y la de los vientos. Estas energías, además, pueden dar algunas
soluciones sencillas para los 2000 millones de personas sin electricidad (la mayoría en zonas rurales del “Tercer
Mundo”) porque evitan instalar costosos cableados para llevar la electricidad.

Energía solar

La energía solar que atraviesa la atmósfera y llega a la superficie terrestre puede ser utilizada a través de dos
sistemas:

 Sistemas fototérmicos:

La forma más sencilla y directa de utilizar la energía solar es la que todos solemos emplear en invierno: dejar entrar
los rayos solares por la ventana y mantener todo perfectamente cerrado para evitar que el calor escape. Este
sistema de calentamiento se llama sistema de calentamiento solar pasivo, y puede mejorarse con el empleo de
materiales de construcción aislantes y diseños arquitectónicos adecuados, como una correcta orientación de las
casas, etc.

En los sistemas de calentamiento solar activo, la radiación solar se capta con diferentes tipos de colectores. De estos,
el más sencillo es el plano. Básicamente, es una caja hecha en material aislante con una tapa de material
transparente (plástico o vidrio) sobre la que inciden los rayos solares. En su interior se encuentra una cañería
metálica por donde circula el agua que se quiere calentar, que puede ser usada directamente o para calefaccionar el
interior de los hogares.

También se han desarrollado colectores de concentración, que permiten obtener temperaturas más elevadas y, por
ende, tienen aplicaciones más amplias. Se concentran los rayos solares en un punto o línea, valiéndose de distintas
formas y tamaños.

 Sistemas fotovoltaicos:

La luz solar en estos sistemas se usa para obtener electricidad por medio de células fotovoltaicas o solares, que son
delgadas láminas de silicio. Cuando los rayos solares inciden sobre ellas, los átomos de silicio liberan un flujo de
electrones creando una corriente eléctrica. Estas células se instalan fácilmente y pueden cubrir las necesidades
domésticas (colocadas en los techos de las casas), abastecer zonas rurales alejadas de las redes de electricidad e,
incluso, naves espaciales, satélites, balizas para navegación y relojes urbanos.

Por su característica única de llegar de forma dispersa y “democrática” a cada metro cuadrado de suelo, la energía
solar es rebelde a la manipulación y al control. No existen pozos ni reservas, ni es posible envasarla para su
distribución. Por añadidura, la tecnología necesaria para aprovecharla (en las aplicaciones de baja temperatura), es
lo suficientemente sencilla como para ser asequible a pequeños fabricantes. En la Argentina, donde el 30% de la
población es rural y existen unas 1.800 escuelas en zonas aisladas que carecen de electricidad, la energía solar
fotovoltaica puede ser un gran aporte al desarrollo y la educación. El Proyecto “Energía Renovable en Mercados
Rurales Dispersos” (PERMER), iniciado en el año 1999 por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable y con la
participación de casi todas las provincias, tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de las comunidades rurales.
La iniciativa ha permitido, hasta ahora, el suministro eléctrico mediante energías renovables a 3260 viviendas, 540
escuelas y 76 servicios públicos (salas de emergencia médica, destacamentos policiales y de gendarmería, etc). La
provincia de Santa Fe también ha abastecido de paneles fotovoltaicos a 180 establecimientos educativos rurales
entre 1995-96.

Energía eólica

La energía del viento, ha sido utilizada desde tiempos remotos para impulsar las naves a vela o mover molinos para
extraer agua. Actualmente se emplea para obtener energía eléctrica a través del uso de espigados aerogeneradores
o molinos de viento. En estos la energía eólica mueve una hélice y mediante un sistema mecánico se hace girar el
rotor de un generador, que produce energía eléctrica. El ruido, uno de los impactos ambientales de esta tecnología,

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se ha logrado disminuir significativamente con las nuevas tecnologías al punto de que en muchos casos es menor
que el provocado por el propio viento.

Durante los años noventa se extendió rápidamente su uso en los países del norte europeo donde los vientos son
fuertes. En Estados Unidos también está creciendo en forma sostenida: allí existen parques eólicos gigantescos como
el de California. En América Latina, Costa Rica encabeza la lista de países con más energía eólica, seguido por
Argentina y Brasil. La Argentina ha sido bendecida con un extraordinario potencial eólico que en años recientes ha
comenzado a ser explotado. El centro de la revolución eólica está en la Patagonia. Sus vientos no solo son los más
fuertes del planeta (una velocidad seis veces superior a los vientos del norte europeo), sino que tienen otras dos
características ideales: su constancia en la dirección y su permanencia en el tiempo. Hoy, el exasperante viento
patagónico es utilizado de manera fructífera en varios parques eólicos, siendo el más grande el de Rawson, Chubut.
Además de las provincias patagónicas, también cuentan con aerogeneradores la provincia de Buenos Aires, La Rioja,
La Pampa y Santiago del Estero.

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