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EL CONOCIMIENTO

Desde los inicios de la civilización, el ser humano se ha preocupado por conocer el


mundo que nos rodea. En una orientación hacia el conocimiento de realidades que se
presentan en diferentes contextos: sociales, físicos y naturales, la importancia de
realizar una línea de tiempo con relación a la realidad mencionada, en el mundo se
encuentran los individuos, cuyos rasgos sociales y físicos modelan la relación en
sociedad, la cual ha sido desde tiempos remotos, la forma de organización característica
de la humanidad.
Los grandes esfuerzos para sistematizar se remontan a los tiempos prehistóricos, como
lo atestiguan los dibujos que los pueblos de paleolítico pintaban en las paredes de las
cuevas, así como los datos numéricos grabados en hueso o piedra o los objetos
fabricados por las civilizaciones del neolítico. De igual manera nos basamos en los
testimonios escritos antiguos de pesquisas proto científicas procedentes de las culturas
mesopotámicas. En el valle del Nilo se tiene evidencia de descubrimiento de papiros de
un periodo cronológico próximo al de las culturas mesopotámicas que tiene información
sobre el tratamiento de heridas y enfermedades, la distribución de pan y cerveza y la
forma de hallar el volumen de una parte de una pirámide. En este sentido con el
propósito de encontrar orientaciones en relación con las corrientes en la producción del
conocimiento, se define dos tipos de conocimiento el empírico y el científico. (Behar,
2008)
CONOCIMIENTO
La teoría más aceptada en la actualidad sobre cómo se genera el conocimiento, es la teoría
representacional del conocimiento, la cual sostiene que conocemos (como sujetos)
sólo en la medida que tenemos la representación mental de los objetos que existen en
la realidad.
Los elementos de la teoría representacional del conocimiento son los siguientes:
Sujeto. Es quien capta a través de los sentidos los fenómenos naturales y sociales que
ocurren a su alrededor.
Objeto. Es el fenómeno o suceso por conocer, puede ser de origen natural o social.
Representación Mental. Es la imagen del objeto que se graba en nuestras mentes, luego
de ser percibido por los sentidos.
Conocimientos y sus elementos

Uno de los temas más interesantes del campo del saber humano es el del conocimiento,
así como el acto mismo de conocer. Para ampliar nuestra información sobre el tema,
debemos dialogar sobre qué entendemos por conocimiento. Algunas de las definiciones
de conocimiento más usuales son las siguientes:
Es la información que las personas y grupos sociales van acumulando a través de la
historia.
Es la capacidad de resolver un determinado conjunto de problemas con una
efectividad determinada.
Proceso mediante el cual el hombre refleja en su conciencia la realidad objetiva en la
que está inmerso el universo.
Es la facultad del ser humano para comprender por medio de la razón la naturaleza de
las cosas.

Los Tipos de Conocimiento y sus Características


A lo largo de la vida, la humanidad ha intentado dar cuenta del mundo que le rodea, de
múltiples maneras; así que no existe sólo una forma de comprenderlo, sino varias. La
mayor parte de ellas son supuestos y creencias resultado de la experiencia personal y
colectiva; también suelen ser ideas asumidas por voluntad propia (consenso), o
simplemente son impuestas por razones de autoridad o de fe. Los cinco tipos de
conocimiento que usamos comúnmente son:

Conocimiento empírico.
El empirismo es una teoría filosófica que enfatiza el papel de la experiencia y de la
percepción por medio de los sentidos, en la formación del conocimiento. Según esta
teoría, el conocimiento surge de la experiencia directa que tiene el sujeto con un objeto,
es decir, se basa en las sensaciones y percepciones que se obtienen por medio de los
sentidos. Sin embargo, éstas sólo constituyen la base primaria del conocer, una base
sobre la cual se construyen las ideas. Las cosas materiales percibidas se traducen en
ideas, en el conocimiento. Las ideas más complejas son resultado de la actividad del
entendimiento. Ésta es la posición del filósofo inglés John Locke (1632-1704). Gran parte
del conocimiento que adquirimos durante nuestra vida es empírico.

Conocimiento religioso.
De acuerdo con Kerlinger, este conocimiento se basa en una creencia establecida. Ha
sido utilizado por el hombre desde tiempos inmemoriales, y constituye un gran cuerpo
de hechos e información, basados en un criterio de autoridad, es decir, que no se
someten a una prueba científica, y que son la base de conductas, actitudes y decisiones
que han influido en la humanidad.
Se pueden distinguir dos niveles de conocimiento religioso. Por un lado, el de la mayoría
de los seres humanos que se aferran a creencias religiosas de todo tipo lo que ellos
consideran como verdadero sobre el dios en el que creen, y a las relaciones del hombre
con la divinidad. Así, lo que la gente común sabe sobre el universo, sobre el hombre,
sobre la sociedad, sobre la política o sobre la economía, se explica, simplemente, por
una creencia, anclada en fuertes raíces afectivas, y se justifica porque “desde siempre”
han conocido tales o cuales ideas como verdades.
Por otra parte, existe otro conocimiento religioso sistemático acerca de Dios que
se contrapone al conocimiento espontáneo que se justifica, como afirmamos antes, en
la mera adhesión a una fe. El conocimiento religioso sistemático se integra en una
disciplina que se conoce con el nombre de Teología, fuertemente apoyada en los
métodos y en el razonamiento filosófico.
El conocimiento religioso ha ejercido una influencia decisiva en la cultura y educación
de los pueblos.

Conocimiento filosófico.
También basado en la lógica científica y la articulación de enunciados, este conocimiento
se distingue del plenamente científico, en tanto que no acude a la experiencia regulada
como fuente de saber. Por el contrario, acude a experiencias accesibles, pero sólo como
vehículos para demostrar los juicios que la razón es capaz de hacer de ellas. Por lo tanto,
en sentido estricto, no es falsable, pero sí discutible.

Conocimiento Intuitivo.
El primer tipo de conocimiento directo que adquirimos en la vida es por vía sensitiva,
desde un inicio nos percatamos de lo que nos rodea gracias a nuestros sentidos. Cuando
se registra la representación mental del objeto que se observa, pasamos al conocimiento
intuitivo; no necesitamos volver a verlo, basta recordarlo. Lo que percibimos por
intuición no está sometido a ningún género de duda. El empirista John Locke
consideraba que este tipo de conocimiento era el más claro y seguro que podía alcanzar
el hombre.

Conocimiento científico.
Una característica exclusiva del conocimiento científico es la autocorrección, es decir, la
incorporación, como elementos intrínsecos de su proceso, de una serie de controles y
verificaciones de la propia actividad, así como de conclusiones que le liberan de la
subjetividad del científico. Esta característica se conoce con el nombre de objetividad.
La fiabilidad del conocimiento científico es muy superior a la de cualquier otra forma del
saber, porque en última instancia, apela a la evidencia: sus enunciados son objetivos,
verificables, falibles y sistemáticos.

Ciencias formales y fácticas (experimentales y sociales)

La actividad científica puede clasificarse de acuerdo con varios criterios; por su objeto
de estudio, método o finalidad. Dentro de esta clasificación, se distingue el trabajo propio
de las ciencias fácticas o factuales, y de las ciencias formales (eidéticas).

Mario Bunge las divide, según su objeto de estudio, en ciencias formales y ciencias
fácticas, es decir, dependiendo si tratan relaciones lógicas (formales o eidéticas), o
hechos de la realidad (fácticas o factuales); Bunge lo ilustra de la siguiente forma:

Las Ciencias formales o eidéticas se ocupan de inventar entes formales como los números
y los signos, los cuales son universales; las ciencias formales se demuestran o prueban, y su
demostración es completa y final.
En cambio, las ciencias fácticas (facto= hechos) tienen como objeto de estudio los
hechos que relacionan al hombre con su entorno y procuran un conocimiento objetivo,
por ello, para confirmar sus conjeturas, necesitan de la observación y/o
experimentación; asimismo emplean símbolos que se pueden interpretar de diversas
maneras, por lo que es necesario verificar sus hipótesis, pues sus demostraciones son
incompletas y temporales.

Documento recuperado de: Martínez, H. (2012), Metodología de la Investigación, ISBN


13: 978-607-481-766-9, México
[Link]

Características que diferencian estos tipos de ciencias.

CIENCIAS FORMALES CIENCIAS FÁCTICAS


Objetivo de estudio: ideas Objetivo de estudio: hechos
Representación: símbolos, signos Representación: palabras
Método de análisis: inducción, Métodos de Análisis: métodos
deducción, lógica científico
Comprobación: razonamiento Comprobación: en la práctica
Tipos: lógica, matemática Tipos: física, química, historia

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