SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 1689/2012
Sucre, 1 de octubre de 2012
SALA LIQUIDADORA TRANSITORIA
Magistrado Relator: Dr. Macario Lahor Cortez Chávez
Acción de cumplimiento
Expediente: 2011-23467-47-ACU
Departamento: Chuquisaca
En revisión la Resolución 127/2011 de 28 de marzo, cursante de fs. 626 a 629 vlta., pronunciada
dentro de la acción de cumplimento interpuesta por Edwin Germán Oña Saravia en representación
de Edda Sarah Fiorilo Barrios contra Fredy Torrico Zambrana, Amalia Morales Rondo y Rodolfo
Mérida Rendón, ex Consejeros, todos del Consejo de la Judicatura -ahora Magistratura-.
I. ANTECEDENTES CON RELEVANCIA JURÍDICA
I.1. Contenido de la demanda
Mediante memorial presentado el 18 de marzo de 2011, cursante de fs. 565 a 572, el accionante por
su representada manifestó lo siguiente:
I.1.1. Hechos que motivan la acción
Mediante memorándum de 13/2008 de 8 de abril, la Gerencia de Régimen Disciplinario, del ex
Consejo de la Judicatura, instruye apertura de investigación y apertura de causa nueva, de oficio
contra la representada del accionante. El 15 de abril de 2008, la abogada investigadora del Régimen
Disciplinario de Oruro, Liseth Erquicia Salazar, admitió la denuncia y por consiguiente apertura de
investigación contra la Jueza Segunda de Partido de Trabajo y Seguridad Social del Distrito Judicial -
ahora departamento- de Oruro.
El 20 de octubre de 2008, se formuló informe acusatorio 34/08, dentro de la investigación
aperturada y seguida a instancia de Silvano Cruz y “otros”, contra la funcionaria judicial -ahora
representada del accionante- en la cual se determinó que existían indicios de responsabilidad
administrativa disciplinaria, indicada en el art. 40.III, de la Ley del Consejo de la Judicatura (LCJ),
relacionado con el art. 73 incs. a) y b), del Reglamento de Administración y Control de Personal del
poder Judicial.
Por Resolución de apertura de proceso disciplinario 005, de 23 de octubre de 2008, el Tribunal
sumariante resuelve iniciar proceso disciplinario sumario contra la representada del accionante, este
concluye con la sentencia disciplinaria 049/2008, de 12 de diciembre, declarando probada la
acusación imponiendo la sanción de suspensión de funciones por el lapso de doce meses sin goce de
haberes, por “haber ocasionado deterioro a la imagen del Poder Judicial” (sic).
Posteriormente, se interpuso recurso indirecto o incidental de inconstitucionalidad contra el
Acuerdo 329/2006, que se presentó el 27 de septiembre de 2010, pero el 7 de enero de 2011,
“sorprendieron” a su representada con una notificación del Pleno del Consejo de la Judicatura
desestimando el recurso planteado, bajo el argumento de haberse presentado extemporáneamente;
es decir, el 20 de octubre de 2010, sin tomar en cuenta que mediante informe elaborado por
asesoría legal de esa misma institución se recomienda al Pleno del Consejo de la Judicatura que se
disponga la notificación a la denunciante con el incidente constitucional a objeto de dar
cumplimiento al art. 62 de la Ley del Tribunal Constitucional (LTC).
I.1.2. Norma presuntamente incumplida
El accionante considera incumplidos los arts. 59, 61 y 62 de la LTC, así como los arts. 21, 22, 115.II,
117.I, 119.II, 180., 410.I y II de la CPE.
I.1.3. Petitorio
Solicita se conceda la tutela, disponiendo: a) La anulación de obrados hasta dejar sin efecto las
resoluciones 399/2010 de 16 de agosto y de 22 de noviembre, dictadas por el pleno del ex Consejo
de la Judicatura; b) Se dicte resolución dando cumplimiento a lo establecido por el art. 59, 62 de la
LTC ; y, c) Determinar la responsabilidad civil y penal de los demandados.
I.2. Audiencia y Resolución del Tribunal de garantías
Celebrada la audiencia pública el 29 de marzo de 2011, conforme consta en el acta cursante de fs.
622 a 625 vta., se produjeron los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación de la acción
El accionante por su representada ratificó los términos de su memorial de demanda.
I.2.2. Informe de la autoridad demandada
René Salomón Mancilla Céspedes, en representación de Freddy Torrico Zambrana y Amalia Morales
Rondo, en audiencia se ratificó en los términos y fundamentos expuestos en el informe escrito
cursante de fs. 18 a 20, indicando que: 1) La accionante alega que no se habría cumplido lo
establecido por los arts. 59, 61 y 62 de la LTC, debido a que el plenario del Consejo de la Judicatura,
desestimó el recurso indirecto o incidental de inconstitucionalidad; 2) El Tribunal Sumariante dictó
sentencia de primera instancia 049/08 de 12 de diciembre de 2008, la cual al ser apelada el plenario
del Consejo de la Judicatura se pronunció a través de la Resolución 399/2010 de 16 de agosto,
siendo notificada la accionante el 14 de octubre de ese año, y presentado vía courrier ante
Secretaria del Plenario del Consejo de la Judicatura, el 29 de septiembre de 2010, el recurso
indirecto o incidental de inconstitucionalidad; 3) El art. 61 de la LTC, establece que el recurso
indirecto o incidental de inconstitucionalidad puede ser planteado una sola vez en cualquier estado
del proceso judicial o administrativo, aún en recurso de casación y jerárquico, antes de la ejecutoria
de la sentencia, el recurso planteado será corrido en traslado por la autoridad competente y se
pronunciará admitiendo o rechazando el incidente mediante auto motivado; 4) Las normas citadas
establecen que el requisito para admitir o rechazar promover un recurso incidental de
inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional, es decir que sea interpuesto antes que la
sentencia adquiera calidad de cosa juzgada; por lo que no admite no admite recurso ulterior. 5) El
art. 48.II, de la LCJ, establece que las resoluciones de primera instancia una vez que son apeladas
serán remitidas al Plenario del Consejo de la Judicatura, que dictará una resolución definitiva sin
recurso ulterior; es decir que la Resolución 399/2010 de 16 de agosto, adquirió la calidad de cosa
juzgada el 16 de agosto de 2010, por consiguiente, el Plenario del Consejo de la Judicatura no tenía
competencia para pronunciarse sobre la admisión o rechazo del incidente de inconstitucionalidad.
I.2.3. Resolución
La Sala Social, Administrativa y Tributaria de la Corte Superior del Distrito Judicial -ahora Tribunal
Departamental de Justicia- de Chuquisaca, constituida en Tribunal de garantías, pronunció la
Resolución 127/2011 de 28 de marzo, cursante de fs. 626 a 629 vta., por la que concede
parcialmente la tutela solicitada, disponiendo: que la autoridades demandadas tramiten conforme a
derecho la demanda incidental de inconstitucionalidad, por lo que se deja sin efecto el Auto de 22
noviembre de 2011, que disponía la no tramitación del incidente de inconstitucionalidad, presentada
por Edda Sarah Fiorilo Barrios, bajo los siguientes fundamentos: i) El recurso indirecto o incidental de
inconstitucionalidad fue interpuesto por la representada del accionante antes de que la “Sentencia
Disciplinaria dictada” (sic) haya tomado la calidad de cosa juzgada, consecuentemente el recurso
habría sido interpuesto oportunamente; y ii) La Resolución 399/2010, dictada por el pleno del
Consejo de la Judicatura lleva la fecha de 16 de agosto de 2010, y la accionante fue notificada con
dicha Resolución el 14 de octubre de 2010; es decir, que el recurso presentado ya era de
conocimiento de los demandados el 29 de septiembre, antes de que adquiera calidad de cosa
juzgada.
I.3. Consideraciones de Sala
Por mandato de las normas previstas por el art. 20.I y II de la Ley 212 de 23 de diciembre de 2011; la
Sala Plena del Tribunal Constitucional Plurinacional, conformó la Sala Liquidadora Transitoria,
posesionando a los Magistrados de la misma, el 15 de febrero de 2012, a objeto de la liquidación de
la acciones tutelares ingresadas a los Tribunales de garantías hasta el 31 de diciembre de 2011,
modificado por la disposición Transitoria Segunda del Código Procesal constitucional vigente desde
el 6 de agosto de 2012. Con la referida competencia, se procedió al sorteo de la presente causa,
dictándose Resolución dentro de plazo.
II. CONCLUSIONES
De la debida revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados se llega a las siguientes
conclusiones:
II.1. Cursa memorial en el cual la accionante interpone recurso incidental de inconstitucionalidad
-ahora acción de inconstitucionalidad de carcter concreto- ante los “Consejeros del Plenario del
Consejo de la Judicatura” (sic) de fecha 27 de agosto de 2010, comprobante de courrier 003517, de
27 de septiembre de 2010, hoja de ruta 3278 en la cual indica como fecha de ingreso del memorial el
29 de septiembre de 2010 (fs. 1 a 6).
II.2. Informe 884/2010 de 27 de octubre, elaborado por Luis Benjamín Rojas Latorre, Asesor
Jurídico del Consejo de la Judicatura, en el cual se indica en su punto tres que “corresponde ingresar
al análisis de fondo de dicha solicitud en lo que concierne exclusivamente a determinar si las normas
presuntamente inconstitucionales, formaron parte del sustento Jurídico-legal de la resolución final
del proceso y en qué medida fundamentaron la misma” (sic) (fs. 7 a 8).
II.3. Diligencia de notificación a Edda Sarah Fiorilo Barrios con la Resolución 399, realizado por
Angélica Flores, Auxiliar del Régimen Disciplinario del ex Consejo de la Judicatura, oficio de
devolución de diligencia de notificación, expedido por el Responsable Distrital del Régimen
Disciplinario de Oruro (fs. 16 vta. a 17).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
El accionante por su representada denuncia que las autoridades demandas incumplieron el
mandato de los arts. 59, 51, 62 y ss de la LTC, asimismo omitieron dar cumplimiento a los arts. 21,
22, 115.II, 117.I, 119.II, 108.1, 410.I y II de la CPE, por cuanto habiendo interpuesto recurso indirecto
o incidental de inconstitucionalidad contra el Acuerdo 329/2006 de 19 de septiembre, éste fue
desestimando por extemporáneo, no obstante que el informe de asesoría legal sugería al pleno del
Consejo de la Judicatura -ahora Magistratura- disponga la notificación con el incidente planteado a la
denunciante, a objeto de dar cumplimiento al art. 62 de la LTC. Por consiguiente, corresponde
analizar, en revisión, si tales argumentos son evidentes, y si corresponde a la justicia constitucional
conceder la tutela a través de la acción de cumplimiento.
III.1. Ámbito de protección de la acción de cumplimiento
Respecto a la protección de la acción de cumplimiento, la SC 1983/2011-R de 7 de diciembre, indica
que: “La acción de cumplimiento, de acuerdo al texto constitucional contenido en el art. 134 de la
CPE, procede en caso de incumplimiento de disposiciones constitucionales o de la ley por parte de
servidores públicos con el objeto de garantizar la ejecución de la norma omitida.
Conforme a dicho texto, la acción de cumplimiento, tiene como objeto garantizar la materialización
de la Constitución y la ley, protegiendo de esa manera el principio de legalidad y supremacía
constitucional, la seguridad jurídica, y a su vez, de manera indirecta, derechos fundamentales y
garantías constitucionales.
Cuando la Ley Fundamental establece como objeto de esta acción el cumplimiento de la
Constitución y la ley, hace referencia a un deber específico previsto en dichas normas, pues como
señala el art. 134 parágrafo tercero de la Constitución, el juez que conozca la acción, de encontrar
cierta y efectiva la demanda, debe ordenar el cumplimiento del deber omitido.
Consiguientemente, conforme al texto constitucional, se concluye que el objeto de tutela de esta
acción está vinculado a garantizar el cumplimiento de un deber contenido en: a) Normas
constitucionales, las cuales, como se ha visto, tienen un valor normativo inmediato y directo y a cuya
observancia están obligados los servidores públicos y los particulares (arts. 9.4, 108 numerales 1, 2 y
3 y 410 de la CPE); b) La Ley, entendida no en el sentido formal -como originada en el órgano
legislativo- sino material, sin importar la fuente de producción, abarcando, por tanto, a decretos
supremos, resoluciones supremas, la legislación departamental y municipal, a cuyo cumplimiento
también se obligan los particulares y los servidores públicos (arts. 14.V y 108.1 de la CPE).
Lo señalado no significa que la acción de cumplimiento, de manera directa o indirecta, no tutele
derechos y garantías; sino que su propósito concreto es garantizar el cumplimiento de deberes
previstos en la Constitución y las leyes, sin perjuicio que, la omisión del deber -constitucional o legal-
se encuentre indisolublemente ligado al ejercicio -y por ende lesión- de derechos.
(…)
Conforme a lo anotado, ante la omisión en el cumplimiento de un deber claro, expreso y exigible,
que puede estar directa o indirectamente vinculado a la lesión de derechos fundamentales o
garantías constitucionales, corresponde invocar la acción de cumplimiento; en tanto que si el deber
omitido no reúne las características anotadas, sino que se trata de un deber genérico, pero
vinculado a la lesión de derechos o garantías fundamentales -como por ejemplo el deber de
motivación de las resoluciones cuyo incumplimiento general lesiona al debido proceso- corresponde
la formulación de la acción de amparo constitucional por omisión.
(…)
Sin embargo, de lo señalado por dicha norma (art. 87 de la LTCP) no debe entenderse que la acción
de cumplimiento únicamente, procede cuando existe una lesión directa a un derecho fundamental o
garantía constitucional presuntamente lesionada, pues, puede suceder que el incumplimiento de la
norma o la Constitución no conlleve de modo directo su afectación, sino únicamente de manera
indirecta”.
III.2. Procedimiento de la acción de cumplimiento
Referente al procedimiento de la acción de cumplimiento la SC 0258/2011-R de 16 de marzo, señaló:
“De acuerdo al art. 134.II de la CPE, la acción de cumplimiento se tramitará de la misma forma que la
acción de amparo constitucional y, de acuerdo al parágrafo III del mismo artículo, la resolución final
se pronunciará en audiencia pública, inmediatamente recibida la información de la autoridad
demandada y, a falta de está lo hará sobre la base de la prueba que ofrezca el accionante. Si la
autoridad judicial encuentra cierta y efectiva la demanda, declarará procedente la acción y ordenará
el cumplimiento inmediato del deber omitido. La decisión será elevada, de oficio, en revisión ante el
Tribunal Constitucional, en el plazo de veinticuatro horas, sin que por ello se suspenda su ejecución.
Como la tramitación de esta acción se sujeta al procedimiento previsto para la acción de amparo
constitucional, le es aplicable el trámite previo de improcedencia in límine y rechazo que fue
diseñado jurisprudencialmente a partir de la SC 0505/2005-R de 10 de mayo.
En ese entendido, antes de la admisión de la acción de cumplimiento, el juez o tribunal, deberá
analizar si existe alguna causal de improcedencia, para en su caso, declarar la improcedencia in
límine de la acción; entendiéndose que las causales aplicables a la acción de cumplimiento, son las
siguientes:
a) Existencia de recursos administrativos o judiciales para exigir el cumplimiento de la norma
constitucional o legal omitida -subsidiaridad general-.
b) Cuando se alegue lesión a derechos y garantías que puedan ser tutelados a través de las acciones
de amparo constitucional y protección de privacidad, y no exista un deber constitucional o legal,
cierto claro y exigible, en los términos anotados en la presente Sentencia. En el caso de las acciones
de libertad y popular, dado el trámite sumarísimo y las especiales características de estas acciones,
así como la naturaleza de los derechos tutelados, aún exista un deber constitucional o legal cierto,
claro y exigible, deberán presentarse esas acciones y no la de cumplimiento para lograr el resguardo
de los derechos que protegen esas acciones -subsidiaridad concreta-.
c) Cuando hubiere transcurrido el plazo de caducidad previsto en el art. 129.II de la CPE, computable
desde la notificación con la última resolución o acto que evidencie el incumplimiento del deber y, en
caso de no existir resolución, a partir del vencimiento del plazo contenido en la norma para
pronunciar la resolución o para tener como respondida la solicitud, aplicándose para el efecto,
cuando corresponda, la Ley del Procedimiento Administrativo -plazo de caducidad-.
En todo caso, se tomará como criterio de orientación, las causales de improcedencia contenidas en
el art. 89 de la LTCP, norma que señala que, no procederá esta acción:
`1. Cuando los derechos omitidos puedan ser garantizados mediante acciones de Libertad, Amparo
Constitucional, Protección de Privacidad y Popular.
2. Cuando se demanda el ejercicio de potestades expresamente calificadas por la ley como
atribuciones propias por parte de una autoridad o funcionario.
3. Cuando la demanda haya sido interpuesta después de transcurrido el plazo para interponerla.
4. Contra la Asamblea Legislativa Plurinacional, con la intención de exigir la aprobación de una ley.
5. Cuando el accionante no hay reclamado con anterioridad y de manera documentada a la
autoridad accionada, el cumplimiento legal o administrativo del deber omitido.
6. Para el cumplimiento de sentencias judiciales o resoluciones administrativas que tengan calidad
de cosa juzgada`.
En igual sentido, antes de la admisión de la acción de cumplimiento, el juez o tribunal deberá
analizar si se cumplieron con los requisitos para su presentación, basándose en lo pertinente en el
art. 97 de la Ley del Tribunal Constitucional (LTC) -en mérito a que esta acción sigue en su trámite el
procedimiento para el amparo constitucional- y siguiendo como criterio de orientación la norma
contenida en el art. 91 de la LTCP. En ese sentido, deberá analizar si se cumplen con los siguientes
requisitos: i) Acreditar de la personería del accionante; ii) Nombre y domicilio de la parte
demandada o su representante legal; iii) Acompañar la resolución o el acto administrativo que
acredite el incumplimiento del deber constitucional o legal omitido, y en caso de no existir dicha
resolución, adjuntar la prueba pertinente que demuestre la presentación de la impugnación o la
solicitud de cumplimiento y, en su caso, explicar que son aplicables las normas sobre la Ley de
Procedimiento Administrativo respecto a los efectos del silencio administrativo; iv) Exponer con
precisión y claridad los hechos que sirven de fundamento; v) Identificar los derechos o garantías que
se consideren vulnerados directa o indirectamente; en ese sentido, no es requisito exigir que exista
una relación de causalidad directa entre el incumplimiento del deber constitucional o legal omitido y
el derecho o garantía supuestamente vulnerado; y, vi) Precisar la renuencia del deber constitucional
y legal omitido.
Los tres primeros requisitos, al igual que en la acción de amparo constitucional, se constituyen en
requisitos de forma y, por tanto subsanables en el plazo de cuarenta y ocho horas, de conformidad a
lo dispuesto en el art. 98 de la LTC; en tanto que los tres últimos, se constituyen en requisitos de
fondo y, por tanto, insubsanables.
Si no se subsanan los requisitos de forma en el plazo de cuarenta y ocho horas otorgado por el juez o
tribunal de garantías, la acción debe ser rechazada, y si se incumplen con los requisitos de fondo, el
juez o tribunal deberá rechazar in límine la acción; sin perjuicio de su impugnación ante la Comisión
de Admisión del Tribunal Constitucional; así como también cuando la acción de cumplimiento es
presentada dentro de un proceso judicial o administrativo” (las negrillas son nuestras).
III.3. La inaplicabilidad de la acción de cumplimiento dentro de acciones constitucionales
Al respeto la SC 1702/2011-R de 21 de octubre señala: “A efectos de desarrollar un
entendimiento jurisprudencial respecto a que a través de la acción de cumplimiento se pueda exigir
el cumplimiento de una norma constitucional dentro de otro recurso de inconstitucionalidad;
primeramente se hará referencia a la jurisprudencia establecida en la SC 0258/2011-R, cuando de
manera categórica establece que a través de este medio de defensa resulta inviable exigir el
cumplimiento de normas y resoluciones dentro de procesos judiciales, que `De acuerdo a la doctrina,
legislación y jurisprudencia comparada, la acción de cumplimiento no procede para exigir la
realización de normas, y tampoco de resoluciones, dentro de los procesos judiciales, por cuanto, por
una parte, dicha labor es propia del órgano jurisdiccional y, por otra, porque el cumplimiento de las
normas puede ser exigido por los procedimientos o mecanismos previstos por las mismas leyes,
dependiendo del tipo de proceso del que se trate.
Efectivamente, de acuerdo al principio de separación de funciones, previsto en el art. 12 de
la CPE, el órgano judicial es el encargado de aplicar las normas para resolver los problemas jurídicos
que se le presenten, y en el desarrollo de dicha función, evidentemente deberá cumplir con los
deberes que las normas le imponen. Es el juez quien, previo análisis del caso, determinará la
aplicación de una u otra norma, pues esa es la actividad propia de su función; en ese sentido, no
resulta admisible que el juez constitucional, vía acción de cumplimiento obligue a la autoridad
judicial a aplicar o no determinada norma, pues eso implicaría un exceso de la justicia constitucional,
desnaturalizando los fines y funciones de la justicia constitucional, que se traducen en velar por la
supremacía de la Constitución, ejercer el control de constitucionalidad y precautelar el respeto y la
vigencia de los derechos y garantías constitucionales (art. 196.I de la CPE).
Por otra parte, debe considerarse que dentro de los procesos judiciales, las normas
procesales establecen los medios de reclamo o impugnación para las partes y mediante estos se
cumpla con determinado deber jurídico por parte del juzgador; en ese entendido, son esos medios
específicos los que deben ser utilizados por los sujetos procesales dentro de los procesos judiciales y,
en su caso, una vez agotados dichos medios, acudir a la justicia constitucional a través del amparo
constitucional por omisión para solicitar la tutela por lesión a la garantía del debido proceso.
Ese mismo razonamiento debe ser utilizado con relación a la problemática planteada en el
caso de autos, cuando la accionante denuncia el incumplimiento del art. 63 de la LTC por parte de la
autoridad judicial en la resolución del recurso indirecto o incidental de inconstitucionalidad; empero,
dada la naturaleza y el ámbito de protección de la acción de cumplimiento, no puede utilizarse esta
acción como un medio de impugnación o revisión de un recurso constitucional de igual rango como
es el indirecto o incidental de inconstitucionalidad, -que en el caso concreto-, pretende, se ordene al
Juez demandado dar cumplimiento al art. 63 de la LTC dentro de dicha acción tutelar, por cuanto no
es la vía idónea; consecuentemente, resulta inadmisible y alejado del procedimiento el exigir
cumplimiento de una norma constitucional por otra acción de defensa de igual jerarquía”.
III.4. Análisis del caso concreto
El accionante por su representada, denuncia que los demandados omitieron dar cumplimento a los
arts. 59, 61, 62 y ss. de la LTC, ya que interpusó recurso indirecto o incidental de inconstitucionalidad
contra el Acuerdo 329/2006, presentado el 27 de septiembre de 2010; pero el 7 de enero de 2011,
habiéndole notificado a la accionante con la resolución del Pleno del Consejo de la Judicatura
desestimando el Recurso planteado, bajo el argumento que se lo habría presentado
extemporáneamente, sin tomar en cuenta que fue presentando el 29 de septiembre de 2010, como
se evidencia en el informe elaborado por asesoría legal de esa misma institución, recomendándose
al Pleno, del entonces Consejo de la Judicatura, que se disponga la notificación a la parte
denunciante con el recurso incidental de inconstitucionalidad a objeto de dar cumplimiento al art.
62 de la LTC.
Del análisis detenido de los antecedentes procesales y la jurisprudencia aplicada en el presente caso,
se tiene que la determinación de desestimar el recurso indirecto o incidental de inconstitucionalidad
por extemporáneo, interpuesto por el accionante, acto procesal que fue invocado como omisión o
incumplimiento a un mandato constitucional, no es susceptible de protección a través de la acción
de cumplimiento; dada la naturaleza jurídica de ésta, y el ámbito de protección traducido en
garantizar el cumplimiento de deberes expresamente exigibles establecidos en la Constitución
Política del Estado y demás leyes.
Sin embargo, cuando la supuesta omisión o incumplimiento de una norma constitucional sea
deducida dentro de otra acción constitucional, no puede ingresarse al análisis de fondo de la
problemática, en el caso que nos ocupa, se puede evidenciar que el accionante por su representada
en su demanda insistentemente pretende que las autoridades demandas anulen obrados y dejen sin
efecto la Resolución 329/2010, pronunciada dentro del recurso indirecto o incidental de
inconstitucionalidad, lo que resulta inadmisible, conforme la jurisprudencia glosada en el
Fundamento Jurídico III.3 de la presente Sentencia Constitucional Plurinacional, por tanto en el
presente caso, no procede la tutela debiendo denegarse la acción de cumplimiento.
Por lo expuesto, el Tribunal de garantías al haber concedido parcialmente la tutela solicitada, no
aplicó correctamente la norma y tampoco valoró de forma correcta los antecedentes del proceso.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Liquidadora Transitoria; en virtud a lo previsto en
el art. 20.II de la Ley 212 de 23 de diciembre de 2011, en revisión, resuelve:
1º REVOCAR la Resolución 127/2011 de 28 de marzo, cursante de fs. 626 a 629 vta.,
pronunciada por la Sala Social, Administrativa y Tributaria de la Corte Superior del Distrito Judicial -
ahora Tribunal Departamental de Justicia- de Chuquisaca, y en consecuencia, DENEGAR la tutela
solicitada, aclarando que no se ingresó al análisis de fondo de la problemática.
2º Por el transcurso del tiempo y dado el efecto inmediato de la tutela otorgada por el Tribunal
de garantía, se dimensionan los efectos de la presente sentencia constitucional plurinacional,
dejando subsistentes todos los actos jurídicos como los derechos adquiridos emergentes de la
concesión parcial de la tutela.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional Plurinacional.
Fdo. Dra. Blanca Isabel Alarcón Yampasi
MAGISTRADA
Fdo. Dr. Macario Lahor Cortez Chávez
MAGISTRADO
Fdo. Dra. Carmen Silvana Sandoval Landivar
MAGISTRADA
Fdo. Dra. Edith Vilma Oroz Carrasco
MAGISTRADA
Fdo. Dr. Zenón Hugo Bacarreza Morales
MAGISTRADO