La amistad es un puente invisible que une almas distintas.
No depende del tiempo ni de la distancia, sino de la sinceridad del vínculo.
Un amigo verdadero ofrece compañía en la alegría y en la tristeza, en la calma y en la
tormenta.
La amistad nos enseña que nunca caminamos solos, y que compartir el camino lo hace más
ligero y hermoso.