HISTORIA
DEL
EJERCITO DE CHILE
Gmieral de División Guiliermo Barrios Tirado
TOMO IX
EL EJERCITO DESPUES DE LA SEGUNDA
GUERRA MLTNDIAL
(1940- 1952)
ESTADO HAYOR GENERAL DEL EJERCITO
lNSCRIPCION N" 51.203
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS
1 HISTORLA DEL EJERCITO DE CHILE
1 COMANDO EN JEFE DEL EJERCITO
Elaborada por disporiición de S.E. el Presidente de la República
1 y Comandante en Jefe del Ejército, Capithn General don
Augusto Pinochet Ugarte
PLANIFICACION DE LA OBRA
Mayor General Enrique Valdés Puga
Jefe del Estado Mayor General del Ejdrcito y Presidente
de la Academia de Historia Militar
VERLFlCACION HiSTORICA Y CONSULTOR
Profesor Julio Heise Gonzlez
Abogado, Profesor de Historia y Geografia
Miembro de la Academia de Ciencias Sociales y Políticas del Inatihita de Chile. Ea-
Decano de 1s Faniltad de BilosoKa y Educación de la Universidad de Chile y Profesor
ex@traordinario de Historia de las Instituciones Políticas y Sociales en la Escuela de
Derecho de la Universidad de Chile
COORDINADOR GENERAL
Coronel (E.M.) Virgilio Espinoza Palma
Profesor Militar. Jefe de Relaciones Internas del Ejército y
20 Vicepresidente de la Academia de Historia Militar
PARTICIPARON EN ESTE TOMO
Coronel (E.M.) Manuel Reyno Gutiérrez
profeaor de Academia, Miembro de la Sociedad Chilena de Historia
y Geografía y de la Academia de Historia Militar
Tte. Coronel Edmundo González Salinas
profesor de Estado en Historia y GeograEia, Miembro de
la Sociedad Chilena de Historia y Geografía y de la
Academia de Historia Militar
Tte. Coronel Arturo Sepúlveda Rojas
Oficial de Estado Mayar, Profesor Militar, en Director del Museo
HisMrico Nacional y del Museo de la Escuela Militar, Miembro
de la Academia de Historia Militar
Ximena Rojas Valdés
hofesora de Historia de la Universidad Católica de Chile
COLECCION LITERARIA MILITAR
Portada: T6mpera de Julio Berrios S..
basada en fotagra6.e de propiedad de la
sefiara Elena Merino de Barrios.
1 INDICE
1
CAPITULO 1. SITUACION POLITICO-SOCIAL DESPUES DE
LA SEGUNDA GUERRA MUNDiAL 17
A. Cambios en el mundo occidental despugs de
la Segunda Guerra Mundial 17
1.-El industrialismo y el aumento de la po-
blación 17
2.-Notable desenvolvimiento de la educacibn
y sociedad de masas 18
3.-Surge la democracia social 19
4.-Transformación de las clases sociales 20
6.-Algunas características y consecuencias de
la sociedad de masas 22
&-La violencia y el terrorismo como instru-
mentos de lucha política 24
B. El Ejercito frente a la situación social y po-
lítica de postguerra 30
1.-Antecedentes de la creación del Partido
Comunista en Chile 32
%-Un Frente Popular para Chile 34
3.-E1 Ejército evalúa la situación: el "Infor-
me Berguíío" 36
4.-E1 comunismo en acción contra los va-
lores patrios y contra sus principales sus-
tentadores, las Fuerzas Armadas 44
5.-E1 Ejercito en defensa de su integridad
institucional, frente al ataque directo del
marxismo 46
6.-Campaiia de chilenidad 48
7.-E1 Ejército en el control de los actos elec-
cionarios y la designación de Jefes de
Plaza en todas las comunas de Chile 49
8.-E1 Ejército frente a las huelgas y paros
obreros incitados por el comunismo inter-
nacional 50
CAPITULO 11. LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL, CONFLIC-
TOS BELICOS POSTERIORES Y SU INFLUEN-
CIA MILITAR 63
A. Síntesis de la Segunda Guerra Mundial y de
los conflictos posteriores
B. Experiencias derivadas de estos conflictos
en el campo militar
l.-En la organización
2.-En el campo operativo y thctico
3.-Primeros contactos profesionales con el
Ejército norteamericano
C. Influencia norteamericana en el Ejército
l.-Nuestro alineamiento en el bloque occi-
dental y el Tratado Interamericano de
Asistencia Recíproca. Su significación para
Chile
2.-Misibn militar norteamericana en Chile.
El Pacto de Ayuda Militar
3.-Primeros ejercicios prácticos con el nuevo
armamento norteamericano
4.-Cursos de Instmcción de Oficiales chile-
nos en Academias y Escuelas de Nortea-
mérica
5.-E1 armamento norteamericano que aportó
el PAkl a l Ejército
CAPITULO 111. EVOLIICION Y DESARROLLO DEL MANDO 95
A. Comando en Jefe del Ejército 95
B. Estado Mayor General del Ejército 97
C. Evolucibn de la Dirección de los Servicios 103
D. Evolución d e los organismos rectores de la
Instrucción y Docencia en el Ejército 105
1.-Las Inspecciones de Armas 107
a.-lnspectores de Infantería y Unidades
Andinas 108
b.-Inspectores de Caballería y Unidades
Mecanizadas 108
c.-Inspectores de Artillería y Tren 108
d.-Inspectores de Ingenieros 108
2.-Coordinación general de la Instrucción
del Ejército 109
a.-Dirección de Escuelas 109
b.-División de Escuelas 110
c.-La Inspección General de Instrucción 110
d.-Disolución de la Inspección General de
Instrucción 116
(1) Departamento IV "Instrucción",
del Estado Mayor General del Ejér-
cito 116
(2) División Escuelas 116
(3) Inspecciones de Armas 117
3.-Directores de los organismos rectores de
la Instrucción y Docencia 118
a,-Dirección de Escuelas Militares (1940-
1942) 118
b.-División de Escuelas (1942-1944) 118
c.-Inspección General de Instrucción
(1944-1953) 118
E. Dirección de Educación Física 118
F. Dirección de Reclutamiento, Instrucción de
las Reservas y Tiro Nacional 119
G. Instituto Geográfico Militar 121
CAPITULO IV. EVOLUCION Y MODERNIZACION DEL
EJERCITO 129
A. Preparación para el Mando Superior 129
l.-En la Academia de Guerra del Ejército 129
2.-Perfeccionamiento de postgrado en el ex-
tranjero (USA y Europa) 130
%.-Curso de Alto Mando 131
B. Perfeccionamiento científico y técnico 139
l.-Creación de la Academia Politécnica Mi-
litar, su misión, capacitación científica de
los alumnos, áreas de especialización 139
2.-Dirección de Ingeniería Militar 141
C. Creación del Arma de Blindados y de la Es-
cuela de Unidades Motorizadas 142
l.-Creación del Arma 142
2.-Creación de la Escuela de Unidades Mo-
torizadas 144
D. Creación y desarrollo del Arma de Teleco-
municaciones y Escuela de Telecomunica-
ciones 152
E. Creación de la especialidad de Montaña y
Escuela de Montaña 155
F. Nuevos sistemas de instrucción 157
G. Evolución de las Escuelas Matrices y de
Armas 165
l.-Escuelas Matrices 165
a,-Escuela Militar 165
b.-Escuela de Clases 167
(1) Escuela de Clases de las Armas 167
(2) Escuela de Especialidades de Tro-
pa del Ejército (Clases de los
Servicios) 175
2.-Escuelas de Armas 179
a.-Escuela de Infantería 179
b.-Escuela de Caballería 187
c.-Escuela de Artillería 188
l
d.- Escuela de Ingenieros Militares 191
CAPITULO V. LOS SERVICIOS 193
A. Servicios Logísticos 193
l.-Servicio de Intendencia 193
2.-Servicio de Sanidad Militar 199
a.-Hospital Militar 201
b.-Sanidad Dental 202
c.-Instituto Militar de Biología y Farmacia 203
d.-Departamento de Medicina Preventiva
del Ejército 204
e.-Servicio de Transfusión de Sangre 206
3.-Departamento de Remonta y Veterinaria 211
4.-Servicio de Material de Guerra 214
a.-Escuela de Armeros y Artificieros 215
b.-Fábrica de Material de Guerra (Famae) 215
c.-Fábrica de Pólvoras y Explosivos de la
Defensa Nacional 216
d.-Comisión de Ensayos, Revisión y Expe-
rimentación del Material de Guerra 217
e.-Arsenales de Guerra 218
f.-Estación de Servicios Central 218
5.-Servicio de Transporte 223
B. Servicios Administrativos 225
l.-Servicio de Justicia Militar 225
2.-Servicio Religioso 229
3.-Servicio de Bienestar Social del Ejército 235
4.-Servicio de Bandas Militares 237
C. Progresos en la infraestructura del Ejército 238
l.-Constmcción del nuevo cuartel de la Es-
cuela Militar 239
2.-Construcción del nuevo cuartel de la Es-
cuela de Infantería 240
3.-Construcción del edificio del Ministerio de
Defensa 242
4.-Campo Militar de Peldehue 247
CAPITULO VI. EL EJERCITO EN EL DESARROLLO DEL
PAIS Y EN LA AYUDA A LA COMUNIDAD
NACIONAL 251
A. Participación del Ejército en la formación del
ciudadano 251
l.-Instrucción primaria 251
2.-Instrucción vocacional y cursos de mano
de obra acelerada 253
B. Los Ingenieros del Ejército y su contribución
al desarrollo de la red vial de la zona sur 259
C. Impulso y apoyo al deporte nacional 259
D. Defensa Civil de Chile 262
CAPITULO VIL EL EJERCITO EN LA SOBERANIA DEL
TERRITORIO ANTARTICO CHILENO 271
A. Ubicación geográfica del territorio antártico
chileno 272
B. Antecedentes del período hispánico de los
derechos de Chile sobre el territorio antár-
tico 273
C. Exploraciones extranjeras en el territorio an-
tártico chileno 275
D. El General de División Ramón Cañas Mon-
talva, pionero de las investigaciones antárticas 283
E. Chile afirma sus derechos sobre la Antártica 285
F. Reconocimiento internacional del territorio an-
tártico chileno 290
G. Importancia estratégica de la Antártica 296
H. Ocupación física del territorio antártico ch'i-
leno 300
l.-El Ejército en la construcción de la Ba-
se Libertador Capitán General Bernardo
O'Higgins 301
2.-Inauguración de la Base por el Presidente
Gabriel González Videla 309
3.-Misiones antárticas del Ejército, entre los
años 1947 y 1952 317
4.-Resumen de la labor de las misiones an-
tárticas 319
ANEXO 1 Campaña de chilenidad de 1911 321
ANEXO 11 Ley de Defensa Permanente de la Democracia 329
ANEXO 111 El Tratado Interamericano de Asistencia Recí-
proca (TIAR) y el Pacto de Ayuda Militar ( P A N 375
ANEXO IV La vida militar de los Comandantes en Jefe y
Jefes de Estado Mayor General del Ejército, en
el período del presente Tomo 395
ANEXO V "Reflexiones geopolíticas sobre el presente y el
futuro de América y de Chile", por el General de
División Ramón Cañas Montalva 497
INDICE DE ILUSTRACIONES 521
ORIENTACION BIBLIOGRAFICA 523
-
CAPITULO 1
1 SITUACION POLITICO-SOCIAL DESPUES DE LA
l SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
A. CAMBIOS EN EL MUNDO OCCIDENTAL DESPUES DE LA
SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.
1. El industrialismo y el aumento de la poblaciún.
Después de la Segunda Guerra Mundial se han producido en el
mundo civilizado cambios políticos, sociales y económicos impor-
tantísimas que han transformado, radicalmente y desde su base,
la estructura de los estados.
En general, estos cambios se manifiestan por una creciente
masificación de la sociedad y por una profunda transformación de
los grupos o clases sociales, todo ello provocado, en gran parte, por
el industrialismo.
El proceso económico denominado industrialismo, que se inició
en el siglo XM, alteró profundamente la totalidad de la vida social
y ha tenido consecuencias de diverso orden y de gran trasceuden-
cia.
Produjo un aumento general de lapoblación; entre 1800 y 1950,
a nivel mundial aumentó de 906 millones a2.200 millones de habi-
tantes. Al mismo tiempo se produjo un desplazamiento, en gran
escala, del trabajador campesino a los centros urbanos.
En el siglo XX, los campesinos del centro del país emigraron al
norte minero y a otros centros industriales en busca de mejores
salarios. En 1895, Chile tenía 2.698.911 habitantes. En el siglo
XX, el país había aumentado en forma significativa su población.
En 1920, teníamos 3.721.572 habitantes y en 1952 nuestra pobla-
ción alcanzaba los 5.932.995. En 1895, Santiago tenía 268.403
almas y Valparaíso 132.000. En 1952, Santiago tenía 1.350.409
habitantes y Valparaíso, 218.829 habitantes. El censo de 1895
anota 41 ciudades con más de 5.000 habitantes y el Censo de 1950
registra 64 centros urbanos con más de 5.000 habitantes (1).
No es extraño, pues, que ya en 1950, comprobemos congestión
en las calles y en el tránsito; en los grandes edificios de departa-
mentos y en los estadios; en las plazas y lugares de recreo; en los
colegios y en las universidades. La población de ciudades como
Santiago, Valparaíso, Concepción y Viña del Mar empieza en esta
época a requerir de una considerable fuerza de policía, para que
sus habitantes puedan acudir pacíficamente a sus quehaceres coti-
dianos o simplemente para circular por las calles.
2. Notable desenvolvimiento de la educación y sociedad de masas.
La concentración de grandes masas de trabajadores, ya sea en
centros urbanos o mineros, facilitó un notable desenvolvimiento
de la educación. Los países industriales han abolido prácticamen-
te el analfabetismo. En Chile las estadísticas acusan un 50% de
analfabetismo, en 1895, porcentaje que en 1950 sólo llega a un
10%
En 1850, existían 300 escuelas públicas que impartían ense-
ñanza a 21.000 niños y 48 colegios secundarios, con una población
escolar de 4.258 jóvenes. La universidad tuvo ese mismo año una
matrícula de 294 estudiantes (2).
Cien años después, en 1950, la enseñanza primaria fiscal y par-
ticular contaba con 6.284 escuelas, las que albergaban una pobla-
ción escolar básica de 642.082 alumnos. La enseñanza secundaria
se impartía en 323 establecimientos que tenían una matrícula de
70.055 alumnos, en total. El país contaba con cinco universidades,
una fiscal y cuatro particulares, cuya matrícula en total alcanzaba
(1) Heiae Gonablez, Julio. Ciento cincuenta años da evolución instituciond. Santiago,
Editorial Andrés Bello, 1976. pbg. 117.
(2) Gddsmes, Luis. La Universidad de Chile. Santiago, 1934.
a 14.917, siendo de ellos, 10.928 los alumnos de la Universidad de
Chile (3). La educación técnica fue notablemente incrementada
en este siglo, contando, en 1950, con 60.009 alumnos y 221 esta-
blecimientos, distribuidos a través de todo Chile (4). Finalmente
mencionaremos el crecimiento de nuestra Escuela Militar: en
1850, ingresaban al 1 9 ñ 0 , 11 cadetes, mientras que en 1950 se
incorporaban 130 cadetes al plantel.
A todo este crecimiento experimentado por la educación en
Chile, es necesario agregar la "cultura refleja" que el hombre
medio lograba asimilar a través de la prensa, el cine y la radio.
El triunfo de las masas y la consiguiente ascensión en su nivel
de vida se han producido, en gran parte, después de siglo y medio
de educación del pueblo trabajador y de la clase media y de unpa-
ralelo enriquecimiento económico del país.
3. Surge la democracia social.
Este gigantesco aumento de la educación es un fenómeno nue-
vo en la historia del mundo occidental, cuyas consecuencias políti-
cas interesa subrayar. Ha hecho posible el gobierno democrático
en áreas mucho más grandes que antes. La democracia de "mino-
rías" o democracia "política" del siglo XIX se transforma en demo-
cracia "social o de masas", en la cual toda la población adulta
desempeña un papel político. En el siglo pasado, la mayor parte
de la población carecía de derechos políticos debido a su falta de
cultura. Para tener derecho a sufragio había que saber leer y escri-
bir.
La revolución industrial contribuyó, en esta forma, a destruir la
sencilla sociedad agraria que, en el mundo entero y en países
como Chile, había hecho de la democracia "limitada o de
(3) Las universidades particulares en la época eran las siguientes. Pontificia Universidad
Católica de Chile, Universidad Católica de Valparafea, Universidad de Concepción
y Universidad Tecniea Federico Santa María, las que tenían un total de 3.989
alumnos.
(4) Se incluyen las Esnielas Matrices de las Fuerzas Armadas y de Carabineros de Chile
minorías", una forma de gobierno que se imponía naturalmente.
En efecto, en el siglo pasado, el gobierno de nuestro país se hacía
con y para un número reducido de ciudadanos, ligados en su totali-
dad a la agricultura, resultando así relativamente fácil armonizar
las distintas corrientes de opinión que representaban los intere-
ses de una sola clase social: los poseedores de la tierra. El proleta-
rio, la clase trabajadora, no participaba en la vida pública.
4. Transformación de las clases sociales.
Serán el industrialismo, el aumento de la cultura y el creci-
miento de los centros urbanos los que permitirán que se organicen
el proletariado y la clase media. Nuestra clase trabajadora, como
tal, tiene poco menos de un siglo de existencia.
Ella será totalmente ajena a todas las transformaciones políti-
cas que se operaron en Chile desde la Independencia hasta el tér-
mino del siglo XIX. En esa centuria su papel se redujo a trabajar
sumisamente a las órdenes del patrón y sus condiciones de vida
fueron, más o menos, las mismas de la época colonial.
Para nuestra clase alta el problema de la democracia significó,
en el siglo XM, casi exclusivamente conquistar la libertad electo-
ral y oportunidades para desenvolver libremente sus negocios.
Libertad electoral para llegar al predominio político (lo que consi-
guió con la revolución de 1891) y libertad económica que permitie-
ra remover todo estorbo a la expansión de sus intereses.
Logradas estas dos finalidades, el problema de la democracia
empieza a adquirir, desde los albores del siglo XX, una nueva
perspectiva. Para las clases media y trabajadora, la democracia
significará conquistar la igualdad política, económica y social y, al
mismo tiempo, conquistar mejores condiciones de vida. Es así co-
mo la bandera de la democracia pasa, en el siglo XX, de las manos
de nuestra burguesía liberal, a las de las clases media y baja. De
esta manera, se inicia la transformación de la democracia política,
en democracia social o de masas.
La gran concentración de obreros en torno a la explotación sali-
trera y del cobre en el norte, del carbón en el sur y en las manufac-
turas de Santiago, Valparaíso, Talca y Concepción producirá un
nuevo tipo de trabajador: el proletario propiamente dicho que,
desde el punto de vista espiritual y moral, no tiene ningún punto
de contado con los trabajadores del siglo XIX. Desde luego em-
pieza a ser seriamente lesionada esa relación de dependencia
absoluta, esa lealtad sumisa del bajo pueblo con respecto a1patrón
que fue característica en todo el siglo XIX. El obrero sumiso y
analfabeto se transforma en proletario alfabeto, rebelde, con
acentuado espíritu de clase y resuelto ánimo de lucha frente al
patrón.
Por su parte, experimentan también profundas transformacio-
nes la clase alta patronal y las relaciones entre el sector empresa-
rial y la masa trabajadora. La sociedad anónima impersonaliza las
relaciones entre patrón y obrero. La clase patronal, dominada sólo
por la ambición de adquirir rápida fortuna, dominada por el egoís-
mo antisocial propio del capitalismo individualista, pierde el
último vestigio de ese amor cristiano, de esa afectuosa considera-
ción hacia el trabajador que indudablemente caracterizaron a la
clase patronal chilena del siglo pasado. En la presente centuria la
sociedad anónima impersonaliza las relaciones entre patrón y asa-
lariado. Ellas se tornan frías, egoístas, se deshumanizan y pasan a
tener un carácter puramente jurídico-contractual.
Junto con todo esto, el industrialismo acentúa las diferencias
sociales, produciendo desigualdades de riquezas superiores a las
que han existido en cualquiera época anterior: aumentó en propor-
ción enorme la riqueza de la clase patronal y dejó casi estaciona-
rios los salarios reales de la clase trabajadora. En Chile este fenó-
meno se acentuó con la política monetaria. La depreciación persis-
tente del papel moneda aumentó las diferencias entre las clases
sociales y determinó el violento despertar político de la clase
media y de todo el movimiento obrero chileno.
Un ligero examen de las estadísticas de precios y salarios nos
permite apreciar, en todo su dramatismo, la deplorable situación
creada entre nuestros trabajadores por el fenómeno de la infla-
ción. Al comenzar el siglo XIX, los obreros del campo ganaban un
jornal diario de un real: a mediados del siglo, de dos reales y a
comienzos del siglo XX, de 10 reales. En cambio el valor de la mo-
neda, que se mantuvo hasta mediados del siglo pasado entre 46 y
48 peniques, bajó a menos de 12 peniques en los comienzos de
nuestra centuria para llegar, a mediados del siglo XX, a menos de
4 peniques (5).
El jornal medio de un trabajador era de poco más de $ 6 diarios.
El 80 y hasta el 900hde esta suma se gastaba exclusivamente en la
alimentación. E'rácticamente se trabajaba sólo por la comida. Es-
tas circunstancias explican que, junto con alborear el siglo XX, se
empiecen a plantear ásperamente los conflictos laborales, parti-
cularmente en los centros mineros e industriales, donde el prole-
tariado había logrado alguna cultura y cierta organización. La polí-
tica monetaria es, indiscutiblemente, el problema que, desde
1878, da a nuestra vida económica y social su tono fundamen-
tal. Todo el movimiento obrero, todas las huelgas que empiezan a
menudear desde que se inicia el siglo XX están directamente
determinados por el alza en el costo de la vida, consecuencia inme-
1 diata de la desvalorización de la moneda.
l
1
!
5. Algunas características y consecuencias de la sociedad de masas.
a.-La educación, la técnica y el industrialismo han colocado a los
trabajadores y a la clase media en condiciones de vida radical-
mente opuestas a las que esos sectores sociales tuvieron en el
siglo XM.
Desde 1900, la masa de la población comienza a ampliar su
horizonte vital de manera practicamente ilimitada. La libre ex-
pansión de sus necesidades vitales es uno de los rasgos más
significativos del hombre medio y de las masas del siglo XX.
,
Ya no tiene ante sí limitación alguna. En el hecho, sus apetitos
han crecido indefinidamente. Disfruta ampliamente de todos
los progresos técnicos: ferrocarriles, cine, radio, televisión,
teléfonos, etc. Cada día agrega al repertorio de sus necesida-
des un nuevo progreso. Cada día su posición es más
( 5 ) Galdarnes, Luis. Los movirniantos obreros en Chile. Santiago, 1908.
independiente del arbitrio ajeno. Lo que en el siglo XIX se con-
sideraba un producto del azar, se convierte, en el siglo XX, en
un derecho que se exige.
La vida material del hombre - masa se hizo más fácil que la
del más poderoso burgués del siglo XIX. El mundo que rodea
al hombre medio de postguerra no lo limita en manera alguna;
por el contrario, estimula permanentemente sus apetitos.
Con más medios de vida, con más técnicas que nunca, el
hombre - masa pasó a contar con un repertorio abundante de
1 posibilidades superiores a todas las épocas históricas anterio-
res. La higiene, la salubridad, la curación de las enfermedades,
la alimentación, la educación, las comodidades en el hogar, las
entretenciones, los deportes, llegaron a ser superiores a los de
todos los tiempos.
Para la masa trabajadora y media del siglo XIX, la vida era
dura y llena de privaciones, tanto en lo espiritual como en lo
material. La clase media y trabajadora del siglo pasado vivía
l con dificultades, con dramática escasez y con limitaciones de
toda especie. Las enfermedades, la desnutrición, el hambre, el
analfabetismo acompañaban la angustiada vida de nuestros
trabajadores.
b.-Al amparo del liberalismo y de las normas jurídicas pudo ac-
tuar la democracia de minorías. Hasta las primeras décadas
del siglo XX, democracia y convivencia social eran sinónimos.
Hoy asistimos al triunfo de una hiperdemocracia, en que la
masa actúa directamente por medio de presiones materiales,
imponiendo sus aspiraciones violentamente, recurriendo in-
cluso al terrorismo.
En la democracia política o de minorías, la masa, el pueblo,
se desinteresaba por la política y encargaba a minorías espe-
ciales su ejercicio. El hombre medio presumía que esas mino-
rías, con todos sus defectos, entendían un poco más de los pro-
blemas públicos que ellos.
El hombre -masa de la postguerra cree, en cambio, que tie-
ne derecho a imponer sus aspiraciones y su estilo de vida. Al
mismo tiempo las masas se han hecho indóciles, frente a las
minorías; no le obedecen, no las siguen ni las respetan; por el
contrario, las menosprecian y pretenden suplantarlas.
c.-En el campo de la vida pública el hombre -masa del siglo XX
tampoco encuentra trabas ni limitaciones. Por primera vez en
la historia del mundo occidental todos los hombres son políti-
camente iguales. Han desaparecido los estamentos nobiliarios;
se ha consagrado la universalidad del sufragio, extendiéndolo
a la mujer y en muchos países se ha concedido voto hasta a los
analfabetos.
6. La violencia y el terrorismo como instrumento de lucha política.
Desde la última postguerra, la masificación de la sociedad em-
puja al hombre medio para que intervenga en toda la vida pública
y, al mismo tiempo, le impone un nuevo procedimiento de lucha:
la llamada "acción directa".
La "acción directa" fue inventada hacia 1900, por un grupo de
sindicalistas y anarquistas franceses. Es la violencia y el terroris-
mo, consagrados como instrumentos de lucha política.
La naturaleza beligerante de la sociedad de masas se mani-
fiesta muy claramente en todos los grupos fascistas y semifascis-
tas y en todos los grupos comunistas. Ellos han dado forma a cier-
ta "cultura de la violencia". Para estos grupos la actividad política
se transforma en un campo de batalla, en el cual se persigue el ani-
quilamiento de los gmpos contrarios (6). El incendio o la destruc-
ción de sedes, oficinas y sindicatos; el secuestro o la eliminación
de dirigentes; el asalto político de universidades o la toma de sef-
vicios públicos o de empresas industriales y bancos forman parte
de esta "cultura de la violencia" inventada por los anarquistas,
perfeccionada por los comunistas e imitada por todos los partidos
fascistas o semifascistas.
La "milicia civil" y las "fuerzas de choque" constituyen elemen-
tos esenciales de lucha política. El "ejército rojo" del comunismo
1 (6) Heiae Ganzález, Julio. Historia de Chile. El periodo parlamentario. Santiago, Edi-
torial Universitaria, 1982. Toma 11.
S.E. el Presidente de la República don
Juan Antonio Ríos Morales (1942-1946).
S.E. el Presidente de la República don
Pedro &&re Cerda (1938-1941).
ruco, los "camisas negras" de Mussolini y los "camisas pardas" de
Hitler acusan el violentismo de los partidos totalitarios. El ejerci-
cio de la violencia conduce irremediablemente a la intolerancia
que con frecuencia llega hasta el crimen político. Recordemos la
saña con que combatían en Chile las milicias socialistas, comunis-
tas y fascistas. En la década de1 40, se eliminaban personas en las
calles de Santiago y Valparaíso.
El fanatismo termina siendo la característica más destacada
del hombre -masa. Por masa no debemos entender exclusivamen-
te al obrero proletario. No se trata de una clase social, sino de un
estilo de vida que se da en todas las clases sociales, naturalmente
que en mayor extensión y con mayor claridad en la clase trabaja-
dora.
El hombre - masa está poseído de una mística que transforma
la ideología en algo dogmático e intolerante. Sigue al caudillo con
la fe ciega de un carbonario. Al dirigente se le persigue y encarce-
la.
La democracia política o democracia limitada rechaza la posibi-
lidad de crear milicias privadas o brigadas de asalto. Ejerce el po-
der a través del consenso y del sufragio, usando de la persuasión
se hace presente en las poblaciones marginales, en los ambientes
culturales, societarios y juveniles. No se concibe a los partidos co-
mo fuerzas destinadas a hacerse "guerra sin cuartel", de suerte
que el exterminio del adversario sea condición esencial de la lucha
partidaria.
El violentismo procura acabar con la oposición. Detesta toda
forma de convivencia que implique acatamiento de normas objeti-
vas. Se pretende ir directamente a la imposición de lo que se
desea. Es la "cultura de la violencia" que hace retroceder al hom-
bre a una convivencia bárbara.
La democracia política o limitada representa, en cambio, la
más alta voluntad de convivencia ~olí[Link] el prototipo de "la
acción indirecta" en oposición a la "acción directa" que se hace ca-
d a vez más frecuente en la sociedad de masas.
En la democracia política el poder público constituido por la
mayoría se limita a sí mismo y permite que actúe la minoría, esto
es, los que no piensan ni sienten como la mayoría. En ella se des-
conoce la violencia y el terrorismo de izquierda y de derecha.
Los hombres públicos de este estilo democrático proclaman la
decisión de convivir con el adversario político. Convivir con el ad-
versario; reconocer a la oposición el derecho de ser escuchada, son
principios fundamentales que permitieron conciliar la autoridad
con la libertad y al mismo tiempo garantizar a las personas el ejer-
cicio de sus derechos.
B. EL EJERCITO FRENTE A LA SITUACION SOCIAL Y
POLITICA DE POSTGUERRA.
En la década de 1940, el Ejército sufrió también transformacio-
nes. Desde luego, el mejoramiento de la educación popular por el
incremento de las escuelas primarias y secundarias, hizo que los
contingentes fueran cada vez de un mejor nivel cultural. Los anti-
guos campesinos que acudían a los cuarteles, sumisos y temero-
sos, desaparecieron, para dar paso a una juventud despierta, con
conocimientos básicos intelectuales y, sobre todo, conscientes de
su papel en la sociedad. Muchos de ellos habían terminado su edu-
cación secundaria y algunos tenían conocimiento universitario, lo
que significó que los instructores, soldados, cabos y sargentos de-
bieron esmerarse por levantar su nivel intelectual, para estar a la
altura de sus educandos.
La Escuela Militar, conforme a la evolución de toda nuestra
educación, aumentd las exigencias de sus programas de estudios.
Por su parte, la Escuela de Clases también dio un paso adelante,
exigiendo la mejor preparación intelectual a los postulantes a
alumnos.
Esta Escuela, además de la formación militar, se preocupó de
dar al futuro suboficial una solidez de conocimiento que abarcara
todos los ramos humanísticos y científicos que le serían de utilidad
en el desempeño de sus tareas como instructor. El oficial, por su
parte, debió acrecentar sus conocimientos y especialización al ni-
vel de las nuevas exigencias de su labor en el mando y en la direc-
ción de la instrucción.
Mientras tanto, la Superioridad del Ejército, con acertado cri-
terio, amplió en esos años el horizonte profesional de los suboficia-
les de la Institución y les abrió el camino para que los más capaces
llegaran a los grados de oficiales en los escalafones de Oficiales de
Tren (Transportes) u Oficiales Auxiliares de Armas (Ayudantía
General) (7).
A partir de la Segunda Guerra Mundial, la aplicación de la téc-
nica en los medios de acción de los ejércitos creó una cantidad de
armas de gran complicación, muchas de ellas electrónicas y otras,
manejadas por computación. Hasta ese momento, las armas que
se empleaban en el campo de batalla tenían su máxima compleji-
dad en la mecánica; algunas tenían sistema de tiro especiales,
como por ejemplo la Artillería. Después del conflicto mundial,
aparecieron armas con rayos de luz, ondas eléctricas y otros siste-
mas de alta tecnología, siendo éstas cadavez de mayor eficiencia y
alcance. El manejo de este nuevo armamento exigió conocimiento
especializado y mayor preparación técnica a sus sirvientes. Por lo
tanto, el Ejército necesitó incrementar el número de especialida-
des técnicas en sus cuadros de oficiales y suboficiales.
El aumento de la población, por su parte, significó elevar el nú-
mero de unidades militares, hecho que trajo consigo cambios en la
orgánica del mando, mayores necesidades logísticas y de infraes-
tructura para la nuevas unidades.
Otro fenómeno económico social derivado de la Segunda Gue-
rra Mundial, secuela de las grandes crisis económicas que dehie-
ron encarar los países europeos, fue la propagación de las doctri-
nas marxistas difundidas por Rusia, quien aprovechó el momento
para ayudar con armas y dinero a los partidos comunistas de todo
el mundo y hacer de la violencia un aliado en la lucha ideológica.
Las huelgas, los enfrentamientos violentos, ataques a mansalva y
guerrillas comenzaron a brotar en los distintos estados, con direc-
tas repercusiones en lavida de los ejércitos, que han debido parti-
cipar en la lucha contra el terrorismo y la violencia, en la preserva-
(7) Ley NO 1.161 de 31 de enero de 1942, Diaria Oficial No 19.174, pág. 322.
ción de la paz social interna y de los valores nacionales y tradicio-
nales amenazados.
El Ejército de Chile también tuvo que enfrentarse a estas accio-
nes del Partido Comunista chileno, proponiendo, en algunos
casos, medidas para contrarrestar sus efectos y, en otros, partici-
pando directamente en el control del orden y seguridad interna
durante las huelgas y paros.
1. Antecedentes de la creación del Partido Comunista en Chile.
Para comprender adecuadamente el significado de esta accidn
subversiva del marxismo, que utiliza en beneficio de sus estrate-
gias los movimientos que defienden legítimamente aspiraciones
de grupos laborales o profesionales, parece conveniente
remontarse a los orígenes del movimiento sindical chileno y a la
actividad subterránea de los dirigentes comunistas para apropiar-
se de sus organizaciones.
El auge de la industria salitrera hizo que llegaran a trabajar a la
zona algunos extranjeros que habrían sido los portadores de ideas
de tipo anarquista. Estas ideas, que se propagaron también a sec-
tores de la clase media, contenían pensamientos claramente anti-
militares.
Para los anarquistas, el Ejército y las Fuerzas Armadas, en ge-
neral, eran la peor coacción que ejercía la sociedad burguesa sobre
la especie humana. Para el socialismo, los ejércitos eran los brazos
ejecutores de la represión de la clase explotadora. Ambas ideolo-
gías veían, pues, en las Fuerzas Armadas un enemigo al que
debían combatir porque, en los hechos, eran el gran obstáculo que
se interponía entre sus propósitos de destruir la sociedad y su
efectiva realización (8).
(8) La actitud contraria a las organizaciones militares puede mostrarse a través de las
estatutos de algunos partidos de esos anos. En 1897, la Unión Socialista propiciaba
en el articulo 23 de su declaración de principios: 'Supresión del militarismo bajo
la base del desarme universal"; y el primer Partida Socialista planteaba, ese mismo
año, en el articulo 26 de sus "estatutos"la "supresión de los ejereitos permanentes".
Véase: Vial, Gonzalo. Historia de Chile (1891-1973), Vol. 1.. Tomo 11. Santiago,
Editorial Santillana, 1981, pág. 803.
Ambos movimientos, además, creían que el llamado interna-
cionalismo proletario pondría fin a todas las guerras. El concepto
de internacionalismo proletario es de origen marxista y pretende
que los obreros deben tener una lealtad principal y exclusiva con
el movimiento obrero internacional, por encima de cualquier otra
consideración. Para el internacionalismo proletario, la única reali-
dad es la organización de los diferentes partidos comunistas a lo
largo del mundo. Cada uno de ellos tiene por misión realizar la re-
volución en su país e instaurar la "dictadura del proletariado". La
unión de todas esas dictaduras marxistas dará existencia a una
gran nación comunista mundial. De ahí el concepto de internacio-
nalismo, situación que va mas allá de la frontera de cada nación,
de las diferencias culturales y de las peculiaridades de la historia
patria. Por encima de todos los valores nacionales y patrióticos,
está la ideología proletaria, que une a sus seguidores en todo el
mundo como valor supremo.
La concepción internacionalista y antimilitar no podía ser
aceptada por nuestras Fuerzas Armadas, pues los sectores comu-
nistas y socialistas replantearon "la historia nacional, lesionando
las, basta entonces, consideradas sus glorias indiscutidas, incluso
las guerreras. Por supuesto, ello acentuó el distanciamiento con
las Fuerzas Armadas" (9).
La fuerza política más representativa de los sectores obreros, a
fines del siglo pasado, fue el Partido Democrático, que se había
formado por una escisión del Partido Radical. El Partido Demo-
crático manifestó siempre gran afinidad con los sectores revolucio-
narios. En él militó Luis Emilio Recabarren (lo), como Secretario
General, quien fue el fundador del Partido Comunista en Chile.
El 4 de julio de 1912, junto a Elías Lafertte, luego patriarca
comunista, fundaron el Partido Obrero Socialista, de acuerdo a la
ideología socialista marxista.
E n forma relativamente simultánea, se había creado la Federa-
ción Obrera de Chile (FOCH) con el fin de ser el brazo sindical de
(9) Vial, Gonzalo. Obra citada, pág. 803.
( 1 0 ) Ver su biografia en el Tomo VI11 d e la Historia del Ejercito, p á g 17 NO 1.
estas organizaciones políticas socialistas. En 1917, se transformó
en el pretendido portavoz de los trabajadores y adoptó una estruc-
tura revolucionaria. Había triunfado la idea del Partido Obrero So-
cialista de controlar la FOCH y transformarla en un instrumento
de sus ideas.
Posteriormente, la revolución rusa de 1917 tuvo una importan-
te influencia en los dirigentes de las dos organizaciones menciona-
das.
Recabarren viajó a la Unión Soviética y suscribió "rápidamente
los conceptos del internacionalismo proletario y desarrolló poco a
poco en el seno del POS y de la FOCH una corriente preparando el
camino para la organización del Partido Comunista" (11).
A fines de 1921, Recabarren y los dirigentes que habían adop-
tado la línea leninista de la revolución rusa dieron su golpe decisi-
vo. La FOCH, en su Cuarta Convención celebrada en Rancagua
entre el 23 y el 30 de diciembre de 1921, decidió afiliarse a la In-
ternacional Sindical Roja con sede en Moscú. Con los mismos de-
legados allí presentes, se constituyó, entonces, el Cuarto Congreso
del Partido Socialista y el 1"de enero de 1922, se acogió la insis-
tente proposición de Recabarren de transformarse en el Partido
Comunista de Chile. No se trataba sólo de un cambio de nombre;
el grupo político decidió también su "inclusión como sección chile-
na de la Internacional Comunista" (12).
2. Un Frente Popular para Chile.
En 1939, el marxismo internacional se vio seriamente amena-
zado, en Alemania y en otros países, por la decidida acción antico-
munista del nacional-socialismo.
Ante un peligro así, la Unión Soviética, dirigida por Stalin, de-
terminó buscar alianzas en todo el mundo. El Krernlin salió de su
(11) Manns, Patricio. El movimiento obrero. Santiago, Editorial Quimantú, 1972,
pág. 39.
(12) Lafertte, Elías. Vida de un comunista. Santiago, Editorial Austral, 1971. 2a edición,
págs. 83/84.
aislamiento internacional y se lanzó a conseguir amigos que defen-
diesen "la patria del proletariado".
Los partidos comunistas recibieron la orden perentoria de
crear frentes populares, es decir, una alianza de partidos "progre-
sistas" o "avanzados", cuya finalidad fundamental era la de con-
quistar el poder con métodos democráticos (131,para imponer su
propia línea política y gubernativa. El Partido Comunista debía
empujar al Frente Popular, pero sin hacer exigencias doctrinarias
o de obtener mando o puestos importantes.
Los primeros frentes populares fueron organizados en Francia
y España.
En Chile también se organizó uno, para lo cual llegaron varios
"expertos": un checo, Federico Glaufbauf, profesor de la Acade-
mia Leninista; un alemán, con el supuesto nombre de Manuel Ca-
zón, hijo de un profesor de la Universidad de Bonn; elvenezolano
Ricardo Martínez; Marcucci, un dirigente juvenil italiano; un ruso
que permaneció desconocido y que actuaba bajo el seudónimo de
"Casanova"; y un peruano, Eudocio Ravines, cuyo seudónimo era
"Jorge Montero" y que posteriormente desertó del comunismo;
justamente gracias a él se saben muchos detalles de la "misión
que tenían". Al parecer, Ravines era el jefe de los "expertos" y
Marcucci, el comisario político y los ojos y oídos de Moscú. Estos
"expertos" habían sido muy bien adoctrinados en Rusiapor el búl-
garo Jorge Dimitrov, brazo derecho de Stalin en el manejo inter-
nacional del comunismo; por el conocido escritor francés Henri
Barbusse, inventor y apóstol de los frentes populares, y por Mao-
Tse-Tung.
"Ravines, Marcucci y Cían instalaron discretas oficinas comer-
ciales para así poder tomar contacto con el Partido Comunista chi-
leno, en ese momento un tanto desarticulado por las persecucio-
nes sufridas durante el segundo gobierno del Presidente Arturo
Alessandri Palma. Una vez hecho el contacto, la misión fue la de
seducir al Partido Radical, con el irresistible cebo de poder llegar
(13) Por el momento era necesario dejar de lado la violencia y la revolución
a la Presidencia de la República (14). Después de varios rodeos, el
Frente Popular nació en abril de 1936, en las elecciones comple-
mentarias, en las provincias del Biobío, Malleco y Cautin, en las
cuales se presentó y triunfó como senador el candidato radical
Cristóbal Sáenz, terrateniente de la zona.
Posteriormente, se unirían al Frente Popular los socialistas, de-
mocráticos y la CTCH (Central de Trabajadores de Chile). Así
quedó conformado, a pesar de la fuerte y justa desconfianza de al-
gunos personeros del radicalismo, de conocida trayectoria antico-
munista, como eran Pedro Aguirre Cerda y Juan Antonio Ríos.
Finalmente, el Frente Popular decidió la candidatura presidencial
de Aguirre Cerda, quien triunfó en las elecciones de 1938.
Los comunistas, cautelosos, no participaron en el gobierno,
pero aprovecharon la oportunidad de infiltrarse en los centros
laborales estratégicos, como fue la zona del carbón de Lota y Coro-
nel, promoviendo el descontento, incitando a huelgas políticas y
preparando el terreno para futuras actividades subversivas.
3. El Ejhrcito evalúa la situaciún: el "Informe Berguño".
El sector del carbón era estratégico para la economía del país y
para la seguridad nacional. Proporcionaba la principal fuente de
energía y constituía la base para cualquier desarrollo industrial y
del transporte. Por esta misma importancia estratégica, el Partido
Comunista fijó como uno de sus objetivos el control de los sindica-
tos de los yacimientos carboníferos, como también los del trans-
porte ferroviario y urbano. De este modo, sus dirigentes podían
paralizar fácilmente el país y poner en jaque a cualquier gobierno.
En los últimos años, a pesar de que el Partido Comunista for-
maba parte de la coalición de gobierno, se habían producido nu-
merosos conflictos en los minerales de Lota Schwager, Coronel y
Lebu, lugares en los cuales se había creado una virtual duplicidad
(14) Gabriel González Videla afirmaría que los radicales pretendían "utilizar" a los
comunistas, en la misma forma que los comunistas querían hacerla. Podría
aparecer como una increíble presunción de su parte, paro que a la postre resultó
cierta, a raíz de 1s Ley de Defensa Permanente de la Democracia, de 1948.
S.3. el Presidente de la Reptiblica don
Gabriel Goalilez Videla (1946-1952).
! de mando entre la compañía y los dirigentes y "delegados" sindi-
cales, además de una notoria baja en la producción, la que no po-
día atribuirse a razones tbcnicas de explotación, dado que las com-
pañías habían estado efectuando inversiones que debían haberla
incrementado.
El gobierno del Presidente Aguirre Cerda dio al Director de
Educación Física, Primaria y Cultural del Ejército, General de Bri- I
gada Jorge Berguño Meneses, la misión de visitar la zona y elabo-
rar el más completo informe sobre la verdadera situación reinante
en los minerales. El General Berguño se hizo acompañar por tres
secretarios: "el Fiscal accidental de la División Militar, Capitán
Salvador Tapia Muñoz; el Ingeniero de Minas del Ministerio del
Trabajo, Sr. Andrade, y el señor Jorge Harrison que ha colabo-
rado en lo que se refiere al Bienestar Social" (15).
El General Berguño y sus colaboradores se dirigieron a los yaci-
mientos en forma secreta, permaneciendo allí varias semanas. Al
final de esta misión, entregó un profundo y extenso informe que
alcanzó amplia difusión pública, ya que extrados de sus 250 p8gi-
nas fueron publicados por el diario "El Mercurion de Santiago,
entre los días 25 y 31 de julio de 1941, ocupando amplio espacio en
sus páginas principales.
El "informe Berguño", como se le conoce, abarcó tanto los as-
pectos económicos y productivos de la extracción del carbón, como
también los relativos a las inversiones necesarias, la seguridad la-
boral, las condiciones de trabajo y de vivienda de los trabajadores,
la educación de sus hijos, los problemas sociales que los afectaban
y el grave problema que planteaban las directivas sindicales, con-
troladas por el Partido Comunista, para solucionar muchos de es-
tos problemas, a la vez que eran causa de muchos otros.
El mismo General Berguño describe el ánimo que lo inspiró en
su tarea:
"¡Independencia entera; libertad de sugestiones extrañas e
interesadas; saber de las reflexiones del Scnico y del operario,
(15) "El Mercurio" de Santiago, 6 dc junio de 1941.
que enseguida se miden con el cartabón de una conciencia no hi-
potecada; el dirigente, el empleado y el obrero que me ofrecieron
su impresión, cuántas veces sin saber a quién; estar con muchas
inquietudes de gente de allá y acá; convivir horas, personificando
algunas y de incógnito otras, de trabajo y de reposo; en la mina, a
muchos centenares de metros de profundidad y kilómetros de
debajo del mar; en el hogar modesto; en la calle: próximo a la
taberna y no lejos del Sindicato!" (16).
Durante su visita, mantuvo reuniones con las autoridades civi-
les y militares, con los altos jefes de las empresas, con los dirigen-
tes sindicales y con los obreros. Debía, en primer lugar, darse
cuenta de los verdaderos alcances de la situacidn, de sus causas y
de la influencia coercitiva que ejercían, sobre los mineros, los diri-
gentes comunistas instalados en lo que llama "un Cuartel General
Central". Para ello bajó a la mina, sus más profundos frentes de la-
boreo, visitó las poblaciones, las escuelas, los locales sindicales,
todo ello generalmente sin aviso previo y de estricto incógnito, lo
que le permitió conversar con los jefes de familia de sus hogares
dentro de un ambiente de confianza recíproco y respeto mutuo.
Una de las quejas más comunes de los obreros era la frecuencia
con que se producían accidentes dentro de las faenas. Al respecto,
pudo observar que dentro de las minas existían frecuentes avisos
de los peligros, aunque no siempre parecieron adecuados, ya sea
por su ubicación o su contenido gráfico. Pero también observó que
los mineros no cumplían con las exigencias de seguridad necesa-
rias y muchos de los accidentes se podían atribuir a negligencia en
la aplicación de las medidas de seguridad existentes.
Además había una intromisión política que impedía el funcio-
namiento adecuado de las medidas de seguridad. En efecto, las
compañías habían establecido turnos de control para detectar
oportunamente el gas grisú y de este modo evitar explosiones acci-
dentales de trágicas consecuencias. Lo mismo se aplicaba a pre-
vención de derrumbes y otros riesgos derivados de los métodos
empleados para sacar el mineral hasta la superficie.
(16) "El Memurio" de Santiago, 25 de julio de 1941.
! "De nada sirve la vigilancia establecida dentro del mineral, si
los obreros encargados de ella están impedidos de realizarla, a
consecuencia de directivas emanadas de sus sindicatos que, en
muchas ocasiones, les privan de bajar a las minas, particularmen-
te en días festivos, que son los días en que se realizan todos los tra-
l bajos pertinentes para expedicionar las faenas, reparaciones de
vías, caminos, calles, etc." (17).
Otra observación respecto a los accidentes se refirió a que mu-
chos de ellos se originaban en la indisciplina laboral existente en
las minas y muchas consecuencias de gravedad eran sólo el resul-
tado de la carencia de una cultura sanitaria por parte de los mine-
ros, que no acudían a tiempo a curarse de las lesiones recibidas, lo
que las agravaba y dilataba el tiempo necesario para su curación.
La descripción anterior tiene por objeto hacer presente cómo
el Informe del General Jorge Berguño se preocupó de los más
variados aspectos de la vida laboral y familiar del personal que
trabajaba e n las minas. Su misión no se limitó a observar, sino que
hizo valiosa sugerencia a las compañías e n orden a mejorar prácti-
cas administrativas, sociales y de seguridad industrial anticuada,
valiéndose para ello de la experiencia de los procedimientos en
uso en el Ejército. Además, como se verámás adelante, entregó un
conjunto de proposiciones al gobierno para solucionar los proble-
mas sociales, económicos y políticos de esta actividad productiva.
Entre ellas, destaca su proposición de disminuir la jornada de
trabajo en las minas. E n ese momento, ésta era de ocho horas en
tres turnos. A esas ocho horas, que se cumplían dentro de la mina,
había que agregarle el tiempo que debían emplear los obreros pa-
ra llegar a los frentes de trabajo, lo que se estimó e n más de una
hora en cada sentido. La jornada laboral se extendía, por lo tanto,
a diez horas y media. En ese tiempo sólo puede alimentarse lige-
ramente, por lo que "no alcanza a reparar la pérdida de sus ener-
gías asimilando una ración completa y adecuada a sus
faenas" (18).
(17) "El Mercurio" de Santiago, 27 de julio de 1941.
(18) "El Mercurio" de Santiago, 28 de julio de 1941.
En esas condiciones, el minero, opina el General Berguño, "tan
sólo reacciona ante la fuerza morbosa del licor o ante la sugestión
de las reivindicaciones sociales" (19). El alcoholismo aparecía
ante sus ojos como uno de los problemas más graves de la zona y
recomendó la aplicación de la Ley Seca, la que se decretó en la
región de los minerales.
El "Informe Berguño" distinguió dos factores principales como
causa de la disminución de la producción carbonífera: la indiscipli-
na laboral y los sindicatos manejados políticamente, ambos rela-
cionados.
"El control de dicha región industrial está en poder del Partido
Comunista, que obedece a la 111Internacional. La acción defensiva
de los intereses patronales por un lado y, por el otro, la sistemáti-
ca e intransigente de los sindicatos, verdaderos reductos de vivos
intereses políticos, han creado en la región un ambiente de incom-
prensión y beligerancia recíprocas, con funestas consecuencias
para la producción y la quietud social.
La estadística de los precarios rendimientos habidos en los
últimos años lo prueba hasta la saciedad" (20).
Los sindicatos establecieron un sistema de "delegado" por sec-
ciones. Eran elementos que obraban "con absoluta incondicionali-
dad al Partido Comunista", señalaba una nota confidencial del
gobernador de Coronel que fue recogida por el Informe.
La indisciplina laboral dificultaba las tareas extradivas como
las de prevención a que se ha hecho referencia. El 27 de abril de
ese año, por ejemplo, debían bajar al interior de la mina 362 obre-
ros en el primer turno y lo hicieron 10. A las 17.00 horas lo hicie-
ron 176 y a las 19.00 horas, 188. Pero el día ya estaba perdido; no
se podía, a esa hora, iniciar la reparación de una subestación de
fuerza y otras maquinarias que aseguraran un trabajo exento de
accidentes durante la semana.
(19) "El Mercurio" de Santiago, 28 de julio de 1941.
(20) "El Mercurio" de Santiago, 29 de julio de 1941.
42
Otro aspecto de importancia dentro del informe del General
Jorge Berguíío es su apreciación del papel de los sindicatos en la
zona. Analizó cuidadosamente el funcionamiento de las organiza-
ciones sindicales de Schwager, Lota, Curanilahue, Cosmito y Lir-
quén.
De este modo pudo comprobar que luego de la solución del últi-
mo conflicto laboral, los dirigentes habían ordenado descontarle
tres días de sueldo a los trabajadores. Con ese dinero se consti-
tuyó una "Caja de Resistencia", que tenía por objeto financiar fu-
turas huelgas. Solamente en el Sindicato de Coronel se habrían
reunido $ 500.000 de la Bpoca por este concepto. Lo anterior mos-
traba la cohesión de los sindicatos de la zona y el grado de influen-
cia que tenían los dirigentes sobre los obreros, ya que podían lo-
grar que hicieran aportes de esa naturaleza cuando, por otra parte,
su situación era bastante aflictiva, como lo pudo apreciar el Gene-
ral Berguño en las visitas que hizo a las viviendas para mineros en
Schwager, Lota Alto y Lota Bajo, donde el promedio de habitantes
era de cinco por pieza en algunos sitios y en otros, como Schwa-
ger, vivían 635 mineros solteros en casas de obreros casados.
La recolección de fondos no se limitaba a sus asociados, sino
que también la hacían extensiva a los establecimientos comercia-
les. Fue conocido el caso del propietario de una farmacia en Lota
Bajo que se resistió a colaborar con una de estas colectas. El sindi-
cato decidió demostrarle su desagrado coloc6ndole una vigilancia
constante en la puerta de su negocio con el fin de que no entrara
ningún cliente. El comerciante debió dirigirse donde el presiden-
te del sindicato y, tras una penosa negociación, logró que los obre-
ros cesaran las hostilidades en su contra (21).
Tambien deja constancia del informe de un gran desfalco en el
Sindicato de Schwager, el que aún era desconocido por los obre-
ros, pero que fue posteriormente denunciado a la justicia por el
Inspector del Trabajo.
Concluyó el General Berguño diciendo que "los dirigentes del
Sindicato Industrial de Lota ejercen un dominio absoluto sobre los
(21) "El Mercurio" de Santiago, 30 de julio de 1941
l
11.400 obreros de la localidad. Estos obreros, de acuerdo con su
directiva, tendrían la intención de apoderarse, en un caso dado,
de dicho mineral".
Dentro de las recomendaciones del General Jorge Berguño, ca-
be destacar la de dictar una ley que permitiera al Estado tener un
control más directo y permanente sobre las minas, velar por una
firme y bien entendida disciplina en la región carbonífera, ejercer
una sólida, prudente y constante supervigilancia sobre los sindica-
tos industriales y patronales de la región, reformar la Ley de Segu-
ridad Interior del Estado con el fin de sancionar severamente a los
promotores, instigadores y a quienes sostuvieran de cualquier for-
ma huelgas o suspensiones de labores o a quienes predicaran
formas de restar rendimiento a la producción en industrias decla-
radas vitales para el Estado. También solicitaba una mayor efi-
ciencia en los servicios del seguro obrero en la zona y el cambio de
la jornada de trabajo, ya mencionado, entre otras medidas de
importancia.
El Gobierno, a través del Ministro del Interior, señor Arturo
Olavarría, agradeció públicamente al General Berguño su acucio-
sa, calificada y abnegada labor en servicio del país y se comprome-
tió a estudiar las medidas que había recomendado.
El "Informe Berguño" dio origen a una larga discusión en el
Congreso, que se inició el martes 29 de junio de 1941, en la vigési-
mo primera sesión ordinaria de la Cámara de Diputados. Durante
el transcurso de los debates, se pudo apreciar claramente la posi-
ción del Partido Comunista, en contra del mismo gobierno que
había contribuido a elegir.
4. El comunismo en acción contra los valores patrios y contra
sus principales sustentadores, las Fuerzas Armadas.
Como hemos visto, uno de los aspectos más importantes del
marxismo internacional es la destrucción de los valores nacionales
de los países de los que quieren apropiarse, para lo cual también
es necesario minar las bases de las Fuerzas Armadas que los
sustentan.
La acción del Partido Comunistano fue distinta. Basta recordar
la proliferación de las banderas rojas que flameaban junto a nues-
tro emblema patrio. Una situación tan vergonzosa e inaceptable
fue la que movió al General Ariosto Herrera a protestar enérgica-
mente, con ocasión del tradicional desfile frente a La Moneda des-
pués de la apertura del Congreso Nacional, el 21 de mayo de 1939
y el posterior movimiento militar conocido como el "ariostazo", el
24 de agosto del mismo año, todo lo cual costó la salida de las filas
del Ejército al General Herrera y a un grupo de distinguidos oficia-
les (22).
El nuevo juramento a la bandera impuesto en junio de 1939
también fue un ignominioso atentado contra los chilenos (23).
La acción de los comunistas debía ir más allá aún; debía infil-
trar a las Fuerzas Armadas.
Ya en 1938, durante las campañas presidenciales de Gustavo
Ross, Pedro Aguirre y Carlos Ibáñez, los elementos marxistas so-
plaban en los oídos de los militares los "planes intervencionistas"
del Cmbierno para desbaratar la candidatura del General lbáñez.
Oficiales que estaban de dotación en la Escuela de Infantería en
1938 recuerdan a personajes como Oscar Schnake, Salvador
Allende y otros que concurrían asiduamente a este plantel.
Esta constante y desembozada aproximación de los políticos al
personal de oficiales y suboficiales del Ejército se hizo más intensa
después del triunfo del Frente Popular, en 1938. Su acción, forta-
lecida con las columnas de "El Siglo", órgano de prensa del Parti-
do Comunista, no cesaba de resaltar la pésima situación económi-
ca en que se hallaba todo el personal de las Fuerzas Armadas. Más
aún, cuando a raíz del terremoto de enero de 1939 no se pudo des-
tinar recursos al mejoramiento de los sueldos de los militares. Cla-
ro es que de lo que los políticos se cuidaban muy bien de mencio-
nar era el hecho de que el proyecto de aumento de sueldo de las
(22) Ver los detalles de estos hechos, en el Tomo VI1 de la Historia del Ejército de
Chile, págs. 342-346.
(23) Ver Tamo VI11 de la Historia del Ejército de Chile, págs. 341.343.
! las Fuerzas Armadas, presentado al Congreso a comienzo de 1939,
había encontrado una fuerte oposición parlamentaria y finalmen-
te había sido rechazado después del movimineto del General
Ariosto Herrera.
La sorda maquinación de los partidos marxistas acudió a los
cuarteles en busca de adeptos para pretendidos movimientos re-
volucionarios destinados a lograr una mejoría en los sueldos del
personal.
En doble juego, a su vez, hacían llegar al Gobierno los más des-
cabellados rumores de pretendidos complots, que desgraciada-
mente cobraron víctimas en distinguidos oficiales que tuvieron
que abandonar las filas del Ejército. Tales fueron, en esa época la
supuesta sublevación de la Escuela de Unidades Motorizadas en
Puangue y el falso alzamiento del Destacamento Blindado N" 1 en
Iquique.
5. El Ejéreito en defensa de su integridad institucional, frente al
ataque del marxismo.
Los hechos históricos hasta aquí referidos sobre el avance del
comunismo en nuestro país, cumpliendo con las directivas inter-
nacionales del marxismo soviético, llevaron a reaccionar al Ejérci-
to conforme a sus particulares antecedentes, logrados por propios
medios, en defensa de su integridad institucional.
El personal ingresaba al Ejército sobre una base de vocación
pura, ajena a todo interés que no fuera el espíritu militar. Desde
que iniciaba su carrera, era una preocupación constante de llegar a
ser un capacitado profesional, para lo cual se sometía al estudio y
práctica permanentes de las labores netamente militares y parti-
cipación en cursos de requisitos para nuevas especialidades. Para
lograrlo, se requería de la completa dedicación del tiempo de cada
miembro de la Institución.
Por esta razón y por la tradicional posición apolítica del Ejérci-
to, los oficiales subalternos y suboficiales y clases no contaban con
una visión clara de la acción solapada del marxismo en el ámbito
nacional y én las instituciones fundamentales de la República. Se
miraba al Partido Comunista como una fuerza política más, como
algo ajeno y distante de las Fuerzas Armadas.
No obstante, los mandos superiores del Ejército, desde el adve-
nimiento del Frente Popular, no tuvieron dudas de que el marxis-
mo tendría como objetivo principal la desintegración de la Institu-
ción, empleando todos los medios a su alcance, ya que parecía
como la más fuerte barrera y se interpondría en la conquista del
poder por el Partido Comunista.
De ahí la fundamental exigencia que se hiciera a los Servicios
de Informaciones del Ejército para que se dedicaran a estudiar el
marxismo, definir sus métodos en el país y hacia la Institución, las
acciones en desarrollo y por desarrollar, personalidades comunis-
tas abiertas y encubiertas, compañeros de ruta y simpatizantes y
propusiera medidas para todo nivel.
En esta época, el Servicio de Informaciones operaba desde el
Estado Mayor del Ejército y en los Cuarteles Generales de Divi-
siones y guarniciones importantes del país.
La comunicación de los resultados de su actividad se informaba
al Estado Mayor del Ejército exclusivamente por los Comandan-
tes en Jefe Divisionarios.
En esta forma, la organización y funcionamiento de la informa-
ción se mantenía secreta y su existencia no comprometía al perso-
nal de las Unidades en asuntos ajenos a su trabajo militar normal.
Con el esfuerzo de estos medios se logró conocer bastante al
P.C. y sus actividades disociadoras hacia el Ejército, sin que aquél
advirtiera que era permanentemente observado. El Estado Mayor
del Ejército conformó un voluminoso archivo con los antecedentes
recibidos y de su estudio e interpretación nacieron las medidas
concretas de protección y defensa del personal y de la Institución.
En forma sucesiva fueron implementándose numerosas medi-
das para ser cumplidas por los Comandantes en sus Unidades;
entre muchas, pueden señalarse:
-Control con el Servicio de Investigaciones de las listas de llama-
dos al Servicio Militar con el objeto de evitar el ingreso de ele-
mentos adoctrinados por el P.C. para cumplir tareas disociado-
ras entre el personal del Ejército.
-Control de personas con acceso a las instalaciones militares, su
comportamiento dentro de ellas y sus relaciones con el personal
militar.
-Frecuentes recomendaciones a Oficiales y Cuadro Permanente
de denunciar intentos de penetración y comprometimiento polí-
tiw.
-Entrega al conocimiento del personal militar de sistemas y pro-
cedimientos de los marxistas para lograr acercamiento hacia
ellos mediante engaños, halagos, a través de familiares, amigos
y conocidos.
-Mejoramiento de la seguridad exterior e interior de todas las ins-
talaciones militares y aumento del tiempo destinado a la instruc-
ción de servicios de guardias y patrullas de seguridad.
6. Campaña de chilenidad.
Dentro de las medidas que el Ejército tomó para defender su
integridad institucional frente a los embates del comunismo, de-
bemos destacar la llamada "Campaña de Chilenidad" de 30 de ju-
lio de 1941 (24), cuyas primeras gestiones fueron del entonces
Subsecretario de Guerra, Coronel Teófilo Gómez Vera. Esta ini-
ciativa del Ejército también se hizo extensiva a la Armada y a la
Fuerza Aérea, y a los establecimientos de Instrucción Pública, con-
formiindose así una acción conjunta de excelentes resultados (25).
Según esta campaña, se entendía por "chilenidad, el desarro-
llar nuevas actividades dentro de la mayor iniciativa para que las
Fuerzas Armadas lleven al pueblo mismo, junto con su propio
ejemplo, la exaltación del patriotismo en todos sus múltiples
aspectos ... para cultivar y acrecentar la educación patriótican.
Esta labor de las Fuerzas Armadas no debía quedar reducida a
sus propios recintos, sino que debía extenderse a todos los niveles
de la ciudadanía. Para ello, se realizaron conferencias en las es-
(24) "Campaña de Chilenidad-. Circular No 3, de 30 de julio de 1941. Boletín Oficial
del Ejército NO 31, de 31 de julio de 1941, págs. 1.138 - 1.139.
(25) Decreto Supremo a los Establecimientos de Instrueeidn Pública para la Campaña
de Chilenidad.
cuelas, disertaciones por radio con ocasión de los aniversarios pa-
trios, contactos con instituciones obreras, boy scouts, etc., para
participar en forma conjunta en los diferentes aniversarios pa-
trios. Otra manera como se llevó a cabo esta campaña fue a través
de actuaciones e n cada ciudad, en cada pueblo, en cada caserío, de
las bandas militares; éstas llevaban su música a los lugares más
distantes, con la alegría de todos y con la constante preocupación
de interpretar exclusivamente a los autores chilenos, demasiado
postergados en ese entonces por el abuso de la música extranjera.
Se organizaban retretas en lugares populares y se volvió a efectuar
tocatas frente a los cuarteles.
Ese mismo año, la festividades de Fiestas Patrias y el homena-
je a la Bandera tuvieron especial relieve y brillo (26).
7. El Ejército en el control de los actos eleccionarios y la desig-
nación de Jefes de Plaza en todas las comunas de Chile.
El cohecho de todos los partidos políticos y la acción violenta
de las "ligas" anti-cohecho, que perseguían garrote en mano a los
"carneros" (votantes comprobados) y a los "acarreadores" (agen-
tes de compras) y asaltaban las "encerronas" o "choclones" (27),
eran las características de los actos eleccionarios e n la época.
En febrero de 1941, el Gobierno logró la promulgación de una
ley electoral, que si bien no eliminó el cohecho (28), puso fin defi-
nitivamente a la violencia de los actos eleccionarios. Esta ley en-
tregó la fiscalización de los actos eleccionarios a las Fuerzas Arma-
das, a través de los "Jefes de Plaza" que asumieron el control del
país durante todo el día de la elecci6n y también e n la víspera.
(26) Circular NO 2 de la Bubseeretaría de Guerra, de 30 de julio de 1941. Boletín
Oficial del Ejército No 31, de 31 de jdi0 de 1941, págs 1.139 - 1.140.
Los tertos completos de los tres documentas citados en relación a la Campaña
de Chilenidad se encuentran en el Anexa 1.
(21) Lugares donde los cohechados eran previamente agasajados con vrno y empanadas,
para luego llev~arlosa sufragar.
(28) El cohecho terminó realmente con la implantación de la eBdula única electoral
en 1958.
Esta medida se aplicó por primera vez en las elecciones munici-
pales y parlamentarias de 1941, nuevamente en las elecciones
presidenciales de 1942 (29), en las cuales triunfo Juan Antonio
Ríos Morales y, desde entonces, en todos los comicios posteriores.
Con el aplauso de la ciudadanía y el elogio de la prensa nacio-
nal, el Ejército y las demás Instituciones Armadas han sido desde
esa época la garantía de los actos eleccionarios, demostrando una
imparcialidad a toda prueba en el cumplimiento del deber señala-
do por la ley.
8. El Ejército frente a las huelgas y paros obreros incitados por 1
el comunismo internacional.
El 4 de septiembre de 1946, el Partido Comunista chileno subió
al poder con el Presidente Gabriel González Videla.
Pronto los marxistas, obedientes a los dictados del Kremlin y
sordos a su deber nacional, se dedicaron a atacar su propio gobier-
no, en forma ilegal, a través de huelgas y todo tipo de disturbios
sociales: esto fue especialmente violento entre los meses de junio
y octubre de 1947.
A mediados de junio se produjeron incidentes provocados por
los choferes y cobradores de los autobuses, que dejaron un saldo
de muertos y heridos.
El Ejército reaccionó enérgicamente contra todos estos inten-
tos de subversión, más aún cuando detrás de ellos estaba la mano
del comunismo internacional, como se pudo comprobar, que aten-
taba contra la chilenidad.
A comienzos de agosto de 1947, el Ministerio de Defensa fue
ocupado por el General Guillermo Barrios Tirado (30) y dos sema-
nas después el Congreso concedió facultades extraordinarias al
Presidente de la República.
En septiembre estalló una huelga legal en las minas de carbón
y una ilegal en Chuquicamata. Apesar de la energía del Ejecutivo,
(29) El Presidente Pedro Aguirre Cerda murió el 25 de noviembre de 1941.
(30) En Interior asumid el Contralmirante Inmanuel Holger.
que pudo contener el movimiento del cobre, la huelga del carbón
continuó siendo manejada por los comunistas, quienes instigaron
a los trabajadores a desobedecer el decreto de reanudación de fae-
nas. La situación se hizo crítica al empezar a escasear el carbón
para las plantas termoeléctricas.
Como respuesta, el Presidente decretó la región carbonífera co-
mo zona militar, determinando el reclutamiento de los mineros,
de acuerdo a la ley. Esto significó que quedaron bajo la jurisdicción
de los Tribunales Militares. La región carbonífera entera fue ocu-
padapor efectivos del Ejército y de la Marina, a cargo del General
Santiago Danús Peña y del Vicealmirante Alfredo Hoffman Han-
sen; los mineros pasaron a tener la condición de tropa movilizada.
La huelga pronto aflojó.
Pero aiin quedaba el último conato de rebelión. El lunes 20 de
octubre, los comunistas, manejados desde Moscú a través de un
"diplomático yugoslavo que actuaba como transmisor de las órde-
nes del Soviet" (31), lanzaron un manifiesto llamando a parar "en
el Fondo de la Mina todos los Obreros Mineros de la Zona y, en
cuanto se sepa esta noticia en el resto del país, se producirá un Pa-
ro Nacional" (32).
Así, a las 06,OO horas del martes 21, los dos turnos que debían
subir de la mina de Schwager no lo hicieron, permaneciendo en el
fondo, a los cuales también se les unió el primer turno de ese día.
Ante esta situación, el General Danús ordenó al Teniente Eleo-
doro Neumann Gebauer (33), junto a los Subtenientes Hernán
Ramírez Ramírez, Ernesto Hald Herrera, Gastón Cruz Quintana y
Vídor Sforzini Luna, el Sargento 1" Carlos Acuña Sepúlveda y 50
soldados del Regimiento Chillán, que bajara al fondo de la mina
para hacer salir a los mineros.
Pero dejemos que sea el mismo Capitán (R) Neumann quien
nos cuente lo sucedido:
(31) 'El Imparciei", Santiago, miércoles 22 de octubre de 1947.
(32) Manifiesto del Comando comunista "Defend6monos hoy para no ser esclavos
mañana", lunes 20 de octubre de 1947.
(33) El Teniente Neumann contaba con 24 años de edad.
"Bajamos por las galerías oscuras de la mina, para convencer a
los mineros que desistieran de su actitud. Descendinos durante
bastante rato, sin encontrar a nadie en nuestro camino, lo que era
sospechoso. De pronto, la luz se cortó. Hablé en voz alta a quienes
estaban en el interior, pero me instaron a no seguir avanzando. In-
sistí y me respondieron que ellos no tenían nada que hablar con
nadie. Como ya era un desafío, continúe avanzando. Las luces se
volvieron a apagar y también las lamparillas de los mineros. De
inmediato explotó un tiro de dinamita, a pocos metros de donde
nos encontrábamos" (34).
El Teniente Neumann tuvo que hacer acopio de todo ánimo pa-
ra controlarse y contener a sus soldados que, tirados en el suelo,
estaban listos para disparar hacia la obscuridad con las conse-
cuencias previsibles de una masacre.
"En seguida, decidí avanzar solo. De repente me rodearon cin-
co o seis mineros. Pasada la sorpresa, hablamos, pero no llegamos
a ningún acuerdo, porque cualquiera resolución debían tomarla to-
dos los mineros en conjunto y nos dirigimos a un sitio que elloslla-
maban "el gancho". Era una explanada de distribución de rieles
que entraban a diversos túneles, cuya única salida era también esa
plazoleta. Vi un carro volcado y me subí a él para usarlo a manera
de tribuna. Desde allí, pude observar que centenares de mineros
avanzaban. Eran rostros obscuros y pupilas blancas que brillaban
al reflejo de algunas lámparas; el resto de los cuerpos se confun-
dían con la obscuridad" (35).
El miedo y la desconfianza eran mutuas. Algunos mineros gri-
taban "mátenlo", otros "déjenlo hablar", otro le advirtió del peli-
gro de un cable próximo a él. Allí, el Teniente Neumann les solici-
(34) Entrevista de María Isabel Andrade Olivares, periodista del Departamento de
Relaciones Internas del Ejército, al Capitán (R) Eleodoro Neumann Gebauer,
en julio de 1984.
(35) Entrevista de Wilfredo Mayorga al Capitán (R) Eleodoro Neumann Gebauer.
"ErciUa" No 1.691. Miércoles lo de noviembre de 1967, p á g 13.
tó que designaran una comisión para hablar con las autoridades,
en la superficie, a lo cual los mineros respondieron que exigían co-
mo condición para hacerlo que permanecieran algunos rehenes
en el interior de la mina.
"Les aseguré que yo los acompañaría y que respondía con mi
vida, para que volvieran a la mina si las conversaciones fracasa-
ban, pero ninguno de mis soldados quedaría como rehén" (36).
La conversación con el General Danús fue breve. Los conminó
a abandonar la mina en el plazo de dos horas. El Teniente Neu-
mann acompañó de vuelta a la comisión hasta la entrada de la
mina. Los mineros teminaron de salir, cerca de las 14.00 horas,
habiendo hecho algunos actos de sabotaje antes, afortunadamen-
te de poca monta. Como aún quedaban unos pocos dirigentes,
entre ellos un diputado comunista, en el interior de las galerías,
hubo necesidad de hacerlos salir por la fuerza.
Los 2.200 huelguistas que abandonaron los piques fueron inte-
rrogados para saber quiénes eran los instigadores de la huelga.
Unos de los detenidos había expresado al General Danús que el
movimiento de rebelión lo dirigían 200 hombres, quienes con
el temor y amenazas habían obligado a los obreros a permanecer
en la mina, contra su voluntad. Los dirigentes fueron enviados a la
isla Santa María, donde fueron sometidos a juicio por los tribuna-
les militares (37).
A las 15.45 horas de ese mismo día 21, el Presidente González
Videla convocó a un Consejo de Gabinete extraordinario, donde
comunicó a sus Ministros que tenía pruebas irrefutables de que el
movimiento había sido instigado por el Comité Central del Partido
Comunista, por la embajada de la Unión Soviética en Chile y por
la legación de Checoslovaquia en Santiago. Por esta razón el Go-
bierno de Chile rompió relaciones con el Gobierno soviético y con
los de sus satélites.
La valiente y decidida acción del Teniente Neurnann, que puso
término a este conflicto que pudo tener consecuencias desastrosas
(36) Entrevista de Mada Isabel Andrade, ya citada.
(37) Recordemos que la zona habia sido anteriormente militarizada
para el país, de haberse prolongado, fue premiada, especialmente
en una ceremonia en la plaza de Chillán, realizada el 16 de no-
viembre de 1947, con asistencia del propio Presidente de la Repú-
blica, del Ministro de Defensa, General Guillermo Barrios Tirado,
y otras autoridades. El país entero agradeció el arrojo demostrado
por ese grupo de soldados que, sin pensar en los riesgos que corre-
rían, no vaciló en defender los intereses de la Patria frente a las
acciones de personas que obedecían a doctrinas y órdenes forá-
neas.
Los problemas de huelga se produjeron también en otros luga-
res del país, como Lirquén, por ejemplo, pero especialmente en la
zona norte.
El Gobierno se vio obligado a tomar medidas más enérgicas
para poder contrarrestar el daño que los comunistas estaban ha-
ciendo al país. La noche del 23 de octubre de 1947, se decretó en la
provincia de Tarapach, el estado de Zona de Emergencia de acuer-
do w n las atribuciones concedidas al Ejecutivo por la Ley de
Facultades Extraordinarias aprobadas por el Congreso Nacional
en agosto de 1947.
Inmediatamente se ordenó detener a los agitadores comunis-
tas en las diferentes oficinas salitreras y otros lugares del desierto
y trasladarlos a Pisagua.
Obviamente este puerto no estaba preparado para recibir cerca
de 500 personas. Fue necesario preparar habitaciones para los re-
legados y dar al campamento todo el apoyo logístico necesario.
Todo eso se hizo en 3 días. El campamento quedó a cargo del per-
sonal del Grupo de Artillería "Salvo", de guarnición en Iquique.
En enero de 1948, el Capitán Augusto Pinochet Ugarte (38) fue
destinado como Jefe de Fuerzas Militares en Pisaeua. - . con dos ofi-
ciales más y al mando de 60 hombres. Las fuerzas militares fueron
ubicadas en el antiguo
- Hospital de Pisagua,
- reacondicionado como
cuartel y enfermería.
(38) Al Capitán Pinachet Ugarte tambien le carrespondiá trasladar a los prisioneros
desde la Oficina salitrera Humberstone hasta el puerto de Pisagua, al 23 de octubre
de 1947.
Géngral de Brigada. Jorge Be~gnfIaMeneaes.
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fzunfikws. & 11 fob, un campesino a t E + el
fusil a su ifjo, cmecrfpto dr: la
Esmela &e kL$n*.
El Capitan General Augusto Pinochet cuenta, haciendo recuer-
do (39), que en una ocasión en un típico tanteo de posibilidades,
los relegados tomando como pretexto un pretendido mal estado
de la comida, intentaron amotinarse, pero este intento fue presta-
mente sofocado. En general, la relación de las fuerzas militares
con los relegados era cordial. El único problema de importancia
fue detectado por el Capitán Pinochet, quien dio cuenta de que
bajo una aparente tranquilidad se desarrollaba una intensa activi-
dad de instrucción marxista.
"En varias oportunidades sorprendí a los líderes comunistas
desarrollando cátedras del marxismo, pero lo negaban, sostenien-
do que enseñaban a sus camaradas a escribir a sus parientes, pues
los individuos de menor jerarquía colocaban, en las mesas, papel
de carta y simulaban escribir a sus familiares, en circunstancia
que analizaban materias destinadas a prepararlos como futuros
agitadores en las actividades laborales... El campamento de Pisa-
gua se estaba transformando en una verdadera universidad mar-
xista-leninista" (40).
Esto continuó, a pesar de que, por orden del Comando en Jefe
de la División, le fueron requisados numerosos libros impresos
en Rusia y documentos de enseñanza. Además, también intenta-
ban atraer hacia su acción proselitista al personal militar.
Al Ejército le correspondió una dura labor, como hemos visto.
Sus oficiales, clases y soldados se desempeñaron en estas ingratas
tareas, muchas veces con riesgo de sus propias vidas, pero con la
convicción de estar cumpliendo con el deber de preservar la segu-
ridad y tranquilidad públicas.
Ante todas estas actividades contrarias a los intereses naciona-
les y la actitud desleal del Partido Comunista chileno frente a su
propio Gobierno, el Presidente Gabriel González Videla promulgó,
(39) F'inochet Ugarte; Augusto. El Día Decisivo. 11 de Septiembre de 1973. Santiago,
Estado Mayor General del Ejército, Departamento de Relaciones Internas, Memorial
del Ejército de Chile, Biblioteca del Oficial, Vol. LXViI, 1982, págs. 22-29.
l (40) F'inochet Ugarte, Augusto. Obra citada, pis. 27.
el 3 de septiembre de 1948, la "Ley de la Defensa Permanente de
la Democracia" (41) con el N" 8.987, la cual entró en vigencia al día
siguiente.
Esta ley borró de los registros electorales al Partido Comunista
chileno. Sus parlamentarios no pudieron ser reelegidos y debie-
ron abandonar el Congreso, una vez expirado su período. Los fun-
cionarios públicos comunistas debieron entregar sus puestos y el
Partido se quedó sin secretaría, bienes, ni centros de propagan-
da.
No obstante, el Partido Comunista logró ampliar su organiza-
ción clandestina, adoctrinar, dentro y fuera del país, a sus cuadros
antiguos y nuevos y capacitarlos en el cumplimiento de misiones
de subversión y de infiltración. Durante este período ilegal, su
esfuerzo se encaminó a colocar a criptocomunistas en entidades
estatales para lograr su "organización paralela" y en los partidos
para influir en la política desde las sombras.
Una vez logrado este propósito, el Partido Comunista procura-
ría socavar las bases de la democracia, como realmente lo hizo, en
la cual no creen y la que tampoco les resulta útil.
Con el tiempo se vería cómo al amparo de la Constitución de
1925, que no puso límite alguno a los partidos políticos, en manto
a la doctrina que pudieran sustentar, la difusión de la violencia pu-
do verificarse impunemente bajo el escudo de ser una doctrina
política más. Si a esto le agregamos el hecho de que "los partidos
políticos fueron conducidos casi sin excepción por verdaderas
oligarquías dirigentes que se perpetuaban abusivamente en sus
funciones gracias a la inexistencia de procedimientos democráti-
cos que permitieran a la masa de afiliados participar efectivamen-
te en la vida interna de su colectividad", llegaremos a comprender
el papel que al Partido Comunista le correspondió en la decaden-
cia posterior de la democracia chilena, entendida en la forma tra-
dicional (42).
(41) Esta Ley fue bautizada par los comunista8 con el nombre de 'Ley Maldits".
Su texto completo asta en el Anexo 11.
(42) Ver diversos articulas publicados en el diario "La 3ra de la Hora" de Santiago por
el Directar del Instituto de Ciencias Políticas de la Universidad de Chile, Profesor
Gustavo Cuevas Farren.
El conocimiento, cada día más amplio y profundo, que el Servi-
cio de Informaciones del Ejército logró acerca del marxismo en es-
ta época, permitió a la Institución desarrollar un tiempo más tarde
una operación netamente anticomunista. Esta planificación se
mantuvo vigente a lo largo de toda la estructura de la Institución y
del tiempo, lo que preservó su integridad y unidad.
CAPITULO 11
LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL, CONFLICTOS
BELICOS POSTERIORES Y SU INFLUENCIA
MILITAR
A. SINTESIS DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL Y DE LOS
CONFLICTOS POSTERIORES.
La Segunda Guerra Mundial surgió, se puede asegurar, como
resultado de las medidas tomadas por los aliados al término de la
Primera Guerra. El odio de los aliados hacia Alemania, especial-
mente de los franceses, en el que hacía cabeza el Primer Ministro
Clemenceau, impidió una paz justa. Henri Barbusse, en su libro
"El Resplandor del Abismo", escribió antes de finalizar la Primera
Guerra:
"Los que hayan vivido estos tiempos, los que hayan pasado al
margen o a través de la guerra comenzada en 1914, para terminar
no se sabecuándo, habrán asistido al fracaso de una civilización y
al fin de un mundo".
'
Estas palabras de Barbusse parecen sintetizar las causas de la
Segunda Guerra Mundial. La guerra de 1914 continuó en Europa
a través de veinte años y los pueblos surgidos del conflicto, a los
que se impusieron los tratados de paz, de los cuales expresó Cle-
menceau en la Cámara francesa que eran "un modo de continuar
la guerra", llevaron envueltos el germen de la segunda conflagra-
ción. Esta estalló tan pronto como Alemania se sintió fuerte para
recuperar los territorios perdidos, a fin de colocar su excedente de
población, noventa millones, que comenzaba a ahogarla (43).
La recuperación alemana molestaba a Inglaterra y el nuevo co-
mercio alemán hacia el extranjero era, como antes de 1914, una
espina clavada en el costado de Albión y de sus comerciantes.
Como lo escribió Norman Angell en su libro "La Gran Ilusión", In-
glaterra creyó que al día siguiente de vencer nuevamente a Alema-
nia, cada inglés sería más rico y su comercio más próspero (44).
La Liga de las Naciones, a la cual no pertenecieron los Estados
Unidos y China, fue incapaz de solucionar ninguno de los grandes
problemas que surgieron de la guerra. Constituyó un organismo
inútil que no pudo hacer frente a la situación creada por el resurgi-
miento de Alemania con su nacional-socialismo y de Italia con el
fascismo, que se colocaron frente a las ideas democráticas de los
antiguos aliados, a los cuales el pensamiento norteamericano diri-
gía desde Washington.
Para desgracia de la Liga de las Naciones, la mala memoria y la
miopía humanas no les permitía recordar que ya había en Europa
un antecedente de lo que significaba el equilibrio de los pueblos
mediante una "Asociación de Naciones", ya que la Santa Alianza,
surgida despubs de Napoléon, con la que se creyó solucionar para
siempre la amenaza de guerra, no pudo hacer nada y su fracaso fue
estrepitoso.
Igual que entonces, los conflictos surgieron por todas partes.
Inestabilidad en los Balcanes; Alemania desafió las cláusulas del
Tratado de Versalles; Italia se anexó Etiopía; estallaba la guerra
civil de Irlanda; Francia y España intervinieron en Marruecos; Ja-
pón atacó a China y ocupó Manchuria; Rusia avanzó hacia occi-
dente apoyando a los partidos comunistas, en acciones contra los
gobiernos democráticos y se mezcló en los disturbios obreros.
Comenzó la propaganda anticolonialista impulsada también
(43) Anteriormente, Alemania tenía una válvula de escape para esta situación, enviando
colonos a sus territorios de ultramar, pero ahora no poseía sus colonias.
(44) Angell, Norman. La Gran Ilusión. Buenos Aires, Santiago Rueda-Editor, 1945.
Capítulo 11. ''Armamentan pero no sólo Armamentos* y nótese lo escrito en el
"Speetator" en 1897, nota de la psgina 326.
desde Rusia y dirigida especialmente contra Inglaterra y Francia.
Estados Unidos vio surgir conflictos laborales que paralizaron su
progreso, mientras una mano oculta agitaba la cuestión racial que,
en Asia y América del Sur se repetía con notoria frecuencia.
La guerra se preparaba como consecuencia de la inestabilidad
creada por los tratados que terminaron el primer conflicto mun-
dial, y las naciones alistaban sus medios para cualquiera emergen-
cia que pudiera surgir. Faltaba únicamente el pretexto y éste iba a
llegar.
La política agresiva alemana e italiana causó temor a Inglaterra
y Francia, las que vieron, con alarma, que el Eje Roma-Berlín se
podía prolongar hasta Madrid, donde el General Franco, vence-
dor de la República, imponía un sistema parecido al nacional-
socialismo y fascismo y terminaba con todas las libertades demo-
cráticas que habían desordenado la vida española.
A partir de 1938, con la anexión de los Sudetes en Checoslova-
quia y, más tarde, la marcha alemana sobre Austria, la situación
de Europa se hizo tan tensa que a cada instante se temía el desen-
cadenamiento del conflicto. La guerra civil española terminó ese
año y, mientras los alemanes ocupaban los territorios del Memel
en Lituania, Italia agredió a Albania y Rusia a Finlandia.
La última exigencia de Hitler, el corredor polaco, iba a desenca-
denar la guerra. Gran Bretaña y Francia ofrecieron su apoyo mili-
tar a Polonia y, al producirse el ataque alemán a ésta, con su
guerra relámpago que dejó at6nito al mundo entero y luego la
ofensiva que pulverizó a Francia y arrojó a los ingleses de Europa
continental, tras la desastrosa retirada de Dunquerke, se comenzó
a vivir la nueva era que traería consigo la Segunda Guerra Mun-
dial y cuyas consecuencias estamos palpando hasta hoy.
El desarrollo de la guerra, durante seis años, que abarcó todos
los lugares del globo, en operaciones terrestres, marítimas y
aéreas, no es materia de nuestro trabajo y solamente mencionare-
mos algunos aspectos.
El conflicto terminó con la derrota de Alemania, Italia y Japón
que fueron unidos a la guerra, y los vencedores, Estados Unidos,
l Inglaterra, Francia, Rusia, China y el resto del mundo impusieron
nuevos tratados que no lograron calmar la situación y constituye-
ron, en cambio, el germen de futuros conflictos. Si bien la guerra
entre las grandes potencias mundiales estaba terminada, otras
guerras de menor escala, pero tan importantes como aquélla, co-
menzaron a ensangrentar el mundo y ahora con un marcado sello
ideológico. Tales fueron los conflictos de Corea, Pakistán, Viet-
nam e Israel.
Los aliados cometieron el mismo error que provocó la crisis de
postguerra en 1919: dividir territorios y adjudicar poblaciones a
determinados países, sin preocuparse del problema humano que
creaban.
El primer conflicto que surgió fue el de Corea, que puso al fren-
te los sistemas políticos de Occidente y Rusia. Se encontró la solu-
ción partiendo en dos el territorio de Corea y dando nacimiento a
los estados norte y surcoreanos. El conflicto estuvo apunto de en-
frentar en una gran guerra a los Estados Unidos con Rusia y China
que, dominada por Mao-Tse-Tung, había implantado en la nación
el regimen comunista.
Posteriormente surgió el conflicto de Pakistán, como conse-
cuencia de las "repetidas afirmaciones liberalizadoras de que ha-
cían gala tanto laURSS como los Estados Unidos" y que precipita-
ron el proceso de descolonización entre los pueblos asiáticos. La
efervescencia nacionalista era efectiva en la India y el odio a los in-
gleses se arrastraba desde las campañas pasivas de Gandhi. Las
creencias religiosas existentes en la India entraron a pesar en la
balanza y surgieron dos Estados, sancionados en la Asamblea de
Lahore en 1947: Indostán y Pakistán. Poco más tarde estos Esta-
dos eran declarados independientes de Inglaterra y de inmediato
surgieron los conflictos. La ONU debió intervenir en las desave-
nencias y se logrb un acuerdo que permitió fijar las fronteras. Se
enviaron observadores de diversos países, entre los cuales figuró
Chile.
Terminada la Segunda Guerra Mundial, se desencadenó en
Indonesia un gran movimiento nacionalista contra las potencias
colonizadoras, especialmente Francia que ocupaba la llamada In-
dochina Francesa, formada por Cochinchina, Camboya, Anam,
Tonkín y Laos.
Al retirarse los japoneses de estos territorios, se levantó el Viet
Minh contra las fuerzas francesas de ocupación, las que debieron
evacuar el territorio luego del desastre de Dien-Bien-Phu.
"Una Conferencia que se celebró en Ginebra acordó la división
del país en dos zonas separadas por una frontera artificial, el para-
lelo 17: al norte, la República Popular de Vietnam, presidida por
Ho-Chi-Minh, y al sur, otro Vietnam, más o menos independiente,
flanqueado por los. estados de Camboya y Laos" (45).
Los acontecimientos políticos que siguieron dieron pie a los Es-
tados Unidos para intervenir en la guerra de los dos Vietnam,
cor, desastrosos resultados. La guerra terminó con el retiro de las
tropas norteamericanas de Vietnam y las conferencias entre viet-
namitas y estadounidenses en París. Finalmente, las fuerzas del
norte se apoderaron de todo el país, colocándolo en la órbita sovié-
tica. Esta guerra fue completamente impopular en los Estados
Unidos por las enormes pérdidas que significó en hombres, dinero
y material, sin que se hubiera conseguido el objetivo.
La guerra dejó al Ejército de los Estados Unidos muchas expe-
riencias en organización, táctica, instrucción y servicios logísticos,
que veremos luego con mayor detención.
En 1948, al término del mandato inglés en Palestina, los judíos
proclamaron la independencia de esos territorios como Estado de
Israel, provocando la inmediata reacción árabe. Los judíos conta-
ban con el apoyo inglés y un Ejército que era heredero de la tradi-
ción britAnica, bien armado e instruido, lo que les permitió batir a
sus adversarios, superiores en número, pero de escaso valer mili-
tar. La importancia de este conflicto hizo afluir aIsrael observado-
res de todos los países interesados en sus experiencia6 y Chile fue
uno de ellos.
En la Academia de Guerra del Ejército se ha estudiado con
gran interés este conflicto y los oficiales chilenos que han actuado
(45) Historia Universal Daimon. Tomo XII. Pág. 311.
67
como observadores han aportado valiosos conocimientos sobre el
desarrollo de él y la manera de actuar de los israelitas en su dificil
territorio.
Estados Unidos ha seguido con vivo interés el desarrollo de es-
te conflicto y ha vaciado en sus reglamentos las experiencias que
se han obtenido del manejo de las tropas y empleo de material en
el desierto, aplicando también en ellos las lecciones recogidas en
el norte de Africa. A través de éstas han pasado a conocimiento de
los ejercitos americanos y, naturalmente, al nuestro.
B. EXPERIENCIAS DERIVADAS D E ESTOS CONFLICTOS EN
EL CAMPO MILITAR.
1. En la organización.
La diversidad de armas empleadas por todas las unidades de-
terminaron muchos cambios en la organización de ellas, desde las
más pequeñas, como la escuadra, hasta las mayores, como el bata-
llón, y lds que siguen hacia arriba.
La cobbinación de armas comenzaba desde la escuadra, sec-
$
ción y co pañía y se acentuaba hacia los escalones superiores, de-
termin do la necesidad de organizar las unidades en forma dis-
tinta de lo que se acostumbró hasta antes de la Segunda Guerra
Mundial. La Primera ya insinuó muchos cambios, pero fue a partir
de 1940 cuando la situación se modifioó por la influencia de las
nuevas armas que aparecieron en el campo de batalla y la gran ca-
dencia de fuego que se empleó para dominar al adversario. Los
norteamericanos trasladaron al terreno su masa de material de
guerra y lo saturaron, para obligar al enemigo a mantener la cabe-
za pegada al suelo, permitiendo la infiltración en sus líneas. La
cadencia de fuego se aumentó con las armas automáticas; los pe-
queños morteros que acompañaban a la infantería se multiplica-
ron; los cañones sin retroceso y los lanzacohetes individuales se
combinaron en las escuadras, destruyendo nidos o carros blinda-
dos, de manera que esta complejidad impuso cambios de organiza-
ción en las pequeñas fracciones de tropas y, por ende, en las mayo-
res.
La organización afectó al mando de todas las unidades de com-
bate, especialmente a los de las pequeñas unidades que deben di-
rigir la acción de sus hombres, en terrenos que los dispersa y ocul-
ta de su vista. Esta situación creó, al mismo tiempo, el desarrollo
de la iniciativa en la lucha y la necesidad de apoyos "en pareja",
para prestarse auxilio mutuamente en el combate. El combate en
localidades, frecuente en la Segunda Guerra Mundial, desarrolló
este concepto de apoyo entre los hombres y, más tarde, en las gue-
rras de Corea y Vietnam se acentuó en la lucha en el bosque y la
jungla. Para estos terrenos, el equipo debió aligerarse, a fin de no
restar movilidad al combatiente frente a la acción rápida y sorpre-
siva de sus adversarios orientales. La lucha cuerpo a cuerpo fue
frecuente y el empleo de la granada a corta distancia, igual. El uso
de los lanzallamas por parte de los americanos se hizo corriente
para sacar de sus escondrijos a los adversarios que usaban todos
los pliegues del terreno para ocultarse y luego atacar. Alrededor
del lanzallamas se organizó un equipo especial con misión de pro-
tección al manipulador del arma que podría usarse también contra
los carros de asalto.
La tendencia se encauzó hacia la organización de la unidad
combinada y ésta se acentuó en la medida en que la formación era
mayor. Desapareció el ganado en los regimientos, cuya motoriza-
ción lo hacía innecesario, y las grandes unidades de Caballería que
empleaban el caballo lo reemplazaron por los vehículos motoriza-
dos y blindados. El terreno en el campo operativo determina su
empleo y es probable que en teatros de operaciones como los ame-
ricanos, montañosos, cubiertos de selva y cortados con frecuencia
por corrientes de ríos impetuosos o profundas quebradas, la Caba-
llería clásica siga teniendo su rol, como asimismo el uso de acémi-
las en unidades organizadas, como tuvieron que hacerlo los nor-
teamericanos en Vietnam, compelidos por la naturaleza del suelo.
2. En el campo operativo y táctico.
Aun cuando debemos convenir que los principios de la guerra
en la estrategia y la táctica permanecen inmutables, los procedi-
mientos variaron en muchos casos, especialmente en la conduc-
ción operativa, debido a la gran importancia que el motor adquirió
en el desarrollo y velocidad de las marchas.
Los medios de acción resultaron también revolucionarios en el
campo operativo y táctico y la aviación pasó de golpe a primer pla-
no como arma de apoyo decisiva de la victoria en los tres frentes
de combate: el aire, la tierra y el mar.
A medida que se desarrollaban los acontecimientos de la Se-
gunda Guerra Mundial, nuestra Academia de Guerra comenzó a
trabajar intensamente para poner al día los conocimientos de los
alumnos con la nueva modalidad que se desprendía de las opera-
ciones alemanas en Europa, donde la "blitzkrieg" asombraba al
mundo wn SUS rápidas victorias obtenidas sobre Inglaterra, Fran-
cia y los Balkanes. Del conocimiento que en aquella época existía
sobre las fortificauones francesas que formaban la defensa de la
frontera del Rhin, se extrajeron algunas conclusiones de interés
que se emplearon en trabajos de gabinete, al mismo tiempo que
se estudiaba la velocidad aplicada por los alemanes a su Ejército,
sorprendiendo a sus adversarios en Polonia y Francia. De estos es-
tudios, que en un comienzo resultaron lentos por la falta de ade-
cuada información, comenzó a deducirse para nuestro Ejército la
necesidad de cambiar su sistema de organización en lo referente a
movilidad y a potencia de fuego. Por primera vez se pensó en la
creación de unidades motorizadas y blindadas que dieran al Ejér-
cito una mayor potencia ofensiva, ya que, de acuerdo con el pensa-
miento que comenzaba a formarse en la Academia de Guerra, la
lentitud imperante atentaba contra ella.
3. Primeros contactos profesionales con el Ejercito
norteamericano.
En 1923, los Estados Unidos habían iniciado el acercamiento a
los paíaes sudamericanospara que éstos renovaran su instrucción
alemana con las nuevas normas tácticas, de instrucción y arma-
mentos que se estaban experimentando en los Estados Unidos, a
raíz del término de la Primera Guerra Mundial. Durante el gobier-
no del Presidente Arturo Alessandri Palma se envío a los Estados
Unidos la primera misión integrada por el Mayor Miguel Berríos y
el Capitán Pedro Barros, destinados a la Escuela de Estado Mayor
en Fort Leavenworth, en Kansas; el Capitán Ramón Vergara a la
Chemical Warfore Arsenal Edgewood y el Capitán Luis Varela a
Signal School, en New Jersey.
Las experiencias de la Segunda Guerra Mundial debían ser
aprovechadas para una renovación total del armamento del Ejér-
cito, pues desde que se desarrollaron los primeros ejercicios se
constató que la cadencia de tiro y su potencialidad estaban obsole-
tas. El armamento en uso aún continuaba siendo el adquirido en-
tre 1910 y 1920. Era necesaria una total renovación del armamen-
to liviano y pesado de la Institución, como asimismo introducir en
su organización los elementos motorizados y blindados modernos.
Hasta el año 1945, en que terminó la guerra, la información lle-
gó a través de la prensa y la radio, ya que éstas eran las únicas
fuentes de conocimiento por falta de documentación militar que se
prestara para los estudios académicos correspondientes. Pero tan
pronto como terminó el conflicto, los escritos, tales como manua-
les, memorias y experiencias, se multiplicaron y se contó con
abundante material de estudio en los Institutos Superiores de en-
señanza de todos los países.
Además, Estados Unidos comprendió la necesidad de aumen-
tar los conocimientos profesionales de los países sudamericanos y
de renovar la organización y medios de acción de sus ejércitos e
inició una serie de cursos a los cuales tuvieron acceso, desde 1946,
oficiales de todos los ejércitos americanos que se interesaran en
esta renovación.
En ese año, siendo Vicepresidente de la República don Alfredo
Duhalde y Ministro de Defensa el General Arnaldo Carrasca, se
recibió una invitación, reservada, para que Chile enviara a los Es-
tados Unidos una apreciable cantidad de oficiales a los cursos de
Infantería, Artillería, Blindados, Ingenieros, Comunicaciones y
Estado Mayor que se iniciaban el 1" de septiembre de 1946.
En reunión efectuada en el despacho del Ministerio y con asis-
tencia del Jefe del Estado Mayor de Coordinación, General
Roberto Larraín; del Comandante en Jefe del Ejército, General
Oscar Fuentes, y del Director del Personal, se hizo un estudio para
designar el grupo de oficiales que viajarían a Norteamérica, siendo
de los grados de Teniente Coronel, Mayor y Capitán. Este grupo,
compuesto por 46 oficiales de todas las Armas, partió de Chile en-
tre el 10 y el 20 de agosto.
También a principios de 1946, llegaron los primeros tanques
con los cuales se organizó la Escuela de Blindados y posteriormen-
te se organizaron los Destacamentos 1 y 2, que habían sido crea-
dos en 1944 (46). Ambos practicaron experiencias en el desierto y
las observaciones que se hicieron se concretaron en varios proyec-
tos de reglamentos que pidió el Ministerio de Defensa Nacional,
entonces a cargo del General Guillermo Barrios Tirado. El Minis-
tro General Barrios y el Subsecretario de Guerra, Coronel Guiller-
mo López Larraín, asistieron en la zona al interior de Dolores
(Tarapacá) a un ejercicio de todo el material blindado y motoriza-
do del Destacamento.
Como resultado de estos ejercicios se llegó a la conclusión de
que era necesario motorizar la Infantería que debía cumplir
misiones acompañada o acompañando a la nueva Arma Blindada.
La velocidad de los motorizados era incompatible con la lentitud
de la Infantería clásica, por cuya razón se imponía una nueva orga-
nización de las unidades de Infantería para darles una movilidad
similar a los blindados en el campo de batalla.
Pronto llegaron nuevas unidades de tanques pesados, los cua-
les contribuyeron a acelerar la organización del Arma. Esta se tra-
dujo en cursos de instrucción de oficiales y suboficiales que adqui-
rieron, además de los conocimientos tácticos, una esmerada ins-
trucción de mantenimiento del material rodante y su armamento.
El primer grupo de oficiales de todas las armas que asistió a
cursos de perfeccionamiento en Estados Unidos regresó al país
en mayo de 1947, integrándose de inmediato a los Estados Mayo
(46) El 12 de marzo de 1954, el Destacamento No 2 se llamó Regimiento de Caballerla
Blindada NO 8 "Exploradores", de guarnición en Antofagasta, y el 26 de marzo
de 1957, el Destacamento No 1 pasó a ser el Regimiento de Caballería Blindada
No 1 "Granaderos",de guarnición en Iquique.
res, Academias o Escuelas de Armas correspondientes. A partir
de esa fecha se produjo una secuencia anual de Oficiales a cursar
en Estados Unidos.
En los primeros ejercicios realizados en las Escuelas de Armas
con asistencia del Comandante en Jefe subrogante, General Ra-
món Cañas Montalva, que se efectuaron en 1948, se presentaron
las armas que Estados Unidos había proporcionado a Chile de
acuerdo con los primeros convenios del Pacto de Ayuda Militar
(PAM). Ese año, especialmente en la Infantería y Caballería, se
pudo apreciar la enorme cadencia de fuego del batallón y el grupo,
pero al mismo tiempo el gran consumo de munición y el trabajo
que significaba el reabastecimiento de las armas que actuaban en
el campo táctico.
Consecuente con la nueva idea doctrinaria del Estado Mayor
del Ejército fue la renovación de programas en la Academia de
Guerra, Escuela Militar y Escuelas de Armas, para remozar la
mentalidad de la oficialidad y suboficialidad del Ejército, dirigién-
dola hacia un pensamiento más ágil del empleo de la velocidad. El
estudio de las operaciones realizadas por los ejércitos beligerantes
contenidos por la nueva reglamentación, modificó el pensamiento
castrense.
Pero junto con aparecer las nuevas experiencias americanas
derivadas de la Segunda Guerra Mundial, surgieron otras, nacidas
de los conflictos que se desarrollaban en Corea, Pakistán e Israel.
Las experiencias sacadas de Corea y Vietnam, donde la lucha era
contra las fuerzas comunistas que trataban de apoderarse de estos
países, hizo aparecer ahora una nueva estrategia y una nueva tác-
tica para combatir a las guerrillas adversarias que hicieron del
campo de batalla una dislocación de muchos combates de agrupa-
ciones, que se apoyaban en la naturaleza del terreno donde se
luchaba. Esta forma de combate influyó en la organización, el
armamento y la instrucción del combatiente.
La guerrilla se extendió pronto a las luchas políticas de los paí-
ses donde la URSS y sus aliados prestaban apoyo a los movimien-
tos revolucionarios que deseaban alcanzar el poder para poner a
estos países en la órbita comunista. Esto motivó que las Fuerzas
Armadas debieran tomar en consideración tal manera de lucha y
organizar unidades especiales, adiestradas en la lucha antiguerri-
llera.
C. INFLUENCIA NORTEAMERICANA EN EL EJERCITO
1. Nuestro alineamiento en el bloque occidental y el Tratado
Interamericano de Asistencia Recíproca. Su significación para
Chile.
La Segunda Guerra Mundial no solucionó los problemas que
causaron su estallido. Las grandes potencias, Inglaterra, Francia,
Estados Unidos y más tarde Rusia, pregonaron "urbi e t orben que
la lucha estaba destinada a erradicar de las sociedades futuras el
espectro del totalitarismo que representaban la Alemania de Hi-
tler, la Italia de Mussoliii y Japón, por cuanto el nacismo, el fascis-
mo y el absolutismo japonés eran incompatibles con la libertad
humana.
Pues bien, la serie de conferencias que tuvo lugar entre los alia-
dos, Inglaterra, Francia, Estados Unidos, Japón y China, en Yalta,
Crimea o Potsdam, no dio el resultado apetecido y al término del
conflicto los aliados occidentales entregaron a Rusia todo el nor-
oriente europeo. Como consecuencia de ello, estos países fueron
subyugados por el totalitarismo comunista implantado por Rusia
por las armas o bien con el apoyo de los partidos comunistas loca-
I les.
De aquí resultó que la guerra no terminó con los tratados de
paz, sino con la ocupación, sin término ni plazo, de los países ven-
cidoa.
Al mismo tiempo, los aliados de ayer se dividieron y mientras
los occidentales dejaban libres las manos a Rusia para imponer su
voluntad y acallar toda aspiración democrática, ésta fortalecía su
posición y amenazaba la tranquilidad de las democracias, infil-
trando, como un caballo de Troya, su doctrina marxista y pro-
veyendo de armas a los opositores a los gobiernos que deseaba
derribar.
El Ejeroito m d c e o 1 de actos ekccionarios.
LasFuezas Amadas y &Cuerpo de Carsbuieros aetutiban deoididsmenle
en contra del cohecho
General d e QMsión GrriIIermo Barrios Tírado
Ministro de Defensa y Comandante en Jefe
del Ejhcito (1946-1952)
Térnpera de Julio Berríos S., basada en fotografía
de propiedad de la señora Elena Merino de Barrios
Ninguna de las grandes potencias occidentales imaginó que, al
término de la guerra, Rusia iba a presentar un grave problema pa-
ra la liquidación de los asuntos relacionados con la paz. Tan pron-
to como los Estados Unidos e Inglaterra, los principales acreedo-
res de la Unión Soviética, quisieron resarcirse de sus gastos, moti-
vados con la ayuda en armas y equipos que pudiera hacer frente a
la agresión alemana, Rusia se negó rotundamente a pagar esos
gastos, alegando que el precio que ella había pagado en vidas y es-
fuerzo para conseguir la victoria le daban el derecho de retenerlos
con un legítimo título. No sólo no canceló sus deudas, sino que no
devolvió nada de lo que se le facilitara en préstamo.
Desde el momento en que los Estados Unidos cobraron a Rusia
el material y el dinero facilitados, esta potencia se dio cuenta de la
necesidad de precaverse de una servidumbre y dependencia de
Occidente, de manera que secretamente levantó su industria de
guerra y buscó la forma de comprar los secretos militares de sus
adversarios, mediante una muy bien dispuesta red de espionaje.
Comenzó entonces a socavar las bases coloniales de los Esta-
dos occidentales que aún permanecían dueños de territorios en
Africa, Asia, Oceanía y América, uniendo en esta acción a los movi-
mientos socialistas obreros y amenazando su situación interna.
Estados Unidos se dio cuenta de inmediato de la maniobra ru-
sa, pero no tuvo la energía suficiente para frenarla. Desde el siglo
pasado su política para con los países sudamericanos había estado
encaminada a mantenerlos bajo su dominio económico y a una in-
tervención regular en sus asuntos internos, actuando con perti-
nacia para alejar la posibilidad de que el acelerado crecimiento
poblacional les permitiera disputarle las materias primas que con-
seguía, a muy bajos precios, para el desarrollo y mantenimiento
de su industria.
Las exigencias e intransigencias rusas en las conferencias de
postguerra abrieron los ojos de la gran potencia, que inició la bús-
queda de acuerdos que reunieran a su alrededor a los Estados
americanos con el fin de hacer frente a la amenaza que significaba
el enorme poder y crecimiento de su rival, convertido en superpo-
tencia, con dominio sobre toda Europa noroccidental e infiltrán-
dose en Asia, Africa y América.
Al igual que al término de la Primera Guerra, surgió una socie-
dad de naciones bajo el nombre de "NacionesUnidas", cuyo linea-
miento fue fijado por los Estados Unidos, Inglaterra y Rusia en la
Conferencia de Yalta.
Como consecuencia de las diferencias surgidas entre Rusia y el
resto de los vencedores de la Segunda Guerra Mundial, los países
tendieron a agruparse en dos bloques, cuyos liderazgospronto re-
cayeron en Estados Unidos y la Unión Soviética. Las divergencias
entre ambas potencias indujo a la firma del Pacto del Atlántico
Norte, el 4 de abril de 1949.
Al dividirse el mundo en dos bloques antagónicos, Oriente y
Occidente, iberoambrica hubo de buscar su alineamiento en uno
de ellos.
Ya en 1919, los países americanos se habían reunido para
echar las bases de su Unión Panamericana, que más tarde fue la
Unión Americana y finalmente la Organización de Estados Ameri-
canos (OEA). A partir de esta organización, Estados Unidos com-
prendió la importancia que habían tomado los pueblos de América
del Sur y Central en los sucesos por venir y comenzó un acerca-
miento y una política de apertura en lo económico y militar.
Producto de esta nueva actitud norteamericana fue el Tratado
Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR). Dicho pacto fue
suscrito en Río de Janeiro, el 2 de septiembre de 1947, por Argen-
tina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, El Sal-
vador, Estados Unidos, Guatemala, Haití, Honduras, México,
Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Repiiblica Dominicana,
Trinidad Tobago, Uruguay y Venezuela.
El Tratado, cuyo texto completo está en el Anexo 111, estipula la
voluntad de los firmantes de uermanecer unidos dentro de un sis-
tema interamericano compatible con los propósitos y principios
de las Naciones Unidas, reafirmando los acuerdos oue tienen uara
el mantenimiento de la paz y seguridad internacional que sean
l
susceptibles de acción regional. Se establece que el Tratado tiene
por objeto la solución pacífica de las controversias que se susciten
entre los firmantes y se resuelve 'proveer ayuda recíproca efecti-
l va para hacer frente a los ataques armados contra cualquier Esta-
do americano y conjurar las amenazas de agresión contra cual-
quiera de ellos".
El Tratado consta de 26 artículos, siendo el principal el artículo
1"en que "las altas partes contratantes condenan formalmente la
guerra y se obligan en sus relaciones internacionales a no recurrir
a la amenaza ni al uso de la fuerza en cualquiera forma incompati-
ble con las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas o del
presente tratado".
En el artículo segundo se declara que se tratará de resolver en-
tre los firmantes los conflictos por solución pacífica y mediante los
procedimientos vigentes en el Sistema Interamericano, antes de
que éstos pasen a conocimiento de la Asamblea General o del Con-
sejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
El artículo tercero es imperativo en disponer que "un ataque ar-
mado por parte de cualquier Estado contra un Estado americano,
será considerado como un ataque contra todos los Estados ameri-
canos", debiendo comprometerse todos a ayudar al agredido para
hacer frente al ataque. En el acápite 2" se expresa que "a solicitud
del Estado o Estados directamente atacados y hasta la decisión
del órgaao de consulta del Sistema Interamericano, cada una de
las partes contratantes podrá determinar las medidas inmediatas
que adopte individualmente, en cumplimiento de la obligación de
que trata el párrafo precedente y de acuerdo con el principio de
solidaridad continental".
El resto del artículo se refiere a normas de procedimiento y ala
definición del acto de agresión.
Todos eiios ligan a Chile al bloque occidental, en el cual hacen
potencia rectora los Estados Unidos de América.
2. Misión militar norteamericana en Chile. E1 Pacto de Ayuda
Militar.
Consecuente con la posición de Chile en el bloque occidental, la
política exterior chilena se orientó, bajo el gobierno del Presidente
Gabriel Gonzalez Videla, hacia una alianza y un alineamiento con
las naciones de dicho bloque.
Otro de los aspectos relevantes de la política exterior de la épo-
ca fue la preocupación manifestada en los asuntos marítimos, sos-
teniéndose la tesis de las doscientas millas y reafirmándose, al
mismo tiempo, los derechos al territorio antártico chileno (47).
El Convenio o Pado de Ayuda Militar PAM (48), acuerdo bila-
teral entre Chile y los Estados Unidos, firmado el 9 de abril de
1952,tiene su origen en la Ley de Seguridad Mutua aprobada por
el Congreso norteamericano, el 10 de octubre de [Link] au-
torizó al gobierno Federal para que proporcionara "ayuda técnica,
económica y militar a las naciones amigas, con el fin de que vigori-
cen su seguridad mutua y la defensa individual y colectiva del
mundo libre y desarrollen sus recursos en beneficio de su propia
seguridad e independencia, así como también la de Estados Uni-
dos, facilitando la participación efediva de estos países en el siste-
ma de seguridad colectiva de las Naciones Unidas".
(47) Las 200 millas marinas y 1s defensa del mar: nuestro país, al igual que otros,
por su configuraci6n ggeogrsfica, depende significativamente del territorio marítimo
que lo rodea. De aqul su importante participacibn en loa debatea destinados a
establecer la zona jurisdiccional de 200 millas marinas.
Simultáneamente ha defendido el derecho inalienable a oreservar dicha Brea
d? iniuraiones *pirnul<". tpndirnw* a capiurar o explotar dirl,o. re<urlos a espaldas
de sua legiiirrtos pr6pieinriur riilirrmiia. Thl n i c e l origrtt d e la declarnriún oficial
formulada el 35 d e junio dr 1937. por cl Prezid<,t>iedon Gsbriel GunrLlr7 \$dela
destinada a proclamar la soberanía nacional sobre las mares y zócalo continental
adyacentes s las costas continentales e insulares del territorio nacional, para
lo cual praelamb la protección y control de dicho sector enmarcado dentro de las 200
millas marinas contadas desde sus costas.
Tal iniciativa dio origen a la Comisibn del Pacífica Sur, formada por Colombia,
Ecuador, Perú y Chile, con el fin de #asegurar a sus pueblos respectivos las nece-
sarias condiciones de subsistencia y procurarles los medios para su desarrollo
económico", declarando adema8 "la jurisdicción y soberanía exclusiva sobre el suelo
y subsuelo que en ella corresponde".
Tales principios fueron incorporados, tras largos 10 años de labor, por la
Conferencia sobre Derecho del Mar de las Naciones Unidas.
~~~~~~
La tesis chilena se abrib paso y logró aglutinar el consenso internacional. De
este modo las 200 millas de jurisdicción marítima reemplazaron alconcepto de
las 3 millas de mar territorial que había prevalecido desde la Edad Media.
(48) Para aclarar los aspectos m8s importantes de este Pacto se ha eansultado la
prensa nacional. las Memorias del Ministerio de Relaciones Extenorea de Chile,
las Actas de las Seaiones d e la Cámara de Diputados y del Senado de nuestro
país y la tesis presentada por el Mayor Javier Urbina Paredes al Instituto de
Ciencia Política de la Pontificia Universidad Católica de Chile. El texto completo
del Pacto de Ayuda Militar está en el anexo iü.
Pactos similares a éste fueron negociados entre los Estados
Unidos y otros países hispanoamericanos, lo mismo que otras na-
ciones del mundo. Estos acuerdos estaban basados en las resolu-
ciones multilaterales firmadas por las Repúblicas Americanas, en
Chapultepec en 1945, en el Tratado Interamericano de Asistencia
Recíproca TIAR, firmado en Río de Janeiro el 2 de septiembre de
1947, y en la Resolución de Cooperación Militar Interamericana,
adoptada en 1951, en Washington D.C., durante la Conferencia de
Ministros de Relaciones Exteriores.
La Conferencia de Washington fue convocada con fines de con-
sulta y para considerar lo relacionado con el fortalecimiento de las
defensas de todos los países miembros del Organismo de Seguri-
dad Regional, en vista de la creciente amenaza a dichos Estados,
provocada por la política expansionista de la Unión Soviética.
La Ley aprobada por el Congreso norteamericano, en 1951, pu-
so a disposición del Gobierno del Presidente Harry Truman la su-
ma de US$ 38.150.000 para llevar adelante el Plan de Defensa
Mutua del Hemisferio Occidental.
El Pacto de Ayuda Militar fue propuesto al Congreso Nacional
en el Mensaje del Presidente Gabriel González Vídela de 17 de
abril de 1952. En él, el Ejecutivo hizo ver la importancia que la
ayuda militar norteamericana tenía para nuestras Fuerzas
Armadas, las cuales, debido a la precaria situación del erario na-
cional, no habían podido renovar su armamento, que había evolu-
cionado vertiginosamente después de la Segunda Guerra Mun-
dial. Al respecto, las palabras del entonces Ministro de Defensa
Nacional, General Guillermo Barrios Tirado, fueron por demás es-
clarecedoras al expresar que "el Ejército instruye la mayoría de
sus reservas anuales con el viejo material de 20, 30 y 40 años de
edad" y una mínima parte adquirida después de la Segunda Gue-
rra.
Lo mismo valía para la Marina de Guerra y la Fuerza Aérea.
Por esa razón, dijo el Ministro, si el Pacto no fuera aprobado,
Chile, como potencia militar, pasaría a la retaguardia de las Fuer-
zas Armadas de América. Es preciso pensar que todos los países
que han aceptado la ayuda militar van a recibir un potencial de-
terminado, sin costo alguno, que hoy día Chile no tiene y que
demandará mucho tiempo en adquirirlo con sus escasas disponibi-
lidades".
Durante la discusión parlamentaria, se produjo una virulenta
propaganda en contra del Pacto, especialmente incentivada por
los partidos marxistas. Incluso se hicieron manifestaciones calle-
jeras en contra de los parlamentarios que se mostraban a favor de
la ratificación del convenio, acushdolos de antipatriotas y de ven-
der la soberanía nacional; esto obligó a realizar las sesiones del
Senado con una custodia policial en el exterior del ed3cio.
Con esta actitud, la oposición pretendía ocultar los aspedos
que verdaderamente interesaban a la opiniónpública, la cual esta-
ba perfectamente informada, pues el texto mismo del Pacto fue
ampliamente difundido. No se destacaban las ventajas que Chiie
obtendría con la ayuda militar norteamericana, sino que se hacía
hincapié, con una clara intención política, en que se lesionaría la
soberanía nacional sometiéndola a la voluntad del país del norte.
Muchas voces se levantaron en contra de los violentistas. El
diario "El Mercurio" dijo que "los que atacan el Pacto desde el
punto de vista de la dignidad de las Fuerzas Armadas olvidan que
éstas han sufrido durante cuarenta años una condición técnica de-
primente, con armamento que en su mayor parte carece de valor
militar y no pasa de ser sino de utilería de desfiles; tripulando
barcos sin andar ni poder de fuego o con aviones que no garantizan
ni seguridad ni eficiencia para la defensa aérea. ¿Qué se diría de la
moral de un Magisterio que no contara con escuelas ni con títiles
pedagógicos para enseñar a los alumnos? Y nuestras Fuerzas
Armadas están actuando desde hace muchos años en una condi-
ción como ésa, instruyendo contingente con armamento de museo
y con la honda preocupación de no poder responder a la eventuali-
dad de un conflicto".
Finalmente, el martes 24 de junio de 1952, el Pacto fue aproba-
do por la Cámara de Diputados, con 78 votos afavor, 21 en contra,
una abstención y 4 votos pareados. Por su parte, la aprobación del
Senado se logró el miércoles 2 de julio de 1952, con 25 votos a fa-
vor, 6 en contra, 2 abstenciones y un voto pareado. Así la ratifica-
ción parlamentaria del Pado fue el 6 de julio de 1952, fecha enque
fue promulgado por el Poder Ejecutivo por decreto N" 328, para
ser publicado en el Diario Oficial de 21 de julio de 1952.
Las Fuerzas Armadas manifestaron su satisfacción ante la
aprobación del convenio. El Comandante en Jefe del Ejército, Ge-
neral Rafael Fernández Reyes, expresó que desde el punto de vis-
ta técnico, el convenio permitiría el perfeccionamiento inmediato
de la Institución y el incremento de la cultura profesional, siempre
en desmedro por la incapacidad económica del país. También
adujo que la moral del Ejército sería robustecida al desaparecer la
labor profesional exclusivamente teórica que se había estado de-
sarrollando en esos años.
Los primeros trabajos que se realizaron por parte de expertos
norteamericanos para establecer la capacidad de los ejércitos su-
damericanos concluyeron en que todos se encontraban atrasados
en su instrucción, armamento y técnica y que era preciso ponerlos
al día si se les quería emplear como una herramienta eficaz en
una futura lucha. Para Chile, el problema fue igual que para sus
congeneres americanos. Su Ejército, Marina y Aviación requerían
de una inmediata transformación. Como conclusión general, las
misiones enviadas a los países americanos de habla hispana seña-
laron que éstos no contaban con el material necesario, en cuanto a
calidad y cantidad suficiente para cumplir, en caso de un conflicto
bélico, con las probabilidades de buen éxito.
La misión que con el objeto indicado destacó el Gobierno de
Estados Unidos en Chiie estuvo compuesta por el Teniente Coro-
nel Omer O. Niergarth, el Capitán Robert N. Burns y el Tenien-
te 1" Joe W. Kelly (49).
Desde el año 1951, las Misiones Militares, Naval y Aérea de
Chile, agrupadas con la denominación de Misión Militar de Chiie
en los [Link]., comenzó la tarea de seleccionar, por medio de ofi-
ciales enviados especialmente a los Estados Unidos, el material
m& conveniente para las Instituciones y la reglamentación que
debía servir para transformar los reglamentos y cartillas en uso,
(49) La información se obtuvo de la Embajada de Chile en Washington, a traves del
Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, en agosto de 1984.
de acuerdo con el pensamiento y doctrina moderna sobre la base
de las experiencias recogidas por los Estados Unidos en la Segun-
da Guerra Mundial.
Del trabajo de la Misión resultó la traída a Chile de los elemen-
tos que sirvieron a la modernización del Ejército y los acuerdos del
Pacto de Ayuda Militar, que introdujeron importantes modifica-
ciones en lo relativo a su organización, procedimientos tádicos y
m'&odos de combate e instrucción.
Del Pacto de Ayuda Militar surgió el establecimiento de una
Misión Militar de los Estados Unidos en Chile, representada por
oficiales y personal de las fuerzas terrestres, marítimas y aéreas
de esta potencia.
La Misión Militar de los Estados Unidos en Chile fue presidida
por un oficial del grado de Coronel y estuvo formada por oficiales
del grado de Teniente Coronel a CapitEin y algunos suboficiales
técnicos especialistas.
La Misión Militar de los Estados Unidos en Chile actuaba como
asesora del Comando en Jefe del Ejército, pero dependiendo de la
representación diplomática de su país.
El Estado Mayor General del Ejército tenía la relación directa
con la Misión y con las adquisiciones que se hacían en los Estados
Unidos.
La Misión Militar distribuyó su personal en las Escuelas de Ar-
mas, designándolos como profesores e instructores y se realizaron
cursos intensivos en esas reparticiones militares que fueron adoc-
trinando al personal del Ejército de Chile y capacitándolo para
enseñar en los regimientos, el manejo de las nuevas armas. Ade-
más, la Misión Militar recomendaba los cursos que debían seguir-
se en el extranjero por oficiales y suboficiales nacionales, tanto en
los Estados Unidos como en la Escuela de la Zona del Canal de
Panamá.
La Misión Militar de los Estados Unidos asesoró al Ejército de
Chile en las reformas orgánicas de la época. Estas reformas se ha-
bían iniciado en 1938 como experimentación en las Escuelas de
Armas. Especialmente en la Infantería y Caballería, Armas en las
cuales se habían organizado las compañías y escuadrones mixtos,
Camisibn militar cnví<lda a Iw Estad* Unidas, 1Y2&
Archivo Fotográfico. Revista Ercilla
agregándose a las unidades citadas una sección de armas automá-
ticas, con lo cual se les daba una mayor potencia de fuego de
apoyo.
Al mismo tiempo se comenzó la traducción de los reglamentos
norteamericanos y su adaptación a la reglamentación nacional,
con lo cual se inició la modernización del Ejército.
3. Primeros ejercicios prácticos con el nuevo armamento
norteamericano.
En 1946 se recibió de los Estados Unidos el primer material de
guerra destinado a renovar el antiguo de que disponía el Ejército.
Llegaron el armamento y equipo correspondientes a la Escuela
de Infantería en San Bernardo y con ellos se dotó al Batallón Es-
cuela de Clases y al Batallón de instrucción. Con el objeto de mos-
trar la eficacia de estas nuevas armas, esa Escuela presentó un
ejercicio demostrativo a la Guarnición de Santiago y Cursos de
Capitanes y Tenientes, sobre nueva orgánica del Batallón de
Infantería y la potencia de sus armas.
Se realizaron ejercicios similares en las Escuelas de Caballería
de Quillota y en la Escuela de Artillería en Linares y también se
realizó la presentación del material de Telecomunicaciones en
Tejas Verdes. Se completaron así, entre los años 1947 y 1948, las
experiencias demostrativas del nuevo material de guerra. Como
conclusión importante en esta demostración se destacó el gran
consumo de munición, lo que tuvo que tomarse en cuenta en las
previsiones logísticas futuras.
En 1948, se creó adscrito a la Escuela de infantería un Bata-
llón Aerotransportado, cuyo primer Comandante fue el Mayor
Gerardo Ilabaca F. En sus comienzos, esta unidad tuvo lento
desarrollo siendo impulsada luego, al terminar ese año, por su
sucesor el Mayor Eduardo Carrasco Vilches. En 1949, se recibie-
ron los implementos necesarios para la instrucción aérea de este
batallón, que trabajó con instructores de la Fuerza Aérea de Chile
en la Base de El Bosque. Este fue el primer ensayo y experiencia
que sirvió para la posterior organización del Batallón de Paracai-
distas y Fuerzas Especiales del Ejército.
i En 1951, comenzaron a llegar los más variados elementos en
armas, vehículos, municiones, material de mantenimiento y otros,
que permitieron organizar dos batallones de Infantería reforza-
dos; una unidad blindada; un batallón de ingenieros con equipos y
maquinarias; material y equipo para una wmpaííia de manteni-
miento y para dos compañías de sanidad; material de telecomuni-
caciones y, más tarde, dos hospitales de campaña completos.
4. Cursos de Instruceibn de Oficiales chilenos en Academias y
Escuelas de Norteamérica.
A raíz del estallido de la Segunda Guerra Mundial se cerraban,
en Europa, las posibilidades de que se enviaran a los altos centros
de estudios de los países más avanzados como Francia, Alemania,
Inglaterra, Italia, a oficiales superiores que fueran a estudiar los
grande problemas de la guerra. Fue necesario esperar el termino
del conflicto y entonces el centro de gravedad de los estudios se
trasladó a los Estados Unidos de América y muchos oficíales chile-
nos de todos los grados llegaron hasta las escuelas y centros de
estudio de ese país, para adquirir mayores conocimientos profe-
sionales.
Como ya se dijo, el primer grupo de oficiales salió de Chile en
agosto de 1946 y un segundo, a fines del mismo mes, los que fue-
ron repartidos en Fort Leavenworth, Fort Knox, Fort Sill, Fort
Benning y Fort Belvoir.
Los estudios que se realizaron estuvieron dirigidos a la actuali-
zación de conocimientos para oficiales especialistas en Estado
Mayor y a la instrucci6n particular de cada Arma, tanto en Infan-
tería, Blindados, Artillería como Ingenieros.
Entre los años 1946 y 1947, los siguientes oficiales de todas las
Armas fueron los primeros en realizar cursos en los institutos del
Ejército norteamericano:
-Escuela de Comando y Estado Mayor en Fort Leavenworth: los
Tenientes Coroneles Carlos Mezzano Camino y Raúl Araya
Stiglich, el Mayor Tulio Marambio Marchant y los Capitanes
Alfonso Gómez - Lobo G., Carlos Soto Asalgado, Germán Hepp
Walter, Juan Márquez Huerta, Manuel Campos Campos, Her-
n8n Sepúiveda Cañas y Oscar Hurtado Manríquez.
-Escuela de Blindados en Fort Knox: el Mayor Arturo Silva
Dreves y el Capitán Arturo Sepúlveda Rojas.
-Escuela de Artillería e n Fort Sill: los Mayores Carlos Pollarolo
Maggi, Hernán Lafourcade Mendoza y Rodolfo Otto Müller y los
Capitanes Hernhn Cruz Concha, Miguel Rentería Jiménez y
Luis Barros Barros.
-Escuela de Infantería en Fort Benning: los Mayores Luis de la
Fuente del Villar, Manuel Reyno Gutiérrez y Oscar Izurieta
Molina y los Capitanes Ramón Elzo Barbosa, Estanislao León
Aguirre y Walter Witt Müller.
-Cuerpo de Señales en Fort Montmouth: el Mayor Humberto
Zamorano González y el Capitán Luis Miqueles Caridi.
A su regreso a Chile, estos oficiales fueron repartidos en las
Escuelas de Armas, Estado Mayor General y Escuela Militar, para
que divulgaran los conocimientos que habían adquirido en Esta-
dos Unidos, desempeñándose especialmente en las Secretarías de
Estudio de las Escuelas de Armas.
Se desempeñaron como Jefes de la Misión Militar de Chile en
Washington, entre 1943 y 1952, los Generales Oscar Fuentes
Pantoja, Rafael Fernández Reyes y Santiago Danús Peña, cuyo
celo profesional en la adquisición del material de guerra necesario
para el Ejército contribuyó notablemente a su mejoramiento y
eficiencia.
5. El armamento norteamericano que aportó el PAM al Ejército.
Entre 1946 y 1947, llegaron a Chile los primeros embarques de
armas procedentes de los Estados Unidos, los cuales fueron de-
sembarcados en Valparaíso y traídos a Santiago por elementos del
Batallón de Transporte N" 2.
Al mismo tiempo que se recibía este armamento en Valparaíso,
llegaban a los puertos de Antofagasta e Iquique vehículos pesa-
dos, representados por tanques, carros semi-oruga, carros de co-
mandos, camiones de municiones, carros talleres de reparaciones
de vehículos, carros de telecomunicaciones para unidades blinda-
das y municiones para las diversas armas.
La Aduana de Valparaíso habilitó un sitio especial y los alma-
cenes convenientes para el depósito, mientras estos elementos
permanecían en su recinto. Los trámites de desembarque y desa-
duanamiento estuvieron a cargo de un Agente Especial de Adua-
nas, perteneciente a la Guarnición Militar, y cuya misión era
responsabilizarse de todos los asuntos relativos al material de
guerra y la tramitación de las pólizas de Aduana. El material que-
dó en custodia con personal de la guarnición militar, para lo cual
se turnaban los Regimientos Maipo y Coraceros.
Cuando la afluencia de material aumentó con motivo del Pacto
Militar de Ayuda Mutua, los elementos fueron retirados de Valpa-
raíso por los vehículos del denominado "Almacén NIA.", opera-
ción que en sus comienzos estuvo a cargo de un oficial norteameri-
cano y un oficial del Ejército de Chile, de la dotación de Arsenales
de Guerra. El material recibido se almacenaba en los Depósitos
de Arsenales. El personal a cargo del material era norteamericano
y chileno.
Cuando se recibió en Antofagasta e Iquique un nuevo material
de tanques y vehículos semi-oruga, se habilitaron almacenes espe-
ciales para guardar el material y distribuirlo a los Destacamentos
Blindados Ws. 1 y 2.
CAPITULO 111
EVOLUCION Y DESARROLLO DEL MANDO
Al crearse, en 1931, el Comando en Jefe del Ejército, el mando
de la Institución recayó en el General Bartolomé Blanche E.,
quien, por sus grandes condiciones de idoneidad profesional, fue
elegido por el Supremo Gobierno para ejercer este cargo. Terminó
así el largo período en que el Ministro de Guerra, casi siempre un
civil, mandaba una institución de cuyo quehacer profesional muy
poco o nada conocía.
A partir de ese año, se inició una serie de transformaciones or-
gánicas encaminadas a crear los organismos de asesoría que per-
mitieran al Comandante en Jefe del Ejército atender, con eficien-
cia, la conducción operativa del Ejército, la formación profesional
de sus cuadros, la instrucción de sus contingentes y la administra-
ción de sus potenciales humanos, materiales y de infraestructura.
Las necesidades de colaboración al Comandante en Jefe del
Ejército en las funciones primarias y secundarias del mando o en
las de carácter técnico o administrativo, impulsaron a establecer o
modificar organizaciones de asesoría específica que, por confor-
mar el Gran Cuartel General del Ejército, pasaron a constituir el
Mando del Ejército.
Durante el período que abarca este tomo, desde 1940 a 1952,
ocurrieron en el mundo hechos trascendentes que afectaron la
ciencia militar, obligando a los órganos del mando a la btisqueda
de la respuesta más eficiente.
A. COMANDO E N JEFE DEL EJERCITO.
Durante los primeros 9 años de vida de esta entidad, desde su
creación en 1931, se realizaron experiencias de carácter orgánico.
En 1940, el Reglamento Orgánico del Ejército, Serie A. N" 1,ratifi-
có que el Comandante en Jefe del Ejército quedaba subordinado
directamente al Presidente de la República, a través del Ministe-
rio de Defensa, y era la más alta autoridad militar de la Institu-
ción.
El nuevo reglamento señalaba como misión del Comando en
Jefe del Ejército "todos los asuntos de orden técnico, disciplina-
rios y administrativos relativos al Ejército y el estudio de aquellos
problemas nacionales de índole general que puedan tener influen-
cia para su eficiencia, tanto en la paz como en la guerran (50).
El Comando en Jefe del Ejército era asesorado en la conduc-
ción operativa, instrucción y administración de la Institución, por
los siguientes organismos, conforme al Reglamento Orgánico del
Ejército de 1940: Estado Mayor General del Ejército, Inspeccio-
nes de Armas, Dirección del Personal, Dirección de Educación
Física, Departamento de Bienestar Social, Dirección de Recluta-
miento e Instrucción de las Reservas, Dirección de los Servicios,
Instituto Geográfico Militar, Cuartel General del Ejército, Direc-
ción de Escuelas y Divisiones y Destacamentos Independientes.
Como órgano de consulta se conservaba el Consejo Miitar presidi-
do por él mismo y que integrarían el Jefe del Estado Mayor Gene-
ral del Ejército, los Comandantes de División presentes en
Santiago, los Generales residentes en Santiago, el Director de los
Servicios, el Director de Escuelas y el Subjefe del Estado Mayor
General, el cual debía actuar, además, como secretario del Conse-
jo.
El 25 de julio de 1947, se agregaron a las reparticiones superio-
res y unidades operativas dependientes del Comandante en Jefe
del Ejército, las siguientes: la Inspección General de Instrucción,
la Dirección de Material de Guerra, los Cuerpos de Ejército (51) y
(50) Reglamento Org6nico del Ejercita, Serie A No 1, D.S. No 437, de 8 de abril de
1940. Santiago, Instituto Geogrsfico Militar, 1940. Cap. m., A, 10, p6g. 2.
(61) Los Cuerpos de Ejercita eran tras: el primero con jurisdiccibn territorial en las
provincias de Tarapacá, Antofagaafa y Atacama; el segundo mn jurisdicción
territorial en laa provincias de Coquimbo, Valparaiso, Aconcagua, Santiago,
O'Higenns y Coldiagua; el tercero. con jurisdicción territorial en las provincias de
Curid. Talca, Meule, Linares, fiubls, Concepci6n. Aiauco, Biobío, Mdleco,
Cautín, Vddiuia, Osorno y Llanquihue.
las Divisiones independientes y Tropas de Ejército (52). Sus res-
pectivos Comandantes y Directores se integraron, por derecho
propio, como miembros al Consejo Militar.
Desde 1940, el Comando en Jefe del Ejército funciona en el
edificio del Ministerio de Defensa, en la Alameda del Libertador
Bernardo O'Higgins con calle Gálvez, a donde se trasladó una vez
terminada su construcción en 1939.
Durante este período, los siguientes Generales se han desem-
peñado como Comandantes en Jefe del Ejército:
GDD. Carlos Fuentes Rabé
GDD. Oscar Escudero Otárola
GDD. Arturo Espinoza Mujica
GDD. Alfredo Portales Mourgues
GDD. Oscar Fuentes Pantoja
GDD. Guillermo Barrios Tirado
GDD. Ramón Cañas Montalva
GDD. Rafael Fernández Reyes
GDD. Santiago Danús Peña
B. ESTADO MAYOR GENERAL DEL EJERCITO.
El Estado Mayor General del Ejército, principal organismo
colaborador del Comandante en Jefe de la Institución, no sufrió
modificaciones desde 1932 hasta que se aprobó un nuevo Regla-
mento de Organización y Funcionamiento del Estado Mayor Ge-
neral del Ejército, en 1944.
De acuerdo a esta nueva organización, el Estado Mayor, depen-
diente diredamente del Comando en Jefe, quedó estructurado
con una Jefatura, una Subjefatura, el Departamento de Informa-
ciones, a traves del cual el Estado Mayor General mantuvo las re-
(52) Las Divisiones independientes eran la V Diviaidn de Ejercito can jurisdieeibn
territorial en las provincias de ChiloB, Aysén y M a g a l h e s y la Divisibn de
Caballería, compuesta por tres Brigadas, cada una en Iquique, Santiago y Coneep-
cibn. Las Tropas de Ejercito estaban compuestas por el Regimiento de Ferroca-
rrileras NO 1 del General Alberto Herrera, de guarnición en Puente Alto.
laciones con los Agregados Militares de Chiie en el extranjero y
1 con los extranjeros acreditados en el país, el Departamento de Or-
ganización, el Departamento de Transporte y Transmisiones y el
Departamento de Publicaciones.
-
De acuerdo al mencionado Reglamento, el Estado Mavor Ge-
neral debía mantener constantemente informado al Comandante
en Jefe del Eiército de los problemas del Eiército relacionados con
la planificación, organización, reclutamiento e instrucción y propo-
nerle todas aquellas medidas encaminadas a aumentar la eficien-
cia de la Institución, fomentando el perfeccionamiento de la ins-
trucción de los cuadros permanentes y de todos aquellos aspectos
de cariicter operacional, económico e interior, derivados de las
necesidades de la defensa nacional.
Posteriormente, el nuevo Reglamento Orgánico del Ejército de
25 de julio de 1947 determinó, entre otras, además de lo que es
doctrina, las siguientes misiones:
a) Mantener permanente enlace con el Estado Mayor de
Coordinación, a fm de que los trabajos que ejecute se reali-
cen en armonía, se contemple el interés común de las Insti-
tuciones Armadas y sean satisfechas sus necesidades, tan-
to en la paz como en la guerra.
b) Estudiar y redactar la Doctrina de Guerra del Ejército, so-
bre la base de la Doctrina de Guerra Nacional establecida
por el Consejo Superior de Defensa.
c) Estudiar y proponer, con oportunidad, la organización más
conveniente para el Ejército de paz, dándole una estructu-
ra mínima compatible con la defensa y capacidad financie-
ra nacionales.
d) Estudiar la legislación orgánica y su reglamentación.
e) Introducir en la reglamentación de las Armas y SeMcios,
los principios modernos de la conducción operativa y del
mando táctico.
f) Preparar los trabajos y antecedentes para el desarrollo y
crítica de las grandes maniobras militares y los trabajos o
estudios aplicados, cuya dirección corresponda al Coman-
dante en Jefe del Ejército.
UYUde1 n n w o material motorizado NApcaveniente
del PAM.
Jeep XViUya #4 Tan. tracraado un+-eWLadm airtieéree. Madsen,
cal 20 mm.
Gafion dt~retroeeso,cal 106 mra montadQ en Jeep W ~ l l y sl/4 Tan
Uao ,del noevp material motorizado N.A. proveniente
del PAM.
Cffnn6abenclnem psra t r m p p t a Be tropa, con tmiler rfe eacga 2,5
Archivo Fotográfico. Revista Ercilla
Los Jefes de Estado Mayor General de la época fueron los
siguientes:
GDD. Humbertn Benedetti Miranda
GDD. Jorge Escudero Otárola
GDD. Roberto Larraín Gundián
GDD. Ramón Díaz Díaz
GDD. Jorge Carmona Yáñez
GDD. Guillermo Barrios Tirado
GDD. Humberto Luco Meza
GDD. Teófdo Gómez Vera
GDD. Santiago Danús Peña
C. EVOLUCION DE LA DIRECCION DE LOS SERVICIOS
Desde su creación, el 27 de abril de 1931, por Decreto Supremo
N" 1178, Anexo N" La., la Dirección de los Servicios estuvo a cargo
de todas aquellas materias logísticas relacionadas con administra-
ción, material de guerra, sanidad y remonta.
Originalmente qued6 ubicada en el antiguo edificio del Minis-
terio de Guerra, donde actualmente está la Plaza de la Constitu-
ción en Santiago. Posteriormente, en 1936, la Dirección fue trasla-
dada al interior del Palacio de La Moneda, en algunas dependen-
cias cedidas allí por el Ministerio del Interior. Entre 1937 y 1940,
la Dirección funcionó en la calle Amunátegui 52, primer piso. El 21
de junio de 1940 fue instalada en el nuevo edificio del Ministerio
de Defensa Nacional.
De acuerdo al Reglamento Orgánico del Ejército de 1940, la Di-
rección de los Servicios dependía del Comandante en Jefe del
Ejército y su Director tenía el título del Cuartel Maestre General
del Ej6rcit.o.
Este Reglamento le dio la siguiente organizaci6n:
a) Direccion de Material de Guerra, destinada a abastecer al
Ejército en armamento, municiones, explosivos, artificios,
material técnico de ingenieros, vehículos, combustible,
lubricantes, arreos, accesorios y útiles de aseo; debía al
mismo tiempo, conservar y mantener este material. De
ella dependían la Academia Técnica Miiftar, los Arsenales
de Guerra y la Fábrica de Material de Guerra.
b) Departamento de Administración, del cual dependía la
Fábrica y Depósito Central de Vestuario y Equipo.
c) Departamento de Sanidad, al cual se le subordinan el Hos-
pital Militar y el Instituto Militar de Biología y Farmacia.
d) Departamento de Remonta y Veterinaria, encargado de
proveer de ganado al Ejército, inspeccionar los efectivos
que se encontraran en servicio, propender al desarrollo y
fomento del tipo de ganado más conveniente a la Institu-
ción. De él dependían el Haras Nacional, el Depósito Cen-
tral de Remontas y la Escuela de Mariscales.
e) Departamento de Movilización Industrial.
í) Departamento de Obras Militares, destinado al conoci-
miento de todas las actividades relativas a predios, edifi-
cios fiscales dependientes del Ejército y principalmente a
la planificación, construcción y reparación de los edificios
de los cuarteles y reparticiones militares (infraestructura).
l g) Servicio Religioso.
En 1947, la Dirección del Material de Guerra fue separada de
la Dirección de los Servicios pasando a depender directamente
del Comando en Jefe del Ejército. También se suprimió el Depar-
tamento de Movilización Industrial, que fue integrado a la orgáni-
ca de la Dirección de Reclutamiento y Movilización (53).
En 1948, el Campo Militar de Peldehue pasó a depender de la
Dirección de los Servicios.
Posteriormente, se creó el Departamento de Transportes
como un organismo dependiente de la Dirección de los Servicios.
Los Jefes de la Dirección de los Servicios (Logística) desde
1940 han sido los siguientes:
GDD. Víctor Cañas Ruiz-Tagle 1940-1942
GDD. Manuel Urcullu de la Vega 1943-1943
(53) Reglamento Orgánico del Ejército S A No1 de 25 de julio de 1947
GDB. Tomás Argomedo Maturana
GDB. Alfredo Portales Mourgues
GDB. Jacinto Ochoa Ríos
GDD. Leocán Ponce Arellano
GDB. Miguel Quezada Calvo
GDD. Horacio Arandbia Lazo
GDB. Humberto Luco Mesa
GDB. Horacio Carmona Vial
GDD. Andr6s Poblete Briño
GDB. Antonio Tovarías A.
GDB. Arístides Vásquez R.
La labor de la Dirección relativa a los Servicios no se ha limita-
do solamente a la Institución. Entre sus realizaciones públicas se
puede aquilatar la labor desempeñada por la Dirección de Fomen-
to Equino y Remonta, organismo orientado a dirigir la crianza de
equinos, seleccionar las razas y tipos más adecuados para las dis-
tintas zonas geográficas del país y la renovación de las corrientes
de sangre, apuntada al mejoramiento y selección de las diferentes
categorías de animales de trabajo.
D. EVOLUCION DE LOS ORGANISMOS RECTORES DE LA INS-
TRUCCION Y DOCENCIA EN EL EJERCITO.
La instrucción en el Ejército es una función de la directa res-
ponsabilidad del Comandante en todos los niveles. Así en el nivel
institucional, lo fue del Inspector General del Ejército hasta 1931
y del Comandante en Jefe del Ejército, a partir de esa fecha.
l
El cumplimiento de la tarea de instrucción ha sido siempre
preocupación de los Comandantes de cuerpos y unidades, quienes
asumieron la responsabilidad de instruir y entrenar a sus cuadros
de reclutas. A partir de 1817, fue la Academia Militar la que, con
su cuerpo de profesores e instructores, actuó en la coordinación,
uniformidad y control de instrucción hacia todas las unidades mili-
tares de la época.
1 Desde las postrimerías del siglo XIX e inicios del siglo XX,la
instrucción en el Ejército se regía por las cartiilas y programas que
sobre esta materia elaboraban la Escuela Militar, la Academia de
Guerra (1886) y posteriormente la Escuela de Clases (1887). Todo
ello a través de la superior coordinación que ejercía directamente
el Inspector General del Ejército.
En 1931, el crearse el Comando en Jefe del Ejército, la direc-
ción y coordinación superior de la instrucción se basaba en la dis-
posición ministerial que, con el nombre de "La manera de llevar
la instrucción en el Ejército", se publicó ese año, Fumada por el
Comandante en Jefe del Ejército de la época, General Pedro Char-
pin Rival. En ella se consideraban los períodos y fases de la ins-
trucción, tanto para el perfeccionamiento profesional del cuadro
instructor como la formación del contingente ciudadano como
combatiente.
A partir de esta época, es el Comandante en Jefe del Ejército el
que, mediante directivas anuales y a través del organismo de ase-
soría en esta materia, regula la instrucción en la Institución.
El progreso de las armas y la evolución de las tácticas y témicas
en el campo del combate fueron transformando al soldado en un
profesional, que requería tanto de conocimientos científicos como
de una buena preparación física. Esto obligó a crear las Escuelas
de Armas, encargadas de experimentar nuevas tácticas y técnicas,
elevando el nivel profesional de los cuadros de cada Arma y como
ayuda al Mando, al regular y coordinar los nuevos procedimientos
de instrucción.
1 Esta diversificación y técnica de la instrucción llevó a hacer ca-
da vez más difícil el control directo del Comandante en Jefe del
Ejército en la materia y nacieron así las asesorías a esta importan-
te función, a través de los Inspectores de Armas y la Dirección de
Instrucción que, en la orgánica de cada época, llevó distintos nom-
bres pero conservando su misión esencial de asesorías técnicas al
Mando en los aspectos de dirección, coordinación y control de la
instrucción en el Ejército.
1 1. Las Inspecciones de Armas.
Para el cumplimiento de su responsabilidad en la instrucción
en el EjBrcito, el Inspector General del Ejército contaba con las
Inspecciones de Armas.
La reorganización dispuesta en 1931, que creó el Comando en
Jefe del Ejército como entidad independiente para la conducción
técnica y administrativa de la Institución, conservó las Inspeccio-
nes de Armas que estaban establecidas ya en 1920.
Las inspecciones de Armas eran los organismos, de carácter
institucional, fiscalizadoresy orientadores de la instrucción en las
unidades del Arma respectiva, encargadas, al mismo tiempo, de
crear y fomentar una doctrina.
Este control del nivel táctico-técnico en las Armas existía tam-
bién en las Unidades Operativas, en cuyos Cuarteles Generales,
los Comandantes de División también tenían representada esta
función directiva y de control de aspectos doctrinarios en los Co-
mandantes de infantería, Caballería y Artillería, que formaban
parte de su Estado Mayor, con la misión de fiscalización y control
hacia las unidades subordinadas de la respectiva Arma.
Los inspectores de Armas, de acuerdo con los Reglamentos Or-
gánicos del Ejército, debían ser en lo posible del grado de General
y, sólo excepcionalmente, del grado de Coronel.
Los Inspectores de Armas dependieron siempre directamente
del más alto nivel delMando de lahstitución, es decir, del inspec-
tor General del Ejército, hasta 1931, y del Comandante en Jefe del
Ejército, a partir de ese año. La única excepción en esta depen-
dencia estuvo entre los años 1947 y 1952, durante los cuales éstos
formaban parte de la Inspección General de instrucción, a través
de la cual cumplían su labor de asesorar al Comandante en Jefe
del Ejército.
Con motivo de la disolución de la Inspección General de Ins-
trucción, las Inspecciones de Armas pasaron nuevamente a estar
subordinadas directamente al Comandante en Jefe del Ejército.
Durante el período tratado en este tomo, los siguientes oficia-
les generales y superiores se desempeñaron como inspectores de
Armas:
l a. Inspectores de Infantería y Unidades Andinas.
GDB. Armando Solar Parra
GDB. Manuel Urcullu de la Vega
GDB. Guillermo Barrios Tirado
GDB. Horacio Carmona Vial
GDB. Daniel Sdnchez Ahumada
GDB. Horacio Carmona Vial
GDB. Juan Retama1 Díaz
GDB. Carlos Meirelles Gallardo
GDB. Vicente Martinez Araneda
h. Inspectores de Caballería y Unidades Mecanizadas.
GDD. Waldo Lira Montecinos 1940-1941
CRL. Guillermo Cood Pinto (Interino) 1941-1942
CRL. Jorge Carmona Yáñez (interino) 1942-1947
GDB. Luis Lennon Martínez 1947-1954
c. Inspectores de Artillería y Tren.
1 GDB. Oscar Fuentes Pantoja 1939-1942
GDB. Armando Vásquez Ravinet 1942-1942
CRL. Federico Japke Gutmann (Interino)1942-1945
GDB. Horacio Arancibia Lazo 1945-1946
1 GDB.
GDB.
Miguel Quezada Calvo
Silvestre Urízar Banderas
1946-1948
1948-1953
l
d. Inspectores de Ingenieros.
GDB. Tomás Argomedo Maturana 1940-1943
GDB. Armando Mitchell Villalobos 1943-1943
CRL. Teófilo Gómez Vera (Interino) 1943-1943
CRL. Eduardo Machuca Greene
(Interino) 1943-1947
GDB. Teófilo Górnez Vera 1948-1950
CRL. León Guillart Tricot (Interino) 1950-1954
Además, eventualmente, hubo dos Inspectores de Unidades
Blindadas y Transporte Automóvil, el Coronel Luis Lennon
Martínez (1944-1945) y el General de Brigada Guillermo Aldana
Stegemoller (1945), y un Inspector de Trasmisiones, el General
de División Juan Bertossi Yetry (1948).
2. Coordinación general de la Instrucción del Ejército.
Entre los años 1940 y 1952, fue cumplida por un organismo que,
con distintos nombres y al más alto nivel institucional, asesoraba
al Mando en la coordinación total de la docencia e instrucción mili-
tar, en toda la gama formativa y de especialización de los cuadros
permanentes del Ejército.
a. Dirección de Escuelas.
E n 1940, la Dirección de Establecimientos de Instrucción Mili-
tar, que existía desde 1927, pasó a llamarse Dirección de Escuelas
(54), dependiente directamente del Comandante en Jefe del Ejér-
cito, según el Reglamento Orgánico del Ejército promulgado ese
año. Era el organismo que centralizaba el mando, disciplina y ad-
ministración de los establecimientos de instrucción militar y que
coordinaba sus planes de estudio, haciendo las proposiciones del
caso para ser incorporados e n los respectivos reglamentos orgáni-
cos. Además se encargaba de dirigir la instrucción primaria,
humanística y vocacional del Ejército.
Su Director tenía atribuciones similares a las de un Comandan-
te en Jefe de División, en cuanto a jefe superior de los estableci-
mientos de instrucción bajo su dependencia, y atribuciones
inspectivas en lo tocante a la educación primaria, humanística y
vocacional.
Dependían de la Dirección de Escuelas, las Escuelas Matrices
y las de Armas. no así la Academia de Guerra, que estaba encua-
drada en el Estado Mayor General del Ejército.
(54) Reglamento Orgánico del Ejército de 8 de abril de 1940. Obra citada.
El 6 de agosto de 1940, se complet6 la denominación de esta Al-
ta Repartición, pasando a llamarse Dirección de Escuelas Milita-
res (55).
b. División de Escaelas.
Durante el período de la Segunda Guerra Mundial, en 1942, la
Dirección de Escuelas Militares fue reorganizada, capacitAndola
como una División más, con el nombre de División de Escuelas
(56). De este modo podía, eventualmente, actuar con sus medios,
como una unidad operativa mayor. Tal fue así que, en este perío-
do, la División de Escuelas participó en ejercicios y maniobras al
igual que sus congéneres y, muchas veces, en ejercicios wmbina-
dos con ellas.
e. La Inspección General de Instrucción.
Al terminar la Segunda Guerra Mundial, la División de Escue-
las fue disuelta, el 28 de diciembre de 1944, y en su reemplazo fue
creada la inspección General de instrucción, organismo director y
fiscalizador de toda la instrucción del Ejercito. Tenía tuición sobre
las Inspecciones de Armas, las Academias Militares y la Escuela
Militar.
La inspección General de instrucción quedó integrada por los
siguientes organismos e institutos:
(1) La inspección de Infantería y Unidades Andiias, con tuición
directa sobre la Escuela de infantería del General José de
San Martín, de guarnición en San Bernardo.
(2) La Inspección de Caballería, con tuición directa sobre la Es-
cuela de Caballería del General Ramón Freire, de guarnición
en Quillota, en donde funcionaba anexa la Escuela de Marii-
cales.
(55) Decreto Supremo No 1.250, d e 6 de agosto de 1940.
(56) Decreto Supremo No 1.882, de 11 de septiembre de 1942. B/O. No 38, p8g. 1229.
Cbmandsnteg. en Jefe de1 Ejfi~&*o.
General de Divisibr, General de Divksióo
Alfreds Portales Mourmes Guillerrno Barrios Ttrado
1944-1945 1946 1949
Archivo fotográfico del Depto. de Relaciones Internas del Ejército.
(3) La Inspección de Artiilería, Unidades Blindadas y Tropas de
Acarreo, con tuición directa sobre la Escuela de Artillería del
General José María Bari, de guarnición en L'iares, y sobre la
Escuela de Unidades Motorizadas, de guarnición en Santia-
go.
(4) La inspección de Ingenieros, con tuición directa sobre la Es-
cuela de ingenieros del General Juan Mackenna, de guarni-
ción en Santiago.
(5) La Inspección de Transmisiones, con tuición diiecta sobre la
Escuela de Transmisiones del Coronel Florencio Navarrete
indo, de guarnición en Santiago, y sobre el Servicio de Radio
Telegráfico Permanente.
(6) Las Academias Militares, es decir, la Academia de Guerra
del General Carlos Sáez Morales y la Academia Politécnica
Militar, de la cual dependía la Escuela de Armeros y Artificie-
ros, con sede en Santiago.
(7) La Escuela Militar del General Bernardo O'Higgins, de guar-
nición en Santiago.
Las actividades principales de la Inspección General de Ins-
trucci6n eran las siguientes:
"a) Orientar Y fiscalizar el desarrollo de la instrucción.- en -gene-
ral, hacgla fiialidad de la preparación militar, redactando
las directivas de trabajo y elaborando la reglamentación tác-
tica de instrucción y &&ica, fijando en ellas la doctrina de
instrucción.
b) Coordinar los planes y textos de estudio de las Academias,
Escuelas de Armas y demás establecimientos que atienden a
la formación y perfeccionamiento profesionales.
c) Dirigir el servicio de Bandas Militares y la educación física,
primaria, humanística y vocacional de la tropa.
d) Coordinar las funciones de mando, disciplinarias y adminis-
trativas de los institutos y Escuelas Militares" (57).
(51) Reglamento Orgánica del Ejbreito, de 25 de julio de 1947. Obra citada. Cap. III,,
B. 13, pág. 13.
La Inspección General de Instrucción funcionó con esta misión
y estructura durante nueve años, lográndose en este lapso valiosas
experiencias.
d. Disolución de la Inspección General de Instrucción.
Las necesidades de la época y la aplicación de un concepto más
racional hicieron que la Inspección General de Instrucción (58)
fuera disuelta. Sus funciones se radicaron, conforme al mismo de-
creto. en tres organismos directivos de la instrucción del EjBrcito:
el Departamento IV "Instrucción" del Estado Mayor General del
Ejército, la División Escuelas (59) y las Inspecciones de Armas.
(1) De artamento IV "Instrucción" del Estado Mayor General del
Ej&>reito.
Era el organismo encargado de establecer los objetivos genera-
les de la docencia y de la instrucción en el Ejército de acuerdo con
la doctrina institucional y en concordancia con la planificación de
guerra. Con su creación, se completó la misión del Estado Mayor
General en el sentido de asesorar al Comandante en Jefe en todo
lo relativo a la instrucción en el Ejército.
Las Academias Superiores quedaron subordinadas a este De-
partamento. A ellas les correspondía la formación profesional de
los oficiales especialistas de Estado Mayor y de los Ingenieros
~
Politécnicos Militares.
(2) División Escuelas.
Quedó integrada entre las Unidades Operativas dependientes
directamente del Comandante en Jefe del Ejército. En concordan-
cia con lo planificado por el EMGE. (Depto. IV.), su misión era la
(58) Decreto Suprema No 738, de 18 de abril de 1953
(59) De hecho, la Divisidn Escuelas estaba ya en funciones desde el 26 de marzo de
ese mismo año.
de elaborar los programas de docencia y de instrucción en el Ejér-
cito, coordinando y fiscalizando su desarrollo en las Escuelas de su
mando que eran:
-Escuela Militar.
-Escuela de Infantería y Escuela de Clases (60).
-Escuela de Caballería.
-Escuela de Artillería.
-Escuela de Ingenieros Militares (Zapadores).
-Escuela de Telecomunicaciones.
-Escuela de Unidades Mecanizadas.
-Escuela de Montaña.
-Escuela de Músicos (61).
-Escuela de Especialidades.
-Escuela de Herradores forjadores y enfermeros de ganado
(62).
-Bases Antárticas.
A las Escuelas les correspondía realizar la enseñanza y perfec-
cionamiento profesional del personal de oficiales, suboficiales y
soldados que concurrieran a sus cursos, con el objeto de que la ins-
trucción fuera uniforme.
Por su parte, las unidades de aplicación de las Escuelas de
Armas tenían a cargo, además, la instrucción del contingente y
servían como unidades de experimentación y de trabajo de los
diferentes cursos realizados en las Escuelas.
(3) Inspecciones de Armas.
Completando el ciclo y de acuerdo con los organismos anterio-
res, las Inspecciones de Infantería y Unidades Andinas, Caballe-
ría y Unidades Blindadas, Artillería y Transporte, Telecomunica-
ciones y Zapadores por delegación y en representación del
(60) Funcionaba anexa a la Escuela de Infantería desde 1944, como '"Batall6n de
Clases"
(61) Afecta a la Escuela de Telecomunicaciones.
(62) Afecta a la Escuela de Caballería
! Comandante en Jefe del Ejército, atendían el control y fiscaliza-
ci6n doctrinaria en el campo especializado de su propia Arma.
3. Directores de Instrucción.
Tuvieron a su cargo la responsabilidad de dirigir y coordinar la
Instruccion en el Ejército los siguientes Oficiales Generales en los
organismos que, con distintos nombres, han respondido de esta
actividad militar:
a.-Dirección de Escuelas Militares (1940-1942)
GDB. Ramón Diaz Díaz 1940-1941
GDB. Humbertn Benedetti Miranda 1941-1942
b.-Divisi6n de Escuelas (1942-1944)
GDB. Humbertn Benedetti Miranda 1942-1943
GDB. Roberto Larraín Gundiin 1943- 1943
GDB. Froilán Arriagada Herrera 1943-1944
GDB. Víctor Labbé Vidal 1944-1944
GDB. Guillermo Aldana Stegemoller 1944-1944
c.-Inspección General de instrucción (1944-1953)
GDD. Osear Fuentes Pantoja 1944-1945
GDB. Horacio Arancibia Lazo 1945-1946
GDB. Roberto Larraín Gundiin 1946-1946
GDB. Daniel Sánchez Ahumada 1946-1947
GDD, Ramón Cañas Montalva 1947-1952
GDD. Ernesto Medina Parker 1952-1953
E. DIRECCION DE EDUCACION FISICA.
En 1940 constituía un organismo dependiente directamente
del Comandante en Jefe del Ejbrcito.
Su principal misión era la de dirigir y controlar la Educación
Física del Ejército, en todas sus manifestaciones, propendiendo a
su más amplia difusión. Además debia preocuparse de la Educa-
ción Física Pre-Militar, a fui de hacer de la futura conscripción un
elemento moral y físicamente adaptable y preparado para su in-
corporación como conscripto. Era también de su responsabilidad
la Educación Física PosbMilitar, interviniendo a instancias de las
organizaciones de reservistas.
Igualmente debía controlar los deportes de aplicación militar,
tales como el tiro, equitación, esgrima, montañismo, carreras y
atletismo.
En 1947,esta Dirección pasó a ser una Sección de la Inspección
General de Instrucción, de acuerdo al nuevo Reglamento
Orgánico aprobado en esa fecha.
Fueron Directores en este lapso:
GDB. Jorge Berguño Meneses 1940- 1943
CRL. Víctor Herrera Camus 1943-1944
GDB. Horacio Arancibia Lazo 1944- 1944
CRL. Horacio Bórquez Ortiz 1944-1947
F. DIRECCION DE RECLUTAMIENTO, INSTRUCCION DE LAS
RESERVAS Y TIRO NACIONAL.
En 1940, la Dirección de Reclutamiento e Instrucción de las
Reservas dependía directamente del Comandante en Jefe del
Ejército y era la entidad superior que dirigía los trabajos de ins-
cripción, reclutamiento e instrucción de los ciudadanos en edad
militar a lo largo de todo el país. La inscripción y llamado a todos
los ciudadanos se hacía a través de los Cantones de Reclutamien-
to.
Esta Dirección debia preocuparse de mantener el entrena-
miento militar de las reservas, para lo cual estudiaba, proponía y
dirigía los cursos para oficiales y suboficiales de reserva, supervi-
gilando su desarrollo.
i Le correspondía, además, proponer las cuotas de ciudadanos
llamados para cada clase, determinando los porcentajes de Ilama-
dos por armas y especialidades, según las necesidades del Ejérci-
h.
También colaboraba en los trabajos de movilizacibn que debía
efectuar anualmente el Estado Mayor General del Ejército, para
lo cual necesitaba mantener al día las estadísticas de personal, ar-
mamento, ganado y vehículos. Le correspondía, además, la fiscali-
zación de los cargos de inventario, vestuario y armamento para
movilización de las unidades operativas e independientes.
En 1947, con el nombre de Dirección de Reclutamiento, Ins-
trucción de las Reservas y Tiro Nacional, su misión fue amplia-
da, abarcando el reclutamiento e instrucción de las reservas para
las unidades de la rama terrestre de la Fuerza Aérea de
Chile.
Con respecto al Tiro Nacional, estaba encargada de la difusión
y control de este deporte militar a nivel ciudadano, elaborando el
calendario anual de los cursos que debía organizar cada Cantón de
Reclutamiento en su respectiva zona.
Fueron Directores de este organismo, entre 1940 y 1952, los
siguientes oficiales generales y superiores.
GDB. Oscar Fuentes Pantoja
GDB. Jacinto Ochoa Ríos
GDB. Armando Parra Solar
CRL. Alfonso Valenzuela Muñoz
GDB. Luis Soza Cerna
GDB. Luis Opazo Henríquez
GDB. Luis Soza Cerna
CRL. Jorge Silva Opazo (Subdirector)
GDB. Jorge Silva Opazo
GDB. Andrés Poblete Briño
CRL. Octavio S o b Opazo
CRL. Alfredo SAnchez Jara
GDB. Carlos Fernández Fernández
GDB. Carlos Meirelles Gallardo
GDB. Milcíades Contreras Monné 1952-1952
GDB. Héctor Sagüés Zúñiga 1952-1953
G. INSTITUTO GEOGRAFICO MILITAR.
El Instituto Geográfico Militar es el organismo que dicta nor-
mas oficiales, en Chile, sobre todo lo que se refiere a la geografía,
levantamientos, elaboración y publicación de planos, cartas y ma-
pas del territorio de la República.
En 1940, dependía directamente del Comandante en Jefe del
Ejército. Sus labores se desarrollaban de acuerdo con el Departa-
mento de Navegación e Hidrografía de la Armada, los servicios co-
rrespondientes de la Fuerza Aérea, el Observatorio Astronómico
de la Universidad de Chile y servicios similares pertenecientes a
los diferentes Ministerios.
Este mismo año de 1940, con el objeto de que las cartas geográ-
ficas elaboradas por el Instituto tuvieran un verdadero nivel inter-
nacional de perfección, se adoptaron los sistemas Universal de
Proyección Gauss-Krugger y el Elipsoide Internacional de Hay-
ford de 1924.
Esto permitió que el Instituto pudiera publicar 439 planchetas
en escalas 1:25.000, 1:50.000 y 1:100.000 y 59 hojas de levanta-
miento fotogramétrico en escala 1:25.000.
El 29 de septiembre de 1943 (63), el Servicio de Catastro Agrí-
cola, repartición independiente financiada por la CORFO y por los
Ministerios de Agricultura y Obras Públicas, pasó a depender del
Instituto Geográfico Militar, con el rango de Departamento.
A principios de 1944, el Instituto Geográfico Militar firmó un
convenio con el Gobierno de los Estados Unidos por el cual recibió
la cooperación de un Escuadrón Fotogramétrico de esa nación; es-
te Escuadrón comenzó a tomar vistas aerofotogramétricas de todo
nuestro territorio, desde Arica hasta el Cabo de Hornos y desde el
océano Pacífico hasta el límite en la cordillera de los Andes. Este
sistema, denominado "Trimetrogón", contribuyó al enriqueci-
(63) D.L. No 1.497,de 29 de septiembre de 1943.
miento del archivo del Instituto, con más de 47.000 fotografías
aéreas, que fueron la base de nuestra Carta Preliminar, a la escala
1:250.000. Esta cartografia, completada y actualizada con los le-
vantamientos anteriores de la región del salitre y de la zona cen-
tral, más las compilaciones de cartografia levantada por los países
vecinos limítrofes, sirvió de base para elaborar la primera Carta
Nacional del país a la escala 1:500.000.
A partir de 1945, se adquirieron instrumentos y maquinarias
modernas que permitieron acelerar el ritmo y aumentar la preci-
sión de los trabajos.
El 7 de marzo de 1947, se subscribió un nuevo acuerdo con el
Gobierno de los Estados Unidos, con la colaboración del Servicio
Geodésico Inter-Americano (IAGS), para el levantamiento aero-
fotograrnétrico de todo el territorio nacional. Se realizaron diver-
sos trabajos cartográficos y geodésicos, destinados a completar la
Carta Preliminar 1:250.000 y a incrementar el archivo de fotogra-
fias del Instituto, en diversas escalas; los trabajos se realizaron
con técnicos y elementos de ambos países.
Desde 1947 (64), el Instituto quedó encargado de todos los tra-
bajos de impresión de los reglamentos, de las leyes militares y sus
reglamentos complementarios, del Boletín Oficial y los libros, pla-
nillas y formularios establecidos en el Reglamento Serie D. N" 2,
de "Documentación y Correo para el servicio del Ejército".
En junio de 1948, se dio término a la construcción de un peque-
ño pabellón destinado a la instalación de las máquinas impresoras
"Offset" y "Multigraph". Se le llamó Pabellón Offset y con el fun-
cionamiento de estas máquinas, el Departamento de Artes Gráfi-
cas del Instituto se colocó a la vanguardia de los establecimientos
gráficos del país.
El 6 de mayo de 1949 (65), el Instituto adquiri6 un predio colin-
dante con la propiedad de la calle Castro, ubicado en la calle
Dieciocho 333.
l
l (64) Reglamento OrgBniai del Ejerata, SA
(66) D.S No 49, de 6 de mayo de 1949
. NO 1, de 25 de julio de 1941. pág 16-17
Comandantes e11 Jefe del Ejercito.
General de mvis~an Ganerd de Diws6n General de Divistún
Ramón Casas Montalva Rafael Fern6ndea Reyes
1949 1949 Santiago Dan*. P e k
1950-1952 1969-1453
at Ptai>ide~&da lafaepúblira don Pedro Asrrre Gerda l l e ~ aa la
elrpse dei h e C a d o
E1 PrasXente saluda am D@a de la Parade las tropas de B
vstenuio del 79 puamio~& de* en homenqe
a los vetrranos del IQ. frentaa su
Gaarfel
En noviembre de ese mismo año de 1949, debido al continuo
perfeccionamiento del Instituto, se debió modificar su organiza-
ción, creando dos Subdirecciones: una Técnica y otra Administra-
tiva.
Finalmente, en el periodo de 4 años, quedó publicada la Carta
Preliminar 1:250.000 que cubrió todo el territorio nacional.
Entre 1940 y 1952, los siguientes oficiales generales se desem-
peñaron como Directores del Instituto Geográfico Militar.
GDB. Armando Mitchell Villalón
GDB. Enrique Blanlot Reisig
GDB. Guillermo Aldana Stegemoller
GDB. Ramón Cafias Montalva
GDB. Horacio Carmona Vial
GDB. Guillermo Toro Concha
GDB. León Guillard Tricot
GDB. Alberto Briceño Fox
CAPITULO IV
EVOLUCION Y MODERNIZACION DEL EJERCITO
A. PREPARACION PARA EL MANDO SUPERIOR
1. En la Academia de Guerra del Ejbrcito.
Durante el lapso 1940-1952, este alto Instituto continuó desa-
rrollando su labor de formar oficiales de Estado Mayor, en cursos
regulares de tres años, conjuntamente con cursos de informacio-
nes para oficiales de Armas no especialistas y oficiales de los Ser-
vicios.
Los planes de estudio se modificaron durante este período, su-
primiendo algunas asignaturas, cambiando otras e introduciendo
en el plan nuevas disciplinas. Se suprimió, por ejemplo, Fortifica-
ción y Topografía, materias propias del curriculum de las Escuelas
de Armas; Pedagogfa Militar Aplicada se suprimió como ramo per-
manente, constituyéndose en una asignatura desarrollada perió-
dicamente a través de cursillos que tendían a preparar docentes.
Se estableció, por un tiempo, la asignatura de Dactilografía, la que
fue suprimida posteriormente. Se establecieron, como ramos de
requisito de ingreso, el de Matemáticas, de Historia de Chile, His-
toria General, Geografía de Chile y de los países limítrofes. A par-
tir de 1945 y hasta 1952, se agregaron a los planes de estudio las
siguientes cátedras: Organización Militar y Administración de
Persona1 (1945); Estrategia, Geopolítica (1951); Movilización Mili-
tar e Informaciones (1952).
Durante el desarrollo del curso, que se mantuvo con una dura-
ción de tres años, se debían cumplir otras exigencias curriculares,
tales como: ejercicios teórico-prácticos sobre operaciones combi-
nadas, viajes tácticos, visitas a distintas regiones de importancia
estratégica y operativa en el país y trabajos de grupos individua-
les. Se estableció que el alumno, antes de graduarse como oficial
de Estado Mayor, debía dirigir un juego de guerra y desarrollar
una memoria de tesis.
Algunas promociones viajaron al extranjero para graduarse,
aceptando invitaciones de países europeos, de Norteamérica y de
naciones sudamericanas.
Se continuó recibiendo desde países amigos a oficiales destina-
dos como alumnos o como profesores ayudantes-invitados, espe-
cialmente de Colombia, Ecuador, Venezuela y El Salvador.
Nuestros mejores alumnos de distintas promociones fueron
enviados al extranjero a perfeccionar sus conocimientos profesio-
nales.
La Academia de Guerra continuó en su viejo edificio de Aiame-
da N" 2577.
Durante el período 1940-1953 se desempeñaron como Directo-
res los siguientes jefes:
GDB. Roberto Larraín Gundihn 1937-1942
GDB. Guillermo Barrios T i a d o 1942-1944
CRL. Horacio Carmona Vial 1944-1945
CRL. %ente Martínez Araneda 1946-1948
CRL. León Guillard Tricot 1948-1949
CRL. René Alvarez Marín 1950-1952
CRL. Luis Vida1 Vargas 1952-1953
2. Perfeccionamiento de postgrado en el extranjero (USA y
Europa).
En 1951, en la 4" Reunión de Consulta de Ministros de Relacio-
nes Exteriores en Washington D.C., se dio un fuerte impulso a la
seguridad hemisférica. La Conferencia aumentó el objetivo de la
Junta Interamericana de Defensa al designarle una nueva misión,
que fue la de elaborar la Planificación Militar de la Defensa Co-
mtín. De esta manera se señaló el nuevo rol que se mantiene en la
actualidad: ser un organismo de planificación y de asesoría.
Poco a poco comenzó a tomar cuerpo, entre los miembros de la
Junta, el concepto de crear un Colegio Interamericano de Defen-
sa. Dicho plantel de estudios tendría, entre otros objetivos, la rea-
lización de estudios avanzados y de alto nivel en todo lo concer-
niente al sistema interamericano, a través de cursos sobre cien-
cias políticas, que abarcaran además las áreas social, económica y
militar, por constituir todas ellas los factores determinantes de la
seguridad continental.
Por sunaturaleza, a ese Colegio debían concurrir oficiales espe-
cialmente seleccionados de los países miembros, a fin de formar
con ellos los futuros Estados Mayores y el Mando. Estos educan-
dos debían ser oficiales superiores que por los años de servicio y
los estudios realizados en sus respectivos Ejércitos pudieran esta-
blecer los métodos más convenientes para obtener el ensamble de
los conocimientos militares sudamericanos con la doctrina de ins-
trucción norteamericana. Los oficiales que concurrieran a estos
cursos debían ser postgraduados en los institutos superiores de
sus respectivos Ejércitos. E n el caso especial de Chile, los oficiales
que concurrían a estos cursos eran de los grados de Teniente
Coronel y Coronel y con título de Oficial de Estado Mayor.
Además de la concurrencia a este colegio profesional, Chile ha
enviado oficiales a perfeccionar estudios en países europeos
como Francia, Inglaterra, Italia y posteriormente a Alemania,
cuando se creó el Ejército Federal de Alemania.
3. Curso de Alto Mando.
Las posibilidades de una nueva guerra en Europa, a principios
de 1939, presentaban a los Altos Mandos de las Instituciones Ar-
madas de todos los países, problemas a los cuales debería abocar-
se, fatalmente, la cúpula directiva de ellos.
En el ámbito profesional de las Fuerzas Armadas se sabía que
el Almirantazgo inglés preconizaba la importancia de alcanzar,
desde el primer momento de la lucha, el dominio del mar para
asegurar la movilidad de las fuerzas terrestres. Por otra parte, la
conocida obra de Sibersky "La lucha por el dominio aéreo", abría
l los ojos de los Mandos hacia la necesidad de encauzar los esfuer-
zos para conseguir una armonía perfecta en la conducción de con-
junto de todas las Fuerzas Armadas de la nación. Ya no era posi-
ble considerar que cada una de las Instituciones, Ejército, Marina
y Fuerza Aérea, obraran separadamente, sino que debían hacerlo
en forma simultánea, apoyándose mutuamente para el logro del
objetivo estratégico.
Fue durante el año 1939, cuando los profesores de Historia Mi-
litar y de Táctica de la Academia de Guerra, los Tenientes Coro-
neles Milcíades Contreras, Guillermo López Larraín, Benjamín
Escobar y los Mayores Enrique Véliz y Oscar Coddou, comenzaron
a desarrollar en sus clases los conocimientos adquiridos a través
de las obras que llegaban de Europa y de los Estados Unidos, refe-
rentes a experiencias obtenidas con el empleo de nuevas organiza-
ciones, formando conciencia sobre la necesidad de unificar el pen-
samiento de las tres ramas de las Fuerzas Armadas para su
empleo en íntima cooperación.
Así fue como las tareas desarrolladas en juegos de guerra, wn-
~
ferencias, disertaciones, etc., contaron con la presencia de nume-
rosos Oficiales Generales y Superiores, siendo frecuente la pre-
sencia del Comandante en Jefe y del Jefe de Estado Mayor en
estas disciplinas de estudio y divulgación.
Fruto de esta labor de la Academia de Guerra y de su cuerpo de
profesores, parece haber sido la decisión del Comandante en Jefe
del Ejército de la época, General Carlos Fuentes Rabé, de organi-
zar un Curso de Alto Mando integrado por Generales y Oficiales
I
Superiores de la Institución (66).
En conformidad a la orden del Comandante en Jefe, el Estado
Mayor General estudió y propuso la realización de un Curso de Al-
tos Estudios para Oficiales Generales y Superiores, destinado a
preparar "el Mando" y entregar a estos oficiales materias necesa-
rias para renovar y acrecentar sus conocimientos en cuanto a con-
ducción y estrategia.
(66) D.S. Subsecretaría de Guerra No 1.056, de 7 de julio de 1939. B/O. No 29, de
20 de julio de 1939.
El 12 de junio de 1939, el Comandante en Jefe del Ejército,
General de División Carlos Fuentes Rabé, aprobó la Orden de
Comando que le propuso el Estado Mayor General del Ejercito
(67) que contenía los siguientes considerandos:
"a) Que es de imprescindible necesidad obtener el máximo
de eficiencia en la preparación de los altos jefes del Ejérci-
to.
b) Que debe uniformarse la doctrina de los organismos di-
rectivos de la Institución.
c) Que este objetivo sólo es posible alcanzarlo mediante un
ciclo de estudios encargados de encauzar y preparar, den-
tro de las doctrinas fundamentales, a los altos comandos".
El Curso de Altos Estudios Militares, para Oficiales Generales
y Superiores del Ejército, funcionó en el local del Estado Mayor
del Ejército, desde el 25 de septiembre al 21 de octubre de 1939,
con un programa basado en conferencias y juegos de guerra.
Participaron en este primer curso.
Arturo Espinosa M., Vídor Callas R.T.; Waldo Lira M., Alfredo
Portales M., Manuel Urcullu de la V., Ramón Díaz D., Eduardo ila-
baca L., Tomás Argomedo M., Oscar Fuentes P., Jorge Berguílo
M., Armando Solar P., Humberto Benedetti M. y Armando
Mitchell V.
b) Coroneles:
Nelson Fuenzalida O., Jacinto Ochoa R., Armando Vásquez R.,
Roberto Larraín G., Enrique Caballero V., Froilán Arriagada H.,
Luis Opazo H., Osvaldo Valencia Z., Fernando Valenmela de la F.,
(67) O/Cdo. N* 165, de 12 de junio de 1939. B/[Link] 24, de 15 de junio de 1939,
p 4 . 724-725.
Guillermo Barrios T., Guillermo Cood P., David Frez T., Enrique
Cortez M., Horacio Arancibia L., Jorge Carmona Y., Fernando Ca-
bezón D., Guillermo Aldana S., Alfonso Valenzuela M., Arnaldo
Carrasco C., Eduardo Iturriaga R., Adolfo Millán del R., Enrique
Blanlot R., Guillermo Hormazábal G., Alejandro Acuña N,,Julio
Aro T., Miguel Puga M., Hurnberto Luco M., Federico Japke F., Ju-
lio Silva G., Daniel Sánchez A., Julio Vargas B., Enrique Undurra-
ga G., Juan Retama1 D., Horacio Carmona V. y Rafael Fernán-
dez R.
e ) Oficiales de los Servicios:
GRAL. Int. Martín García A.
GRAL. San. Carlos Cortés D.
CRL. Int. Juan Gajardo M.
CRL. Int. Eduardo Guerra H.
CRL. San. Enrique Pacheco V.
CRL. Vet. Luis Zamora L.
d) Delegados de la Armada Nacional.
l
e ) Delegados de la Fuerza Aérea de Chile.
Curiosamente, al iniciarse este Curso de Altos Estudios Milita-
res, en septiembre, las fuerzas alemanas marchaban contra Polo-
nia y comenzaba la Segunda Guerra Mundial. Los acontecimien-
tos que se precipitaron dieron motivo para extensas apreciaciones
y discusiones en este primer Curso de Alto Mando, sirviendo ellos
de gimnasia intelectual a los Oficiales Superiores que concurrían a
él.
Punto especial de interés es el de dejar constancia que por pri-
mera vez en lo transcurrido de este siglo, se reunían oficiales de
las tres Instituciones para participar juntos en actividades de inte-
rés profesional.
La semilla sembrada por este curso germinó pronto y a fines de
1914 se realizó, por primera vez, un viaje conjunto de las tres Aca-
demias de Guerra del Ejército, Naval y Aérea, a la Región de
D@ deL Ejército
19 de septiembre de 194Q
ute GeqgrSftco Militar
Magallanes, lo cual sirvió para un acercamiento de los oficiales de
estas tres ramas y el conocimiento, a través de los trabajos que se
desarrollaron, de los problemas comunes de la Defensa Nacional.
Este Curso de Altos Estudios Militares estuvo bajo la tuición
del Estado Mayor del Ejército, hasta 1943, cuando se creó por or-
den del Ministerio de Defensa Nacional, el Estado Mayor de Coor-
dinación. Este organismo asesor del Ministerio tuvo, entre otras
obligaciones, la de organizar y dirigir los "Cursos de Altos Estu-
dios" a los cuales debían concurrir los Coroneles de Ejército, Capi-
tanes de Navío de la Armada y Comandantes de Grupo de la Fuer-
za Aérea (actuales Coroneles), disponiéndose que ninguno de
estos altos oficiales podía ser promovido al grado superior sin
cumplir este requisito.
El Curso de Altos Estudios Militares, que por características de
funcionamiento resultaba de información, pasó a convertirse en
Curso Regular y sus horas de estudios fueron distribuidas en ho-
ras de clases con materias previamente estudiadas y con progra-
mas elaborados por el Departamento de Planificación del Estado
Mayor de Coordinación, que reunía oficiales de las tres Institucio-
nes. El Jefe del Estado Mayor de Coordinación aprobaba los pla-
nes de estudio, los cuales eran remitidos a los Comandantes en
Jefe del Ejército, Marina y Fuerza Aérea, a fin de que se hicieran
las observaciones correspondientes. Las tres Instituciones pro-
porcionaban los profesores y las materias estaban directamente
relacionadas con los altos problemas de la Defensa Nacional y el
estudio del "Plan de Guerra Nacional".
Al término del Curso, los alumnos, bajo la dirección de profeso-
res monitores, debían presentar un trabajo de grupo relacionado
con estrategia, organización, reglamentación, movilización y otros,
según los temas que fueran aprobados para el efecto.
B. PERFECCIONAMIENTO CIENTIFICO Y TECNICO.
1. Creación de la Academia Polithcnica Militar, su misión, capacita-
ción científica de los alumnos, áreas de especialización.
Hasta fines de 1946, la Academia Técnica Militar y la Acade-
mia de Topografía y Geodesia funcionaron separadamente. A fin
de evitar dispersión de esfuerzos y medios, se promulgó el D.S. N"
381, de 4 de marzo de 1947, que creó la Academia Politécnica Mili-
tar, con la misión de "seleccionar y preparar a los oficiales de
Armas, destinados a abordar todos los problemas técnicos y
científicos de su especialidad". Al cabo de cuatro años de estudio
de academia debía otorgar títulos de ingenieros politécnicos en
electrónica, química, armamento de motores, aeronáutica, geogra-
fía y construcciones.
En la década de 1950, la Academia empezó a funcionar en el
edificio que ocupa actualmente en San Ignacio N" 242 y que cuenta
con pabellones, salas de clases y gabinetes destinados al estudio
de las asignaturas de carácter científico.
La misión de la Academia Politécnica Militar es, a través del
curso regular de Ingeniería Militar, formar oficiales de línea como
Ingenieros Militares, capacitados para la dirección o mando de los
organismos e instalaciones de fabricaciones militares.
Además, por medio de cursos de postgrado de Ingeniería Mili-
tar, se perfeccionan los niveles de conocimientos de los ingenieros
ya graduados.
Igualmente, la Academia forma oficiales para su propio profe-
sorado militar y participa en organismos de estudio, experimenta-
ción e investigación en materias de Ingeniería Militar.
A través de 4 años de estudios, la Academia Politécnica Militar
forma Ingenieros en las siguientes especialidades: Armamento
militar, Geografía militar, Química militar, Electrónica militar,
Construcción militar y Aeronáutica militar.
Complementa las materias de especialización tecnológica con
las de aplicación militar.
Al término de sus estudios, el oficial adquiere su título, cum-
pliendo como exigencia una práctica dirigida y la preparación de
una memoria, que debe ser expuesta ante un tribunal docente cali-
ficado.
Finalmente, las promociones de graduados hacen un corto via-
je al exterior, a invitación de algunos países con adelantos en la
tecnología militar, dignos de ser conocidos. Al igual que la Acade-
mia de Guerra, los primeros alumnos son premiados con viajes al
extranjero.
Entre 1940 y 1952, los siguientes jefes se han desempeñado
como Directores del plantel:
CRL. Fernando Carvallo Gundelach
CRL. Guillermo Marín Carmona
GDB. Abdón Parra Urzúa
CRL. Temístocles Chacón Muñoz
GDB. Carlos Guiraldes Massabó
GDB. René Echeverría Zerga
GDB. Abdón Parra Urzúa
CRL. Mardoqueo Muñoz Moraga
GDB. René Echeverría Zerga
CRL. Alberto Marín Madrid
2. Dirección de Ingeniería Militar.
En 1940 las funciones de fabricación y mantenimiento de los
armamentos, equipos, materiales e implementos necesarios para
la defensa del territorio nacional estaban concentradas en la Di-
rección de Material de Guerra, dependiente de la Dirección de los
Servicios y que estaba constituida por la Academia Técnica Mili-
tar, los Arsenales de Guerra y la Fábrica de Material de Guerra.
En 1947 la Academia Técnica Militar pasó a depender de la
Inspección General de Instrucción, mientras la Dirección de Ma-
terial de Guerra mantuvo sólo a los Arsenales de Guerra y la
Fábrica de Material de Guerra bajo su tuición.
Posteriormente, fue creada la Dirección de Ingeniería Militar
como organismo asesor del Comandante en Jefe del Ejército en
todas las materias relacionadas con elementos de Material de
Guerra.
Su principal misión era la de proponer todas las medidas de
planeamiento y dirección para todo lo relacionado con la produc-
ción, experimentación, adquisición, distribución, reparación y
mantenimiento de los elementos de material de guerra que el
Ejército necesitara, fiscalizando y dirigiendo todas las actividades
realizadas en estas materias. Además debía planear y dirigir la
instrucción tkcnica y científica de los oficiales que desearan titu-
larse como Ingenieros Militares y de suboficiales que lo hicieran
como armeros y mednicos de v e h í d o s motorizados de telecomu-
nicaciones y carroceros.
Los Servicios y Reparticiones de su dependencia fueron los si-
guientes: Academia Politécnica Militar, Instituto de Investigación
y Control (IDIC), Fábrica de Material de Guerra, Fábrica de Ex-
plosivos, Estación de Servicio, Arsenales de Guerra, Maestranza
de Mantenimiento y el Departamento de Obras Militares.
C. CREACION DEL ARMA DE BLINDADOS Y DE LA ESCUELA
DE UNIDADES MOTORIZADAS.
1. Creación del Arma.
El tanque, que nació a fines de la Primera Guerra Mundial, al
ser empleado con éxito por los ingleses con el fin de devolver la
movilidad al frente occidental estabilizado en la guerra de trinche-
ras, no preocupó posteriormente al resto de los países europeos.
S610 Alemania vislumbró la importancia del blindado. Sus mejo-
res generales veían en las tropas blindadas el Arma de la decisión
y en la Segunda Guerra Mundial dieron la sorpresa al emplearlos
en forma masiva, aplicando al máximo su potencia de fuego, movi-
lidad, velocidad, poder de choque y efecto psicológico.
Las fuerzas blindadas alemanas fueron empleadas con éxito en
todos los frentes y desde el inicio de la acción, su empleo conven-
ció a los más escépticos. Polonia, Francia. Yugoslavia, Grecia, el
desierto de Libia, Rusia, fueron el escenario de sus victorias.
Un notable progreso en su evolución significó para el Ejército
de Chile la creación de unidades blindadas. En primer lugar debió
abocarse a la instrucción y capacitación de oficiales y tropa, como
asimismo a dotar a sus instalaciones de abastecimiento y de man-
tenimiento de los medios adecuados para preservar la operaciona-
lidad de un elemento de alto costo y de funcionamiento complejo.
No obstante ello y superando todas las dificultades previstas, dio
los primeros pasos a fin de hacer llegar al país los vehículos blin-
dados y el armamento necesario para este tipo de unidades.
Nuestro Ejército comenzó la motorización de sus unidades en
las guarniciones del norte del país. Fue a ellas a las que se dedicó
prioridad, dadas las características de su jurisdicción.
A principios del año 1944, se decidió la creación de dos unida-
des blindadas, las que contaron con material de tanques M.14 y
M.16, carros de combate y armamento entregado por Estados
Unidos, de acuerdo a lo establecido en el Pacto de Ayuda Militar
(PAM).
''
El día 15 de abril de 1944 se materializó la creación (68) de los
Regimientos
- Blindados N" 1y 2 e Inspección de Unidades Blinda-
das, dependientes de la 1y 11Divisiones de Ejército, respectiva-
mente. La Inspección de Unidades Blindadas pasó a depender di-
rectamente del Comando en Jefe del Ejército.
De esta forma quedaron sentadas las bases del Arma de Blin-
dados y de su futura Escuela del Arma, pues, junto con crearse las
primeras unidades blindadas y nacer las primeras inquietudes por
la mecanización, se hizo presente un requisito que la técnica de
conducción de estas unidades imponía y ella no era otra que la
necesidad de disponer de un organismo docente capacitado para
enseñar y entrenar técnica y tácticamente a quienes por inclina-
ción, agrado o inquietud, abrazaban la especialidad blindada.
La motorización continuó con el reemplazo del ganado por
vehículos motorizados en todos los Regimientos de Infantería de
llanura que pasaron a ser motorizados o transportados, a excep-
ción de las unidades de montaña que conservaron su ganado de
transporte y de carga, motorizando sólo sus servicios. Lo mismo
ocurrió en las unidades de Artillería y Zapadores.
A partir de la creación oficial del Arma de Blindados, la Escuela
asumió el importante rol de ser cuna de los Oficiales y Suboficia-
les de esta Arma, impartiendo las enseñanzas tácticas y técnicas,
(65) D.S. Confidencial No 49, de 15 de abcl de 1944. B/O. No16, pág. 531
a través de los Cursos Regulares de Oficiales y de Suboficiales,
capacitando a sus Comandantes en los diferentes escalones del
mando.
Las actividades docentes se intercalan con la vida propia del
cuartel, naciendo de esta forma la ferrea disciplina, la camarade-
ría y espíritu de cuerpo, que caracteriza a los integrantes de esta
nueva Arma.
En los inicios de la implementación del Arma de Blindados
viajaron a Estados Unidos para adquirir mayores conocimientos
sobre el Arma los siguientes oficiales:
TCL. Eduardo Beas Alvarez (1944)
TTE. Aifredo Canales Márquez (1945)
TTE. Herman Brady Roche (1946)
TTE. Orlando Jorquera Bravo (1946)
TTE. Harald Sievers Fonk (1946)
2. Creación de la Escuela de Unidades Motorizadas.
En 1943 se había realizado el primer curso de motorización,
junto con la llegada al país de los primeros tanques, los M3 de 14
toneladas. Como no existía ninguna unidad de blindados, fueron
llamados a un curso 30 oficiales de diversas Armas y se organizó
un Grupo Motorizado en el mismo cuartel del Regimiento de Tren
N" 2, ubicado en la Avenida Antonio Varas esquina de Francisco
Bilbao. Se designó como Comandante del Grupo al Coronel Enri-
que Cortés Maldonado y Segundo Comandante, al Teniente Coro-
nel Ingeniero Politécnico Emilio Bravo Reveco. Como Secretario
de Estudios fue nombrado el Mayor Héctor Martinez Amaro.
Inmediatamente de iniciada la instrucción de oficiales, se vio la
necesidad de organizar otro curso para suboficiales y en 1944 se
formaron dos batallones en el mismo local: 1 Batallón Blindado y
1 Batallón de Tren. Sobre la base del Batallón Blindado, ese mis-
mo año nació la Escuela de Unidades Motorizadas, cuyo primer
Director fue el Coronel Enrique Cortés (69).
(69) D.S. No 56, de 9 de noviembre de 1944.
Se señaló como misión de esta nueva Escuela la de formar
especialistas en las tácticas y técnicas del Arma blindada, pre-
parando oficiales y suboficiales capaces de mandar y manejar
estos nuevos elementos y de divulgar estos conocimientos al Ejér-
cito.
Igualmente, se le dio la responsabilidad de estudiar las cartillas
y reglamentos de instrucción por las que se regiría esta nueva
especialidad.
El 18 de enero de 1945, por el Reglamento de Dotaciones de
Paz (70), se le dio la siguiente organización:
-1 Dirección.
-1 Subdirección.
-1 Secretaría de Estudios.
-1 Batallón Blindado, compuesto por:
1 Compañía de Tanques.
1 Compañía de Infantería.
1 Compañia de Mantenimiento.
1 Batería de Artillería.
1 Compañía Mixta:
Sección Zapadores.
Sección de Exploración y Reconocimiento.
Sección Antiblindaje.
Sección Comunicaciones.
Como primera medida se hacía necesario organizar cursos de
conductores militares, mecánicos y comandantes de carro para los
Suboficiales y un curso general para Oficiales. Ese mismo año se
instruyó el primer contingente en estos nuevos elementos.
El 5 de febrero de 1946, se organizó un curso de Oficiales y Tro-
pa de la Escuela de Unidades Motorizadas (71), debido a que ha-
bía un reducido número de Oficiales y Tropa preparado táctica y
(70) D.S. S.S.G. N O 7, de 18 de enero de 1945.
(71) [Link] 33, de 5 de febrero de 1946. Boletín Oficial del Ejército NO 6, de 8 de
febrera de 1946, págs. 191-192.
técnicamente para el manejo, empleo y mantenimiento de sus ele-
mentos de combate y era necesario completar los cuadros con per-
sonal competente.
En este orden se contemplaban dos cursos para oficiales: un
curso de Motorización y Armas Blindadas para Capitanes,
Tenientes y Subtenientes y un curso de Mantenimiento para Te-
nientes y Subtenientes.
Para el Cuadro Permanente se organizaron tres cursos: un cur-
so de Comandantes de Carro o Pieza para Clases, un curso de Con-
ductores Militares para Cabos 2"s. y Soldados y un curso de Con-
ductores Mecánicos para Clases que tuvieran el titulo de Conduc-
tor Militar o acreditar poseer los conocimientos correspondientes
a la especialidad.
Los cursos para Oficiales se iniciaron el 1" de abril de 1946 y
terminaron el 31 de diciembre del mismo año (72).
Los siguientes OficiaIes fueron seleccionados para reaIizar
estos cursos:
l a,-Para el Curso de Motorizacibn y Armas Blindadas, el Capitán
Alfonso Cuevas Gómez; los Tenientes Luis Muñoz Larrañaga,
~
l Raúl Contreras Fischer, Carlos Forestier Haensgen y Ciro ibá-
ñez Quevedo; los Subtenientes Enrique Cabrera Jirnénez, Luis
J. Beas Valenzuela y Lisandro A. Contreras Tapia.
b.-Para el Curso de Mantenimiento, los Tenientes Gabriel Moli-
na García Moreno y Ricardo Contreras Ferrada; los Subte-
nientes Mario A. Andrade Munizaga y Luis E. Arellano Stark.
l En este mismo año, por primera vez, se llamó a Cabos 1%.a
realizar, en la misma Escuela de Unidades Motorizadas, los cursos
de requisito para ser ascendidos a Sargentos 2%.Es así como el 7
de marzo de 1946, se seleccionó a 11 Cabos [Link] de la
propia Escuela y del Regimiento Blindado N" 1 (73).
l
(72) O/Cdo. P.2 No 73, de 14 de mareo de 1946. Boletin Oficial del Ejército No 12,
de 22 de mano de 1946, p8gs. 446-447.
(73) OiCda. P.3. No 67, de 7 de mano de 1946. Boletín Oficial No 10, de 8 de
mareo de 1946, págs. 383-384.
Academia de Guerra
Inicios de la motarizaeión del Ejército. Destacrimento
motorizado en la Farada Miliir de 1948.
En los años siguientes se continuó con la organización de cursos
de mantenimiento, para formar personal que estuviera en condi-
ciones de mantener los vehículos que se continuaban entregando
a las recién creadas unidades blindadas
En efecto, la Escuela de Unidades Motorizadas inició la etapa
de la modernización del Ejército sobre la base de dos factores
puestos en práctica desde sus inicios: el desarrollo sistemático de
un programa de conocimientos teóricos y prácticos del material
motorizado y, paralelamente, el eficiente empleo táctico de estos
medios a través de ejercicios combinados donde primaban la velo-
1 cidad, la audacia y la sorpresa.
A través de un largo proceso de trabajos teóricos y prácticos,
nació el espíritu blindado que impulsaba a la acción para lograr el
choque, el poder de fuego y el aplastamiento de las poderosas uni-
dades blindadas del adversario. Su doctrina se inspiró así desde
un comienzo en el principio de la ofensiva.
Alma y motor de este espíritu blindado fue el Director de la Es-
I cuela de Unidades Motorizadas, Coronel Enrique Boedecker Lara,
quien impulsó personalmente los primeros reglamentos de ins-
trucción para el empleo de las unidades blindadas. Esta tarea cul-
minó con ejercicios tácticos en los campos de Peldehue.
Entre los años 1944 y 1948, se desarrollaron en la Escuela los
siguientes cursos para Oficiales y Suboficiales:
Curso de Conductores Militares, Curso de Conductores Mecá-
nicos, Curso Especial de Motorización, Curso de Mantenimiento,
Curso de Motorización y Armas Blindadas, Curso de Comandan-
tes de Carro, Curso de Cabos 1".
En estas tareas de adoctrinamiento y modernización, tomaron
parte activa como asesores el Capitán Maurice Hatheway y el
Sargento Louis Sn. Jorge, como técnicos y miembros de la misión
militar de los Estados Unidos, comisionados en Chile.
Así se formaron los primeros especialistas del Arma de Blinda-
dos, dando origen a sucesivos contingentes de futuros instructores
de la especialidad.
El trabajo mancomunado de Oficiales y Cuadro Permanente,
en los inicios de la creación del Arma, de la Escuela y de sus unida-
des fomentó una gran cohesión, favorable al espíritu de esta nueva
Arma.
El 30 de noviembre de 1948 (74), por razones de carácter eco-
nómico, la Escuela quedó en receso y su personal fue distribuido
junto con su material en otras unidades del Ejército.
La Escuela permaneció en receso durante cinco años, al térmi-
no de los cuales (75) fue reorganizada pasando a llamarse Escuela
de Unidades Mecanizadas. Su nuevo cuartel fue una parte de
Arsenales de Guerra en San Ignacio N" 2170 y una parte en el
Estadio Militar, dándole una nueva organización, al suprimirse la
antigua Compañía Mixta y crearse un Escuadrón de Exploración
Mecanizada, una Compañía de Ingenieros y una Batería Autopro-
pulsada.
Fueron Directores de la Escuela de Blindados durante este
período, los siguientes Oficiales Superiores.
CRL. Hernán Cortés Maldonado 1944-1945
CRL. Enrique Boedecker Lara 1945-1946
CRL. Benjamín Escobar Moreira 1946-1947
CRL. Pedro Nolasco Calderón Valencia 1947-1948
CRL. Adolfo Bonzi Lopehandía 1948-1953
D. CREACION Y DESARROLLO DEL ARMA DE TELECOMU-
NICACIONES Y ESCUELA DE TELECOMUNICACIONES.
El nuevo material técnico de Telecomunicaciones y su distribu-
ción a las Unidades de Ingenieros del Ejército fueron establecien-
do la exigencia de conocimientos elementales de electricidad y
electrónica, del personal de Oficiales y Suboficiales a cargo de los
equipos y de su empleo técnico.
La rápida evolución de la técnica moderna entregaba materia-
les y equipos de una complejidad cada vez más avanzada. Así, las
misiones específicas de cada una iban determinando que la Espe-
(74) D.S. No 1.334, de 30 de noviembre de 1948.
(75) D.S. NO 69, de enero de 1953.
cialidad de Comunicaciones (Telecomunicaciones) no tuviese
puntos o materias en común con las Especialidades de Zapadores
y Ferrocarrileros. Al Oficial de Ingenieros se le hacía cada vez más
difícil el dominio de las tres especialidades y naturalmente
prefería especializarse en lo que más le atraía.
Más adelante se fueron creando Unidades Mixtas de Ingenie-
ros (Zapadores y Telecomunicaciones), las que por falta de Oficia-
les, necesariamente se distribuían indistintamente en cualquiera
de las dos especialidades.
De acuerdo con lo dispuesto en el Reglamento Serie A N 2 "De
Dotaciones de Paz" (76), el Batallón de Telecomunicaciones N" 2
(organizado en junio de 1933) pasó a depender de la Escuela de In-
genieros, como II Batallón de Transmisiones. Sin embargo, a pe-
sar de esta dependencia, el Batallón continuó en su actual cuartel
sin variar su organización y misiones como Batallón de Instrucción
y Unidad de Aplicación y Docencia, en cuanto a su especialidad
técnica se refiere. De esta forma, la Dirección, Secretaria de Estu-
dios y el ler. Batallón de Zapadores continuaron en su Cuartel de
Recoleta y el 2" Batallón con los Cursos de Telecomunicaciones y
la mayor parte de la Compañía de Aplicación en el Cuartel de
Antonio Varas.
La organización del Batallón se mantuvo con:
-4.a Comp. Telefónica.
-5.a Comp. Radio-telegráfica.
-Dependiendo de la Secretaría de Estudios, 6.a Comp. de
Aplicación y los Cursos de la Especialidad de Telecomunica-
ciones.
Se llegó así al año 1947, en que se creó la Escuela de Transmi-
siones sobre la base del 11Batallón de la Escuela de Ingenieros,
en donde los Oficiales de Ingenieros que habían optado por esta
especialidad fueran a cumplir los Cursos de Requisitos (77):
( 7 6 ) D.S. 5.2. No 740, de 20 de mayo de 1940.
( 7 7 ) O/Cda. No 129, de 31 de mayo d e 1947.
A la nueva Escuela se le fijó por misión formar la unidad de
doctrina del Servicio de Transmisiones en todas las Armas de la
Institución, debiendo proponer los cursos que anualmente funcio-
narían en ella.
La Escuela de Transmisiones inició sus actividades el 1" de
enero de 1948, organizada como sigue:
-Dirección
-Subdirección
-Batallón de Aplicación, con:
. Ira. Comp. de Teléfonos
. 2da. Comp. de Líneas Permanentes
. 3ra. Comp. de Radio, a:
..2 Seccs. de Radio
..l Secc. de Radiogonometría
..l Secc. Optica.
-Secretaría de Estudios con:
Cursos de Especialidad
.4ta. Comp. de Alumnos.
El 24 de agosto de 1948 se le design6 con el nombre de Escuela
de Telecomunicaciones (78).
Finalmente, esta evolución de la especialidad hizo necesario el
reconocimiento legal del Arma de Telecomunicaciones, lo que se
produjo cinco años después, tomando como base la Especialidad
de Transmisiones que hasta la fecha formaba parte del Arma de
Ingenieros (79).
Posteriormente se clasificó a los Oficiales del escalafón de Inge-
nieros, en Oficiales de Ingenieros y Oficiales de Telecomunicacio-
(78) D.S. NO 997, de 24 de agosto de 1948.
(79) DFL. NO 148, de 17 de diciembre de 1953 (B/[Link] 39, pHg. 1695, de septiembre
1953). Art 20 Cap. 1, disponía que las Armas del Ejército serían: Infantería,
Caballería, Artilleria, Ingenieros y Teleeomunicacionea.
nes. Se fijó como distintivo del Arma de Telecomunicaciones, el
parche blanco con vivos rojos.
La Escuela de Telecomunicaciones compartió cuartel con la
Escuela de Ingenieros Militares hasta la partida de ésta a su nueva
guarnición en Tejas Verdes (San Antonio).
En cuanto a la docencia se refiere, en el Batallón de Comunica-
ciones se impartían los siguientes cursos:
-De Tenientes (era de requisito y se hacía en 2 años; el primero
equivalía al de Tenientes y el segundo, al de Capitanes).
-De Alféreces recién egresados de la Escuela Militar.
-De Cabos y Sargentos 2"s.
-De Aspirantes a Clases de Transmisiones.
-De mecánicos de Transmisiones.
-De radiotelegrafistas (para el servicio de Radio Permanente).
-De radio para las tropas.
Fueron Directores de la Escuela de Telecomunicaciones
durante este período los siguientes Oficiales Superiores:
CRL. Manuel Contreras Montoya 1939-1948
CRL. Javier Díaz Donoso 1948-1951
CRL. Hurnberto Zamorano González 1951-1955
E. CREACION DE LA ESPECIALIDAD DE MONTARA Y ESCUELA
DE MONTAÑA.
Las enseñanzas deducidas de las operaciones alpinas de la Pri-
mera Guerra Mundial y las experiencias propias derivaron en la
necesidad de contar conunidades y guarniciones militares a10 lar-
go de nuestra extensa frontera en la cordillera de los Andes.
Las primeras unidades típicamente de montaña del Ejército
fueron creadas siendo Inspector General del Ejército el General
Luis Altamirano y Ministro de Guerra, el General Luis Brieba, en
1924.
La creación y organización de las Unidades Andinas y la evi-
dente necesidad de contar con especialistas hizo que el 23 de di-
ciembre de 1938, siendo Comandante en Jefe del Ejército el
General Oscar Novoa Fuentes, se Fijaran los requisitos para obte-
ner el título de Oficial Especialista y las obligaciones a que queda-
ban sujetos quienes obtuvieran el título respectivo.
Durante todo este proceso hubo figuras que destacaron como
los verdaderos forjadores de la actividad de montaña.
En los años 1948 y 1949, el General Pedro Calderón Valencia,
en ese entonces Coronel Comandante del Destacamento Andino
N" 2, proyectó la creación de los Centros de Instrucción de Monta-
ña, inaugurando el Cuartel Río Blanco del Centro de Instrucción
de Montaña N" 2. En 1948, estuvo a cargo de la redacción del pri-
mer proyecto oficial de creación de la Escuela de Montaña del
Ejército.
En el año 1952, el General Jorge Cañas Montalva, siendo Coro-
nel Comandante del R.I. Mña. Ref. N" 18 "Guardia Vieja", dio al
Centro de Instrucción de Montaña N" 2 el rango de Unidad de
Combate de Alta Montaña, logrando realizar las primeras campa-
ñas de invierno, primavera y verano en el Refugio Militar de Porti-
llo, Cuartel de Invierno del Centro de Instrucción de Montaña
N" 2.
El Ejército, preocupado de definir un sistema técnico, contrató
a dos monitores franceses, los señores Daniel de Woulf y Jack
Charmoux, quienes formaron a los primeros cuadros de Instructo-
r e s , los que en el futuro serían la base de la nueva especialidad.
Estos cursos se realizaron en difíciles condiciones, en las locali-
dades de Pérez Caldera y Los Bronces, en el Cajón de Las Condes.
Sin duda, otro de los pioneros de la creación de la Especialidad
y de la Escuela de Montaña fue precisamente el entonces Mayor
Juan Bancalari Zappettini, quien realizó un curso de alta montaña
en la Escuela Alpina Militar de Aosta, en Italia, en 1952. Estudió
las características de las Escuelas de Montaña de Italia y Francia.
A su regreso al país, transmitib las experiencias obtenidas, en
base a las cuales propuso la construcción de la Escuela de la Espe-
cialidad en Río Blanco, de la cual fue su primer Director dos años
después de su regreso.
A la Escuela de Montaña del Ejército se le fijó como misión la
de impartir instrucción especializada en este medio, en toda época
del año, a Oficiales, Suboficiales, Clases y Soldados de la Institu-
ción, para lo cual debía realizar cursos destinados a Oficiales y
Cuadro Permanente y formar instructores y subinstructores de
montaña. Estos cursos eran de escalamiento en roca y esquí en
terrenos nevados y período de hielo.
Otra de las misiones que se fijó a la Escuela de la Especialidad
fue la de mantener la unidad de doctrina de montaña en la Institu-
ción; difundir los deportes de montaña, tanto dentro del Ejército
como en el ámbito deportivo civil; mantener permanentemente
operacional la Sección de Rescate y Auxilio de Montaña.
F. NUEVOS SISTEMAS D E INSTRUCCION.
El adelanto científico técnico que produjo la Segunda Guerra
Mundial tuvo muy importantes proyecciones al transformar a los
Ejércitos en elementos veloces, de gran potencia de fuego y con or-
ganismos estrechamente coordinados a través de los modernos
sistemas de telecomunicaciones. Todo ello, amén de la modalidad
químico-bacteriológicay el uso de misiles y posteriormente las ar-
mas nucleares. Tal situación, además de la incorporación de ar-
mamento de procedencia norteamericana, la presencia en Chile
de misiones militares, con su grupo de asesores e instructores,
condujo al inicio de cambios en la instrucción. La influencia nor-
teamericana se hizo cada vez más notoria con la concurrencia de
Oficiales chilenos de las diversas Armas a las Escuelas de Armas
de Estados Unidos y a la Escuela de las Américas, en Panamá.
De ello derivó que la instrucción cambió consecuentemente
con las experiencias obtenidas en la guerra de montaña, selva y
jungla de Corea y Vietnam. Ya se había experimentado en el uso
del nuevo armamento en las Escuelas de Armas y la instrucción se
realizaba con normalidad, pero cuando la lucha en Vietnam se in-
clinó hacia la guerrilla y su pequeña unidad se hizo determinante,
l con un armamento poderoso empleado con conocimiento e inicia-
tiva por el combatiente y cuando el soldado tuvo que modificar sus
conocimientos de lucha cuerpo a cuerpo, la instrucción entró por
un nuevo camino, para convertirlo, además de un experto en el
uso de su arma, en un elemento físicamente dotado para enfrentar
a SU adversario en el combate estrecho y en la lucha cuerpo a cuer-
PO.
Fue hacia las Escuelas de Armas donde afluyeron los primeros
egresados de los cursos seguidos en Norteamérica, en donde se
notó desde el año 1948 un gran interés por los nuevos métodos.
Hasta esa época, fuego y movimiento estaban referidos a una mo-
derada dotación de armas automáticas y se trataba de sacar el
mejor partido de una instrucción basada en la mayor economía de
los medios. Al comenzar definitivamente la influencia norteameri-
cana, los instructores pertenecientes a la misión de los Estados
Unidos en Chile, se encontraron frenados por esta mentalidad im-
puesta por la capacidad del país y lucharon contra ella. El aurnen-
to de la potencia de fuego, representado por la mayor cantidad de
armas automáticas, morteros de distintos calibres y cañones sin
retroceso, daban a las tropas mayor empuje en el combate, pero a
la vez elevaban en forma considerable el abastecimiento y consu-
mo de munición. Los instructores norteamericanos, habituados a
la abundancia de medios, se preocupaban poco de este aspecto,
que las unidades militares chilenas tenían muy presente.
La experimentación del sistema norteamericano dejó, en nues-
tras Escuelas, la enseñanza que los pequeños comandantes de-
bían manejar a los hombres en el terreno. Para ello deberían ser
las Escuelas de Armas las que orientaran y dirigieran el pensa-
miento de los instructores de pequeñas unidades hasta llegar al
soldado.
Fue la Escuela de Infantería la que inició los primeros ensayos
de nuevas modalidades de instrucción que, aprovechando las ex-
periencias que se iban obteniendo durante el desarrollo de la Se-
gunda Guerra Mundial y muy especialmente a su término, cuando
fue posible hacer una evaluación de sus resultados, desarrollaron
esfuerzos tendientes a modernizar la instrucción común para
Inicios de la motorización del Ej6rcifo. Destacamento
rnotoRzado en la Parada Militar de 1948.
Gompaala anea- y de m a s sntrblindqe d - Z f l mm MarPsen
eieIf&sJ Seedn da Comunisacianes del f-begismient4 de
UlOimo deafile de me~a;tjie-rm
Infankría N" "BUin",
todas las Armas. Especialmente se hizo en lo referido a la instruc-
ción y adiestramiento del combatiente individual en el terreno; a
la instrucción de tiro de las diversas armas individuales y de acom-
pañamiento, que en este período evidenciaban una notable evolu-
ción y progreso, con el aparecimiento de nuevas armas y, sobre to-
do, en el aumento de la cadencia y alcance de tiro del armamento
automático. Se repitió el eterno problema de que el progreso en
este campo obliga a mejorar técnicas de empleo y modificar el
comportamiento del hombre individual y de las unidades en el te-
rreno.
En 1940, el Capitán Sergio Castillo Aránguiz experimentó en la
Escuela de Infantería con un "Manual de Instrucción Individual
de Combate", que le correspondió preparar en su calidad de Co-
mandante de la Compañía de Aplicación de la Secretaría de Estu-
dios y Profesor de Instrucción de combate del Curso de Sargentos.
Este manual contenía, en forma sencilla, una nueva metodología
para la enseñanza de los temas comprendidos en la instrucción
del combatiente individual de todas las Armas. Experimentado y
perfeccionado en la Escuela, fue editado ese mismo año, con un
prólogo del Director del plantel, Coronel Guillermo Barrios Tira-
do; además fue aprobado y recomendado como texto de apoyo pa-
ra el uso de los Oficiales Subalternos por el Comandante en Jefe
del Ejército de ese entonces, General de División Carlos Fuentes
Rabé.
Esta inquietud por perfeccionar nuestros sistemas de instruc-
ción adecuóndolos al moderno armamento y a las experiencias
que se iban obteniendo, indujo a que toda la oficialidad del Ejérci-
to se interesara vivamente por el perfeccionamiento de los siste-
mas y prácticas. Tal es así que ya en 1944, el Alférez Julio Canessa
Robert, del Regimiento Yungay, empezó a trabajar seriamente en
estas materias, las que posteriormente logró perfeccionar y desa-
rrollar. Como Teniente Instructor de la Escuela de Infantería, jun-
to al Teniente Sergio Covarrubias Sanhueza y sus alumnos de los
cursos de Oficiales, practicó y afinó estos nuevos procedimientos y
temas. Finalmente, en 1952, el Capitán Canessa Robert compagi-
nó y completó su obra que condensó en el "Manual Táctico del
l Comandante Subalterno". Está escrita en dos tomos y hace un de-
sarrollo completo para la instrucción de escuadra, pieza, sección,
pelotón, compañía y sus correspondientes planas mayores. El ci-
tado manual tuvo carácter oficial, al aprobársele, posteriormente,
por Orden de Comando, para el desarrollo de la instrucción de las
unidades correspondientes, tanto de Infantería como de las de-
más Armas de la Institución. Este valioso aporte significó un nota-
ble adelanto y modernización en el desarrollo de la instrucción y
adiestramiento de los combatientes para su desempeño, tanto in-
dividual como intregrante de las pequeñas unidades, secciones y
unidades fundamentales. 1
Años más tarde, también en la Escuela de Infantería, eonti-
nuando con este afán, se ensayaron nuevas modalidades en la ins-
trucción de tiro y educación física, aplicando además en la instruc-
ción de combate en el terreno los sistemas del Ejército norteame-
ricano. Esta experiencia las llevó a cabo el Capitán José Antonio
Quinteros Masdeu con la unidad a su mando, a la cual, autorizado
por la dirección de la Escuela, organizó e instruyó de acuerdo a
planes de lección de los Ejércitos inglés, espafiol y norteamerica-
no. El éxito alcanzado estimuló al Director de Instrucción de la
i época a disponer que la Escuela de Infantería previera hacia el fu-
turo la organización de cursos para Oficiales Subalternos de todas
las Armas, tendientes a difundir hacia las tropas estas nuevas for-
mas de instrucción, más o menos semejantes a las que el Ejército
norteamericano preparaba a sus fuerzas especiales.
El esfuerzo realizado por el Ejército de modernizar su estructu-
ra orgánica, su potencial y su sistema de instrucción logró desarro-
llar y proyectar a nuestra Institución como un Ejército moderno
capaz de cumplir su tarea específica esencial. Se aprovechaba así
de introducir definitivamente, en forma racional y de acuerdo a
nuestro propio estilo y doctrina, las enseñanzas y experiencias ob-
tenidas al término de la Segunda Guerra Mundial, aprovechando
igualmente las posibilidades que las nuevas armas abrieron en el
campo de combate.
El nuevo sistema de instrucción permitió, en nuestro contin-
gente, lograr el autocontrol necesario para transformarlo en un
combatiente moderno y eficaz.
Se produjeron, además, cambios orgiinicos, que obligaron a mo-
dificar ciertas prendas de vestuario y equipo, para hacer más có-
modo y flexible el comportamiento del soldado en el terreno.
G. EVOLUCION DE LAS ESCUELAS MATRICES Y D E ARMAS.
1. Escuelas Matrices.
a,-Escuela Militar.
Durante el período 1940-1952, la Escuela Militar, formadora
de los Oficiales de Armas y Servicios del Ejército, experimentó
una clara evolución.
Con el objeto de usarlo principalmente en los eventos deporti-
vos, se ideó el gallardete del Plantel. Este luce, en campo amarillo,
la torre del estadio de esa época, coronada por el águila que re-
cuerda el himno de la Escuela Militar. Este gallardete flameó, por
primera vez, el 9 y 10 de julio de 1945.
El 20 de agosto de 1945, se le confirió el nombre patronímico
del Libertador Capitán General Bernardo O'Higgins (80).
El año 1950 correspondió a la Escuela una tercera salida al ex-
tranjero (81). Un batallón viajó a Buenos Aires en agosto del cita-
do año 1950, con motivo de las festividades del "Año del Liberta-
dor SanMartín". Su aduaciónfue, como siempre, brillante, ya que
mereció cariñosos y nutridos aplausos del pueblo argentino; un
periodista porteño declaró que "los caballeros del penacho blanco
desfilaron extraordinariamente mejor que en Chile, su Patria".
En la década de 1950 se iniciaron los estudios encaminados a
crear un segundo año del Curso Militar, con el propósito de conse-
guir una preparación profesional más completa del futuro oficial
del Ejército.
Un comité especialmente designado concluyó el perfil profe-
sional del oficial tipo, en los siguientes términos:
(80) Decreto de la Subsearetaría de Guerra No 1.485.
(81) Las dos primeras también fueron a Buenos Aires, una en 1910 y la segunda.
en 1927.
a) Debe ser un soldado de definida personalidad, de presen-
tación y modales irreprochables, de intachable modalidad,
caballero en todas sus actuaciones y de vasta y sólida base
cultural.
b) Un educador y modelador de buenos soldados y buenos
ciudadanos.
c) Un buen conductor táctico de la sección y pelotón y un ins-
tructor militar básico.
d) Un conocedor y manipulador de todo material de guerra de
su Arma., en uso en el EjBrcito, y experto en su manteni-
miento con firme base general científico-técnica, para
adaptarse fácil y rapidamente a los cambios de modelos.
El nuevo plan de enseñanza se orientó hacia el objetivo especí-
fico de formar los futuros oficiales en el marco de una mayor con-
centración de las asignaturas científico-humanistas en los tres
años del curso general y contar con más tiempo para la prepara-
ción y formación militar de los alumnos.
Esto se tradujo en el plan común que consideró la siguiente dis-
tribución horaria semanal por ramos y actividades generales.
-Idioma patrio
-Idioma extranjero
-Ciencias Sociales
-Matemáticas
-Biología
-Química
-Física
-Filosofía
-Educación física
-Consejo de curso
-Ramos especiales
-Plan electivo
Total de horas
semanales: 31 37 36
Lo anterior fue aprobado algunos años después por el Ministro
de Educación, estableciéndose ademas que los certificados de es-
tudio de los cursos cuarto, quinto y sexto y la licencia secundaria
correspondiente eran equivalentes a los respectivos certificados y
licencia secundaria otorgados por el Ministerio de Educación
Pública.
Los ramos especiales y las actividades del plan electivo serían
determinados por la Dirección de Instrucción del Ejército.
Entre 1940 y 1952, los siguientes Oficiales Superiores se
desempeñaron como Directores de la Escuela Militar:
CRL. Arnaldo Carrasco Carrasco 1938-1944
CRL. Ramón Alvarez Goldsack 1945-1945
CRL. Walton Ojeda Riesgraf 1945-1946
CRL. Carlos Meirelles Gallardo 1947-1948
CRL. Héctor Sagüés Zúñiga 1949-1952
CRL. Luis Jerez Pino 1952-1953
b.-Escuelas de Clases.
(1) Escuela de Clases d e las Armas.
Al suprimirse, en 1924, la Escuela de Suboficiales para crear la
Escuela de Aplicación de Infantería, la formación de los clases del
Ejército, hasta 1943, se hizo en las propias unidades y reparticio-
nes, sobre la base de la contratación de los mejores conscriptos al
ser licenciados. Este procedimiento no dio buenos resultados por
la lógica falta de homogeneidad en su formación y heterogénea
unidad de doctrina. Se estimó entonces necesario que el Ejército
volviera a contar con un establecimiento formador de un cuerpo
de Suboficiales y Clases, idóneo y de preparación sólida y bien
cimentada.
Por estas razones, el 27 de diciembre de 1943, se determinó la
organización del Batallón Escuela de Clases en la Escuela de In-
fantería (82). Se dispuso que se reclutaran 400 de los mejores
(82) D.S. No 2.096, de 27 de diciembre de 1943, Baletln Ofieial del Ejercito NO 2, de
13 de enero de 1944, pigs. 3839.
Conscriptos de todas las unidades del Ejército, que desearan en-
trar al Cuadro Permanente, con el objeto de formar un 1 Curso de
Aspirantes a Clases que funcionaría en la Escuela de Infantería.
Los seleccionados ingresarían al curso como Soldados 1%. y los
que rindieran satisfactoriamente este 1 Curso ascenderían a Cabo
2" y separados por Armas efectuarían un 11Curso en las respedi-
vas Escuelas. Terminado este 11 Curso, los alumnos serían desti-
nados a los Cuerpos de Tropa. El proyecto consideraba que hasta
el 25Ohdel total de los alumnos del 11 Curso egresarían como Cabos
1"s. (83).
Se consideró, igualmente, para el alumno del 11 Curso que obtu-
viera el m8s alto promedio entre todos los que cursaban en las dis-
tintas Escuelas de Armas y siempre que cumpliera con los requisi-
tos personales y de estudios exigidos, la posibilidad de ingresar
1
becado al 1 Año de la Escuela Militar.
El sistema de instrucción para los aspirantes a clases conside-
raba la correspondiente instrucción militar y formación humanís-
tica.
En las mañanas se hacía la instrucción militar. De acuerdo con
los planes elaborados por la Escuela de Infantería, la primera par-
te del año se realizaba un repaso general de la instrucción corres-
pondiente al período individual y de unidades, con el propósito de
uniformar los diferentes niveles de instrucción que traían los
alumnos provenientes del Servicio Militar Obligatorio, a lo largo
del país.
En la segunda parte del año (segundo período de instrucción en
lo militar) se trataba la metodología de la instrucción. El alumno,
que hasta ese momento había sido ejecutante, empezaba a apren-
der a desempeñarse como instructor en las materias correspon-
dientes a la formación del combatiente individual. En educación
física, se daba especial importancia a elevar el nivel de capacidad
física de los alumnos, para enfrentar las exigencias que el mando
de la pequeña unidad requeriría del futuro clase. Además, se ense-
ñaba la metodología de los diferentes deportes.
(83) Posteriormente, esta Última medida fue suprimida
En lo concerniente a la formación humanística, los programas
docentes estaban encaminados a elevar la escolaridad que el
alumno traía. Se exigía como escolaridad mínima el haber rendido
el 2" año de humanidades (actual 8 h ñ o básico) y la enseñanza es-
taba destinada a alcanzar el nivel de 3er. año de humanidades
(actual ler. año medio). Con este objeto, en las tardes se desarro-
llaba el programa de clases en las asignaturas de castellano, mate-
máticas, historia y geografía. También se hacían ramos militares
como topografía, tádica general y logística.
Se exigía para aprobar los ramos el promedio mínimo de nota
4 para los ramos humanísticos y de nota 5 para los ramos milita-
res.
Además, se realizaban varias actividades extracurriculares,
como reuniones literarias y de club, coro y bailes nacionales.
El primer Comandante del Batallón Escuela de Clases, en
1944, fue el Mayor René Sanhueza Navarrete. El Teniente Ayu-
dante, quien se desempeñaba como Secretario de Estudios, en
1944, era el Teniente Alfredo Echaurren Ayala.
En 1944, el Batallón quedó organizado en tres compañías de
alumnos. La 1"Compañía, constituida sobre la base de la 1 T o m -
pañía del Batallón de Instrucción de la Escuela de Infantería, es-
taba al mando del Capitán Emilio Araya Céspedes y contaba con
79 Soldados 1"[Link] de Clases. La 2' Compañía, creada so-
bre la base de la 2" Compañía Ametralladoras y Morteros del Ba-
tallón de Instrucción de la Escuela, estaba bajo el mando del Capi-
tán Hédor Barrera Valdés y contaba con 55 Soldados l"s. Aspiran-
tes a Clases. La 3'" Compañía, organizada sobre la base de la Com-
pañía Mixta del Batallón de Instrucción de la Escuela, estaba al
mando del Capitán Enrique Montealegre Giebhardt y contaba con
73 Soldados los. Aspirantes a Clases.
En la organización del Batallón se incluyeron, para el mejor
aprendizaje de los alumnos, las secciones de enlace y armas de
acompañamiento de la Infantería. Es así como, formando parte de
las respectivas Compañías, existía una Sección Transmisiones,
una Sección Morteros, una Sección Ametralladoras Montadas,
una Sección Ametralladoras Antiaéreas y una Sección Antiblinda-
je, con lo cual se daba al alumno, la oportunidad de conocer, du-
rante el primer año, el total de las armas en uso en ese tiempo, por
la Infantería.
En octubre de 1944 y con el objeto de comprobar la eficiencia
de la instrucción de los soldados alumnos, el Batallón presentó en
los cerros de Chena, ante el Comandante en Jefe del Ejército, Ge-
neral de División Arturo Espinosa Mujica, y los Agregados Milita-
res acreditados en Chile, un ejercicio demostrativo de doble ac-
ción con munición de guerra. El tema presentado fue la defensa
de la recién creada Compañía Mita de Fusileros, contra el ata-
que de dos Compañías de igual organización. Esta demostración
del excelente pie de instrucción alcanzado y la perfecta coordina-
ción de un ejercicio de tan difícil y peligrosa ejecución fue motivo
de una felicitación por parte del Comandante en Jefe del Ejército
y del favorable comentario de los Agregados Militares asistentes.
El Mayor René Sanhueza Navarrete se desempeñó como
Comandante del Batallón Escuela de Clases hasta 1947 inclusive.
Fue sucedido por el Mayor Rafael Moreno Johnstone en 1948,
por el Mayor Ramón Elzo Barbosa en 1949 y el Mayor Tulio
Marambio Marchant en 1950.
En este período inicial, los siguientes Oficiales Subalternos sir-
vieron en el Batallón: Capitanes Emilio Araya Céspedes, Héctor
Barrera Valdés, René Schneider Chereau, Francisco Gorigoitía
Herrera, Rafael Larenas Quintana, Rolando del C. Cortés Arella-
no, Jaime Ferrer Fouga y Alfredo Canales Márquez; Tenientes Al-
fredo Echaurren Ayala, Fernando Olea Guldemont, Luis Alvarado
Torrejón, Guillermo Neumann Muñoz, Alfredo Polloni Péres, En-
rique Saldes Walker, Sergio Cañas Ascuí, Manuel Crovari Vega,
Aníbal Salvatierra Lindsay, Ernesto Merino Kohnenkamp,
Agustin Toro Dávila, Javier Palacios Ruhmann, O'Higgins Valen-
zuela Torres, Virgilio Espinoza Palma, Víctor Hugo Barría Barría,
Leonel Koening Artematt, Humberto Gordon Rubio, Octavio
Montero Cuevas, Isidoro Albornoz Albornoz y Julio Canessa Ro-
bert.
En 1948, estando al mando del Mayor Rafael Moreno Johnsto-
ne, el Batallón Escuela de Clases sufrió una modificación en su
organización, quedando constituido en 2 Compañías.
d m e el fuego de su peque- midad,
mediante mut radio-modi~la
Especialidad d e Montaüa
Durante el comando de los Mayores Ramón Elzo Barbosa, en
1949, y Tulio Marambio Marchant, en 1950, el Batallón Escuela
de Clases se trasladó del antiguo edificio frente a la Plaza de Ar-
mas de San Bernardo, a su nuevo cuartel de calle Balmaceda con
Eyzaguirre. La amplitud de las nuevas instalaciones permitió ubi-
car, con mayor comodidad, a los alumnos en sus salas de clases,
gabinetes y canchas de instrucción. Igualmente, se dio mayor wn-
fort a los alumnos mismos en dormitorios más adecuados y muy si-
milares a los que en esa época tenía la Escuela Militar. También
se habilitaron los comedores de alumnos con un sistema de
servicio idéntico al usado por los Cadetes del Instituto.
Otra medida importante de esa época fue la de autorizar el uso,
por los alumnos, de una presilla de color rojo con el monograma en
hilo dorado de la antigua Escuela de Clases de 1887. Se estableció,
igualmente, como parte del uniforme de los alumnos, el cinturón
de charol negro con chapa con escudo y el uso de yatagán Máuser.
Este uniforme distintivo tuvo una gran influencia psicológica.
Este conjunto de medidas contribuyó a dar a esta Unidad Es-
cuela el carácter de tal y creó una gran cohesión y espíritu de cuer-
po entre los componentes de esta Escuela, naciendo así nue-
vamente la mística profesional del Suboficial del Ejército.
Durante el año 1950, el Batallón Escuela auspició y logró cam-
biar el género tosco de paño grueso del uniforme de salida de los
soldados por casimir fino. Esta iniciativa mejoró notablemente la
presencia de los soldados y luego fue adoptada para todo el Cua-
dro Permanente del Ejército.
El Batallón Escuela de Clases fue comandado por los Mayores
René Sagredo Sagredo en 1951 y Oscar Madrid Pizarro en 1952
(84).
(2) Escuela de Especialidades de Tropa del Ej6rcito (Clases de los Servicios).
El normal desarrollo y crecimiento del Ejército trajo apareja-
dos el aumento y diversificación del material de guerra y equipos
(84) Los datos de mandos fueron obtenidos de las Listas de Revista de Comisario
de la Escuela de Infantería del General San Martín desde 1944 hasta 1952.
Ministerio de Defensa Nacional. Archiva de la Subsecretaria de Guerra.
de Telecomunicaciones, como también el de los vehículos motori-
zados, cuyo mantenimiento y reparación imponía mayores exigen-
cias de nivel técnico a quienes desarrollaban estas funciones.
Con el propósito de cubrir esta gama de atención logística espe-
cializada y aprovechando la infraestructura existente, el 4 de mar-
zo de 1952 se creó la Escuela de Especialidades de Tropa del
Ejército (85), dependiente directamente de la Dirección de Mate-
rial de Guerra, encuadrada y ubicada en los Arsenales de Guerra.
Para ello se tomó como base la Escuela de Armeros, Armeros-Arti-
ficieros y Mecánicos de Automóviles que, dependiendo de la Aca-
demia Politécnica Militar, funcionaba en FAMAE.
Se nombró como Director de esta nueva Escuela al Mayor Jor-
ge Almazábal Mardones, a la fecha Jefe de la Sección Técnica de
Arsenales.
Se desempeñaron como instructores y profesores de los ramos
militares, técnicos y humanísticos, los Mayores Hernán Vadillo y
Alberto Alfieri Matalini y los Capitanes Ricardo Valenmela Ley-
ton y Carlos Gómez Campos, entre otros.
Se estableció como misión para esta nueva Escuela la de pre-
parar técnicamente a personal del Cuadro Permanente para el
Servicio de Material de Guerra del Ejército, en las siguientes espe-
cialidades: armero, armero-artificiero, mecánico de automóviles
en sus variadas especializaciones para las unidades de rnanteni-
miento y estaciones de servicio, mecánico de instrumentos ópticos
de medición y observación y de instrumentos de dirección de tiro,
mecánico de equipo de construcción de zapadores, mecánico de ra-
dio, mecánico electricista, mecánico de banco, mecánico carrocero
o enchapador y carpintero carrocero.
No obstante, inicialmente, la Escuela tuvo sólo las especialida-
des de mecánico armero-artificiero, mecánico de automóviles,
mecánico de material de telecomunicaciones y mecánico electri-
cista.
(85) Decreta No 208, de 4 de marzo de 1952. Boletín Oficial del Ejército No 15, de
10 de abril de 1952, págs. 435-436.
l
I
El plan de estudios estableció cursos regulares y cursos transi-
torios, que abarcaban aspectos militares, humanísticos y técnicos.
Además de la instrucción militar propiamente tal, se enseñaba
matemáticas, castellano, física, química, pólvora y explosivos y ra-
mos técnicos de carácter práctico, especi;ilmente en el manejo de
máquinas-herramientas.
Los títulos que la Escuela concedía eran los de mecánico arme-
ro-artificiero, mecánico de material de telecomunicaciones y me-
cánico electricista.
Para el curso regular que formaba técnicos, el reclutamiento se
hizo entre jóvenes de 18 a 19 años de edad, con una instrucción
mínima de 2" año de humanidades o equivalente de la enseñanza
técnica y con aptitudes físicas y morales compatibles con el servi-
cio.
Durante el primer año de funcionamiento de esta nueva Escue-
la, los alumnos destinados a integrar el 1 Curso provenían de ciu-
dadanos incorporados como conscriptos alumnos debidamente se-
leccionados y personal de planta, tales como clases de Armas y de
los Servicios y empleados civiles aptos, después de un examen de
admisión.
Al término del 1 Curso, los alumnos promovidos debían firmar
u n contrato que los obligaba a servir durante 5 años en el Ejército,
desde el momento de recibir su título de termino. En este segundo
año, los alumnos eran contratados como Cabos 2%.
Los alumnos aprobados en este segundo año recibían su res-
pectivo título y eran encuadrados en las vacantes de tropa técnica
del Servicio de Material de Guerra. Las disposiciones de creación
de esta Escuela establecieron que, en el futuro, formarían parte
del Servicio de Material de Guerra únicamente los que hubieran
recibido el título en la Escuela de Especialidades de Tropa del
Ejército.
Los cursos transitorios eran para el personal del Cuadro Per-
manente y consistían en:
R.-Revalidaei6n de titulo.
Para aquellos Clases formados en la antigua Escuela de Arme-
ros y Armeros-Artificieros y que no hubieran completado los re-
quisitos para obtener el título de armero-artificiero.
b.-Cur6os de eonoeirniento del nuevo material.
Eran cursos variables, destinados a personal del Cuadro Per-
manente de todas las Armas, para dar a conocer armanento recién
incorporado al Ejército.
Ingresaba, también, a estos cursos, personal del Servicio de
Material de Guerra para conocer y difundir nuevas técnicas o sis-
temas de mantenimiento.
c.-Cursos d e conductores.
Eran también de corta duración. Generalmente se realizaban a
petición de unidades operativas o Altas Reparticiones y estaban
destinados a formar conductores de vehículos motorizados, espe-
cialmente de aquellas unidades o servicios que, de hipomóviles, se
estaban transformando en motorizados, de acuerdo a las nuevas
orgánicas.
En el año 1952, la Escuela contó con 113 alumnos cuya proce-
dencia era:
-50 alumnos del Cuadro Permanente seleccionados (6 Cabos
de Armas, un Empleado Civil y 43 Soldados de las tropas).
-63 jóvenes incorporados como Conscriptos Alumnos, previo
examen de admisión (86).
En este año, se incorporaron definitivamente a la Escuela de
Especialidades de Tropa del Ejército los alumnos de la antigua
Escuela de Armeros y Armeros-Artificieros.
(86) Datos obtenidos de las Listae de Revista de Comisario de la Direcci6n de Material
de Guerra, año 1952. Ministerio de Defensa Nacional, Archivo de la Subsecretaría
de Guerra.
Posteriormente, la Escuela de Especialidades de Tropa pasó a
depender del Comandante en Jefe de la División Escuelas, con el
nombre de Escuela de Especialidades del Ejército (87). Esta Es-
cuela se trasladó, siete años después, al antiguo Cuartel de la Es-
cuela Militar, en la calle Blanco Encalada 1550 (88).
2. Escuelas de Armas.
a,-Escuela d e Infantería.
El 31 de mayo de 1940, el Presidente de la República don Pe-
dro Aguirre Cerda, al celebrarse 53 años de la creación de la Es-
cuela de Clases en 1887, la cual, en 1924 se transformó en Escuela
de Aplicación de Infantería, colocó la primera piedra de su actual
cuartel de once hectáreas de terreno, a la entrada norte de la ciu-
dad de San Bernardo. Esta ocasión dio motivo a un programa de
festejos, que presidió S.E. el Presidente de la República y el Mi-
nistro de Defensa Nacional.
A este nuevo cuartel, la Escuela se trasladó, en forma definiti-
va, en 1948.
De acuerdo al Reglamento Orgánico que data de 1937, la finali-
dad de la Escuela era constituirse como fuente primaria para la
preparación del personal de Infantería, lo que cumplía mediante
el funcionamiento de cursos de aplicación e instrucción.
Le correspondía además la función de divulgar la doctrina de la
Infantería no sólo entre el personal del Arma, sino también entre
las otras Armas.
Al crearse el Batallón Escuela de Clases. la Escuela aereeó a su
misión específica la de formar a los futuros Suboficiales del Arma
sobre la base de Soldados Conscriptos provenientes de cuerpos de
tropas.
(87) O/Cdo. EME. O1R.I. No 221, de 17 de septiembre de 1958. Boletín Oficial del
Ejercito No 40, de 6 de octubre de 1958.
(88) Revista "Crisol". Organo de difusión informativo de la Escuela de Especialidades
del Ejército, 1963.
En cuanto a organización se refiere, las actividades de la Escue-
la quedaron perfectamente establecidas; la instrucción a cargo del
Subdirector y la gestión administrativa, centralizada en un Jefe de
Plana Mayor.
De la Subdirección dependían el Batallón de Instrucción y la
Secretaría de Estudios.
El Batallón de Instrucción se componía de su Plana Mayor, 2
Compañías de Fusileros, una de Ametralladoras y una Compañía
Mixta compuesta por las Secciones de Cañones, Comunicaciones,
Carros de Combate y Lanzaminas.
Esta unidad de combate era la que servía a la práctica del man-
do táctico a los cursos de Oficiales y Clases.
De la Secretaría de Estudios dependía la Compañía de Cursos
de Tropa, organizada con el personal que concurría a los distintos
cursos.
Anualmente funcionaban los siguientes cursos:
a) Requisitos, de una duración de 9 meses, para:
-Capitanes sin especialidad primaria por su ascenso a
I mayor.
-Tenientes con requisito de ascenso a Capitán.
-Suboficiales y Clases (Sargentos para ascender a Subofi-
ciales y Cabos para ascender a Sargentos 2"s.).
-Soldados Aspirantes a Cabos (hasta 1943, en que se creó
la Escuela de Clases).
b) De especialización para Capitanes, Tenientes, Suboficia-
les y Clases, de una duración de 3 meses, para el conoci-
miento de nuevos armamentos y sus técnicas de empleo.
Este curso incluía los ramos de táctica de Infantería, tiro y
conocimiento de las armas livianas y pesadas de la Infante-
ría, gimnasia y esgrima, enlace y .transmisiones.
c) Eventualmente, funcionaron cursos de informaciones para
Mayores y Tenientes Coroneles de Infantería, para Coro-
neles y Generales y Oficiales de otras Armas de la Defensa
Nacional. La duración del curso y número de Oficiales era
l determinado por el Comando en Jefe del Ejército.
En materia de estudios también, en 1940, se innovó con respec-
to a las disposiciones del reglamento anterior.
La enseñanza en los cursos de instrucción, que tenía por objeti-
vo el ejercicio del mando y la enseñanza de los métodos, debía ser
teórica y práctica, tanto en los cursos de requisito, como en los de
especialización.
Además de lo anterior y, como en todas las unidades del Ejérci-
to, los Oficiales y Cuadro Permanente de la Planta se mantenían
actualizados en sus conocimientosprofesionales mediante el siste-
ma de academias internas para Oficiales y Suboficiales. Estas aca-
demias funcionaban a cargo de instrudores de la misma unidad y
1 se desarrollaban, especialmente en el período de invierno, con
juegos de guerra o trabajos en el cajón de arena. Ello estaba enca-
minado a la práctica de la conducción de las unidades que, tanto a
Oficiales como Suboficiales, les corresponde mandar en el campo
de combate.
El año 1940, un nuevo Reglamento de Dotación de Paz de 20 de
mayo agregó al Batallón de Instrucción, una Sección de Ametra-
lladoras AntiaBreas, que quedó afecta a la Compañía M i t a .
En 1941, la Escuela participó en un ejercicio de operaciones
combinadas. Para este efecto fue transportada en medios motori-
zados desde San Bernardo a San Antonio, donde se embarcó en
u n transporte marítimo para realizar un ejercicio de desembarco,
con cooperación de fuerzas aéreas y marítimas en la zona de Quin-
tero.
En 1942, se agregaron al Batallón de Instrucción, una Compa-
nía de Morteros y funcionó un curso de esta arma para instruir en
el manejo y empleo del material para Oficiales y tropa de Infante-
ría y Caballería de los cuerpos de tropa.
A fines de año y a principios de 1943, la Escuela inició la moto-
rización de los servicios y bagajes de las unidades de combate y
fundamentales. En ese año, participó en un ejercicio de transpor-
te, por medios automóviles y operación combinada desde San Ber-
nardo a Tocopilla. Al efecto, cubrió las distancias entre ambas ciu-
dades usando el material automóvil del Batallón de Instrucción
reforzado con el del Batallón Tren 2. En Tocopilla se embarcó en
1 el transporte "Arauco" de la Armada Nacional, para efectuar una
operación de desembarco a viva fuerza sobre Barquitos, con la coo-
peración de unidades de la Fuerza Aérea de Chile y de la Armada.
En 1943, se agregó al Batallón de Instrucción una Compañía
Mixta y una Sección de Cañones Antiblindaje.
En el mismo año se creó, afecto a la Escuela, el Batallón Escue-
la de Clases.
De esta forma, la Escuela se transformó, en parte, en la cuna
del reclutamiento del personal de instructores para los cuerpos de
tropas de todas las Armas.
Desde el 25 de mayo de 1943, la Escuela de Infantería, pasó a
l
llevar el nombre patronímico del General San Martín (89).
En enero de 1945, el Batallón de Instrucción tenía la siguiente
organización: Plana Mayor, dos Compañías de Fusileros, una
Compañía de Ametralladoras, una de Morteros y una Sección de
Transmisiones.
Este Batallón siguió sirviendo como unidad de trabajo de los
cursos de Oficiales.
l
Por el nuevo Reglamento de Dotaciones de Paz del 10 de no-
viembre de 1949, la Escuela pasó a tener la siguiente organización:
Dirección, con Ayudantía y Plana Mayor; Subdirección; Batallón
de Instrucción con Plana Mayor, 2 Compañías Mixtas, 1 Compa-
ñía de Armas pesadas, 1 Sección de Telecomunicaciones, 1 Bate-
ría de Artillería 75 mm. de Montaña transportada desarmable, a 6
piezas, de procedencia norteamericana (esta Batería de Artillería
perteneció a la Escuela hasta diciembre de 1959, fecha en que fue
retirada y entregada a Arsenales de Guerra para su redistribu-
ción).
Los siguientes Oficiales Superiores han sido Directores de la
Escuela de Infantería en este período:
CRL. Guillermo Barrios Tirado 1936-1942
CRL. Enrique Blanlot Reissig 1942-1943
CRL. Santiago Danús Peña 1943-1944
(89) D.S. N O 749, de 2 5 de mayo de 1943.
- - .-
Fmtis dd pnmer- Rk Escuela & MonLana en RíoBlsnco y su
prrmet W i G L Juan Baneslari Zappehni
Prop. del GRAL. Juan Bancalari Zappetini.
CRL. Daniel Sánchez Ahumada 1944-1945
CRL. Carlos Casanova Damothe 1945-1946
CRL. Guillermo Toro Concha 1947-1948
CRL. Julio Urquieta Araos 1948-1951
CRL. Carlos Mezzano Camino 1951-1953
h.-Escuela de Caballería.
En 1940, la Escuela de Caballería continuaba cumpliendo, en
su nueva Guarnición de Quillota, las misiones que se le habían fija-
do: formarjinetes resueltos y capaces de cabalgar en toda clase de
terreno y hacer de los Oficiales y Suboficiales de arma buenos
combatientes, como asimismo buenos instructores en materia de
escuela de combate.
E n lo fundamental, la Escuela funcionaba organizada con una
Dirección, una Secretaría de Estudios y el Grupo de Instrucción
"Dragones de Freire".
De la Secretaría de Estudios dependían los cursos de Capita-
nes, Tenientes y Cabos y las Escuelas de Equitación y Alta Escue-
la.
Se continuó dando prioridad a la conducción táctica de las uni-
dades en el terreno, a través de la práctica del mando, por parte
de los alumnos, de las unidades que les correspondía de acuerdo
con los grados respectivos. Cabe recordar que el Director de la Es-
cuela que inició esta buena práctica fue el Coronel Carlos Ibáñez
del Campo, durante su administración entre los años 1921 a 1925
(según se ha visto en la página 86 del tomo VI11 de esta obra).
Se preocupó, también, la Escuela de Caballería, de investigar
los progresos del Arma en los otros Ejércitos del mundo, con miras
a aplicar en nuestra Caballería lo que fuera pertinente, de acuerdo
a nuestra propias posibilidades y características.
En los años siguientes se siguió avanzando en la reorganización
del establecimiento y de los métodos y tácticas del Arma, dentro
de los diferentes cursos de capacitación y en el Grupo de Instruc-
ción "Dragones". Se siguió aplicando la instrucción de combate
desde el escalón pareja, escuadra, sección, pelotón de armas livia-
nas (ametralladoras y morteros), escuadrón de armas pesadas y
grupo.
Con motivo de las experiencias obtenidas en la Segunda Gue-
rra Mundial y, al igual que en el grueso del Ejército, la Escuela lle-
vó a cabo una reorganización compatible con la nueva modalidad
de instrucción, en base a la doctrina, procedimientos y reglamen-
tación del Ejército de Estados Unidos. No obstante, el Instituto
continuó el adiestramiento del soldado combatiente, sin perjuicio
de mantener la instrucción de equitación del jinete.
La mantención y atención del ganado fue otra de las activida-
des de la jornada diaria de combate, de instrucción y servicio en
campaña.
La responsabilidad de la Escuela, en su afan de mantener la
práctica del deporte ecuestre en su variada gama, en especial en el
salto, tuvo su expresión en el hecho de continuar participando en
torneos dentro y fuera del país, con positivos resultados. Chile lo-
gró el récord mundial de salto alto a caballo, en 1949, al lograr una
altura de 2.47 mt. que obtuvo el entonces Capitán Alberto Larra-
guibel, montando el caballo "Huaso". Junto a 61, muchos otros va-
lores lograron figuración internacional en la época, entre otros los
Capitanes Héctor Clavel y Ricardo Echeverría y los Tenientes
Guillermo Aranda, Guillermo Squella y Luis Riquelme.
Fueron Directores de la Escuela en este período:
1 CRL. Julio Silva González 1940-1941
CRL. Walton Ojeda Riesgraf 1941-1944
CRL. Benjamín Rodríguez Artigas 1945- 1948
CRL. José L. Gálvez Fuschlocher 1949- 1950
CRL. Enrique Boedecker Lara 1950-1952
CRL. Enrique Franco Hidalgo 1952-1954
e.-Escuela de Artillería.
La Escuela de Artillería, creada el 27 de mayo de 1921, tiene su
asiento en Linares desde el 14 de mayo de 1925.
La Escuela de Artillería tiene por misión la programación de
cursos de formación, requisito de especialización y de complemen-
tación, perfeccionamiento, ampliación y de uniformar la prepara-
ción general y profesional de los Oficiales y Cuadro Permanente
del Arma de Artillería, capacitándolos para entregar sus experien-
cias y conocimiento a sus unidades.
Tiene, además, la responsabilidad de investigar el desarrollo
de la tecnología artillera en el mundo, la que debe difundir a las
unidades del Arma, inicialmente, mediante manuales y, posterior-
mente, proponiendo la reglamentación correspondiente, a fin de
mejorar la capacidad técnica de los Artilleros del Ejército.
Junto con preparar a los profesionales del Arma, la Escuela
cumple su función de unidad de tropa, instruyendo al contingente
de su Grupo de Artillería, que es la unidad de aplicación de los di-
ferentes cursos.
En 1940, la Escuela estaba organizada con: Dirección, Subdi-
rección, Secretaría de Estudios, de la cual dependían los Cursos
de Instrucción y la Sección de Equitación. El Grupo de Instrucción
con una batería 75 Krupp, 1batería 155 Schneider, 1batería 105
Krupp, 1 batería de Observación y Medición y una batería de
Montaña (75 y 105 Schneider).
En enero de 1945, la Escuela recibió nuevo material de monta-
ña y creó la Batería de Aplicación, destinada a alojar e instruir a
los Clases y Suboficiales del Arma que concurrían a los cursos.
Recibió, además, una Batería 105 N.A. Motorizada, la que, jun-
to a una Sección de Cañones Antiblindaje de 37 mm., quedó agre-
gada a la Batería de Aplicación. Se organizó también en esta época
el Grupo Motorizado, con lo cual, la Escuela readecuó su organiza-
ción en la siguiente forma:
-Dirección
-Subdirección
-Secretaría de Estudios con: . Cursos de Instrucción.
. Batería de Aplicación.
. Sección de Equitación.
-Primer Grupo Motorizado con: . la. Batería 105 N.A.
. 2a. Batería 155 Schneider.
. 4a. Batería de Medición y
Observación.
-Segundo Grupo Hipomóvil con: . 5a. Batería 75 Krupp.
. 6a. Batería 105 Krupp.
El 31 de marzo de 1947, llegó el material de montaña, el cual se
entregó a la 4a. Batería, la que dejó de llamarse Batería de Medi-
ción y Observación, desapareciendo deritro de la organización de
la Escuela. Así, la 4a. Batería de Montaña quedó formando parte
del ll Grupo Hipomóvil.
A la Batería de Aplicación se le dejó sin material y solamente
con los cursos de Cabos, denominándose en lo sucesivo Batería
Cursos de Tropa. También ese año se agregó a la 2a. Batería la
Sección Antiblindaje 37 rnrn.
El 7 de agosto de 1947, la Escuela recibió una Batería de Mate-
rial 75 N.A. de Montaña, la que se incorporó a la 4a. Batería de
Montafia.
El 20 de junio de 1948, la Escuela recibió una Batería de Artiile-
ría AA. de 76 mm. con su correspondiente equipo de radar, organi-
zándose la 7a. Batería, agregada al 1Grupo. En la instrucción con
este nuevo elemento, participó el CapitEin de Infantería Harald
Sievers Fonk, quien había recibido instrucción sobre equipo de
radares en la Armada.
El 28 de febrero de 1949, la Escuela recibió una Batería 105
N.A. motorizada con todo su personal y material, pasada de la Es-
cuela de Unidades Mecanizadas, organizándose con ella la 3a. Ba-
tería, perteneciente al 1Grupo Motorizado. El incremento del ma-
terial motorizado obligó a crear la Batería de Mantenimiento de
Vehículos Motorizados para atender al ya abundante material de
ese tipo con que contaba el Instituto.
La modernización del material con que contaba la Escuela, los
cursos de conocimiento y manejo del nuevo material hicieron evo-
lucionar la orghnica del establecimiento.
Los siguientes Oficiales Superiores se han desempeñado como
Directores:
CRL. Rafael Fernández Reyes
CRL. Arístides Vásquez Ravinet
CRL. Alberto Briceño Fox
CRL. Guillermo López Larraín
CRL. Ernesto Medina Parker
CRL. René Alvarez Marin
CRL. Marcos López Larraín
CRL. René Echeverría Zerga
d.-Escuela de Ingenieros Militares.
Este Instituto tiene por misión mantener, actualizar y difundir
la doctrina del Arma, mediante la permanente orientación profe-
sional de sus Oficiales y Cuadro Permanente y de acuerdo con la
evolución técnica correspondiente. Además imparte enseñanza de
educación y propende a la mejor formación profesional de su per-
sonal, mediante la realización de cursos de requisitos destinados
fundamentalmente a preparar al personal en el mando de tropas
y el empleo táctico-técnico de ellos.
Para desarrollar su labor cuenta con gabinetes de idiomas,
proyecciones, videos, puentes, fortificaciones de minas y explosi-
vos, topografía, motores y de cuadros. Además posee un laborato-
rio de análisis de suelo, cuya finalidad es poder controlar la cali-
dad de los caminos.
En marzo de 1940 se trasladó la Escuela de Ingenieroa Milita-
res a Recoleta N" 940 (al ex Cuartel del R.I. 1 "Buin"), juntamente
con serle incorporados el Batallón de Zapadores, que guarnecía
Melipilla, y el Batallón de Comunicaciones, que estaba en Santia-
go. Esta última Unidad permaneció allí, en su antiguo Cuartel de
Antonio Varas N" 1660. La Escuela contaba entonces con 6 compa-
ñías, cursos de zapadores y de comunicaciones (radios, mecánicos
de radio, etc.).
Hasta 1946, el curso de Tenientes tenía una duración de dos
l años a fin de que el Oficial Subalterno egresara del establecimien-
to con una preparación acorde con sus dos especialidades. En
1947, el curso volvió a tener un año de enseñanza.
Las experiencias de la Segunda Guerra Mundial llevaron al
Alto Mando al estudio de una solución para obtener una acabada
especialización, teniendo en cuenta la diversificación de conoci-
mientos.
Fue así como el 6 de marzo de 1948 (90) se dictó la disposición
destinada a separar a la Escuela de Ingenieros Militares en dos es-
tablecimientos: Zapadores y Comunicaciones. Estas permanecie-
ron funcionando en un mismo cuartel hasta el año 1954, en que se
separaron definitivamente. El 11 de marzo de ese año (91), se dis-
puso el traslado de la Escuela de Ingenieros Militares (Zapadores)
a la Guarnición de Tejas Verdes, en la provincia de San Antonio,
actual cuartel del Instituto. Con el transcurso de los años su in-
fraestxuctura ha sido complementada con nuevas construcciones e
instalaciones, que facilitan la labor de instrucción, docencia y doc-
trina del Arma.
Han sido Directores del Instituto durante el periodo los
siguientes Oficiales Superiores:
CRL. Julio Santa María Salgado
CRL. Juan Bertossi Yetri
1
CRL. Teófilo Gómez Vera
CRL. Julio Andrade Boy
CRL. Rafael Vigar Fontecilla
CRL. Humberto Sepúlveda Sepúlveda
CRL. Guillermo Rosas Montecinos
CRL. Benjamín Videla Vergara
(90) O/Cdo. NO 43, de 6 de marzo de 1948
(91) D.S. No 346, de 11 de marzo de 1954.
192
--
CAPITULO V
l
LOS SERVICIOS
l
A. SERVICIOS LOGISTICOS.
1. Servicio de Intendencia.
Con la misión de asesorar al Comando en Jefe del Ejército en
el estudio, planificación y dirección de las materias relacionadas
con finanzas y abastecimiento (alimentación del personal y gana-
do, vestuario y equipo, etc.), los reglamentos del Ejército, dictados
entre los años 1940 y 1952, hicieron depender a este Servicio de
los siguientes organismos superiores:
En 1940, de la Dirección de los Servicios, como Departamento
de "Administración" (92). De éste dependía la Fábrica de Vestua-
rio y Equipo, ubicada en calle Santo Domingo 3317 y que satisfacía
al Ejército en sus necesidades de vestuario, calzado y equipo para
el personal.
Al escalafón de Oficiales de Intendencia (93) se ingresaba con
el grado de Subteniente Contador, pudiendo alcanzar, como gra-
do máximo, el de General de Brigada al desempeñar el cargo de
Jefe del Servicio. Los Oficiales de este Servicio debían realizar, en
la Escuela Militar, un curso de un año de duración, especialmente
dirigido a conocer la Administración Militar y los fundamentos de
la misión del Servicio y su despliegue en el campo de batalla.
En 1947, continuó dependiendo de la Dirección de los Servi-
cios, pero pasó a llamarse Departamento de Administración y
(92) Reglamento Organice del Ejército. Serie A NO 1, Art. NO 29 del año 1940.
(93) El esealafbn de Oficiales de Intendencia existía deade 1928.
Adquisiciones (94). De este último dependían la Fábrica de Depó-
sito Central de Vestuario y Equipo, los Servicios de Subsistencias,
Inventario, Fondos y Contabilidad.
En 1949, el Departamento de Administración y Adquisición pa-
só a llamarse Departamento de "Intendencia" (95).
Las funciones de atención, propias de este Servicio, con respec-
to a las tropas, se iniciaron en 1940, cuando se creó en Santiago la
primera unidad de Intendencia, como mando independiente bajo
la denominación de "Compañia'de Administración N" 2", la que el
Reglamento de Dotaciones de Paz, del año 1949, elevó a la catego-
ría de "Batallón de Administración N" 2". Posteriormente, fue de-
signado como Batallón de Intendencia N" 2.
Esta unidad de Intendencia contó con las secciones de alma-
cén, panadería y matadero, además de la Administración de Caja
correspondiente. Así, paulatinamente, se fue poniendo término al
sistema de contratos con proveedores y estas misiones propias del
Servicio fueron siendo tomadas por las instalaciones y unidades
respectivas, a medida que se fueron creando.
El 22 de agosto de 1946, se creó el Depósito Central de Vestua-
rio y Equipo que pasó a tener la categoría de organismo comple-
mentario de la Fábrica Militar de Vestuario y Equipo del Ejército.
En 1949, el Servicio de Intendencia estaba representado en las
unidades de la siguiente manera: en los Cuarteles Generales de
las Unidades de Armas Combinadas con la Sección N.a. "Inten-
dencia", que dependía, al igual que todos los Servicios, del Cuartel
Maestre respectivo. Este último, a su vez, dependía del Jefe de Es-
tado Mayor en sus relaciones con el Comandante de la Unidad
Operativa (96).
En los Regimientos y Reparticiones existía la sección Adminis-
tración de Fondos, que dependía de la Plana Mayor respectiva
(97).
(94) Reglamento Organieo del Ejércita. Serie 4 No 1, del año 1947. A r t i d a 20.a.
(95) Reglamento Orghnico de los Cuarteles Generales y Unidades de Trapa [Link].l.
1949. Arts. 66 a 68.
(96) Reglamento Orgánico de los Cuarteles Generales y Unidades d e Tropa R.O.10-l.
1949. Artículos 18, 66 y 67.
(97) Reglamento citada. Artículo 104 y 105.
Regimiento de Artilleria Montada N o 1 ''Tacna".
Parada Militar de 1944.
Deghle de La Bimd~[Link] los timbdsos
lnstrurciún Be Artillería con el nuevo material N.A. en la Escuela de Artilleris
Con respecto a los uniformes, el 23 de abril de 1939 se aprobó
un nuevo reglamento de "Vestuario y Equipo para Oficiales'' (98),
que modificó especialmente la tenida de diario (99).
Con esta innovación, el uniforme alemán usado por el Ejército
de Chile desde 1905 se adaptó nuevamente al que el Ejército ale-
mán usaba en 1939.
l De esta manera, la gorra se determinó que fuera alta en la par-
te de adelante y baja en su parte posterior; en su parte anterior os-
tentaba el Escudo Nacional rodeado de una corona de laureles; el
barbiquejo de cuero charolado fue reemplazado por un cordón do-
rado para todas las Armas, y plateado para la Caballería. La blusa
también cambió el cuello por uno vuelto, en el cual debían apare-
cer los parches distintivos del arma respectiva, terminados en tres
puntas y no en una, como había sido hasta ese entonces; además
se le agregó botonadura visible o exterior. Al capote se le puso un
cuello abierto y dos botonaduras casi paralelas, suprimiéndosele
los siete botones del talle posterior.
Entre 1940 y 1952, los siguientes Oficiales Generales fueron
Directores del Servicio.
GDB. (1) Juan Gajardo Miranda 1940-1943
GDB. (1) Oscar Beytia Verdugo 1944-1944
GDB. (1) Carlos Neubaer Luna 1945-1947
GDB. (1) Gustavo Donoso Espinoza 1947-1952
2. Servicio de Sanidad Militar.
En 1940, el Departamento de Sanidad dependía de la Direc-
ción de los Servicios y estaba constituido por elHospita1 Militar, el
Instituto Militar de Biología y Farmacia y el Departamento Odon-
tológico.
(90) Reglamento Serie D. No 6 O/Cdo. Sece. 11 NO 123, de 23 de abril de 1939-
(99) Las dem6s tenidas, de parada, de cainpafia, de sociedad y de etiqueta, no sufrieron
modificaciones de importancia.
Se ingresaba al escalafón de Oficiales de Sanidad mediante un
curso de antecedentes personales entre los médicos postulantes,
con el grado de Subteniente Cirujano, pudiéndose alcanzar, en la
Jefatura del Servicio, el Grado de General de Brigada Cirujano.
En 1942, una de las principales preocupaciones del Servicio Sa-
nitario del Ejército era la de lograr una más adecuada prepara-
ción del personal sanitario. Con el fin de alcanzar este propósito,
ese año se creó la Escuela de Enfermeros que funcionó en el Regi-
miento Tren N" 2 y que contó, como profesorado, con los médicos
de todas las especialidades del Hospital Militar. La duración de la
instrucción era de dos años, incluyéndose en ella, además de las
asignaturas médico-científicas, la enseñanza de materias genera-
les como castellano, matemáticas, historia y geografía, etc. Los
trabajos prácticos se realizaban en el Hospital Militar.
De esta manera se logró una mejor calidad profesional de los
enfermeros del Ejército, que hasta ese entonces eran reclutados
generalmente entre el personal que no reunía condiciones como
combatiente y quienes, sin preparación técnica suficiente para ac-
tuar como enfermeros o practicantes, se iban formando en las pro-
pias instalaciones.
En 1942, también se organizó dentro del Departamento de Sa-
nidad una Comisión de alimentación de hombres, compuesta por
médicos especializados en nutriología, con el objeto de realizar es-
tudios y trabajos destinados a proponer una adecuada alimenta-
ción en las Escuelas y Unidades del Ejército. Como produdo de
este trabajo apareció la ración de guarnición y la de campaña, para
otorgar una alimentación balanceada, de acuerdo al desgaste y al
esfuerzo que los hombres debían realizar en esos períodos de ins-
trucción.
El crecimiento experimentado por el Servicio durante este pe-
ríodo, como consecuencia de la ampliación de sus funciones hacia
las Breas de medicina preventiva, laboratorio y farmacia, atención
dental, etc., hizo necesario incorporar e integrar al Servicio a civi-
les y profesionales de estas especialidades.
El médico militar, incorporado al Servicio de Sanidad, llegaba
con los conocimientos propios otorgados por la Universidad
como médico general o en la especialidad que hubiese elegido. De
ahí que, para prepararlo para su desempeño en el campo de bata-
lla, con un tipo de enfermos totalmente diferentes al que podría
encontrar en un hospital, requería de una formación específica,
que se daba en curso de postgrado en el propio Hospital Militar y
se refería a la atención médico-quirúrgica de heridos o enfermos
en un combate. Igualmente, había que instruirlo con los necesa-
rios conocimientos logísticos acerca de las instalaciones que el
Servicio de Sanidad debe desplegar en campaña y su forma de
funcionamiento.
Esta materia era motivo de cursos que anualmente realizaba la
Academia de Guerra del Ejército para los Oficiales de los Servi-
cios.
Desde 1940 hasta 1952, los siguientes Oficiales Generales han
sido Directores de Sanidad Militar:
GDB. Carlos H. Cortés Díaz 1935-1941
GDB. Enrique Pacheco Vega 1941-1944
GDB. Samuel Molina Barros 1944-1951
GDB. Jorge Castro Ladrón de Guevara 1951-1956
Dependiendo de la Dirección del Servicio de Sanidad existían
diversas instalaciones, cuyo desarrollo en el período fue el
siguiente:
a,-Hospital Militar.
Desde 1940, el Hospital Militar ha continuado en constante
evolución mejorando sus servicios para el diagnóstico y tratarnien-
to de enfermedades de todo el personal del Ejército y de sus fami-
liares, haciendo extensivos sus servicios de policlínicas a las otras
instituciones de las Fuerzas Armadas.
El 18 de diciembre de 1945 (IDO), se le dio al Hospital Militar
como nombre patronímico el del General Luis Brieba Arán, quien
fue el mayor impulsor del Hospital y su primer Director.
(100) D.S. EMGE. NO 2.346, de 18 de diciembre de 1945. Boletín Oficial del Ejército
NO 2, de 11 da enero de 1946, pág. 53.
Entre 1940 y 1952, los siguientes Oficiales de Armas y de Sani-
dad se han desempeñado como Directores del Hospital Militar:
GDB. (A) Víctor Labbé Vida1 1940-1944
CRL. (S) Aliro Pérez Fernández 1944-1946
CRL. (1) Aníbal González González 1946-1953
b.-Sanidad Dental.
En 1941, Sanidad Dental constituía la Sección IV "Dentística"
del Departamento de Sanidad, bajo la dependencia del Subjefe
del Departamento (101).
La Sección estaba a cargo de un Teniente Coronel de Sanidad
Dental, quien, como Jefe de la Sección y Jefe del Servicio de
Dentística, dirigía el Servicio de Sanidad Dental del Ejército.
Los profesionales odontólogos, aceptados en un concurso, in-
gresaban al escalafón de Sanidad Dental con el grado de Subte-
niente Dentista.
Entre sus misiones más importantes estaban las de estar a car-
go de los nombramientos, destinaciones y reemplazos del perso-
nal de Oficiales de Sanidad Dental y proponer los programas de
concursos para dentistas que aspiraban a ingresar al Servicio
como Oficiales de Sanidad Dental.
El Servicio efectuaba la función de atención a través de clínicas
divisionarias y salas dentales en las unidades y reparticiones,
atendidas por los oficiales de planta. En aquellos lugares en que
no había un Oficial de Sanidad Dental, el Ejército contrataba a al-
I
gún profesional de la localidad, para desempeñarse a honorarios,
como dentista de guarnición.
En cuanto a la formación del dentista militar, se organizaban,
periódicamente, cursos de perfeccionamiento para oficiales de Sa-
nidad Dental y cursos de instrucción para enfermeros dentales,
quienes se desempeñaban como auxiliares y se responsabilizaban
del cargo y mantención del instrumental e inventario.
(101) Reglemento Orgánica del Departamento de Sanidad, Serie A No 5 11 Parte,
cuaderno IV, de 9 de septiembre de 1941
En cuanto a su ubicación física, el Servicio Dental ha tenido al-
gunos cambios. Hasta 1930, aproximadamente, funcionó en el Mi-
nisterio de Guerra, frente al Palacio de La Moneda. Posteriormen-
te fue llevado al antiguo cuartel del Regimiento Pudeto en San Ig-
nacio 242 y después funcionó en el Tpiso del Ministerio de Defen-
sa, en la Avenida Libertador Bernardo O'Higgins. Más tarde fue
trasladado al Hospital Militar.
Entre 1940 y 1952 los siguientes Oficiales han sido Jefes de
Sanidad Dental:
CRL. (OSD) Alberto González González 1931- 1943
TCL. (OSD) Carlos Silva Campos 1943-1945
TCL. (OSD) Juan Pescio Vargas 1945-1946
TCL. (OSD) Luis Castro Ahumada 1946-1952
CRL. (OSD) Miguel Valenzuela Donoso 1952-1953
c.-Instituto Militar de Biología y Farmacia
Como organismo dependiente del Departamento de Sanidad,
estaba compuesto por tres secciones:
Sección I "Drogueríay Laboratorio? estaba a cargo del Farmacéu-
tico Jefe del Instituto. Sus funciones se referían al mantenimiento
de un stock de medicamentos y drogas para el reabastecimiento
de los servicios farmacéuticos del Ejército, a los exámenes quími-
cos y bromatológicos (análisis de alimentos) que fuera necesario
efectuar y a la preparación y fabricación de comprimidos, substan-
cias y soluciones inyectables.
Sección II "Depósito Central de Material Sanitario y Talleres": estaba
dirigida y atendida por un guarda almacén, empleado civil. Como
Depósito Central de Material Sanitario tenía que mantener mue-
bles clínicos y elementos sanitarios en general, para proveer a las
necesidades del Servicio de Sanidad del Ejército.
Además, contaba con talleres de mecánica para la fabricación
de mobiliario, como catres clínicos, mesas de curaciones, velado-
res, etc. Más adelante, por el excelente trabajo realizado, se les
confió la fabricación de instrumentos quirúrgicos, tales como bis-
turíes, sondas acanaladas, etc.
Secczón III "Botica o Farmacia Militar": estaba ubicada en la calle
San Ignacio 242.
Hacia 1943, la Farmacia Militar estaba ya capacitada para
atender las necesidades de productos farmacéuticos y de perfu-
mería del personal en servicio activo y en retiro, integralmente.
En 1948, se hizo una ampliación en el mismo local de San Igna-
cio, para organizar un pequeño laboratorio que elaboraba sus pro-
pios inyectables, soluciones de vitaminas en forma de espedficos,
talco, dentífricos, etc.
Se ingresaba al escalafón de Oficiales de Farmacia con el grado
de Teniente Farmacéutico y se alcanzaba, como grado mkimo, el
de Teniente Coronel Farmacéutico.
Desde 1940 a 1952, los siguientes Oficiales han sido Jefes de la
Farmacia Militar:
CAP. (Farmacia) Eduardo Rohdis Knittel 1940-1941
TCL. (Farmacia) José S. Sepúlveda Ortiz 1941-1949
TCL. (Farmacia) Lizandro Latorre Zúñiga 1949-1952
TCL. (Farmacia) Eduardo Rohdis Knittel 1952-1955
d.-Departamento de Medicina Preventiva del Ej6reito.
i
El 15 de enero de 1940 se promulgó la Ley N" 6.501 de "Medici-
na Preventiva de las Fuerzas Armadas", la cual ponía este Servicio
bajo la tuición de los respectivos Servicios de Sanidad con el fin de
prevenir y tratar algunas enfermedades de muy difícil curación,
como la tuberculosis y otras de tipo crónico.
En ese mismo año 1940 se tomaron diversas medidas en orden
a implementar este servicio, concediendo los presupuestos nece-
sarios, organizando trabajos de investigación y adquiriendo mate-
rial y equipo; se instalaron 5 laboratorios clínicos a cargo de 5 labo-
ratoristas contratados expresamente, se compraron 3 equipos de
fluoroscopía, una para el Destacamento Austral N" 10 y los otros
para los Cuarteles Generales de la 111 y IVDivisiones del Ejército;
se organizó el fichaje, tratamiento y los exámenes de Rayos X ,
Kahn y orina de todo el personal del Ejército y se instaló la Oficina
Central de Coordinación de Santiago, la que se ubicó en el ler.
piso del ala norte del Cuartel de San Ignacio 242.
En un comienzo, el Servicio funcionó a través del Instituto Mili-
tar de Farmacia, bajo el mando del Mayor de Sanidad Rodrigo
Donoso G.
En 1941 se continuó tomando medidas de envergadura. Se de-
cidió que el Ejército construiría un Sanatorio en las cercanías de
Santiago (102), se adquirieron nuevos microscopios Zeiss, un equi-
po de radioscopía Siemens Schuckert y otros. Asimismo, se pro-
cedió a contratar el personal necesario para el funcionamiento del
Servicio. Además comenzó a funcionar una subsección de cardiolo-
gía y la campaña anti-tuberculosis alcanzó en el Ejército un gran
desarrollo.
El 30 de abril de 1942 se inauguró la Casa de Salud de Guaya-
cán para Oficiales (103). También se adquirió un equipo de Rayos
X móvil, marca Westinghouse, el cual se adaptó a un camión Ford
1942 y se realizó el primer examen Abreu a todo el contingente.
Además, el 3 de agosto se constituyó la Comisión Central de Me-
dicina Preventiva del Ejército.
En 1945, la Dirección de los Servicios tomó en arriendo la pro-
piedad del señor Hans Moser, denominada "Residencial Guaya-
cán", a contar del 1"de octubre, por un plazo de 2 años, para ser
destinada a sanatorio de tropa "Anexo Sección Tropa del Sanato-
rio Militar de Guayacán", el cual quedó a cargo del Suboficial
Mayor Eduardo Tastest (104).
El 2 de marzo de 1946 se comenzaron los trabajos de construc-
ción del Sanatorio Militar "Franklin Delano Roosevelt", en los te-
rrenos adquiridos por el Ejército en el Fundo Quillayal, en la
Comuna de San José de Maipo.
El 29 de abril de 1946 se colocó la primera piedra del Sanatorio
y se le inauguró en noviembre de 1948, con una capacidad para
130 enfermos.
(102) Por su parte, la Armada lo hacia en Olmué.
(103) Of.P.M.2NO 1.953, d e 24 de abril de 1942.
(104) D.S S.2 NO 1.543, de 30 de agosto de 1945 Boletín Oficial del Ejército No 37,
de 14 de septiembre de 1945, pagina 1.393.
l Un aspecto muy importante de la medicina preventiva en el
Ejército se logró cuando, e1 16 de mayo de 1949 (105), se estableció
que oficiales y tropa debían pasar un examen de salud anual en
forma obligatoria.
La ubicación física del Servicio de Medicina Preventiva del
Ejército estuvo desde el 15 de enero de 1940, en San Ignacio 242,
ler. y 2do. pisos.
Los siguientes Oficiales han sido Jefes del Servicio de Medici-
na Preventiva del Ejército:
MAY. (San.) Rodrigo Donoso Gaete 1940-1944
TCL. (San.) Alfredo Jünemann Watson 1944-1946
MAY. (San.) Rogelio Erazo Tapia 1946-1952
MAY. (San.) Guillermo Ortega Yáñez 1952-1953
e.-Servicio de Transfusión de Sangre.
El Servicio de Transfusión de Sangre fue creado en 1941 (106),
para prevenir la necesidad de plasma sanguíneo con motivo de los
accidentes y enfermedades del personal y de sus familiares.
A este nuevo servicio se le encomendó la clasificación sanguí-
nea de todo el personal del Ejército y la organización de un banco
de sangre.
El recién creado servicio estaba ubicado en la calle San Ignacio
242, en centros divisionarios y en las enfermerías de las diversas
unidades y reparticiones.
Poco tiempo después, este servicio fue tomado, en forma defini-
tiva, por el Hospital Militar, como una dependencia interna.
1 (105) Orden Dir. Se-. Depto. San. B.1.180, de 16 de mayo de 1949. Boletín Oficial
del Ejército No 20, de 20 de mayo de 1949, pdg. 619.
(106) O/Cdo. B . l No 315. Boletín Oficial No 51, de 18 de diciembre de 1941.
?bm&a Militar en 1W.
l+=IE&$m~:ainte;mi@.
R q p e a de vwaUOn@sde las csditritaagtegeoa.
3. Departamento de Remonta y Veterinaria.
Desde enero de 1932, en que la Inspección de Remonta y Vete-
rinaria pasó a llamarse Departamento de Remonta y Veterinaria,
este organismo se encontraba bajo la dependencia de la Dirección
de los Servicios. Su misibn primordial era la de proveer de ganado
al Ejército, inspeccionar el que en ese momento estaba al servicio
de la Institución y al desarrollo y fomento del tipo de animales que
fuera más conveniente, de acuerdo a las normas del Consejo Supe-
rior de Fomento Equino (107). Tenía a su cargo, además, al Servi-
cio de Veterinaria y Herraje del Ejército. Este Departamento
constaba de dos Secciones:
e.-Seeeiún A d q u i s i e i ú n , Reemplazo y Estadistica, que estaba encargada
de adquirir el ganado para el Ejército (caballos de silla para ofi-
ciales y tropa, caballos de polo, salto y carreras, caballos de tiro,
mulares de carga y de tiro y bueyes) y de llevar los registros del
ganado de la Institución y del país, en general.
h.-Sección V e t e r i n a r i a y Herraje, a cargo de las estadísticas del estado
sanitario de todo el ganado del Ejército. Su misión la cumplía a
través del:
(107) El Conseja Superior de Fomento Equino era un organismo con personalidad
jurídica de derecho público que mantenía sua relaciones con los demás orga-
nismos del Estado por intermedio del Ministerio de Guerra. Fue creado el 15
de mayo de 1931, por el D.F.L. No 341 (Boletín Oficial del Ejército N O 43, de
3 de junio de 1931, págs. 775-7711. Estaba prbsidido par el Oficial más antiguo
de los Servicios Ecuestres del Ejército y compuesto par 11 consejeros, personas
relaoionadas en alguna forma con sociedades agrícolas o de producción equina.
Sus principales misiones eran las de remontar anualmente al Ejército y Carabine-
ros, no menos del 10% de sus respectivsa dotaciones de ganado, fomentar las
razas de tiro y acordar la8 adquisiciones de reproductores, fiscalizar la exportación
equina y llevar los registros de inscripción del ganado caballar y asnal. Como
una forma de estimular la iniciativa particular, debía realizar exposiciones, con-
cursos y deportes ecuestres. Tambien debía establecer el Haras Nacional y
los dep6sitas de potros con respeetivaa Estaciones de Monta, en las diferentes
zonas pecuarias que lo requirieran. Un aspecto importante era el hecbo que los
veterinarios del Ejército y de Carabineros debían desempeñar, dentro del
territorio de su jurisdicción, las comisiones que el consejo les encomendara,
par oanducto de los jefes de los respectivos servicios.
(1) Laboratorio Biológico de investigación Veterinaria, en el cual
se efeduaban las investigaciones de las enfermedades infec-
ciosas del ganado y se preparaban las vacunas y sueros para
el consumo del Ejército.
(2) Depósito Central de Veterinaria, destinado a almacenar todo
el material quirúrgico y medicamentos necesarios para el cui-
dado sanitario del ganado.
En 1940, los Oficiales de Veterinaria ingresaban al escalaf6n en
el grado de Subteniente de Veterinaria y alcanzaban, como grado
mAximo, el de Teniente Coronel de Veterinaria.
En 1952 se modificó la planta para el Servicio de Veterinaria la
que quedó con: 1 Teniente Coronel; 6 Mayores; 8 Capitanes y 20
Tenientes. Pasó a ser Jefe del Servicio el Jefe de la Sección Veteri-
naria del Departamento de Remonta y Veterinaria Coronel (O.V.)
Aureliano Ferrari Bozzo (108).
Durante este período fueron Jefes del Servicio de Veterinaria,
subordinado al Departamento de Remonta:
CRL. (O.V.) Luis Zamora L. 1931-1941
CRL. (O.V.) Manuel Peñailillo P. 1941-1943
CRL. (O.V.) Alberto Richards P. 1943-1946
CRL. (O.V.) Alejandro Bustamante R. 1946-1951
CRL. (O.V.) Aureliano Ferrari B. 1952-1953
Dependían, además, del Jefe del Departamento de Remonta y
Veterinaria las siguientes Reparticiones:
(a) El Grupo Remonta, del cual dependían el Haras Nacional y la Es-
cuela de Mariscales. El Harm Nacional, ubicado en San Ber-
nardo (109), tenia como misión el mejoramiento y reproduc-
(108) D.S. No 134, de 29 de enero de 1952. Boletín Oficial del Ejército No 6, de 8 de
febrera de 1952, p&g. 175. D.S No 131, de 17 de septiembre de 1952. Boletín
Oficial del Ejército No 45 de 10 de noviembre de 1952, pág. 1.262 y No 46 de
17 de noviembre de 1952, pág. 1.315.
(109) El Haras Nacional fue creado el 13 de enero de 1892, como una Sección de
Remonta y otieializada par el D.S. No 3.084 de noviembre de 1914.
ción de la raza caballar en el país; su dirección técnica estaba a
cargo del Consejo Superior de Fomento Equino y estaba com-
puesta por una Sección Criaderos y una Sección Estadística.
Por su parte, la Escuela de Mariscales tenía la misión de instruir
al personal que hacía el Curso de Mariscales paraoptar al títu-
lo de herrador y forjador; además estaba a cargo de la distri-
bución y remisión del material de herraje a las unidades del
Ejército.
(b) El Depósito Central de Remontas, con el Escuadrón de Adiestra-
miento, era el organismo encargado de recibir el ganado ad-
quirido por la Comisión de Compras, amansar las nuevas
remontas y distribuirlas a las diferentes unidades y reparti-
ciones. Además, debía reunir el ganado dado de baja en las
unidades de la guarnición de Santiago, con el objeto de proce-
der a su subasta, en remate público.
(c) El Criadero de Vilcuya, ubicado en la actual V Región, en la Pro-
vincia de Los Andes.
(d) El Depósito de Montas (110).
En abril de 1948, por razones de economía, las oficinas del De-
partamento de Remonta y Veterinaria fueron trasladadas de una
propiedad particular en la calle Moneda N 1936 al edificio del
Ministerio de Defensa Nacional.
Entre los años 1940 y 1952, han sido Directores del Depto. de
Remonta y Veterinaria, los siguientes Oficiales Superiores:
(110) Lae datos sobre la organización del Departamento fueron obtenidos de los siguien-
tes Reglamentos:
a,-Orgánico del Departamento de Remonta y Veterinaria. Serie A, No 5, 11 Parte,
Cuaderna V. D.S. No 2.739, de 10 de noviembre de 1941.
b.-Orgánico del Depbsitc Central de Remontas. Serie A. N O 5, 11 Parte, Cua-
derna Vb., D.S. No 2.738, de 10 de noviembre de 1941.
e.-Orgánico del Grupo Remonta. Serie A. No 5, 11 Parte, Cuaderno Va. D.S.
NO 3.216, de 10 de diciembre de 1941.
d.-De Remonta y Veterinaria Serie C, No 3. 1 Parte. En tiempo de paz. Cua-
derno 1. Servicio de Veterinaria y Herraje. O/Cdo. EMGE. 111 No 171, de 14
de septiembre de 1944.
CRL. Guillermo Cood Pinto 1939-1942
CRL. Julio Silva González 1942-1944
CRL. Humberto Luco Meza 1944-1944
CRL. José M. Santa Cruz Errázuriz 1944-1945
CRL. Samuel Correa Baeza 1945-1951
CRL. Daniel García Maffei 1951-1953
4. Servicio de Material de Guerra.
Entre los años 1940 y 1952, el Servicio de Material de Guerra
adquirió una importancia preponderante por el gran desarrollo
técnico de las armas y por la creación de nuevos elementos de
combate que trajo la organización motorizada de los Ejércitos, en
su moderna concepción estratégica y táctica. Debido a ello, el Ser-
vicio de Material de Guerra experimentó diversos cambios perió-
dicos en su organización.
En 1940, la Dirección de Material de Guerra dependía de la Di-
rección de los Servicios, incluyendo en su orgánica a los Arsenales
de Guerra, Fábrica de Material de Guerra y la Academia Técnica
Militar.
En 1944, con la dictación del reglamento respectivo, se inició la
especialidad de Oficiales Técnicos en Material de Guerra, es de-
cir, de "aquellos Oficiales de cualquier Arma que, después de ha-
ber cursado total y satisfactoriamente los períodos regulares de
estudio de la Academia Técnica Militar, han obtenido su título de
Oficiales Técnicos en Material de Guerra" (111).
En 1946, se vio la conveniencia de colocar al Servicio de Mate-
rial de Guerra en un plan de mayor independencia para la obten-
ción de sus finalidades. Por ello, el 18 de diciembre de 1946 (112),
la Dirección de Material de Guerra del Ejército pasó a constituir
una Alta Repartición del Comando en Jefe del Ejército, dejando
(111) Reglamento Orgánico del Cuerpo de Oficiales Técnicos en Material de Guerra,
Serie R. No 5,b.,de 30 de enero e 1944.
(112) EMGE. 0.1. No 2.093, de 18 de diciembre de 1946. Boletin Oficial del Eiémito
1
No 1, de 10 de enero de 1947, pág. 13.
de formar parte de la Dirección de los Servicios. Bajo su depen-
dencia permanecieron solamente los Arsenales de Guerra y la Fá-
brica de Material de Guerra; la Academia Técnica Militar se fusio-
nó con la Academia de Topografía y Geodesia, que dependía del
Instituto Geográfico Militar, para formar la Academia Politécnica
Militar que quedó integrada en la Inspección General de Instruc-
ción (113).
De la Dirección de Material de Guerra dependían diversas ins-
talaciones, cuyo desarrollo en el período fue el siguiente:
a,-Escuela de Armeros y Artifieieros.
Después de 1940, la Escuela siguió formando los artificieros y
armeros. En 1948 se modificó el plan de estudios de la Escuela,
dividiéndose a los alumnos de 3er. año en dos especialidades: la
de armeros-artificieros y la de armeros-mecánicos de automóviles.
En 1951 cesó de funcionar como instituto independiente y la ins-
trucción pertinente quedó bajo la responsabilidad de la Escuela de
Especialidades de Tropa (114).
b.-Fbbriea de Material de Guerra (FAMAE).
La crisis industrial que afectó al país en 1949 repercutió fuerte-
mente en FAMAE. Medidas preventivas obligaron a tomar drásti-
cas disposiciones. En ese período, se hizo cargo de la empresa el
Coronel Manuel Délano Díaz, quien realizó importantes progre-
sos técnicos y mejoró la línea de fabricación.
Se inició también el estudio de una producción experimental
de máquinas, herramientas, prensas, taladros, máquinas de coser,
etc. Durante este período, FAMAE se asoció con la firma alemana
Zeiss, iniciándose la fabricación en el país de anteojos e instru-
mentos ópticos.
(113) Para la organización de la Dirección se tomó el Reglamento OrgAnico del Ejército
S.A. No 1, de 25 de julio de 1947.
(114) Echeverría Zerga, René. Desarrollo científico-tecnolbgieo en el Ejército durante
el siglo XX. Santiago, trabajo inkdito preaeritado a la Academia de Historia
Militar, 1982, pág. 14.
Durante la década del cincuenta, FAMAE se amplió con ritmo
acelerado, realizándose diversas construcciones y remodelacio-
nes. En lo relativo a la producción, se completó y experimentó la
planta para la fabricación de municiones y diversas maquinarias
agrícolas.
En 1953, se aprobó la Ley Orgánica de FAMAE. DFL. N" 223,
que estableció las normas legales por las cuales debía regirse.
Los siguientes Oficiales Superiores y Generales han sido
Diredores de FAMAE durante este período:
CRL. Luis Soza Cenia 1941-1942
CRL. Jacinto Ochoa Ríos 1942-1944
CRL. Juan Retamal Díaz 1944-1948
GDB. Silvestre Urízar Banderas 1948-1949
CRL. Manuel A. Délano Díaz 1949-1952
GDB. Elías Ducaud Ugarte 1952-1953
e.-Fbbrica de Pólvoras y Explosivos de la Defensa Nacional.
Esta instalación fue creada con el nombre de Fábrica de Pólvo-
ra y Explosivos de la Defensa Nacional, el 1" de marzo de 1944
(115), sobre la base de un acuerdo del Consejo Superior de la De-
fensa Nacional tomado en la sesión del 21 de octubre de 1943. Fue
el resultado de un proyecto elaborado por una comisión de Oficia-
les de las tres ramas de las Fuerzas Armadas.
La creación de esta fábrica era la materialización de un proyec-
to largamente deseado por el Ejército. Ya en 1906, la Koln - Rott-
weiler Fabriken había propuesto crear plantas de nitrocelulosa, de
pólvora sin humo y de vapor, más un laboratorio.
Esta idea fue muchas veces dejada de lado debido a carencias
de presupuestos y en diversas ocasiones se intentó llevarla a cabo,
sin éxito.
(115) D.S. NO 30, de l o de marzo de 1944. Posteriormente, por D.S.N* 112 de 18 de
junio de 1959, pasó a llamarse Fábrica de Explosivos del Ejercito.
Conjuntamente con crearse la Fábrica de Pólvoras y Explosi-
vos, se expropiaron terrenos vecinos de Talagante para su cons-
trucción (116). Estos trámites tomaron varios años, por cuya razón
fue necesario pedir nuevas propuestas para la construcción de la
Fábrica.
d.-Comisión de Enssyos, Revisión J. Experimentación del Material de
Guerra.
Este organismo fue creado el 3 de mayo de 1911 (117), con la
misión de prestar asesoría técnica al mando del Ejército en lo refe-
rente al control de calidad de los materiales adquiridos o fabrica-
dos por las industrias militares o civiles del país. Fue siempre un
organismo dependiente de la Dirección de Material de Guerra.
En 1927, con el nombre de "Comisión de Intervención y Expe-
riencias", pasó a ocupar las instalaciones de FAMAE para interve-
nir diredamente e n la investigación y control de la producción de
material de guerra de esa industria (118).
Cuando se terminó la construcción del pabellón para el Labora-
torio de Metalografía, en 1929, la comisión se trasladó al local de
la Avenida Pedro Montt 2050.
E n 1931, se instaló la Sección Gases y Guerra Química, cuya
misión era la de efectuar trabajos referidos al empleo de elemen-
tos químicos en acciones tácticas.
En 1936, se inició la construcción del pabellón para el Labora- I
torio Balística con el fin de poder determinar la seguridad y cali-
dad de las armas y municiones.
En 1942, la Comisión pasó a denominarse Sección D.M. 4 de la
Dirección de Material de Guerra.
Entre 1940 hasta 1952, los siguientes Oficiales se han desem-
peñado como Directores de este organismo:
(116) D.S. No 53, de 29 de abril dc 1944. Diario Oficial No 19.869 de 29 de mayo de
1944, pág. 964.
(117) Decreto Orgánica G. 4 No 1.108, de 3 de mayo de 1911. Posteriormente, por
[Link]. O/P. No 168, de 10 de julio de 1958, pas6 a llamarse lnatituto de
Investigacibn y Control (IDiC).
(118) D.S. No 3.081, de 10 de octubre de 1927.
TCL. Elías Ducaud Ugarte 1940-1944
1 MAY.
TCL.
René Bernaud Borde
Eduardo Beas Alvarez
1944-1945
1945- 1952
TCL. Alfredo Espinoza A. 1952-1954
e.-Arsenales de Guerra.
l
Desde 1940 en adelante, Arsenales de Guerra continuó desa-
rrollando su misión de almacenar y distribuir el material de gue-
rra y de retirar el que va quedando obsoleto desde las unidades de
tropa, de acuerdo a las instrucciones de la Dirección de Material
de Guerra.
Entre los años 1948 y 1952, funcionaron agregados a Arsenales
de Guerra los primeros cursos de tractoristas del Ejército, utili-
zando para sus actividades las dependencias de la calle Blanco
Encalada.
Los siguientes Oficiales Superiores han sido Directores de los
Arsenales de Guerra, entre 1940 y 1952:
CRL. Horacio Arancibia Lazo 1939-1942
CRL. Leocán Ponce Arellano 1942-1943
CRL. José M. Santa Cruz Errázuriz 1943-1944
CRL. Emilio Canales Torrejón 1944-1947
CRL. Manuel A. Délano Bravo 1947-1949
CRL. Elías Ducaud Ugarte 1949-1952
CRL. Abdón Parra Urzúa 1952-1952
l f.-Estaeibn de Servicios Central.
En 1949, se creó la Estación de Sewicios Central (119), bajo la
dependencia de la Dirección de Material de Guerra. Funcionaba
en un pabellón del Cuartel del Depósito de Artillería y elementos
de campaña, perteneciente a los Arsenales de Guerra. Su primer
(119) Posteriormente, en 1960 pasó a denominarse Maeatrsnza Central de Manteni-
mienta de Vehículos Motorisados.
Jefe fue el Teniente Coronel Ingeniero Militar Ildefonso Saave-
dra Sepúlveda, quien era especialista en armamento y motores.
El 22 de agosto de 1952, sus instalaciones fueron trasladadas al
edificio de los talleres de la Escuela Militar.
5. Servicio de Transporte.
El Servicio de Transporte como tal, concebido y organizado pa-
ra el cumplimiento de sus funciones en los transportes operativos
y logísticos, apareció en 1947, cuando el Reglamento Orgánico de
los Cuarteles Generales y Unidades de Tropa. [Link].1 lo ubicó en
la Sección 1V.e "Transportes", dependiente del departamento IV
"Servicios" del Estado Mayor General del Ejército. Antes de esta
fecha la función la cumplían las unidades de acarreo hipomóvil o
automóvil que, formando parte de la orgánica de las Divisiones,
constituían los bagajes de las unidades independientes o
columnas de acarreo dependientes del mando divisionario. Este
Reglamento fijaba al Servicio las misiones fundamentales, es de-
cir, desarrollar el transporte, el acarreo y la evacuación.
En un comienzo, la Sección 1V.e estaba al mando de un Jefe de
Armas. Posteriormente, el 8 de mayo de 1953 (120), se creó el car-
go de Jefe de Transporte desempeñado por un Oficial del escala-
fón de Transporte. El primero de ellos fue el Coronel Pedro Ver-
gara Morales.
Desde los orígenes del Servicio, e1 personal de oficiales era re-
clutado sobre la base del personal de suboficiales y clases de las
diferentes Armas, debidamente seleccionados a través de sus cali-
ficaciones y de las pruebas pertinentes ante una comisión exami-
nadora. Posteriormente, los Oficiales de Transporte se recluta-
ron, preferentemente, entre el personal del Cuadro Permanente
egresado de la Escuela de Suboficiales. Ingresaban al escalafón de
Oficiales de Tren con el grado de Subteniente y alcanzaban, como
grado máximo, el de Coronel, grado que en ese entonces ostentaba
el Jefe del Servicio.
(120) Resol. P.2 No 889, de 8 de mayo de 1953.
Durante la época que abarca el presente tomo, el Servicio de
Transporte estuvo representado por los batallones de transporte.
De éstos señalaremos:
Batallón de Transporte No 1.
Desde 1929, cuando Chile entregó Tacna al Perú, después de la
firma del Tratado de Lima, el Batallón se encontraba de Guarni-
ción en Antofagasta. En 1944, fue reorganizado como Compañía
de Transporte automóvil.
En 1947, fue designado como Compañía de ServiciosN" 1 (121).
Apartir de marzo de 1948, pasó a constituirse como Batallón de
Sewicios N" 1 del "Cuartel Santiago Aldunate".
Regimiento de Tren NO 2.
El Regimiento de Tren N" 2, Escuela de Oficiales de Tren,
"Comandante Tomás Yávarn, fue creado con este nombre el 20
de marzo de 1940 (122).
Cuando el Ejército recibió material motorizado moderno de ori-
gen norteamericano, se señaló a esta unidad para adiestrar a Ofi-
ciales y Cuadro Permanente en este nuevo material.
El 2 de febrero de 1948 (123), la unidad pasó a ser denominada
Batallón de Servicios N" 2 y se le fijó como dotación una columna
de acarreo automóvil,una compañía de sanidad, una compañía de
administración y una compañía de material de guerra (124).
Batall6n de Transporte No 4.
Desde su creación, el 28 de marzo de 1936, cubría guarnición
en Victoria, como Columna de Tren Automóvil N" 4. En 1948, con
(121) R.O.S.A. No 1 de 1947 que posteriormente por O/Cdo. VCJE (R) No 6012/3/2 de
l o de junio de 1979, pasó a denominarse Batallón Logistico No 1 "Tocopillan.
(122) D.S. 5.2. NO 740, de 20 de marzo de 1940.
(123) D.S. No 121, de 2 de febrero de 1948.
(124) Por D.S. EM. No 29, de 25 de junio de 1976, la unidad pasó a denominarse
Batallón de Trans~orteNO 1 -Huelén".
motivo de la motorización de los Servicios del Ejército, fue elevado
a la categoría de Batallón de Transporte N" 4 "Victoria" del "Coro-
nel Carlos Wood" y en sus dependencias se organizó, en esos años,
un curso de conductores de vehículos motorizados para soldados
de las diversas unidades de la IV División de Ejército (125).
En 1952, este Batallón pasó a denominarse Batallón de Servi-
cios N" 4 "Victoria".
Se desempeñaron como Jefes del Servicio de Transporte en
este período:
CRL. (Art.) José Santa Cruz Errázuriz 1938-1942
CRL. (Art.) Hernán Cortés Maldonado 1942-1945
CRL. (Art.) Manuel Délano Díaz 1945-1946
CRL. (Cab.) Benjamín Escobar Moreira 1947-1947
CRL. (Art.) Pedro Calderón Valencia 1947-1948
CRL. (Art.) Adolfo Bonzi Lopehandía 1948-1948
CRL. (T) Pedro Vergara Morales 1948-1953
B.-SERVICIOS ADMINISTRATIVOS.
1. Servicio de Justicia Militar.
En 1940 era Auditor de Guerra el Coronel (J) Ramón Contre-
ras Arriagada, funcionario de gran experiencia que se desempeñó
en este cargo desde 1931 hasta 1949 (126).
En cuanto al ingreso de profesional con título de Abogado a es-
te Servicio y hasta 1943, el escalafón de Oficiales de Justicia Mili-
tar se regía por la Ley N" 5.946 de 13 de octubre de 1936 (127).
Para ingresar a dicho escalafón, los postulantes debían haber
cumplido con la Ley del Servicio Militar Obligatorio, tener su títu-
lo acreditar honorabilidad y condiciones físicas com-
patibles con el Servicio.
(125) O/Cdo. IE. N" 250, de 17 da diciembre de 1948.
(126) Había ingresado al Servido de Justicia Militar el 31 de diciembre de 1924, como
Secretario de la Auditoría de Guerra.
(127) Diario Oficial No 17.591, de 14 de octubre de 1936.
El ingreso al escalafón, según esta ley, se hada en el grado de
Subteniente, como Secretario de Auditoría de 2da. clase. De
acuerdo a los requisitos establecidos para el ascenso, el Oficial po-
día alcanzar la más alta jerarquía del Servicio, que era la de Audi;
tor General con el grado de Coronel de Justicia Militar hasta 1938
y a partir de esta fecha, con el grado de General de Brigada de Jus-
ticia Militar. Previo al ascenso, los Oficiales de Justicia Militar de-
bían realizar un Curso de Informaciones en la Academia de Gue-
rra, en el cual se les impartían nociones del funcionamiento de los
Cuarteles Generales en donde les correspondía desempeñarse co-
mo asesor del mando en esta materia y los fundamentos básicos
de la conducción militar, para que lograran entender el papel que
al Servicio le correspondía desarrollar en el transcurso de las ope-
raciones o en el funcionamiento de los Tribunales en Tiempo de
Paz o de Guerra. 1
En 1942, la Ley N" 7.161 (128) modificá el estatus de los Oficia-
les del Servicio, al disponer en suarticulo N" 160, que aquellos "en
actual servicio, dejarían de ser Oficiales y pasarán a tener la cali-
dad de Empleados Civiles Militares, ...con el sueldo y jerarquías
que les corresponda, según la asimilación consultada en el ar-
tículo 109 de la presente ley" (129).
Fue así como el Auditor General de Guerra fue asimilado al
grado de General de Brigada; el Auditor del Comando en Jefe y el
Auditor de Ira. Clase asimilados al grado de Coronel; el Fiscal de
Ira. Clase, el Auditor de 2da. Clase, el Secretario Relator de la
Corte Marcial, el Secretario d e la Auditoría General de Guerra y el
Secretario del Juzgado Militar de Santiago, asimilados al grado de
Coronel; el Fiscal de 2da. Clase al de Mayor y el Secretario de Fis-
calía de Ira. Clase al de Capitán.
En septiembre de 1952, la ley N" 10.619 sustituye la asimila-
ción del personal de Justicia Militar, otorgándosele grados en el
(128) Ley No 7.161, de 20 de enero de 1942. Diario Oficial No 19.174, de 3 1 de enero
, . de 1942.
(129) Este articulo incluyó también a los Diredores y Subdirectores de Bandas y a los
capellanes de todas las Instituciones Armadas.
escalafón del Servicio de Justicia Militar a los siguientes cargos:
General de Brigada al Auditor General de Guerra, Coronel al Au-
ditor de Ira. Clase, Teniente Coronel al Auditor de 2da. Clase,
Mayor al Auditor de 3ra. Clase y Capitán al Auditor de 4ta. Clase
(130).
Los Oficiales del Servicio de Justicia Militar estaban distribui-
dos en los cargos que consultaba la organización del servicio, tales
como, el Auditor General de Guerra, quien era el Jefe del Servicio
y, a la vez, asesor del Comandante en Jefe del Ejército; las aseso-
rías a los Comandantes en Jefe de las Divisiones en su calidad de
Jueces Militares en sus respectivas jurisdicciones eran, desempe-
ñadas por los Auditores divisionales. El resto de los funcionarios
integraban los Tribunales =litares en Tiempo de Paz, en calidad
de Fiscales de Ira. y 2da. Clase. El Servicio contaba, también, con
Empleados Civiles, cuyas funciones eran de índole administrati-
va.
Entre los trabajos de mayor importancia realizados por el Ser-
vicio, desde 1940 a 1952, se mencionaban los siguientes:
-El 1"de septiembre de 1942 (131), se crearon las Fiscalías del
Ejército y del Cuerpo de Carabineros.
-El 27 de octubre de 1944 (132), se crearon los Juzgados de
Aviación en reemplazo de los Juzgados de Aeronáutica y se
les concedió competencia y jurisdicción.
-El 19 de diciembre del mismo año (133), se fijó el texto defi-
nitivo del Código de Justicia Militar, en reemplazo del de
1925 (134).
(130) Ley No 10.619, de 27 de septiembre de 1952. Articulo 109. Diario Oficial
No 22.370, de 9 de octubre de 1952.
(131) Ley NO 7.260, de 10 de septiembre de 1942.
, Lev No 7.852, de 27 de octubre de 1944. Diario Oficial No 19.992, de 27 de
(132)
~-
odubre de 1944.
(133) D.S.S.2. NO 2.226, de 19 de diciembre de 1944. Boletín Oficial del Ejército No 22,
de 10 de junio de 1945, pagina 885.
(134) El Cbdigo de Justicia Militar fue promulgado par DL. No 608, de 23 de diciembre
de 1925 y sus disposieianer fueron puestas en vigencia para el Ejército y para
el Cuerpo de Carabineros de Chile, desde marzo de 1926 y para la Armada Nacional
desde el 4 de octubre de 1927 (DFL. No 1983, de 4 de octubre de 1927).
En el nuevo texto se incluyeron las normas de los más moder-
nos códigos militares existentes en la época.
-El 27 de octubre de 1947 (135), de acuerdo con los artículos
N" 203 y 204 del Código de Justicia Militar, se promulgó, con
carácter de secreto, el Reglamento de Tribunales de Honor
para las Instituciones de la Defensa Nacional. Este Regla-
mento tenía por objeto juzgar a los Oficiales de cualquiera
jerarquía que hubieran cometido un acto deshonroso para sí o
para la Unidad o cuerpo en que estaban sirviendo, con el fin
de determinar si el inculpado podía o no continuar en el Ser-
vicio.
-El 12 de agosto de 1950 (136), se determinó que la Corte Mar-
cial del Ejército sería integrada por un Auditor General o de
Primera Clase, en retiro.
-El 14 de diciembre de 1951 (137), el Presidente Gabriel Gon-
zález Videla y su Ministro de Defensa Nacional, General de
División Guillerrno Barrios Tirado, aprobaron el Reglamento
de Disciplina para las Fuerzas Armadas (138).
Durante este período existieron los siguientes Juzgados Milita-
res con jurisdicción en las Divisiones que se indican:
I.D.E.: Juzgado Militar de Antofagasta
D.D.E.: Juzgado Militar de Valparaíso
E.D.E.: Juzgado Militar de Santiago
1ii.D.E.: Juzgado Militar de Chillán
1II.D.E.: Juzgado Militar de Concepción
1V.D.E.: Juzgado Militar de Valdivia
V.D.E.: Juzgado Militar de Magallanes
(135) D.S. No 2.076, de 27 de octubre de 1947. Fue firmado por el Presidente Gabriel
González Videla y por el Ministro de Defenaa Nacional, General de División
Guillermo Barrios Tirado.
(136) Ley No 9.645, de 12 de agosto de 1950.
(137) D.S. No 1.445, de 14 de diciembre de 1951.
(138) El primer Reglamento de Diaeiplina fue aprobado par D.S. No 449, de 30 de
noviembre de 1934, el cual sufrió modificaciones posteriores en 1938 y 1941.
Fueron Auditores Generales del Servicio de Justicia Militar,
entre 1940 y 1952, los siguientes Oficiales Generales:
GDB. Ramón Contreras Arriagada 1931-1949
GDB. Lucio Parada Pinchera 1949-1950
GDB. Leonidas Bravo Kios 1950-1954
2. Servicio Religioso.
La Vicaría General Castrense de Chile, que es la cabeza del
Servicio Religioso del Ejército, fue instituida por el Papa Pío X, el
2 de mayo de 1910, con la misión de llevar la asistencia religiosa y
promover la vida moral y espiritual de los miembros de las Fuer-
zas Armadas. Como Servicio Administrativo, el Servicio Religioso
asesora al Mando en la realización humana y vocación del perso-
nal a sus órdenes, tanto en lo individual como en el plano familiar.
La acción del capellán militar comprende todos los campos de
la Pastoral Castrense en el más amplio sentido de la palabra. Es
decir: misas, sacramentos, instrucción religiosa, matrimonios,
bautismo, acción cultural, moral y cívica, atención de enfermos y
atención del personal en las guarniciones o en campaña.
Su Santidad el Papa ha concedido al Vicario Castrense toda la
jurisdicción que tiene un Obispo Diocesano.
Fueron Vicarios Generales Castrenses, entre 1940 y 1952:
Monseñor José Luis Fernandois Cabrera 1938-1941
Monseñor Carlos Labbé Mhrquez 1941-1941
Monseñor Teodoro Eugenín Barrientos 1942-1959
Monseñor José Luis Fernandois fue Capellhn Primero de Ejér-
cito, en los años, 1914 y 1915, correspondiéndole desempeñarse
en Tacna. Posteriormente, entre 1917 y 1938, fue Capellán Jefe
de la Armada. Fue nombrado Vicario General Castrense, el 2 de
diciembre de 1938, con el Grado de Coronel (139).
(139) D.S. No 2.094, de 2 de diciembre de 1938. El Obispo Fernandois rallecid en
Valparaíso, el 5 de diciembre de 1951.
Monseñor Carlos Labbé Márquez sucedió a Monseñor Fernan-
dois. Obispo de Iquique, fue titular de Lence, nombrado el 18 de
agosto de 1941, por el Papa Fío XII y falleció el 17 de octubre de
ese mismo año. Vale decir, ejerció el cargo dos meses solamente.
A raíz de su muerte, el Papa nombró a Monseñor Teodoro Eu-
genín Barrientos, Obispo titular de Gerisso, el 10 de julio de 1942.
Monseñor Eugenín perteneció a la Congregación de los Sagrados
Corazones y había sido antes Obispo de Valdivia. Permanecio en
el cargo 17 años hasta 1959. Trabajó con estusiasmo en el Comité
pro-Templo Votivo de Maipú (140).
De acuerdo con lo dispuesto en el Reglamento Orgánico del
Servicio Religioso editado el año 1943 (141), dicho Servicio estaba
bajo la dirección de un sacerdote que desempeñaba funciones de
Vicario General Castrense, de quien dependían un Capellán Jefe o
Primer Capellán; además, existían varios Capellanes Divisiona-
rios y Auxiliares.
Según este Reglamento, los Capellanes podían ser de planta u
honorarios. Los de planta tenían nombramiento supremo y ocupa-
ban una de las plazas consultadas en la ley respectiva. Los Cape-
llanes honorarios eran "aquellos sacerdotes extraños al Clero
Militar, que sin remuneración del Estado y de acuerdo con el
Comando respectivo, tengan tal nombramiento del Vicario Cas-
trense, para prestar determinados servicios al Ejército y en forma
temporal, y los sacerdotes que reciban esta distinción por señala-
dos servicios prestados a las Fuerzas Armadas" (142).
Desde 1942 y conforme a nueva legislación (143), los Capella-
nes de las Fuerzas Armadas en servicio dejaron de estar encuadra-
dos en el escalafón como Oficiales del Servicio Religioso y pasaron
a tener, en lo administrativo, la calidad de Capellanes Militares,
Navales y de Aviación, sin grado jerárquico, conservando, eso sí, la
dignidad del cargo que desempeñaban en el respectivo servicio.
(140) El Obispo Eugenín falleció el 24 de noviembre de 1974.
(141) Reglamento Orgánbo del Servicio Religioso, Serie A No S, 11parte, Cuaderno Vin.
Año 1943.
(142) Capíhilo U, No 6 del citada Reglamento.
(143) Articulo 160 de la Ley No 7.161, de 20 de enero de 1942. Diario Oficial
NO 19.174, de 31 de enero de 1942.
Escuela de Caballoría
Guartei de San Isidro, en Quillota, ocupado por la EscueIa desde diciembre de 1938.
Escuela de Artillería
En la ciudad de Linares, desda maya de 1995, en donde ooupb el antigna nrartel del
"C8Pupo Aldunate".
Al Vicario General Castrense le correspondía, según el articulo
11 del mencionado Reglamento, entre otras obligaciones, propo-
ner el nombramiento, traslado, ascenso o remoción de los Capella-
nes al Director de los Servicios, de quien dependían.
Entre los Capellanes militares, merecen especial recordación
los siguientes:
El Capellán Bernardino Abarztía, quien al ser suprimido el Ser-
vicio Religioso, en 1932, por el Gobierno de don Carlos Dávila, si-
guió como Capellán, "ad honorem" en la Escuela Militar, donde
tuvo una destacada labor en la formación moral y cristiana de los
Oficiales. Literato y poeta, era además un destacado orador sa-
grado. Hasta el final de sus días, ya anciano cooperó en todo lo
que pudo con su querido Ejército. Falleció en Santiago el 8 de
marzo de 1955.
Otro Capellán muy recordado fue el Presbítero Julio T. Ramí-
rez Ortiz, Capellán Jefe del Ejército desde 1936 a 1947, literato y
escritor fecundo, autor entre otras obras de "Navegando a Rapa
Nui", "Voces de la Patria", "El Rancho", "Historia Sagrada" y "Por
la Pampa Adusta". Falleció en Santiago, el 11 de diciembre de
1951.
Sucedieron al Presbítero Ramírez en el cargo de Capellán Jefe
del Ejército, los Presbíteros Vicente Paul Morandé, desde 1947 a
1948 y Héctor Domingo Ahumada Rodríguez, quien se desempeñó
como Capellán 2Aesde 1948 hasta 1951y como Capellán Primero
desde 1951 hasta su fallecimiento en 1961.
3. Servicio de Bienestar Social del Ejbrcito.
El Departamento de Bienestar Social del Ejército fue creado el
29 de abril de 1937, bajo la dependencia del Cuartel General del
Ejército.
El Reglamento Organice de 1941 (144), fijó como misión del
Departamento de Bienestar Social del Ejército, el "proporcionar
(144) Reglamento Orgánico del Departamento de Bienestar Social del Ejército. Serie A.
No 5, Vi parte, 1941.
todos aquellos medios materiales y morales que permitan al per-
sonal de la Institución mejorar su standard de vida, sus condicio-
nes económicas y su nivel cultural y social". Agrega más adelante
el Reglamento que el Departamento de Bienestar Social debía de-
dicarse de preferencia "a abordar los múltiples problemas que se
presentan, desde los puntos de vista del beneficio general y de uti-
lidad personal, en aquellos casos en que la Comisión de Bienestar
Social de cada repartición o unidad no cuente con los elementos
necesarios para llenar debidamente su labor" (145).
El Reglamento estableció en su artículo 3 la siguiente organi-
zación del Departamento:
a) Jefatura.
b) Ayudantía.
C) Sección "A" Asuntos Económicos.
d) Sección "B" Asistencia Médica.
e) Sección "C" Defensoría Jurídica.
f) Sección "D" Servicio Social.
g) Sección "E" Servicio Religioso.
En 1947, el Departamento de Bienestar Social pasó a integrar
la Dirección del Personal, juntamente con el Servicio Religioso. Se
agregó bajo su dependencia el Preventorio de Peñalolén y la Casa
de Reposo de San José de Maipo (146).
En las Unidades de Tropa este Servicio estaba representado
por la Comisión de Bienestar Social que se regía por las disposicio-
nes que al respecto emitía el Comandante de la Unidad Operativa
respectiva (147).
Entre 1940 y 1952, los siguientes Oficiales Superiores se han
desempeñado como Jefes del Departamento de Bienestar Social:
(145) Articulo 2 del Reglamento citado.
(146) Reglamento Orgánico del Ejército. Serie A. No 1, 1947. Arts. 25 y 26.
(147) Reglamento Org6nico de los Cuarteles Generales y Unidad de Tropa, 1949.
R.O. 10, 1. A r t 112.
CRL. Adolfo Ballas Drevet
CRL. Carlos Meirelles Gallardo
CRL. Guillermo Toro Concha
1
CRL. Adrián Quiroz Yáñez
CRL. Alfredo Sánchez Jara
CRL. Manuel Contreras Morales
CRL. Benjamín Rodríguez Artigas
CRL. Alejandro Blanco Pedraza
CRL. Raúl h a y a Stiglich
1
4. Servicio de Bandas Militares.
Con el objeto de uniformar la instrucción personal de músicos
del Ejército, entregarles el material técnico adecuado y
distribuirlo en las diferentes unidades, se creó el Servicio de Ban-
das Militares, bajo la dependencia de la Dirección de los Servicios.
Su Reglamento Orgánico fue aprobado el 10 de diciembre de 1940
(148).
La creación del Servicio facilitó los ascensos del personal meri-
torio y la mayor distribucibn de sus medios.
En 1941, se creó un "Curso de Aspirantes a músicos", con ca-
rácter transitorio, para poder dotar a las unidades de los miisicos
que éstas necesitaban y con una preparación adecuada (149). Este
curso funcionó desde el 1-e octubre de 1941 hasta el 30 de agosto
de 1942, en el Cuartel de la Escuela de Aplicación de Ingenieros
Militares.
Se seleccionaron 30 conscriptos de las unidades de las guarni-
ciones de Santiago y San Bernardo. En lo referente a la adminis-
tración, disciplina e instrucción militar, los alumnos estaban bajo
(148) Reglamento Organice del Servicio de Bandas Militares, Serie A, NO 5, 11 Parte,
Cuaderno VIII, Decreto de la Subsecretaría de Guerra NO 2.164, de 10 da
diciembre de 1940. Boletín Oficial del Ejercito No 28, de 10 de julio de 1941,
pAgina 999.
(149) La Escuela de Músicos de Bandas, que había sido creada en 1929 y que funeio-
naba anexa al Conservatorio Nacional de Música, no alcanzaba a preparar a las
músicos necesarios para todas las unidades del país.
la dirección de la mencionada Escuela. Del Director de Bandas
Militares y Jefe del Servicio, dependía todo lo relacionado con la
instrucción musical y los planes del programa a desarrollar por el
Curso y por las Bandas de las Escuelas y Unidades del Ejército,
durante el año (150).
Entre 1929 y 1947, se desempeñó como Director de Bandas Mi-
litares el Mayor Juan Casanova Vicuña, quien contó con la colabo-
ración de distinguidos maestros, que ocuparon el cargo de Subdi-
rector: Teniente Guillermo Reyes, el maestro Alejandro Mufioz y
desde 1942, el Teniente Jovino Chacón Ramírez. En 1947, asumió
como Director de Bandas Militares, con el grado de Mayor, el
maestro Chacón Ramírez.
Como Subdirector, desde 1948, se desempeñó el ciudadano ita-
liano Francisco Piccione Blassi (151).
C. PROGRESOS EN LA INFRAESTRUCTURA DEL
EJERCITO.
Al iniciarse el decenio de 1940, el Ejército desde hacía tiempo
tenía la apremiante necesidad de remodelar y adecuar los viejos
edificios de sus cuarteles y de construir otros, necesarios para el
cumplimiento de su misión.
Durante su mandato, el Presidente Dn. Juan Antonio Ríos Mo-
rales se empeñó en obtener la aprobación parlamentaria de los
proyectos destinados a proveer fondos para las construcciones mi-
litares que, hasta ese entonces, habían sido postergadas. Así se
pudo dar satisfacción al plan de desarrollo que presentó el Minis-
tro de Defensa, General Arnaldo Carrasco Carrasco.
(150) Decreto de la Subsecretaría de Guerra No 151, de 3 de septiembre de 1941.
Boletín Oficial del Ejército No 36, de 4 de septiembre de 1941, páginas 1.284
y 1.285.
(151) El Maestro Pieeiane fue contratado el 10 de enero de 1936, como Ayudante de
Bandas, desempeñándose como profesor de ramos t&cnicos, teoría, armonía e
instrumentación. Fue nombrado Subdirector de Bandas Militares, en 1949, con
el grado de Capit6n siendo ascendido a Mayor, en 1954.
1. Construcción del nuevo cuartel de la Escuela Militar.
Mientras fue Director de la Escuela Militar el Coronel Arnaldo
Carrasco Carrasco (1938-1944), se iniciaron las gestiones para
reemplazar el viejo edificio de la Avenida Blanco Encalada por
otro de construcción moderna.
El aumento de las armas, sus mayores alcances y su empleo en
el terreno hacían necesario buscar espacios más amplios para la
instrucción, tanto en el cuartel como fuera de él. Las nuevas insta-
laciones debían contar, además, con campos de ejercicio, de
deportes y de equitación, con canchas de instrucción, destinados a
dar a los cadetes una educación acabada, que los preparara para
desenvolverse como oficiales instructores en los cuerpos de tropa.
Los 40 km2de terreno elegidos para establecer la Escuela Mili-
tar pertenecían al fundo San Luis y se encontraban ubicados al
oriente de la ciudad, en el camino Santiago-Apoquindo. Estaban lo
suficientemente alejados del centro de la capital, como para per-
mitir toda clase de ejercicios en una zona bastante despoblada.
Además podría contar con los terrenos adyacentes, hacia la hoya
del río Mapocho, que se encontraba cerca y la ladera sur del cerro
Manquehue.
El terreno del fundo San Luis fue enajenado el 26 de julio de
1940, y el 16 de agosto del mismo año se decretó la iniciación de
los trabajos (152). La construcción del nuevo cuartel se inició el 8
de octubre de 1943.
Los trabajos fueron supe~igiiadospor el Departamento de
Obras Militares y en ello también tomó parte la Inspección Gene-
ral de Instrucción, en ese entonces dirigida por el General Rober-
to Larraín Gundián. El proyecto de construcción que ganó el con-
curso abierto que para tal efecto se realizó fue el presentado por
el Arquitecto Juan Martínez, quien con Enrique Albertz materiali-
zaron el proyecto.
(152) D.S. N o 1.358, de 16 de agosto de 1940. Boletín Oficial del Ejército N o 47,
de 29 de noviembre de 1940, pág 1.400.
El primer tijera1 se celebró el 7 de septiembre de 1945. En
mayo de 1955, se terminó el primer pabellón del nuevo cuartel de
Las Condes, el que fue ocupado por el batallón de cadetes reclutas
(2 compañías). El traslado total de los efectivos y elementos de la
Escuela se terminó a mediados de noviembre de 1958.
2. Construcción del nuevo cuartel de la Escuela de Infanteda.
Con el crecimiento del Ejército, en esta época, la Escuela de In-
fantería, al igual que la Escuela Militar, necesitó de un cuartel de
mayores dimensiones, para dar satisfacción a su crecimiento y
permitir su trabajo profesional.
El viejo cuartel ubicado frente a la plaza principal de San Ber-
nardo, en la Avenida Eyzaguirre, quedó estrecho, viéndose la
necesidad apremiante de construir un nuevo edificio para alber-
gar a todas SUB unidades.
Siendo Director del establecimiento el Coronel Guillermo
Barrios Tirado, se comenzó a estudiar la posibilidad de adquirir
terrenos para la construcción de la nueva Escuela.
El 14 de diciembre de 1939 se autorizó la adquisición de un te-
rreno ubicado al sur de la ciudad, llamado "Viña San Bernardo"
que pertenecía a la Sociedad María Farinelli viuda de Provini y
Co. LMa." (153). El total de la superficie por adquirir era de 10
hectáreas aproximadamente y sus deslindes por el norte era el
Canal de Chena, por el sur la Avenida José Manuel Balmaceda,
por el oriente la línea de los Ferrocarriles del Estado y al poniente,
la prolongación de la Avenida Eyzaguirre. El costo de la propiedad
era de $600.000, fondos que fueron decretados el 31 de enero de
1940 (154).
(153) 0 . 5 . 8 . 2 No 2.086, de 14 da diciembre de 1939. Boletín Oficial del Ejercito
No S i , de 23 de diciembre de 1939, pbg. 1.468 y 1.469.
(154) D.S.S.2 NO 93, de 31 de enero de 1940. Boletín Ofieial del Ejército No 8, de
22 de febrero d e 1940, pig. 167.
Posteriormente, el 29 de marzo de 1940, se autorizó la compra
de otro terreno, perteneciente a la señora Juana Manzellier de
Dollié, en la suma de $ 48.000 (155).
El 29 de mayo de 1940 se autorizaron los fondos para comenzar
las obras del nuevo cuartel (156). Pero éstos eran insuficientes,
por la estrechez del erario nacional, por lo que se comenzó por le-
vantar primero las construcciones destinadas al ganado, porque el
viejo cuartel carecía totalmente de espacio para ellos (157).
La instrucción del contingente se hacía en los cerros de Chena,
en un predio cedido por la familia García Huidobro.
Los trabajos de construcción fueron lentos, debido a la falta de
financiamiento, lo cual no permitió poner a disposición del Depar-
tamento de Construcciones Militares todos los fondos que se nece-
sitaban para una rápida terminación de los edificios. Sin embargo,
la preocupación de los Directores que sucedieron al Coronel
Barrios Tirado hizo posible que la Escuela se trasladara a su nue-
vo cuartel en 1948. Allí se construyeron los pabellones para la Di-
I rección de la Escuela, la Secretaría de Estudios, salas de clases,
casino y dormitorios de oficiales solteros, comedores, un estadio y
casas para Oficiales y Suboficiales casados.
Por su parte, los campos de instrucción en los alrededores de
los cerros de Chena también debieron ser ampliados, especial-
mente cuando se comenzó a incorporar el material de guerra de
procedencia norteamericana, adquirido a través del PAM.
La Escuela de Clases continuó ocupando el viejo cuartel de la
Avenida Eyzaguirre, frente a la Plaza de Armas y el antiguo casi-
no, a una cuadra de la plaza, fue destinado para departamento de
Oficiales casados.
(155) D.S.S. No 384, de 29 de marzo de 1940. Boletín Oficial del Ejercito No 18, de
3 de mayo de 1940, pág. 439. Este terreno había sido expropiado por la Ley
No 4.567, de 31 de enero de 1929.
(156) D.S.S.2 NO 796, de 28 de mayo de 1940. Boletfn Oficial del Ejército No 26, de
27 de junio de 1940, pág. 726.
(151) Por el D.S. S. No 948, de 24 de junio de 1940, se autorizó la construcción de una
bodega de forraje, un pabellbn de veterinaria y mariaeeles, cierros de una parte
de terreno, de un pabellón rastrillo y de un pabellón de pesebreras. Boletín
Oficial del Ejército NO 27, de 4 de julio de 1940, pág. 782.
3. Construcción del edificio del Ministerio de Defensa.
El antiguo edificio del Ministerio de Guerra estaba ubicado en
la calle Moneda, frente a la puerta norte del Palacio de La Mone-
da. Fue construido entre los años 1800 y 1810 para cuartel del Re-
gimiento de Dragones. Originalmente era un edificio de un piso,
de adobes. Posteriormente, en la década de 1840, cuando pasó a
ser ocupado por el Ministerio de Guerra, se le hizo un segundo pi-
so. Allí funcionaban las diversas dependencias del Mando Supe-
rior del Ejército, ya que éste tenía, hasta 1930, como jefe supremo
al Ministro de Guerra. Al crearse el Comando en Jefe del Ejérci-
to, el 27 de abril de 1931, se vio la necesidad de separar las funcio-
nes y el local que ocupaba el Ministerio se hizo insuficiente para
contener todas las oficinas y reparticiones que precisaba el nuevo
organismo.
Se comenzó a pensar, entonces, en la construcción de un nuevo
edificio para el Ministerio de Defensa.
En septiembre de 1933 (158) se destinó para el funcionamien-
to de esa Secretaría de Estado la propiedad fiscal del Ministerio
de Tierras y Colonización, ubicada en la Avenida de las Delicias
N" 1210-1218 y Gálvez 31.
Años más tarde, en junio de 1938 (159), se aprobaron las bases
sobre las cuales la Caja de Retiro y Montepío de las Fuerzas de la
Defensa Nacional debía construir, en terrenos comprados por és-
ta y ubicados en Avenida Bernardo O'Higgins, esquina de la calle
Gálvez, el edificio destinado al funcionamiento del Ministerio de
Defensa Nacional. En el mismo decreto, el Gobierno se compro-
metió a comprar y la Caja avender, los terrenos y edificiosproyec-
tados, por el costo de la obra y del terreno (160).
El nuevo edificio comenzó a prestar servicios para el Ministe-
no, en 1942.
(158) [Link] 4.000, de 13 de septiembre de 1933. Boletín Oficial del Ejército NO 40,
de 5 de octubre de 1933, pág. 976.
(159) S.1 No 1.077, de 22 de junio de 1938. Boletín Oficial del Ejército No 26, de
i 30 de junio de 1938, p8gs. 827-828.
(160) Posteriomente el Gobierno efectub la compra respectiva, con pagos directos de la
Tesorería General de la Repiiblica, realizados semestralmente. El último paga se
hizo alrededor del a50 1960.
Escuela de Ingenieros Militares
En mayo de 1940, la Escuela se trasladó al ex-euartel del R.I. No 1 "Buin", ubicad,
en Recoleta No 940.
Cspellnn Bems*r&no Abarzúa Tran@a~, en 1s bendiaibn de espzidmes de los ntlavas cadebes reclutas de la Escuela
Militet lnmrdiotamente a su eap$lda, el Brigsdwr Mayor A"&* Schiister G o M s
4. Campo Militar de Peldehue.
El aumento del alcance de las armas hizo necesario contar con
campos de ejercicios para la instrucción y entrenamiento de las
tropas, ubicados fuera del radio urbano. Los campos inmediatos
a la ciudad no eran convenientes de utilizar por el crecimiento que
experimentaba la población, lo que obligaba a pensar en la adqui-
sición de un predio más o menos cercano a la capital, para em-
plearlo como Campo Militar de Instrucción de las unidades de la
Guarnición de Santiago.
Bajo el gobierno de Juan Antonio Ríos y siendo Comandante
en Jefe del Ejército el General Oscar Escudero Otárola, se expro-
pió la Hacienda Peldehue, de propiedad de la Comunidad de los
Padres de Recoleta Domínica (161).
En octubre de 1943, la propiedad fiscal fue puesta a disposición
del Ejército, para ser usada como campo de ejercicios, "sin perjui-
cio de que pueda ser explotado en cuanto sea posible y convenien-
te, para proporcionar a la Institución elementos para su propia
subsistencia a precios de costo, tales como carnes (animales
vivos), trigo, paja para camas, granos forrajeros, pastos, talajes,
víveres frescos y secos, etc." (162).
Se estableció que el Campo Militar de Peldehue tuvierauna ad-
ministración propia y autónoma, similar a la del Ferrocarril Mili-
tar al VolcAn. El predio pasó a depender directamente de una Jun-
ta de =gilancia, la cual debía responder de su actuación exclusiva-
mente al Comandante en Jefe del Ejército. Esta Junta de Vigilan-
cia estaba formada por el Comandante de la Guarnición de Santia-
go, el Jefe del Estado Mayor General del Ejército, un Jefe de
Intendencia y la asesoría legal de un Jefe de este Servicio. La pri-
mera Junta de Vigilancia estuvo compuesta por el General de Bri-
(161) D.S. NO 21, de 10 de septiembre de 1942. El Acta de Expropiación se realizó
el 26 de julio de 1943 y esa fecha fue determinada coma aniversario del Campo
Militar.
(162) Primeroa Estatutos del Campo Militar de Peldehue. D.S..4. 5 No 1.682, de 28
de noviembre de 1943. Boletín Oficial del Ejército No 48, de 2 de diciembre
de 1943, p8g. 1.653.
gada Nelson Fuenzalida O'Ryan, el Coronel Milcíades Contreras
Monné y el Teniente Coronel de Intendencia Carlos Neubauer
Luna. Como asesor jurídico fue designado el Auditor Carlos Alva-
rez Piderit.
Se estableció, además, que sin perjuicio de su función principal
de campo de ejercicio, debía realizarse la explotación agrícola del
predio con miras a satisfacer las necesidades exclusivas del Ejérci-
to. Para ello debía presentarse, antes del inicio de cada ejercicio
agrícola, un Plan de Trabajos y de Explotación, para ser sometido
a la aprobación del Ministerio de Defensa Nacional. Las utilida-
des debían invertirse en mejoras del predio, sin descuidar la for-
mación de un capital propio de explotación.
La labor desplegada por la Jefatura del Campo durante 1944
se caraderizó por la adopción de medidas en beneficio de la orga-
nización militar de la Reparticibn, determinándose funciones es-
pecificas al personal de dotación, instalaciones permanentes para
oficinas, almacenes, bodegas, etc., recepción, reparación y entrega
al personal de planta de las casas desocupadas por el personal ci-
vil, entrega de los terrenos destinados a los vivaques de las unida-
des de la iI División de Ejército. También se adoptaron medidas
conducentes a favorecer la producción agrícola del campo, tales
como la reparación y construcción de los cierros de los potreros,
reparaciones de caminos interiores, plantaciones forestales y
siembra de trigo. En todos estos trabajos agrícolas le cupo impor-
tante participación al Curso de Tractoristas del Ejército, auspicia-
do por la Corporación de Fomento de la Producción.
También, en 1944, se creó la administración de Caja del Cam-
po, designándose como Contador al Capitán de la Reserva Activa
José Bravo Alviña (163).
En 1945, se modificó la estructura de la Junta de Vigilancia del
Campo, la que quedó compueta por un presidente, dos miembros,
tres asesores y un secretario (164).
l (163) O/Cdo. P.l No 77, de 29 de abril de 1944. Boletín Oficial del EjércitoNO 18, de
4 de mayo de 1944, p6g. 586.
(164) D.S. No 687, de 26 de abril de 1945. Boletln Oficial del Ejército No 20, de 18
de mayo de 1945, pág. 764.
El 12 de julio de 1946, el Campo fue designado Recinto Militar
(165).
En 1947, la Superioridad autorizó a la Junta de Vigilancia para
que firmara escritura pública para el arrendamiento del Hotel y
Termas de Colina, al señor Moisés Musiate Alle1 (166), iniciándo-
se, a partir de esta fecha, la explotación de este recinto de aguas
termales de propiedad del Campo. E n 1948 se autorizó a la Direc-
ción de los Servicios para pedir propuestas públicas para la cons-
trucción de un nuevo hotel y baños medicinales en las Termas de
Colina (167).
E1 23 de junio de 1948, el Campo Militar de Peldehue pasó a de-
pender directamente del Cuartel Maestre General del Ejército,
quien pasó a ser el responsable exclusivo ante el Comandante en
Jefe del Ejército (168).
El 20 de diciembre de 1948 se establecieron en definitiva, tan-
to las zonas para ejercicios militares y explotación agrícola, como
los sectores destinados para campamentos militares y Cuartel
General de la 11 División de Ejército (169).
La explotación agrícola del Campo fue incrementándose año a
año, con siembras de trigo y chacarería y con la explotación racio-
nal de la montaña, obteniéndose de ella leña y carbón para el con-
sumo de la Guarnición de Santiago. En 1950, con las utilidades ob-
tenidas, se iniciaron diligencias para la adquisición de vehículos y
maquinarias necesarias para los trabajos agrícolas.
(165) O/M NO 45, de 12 de julio de 1946. Boletín Oficial del Ejército, de 12 de julio de
1946, pág. 946.
(166) D.S. No 2.084, de 3 de septiembre de 1947.
(167) D.S. No 1,366, de 9 de diciembre de 1948. Boletín Oficial del Ejército N o 19,
de 13 de mayo de 1949, pág. 564. En 1949, la Superioridad aeept6 la propuesta
del sesor Enrique Anglada Puig. D.S. N o 1.199, de 3 de noviembre de 1949.
Boletín Oficial del Eiército NO 1, de 6 de enero de 1950, a quien fueran entregados
el 15 de abril de 1950.
(168) D.S. Subguerra N o 737, de 23 de junio de 1948. Boletín Oficial del Ejército
No 4, de 12 de noviembre de 1948, pig. 1.322.
(169) Of. No 4.059, de 20 de diciembre de 1948, del Comando en Jefe del Ejército.
CAPITULO VI
l EL EJERCITO EN EL DESARROLLO DEL PAIS Y EN LA
AYUDA A LA COMUNIDAD
A. PARTICIPACION D E L EJERCITO E N LA FORMACION D E L
CIUDADANO.
1. Instrucción primaria.
En un comienzo la cantidad de personal que el Ejército recibía
en los cuarteles como "analfabetos" era bastante apreciable y, por
1
esta razón, la labor de los instructores militares se vio recarga-
da con la enseñanza de la lectura y escritura. Era notable ver como
el personal se interesaba por aprender a leer y escribir. Las Revis-
tas de Reclutas ponían especial énfasis en dejar constancia de los
progresos alcanzados por ellos y era materia de sana competencia,
entre los Oficiales y Clases instructores, presentar a los más des-
tacados conscriptos de sus respectivas secciones que habían al-
canzado significativos progresos en su alfabetización.
Con el objeto de facilitar la alfabetización, desde 1865, se con-
taba con un libro de lectura para los soldados que asistieran a las
escuelas de educación primaria del Ejército. Era "El recreo del sol-
dado chileno", escrita para texto de lectura en las escuelas prima-
l
rias de los Cuerpos de Línea del Ejército, aprobado por el Consejo
Universitario y adoptado por el Gobierno para la enseñanza en di-
chos establecimientos. Fue redactado por José Bernardo Suárez,
visitador de escuelas primarias. Contenía temas de Historia de
Chile, tales como la Batalla de Tucapel, el desafío entre el Gober-
nador García Ramón y el Toqui Codeguala; cuentos varios, anéc-
dotas militares, pensamientos, es decir, todo aquello que motivara
mejor el aprendizaje.
1
A medida que el tiempo fue transcurriendo y los programas de
instrucción pública se ampliaron, disminuyó considerablemente
el número de analfabetos que llegaban a los cuarteles y, por tanto,
bajó el ritmo de esfuerzo de los instructores. Pero a medida que los
elementos de guerra fueron adquiriendo una mayor wmplicación
técnica, se ampliaron las exigencias del personal y hubo necesidad
de volver al reforzamiento de los conocimientos básicos y medios
de Contingente. Sin duda la ampliación de los programas del Mi-
nisterio de Educación favoreció al Ejército, pues éste recibía cada
afio una conscripción más preparada y capacitada para operar el
nuevo armamento y material técnico que se colocaban en sus ma-
nos, cuyo uso requería de una mayor capacidad intelectual del
operante.
A fin de perfeccionar a los Oficiales Subalternos que se desem-
peñaban como profesores de educación primaria, la Superioridad
Militar dispuso la realización de cursos pedagógicos para Oficiales
(Subtenientes especialmente) para que, con mayor conocimiento,
enfrentaran esta tarea de alfabetizar a los ciudadanos durante su
paso por el cuartel.
El 11de diciembre de 1943 (170), se dictaron las normas para
realizar un Curso de Perfeccionamiento Pedagógico para Oficiales
Profesores y Suboficiales Ayudantes de Educación Primaria, bajo
la tuición del Servicio Escolar del Ejército dependiente de la Divi-
sión de Escuelas.
Se ordenó que las Unidades de la 11 y 111 División de Ejército, la
División de Escuelas, la 2 9 ? Brigada de Caballeriay la Direc-
ción de los Servicios enviarían dos Oficiales cada una, de Alférez y
Teniente, y dos Suboficiales d e Cabo a Brigadier (Suboficial
Mayor), para que realizaran el curso.
Fueron llamados a realizareste curso Oficiales Subalternos se-
leccionados proporcionalmente de todas las Divisiones. Asistie-
ron 10 Tenientes y 37. Subtenientes (171), principalmente estos
(170) EMGE. 0-111 OICdo. No 530, de 11 de diciembre de 1943. Boletín Oficial del
Ejército NO 50, de 16 de diciembre de 1943, ~ 6 %1.750-1.751.
.
(171) O/Cdo. P.1 No 20, de 26 de enero de 1944. Boletín Oficial del Ejército NO 5.
de 3 da febrero de 1944, pága. 147 y 148.
últimos porque eran sobre quienes caía la responsabilidad de la
educación básica y hurnanística de los cuerpos de tropa.
El curso se inauguró el 5 de enero de 1944, en las salas de la Es-
cuela Militar, plantel donde se realizaron las clases, teniendo una
duración de 40 días.
El programa del curso incluyó los ramos de Legislación y Orga-
nización Escolar, dictado por el Profesor Antonio Orellana Muñoz,
quien además se desempeñó como Jefe del Curso Pedagógico; Pe-
dagogía, con el Profesor Daniel Naveas; Psicología, con el Profesor
Moisés Mussa; Metodología General, con el Profesor Luis Moll B.,
y Metodología Especial, dictado por el Profesor Luis Riquelme.
El 12 de febrero de 1944 se realizó la ceremonia que puso tér-
mino a este curso de perfeccionamiento pedagógico.
Cuando la División de Escuelas pasó a ser Inspección General
de Instrucción, en 1945, conservó la sección Educación Primaria, a
cargo del eficiente Profesor Dn. Antonio Orellana, trágicamente
fallecido al finalizar un día de trabajo. Este entusiasta profesor
mantuvo, durante los años 1945 a 1952, un constante desarrollo de
los planes de instrucción que eran enviados a todas las unidades
del Ejército para ser puestos en práctica. Al fallecer él, sus suceso-
res continuaron su obra con verdadero éxito en los resultados que
se obtuvieron en la instrucción.
2. Instrucción vocacional y cursos de mano de ohra acelerada.
Extendiendo su labor militar al aspecto social y junto con la al-
fabetización de los ciudadanos que pasaban por las unidades, el
Ejército implantó la instrucción vocacional, con el propósito de
elevar el nivel sociocultural y económico de los ciudadanos. Esta
instrucción se planificó para que, sin desmedro de la formación
del ciudadano como soldado combatiente, pudiera también adqui-
rir durante su paso por el Ejército un oficio útil para su desempe-
ño en la sociedad.
De esta manera, en las tareas programadas en las tardes, en
los diferentes cuarteles de la Institución, se incluyó la instrucción
vocacional. De acuerdo a este plan, los conscriptos preselecciona-
dos eran asignados, durante algunas horas, a los diferentes semi-
cios y talleres de la unidad. Allí aprendían, de parte de sus instruc-
tores, los diferentes oficios: en el rancho de tropa, aprendían el
oficio de cocinero, panadero, ranchero, matarife, mayordomo; en
los talleres, los oficios de talabartero, tapicero, carrocero, zapate-
ro, peluquero, carpintero, electricista, pintor, soldador al arco,
pintor al duco, encuadernador, vulcanizador, hojalatero, sastre,
gásfiter, jardinero, albañil, herrador forjador, enchapador, desa-
bollador, chofer, pintor de letras y especialista en trabajos de im-
prenta; en la enfermería, aprendían el oficio de enfermero y cami-
llero; en la veterinaria, se entrenaban como enfermeros de gana-
do.
La práctica la hacían en el mismo cuartel, en los trabajos enco-
mendados a cada uno de los talleres y servicios.
Así, durante este período, egresaron del Ejército, ciudadanos
que despuek ejercieron un oficio útil a la sociedad y a ellos
mismos.
Con el tiempo, se vió la necesidad que el país tenía de aumen-
tar la mano de obra especializada no sólo a nivel del Ejército, sino
dentro del ámbito nacional. De ahí que se planteara la idea de
aprovechar los organismos civiles para implementar cursos en
diversas materias.
Para perfeccionar estos propósitos, el Ejército firmó un conve-
nio con el instituto Nacional de Capacitación Profesional
(INACAP). Su finalidad era la de preparar profesionalmente, en
un lapso de más o menos cinco meses, a soldados-conscriptos en
albañilería, instalaciones eléctricas, gasfitería y mecánica automo-
triz, con lo cual la institución contó con profesorado, instalaciones
y talleres, para materializar esta nueva y efectiva ayuda a la comu-
nidad, a través de los ciudadanos llamados al Servicio Militar.
Estos cursos eran supervigilados por los Oficiales Jefes del De-
partamento Operaciones e Instrucción de los Estados Mayores
Divisionales.
Los resultados obtenidos en las distintas unidades fueron muy
satisfactorios, como puede apreciarse en las memorias anuales de
la Inspección General de instrucción de la época.
Colocación de la primera piedra del nuevo cuartel de la
Escuela Militar, 2 de octubre de 1943.
Placa recordatoria
D e k c p k d a a demha: Cmxmdate en Jefe delEj6ruto, GDD. Artnlo Espinam,
Mnjica; Presidente d-la República, don Juan AntoniaRios Moraips: Director de ln
EsoieLi. Militar, CRL. Arnaldo Cavaeco Casnisw.
B. LOS INGENIEROS DEL EJERCITO Y SU CONTRIBU-
CION AL DESARROLLO DE LA RED VIAL DE LA ZONA SUR.
En la década de 1940, las unidades del Arma de Ingenieros del
Ejército ejecutaron, en beneficio del país, una gran cantidad de
obras de bien público, en la zona sur del país.
A fines de 1941 se emprendieron varias actividades de utilidad
pública, las cuales se iniciaron con la construcción del camino a
San Juan de la Costa, partiendo desde Osorno.
La primera etapa comenzó entre fines de octubre de 1942 y la
segunda, a partir del 20 de enero hasta marzo de 1943.
En 1942, entre febrero y abril, otra agrupación del Arma de In-
genieros construyó un puente carretero sobre el río Damas, en el
lugar denominado Tocomo, distante once kilómetros de la ciudad
de Osorno. La obra de arte tiene un largo de 48 metros, wn una re-
sistencia de 17 toneladas.
Otras unidades realizaron en el mes de marzo de 1945 un cor-
te de camino en el lugar llamado Pichel, con la finalidad de habili-
tar una variante del camino Pichel-Rupanco, obra que consistió en
la construcción de un terraplén de 100 metros de largo.
En el período comprendido entre el 17 de febrero y el 12 de
abril de 1944, se construyó un tramo de camino para unir Corte Al-
to con Puerto Octay, pasando por Collinco. El camino tuvo una
extensión de 10 kilómetros, un ancho de 20 metros, más sus
correspondientes obras de arte.
En 1948 se construyó el puente carretero en Trumao, con una
resistencia de 12 toneladas. Además con motivo de la erupción del
Volcán l6llarrica, ocurrida en ese año, tropas de Ingenieros coope-
raron en la reconstnicción del camino Villarrica-Pucón y en la
reparación de los puentes destruidos.
C. IMPULSO Y APOYO AL DEPORTE NACIONAL.
El 27 de abril de 1931, bajo el gobierno del General Carlos Ibá-
ñez del Campo, el Ejército agregó a las funciones de la Dirección
de Reclutamiento ' y Tiro; las' relativas a l deporte nacional
, . . . ., . . .
(172). .' , . .. . . . . . . . >
El deporte nacional había sido, desde varios años atrás, un des-
velo constante d e la Institución, convencida de las ventajas que és-
te representaba para la [Link] del cuerpo y del espíritu. Su cultivo;
con la práctica de sus variadas disciplinas, contribuye al fortaleci-
miento dela raza y es un:auxiliar poderoso en la instrucción del fu-
turo combatiente. Para el ,Ejército,-comopara las demás Institu-
ciones similares de 1aBefensa Nacional, .es imperativo que se ha-
te d e cumplir-con e l vieja aforismo romano Mens sana in corpore
sano y que se trate de dedicar una parte del tiempo a la práctica del
deporte al airelibre, con lo cual se logra evitar muchos males que
afligen a la sociedad y que, a menudo, son la resultante de la hol-
gazanería en la juventud. Mientras más deportepractique un pue-
blo, mejor serásusalud colectiva y más apto se encontrará para
desarrollar sus actividades nacionales con éxito.
Algunos.años más tarde, el 28 de junio de 1948, por D.S. N" 761,
bajola presidencia dedon Gabriel: Gonzdez Videla, se dispuso la
reorganización de 1aDirecciÓn [Link] Educación Física del Ejército,
decretándose quepara el cumplimiento de sus finalidades elEjér-
[Link] sus servicios de deportes con Los del departamento
pertinente-de la ex-Dirección General de Informaciones y Cultura,
entidad gubernamental-del Ministerio del Interior.
Desde ese momento, todo el deporte nacional pasaba a depen-
der directamente del Ministerio de Defensa Nacional. Para los
efectos [Link]ía afecto a Ia,Subsecretarí[Link] Gue-
rra. , . .. . . . ., .
La nueva organización reetora,del deporte nacional tenía a su
cargo el [Link] lasprácticas depo~tivasdel país, la vincula-
ción del deporte privado con el Estado, la distribución de lossubsi-
dios que se otorgaran al deporte, además de responsabilizarse de
obtener la solución de los problemas que afedaran a este servicio
en el país.
(172) Ver %e&ria del Ejército de chile": Tomo -11. Phg. 25.'
En 1948, el Capitán de Ejército Electo Pareda Lucero fue nom-
brado Director de Deportes, cargo que desempeñó hasta 1952.
En el período, algunos distinguidos atletas militares han tenido
destacada participación en el deporte nacional, especialmente en
pentatlón, deporte militar por excelencia.
Esta prueba, que nacib en el año 780 A.C. en la XVIn Olimpía-
da del mundo antiguo y que comprendía carrera, salto largo y alto,
lanzamiento del disco, dardo y lucha, tenía como objetivo seleccio-
nar al guerrero mejor dotado. Incorporado a las olimpíadas mo-
dernas, desde 1912, es considerada la prueba más difícil de reali-
l zar. Se desarrolla en cinco etapas en días sucesivos y todos los in-
tegrantes del equipo deben participar en cada una de ellas. Las
pruebas son "cross country" a caballo por terrenos desconocidos,
tiro de pistola con blanco móvil, natación (300 metros libres), es-
grima y carrera a través del campo (4.000 metros). Como es de
imaginar, el deportista que se dedique al pentatlón debe ser un
buen equitador, tener agilidad mental y rapidez, los nervios bien
templados, coordinación muscular y una extraordinaria resisten-
cia física.
Esta prueba comenzó a tener importancia' en Sudamérica a
partir de 1941, cuando se realizó la primera competencia en Ar-
gentina. El equipo chileno, compuesto por el Capitán Julio
Moreno Johnstone y los Tenientes Florían Silva, Antonio Gonzá-
lez y Jorge Ramírez, obtuvieron el primer lugar por equipos. Re-
cordemos que el Capitán Moreno fue uno de los principales impul-
sores del pentatlón moderno en Chile, destacándose como atleta y
esgrimista; posteriormente continuó como profesor entrenador.
En 1943, se realizó el segundo pentatlón sudamericano, ahora
en Chile. Participaron, además de nuestro país, Perú y Argentina.
El equipo chileno, compuesto por los Tenientes Edgard Witt Mü-
ller, Sergio Moller y Jorge Ramírez, obtuvo el primer lugar. Ade-
más, el Teniente Witt ocupó el primer lugar individuales.
En 1947 se efectuó el tercer pentatlón sudamericano, en Río
de Janeiro, en el cual compitieron Argentina, Brasil, Chile, Para-
1 guay, Perú y Uruguay, con un total de 18 participantes. El equipo
chileno estuvo integrado por los Tenientes Nilo Floody Buxton,
Hernán Fuentes Besoaín, Luis Carmona B. y Julio Paredes P. Des-
--
pués de una brillante actuación, el primer y segundo lugar en indi-
viduales fueron ocupados por los Tenientes Floody y Fuentes, res-
pectivamente.
A raíz de estos triunfos, se comenzó a hacer un entrenamiento
sistemático de los deportistas militares.
En los XIV Juegos Olímpicos de Londres, en 1948, el equipo
chileno, formado por los Tenientes Floody y Fuentes, obtuvo el
noveno lugar entre 53 competidores de 19 naciones.
En 1951, en los primeros Juegos Panamericanos realizados en
Buenos Aires, un accidente en la prueba de equitación frustró las
expectativas del equipo chileno. Pero al año siguiente, en los XV
Juegos Olímpicos de 1952, en Helsinki, el equipo chileno, integra-
do por Henán Fuentes, Luis Carmona y Nilo Fioody, logró el sépti-
mo lugar y el último de los oficiales mencionados calificó en el
décimoprimer lugar, en individuales.
Estando el pentatlón en su apogeo, le correspondió a Chile or-
ganizar el Campeonato Mundial, e n Rocas de Santo Domingo,
siendo Presidente de la Federación de Pentatlón Moderno el Ge-
neral Eduardo Yáñez Zavala, una de las mejores glorias del depor-
te ecuestre nacional e internacional. El equipo chileno, integrado
por los Capitanes Nilo Fioody, Luis Carmona y Héctor Carmona y
por los Tenientes Gerardo Cortez y Luis Gallo, ocupó el tercer
lugar.
Lo importante y completo de este deporte militar hizo necesa-
rio que su práctica y entrenamiento se iniciara desde la Escuela
Militar.
1 D. DEFENSA CIVIL DE CHILE.
Las consecuencias de los bombardeos aéreos sobre las ciuda-
des, durante la Segunda Guerra Mundial, impulsaron a la socie-
dad a organizarse adecuadamente, a fin de atender a los heridos y
desarrollar labores de salvamento en incendios y derrumbes. Más
aún cuando las autoridades civiles y militares no alcanzaban a
cubrir todos estas problemas. Los acontecimientos sumían a las
ciudades en un caos de tal magnitud que las masas humanas que
sufrían los efectos de los bombardeos, desorientadas en medio de
las explosiones y presas del pánico, corrían sin rumbo, multipli-
cando el desastre y causando pérdidas de vidas y destrucción ma-
terial de cuanto estaba al alcance de su miedo. Esta situación llegó
a afectar seriamente incluso las actividades militares y la defensa
contra el adversario.
Fue entonces cuando al finalizar la guerra, surgieron en algu-
nos paises las primeras organizaciones de Defensa Civil, cuyos
miembros trabajaron en la solución de medidas y prevenciones
destinadas a paliar las consecuencias de las catástrofes provenien-
tes de los conflictos armados y de la brutalidad humana desatada
con todas sus fuerzas.
Durante veinte años, la Defensa Civil perfeccionó su organiza-
ción y entrenamiento, que se extendió a las áreas de las frecuentes
calamidades públicas, como terremotos, inundaciones, incendios
forestales de magnitud que significan un peligro público, con gran
trascendencia en lo económico y social y en las cuales la Defensa
Civil colabora muy acertadamente a la colectividad.
En Chile también se vio la necesidad de crear la Defensa Civil,
para lo cual, en el primer semestre de 1941, el Estado Mayor
General del Ejército encomendó al Capitán (R) Raúl Aldunate
Phillips una comisión ad-honorem para que en Estados Unidos
estudiara todo lo relativo a la Defensa Civil en ese país.
El 15 de mayo de 1942, el Capitán Aldunate elevó un informe
de su comisión, complementado con otras investigaciones de orga-
nizaciones civiles de aprovechamiento militar y cívico en base a la
experiencia de otros países.
El 29 de julio de 1942, el Presidente de la República, don Juan
Antonio Ríos, dictó un Decreto Supremo (173) por el cual se desig-
nó oficialmente una comisión que, bajo la coordinación del Minis-
terio de Defensa y en un plazo de 30 días, propusiera al Ministerio
del Interior un proyecto de organización de la Defensa Civil en to-
do el territorio nacional. Este proyecto fue entregado en los prime-
(173) [Link] 4.245,de 29 de julio d e 1942
ros días de septiembre de ese mismo año, el cual fue la base del
Decreto Supremo de 2 de diciembre de 1942 (174), que dio la es-
tructura definitiva de la Defensa Civil de Chile.
Sus actividades fueron inauguradas en una sesión solemne,
realizada en el Teatro Municipal de Santiago, el 15 de mayo de
1943, y presidida por el Ministro de Salud, Dr. Jerónimo Méndez.
Inmediatamente se organizaron los siguientes cursos de capa-
citación: tránsito, policía, identificación, mensajeros, informacio-
nes, clave, secretariado, escuchas aéreos, servicios vitales (electri-
cidad, gas, agua, alcantarillado, correos, teléfonos y radiotelefo-
nía), conducción de vehículos, sanidad y camilleros (175).
Con el fin de comprobar la eficiencia del organismo recién es-
tructurado, la Defensa Civil preparó un ejercicio demostrativo el
jueves 23 de diciembre de 1943. En la noche de ese día y con la ac-
tiva participación del Ejército y de la Fuerza Aérea, se realizó un
simulacro de bombardeo aéreo nocturno sobre la ciudad de San-
tiago. Durante media hora, el Ejército y la Fuerza Aérea dieron
marco y realidad a un supuesto ataque aéreo y a la reacción de la
defensa, desde las 22,45 hasta las 23,15 horas. Se simularon las
bajas, heridos y destrucciones para permitir la acción de salva-
mento, comunicaciones y atención de heridos y enfermos por par-
te de la Defensa Civil.
El ejercicio fue presenciado por el Presidente de la República,
don Juan Antonio Ríos Morales; el Ministro de Defensa Nacional,
General Oscar Escudero OtBrola; el Director de la Defensa Civil,
Capitán en retiro Raúl Aidunate Phillips; miembros del Gabinete,
autoridades y un númeroso público que se apostó, desde
temprano, en el sector ckntrico de Santiago (176).
El ejercicio demostrativo tuvo pleno éxito, pues permitió la par-
ticipación perfectamente coordinada de las Fuerzas Armadas, Ca-
rabineros de Chile, Bomberos de Santiago, la Cruz Roja Chilena
con la Defensa Civil. Se destacó la participación de numerosos
(174) [Link] 6.663, de 2 de diciembre de 1942.
(175) Cirniler No 1 de 1943.
(176) El sector señalado estaba comprendido entre el Parque Forestal y las calles Lareto,
Dominica y Recoleta.
voluntarios y voluntarias de la Defensa Civil, unidos "por el ideal
común de prepararse para servir a sus semejantes ante cualquiera
desgracia que aflija a nuestra querida Patria" (177). Un saldo muy
positivo de esta experiencia fue el hecho de que el país quedó
unido por una cadena radiotelefónica de aficionados, desde Arica
a Magallanes.
El exito obtenido permitió que la Defensa Civil perfeccionara
su organización y sistemas, impulsando a la oficialización de la
creación de este organismo, por parte del Congreso Nacional, en
febrero de 1945 (178).
El Reglamento Orgánico de Funcionamiento respectivo fue
aprobado el 4 de julio de 1947 (179), que puso a la Defensa Civil
bajo la dependencia del Ministerio de Defensa Nacional. Su es-
tructura operativa quedó basada en el servicio de voluntarios.
Durante el período, la Defensa Civil ya creada y organizada tu-
vo ocasión de colaborar solidariamente con la ciudadanía, en el
salvamento y atención de heridos y enfermos, durante las inunda-
ciones, grandes temblores y e n aquellas ceremonias oficiales en
que la gran aglomeración de público provoca accidentes y des-
mayos.
Durante el período de este tomo, los Directores de la Defensa
Civil de Chile han sido los siguientes Oficiales:
CAP. (R) Raiil Aldunate Phillips 1943-1945
GDD. Ramón Cañas Montalva 1945-1948
GDD. Guillermo Aldana Stegmoller 1948-1948
GDB. Juan Bertossi Yetri 1948-1950
CRL. Fernando Díaz Acuna 1950-1960
(171) Alocución del Director de la Defensa Civil de Chile, CAP. (R) Raúl Aldunate
Phillips, al termino del simulacro de bombardeo aéreo nocturna sobre Santiago,
1 el iueves 21 de diciembre de 1943. "El Imoarcial".
. - Santiaeo, viernes 24 de
diciembre de 1943.
(178) Ley NO 8.059. Diario Oficial NO 20.084, de 16 de febrera 1945.
(119) D.S. NO 1.250, de 4 de julio de 1947.
El Arma de Ingenieros en obras de mejoramiento de la
red vial de la zona sur, antes de la creación del
Cuerpo Militar del Trabajo.
T r 0 ~ 8del R e ~ n n l WSI3 Isg&m9s No 4 "&8u~a*, m&f
S
bel m n a de Osomo s San Ju~nde l a Cus* en 1941.
%p- dg hg&res w 18.&m de c m e de c m 0 en Pichel,
en Berna da L a
impylso y apoya al depude nacíunal
Record mundial de salto. Sallo de 2.41 mis. del Capith Alberto Larraguibel,
en su wbballo "Buasa",el 5 de febrero de 1949 en el Regmiieqp
"Corsceros'', m Viña del Mar.
CAPITULO VI1
EL EJERCITO EN LA SOBERANIA DEL TERRITORIO
ANTARTICO CHILENO
Si recordamos que la superficie total de nuestro país es de
2.006.626 km2.y que de este total, 1.250.000 [Link] al
territorio antártico chileno, es necesario dedicar una parte de este
tomo al estudio de los principales antecedentes de esta importan-
te parte del suelo nacional. Creemos que es obligación de todo
chileno conocer acerca de nuestro patrimonio soberano en la An-
tártica, nuestros derechos y la importancia geopolitica que el Con-
tinente blanco tiene para nuestro futuro.
"El Ejército -invariablemente atento al estudio y solución de
los problemas relacionados con los intereses nacionales, activo en
entregar sus más valiosas energías y desvelos para la prosperidad
del país, inquebrantable en el resguardo de su soberanía- no ha es-
catimado esfuerzos, mediante participaciones oportunas y positi-
vas, e n la consolidación de las etapas que, desde la Independen-
cia, han acrecentado la significación de Chile, como pueblo libre y
respetado.
Es por ello que hoy, al igual que ayer, al fijarse los relieves pre-
cisos de su estructura territorial, la Institución ha extendido los
marcos de su acción practica hasta los confines antárticos, donde
sus hombres conjugan claros afanes de seguridad y de
progreso" (180).
(180) Ejército de Chile. Base Militar "General O'Higgins". Colaboración del Ejército
a la Política Antártica Chilena. Actuación e informes de las delegaciones mi-
litares participantes en las expediciones a la Antártica de los años 1947 y 1948.
Santiago, Instituto Geografico Militar, 1948.
A. UBICACION GEOGRAFICA DEL TERRITORIO
ANTARTICO CHiLENO.
El Cuadrante Sudamericano abarca desde el meridiano de 0"
hasta el de 90" de longitud W. de Greenwich. Forman parte in-
tegrante de él las islas Sandwich del Sur, Georgia del Sur, Orcadas
del Sur, Shetland del Sur; archipiélagos Joinville, Palmer, Biscoe,
Melchior, islas James Ross, Adelaida, Charcot, Tierra Alejandro 1,
etc.
Corresponde a la Antártica chilena el sector comprendido en-
tre los meridianos 53" y 90" de longitud W. de Greenwich, que da
una superficie aproximada de 1.250.000 km2.,es decir, una super-
ficie casi dos veces!a de nuestro Chile Sudamericano. Los dos me-
ridianos limítrofes semejan un gran ángulo abierto hacia América
del Sur con su vértice en el mismo Polo. Comprende la Península o
Tierra de O'Higgins y todas las islas subantárticas o adyacentes a
dicha península, además de la parte estrictamente continental. La
Tierra de O'Higgins, bañada al E. por el mar de Weddell y al W.
por el de Bellingshausen, es el sector del Continente Antártico
que más se aleja del Polo Sur, pues alcanza a prolongarse hasta los
63"de lat. sur, entre ella y el Cabo de Hornos (56" lat. sur), median
alrededor de 7 paralelos, interponiéndose entre ambos el estre-
cho de Drake, al que impropiamente se da el nombre de "unión de
los océanos". Además, debemos decir mejor al referirnos a los
límites de Chile: "Chile limita al N. con el Perú, al W. con el Océa-
no Pacífico, al E. con Bolivia y Argentina y al S. con el "Polo Sur
Terrestre".
Tanto la costa occidental como la oriental de Tierra de O'Hig-
gins son profundamente irregulares y bastante recortadas; la del
E. está bañada por el mar de Weddell y la del W. por el de
Bellingshausen. En este último sedor ofrece una rica variedad de
accidentes costeros; desde luego grandes grupos isleños: archipié-
lago de las Shetland del Sur; archipiélago Biscoe, cuyas dos islas
más importantes son Renaud y Rabot; archipiélago Melchior,
conjunto de grandes islas de dorso redondeado; y una serie de
grandes islas, desde la gran isla de Alejandro 1, hasta las m8s pe-
queñas de Charcot, Adelaida, Amberes, Brahante, etc.
Las numerosas islas que corren a lo largo d e la Tierra de OJHig-
gins por el Occidente forman una serie de estrechos, canales y
fiordos, probablemente debido al hundimiento de los grandes va-
lles y conductos glaciales. Estos estrechos y canales son profundos
y permiten la navegación que no está exenta de peligros por los
afloramientos rocosos, como ocurre en el estrecho de Bransfield
que separa el grupo de islas de las Shetland del Sur con la penín-
sula de O'Higgins. Este estrecho se prolonga hacia el Sur por el ca-
nal de Gerlache entre las islas Brabante y Amberes por el W. y
O'Higgins por el E., y que entre Amberes e isla Wiencke toma la
designación de canal Neumayer; finalmente tenemos también el
canal Bismark.
Existe también bahía Margarita, que en realidad es un gran
golfo, formado por la tierra de Alejandro 1, al SW., y por una gran
entrante de la Tierra de O'Higgins, terminando en un pasaje es-
trecho que se interna en la península, conocido con el nombre de
fiordo Neny.
B. ANTECEDENTES DEL PERIODO HISPANICO DE
LOS DERECHOS DE CHILE SOBRE EL TERRITORIO
ANTARTICO.
Los derechos de Chile a la soberanía de la Antártica se remon-
tan al s. XVI, cuando por Real Cédula del 24 de enero de 1539 el
Rey Carlos V concedió a Pedro Sancho de Hoz "la gobernación de
las tierras antedichas, desde el Estrecho hasta el Polo inclusive", a
las cuales llama "Terra Australis". En esta Real Cédula se reco-
mendaba que no tocara en las regiones correspondientes a la Co-
rona portuguesa, tomando en cuenta el Tratado de Tordesillas de
1494, por lo que podemos afirmar que el territorio concedido a Pe-
dro Sancho de Hoz fue lo que hoy corresponde a Tierra del Fuego
y a aquel casquete de la Antártica que limita al oriente con el meri-
diano 40" al W. de Greenwich.
El 12 de agosto de 1540, Sancho de Hoz renunció en favor de
Pedro de Valdivia y le entregó la gobernación de la parte de
"Terra Australis" que poseía, en virtud de la Real Cédula mencio-
nada.
El 29 de septiembre de 1554, Carlos Vconcedió por Real Cédu-
la a Jerónimo de Alderete, a petición de Valdivia, la gobernación
de las tierras inmediatas al Estrecho de Magallanes y "desde di-
cho estrecho, por la costa del Mar del Sur (Océano Pacífico) ade-
lante, hasta 300 leguas, con todo lo que durare el dicho estrecho".
Posteriormente, esto fue confirmado por el monarca, después de
la muerte de Pedro de Valdivia, al conceder por Real Cédula de 29
de mayo de 1555, a Jerónimo de Alderete "la gobernación y capita-
nía general de dicho nuevo Estremo y provincias de Chile, como lo
tenía el dicho Pedro de Valdivia en lo que toca a la tierra que está
al sur del Estrecho" (incluida la "Terra Australis" que se había
concedido antes de Sancho de Hoz).
El 20 de diciembre de 1558, en Bruselas, Carlos V emitió otra
Real Cédula con el título de "Al Mariscal Francisco de Vilagra, go-
bernador de la Provincia de Chile, para que envíe relación de las
tierras que hay al Sur del Estrecho y tome posesión de ellas" y que
lo hiciera en nombre de la Corona de Castilla.
"Si se recuerda que esta úitima se consideraba dueña de los te-
rritorios situados al occidente de una línea imaginaria trazada de
polo a polo a trescientas setenta leguas al poniente de las islas del
Cabo Verde, en virtud de las bulas de Alejandro VI rectificadas por
el Tratado de Tordesillas suscrito con Portugal, puede concluirse
que la región que los monarcas castellanos estimaban suya en la
Antártica, la sujetaron a la tuición de la Gobernación de Chile.
Hay que tener presente, por otra parte, que cuando entonces se
habla de territorios al sur del Estrecho no se piensa sólo, como po-
dría ocurrir hoy día, en la Tierra del Fuego, sino en un verdadero
continente que iba ininterrumpido y en un solo bloque, hasta el
Polo. Basta recordar el testimonio de los cartógrafos de la época,
en prueba de esta aseveración: el mapa de Operatius Finné, de
1531; el de Pierre Descelliers, de 1546; el de Abraham Ortellius
(Theatrum Orbis Terrarum), de 1570 y el de Gerardo Mercator
(Orbis terrarum compediosa descriptio), de 1587, las dos últimas
obras de cosmógrafos al servicio de la Corona española. Al reco-
mendar, pues, esta última al Gobernador de Chile la exploración y
toma de posesión de las regiones al sur del Estrecho, se habla cla-
ramente, en el lenguaje del siglo XVI, de una extensa zona que in-
cluía la Aniártica y remataba en el polo, término de la soberanía
de España" (181).
De estas Reales Cédulas y de las órdenes emanadas de Espa-
ña, resultan los derechos de Chile a su posesión antártica.
España, al ordenar a los gobernadores de Chile el reconoci-
miento de los territorios al sur del Estrecho de Magallanes, hacía
uso de su derecho conforme al Tratado de Tordesillas y se ponía
en guardia contra las andanzas de los piratas ingleses que se esta-
blecían en sus territorios. El Gobernador de Chile, Manuel de
Amat y Junient, en 1761, envió al Consejo de Indias una "Historia
Geográfica e Hidrográfica sobre el Reyno de Chile", dividido en
grados y minutos, en los cuales se establecen los límites del Reino
y de su Gobernación, figurando "la Patagonia, el Estrecho de Ma-
gallanes, Tierra del Fuego y las Islas Antárticas; situadas al sur de
ellos y que se dejan ver, pero son despobladas y yermas...". Adjun-
t6,además, un mapa ilustrativo. Todos estos documentos, conoci-
dos en Europa, causaron un verdadero impacto por haber demos-
trado la discontinuidad de las tierras al sur del Cabo de Hornos.
Todos estos antecedentes demuestran que los derechos antár-
ticos de Chile se confunden con los de su soberanía sobre el terri-
torio austral de América y que le pertenecen, por haberlos hereda-
do de España y en virtud del "uti possidetis" de 1810.
C. EXPLORACIONES EXTRANJERAS EN EL TERRITORIO
ANTARTICO CHILENO.
El primero en descubrir tierras del Territorio Antártico chileno
fue, en 1598, el marino holandés Dirk Gherritz, de la "Compañía
(181) Eyzaguirre, Jaime. Brevz Hiatoria de las Fronteras de Chile. Santiago, Edito-
rial Universitaria, 1968. 2' ed. revisada págs. 20 - 21.
l Magallanes" de Rotterdam, quien, arrastrado por una tempestad
a la salida del Estrecho de Magallanes, llegó hasta la latitud 64"
Sur, donde vio "una tierra alta con montañas cubiertas de nieve,
como el país noruego". Este episodio histórico fue relatado por Ba-
rros Arana en su Historia General de Chile, tomo III., p. 282, quien
agregó que 'esta tierra era una de las islas del archipiélago conoci-
do más tarde (220 años después) con el nombre de "Nueva Shet-
land del Sur".
En su relato, Dirk Gherritz no dio mayor importancia a su des-
cubrimiento, ya que comprendió que lo que había descubierto no
era "tierra de nadie" o tierra sin dueño, pues sabía que dicho terri-
torio pertenecía a España, en virtud de la Bula "Inter caetera" del
Papa Alejandro VI de 1493 y del Tratado de Tordesillas de 1494.
Como ya quedó establecido más arriba, la Corona española había
asignado la parte al sur del Estrecho de Magallanes a la Capitanía
General de Chile.
Posteriormente, en 1819, el Capitán Guillermo Smith, que na-
vegaba con fines comerciales entre Valparaíso y Buenos Aires,
desviándose en este viaje al sur del Cabo de Hornos, redescubrió
por obra de la casualidad la misma tierra rodeada de hielos y cu-
bierta por nieve, a la que denominó "Nueva Shetland del Sur".
El Capitán Inglés Bransfield visitó las Shetland entre 1819 y
1820, descubrió el estrecho de su nombre (entre la Tierra de
O'Higgins y Shetland) y divisó la costa norte de la Tierra de
O'Higgins, dándole el nombre de Trinidad. En 1820, Sheffield re-
conoció la isla Smith y algunas del grupo de las Shetland. Apartir
de esta fecha, las Shetland fueron muy visitadas por diversas flo-
tillas de loberos. Entre 1820 y 1821, el ruso Bellingshausen, con
las corbetas "Vostok y "Mirnyl", descubrió el mar que lleva su
nombre, la isla Pedro 1 y la Tierra Alejandro 1, y el Capitán Pal-
mer, norteamericano, con una escuadrilla de cinco buques amen-
canos, fondeó en la isla Decepción. Lo mismo hizo el Capitán in-
glés Foster, en 1829. Entre 1831 y 1832, Biscoe, Capitán inglés de
la firma londinense Enderby, descubrió la tierra Enderby, la tie-
rra Adelaida e islas Biscoe y Kemp; otro capitán de la firma
Enderby descubrió la tierra de Kemp, entre 1833 y 1834. El fran-
cés Dumont D'Urville, con las naves "Astrolabe" y "Zelée", descu-
brió las tierras Luis Felipe, Joinville, Adelie y Clarie; en 1838 y al
año siguiente, Balleny, otro marino de la firma Enderby, descu-
brió la isla Balleny. El Teniente Charles Wilkes, de la Armada de
los Estados Unidos de Norteamérica, exploró las Shetland, la isla
Joinville y península Trinidad (en la tierra de O'Higgins), en 1840.
El mismo año, el Capitán inglés James Ross, en los buques "Ere-
bus" y "Terrorn,descubrió los golfos del mismo nombre y en uno
de sus tres viajes, las islas Darwin y Danger, de estas regiones. En
1874, el Capitán ballenero, alemán, Dallman, en el barco a vapor
"Groenland", descubrió el Estrecho de Bismarck y las islas Booth,
Krogmann y Petermann y en 1893, el Capitán Larsen, en el
"Jasón", llegó hasta las proximidades de la costaoeste de la Tierra
de O'Higgins, descubriendo la Tierra de King Oscar 11 y la isla
Seymour, en el extremo sur del Golfo Erebus y Terror, donde re-
cogió los primeros fósiles antárticos. Cinco años después, en 1897,
Gerlache, explorador belga, con el "Bélgica", llegó a las Shetland
del Sur; descubrió y exploró el estrecho que lleva su nombre y las
islas que bautizó con el nombre de ciudades belgas, Lieja, Braban-
te y Amberes. Pasó un invierno en esta zona y exploró la costa in-
mediata de la Tierra de O'Higgins, que llamó tierra de Danco, en
memoria del Teniente Danco, quien falleció en ese lugar. A bordo
iba también el Teniente Amundsen, que en el verano 1910-1911
conquistó el Polo Sur. Entre los años 1901 y 1903, el sueco Otto
Nordenskjold, con la nave "Antarctic" al mando del Capitán Lar-
sen, desembarcó en Seymour y Snow Hill, donde pasó dos invier-
nos, en refugios que construyeron en esas islas, pues el
"Antarctic", fue aprisionado por los hielos y naufragó. Exploró el
canal Orleans y la costa E, de la península Trinidad. Fue rescata-
do por el buque "Uruguay". Desde 1903 a 1905, se realizó la explo-
ración escocesa al mando del Dr. Bruce, con el "Scotia" que descu-
brió la Tierra de Coats. Por su parte, Charcot, al mando del "Fran-
cais", exploró, en trineo, el Estrecho de Bismarck y levantó la car-
ta de la costa oeste de la Tierra de O'Higgins. Posteriormente,
también exploró y cartografió la isla Adelaida y parte de la Tierra
Alejandro 1, llegando incluso a Bahía Margarita.
Los años de 1910 y 1911 fueron muy importantes en las explo-
raciones e investigaciones de la Antártica, pues por primera vez el
ser humano puso pie en el Polo Sur. Fueron dos expediciones las
que lo hicieron, Arnundsen en el "Fram" y Scott en el "Terra
Nova"; Amundsen llegó un mes antes y, desgraciadamente, Scott
murió de hambre y frío, junto con dos de sus compañeros, durante
el regreso.
Entre los años 1911 y 1914, el australiano Mawson estableció
bases de observación en la Tierra Adelie y en la del Rey Jorge V y
el alemán Filchner, en el "Deutschland", exploró el Mar de
Weddell y las tierras al sur de las de Coats, que denominó Tierra
de Luitpold.
En 1915, Sir Ernest Shackleton realizó su segunda exploración
a la Antártica en el "Endurance". Reconoció también la Tierra de
Coats, pero el barw quedó aprisionado por los hielos y naufragó.
Cupo, en esta ocasión, a laMarina de Chile el mérito de rescatar a
los naúfragos, con el escampavía "Yelcho", al mando del Piloto
Pardo Villalón, desde la isla Elefante, que el Instituto Geogrifico
Militar rebautizó con el nombre de Piloto Pardo, para recordar tan
temeraria hazaña.
Entre 1928 y 1931, el australiano Wilkins, partiendo de Isla De-
cepción, realizó una exploración aérea sobre Tierra de O'Higgins,
hasta la latitud 7120' S. y reconoció también la Tierra de Charwt.
Por su parte, el "Discovery II", de la Oficina Colonial Británica,
realizó durante estos años, cinco viajes, efectuando mtíltiples estu-
dios científicos, particularmente, en las Shetland del Sur.
Durante 3 años, desde 1934 a 1937, el inglés John Rymill, en el
"Pénola", invernó en las islas argentinas Lockroy y Debenham, si-
tuada esta última en la orilla oriental de Bahía Margarita. Exploró
desde el aire y en trineos gran parte de la costa oeste de la Tierra
de O'Higgins hasta los 72"de latitud S., comprobando que el canal
Steffanson no comunica los mares de Weddell y Bellingshausen y
que la Tierra de O'Higgins es una gran península del Continente
AntBrtico.
Entre los años 1939 y 1941, el Almirante norteamericano R.
Byrd se internó en el Continente Antártico (sector Pacífico) y es-
Impulso y apoyo al deporte- naciunal
h e l o n Ínodarno mititsi
D d l e rnaugawLde1 W f&weMatn
Sudamericano rle [Link]
Memorisl del Ejército de Chile 1941.
Archivo Fotográfico. Revista Ercilla.
Defensa C i d de Chile. Cimulaero de bombardeo &&reo
sobre Santiago, el 23 de diciembre de 1943.
tableció una base en pleno territorio Antártico chileno (Tierra de
O'Higgins), que fue denominada "Base del Este" (Base Neny en
Bahía Margarita), para estudios científicos y como centro de ex-
ploraciones. En esta expedición tomó parte el Teniente E. Rodrí-
guez, de la Marina de Chile.
En 1943, una expedición argentina, en el "Primero de Mayo",
efectuó exploraciones hasta "Neny Fiord" (Bahía Margarita). En
esta ocasión el Gobierno argentino invitó a tres Oficiales de nues-
tra Armada Nacional.
En el verano de 1946-1947, ocho naciones organizaron expedi-
ciones a la Antártica: Chile, Argentina, Estados Unidos de Nortea-
mérica, Gran Bretaña, Unión de Repúblicas Socialistas Soviéti-
cas, Noruega, Nueva Zelandia y Australia.
La expedición chilena se efectuó para reafirmar el dominio na-
cional sobre el Territorio Antártico Chileno y con fines científicos.
Estados Unidos preparó dos expediciones, una oficial comandada
por el Almirante R. Byrd, al sector Pacifico (Little America) y la
otra particular, pero patrocinada por las autoridades norteameri-
canas y que dirigió el Comandante en retiro Finn Ronne, quien fue
autorizado por nuestro Gobierno para hacer observaciones cientí-
ficas en la Tierra de O'Higgins; ocupó esta expedición las instala-
ciones de la "Base del Este".
D. EL GENERAL DE DIVISION RAMON CAÑAS
MONTALVA, PIONERO DE LAS INVESTIGACIONES
ANTARTICAS.
Finalizada la Primera Guerra Mundial y con el advenimiento
de la paz, se iniciaron las investigaciones en el territorio antártico,
permanente objeto del interés científico. Las nuevas expediciones
se podían hacer ahora por vía aérea, evitando así los muchos peli-
gros que entrañaba la travesía marítima.
Uno de los pioneros de las investigaciones antárticas fue el Ca-
pitán Ramón Cañas Montalva, quien decidió emprender una ar-
dua campaña para destacar la importancia geopolítica de la AntBr-
tica, con el objeto de despertar a los chilenos de su pasividad fren-
te a nuestros derechos en el continente helado, llamado por él "el
espolón austral-antártico".
El Capitán Casas Montalva había heredado de su padre, el Ge-
neral de Brigada Ramón Francisco Cañas Pinochet, y de su abue-
lo, un ilustre antropólogo, su recio espíritu nacionalista y su visión
geopolítica. En 1916, siendo Subteniente ayudante de órdenes del
Batallón de Punta Arenas, había conocido al destacado científico
británico Sir Ernest Shackleton. Posteriormente, durante su esta-
da en Europa, entre 1920 y 1924, estuvo con los padres de la Geo-
política, el profesor sueco de la Universidad de Upsala Rudolf Kje-
llen y el General a l e e n Karl Haushofer.
Todos estos contactos desarrollaron en él una fuerte preocu-
pación por la zona del Canal Beagle. De regreso en Chile, fue des-
tinado a Magallanes nuevamente. Desde mediados de septiembre
de 1931, se lanzó en una fuerta campaña, a través del periódico
"El Magallanes", con el objeto de despertar a los chilenos de su
tremenda indiferencia sobre nuestro territorio austral.
En 1938, durante la segunda presidencia de don Arturo Ales-
sandri Palma, el gobierno de Chile, erróneamente, accedió a la de-
manda de Argentina de someter al arbitraje la soberanía de las is-
las Picton, Nueva y Lennox y los islotes e islas adyacentes, ubica-
das en el Canal Beagle, en circunstancias de que eran
absolutamente indiscutibles los derechos chilenos, basados en el
1
1
Tratado de 1881.
Inmediatamente se alzó la voz autorizada y decisiva del Te-
niente Coronel Ramón Cañas Montalva, Comandante del Desta-
camento Magallanes. Después de realizar un documentado
estudio sobre la zona en cuestión, concluyó, con extraordinaria vi-
sión geopolítica, diciendo:
'ASin cuando celebramos muy sinceramente y hacemos mérito
a la política internacional con que el Gobierno del señor Presiden-
te Ortiz y de su ministro señor Cantilo inician una era que puede
ser de positivos beneficios al progreso de América, debemos recal-
car que es notorio el interés existente en la nación vecina para ha-
cer sentir la fuerza de su soberanía ante el concierto mundial. Sus
declaraciones altisonantes ante la Liga de las Naciones y Congre-
sos Mundiales nos advertía hasta hace poco esta política, su acti-
tud con respecto a las Malvinas nos acusa un deseo vehemente de
rebelarse como quien deja atrás la pubertad.
Chile, en principio y apoyado en el Tratado del 81, nunca debió
haber aceptado como "problema el asunto del Beagle", máxime si
el espíritu del Tratado en cuestión establece sin lugar a dudas la
entrega a nuestro país de la total soberanía sobre esa ruta maríti-
ma como la tenemos en el Estrecho, al haber expresado taxativa-
mente que la línea limítrofe de la Isla Grande de Tierra del Fuego
correría hasta "tocar en el Canal".
La preocupación y los estudios del General Cañas Montalva
también incluyeron el continente antártico. Desde el día de la
inauguración de la Base Militar "Bernardo O'Higgins", el 8 de di-
ciembre de 1947, él se dedicó a la defensa del territorio antártico,
de las islas y canales australes. Criticó la obra del gobierno, de
parlamentarios, de embajadores chilenos y esa crítica fue respeta-
da. La personalidad del militar se imponía en todos los ambientes.
Los diarios "La Verdad" y "El Magallanes", de Punta Arenas,
registraron periódicos artículos suyos. También escribió en dia-
rios de Santiago y en revistas especializadas. Notable fue el traba-
jo que publicó en la "Revista Geografía de Chile", con el titulo de
"Terra Australis" y también "Reflexiones geopolíticas sobre el
presente y el futuro de América y de Chile", el cual hemos repro-
ducido completamente en el Anexo V de este tomo.
Todos sus escritos estaban respaldados por una intensa inves-
tigación y una abundante documentación, los que, junto con su
estilo impecable, produjeron una honda impresión en sus lectores.
La labor del General Cañas Montalva ha trascendido las fron-
teras nacionales y su obra es una de las bases en las investigacio-
nes actuales sobre el continente helado.
E. CHILE AFIRMA SUS DERECHOS SOBRE LA
ANTARTICA.
Desde comienzos del presente siglo, Chile ha realizado actos
de soberanía sobre su territorio antártico.
La concepción que sobre tan australes regiones tuvo el funda-
dor de nuestra nacionalidad el Libertador Capitán General Ber-
nardo O'Higgins Riquelme, lejos de perderse en el polvo del tiem-
po, se proyecta ante nosotros como una profecía. O'Higgins, con
clara visión geopolítica, escribió al Capitán Coghland de la Real
Marina británica, el 20 de agosto de 1831 (182), destacando la im-
portancia de la AntBrtica. Así escribió a su amigo:
"Chile Nuevo (183) y Viejo se extiende en el Pacífico desde la
bahía de Mejillones hasta las islas Nueva Shetland del Sur (184)
en latitud 65 grados sur y en el Atlántico, desde la península de
San Jorge en latitud 42 grados hasta las islas Nueva Shetland del
Sur, o sea, 23 grados que añadidos a 42 en el Pacífico, hacen 65
grados o 3.900 millas g e ~ g r ~ c acon
s , una superabundancia de ex-
celentes puntos en ambos océanos y todos ellos salobres en todas
las estaciones ... Una simple mirada al mapa de Sudamérica basta
para probar que Chile posee las llaves de esta importante región,
hasta el Polo Antártico".
El a$io 1892, se dictó una "Ordenanza que reglamentaba la ca-
za o pesca de focas o lobos marinos, nutrias y chungungos en las
costas, islas y mares territoriales de Chile". Pero como siempre
ocurre, a pesar de que ella tenía como objeto la protección de los
nacionales en el trabajo artesanal de la pesca, la pesca clandestina
aumentó, especialmente la proveniente de barcos que llegaban a
Ias costas de Chile desde el exterior.
A raíz de los Congresos Internacionales de Geografía, celebra-
dos en Londres, en 1895, y en Berlín, en 1901, y de las expedicio-
nes para explorar la Antártica que se organizaron posteriormente,
los derechos soberanos de Chile quedaron claramente estableci-
dos. Una de estas expediciones, la del doctor Otto Nordenskjold
de la Universidad sueca de Upsala, solicitó y obtuvo del Gobierno
chileno diversas medidas que le permitieron pescar, el usode
(182) El original de esta carta se encuentra en el Foreign Offiee Record de Londres.
(183) Chile Nuevo era el extenso territorio de la Patagonia.
(184) Las islas Shetlsnd del Sur era lo único que Se conocía del eaaquete antártico
chileno en esa época.
escampavías de la marina nacional y la atención de las autorida-
des de la República.
En 1902, durante el gobierno de don Germán Riesco, Chile
completó sus títulos antárticos, reafirmando su soberanía, al otor-
gar concesiones pesqueras en islas, mares y territorios antárticos.
El 31 de diciembre (185) se concedió a Pedro Pablo Benavides, el
arrendamiento de las islas Diego Ramírez y San Ildefonso, para la
pesca de lobos marinos. Se hizo claramente presente que "en nin-
gún caso y por ningún motivo podrá extenderse la pesca para el
norte m8s allá de los límites señalados, pero sí podrán efectuarse
trabajos hacia el sur indefinidamente". El objetivo era impedir la
pesca clandestina por parte de embarcaciones de otras naciones y
hacer más efectiva la soberanía chilena en esas regiones. Este últi-
mo propósito se reflejaba en las obligaciones que Benavides tenía
que cumplir: debía fundar una estación naval para proteger la na-
vegación, colocar y mantener un faro, crear una escuela de pesca
restringida a los chilenos y matricular los barcos destinados a la
pesca en Magallanes, debiendo éstos navegar con bandera
chilena.
Esta fue en el mundo, la primera concesión pesquera antártica
hecha por un Gobierno, con plena conciencia de sus derechos so-
beranos en esas regiones (186).
El 27 de febrero de 1906 (187), el Gobierno de Chile concedió a
los señores Enrique Fabry y Domingo de Toro Herrera autoriza-
ción para la explotación de las industrias agrícola y pesquera en
los mares del sur ocupando, entre otras, las islas de Diego Ramí-
rez, Shetland del Sur, Georgia y la Tierra de O'Higgins. El objeti-
vo primordial era "la conveniencia de ejercer de esta manera posi-
tiva, la debida vigilancia sobre los bienes nacionales en aquellas
regiones y el cumplimiento de las ordenanzas que rigen la pesca
en los mares del sur". Por su parte, los beneficiarios debían "ejer-
cer los actos administrativos que el Gobierno de Chile le juzgue
(185) Decreto No 3.310 del Ministerio de Industrias del 31 de diciembre de 1902.
(186) La carta patente inglesa que creó las "Falkland Islands Dependencies", data de
1908.
(187) D.S. No 260 del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, de 27 de febrero
de 1906.
l conveniente para el resguardo de sus intereses en las regiones in-
dicadas... y de los bienes nacionales existentes en aquellas regio-
nes*.
El 7 de junio de este mismo año (188), se aprobaron los estatu-
tos de la "Sociedad Ballenera de Magallanes", que se dedicó a la
pesca de este cetáceo en los mares que bañan las costas de las Is-
las Shetland del Sur y Tierra de O'Higgins. Esta sociedad se fundó
sobre la sociedad en comandita de los señores Adolfo Andersen y
Pedro A. de Bryne, de 1905, que operaba teniendo como principal
base el Puerto "Balleneros Chilenos" de la Isla Decepción. La Isla
Decepción era ocupada efectivamente verano a verano, previa au-
torización del Gobernador de Magallanes. La presencia de la So-
ciedad en esos mares y con ella la soberanía de Chile, quedó ano-
tada en el Derrotero Atlántico Británico de 1916, en el que se pue-
de leer que la "Sociedad Ballenera tiene un depósito de carbón en
la isla Decepción" (189).
"Faltaba realizar la demarcación precisa del territorio chileno
en el sector americano de la Antártica. En 1906, Chile y la Repú-
blica Argentina practicaron una negociación que alcanzó a concre-
tarse en un proyecto de "Tratado complementario de demarca-
ción de límites". Por él se reconocían recíprocos derechos en la zo-
na polar y se determinaba el área de uno y otro país por una línea
divisoria que, pasando por las islas Shetland y las Orcadas del
Sur, llegaba hasta el mismo Polo Antártico. Pero el referido
proyecto no llegó a cuajar en definitiva en un Tratado" (190).
Se sucedieron los años, hasta 1939, en el cual, el Presidente Pe-
dro Aguirre Cerda consideró que no se podía postergar más tiem-
po la fijación de límites del Territorio AntBi-tico Chileno y dictó el
decreto que comisionaba al Profesor de Derecho Internacional de
la Universidad de Chile, señor Julio Escudero Guzmán, para estu-
diar, con carácter de ad-honorem, "el estado actual de los proble-
mas del Antártico y su eventual vinculación al interés de Chile". El
(188) D.S.N' 2 095 de 7 de junio de 1906.
(189) El explorador francés Charcot recibid ayuda allí. en dos ocaciones, en 1908 y
en 1909.
(190) Eyzapirre, Jaime. Obra citada, pág. 106.
Profesor Escudero demoró un año en recopilar los antecedentes y
presentar su informe, en el cual se basó el Gobierno para dictar, el
6-?le noviembre de 1940, el siguiente Decreto:
"Considerando:
Que es deber del Estado fijar con exactitud los límites territo-
riales;
Que se han precisado hasta ahora los límites del Territorio Chi-
leno en la parte que se prolonga hacia la región polar denominada
Antártica Americana;
Que este Ministerio dejó públicamente constancia, en 1906,
que la delimitación del referido territorio era materia de estudios
iniciados, pero todavía no completos;
Que el actual estado de tales estudios permite tomar ya una de-
terminación al respecto;
Que la Comisión Especial nombrada por Decreto de este Mi-
nisterio N" 1541, de 7 de septiembre de 1939, ha establecido los
límites del Territorio Chileno Antártico, en conformidad a los da-
tos que suministran los antecedentes geográficos, históricos, jurí-
dicos y diplomáticos compulsados y que se han venido acumulan-
do hasta la fecha,
Decreto:
Forman la Antártica Chilena o Territorio Chileno Antártico, to-
das las tierras, islas, islotes, arrecifes, glaciares (packice) y demás,
conocidos o por conocerse y el mar territorial respectivo, existen-
tes dentro de los límites del casquete constituido por los meridia-
nos 53" longitud Oeste de Greenwich y 90" longitud Oeste de
Greenwich.
Tómese razón, comuníquese, publíquese e insértese en el Bo-
letín de las Leyes y Decretos del Gobierno. Aguirre Cerda-Marcial
Mora M." (191).
(191) Memorial del Ministerio de Relaciones Exteriores de 1939. Phg. 267. Transerito
por Osear Pinochet de la Barra en su obra "La Antirtica Chilena", pág. 98.
Desde el decreto del Presidente Aguirre Cerda, la soberanía
chilena en el territorio antártico ha sido reiterada con diversas ex-
pediciones e investigaciones científicas y con la fundación de di-
versas bases; en 1947, la base naval Arturo Prat, en Bahía Sobera-
nía de la isla Greenwich; en 1948, la base militar General Bernar-
do O'Higgins, en el extremo norte de la Tierra de Graham o Tie-
rra de O'Higgins y en 1951, la base aérea Presidente González Vi-
dela, en Bahía Paraíso de la misma Tierra de O'Higgins.
F. RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL DEL
TERRITORIO ANTARTICO CHILENO.
Como era de suponer, la delimitación del territorio antártico
chileno, que fue comunicada por el Gobierno de Chile al de la Re-
pública Argentina el mismo día 6 de noviembre de 1940, debía
producir algunos roces entre ambas naciones.
Chile deseaba que "los territorios antárticos de nuestros paí-
ses hallaran una línea de común vecindad, vale decir, un vínculo
más, entre ambos, de cordial relación internacional" (192). Pero
Argentina contestó que "por suvecindad geográfica, tanto a lo que
hace a su territorio continental como al archipiélago de las Malvi-
nas, que es parte también del suelo nacional, difícilmente podría
ser substituida Argentina con mejores derechos en la atribución
del dominio de esa zona" (193). Además consideraban que el ob-
servatorio fundado en las Orcadas del Sur,en 1904, daba la base
para establecer que el lugar más próximo al Polo Sur era argenti-
no.
"Frente a la nota argentina, que parece no dar cabida al menor
derecho chileno en la Antártica, conviene recordar lo ya dicho al
principio de este trabajo, de que los territorios polares de que era
soberana la Corona de Castilla, fueron confiados a los Gobernado-
res de Chile y no a los de Buenos Aires o sus Virreyes. Además,
(192) ComunicaciOn oficial del Gobierno de Chile al de la Repfibliea Argentina del
6 de noviembre de 1940. Ver Jaime Eyzaguirre, Obra citada, pág. 108.
(193) Respueata de la Cmcillería argentina al Embajador de Chile en esa RepBblica,
de 12 de noviembre de 1940. Jaime Eyzsguirre, Obra citada, p8g. 108.
l
Genesal Ramdn Cofias Mantelva, pionero de les
investigacione* antárticas, recibe el titulo de
Gedgfafo "honoris causoe", 1947.
Aibum del Instituto Geográfico Militar.
Base Antártica Libertador Bernardo O'Higgins, 1948.
preciso es tener presente que las islas chilenas de Diego Ramírez
están más próximas a las Shetland y a la Tierra de O'Higgins (an-
tigua de Graham) que cualquier sitio de soberanía argentina. Sólo
en virtud del proyecto de Tratado Complementario de demarca-
ción de límites de 1906, pudo Argentina adquirir por cesión de
Chile algún derecho en la Antártica, y éste sería únicamente al
oriente de la línea imaginaria que entonces se pensó trazar entre
las islas Shetland y las Orcadas del Sur. En el mejor de los casos,
ese convenio no ratificado habría saneado la ocupación argentina
realizada en estas últimas, al establecerse allí el observatorio me-
teorológico en 1904, pero en manera alguna extender la soberanía
de esa república a todo el sector chileno de la Antártica que, preci-
samente, se encuentra al occidente de la línea divisoria proyeda-
da entre las Orcadas y las Shetland del Sur" (194).
Posteriormente a esta situación, Chile y Argentina trataron de
llegar a un avenimiento en la demarcación de sus respectivos te-
rritorios antárticos. En 1941 se celebraron, en Santiago unas
"Conversaciones chileno-argentinas sobre la Antártica", en las
cuales, si bien no se logró una solución, ambas naciones estuvieron
de acuerdo en que eran los dos únicos paises que tenían derechos
soberanos en la zona americana de la Antártica.
En 1947 y en 1948, se suscribieron dos declaraciones, por parte
de los representantes de ambos países, en las que se afirmaba el
propósito de llegar cuanto antes a un tratado de demarcación de
límites en la Antártica.
Paralelamente, otras naciones han pretendido soberanía en el
sector americano de la Antártica, movidos por la importancia eco-
I nómica y político-estratégica del territorio.
Gran Bretaña, por una parte, consideraba que los territorios si-
tuados al sur del paralelo 50", entre los 20" y 50" de longitud W.,
eran dependencia de las islas Falkland o Malvinas (195).
"Rusia, por su parte, alegó en un memorándum dirigido en
1950 a varios países vinculados a la Antártica, que tenía derechos
(194) Eyeaguirre, Jaime. Obra citada, págs. 108-109
(195) Islas que están en disputa entre Gran Bretaña y la Repiibliea Argentina
en la zona porque en 1821 dos barcos de su nacionalidad descu-
brieron la isla de Alejandro 1 frente a la costa occidental de la Tie-
rra de Graham. El 11 de septiembre de 1950, Chile rechazó como
inadmisible toda pretensión rusa en la región.
Los Estados Unidos se han abstenido de reconocer el dominio
de algún país en la Antártica y han hecho reserva de derechos en
dicho continente. Sin perjuicio de esta postura reticente, en 1948
propusieron la internacionalización de la zona, lo que no fue acep-
tado por Chile" (196).
Desde ese año, Chile ha rechazado cualquier intento de esta es-
pecie, dejando en claro que siempre estará pronto para llegar a
acuerdos que aseguren la continuidad de la colaboración científica
que diversas naciones realizan en la Antártica (197).
G. IMPORTANCIA ESTRATEGICA DE LA ANTARTICA.
La Antártica no es solamente el continente helado que guarda
en los mares que lo rodean una riqueza ictiológica representada
por los cetáceos y el krill, o por la posibilidad de descubrimientos
de hidrocarburos en los mares de Ross, Weddell y Bellingshausen
o al interior de sus masas de hielo. Por la ubicación que tiene al sur
del continente americano, Chile guarda el paso más importante
entre los Océanos Pacífico y Atlántico, el vital sistema Magalla-
(196) Eyeaguirre, Jaime. Obra citada, pág. 110.
(197) "En 1958, el Presidente Eisenhower de los Estados Unidos invitá a los doce
países que entonces participaban en el Año Geofísico Internacional, a celebrar
una conferencia para echar las bases de un Tratada Antártico. Su objeto prin-
cipal seria reservar el continente polar a la investigación cientifiea y consagrar
el statu quo en la región. Esta iniciativa, que coincidía plenamente con deseos
anteriormente manifestados por el Gobierno de Chile, originó el 1" de diciembre
de 1959 el Tratado Antártico, que esta iiltima repiiblica ratificó el 14 de julio
de 1961.
Dicho convenio consagra t r e s principias fundamentales: circunscribir el aprove-
chamiento del territorio antártico a fines pacificas, proscribiendo allí las insta-
laciones militares y el ensayo da cualquier tipo da armas; permitir en la Antár-
tiea una amplia investigación científica de beneficio universal; y congelar las
reclamaciones territoriales, asegurándose así el statu quo durante la vigencia
del Tratado, que es de plazo indefinido. Sólo después de 30 años se puede
pedir por cualquier parte contratante la revieidn del Tratado".
Eyzaguirre, Jaime. Obra citada, págs. 111-112.
nes-Drake, que incluye los estrechos de ese nombre y la ruta com-
plementaria del Canal Beagle. Todo este sistema es fundamental,
en caso de que se corte la vía del Canal de Panamá.
"En consecuencia, el imperativo geográfico de su posición va
llevando a Chile -qui&raseo no- a convertirse en uno de los puntos
neurálgicos de mayor significación en la estrategia mundial, en ra-
zón de que el horquillaje total de la ruta euro-asiática del Medite-
rráneo-Suez, por los fuegos rusos, no deja a Europa otras vías que
Panamá y las nuestras de la región austral-antártica.
Dado que las obras y elementos defensivos, hasta ahora conoci-
dos, del Canal de Panamá sólo pueden estimarse como inmediatos
o interiores.(avance de la técnica bélica) y los nuevos inventos gue-
rreros están en condiciones de causar su destrucción, la trascen-
dencia de las líneas de comunicación del Pacífico Sur se hace gran-
demente más significativa" (198).
Por esta razón, Chile es el encargado de resguardar y defender
este sector, del cual es soberano y esencial en la defensa conti-
nental.
Cierto es que las naciones actuales han expresado su deseo de
que la Antártica se mantenga desmilitarizada, pero si llega el mo-
mento de la guerra, nadie debe olvidar que todos esos buenos pro-
pósitos no pasarán de ser buenas intenciones.
Baste recordar que durante la Segunda Guerra Mundiallos cor-
s a r i o ~alemanes "Pinquinn, "Atlantis" y "Komet" operaron en
aguas antárticas, en 1940 y 1941. Los ingleses colocaron minas en
los fondeaderos de Príncipe Eduardo y de Kerguelen, destruyen-
do preventivamente la estación de la isla Decepción (199).
En los años 1942 y 1943, el crucero argentino "Primero de
Mayo", jalonó los parajes de Decepción, Melchior, Stonington y
arras6 todos los distintivos de soberanía británica y el mismo año
1943, el crucero inglés "Caernarvon Castle", al mando del Capitán
(198) Cañas Montalva, Ramón. Reflexiones geopolíticas sobre el presente y el futuro
de la América y Chile. En; Ejercito de Chile. Base Militar "General O'Higgins",
obra citada, pbg. 8.
El trabajo completo del General Cañas se encuentra en el Anexo V.
(199) Historia Universal de las Exploraciones. Obra citada Tomo [Link]. 365.
Kitson, destruyó todas las señales argentinas, entrando ambos es-
tados en notoria tirantez (200).
Estos hechos nos están probando que todo lo que se diga res-
pedo a la neutralización de la Antártica no pasará de ser una espe-
ranza en caso de producirse una nueva guerra. Por otra parte la re-
gión cuenta con una reserva carbonifera de 250.000 km2.,lo que
constituye un motivo de codicia para las necesidades de las gran-
des potencias.
La ubicación de la Tierra de O'Higgins, cerrando por el sur el
paso de Drake, da a la Antártica una ubicación geoestratégica de
gran importancia. La posibilidad de establecer, en esa región, ba-
ses submarinas que interrumpan el libre desplazamiento de las
flotas de occidente hacia ambos océanos, aumenta su valor. Si
bien es cierto que las dificultades que opondrán los hielos serán
muy grandes, la técnica moderna está en condiciones de buscar
una solución para que puedan operar las grandes naves submari-
nas. Esta situación es especialmente necesaria para los Estados
Unidos en caso de verse forzado al desplazamiento de sus fuerzas
navales hacia ambos océanos y por lo tanto, en caso de una guerra,
nadie puede asegurar que sus fuerzas navales se abstengan de
operar en estos parajes. Lo mismo puede decirse para las poten-
cias de Oriente.
Si los hidrocarburos escasean en caso de conflicto, las reservas
carboníferas entrarán a jugar un papel importante y, en ese caso,
bien puede ocurrir que los beligerantes se vean atrapados por una
carrera hacia la Antártica, a fin de apoderarse de sus reservas pa-
ra emplearlas en su beneficio. En tal caso la Antártica no se libra-
rá de entrar en el teatro de guerra. Asimismo puede pensarse de
los productos que puedan extraerse, como son los provenientes de
los cetáceos, pingüinos, focas, krill y hasta sus aves marinas.
Al mismo tiempo que la posesión de la ribera sur del Paso de
Drpke, resulta de gran importancia para occidente la mantención
de la ribera norte, es decir, el Cabo de Hornos, en manos aliadas,
(200) Historia Universal de las Esplaraciones. Obra citada, Tomo IV pág. 365.
ya que las bahías y ensenadas que existen al sur de Tierra del Fue-
go son excelentes refugios submarinos o establecimiento de bases
ocultas de estaciones de telecomunicación.
No sólo desde el punto de vista naval el sector es estratégica-
mente fundamental. En tiempos de paz, los futuros vuelos inter-
continentales en el hemisferio sur, comprenderán las rutas
Punta Arenas, Sydney, El Cabo, uniendo la Patagonia con Austra-
lia y el Sur de Africa, vuelos que necesariamente tendrán que
pasar por la Tierra de O'Higgins. Es claro que, previo a esto, se ne-
cesita establecer observatorios meteorológicos y estaciones para
dirigir los vuelos.
El progreso incesante de la aviación que acorta distancias y el
aparecimiento de armas nucleares hacen de este territorio una
posición apetecida por quienes pretendan el dominio del Cono Sur
Americano.
"La importancia estratkgica del Territorio Antártico Chileno y
su dependencia americana se han reconocido internacionalmente
al determinarse la Zona de Seguridad del continente americano.
En efecto, en junio de 1947, todos los países del continente ameri-
cano suscribieron en Río de Janeiro el Tratado Interamericano
de Asistencia Recíproca, cuyo Artículo 4" fija los límites de la Zona
o región de Seguridad del Hemisferio Occidental y los enumera
así:
Comenzando en el Polo Norte, desde allí, directamente hacia el
Sur, siguiendo el meridiano de 10 grados de longitud oeste, hasta
los 74 grados de latitud norte; desde allí, por una línea que une el
punto anterior con el punto de 47 grados 30 minutos latitud norte
y 50 grados longitud oeste; desde allí por una línea hasta un punto
de 35 grados latitud norte y 60 grados longitud oeste; desde allí di-
rectamente al sur hasta un punto a 20 grados latitud norte; desde
allí por una línea hasta un punto 5 grados latitud norte y 24 grados
longitud oeste; desde allí, directamente al sur hasta el Polo Sur;
desde allí, directamente hacia el norte hasta un punto a 30 grados
latitud sur, y 90 grados latitud oeste, etc..." (201).
(201) Ejército de Chile. Base Militar "General O'Higgins", obra citada, pág. 225
Dentro de este último sector de la Antártica sudamericana, li-
mitado entre los meridianos 24 grados y 90 grados de longitud oes-
te, queda íntegramente comprendida la Zona de la Antártica que
reclama Chile y que le pertenece desde la época del Período His-
pánico, es decir, el sector polar comprendido entre los 53"y 90" de
longitud W.
En el mapa oficial de la Zona de Seguridad, publicado en el Bo-
letín de la Unión Panamericana N" 558 de octubre de 1947, se pue-
de observar claramente que el Territorio Antártico Chileno queda
comprendido íntegramente en la Zona Interarnericana de
Defensa.
Es claro, pues, que sólo manteniendo la soberanía sobre su te-
rritorio antártico, nuestra nación conservará su condición de po-
tencia del Sur Pacífico. Actualmente el Océano Pacífico es el cen-
~ tro de las actividades económicas más vitales del mundo, al decre-
ter, en este aspecto, la importancia del Océano Atlántico. La
mayor población de la tierra está en las riberas del Pacífico, como
tambien las potencias de China y Japón. El Océano Pacífico está
llamado a ser el centro del mundo del futuro y Chile, como país
tres veces ribereño (el litoral continental, la Antartica y la Isla de
Pascua en Oceanía), se encuentra fuertemente obligado en esta
evolución que se avecina.
H. OCUPACION FISICA DEL TERRITORIO ANTARTICO
CHILENO.
Era llegado el momento de que Chile demostrara físicamente
el derecho que le asistía a aquellas tierras del continente helado,
por resolución de los monarcas españoles en 1539 y posteriormen-
te en otras del siglo XVIII. Fue así como se dispuso la Primera
Operación Antártica a cargo de la Armada Nacional, que d r n i n ó
con el establecimiento de la Base Arturo Prat en 6228' de latitud
S. y 5937' de longitud W. de Greenwich, en laBahía Soberanía, Is-
la Gabriel González Videla. Esta base fue inaugurada el 6 de febre-
ro de 1947.
Desde ese momento, la presencia de los miembros de la Arma-
da Nacional estaba demostrando a todos los países del orbe la
resolución del Gobierno de Chile de cautelar sus derechos sobera-
nos en aquellas desoladas regiones de hielos, pero que, por dere-
cho, le pertenecían desde tiempos remotos, de acuerdo con las dis-
posiciones españolas de la época colonial.
1. El Ejército en la construcción de la Base Libertador Capitán
General Bernardo O'Higgins.
A fines de 1947, se inició la Segunda Operación Antártica desti-
nada a relevar el personal que, desde el mes de febrero, se encon-
traba prestando servicios en estos desolados parajes. A fin de que
practicaran un reconocimiento de la región e informaran a la supe-
rioridad de las posibilidades de establecer una base militar lo más
al sur posible y en el continente antártico mismo (Tierra O'Hig-
gins), viajó a la Antártica el Mayor de Ejército Eduardo Saavedra
Rojas, presidiendo una delegación, cuyo informe, complementado
más tarde por otros de los Mayores Raúl Silva Maturana y Pablo
Ihl Clerims, determinaron al Comandante en Jefe del Ejército,
General de División Ramón Cañas Montalva, a dictar la Orden de
Comando que dio origen al establecimiento del Ejército en las tie-
rras australes.
La disposición fue la siguiente:
"Santiago, 8 de diciembre de 1947.
Considerando:
a) Lo dispuesto en el Decreto Supremo N" 1747 de 6 de noviem-
bre de 1940, que fijó los límites del Territorio Antártico de
Chile;
b) El derecho que a nuestro país asiste para ejercer su soberanía
en dicho territorio y en las islas, canales, estrechos y mares
adyacentes, que son de su dominio;
c) Las instrucciones impartidas por el Ministerio de Defensa Na-
cional;
d) La conveniencia de que el Ejército establezca una guarnición
permanente en esa zona; y
e) Lo establecido por Decreto S.P. N" 78, de 3 de diciembre en
curso, que nombra al personal militar para este objeto;
Ordeno:
l.-Fúndase en el Territorio Antártico Chileno, la Base del Ejérci-
to "General O'Higgins";
2.-Desígnase a los siguientes jefes, oficiales y tropa, para que pro-
cedan a la Toma de Posesión, creación de la Base e Instalacio-
nes de su guarnición militar;
Mayor de Infantería D. Eduardo Saavedra Rojas, del Instituto
Geogrhfico Militar;
Capitán de Artillería D. Hugo Schmidt Prado, del Comando en
Jefe del Ejército;
Capitán de Ingenieros D. Racíl Llorente R. de la Escuela de In-
genieros Militares del General J. Mackenna;
Teniente de Ingenieros D. Jorge A. Araos Ibáñez, de la Escue-
la de Ingenieros Militares del General J. Mackenna;
Subteniente de Infantería D. Héctor Sagües Herman, del Des-
tacamento Andino N" 2 "Guardia Vieja" del General Estanislao
del Canto;
Topógrafo D. Adalberto Klapp Klapp, del Instituto Geogrfdíco
Militar;
Brigadier de Infantería D. Enrique Araya Casas, de la Inspec-
ción General de Instrucción (202);
Sargento 2"e Infantería D. Luis Humberto Leiva, del Desta-
camento Andino N" 2 "Guardia Vieja" del General Estanislao
del Canto;
Cabo 1"de Infantería D. Nemesio Zamora Cabrera, del Desta-
camento Andino N" 2 "Guardia Vieja" del General Estanislao
del Canto;
l (202) El grado de brigadier, en 1947, era el que hoy se conoce como suboficial mayor.
%ne~aL ct&d&W amllo
-S m de efn~&SS %rkila, &d.&
OaISarW, SI P r W W ds ia %p&ha, don U d Á s l C)
Propiedad del CRL. Jorge Araos Ibáiiez
Cabo 2" de Ingenieros D. José Miguel Landeros Aravena, de la
Escuela de ingenieros Militares del General Juan Mackenna;
Soldado de Ingenieros D Luis Alberto Sabaño, de la Escuela
de Ingenieros Militares del General Juan Mackenna.
3.-Un acta oficial suscrita por todos los nombrados certificará
históricamente el cumplimiento de la solemne ceremonia dis-
puesta en el número anterior.
4.-Se izará el pabellón nacional como refrendación perenne de
los derechos soberanos de Chile sobre los territorios y mares
de esa regiones, asegurando su integridad y conservación para
los fines que la civilización y la convivencia humana determi-
nen.
5.-Se colocará en lugar poniente la efigie del Libertador y Capi-
tán General D. Bernardo O'Higgins, inspirador de los destinos
de Chile frente a su responsabilidad continental en esas latitu-
des.
6.-Nómbrase Comandante de la Guarnición de la Base del Ejérci-
to al Capitán de Artiillería D. Hugo Schmidt Prado, del Coman-
do en Jefe del Ejército, quien permanecerá en el Territorio An-
tártico hasta su relevo.
Lo acompañarán como integrantes de la guarnición militar
de Base los siguientes Oficiales y Tropa:
-Teniente de Ingenieros don Jorge Araos Ibáñez.
-Cabo 2" de Ingenieros don José Miguel Landeros Aravena.
-Soldado de Ingenieros don Luis Alberto Sabaño.
-Cabo 2" de Aviación don Fernando Peña Rojas (203).
7.-La Base del Ejército atenderá los servicios públicos de carácter
oficial, como Correos y Telégrafos, Registro Civil, etc., rnien-
tras el pafs pueda instalarlos en forma permanente" (204).
Además de la Orden de Comando del General Cañas, se agre-
gaban algunas "Instrucciones" para el Comandante de la Base,
siendo de destacar el N" 7 de ellas que rezaba:
(203) El Radiaperador de la Aviación, Cabo 2' Fernando Peña Rojas, fue relevado por
necesidades del servicio, por el Cabo 2' Radiaperadar de la Armada, Raúl Parra.
(204) Ejército de Chile. Base Militar "General O'Higgins", obra citada, p8gs. 20-22.
"En caso de violación del territorio y ante actos extranjeros que
impliquen menoscabo de la soberanía, se procederá enérgicamen-
te, dentro de un margen de criterio, diplomacia y resguardo del
prestigio nacional" (205).
La flotilla, integrada por la fragata "Covadonga" y el petrolero
"Rancagua", salió de Valparaíso el 18 de diciembre de 1947, a las
23.30 horas aproximadamente, llegando a Punta Arenas el 26 de
ese mes, desde donde partió a 1aAntártica el 1"de enero de 1948,
llegando a Base Arturo Prat, el 6 de enero de 1948.
Toda la flotilla estuvo al mando del Capitán de Fragata Ernes-
to González Navarrete, quien fijó su insignia de mando en la fraga-
ta "Covadonga". En este buque viajaron los siguientes miembros
de la expedición: el Comandante de Escuadrilla René González
Rojas, Jefe de la Aviación embarcada; Oscar Pinochet de la Barra,
delegado del Ministerio de Relaciones Exteriores; el Arquitecto
Julio Ripamonti Barros, encargado de la construcción de la Base;
el periodista Miguel Serrano, representante de "Zig-Zag" y "El
Mercurio"; Roberto Gerstmann, fot6grafo contratado por la
Armada para tomar fotografías y películas de la Antártica.
En el petrolero "Rancagua" viajó todo el resto del personal, in-
cluyendo técnicos civiles, aviadores, etc.
El asentamiento de la Base fue encomendado al Mayor Eduar-
do Saavedra, del Instituto GeográficoMilitar, quien debió recorrer
la Tierra de O'Higgins buscando un sitio adecuado para su propó-
sito. Lo encontró, después de varios días de sondeos y reconoci-
mientos en tierra h e , cerca de la roca Cary, que es grupo de
islas desprovistas de nieve, en la parte norte de la Tierra de
1 O'Higgins. La base fue construida en la Bahia Covadonga (206),
enclavada en el Islote Isabel Riquelme. Su ubicación geográfica es
de 63-19' S. y 5154' long. W.
Como se dijo, el levantamiento de la instalación estuvo a cargo
del arquitecto Julio Ripamonti y del Teniente Ingeniero de la Ar-
(205) Ejercita de Chile. Base Militar "General O'Higgins", obra citada, p.4gs. 20.22.
(206) El nombra de la bahía fue puesto en recuerdo de la fragata "Covadonga", que
junto con el petrolero 'Rancagua", Ilevb loa elementos materiales para la cons-
trucción de la Base.
mada Nacional, Arturo Bahamondes C., quienes tenían ya la expe-
riencia necesaria por haber construido la Base Capitán Prat. La
edificación contó con una casa metálica, desarmable; una casa de
madera; una pieza aislada para servir de cocina y un refugio de
madera (de emergencia, próximo al faro). En esta instalación se
corrigieron todos los defectos que se habían observado en la base
de la Armada, como el mejoramiento de la calefacción, alcantari-
llado, ventilación, electricidad y comunicaciones inalámbricas. La
construcción fue acelerada y todos los componentes de la dotación
compitieron en entusiasmo para terminar cuanto antes la instala-
ción. Hacia el norte y frente a ella, separada por un canal, que-
daba la Base de la Armada y con comunicación permanente entre
ellas.
Sin duda, aunque la Base quedó instalada perfectamente
bien, desde el primer momento, con el correr del tiempo, las di-
versas necesidades han hecho necesario ampliar sus dependen-
cias.
2. Inauguraeiún de la Base por el Presidente Gabriel
González Videla.
Terminada la construcción de la Base, los miembros de ella ha-
bían dispuesto su inauguración privada entre el 10 y 14 de febre-
ro, contándose con la concurrencia del personal de la Base de la
Marina, pero los acontecimientos iban a ser diferentes. En este
mismo mes, el Presidente Gabriel González Videla resolvió visitar
la Antártica. Luego de trasladarse a Tierra del Fuego, partió rum-
bo al continente helado a bordo del transporte "Pinto", entre el 14
y 18 de febrero. Su comitiva estaba formada por el Ministro de De-
fensa, General de División Guillermo Barrios Tirado; el Ministro
de Tierras y Colonización, señor Fidel Estay; el Comandante en
Jefe del Ejército, General de División Ramón Cañas Montalva; el
Comandante en Jefe de la Armada, Vicealmirante Emilio Daroch;
el Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea, General del Aire Aure-
lio Celedón Palma; Senadores Joaquín Prieto Concha y Alfredo
Cerda; Diputados Raúl Brañes, Pedro Medina, Alfonso Campos
Menéndez, Efraín Ojeda y Quintíí Barrientos; el Jefe de la Escua-
dra, Vicealmirante Carlos Torres Hevia; el General de Ejército
Teófílo Gómez Vera; el ex-Ministro de Defensa Manuel Buines
Sanfuentes; el Secretario Privado José Claro; el Edecán Naval Co-
mandante Rafael Calderón; representantes de la prensa y de va-
rias actividades nacionales.
Además de la presencia de las autoridades más altas de la Re-
pública, acompañaban al Presidente la Primera Dama doña Rosa
Markmann de González, sus hijas Rosa González de Claro y Silvia
González Markmann y doña Elena Cerda de Bulnes. ~ r a n í a pri- s
meras damas chilenas que pisaban ese alejado territorio nacional.
El 17 de febrero, González Videla desembarcó en la Base Sobe-
ranía de la Armada Nacional y por primera vez se escucharon en
la Antártica los sones de la Canción Nacional y se izó la bandera
presidencial al estruendo de 2 1 cañonazos. "El blanco, azul y rojo
con la estrella austral ondeaban sobre las nieves eternas de las
montañas de la Tierra de O'Higgins, mientras el gélido viento de
la región iba esparciendo, de picacho en picacho de nieve, los
acentos del Himno con que la República se hacía presente en su
alejado territorio, como si en ese momento quisiera retroceder en
el tiempo para decir a su Majestad el Emperador Carlos V "aquí
estamos para cumplir vuestro mandato".
Al día siguiente, el 18 de febrero, a bordo de la fragata "Cova-
donga", el Presidente González Videla viajó a la base militar, para
iniciar la ceremonia de su inauguración. El Presidente fue recibido
por el Comandante de la Base, Capitán Hugo Schmidt Prado, y to-
da la dotación.
La ceremonia se inició aproximadamente a las 09.30 horas. Un
pequeño estrado se alzaba junto al busto del General O'Higgins.
El Padre de la Patria, inmóvil en el bronce, parecía escrutar el ho-
rizonte en la claridad brillante de la mañana y sus labios
semejaban una sonrisa, como si quisieran grabar en ese momento
para Chile sus últimas palabras: "iMagallanes...!". Por voluntad
de ese pueblo que rigió en los comienzos de su historia libre, su
imagen se alza sobre los hielos eternos que circundan el polo sur y
la primera autoridad de la República estaba allí para sellar con su
presencia su mandato: "iMagallanes ...!", mientras otros 21 caño-
nazos y el Himno patrio estremecían las rocas y se perdían sobre
la superficie del mar (207).
Con emoción, el Presidente González Videla, levantó suvoz, di-
ciendo:
"Como Jefe del Estado, tengo el alto honor de declarar inaugu-
rado el Establecimiento Militar "General Bernardo O'Higgins",
precisamente en estas tierras lejanas, reservas magníficas del fu-
turo, que tanto preocuparon al Héroe y que declaró explícitamente
comprendidas dentro de nuestras fronteras patrias.
El espíritu de O'Higgins, cuyo nombre ilustra a este Estableci-
miento Militar, continuará velando sobre estos contornos, los más
australes de nuestro territorio, y también sobre vosotros, soldados
de la República, a quienes el Gobierno destaca en esta zona y Chi-
le entero encomienda la custodia de una de las porciones más ca-
ras de su tradicional legado histórico.
La presencia del Presidente de la República en estas dilatadas
regiones representa una confirmación más de la soberanía de Chi-
le sobre el extremo sur del suelo nacional. Frente a la bandera de
la Patria, que flamea altiva al aire antártico como testimonio glo-
rioso de nuestro irrecusable dominio polar; y en esta ceremonia
que tiene como escenario el esplendoroso templo que forman los
hielos de nuestra Antártica, nos sentimos extasiado6 y plenos de
fervor patriótico, no sólo el Jefe del Estado, sino también los dig-
nos representantes del Parlamento, los más altos Jefes de nues-
tras Fuerzas Armadas y los delegados de la prensa nacional y de
las organizaciones sindicales que participan en este acto" (208).
En seguida, a las 11.00 horas quedó inaugurada la Base, en pre-
sencia de los señores Ministros de Estado en los departamentos
de Defensa Nacional, General de División don Guillermo Barrios
(207) Los honores fueron rendidos por una seeci6n de la Escuela Naval, Banda de
músicos, tropas y de la Marinería.
(208) Parte del discurso pronunciado por [Link] Presidente de la República dan
Gabriel González Videla, con ocasión de la inauguración de la Base "General
Bernardo O'Higgins". Ejército de Chile. Base Militar General O'Higgins, págs.
117-118.
Tirado, y de Tierras y Colonización, don Fidel Estay Cortés; de los
señores Comandantes en Jefe del Ejército, General don Ramón
Cañas Montalva; de la Armada, Vicealmirante, don Emilio Daroch
Soto, de la Fuerza A&-ea, General del Aire, don Aurelio Celedón
Palma; de los Senadores señores Joaquín Prieto Concha y Alfredo
Cerda Jaraquemada; de los Diputados señores Raúl Brañes,
Quintin Barrientos, Alfonso Campos, Pedro Medina, Efraín Oje-
da, y don Manuel Bulnes, ex Ministro de Defensa Nacional; del
Comandante en Jefe de la Escuadra, Contraalmirante don Carlos
Torres Hevia; del General don Teófilo Gómez Vera; del Coman-
dante del transporte de la Armada "Presidente Pinto", don Miguel
Lagos Grant, y de los Jefes y Oficiales de dicho barco; de la Guar-
nición del Establecimiento Militar "General O'Higgins", compues-
ta por el Mayor de Infantería, don Eduardo Saavedra Rojas; el Ca-
pitán de Artillería, Hugo Schmidt Prado; el Capitán de Ingenieros,
don Rafael Llorente Rodrigo; el Teniente 1"de Aviación, don Car-
los Toro Mazote: el Teniente de Ingeniería, don Jorge Alfredo
Araos Ibáñez; Subteniente de ~nfantería,don Hédor ~ á g ü e Her-
s
man; Topógrafo don Adalberto Kiapp Kiapp; Brigadier de Infan-
tería, do; Énrique Araya Osses; ~a&ent;-2"einfantería, don
Luis Humberto Leiva; Cabo 1"de Infantería, don Nemesio Zamora
Cabrera; Cabo 2" de Ingenieros, don José Miguel Landeros Prade-
nas; Soldado de Ingenieros don Luis Albertp Sabaño; Cabo 2" de
Aviación, don Fernando Peña Rojas; del Jefe de la Flotilla de la 2"
Expedición a la Antártica, Capitán de Fragata don Ernesto Gonzá-
lez Navarrete; del Comandante del Petrolero de la Armada "Ran-
cagua", don Alfredo López Costa; y de los Jefes y Oficiales de
dicho barco; del Comandante de la Fragata "Covadonga", don Jor-
ge Gándara y de los Jefes y Oficiales de dicho barco; del Coman-
dante de Escuadrilla don René González Rojas; de don Oscar Pi-
nochet de la Barra, representante del Ministerio de Relaciones
Exteriores; de don Juan Ripamonti, Arquitecto de la Base; de los
representantes de la prensa, señores Ramón Cortez, Director de
"La Nación"; Hugo Ercilla de 'El Mercurio"; Arnaldo Gonzfilez y
Enrique Piedrabuena, de "El Diario Ilustrado"; Enrique Munita
de "La hora"; Hernán LSpez, de "Las Ultimas Noticias"; Hernán
Miranda, de "El Imparcial"; Hermógenes Quezada, de "Ultima
Hora"; y Hernán Arnaya, de la Secretaria de Prensa de La Mone-
da; del Edecán de S.E., Capitán de Navío don Rafael Calderón;
del Teniente Coronel don Tomás Huneeus; del Capitán de Corbe-
ta don Rodrigo Fuenzalida; del secretario del Presidente, don Jor-
ge Claro, de los señores Gonzalo Guzmán, Consejero de la Caja de
Previsión de los Empleados Particulares; del señor Gerónimo Ro-
jas, representante de las Organizaciones Obreras; del señor Juan
Larenas, dirigente sindical; del señor Fernando Lazo, represen-
tante de la Confederación de Empleados Particulares; del señor
Bernardo Ayala, representante de los Empleados Públicos; del se-
ñor Camilo Donoso, funcionario de la Dirección de Impuestos In-
ternos; del curso de Cadetes de la Escuela Naval y de los cursos de
Guardiamarinas recién egresados" (209).
Firmemente enclavada entre las rocas y los hielos de la más in-
hóspita región del mundo, quedó inaugurada la base militar y, en
ella, los Soldados del Ejército de Chile forman guardia. Ellos son
centinelas avizores de la soberanía patria sobre ese suelo para el
presente y el porvenir y fieles representantes del mismo espíritu
que animó al Libertador Capitán General Bernardo O'Higgins Ri-
quelme, que "permitirá hacer grande la República, a través de ili-
mitadas abnegaciones en bien de un progreso orientado con ine-
quívoca rectitud, en resguardo de una soberanía inherente a los
mandatos de la comunidad continental y al de las causas nobles
de convivencia humana" (210).
A través de los años, la presencia de Chile en estas lejanas tie-
rras se ha ido incrementando con nuevas instalaciones y bases.
Con todo, los chilenos no nos olvidamos que la soberanía que ejer-
cita un país no sólo da derecho a explotar las riquezas de un terri-
torio, sino que implica deberes que cumplir, impuestos por la civi-
(209) Acta inaugural de la Base Antártica "Bernardo O'Higgins", de 18 de febrero de
1948. Ejercita de Chile. Base Militar "General O'Higgins", obra citada, págs.
iia-lis:
(210) Parte del discurso del Comandante en Jefe del Ejercito, General de División
Ramón Cenas Mantalva, con ocasión de. la inauguración de la Bese O'Higgins.
Ejército de Chile. Base Militar "General O'Higgins", obra citada, pág. 122.
lización, la cultura, la ciencia y la independencia en que viven los
pueblos.
"Tenemos conciencia, por eso, que el título que nos da la proxi-
midad de estas tierras antárticas con el resto del territorio nacio-
nal no es tan sólo utilitario. El nos obliga a servir mejor que otra
nación más alejada las necesidades de vida, de salubridad o de
creación de riquezas para todos los hombres que lo habiten, o que
recalen en sus puertos, o que pasen por sus mares chilenos o ex-
tranjeros, como lo afirma o lo manda la Constitución Política del
país. Para eso estamos en estas tierras, para atender a su progre-
so, para encauzar y elevar su riqueza, para servir a la ciencia y a la
civilización toda, y para dar un ejemplo al mundo entero de respe-
to a los derechos legítimos de todo hombre dentro del territorio de
la República.
Ese es nuestro propósito inconmovible, acorde a nuestra tradi-
ción de país progresista y esforzado. Nuestra soberanía así ejerci-
da pacíficamente, como hemos dado múltiples pruebas a lo largo
de la historia, nunca ser8 peligro o amenaza para nadie, ni signo
de retroceso. El hombre de empresa hallará a nuestro lado ampa-
ro y seguridad en su trabajo y en sus derechos; nadie podrá despo-
jarlo del fruto logrado con su tenacidad y sus esfuerzos en lucha
legítima por su porvenir. Los hombres de ciencia tendrán en las
autoridades del país, ayuda y protección y encontrarán dentro de
nuestros institutos científicos, colaboración abnegada y desintere-
sada para cualquiera investigación u obra que signifique un pro-
peso para la humanidad.
Y así al lado de nuestros derechos, que defenderemos con te-
són e indomable energía, colocamos nuestro deber y cumplimos
con honradez. De una y otro tienen conciencia cabal nuestros go-
bernantes y todo el pueblo de Chile" (211).
(211) Parte del discurso del Senador Joaquín Prieto Concha, con acasihn de la inau-
guracibn de la Base O'Higgins. Ejército de Chile. Base Militar 'General O'Hig-
gins"; p8g. 120.
-
Situación geoestratégica de la Antártica chilena
'Reflexiones geopolíticas sobre el presente y el iutura de América y de Chile",
par el GDD. Ramón Cañas Montalva.
3.-Misiones antárticas del Ejército, entre los años 1947 y 1952.
A partir de la instalación de la primera base militar, el personal
respectivo ha efectuado numerosos trabajos que han quedado con-
signados en las memorias que cada dotación debe presentar al tér-
mino de cada misión.
Dotación de 1948.
Esta primera dotación de la Base O'Higgins estuvo compuesta
por el Capitán Hugo Schmidt Prado, los Tenientes Carlos Toro
Mazote Granada (Aviación) y Jorge Araos Ibáñez, el Cabo "uis
Sura Mesías (Armada) y los Cabos 2"" José Miguel Landeros y
Luis A. Sabaño.
Dotación de 1949.
Jefe de la misión de relevo fue el Teniente Coronel Gregorio
Rodríguez Tascón y la dotación que sucedió a la del Capitán
Schmidt la compuso el siguiente personal: Capitán Arístides Mi-
queles Jáuregui, Tenientes Jorge Moroni Bocca y Carlos Olguín
Muñoz, los Sargentos 1": Luis Escobar Fuentes y Jorge de Giorgio
Valdés, el Sargento 2"mando Bustamante Herrera, el Cabo 1"
Ramón Alfonso Galaz y el Soldado Pedro Carpio Chaverti.
Dotación de 1950.
Actuó como Jefe de la comisión interventora en el relevo de la
base el Mayor Fernando Munizaga, a quien acompañaron los
científicos Profesor Francisco Behem, chileno, y Cristián Leden,
de nacionalidad noruega.
La dotación que permaneció en la base estuvo compuesta por
el Mayor Roberto Labra Muñoz, el Teniente Fernando Valdés Pi-
no, el Brigadier Enrique Araya Osses, el Sargento 1"Luis A. Vil-
ches San Juan, el Cabo 2" Arturo Gómez Oviedo y el Soldado Os-
car Núfíez Herrera.
La memoria de esta misión dejó constancia de haber visto re-
ducido su trabajo por los escasos días de buen tiempo que hubo en
la Base. El mar se mantuvo constantemente agitado y cubierto de
pick-ice y glaciares. Los vientos reinantes fueron muy fuertes y
una neblina permanente cubrió las instalaciones. Sin embargo,
las dificultades que hubieron que soportar los miembros de la mi-
sión sirvieron para sacar provechosas enseñanzas relacionadas
con la supervivencia humana en esas latitudes.
Dotación de 1951.
Fue Jefe de la misión de relevo el Teniente Coronel Eduardo
Saavedra R., a quien acompañó, como delegado del Estado Mayor
de la Defensa Nacional, el Mayor Carlos Bustos M. Esta delega-
ción llevaba como objeto ubicar en el continente antártico una zo-
na apropiada para la construcción de una nueva base. Ello dio ori-
gen a la Base "Presidente González Videla", destinada a la Fuerza
Aérea de Chile.
El personal de la dotación que permaneció en el continente an-
tártico fue el siguiente: los Capitanes Sergio Moller Escala y Car-
los Reyes Gatica, el Teniente Sergio Polloni Pérez, el Sargento 2"
Luis Guzmán Giliberto, el Cabo 1"Braulio Fernández Echeverría,
el Cabo 2" Manuel López Norambuena y el Soldado Pedro Carpio
Chaverti.
Durante esta operación se realizó la construcción de una am-
pliación de la Base, destinada a hacerla más funcional y a capaci-
tarla para albergar a ocho hombres más. Se levant6 una oficina,
una sala de baño, una bodega y un dormitorio común dividido en
celdas unidas por un pasillo central, de tal manera de dejar cada
habitación independiente.
La construcción estuvo a cargo del arquitecto del Ejército
Efraín Angulo R.
El arduo trabajo que ademas debía ser muy rápido para apro-
vechar el buen tiempo, muy escaso por lo demás en esas latitu-
des, fue realizado por personal del Ejército, con amplia coopera-
ción de personal de la Armada Nacional. Se realizaron siete viajes
~ al continente, algunos muy peligrosos por la enorme cantidad de
témpanos a la deriva que amenazaban la navegación.
Finalmente, las nuevas dependencias fueron inauguradas el 14
de enero de 1952.
Dotación de 1952.
Esta dotación estuvo integrada por el Capitán Aquiles López
Barrenechea, los Tenientes Gustavo Valenzuela Pérez y Renato
Cantuarias Grandón, los Sargentos 1": Aníbal Rubilar Sanzana y
Jorge Turrieta Martínez, el Cabo 1"Nicolás Silva Ibarra y el Sol-
dado Carlos Arellano Toledo.
Durante el período de permanencia de esta dotación se realiza-
ron trabajos de hidrografía, meteorología y biología general, los
que estuvieron a cargo del doctor Francisco Behem K. de la Uni-
versidad de Concepción. Para los trabajos realizadgs por el cientí-
fico se contaron con antecedentes recogidos en la Cuarta Opera-
ción Antártica, y el personal del Ejército, mejor instalado, pudo
trabajar en apoyo de las labores científicas de la Universidad de
Concepción.
Las informaciones referentes a los trabajos que le cupo realizar
a esta dotación se encuentran insertas en la Memoria que presen-
tó al Comando en Jefe del Ejército (Departamento Antártico), en
las publicaciones del Instituto Geográfico Militar y en el Boletín
Antártico de la Revista Andina, cuyo director, desde 1947, ha sido
el Profesor Humberto Barrera V.
Las publicaciones y referencias hechas por el Profesor Barrera
en el Boletín Antártico han corroborado la excelente disposición
del personal del Ejército en los trabajos antárticos, que contribuyó
de manera especial a las investigaciones de los científicos y al
conocimiento de este desolado territorio.
4. Resumen de la labor de las Misiones antárticas.
La misión de las dotaciones de las Fuerzas Armadas es mante-
ner vigente la soberanía de Chile en sus posesiones antárticas y
para ello existen las bases pertenecientes a las tres ramas de la
Defensa Nacional.
Con verdadera visión del futuro, el General Ramón Cañas
Montalva dictó, de acuerdo con la resolución del Ministro de De-
fensa, General Guillermo Barrios Tirado, la Orden de Comando
que creó la Base del Ejército en la Anthrtica. Su misión fue y es
mantener los derechos que, desde las Capitulaciones de CarlosV.,
asisten a nuestro país sobre esas regiones.
Las memorias que, al término de cada período, deben presen-
tar los Jefes de Base al Ministerio de Defensa contienen los in-
tensos e interesantes trabajos que se realizan por parte del perso-
nal de la Institución a fm de aumentar los conocimientos que,
sobre esas regiones, necesita tener el país.
El Ejército de Chile ha aportado una importante cuota de tra-
bajo en el desarrollo de las investigaciones científicas, pero des-
graciadamente ha aportado también una cuota de sangre: los
Tenientes Oscar Inostroza Contreras y Sergio Ponce Torrealba
entregaron sus vidas mientras trabajaban en el interior de la
península antártica en el desarrollo de un programa científico
(2 12).
(212) Durante las celebraciones del XXV aniversario de la Base 02Higgins, se inau-
gur6 un monolito recordatorio de los dos mártires de la Institucibn, eaidos en
actos de servicios el 12. VIII. 1957.
320
ANEXO 1
CAMPANA DE CHILENIDAD DE 1941
El firme convencimiento de que los pueblos sufren su desinte-
gración y perecen posteriormente cuando doctrinas extranjerizan-
tes desarraigan en ellos el sentimiento patrio, el cual está basado
en las raíces más profundas del alma nacional, nos lleva a incluir
el texto completo de los tres documentos que, en 1941, bajo la
presidencia de don Pedro Aguirre Cerda, dieron forma a la Cam-
paña de Chilenidad.
Creemos que el recuerdo de un glorioso pasado de pujante es-
fuerzo constructivo, de organización y progreso solidario, nos da
armas para combatir a aquellos que buscan la desintegración de
Chile y de los chilenos.
Los tres documentos que constituyeron esta campaña de chile-
nidad fueron dirigidos a los Establecimientos de Instrucción Pú-
blica, a las Fuerzas Armadas y, por último, una circular que dio las
normas para celebrar las festividades patrias y el homenaje a la
Bandera, a realizarse ese año. Estos tres documentos son los que
citamos en este anexo.
DECRETO SUPREMO A LOS ESTABLECIMIENTOS DE
INSTRUCCION PUBLICA PARA LA CAMPAÑA DE
CHILENIDAD
Considerando:
l . ) Que el sentimiento de Patria figura entre los más nobles
sentimientos humanos;
2.") Que su estímulo enaltece y hace grandes a los pueblos y
su olvido los deprime y empequeñece;
3.") Que ser chileno debe constituir el mayor y más legítimo
motivo de orgullo;
4.") Que es obligación del Gobierno estimular el amor a la Pa-
tria en sus instituciones, en sus héroes, en sus sabios, en sus &S-
tas, en sus gobernantes ilustres y hasta en las bellezas y bienes
con que la naturaleza dotara al territorio nacional;
5.") Que no basta sentir el amor a la Patria, sino que es nece-
sario exteriorizarlo, entre otras formas, en un alto respeto por las
autoridades, las instituciones y los símbolos nacionales;
6.") Que la Bandera y el Himno nacionales son por excelencia
los símbolos que debe honrar todo chileno;
7.") Que es incompatible con el verdadero y bien entendido
sentimiento de chilenidad cualquier otro sentimiento que pospon-
ga o iguale el amor a la Patria con los sentimientos hacia otras na-
ciones o ideologías; y
8.") Que la acción de los maestros en las diversas ramas de la
educación pfiblica constituye uno de los elementos de mayor im-
portancia para alcanzar el desarrollo de los verdaderos valores es-
pirituales,
Decreto:
l.") Las escuelas primarias iniciarán sus labores cada semana
con un breve acto cívico consagrado a destacar algún nombre, he-
cho o circunstancia que enaltezca el sentimiento de Patria y desa-
rrolle en los alumnos el orgullo de la chilenidad.
2.") Todos los establecimientos de educación pública del país
iniciarán y terminarán cada período escolar con un acto solemne
de homenaje a la Bandera, la que se izará en un sitio público y de
honor al son del Himno Nacional, cantado por todos los maestros
y alumnos y, en lo posible, con la concurrencia de bandas milita-
res.
3.9 Los directores y demás personal de los establecimientos
de la enseñanza pública primaria, secundaria y especial, procura-
rán, en armonía con los programas que desarrollen y de acuerdo
con la capacidad de sus alumnos, inculcar en ellos el mayor conoci-
miento posible de nuestros grandes hombres públicos y de aque-
llos que hayan cimentado su éxito en la disciplina del trabajo y del
cumplimiento del deber.
Al efecto, harán continua referencia a sus biografías, a las fra-
ses características que sinteticen sus ideas y a las anécdotas que
revelen sus condiciones de patriotismo, rectitud y personalidad;
tratarán, asimismo, de ilustrar la enseñanza con ejemplos
tomados de nuestra realidad nacional.
4.") Los deberes señalados en los números anteriores regirán
también para los establecimientos de enseñanza particular, cual-
quiera que sea su naturaleza.
Serán también obligaciones de dichos establecimientos:
a) Impartir su enseñanza sistemática, salvo la de los idiomas
extranjeros, en castellano, sin perjuicio de que puedan agregar al
plan de estudio aprobado por la autoridad respectiva, horas ex-
traordinarias en que se practique o enseñe en algún idioma
extranjero;
b) Emplear como profesores de castellano, historia y geogra-
fla, a maestros de origen y nacionalidad chilenas;
c) Colocar en sitio de honor el retrato de S. E. el Presidente
de la República;
d) Tener una bandera y un escudo nacionales;
e) Abstenerse de exhibir en sitios públicos, incluidos los salo-
nes, salas de clase, comedores, dormitorios y patios, símbolos ex-
tranjeros y retratos o efigies de gobernantes extranjeros, y
f ) Solicitar un permiso especial de la Intendencia o Goberna-
ción respectiva para conmemorar cualquiera efeméride ajena a
Chile.
5.7 Todos los maestros y alumnos, cualquiera que sea el esta-
blecimiento a que pertenezcan y el sitio en que se encuentren,
quedan obligados a escuchar el Himno Nacional descubier-
tos, en riguroso silencio y en posición "firme".
6.") Queda terminantemente prohibido a todos los estableci-
mientos educacionales y a las organizaciones dependientes o rela-
cionadas con ella, exhibir la Bandera Nacional enlazada con otras
banderas o símbolos.
7.") Queda prohibido a los profesores y alumnos de estableci-
mientos de educación pública y particulares el uso de insignias o
distintivos que representen nacionalidades extranjeras o regíme-
nes o ideologías políticas nacionales o extranjeras.
No se comprenden en esta prohibición las insignias o distinti-
vos correspondientes a organizaciones exclusivamente religiosas,
culturales, deportivas, comerciales y de cooperación social, esta-
blecidas en Chile, en conformidad a la ley.
Tómese razón, comuníquese, publíquese e insértese en el Bo-
letín de las Leyes y Decretos del Gobierno.-Pedro Aguirre Cer-
da.-Raimundo del Río Castillo.
CiRCULAR N." 3. (213)
Santiago, 30 de julio de 1941.
A LOS
COMANDOS EN JEFE DEL EJERCITO, ARMADA Y
FUERZA AEREA.
PRESENTE.
Como es del conocimiento de US., S.E. el Presidente de la Re-
pública se encuentra empeñado en llevar a la práctica un plan de
acción para acentuar el sentimiento de chilenidad sobre la base de
la difusión entre nosotros de nuestras realidades y del culto por
los grandes valores que sintetizan el amor a la patria.
La iniciativa de S.E. el Presidente de la República, por su signi-
ficado y trascendencia, deberá encontrar en las Fuerzas Armadas
de la República sus mejores paladines y aunque si bien es cierto
que ellas desarrollan una reconocida labor en este sentido, no lo es
menos que todo nuevo esfuerzo de su parte merecerá el aplauso y
el estimulo de los poderes públicos.
(213) Boletín Oficial del Ejército No 31, de 31 de julio da 1941, phgs. 1.138-1.139
Esta obra de chilenidad no ha de ser una campaña ocasional ni
un movimiento de propaganda de oportunidad, sino una firme
orientación normativa, permanente y sistemática.
Chilenidad significar&,entonces, desarrollar nuevas activida-
des dentro de la mayor iniciativa para que las Fuerzas Armadas
lleven al pueblo mismo, junto con supropio ejemplo, la exaltación
del patriotismo en todos sus múltiples aspectos.
Es, pues, necesario aprovechar intensamente toda oportuni-
dad que se presente para cultivar y acrecentar la educación patrió-
tica. La idea de Patria debe presidir y orientar todos los actos de la
vida militar.
Por otra parte, esta labor de las Instituciones Armadas no debe
quedar reducida a los Cuarteles, Buques y Establecimientos, sino
que debe ser expansiva y salir al encuentro del medio en que debe
realizarse.
De aquí, entonces, que para coadyuvar a este plan las Fuerzas
Armadas deberfin desarrollar nuevas actividades para exaltar por
todos los medios a su alcance el patriotismo por medio de confe-
rencias en las escuelas, disertaciones por radio con ocasión de ca-
da aniversario patrio, contacto permanente con las instituciones
obreras, boy-scouts, etc., para que participen en sus propias festi-
vidades o aniversarios.
La ejecución de cantos y música nacionales son también méto-
dos que se avienen con los términos en que deben desenvolverse
las actividades de que se trata, desterrando aquello que signifique
copiar música extranjera, cuyas armonías se incorporan a la pos-
tre a los repertorios, postergando algo que por ser nuestro debe-
mos preferir y exaltar como un justo premio al esfuerzo de los au-
tores que no merecen la injuria de ser pospuestos.
Las Bandas deben, en cada guarnición, ser intérpretes de lo di-
cho anteriormente, fijar calendarios de retretas en los lugares más
populares y no circunscribir éstas a determinados paseos públi-
cos, y volver a la prictica de efectuar tocatas frente a sus propios
Cuarteles que por su amenidad y frecuencia interesen a los veci-
nos.
Lo enunciado es sólo algo de lo que US. podría insinuar a los
Comandos de su dependencia como métodos conducentes a la fi-
nalidad que se persigue, de manera que este Ministerio desearía
conocer sus propias resoluciones sobre esta materia, en la seguri-
dad de que encontrará de su parte el mejor espíritu de coopera-
ción para esta obra en que está empeñado el Gobierno.-Carlos
Valdovinos, Ministro de Defensa Nacional.
CIRCULAR N." 2 (214)
Sobre celebración de festividades patrias y homenaje a la
Bandera.
Santiago, 30 de julio de 1941.
Está muy próxima la fecha de celebración de nuestras festivi-
dades nacionales, en las que corresponde a las Fuerzas Armadas
una participación preponderante.
En la actualidad se vive una época de zozobras y de incertidum-
bres, por las acechanzas y peligros que amenazan a las institucio-
nes fundamentales de nuestra organización democrática.
Se hace necesario más que nunca cultivar el amor patrio y el
respeto de nuestra organización ciudadana y nada más oportuno y
eficiente para realizar esta acción que las festividades nacionales.
El Ministerio se permite sugerir que los Comandos de los Regi-
mientos y Unidades Militares procuren obtener que las festivida-
des del presente año alcancen el mayor lucimiento posible, lle-
vándolas a la realidad en una forma que anime y acreciente el
sentimiento patriótico.
Una ceremonia de gran valor a este respecto la constituye el
homenaje a nuestra Bandera Nacional.
En la mayor parte de las ciudades y de los establecimientos
educacionales no existen mástiles especiales y adecuados para el
(214) Boletín Oficial del Ejército N' 31, de 31 de julio de 1941, págs. 1.139-1.140.
izamiento del Pabellón Nacional y se tiene la costumbre de izarla
en sitios adosados a los muros, lugares nada honrosos para nues-
tra Bandera.
Debe procurarse que en toda plaza y establecimiento educa-
cional exista un mástil en sitio de honor donde ondée nuestra
Bandera en condiciones de que pueda ser admirada con respeto y
con cariíío por todos los ciudadanos y al mismo tiempo desarrollar
las ceremonias patrióticas alrededor de estos sitios.
A este respecto, cabe sugerir que del producido de las colectas
que se efectúan ordinariamente, para el mejor éxito de estas festi-
vidades, se destine una parte apreciable para construir mástiles
sobre apoyos de cemento (monolitos), en sitios o establecimientos
importantes de las ciudades y donde pueda izarse la Bandera Na-
cional con la respectiva solemnidad.
Por otra parte, todas las Fuerzas Armadas deben ofrecer su
concurso a las autoridades locales y educacionales, tanto para la
construcción de los mástiles, como para que el izamiento y bajada
del Pabellón se haga con el mayor respeto y lucimiento.
Este Ministerio ha oficiado a los del Interior y de Educación
ofreciéndoles la cooperación de las Fuerzas Armadas, en forma de
que las autoridades administrativas y educacionales de las distin-
tas ciudades tomen contacto con la respectiva autoridad militar, a
fin de que en una labor común y de aliento organicen las festivida-
des nacionales con el mayor lucimiento posible, dando cumpli-
miento en esta forma a la campaña de chilenidad en que se halla
empeñado S.E. el Presidente de la República.
Saluda atentamente a Ud.-Carlos Valdovhos, Ministro de De-
fensa.
ANEXO 11
LEY DE DEFENSA PERMANENTE DE LA DEMOCRACIA
N" 8.987 de 3 de septiembre de 1948
El ataque del marxismo internacional contra los más sagrados
valores de la Patria y de la nacionalidad ha sido y será siempre
implacable. Frente a esto, el Ejército, fiel a su más profunda e
intrínseca doctrina, no cejará jamás y nunca dejará de aplicar
cuanta medida exista, ni evitará ningún sacrificio, por duro que és-
te sea, para luchar en contra de esta filosofía y de este Partido,
convirtiéndose, de este modo, en el más sincero baluarte de los va-
lores de Chile.
Fue así como el Ejército celebró complacido la importante me-
dida tomada por el Ejecutivo en esta lucha sin cuartel, al dictar la
Ley de Defensa Permanente de la Democracia, promulgada bajo
el Gobierno de S.E. el Presidente de la República, don Gabriel
González Videla, cuyo contenido transcribimos a continuación
(215).
Esta ley, bautizada por los comunistas como "la ley maldita",
borró, por un tiempo, de los registros electorales al Partido Comu-
nista chileno, cuyos integrantes fueron proscritos del Parlamento,
(215) Esta ley fue publicada en el Diario Oficial W 21.144, del viernes 3 de septiem-
bre de 1948, p k s . 1609-1616. Con posterioridad, el 30 de septiembre de 1948,
se publicó, en el Diario Oficial W 21.180, de 18 de octubre de 1948, e! Decreto
del Ministerio del Interior No 5.839, que fijó el texto refundido y coordinado de
las disposiciones legales constitutivas del Cuerpo de la Ley de Defensa Perma-
nente de la Democracia. En este anexo publicamos el texto completo, edieidn
oficial, del mencionado Decreto, que se obtuvo en la Recopilación de Regla-
mentas, Tamo 111, págs. 50-14. Santiago, Contraloría General de la Repabliea,
1948-1949. Recopilación, Notas e Indices por Carlos Oportus DurAn, Jefe de la
Sección Biblioteca y Publicaciones de la Contraloría General de la República,
Secretaría General.
inhabilitándoseles, igualmente, para el desempeño de cualquier
cargo público.
DECRETO N," 5,839, DE 30 DE
SEPTIEMBRE DE 1948
Fija el texto refundido y coordinado de las disposiciones
legales constitutivas del Cuerpo de la Ley de Defensa
Permanente de la Democracia.
Núm. 5.839.-Santiago, 30 de septiembre de 1948.-Visto lo dis-
puesto en el inciso 2." del artículo final de la Ley de Defensa Per-
manente de la Democracia, 8,987, de 2 del actual, que autoriza al
Presidente de la República "para refundir en un solo texto las dis-
posiciones de "dichaley", con las de las respectivas leyes y códigos
a que ella se refiere, dándoles el orden y numeracibn que más con-
vengan para su mejor claridad y aplicación",
Decreto:
El siguiente es el texto refundido y coordinado de las referidas
diposiciones legales constitutivas del cuerpo de la
LEY DE DEFENSA PERMANENTE DE LA DEMOCRACIA
Titulo 1
l
DE LA DEFENSA DEL REGIMEN DEMOCRATICO
N." 1. De los delitos y su penalidad
Articulo 1.0 Se prohibe la existencia, organización, acción y pro-
paganda, de palabra, por escrito o por cualquier otro medio, del
Partido Comunista y, en general, de toda asociación, entidad, par-
tido, facción o movimiento, que persiga la implantación en la Re-
pública de un régimen opuesto a la democracia o que atente contra
la soberanía del país.
Sólo se tendrán como regímenes opuestos a la democracia los
que, por doctrina o de hecho, aspiren a implantar un Gobierno to-
talitario o de tiranía, que suprima las libertades y derechos inalie-
nables de las minorías y, en general, de la persona humana.
Las asociaciones ilfcitas a que se refieren los incisos anteriores
importan un delito que existe por el solo hecho de organizarse.
Las personas, asociadas o no, que infrinjan cualquiera de las
prohibiciones establecidas en este artículo, serán sancionadas con
las penas señaladas en el artículo segundo de la presente ley.
Articulo 2." Cometen delito contra la seguridad interior del Esta-
do, y serán castigados con las penas de presidio, reclusión, relega-
ción o extrañamiento menores en su grado máximo, y multas de
5.000 a 50.000 pesos, aquéllos que:
1) Induzcan de palabra, por escrito o valiéndose de cualquier
otro medio, a uno o más miembros de las fuerzas armadas o de po-
licía a la indisciplina o al desobedecimiento de sus superiores je-
rárquicos, o de los poderes constituidos de la República;
2) Inciten, provoquen o fomenten la rebelión contra las institu-
ciones nacionales o contra la forma de Gobierno de la República, o
el atropello, por medios violentos, de los derechos que establece la
Constitución Política;
3) Propaguen o fomenten, de palabra o por escrito, o por cual-
quier otro medio, doctrinas que tiendan a destruir, por medio de la
violencia, el orden social o la organización política y jurídica de Ia
nación;
4) Se asociaren con el objeto de preparar o ejecutar cualquiera
de los actos delictuosos contra la seguridad interior del Estado
contemplados en la presente ley, sea cual fuere la duración de las
asociaciones y el número de sus miembros;
5) Mantengan relaciones con personas o asociaciones extranje-
ras, con el objeto de recibir instrucciones o auxilios de cualquier
naturaleza que fueren, con el propósito de llevar a cabo alguno de
los actos punibles contemplados en el presente artículo;
l 6) Subvencionen a persona o asociación extranjera para que
ejecuten en Chile los delitos considerados contra la seguridad in-
terior del Estado;
7) Se inscriban como miembros o pertenezcan a alguna de las
asociaciones de que tratan los números anteriores o alguna de las
demás asociaciones, entidades, movimientos, facciones o partidos
a que se refiere la presente ley, o desarrollen actividades propias
de ellos o les presten su cooperación para preparar o ejecutar los
actos penados por ella;
8) Propaguen de palabra, por escrito o por cualquier otro medio
en el interior, o envíen al exterior noticias o informaciones ten-
denciosas o falsas destinadas a perturbar el orden constitucional o
legal, la tranquilidad y seguridad del país, el régimen económico,
monetario o la estabilidad de los valores y efectos públicos y aque-
llos chilenos que encontrándose fuera del pais divulguen en el ex-
terior iguales noticias o informaciones;
9) Procedan con negligencia culpable, siendo funcionario públi-
co encargado de la fuerza, a cumplir las leyes, reglamentos o ins-
trucciones que, en circunstancias graves y especiales, imparta el
Gobierno legítimamente constituido;
10) Celebren, concierten o faciliten reuniones que tengan por
objeto derribar al Gobierno legítimamente constituido; conspirar
o atentar en cualquier forma contra el régimen legal o constitucio-
nal y la paz interior del Estado; o planear el sabotaje, la destruc-
ción, la paralización, el trabajo lento, o cualquier otro acto que
tenga por objeto alterar dolosamente el normal desarrollo de las
actividades produdoras del pais, con el objeto de perjudicar a la
economía nacional o de perturbar un servicio de utilidad pública;
11) A sabiendas, arrienden o faciliten a cualquier titulo casas,
locales o inmuebles pasa las reuniones destinadas a ejecutar o
concertar actos contra la seguridad interior del Estado o el régi-
men constitucional o legal establecido, o arrienden o faciliten a
cualquier título, casas, locales o inmuebles a las asociaciones, enti-
dades, movimientos, facciones o partidos de que trata este artículo
y demás disposiciones de la presente ley.
Los locales o inmuebles antes referidos podrán ser clausurados
por el Tribunal mientras dure el proceso:
12) Ayuden o contribuyan a financiar la organización, desarro-
llo o ejecución de las actividades penadas por esta ley.
Si esta ayuda fuere prestada por alguna persona jurídica, ser6n
personalmente responsables los que la acordaren.
Articulo 3.' Cometen delito contra el orden público y serán casti-
gados con la pena de presidio, reclusión, relegación o extraña-
miento menores en su grado máximo y multa de 3,000 a20,OOO pe-
sos aquéllos que:
1) Ultrajen públicamente el nombre, bandera o escudos de la
nación; o, en igual forma, cometan los delitos de calumnia, inju-
rias, atentados o desacatos en contra del Presidente de IaRepÚbli-
ca y de los Ministros de Estado, sea o no con motivo de sus funcio-
nes públicas;
2) Inciten a destruir, inutilizar, interrumpir o paralizar, o de he-
cho destruyan, inutilicen o interrumpan las instalaciones públicas
o privadas destinadas a algún servicio público o de utilidad pública
o los medios materiales necesarios para su funcionamiento;
3) Importen, fabriquen, transporten, distribuyan, vendan o
acopien clandestinamente armas, proyectiles, municiones, explo-
sivos, gases asfixiantes, venenosos o lacrimógenos y aparatos para
su proyección o materiales destinados a su fabricación. En este
caso se proceder6 al comiso de dichos elementos;
4) Organicen, mantengan o estimulen paros o huelgas con vio-
lación de las disposiciones legales que los rigen y que produzcan o
puedan producir alteraciones del orden público o perturbación en
los servicios de utilidad pública o de funcionamiento legal obli-
gatorio o daño a cualquiera de las industrias vitales.
No podrán declararse en huelga ni suspender sus labores, en
ningún caso, los funcionarios, empleados u obreros fiscales, muni-
cipales, de organismos del Estado, de las empresas fiscales de ad-
ministración autónoma, de instituciones semifiscales. Tampoco
podrán hacerlo los empleados u obreros de empresas o de institu-
ciones particulares que tengan a su cargo servicios de utilidad pú-
blica.
Los que estimulen, promuevan o sostengan dichas huelgas o
suspensiones de labores incurrirán en la misma sanción contem-
plada en este artículo, sin perjuicio de declararse de inmediato la
vacancia del empleo o función o de poner término al respectivo
contrato de trabajo.
Los conflictos colectivos del trabajo que se susciten en las em-
presas o instituciones particulares a que se refiere esta disposición
se someterán, sin pejuicio de lo dispuesto en el articulo 40.; inci-
so 1." de la ley 7,295 (216), en primera instancia, al arbitraje obli-
gatorio de un Tribunal de tres miembros que tendrá el carácter de
árbitro arbitrador y que será integrado por un representante de
los empleados u obreros, por otro de las instituciones o empresas
afectadas y por una persona designada, en cada caso, por el Presi-
dente de la República;
5) Inciten a ejecutar o de hecho lleven a cabo el sabotaje, la pa-
ralización, la implantación del sistema del trabajo lento o cual-
quier otro acto ilegal que altere o pueda alterar dolosamente el
(216) La ley 7,295, de 30 de septiembre de 1942, refundió en un sola texto las diversas
disposiciones vigentea sobre la situaeibn económica de los empleados particu-
lares. ("Diario Oficial" N" 19,389, de 22 de octubre de 1942).
La ley 8,283, de 2 1 de septiembre de 1945, derogó el artículo 65.' ("Diario
Oficial" N' 20,262, de 24 de septiembre de 1945).
La ley 8,899, de 10 de octubre de 1947, modificó el inciso 1.' del articulo
27' de la ley 7,295. ("Diario Oficial" N" 20,892, de 3 de noviembre de 1947).
La ley 9,113, de 1' de octubre de 1948, declara sin aplicación, desde la fecha
que indica, las disposiciones de la ley 7,295 para loa empleados de la Corpora-
cibn de Reconstrucción. ("Diario Oficial" N" 21,170, de 5 de octubre de 1948).
La ley 9,276, de 9 de diciembre de 1948, agregb inciso f i a l al artículo 28'
("Diaria Oficial" No 21,231, de 18 de diciembre de 1948).
La ley 9,305, de 26 de enero de 1949, declara sin aplicación la ley 7,295,
desde la fecha que indica, para los empleados de la Corporación de Fomento de
la Produccibn. ("Diaria Oficial" N' 21,264, de 28 de enero de 1949).
La ley 9,322, de 15 de febrera de 1949, declara sin aplicaeibn la citada ley
7,295, desde 1s fecha que expresq para los empleados de la Dirección General
del Crédito Prendario y de Martillo. ('Diario Oficial " N' 21,280, de 16 de fe-
brero de 1949).
"Artículo 40.' (inciso .)'l Los empleados para los -les rigen los reajustes
establecidos por la presente ley, no podrHn presentar a sus empleadores pliegos
colectivos de peticiones. solicitando mejoramiento de las remuneraciones reajus-
tadas, sino despues de trsnsnirrida un año de la fecha del iiltimo reajuste. La
Junta de Conciliación ccompetente desestimara las peticiones que contravengan
la disposicibn anterior".
1
normal desarrollo de las industrias vitales del país o que perturbe
o pueda perturbar el normal desenvolvimiento de un servicio pú-
blico o de utilidad pública.
Articulo 4." Cometen delito contra la seguridad interior del Esta-
do y el orden público y serán castigados con las penas de presidio,
reclusión, relegación o extrañamiento mayores en su grado míni-
mo aquéllos que inciten a la subversión del orden público o a la re-
vuelta o alzamiento contra el Gobierno constituido, o a los que,
con los mismos fines, inciten a la ejecución de los delitos de homi-
cidio, robo o incendio, o de los crímenes o simples delitos previs-
tos en el artículo 480." del Código Penal o en los Títulos 1 y 11 del
Libro 11 del mismo Código (217).
Articulo 5." Queda prohibida la circulación, remisión y transmi-
sión por los servicios de Correos, Telégrafos, Cables, Aduanas o
Transportes, de escritos, impresos o noticias constitutivos de deli-
tos sancionados por esta ley.
Los Intendentes, Gobernadores, Jefes, Administradores o en-
cargados de oficina de esas reparticiones o servicios, suspenderán
hasta por 24 horas la remisión, envío, transporte o transmisión de
tales impresos, documentos y periódicos y darán cuenta de ello al
Juez de Letras del departamento dentro del mismo plazo, quien
breve y sumariamente resolverá si se niega o da curso a su envío,
transporte, transmisión, comunicación o distribución.
Los funcionarios o empleados a que se refiere el inciso prece-
dente, que no dieren cumplimiento a la obligación que por él se les
impone, incurrirkn en la pena señalada en el artículo 3" de esta
ley, rebajada en un grado.
(217) 'Artículo 480.' Incurrirán respectivamente en las penas de este parrafa ([Link]
incendia y otros estragos) los que causen estragos por media de sumersión o
varamienta de naves, inundaci6n, destniwi6n de puentes, explosión de minas o
máquinas de vapor, y, en general, par la aplicación de cualquier 4 r o agente o
medio de destrucción tan poderoso corno las expresados".
Los Títulos 1 y 11 del Libro 11 del Cbdigo Penal, citados, tratan, respectiva-
mente, de crímenes y simples delitos contra la Seguridad Exterior y Soberanía
del Estado y crímenes y simples delitos contra la Seguridad Interior del Es-
tado.
1 No podrán las autoridades administrativas aquí indicadas ni
otras cualesquiera, salvo en los casos expresamente señalados por
las leyes, proceder a la detención o apertura de la corresponden-
cia epistolar o imponer censura sobre la prensa o comunicaciones
telefónicas o radiales.
Artículo 6." Ningún nombramiento, designación o contrato, re-
munerado o no, para una función o empleo fiscal, municipal, en or-
ganismo del Estado o en instituciones o servicios fiscales, semifis-
cales o fiscales de administración autónoma podrá recaer en per-
sonas afiliadas a algunas de las organizaciones, entidades, faccio-
nes, movimientos o partidos a que se refieren los artículos 1."y 2" y
demás disposiciones de esta ley o que ejecuten o desarrollen algu-
na de las actividades prohibidas por ella, debiendo declararse la
vacancia de la función o empleo que desempeñen los individuos
comprendidos entre esos elementos.
Lo establecido en el inciso precedente rige también respecto
de los cargos de Consejeros o Directores de las instituciones o ser-
vicios fiscales, semifiscales, municipales y demás organismos del
Estado, sean o no de administración autónoma o independiente,
que se encuentren en idéntica situación.
La infracción a lo dispuesto en el presente articulo por parte de
los referidos Consejeros o Directores o de la persona favorecida
con el nombramiento, designación o contrato, se sancionara con
la pena señalada en el artículo 3 . q e esta ley, rebajada en dos gra-
dos.
Los Jefes de Servicios a quienes corresponda declarar o reca-
bar la declaración de vacancia de la función, cargo o empleo a que
se refieren los incisos precedentes, que no lo hicieren dentro del
plazo de cinco días, contados desde aquél en que esté en situación
de hacerlo, serán sancionados con la pena señalada en el inciso
precedente, incurriendo, además, en la pérdida de su respectivo
empleo o cargo.
Artículo 7." Si por medio de la imprenta o de la radio se cometie-
re alguno de los delitos a que se refiere la presente ley, el Tribu-
nal señalado en el artículo 18."o el Juez Letrado en lo Criminal en
aquellos departamentos que no sean de asiento de Corte de Apela-
ciones, de oficio o a requerimiento de la autoridad, decretará la
suspensión de la publicación hasta de diez ediciones del diario o
revista culpable y la suspensión de las transmisiones radiales has-
ta por 30 días y, en caso de reincidencia, ordenará la clausura de la
imprenta y de la radio por un mes y por dos meses, respectiva-
mente, sin perjuicio de que en la sentencia pueda ordenarse su
clausura hasta por un año. Si es el Juez Letrado el que adopta la
medida, deberá enviar en el acto todos los antecedentes al Tribu-
nal señalado en el artículo 18".
Los directores y los propietarios, gerentes o administradores
de los periódicos, revistas o publicaciones y de las estaciones ra-
diodifusoras serán responsables de los delitos penados en la pre-
sente ley que se cometan por medio de ellos y sufrirán las penas
señaladas en el artículo 3 . q e la presente ley, rebajadas en un gra-
do, y las multas allí señaladas.
Los afectados podrán reclamar de esa resolución ante la Corte
de Apelaciones respectiva, por cualquier medio y forma. La Corte
resolverá el reclamo, procediendo breve y sumariamente, con au-
diencia de las partes, y dentro de las veinticuatro horas de inter-
puesto.
Sin perjuicio de lo establecido en el inciso primero, y tratándo-
se de casos graves, podrán los Tribunales allí mencionados, de ofi-
cio o a requerimiento de la autoridad, decretar el requisamiento
inmediato de toda edición en que aparezca de manifiesto algún de-
lito penado por la ley.
Si el afectado fuere absuelto en definitiva, tendrá derecho a ser
indemnizado por el Fisco de los perjuicios sufridos con la adopción
de cualquiera de las medidas expresadas.
Y si fuere condenado, se considerará, para los efectos de la pe-
nalidad, que la adopción de cada una de esas medidas equivale a
una circunstancia atenuante.
A ~ ~ ~ C8."~ Prohibese,
I O salvo permiso de la autoridad competen-
te, el uso de armas de fuego y cortantes dentro de los límites urba-
nos de las ciudades y pueblos de la República a todos los que no
pertenezcan a las Fuerzas Armadas, al Cuerpo de Carabineros, al
1 Servicio de Investigaciones o al Cuerpo de Gendarmería de Prisio-
nes.
La infracción a esta disposición será penada con presidio me-
nor en su grado mínimo y multa cuyo monto guarde relación con
los medios económicos del infractor; pero que no excederá de un
mil pesos en cada caso de infracción.
Articulo 9." Se entenderá que propagan o fomentan las doctrinas
a que se refiere el nfimero 3) del articulo 2."de la presente ley, los
que introduzcan, impriman, mantengan en depósito, distribuyan o
vendan folletos, revistas, láminas, periódicos o películas cinema-
tográficas, destinados a la propaganda expresada. Estos medios
de propaganda serán confiscados.
Articulo 10.' Queda prohibido el uso de banderas, emblemas,
uniformes o signos de carácter disolvente o revolucionario. La
Fuerza Pública procederá a disolver todo desfile, reunión o mani-
festación en que se usen algunos de los signos o distintivos indica-
dos en este artículo.
Artículo 11.O Se entiende que los delitos a que se refiere esta ley
se cometen en público o pfiblicamente cuando se efectúen por me-
dio de periódicos, diarios, discursos, conferencias, transmisiones
radiales, películas cinematográficas, altoparlantes, exhibiciones
teatrales, impresos, carteles, panfletos, avisos, letreros,
caricaturas, inscripciones murales o por otros medios análogos
destinados a darle difusión.
Artículo 12." Si por medio de la prensa se cometiere alguno de
los delitos a que se refiere la presente ley, se aplicarán las penas
en ella señaladas, duplicándose la multa. Esta multa no es substi-
tuible por prisión, y será solidariamente responsable de su pago el
dueño de la imprenta en que se imprimió la publicación delictuo-
sa. Inmediatamente después de deducida la acusación por el Fis-
cal, se despachará, para garantir el pago de la multa, mandamien-
to de embargo de las máquinas, instalaciones y muebles de la refe-
rida imprenta. La multa gozará de la preferencia del número 6."
del artículo 2,[Link] Código Civil (218).
A r t i c u l o 13.0 Los delitos penados por esta ley que se cometan en
las zonas de emergencia o lugares declarados en estado de sitio y
aquéllos a que se refiere el número 9 del artículo 6." del Código Or-
gánico de Tribunales (219). podrán castigarse con la pena asigna-
(218) "Articulo 2,[Link] causas de preferencia son solamente el privilegia y la hipoteca.
Estas causas de preferencia son inherentes a los créditos para cuya seguridad
1 se han eateblecido, y pasan con ellos a todas las personas que los adquieran por
ersion. iubiogdci:" u de otra manera
: \ u , 4 7 1 Gwyail rle priiwleliu 100 iledlV>~ de 1 ', .' ' y 4 '' r I n , < ~ h '
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-.
O
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U P en
.
1.2 - ' 1.2 [Link] clarc (1, < r c d i t u s iumortnde lo.; i i d e t d w t i dc I r i s
seeuida se enumeran
>-- - - ~ "
6.' Los créditos del Fisco y los de las Municipalidades por impuestos fiscales
o municipales devengados".
El decreto 3,815, de 18 de noviembre de 1941, de Hacienda, que fijó el texto
definitiva de la Ley Orgánica de la Caja de Crédito Hipotecario, establece en
el inciso 3.' de su articulo 21.". 'Los créditos del Fisco y de las Municipalidades
gozar.4" de laa preferencias que les acuerdan los artínilos 2,472.' y 2,478' del
Código Civil respecto de los créditos de la Caja, sólo en manto se trate de im-
puestos que afecten direatamente a la propiedad hipotecaria, y que tengan por
base el avaliio de l a propiedad raíz, y de creditos a favor de las servicios de
pavimentación, de conformidad con las leyes respectivas". ("Diario Oficial" N '
19,138, de 18 de diciembre de 1941; Apéndice del Tomo XXVIII de la Reco-
pilación de Leyes, de esta Contraloría, phgs. 236-249).
(219) La ley 7,421, de 15 de junio de 1943, fijó el texto definitivo del Código Orgánico
de Tribunales. (El texto del Código no fue publicado en el "Diario Oficial": véan-
se las págs. 10-99 del Tomo XXXI de la Recopilación de Leyes).
Las siguientes disposiciones legales han introducido rnodifieseianes al texto de
la referida ley:
Ley 1,459, de 30 de julio de 1943. Modifica los artículos 29.9 41.9 2109, 221.?,
292' y 501' ("Diaria Oficial" N' 19,634, de 16 de agosto de 1943).
Ley 7,760, de 20 de enero de 1944. Modifica los artículos 14.', 25.4 32.'. 38.',
40.9 45.' y 549.' y deroga los artículos 41.' y 210.' ("Diaria Oficial" No 19,776,
de 5 de febrera de 1944).
Ley 7,836, de 28 de agosto de 1944. Modifica los articulas 50.', 157', 159' y
549.' ("Diario Oficial" No 19,953, de 7 de septiembre de 1944; véanse las rec-
tificaciones publicadas en el "Diario Oficial" números 19,963 y 19,968, de 22 y
28 de septiembre del mismo año).
Ley 7,855, de 8 de septiembre de 1944. Reemplaza los artículos 521.' y 522.',
modifica el 523.', deroga el 524.' y aclara el número 5 del articulo 523.' ("Dia-
r i o Oficial" No 19,958, de 13 de septiembre de 1944).
Ley 7,868, de 13 de septiembre de 1944. Agrega inciso al articulo 452.' ("Dia-
rio Oficial" No 19,965, de 25 de septiembre de 1944).
Ley 8,100, de 21 de febrero de 1945. Reemplaza el articulo 221.', modificado
por la ley 7,459, citada, sustituye los artículos 261.' y 292.', modifica los ar-
tículos 313.' y 314.; reemplaza el 340.; deroga el 341.' y el inciso 2" del 346.4
modifica los artículos 497.', 501.', 505.' y 523.' ("Diaria Oficial" No 20,095, de
1' de marzo de 1945).
339
da al delito, aumentada en un grado, pudiendo igualmente recar-
garse la multa respectiva hasta en un cincuenta por ciento.
Las disposiciones contenidas en el artículo 3." de la ley 8,940,
de 15 de enero del presente año, continuaran en vigencia, con el
carácter de permanentes una vez expirado el plazo a que se refiere
el artículo 7."de la misma (220), pero con declaración de que, en su
caso, las condiciones que puedan convenir la Empresa y la autori-
dad encargada de la intervención no podrán ser inferiores a aqu6-
llas que regían en el momento de producirse la paralización.
Articulo 14." Se aplicará la pena mas grave si alguno de los deli-
tos contemplados en la presente ley fuere por otras castigado con
pena mayor.
I O Si el sentenciado carece de bienes para satisfacer la
A ~ ~ ~ C U15:
multa, sufrirá, por vía de substitución, la pena de prisión, regulán-
dose un día por cada diez pesos, sin que ella exceda de sesenta
días.
Ley 8,121, de 18 de junio de 1945. Deroga los inciso8 finales de los artículos
20.' y 27.: las n6meros 2.' y 3.' del 39.' y la letra b) del número 3.O del ar-
tículo 45.'; modifica los artículos 39.', 45.' y 50,' ("Diario Oficial" N' 20,185,
de 21 de junio de 1945).
Ley 8,770, de 2 de abril de 1947. Substituye el inciso 2." del artículo 284.'
('Diaria Oficial" N' 20,731, de 19 de abril de 1947).
Ley 8,861, de 5 de septiembre de 1947. Modifica los artículos 261.' y 294'. y
agrega incisos al artículo 523.', modificado por la ley 8,100, citada. ("Diario
-~.-~
Oficial" No 20.847.. de 8 de seotiembre de 19471.
Ley 8,927, de 25 de noviembre de 1947. Modifica los artículos 307.4 308.'
("Diario Oficial" N' 20,918, de 3 de diciembre de 1947).
Ley 8,949, de 22 de junio de 1948. Agrega inciso final al artículo 214.0 ("Dia-
rio Oficial" N ' 21,105, de 20 de julio de 1948).
Ley 8,987, de 2 de septiembre de 1948. Agrega número al final del articula
6.' ("Diario Oficial" N' 21,144, de 3 de septiembre de 1948).
(220) La ley 8,940, de 15 de enero de 1948, renueva las Facultades Extraordinarias
concedidas al Eiecutivo para declarar zonas de emergencia partes determinadas
del territorio nacidoal r.1, I*,r ranor qiic indii:a y ydraaplicar otras disporic~bii*ii
r k * t i i i t i \ a r ( D i a r i u Oficia." N i0.4'i3, de 16 d e i , t i ~ r <ilc
i 1'346).
\ u 3. En < I <ayo de y s r a l i n r i e , wtnl o pñrriilmrnt<~.acuvidndrr [Link]-
ciales para la marcha del país, como son la8 concernientes a la producción del
ealitre, cobre, carbón, gas o electricidad, transportes, etc., por efecto de conmo-
ción interna, huelgas y actos contrarios a las leyes, el Presidente de la Repiibü-
ca podrs ordenar su continuación con la intervención de autoridades civiles o
militares en las mismas condiciones anteriores a la paralización o en las que
se convengan entre la empresa respectiva y la autoridad encargada de la in-
tervención.
Articulo 16.' LOSfuncionarios, empleados y obreros fiscales, de
las Municipalidades, de organismos del Estado, de instituciones o
servicios fiscales y semifiscales o de empresas u organismos fisca-
les de administración autbnoma, que sean condenados por cual-
quiera de los delitos contemplados en la presente ley, quedarán
inhabilitados para cargos, empleos y oficios en dichas entidades
durante el tiempo que dure la condena.
N" 2. De la jurisdicción y del procedimiento
Articulo 17.'El procedimiento para la investigación y juzgamien-
to de los delitos a que se refiere la presente ley, como asimismo,
de los contemplados en los Títulos 11 y VI, párrafo 1.; del Libro 11
del Código Penal (221) Título N y párrafo [Link] Título Vdel Códi-
go de Justicia Militar (222), será el siguiente:
Conocerá en primera instancia de los delitos a que se refiere el
inciso anterior, cuando éstos sean cometidos exclusivamente por
civiles, un Ministro de la Corte de Apelaciones respectiva y, en se-
gunda instancia, la Corte, con excepción de ese Ministro.
Si el Tribunal de segunda instancia constare de más de una sa-
la, conocerá de estas causas la sala que corresponda, previo sorteo.
Si estos delitos fueren cometidos por individuos sujetos al fuero
militar, o conjuntamente por militares y civiles, corresponderá su
conocimiento en primera instancia al Juzgado Militar respectivo, y
en segunda instancia a la Corte Marcial.
La resistencia al ciimplimiento de esta arden se sancionara con la pena es-
tablecida en el artículo 1." de la ley 6,026 y con arreglo al procedimiento seña-
lado en ella".
"Artículo 7.' La presente ley regirá por el plazo de seis meses, contados des-
de la fecha de su publicación en el "Diario Oficial'.
(221) Título 11: 'Crímenes y simples delitos contra la Seguridad Interior del Estado".
Título VI: 'De los crímenes y simples delitos contra el orden y la seguridad pú-
blicos cometidos par (Párrafo l.": Atentados y desacatos contra la
autoridad).
(222) Título N: "Delitos contra la Seguridad Interior del Estado". Título V: 'Delitos
contra el arden y seguridad del Ejército". (Párrafo l.': Sedición o motín).
Se subentiende que estos Títulos corresponden al Libro n I del Código de
Justicia Militar.
l Artículo 18." Inmediatamente de recibido el denuncio de haber-
se cometido por civiles un delito de los referidos en el artículo an-
terior, el presidente de la Corte respectiva lo pasará al Ministro de
turno, a fin de que se avoque al conocimiento, en primera instan-
cia.
La tramitación de esos procesos se ajustará alas reglas estable-
cidas en el Título 11, del Libro 11, del Código de Justicia Militar, re-
lativo al procedimiento penal en tiempo de paz, con las modifica-
ciones y agregaciones que se expresan a continuación:
a) El Fiscal de la Corte respectiva actuara en estas causas en
defensa del Gobierno constituido, debiendo figurar wmo parte en
el proceso y, en consecuencia, deberá impetrar del Tribunal la
práctica de todas las diligencias que estime conducentes a estable-
cer el cuerpo del delito y la responsabilidad de los inculpados, co-
mo, asimismo, instar para la pronta terminación de los juicios. Sin
perjuicio de la intervención del Fiscal respectivo, también podrá
figurar como parte y asumir la defensa del Gobierno constituido
sin necesidad de deducir querella, la persona que designe el Mi-
nistro del Interior, designación que podrá hacer aún telegráfica-
mente;
b) El sumario no podrá durar más de 8 días, salvo que el Presi-
dente de la Corte, en casos calificados, acordare prorrogar este
término;
c) Cerrado el sumario, el Tribunal entregará los autos al Fiscal
para que, en el término de 48 horas dictamine, ya sea pidiendo so-
breseimiento temporal o definitivo, o bien entablando acusación
en forma. La acusación contendrá una exposición breve y precisa
del hecho o heehos punibles que se atribuyan al reo o reos y de las
circunstancias agravantes o atenuantes de que aparezcan investi-
dos, e indicará el carácter con que cada uno de los presuntos culpa-
bles haya tenido participación en ellos.
Concluirá calificando con toda claridad cuáles son los delitos
que aquellos hechos constituyen, y la pena que deba imponerse a
cada uno de los reos en conformidad a la ley.
Finalmente, expresara cuáles son los medios probatorios de
I que piensa valerse o si se atiene al mérito del sumario
renunciando a la prueba y al derecho de pedir que se ratifiquen los
testigos;
d) Si se pidiere sobreseimiento total o parcial en la causa, y el
Tribunal estuviere de acuerdo en ello, decretará el sobreseimien-
to definitivo o temporal, segúnprocediere; pero si estimare impro-
cedente la petición del Fiscal, procederá en la forma establecida
por el artículo 412." del Cddigo de Procedimiento Penal (223).
Si se dedujere acusación, se pondrá ésta en conocimiento de la
persona que hubiere sido designada por el Ministro del Interior,
para que en el plazo de tres días se adhiera a ella o presente otra
por su parte. Vencido este plazo, se pondrá en conocimiento del o
de los inculpados, para que hagan su defensa, la acusación del Fis-
cal y la de la persona designada por el Ministro del Interior, en su
caso, si la hubiere. El o los escritos de defensa deberán ser presen-
tados dentro del plazo de tres días siguientes a las notificaciones
del o de los inculpados. En caso de que haya más de cinco inculpa-
dos, el Tribunal podrá prorrogar este plazo hasta cinco días.
En tal caso, el Tribunal dispondrá lo conveniente para que to-
dos puedan consultar los autos durante el término otorgado para
presentar sus defensas;
e) La prueba, en caso de que se ofreciere y fuere declaradaper-
tinente por el Tribunal, se rendirá dentro de los cuatro días si-
guientes a la presentación del escrito de defensa. El Tribunal po-
drá prorrogar este plazo hasta seis días en casos muy calificados;
f ) Vencido el término probatorio y sin más trámite, el Tribunal
dictará sentencia dentro del plazo de cinco días;
g) Notificada la sentencia de primera instancia, las personas
agraviadas con ella podrán apelar en el acto de ser notificadas o, a
más tardar, dentro de las 24 horas siguientes;
(223) "Artículo 412.' El juez, si estima improcedente la petición del Ministerio Wbli-
co para que se sobresea en la causa, y no hay querellante que sosten-
ga la acción, dictar& un auto motivado en que ordenad seguir adelante el juicio
por todos sus trámites, deterinrnando los delrtos que hayan de perseguirse.
Este auto será consultado sl tribunal superior siempre que el juez no califi-
que como mera falta el hecho punible".
h) Concedido el recurso de apelación, se elevarán los autos al
Tribunal de segunda instancia, quien conocerá de este recurso
preferentemente y sin previa notificación o emplazamiento de las
partes.
Las partes tendrán el plazo de dos días, contados desde el in-
greso del proceso, para hacer sus defensas, las que podrán ser ora-
les o escritas; vencido dicho plazo, la causa será vista con sólo su
agregación extraordinaria a la tabla;
i) La sentencia de segunda instancia deberá ser expedida den-
tro del plazo de tres días contados desde la terminación de la vista
de la causa;
j) Tanto el Tribunal de primera como de segunda instancia,
apreciarán la prueba producida y expedirán su fallo en conciencia.
Contra las sentencias no procederán los recursos de casación;
k) En estos juicios sólo procederá el recurso de apelación res-
pedo de la sentencia definitiva, de la resolución que sobresea defi-
nitiva o temporalmente en la causa, de la que deniegue la encarga-
toria de reo, y de la que concede la libertad provisional;
1) De los delitos previstos en la presente ley perpetrados fuera
del territorio de la Repfiblica por chilenos, ya sean naturales o na-
turalizados, conocerá en primera instancia un Ministro de la Corte
de Apelaciones de Santiago, según el turno que ella fije y, en se-
gunda, la Corte, con exclusión de ese Ministro y con arreglo al pro-
cedimiento señalado en esta ley;
m) Los delitos a que se refiere esta ley que se imputen en una
misma denuncia o querella a dos o más inculpados, serán materia
1 de un solo sumario y de un solo fallo aunque se hayan perpetrado
en fechas diferentes;
n) A los procesos que se inicien por delitos contemplados en es-
ta ley, sólo podrán acumularse otras causas por infracciones san-
cionadas en ella y los mismos procesos sólo podrán ser acurnula-
dos a causas por infracciones contempladas en esta ley;
ñ) Los procesos por los delitos previstos en esta ley sólo podrán
iniciarse a requerimiento o denuncia del Ministro del Interior, de
los Fiscales de las Cortes de Apelaciones, de los respectivos Inten-
d e n t e ~y Gobernadores.
hrücula 19.' Los delitos a que se refiere la presente ley, cometi-
dos por militares, o por éstos conjuntamente con civiles, serán juz-
gados por los Tribunales Militares en tiempos de paz, en la forma
ordinaria, con las modificaciones establecidas en el artículo 18."en
cuanto les fueren aplicables, a excepción de las letras a) y c).
Artículo 20.' Será declarado rebelde el procesado que no compa-
reciere al juicio después de las 48 horas de ser citado. La citación
se hará por medio de un aviso publicado en un diario del lugar
donde se sigue el juicio y si no hubiere diario, por medio de un
edicto que se fijará en un lugar público durante 48 horas. La pági-
na respectiva del diario en que se haya publicado el aviso y copia
del edicto, en su caso, con certificación del lugar en que se haya fi-
jado, se agregará al expediente.
Si al procesado se le imputare la perpetración de algunos de los
crímenes o simples delitos a que se refiere el número [Link] artícu-
lo 6." del Código Orgánico de Tribunales (224), su declaración de
rebeldía en el caso de no comparecer al juicio se hará después de
transcurrido el plazo de treinta días de ser citado en la forma indi-
cada en el inciso precedente.
El Tribunal dictará de inmediato las medidas de embargo o las
de prohibición de gravar y enajenar los bienes del procesado, has-
ta concurrencia de una suma no inferior al doble del máximo de la
multa que la ley señala como sanción al delito que se le imputa.
Esta medida no podrá dejarse sin efecto sin la comparecencia per-
sonal del procesado, a menos de dictarse en su favor auto de so-
breseirniento definitivo.
(224) La disposición en referencia fue agregada por el artículo de la ley 8,987,
de 2 de septiembre de 1948. (''Diario Oficial" N' 21,144, de 3 de septienibre
del miamo año).
"Articulo 6.' Quedan sometidos a la jurisdicción chilena los crímenes y simples
delitos -perpetrados
- fuera del territorio de la República que a continuación se
indican:
[Link] sancionados por la ley 6,026 y las que la han modificado, cometidas por
chilenas o por extranjeros al servicio de la RepIbliea".
Complétese esta nota con la colocada en el inciso 1.O del artículo 13.O del
teata refundido que se está glosando.
Artículo 21." Quedan sometidos a la jurisdicción chilena los crí-
rnenes y simples delitos perpetrados fuera del territorio de la Re-
piiblica que a continuación se indican:
1." Los cometidos por un agente diplomático o consular de la
República, en el ejercicio de sus funciones;
2." La malversación de caudales públicos, fraudes y exacciones
ilegales, la infidelidad en la custodia de documentos, la violación
de secretos, el cohecho, cometidos por funcionarios pfiblicos chile-
nos o por extranjeros al servicio de la República;
3." Los que van contra la soberanía o contra la seguridad exte-
rior del Estado, perpetrados ya sea por chilenos naturales, o por
naturalizados;
4." Los cometidos, por chilenos o extranjeros, a bordo de un bu-
que chileno en alta mar, o a bordo de un buque chileno de guerra
surto en aguas de otra potencia;
5.%a falsificación del sello del Estado, de moneda nacional, de
documentos de crédito del Estado, de las Municipalidades o de es-
tablecimientos públicos, cometida por chilenos, o por extranjeros
que fueren habidos en el territorio de la República;
6." Los cometidos por chilenos contra chilenos si el cuipable re-
gresa a Chile sin haber sido juzgado por la autoridad del país en
que delinquió;
7." La piratería;
8." Los comprendidos en los tratados celebrados con otras po-
tencias, y
l 9."Los sancionados por el Título 1 de este texto refundido co-
l metidos por chilenos o por extranjeros al servicio de la República.
N" 3. Del ejercicio de la libertad de imprenta
Articulo 22.' Todo diario o periódico e s a obligado a insertar gra-
tuitamente las aclaraciones o rectificaciones que les sean dirigidas
por cualquier funcionario, corporación o particular que se creyeren
ofendidos o infundadamente aludidos por alguna publicación he-
cha en el mismo.
Las rectificaciones deberán circunscribirse en todo caso al ob-
jeto de la aclaración; y no podrán tener una extensión superior a la
del artículo que las motiva, si son de particulares, o al doble si son
de funcionarios o corporaciones, pero no podrá exigirse que ten-
gan menos de cincuenta líneas ni más de doscientas.
El escrito de aclaración o rectificación deberá publicarse, sin
intercalaciones, en la misma edición y páginas y con los mismos
caracteres que el artículo que lo ha provocado, y se insertará en el
primer número siguiente al de éste, siempre que el aludido entre-
gue los originales a lo menos doce horas antes de aquella en que
sale a luz el diario o periódico.
El diario o periódico no podrá negarse a insertar la respuesta.
sin perjuicio de la responsabilidad del autor de ésta.
En caso de infracción a lo dispuesto en este articulo, el Director
del diario o periódico será penado con multa de ciento a mil pesos.
Lo que no obsta a que el Tribunal ordene la publicación de di-
cha respuesta.
Si el diario o periódico desobedeciere esta orden, será penado
con una nueva multa de cinco a diez mil pesos.
Y si aplicada ésta, se mantuviera la negativa, el Tribunal sus-
penderá el diario, periódico, impreso o revista culpable, hasta que
se avenga a dar cumplimiento a lo ordenado.
Si el diario o periódico agregare a la respuesta del aludido nue-
vos comentarios, tendrá éste derecho a la réplica, bajo las mismas
reglas anteriores.
Articulo 23." Son especialmente responsables y considerados co-
mo principales autores de los delitos penados en el Título 111 del
decreto ley 425, de 1925 (225):
1." El director y el propietario, si se trata de algún diario, revis-
ta o escrito periódico. En caso que el propietario sea una sociedad,
esta responsabilidad recaerá sobre el gerente y los directores en
(225) El decreto ley 425, de 20 de marzo de 1925, lagialá 6obre abusos de publicidad.
("Diario Oficial" N' 14,136, de 26 de marzo de 1925, y reproducido e n el N'
14,137, del día siguiente)
El Título 111, citado. trata "De los delitos cometidos por medio de la imprenta
u otra forma de publieaeihn".
l las sociedades anónimas y sobre los socios administradores en las
demás;
2." A falta de director, el impresor;
3."A falta de director y de impresor, los vendedores, repartido-
res, colocadores de carteles, escritos, figuras, estampas, dibujos,
grabados, objetos, emblemas o imágenes.
Los autores serán también considerados responsables, a me-
nos que prueben que la publicacibn, hecha en cualquier forma, se
ha efectuado sin su consentimiento ni aquiescencia.
Del artículo que se publicare en ejercicio del derecho de res-
puesta, será responsable solamente su autor.
Todo lo cual se entiende sin perjuicio de la responsabilidad que
afecta a todas las personas respecto de quienes se compruebe su
participación, como autores o cómplices de los delitos penados en
el decreto ley 425, de 1925 (226), según las reglas generales del
Código Penal.
El autor y el impresor podrán excusar su responsabilidad, pre-
sentando a la persona que les hubiere garantizado el escrito, siem-
pre que ésta pueda ser habida y sea justiciable sin trámite previo.
N" 4. De los extranjeros
Articulo 24." Se prohibe la entrada al país a los extranjeros que
profesen las doctrinas de que trata el número 3) del articulo 2." de
la presente ley, y a los que sean miembros de asociaciones u orga-
nizaciones destinadas a su enseñanza o difusión.
Articulo 25.0 Los extranjeros nacionalizados que hayan sido con-
denados por alguno de los delitos contemplados en la presente ley
serán privados de su carta de nacionalización y podrán ser expul-
sados del territorio nacional.
Articulo 26." LOSextranjeros que entren al país sin estar provis-
tos de pasaportes debidamente visados y cuya visación no cum-
pliere con los requisitos exigidos en cuanto a la forma y término, o
no satisficieren las condiciones en que la autorización correspon-
(226) Véase nota anterior
diente fue concedida, serán arrestados por las autoridades policia-
les y expulsados sin más trámites, previo decreto del Ministerio
del Interior.
Igual pena sufrirán los extranjeros ya establecidos en el país,
que dentro del plazo de seis meses, no presenten alas autoridades
su documentación en la forma indicada en el inciso anterior.
No obstante, cualquier extranjero que se encuentre en alguno
de los casos de este artículo, podrá solicitar permiso al Ministro
del Interior para permanecer en el país, y ese permiso le será con-
cedido si se trata de persona que no constituya peligro para el Es-
tado.
Articulo 27." LOS extranjeros que lleguen al país deberán
inscribirse, dentro del plazo de tres dias, en los registros especia-
les establecidos por la ley 3,446, de 12 de diciembre de 1918 (227),
y obtener cédula de identidad personal, sin que el hecho de poseer
dicha cédula signifique que tienen derecho para radicarse en el
país, desentendiéndose de las condiciones en que obtuvo la visa-
ción de su pasaporte.
I O El Presidente de la República fijará para los extran-
A ~ ~ ~ C U28."
jeros que entren al país mínimos determinados de dinero, espe-
cies o efectos públicos, para atención de sus primeras necesidades
en el territorio nacional.
(227) L a ley 3,446, de 12 de diciembre de 1918, impide La entrada al país o la resi-
dencia en él de elementos indeseables. ("Diario Ofieiai" No 12,243, de la misma
fecha).
l Título 11
DE LA PROTECCION DEL REGIMEN DEMOCRATICO
EN LOS SINDICATOS Y DEMAS ORGANISMOS
1
DEL TRABAJO (228)
Articulo 29." Se reconoce el derecho de asociación en sindicatos
a las personas de ambos sexos, mayores de dieciocho años, que
trabajen en una misma empresa o faena, o que ejerzan un mismo
oficio o profesión u oficio o profesiones similares o conexas, sean
de carácter intelectual o manual.
No podrán, sin embargo, pertenecer a sindicato alguno las per-
sonas declaradas reos o condenadas por delitos sancionados por el
l
Título 1 de este texto, ni aquéllas que hubieren sido excluidas de
los Registros Electorales o Municipales.
No obstante lo dispuesto en el inciso precedente, las personas
afectadas por él tendrán derecho a la participación en las utilida-
des establecidas en el articulo 402." del Código del Trabajo (229) y
si pagaren las cuotas a que están obligadas, a los beneficios cultu-
rales, educativos, cooperativos, de solidaridad y d e previsi6n que
el sindicato conceda, en conformidad a sus estatutos y reglamen-
tos.
Artículo 30." No podrán sindicalizarse ni pertenecer a sindicato
alguno, los empleados u obreros que presten sus servicios al Esta-
do, a las Municipalidades o que pertenezcan a empresas fiscales.
Queda igualmente prohibido, en las oficinas o locales de los or-
ganismos enumerados en el inciso primero, el funcionamiento de
brigadas, equipos o grupos funcionales de carácter esencialmente
político.
(228) El decreto 240, de 4 marzo de 1949, expedido por el Ministerio del Trabajo,
establece disposiciones para el reemplaza de directores de sindicatos e n los casos
que establece este titulo.
El decreto 543, de 6 de julio de 1949, del mismo Ministerio, substituye el
"cimero 2." del referido decreto 240.
(229) Esta cita corresponda a la ley 8,114, de 16 de abril de 1945.
El t e x t o definitivo del Cádigo del Trabaja vigente fue fijada por decreto 840,
de 7 de septiembre de 1948.
Los jefes responsables de los servicios donde se compruebe es-
ta infracción serán sancionados con la suspensión por tres meses,
sin sueldo, de sus respectivos cargos.
Articulo 31.' Son fines de los sindicatos industriales:
1."Celebrar con la empresa contratos colectivos de trabajo y
hacer valer los derechos que nazcan de esos contratos en favor de
los obreros. La facultad de percibir los salarios estipulados corres-
ponde directamente a los obreros;
2." Representar a los obreros en el ejercicio de los derechos
emanados de los contratos individuales de trabajo, cuando sean
requeridos por los interesados;
3." Representar a los obreros en los conflictos colectivos y, es-
pecialmente, en las instancias de conciliación y arbitraje;
4.%a organización de mutualidades, complementaria de las
leyes de previsión, economatos y almacenes de consumo, cons-
trucciones de policlínicas y mausoleos, seguro de cesantía y salas
de actos y espectáculos;
5." La instalación de escuelas industriales o profesionales y bi-
bliotecas populares;
6." La organización de cooperativas. Sólo se permitirá la organi-
zación de cooperativas de producción, cuando se trate de producir
artículos distintos de aquellos que fabrique la empresa correspon-
diente;
7 . q n general, atender a los fmes culturales, de solidaridad,
cooperación y previsión que acuerden los asociados y que se deter-
minen en los estatutos.
Artículo 32.' La inversión de los fondos que a los sindicatos co-
rresponda percibir directamente por concepto de participación en
las utilidades de la industria será dispuesta por la Comisión for-
mada por el presidente del sindicato, el gerente o representante
de la empresa, y presidida por el Inspector del Trabajo de mayor
graduación en la localidad, y, en Santiago, por el Inspector Provin-
cial.
Esta Comisión elaborará los presupuestos dentro de los treinta
días siguientes a la percepción de la participación.
En los casos en que dicho presupuesto ascienda auna suma su-
perior a cien mil pesos, debera requerirse su aprobación por el
Presidente de la República.
Artículo 3 3 . O Sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo anterior,
corresponde al sindicato, por intermedio del directorio, la admi-
nistración de todos los fondos que forman el patrimonio de la aso-
ciación.
Los directores responderán de la culpa leve en el ejercicio de la
administración y serán solidariamente responsables, sin perjuicio
de la responsabilidad criminal, en su caso.
Los delitos que se cometan en la administración de los fondos
sindicales darán derecho al ejercicio de la acción popular.
Articulo 34.' El movimiento de los fondos se dará a conocer por
medio de estados que se fijarán mensualmente en lugar visible del
establecimiento, y estará sujeto a las medidas de fiscalización y de
tesorería que exijan los reglamentos de la asociación.
El balance de caja deberá efectuarse semestralmente y se en-
viará copia de él a la Inspección del Trabajo respectiva.
La contravención a las disposiciones de este artículo será san-
cionada con la terminación de las funciones de los directores del
sindicato sin perjuicio de las demas que corresponda.
Articulo 35.0 Deducida acusación por la comisión de uno de los
delitos previstos en el Título 1de este texto, el inculpado que goce
de inamovilidad podrá ser suspendido de su empleo o labor, en el
respectivo establecimiento, empresa o faena, sin perjuicio de lo
que se resuelva en definitiva en el proceso correspondiente.
Si fuere absuelto, tendrá derecho a ser repuesto en su oficio o
empleo y al goce de su correspondiente remuneración, a contar
desde la fecha de su reincorporación.
La sentencia absolutoria dispondrá el pago por el Fisco, a título
de indemnización, por los perjuicios que el proceso haya irrogado
al absuelto, una cantidad igual a la remuneración que haya dejado
de percibir con motivo de la suspensión autorizada por el inciso
primero.
~ r t í c u l o36.' No podrán ser director de sindicato, miembro de
Junta de Conciliación, o de Junta Especial de Conciliación y Arbi-
traje Agrícola, árbitro o miembro del Tribunal Arbitral en conflic-
to colectivo del trabajo, miembro de la Comisión Mixta de Salario
Mínimo, miembro de Comisión Mixta de Sueldos, Vocal de Corte
1 del Trabajo, delegado de los Empleados, miembro de delegación
representativa de obreros o empleados en conflicto colectivo del
trabajo, ni asumir cargo alguno de representación de patrones,
empleados u obreros en organismos oficiales, fiscales o semifisca-
les, las personas que hubieren sido condenadas o encargadas reos
1 por crimen o simple delito, ni las que hubieren sido excluidas de
los Registros Electorales o Municipales, ni aquéllas que pertenez-
can a alguna de las asociaciones, entidades, partidos, facciones o
movimientos de que tratan los artículos 1."y 2."del Título 1de este
texto.
Articulo 37." La Dirección General de Impuestos Internos, a re-
querimiento de la Dirección General del Trabajo, actuara en la re-
visidn de la contabilidad y de la administración o inversión de los
fondos de los sindicatos, debiendo informar sobre estos cometidos
a la Dirección General del Trabajo.
La Dirección General del Trabajo podrá designar, cuando lo
estime necesario, para el resguardo de los intereses de los sindica-
tos o en casos de ausencia o impedimento del Presidente o del Te-
sorero de tales instituciones o de ambos, a un funcionario del Tra-
bajo o a un funcionario de Impuestos Internos para que actúe en
reemplazo del Presidente, o del Tesorero, o de ambos, en la admi-
nistración e inversión del patrimonio social, con sujeción a las nor-
mas legales, reglamentarias y de los estatutos respectivos.
Titulo 111
DE LA PROTECCION DEL REGIMEN DEMOCRATICO
EN EL SISTEMA ELECTORAL
N" 1. De la inscripción y exclusión de los Registros Electorales
A~«CUIO 38.0 El requisito establecido e n el artículo 27." de la
Constitución Política del Estado de ser "ciudadano con derecho a
sufragio" se cumple con la inscripción vigente en los Registros
Electorales y con la posesión de las demás calidades indicadas en
el artículo 7." de la misma Constitución.
Artículo 39." NOpodrán ser inscritos, aun cuando reúnan los re-
quisitos indicados en el artículo 23." de la ley 4,554 (230):
1."El personal de suboficiales y tropa del Ejército, Armada, Ca-
rabineros, Policías y Gendarmería;
2.%quéllos cuya ciudadanía se encuentra suspendida por inep-
titud física o mental, que inhabilite para obrar libre y reflexiva-
mente;
3." Los que se hallen procesados o condenados por delitos que
merezcan pena aflictiva;
4." Los que hayan prestado servicio durante una guerra a ene-
migos de Chile o de sus aliados, los nacionalizados en otro país y
aquéllos cuya carta de nacionalización haya sido cancelada;
5.%os eclesiásticos regulares;
6." Las personas encargadas reos o condenadas por delitos san-
cionados por el Título 1 de este texto y las que pertenezcan a las
asociaciones, entidades, partidos, facciones o movimientos de que
trata el mismo Título, pero las respectivas Juntas Inscriptoras ca-
recerhn de atribuciones para pronunciarse sobre la existencia de
esta última inhabilidad, pudiendo solicitarse a la Justicia Ordina-
ria su exclusión en conformidad a lo prescrito en los artículos 40." y
41.",según procediere, o con arreglo al articulo 42." de este texto.
Las personas comprendidas en los números 3.", 4." y 6." podrán
inscribirse una vez que hayan obtenido su rehabilitación.
(230) La ley 4,554, de 9 de febrero de 1929, aprobó la Ley sobre Registro Electoral
e Inscripeidn Permanente. ("Diario Oficial" No15,297, de 12 de febrero de 1929).
La Útada ley ha sido modificada; sucesivamente, por el decreta can fuerza de
ley 82, de 7 de abril de 1931. ("Diario Oficial" N' 15.984, de 30 de maya de
1931); la ley 5,357, de 15 de enero de 1934. ("Diario Oficial" i V 16,776, de 18
de enero del mismo año); la ley 7,156, de 18 de enera de 1944. ("Diario Oficial"
N' 19,769, de 28 de enero de 1944); la ley 8,987, de 2 de septiembre de 1948.
("Diario Oficial" No 21,144, de 3 de septiembre del mismo ano), y la ley 9,292,
de 8 de enero de 1949. ("Diario Oficial" No 21,252, de 14 de enero de 1949).
El decreto 3,030, da 4 de julio de 1949, (ley 9,341), expedido por el Minis-
terio, fijó el teata definitivo de la Ley General sobre Inscripciones en los Re-
gistros Electarales y Municipales.
En el caso del número [Link] rehabilitación se producirá de ple-
no derecho cinco años después de ejecutoriada la sentencia res-
pectiva o después de cumplida la condena, si la pena aplicada por
la sentencia hubiere tenido una duración mayor de cinco años, o
antes, si el Presidente de la República la otorgara expresamente,
tratándose de delitos que no merezcan pena aflictiva.
La inscripción no podrá ser rechazada por ninguna otra causa o
pretexto, a menos que se trate de la inscripción de una persona
cuya inscripción anterior hubiera sido cancelada a virtud de lo dis-
puesto en el artículo 2." transitorio de este texto.
Articulo 40.' Dentro de los diez días siguientes a la publicación
de las listas de ciudadanos inscritos, se podrá pedir al Juez de Le-
tras en lo criminal la exclusión de las personas que las Juntas
hayan inscrito en contravención a la ley.
Esta presentación, para ser admitida, deber&ir acompañada
de una boleta de depósito en arcas fiscales de diez pesos por cada
elector reclamado. Esta suma se aplicará a beneficio fiscal si se de-
secha la reclamación.
También podrá solicitarse la exclusión de las personas que per-
tenezcan a las entidades, asociaciones, movimientos, facciones o
partidos de que trata el Título 1 de este texto.
Artícmio 41." Durante las inscripciones y dentro de los diez días
siguientes a la publicación de las listas de ciudadanos inscritos a
que se refiere el artículo 81."de la ley 4,554, cualquier ciudadano
elector podrá pedir al Juez de Letras del respectivo Departamen-
to, la exclusión de las personas que las Juntas Inscriptoras hayan
inscrito en contravención a las disposiciones de esta ley, de acuer-
do con lo dispuesto en el artículo 40." de este texto.
También podrá solicitarse la exclusión de las personas per-
tenezcan a las entidades, asociaciones, movimientos, facciones o
partidos de que trata el Título 1 de este texto.
Artículo 42.0 Las personas que pertenezcan a las asociaciones,
entidades, partidos, facciones o movimientos de que tratan los
artículos 1.7 2' del Título 1 de este texto no podrán inscribirse en
los Registros Electorales o Municipales, pero las respectivas Jun-
I tas Inscriptoras carecerán de atribuciones para pronunciarse so-
bre la existencia de esta inhabilidad.
Cualquier ciudadano elector podrá pedir al Juez de Letras en lo
criminal correspondiente que se excluya de dichos Registros a las
personas que se hayan inscrito contraviniendo aquella prohibición
y que se cancelen las respectivas inscripciones. Esta petición po-
drá ser formulada en cualquier tiempo con excepción de los perío-
dos a que se refiere el artículo 3." de la ley 4,554, sobre Inscripcio-
nes Electorales.
Dicha solicitud se tramitará y fallará con arreglo a lo dispuesto
en los artículos 44.', 45.", 46." y 4 7 . q e la referida ley 4,554, y la
prueba que se rinda será apreciada en conciencia por el Tribunal.
N" 2. De las declaraciones de candidaturas a
Diputados y Senadores
43."
A ~ ~ ~ C Las declaraciones para candidatos a Diputados de-
~ I O
beran hacerse separadamente de las para candidatos a Senado-
res.
Unas y otras podrán contener tantos nombres de candidatos
como Diputados o Senadores se trata de elegir, y señalarán, preci-
samente, el orden de precedencia que se diere a los distintos can-
didatos de la lista. Pero un candidato no podrá figurar en más de
una lista en la misma elección, y en una misma Circunscripción
Electoral.
En las declaraciones de candidaturas a Diputado o Senador no
podrán figurar como candidatos ni como patrocinantes de ellas los
electores que pertenezcan a las asociaciones, entidades, partidos,
facciones o movimientos de que trata el Título 1 de este texto.
El Conservador de Bienes Raíces rechazará las declaraciones
que contuvieren mayor número de candidatos que los cargos que
se trata de proveer, y las que no señalaren el orden de preceden-
cia en la lista, cuando se tratare de más de un candidato. Rechaza-
rá también las presentaciones que hicieren los partidos políticos o
las asociaciones de carácter económico o social, que hayan sido
privados del derecho de formularlas, en conformidad a lo estable-
cido en los artículos giguientes.
I O Estas declaraciones sólo podrán ser hechas:
A ~ ~ ~ C U 44.0
a) Por el Presidente y Secretario del Directorio local de las enti-
dades de carácter político, social o económico, reconocidas con de-
recho a participar en la elección, quienes firmarán la respectiva
declaración ante el Conservador de Bienes Raíces que correspon-
da.
Para los efectos de las disposiciones de la presente ley, se con-
siderarán w n derecho a presentar candidatos en una elección, so-
lamente las entidades de carácter político, y las de carácter social
o económico que tengan personalidad jurídica, cuyas autoridades
directivas centrales hayan registrado su respectiva denominación
ante el Director del Registro Electoral, con noventa días de antici-
pación, a lo menos, a la fecha de cada elección ordinaria, mediante
presentación por escrito, a la que se acompañará copia autorizada,
ante Notario, del acta de su organización y de la designación de su
respectiva mesa directiva central, y además copia autorizada de
su respectivo programa de labor pública. El Director del Registro
Electoral publicará en el "Diario Oficial" la nómina de las entida-
des políticas, sociales o económicas, cuya inscripción sea solicita-
da. La publicación se hará dentro de los cinco días siguientes a ca-
da presentación.
Dentro de los cinco días siguientes a la publicación, las mesas
directivas centrales de los partidos o asociaciones que hayan teni-
do derecho a presentar candidatos en la anterior elección ordina-
ria y que mantengan vigente su inscripción, podrán pedir a l Direc-
tor del Registro Electoral que deniegue cualquiera inscripción soli-
citada. La presentación deberá fundarse en que el partido, enti-
dad o asociación que solicita la inscripción está comprendido entre
aquéllos de que trata el Título 1de este texto, hecho que se presu-
mirá legalmente cuando se haya formado o integrado a base de
personas que pertenezcan o hayan pertenecido, en los dos últimos
años anteriores a su formación, a las asociaciones, entidades o par-
tidos a que se refieren los preceptos legales citados; este hecho se-
l rá apreciado en conciencia por el Diredor del Registro Eledoral y
por el Tribunal Calificador de Elecciones, en su caso.
La notificación se hará en el domicilio de la persona encargada
por el partido o asociación para representarlo en todos los t r h -
tes de la inscripción. Para este efecto, la solicitud de inscripción in-
dicará la persona del representante y su domicilio, el cual deberá
estar ubicado en el radio urbano de Santiago. La notificación se
hará por cédula que dejará en el domicilio indicado un Notario o
un Receptor de Mayor o Menor Cuantía de Santiago.
Dentro de los tres días siguientes a la notificación, el partido o
asociación, por intermedio del representante referido, podrá ex-
poner por escrito lo que convenga a su derecho. Recibida la pre-
sentación de este representante o vencido el plazo de tres días,
quedará abierto un término de prueba fatal e improrrogable de
ocho días. Vencido este plazo no se aceptará ninguna clase de
prueba.
El Director deberá resolver dentro de los cinco días siguientes,
apreciando la prueba en conciencia.
Las resoluciones del Director serán apelables ante el Tribunal
Calificador de Elecciones, dentro de los tres días siguientes a la
notificación.
El Director deberá enviar de inmediato los antecedentes al
1 Tribunal Calificador, el cual fallará sin más formalidad que la de
fijar día para la vista de la causa. Servirá de Secretario y R e l a m a
persona que el Tribunal designe de entre los individuos que de-
sempeñen cargos de Relator de la Corte de Apelaciones de Santia-
go.
La sentencia del Tribunal deberá expedirse, a más tardar, 20
días antes de cada elección ordinaria, y no será susceptible de nin-
gún recurso. En caso de que no la dictare antes de esa fecha, que-
dará firme la resolución apelada si en ella se aceptare la inacrip-
ción, y revocada si en ella se la denegare.
Las resoluciones del Director y del Tribunal se notificarán en
la forma dicha en el inciso cuarto.
El Tribunal Calificador a que se refieren los incisos preceden-
tes y el artículo 16."de la ley 6,834 (231) es el formado con arreglo
a los artículos 6." 77y 8." de la misma ley, que esté en funciones en
las fechas correspondientes a las tramitaciones que en estaletra y
en el artículo [Link] la ley 6,834 se le encomiendan, y le será-apli-
cable, en cuanto procediere, lo dispuesto en los artículos 9.", 99." y
1 0 0 . 2 e dicha ley.
Las mesas directivas centrales de dichas entidades deberán,
asimismo, comunicar por escrito al Director del Registro Eledo-
ral, en presentación firmada por el Presidente y Secretario, los
nombres de las personas que en determinada localidad asumirán
su representación, formando el respectivo directorio local. Este
funcionario comunicará esas declaraciones a los Conservadores de
Bienes Raíces que corresponda, por la vía más rápida, dentro de
las doce horas siguientes. Las personas así declaradas tendrán la
representación exclusiva de la respectiva entidad política, social o
económica en la correspondiente Circunscripción Electoral.
Para las elecciones a Senadores y Diputados, las entidades de
carácter político, social o económico, a que se refiere este artículo,
podrán hacer las declaraciones de candidaturas para cada Cir-
cunscripción Electoral ante el Director del Registro Electoral,
hasta el día y hora señalados en el artículo 12."de la ley 6,834, me-
diante presentación escrita que se firmará ante dicho funcionario
por el presidente y secretario de la mesa directiva central respec-
tiva. Estas declaraciones primarán sobre las que hubieren hecho
los directorios locales de esas mismas entidades, dejándolas sin
efecto. El Director del Registro Electoral comunicará telegráfica-
mente, dentro de las doce horas siguientes, esas declaraciones a
los Conservadores de Bienes Raíces de los Departamentos que co-
rrespondan, confirmándolas de inmediato por oficio, y ordenará
(231) La ley 6,834 (decreto 944, de Interior), de 17 de febrero de 1941, fijo el texto
definitiva de la Ley General de Elecciones. ("Diario Oficial" NO 18,893, de 20
de febrero de 1941).
La ley 9,334 (decreto 1,419, de Interior), de 21 de mano de 1949, a que se
refiere la nota siguiente, tijó el texto definitivo vigente de la Ley General de
Elecciones. ("Diario Oficial" N" 21,345, de 5 de maya de 1949).
su publicación en los diarios de mayor circulación de la capital,
dentro de las 24 horas siguientes.
Las mesas directivas centrales de dos o más entidades o parti-
dos podrán, asimismo, en igual plazo, hacer declaraciones conjun-
tas de candidatos a Senadores y Diputados, firmándose las corres-
pondientes declaraciones ante el Director del Registro Electoral
por los Presidentes y secretarios de cada una de esas entidades o
partidos. En tal caso, se expresará en la misma declaración la filia-
ción política de cada uno de los candidatos, sin cuyo esencial requi-
sito no se acogerá por dicho funcionario. Los presidentes y secre-
tarios de las mismas entidades tendránfacultad, además, para es-
tablecer en sus declaraciones que el orden de preferencia fijado
para los candidatos de la lista no podrá ser alterado por los electo-
res y que esas preferencias se mantendrán para los efectos del es-
crutinio general y determinación de los candidatos elegidos por la
lista.
Si del resultado de la elección, alguna de las entidades cuya de-
nominación haya sido registrada no alcanzare representación par-
lamentaria, el Director del Registro Electoral procederá, por
este solo hecho, a cancelar la respectiva inscripción.
Las declaraciones de candidaturas para elecciones extraordi-
narias serán hechas por las mesas directivas de los partidos o aso-
ciaciones que hayan quedado inscritos en conformidad a esta
letra, inmediatamente antes de la última elección ordinaria para
Diputados y Senadores, y que mantengan vigente dicha inscrip-
ción.
Los partidos y las asociaciones que hayan sido declarados inhá-
biles para presentar candidaturas a Presidente de la República, a
Senadores o a Diputados, tampoco podrán hacer estas declaracio-
nes para las elecciones municipales.
b) Por presentación independiente patrocinada por seiscientos
electores. Estas declaraciones podrán contener hasta igual núme-
ro de candidatos que Diputados o Senadores corresponda elegir
en la Circunscripción Electoral, y se acreditarán con la firma de to-
dos los electores patrocinantes según lista que comprenderá la
nómina completa de todos ellos, por orden alfabetico del primer
apellido, y la cual se formará, expresado ordenadamene, en co-
lumnas sucesivas, los siguientes datos:
Primera columna, enumeración correlativa de todos los electo-
res patrocinantes; segunda, apellidos y nombres de estos electo-
res; tercera, profesión u oficio; cuarta, referencia exacta del
domicilio; quinta, inscripción electoral con indicación delDeparta-
mento, Subdelegación, sección y número de la Inscripción; sexta,
número del carnet de identidad y Gabinete que lo otorgó, y sépti-
ma, firma del elector, la que deberá estampar en línea enfrentan-
do los datos de su filiación personal.
Para los efectos de acreditar la firma de los electores patroci-
nantes, estas listas podrán formarse fraccionadamente, una en ca-
da Departamento comprendido en la Circunscripción; pero, en
conjunto, deberán reunir el número de electores antes señalado y
presentarse los mismos candidatos y con idéntico orden de prefe-
rencia. En todo caso, los electores deberán concurrir personal-
mente y en un solo acto a la oficina del Conservador de Bienes
Raíces, a objeto de proceder a firmar la lista de presentación ante
dicho funcionario, justificando previamente su personalidad por
medio del respectivo Carnet de Identidad. El Conservador de Bie-
nes Raíces certificará, al pie de la lista de presentación, la autenti-
cidad de las firmas de los electores patrocinantes que comprenda,
y el hecho de haberse procedido a su firma en la forma antes ex-
presada.
Si se comprobare falsedad en la condición de elector de alguno
de los firmantes, sufrirá éste la pena señalada en el artículo 152."
de la ley 6,834, y si esta falsedad se comprobare en número de
electores que alcance a un diez por ciento de los patrocinantes,
afectará de nulidad a la respectiva declaración de candidatura.
Un patrocinante sólo podrá figurar en una declaración para
candidato a Diputado y en una para candidato a Senador. Si en el
hecho figurare en más de una, será válida únicamente la firma
puesta en la declaración que se hubiere presentado primero.
El Conservador de Bienes Raíces que autorice una declaración
de candidatura sin exigir la concurrencia personal de cada elector
patrocinante, para firmar en su presencia, sufrirá la pena estable-
cida en el artículo 138."de la ley 6,834.
Articula 45." El Conservador de Bienes Raíces ante quien se hi-
cieren las declaraciones de candidaturas, deberá publicarlas, den-
tro del término del segundo día, por cuenta de los respectivos can-
didatos, previo pago de su valor anticipado al recibirse la declara-
ción, en un diario o periódico de la ciudad en que desempeñe sus
funciones, en el orden en que las hubiere recibido, y si recibiere
varias simultáneamente, en el orden alfabético que indique el pri-
mer nombre de cada lista presentada.
Dentro del mismo término enviará copia autorizada de cada
declaración al Director del Registro Electoral.
Tratándose de las declaraciones a que alude la letra b) del
artículo 44." de este texto, los partidos o asociaciones a que se re-
fiere el inciso tercero de la letra a) del mismo artículo, podrán soli-
citar del Director del Registro Electoral que las rechace en razón
de que el o cualesquiera de los candidatos declarados, o el cinco
por ciento, a lo menos, de los electores patrocinantes, pertenecen
a alguna de las asociaciones, entidades, partidos, facciones o movi-
1
mientos de que trata el Título 1 de este texto.
La tramitación del reclamo se sujetará a las mismas reglas indi-
cadas en los incisos tercero a doce de la letra a), del artículo 44." de
este texto, con la sola modificación de que el plazo de cinco días
para pedir la declaración de ilegalidad se comenzará a contar des-
de la fecha de la publicación que ordena este artículo.
Tratándose de declaraciones independientes para elecciones
extraordinarias, el procedimiento de reclamo será el siguiente: he-
cha la publicación que ordena el inciso primero de este artículo, la
Dirección Central de los Partidos o Asociaciones inscritos podrán
solicitar que se pronuncie la ilegalidad de la declaración por perte-
necer el candidato o el cinco por ciento, a lo menos, de sus electo-
res patrocinantes, a alguna de las asociaciones, partidos, entida-
des, facciones o movimientos de que trata el Título 1de este texto.
La oposición se formulará ante el Director del Registro Electoral y
dentro del plazo de los dos días siguientes a la publicación. La opo-
sición se notificará al representante indicado en la declaración en
la forma dicha en el inciso cuarto de la letra a) del artículo 44 de
este texto. Desde la fecha de la notificación habrá un término pro-
batorio de cinco días, dentro del cual las partes rendirán las
pruebas que estimen necesarias y harán por escrito todas las ale-
gaciones que procedan. Vencido este plazo, el Director del
Registro Electoral enviará los antecedentes al Tribunal Califica-
dor, el cual fallará sin más trámite, aún sin el de fijar día para la
vista de la causa. El Tribunal deberá expedir su sentencia dentro
del plazo de ocho días.
Los plazos indicados en el inciso precedente en lo que respecta
al término probatorio y didación del fallo serán de dos y tres días,
respectivamente, cuando se trate de elecciones extraordinarias
para efectuar reemplazos que deban verificarse dentro de un tér-
mino no mayor de treinta días.
N" 3 De la prohibición de inscripción y de la exclusión
de los Registros Municipales (232)
Articulo 46.0 NOpodrán inscribirse, aun cuando cumplan los re-
quisitos señalados e n la Ley de Municipalidades (233):
(232) Todas las disposiciones relativas a la elección de las Regidores Municipales fue-
ran incorporadas al tento de la ley 9,334, de 21 de marzo de 1949, que fijó el
texto definitivo de la Ley General de Elecciones, para las elecciones de Preai-
dente de la República, de Senadores, de Diputados y de Regidores. ("Diario
Oficial" NQ 21,345, de 5 de mayo de 1949).
El tento de la citada ley fue fijado por decreto 1,419, de la misma fecha, en-
pedido por el Ministerio del Interior, el que ha sido incluido en este Tomo.
(233) El decreto 5,655, de 14 de noviembre de 1945, de Interior, fijó el tento refun-
dido de la Ley de Organización y Atribuciones de las Munioipalidades. ("Diario
Oficial* N' 20,321, de 4 de diciembre de 1945; Apéndice del Tomo XXXIII
de la Recopilación de Leyes, de esta Contraloría, págs. 529-562).
Por disposición del artículo 11.' de la ley 8,944, de 21 de enero de 1948, que
aprobó el Código de Aguas, se modificó el número 9 del artículo 78.' y derogó
el número 2 del 79.' del referido texto refundido. ("Diaria Oficial" N" 20,975,
de 11 de febrero de 1948).
La ley 8,978, de 11 de agosto de 1948, suspendió a contar desde el 11 de
junio de 1948 y hasta el l.' de enero de 1949, la vigencia del citado Código de
Aguas. ("Diario Oficial" No 21,131, de 19 de agosto de 1948).
La ley 8,987, de 2 de septiembre de 1948, conocida con el nombre de Ley
de Defensa Permanente de la Democracia, agregó número e inciso al articula
20.O, modificó el artículo 21.' y el inciso 2.' del 34.', agregó incisos nuevas a este
1."Los suboficialesy tropa del Ejército y Armada, de Carabine-
ros, de Gendarmería y de la Sección de Detenidos;
2." Los eclesiásticos regulares;
3."Aquéllos cuya capacidad se encuentra suspendida, por sen-
tencia ejecutoriada, por ineptitud física o mental, que inhabilite
para obrar libre y reflexivamente;
4.%os condenados por crimen o simple delito que merezcan
pena aflictiva y los que se hallen procesados por crimen o simple
delito que merezcan igual pena, siempre que se encuentren decla-
rados reos por resolución ejecutoriada.
Los comprendidos en el número anterior podrán inscribirse
cuando hayan obtenido sobreseimiento definitivo, sentencia abso-
lutoria o rehabilitación, y
5.%as personas encargadas reos o condenadas por delitos san-
cionados en el Título 1 de este texto.
No podrá ser rechazada la inscripción por ninguna otra causa o
pretexto, a menos que se trate de la inscripción de alguna persona
cuya inscripción anterior hubiere sido cancelada a virtud de los
dispuesto en el artículo 2." transitorio de este texto.
o La nómina de los inscritos durante un mes, con indi-
~ r t í t d 47."
cación de la profesión y domicilio, se publicará dentro de los pri-
meros diez días del mes siguiente, en un diario o periódico del de-
último, subtituyó el artículo 59' y agregó nílmeros al 60' del decreto 5,655,
("Diario Oficial" N' 21,144,de 3 de septiembre de 1948).
La ley 9,288, de 30 de diciembre de 1948, prorrogó hasta el 17 de septiembre
de 1949, los efectos de la ley 8,978, citada ("Diario Oficial" N' 21,241, de 31
de diciembre de 1948).
La ley 9,292, de 8 de enero de 1949, que modificó la Ley General de Inscrip-
ciones Electorales, estableció en su artículo 1." transitorio la supresión de las
disposiciones contenidas en los Títulos 11 y 111 de la Ley Orgánica de Munieipa-
lidades. ("Diario Oficial" N' 21,252,de 14 de enem da 1949).
La ley 9,334, de 21 de marzo de 1949, (Decreto 1,419, de la misma fecha,
de Interior), que fijó el texto definitiva de la Ley General de Elecciones, dispuso
en su articulo final que esta substituye, en lo que se refiere a la elección de
Regidores, loa Títulos 1, IV, V y VI de la Ley de Organización y Atribuciones
de las Municinalidades. ("Diario Oficial" N' 21.345. de 5 de mayo de 1949).
~~ ~
El decreto 3,031 (Ley '9,342),de 4 de julio de 1949, de lnteiior, fijó el'texta
definitivo de la Ley de Organización y Atribuciones de las Municipalidades.
Véase la nata anterior.
partamento o cabecera de la provincia; si allí no lo hubiere, se co-
locará durante diez días consecutivos a la vista del público en la
puerta de la Oficina del Registro Civil y en la secretaría del Juzga-
do llamado a actuar en las reclamaciones.
Dentro de los diez días siguientes a la fecha de la publicación,
cualquier ciudadano podrá pedir al Juez Letrado del departamen-
to, la exclusión de los que hayan sido inscritos en contravención a
la ley.
También podrá solicitarse la exclusión de las personas que per-
tenezcan a las entidades, asociaciones, movimientos, facciones o
partidos de que trata el Título 1 de este texto.
La citación del elector reclamado se hará para dentro del quin-
to día, por carta que se le enviará certificada; por medio de un car-
tel fijado en la Secretaría Judicial y por un aviso publicado en el
diario o periódico en que se hizo la publicación a que se refiere el
inciso primero.
Si la persona cuya exclusión se solicita no compareciere, se re-
petirá la citación en igual forma, y el Juez, concurran o no el recla-
mado y el reclamante, dictará resolución con el mérito de los ante-
cedentes presentados.
En casos calificados por el Juez, el reclamado podrá hacerse re-
presentar por medio del Procurador.
El fallo deberá expedirse dentro de tercero día después de la
fecha señalada para la comparecencia del reclamante, y será fija-
do por cartel y en extrado en la Secretaría Judicial durante tres
días. En contra de estos fallos, procederá el recurso de apelación.
Ejecutoriada la sentencia que ordena la exclusión se transcribi-
rá a la Comisión Inscriptora para su cumplimiento.
Artículo a."Las declaraciones se harán antes el Conservador de
Bienes Raíces del departamento; cada una de ellas podrá conte-
ner hasta tantos nombres como Regidores deban elegirse, y esos
nombres irán colocados por orden de preferencia. El Conservador
rechazará la declaración que contenga mayor número de candida-
tos que el de cargos que hay que llenar y la que no aparezca firma-
da por el debido número de inscritos en el Registro de la respecti-
va comuna, si fuese patrocinada por determinado número de elec-
l tores, o si, presentada por un partido, no fuese autorizada por el
respectivo directorio departamental del mismo.
En este último caso, sólo tendrán derecho a hacer declaracio-
nes de candidaturas el presidente y el secretario de los Diredo-
rios departamentales o Juntas Directivas de los partidos que ten-
gan representación parlamentaria al Congreso Nacional y que
mantengan vigente su inscripción.
Serán nulas las declaraciones de candidaturas cuando uno o
más de los candidatos de una lista o un cinco por ciento, a lo me-
nos, de los electores patrocinantes, pertenezcan a alguna de las
entidades, movimientos, facciones o partidos prohibidos por el
Título 1 de este texto.
El Conservador de Bienes Raíces no podrá rechazar las decla-
raciones por esta causa y la nulidad deberá ser declarada por el
Tribunal Calificador de Elecciones y en la forma prevenida en el
Título V de la Ley de Municipalidades (234).
La consecuencia de la declaración de nulidad ser6 considerar la
lista como no presentada, para todos los efectos legales.
Articula 49." Para poder ser elegido Regidor se requieren las mis-
mas calidades que para ser elegido Diputado y, además, tener re-
sidencia en la comuna por más de un año.
I Las mujeres podrán también ser elegidas.
Articulo 50." NO pueden ser elegidos Regidores:
1.%os que hayan sido condenados por delito que merezca pena
aflictiva, o se encuentren declarados reos por delito de igual natu-
raleza a virtud de resolución ejecutoriada;
2." Los que tengan o caucionen contratos con la Municipalidad
de que pretendan ser Regidores, sobre obras municipales o sobre
provisión de cualquier especie de artículo, o estén directa o indi-
(234) VAase nota anterior.
Como se ha visto, el decreto 1,419, de 21 de marzo de 1949, de Interior, in-
cluido en este Tomo, que fijó el texto definitivo de la Ley General de Eleecio-
nes, segreg6 este Título de la Ley de Organización y Atribuciones de Municipa-
lidades, a que se refiere 1s nota del artículo 46.' del decreto 5,838, que se est6
glosando, y lo incorpor6 al referido texto deiinitiva.
rectamente interesados en cualquier negocio oneroso de la Corpo-
ración, sea como obligados principales o como fiadores.
Esta inhabilidad no comprende a los accionistas de las asocia-
ciones anónimas que tengan contrato con la Municipalidad; pero
sí a sus directores, gerentes o administradores, abogados y aseso-
res técnicos;
l 3."Los que como demandantes tengan juicios contra la Munici-
palidad;
4."Los que se hallen sujetos a interdicción judicial, por resolu-
ción ejecutoriada;
5." Los que sean propietarios de negocios de expendio de bebi-
das alcohólicas que se consuman en el mismo local;
6."Las personas encargadas reos o condenadas por delitos san-
cionados por el Título 1 de este texto, y
7.%as personas que pertenezcan a las asociaciones, entidades,
partidos, facciones o movimientos de que trata el Título 1de este
texto.
Articula 5 1 . O La sobreviniencia de algunas de las inhabilidades
contempladas en los números Z.", 3.",4." 66 y 7.' y en la primera
parte del N" 1."del artículo anterior pondrá término a las funcio-
nes de Regidor.
La sobreviniencia de la inhabilidad contemplada en la segunda
parte del N" 1" del mismo artículo, producirá la suspensibn de las
funciones del Regidor afectado, las que éste podrá reasumir cuan-
do obtenga sentencia absolutoria o sobreseimiento definitivo.
Titulo Final
Artículo 52.0 Deróganse el decreto ley 672, de 1925 (235); la ley
4,935, de 24 de enero de 1931 (236); el decreto con fuerza de ley
l
(235) El decreto ley 672, de 17 de octubre de 1925, modifica el Código Penal, en el
sentido da imponer penas a los que inciten a las tropas al personal civil al
servicio del Ejército, a faltar a sus deberes de carácter militar y a los que falten
al respeto debido a la bandera o himno nacional; establece la competencia de
los Tribunales Militares para conocer de estos delitos. ('Diario Oficial" N" 14,331,
de 25 de noviembre de 1925).
(236) La ley 4,935, citada, establece las sanciones que se aplicarán para los delitos come-
143, de 5 de mayo de 1931 (237), la ley 5,091, de 18 de marzo de
1932 (238); y los decretos leyes 50 (239), 314, artículo 8." (240),
421 (241) y 637 (242), de 1932.
Articulo 53.' El Presidente de la República podrá encargar las
defensas a que dé lugar la aplicación de la presente ley a cualquier
abogado fiscal o semifiscal, pudiendo liberarlo de sus obligaciones
funcionarias habituales mientras dure la comisión, y sin que rijan
para el cumplimiento de ésta, las disposiciones pertinentes de los
estatutos respectivos que determinan el tiempo y la naturaleza de
las comisiones que ordinariamente se pueden otorgar a esos em-
pleados.
Autorízase al Presidente de la Repfiblica para refundir en un
solo texto las disposiciones de la presente ley con las de las res-
pectivas leyes y Códigos a que ella se refiere, dándoles el orden y
numeración que más convengan para su mejor claridad y aplica-
ción.
tidos por militares, ex militares y civiles, contra la sepnidad del Estado. ("Dia-
rio Oficial" No 15,889,de 3 de febrero de 1931).
(237). El decreto con fuerza de ley 143, de 5 de maya de 1931, establece cuáles se
reputan como delitos contra la Seguridad Interior del Estado y las penas que
sufrirh sus autores. ("Diario Oficial" No 15,[Link] 6 de maya de 1931).
(238) La ley 5,091, de 18 de marzo de 1932, establece sanciones para quienea atenten
contra la Seguridad Interior del Estado; deroga, para los efectos de esta ley, los
articulas 6.', 7.', 9.' y 10.' de la ley 4,935, a que se refiere la segunda nota del ar-
tinilo 52.', que se esta glosando. ("Diario Oficial" No 16,230, de 21 de marzo de
1932).
(239) El decreto ley 50, de 21 de junio de 1932, establece sanciones para los autores
de los delitos cometidos contra la Seguridad Interior del Estado. ("Diario Oficial"
W 16,307, de 24 de junio del mismo 860).
(240) El decreta ley 314, de 28 de julio de 1932, complementa las disposiciones con-
teniebs en el decreto ley 50, a que se refiere la nota anterior. ("Diario Ofi-
cial No 16,359,de 26 de agosto de 1932).
Véase la última nota del articulo 52.' que se está glosando.
(241) El decreto ley 421, de 13 de agosto de 1932, complementa las disposiciones
del demeto ley 50, ya citado en la nata anterior. ("Diario Oficial" ND 16,350,
de 16 de agostoide 1932).
(242) El decreto ley 637, de 21 de septiembre de 1932, establece Tribunales para
el conocimiento de los delitos contra la Seguridad Interior del Estado; modifica
las leyes 4,935 y 5,091 y el decreto ley 421, citados en las notas precedentes;
deroga el artículo 12.' del decreto ley SO, citado, y el decreto ley 314, también
citado, con excepción de su a r t í d o 8.' ("Diario Oficial" N" 16,380, de 22 de
septiembre de 1932).
La presente ley regirá desde su publicación en el "Diario Ofi-
cial".
ARTICULOS TRANSITORIOS
Artículo l.' Dentro del plazo de diez días contados desde la vi-
gencia de la presente ley (243), el Director del Registro Electoral
procederá a cancelar sin más trámite la inscripción registrada de
los Partidos Comunista de Chile y Progresista Nacional.
Artículo 2.0 Dentro del plazo de cien días, contados desde la vi-
gencia de la presente ley, el Director del Registro Electoral proce-
derá a cancelar las inscripciones en los Registros Electorales o
Municipales de los actuales miembros del Partido Comunista de
Chile y de las asociaciones, entidades, partidos, facciones o movi-
mientos a que se refieren los artículos 1."y 2 . 9 demás disposicio-
nes de este texto.
La cancelación de las inscripciones a que se refiere el inciso l."
se considerará firme y producirá todos sus efedos si dicha inscrip-
ción no fuere restablecida por resolución del Tribunal Calificador
de Elecciones dictada, por lo menos, treinta días antes de cual-
quiera elección. Lo anterior es sin perjuicio de la facultad del Tri-
bunal Calificador para proseguir la tramitación y fallo del respecti-
vo reclamo; pero, en tal caso, el restablecimiento de la inscripción
sólo producirá efecto para una elección siguiente.
El Director del Registro Electoral comunicará a los Conserva-
dores de Bienes Raíces respectivos la nómina de los ciudadanos
incluidos y ordenará su publicación por dos veces en un periódico
de la cabecera del departamento y, si no lo hubiere, de la capital
de la provincia. Esta publicación se hará por orden alfabético del
primer apellido insertando los datos de la subdelegación, sección
y número de la inscripción. También ordenará la publicación en el
"Diario Oficial".
(243) Tanto este plaza. como el referido en el artimla siguiente, empezó a contarse
desde el 3 de septiembre de 1948, fecha d e publicación de la ley 8,987, cuyo
texto refundido y coordinado es el que se está glosando.
En virtud de la comunicación ordenada en este artículo, los
Conservadores de Bienes Raíces respectivos procederán a hacer
igual cancelación en los Registros a su cargo. El incumplimiento
de esta obligación será sancionado con las penas establecidas en
el artículo 52." del texto definitivo de la ley 4,554. E1 Director del
Registro Eledoral comunicará al Gabinete Central de Identifica-
ción las cancelaciones que efectúe.
En el plazo de diez días, contados desde la última publicación
hecha en el departamento respectivo o en la capital de la provin-
cia, en su caso, o en el "Diario Oficial", los ciudadanos afectados
por la resolución del Director del Registro Electoral podrán recla-
mar de ella ante el Conservador de Bienes Raíces correspondien-
te para ante el Tribunal Calificador de Elecciones. Junto con esta
reclamación podrán entregar la prueba instrumental que los inte-
resados estimen conveniente.
El hibunal Calificador apreciará la prueba en conciencia y re-
solverá sin más formalidad que la de fijar día para la vista de la
causa. Servirá de Secretario y Relator la persona que el Tribunal
designe de entre los funcionarios que desempeñen cargos de Rela-
tor de la Corte de Apelaciones de Santiago.
1 En estas reclamaciones será parte el Ministro del Interior,
quien podrá intervenir en ellas directamente o representado por
un abogado o Procurador del Número.
El Tribunal Calificador podrá disponer que se substancien y fa-
llen en un solo expediente las reclamaciones deducidas por ciuda-
danos inscritos en un mismo departamento o provincia, siempre
que el número de ellas no exceda de doscientas, salvo el caso de
que el Tribunal, por circunstancias calificadas, disponga lo contra-
rio. En este caso, todos los reclamantes deberán obrar conjunta-
mente, constituyendo un solo mandatario dentro del plazo que el
Tribunal les señale y si no lo hicieren, el Tribunal les designará de
oficio un mandatario común, designación que recaerá en un Procu-
rador del Número. En la vista de la causa podrá alegar sólo un abo-
gado por todos los reclamantes, y uno por el Ministro del Interior,
l y la duración de los alegatos no podrá exceder de dos horas por ca-
da abogado.
Contra la sentencia definitiva y demás resoluciones del Tribu-
nal Calificador no procederá recurso alguno, ni aún el de queja.
El Tribunal Calificador a que se refieren los incisos preceden-
tes es aquél constituido con arreglo a los artículos 6.", 7." y 8." de la
ley 6,834, cuyo texto definitivo fue fijado por el decreto 944, de 17
de febrero de 1941, del Ministerio del Interior.
La cancelación de las inscripciones a que se refiere el presente
artículo podrá efectuarse aún dentro del período de seis meses a
que se refiere el artículo 3 . q e la ley 4,554, sobre Inscripciones
Electorales.
El ciudadano cuyainscripción se cancele en cumplimiento de lo
dispuesto en el presente artículo sólo podrá reinscribirse después
de cinco años, contados desde la vigencia de esta ley, si desapare-
ce la causal de inhabilidad que motivó la cancelación de su inscrip-
ción y no le afecta ninguna otra de las contempladas en la ley, o
antes, si el Senado le otorga expresa rehabilitación (244).
(244) En las ediciones del ''Diario Oficial", cuyos números y fechas se indican, apa-
recieron publicadas las nóminas de los ciudadanos a quienes se les cancel6 su
inscripción electoral, eliminándolos del Registro Electoral o Municipal, can de-
recho e sufragio, en virtud de lo dispuesto en el artículo 2." transitorio,
que motiva esta nota;
1.' Nómina de Senadores, Diputados y Regidores en actual ejercicio de su
respectivo mandato constitucional, elegidos en representación del Partida Pro-
gresista Nacional, llamado posteriormente, por cambia de denominación, Partido
Comunista de Chile. ("Diario Oficial" N" 21,233, de 21 de diciembre de 1948).
2." Personas de filiación comunista que han desempeñado los cargos de Mi-
nistros de Estado, Intendenles, Gobernadores, Subdelegados o Inspectores de
Distrito. ("Diaria Oficial" N' 21,236, de 23 y 24 de diciembre de 1948).
3.O Nómina de militantes del Partida Comunista de Chile, antes registrado
bajo la denominación de Partido Progresista Nacional, que, según testimonia de
documentación electoral, archivada en la Dirección del Registro Electoral, han
figurado o figuran desempezando cargos de miembros dirigentes de los orga~
nismos directivos centrales d r dichos Partidos, a han figurada como candidatos
a Senadores, Diputados o Regidores en representación de los expresados, o han
actuado en las elecciones en el carácter de diredarea departamentales o locales
o como apoderadas designados en representación de los mismos Partidos, y cu-
yas inscripciones en los Registros Electorales se procede a cancelar, quedando,
en consecuenoia, eliminados del Registro de Electores can derecho a sufragio.
("Diario Oficial" N" 21,237 y 21,238, de 27 y 28 de diciembre de 1948).
4O Nómina de electores de filiación eomuniota que han sido eliminadas del
Registro Electoral, caneelándoseles sus respectivas inseripoiones y que, por
consiguiente, quedan privados del ejercicio activa del sufragio. ("Diario Oficial'
N' 21,239, 21,240, 21,241, de 29, 30 y 31 de diciembre de 1948, y N" 21,242,
21,243, 21,244, 21,245, 21,246 y 21,247, de 3, 4, 5, 6, 7 y 8 de enero de 1949).
Artículo 3." LOSactuales consejeros o Directores, funcionarios,
empleados o dependientes de las instituciones y servicios fiscales,
municipales o semifiscales y de los demás organismos del Estado
que se encuentren comprendidos en la situación prevista en el
artículo 6." de este texto, cesarán en el desempeño de sus funcio-
nes una vez publicada la presente ley en el "Diario Oficial". El Pre-
sidente de la República dictará el correspondiente decreto, ha-
ciendo tal declaración a fin de que pueda procederse a su reempla-
zo.
Para los efectos de este artículo, como igualmente de las demás
disposiciones de la presente ley y de aquéllas que por ellas se mo-
difican, se presume que pertenecen al Partido Comunista las per-
sonas que hayan desempeñado o desempeñen los cargos de Dipu-
tado, Senador, Regidor o Alcalde, en representación del Partido
Comunista de Chile; las que pertenezcan o hayan pertenecido a
los organismos dirigentes nacionales, regionales, locales y de cada
cédula de dicho partido; las que sin haber sido miembros de otros
partidos hayan figurado como candidatos en las declaraciones de
candidaturas para parlamentarios o regidores hechas por el Parti-
do Comunista de Chile, o por el Partido Progresista Nacional, o
hayan formulado estas declaraciones de candidaturas en repre-
sentación de dichos partidos o las hayan firmado como eledores
l patrocinantes en las últimas elecciones ordinarias o extraoi-dina-
rias para parlamentarios o regidores, y las que hayan desempeña-
do los cargos de Ministro de Estado, Intendente, Subdelegado o
Inspector de Distrito en representación del Partido Comunista.
También se presume, para los mismos efectos ya indicados,
1 que pertenecen al Partido Comunista las personas que, sin haber
sido miembros de otros partidos, hayan actuado como apodera-
dos, en representación de los partidos ya nombrados, ante las Me-
l
5.O Nómina de electores de filiaci6n comunista que han sido eliminados del
Registro Municipal, en los mismas términos del niimero anterior. (*Diario Ofi-
cial" N" 21,249 y 21,250, de 11 y 12 de enero de 1949).
En el "Diario Oficial" N' 21,255, de 18 de enero de 1949, se publica la nó-
mina de electares que fueran incluidas erróneamente en las listas de cancelacio-
nes, y sobre las que se ha oficiado a las Notarios Conservadores de Bienes
Raíces para que practiquen las rectificaciones correspondientes.
sas Receptoras de sufragio o ante los Colegios o Juntas Escrutado-
ras Departamentales en las últimas elecciones ordinarias o ex-
traordinarias para parlamentarios, para regidores y para Presi-
dente de la República. Para acreditar estos hechos, como igual-
mente la circunstancia de haber figurado como candidato, como
patrocinantes o de haber hecho las declaraciones de candidaturas
ya referidas, bastará un certificado expedido por el Pirector del
Registro Electoral o por el Jefe del Archivo Electoral en que se de-
je testimonio de tales hechos.
Las presunciones establecidas en los incisos precedentes no
servirán de medio probatorio para aplicar sanciones de orden pe-
nal por hechos perpetrados con anterioridad a la promulgación de
la presente ley.
Articula &"ElPresidente de la República dispondrá lo necesario
para proceder al reemplazo de las personas que deberán cesar en
sus respectivos cargos en conformidad a las disposiciones de esta
ley.
Artículo 5.' La rehabilitación a que se refiere el artículo [Link]-
sitorio y la que puede concederse de acuerdo con las demás dispo-
siciones de la presente ley, sólo podrá otorgarse después de trans-
currido el plazo de un año, contado desde su publicación en el
"Diario Oficial".
Tómese razón comuníquese, publíquese e insértese en el Bo-
letín de Leyes y Decretos del Gobierno.-Gabriel González Videla.-
I. Holger T.-Luis Felipe Letelier I.
ANEXO 111
EL TRATADO INTERAMERICANO DE ASISTENCIA
RECIPROCA (TIAR) Y EL PACTO DE AYUDA
MILITAR (PAM)
El presente tomo trata un período de nuestra historia institu-
cional que podríamos llamar "de influencia norteamericana en el
Ejército". Se inició después de la Segunda Guerra Mundial.
Al triunfar el bloque occidental dirigirlo por los Estados Unidos
de Norteamérica, esta potencia se transformó en líder del m m d o
democrAtico de postguerra.
Para precaverse de una eventual conflagración mundial nació
la Organización de las Naciones Unidas.
Frente al peligroso crecimiento de la Rusia Cumunista surgió
en Norteamérica la idea de un tratado defensivo interamericano.
En 1947, se reunió la Conferencia de Río de Janiero, que hizo rea-
lidad esta idea con el Tratado Interamericano de Asistencia Recí-
proca (TIAR), que fue complementado poco después, en 1952, con
el Convenio de Pacto de Ayuda Militar (PAM), que reglamentó la
ayuda a los países sudamericanos militarmente menos desarrolla-
dos.
Para el mejor conocimiento de estas materias hemos conside-
rado importante el texto de estos dos Tratados.
MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES
TRATADO INTERAMERICANO DE ASISTENCIA
RECIPR0CA.- SE ORDENA CUMPLIRLO Y LLEVARLO
A EFECTO COMO LEY DE LA REPUBLICA
N" 156
GABRIEL GONZALEZ VIDELA
Presidente de la República de Chile.
Por cuanto la Repfiblica de Chile adhirió, con fecha dos de sep-
tiembre de milnovecientos cuarenta y siete, al Tratado Interame-
ricano de Asistencia Recíproca.
Y por cuanto el mencionado Tratado ha sido ratificado por mí,
previa aprobación del Congreso Nacional, comunicada por Oficio
del H. Senado núm. 1.240, de fecha veintiuno de enero de mil no-
vecientos cuarenta y nueve, y la ratificación ha sido depositada en
la Unión Panamericana, Washington, el nueve de febrero de mil
novecientos cuarenta y nueve.
Por tanto, y en uso de la facultad que me confiere la parte 16
del articulo 72 de la Constitución Política del Estado, dispongo y
mando que se cumpla y lleve a efedo en todas sus partes, como
Ley de la República, publicándose copia autorizada de su texto en
el "Diario Oficial".
Dado en la Sala de mi Despacho y refrendado por el Ministro
de Estado en el Departamento de Relaciones Exteriores, en San-
tiago de Chile, a los diez días del mes de febrero del año mil nove-
cientos cuarenta y nueve.
Gabriel González Videla. Germán Riesco E.
TRATADO INTERAMERICANO DE ASISTENCIA
RECPROCA
Concertado en Río de Janeiro, el 2 de septiembre de 1947.
Mensaje N" 20, de 5 de agosto de 1948.
Aprobación legislativa, 21 de enero de 1949.
Ratificación, 28 de enero de 1949.
Depósito de la ratificación, Unión Panamericana, Washington,
D. C., 9 de febrero de 1949.
Promulgacibn, Decreto N" 156, de 10 de febrero de 1949.
En nombre de sus pueblos, los Gobiernos representados e n la
Conferencia Interamericana para el Mantenimiento de la Paz y la
Seguridad del Continente, animados por el deseo de consolidar y
fortalecer sus relaciones de amistad y buena vencindad, y
Considerando:
que la Resolución VI11 de la Conferencia Interamericana sobre
Problemas de la Guerra y de la Paz, reunida en la ciudad de Méxi-
co, recomendó la celebración de un tratado destinado aprevenir y
reprimir las amenazas y los actos de agresión contra cualquiera de
los países de América;
que las Altas Partes Contratantes reiteran su voluntad de per-
manecer unidas dentro de un sistema interamericano compatible
con los propósitos y principios de las Naciones Unidas y reafirman
la existencia del acuerdo que tienen celebrado sobre los asuntos
relativos al mantenimiento de la paz y la seguridad internacional
que sean susceptibles de acción regional;
que las Altas Partes Contratantes renuevan su adhesión a los
principios de solidaridad y cooperación interamericana y especial-
mente a los principios enumerados en los Considerandos y Decla-
raciones del Acta de Chapultepec, todos los cuales deben tenerse
I por aceptados como normas de sus relaciones mutuas y como base
jurídica del sistema interamericano;
que a fin de perfeccionar los procedimientos de solución pacífi-
ca de sus controversias, se propone celebrar el Tratado sobre
"Sistema Interamericano de Paz", previsto en las Resoluciones M
y XXXIX de la "Conferencia Interamericana sobre Problemas de
la Guerra y de la Paz";
que la obligación de mutua ayuda y de común defensa de las
Repúblicas Americanas se halla esencialmente ligada a sus idea-
les democráticos y a su voluntad de permanente cooperación para
realizar los principios y propósitos de una política de paz;
que la comunidad regional americana afirma como verdad ma-
nifiesta que la organizaciónjurídica es una condición necesaria pa-
ra la seguridad y la paz y que la paz se funda en la justicia y en el
orden moral y, por tanto, en el reconocimiento y la protección in-
ternacionales de los derechos y libertades de la persona humana,
en el bienestar indispensable de los pueblos y en la efectividad de
la democracia, para la realización internacional de la justicia y de
la seguridad;
Han resuelto -de acuerdo con los objetivos enunciados- cele-
brar el siguiente Tratado a fin de asegurar la paz por todos los me-
dios posibles, proveer ayuda recíproca efectiva para hacer frente a
los ataques armados contra cualquier Estado Americano y conju-
rar las amenazas de agresión contra cualquiera de ellos;
Artículo 1"
Las Altas Partes Contratantes condenan formalmente la gue-
rra y se obligan en sus relaciones internacionales a no recurrir a la
amenaza ni al uso de la fuerza en cualquier forma incompatible
con las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas o del pre-
sente Tratado.
Artículo 2'
Como consecuencia del principio formulado en el artículo ante-
rior, las Altas Partes Contratantes se comprometen a someter to-
da controversia que surja entre ellas a los métodos de solución
pacífica y a tratar de resolverla entre sí mediante los procedimien-
tos vigentes en el sistema interamericano, antes de referirla a la
Asamblea General o al Consejo de Seguridad de las Naciones
Unidas.
¡ Artículo 3"
l.-Las Altas Partes Contratantes convienen en que un ataque
armado por parte de cualquier Estado contra un Estado america-
no será considerado como un ataque contra todos los Estados
americanos, y en consecuencia cada una de dichas Partes Contra-
tantes se compromete a ayudar a hacer frente al ataque, en ejerci-
cio del derecho inmanente de legítima defensa individual o colec-
tiva que reconoce el artículo 51 de la Carta de las Naciones
Unidas.
2.-A solicitud del Estado o Estados directamente atacados y
hasta la decisión del Organo de Consulta del Sistema Interameri-
cano, cada una de las Partes Contratantes podrá determinar las
medidas inmediatas que adopte individualmente, en cumplimien-
to de la obligación de que trata el parágrafo precedente y de acuer-
do con el principio de la solidaridad continental. El Organo de
Consulta se reunirá sin demora con el fin de examinar esas medi-
das y acordar las de carácter colectivo que convenga adoptar.
3.-Lo estipulado en este artículo se aplicará en todos los casos
de ataque armado que se efectúe dentro de la región descrita en el
artículo 4" o dentro del territorio de un Estado americano. Cuando
el ataque se efectúe fuera de dichas áreas se aplicarálo estipulado
en el artículo 6".
4.-Podrán aplicarse las medidas de legítima defensa de que
trata este artículo en tanto el Consejo de Seguridad de las Nacio-
nes Unidas no haya tomado las medidas necesarias para mante-
ner la paz y la seguridad internacionales.
Artículo 4"
La región que se refiere este Tratado es la comprendida dentro
de los siguientes límites: Comenzando en el Polo Norte, desde allí
directamente hacia el sur hasta un punto a 47 grados latitud norte,
10 grados longitud oeste; desde allí por una línea loxodrómica has-
ta un punto a 47 grados 30 minutos latitud norte, 50 grados longi-
tud oeste; desde allí por una línea loxodrómica hacia un punto a 35
grados latitud norte, 60 grados longitud oeste; desde allí directa-
mente al sur hasta un punto a 20 grados latitud norte; desde allí
por una línea loxodrómica hasta un punto a 5 grados latitud norte,
21 grados longitud oeste; desde allí directamente al sur hasta el
Polo Sur, desde allí directamente hacia el norte hasta un punto a
30 grados latitud sur, 90 grados longitud oeste; desde allí por una
línea loxodrómica hasta un punto en el Ecuador a 97 grados longi-
tud oeste; desde allí por una línea loxodrómica hasta un punto a 15
grados latitud norte, 120 grados longitud oeste; desde alli por una
línea loxodrómica hasta un punto a 50 grados latitud norte, 170
grados longitud oeste; desde allí directamente hacia el norte hasta
un punto a 54 grados latitud norte; desde allí por una línea loxo-
drómica hasta un punto a 65 grados 30 minutos latitud norte, 168
grados 58 minutos 5 segundos longitud oeste; desde alli directa-
mente hacia el norte hasta el Polo Norte.
Artículo 5"
Las Altas Partes Contratantes enviarán inmediatamente al
Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, de conformidad
con los artículos 51 y 54 de la Carta de San Francisco, información
completa sobre las actividades desarrolladas o proyectadas en
ejercicio del derecho de legítima defensa o con el propósito de
mantener la paz y la seguridad interamericanas.
Artículo 6"
Si la inviolabilidad o la integridad del territorio o la soberanía o
la independencia política de cualquier Estado americano fueren
afectadas por una agresión que no sea ataque armado, o por un
contlicto extracontinental o intracontinental, o por cualquier otro
hecho o situación que pueda poner en peligro la paz de América, el
Organo de Consulta se reunirá inmediatamente, a fin de acordar
las medidas que en caso de agresión se deben tomar en ayuda del
agredido o en todo caso las que convenga tomar para la defensa co-
mún y para el mantenimiento de la paz y la seguridad del Conti-
nente.
Artículo 7"
En caso de conflicto entre dos o más Estados americanos, sin
perjuicio del derecho de legítima defensa, de conformidad con el
artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, las Altas Partes
Contratantes reunidas en consulta instarán a los Estados conten-
dientes a suspender las hostilidades y a restablecer las cosas al
statu quo ante bellum y tomarhn, además, todas las otras medidas
necesarias para restablecer o mantener la paz y la seguridad inte-
ramericanas, y para la solución del conflicto por medios pacíficos.
El rechazo de la acción pacificadora será considerada para la de-
terminación del agresor y la aplicación inmediata de las medidas
que se acuerden en la reunión de consulta.
Articulo 8"
Para los efectos de este Tratado, las medidas aue el Orrrano de
Consulta acuerde comprenderán una o más de las siguientes: el
retiro de los iefes de misión; la ruptura de las relaciones diplomá-
ticas; la ruptura de las relaciones consulares; la interrupción
parcial o total de las relaciones económicas, o de las comunicacio-
nes ferroviarias, marítimas, aéreas, postales, telegráficas, telefó-
nicas, radiotelefónicas o radiotelegráficas. y el empleo de la fuerza
armada.
Artículo 9"
Además de otros actos que en reunión de consulta pueden ca-
racterizarse como de agresión, serán consideradas como tales:
a) El ataque armado, no provocado, por un Estado contra el te-
rritorio, la población o las fuerzas terrestres, navales o aéreas de
otro Estado;
b) La invasión, por la fuerza armada de un Estado, del territo-
rio de un Estado americano, mediante el traspaso de las fronteras
demarcadas de conformidad con un Tratado, sentencia judicial, o
laudo arbitral, o, a falta de fronteras así demarcadas, la invasión
que afecte una región que esté bajo la jurisdicción efectiva de otro
Estado.
Artículo 10"
Ninguna de las estipulaciones de este Tratado se interpretará
en el sentido de menoscabar los derechos y obligaciones de las Al-
tas Partes Contratantes de acuerdo con la Carta de las Naciones
Unidas.
Artículo 11"
Las Consultas a que se refiere el presente Tratado se realiza-
r8n por medio de la Reunión de Ministros de Relaciones Exterio-
res de las Repúblicas Americanas que lo hayan ratificado, o en la
forma o por el brgano que en lo futuro se acordare.
Artículo 12"
El Consejo Diredivo de la Unión Panamericana podrá actuar
provisionalmente como Organo de Consulta, en tanto no se reúna
el Organo de Consulta a que se refiere el articulo anterior.
Artículo 13"
Las consultas serán promovidas mediante solicitud dirigida al
Conseio Diredivo de la Unión Panamericana aor cualquiera de los
~ s t a d ó ssignatarios que haya ratificado el ratad do. -
~
l
Articulo 14"
En las votaciones a que se refiere el presente Tratado sólo po-
drán tomar parte los representantes de los Estados signatarios
que lo hayan ratificado.
1 Articulo 15"
El Consejo Directivo de la Unión Panamericana actuará en $0-
do lo concerniente al presente Tratado como órgano de enlace en-
tre los Estados signatarios que lo hayan ratificado y entre éstos y
las Naciones Unidas.
Artículo 16"
Los acuerdos del Consejo Directivo de la Unión Panamericana
a que se refieren los artículos 13 y 15 se adoptaran por mayoría ab-
soluta de los Miembros con derecho a voto.
Artículo 17"
El Organo de Consulta adoptará sus decisiones por el voto de
los dos tercios de los Estados signatarios que hayan ratificado el
Tratado.
Artículo 18"
Cuando se trate de una situación o disputa entre Estados ame-
ricanos, serán excluidas de las votaciones a que se refieren los dos
artículos anteriores las partes directamente interesadas.
Artículo 19"
Para constituir quorum en todas las reuniones a que se refieren
los artículos anteriores se exigirá que el número de los Estados re-
presentados sea por lo menos igual al niimero de votos necesarios
para adoptar la respectiva decisión.
Artículo 20"
Las decisiones que exijan la aplicación de las medidas mencio-
nadas en el artículo 8" serán obligatorias para todos los Estados
signatarios del presente Tratado que lo hayan ratificado, con la so-
la excepción de que ningún Estado estará obligado a emplear la
fuerza armada sin su consentimiento.
Artículo 21"
Las medidas que acuerde el Organo de Consulta se ejecutarán
mediante los procedimientos y Órganos existentes en la actualidad
~
I
o que en adelante se establecieren.
Artículo 22" I
Este Tratado entrará en vigor entre los Estados que lo ratifi-
quen tan pronto como hayan sido depositadas las ratificaciones de
las dos terceras partes de los Estados signatarios.
Artículo 23"
Este Tratado queda abierto a la firma de los Estados america-
nos en la ciudad de Río de Janeiro y será ratifioado por los Estados
signatarios a la mayor brevedad, de acuerdo con sus respectivos
procedimientos constitucionales. Las ratificaciones serán entrega-
das para su depósito a la Unión Panamericana, la cual notificará
cada depósito a todos los Estados signatarios. Dicha obligación se
considerará como un canje de ratificaciones.
1 Artículo 24"
El presente Tratado será registrado en la Secretaría General
de las Naciones Unidas por medio de la Unión Panamericana, al
ser depositadas las ratificaciones de las dos terceras partes de los
Estados signatarios.
Artículo 25"
Este Tratado regirá indefinidamente pero podrá ser denuncia-
do por cualquiera de las Altas Partes Contratantes mediante la
notificación escrita a la Unión Panamericana, la cual comunicará a
todas las otras Altas Partes Contratantes cada una de las notifica-
ciones de denuncia que reciba. Transcurridos dos años a partir de
la fecha en que la Unión Panamericana reciba una notificación de
denuncia de cualquiera de las Altas Partes Contratantes, el pre-
sente Tratado cesará en sus efectos respecto a dicho Estado,
quedando subsistente para todas las demás Altas Partes Contra-
tantes.
Artículo 26"
Los principios y las disposiciones fundamentales de este Tra-
tado serán incorporados en el Pacto Constitutivo del Sistema
Interamericano.
En fe de lo cual los Plenipotenciarios que suscriben, habiendo
depositado sus Plenos Poderes, que fueron hallados en buena y
debida forma, firman este Tratado en nombre de sus respectivos
Gobiernos, en las fechas que aparecen al pie de sus firmas. Hecho
en la ciudad de Río de Janeiro, en cuatro textos, respectivamente,
en las lenguas española, francesa, inglesa y portuguesa, a los dos
días del mes de septiembre, de mil novecientos cuarenta y siete.
Suscrito en Río de Janeiro, el 2 de septiembre de 1947, en la
Conferencia Interamericana para el Mantenimiento de la Paz y la
Seguridad del Continente.
Paises Signatarios Fecha del Instrumento Pecha de Depósito
de Ratificación del Instrumento
de Ratificación
Argentina Julio 19, 1950 Agosto 21, 1950
Bolivia Septiembre 18, 1950 Septiembre 26, 1950
Brasil Marzo 5, 1948 Marzo 25, 1918
Colombia Enero 10, 1948 Febrero 3, 1948
Costa Rica Noviembre 20, 1948 Diciembre 3, 1948
Cuba Diciembre 4, 1948 Diciembre 9, 1948
Chile Enero 28, 1949 Febrero 9, 1949
Ecuador Octubre 30, 1950 Noviembre 7, 1950
El Salvador Febrero 19, 1948 Marzo 15, 1948
Estados Unidos Diciembre 12, 1947 Diciembre 30, 1947
Guatemala Marzo 18, 1955 Abril 6, 1955
Haití Octubre 30, 1947 Marzo 25, 1948
Honduras Enero 15, 1948 Febrero 5, 1948
México Noviembre 23, 1948 Noviembre 23, 1948
Nicaragua Noviembre 14 1948 Noviembre 12, 1948
Panama Diciembre 31, 1947 Enero 12, 1948
Paraguay Julio 7, 1948 Julio 28, 1948
Perú Octubre 9, 1950 Octubre 25, 1950
Rep. Dominicana Noviembre 7, 1947 Noviembre 21, 1947
UNS~Y Septiembre 7, 1948 Septiembre 28, 1948
Venezuela Septiembre 9, 1948 Octubre 4, 1948 (245)
(245) Este Tratado fue posteriormente modificado por un Protocolo de Reformas, sus
crib en San José de Casta Rica, en julio de 1975.
CONVENIO DE PACTO DE AYUDA MILITAR
Suscrito en Santiago, el 9 de abril de 1952.
Mensaje N" 3, de 17 de abril de 1952.
Aprobación Legislativa el 4 de julio de 1952.
Ratificación el 6 de julio de 1952.
No se estipula Canje de Ratificaciones.
Promulgación por Decreto N" 328, de 6 de julio de 1952.
Publicado en el "Diario Oficial" de 21 de julio de 1952.
Los Gobiernos de la República de Chile y de los Estados Uni-
dos de Norteamérica.
De acuerdo con las obligaciones que han asumido por el Trata-
do Interamericano de Ayuda Recíproca y otros instrumentos in-
ternacionales para ayudar a cualquier Estado americano víctima
de un ataque armado y a d u a r conjuntamente en la defensa común
y en el mantenimiento de la paz y la seguridad del Continente
Americano;
Con el propósito de fomentar la paz y seguridad de conformi-
dad con la Carta de las Naciones Unidas y de cooperar plenamen-
te a los propósitos y esfuerzos de las Naciones Unidas por medio
de medidas que aumenten la capacidad de las naciones interesa-
das e n lograr las finalidades e impulsar los principios de la Carta
para participar eficazmente en acuerdos de defensa propia, tanto
individual como colectiva;
Reafirmando su determinación de cooperar plenamente e n los
esfuerzos de seguridad colectiva de las Naciones Unidas de acuer-
do con la Carta y con los esfuerzos internacionales en lograr el
acuerdo sobre la reglamentación y reducción universal de arma-
mentos con garantías efectivas contra su infracción;
Tomando en consideración el apoyo que el Gobierno de los Es-
tado Unidos de América ha prestado a estos principios por medio
de la promulgación de la ley de 1949 para Ayuda Recíproca en la
Defensa, con sus enmiendas, y la ley de 1951 para la Seguridad
Mutua, que dispone proporcionar Ayuda Militar a las naciones que
se han unido a ese Gobierno en acuerdos de seguridad colectiva;
Con el objeto de precisar las condiciones en que se ha de pres-
tar esta ayuda mutua;
Convienen en lo siguiente:
Artículo 1
l.-Cada uno de los dos Gobiernos proporcionará o continuará
proporcionando al otro, así como a los demás Gobiernos que
acuerden en cada caso ambas Partes de este Convenio, los equi-
pos, materiales, servicios y demás ayuda militar que autoricen los
Gobiernos que suministren la ayuda, de acuerdo con sus respecti-
vas Constituciones y en conformidad con los thrminos y condicio-
nes que se acuerden en cumplimiento de este Convenio. El sumi-
nistro de la ayuda que autorice cualquiera de las Partes de este
Convenio deberá ser compatible con la Carta de las Naciones Uni-
das. Esa ayuda se destinará de manera que fomente la defensa del
Hemisferio y estará de acuerdo con los planes de defensa que
acepten ambas Partes, conforme a los cuales participarán en mi-
siones importantes para la defensa del Hemisferio dentro de la re-
gión definida en el articulo 4" del Tratado Interamericano de Asis-
tencia Recíproca. La ayuda que de conformidad con el presente
Convenio suministre el Gobierno de los Estados Unidos de Améri-
ca se prestará de acuerdo con las disposiciones, y con sujeción a to-
dos los términos y condiciones de la Ley de Ayuda Recíproca para
la Defensa, de 1949, la Ley de Seguridad Mutua, de 1951, y sus
leyes modificatorias y complementarias, así como a las asignacio-
nes presupuestarias pertinentes. Los dos Gobiernos negociarán,
cuando ello sea necesario, los acuerdos detallados para llevar a
efecto las disposiciones de este párrafo.
2.-E1 Gobierno de la República de Chile se compromete a ha-
cer uso eficaz de la ayuda que reciba del Gobierno de los Estados
Unidos de América de conformidad con el presente Convenio con
el objeto de llevar a efecto los planes de defensa, que acepten am-
bos Gobiernos, conforme a los cuales tomarán parte en misiones
importantes para la defensa y mantenimiento de la paz del He-
misferio Occidental y, salvo otro acuerdo entre los dos Gobiernos,
dedicarán esa ayuda exclusivamente a los fines señalados en el nú-
mero 1 del presente artículo.
3.-Se concertarán arreglos conforme a los cuales los equipos y
materiales que se suministren de conformidad con el presente
Convenio y que ya no sean necesarios a los fines para los que ori-
ginariamente se facilitaron (excepto los equipos y materiales que
se suministraren en condiciones que exijan reembolso), se devol-
verán al Gobierno que suministró la ayuda para que disponga de
ellos como juzgue conveniente.
4.-En el interés común de la seguridad de ambas Partes, el Go-
bierno de la República de Chile se compromete a no traspasar el
título o posesión de ningún equipo, material o servicio que de con-
formidad con este Convenio le haya suministrado el Gobierno de
los Estados Unidos.
5.-Los fondos y los materiales de toda especie adjudicados o
procedentes de cualquier plan de ayuda emprendido por el Go-
bierno de los Estados Unidos de América en virtud de las leyes ci-
tadas en este artículo, no quedarán sujetos a secuestro, embargo,
incautación u otra medida judicial o administrativa entablada por
cualquiera persona, firma, entidad, corporación, organización o
Gobierno.
6.-Cada uno de los Gobiernos tomará, de acuerdo con el otro,
las medidas de seguridad para prevenir que se pongan en peligro
los materiales o servicios o se revelen informes militares secretos
proporcionados por el otro Gobierno de conformidad con este
Convenio.
Artículo 11
Cada uno de los dos Gobiernos tomará medidas adecuadas,
compatibles con la seguridad, para mantener al público informado
de las gestiones que se llevan a cabo de conformidad con este Con-
venio.
1
l
Artículo 111
Ambos Gobiernos, a solicitud de cualquiera de ellos, concerta-
rán entre sí acuerdos adecuados que estipulen las condiciones y
términos que regirán el intercambio de licencias y patentes de in-
vención y de la información técnica para la defensa, y que faciliten
dichos intercambios, resguardando los intereses particulares y
manteniendo a la vez las medidas de seguridad necesarias.
Artículo IV
l.-Con sujeción a la necesaria provisión en el presupuesto, el
Gobierno de la República de Chile se compromete a proporcionar
al Gobierno de los Estados Unidos de América moneda nacional
en la cantidad que se acuerde para uso de este úitimo Gobierno en
sus gastos de administración y funcionamiento relacionado con la
realización del presente Convenio en Chile.
2.-E1 Gobierno de la Ftepública de Chile, excepto cuando se
acuerde lo contrario, concederá el tratamiento de entrada libre de
derechos y exención de tributación interna a la importación o ex-
portación de productos, bienes, materiales o equipos que se im-
'
porten a su territorio en relación con el presente Convenio u otro
acuerdo similar entre los Estados Unidos de América y cualquier
otro país que reciba ayuda mutua.
Artículo V
l.-Cada una de las Partes conviene en recibir de la otra perso-
nal para el cumplimiento de las obligaciones de la parte que lo
envía, relacionadas con la ejecución de este Convenio. A dicho
personal se le concederán facilidades razonables para observar el
adelanto de,la ayuda que se preste de conformidad con este Con-
venio. Ese personal funcionará como parte de la Embajada y bajo
la dirección del Jefe de la Misión Diplomática correspondiente, y
gozará de las mismas inmunidades y prerrogativas que las del per-
sonal de rango equivalente de las Embajadas.
2.-Para el cumplimiento de lo estipulado en el párrafo ante-
rior, los Gobiernos, de común acuerdo, dictarán los reglamentos
necesarios a fin de determinar la clasificación de dicho personal.
El personal aludido se compondrá exclusivamente de nacionales
del país que los envía. Queda entendido entre ambos Gobiernos
que el número de tal personal se mantendrá al más bajo nivel po-
sible.
3.-E1 Gobierno de la República de Chile acordará al personal
de los Estados Unidos de América, enviado de conformidad con
este artículo, los mismos privilegios que concede a los miembros
de las Misiones Naval y Aérea de los Estados Unidos en el Artículo
X W I de los respectivos Convenios del 15 de febrero de 1951.
Si llegara a ser necesario el envío de personal chileno a los Es-
tados Unidos en relación con la prestación de ayuda militar por
Chile a los Estados Unidos, el Gobierno de los Estados Unidos de
América otorgad, previa solicitud del Jefe de la Misión Diplomá-
tica chilena, exención de derechos de aduana a los artículos im-
portados para el uso personal de dichas personas y de miembros
de sus familias.
Artículo VI
Los Convenios vigentes sobre Misiones de las Fuerzas Arma-
das de los Estados Unidos de América no serán afectados por el
presente Convenio y permanecerán en pleno vigor.
Articulo VI1
De conformidad con los principios que fundamentan la ayuda
mutua, y en virtud de los cuales los dos Gobiernos han acordado,
según lo dispone el artículo 1, en prestarse ayuda recíproca, el Go-
bierno de la República de Chile conviene en dar facilidades, hasta
donde sea posible, para una producción y la transferencia al Go-
bierno de los Estados Unidos de América, por el tiempo, en la can-
tidad y los términos y condiciones que se acordaren, de las mate-
rias primas estratégicas en bruto, sernielaboradas y elaboradas
que necesiten los Estados Unidos de América, por insuficiencia o
posible insuficiencia de sus propios recursos naturales, y que pue-
da haber en la República de Chile. En los acuerdos que se hicieren
para esta transferencia se considerarán debidamente las necesi-
dades del consumo interno y las de exportación comercial de
Chile.
Artículo VI11
En interés de la seguridad mutua, ambos Gobiernos, de común
acuerdo, tomarán medidas dirigidas a controlar el comercio con
las naciones que amenacen la seguridad del Continente.
Artículo IX
Los dos Gobiernos reafirman su decisión de adherirse al fo-
mento del entendimiento y de la buena voluntad internacionales
y de mantener la paz mundial, así como de proceder como se con-
venga de mutuo acuerdo para eliminar las causas de tensión inter-
nacional y de cumplir con las obligaciones militares que han asu-
mido conforme a convenios o tratados multilaterales o bilaterales
de los cuales ambos son parte. El Gobierno de la República de
Chile conviene en aportar la plena contribución que le permitan
sus recursos humanos, sus riquezas, sus facilidades y su estado
económico general para acrecentar y mantener su propia fuerza
defensiva así como la fuerza defensiva del mundo libre, y en tomar
toda medida razonable que sea necesaria para acrecentar su pro-
pia capacidad de defensa.
Artículo X
En consideración a que el presente Convenio ha sido negociado
y concertado a base de que el Gobierno de los Estados Unidos de
América harH extensivos a la otra Parte signataria los beneficios
de toda disposición de otros Convenios análogos concertados por
el Gobierno de los Estados Unidos de América con el de cualquie-
ra otra República americana, se entiende que el Gobierno de los
Estados Unidos de América no opondrá objeción alguna a enmen-
dar el presente Convenio de modo que se ajuste en su totalidad o
en parte a las disposiciones correspondientes de cualquier otro
Convenio semejante de Ayuda Militar o de otros convenios que lo
enmienden, concertados con alguna República americana.
Artículo XI
l.-Este Convenio entrará en vigencia en la fecha que reciba el
Gobierno de los Estados Unidos de América notificación por escri-
to, de parte del Gobierno de la República de Chile, de la ratifica-
ción del Convenio de acuerdo con las disposiciones constituciona-
les de Chile, y permanecerá en vigor hasta un afio después que
una de las Partes reciba de la otra aviso por escrito de su intención
de terminarlo.
En todo caso, no obstante el desahucio o término del presente
Convenio, las disposiciones de los números 2 , 3 , 4 , 5y 6 del Artícu-
lo 1 continuarán vigentes hasta que las Partes acuerden lo contra-
rio. Los acuerdos a que se hace referencia en el Artículo 111 termi-
naran de conformidad con lo que en esos mismos acuerdos se
establezca.
2.-A solicitud de uno u otro de los Gobiernos, ambos se consul-
tarán en relación con todo asunto que se refiera a la aplicación o
enmienda de este Convenio.
3.-Este Convenio se registrará en la Secretaría General de las
Naciones Unidas.
Hecho en duplicado, en idiomas español e inglés, ambos igual-
mente autiinticos, en Santiago de Chile a los nueve días del mes
de abril del año mil novecientos cincuenta y dos.
(Fdo.): Eduardo Yrarrázaval C.
(Fdo.): Claude G. Bowers.
ANEXO IV
LA VlDA MILITAR DE LOS COMANDANTES EN JEFE Y
JEFES DEL ESTADO MAYOR, EN EL PERIODO DEL
PRESENTE TOMO
Al iniciar la Historia del Ejército de Chile, dijimos que ésta no
era la Historia Militar de nuestra Institución, la que fue escrita y
publicada por nuestro Estado Mayor General y que consideró la
conducci6n militar de nuestras tropas en los diversos conflictos en
que nuestro Ejército se ha visto enfrentado.
La presente Historia del Ejército de Chile, cuyo IX Tomo pre-
sentamos, es la evolución de su desarrollo orghnico institucional,
su tenaz progreso y el registro de las personas que han participado
en los diferentes periodos. Son los hombres los principales acto-
res de la historia. De allí que nuestra primera preocupación haya
sido presentar el perfil más exacto de la personalidad de cada uno
de nuestros soldados, en lo profesional y en lo personal.
Para materializar m8s exactamente lo anterior, que marcó cla-
ramente un segundo hito de franco adelanto en la modernización
institucional, queremos presentar la personalidad de sus hombres
más relevantes con las Hojas de Servicios de los Comandantes en
Jefe y de los Jefes del Estado Mayor General que se desempeña-
ron en este lapso.
Obtenidas del Archivo General de Guerra, presentamos las si-
guientes Hojas de Servicios, por orden alfabético. Algunos Oficia-
les Generales desempeñaron ambos cargos:
General de División Barrios Tirado, Guillermo (desempeñó am-
bos cargos).
General de División Benedetti Miranda, Humberto.
General de División Cañas Montalva, Ramón.
General de División Carmona Yáñez, Jorge.
General de División Danús Peña, Santiago (desempeñó ambos
cargos).
General de División Díaz Díaz, Ramón.
General de División Escudero Otárola, Jorge.
General de División Escudero Otárola, Oscar.
General de División Espinoza Mujica, Arturo.
General de División Fernández Reyes, Rafael.
General de División Fuentes Pantoja, Oscar.
General de División Fuentes Rab6, Carlos (desempeñó ambos
cargos).
General de Divisibn Cmmez Vera, TeóFdo.
General de División Larraín Gundihn, Roberto.
General de División Luco Meza, Hiunberto.
General de División Portales Mourgues, Alfredo.
BARRIOS TIRADO, GUILLERMO
Fecha de
nacimiento 2 de abril de 1883 (Ovalle).
10.X.912 Cadete del curso especial de la Escuela Militar.
23.1.914 Teniente 2" de Ejército en el Arma de Infantería,
obtuvo 381 puntos en su nota final de la Escuela
Militar.
Pasa al Regimiento de Infantería N" 14 "Caupo-
licán".
Teniente 1" de Ejército. Ascendió por mérito.
Continúa en el Regimiento de Infantería N" 14.
Pasa a la Escuela Militar; deja el Regimiento de
Infantería N" 14 "Caupolicán".
Rindió examen para Capitán con nota 7.66.
Inclúyese en lista de selección del año 1919.
Alumno del 1" Curso de la Academia de Guerra,
sin dejar su Unidad.
Alumno del 1"Año del Curso Especial de la Aca-
demia de Guerra.
Permiso para contraer matrimonio con la Srta.
Elena Merino E. (Certificado del Oficial del Re-
gistro Civil en Carpeta).
Oficial a prueba en el Estado Mayor General.
Capitán de Ejército por mérito. Recupera anti-
güedad desde el 16.X.923. Continúa en el Estado
Mayor General.
Oficial de Estado Mayor en el Estado Mayor Ge-
neral.
Nombrado Ayudante de la Academia de Guerra,
deja el Estado Mayor General.
Nombrado Profesor de Táctica en la Escuela de
Ingenieros Militares.
Pasa a las órdenes del Jefe de la Misión de Chile
en Europa, deja la Academia de Guerra.
Se le expide diploma de Profesor Miitar.
Pasa a la Escuela de Infantería, deja de estar en
comisión en el extranjero.
Pasa como Inspector a la Academia de Guerra,
deja la Escuela de Infantería.
Mayor de Ejército, continúa como Inspector en
la Academia de Guerra.
Nombrado Profesor del "Servicio de Estado Ma-
yor" en la Academia de Guerra, con 6 horas se-
manales.
Nombrado Profesor de "Táctica" de la Academia
de Guerra, con 4 horas semanales.
Pasa al Regimiento de Infantería N" 11 "Tuca-
pel", deja de ser Inspector de la Academia de
Guerra.
Nombrado 2" Comandante del Regimiento de
Infantería de Montaña N" 3, deja el Regimiento
de Infantería N" 11 "Tucapel".
Se le concede permiso para usar la condecoración
de "Nichan Iftikhar en el grado de Oficial" con-
ferida por la República de Francia.
Pasa a la Escuela de infantería, deja de ser 2"
Comandante del Regimiento de Infantería de
Montaña N" 3.
Nombrado Comandante del 1" Batallón del Regi-
miento de Infantería N" 3 "Yungay", deja la Es-
cuela de Infantería.
Nombrado Inspector de la Academia de Guerra,
deja el Regimiento de Infantería de Montaña
N" 3 "Yungay".
Profesor Miitar de Tádica de la Academia de
Guerra.'
Nombrado Profesor de Táctica y Servicio de Es-
tado Mayor de la Academia de Guerra.
Teniente Coronel de Ejército. Continúa como pro-
fesor de planta de la Academia de Guerra.
Se le concede el uso de la Estrella de Plata por
20 años de servicios.
Nombrado Subdiredor de la Academia de Gue-
rra, deja de ser profesor de planta.
Nombrado Profesor de Servicio de Estado Mayor
de la Academia de Guerra.
Nombrado Comandante del Regimiento de In-
fantería N 2 "Maipo", deja de ser Subdirector
de la Academia de Guerra.
Pasa al Estado Mayor del EjBrcito, deja de ser
Comandante del Regimiento de Infantería N 2
"Maipo".
Nombrado Profesor de Servicio de Estado Mayor
del Curso Regular de la Academia de Guerra.
Nombrado Director Interino de la Escuela de In-
fantería, deja el Estado Mayor del Ejército.
Nombrado Comandante Guarnición San Bernardo
sin perjuicio de sus funciones en la Escuela de
Infantería.
Coronel de Ejército, continúa como Comandante
de Guarnición San Bernardo y nombrado Direc-
tor en propiedad de la Escuela de Infantería.
Concédesele Estrella d e Oro por 25 años de ser-
vicios.
Nombrado en la Comisión de Estudios sobre la
manera de alivianar el equipo de los infantes.
Participará en el Curso de Altos Estudios Milita-
res, desde el [Link]. al 21.X.939.
Designado miembro de la Comisi6n Especial de
Reglamentación de Infantería.
Al rechazársele su solicitud de retiro, se ordena
anotar una felicitación en su Hoja de Servicios.
Designado en Comisión para que concurra a la
ceremonia de la transmisión del mando de la Re-
pública del Perú.
Se le concede la medalla "Al Deber" de 1": cla-
se por su actuación en los sucesos del 25 de
agosto pasado.
Designado en la Comisión que concurra a la ce-
remonia de la transmisión del mando de la Re-
pública del Perú.
Concede permiso para usar la condecoración "Ho-
nor y Lealtad" que le ha sido conferida por la
Ilustre Municipalidad de San Bernardo.
Concede permiso para usar la condecoración "En-
comienda de la Orden de El Sol del Perú" otor-
gada por el Sr. Presidente de la República del
Perú.
Designado para que tome el mando de las Fuer-
zas Armadas y se haga cargo del mantenimiento
del orden en San Bernardo con motivo de la
elección de Presidente de la República el [Link].942.
Felicitado por su correcta actuación en la misión
que le correspondió en el acto eleccionario del
[Link].942.
Nombrado Director de la Academia de Guerra,
deja de ser Director de la Escuela de Infantería
y Comandante de la Guarnición de San Bernardo.
Llamado al Curso de Altos Estudios en el Estado
Mayor.
General de Brigada. Continúa como Director de
la Academia de Guerra.
A disposición de la Jefatura del Estado Mayor
General para ser designado en los Comandos Su-
periores de los Ejercicios finales del año.
Nombrado Subjefe del Estado Mayor General del
Ejército, deja de ser Director de la Academia de
Guerra.
Nombrado Inspector de Infantería y Unidades
Andinas, deja de ser Subjefe del Estado Mayor
General.
Nombrado Comandante en Jefe de la 1 División
de Ejército, deja de ser Inspector de Infantería
y Unidades Andinas.
Nombrado Director de Movilización Económica,
deja de ser Comandante e n Jefe de la I Divi-
sión de Ejército. Su nombramiento se cumplirá
con fecha 15.1V.945.
Concede autorización para usar la "Medalla de
Minerva".
Designado e n la Comisión que se trasladará a la
Argentina y participará en la ceremonia de repa-
triación de los restos de soldados argentinos caí-
dos en la Guerra de la Independencia.
Nombrado Jefe del Estado Mayor del Ejército,
deja de ser Director de Movilización Económica.
Participará e n el Ciclo de Conferencias y Juegos
de Guerra para el Alto Mando.
Concede permiso que solicita para usar la meda-
lla "Comendador de la Orden Nacional del Li-
bertador San Martín", que le ha sido conferida
por la República Argentina.
Nombrado Delegado del Ejército ante la empresa
de los [Link]. del Estado, en reemplazo del Ge-
neral Roberto Larraín G., mientras éste esté
ausente del país.
Nombrado Edecán Militar del Vice Presidente del
Perú Dn. José M. Gálvez.
General de División. Continúa como Jefe de Es-
tado Mayor del Ejército.
Nombrado Comandante en Jefe del Ejército, deja
de ser Jefe del Estado Mayor del Ejército.
Designado para que visite los [Link]. de N.A.
de acuerdo cori la invitación formulada por el Go-
bierno de esa nación.
Reasume el Comando e n Jefe del Ejército.
: Pasa a disposición del Ministerio de Relaciones
Exteriores a fin de que acompañe al Presidente
de la República en su visita a la Argentina, Uru-
guay y Brasil.
: Autorizado para usar la condecoración de la "Le-
gium of Merit", en el grado de Comendador, que
le ha sido conferida por el Gobierno de [Link].
de N.A.
: Autorizado para usar las siguientes condecora-
ciones: "Orden del Mérito Militar" en el grado
de Gran Oficial de la República de Brasil y Ofi-
cial de Estado Mayor "Honoris Causa" del Ejér-
cito Argentino.
: Nombrado Ministro de Estado en el Departamen-
to de Defensa Nacional.
: Concede el permiso que solicita para usar la
condecoración "Orden Militar de Ayacucho", en
el grado de Gran Oficial, conferida por el Perú.
: Concede la medalla de Oro por 25 años de ser-
vicios que cumple el 1".X.947.
: Autorizado para usar la condecoración de la "Le-
gión de Honor", en el grado de Comendador otor-
gada por el Gobierno de Francia.
: Con esta fecha reasume el Comando en Jefe del
Ejército.
: El Gobierno de Colombia le ha conferido la con-
decoración "Orden de Boyacán en el grado de
Gran Oficial.
: Se le rechaza la renuncia que presenta del cargo
de Ministro de Estado en el Departamento de
Defensa.
: Se le rechaza la renuncia que presenta del cargo
de Secretario de Estado en el Departamento de
Defensa Nacional.
: Concede la autorización para usar la Condecora-
ción "Orden del Mérito Naval de los [Link]. del
Brasil", en el grado de Gran Oficial que le ha
sido conferida por el Gobierno de dicho país.
6.1X.951 : Se le confiere por S.M. la Reina de los Países
Bajos, Princesa de Orange-Nassau, Juliana de
Holanda la condecoración "Caballero de la Gran
Cruz Orange-Nassau con espadas".
24.1.952 : Concede retiro absoluto de las filas del Ejército.
31.1.952 : Concede pensión de retiro.
[Link].953 : Concede la autorización para usar la Condecora-
ción "Orden de BoyacA", en el grado de "Gran
Oficial" conferida por el Gobierno de la Repúbli-
ca de Colombia.
[Link].953 : Concede nueva pensión de retiro.
Servicios : 39 afíos, 3 meses y 24 días.
Fallecimiento : 8 de septiembre de 1967.
BENEDETTI MIRANDA, HUMBERTO
Fecha de
nacimiento : 23 de agosto de 1893 (Copiapó).
21.111.912 : Cadete de la Escuela Militar.
[Link].913 : Pasa al Regimiento de Infantería N 2 "Maipo".
Obtuvo 323 puntos en la nota de salida de la Es-
cuela Militar.
Teniente 2" de Ejército en el Arma de Infantería.
Teniente 1" de Ejército. Ascenso por antigüedad.
Continúa en el Regimiento de Infantería N" 2
"Maipo".
Pasa a la Escuela Militar, deja el Regimiento de
Infantería N 2 "Maipo".
Pasa al Regimiento de Infantería N" 2 "Maipo",
deja la Escuela Militar.
Rindió examen para Capitán con nota 6.33.
No ha lugar al pase al escalafón de Caballería.
Capitán de Ejército, se le reconoce antigüedad
desde el 31.V.919 y continúa en el Regimiento de
Infantería N 2 "Maipo".
Pasa al Regimiento de Infantería N 14 "Caupo-
licán", deja el Regimiento de Infantería 2 "Maipo".
Nombrado alumno del Curso General de la Aca-
demia de Guerra. Nota fmal 7.25.
Regresa a su unidad hasta nueva orden.
Pasa al Regimiento de Infantería N 14 "Caupo-
licán", deja de ser alumno de la Academia de
Guerra.
Pasa al Regimiento de Infantería N" 1 "Buin", de-
ja el Regimiento de Infantería N" 14 "Caupoli-
cán" y deroga el D/S. anterior.
Nombrado Ayudante de la Infantería de la 2"
Brigada Combinada, deja el Regimiento de In-
fantería N 1 "Buin".
Llamado a examen de admisión para el Curso
Especial de la Academia de Guerra.
Nombrado alumno del 1 Curso Especial de la
Academia de Guerra, deja su unidad.
Mayor de Ejército, ascenso por mérito, continúa
en la Academia de Guerra.
Nombrado alumno del 11 Curso Especial de la
Academia de Guerra.
Declara que tiene cumplidos los requisitos para
el ascenso a Teniente Coronel desde el 16 de
septiembre de 1926.
Nombrado Oficial a prueba en el Estado Mayor
General.
Pasa a continuar sus servicios como Oficial a
prueba al Estado Mayor de la 11 División, deja
de ser Oficial a prueba e n el Estado Mayor Ge-
neral.
Nombrado Profesor de Guerra Marítima de la
Academia de Guerra.
Aclara el D/S. N" 889, en el sentido de que la
destinación es como Oficial de Estado Mayor de
la 11 División.
Pasa como Oficial a prueba en el Estado Mayor
General, deja el Estado Mayor de la 11 División
de Infantería.
Se le expide título de Oficial de Estado Mayor.
Nombrado Profesor de la Academia de Guerra,
para la asignatura de Táctica.
Profesor de TAdica en la Academia de Guerra a
contar desde el 1" de noviembre de 1929.
A disposici6n del Ministerio de Relaciones Exte-
riores, para ser nombrado Agregado Militar a la
Embajada de Chile en Roma (Italia) deja el Es-
tado Mayor General.
Permiso para contraer matrimonio w n la Srta.
Mary Andrea Rosengniet Grundy (Certificado en
Carpeta).
Se le expide título de Profesor Militar.
Pasa como Oficial de Estado Mayor al Comando
en Jefe de la 11 División de Infantería, dejando
de estar a disposición del Ministerio de Relacio-
nes Exteriores y de desempeñar el puesto de
Agregado Militar a la Embajada de Chile en Roma.
Teniente Coronel de Ejército. Continúa como
Oficial de Estado Mayor en el Comando de la 11
División de Infantería.
Profesor de Geografía Militar de la Academia de
Guerra.
Nombrado Secretario de la Dirección de Estable-
cimientos de Institutos Militares, deja de ser Ofi-
cial de Estado Mayor de la 11 División de Ejér-
cito.
Se le concede permiso para usar la wndecora-
ción de "San Mauricio y San Lázaro" que le ha
sido conferida por S.M. el Rey de Italia.
Pasa como 2" Comandante del Regimiento de
Infantería N" 2 "Valparaíso", deja de ser Secre-
tario de la Dirección de Establecimientos de Ins-
trucción Militar.
Se le concede el uso de la Estrella de Plata, por
20 años de servicios.
Nombrado Jefe de Estado Mayor 11 División, de-
ja de ser 2" Comandante del Regimiento de In-
fantería N" 2 "Maipo".
Nombrado Comandante del Regimiento de Infan-
tería N" 2 "Maipo", deja de ser Jefe del Estado
Mayor de la 11 División.
Nombrado Comandante interino de la Guarni-
ción de Valparaíso, deja de ser Comandante del
Regimiento de Infantería N" 2 "Maipo".
Continuará como Comandante del Regimiento
de Infantería N" 2 "Maipo", hasta el 15 de mar-
zo de 1934.
Reconócese título de Profesor Militar.
Coronel de Ejército. Continúa como Comandante
de la Guarnición de Valparaíso.
Designado Jefe de la Plaza de Valparaíso.
Nombrado Comandante de la Infantería 11 Divi-
sión, deja de ser Comandante Guarnición de Val-
paraíso.
Nombrado Jefe de Estado Mayor 11 División, de-
ja de ser Comandante de la Infantería 11 Divi-
sión.
Permiso para usar la condecoración "El Cóndor
de los Andes" en el grado de "Comendador",
otorgada por el Gobierno de la República de Bo-
livia.
Se le concede el uso de la Estrella de Oro, por
25 años de servicios.
Participará en el Curso de Altos Estudios.
Terminó curso de Altos Estudios con resultados
satisfactorios.
Nombrado Comandante de la Guarnición de Val-
paraíso, deja de ser Jefe del Estado Mayor de la
11 División de Ejército.
General de Brigada. Continúa como Comandante
de la Guarnición de Valparaíso.
Participará en el Curso de Altos Estudios Mili-
tares desde el 25 de septiembre al 21 de octubre
de 1939.
Nombrado Sub Jefe del Estado Mayor del Ejér-
cito, deja de ser Comandante de la Guarnición
de Valparaíso.
Designado miembro de la Comisión Especial de
Reglamentación del Estado Mayor.
Nombrado Jefe del Estado Mayor General del
Ejército, deja de ser Sub Jefe del mismo Ins-
tituto.
Nombrado Director de Escuelas Militares, deja
de ser Jefe del Estado Mayor General.
Se le computará su antigüedad desde el 7 de
junio de 1937.
Concede permiso para usar la Medalla Conme-
morativa del Centenario de la Batalla de Maipo,
que le otorgó el Gobierno de Chile, con fecha 5
de abril de 1918.
Nombrado Director del Personal del Ejército, de-
ja de ser Director de Escuelas Militares (actual-
mente Comandante en Jefe de la División de
Escuelas).
Sin perjuicio de sus funciones de Director del
Personal, se desempeñará como Comandante en
Jefe de la División de Escuelas.
Deja de desempeñarse como Comandante en Je-
fe de la División de Escuelas.
Concede la Medalla Minerva por haber termina-
do satisfactoriamente el Curso Regular de la
Academia de Guerra, año 1927.
Designado para asumir el mando de la Guarnición
mientras dure la asusencia del titular.
Designado miembro de la Comisión que estudia-
rá las reformas que sean necesarias al Reglamen-
to de Medicina Preventiva para las Fuerzas de
la Defensa Nacional.
Designado miembro de la Comisión que deberá
proporcionar el sitio más apropiado para cons-
truir el Monumento 'Santuarío de la Patria".
Se le concede retiro absoluto del Ejército.
Concede nueva pensión de retiro.
[Link].958 : Artículo único. Confiérese, por gracia, el grado
de General de División en retiro. Esta promo-
ción le dará al interesado derecho a una mayor
pensión de retiro.
Servicios : 32 años, 6 meses y 21 días.
Fallecimiento : 7 de diciembre de 1982.
CAÑAS MONTALVA, RAMON
Fecha de
nacimiento : 26 de febrero de 1896 (Santiago).
23.11.910 : Cadete de la Escuela Militar.
9.I.915 : Teniente 2 V e Ejército.
13.1.915 : Ingresará al Escalafón en el Arma de Infantería.
20.1.915 : Destinado al Regimiento de Infantería N" 12 "Pu-
deto".
Pasa al Batallón de Infantería "Magallanes", deja
el Regimiento de Infantería N" 12.
Teniente 1" de Ejército, en el Arma de Infante-
ría. Ascenso por mérito.
Pasa al Regimiento de Infantería N" 2 "Maipo",
deja el Batallón de Infantería "Magallanes".
Pasa al Regimiento de Infantería N 12 "Pude-
ton, deja el Regimiento de Infantería N 2 "Mai-
PO".
Rindió examen para Capitán con nota 8.33.
Nombrado alumno del Instituto Superior de Edu-
cación Física, sin dejar su Unidad.
En el Curso de Primaria que siguió en el Ins-
tituto de Educación Física, obtuvo en su examen
87 puntos salvo un máximo de 90 y ocupó el ler.
lugar entre 20 alumnos.
A disposición del Ministerio de Relaciones Exte-
riores a fin de que sea puesto a las órdenes de
la Legación de Chile en Suecia.
Ministerio de Relaciones Exteriores. Nombrado
Adicto Militar de Chile en Suecia.
Designado para que en representación de nues-
tro país tome parte en el torneo mundial de atle-
tismo que se efectuará en Amberes.
Se le incluye en lista de selección.
Pasa a la Escuela Militar, deja de ser Adicto en
Suecia.
Se le concede permiso para usar la condecora-
ción, "Cruz de Caballeros" de 2da. clase de la
orden de la espada, concedida por S.M. el Rey
Gustavo V de Suecia.
Capitán de Ejército, contintía en la Escuela Mi-
litar.
Pasa a disposición del Ministerio del Interior, de-
ja la Escuela Militar.
Declara que no dejará de pertenecer a su unidad
con la destinación anterior.
Nombrado Edecán de Su Excelencia el Presiden-
te de la República.
Inspector del Curso Militar de Gimnasia por el
presente año.
Nombrado profesor de deportes en el Curso Mi-
litar de Gimnasia por el presente año.
Pasa agregado al Departamento de Tiro Nacional
y Deportes con el objeto de organizar la Confe-
deración Deportiva Militar, sin dejar de ser Ede-
cán de Su Excelencia el Presidente de la Repú-
blica.
Forma parte de la Comisión que propondrá las
modificaciones al Reglamento de Gimnasia N" 58.
Nombrado alumno del Curso General de la Aca-
demia de Guerra para 1926, sin dejar el Minis-
terio del Interior.
Pasa al Regimiento de Infantería N" 10 "Lauta-
ro", deja de ser alumno de la Academia de Gue-
rra.
Pasa al Regimiento de Infantería "Magallanes",
deja de ser alumno de la Academia de Guerra.
Nombrado Ayudante del Destacamento "Maga-
Ilanes".
Deja sin efecto el D/S 3290 de 17.X11.926, con-
tinúa en el Regimiento de Infantería "Magalla-
nes".
Declara que cumple con los requisitos para el
ascenso a Mayor, desde el 16.1X.926.
Nombrado Ayudante del Destacamento "Maga-
llanes".
Permiso para contraer matrimonio con la Srta.
Luisa Isabel Suárez L.
Se le concede el uso de la Estrella de Plata por
20 años de servicios.
Mayor de Ejército. Continúa en el Regimiento de
Infantería N" 17 "Magallanes".
Participará en el Curso de Informaciones que se
efectuará en la Academia de Guerra.
Pasa a la Sección "Organización y Reglamento"
del Cuartel General del Ejército, deja el Regi-
miento de Infantería N" 10 "Pudeto". En el curso
de informaciones que siguió en la Academia de
Guerra obtuvo nota 8.33.
Nombrado ler. Subdirector de la Escuela Militar,
dejando de estar agregado a la Sección 111 "Or-
ganización y Reglamentación".
Nombrado profesor de Organización Militar, de
la Escuela Militar.
Nombrado Comandante del Regimiento de In-
fantería N" 10 "Pudeto", deja de ser Subdirector
de la Escuela Militar.
Se presentará a rendir examen para optar al tí-
tulo de Oficial de Estado Mayor.
Declárase con derecho a ser destinado al Esta-
do Mayor del Ejército como Oficial a prueba.
Teniente Coronel de Ejército. Continúa en la
Sección a. Organización y Reglamentacibn del
Cuartel General del Ejército.
Nombrado Comandante Interino del Destaca-
niento "Magallanes", sin dejar de ser Coman-
dante del Regimiento de Infantería N 10 "Pu-
deto".
Autorfzase para ausentarse del país (República
de Argentina) por el término de un mes. Comi-
síónase para que estudie lo relacionado con las
Vías Marítimas y Terrestres de la parte Austral
de la República Argentina a Magallanes.
Declara que el [Link].935 cumplió requisitos de
tiempo en el grado.
Deja de ser Comandante del Regimiento de In-
fantería N 10 "Pudeto", continúa como interino
en el Destacamento "Magallanes".
Concédese Estrella de Oro por 25 años de ser-
vicios que cumplió el 23.11.935.
Coronel de Ejército. Continúa como Comandante
en propiedad del Destacamento "Magallanes".
Se le computará su antiguedad en el grado des-
de el 28.1X.936.
Nombrado Comandante de la Región Militar Aus-
tral (Punta Arenas), deja de ser Comandante del
Destacamento Austral N" 10 "Pudeto".
Concede el derecho al sueldo del grado de Ge-
neral de Brigada y se le reconoce el derecho a
un aumento del 25% sobre su sueldo base a con-
tar del 2.11.942.
Se le reconoce derecho a disfrutar de 6 quinque-
nios a contar del [Link].9.43.
Llamado al Curso de Altos Estudios en el Esta-
do Mayor.
General de Brigada. Continúa como Comandante
en Jefe de la Región Austral (Punta Arenas).
Concede derecho al sueldo de General de Divi-
sión a contar del l(XIX.943.
Nombrado Director Interino del Personal del
Ejército, deja de ser Comandante de la Región
Militar Austral.
Nombrado Director en Propiedad del Personal
del Ejército.
Nombrado Director General de la Defensa Civil
de Chile, sin perjuicio de sus funciones de Di-
rector del Departamento del Personal del Ejér-
cito.
Nombrado Comandante en Jefe de la J.I Divi-
sión de Ejército y Comandante General de la
Guarnición de Santiago, deja de ser Director del
Personal.
Designado Presidente de la Comisión que ten-
drá a su cargo la Colecta "Santuarios de la Pa-
tria".
Designado para participar en el ciclo de confe-
rencias y juegos de guerra para el Alto Mando.
Designado en el Comité Ejecutivo que tendra a
su cargo la organización de las festividades con-
memorativas del "Día del Veterano", a celebrarse
el 13 de enero de 1946.
Nombrado Jefe de la Plaza de Santiago.
Nombrado Jefe del Instituto Geográfico Militar,
deja de ser Comandante en Jefe de la 11 Divi-
sión y Comandante General de la Guarnición de
Santiago.
Otorga la Medalla de Oro por 35 años de servi-
cios que cumplió el 22/2/1945.
Nombrado Delegado del Ejército ante el Direc-
torio de la Comunidad Termas "Los Copihues".
General de División. Continúa corno Jefe del Ins-
tituto Geográfico Militar.
Nombrado Inspector General de Instrucción del
Ejército, deja de ser Jefe del Instituto Geográ-
fico Militar.
: Reemplazará al Comandante e n Jefe desde el 7/31
1947 y mientras el titular permanezca en los
[Link]. de N.A.
: Concede el permiso que solicita para usar la Con-
decoración "Orden Nacional do Cruzeiro do Sul",
en el grado de Gran Oficial, conferida por el Go-
bierno de Brasil.
: Reemplazará al Comandante en Jefe del Ejérci-
to desde el 21 del presente y mientras dure la
ausencia del titular.
: Nombrado Comandante en Jefe Suplente del
Ejército, sin perjuicio de sus funciones de Inspec-
tor General de Instrucción mientras el titular de-
sempeñe el cargo de Ministro de Defensa Na-
cional.
: Designado en la Comisión que tomará a su car-
go la realización de la erección del monumento
a Arturo Pral.
: Nombrado Consejero de la Caja de Retiro y Mon-
tepío de las Fuerzas Armadas y Defensa Nacio-
nal.
: Acepta renuncia de Director General de la De-
fensa Civil de Chile.
: Autorizado para usar las siguientes condecoracio-
nes: "Orden Militar de Ayacncho", en el grado
de Gran Oficial, Comendador, conferida por los
[Link]. de N.A., "Legión de Honor", e n el grado
de Comendador, conferida por Francia, y "Estre-
lla de la Municipalidad de Magallanes".
: Designado Consejero de la Caja de Retiro y Mon-
tepío, a contar del 23.112.948, por un período de
2 años.
: Comisionado para que se traslade a los EE.W.
de N.A. a fin de que estudie la organización, tác-
ticas y armamentos de ese país, atendiendo a
una invitación de dicho Gobierno.
Con esta fecha reasume el Comando en Jefe del
Ejército.
Concede retiro absoluto del Ejército.
Concede pensión de retiro.
Deja de ser miembro integrante de la Comisión
que tiene a su cargo la realización de la erección
del Monumento a Arturo Prat.
Deja de ser Consejero de la Caja de Retiro y
Montepío.
Mando División: Comandó la V División de Ejér-
cito desde el año 1939 al 25.X.944.
Mando 11 División: Comandó la 11 División de
Ejército desde el 10. IV.945 al l"IV.946.
Concede nueva pensión de retiro.
Designado Presidente de la Comisión, e n repre-
sentación del Ministro de Defensa Nacional, en-
cargada de la Colecta Pro-Santuario de la Patria,
que se realizara el [Link].954.
Designado Presidente de la Delegación del Go-
bierno de Chile a la VI Asamblea del Instituto
Panamericano de Geografía e Historia, que se lle-
vará a efecto e n México.
Nombrado, para que se desempeñe como repre-
sentante del Ministerio de Defensa Nacional ante
la Comisión Diredora del "Archivo de Don Ber-
nardo O'Higgins".
l 5.111.964 : Designado como miembro del Consejo del Insti-
tuto Antártico Chileno en representación del
Comité Nacional de Geografía, Geodesia y Geo-
física.
Servicios : 39 años, 5 meses y 16 días.
l Fallecimiento : 19 de enero de 1977.
1 CARMONA YAÑEZ, JORGE
Fecha de
nacimiento : 28 de junio de 1896 (Iquique).
9.111.912 : Cadete de la Escuela Militar.
9.1.915 : Teniente 2" de Ejército.
13.1.915 : Teniente 2" de Caballería.
20.1.915 : Regimiento Caballería Coraceros N 4.
i.11.917 : Teniente 1"de Ejército. Asciende por antiguedad
continúa en el Regimiento de Caballería Cora-
ceros N" 4.
: Al Regimiento Caballería Lanceros "General Cruz"
N" 5, deja el Regimiento de Caballería N" 4
"Coraceros".
: Rindió examen para Capitán, obteniendo nota
media general de 7.77.
: Fue nombrado Ayudante del Regimiento Caba-
llería "Granaderos" N" 2.
: Contrajo matrimonio con la Srta. Luz Edwards O.
(Certificado Registro Civil).
: Al Regimiento de Caballería N 2 "Cazadores",
deja el Regimiento de Caballería N" 5 "Lanceros".
: Alumno del Curso General de la Academia de
Guerra, sin dejar su Unidad.
: Pasará agregado por 30 días al Regimiento de
Artillería N" 1. Terminado este plazo, volverá a
su Unidad.
: Alumno del 1 Año del Curso Especial de la Aca-
demia de Guerra, deja el Regimiento de Caba-
llería.
: Capitán de Ejército. Continúa como Alumno de
la Academia de Guerra.
Pasa agregado al Regimiento de Caballería N" 2
"Cazadores", hasta nueva orden.
Alumno del Curso Especial de la Academia de
Guerra.
Diploma de Profesor Militar.
Nombrado Oficial a prueba en el Estado Mayor
General.
Nombrado Profesor de Táctica de la Escuela Mi-
litar.
Se le concede permiso para usar la Condecora-
ción "El Cóndor de los Andes", otorgado por el
Gobierno de Bolivia.
Profesor Auxiliar de Tiictica de Guerra y Posi-
ciones del Curso Especial de la Academia para
1927-1928.
Se le expide título de Oficial de Estado Mayor y
continúa en su Unidad.
A las órdenes del Jefe de la Misión Militar en
Europa a fin de ser comandado en el Ejército
francés.
Declara que tiene cumplidos los requisitos para
Mayor desde el 16 de septiembre de 1926.
Se le acepta la renuncia de Profesor de Táctica
en la Escuela Militar.
Se le acepta la renuncia de Profesor Auxiliar de
la Asignatura de Táctica y Guerra de Posiciones
de la Academia de Guerra.
Pasa al Estado Mayor del Comando en Jefe de
la División de Caballería, deja de estar a las ór-
denes del Jefe de la Misión Militar de Chile en
el extranjero (Francia).
Se le concede el permiso que solicita para usar
la Placa de "Oficial de Estado Mayor del Ejér-
cito Francés", conferida por el Gobierno francés.
Pasa al Regimiento de Caballería N" 2 "Cazado-
res", deja el Comando en Jefe de la División de
Caballeria.
Nombrado Profesor de Táctica con 4 horas se-
manales de la Academia de Guerra.
Mayor de Ejército, continúa en el Regimiento de
Caballería N" 2 "Cazadores".
Nombrado 2" Comandante del Regimiento de Ca-
ballería N" 6 "Dragones", deja el Regimiento de
Caballería N 2.
Se le concede la Estrella de Plata por 20 años
de servicios.
Profesor Militar de Táctica en la Academia de
Guerra.
Se le concede permiso para usar la Condecora-
Qón de "Caballero de la Legión de Honor", con-
ferida por el gobierno de la República de Francia.
Pasa al Estado Mayor del Ejército, deja de ser
2" Comandante de Grupo de Caballería N 2
"Dragones".
Pasa a la Escuela de Caballería, deja el Estado
Mayor del Ejército.
Nombrado Profesor de Táctica de Caballería, de
la Academia de Guerra.
Nombrado Subdiredor de la Escuela de Caba-
llería, del mismo establecimiento.
Nombrado Comandante del Regimiento de Ca-
ballería N" 4 "Coraceros", deja de ser Subdirec-
tor de la Escuela de Caballería.
Teniente Coronel de Ejército. Continiia como Co-
mandante del Regimiento de Caballería N" 4 "Co-
rateros".
Comprueba fallecimiento Sra. Luz Edwards Or-
túzar acaecido el 19 de abril de 1928.
Permiso para contraer matrimonio con la Sra. Lui-
sa Gómez Lobo Guevara (Certificado en Carpeta).
Reconoce título de Profesor Militar.
Nombrado Comandante Interino de la Guarnición
Valparaíso, sin perjuicio de sus funciones como
Comandante del Regimiento de Caballería N 4
"Coraceros".
Declara que el [Link].936 cumplió los requisitos
de tiempo en el grado.
Deja de ser Comandante Guarnición Valparaíso,
continúa como Comandante del Regimiento.
A disposición del Ministerio de Relaciones Exte-
riores para ser nombrado Agregado Militar en la
Legación de Chile en el Perú, deja de ser Co-
mandante del Regimiento de Caballería N" 4 "Co-
rateros".
Permiso para usar la Condecoración "Honneur e t
Merité", otorgado por la República de Haití.
Concédese Estrella de Oro por 25 años de ser-
vicios que cumplió el 9 de marzo de 1937.
Coronel de Ejército, continúa a disposición del
Ministerio de Relaciones Exteriores como Agre-
gado Militar en el Perú.
Nombrado Jefe de Estado Mayor de la División
de Caballería, deja de estar a disposición del
Ministerio de Relaciones Exteriores y de ser
Agregado Militar a la Embajada de Chile en el
Perú.
Participará en el Curso de Altos Estudios Mili-
tares, desde el [Link]. al 21.X.939.
Concede permiso para usar la condecoración de
la Orden "El Sol" en el grado de Comendador,
conferido por el Gobierno del Perú.
Nombrado Inspector Interino de Caballería, deja
de ser Jefe de Estado Mayor de la División de
Caballería.
Nombrado Comandante en Jefe Interino de la Di-
visión de Caballería, deja de ser Inspector Inte-
rino de Caballería.
Concede permiso para usar la condecoración de
la "Orden de Ayacucho" en el grado de Comen-
dador, otorgada por el Gobierno de la Repúbli-
ca del Perú.
Nombrado Inspector Interino de Caballería, sin
perjuicio de sus funciones como Comandante en
Jefe de la División de Caballería.
Llamado al Curso de Altos Estudios en el Esta-
do Mayor.
Concede la Cruz de Malta por haber obtenido el
primer lugar e n su promoción e n la Academia de
Guerra en el año 1935.
Participa en el Curso de Altos Estudios Milita-
res a cargo del Estado Mayor General del Ejér-
cito.
Nombrado Presidente de la Comisión Pro Monu-
mento al Coronel Manuel Rodríguez.
General de Brigada, continúa como Inspector de
Caballería y Comandante en Jefe de la División
de Caballería.
Nombrado Jefe Interino del Estado Mayor Ge-
neral del EjBrcito; deja de ser Inspector de Ca-
ballería y Comandante en Jefe de la División
de Caballería.
Nombrado Jefe e n Propiedad del Estado Mayor
General del Ejército.
Nombrado Presidente de la Comisión que pro-
pondrá al Ministerio una solución definitiva en
proyecto a las "Glorias de Chile".
Concede autorización para usar la "Medalla Mi-
nerva", por haber terminado satisfactoriamente
el Curso Regular en la Academia de Guerra y
Medalla de Oro "Diosa Minerva" por estar en
posesión del título de Profesor Militar.
Concede dos meses de reposo preventivo total
en Hospital Militar, desde el 10.N.945.
Concede tres meses de reposo preventivo total
en Sanatorio Guayacán desde el [Link].945.
Concede un mes de reposo preventivo total en
Sanatorio Guayacán, desde el 19.1X.945.
Nombrado Director de Movilización Económica,
deja de ser Jefe del Estado Mayor General del
Ejército.
Concede un mes de reposo preventivo total en
Sanatorio Guayadn desde el 19.X.945.
Concede un mes de reposo preventivo total en
Sanatorio G u a y a h , desde el [Link].945.
Concede permiso que solicita para usar la con-
decoración "Orden Nacional del Mérito7', en el
grado de Gran Oficial, conferida por el gobierno
del Paraguay.
Autorizado para ausentarse del país, y trasladar-
se a Cochabamba (Bolivia), haciendo uso de su
feriado legal, por el término de un mes, a con-
tar del [Link].1945.
Concede un mes de reposo preventivo parcial
media jornada, a contar del 10.X1.945.
Concede el permiso que solicita para usar la con-
decoración "Legión al Mérito" en el grado de Co-
mendador, que le ha sido conferida por el go-
bierno de los [Link]. de N.A.
Concede alta de reposo preventivo a contar del
19.1.946.
Designado Interventor en la entrega del Estado
Mayor de Coordinación.
Nombrado Subjefe del Estado Mayor de Coor-
dinación.
Nombrado en la Comisión que efectuará la recep-
ción del Pedestal del Monumento del Prócer
Manuel Rodríguez.
Felicitado por haber obtenido el primer premio
en el Concurso Literario Militar correspondiente
al año 1945.
General de División. Continúa como Subjefe del
Estado Mayor de Coordinaci6n.
Concede el permiso que solicita para usar la con-
decoración "Orden Nacional do Cruzeiro do Sul",
en el grado de Gran Oficial, conferida por el Go-
bierno del Brasil.
Designado Interventor en la entrega del Coman-
do de la 11 División.
Reemplazará al Comandante en Jefe del Ejérci-
to, desde el 22.11 y mientras dure su ausencia.
Se le otorga la Medalla de Oro por 35 años de
servicios, que cumplió el 9.111.947.
Nombrado Jefe del Estado Mayor General, deja
de ser Subjefe del Estado Mayor de Coordina-
ción.
Concede la autorización que solicita para usar la
condecoración de la "Legión de Honor", en el
grado de Comendador, conferida por Francia.
Reemplazará al Comando en Jefe y mientras du-
re la ausencia del titular.
Concede retiro temporal.
Concede pensión de retiro.
Se le otorga el primer premio del Concurso Li-
terario Militar 1951.
Servicios : 36 años, 3 meses y 1 día.
Fallecimiento : 23 de febrero de 1958
DANUS PERA, SANTIAGO
Fecha de
nacimiento : 11 de abril de 1896 (Santiago).
17.111.911 : Cadete efectivo de la Escuela Militar. Nota de
salida de la Escuela Militar 362 puntos.
Teniente 2" de Infantería.
Regimiento de Infantería N" 10 "Lautaro".
Teniente 1" de Ejército. Continúa en el Regi-
miento de Infantería N" 10 "Lautaro".
Rindió examen para Capitán y obtuvo nota 8.50.
Escuela de Suboficiales, deja el Regimiento de
Infantería N" 10 "Lautaro".
Regimiento de Infantería N" 10 "Lautaro", deja
la Escuela de Suboficiales.
Permiso para contraer matrimonio con la Srta.
Elena Guillón Compagnon. Contrajo matrimonio,
certificado Oficial Registro Civil, en carpeta.
C a p i t h de Ejército. Sigue sirviendo en el Re-
gimiento de Infantería N" 10 "Lautaro". Ascenso
por mérito.
Pasa a1 Regimiento N" 12 "Pudeto", deja el Re-
gimiento de Infantería N" 10 "Lautaro".
Comandado por 30 días al Grupo de Artillería
de Montaña N" 2.
Volverá a su unidad una vez que termine el Co-
mando de 30 días.
Nombrado Fiscal Militar de Bío-Bío, sin perjuicio
de las funciones que actualmente desempeña.
Se presentará a rendir examen, el 1"de diciem-
bre a la Academia de Guerra.
Alumno del 1 Curso Especial de la Academia de
Guerra.
: Alumno del 111 Año del Curso General de la Aca-
demia de Guerra.
: Nombrado Oficial a prueba en el Estado Mayor
General.
: Se le expide título de Oficial de Estado Mayor,
continúa en el Estado Mayor General.
: Profesor de Filosofía de la Guerra, e n la Escue-
la Militar.
: Se le concede la Estrella de Plata por 20 años
de servicios.
: Nombrado Profesor de Filosofía de la Guerra de
la Escuela Militar.
: Mayor de Ejército. Continúa como Ayudante del
Estado Mayor del Ejército.
: Pasa al Regimiento de Artillería Motorizada N 3
"Lautaro", deja de ser Ayudante de Estado Mayor
del Ejército.
: Pasa como Secretario Comandancia Guarnición
Valparaíso, deja el Regimiento de Artillería Mo-
torizado N 3 "Lautaro".
: Pasa al Estado Mayor del Ejército, deja de ser
Secretario Comandancia Guarnición Valparaíso.
: Nombrado Profesor de Historia Militar de la Es-
cuela Militar.
: Nombrado Profesor auxiliar de Táctica de la Aca-
demia de Guerra a contar desde el 1°.1V.935.
: Teniente Coronel de Ejército. Continúa en el Es-
tado Mayor del Ejército.
: Designado Secretario de la Dirección de Estable-
cimientos de Institutos Militares, deja el Estado
Mayor del Ejército.
: Participará en el Curso de Equitación de la Es-
cuela de Caballería.
: Nombrado Comandante del Regimiento Andino
N" "Lautaro", deja de ser Secretario de la Di-
rección de Establecimientos de Instrucción Militar.
Se le concede la Estrella de Oro por 25 años de
servicios que cumplió el 17.111.936.
Pasa al Departamento E. Movilización Industrial,
deja de ser Comandante del Destacamento An-
dino N" 3 "Los Angeles".
Pasa a la Dirección de Reclutamiento y Tiro Na-
cional, deja el Departamento E. Movilización In-
dustrial.
Pasa como Jefe de Sección a la Dirección del
Personal del Ejército, deja la Dirección de Re-
clutamiento y Tiro Nacional.
Nombrado Jefe Interino del Estado Mayor de la
11 División de Ejército, deja de ser Jefe de Sec-
ción de la Dirección del Personal.
Designado en la Comisión que en representación
del Ejército estudiara el proyecto de reorganiza-
ción del Consejo de la Sociedad Cooperativa de
las Fuerzas Armadas Ltda.
Coronel de Ejército. Continúa como Jefe en Pro-
piedad del Estado Mayor de la 11 División de
Ejército.
Concede permiso para usar la condecoración de
la "Orden de Boyacá" en el grado de Comenda-
dor otorgada por el Gobierno de la Repfiblica
de Colombia.
Nombrado Cuartel Maestre de la II División de
Ejército, deja de ser Jefe del Estado Mayor de
la misma División.
Nombrado Director de la Escuela de Infantería
y Comandante de la Guarnición de San Bernar-
do, deja de ser Cuartel Maestre de la 11 Divi-
sión de Ejército.
Llamado al Curso de Altos Estudios en el Esta-
do Mayor.
A disposición del Ministerio de Relaciones Exte-
riores a fin de ser nombrado Agregado Militar
a la Embajada de Chile en México, deja de ser
Director de la Escuela de Infantería.
Nombrado Jefe del Estado Mayor de la IiI Divi-
sión de Ejército, deja de estar a disposición del
Ministerio de Relaciones Exteriores y de ser
Agregado Militar a la Embajada de Chile en Mé-
xico.
Nombrado Jefe del Estado Mayor de la iI Divi-
sión, deja de ser Jefe del Estado Mayor de la
III División de Ejército.
Concede el permiso que solicita para usar la Con-
decoración del MBrito Militar de 2". Clase que le
ha sido conferida por el Gobierno de México.
Concede autorización para usar la Estrella de Oro
"Diosa Minerva", por estar en posesión del título
de Profesor Militar.
Designado para participar en un ciclo de confe-
rencias y juegos de guerra, para el Alto Mando.
Concede la Medalla de Oro por 35 años de ser-
vicios que cumplió el 17.111.946.
Designado Jefe de las Fuerzas, para la elección
extraordinaria de Presidente de la República del
día 4 de septiembre en la 1" Circunscripción de
Santiago.
General de Brigada. Continúa como Jefe del Es-
tado Mayor de la 11 División de Ejército.
Nombrado Comandante en Jefe de la 111 Divi-
sión de Ejército, deja de ser Jefe del Estado Ma-
yor de la 11 División.
Jefe de las Fuerzas en Concepción, para la elec-
ción ordinaria de Regidores del 6.1V.947.
Nombrado Comandante Militar de la Regi6n car-
bonífera de Lota y Coronel.
Nombrado Director del Personal del Ejército, de-
ja de ser Comandante en Jefe de la 111 División
de Ejército.
Nombrado Comandante en Jefe de la 11 División
y Comandante General de la Guarnición de San-
tiago, deja de ser Director del Personal del Ejér-
cito.
Nombrado Jefe de la Zona de Emergencia de la
Provincia de Santiago.
Designado Jefe de la Zona de Emergencia del
Departamento de Santiago de la provincia del
mismo nombre.
Nombrado Jefe de la Zona de Emergencia de la
Provincia de Santiago.
Designado para tomar el mando de las Fuerzas
Armadas de Santiago, con motivo de la elección
ordinaria de Regidores del 2 de abril de 1950.
Designado Embajador Extraordinario en Misión
Especial para asistir al Centenario de Artigas
(Montevideo).
Designado Jefe de las Fuerzas de Santiago en la
elección del [Link].950.
General de División. Continúa como Comandante
en Jefe de la 11 División de Ejército y Coman-
dante General de!a Guarnición de Santiago.
Destinado como Jefe de la Misión Militar de
Chile en los [Link]. de América.
Nombrado Adicto Militar a la Embajada de Chile
en los Estados Unidos de América.
Nombrado Jefe del Estado Mayor General del
Ejército, deja de ser Jefe de la Misión Militar
y Adicto Militar de la Embajada de Chile en los
Estados Unidos de América (Washington).
Deja de ser Delegado del Ejército ante la Junta
Interamericana de Defensa, con sede en la ciu-
dad de Washington D.C., Estados Unidos de Amé-
rica.
Autorizado para usar las siguientes condecoracio-
nes extranjeras, concedidas por los Gobiernos
que se indican y en las categorías que se seña-
lan: l.-"Legión de Mérito", en el grado de Co-
mandante, conferida por el Presidente de los Es-
tados Unidos de Norteamérica; 2.-Orden Nacio-
nal "Al Mérito", en el grado de Comendador,
otorgada por el Gobierno de la República del
Ecuador; 3.-Medalla de la Junta Interamericana
de Defensa, otorgada por la Junta Interamerica-
na de Defensa.
: Con esta fecha asumirá el Comando en Jefe del
Ejército, en calidad de Subrogante.
: Nombrado Comandante en Jefe del Ejército.
: Con esta fecha asume el Comando en Jefe del
Ejército.
: Con esta fecha hace entrega del Comando e n
Jefe del Ejército al Sr. General de Brigada Car-
los Mezzano Camino.
: Concede retiro absoluto del EjBrcito.
: Concede la autorización para usar la condecora-
ción "Orden de Boyacá", en el grado de "Gran
Oficial", conferida por el Gobierno de la Repú-
blica de Colombia.
: Concede pensión de retiro, indemnización de de-
sahucio y asignación familiar.
: Nombrado Vicepresidente Ejecutivo de la Caja
de Previsión de la Defensa Nacional.
: Deja de ser Vicepresidente Ejecutivo de la Caja
de Previsión de la Defensa Nacional, con fecha
31,111,959.
Servicios : 41 años, 11 meses y 27 días.
Fallecimiento : 18 de diciembre de 1977.
DIAZ DIAZ, RAMON
Fecha de
nacimiento : 2 de junio de 1891 (Angol).
15.V.911 : Cadete efectivo de la Escuela Militar.
9.11.912 : Teniente 2" del Ejército en el Arma de Infante-
ría. Nota de salida 357 puntos.
Destinssele al Regimiento de Infantería N" 3
"Yuneav".
Pasa a i ~ e ~ i r n i e nde
t o Infantería N" 12 "Pudeto",
deja el Regimiento de Infantería N" 3 "Yungay".
pasa a la Éscuela de Suboficiales, deja el R&-
miento de Infantería N" 12 "Pudeto".
Teniente 1" de Ejército, continúa en la Escuela
de Suboficiales. Ascendió por antigüedad.
Rindió examen para Capitán y obtuvo nota media
general 7.33.
Pasa al Regimiento de Infantería N" 1 "Buin",
deja la Escuela de Suboficiales.
Se le concede un mes de licencia por enfermedad.
Pasa al Regimiento de Infantería N" 13 "O'Hig-
gins", deja el Regimiento de Infantería N" 1
"Buin".
Pasa al Regimiento de Infantería N" 1 "Buin", de-
ja el Regimiento de Infantería N" 13 "O'Higgins".
Se le concede permiso para contraer matrimo-
nio con la Srta. Josefina Miiián Montiel (Certi-
ficado Of. R. Civil en carpeta).
Nombrado alumno del 1 Curso de la Academia
de Guerra, deja su Unidad.
Nombrado alumno del 11 Curso de la Academia
de Guerra.
Capitán de Ejército, se le reconoce antigüedad
desde el ll.V.918. Continúa como alumno de la
Academia de Guerra.
Pasa al Regimiento de Infantería N" 1 "Buin",
hasta nueva disposición.
Continúa en la Academia de Guerra.
Se le fija el orden de antigüedad en el Escala-
fón desde el ll.V.918.
Nombrado alumno del III Curso de la Academia
de Guerra.
Pasa al Regimiento de Infantería N" 13 "O'Hig-
gins", deja la Academia de Guerra.
Alumno del 11 Curso Especial de la Academia de
Guerra, deja el Regimiento de Infantería nT" 13.
Nombrado Oficial a prueba en el Estado Mayor
General, deja la Academia de Guerra.
Cumple requisitos mayor sueldo y para el as-
censo desde el [Link].924.
Se le expide titulo de Oficial de Estado Mayor.
Profesor de Organización Militar para el Curso
de Aspirantes a Contadores.
Desempeñará las funciones de Ayudante del Di-
rector de las Escuelas Militares, sin perjuicio de
las funciones de su puesto en el Estado Mayor
General.
Pasa a disposición del Ministerio dé Relaciones
Exteriores, para asistir a las fiestas del Centena-
rio de la República de Bolivia, sin dejar el Es-
tado Mayor General.
Nombrado Profesor auxiliar en la Academia de
Guerra, en la asignatura de Guerra Marítima.
Se trasladará a Europa a las órdenes de la Mi-
sión Militar, deja el Estado Mayor General.
Se le expide diploma de Profesor Militar.
Se le acepta la renuncia de Profesor Militar de
Organización Militar del Curso de Administración.
Mayor de Ejército, ascenso por mérito. Conti-
núa en comisión en Francia.
Declara que tiene cumplidos los requisitos para
el ascenso a Teniente Coronel desde el 16.M.
926.
Se le concede el permiso que solicita para usar 1
~
la condecoración "Caballeros de la Orden Nacio-
nal Boliviana Cóndor de los Andes", otorgada
por el Gobierno de Bolivia.
Permiso para usar la placa "Oficial de Estado del
Ejército Francés", conferida por la República de
Francia.
Nombrado Subdirector de la Academia de Gue-
rra, deja de estar en Comisión en Europa.
Teniente Coronel. Continúa como Subdirector de l
la Academia de Guerra.
Se le concede el permiso que solicita para usar
la Condecoración de "Comendador" de la Orden
L'Etoile d' Anjounan", que le ha sido conferida
por el Gobierno de Francia.
Nombrado 1" Subdirector de la Escuela Militar,
deja de ser Subdirector de la Academia de Gue-
rra.
Nombrado Profesor de Táctica en la Escuela Mi-
litar.
Se le concede la Estrella de Plata por 20 años
de servicios efectivos.
Nombrado Comandante del Regimiento de In-
fantería N" "Chacabuco", deja de ser 1" Sub-
director de Estado Mayor.
Se modifica el D/S N" 2046 de 26.W1.931, pasa
como Comandante del Regimiento de Infantería
N" 2 "Maipo".
Pasa como 1" Subdirector de la Escuela Mili-
tar, deja el Regimiento de Infantería N" 2 "Mai-
PO".
15.VI1.932 : Nombrado Comandante del Regimiento de Arti-
llería Motorizado N 2 "Canto", deja de ser 1"
Subdirector de la Escuela Militar.
[Link].932 : Nombrado Comandante del Regimiento de In-
tería N 1 "Buin", deja de ser Comandante del
Regimiento de Artillería Motorizado N" 2 "Canto".
5.1.933 : Nombrado Jefe de Estado Mayor de la 11 Divi-
sión, deja de ser Comandante del Regimiento de
Infantería N" 1 "Buin".
[Link].933 : Coronel de Ejército. Continúa como Jefe de Es-
tado Mayor de la 11 División.
[Link].933 : Nombrado Profesor de Servicio de Sanidad en
Campaña del Curso de Intendencia y Adminis-
tración.
4.1V.934 : Nombrado Secretario del Cuartel General, deja
de ser Jefe del Estado Mayor de la 11 División.
[Link].934 : Declárase que en conformidad a la Ley de As-
censos, cumplió de un modo efectivo su requisi-
to legal de tiempo en tropa.
[Link].935 : Designado en la Comisión que estudiará la posi-
bilidad de trasladar los Cuarteles de unidades
montadas fuera del radio urbano de la ciudad.
17.1X.935 : Participará en el Curso de Altos Estudios Mili-
tares.
25,111,936 : Nombrado Director de la Academia de Guerra,
deja de ser Secretario del Cuartel General del
Estado Mayor.
11.V.936 : Se le concede el uso de la Estrella de Oro, por
25 años de servicios.
[Link].936 : Declara que el [Link].935 cumplió los requisitos
para ascender a General.
9.1.937 : Se le concede autorización para usar la condeco-
ración "Cóndor de los Andes", en el grado de
Comendador, otorgada por el Gobierno de Bolivia.
Se le concede permiso para usar la condecora-
ción oficial de la "Legión de Honor", otorgada por
el Gobierno de la República de Francia.
Nombrado Director Interino del Personal del
Ejército, dejando de ser Director de la Academia
de Guerra.
Participará en el Curso de Altos Estudios.
Terminó Curso de Altos Estudios con resultados
satisfactorios.
Se le concede permiso para usar la condecora-
ción de "Comendador de la Orden Nacional Hai-
tiana Houneur et Menté" otorgada por S.E. el
Presidente de la República de Haití.
General de Brigada. Continúa como Director, en
propiedad, del Personal del Ejército.
Nombrado Director de Establecimientos de Ins-
trucción Militar, deja de ser Director del Perso-
nal del Ejército.
Participará en el Curso de Altos Estudios Mili-
tares desde el [Link]. al 21.X.939.
Nombrado Comandante en Jefe de la 1 Divi-
sión de Ejército, deja de ser Director de las Es-
cuelas Militares.
Se le computará su antigüedad desde el 22.X1.936.
Nombrado Jefe de la Plaza de Antofagasta.
Se dispone anotar las felicitaciones del Gobierno
por su labor en pro de la chilenidad desarrolla-
da en la 1 División de Ejército.
Concede permiso para usar la medalla conmemo-
rativa del Centenario de la Batalla de Maipo,
otorgada por el Gobierno de Chile el [Link].918 y
condecoración nacional de la "Orden Mexicana
del Aguila Azteca", en el grado 111 (Placa), otor-
gada por el gobierno de México.
Concede permiso para usar la condecoración "Or-
den del Cóndor de los Andes", en el grado de
Gran Oficial, otorgada por el Gobierno de Bo-
livia y la Medalla conmemorativa del Centenario
de la Independencia de Bolivia otorgada por di-
cho país el [Link].925.
Designado para que tome el mando de las Fuer-
zas Armadas y se haga cargo del manteniniento
del orden en Antofagasta, con motivo de la elec-
ción del Presidente de la República el [Link].942.
Felicitado por su correcta actuación en la misión
que le correspondió en el acto eleccionario del
1°.11.942.
Designado para que tome el mando de las Fuer-
zas Armadas en Antofagasta con motivo de la
elección extraordinaria de un Regidor que se ve-
rificará el [Link].942.
Nombrado Jefe del Estado Mayor del Ejército, de-
ja de ser Comandante en Jefe de la 1 División de
Ejército.
General de División. Continúa como Jefe del Es-
tado Mayor General del Ejército.
Concede la Cruz de Malta por haber obtenido el
ler. lugar en su promoción en la Academia de
Guerra en 1922.
Se le concede retiro absoluto del Ejército.
Concede permiso para usar la condecoración "Or-
den del Mérito", en el grado de Comendador que
le ha sido conferida por el Gobierno de los EE.
UU. de N.A.
Concede nueva pensión de retiro.
33 años, 4 meses y 27 días.
Fallecimiento : 16 de mayo de 1973.
ESCUDERO OTAROLA, JORGE
Fecha de
nacimiento : 19 de junio de 1892 (San Felipe).
[Link].906 : Cadete efectivo de la Escuela Militar.
1.11.911 : Teniente 2" de Ejército, en el Arma de Infan-
tería. Obtuvo 440 puntos.
Destinado al Regimiento de Infantería N" 5 "Ca-
rampangue".
Pasa al Regimiento de Infantería N" 2 "Maipo",
deja el Regimiento de Infantería N" 5 "Caram-
pangue".
Teniente 1" de Ejército. Contintía en el Regi-
miento de Infantería N" 2 "Maipo", se le reco-
noce antigüedad desde el 15.111.913.
A disposición del Ministerio de Marina a fin de
que preste sus servicios en la Escuela de Inge-
nieros de la Armada, deja el Regimiento de In-
fantería N" 2.
Rindió examen para Capitán y obtuvo nota 7.
Capitán de Ejército, continíía a disposición del
Ministerio de Marina.
Pasa al Regimiento de Infantería N" 4 "Ranca-
gua", deja de estar a disposición del Ministerio
de Marina.
Pasa al Regimiento de Infantería N" 1 "Buin",
deja el Regimiento de Infantería N" 4 "Rancagua".
A disposición del Ministerio del Interior a fin de
ser nombrado Prefecto Suplente de Chanco, sin
dejar su Unidad.
Alumno del Curso General de la Academia de
Guerra, sin dejar su Unidad.
Alumno del Curso Especial de la Academia de
Guerra, deja el Regimiento de Infantería N" 1
"Buin".
Alumno del 11 Curso Especial de la Academia de
Guerra.
A disposición del Ministerio del Interior a fin de
ser nombrado Delegado del Gobierno en la Pro-
vincia de Talca.
Agregado al Regimiento de Infantería N" 8 "Val-
divia" hasta nueva orden.
Oficial a prueba en el Estado Mayor General.
Mayor de Ejército. Recupera antigüedad desde el
26.1X.924. Continúa como Oficial Aspirante en el
Estado Mayor General.
Se le concede la Estrella de Plata por 20 años
de servicios efectivos.
Expide titulo de Oficial de Estado Mayor. Con-
tinúa como de planta e n el Estado Mayor Gene-
ral.
Pasa al Regimiento de Infantería "Buin", deja el
Estado Mayor General.
Permiso para contraer matrimonio con la Srta.
Graciela Enriqueta Alvarado Albascal (Certifica-
do en Carpeta).
Nómbrase Comandante del Batallón de Infante-
ría N" 2 "Canto", deja el Regimiento de Infante-
ría N" 1 "Buin".
Pasa al Estado Mayor General, deja de ser Co-
mandante del Batallón de Infantería de Monta-
ña N" 2 "Canto".
Teniente Coronel de Ejército, continúa en el Es-
tado Mayor General.
A las órdenes del Jefe de la Misión Militar de
Chile en el extranjero, deja el Estado Mayor Ge-
neral.
Nombrado Subdirector de la Escuela de Infan-
tería, deja la Misión Militar de Chile en el ex-
tranjero.
Nombrado Comandante del Regimiento de In-
fantería N" 9 "O'Higginsn, deja de ser Subdiredor
de la Escuela de Infantería.
Nombrado Comandante de Infantería 111 Di-
visión, deja de ser Comandante del Regimiento
Infantería N" 9.
Coronel de Ejército. Contintia como Comandante
de Infantería de la 111 División.
Designado Presidente del Tribunal para juzgar
los delitos indicados en el D/L. N" 314 de 28 de
julio de 1932 en la Plaza Concepción.
Ser6 reemplazado en la Presidencia del Tribunal
a que se refiere el Decreto anterior por el Te-
niente Coronel Sr. Emilio Aguayo B.
Nombrado Jefe del Estado Mayor 11División, de-
ja de ser Comandante de Infantería 111 División.
Nombrado Comandante de Infantería de la 11
División, deja de ser Jefe de Estado Mayor 11
División.
Nombrado en la comisión que recibir6 el edificio
del cuartel del Cuerpo de Inválidos.
Nombrado Comandante de Guarnición de Valpa-
raíso, deja de ser Comandante de Infantería 11
División.
Nombrado Comandante de Infantería de la 11
División, deja de ser Comandante de la Guarni-
ción de Valparaíso.
Continuara como Comandante de la Guarnición
de Valparaíso hasta el 15 de marzo de 1934.
Nombrado Subjefe del Estado Mayor del Ejérci-
to, deja de ser Conmandante de Infantería de la
II División.
Participar6 en el Curso de Altos Estudios Mili-
tares.
Se le concede el uso de la Estrella de Oro por
30 años de servicios.
Servir& de Interventor en la Revista Económica
del Instituto Geográfico Militar.
Declara que el [Link].935 cumplió los requisitos
para el ascenso a General.
General de Brigada. Continúa como Subjefe del
Estado Mayor del Ejército.
Se le concede el permiso para usar la condeco-
ración "El Cóndor de los Andes" que le ha sido
otorgada por el gobierno de Bolivia.
Participará en el Curso de Altos Estudios.
Designado en Comisión Interventora Revista Eco-
nómica del Instituto Geográfico Militar.
Terminó Curso de Altos Estudios con resultado
satisfactorio.
Nombrado Jefe del Estado Mayor del Ejército,
deja de ser Subjefe.
Nombrado Comandante en Jefe de la 1 División
de Ejército, deja de ser Jefe del Estado Mayor
del Ejército.
General de División. Contida como Comandante
en Jefe de la 1 División de Ejército.
Nombrado Jefe del Estado Mayor General del
Ejército, deja de ser Comandante en Jefe de la
1 División de Ejército.
Concede permiso para usar las siguientes conde-
coraciones: "Orden Nacional do Cruzeiro do Sui"
en el grado de Gran Oficial otorgada por el Go-
bierno de Brasil. Placa de Gran Oficial de la "Or-
den el Sol del Perú" otorgada por el gobierno
del Perú.
10.W.942 : Reemplaza al Comandante en Jefe del Ejército
con motivo de su ausencia a los Estados Unidos
del Brasil.
[Link].942 : Nombrado Jefe del Estado Mayor de Coordina-
ción de la Defensa Nacional.
[Link].943 ; Concede la Cruz de Malta, por haber obtenido
el ler. lugar en su promoción en la Academia de
Guerra, en 1924.
22.V.944 : Concede retiro absoluto.
[Link].953 : Concede nueva pensión de retiro.
Servicios : 38 años, 2 meses y 13 días.
Fallecimiento : 21 de febrero de 1977.
- - - -
ESCUDERO OTAROLA, OSCAR
Fecha de
'nacimiento : 22 de marzo de 1891 (San Felipe).
27.V.909 : Cadete del Curso Especial de la Escuela Militar.
[Link].910 : Teniente 2" del Ejército de Artillería. Obtuvo
259 puntos.
Destinado al Regimiento de Artillería de Costa.
Teniente 1"e Ejército. Continúa en el Regi-
miento de Artillería de Costa.
A disposición del Ministerio de Guerra.
Pasa al Regimiento de Artillería N 5 "Maturana".
Capitán de Ejército. Pasa al Batallón de Tren
N 2, deja el Regimiento de Artillería N" 5.
Un mes de licencia para que atienda el resta-
blecimiento de su salud.
Pasa al Regimiento de Artillería N" 5 "Maturana",
deja el Batallón de Tren N" 2.
Alumno del Primer Curso de la Academia de
Guerra.
Alumno del 11 Curso de la Academia de Guerra.
Alumno del III Curso de la Academia de Guerra.
No ha lugar a la inclusión en Lista de Selección
por el presente año.
Oficial a prueba en el Estado Mayor General.
Permiso para contraer matrimonio con la Srta.
Berta Quiroga Honorato (Certificado de Carga).
Profesor auxiliar de Conocimientos de Armas en
la Academia de Guerra.
Participara en un Curso de Instrucción para Ofi-
ciales de Artillería sin dejar su Unidad.
Se le expide título de Oficial de Estado Mayor,
continúa en el Estado Mayor General.
Pasa al Comando en Jefe de la 111División como
Oficial de Estado Mayor.
Se le acepta la renuncia de Profesor de Conoci-
mientos de Armas de la Academia de Guerra.
Se le concede la autorización para usar la conde-
coración de Quinta Clase del Tesoro Sagrado con-
cedida por S.M. el Emperador del Japón.
Un mes de licencia para que atienda el resta-
blecimiento de su salud.
Pasa al Estado Mayor General, deja el Comando
en Jefe de la 111 División.
Mayor de Ejército. Recupera antigüedad desde el
26 de septiembre de 1924. Continúa en el Esta-
do Mayor General.
Un mes de licencia para que atienda el resta-
blecimiento de su salud.
A las órdenes de la Misión Militar de Chile en
Europa. Deja el Estado Mayor General.
Declara que el 16 de septiembre de 1926 tenía
cumplidos los requisitos para ascender a Tenien-
te Coronel.
Pasa a la Escuela de Aplicación de Artillería, de-
ja de estar en comisión en el extranjero.
Pasa al Estado Mayor General, deja la Escuela
de Aplicación de Artillería.
Profesor de Hoplología en la Academia de Guerra.
Teniente Coronel de Ejército. Continúa en el Es-
tado Mayor General.
Nombrado Comandante del Regimiento de Arti-
llería N" 2 "Arica", deja el Estado Mayor General.
Expide diploma de Profesor Militar.
Se le concede la Estrella de Plata por 20 años
de servicios efectivos.
Nombrado en la Comisión Examinadora de Te-
nientes y Capitanes de todas las Armas de la 1
División de Infantería y 1 Brigada de Caballería.
Nombrado Jefe del Estado Mayor de la 1 Divi-
sión de Infantería, deja de ser Comandante del
Regimiento de Artillería N" 2.
Nombrado Secretario de la Dirección de los Ser-
vicios, deja de ser Jefe del Estado Mayor de la
1 División de Ejército.
Pasa al Estado Mayor del Ejército, deja de ser
Secretario de la Dirección de los Servicios.
Un mes de licencia para que atienda al resta-
blecimiento de su salud.
Un segundo mes de licencia para que atienda al
restablecimiento de su salud.
Coronel de Ejército. Continuará en el Estado Ma-
yor del Ejército.
Nombrado Subjefe del Estado Mayor del Ejér-
cito.
Dispénsase del requisito de servicio en tropa
para los efectos del ascenso y de lo indicado en
el inciso 1"el artículo 20 del D/L. N" 294.
Nombrado Jefe Interino del Estado Mayor del
Ejército, deja de ser Subjefe de la misma Repar-
tición.
Reconócese título de Profesor Militar.
Nombrado Diredor de Establecimientos de Ins-
titutos Militares en el carácter de interino, deja
de ser Jefe interino del Estado Mayor General.
General de Brigada. Continúa como Director de
Establecimientos de Institutos Militares.
Participara en el Curso de Altos Estudios Mili-
tares.
Designado en la Comisión para que represente al
Fisco en el remate de construcciones y los terre-
nos de la Escuela de Caballería en Ñufioa.
Nombrado para que presida la Comisión Ad Ho-
norem, a fin de que sobre la base del balance
tecnico de la Caja de Retiro y Montepío, estudie
la situación económica y proponga lo que estime
conveniente para normalizarla y las modificacio-
nes necesarias internas a la Ley de Retiro.
Designado para que presida la Comisión relacio-
nada con la Educación Física Militar en sus di-
ferentes aspectos.
Nombrado Director de los Servicios, deja de ser
Director de Establecimientos de Institutos Mi-
litares.
Se le concede el uso de la Estrella de Oro, por
25 años de servicios.
Nombrado Comandante de la IV División de Ejér-
cito, deja de ser Director de los Servicios.
Nombrado para que estudie y resuelva lo rela-
cionado con los terrenos que se necesitan para
instalar una Unidad de Ejército en Ancud.
Nombrado Jefe del Estado Mayor del Ejército,
deja de ser Comandante en Jefe de la IV Divi-
sión de Ejército.
General de División, continfia como Jefe del Es-
tado Mayor del Ejército.
Designado miembro del Gabinete Técnico Militar.
Reemplazará al Comando en Jefe desde el 2
hasta el 27 de noviembre inclusive.
Nombrado Comandante en Jefe del Ejército.
Autorizado para trasladarse a los Estados Uni-
dos de N.A. a partir de la primera quincena de
octubre para visitar los puestos y las Escuelas
Matrices de dicha República.
Nombrado Consejero de la Caja de Retiro y Mon-
tepío de las Fuerzas de la Defensa Nacional.
Se le computará su antigüedad desde el 14 de
agosto de 1937.
Designado en Comisión para visitar la Repfibli-
ca del Brasil, atendiendo una especial invitación
del gobierno de dicho país.
20.1X.942 : Designado Consejero de la Caja de Retiro y Mon-
tepío de las Fuerzas de la Defensa Nacional.
9.X.942 : Autoriza para usar la Condecoración "Orden do
Mérito Militar", en el grado de Gran Oficial. con-
cedida por e1 gobierno del Brasil, y la "Orden
Nacional del Mérito", e n el grado de Gran Ofi-
cial, concedida por el gobierno de la República
del Paraguay.
[Link].943 : Nombrado Ministro de Estado en el Departa-
mento de Defensa Nacional.
2.X11.943 : Se le concede la Cruz de Malta por haber obteni-
do el primer lugar e n su promoción en la Aca-
demia de Guerra en 1919.
31.X.944 : Concédese retiro absoluto del Ejército.
[Link].953 : Concede nueva pensión de retiro.
Servicios : 35 años, 5 meses y 4 días.
Fallecimiento : 4 de agosto de 1957.
ESPINOZA MUJICA, ARTURO
Fecha de
nacimiento : 16 de diciembre de 1890 (Temuco).
27.V.909 : Cadete (del Curso Especial) de la Escuela Mili-
tar.
Teniente 2-e Ejército en el Arma de Infante-
ría. Obtuvo 258 puntos.
Destiiado al Regimiento de Infantería N" 12 "Pu-
deto".
Pasa a la Escuela Miiitar, deja el Regimiento de
Infantería N" 12 "Pudeton.
Teniente 1" de Ejército. Ascenso por antigüedad.
Continúa en la Escuela Militar.
Rindió examen para Capitán y obtuvo nota 8.
Pasa al Regimiento de Infantería
'
N" 7 "Esmerai-
da", deja la Escuela Militar.
Capitán de Ejército. Continúa en el Regimiento
de Infantería N" 7 "Esmeralda".
Alumno del 1 Curso de la Academia de Guerra.
Alumno del 11 Curso de la Academia de Guerra.
Permiso para contraer matrimonio con la Srta.
María Montt Montaiba.
Alumno del 111 Curso de la Academia de Guerra.
Oficial a prueba en el Estado Mayor General.
Oficial de Estado Mayor. Continúa en el Estado
Mayor General.
Pasa al Comando de la 11 División como Oficial
de Estado Mayor, deja el Estado Mayor General.
A disposición del Ministerio del Interior, a fin de
ser nombrado delegado del Gobierno en las elec-
ciones extraordinarias de Senador por la Rovin-
cia de Colchagua.
Ayudante del General Brasileño Sr. Augusto
Tasso Fragoso. Delegado al Congreso Paname-
ricano.
A disposición del Ministerio de Relaciones Ex-
teriores para que sea nombrado Adicto Militar
a la Embajada de Chile en Estados Unidos de
Norteamérica.
Mayor de Ejército. Continuará en comisión en el
extranjero.
Pasa al Estado Mayor General, deja de estar en
comisión en Estados Unidos.
Pasa al Departamento General de Guerra, deja
el Estado Mayor General.
Pasa al Regimiento infantería N" 7 "Esmeralda",
deja el Departamento General de Guerra.
Fiscal Militar de la provincia de Antofagasta,
sin dejar el Regimiento de Infantería N" 7 "Esme-
ralda".
Deja de ser Fiscal de la provincia de Antofagas-
ta.
Nombrado Comandante del Batallón de Infan-
tería de Montaña N" 1 "Lagos", deja el Regi-
miento de infantería N" 7 "Esmeralda".
Continuara en el Regimiento de infantería N" 7
"Esmeralda" hasta nueva orden.
Declara que el [Link].926 tenía cumplidos los re-
quisitos para ascender a Teniente Coronel.
Pasa como Jefe de Sección del Departamento
del Personal, deja el Batalión de infantería N" 1
"Lagos".
Teniente Coronel de Ejército. Continúa en el De-
partamento de Personal.
A disposición del Ministerio de Relaciones Ex-
teriores, a fin de que sea nombrado Agregado
Militar a la Legación de Chile en el Japón, deja
el Departamento Personal.
: Se le concede la Estrella de Plata por 20 años
de servicios efectivos.
: Pasa en calidad de Agregado al Estado Mayor
del Ejército, deja de estar a disposición del Mi-
nisterio de Relaciones Exteriores como Agregado
Militar a la Legación de Chile en el Japón.
: Nombrado Comandante del Regimiento de In-
fantería N" 14 "Caupolicán", deja de estar agre-
gado al Estado Mayor del Ejército.
: Se le concede permiso para usar las siguientes
condecoraciones: "Sol Naciente de 4" clase" y
"Medalla Conmemorativa de la Coronación del
Emperador Hirohito", concedidas por S.M. el
Emperador del Japón, y la "Medalla del Home-
naje", otorgada por el Presidente del Consejo de
Ministros del Reino de España.
: Nombrado Comandante de la Infantería 11 Divi-
sión de Ejército; deja de ser Comandante del
Regimiento de Infantería N" 14 "Caupolicán".
: Coronel de Ejército. Continuará como Coman-
dante de la Infantería de la 11 División.
: Nombrado Jefe de Sección de la Dirección del
Personal, deja de ser Comandante de Infantería
II División.
: Deja sin efecto el D1S.S.G. N" 1627 de [Link].932.
Pasa como Jefe de la Sección 11 "Organización
y Reglamentación" del Comando en Jefe, deja
de ser Comandante Infantería 11 División.
: Nombrado Inspector de Infantería y Unidades
Andinas. Deja de ser Jefe de la Sección 11"Or-
ganización y Reglamentación".
: Participará en el Curso de Altos Estudios Mi-
litares.
: Nombrado Director Interino de Establecimientos
de Instmcción Militar, deja de ser Inspector de
Infantería.
Se le concede el uso de la Estrella de Oro, por
25 años de servicios.
Declara que el 26 de julio de 1935 ha cumplido
los requisitos para el ascenso.
General de Brigada. Continúa como Director en
propiedad de la Dirección de Establecimientos
de Instrucción Militar.
Participará en el curso de Altos Estudios.
Terminó curso de Altos Estudios con resultado
satisfactorio.
Concede permiso para contraer matrimonio con
doña Nelly Murphy Mahan.
Nombrado Comandante en Jefe de la 1 División
de Ejército, deja de ser Director de Estableci-
mientos de Instrucción Militar.
Nombrado Director del Personal del Ejército, de-
ja de ser Comandante en Jefe de la 1 División
de Ejército.
General de División. Continúa como Director del
Personal del Ejército.
Participara en el Curso de Altos Estudios Mili-
tares desde el 25.M. al 21.X.939.
Nombrado Comandante en Jefe de la 11 División
de Ejército, deja de ser Director del Perso-
nal del Ejército.
Desde esta fecha y hasta nueva orden reempla-
zara al Comandante en Jefe del Ejército.
Deja de reemplazar al Comando en Jefe del Ejér-
cito.
Reemplazará al Comando en Jefe del Ejército,
con motivo de tener que ausentarse a la Repú-
blica Argentina en comisión de servicio, desde
el [Link] hasta nueva orden.
Se le computará su antigüedad desde el 22.1.1939.
Designado para que tome el mando de las Fuer-
zas Armadas y se haga cargo del mantenimiento
del orden en Santiago, con motivo de la elección
de Presidente de la Repiiblica el [Link].942.
Felicitado por su correcta actuación en la misión
que le correspondió en el acto eleccionario del
1" de febrero de 1942.
Nombrado Jefe de la Misión Militar de Chile en
Estados Unidos de Norteamerica (Washington),
deja de ser Comandante en Jefe de la 11 Divi-
sión de Ejército.
Regresara al país a disposición del Ministerio de
Defensa Nacional, deja de ser Jefe de la Misión
Militar de Chile en los Estados Unidos de Nor-
teamerica (Washington).
Nombrado Comandante en Jefe suplente del
Ejército.
Nombrado consejero de la Caja de Retiro y Mon-
tepío mientras el General Sr. Oscar Escudero O.
desempeña el cargo de Ministro de Defensa.
Concede la "Medalla de Minerva" por haber ter-
minado satisfactoriamente el Curso Regular de
la Academia de Guerra en 1919.
Designado Consejero de la Caja de Retiro por un
período de dos años.
11.X.944 : Se le concede retiro absoluto del Ejercito.
[Link].953 : Concede nueva pensión de retiro.
Servicios : 35 años, 4 meses y 15 días.
Fallecimiento : 28 de junio de 197%.
FERNANDEZ REYES, RAFAEL
Fecha de
nacimiento : 11 de marzo de 1897 (Iquique).
[Link].912 : Cadete efectivo de la Escuela Militar. obtuvo 441
puntos.
Teniente 2" e n el Arma de Artillería.
Regimiento de Artillería "Tacna" N" 1.
Se declara que debe figurar en el escalafón des-
pués del Teniente 2" José López Buendía.
Teniente 1" de Ejército. Continiia en el Regi-
miento de Artillería N" "Tacna".
Rindió examen para Capitán y obtuvo nota 9.77.
Comandado en la Escuela de Caballería sin
dejar de pertenecer a su Unidad.
Grupo de Artillería "General Sotomayor" N" 4,
deja el Regimiento de Artillería N 1.
Ayudante de la Escuela de Tiro de Artillería "El
Centenar".
Para los efectos de mayor sueldo en conformidad
a las leyes: 2644, 2873, 3636, se declara que m-
ple 5 años en el grado el 31 de enero de 1923.
Comisionado para que se traslade a Francia a
fin de representar el Ejército e n las competencias
de sable que se realizarán en los Juegos Olímpi-
cos de París.
A la Escuela dejando la Escuela de Ar-
tillería.
Capitán de Ejército. Continuará en la Escuela
Militar.
Profesor de Dibujos Topográficos en la Escuela
Militar.
Nombrado Ayudante del Ministerio de Guerra,
deja de pertenecer a la Escuela Militar.
Se rectifica por el Departamento el error seña-
lado en el Escalafón General año 1925 y se le
da el lugar siguiente al Capitán Jorge Silva Opa-
zo, como le corresponde legalmente.
Pasa a servir al Regimiento de Artillería "Tac-
na" N 1, continuará como alumno del Curso Ge-
neral de la Academia de Guerra.
Comandando por 30 días al Regimiento de In-
fantería "Lautaro" N" 10, enseguida vuelve a su
Unidad.
Ayudante del Regimiento de Artillería N" 1.
Deja de ser Ayudante del Regimiento de Arti-
llería N" 1 "Tacna".
Declara que tiene cumplidos los requisitos para
el ascenso a Mayor el 16 de septiembre de 1926.
Contrajo matrimonio con la Srta. Amandina Stuar-
do Vaillant (Certificado OFicial del Registro Ci-
vil en Carpeta).
Llámase a examen de admisión para ingresar al
11 Año Curso General de la Academia de Guerra.
Nombrado alumno del 11 Año del Curso General
de la Academia de Guerra.
Tomará parte en el Curso B de la Escuela de
Artillería durante 3 meses.
Terminó el Curso en la Escuela de Artillería y
ocupó el ler. lugar entre 7 alumnos.
Comandado a la Escuela de Bombardeo (desde
el 10 al 24 de diciembre) a fin de practicar vue-
los de observación aérea y de instrucción teóri-
ca del arma.
Nombrado alumno del 111 Año A. de la Acade-
mia de Guerra.
Mayor de Ejército. Continúa como alumno del 111
año de la Academia de Guerra.
Obtuvo el 8" lugar entre 28 alumnos en la Aca-
demia de Guerra.
Pasa a prueba al Estado Mayor del Ejército, de-
ja de ser alumno de la Academia de Guerra.
Se le concede el uso de la Estrella de Plata por
20 años de servicios.
Se le expide título de Oficial de Estado Mayor.
Pasa como Secretario de Estudios de la Escuela
Militar, deja el Estado Mayor del Ejército.
Nombrado Subdirector de la Escuela Militar, de-
ja de ser Secretario de Estudios de la Escuela
Militar.
Nombrado profesor de Organización Militar de
la Escuela Militar.
Nombrado Jefe de la Plana Mayor del Grupo de
Artillería a Caballo N" 1 "Salvo", deja de ser Sub-
director de la Escuela Militar.
Nombrado Comandante Interino del Grupo de Ar-
tillería a Caballo N" 1 "Salvo", la misma Unidad.
Deja de ser profesor de Organización Militar de
la Escuela Militar.
Pasa al Estado Mayor del Ejército, deja de ser
Comandante del Grupo de Artillería a Caballo
N" 1 "Salvo".
Nombrado Comandante Interino del Regimiento
de Artillería N" 1 "Tacna", deja el Estado Mayor
del Ejército.
Teniente Coronel de Ejército. Continúa como Co-
mandante en Propiedad del Regimiento de Ar-
tillería N" 1.
Se le concede la Estrella de Oro por 25 años de
servicios, que cumplió el 9 de febrero de 1937.
Pasa al Estado Mayor del Ejército, deja de ser
Comandante del Regimiento de Artillería N" 1
"Tacna".
Coronel de Ejército. Continúa en el Estado Ma-
yor del Ejército.
Nombrado Secretario de la Dirección de Reclu-
tamiento y Tiro Nacional, deja el Estado Mayor
del Ejército.
Participara en el Curso de Altos Estudios Mili-
tares, desde el 25 de septiembre al 21 de oc-
tubre de 1939.
Nombrado Director Interino de Reclutamiento y
Tiro Nacional sin perjuicio de sus actuales fun-
ciones en la misma Dirección.
Deja de ser Director Interino de Reclutamiento
y Tiro Nacional continuando sus funciones de Se-
cretario.
Nombrado Director de la Escuela de Artillería,
deja de ser Secretario de la Dirección de Reclu-
tamiento y Tiro Nacional.
Se le computará su antigüedad desde el 18 de
junio de 1938.
Designado para que tome el mando de las Fuer-
zas Armadas y se haga cargo del mantenimiento
del orden en Linares, con motivo de la Elección
de Presidente de la República el 1" de febrero
de 1942.
Felicitado por su correcta actuación en la misión
que le correspondió en el acto eleccionario del
1" de febrero de 1942.
Nombrado Jefe del Estado Mayor de la Direc-
ción de Escuelas Militares, deja de ser Director
de la Escuela de Artillería.
Nombrado Jefe de Estado Mayor de la 11 Divi-
sión de Ejército, deja de ser Jefe de Estado Ma-
yor de las Escuelas Militares.
Nómbrase Ayudante del Excmo. Sr. Caracciolo
Parra Pérez, Ministro de Relaciones Exteriores de
Venezuela, mientras permanezca en el país.
Llamado al Curso de Altos Estudios en el Esta-
do Mayor.
Pasa a disposición del Ministerio de Relaciones
Exteriores a fin de ser nombrado Adicto Militar
a la Embajada de Chile en Brasil; deja de ser
Jefe del Estado Mayor de la II División de Ejér-
cito.
Concede permiso para usar la condecoración de la
"Orden del Libertador en el grado de Comenda-
dor" otorgada por el gobierno de Venezuela.
Concede la Medalla Minerva por haber termina-
do satisfactoriamente el Curso Regular de la Aca-
demia de Guerra, año 1932.
Nombrado Comandante de la Guarnici6n de Val-
paraíso, deja de estar a disposición del Ministe-
rio de Relaciones Exteriores y de ser Adicto Mi-
litar a la Embajada de Chile en los Estados Uni-
dos del Brasil.
Concede el permiso que solicita para usar la Con-
decoración "Orden Nacional Do C m e i r o do Sul",
en el grado de Comendador que le ha sido con-
ferida por el gobierno del Brasil.
Nombrado Inspector Interino de Artillería y
Transporte Hipomóvil; deja de ser Comandante
de la Guarnición de Valparaíso.
General de Brigada. Continúa como Inspector de
Artillería y Transporte Hipomóvil.
Concede derecho al Sueldo de General de Divi-
sión, a contar del 19 de junio de 1946. Se le abo-
na 1 año de exceso en grados inferiores.
Nombrado Comandante en Jefe de la 11 División
de Ejército y Comandante General de la Guarni-
ci6n de Santiago, deja de ser Inspector de Arti-
llería y Transporte Hipomóvil (asumió el 20 de
febrero de 1947).
12.111.947 : Se le otorga la Medalla de Oro por 35 años de
servicios que cumplió el 9 de marzo de 1947.
19.111.947 : Jefe de las Fuerzas en Santiago, para la elección
ordinaria de Regidores, del 6 de abril de 1947.
13.W.947 : Nombrado Jefe Militar de la Zona de Emergen-
cia de la Provincia de Santiago.
11.111.948 : Pasa a disposición del Ministerio de Relaciones
Exteriores, a fin de ser nombrado Adicto Militar
a la Embajada de Chile en los Estados Unidos
de N.A., deja de ser Comandante en Jefe de la
11 División de Ejército y Comandante de la Guar-
nición de Santiago, nombrado además Jefe de la
Misión Militar de Chile en Washington.
12,111,948 : Nombrado Jefe de la Zona de Emergencia.
[Link].949 : General de División, con fecha 24 de agosto de
1949. Continúa a disposición del Ministerio de
Relaciones Exteriores y como Adicto Militar a la
Embajada de Chile en los EE.Uü. de N.A. y Je-
fe de la Misión Militar de Chile en Washington.
9.1.950 : Nombrado Comandante en Jefe del Ejército, de-
ja de ser Adicto Militar a la Embajada de Chile
en 10s Estados Unidos de N.A. y de ser Jefe de
la Misión Militar de Chile en Washington.
[Link].950 : Nombrado Consejero de la Caja de Retiro y Mon-
tepío.
[Link].950 : Con esta fecha asume el Comando en Jefe del
EjBrcito.
[Link].960 : Autorizado para usar la Condecoración "Legión
de Mérito" en el grado de Comandante, que le
ha sido conferida por el gobierno de los [Link].
de N.A.
3.X.950 : Designado Consejero de la Caja de Retiro y Mon-
tepío de las Fuerzas de Defensa Nacional por
un nuevo período de 2 años.
10.M.951 : Autorizado para usar la Condecoración "Caballe-
ro de la Gran Crw Orange-Nassau", con espa-
das, conferida por S.M. la Reina de los Países
Bajos, Princesa de Orange-Nassau, Juliana de Ho-
landa.
[Link].952 : Prórroga hasta el 15 de noviembre del afio en
curso, el mandato de Consejero de la Caja de
Retiro y Montepío de las Fuerzas de la Defensa
Nacional.
28.X.952 : Concede retiro absoluto de la Institución.
[Link].952 : Concede pensión de retiro y asignación familiar.
[Link].953 : Concede nueva pensión de retiro.
Servicios : 40 años, 7 meses y 20 días.
Fallecimiento : 11 de junio de 1964.
FUENTES PANTOJA, OSCAR
Fecha de
nacimiento : 15 de febrero de 1895 (Caupolicán).
[Link].909 : Cadete de la Escuela Militar.
8.1.913 : Teniente 2" de Ejército en el Arma de Artillería;
en su examen final de la Escuela Militar obtuvo
335 puntos.
Destínasele al Grupo de Artillería N" 3 "General
Aldunaten.
Teniente 1 A e Ejército. Ascenso por merito, con-
tinúa en el Grupo de Artillería N" 3.
Pasa al Regimiento de Artillería N" 3 "Chorri-
llos", deja el Grupo de Artilleria N" 3 "General
Aldunate".
Rindió examen para Capitán y obtuvo nota me-
dia general de 8,99.
Se le concede un mes de licencia por enfermedad.
Se le concede un segundo mes de licencia por
enfermedad.
Pasa al Grupo de Artillería N" 1, "General Bor-
goño", deja el Regimiento de Artillería N" 3 "Cho-
rrillos".
Pasa al Regimiento de Artillería N" 3 "Chorri-
llos", deja el Grupo de Artillería N" 1 "General
Borgoíío".
Capitán de Ejército, ascenso por m6rito. Conti-
núa en el Regimiento de Artillería N" 3.
En comisión a las órdenes del Comando de la 111
División, no deja su Unidad.
Pasa al Regimiento de Artillería N" 6 "General
Velásquez", deja el Regimiento de Artilleria N" 3.
Se le concede un mes de licencia por enfermedad.
Se le concede un segundo mes de licencia por
enfermedad.
Se le reconoce antigüedad desde el 31 de mayo
de 1919.
Se le concede un mes de licencia por asuntos
particulares.
Cumple requisito de mayor sueldo para ascenso.
Se le concede un mes de licencia por enfermedad.
Pasa al Regimiento de Artillería N" 1 "Tacna*,
deja el Regimiento de Artillería W" 6.
Nombrado Ayudante de la Brigada Combinada
Tacna, deja el Regimiento de Artillería N" 1.
Se le concede permiso para contraer matrimonio
con la Srta. Hortensia Lazo Maluenda (Certifica-
do del Oficial del Registro Civil en carpeta).
Nombrado alumno del Curso General de la Aca-
demia de Guerra para 1926, sin dejar la Brigada
Combinada (Tacna).
Pasa a disposición del Ministerio del Interior, pa-
ra que sea nombrado edecán de S.E. el Presiden-
te de la República, deja la Brigada Combinada
(Tacna).
Mayor de Ejército, ascenso por mérito, continúa
como edecán de S.E. el Presidente de la Repú-
blica.
Declara que tiene cumplidos los requisitos para
el ascenso a Teniente Coronel.
Pasa al Grupo de Artillería N" 2 "Maturana", de-
ja de estar a disposición del Ministerio del In-
terior.
Se le concede la Estrella de Plata por 20 años de
servicios.
Nombrado alumno para el Curso de Informacio-
nes que funcionará en la Academia de Guerra
desde el 13 de mayo al 31 de julio de 1929.
5.VI11.929 : Obtuvo nota 8,64 en el Curso de Informaciones
para Oficiales Superiores que siguió en la Aca-
demia de Guerra.
[Link].929 : Pasa al Departamento General de Guerra, deja
el Grupo de Artillería N" 2 "Maturana".
21.11.930 : A las órdenes del Jefe de la Misión Militar de
Chile en el extranjero (Francia), deja el Departa-
mento General de Guerra.
26.X11.930 : Teniente Coronel de Ejército. Continúa en el ex-
tranjero.
[Link].931 : Pasa como Jefe de Sección a la Inspección de
Artillería y Unidades de Acarreo, deja de estar
a las órdenes del Jefe de la Misión Militar de
Chile en el extranjero.
[Link].931 : Nombrado Comandante del Regimiento de Arti-
llería N" 4 "Miraflores", deja de ser Jefe de Sec-
ción de la Inspección de Artillería y Unidades de
Acarreo.
4.111.932 : Nombrado en la comisión para hacer entrega al
Ministerio de Agricultura del predio fiscal que
ocupó el Regimiento de Artillería N" 3 en Lau-
taro y al Ministerio de Educación Pública, del
local que ocupó el escuadrón del Regimiento de
Transporte N" 4 en Vidoria y del local y terrenos
del escuadrón del Grupo de Artillería de Montaña
N" 4.
3.1.933 : Nombrado Comandante de la Artillería de la U1
División deja de ser Comandante del Regimiento
de Artillería N" 4 "Miraflores".
22.X1.933 : Coronel de Ejército. Continúa como Comandante
de la Artillería de la IJI División.
[Link].934 : Nombrado Director de la Escuela de Artillería,
deja de ser Comandante de la Artillería de la 111
División.
15.1.936 : Nombrado Inspector Interino de Artillería y Tren,
deja de ser Director de la Escuela de Artillería.
Declara que el 22 de noviembre de 1936 cum-
plió los requisitos para ascender a General.
Nombrado Jefe del Departamento de Remonta
y Veterinaria, deja de ser Inspector Interino de
Artillería y Tren.
Se le concede el uso de la Estrella de Oro, por
25 años de servicios.
Nombrado miembro del Consejo Superior de Fo-
mento Equino, mientras S.E. el Presidente de la
República nombra al titular.
Participará en el Curso de Altos Estudios.
Terminó Curso de Altos Estudios con resultado
satisfactorio.
Autorízase para ausentarse a la Argentina y se
le comisiona para que visite y estudie los Cria-
deros de Ganado tipo Ejército.
Nombrado en la Comisión que organizará la "Mar-
cha Patriótica" que se llevará a efecto el próximo
año entre Mendoza y los Campos de Maipú.
Nombrado Inspector Interino de Artillería y Tren,
deja de ser Jefe del Departamento C. de Re-
monta y Veterinaria.
General de Brigada, continúa como Inspector en
propiedad en Artillería y Tren.
Participará en el Curso de Altos Estudios Mili-
tares, desde el 25 de septiembre al 21 de octu-
bre de 1939.
Designado Presidente de la Comisibn Especial de
Reglamentación de Artillería.
Nombrado Director Interino de Reclutamiento y
Tiro Nacional, sin perjuicio de sus funciones co-
mo Inspector de Artillería y Tren.
Nombrado Presidente de la Federación de Tiro
al Blanco de Chile.
Se le computará su antigüedad desde el 21 de
abril de 1937.
Nombrado Comandante en Jefe de la 11 División
de Ejército, deja de ser Inspector de Artillería y
Tren.
Nombrado Comandante General de la Guarni-
ción de Santiago sin perjuicio de sus funciones de
Comandante en Jefe de la 11 División de Ejército.
Se le conceden los siguientes beneficios, a con-
tar del 2 de marzo de 1942: derecho al sueldo
del grado del General de División y se le reco-
noce un aumento del 25% sobre su sueldo base.
Concede permiso para usar la condecoración a1
"Mérito Militar", de Ira. Clase, otorgada por el
Gobierno de la República de México.
A disposición del Ministerio de Relaciones Exte-
riores a fin de que inte-e la Comitiva que
acompañará a S.E. el Presidente de la República
1
a los [Link]. del Brasil (Río de Janeiro).
Nombrado Jefe de la Misión Militar de Chile en
los [Link]. de N.A., deja de ser Comandante de
la II División de Ejército.
Designado Delegado del Gobierno de Chile ante
la Junta de Defensa Continental.
General de División. Continúa como Jefe de la
Misión Militar de Chile en los [Link]. de N.A.
(Washington).
Nombrado Inspedor General de Instrucción del
Ejército, deja de ser Jefe de la Misión Militar de
Chile en los [Link]. de N.A. (Washington).
Reemplazara al Comandante en Jefe del EjBrci-
to desde el lunes 20 del presente y mientras du-
re su asusencia.
Nombrado Comandante en Jefe Interino del Ejér-
cito, deja de ser Inspector General de Instruc-
ción.
Designado para que integre el Consejo de la Caja
de Retiro y Montepío de las Fuerzas de Defensa
Nacional.
Nombrado Comandante en Jefe del Ejército.
Otorga la Medalla de Oro por 35 años de servi-
cios, que cumplió el l"de marzo de 1944.
Designado miembro integrante de la Embajada
extraordinaria a la transmisión del mando en la
Repfiblica Argentina.
Designado Consejero de la Caja de Retiro.
Concede retiro absoluto del EjBrcito.
Acepta la renuncia de Consejero de la Caja de
Retiro.
[Link].953 : Concede nueva pensión de retiro.
Servicios : 37 años, 8 meses y 29 días.
Fallecimiento : 23 de septiembre de 1983.
FUENTES RABE, CARLOS
Fecha de
nacimiento : 2 de julio de 1887 (Santiago).
26.11.902 : Cadete efectivo de la Escuela Militar.
28.11.906 : Teniente 2" en el Arma de Artillería. Nota de
salida de la Escuela Militar de 7,96.
Pasa al Regimiento de Artillería N" 4 "Miraflo-
res".
Teniente 1" de Ejército en el Arma de Artille-
ría.
Permiso para contraer matrimonio con la Srta.
Clara Reyé Labarthe (Certificado en carpeta).
Rindió examen para Capitán y obtuvo nota 9,66.
Capitán de 2" Clase. Continúa en el Regimiento
de Artillería "General Maturana".
Pasa al Grupo de Artillería N" 3 "General Aldu-
nate", deja el Regimiento de Artillería N" 5 "Ma-
turana".
Pasa al Regimiento de Artillería N" 5 "General
Maturana", deja el Grupo de Artillería N" 3 "Ge-
neral Aldunate".
En comisión a Europa (Alemania) deja el Regi-
miento de Artillería N" 5 "Maturana".
Se le concede el uso de la Medalla Conmemo-
rativa al Ejército de los Andes.
Alumno del 1 Curso de la Academia de Guerra.
Alumno del 11 Curso de la Academia de Guerra.
Alumno del Curso Especial de la Academia de
Guerra.
Oficial a prueba en el Estado Mayor General.
Oficial de Estado Mayor en el Estado Mayor Ge-
neral.
Ayudante de la Inspección de Artillería, deja el
Estado Mayor General.
A disposición del Ministerio de Relaciones Erte-
riores, a fin de que ingrese a un Instituto en
Francia.
Se le concede la Estrella de Plata por 20 años
de servicios efectivos.
Pasa al Estado Mayor General, cesando en la
comisión al extranjero.
Profesor de Táctica y de Guerra de Sitio en la
Academia de Guerra, como profesor de planta,
dejando el Estado Mayor General.
Profesor Militar para Servicio de Estado Mayor,
en la Academia de Guerra.
Mayor de Ejército. Recupera antigüedad desde
el 6 de octubre de 1922.
Pasa a la Escuela Militar, deja la Academia de
Guerra.
Profesor de Táctica y Topografía en la Escuela
Militar.
Profesor de Táctica en la Academia de Guerra.
Profesor de Historia Militar en la Academia de
Guerra.
Dispone se le extienda Diploma de Profesor Mi-
litar.
Nombrado Comandante del Grupo de Artillería
N" 2 "General Maturana", deja la Escuela Militar.
Teniente Coronel. Continúa como Comandante
del Grupo de Artillería a Caballo N" 2.
Profesor de Táctica y Guerra de Posiciones del
Curso Especial de la Academia de Guerra.
Secretario de la Inspección General del Ejército,
deja de ser Comandante del Grupo de Artillería
N" 2.
Se le concede el uso de las condecoraciones de
"Caballero de la Legión de Honor" y Plaza de
Oficial del Estado Mayor del Ejército franceB.
Miembro de la Comisión que estudiará el pro-
yecto de "Unión Cooperativa del Ejército y la
Armada".
Miembro de la Comisión que representará al Ejér-
cito de Chile en Mendoza.
Participará como Oficial de Estado Mayor de la
Dirección en el ejercicio de comunicaciones que
se efectuará en los días 19 al 22 de febrero de
1928.
Profesor de Táctica en la Escuela Militar.
Profesor de Táctica y de Guerra de Posición de
la Academia de Guerra.
Profesor de TBctica en la Escuela de Aplicación
de Ingenieros Militares.
Se le concede el permiso que solicita para usar
la condecoración de la "Orden de Nichan Iftiklarn
en el grado de Comendador, que le ha sido con-
ferida por el gobierno de la República de Francia.
Profesor de Táctica en la Academia de Guerra.
En comisión al extranjero, sin dejar de ser Se-
cretario de la Inspección General del Ejército,
con el objeto de estudiar los principales ejércitos
europeos.
Mientras permanezca en comisión en Europa, lo
reemplazará como profesor de Táctica en la Es-
cuela de Ingenieros Militares el Capitán Antonio
Tovarias.
Se le concede el permiso para usar la condeco-
ración "Cruz de Boyacá de IYlase", conferida
por la República de Colombia.
Pasa a disposición del Ministerio de Relaciones
Exteriores para ser nombrado Agregado Militar a
la Embajada de Chile en Lima (Perú).
Coronel de Ejército. Continúa como Agregado Mi-
litar a la Embajada de Chile en Lima.
Nombrado Subjefe del Estado Mayor del Ejérci-
to, deja de estar a disposición del Ministerio de
Relaciones Exteriores y de ser Agregado Militar
en el Perú.
Se le concede permiso para usar la condecora-
ción de "Abdón Calderón de 1 T l a s e " que le ha
sido conferida por el Gobierno de la República
del Ecuador.
Nombrado en la comisión que se pronunciará so-
bre la posibilidad de ocupar paño de Fábrica
Nacional Tomé para uniformes de Oficiales.
Se le concede el uso de la Estrella de Oro, por
30 años de servicios.
Ministerio del Interior. Nombrado Presidente del
Tribunal para el juzgamiento de los delitos con-
templados en el Decreto N" 1837 de 21 de junio.
Comisionado para que proponga las modificacio-
nes que sean necesarias introducir a la ley de
retiro y montepío del Ejército, Armada y la Avia-
ción.
Miembro de la comisión de reorganización del
Servicio Aéreo.
Nombrado Jefe del Estado Mayor del Ejército en
el carácter de interino.
Designado para que estudie los antecedentes y
proponer la situación definitiva que a cada uno
de los Oficiales les corresponde en el Escalafón
de Sanidad Dental.
Nombrado Comandante Interino de la 111 Divi-
sión, deja de ser Jefe Interina del Estada Mayar
del Ejército.
General de Brigada y continúa como Comandante
de la JII División.
Nombrado Director del Personal.
Designado interventor en la entrega y Revista
Económica del Estado Mayor del Ejército.
Nombrado Jefe del Estado Mayor del Ejército,
deja de ser Director del Personal.
Se le concede permiso para usar la condecoración
de "Placa de Gran Oficial de la Orden El Sol del
Perú", conferida por el gobierno del Perú.
A las órdenes del Ministerio de Relaciones Ex-
teriores, a fin de que integre la Comisión Militar
austral en el Chaco.
Se le concede autorización para usar la conde-
coración de "Gran Oficial de la Orden Nacional
del Cóndor de los Andes" otorgada por el gobier-
no de la República de Bolivia.
Concédese autorización para usar la condecora-
ción "Gran Cruz de la Orden del Cóndor de los
Andes", conferida por el gobierno de Bolivia.
General de División. Continúa como Jefe de1 Es-
tado Mayor del Ejército.
Participará en el Curso de Altos Estudios Mili-
tares.
Se le concede permiso para usar la Condecora-
ción "Orden Nacional de la Legión de Honor" en
el grado de Oficial, concedida por el gobierno de
la República de Francia.
Nombrado en la Comisión para estudiar la situa-
ción económica de la Caja de Retiro y Montepío
de las Fuerzas de la Defensa Nacional.
Terminó Curso de Altos Estudios Militares con
resultado satisfactorio.
Se le concede permiso para usar la condewra-
ción "Orden del Mérito Militar" en el grado de
Comendador otorgada por el Gobierno de Bolivia.
Reemplaza al Comandante en Jefe del Ejército
mientras dure su visita oficial al Brasil.
Se le concede el permiso para usar la "Meda-
lla conmemorativa de Paz del Chaco" conferida
por la Conferencia de Paz de Buenos Aires.
Concede permiso para usar la condecoración "Or-
den Nacional do Cruzeiro do Sul" conferida por
el gobierno de Brasil en el grado de Gran Ofi-
cial.
Nombrado Comandante en Jefe del Ejército.
Designado miembro del Gabinete Técnico Militar.
Designado Presidente de la Comisión que con-
currirá a las festividades patrias de los Estados
Unidos del Brasil con motivo del aniversario de
la independencia de ese país.
Concede autorización para usar las siguientes con-
decoraciones: Gran Cruz de la Orden del Aguila
Alemana; Orden del Mérito Militar de los Esta-
dos Unidos del Brasil, en el grado de Gran Ofi-
cial; Honor y Merito de la República de Haití,
en el grado de Gran Oficial.
Concede autorización para usar las condecoracio-
nes Orden de Honor y Mérito de la Cruz Roja
de Cuba en el grado de Gran Oficial, conferida
por el Comité Ejecutivo de la Sociedad Nacional
Cubana de la Cruz Roja.
Se le concede retiro absoluto.
Desígnase ad-honorem en una comisión para que
dentro del plazo de 30 días a contar desde la fecha
del presente decreto estudie la organización de
la Defensa Civil en todo el territorio nacional.
[Link].953 : Concede nueva pensión de retiro.
Servicios : 38 años, 5 meses y 28 días.
Fallecimiento : 16 de mayo de 1974.
GOMEZ VERA. TEOFILO
Fecha de
nacimiento : 23 de marzo de 1895 (Curacaví).
17.Ll1.911 : Cadete efectivo de la Escuela Militar. Obtuvo
410 puntos.
Teniente 2" de Ejército en el Arma de Ingenieros.
Batallón Zapadores "Atacama N" 1".
Teniente 1" de Ejército. Continúa en el Batallón
Zapadores 1 "Atacama".
Un mes de licencia por enfermedad.
Batallón Zapadores Santiago N" 2, deja el Bata-
llón Zapadores N" 1 "Atacama".
Rindió examen para Capitán y obtuvo nota 820.
Batallón de Telégrafos, deja el Batallón Zapado-
res N" 2 'Santiago".
Un mes de licencia por enfermedad. Nota del Co-
mando del Batallón Telégrafos. Comunica no ha-
ber hecho uso de la licencia concedida por Dec.
309 del 24 de enero de 1921.
Un mes de licencia para atender el restableci-
miento de su salud.
Alumno del primer año de la Escuela de Inge-
nieros Miiitares sin dejar de pertenecer a su Uni-
dad.
Pasar6 a continuar sus servicios al Regimiento
Ferrocarrileros, deja el Regimiento Telégrafos.
Capitán de Ejército, sigue en el Regimiento Fe-
rrocarrileros.
Se le concede un mes de licencia por enfermedad.
Contrajo matrimonio con la Srta. Elvira Plaza de
la Barra.
: Alumno del 11 Año de la Escuela de Ingenieros
Militares.
: Pasa a la Escuela Militar, deja el Regimiento Fe-
rrocarrileros.
: Declara que tiene cumplidos los requisitos para
el ascenso a Mayor desde el 16 de septiembre
de 1926.
: Nombrado Profesor del Servicio de Zapadores de
la Escuela Militar.
: Profesor de Servicio de Zapadores de la Escuela
Militar.
: Se presentará a rendir examen de admisión a la
Academia de Guerra.
: Nombrado Alumno del 1 Año del Curso General
de la Academia de Guerra, deja la Escuela Mi-
litar.
: Nombrado alumno del 11 Año de la Academia de
Guerra.
: Se le concede la Estrella de Plata por 20 años de
servicios.
: Mayor de Ejército, continúa en el 11 Curso de la
Academia de Guerra.
: Nombrado Alumno del III Año de la Academia
de Guerra.
: Se le concede el título de Oficial de Estado Ma-
yor; pasa al Regimiento de Comunicaciones. Deja
de ser Alumno de la Academia de Guerra.
: Nombrado Profesor Militar de Historia Militar de
la Academia de Guerra.
: Nombrado Profesor de Historia de la Escuela de
Ingenieros.
: Pasa al Grupo de Comunicaciones como Jefe de
la P.M., deja el Regimiento de Comunicaciones.
: Nombrado Comandante del Grupo de Comuni-
caciones, deja de ser Jefe P.M la misma Repar-
tición.
Se le expide título de Profesor Militar en la asig-
natura de Historia Militar.
Teniente Coronel de Ejército, continúa como Co-
mandante de Grupo de Comunicaciones.
Según diploma que se tuvo a la vista, participó
en la Escuela de Verano en el Curso de Filoso-
fía de la Educación, hasta el 2 de febrero de 1936.
A disposición de la Embajada de Chile en Ale-
mania a fin de que sea comandado en Institutos
o Unidades de ese país.
Comandando en el Grupo de Comunicaciones
N" 16, en Munster Westf.
Se le concede la Estrella de Oro por 25 afios de
servicios que cumplió el 17 de marzo de 1936.
Coronel de Ejército. Continúa a disposición de
la Embajada de Chile en Alemania y comandado
en el Ejército de dicho país.
Nombrado Comandante de Ingenieros de la 11
División Ejército, deja de estar a disposición de
la Embajada de Chile en Alemania, comandado
en el Ejército de dicho país.
Fue alumno de la Academia de Guerra del Ejér-
cito alemán desde el 3 de noviembre de 1938 al
26 de agosto de 1939 y fue aprobado con buen
éxito en el curso de Instrucción de Oficiales ale-
manes para el empleo en el Estado Mayor del
Ejército alemán. Jefe del Estado Mayor del Ejér-
cito, Fernando Halder General de Artillería.
Nombrado Jefe de la Sección Confidencial de la
Secretaría de Guerra, deja de ser Comandante
de la 11 División de Ejército.
Nombrado Subsecretario de Guerra.
Designado Delegado del Ministerio de Defensa
Nacional ante el Consejo de la Dirección General
de Aprovisionamiento del Estado.
Designado Consejero de la Caja de Retiro y Mon-
tepío de las Fuerzas de la Defensa Nacional.
No ha lugar a la solicitud de retiro, que presen-
tó por cumplir 2 años en el grado.
Se le computará su antigüedad desde el 18 de
junio de 1938.
Designado Consejero de la Caja de Retiro y Mon-
tepío de las Fuerzas de la Defensa Nacional.
Llamado al Curso de Altos Estudios en el Estado
Mayor.
Nombrado Inspector Interino de Ingenieros sin
perjuicio de sus funciones de Subsecretario de
Guerra.
Concede la Cruz de Malta por haber obtenido el
primer lugar en su promoción en la Academia de
Guerra, año 1932. Of. N" 1114 Academia de Gue-
rra.
Designado miembro del Comité de Estudios de
Proyectos de Ley de Defensa Nacional.
Se le acepta la renuncia como Consejero de la
Caja de Retiro y Montepío de las Fuerzas de la
Defensa Nacional.
Nombrado Director de la Escuela de Ingenieros
Militares sin perjuicio de sus funciones como Di-
rector Interino de Ingenieros, deja de ser Subse-
cretario de Guerra.
Acepta la renuncia como Delegado del Ministerio
de Defensa ante la Dirección General de Apro-
visionamiento del Estado.
Participa en el Curso de Altos Estudios Militares
a cargo del Estado Mayor del Ejército.
Nombrado Subjefe Interino del Estado Mayor
General del Ejército, deja de ser Inspector Inte-
rino de Ingenieros y Director de la Escuela de
Ingenieros Militares.
Concede autorización para usar la medalla de
Minerva por haber terminado satisfactoriamente
el curso regular en la Academia de Guerra y la
"Estrella de Oro Diosa Minerva" por estar en
posesión del título de Profesor Militar.
Nombrado Comandante en Jefe Interino de la V.
División de Ejército, deja de ser Subjefe Interino
del Estado Mayor General del Ejército.
General de Brigada. Continúa como Comandante
en Jefe de la V División de Ejército.
Concede la Medalla de Oro por 35 años de ser-
vicios que cumplió el 17.111.946.
Nombrado Inspector de Ingenieros, deja de ser
Comandante en Jefe de la V División de Ejército.
Jefe de las Fuerzas de Punta Arenas, para la
elección ordinaria de Regidores, del 6.1V.947.
Nombrado Director del Personal del Ejbrcito, sin
perjuicio de sus funciones de Inspector de Inge-
nieros.
Nombrado Comisario General de Subsistencias y
Precios en el carácter de suplente.
Nombrado a contar del 30 de septiembre de
1947, en el carácter de Interino y por un plazo
de 3 meses, Comisario General de Subsistencias
y Precios.
Continúa como Inspector de Ingenieros, deja de
ser Diredor del Personal del Ejército.
Dispone reasumir sus funciones de inspector de
Ingenieros y atenderá, además, la inspección Ge-
neral de Instrucción del Ejército.
Deja de estar a disposición del Ministerio de
Economía y Comercio y de ser Comisario Gene-
ral de Subsistencias y Precios.
Declara que efectivamente sirvió en mando de
División el tiempo de 1 mes y 5 días, con lo cual
cumple este requisito para el ascenso, por el Ar-
tículo 16 de Ley 7161.
Nombrado Interventor para la revista económica
del Cuartel General de la 11 División de Ejército.
Nombrado Jefe del Estado Mayor General del
Ejército, deja de ser Inspector de Ingenieros y
desempeñarse como Inspector General de Ins-
trucción.
Designado miembro integrante de la comisión
que tiene a su cargo la erección de un monu-
mento en la ciudad de Santiago, al héroe del
Combate Naval de Iquique, Capitán Arturo Prat.
General de División. Continúa como Jefe del Es-
tado Mayor General del Ejército.
Mientras el titular se desempeñe en la Secretaría
de Estado de Defensa Nacional, lo reemplazará
en sus funciones de Comandante en Jefe del
Ejército en el carácter de subrogante.
Dispone que se desempeñará como Director del
Curso de Alto Comando que funcionará en el Es-
tado Mayor General del Ejército.
Diploma de la República Argentina, de fecha 18
de agosto de 1950 que se tuvo a la vista. El Pre-
sidente de la Repfiblica Argentina le confiere el
titulo de Oficial de Estado Mayor "Honoris Cau-
sa".
Nombrado Profesor para la Academia de Defensa
Nacional en la asignatura de "Estrategia Terres-
tre".
Reemplazará al Comando en Jefe del Ejército
mientras dure la ausencia del titular.
Con esta fecha deja de reemplazar al Comando
en Jefe del Ejército.
Nombrado Profesor para el curso Teórico Regular
de la Academia de Defensa Nacional en la Asig-
natura de "Estrategia Militar".
Comisionado para participar en las ceremonias
conmemorativas del Aniversario de la Indepen-
dencia de los [Link]. del Brasil.
Nombrado Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas
Armadas, deja de ser Jefe del Estado Mayor Ge-
neral del Ejército.
Autorizado para usar la condecoración "Orden al
Mérito Militar", en el grado de Comendador que
le ha sido otorgada por el gobierno de los EE.
UU. del Brasil.
Asumió la Jefatura del Estado Mayor de las Fuer-
zas Armadas con fecha 2 de abril de 1952.
30.X.952 : Concede retiro absoluto de la Institución.
[Link].952 : Concede pensión de retiro y asignación familiar.
30.W.953 : Concede nueva pensión de retiro.
Servicios : 41 años, 7 meses y 14 días.
-
LARRAIN GUNDIAN, ROBERTO
Fecha de
nacimiento : 28 de julio de 1893 (Limache).
21.111.912 : Cadete del Curso Especial de la Escuela Militar.
8.11.913 : Teniente 2" de Ejército en el Arma de Infantería.
8.V.913 : Pasa al Regimiento de Infantería N 15 "Llanqui-
hue".
: Pasa al Batallón de Infantería "Magallanes"; en su
nota final de la Escuela Militar obtuvo nota me-
dia de 368 puntos.
: Teniente 1" de Ejército, Ascendido por antigüe-
dad. Continúa en el Batallón "Magallanes".
: Alumno de la Escuela de Aeronáutica Militar, sin
dejar su Unidad.
: Pasa al Regimiento de Infantería N" 12 "Pudeto",
deja el Batallón "Magallanes".
: Rindió examen para Capitán con nota 7.
: Vuelve a su Unidad. Deja la Escuela de Aero-
náutica.
: Capitán de Ejército, pasa al Regimiento de Infan-
tería N 14 "Caupolicán", deja el Regimiento de In-
fantería N" 12 "Pudeto".
: Nombrado alumno del curso General de la Acade-
mia de Guerra, sin dejar su Unidad. Al finalizar
el Curso obtuvo nota media de 6,84.
: Comandado por 30 días al Regimiento de Artille-
ría N" 1.
: Nombrado alumno del ler. año del Curso Espe-
cial de la Academia de Guerra, deja el Regi-
miento de Infantería N 14 "Caupolicán".
Permiso para contraer matrimonio con la Srta.
Amelia García Villarroel (Certificado del Registro
Civil en carpeta).
Agregado hasta nueva orden al Regimiento de
Infantería N" 1 "Buin".
Nombrado alumno del 11 Curso Especial de la
Academia de Guerra.
Se le expidió diploma de Profesor Militar.
Nombrado oficial a prueba en el Estado Mayor
General.
Nombrado profesor de Táctica del Curso Espe-
cial de la Academia de Guerra.
Nombrado profesor de Táctica de la Esuela Mi-
litar. l
Profesor de Táctica, auxiliar, del Curso Especial
de la Academia de Guerra.
Se le expidió título de Oficial de Estado Mayor.
Nombrado profesor de la Academia de Guerra,
en la asignatura de Tactica.
Mayor de Ejército, continúa en el Estado Mayor.
Pasa como Inspector a la Academia de Guerra,
deja el Estado Mayor General.
Nombrado profesor de Táctica y Servicio de Es-
tado Mayor de la Academia de Guerra.
Concurrirá a un Curso de Informaciones que se
efectuará en la Escuela de Infantería.
Pasa al Regimiento de Infanten'a N" 10 "Lauta-
ron, deja la Inspección de la Academia de Guerra
y continuará en el Curso de Informaciones de la
Escuela de Infantería.
Nombrado profesor de Thctica de la Academia de
Guerra.
A las órdenes del Jefe de la Misión Militar de
Chile en el extranjero (Francia), deja el Regi-
miento de Infantería N" 10 "Lautaro".
Pasa al Estado Mayor del Ejército, deja la Mi-
sión Militar en el extranjero.
Nombrado Subdirector de la Academia de Guerra,
deja el Estado Mayor del EjBrcito.
Teniente Coronel de Ejército. Continúa como Sub-
director de la Academia de Guerra.
Se le concede el uso de la Estrella de Plata por
20 años de servicios.
A disposicibn del Ministerio de Relaciones Ex-
teriores para que sea nombrado Agregado Militar
a la Legacibn de Chile en Bolivia, deja de ser
Subdirector de la Academia de Guerra.
Deroga el N" 1 del D/S. N" 795 de [Link].932,
que lo ponía a disposición del Ministerio de Re-
laciones Exteriores. Continuará como Subdirector
de la Academia de Guerra.
Nombrado Comandante del Regimiento de Arti-
llería Motorizada N" 2 "Canto", deja de ser Sub-
director de la Academia de Guerra.
Reconócese título de Profesor Militar.
Pasa al Estado Mayor General del Ejército, deja
de ser Comandante del Regimiento de Artillería
Motorizada N" 2 "Canton.
Coronel de Ejército. Continfia en el Estado Ma-
yor del Ejercito.
Nombrado profesor de Táctica de la Academia
de Guerra, desde el Y.N.935.
Dispensado del requisito de servicio en tropas
indicado Art. 28, D/L. 294, sin que pierda opción
al ascenso.
Participará en el Curso de Altos Estudios Mili-
tares.
Se le autoriza para usar condecoración "El Cón-
dor de los Andes", en el grado de "Comendador",
otorgada por el Gobierno de la República de Bo-
livia.
Se le concede el uso de la Estrella de Oro, por
25 años de servicios.
Participará en un Curso de Altos Estudios.
Nombrado Director de la Academia de Guerra.
Dará cumplimiento al D/S. N 774 de 27.1V.937
al término del presente año militar.
Participará en el Curso de Altos Estudios Milita-
res, desde el [Link] al 21.X.939.
General de Brigada. Continúa como Director de
la Academia de Guerra.
Concede permiso para usar la condecoración "La
Cruz de la Orden del Aguiia Alemana" en primer
grado.
Concede permiso para usar la condecoración "Or-
den Nacional do Cruzeiro do Sui" en el grado de
Gran Oficial otorgada por el Gobierno de los Es-
tados Unidos del Brasil.
Nombrado Subjefe del Estado Mayor General
del Ejército, deja de ser Director de la Academia
de Guerra.
Reemplazará, como Jefe del Estado Mayor Ge-
neral del Ejército, al General Dn. Jorge Escude-
ro O.
Nombrado Jefe del Estado Mayor General del
Ejército, deja de ser Subjefe.
Nombrado Comandante en Jefe de la División
de Escuelas, deja de ser Jefe del Estado Mayor
General del Ejército.
Nombrado Comandante en Jefe 1 División de
Ejército, deja de ser Comandante en Jefe Divi-
si6n de Escuelas.
Concede la Medalla de Minema por haber ter-
minado satisfactoriamente el Curso Regular de
la Academia de Guerra, año 1925.
Nombrado Inspector de Infantería y Unidades
Andinas, deja de ser Comandante de la 1 Divi-
sión de Ejército.
Nombrado Delegado del Ejército ante la Empre-
sa de los Ferrocarriles del Estado.
Nombrado Comandante en Jefe de la 11 División
de Ejército y Comandante General de la Guarni-
ción de Santiago, deja de ser Inspector de Infan-
tería y Unidades Andinas.
General de División; continúa como Comandante
en Jefe de la 11 División de Ejército, Comandan-
te General de la Guarnición de Santiago y dele-
gado del Ejército ante la Empresa de los Ferro-
carriles del Estado.
Designado Jefe de la Plaza de Santiago.
Cesa en sus funciones de Jefe de la Plaza de
Santiago.
Designado para tomar el mando de las Fuerzas
Armadas en Santiago, con motivo de las eleccio-
nes del 4.111.945.
Nombrado Jefe del Estado Mayor de Coordina-
ción, deja de ser Comandante en Jefe de la 11
División de Ejército y Comandante General de la
Guarnición de Santiago.
Nombrado Delegado del Ejército ante la Empre-
sa de los Ferrocarriles del Estado.
Designado Interventor en la entrega de la Direc-
ción de Movilización Económica.
Concede autorización para usar la Estrella de Oro
"Diosa Minerva"; por estar en posesión del títu-
lo de Profesor ldilitar.
Designado para dirigir un Ciclo de Conferencias
y Juegos de Guerra.
Designado para presidir la Comisión que asisti-
rá a la inauguración de un monumento al General
Juan Gregorio Las Heras en Rosario (Reptíblica
Argentina).
4.I.946 : Nombrado Inspector General de Instrucción del
Ejercito, deja de ser Jefe del Estado Mayor de
Coordinación.
6.m.946 : Nombrado Comandante General de Guarnición
de Santiago.
[Link].946 : Deja de ser Delegado del Ejército ante la Em-
presa de los [Link]. del Estado.
19.W.946 : Reemplazara al Comandante en Jefe del Ejército
y mientras dure su ausencia, a contar del 20 del
presente.
[Link].946 : Designado Jefe de las Fuerzas, para la elección
extraordinaria de F'reeidente de la República, el
día 4 de septiembre, en Santiago.
[Link].946 : Concede retiro absoluto del Ejército.
Servicios : 34 años, 8 meses y 8 días.
Fallecimiento : 15 de agosto de 1978.
LUCO MEZA, HUMBERTO
I
Fecha de
nacimiento : 12 de julio de 1894 (Peumo).
17.X.913 : Alférez del Curso Especial de la Escuela Mii-
tar.
Teniente 2-e Ejército en el Arma de Artille-
ría.
Grupo de Artillería General Sotomayor N" 4.
Teniente 1" de Ejército en el Arma de Artillería.
Ascenso por antigüedad.
Regimiento de Artillería Miraflores N", deja el
Grupo de Artillería N" 4 "General Sotomayor".
Alumno de la Escuela de Caballería, sin dejar
de pertenecer a su Unidad.
Rindió examen para Capitán y obtuvo nota 922.
Batallón de Tren N" 2, deja el Regimiento de
Artillería N" 4 "Miraflores".
Regimiento de Infantería Magallanes, deja el Ba-
tallón de Tren N" 2.
Alumno del Curso General de la Academia de
Guerra para el año 1924.
Capitán de Ejército. Pasará al Regimiento de Ar-
tillería "Tacna" N" 1.
Ayudante de la InspecciSn de Artillería y Tren
de la Inspección General del Ejército, deja el Re-
gimiento de Artillería N" 1 "Tacna".
Se presentará el 1" de diciembre de 1925, a la
Academia de Guerra para rendir examen de ad-
misión, para ingresar al curso especial 1926-27.
Nombrado alumno del ler. Curso Especial de la
Academia de Guerra, afio 1926, dejando de per-
tenecer a la Inspección de Artillería y Tren. No-
ta del Curso general de la Academia de Guerra
año 1924, de 7.023.
11.l.927 : Alumno del 11 Curso Especial de la Academia
de Guerra.
[Link].927 : Permiso para contraer matrimonio con la Sra.
Felicia Victoria Enriqueta Blanchard Manterola
viuda de Rengifo (Certificado en Carpeta).
13.1.928 : Oficial a prueba en el Estado Mayor General,
deja la Academia de Guerra.
15.V.928 : Nombrado Profesor Auxiliar para Táctica y para
Guerra de Posiciones de la Academia de Guerra.
17.L929 : Se le expide título de Oficial de Estado Mayor.
27.V.929 : Estado Mayor General. Expide diploma de Pro-
fesor Militar.
[Link].930 : Pasa el Regimiento de Artillería N" 1 "Tacna",
deja el Estado Mayor General.
29.1X.930 : Mayor de Ejército. Continúa en el Regimiento
de Artillería N 1 "Tacna".
28.1V.931 : Se le concede permiso para usar las condecora-
ciones: de Oficial de la Orden de "Nichan et-Ano-
nar" y la de "Caballero de la Orden Nacional de
la Legión de Honor" conferida por el Gobierno
de Francia.
2.X.931 : Nombrado Secretario de la Dirección de Estableci-
mientos de Institutos Militares, deja el Regimien-
to de Artillería N" 1 "Tacna".
[Link].933 : Pasa como Ayudante al Gabinete Técnico Mili-
tar, deja la Dirección de Establecimientos de Ins-
titutos Militares.
9.X.933 : Se le concede el uso de la Estrella de Plata por
20 años de servicios.
29.X11.933 : Nombrado Subdirector de la Academia de Gue-
rra, sin dejar de ser Ayudante del Gabinete Téc-
nico Militar.
13,111,934 : Reconócese titulo de Profesor Militar.
Teniente Coronel de Ejército. Continúa como Sub-
director de la Academia de Guerra.
Nombrado Ayudante Secretario del Gabinete
Técnico Militar.
A disposición del Ministerio de Relaciones Exte-
riores para ser nombrado agregado militar a la
Legación de Chile en Francia, deja de ser Sub-
director de la Academia de Guerra.
Deja de ser Ayudante Secretario del Gabinete
Técnico Militar.
Pasa como Secretario de la Dirección de Estable-
cimientos de Instrucción Militar, deja de estar a
disposición del Ministerio de Relaciones Exterio-
res.
Nombrado Subdirector y Jefe de Estudios de la
Academia de Guerra, deja de ser Secretario de
la Dirección de Establecimientos de Institutos
Militares.
Nombrado Comandante del Regimiento de Arti-
llería N 2 "Arica", deja de ser Subdirector y Je-
fe de Establecimientos de la Academia de Gue-
rra.
Modifica el D/S. N" 166 de 23 de enero de 1938
en el sentido de que pasa en calidad de Agre-
gado al Estado Mayor General del Ejército, y no
romo Comandante del Regimiento de Artillería
N 2 "Arica".
Continuará como Oficial de planta en el Estado
Mayor del Ejército.
Concede la Estrella de Oro por 25 años de ser-
vicios que cumplió el 17 de octubre de 1938.
Coronel de Ejército. Continúa en el Estado Ma-
yor del Ejército.
Nombrado Comandante del Regimiento de Arti-
llería N 1 "Tacna", deja el Estado Mayor del
Ejército.
Participara en el Curso de Altos Estudios Mili-
tares, desde el 25 de septiembre al 21 de octu-
bre de 1939.
Designado miembro de la Comisión Especial de
Reglamentación de Artillería.
Nombrado Secretario del Comando en Jefe del
Ejército, deja de ser Comandante del Regimiento
de Artillería N" 1 "Tacna".
Concede permiso para usar las siguientes conde-
coraciones: "Orden El Sol del Perú" en el grado
de Comendador (Perú), "Orden Nacional Crucero
del Sur" en el grado de Comendador, otorgada
por el Gobierno del Brasil.
Pasa al Estado Mayor General del Ejército, deja
de ser Secretario del Comando en Jefe del Ejér-
cito.
Nombrado Subjefe del Estado Mayor del Ejér-
cito.
Nombrado Jefe del Estado Mayor de la Región
Austral, deja el Estado Mayor General.
Concede la Medalla de Minerva por haber ter-
minado satisfactoriamente el Curso Regular de la
Academia de Guerra, ario 1927.
Nombrado Jefe del Departamento de Remonta y
Veterinaria, deja de ser Jefe del Estado Mayor
de la Región Militar Austral.
Nombrado Presidente del Consejo Superior de
Fomento Equino.
Participa en el Curso de Altos Estudios Militares
en el Estado Mayor del Ejército.
Nombrado Director Interino del Material de Gue-
rra, deja de ser Jefe del Departamento de Re-
monta y Veterinaria.
Nombrado Presidente del Consejo de la Fábrica
de Pólvoras y Explosivos, en su calidad de Direc-
tor de Material de Guerra.
General de Brigada. Continúa como Director en
propiedad del Material de Guerra.
Concede autorización para usar la "Estrella de
Oro" "Diosa Minerva", por estar en posesión del
titulo de Profesor Militar.
Designado para participar en un Ciclo de Confe-
rencias y Juegos de Guerra, para el Alto Mando.
Nombrado Comandante en Jefe de la 1División;
deja de ser Director de Material de Guerra.
Nombrado Jefe Zona Emergencia de la Provincia
de Antofagasta.
Designado Jefe de las Fuerzas, para la elección
extraordinaria de Presidente de la República, el
día 4 de septiembre en Antofagasta.
Nombrado Comandante en Jefe del Cuerpo de
Ejército del Norte, sin perjuicio de sus funciones
como Comandante en Jefe de la 1 División de
Ejército.
Designado Jefe de las Fuerzas en Antofagasta,
con motivo de las elecciones extraordinarias el 5
de enero de 1947.
Nombrado Jefe del Estado Mayor General del
Ejército, deja de ser Comandante e n Jefe del
Cuerpo de Ejército del Norte y Comandante en
Jefe de la 1 División de Ejército.
Nombrado Director de la Academia de Defensa
Nacional, deja de ser Jefe del Estado Mayor Ge-
neral del Ejército; sin perjuicio de dicho cargo,
desempeñará además las funciones de Subjefe
del Estado Mayor de Coordinación.
Nombrado Jefe de la Zona de Emergencia de la
Provincia de O'Higgins.
Nombrado Cuartel Maestre General del Ejército,
deja de ser Subjefe del Estado Mayor de las
[Link].
Nombrado Jefe del Estado Mayor del Ejercito,
deja de ser Cuartel Maestre General del Ejército.
General de División. Continúa como Jefe del Es-
tado Mayor General del Ejército.
Reemplazará al Comandante en Jefe y mientras
dure la ausencia del titular.
Con fecha 26 de marzo de 1949, contrajo matri-
monio con doña Elvira Magaña Cuadrado (Certi-
ficado en Carpeta).
Nombrado Profesor de "Estrategia Terrestre", pa-
ra el Curso Regular de la Academia de Defensa
Nacional.
Nombrado Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas
Armadas.
9.1.950 : Concede retiro absoluto de la Institución.
15.111.950 : Concede pensión de retiro.
Servicios : 36 años, 3 meses y 22 días.
Fallecimiento : 14 de noviembre de 1967.
PORTALES MOURGUES, ALFREDO
Fecha de
nacimiento : 20 de enero de 1892 (Santiago).
[Link].906 : Cadete de la Escuela Militar.
7.11.912 : Teniente 2" de Ejército en el Arma de Infante-
ría con 320 puntos.
Destínasele al Regimiento de Infantería N" 12
"Pudeto".
Se aprueba la suspensión de su empleo impuesto
por el Comando del Regimiento de Infantería
N" 12 y fíjase ésta en un mes.
Pasa a la Escuela de Suboficiales, deja el Regi-
miento de Infantería N" 12 "Pudeto".
Teniente 1" de Ejército. Continúa en la Escuela
de Suboficiales. Ascendió por mérito.
Rindió examen para Capitán y obtuvo nota media
general de ocho (8).
Nombrado alumno del 1 Curso General de la Aca-
demia de Guerra, deja la Escuela de Suboficia-
les.
Nombrado alumno del II Curso General de la
Academia de Guerra.
Pasa al Regimiento de Infantería N" 7 "Esmeral-
da", deja la Escuela de Suboficiales y de ser
alumno de la Academia de Guerra.
Nombrado alumno de 111 Curso General de la
Academia de Guerra; deja el Regimiento de In-
fantería N" 7.
Capitán de Ejército, se le reconoce antigüedad
desde el 30 de junio de 1917.
Pasa al Regimiento de Infantería N" 1 "Buin"
hasta nueva disposición.
Continúa en la Academia de Guerra.
Se le fija antigüedad como Capitán desde el 30
de junio de 1917.
Nombrado Ayudante del Comando de la IV Bri-
gada de Infantería, deja de ser alumno de la Aca-
demia de Guerra.
Servirá de Ayudante del Sr. Almirante argentino
Enrique Fliess, en el Congreso Panamericano.
Nombrado Ayudante del Ministerio de Guerra,
deja el Comando de la N Brigada de Infantería.
Nombrado Jefe del Curso Militar de Gimnasia,
sin perjuicio de las funciones que desempeña
en el Ministerio de Guerra.
Cumple requisito de mayor sueldo y para el as-
censo desde el 16 de febrero de 1924.
Nombrado miembro de la Comisión Pro Monu-
mento a Bolívar a propuesta de la Sociedad Chi-
lena de Historia y Geografía.
Designado miembro de la Comisión para conme-
morar el Centenario de la Liberación de ChiloB.
Se le designa para que sin perjuicio de sus fun-
ciones de Ayudante del Ministerio de Guerra,
desempeñe el cargo de Jefe de la Oficina de Pa-
sajes y Fletes de este Departamento.
Se trasladara a Europa a las órdenes del General
Dartnell, con residencia en París.
Mayor de Ejército, ascenso por antigüedad; conti-
núa en el extranjero.
Se le concede la Estrella de Plata por 20 afios
de servicios.
Pasa al Regimiento de Infantería N" 4 "Ranca-
gua", cesa su comisión en el extranjero.
Pasa al Regimiento de Infantería N" 2 "Maipo",
deja el Regimiento de Infantería N" 4 "Ranca-
gua".
Se declara que tiene cumplidos los requisitos pa-
ra el ascenso desde el 16 de septiembre de 1926.
Pasa al Ministerio de Higiene y Previsión Social;
sin dejar el Regimiento de Infantería N" 2 "Mai-
PO".
Nombrado Director General de Educación Física
y Moral del Ministerio de Educación Pública.
Nombrado Director de Educación Física y Moral.
Nombrado miembro de la Comisión Pro Monu-
mento General Baquedano.
Participará en un curso de Informaciones para
Oficiales Superiores, que funcionará en la Escue-
la de Infantería durante 6 semanas.
Nombrado Jefe del Departamento de Educación
Física del Ministerio de Educación Pública.
Pasa a disposición del Ministerio de Educación
Pública; deja el Regimiento de Infantería N" 2
"Maipo".
Se le concede permiso para usar las condecora-
ciones "León Blanco" y "Libertador Simón Bolí-
var", concedidas por las Repúblicas de Checos-
lovaquia y Venezuela, respectivamente.
Pasa como Oficial a prueba al Estado Mayor Ge-
neral, deja el Ministerio de Educación Pública.
Se le nombra para que estudie la reforma del Re-
glamento para la Confederación Militar Chilena de
Deportes N" 91.
Nombrado Ayudante del General del Ejército es-
pañol don José Millán Astray, durante su perma-
nencia en el país.
Se le expide título de Oficial de Estado Mayor;
continúa en el Estado Mayor General.
Nombrado Comandante del Batallón de Infantería
de Montaña N" 1 "Lagos"; deja el Estado Mayor
General.
: Teniente Coronel de Ejército. Continúa como Co-
mandante del Batallón de Infantería Montaña
N" 1.
: Se le concede autorización para usar la condeco-
ración "Orden de Nichan Iftikhar" en el grado
de Oficial conferida por el gobierno de la Repú-
blica de Francia.
: Nombrado Comandante accidental del Destaca-
mento Andino N" 1 sin dejar el Comando del
Batallón de Infantería N" 1.
: Nombrado Comandante en propiedad del Desta-
mento Andino N" 1, deja de ser Comandante del
Batallón de Infantería N" 1.
: Permiso para contraer matrimonio con la Srta.
Graciela Velasco Velasco (Certificado de carga).
: Pasa como Jefe de Sección a la Dirección de Re-
clutamiento y Tiro Nacional, deja de ser Coman-
dante del Destacamento Andino N 1.
: Nombrado Comandante del Regimieno de Arti-
llería Motorizado N" 2 "Canto", deja la Dirección
de Reclutamiento y Tiro Nacional.
: Pasa a disposición del Ministerio de Marina, de-
ja de ser Comandante del Regimiento de Arti-
llería Motorizado N 2 "Canto".
: Nombrado Diredor de la Escuela de Infantería,
deja de estar a disposición del Ministerio de De-
fensa Nacional.
: Coronel de Ejército, continúa como Diredor de
la Escuela de Infantería.
: Nombrado Profesor de Historia Militar y Orga-
nización Militar de la Escuela de Infantería.
: Nombrado Jefe de la Sección "D" Material de
Guerra, deja de ser Director de la Escuela de
Infantería.
: Declara que tiene cumplido de un modo efectivo,
el requisito de tiempo en tropa que le exige el
Artículo 28 del D/L. N" 294 de 26 de julio de
1932.
Participará en el Curso de Altos Estudios Mili-
tares.
Se le concede el uso de la Estrella de Oro, por
30 años de servicios.
Declara que el 22 de noviembre de 1935 cumplió
los requisitos para ascender a General.
Participará en el Curso de Altos Estudios.
Terminó el Curso de Altos Estudios con resul-
tado satisfactorio.
Nombrado Inspector Interino de Infantería, deja
de ser Jefe del Departamento "D" Material de
Guerra.
General de Brigada. Continúa como Inspector de
Infantería.
Designado Interventor en la entrega del Coman-
do de la División de Caballería.
Nombrado Comandante en Jefe de la IV Divi-
sión de Ejército. Deja de ser Inspedor de Infan-
tería.
Participará en el Curso de Altos Estudios Mili-
tares desde el 25 de septiembre al 21 de octubre
de 1939.
Nombrado Inspector de Infantería y Unidades
Andinas, deja de ser Comandante en Jefe de la
iV División de Ejército.
Se le computará su antigüedad desde el 22 de
noviembre de 1936.
Nombrado en la Comisión que dirija los trabajos
de la erección de un monumento al Coronel Ma-
nuel Rodríguez y de la erogación popular con que
ha de costearse.
General de División. Continuará como Inspector
de Infantería y Unidades Andinas.
Designado Presidente de la Comisión Chilena pro
construcción del Monumento Recordatorio del
Ejército Libertador en Chacabuco.
Reemplaza al Comandante en Jefe del Ejército.
Deja de ser Comandante en Jefe Suplente del
Ejército.
Nombrado Director de los Servicios del Ejército,
deja de ser Inspector de Infantería y Unidades
Andinas.
Concede la Medalla de Minerva por haber ter-
minado satisfactoriamente el Curso Regular de
la Academia de Guerra, año 1920.
Comisionado para informar si es conveniente im-
primir por cuenta del Ministerio de Defensa la
obra "Una raza militar".
Reemplaza al Comando en Jefe, en el mando del
Ejército, mientras éste acompaña a S.E. en el via-
je al sur del país.
Designado Presidente de la Comisión que estu-
diará las reformas que sean necesarias al regla-
mento de Medicina Preventiva para las Fuerzas
de la Defensa Nacional.
Nombrado Comandante en Jefe Interino del Ejér-
cito, deja de ser Director de los Servicios del
Ejército.
Nombrado Consejero de la Caja de Retiro y Mon-
tepío de Fuerzas de la Defensa Nacional.
Nombrado Comandante en Jefe del Ejército en
propiedad.
Concede la autorización reglamentaria para usar
las siguientes condecoraciones: "Condecoración
de la Legión del Mérito" en el grado de Gran
Oficial, concedida por el Gobierno del Paraguay
y la "Condecoración de la Orden de San Gre-
gorio Magno" en el grado de Gran Oficial conce-
dida por la Santa Sede.
[Link].945 : Designado en la comisión que se trasladará a
la República Argentina y participe en la ceremo-
nia repatriación de los restos de los soldados ar-
gentinos caídos durante la Guerra de la Indepen-
dencia.
4.X.945 : Autorizado para usar la condecoración "Comen-
dador de la Orden Nacional del Libertador San
Martin", en el grado de Gran Oficial, que le ha
sido conferida por el Gobierno de la República
Argentina.
[Link].945 : Concede retiro absoluto.
[Link].945 : Concede la pensión de retiro de $132.038,40 anua-
les.
[Link].952 : Nombrado representante del Ministerio de De-
fensa Nacional en el Comité Central de la Cruz
Roja Chilena.
[Link].953 : Acepta renuncia de Consejero de la Cruz Roja
Chilena en representación del Ministerio de De-
fensa Nacional.
Servicios : 39 años, 8 meses y 3 días.
Fallecimiento : 4 de julio de 1956.
ANEXO V
REFLEXIONES GEOPOLITICAS SOBRE EL PRESENTE Y
EL FUTURO DE AMERICA Y CHILE (246)
General de División Ramón Cañas Montalva
Presentamos aquí uno de los múltiples trabajos que el General
de División Ramón Cañas Montalva publicó en su constante
preocupación y esfuerzo por difundir al Ejército y a la opinión pú-
blica chilena la importancia de nuestra Nación como Potencia del
Sur Pacífico.
Es un estudio profundo de Geopolítica, de vigencia permanen-
te y especialmente hacia el futuro.
E n él, el General Cañas vierte todas sus investigaciones y cono-
cimientos, presentando también las opiniones de destacados au-
tores extranjeros sobre la materia, algunos de los cuales él cono-
ció, como el General alemán Karl Haushofer.
Sin duda, el General Cafias Montalva fue uno de los pioneros
en las investigaciones geopolíticas del Océano Pacífico y de la h-
tártica Chilena.
A. L a era del Pacifico.
Es tan antiguo como el mundo que los pueblos creadores de
una cultura; sustentadores de una concepción política, social o
económica; dueños de una potencia material -ya sea comercial,
industrial, militar o de cualquiera otra naturaleza- traten de espa-
cir e implantar aquéllas o de hacer primar ésta.
(246) Ejército de Chile. Base Militar "General O'Higgins". Obra citade, págs. 1-16
En unas circunstancias encuentran campo propicio a sus inten-
ciones o dócil sujeción a sus propósitos; en otras se les oponen la
resistencia pasiva o violenta de ideologías diferentes, deseos anta-
gónicos o intereses dispares.
La imposición pacífica de las doctrinas; la conquista diplomáti-
ca de zonas de influencia o mercados; la beligerancia cordial de las
empresas o el choque armado de los adversarios, se verifican -16-
gica y naturalmente- en el lugar del orbe en que radican los prin-
cipales contendores y el escenario de sus actividades es menor o
mayor, según la amplitud del "horizonte geográ.ficon de los enemi-
gos.
Por causas de todos conocidas -descubrimientos científicos;
aumento y facilitación de las comunicaciones; cesación del aisla-
miento en que, primitivamente, vivían las naciones- el teatro de
las acciones humanas ha ido creciendo, pasando primero de regio-
nal a continental y, despu&s,a universal.
Los mismos motivos anteriores han hecho que las vías de tráfi-
co o de operaciones, que comenzaron por ser primordialmente te-
rrestres, se extendieran en seguida a lo marítimo y hoy compren-
dan las aéreas, que -con ser ya muy importantes- todavía no
arrebatan la supremacía a las del mar, que, hasta ahora, son las
que ha tenido y significan mayores posibilidades para las relacio-
nes amistosas de los estados.
Hechas estas consideraciones iniciales, miremos el panorama
mundial y deduzcamos conclusiones: en cuanto a presentes cam-
pos de rivalidades ideológicas, políticas, económicas, etc.; a esce-
narios de futuras contiendas bélicas, y a derivaciones relativas a
las rutas de comunicación.
Los intereses y ambiciones de la hora presente; la toma de po-
siciones para una posible empresa armada; la ubicación geográfica
de ciertos contendores, y los obstáculos que elia presenta, para
que busquen la decisión, dan fundamento para deducciones, a
nuestro juicio, absolutamente evidentes.
En la actualidad -y dejando de lado infinidad de problemas
medianos o secundarios-, están en pugna dos apreciaciones filo-
sóficas de la vida: la occidental y la de raigambre oriental, que im-
plican sendas y diversas concepciones social-político-económicas.
El ensanchamiento del horizonte geográfico -motivado por la
configuración bi o pluricontinental de algunas de las naciones con-
ductoras, como también de los grupos que encabezan- presenta al
orbe entero como teatro global de sus rivalidades pacíficas de hoy
y de una probable conflagración bélica de mañana.
En consecuencia, el enorme proceso: evolución-competencia-
superioridad, de esas encontradas apreciaciones y concepciones,
tiene -fatalmente- que desarrollarse con la intervención directa
y masiva de las potencias-eje y de los estados que concuerdan con
sus orientaciones o sigan sus dictados.
¿Cuál será el campo principal de las actividades? ¿Europa,
Asia, América?
Más nos parece que el segundo de los nombrados, y a eso atri-
buimos: que se exploren las regiones del Artico; se luche por apo-
derarse de las costas de Asia Oriental; ganen cada día mayor
importancia las posesiones asiáticas; territorios como Siberia y
Alaska; el Japón; Hawaii; Australia y Nueva Zelandia; se cubran
de defensas las costas occidentales de Norteamérica; Centro y Su-
damérica laboren por la unión interamericana y la acción conti-
nental, y los mares y tierras antárticas despierten tantas ambicio-
nes y codicias.
O sea, que la atracción hacia la totalidad de la cuenca del Pacífi-
co toma un carácter múltiple e incontrarrestable, originando que
el epicentro del universo derive hacia ella, lo que convierte al Mar
del Sur de Balboa en el océano de las rutas marítimas y aéreas
más importantes, y a los continentes y países que baña, en el gi-
gantesco anfiteatro en que se dirimen intereses, se materializan
~ropósitosy se gestan acontecimienos de relieve mundial.
Ello demuestra, inobjetablemente, que a la Era del Mediterrá-
neo -cuna de viejas civilizaciones y vértice de legendarios pode-
ríos-; a la del Atlántico -marcada con los nombres señeros de
Vasco de Gama, Colón y Magallanes y escenario de hechos memo-
rables de las postrimerías del siglo pasado y comienzos del pre-
sente-, sucede la Era del Pacífico, vasto y trascendente teatro re-
servado al futuro.
No somos partidarios de reforzar ideas cuya evidencia nos pa-
rece meridiana, valiéndonos de opiniones ajenas, por muy autori-
zadas que sean; pero el conocimiento de la idiosincrasia nacional
nos obliga a anticiparnos a la incredulidad -de quienes nada acep-
tan sin la consagradora patente que para ellos significan los juicios
extranjeros o de personas de nombradía- citando algunas de au-
tores de indiscutida solvencia científica.
Como fruta de las observaciones anotadas con ocasión de su
primer viaje al Japón hecho en 1908, Karl Haushofer escribió: "Un
espacio gigantesco se está extendiendo ante nuestros ojos, con
fuerzas que afluyen a él, las cuales, fríamente objetivas, esperan el
alba de la era del Pacífico, sucesor de la vieja etapa del Atlántico y
de la caduca del Mediterráneo y la pequeña Europa" (247).
Refiriéndose a las ideas del ya citado Haushofer, Hans W. Wei-
gert (248) expresa que "consideraba el Pacífico como una esfera
del poder, que ahora, por primera vez en la historia, está desper-
tando lentamente a la conciencia de ser la unidad de mayores es-
pacios terrestres y marítimos", agregando Weigert, por su parte:
"Teodoro Roosevelt sugería ya la misma cosa cuando hablaba de
los recursos declinantes de la Era del Atlántico y predecía la auro-
ra de la del Pacífico".
Nuestro destacado escritor Juliovega, al comentar -en su obra
"La Tierra del Porvenir"- la dinámica a que obedece el problema
de las comunicaciones, manifiesta: "Los cambios que en el presen-
te siglo se han venido efectuando en Europa y en el mundo entero
y los más notables que resultarán del actual conflicto y del natural
desenvolvimiento de los pueblos no europeos, deben traer tam-
bién uno fundamental en el valer de las rutas marítimas y, sobre
todo, en la importancia relativa de los océanos en el tráfico mun-
dial. De todos estos cambios, el que se perfila como más probable
es el avance del Pacifico al primer lugar, es decir, el paso a la terce-
(247) Revista Geopolítica, 1925.
( 2 4 8 ) Geopolítica, Generales y Geógrafos. México, Fondo de Cultura Económica, 1943.
ra etapa de la navegación marítima. Durante todo el siglo XIX la
importancia del gran océano ha sido mediana. Las causas de esta
situación son fáciles de descubrir. En primer lugar, la escasa im-
portancia cultural y económica que tenían los países situados en
sus orillas; en segundo lugar, su extensión enorme en relación con
los medios de comunicación del siglo XIX. En efecto, los grandes
focos de población del Asia que hoy aparecen como mercados con-
sumidores de gran importancia, principalmente Japón y China,
estuvieron completamente cerrados al comercio occidental hasta
l mediados del último siglo. Los países americanos estaban escasa-
mente poblados y la cultura y la economía de dichas poblaciones
eran aiin muy rudimentarias, incluso en Estados Unidos, que te-
nía su principal fachada mirando hacia el Atlántico. No había, por
consiguiente, un tráfico directo de una a otra orilla del Océano
Pacífico y el comercio de los países de sus contornos se efectuaba
casi exclusivamente con Europa y todas las rutas seguidas pasa-
ban por el Atlántico: por el Cabo de Hornos para los países de
l
América y por el Sur de Africa y, más tarde, por el Canal de Suez,
para el Oriente. Pero todo esto ha cambiado y este cambio se acen-
tuará más aiin en el futuro. En primer lugar, los grandes focos de
población de las costas asiáticas se han incorporado definitiva-
mente a la civilización y al tráfico internacional. La China, con una
población casi tan grande como toda Europa, es un mercado con-
sumidor de primer orden, cuya importancia aumenta de día en
día. El Japón, despertando bruscamente de su sueño secular, se
ha transformado en gran potencia industrial, comercial y maríti-
ma. Su flota militar es, actualmente, la tercera del mundo, y su flo-
ta mercante aumenta constantemente. La inmensa Siberia, tan
grande como Europa, que en el pasado era un verdadero desierto,
se pobló rápidamente y Rusia parece cada día más, aún contra su
voluntad, convertirse en potencia asititica, que tendrá su salida
natural por el Pacífico. Al otro lado, Estados Unidos ha dejado de
ser exclusivamente un país atlántico; los estados del Oeste antes
casi despoblados y sin mayor significación dentro de la Unibn, ad-
quieren cada día mayor importancia. Por lo demás, aiin la parte
1 atlántica se ha acercado considerablemente al Pacífico con la
apertura del Canal de Panamá. Por su parte las naciones andinas
de la América del Sur parecen despertar de su sueño colonial y se
pueblan y modernizan. Y, para completar el cuadro, Australia y
Nueva Zelandia adquieren cada día m8s importancia y su econo-
mía se independiza de Inglaterra. Si a todo lo anterior agregamos
que los medios de transporte, cada día más rápidos y de mayor ra-
dio de acción, pueden desailar las grandes distancias, esposible ase-
gurar, sin temor de equivocarse, que las relaciones comerciales más intensas
y que las competencias más ásperas por el predominio universal no se efec-
tuarán en elfuturo en el Atlántico, szno en el Pac$co; éste será el centro de
la navegación en el mundo delfuturoy el Océano Indico, en lugar de s;sz-
tuación anormal de apéndzce del Mediterráneo, se convertirá en lo que natu-
ralmente es: en un anexo del Gran Océano (249).
Evidenciada la enorme importancia adquirida por el Pacífico y,
en consecuencia, por las rutas marítimas y aéreas atingentes a su
cuenca, preocupémonos de ver lo que, por el momento, más direc-
tamente interesa a los propósitos de nuestras ideas, o sea lo que,
en general, ello significa para Sudamerica y para Chile.
La circunstancia de que la América del Sur tenga un flanco mi-
rando a este Océano le da la calidad expectable de lógico partici-
pante inmediato en las significativas actividades de hoy y en las
no menos grandes decisiones del futuro, naturalmente más acen-
tuada en los países que radican en su lado occidental; pero tam-
bién de positiva significación para los pueblos ribereños del Atlán-
tito, a los que -como lo anota el escritor anteriormente citado- la
realización de construcciones ferroviarias y camineras, de obras
como el Canal de Panamá y el tráfico aéreo -que no sabe de dis-
tancias ni obs~culos-, han acercado notablemente hacia el Mar
1 de Balboa y Magallanes.
Los estados propiamente del Pacífico -como Ecuador, Perú,
Bolivia (por señalar los más cercanos al nuestro) y Chile- necesi-
tan estimar, con mirada y anticipaciones clarividentes, la enorme
(249) Los subrayados de la eiia del señor Vega han sido hechos por el autor de este
l articulo
participación que les depara lanueva era, magno cometido que se-
ría ilógico que pretendieran enfrentar individualmente, lo que les
muestra la ineludible y apremiante conveniencia de encararlo en
común, formando agrupaciones de acción, en absoluto ajenas a
intenciones de preeminencia o vasallajes políticos.
Dichas entidades necesitarían apreciar los problemas que ata-
ñen al conjunto -muy dignos de su atención y, por desgracia, la
mayoría aún sin analizar ni resolver-, y cristalizar las conclusio-
nes y previsiones del caso, entre las cuales juzgaremos como de
principal importancia las de acercarnos cordialmente e incremen-
tar el intercambio de todo orden.
Ambas cosas constituirían alta y positiva exteriorización de una
política de verdaderas y estables creaciones, que nos permitiría
aumentar en poder y significación, ya que la unión de fuerzas de
ingentes riquezas -en explotación o potencia- de valiosas produc-
ciones; de industrias en constante crecimiento, etc., haría que los
países de la vertiente andina occidental -ciclópeamente delimita-
da por fuertes e inconfundibles accidente8 geográficos y asiento
de nuestras nacionalidades- tuvieran más amplias y ventajosas
posibilidades de consideración, comercio y progreso, no sólo entre
ellos sino ante las potencias y dentro de los emporios internacio-
nales de la cuenca de nuestro mar.
Por lo que respecta a Chile mismo, lo creemos preferentemen-
te favorecido por esta mutación, derivada de incontenibles acon-
tecimientos y circunstancias imperativas.
En efecto, es dueño de una situación absolutamente privilegia-
da, señalada -como en todo lo geográfico- no sólo por contar con
un extenso litoral en el Pacífico, sino por muchas otras caracterís-
ticas, que acrecientan el valor y el atractivo de la posesión: ubica-
ción especialísima, que hace a Chile -sobre todo en las regiones
austral y antártica- señor y atalaya de rutas marítimas y aéreas
de marcadísima importancia; clima benéfico (recordemos el caso
de Rusia -hoy U.R.S.S.- que, aunque poseedora de miles de mi-
llas de costa, siempre persiguió y ahora continúa en la búsqueda
del "mar cálido"); buenos puertos; producción rica y variada, etc.
B. Trascendencia geopolitica de la ubicación geografica.
Es innegable que al concretarse una relación entre el hombre y
la tierra, germinó el primer punto de apoyo a la sustentación del
estado, expresión jurídica de un pueblo, ante la resolución de dar-
se una patria. Sin embargo, y aun cuando aspectos de orden políti-
co-geográfico, geo-económico, antropo-geográfico, etc., fueron
advertidos entre las primeras elucubraciones del pensamiento fi-
losófico, nuestra era -como consecuencia de la profunda transfor-
mación por la cual atraviesa- es la que plantea más poderosos
interrogantes, derivados de factores como extensión, ubicación
geográfica, geomorfología de los países, potencial económico, ca-
racterísticas raciales, etc.
La Geopolítica constituye, en la actualidad, la disciplina que es-
tudia y procura dar expresión a tales interrogantes, discriminando
entre los vínculos y fenómenos que unen los procesos políticos con
el suelo. En síntesis, nuestro tiempo viene dando cada día mayo-
res proyecciones a la interpretación geográfica de la vida y rela-
ción entre las naciones; es decir, va haciendo de la Geografía la de-
terminante fundamental de su grandeza.
Bastaría enunciar aspectos de orden espiritual o material, que
influyen en la vida de las naciones, como consecuencias originadas
por insalvables interdependencias entre los estados, para com-
prender el poder de los factores geograficos en relación w n su de-
sarrollo y progreso. Ubicación geográfica, extensión, geomorfolo-
gía, clima, población (características raciales), naturaleza de las
fronteras, calidad de sus materias primas, potencial económico y
tecnológico, poder fmanciero, nivel social, solidez política, espíritu
nacional, etc., son términos comunes a la ecuación de poder, en
que necesariamente ha de fundamentarse toda política interna o
externa orientada a robustecer un país.
Pero no estimaríamos completo lo dicho respecto a tan impor-
tantes factores, si no anotaramos la inestabilidad de sus propor-
ciones -sea que se les considere aisladamente o coordinados al
conjunto-, pues se trata de valores móviles, dinámicos, compo-
nentes o derivados de fuerzas en permanente evolución, carac-
terística que debe ser tomada en cuenta, con estrictez, en las apre-
ciaciones potenciales de todo pueblo o en la elaboración de planes,
tratados, etc., tendientes a su soberanía, mejoramiento y grande-
za.
Sin el ánimo de discutir primacía entre los valores determinan-
tes de la potencialidad de una nación. desde hace algunos años ve-
nimos sosteniendo la trascendencia geopolítica de la ubicación
geográfica.
Si bien el territorio sirve de base a la organización del país, su
expresión geográfica es la que señala, a la Política, los relieves de
su poderío, hecho que ya Napoleón sintetizara al decir que "la polí-
tica de un estado reside en su geografía". En el caso nuestro -to-
mado integralmente el sentido geográfico-, sin duda que ninguno
de los factores en juego ofrece deducciones de mayor alcance que
el de la ubicación, aspecto que Friedrih Ratzel señalara como la
teoría de la posición (Lage).
El geopolítico citado -inspirador indiscutido de la escuela
Hausferiana de München (Institute Für Geopo1itik)- ya reconoce,
junto al valor del espacio, que sirviera de base a las aspiraciones
de hegemonía mundial del Tercer Reich, el de la posición, esta-
bleciendo, entre otras consideraciones: "Un estado puede tener
fuerzas de crecimiento, una gran potencia de extensibn y una muy
notable amplitud política, sin que su autoridad directa actúe sobre
una gran extensión de la superficie terrestre. De la posición es de
donde se deriva, para un estado, la posibilidad de ser extenso sin
ejercer autoridad sobre vastos espacios".
No sería posible comprender, en su justo y verdadero alcance,
el alto coeficiente de la posición geografica de Chile sin relacionar
nuestra ~ a t r i acon el Continente Americano, tomando a este no
sólo como un todo, sino cual una de las expresiones geopolíticas
más completas del orbe.
A nuestro juicio, abundan las razones para pensar que América
es el corazón, el centro, sobre el que, necesariámente, ha de es-
tructurarse un nuevo orden mundial.
Ni Gran Bretaña, en Europa; ni la U.R.S.S. o China misma, en
Asia, aunque son o pueden resultar entidades de primera magni-
tud en el concierto universal, nos parecen -aquélla por insuficien-
l temente homogénea; la segunda a causa de no ser bastante pode-
rosa, la úitima por falta de madurez y organización- capaces de
superar a Estados Unidos en el papel principal de esta transfor-
mación.
Geopolíticos como el propio Haushofer reconocían -desde an-
tes de la recién terminada guerra mundial- su excepcional po-
tencia, basada en poder, espacio, recursos, fuerza humana, organi-
zación, etc. Después de concluida la conflagración antedicha la ha
aumentado grandemente -en razón directa con el decrecimiento
de poderío o la simple desaparición de otros estados-, y si a suva-
ler nacional sumamos el de las repfiblicas que desde México a Chi-
le integran el conglomerado continental, se evidenciará meridia-
namente que no pecamos de optimistas al asignar a América y a
Estados Unidos el puesto preeminente y la misión magnífica que
destacamos en estas reflexiones.
Pero aún hay algo mhs, como opinión fundada por realzar el
preponderante significado que el destino ha querido reservarnos,
y que da mayor relieve e importancia a nuestra misión continen-
tal: la opinión del conocido sociólogo y economista francés Andrés
Siegfred: "recordamos que en el Nuevo Mundo la geografía tiende
a unir lo que la historia tiende a separar".
En realidad mientras la diferencia de origen; la desigualdad de
magnitud política-económica; la distancia-kilómetros (mera indi-
1 cación de cantidad), parecerían inclinarnos a hacer nuestras pro-
pias vidas como nación, hay vitales influencias e imperiosas nece-
sidades que nos aproximan, que deberían acercarnos si no fuese
humano que los impulsos materiales -la tentadora supremacía, el
frío egoísmo y hasta la vana y torpe soberbia- suelen cerrar el pa-
so al espíritu y cegar la visión de lo grande.
Estados Unidos, primer valor de la expresión geopolítica conti-
nental; otros países que tienen -o piensan poseer- una determi-
nada capacidad, no pueden seguir eternamente solos su camino.
Si su potencia actual les permite hacer frente a ciertos trabajos,
l tales peligros y unas amenazas, habrá épocas o circunstancias en
que requieran la cooperación de sus hermanos de América.
Como los gobernantes y estadistas no dejan inadvertida tal po-
sibilidad, han tratado de obtener entendimiento y colaboración;
muchos puntos y obligaciones -de uno y otra- se han concretado
en las actas, proyectos y decisiones de diversas magnas conferen-
cias.
Sin embargo, creemos que la tarea -trascendental y, por ello,
grave y demorosa- tarda más de lo que sería conveniente para la
seguridad americana. ¿Cuáles son los motivos? Pensamos que, en
primer término, la carencia de mayor difusión de los problemas y
de más dinamismo, continental y nacional, para buscar y encarar
sus soluciones prácticas.
Por nuestra parte, hace bastante tiempo que venimos desta-
cando y luchando para hacer comprender a nuestros compatriotas
los deberes de Chile, aumentados singularmente por elvalor de su
posición geográfica, tanto debido a que se halla en la cuenca del
Pacífico cuanto porque su responsabilidad está acrecentada me-
diante la significación de territorios como Chiloé, Aisén y Magalla-
nes -que acostumbramos englobar bajo la denominación de Zona
austral-antártica- y por sus posesiones en la Antártica misma,
que dan a nuestro país el absoluto dominio de las vías marítimas y
aéreas de esta parte del hemisferio.
Hemos dado suficientes razones para demostrar que el Pacífi-
co, como también los sectores inmediatos a su influencia directa,
están llamados a ser escenario de transformaciones e intercam-
bios de todo orden -a nuestra manera de ver, sin precedentea en
la historia- y probablemente epicentro de un nuevo sistema filo-
sófico-político, social-económico de alcance mundial.
Fenómenos de tan vasta envergadura valorizan decisivamente
la situación que se tenga con respecto a las rutas, tanto interiores
como de acceso exterior, que corresponden a la gran cuenca del
Pacífico, desprendiéndose de ello que habrá regiones que, por su
ubicación de alcance estratégico continental, se han transformado
en verdaderas llaves de un sistema o sector.
Chile posee las austral-antárticas, comprendidas en el vital sis-
tema Magallanes-Drake, que incluye los estrechos del mismo
nombre, con su ruta complementaria del Canal Beagle.
Si a tales consideraciones se agregan antecedentes relativos a
la riqueza mineralógica (carbón-petróleo), ganadera, forestal y
marítima de nuestra zona austral-antártica (Ghiloé-Aisén-Maga-
llanes) y se mira su extraordinaria morfología -no carente de va-
lor militar-, será por demás fácil deducir las misiones que el futu-
ro reserva a nuestra patria.
En consecuencia, el imperativo geográfico de su posición va lle-
vando a Chile -quiéralo o no- a convertirse en uno de los puntos
neurálgicos de mayor significación en la estrategia mundial, en ra-
zón de que el horquillaje total de la ruta euro-asiática del Medite-
rráneo-Suez, por los fuegos rusos, no deja a Europa otras vías que
Panamá y las nuestras de la región austral-antártica.
Dado que las obras y elementos defensivos, hasta ahora conoci-
dos, del Canal de Panamá sólo pueden estimarse como inmediatos
o interiores (avance de la técnica bélica) y los nuevos inventos gue-
rreros están en condiciones de causar su destrucción, la trascen-
dencia de las líneas de comunicación del Pacífico Sur se hace gran-
demente más significativa.
Por consiguiente, la Defensa Continental estará obligada a con-
siderar con preferencia dicho sector, del que nuestra nación es so-
berana y el cual -frente al interés común del Continente y dentro
de una repartición lógica de las misiones que fije la organización
que se gesta (Sistema Panamericano)- es natural que le corres-
ponda resguardar y defender.
El valor del Pacífico, factor determinante en las comunicacio-
nes del presente y del futuro, hace advertir más fácilmente el mo-
tivo de las eternas orientaciones y presiones políticas para alcan-
zar el litoral, extender el radio de acción y dominar los centros
vitales de las grandes rutas marítimas.
Como nuestro país posee una extensa costa y le pertenecen
puntos llave de comunicaciones, sólo puede aprovechar las leccio-
nes del pasado y de hoy aquilatando la necesidad imperiosa de
extender su medio de acción marítima, para colocarse en situación
de defender lo legítimo e incuestionablemente suyo -contra am-
biciones desorbitadas o intromisiones atentatorias a su dignidad-
y de responder a las exigencias que le marca su valiosa y significa-
tiva ubicación geográfica.
Ratzel sostiene -y su afirmación es evidente e innegable- que
"el mar es fuente de grandeza nacional".
El escritor Benjamín Subercaseaux -en la introducción de su
"Tierra de Océanon- expresa: "Desde el fondo de la prehistoria
hasta la última contienda en que Chile tomó parte activa, segui-
mos, paso a paso, el caso extraño de este pueblo terrestre y sin
ninguna vocación por la vida marítima, que no obstante escribió
una de las páginas más linipias y honorables de la historia naval
del mundo".
Nosotros todavía no damos suficiente fe al axioma ratzeliano,
no hemos salido lo bastante de la inclinación por lo terrestre, que
anota Subercaseaux; pero posición geográfica y destino nos mues-
tran que es el momento oportuno e imperativo para reaccionar
vigorosamente, para mirar con mayor visión patriótica las infini-
tas posibilidades que nos brinda la iniciación de la Era del Pacífico
y actuar con la inteligencia, energía y entusiasmo que ellas mere-
cen.
El respeto de tradiciones gloriosas; la gran tarea que nos in-
cumbe, en la acción y defensa continentales, y la voluntad de en-
grandecer a nuestra nación nos ordenan, perentoriamente, dedi-
carnos a esas significativas empresas, sin pretensiones desmedi-
das, pero, al mismo tiempo, sin consideraciones sentimentales ni
claudicaciones decadentes y pusilámines.
C. Respoiisabilidad geoestratégica de Cliile ante la Defensa
Continental y su propio destino.
Ya hemos expresado que, e n la actualidad, los intentos ideoló-
gicos, políticos y económicos de las potencias conductoras tienen
todo el orbe como campo de acción. Es evidente que igual ampli-
tud tomará una conflagración armada abarcando la totalidad de
los ámbitos del universo.
Y como ni la más superficial de las apreciaciones permite pen-
sar que los graves problemas que preocupan al mundo están en fa-
vorables vías de solución, los grupos de estados -a que nos referi-
mos anteriormente- y cada nación, en particular, tienen que estu-
diar, planear y alistarse para las contingencias del futuro, acaso
-y por desgracia- tan inmediato como lo permiten suponer las in-
cidencias que en estos momentos se producen en Berlín.
Un aspecto de los aludidos probables acontecimientos es abso-
lutamente evidente: trátese de las empresas dentro o fuera del
continente, América está llamada a actuar desde uno a otro polo.
El enorme desplazamiento del campo estratégico, que ahora
abarca hasta las regiones polares, ha puesto en particular eviden-
cia la importancia de lautilización de algo hasta ayer desconocido,
para recorrer y comunicar el casquete esférico mundial.
En efecto, el acometedor avance de la técnica aérea ha dado na-
cimiento a un medio más para dominar el universo -que podría-
mos mirar como una nueva forma o dimensión-, cuyos empleos y
practicabilidad presentan la favorable condición de acortamientos
sorprendentes, con relación a los antiguos procedimientos y vías
de tráfico.
Consecuencia de ello es que la navegación de épocas primiti-
vas, en apariencia planimétrica; a los viajes marítimos circundan-
tes -intuidos por Colón e iniciados por Magallanes y Sebastián
Elcano-, que sucedieron ventajosamente a aquella, abriendo in-
sospechadas rutas a la civilización, la cultura y el intercambio co-
mercial del orbe, ha advenido, en nuestro tiempo, el promisorio
avance de las comunicaciones universales: sobrevolando los extre-
mos polares de la Tierra.
Tal realidad viene a demostrar, una vez más, que nada es posi-
ble de establecer como definitivo, por lo que no cabe desdeñar lu-
gares y elementos cuya transformación y aprovechamiento están
a merced de la ciencia y del porvenir.
Ella confirma, también, la clarividencia de nuestros próceres y
gobernantes -O'Higgins, Bulnes, Aguirre Cerda, González Vide-
la-, que presintieron la enorme valía o incorporaron al patrimo-
nio nacional el Estrecho de Magallanes y las regiones australes y
polares antárticas, que hoy involucran trascendentales posesiones
y entrañan vitales interrogantes para los destinos de América y
de Chile, más particularnlente para este último, en virtud de su
responsabilidad geoestratégica, con relación a las comunicaciones
austral-antárticas.
Las extensas zonas de mares y tierras congeladas, hasta ayer
inertes, han pasado -¿una segunda o tercera vez, en el transcurso
de los milenios de existencia de la Tierra?- a ser sólidos eslabo-
nes de enlace entre pueblos que vivían casi ignorándose.
Nuestro país -desde su rincón del mundo, como majadera-
mente se ha dado en decir- se enlaza hoy por la ruta aérea, direc-
ta y expeditamente -a través del enjambre insular de Oceanía-
con Australia y el Asia, conectándose con naciones y territorios
1 que hasta ayer nos parecían formar parte de un lejano e inaccesi-
ble sistema.
Es indudable, entonces, que la nueva forma o dimensión ha
creado unos horizontes, circunscrito otros y dado origen a proble-
mas que estamos e n la obligación de advertir y comprender, en to-
da su trascendente amplitud.
Si, frente a un mapa, observamos el alcance del envolvimiento
japonés sobre litorales del Sur Pacífico asiático: partes importan-
tes de China, Birmania, Siam, islas y costas cercanas a Australia,
etc., fácil es deducir hasta dónde puede extenderse -en los secto-
res que nos tocan más de cerca- el objetivo de una operación des-
encadenada desde Asia, en dirección al Continente Americano.
El escritor Jaume Miravitlles (250), al analizar la última guerra
mundial, anota: "El Japón había llevado a cabo la tarea militar
más gigantesca de la historia. Desde las Aleutianas amenazaba a
Alaska, el Canadá y la costa pacífica de Estados Unidos. Desde las
Islas Neerlandesas y Nueva Guinea ponía en jaque al inmenso
continente-isla de Australia. Desde Birmania se colocaba a tiro de
cañón de la India legendaria".
1 (250) Geografja contra Geopoliticn. Maiieo, Editorial Prometeo
Cambiemos Japón por U.R.S.S. y el problema, en lo que res-
pecta a América, continuará ahora tan amenazante como lo fue
ayer.
Ya hemos probado que -por muchas circunstancias, entre las
que sobresale la ubicación geográfica- el continente americano ha
pasado a ser epicentro de posibles e importantes teatros de opera-
ciones de una 3' Guerra Mundial, en la que la cuenca de nuestro
océano y América serAn factores determinantes: el Pacífico, por
constituir el escenario de una nueva era y el mar de las grandes
empresas y decisiones, y el mundo de Colón debido a estar rodea-
do de importantes rutas aéreas y marítimas, que enlazan, desde
ambos litorales, los sedores de mayor significación en el desarro-
llo y porvenir del universo.
De ahí que si de las apreciaciones pasadas surgió una Estrate-
gia del Atlántico, de las presentes, tiene que nacer, con similar al-
cance y contundencia, una Estrategia del Pacífico.
Tarde o temprano, ésta tendrá su doctrina, cuyos puntos capi-
tales se encuentran en plena gestación y entre los cuales, sin du-
da, habrá algunos que fijarán la preponderante actuación de Chi-
le, como potencia responsable, en el extremo austral-antártico, de
la seguridad del continente, del cual son parte, integrante y signi-
ficativa, las tierras, mares, islas, estrechos, canales, etc. de nues-
tro absoluto dominio.
Según nosotros, dichos principios doctrinarios deberAn consi-
derar, preferentemente, ciertas evidencias e imperativos, en los
que hemos insistido, desde hace años, y que hoy reiteramos con
inquebrantable convicción y profunda fe de americanos y de chi-
lenos.
"Basta una rápida ojeada al mapa de Centro y Sudamérica para
comprender que, en lo que respecta al Pacífico, la zona oeste del
Canal de Panamá y nuestro espolón austral-antártico son los pun-
tos básicos al sostenimiento y defensa continentales; tal como el
este de la región panameña y la saliente brasileña del noreste los
constituyen con vista al AtlAntico".
"Chile, poseedor de positivas cartas que ofrecer a los ideales
americaniatas de Bolívar, O'Higgins, Monroe, Roosevelt, etc.
-inspiradores de una confraternidad sincera, en bien de la unión
y el progreso de nuestro continente y del mundo-, está llamado a
cometidos trascendentes, en la realización de esos ideales y para
la defensa del continente".
"Con la incorporación legal de los territorios y mares compren-
didos en el decreto 1747, del Presidente Aguirre Cerda, cuyo
afianzamiento práctico ha sido sancionado por la visita del Presi-
dente González Videla y la instalación de la Base Militar "Bernar-
do O'Higgins", nuestro país ha duplicado su responsabilidad
geoestratégica ante su misión continental, lo que le obliga a con-
vertirse y le da título para ser considerado una potencia del Sur
Pacífico".
A pesar del justo celo con que deben resguardarse los marcos
sagrados e inconfundibles de la nacionalidad, no es posible desco-
nocer la interdependencia a que nos ha conducido la inclusión en
los límites de la zona de seguridad continental.
Y si los imperativos técnicos militares de la época no fuesen lo
suficientemente convincentes para hacernos ver y aceptar esta in-
terdependencia, ahí están, para imponerlo -poderosa e infran-
queables- las razones ideológicas, sociales, políticas, económicas,
etc., que caracterizan los acontecimientos actuales, de los que
-por presión de los vínculos de coexistencia- no habrá pueblo de
la tierra que pueda desentenderse o escapar.
Sabemos que los conflictos contemporáneos, analizados bajo el
prisma a que nos referimos e n los párrafos anteriores, ya no entra-
íian las características más bien simples de una guerra a la antigua
usanza, puesto que ahora, más que una clásica contienda bélica,
parece tratarse de una verdadera conmoción mundial, llamada a
cambiar organizaciones y sistemas, derrumbándolos con universal
estmendo y generales repercusiones.
La evidencia de las aludidas caraderlsticas es de claridad meri-
diana; nadie, de mediana cultura, las ignora, ni deja de reconocer
la inminencia de acontecimientos trascendentales; la responsabi-
lidad geoestratégica de Chile -ante la Defensa Continental y su
propio destino- reviste alcances de gran magnitud, perfectamen-
te visibles, precisos, inmediatos. Dadas estas circunstancias, ¿no
resulta absurdo comprob,%rque tan enormes y contundentes reali-
dades -capaces hasta de inquietar a los inocentes- todavía no lo-
gran mover el ánimo de incontables ausentistas ni vencer la abulia
de otros tantos superficiales?
Sin embargo, eso es lo general y lo que origina que los fenóme-
nos pertinentes no puedan analizarse con la seria profundidad
necesaria, como tampoco resolverse con la amplitud y celeridad
convenientes, con grave amenaza para el porvenir político, diplo-
mático, ewnómico y militar del país.
Los decretos clarividentes dictados por el Excelentísimo seííor
don Pedro Aguirre Cerda -sobre "Límites del Dominio Antarti-
con- y por el Excelentísimo señor don Gabriel González Videla
-con anterioridad a su viaje a la Antártica, acerca del "zócalo wn-
tinental adyacente al territorio nacional"-, son resoluciones de
profunda significación e importantes y amplísimas derivaciones,
que imponen a los hombres y organismos responsables de la mar-
cha independiente y segura de la nación; de la inteligente ejecu-
ción de las tareas, del presente, y de la concienzuda preparación
de las intervenciones del futuro, las deducciones, orientaciones,
iniciativas y trabajos pertinentes al integral aprovechamiento -en
beneficio del continente y del país- de esas visionarias y magnas
determinaciones.
Para deducir las proyecciones de todas esas actividades es im-
perativo meditar ante u n mapa, y arrancar a los trazos cartogr6fi-
cos todo el dinamismo y los impulsos que deja subentender la re-
presentación de tierras, mares y pueblos, que viven en interde-
pendencia y entrelazados en permanente evolución.
Definir las misiones y tareas; incorporarlas a los ideales y fina-
lidades nacionales; difundirlas; fijar sus características de oportu-
nidad, tiempo y desenvolvimiento; estructurarse para servirlas
w n eficiencia, y reclamar -frente al continente- el derecho de,
sin mengua de la más fraternal cordialidad, hacerlo varonil e inde-
pendientemente mediante cooperaciones materiales inherentes
al aspedo americano de la empresa; pero sin intromisiones ni con
dominios atentatorios a la exacta soberanía y a nuestros legítimos
títulos de dominio, son dogmas primordiales de lo que juzgamos
un procedimiento digno, austero y prudente.
Hoy más que nunca -en vísperas de discriminar sobre las obli-
gaciones particulares por contraer en la organización del esfuerzo
continental, corolario natural de los acuerdos de Chapultepec, Río
de Janeiro y Bogotá- debemos dar relieve a tal posición, adoptán-
dola con solidaridad americana, pero también con decisión inque-
brantable de no transigir en el justo respeto a nuestros indiscuti-
bles derechos.
D. Chile, potencia del Sur Pacifico.
El mayor volumen de las actividades en el hemisferio norte
restb, por mucho tiempo, importancia y atención a las posibilida-
des de naciones como la nuestra, en relación con el mundo, mante-
niéndonos en situación en cierto modo similar a la del Japón, has-
ta que el Almirante Perry le hizo accesible el resto del orbe.
Sin embargo, de este relativo aislamiento, la agudeza de algu-
nos geopolíticos de prestigio mundial -como Nicholas J. Spyk-
man (251), para sólo nombrar uno- advirtió y señaló condiciones
que aún escapan a los propios chilenos, anotando relaciones de
marcada importancia con el desenvolvimiento universal: "Desde
la construcción del Canal de Panamá, los centros económicos de
Estados Unidos se pusieron en estrecho contacto con la costa occi-
dental de Sudamérica, que había sido durante mucho tiempo una
de las más aisladas regiones del mundo. Nada había que
estimulase un tráfico normal con Europa, a través del Estrecho de
Magallanes, hasta que en el siglo XIX se pusieron en explotación
los yacimientos de guano y nitrato". Continuando en el análisis de
la ubicación, desprende, como lógico colorario, las posibilidades
favorables de Chile, llegando a decir, al analizar la economía agrí-
cola de nuestro país: "Mediante ulteriores progresos del regadío,
esta región sería capaz de sostener una población tan grande, por
lo menos, como la de Italia".
(251) Estados Unidos frente al Mundo. México, Fondo de Cultura Económica, 1944.
Pero no es éste el juicio que más nos halaga, pues Spykman
-que reconoce las posibilidades industriales, en especial de la in-
dustria pesada, como fenómeno determinante del desarrollo de
los países- dice, con respecto al nuestro: "Si grandes porciones
del encumbrado terreno de la costa Oeste son improductivas, en
cambio el subsuelo lo compensa en parte por sus extraordinarias
riquezas".
Riquezas minerales -materias primas, podemos agregar-, que
cada día van determinando con más acentuación el poder de los
estados; elementos de riqueza que el citado escritor enumera y
que bien vale la pena señalar, para mayor información de los com-
patriotas escépticos; cobre, oro, plata, estaño, tungsteno, vanadio,
plomo, bórax, bisrnuto, nitratos, etc.
No terminan aquí las apreciaciones de la poderosa mentalidad
de Spykman, al tratar de nuestro territorio, en su análisis global
de la "Estrategia Mundial". Sin embargo de parecerle todavía dé-
bil la importancia del hemisferio austral, al entrar en considera-
ciones más directas sobre el problema de la Defensa Continental,
escribe: "Estando situado Chile en la punta del Continente de Su-
damérica y a lo largo del Estrecho de Magallanes, posee una situa-
1 ción estratégica que, en caso de emergencia, podría llegar a ser del
mayor interés para Estados Unidos".
Decir hoy Estados Unidos es nombrar un valor de primera
magnitud, por lo que la afirmación de Spykman contiene la idea
de que nuestra nación -coadyuvando a la gran potencia del Norte,
dentro de su capacidad y esfera de acción- está también llamada
a servir misiones de jerarquía y trascendencia, en especial por im-
perativo de su posición continental, a la que da mayor relieve el
hecho de que posee mares y territorios complementarios en la re-
gión austral y en la Antártica, a los que el autor, por notable omi-
sión, no considera debidamente.
El tarnbien ya citado geógrafo Weigert, al fijar deducciones geo-
políticas del tipo Munchen, en referencia al análisis del valor es-
tratégico del Hemisferio occidental, más propiamente de nuestro
Continente, anota pensamientos que dejan en claro que este pre-
cursor de la geopolítica había intuido la Era del Pacífico y la impor-
tancia que ella daría a determinados países de su cuenca. E n efec-
to, no otra cosa deja entender su idea relativa a que 'entre los es-
tados sudamericanos, su atención se dirige con preferencia a Chile
como nación que es totalmente potencia del Pacífico".
Tomando al Continente como un todo -expresión vigorosa de
unidad geopolítica, en relación con un nuevo mundo en estructura-
ción-, fácil es suponer la misión prometedora reservada a nuestra
patria, que cubre en su extremo austral antártico, uno de los sec-
tores más vitales a sus futuras potencialidad y defensa.
Todo lo anterior, como una consideración minuciosa de las in-
calculables posibilidades nacionales, nos han llevado -con senti-
do realista, aunque no menos impregnado de fervoroso idealis-
mo- a propiciar la tesis "Chile, Potencia del Sur Pacífico".
En el análisis, por lo general simplista, que se hace sobre las ra-
zones básicas de la importancia de los estados, no es común dete-
nerse en lo que hacemos constar en las anteriores reflexiones y
menos relacionarlo, con espíritu visionario, a las constantes y casi
inverosímiles transformaciones que se van operando en el univer-
so.
Detenidos frente al mapa de nuestro país: meditando, con el
más estricto e imparcial de los propósitos; enfocando sus proyec-
ciones desde los más caprichosos ángulos, ya sea para verlo adel-
gazado e n su decantado aunque supuesto aislamiento -en el rin-
cón del orbe (?)- o en su aspecto trascendente, en relación con las
nuevas y futuras equivalencias de un mundo en estructuración, no
podremos dejar de advertir el vigoroso relieve de las caraderísti-
cas que lo destacan singularmente.
La importancia capital de su ubicación geográfica, que -desde
Arica hasta la Tierra de O'Higgins- cubre un arco de casi la marta
parte de la inmensa hoya oceánica del Pacífico; los valores intrín-
secos que lo distinguen; las favorables condiciones de su morfolo-
gía y, si esto no bastara, el aspecto más significativo de la evolu-
ción en marcha: el traslado del centro de gravedad del interés uni-
versal al Pacífico, son antecedentes más que suficientes para evi-
denciar -ante cualquiera persona, que no esté tendenciosamente
interesada en contrario o dispuesta con premeditación a no verlo-
la amplia y trascendente misión que el destino ha reservado a Chi-
le, como inequívoco factor de potencialidad en el Sur de este Océa-
no, comprendidas, lógicamente, las regiones antárticas de su do-
minio.
Todos los antecedentes enumerados y los evidentes potencia-
les de nuestra nación -que la muestran como poseedora de valio-
sos factores de progreso y natural baluarte de la Defensa
Continental en las regiones del Sur Pacífico y de la Antartica co-
rrespondiente a este mar- hacen de ella una tierra de selección y
la evidencian como dueña de significativos destinos.
Afiadamos a lo anterior que el territorio mismo -de tipicos ho-
rizontes, quebrado y montañoso, enfilado entre el formidable y
nevado espaldón andino y el más rico, prometedor y potente de
los océanos- ha permitido, bajo el temple de un clima magnáni-
mo, la formación de una raza de evidentes valores, y llegaremos a
hacer un anhlisis que, todo lo acucioso y severo que queramos,
nos dejará conclusiones de optimismo, generadoras de inspiracio-
nes de prosperidad y grandeza.
Enquistarnos en prosaísmos superficiales;sentirnos obstaculi-
zados por transtornos o dolencias pasajeros -que no experimenta
únicamente nuestra patria, pues que revisten carácter universal-
nos hace, a menudo, desestimar las posibilidades substanciales
(posición, factores favorables de todo orden) y cerrar los ojos a ad-
mirables perspectivas no sólo propias del esfuerzo interno del
país, sino, muy en especial, atingente6 a lo internacional, en cuan-
to se refieren al continente y al mundo.
Esos antecedentes, tales potenciales, dicha raza y los aludidos
destinos deben hacernos salir del pesimismo y la desidia, para
convertirnos en entusiastas, decididos e inquebrantables forjado-
res de una potencia en que las bondades de la calidad superen a
las ventajas de la cantidad. No olvidemos que junto a la extensión
existen otros valores de iguales o mayores quilates.
Bastaría un ejemplo, como el de la culta y progresiva Suecia (en
bastantes aspectos muy similar a nosotros), para evidenciar que
se puede ser potencia -como eiia ha sido y es- frente a estados
que la superan en cifras y elementos; pero no en moral patriótica,
espíritu de empresa de sus gobernantes y empuje de sus ciudada-
nos.
Obedezcamos a los imperativos geopolíticos de la época; ten-
gamos la conciencia y la voluntad de convertirnos en lo que nos co-
rresponde ser: una potencia del Sur Pacífico -no de la magnitud
de las conductoras que existen en el mundo; pero soberana, indivi-
sible, digna y respetada desde Arica al Polo Austral-, y trabaje-
mos por obtenerlo, con orgullo de nación y bajo el dictado de la
misión trascendente que nos ha fijado la época.
Aunque aparezcamos repitiendo en exceso las mismas razones
y argumentos ya varias veces enunciados en este artículo -lo que
no nos interesa mayormente, por cuanto, con premeditación, he-
mos escrito con ánimo de golpear insistentemente en la concien-
I cia de nuestros compatriotas-, sintetizamos las determinantes
fundamentales que hacen que Chile tenga que comprender, acep-
tar y realizar el destino que le fijan la Geopolítica y los aconteci-
mientos que se desarrollan actualmente y que el porvenir puede
deparar al mundo: ser una potencia del Sur Pacífico, capaz de en-
frentar sus tareas de naturaleza continental y sus impulsos de pro-
greso nacional:
l.-Traslado al Pacífico, cuna de una nueva era, del centro de gra-
vedad del interés internacional.
2.-Ubicación geográfica privilegiada en la vertiente andina occi-
dental; con amplios litorales en dicho océano y en la Antártica.
%-Soberanía en el flanco de la Antártica que da a la cuenca pacífi-
ca.
4.-Dominio de las grandes rutas marítimas y aéreas austral-an-
tárticas, por ser dueño de los estrechos de Magallanes y de
Drake, Canal Beagle.
5.-Posesión de islas avanzadas en el Pacífico: Juan Fernández,
Pascua.
6.-Sólida organización política-económica-militar; potencial hu-
mano.
7.-Morfología, configuración geográfica; todo el territorio gran ae-
ródromo; bases navales.
8.-Riquezas naturales; grandes posibilidades industriales, en
particular industria pesada (carbón, petróleo, minerales de
hierro, cobre, nitratos, etc.).
Al terminar estas ideas, deseamos dejar perfectamente en cla-
ro que nuestro espíritu no ha sido, ni por asomo, el de alardear'so-
bre determinadas disciplinas del conocimiento geográfico, ni el de
adjudicar exacta categoría de geopolíticas a unas reflexiones que si
algún carácter tienen es el de ser profunda y fervorosamente chi-
lenas y patribticas.
Asimismo, queremos expresar que si la Geopolítica, como cien-
cia geográfica del Estado, ha estudiado a éste y preferentemente
bajo el punto de vista del espacio, hemos tenido la intención de
plantear una interrogante más, con respdo a Chile, bajo las
proyecciones de su ubicación geográfica privilegiada; ribereño del
más grande de los océanos: el Pacífico, integrante de América que
juzgamos corazón de futuras y trascendentes estructuraciones de
orden político y social.
Por último, nos hacemos eco de lo expresado por un gran esta-
dista, al aconsejar que en esta triste historia de juicios equivoca-
dos, formados por hombres de buenas intenciones y por gentes ca-
paces, debemos alcanzar el "climax" de la época", una de las fra-
ses que más nos ha impresionado de las "Memorias" de Churchill,
potente y enérgica encarnación de la exacta y positiva concepción
del amor a la Patria.
Sólo desearíamos que -al conjuro de la sabía y experimentada
advertencia de ese gran hombre- las sugerencias contenidas en
estas reflexiones tuviesen algo de poder para reafirmar la fe en los
destinos de la nuestra y robustecer el propósito de todos, en el
sentido de actuar tenaz, entusiasta y abnegadamente, para que se
lleven a pronta y feliz realidad.
-
INDICE DE ILUSTRACIONES
S.E. el Presidente de la República, don Pedro Agui-
rre Cerda (1938-1941) 25
S.E. el Presidente de la República, don Juan An-
tonio Ríos Morales (1942-1946) 27
S.E. el Presidente de la República, don Gabriel
González Videla (1946-1952) 37
General de Brigada Jorge Berguño Meneses 55
Campaña de chilenidad 57
El Ejército en el control de los actos eleccionarios 75
General de División Guillermo Barrios Tirado 77
Comisión militar enviada a los Estados Unidos 1924 87
Instrucción con el armamento norteamericano pro-
veniente del PAM 89
Uso del nuevo material motorizado norteamericano
proveniente del PAM 99-101
Comandantes en Jefe del Ejército 111-113-123
Día del Ejército. 19 de septiembre de 1940 125-135
Instituto Geográfico Militar 137
Academia de Guerra 147
Inicios de la motorización del Ejército. Destacamento
motorizado en la Parada Militar de 1948 149-159
Telecomunicaciones en 1946 161-171
Especialidad de Montaña 173
Escuela de Montaña 183
Regimiento de Artillería a Caballo No 2 "Maturana"
de la División de Caballería en la Parada Militar de
1944 185
Regimiento de Artillería Montada N" 1 "Tacna".
Parada Militar de 1944
Instrucción de Artillería con el nuevo material nor-
teamericano en la Escuela de Artillería
Escuela Militar en 1940. l.-Régimen Interno
Escuela Militar en 1940. 2.-Instrucción
Escuela Militar en 1940. 3.-Docencia
Escuela de Infantería
Escuela de Caballería
Escuela de Artillería
Escuela de Ingenieros Militares
Servicio Religioso en 1943
Colocación de la primera piedra del nuevo cuartel
de la Escuela Militar, 2 de octubre de 1943
Colocación de la primera piedra del nuevo cuartel
de la Escuela de Infantería, 31 de mayo de 1940
El Arma de Ingenieros en obras de mejoramiento
de la red vial de la zona sur, antes de la creación
del Cuerpo Militar del Trabajo
Impulso y apoyo al depotte nacional
Defensa Civil de Chile. Simulacro de bombardeo
aéreo sobre Santiago, el 23 de diciembre de 1943
General Ramón Cañas Montalva, pionero de las in-
vestigaciones antArticas, recibe el título de Geógrafo
"honoris causa". 1947
Base antártica Libertador Bernardo O'Higgins
1948
Posición estratégica de América
Situación Geoestratégica de la Antártica chilena
ORIENTACION BIBLIOGRAFICA
A.-FUENTES PRIMARIAS
l.-BOLETINES OFICIALES DEL EJERCITO.
1940 - 1953.
2.-DIARIO OFICIAL DE CHILE.
1940 - 1953.
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ESTE LIBRO SE TERMINO DE IMPRIMIR EN LOS
TALLERES GRAFICOS DEL INSTITUTO GEOGRAFICO
MILITAR, EN JULIO DE 1985.
SANTIAGO DE CHILE