Trabajo de Investigacion Mani
Trabajo de Investigacion Mani
Ingeniería Agronómica
Grupo 1
Fecha:
21 de agosto de 2024
1. Introducción
El maní (Arachis hypogae L.) es uno de los cultivos leguminosos más importantes del
mundo porque constituye al crecimiento agrícola e industrial de las naciones donde crece.
Se desarrolla en la región andina del noroeste de Argentina y sur de Bolivia, se ha ido
extendido a otros países de Sudamérica y en varios países de todo el mundo.
El maní es un cultivo muy importante por los altos contenido de aceite, proteínas y
minerales, que hacen al maní una excelente fuente de alimento para humanos y animales,
por lo que es utilizado ampliamente en la industria de dulces, chocolates y de pastelería; los
granos de maní se pueden consumir crudos, cocidos o tostados y de estos se fabrican la
mantequilla de maní y aceite de maní, este último utilizado en la fabricación margaritas,
ceras, jabones y pomadas.
El objetivo de una presentación sobre el cultivo de maní es informar y educar sobre los
procesos de cultivo, cosecha y comercialización de este importante cultivo agrícola. Se
pretende también resaltar las ventajas y beneficios de cultivar maní, así como las
características botánicas y morfológicas. Además, se puede abordar temas como las
variedades de maní, las mejores prácticas agrícolas, los usos, las principales zonas de
producción.
3. Justificación
Desde una perspectiva agrícola, el maní es una leguminosa que aumenta la fertilidad y
reduciendo la necesidad de fertilizantes químicos. Esto lo convierte en una excelente
opción para la rotación de cultivos, contribuyendo a prácticas agrícolas sostenibles y a la
conservación del suelo. Además, el maní es una planta adaptable que puede crecer en
diversas condiciones climáticas y tipos de suelo, lo que lo hace accesible para agricultores
en diferentes regiones.
Hasta el siglo pasado el verdadero origen del cacahuate era un poco incierto y había mucha
confusión y según Guillier y Silvestre muchos autores plantearon la hipótesis de un origen
africano que se fundaba esencialmente en las descripciones dadas por ciertos autores
griegos, Teofrasto y Plinio en especial, referentes a plantas de fructificación subterráneo
cultivadas en Egipto y en otras regiones de la cuenca mediterránea. (MARTÍNEZ,
ESCUELA AGRÍCOLA PANAMERICANA , 2001)
Pattee y Young mencionan que el maní es de origen sudamericano al afirmar que los
exploradores españoles y portugueses encontraron a los indios cultivándolo en las costas
noreste y este de Brasil, en todas las tierras bajas del Río de la Plata (Argentina, Paraguay,
Bolivia, extremo sur oeste de Brasil e intensivamente en el Perú. El cacahuate es una
oleaginosa; fue descubierto por los españoles en un mercado en la gran Tenochtitlán, estos
lo llevaron a Europa y África; lo que permitió que su cultivo y su consumo se expandiera
por todo el mundo. Se cree que fue domesticado por diversas culturas precolombinas hace
unos 3,500 años.
El maní es una planta herbácea anual es una planta dicotiledónea perteneciente a la familia
Fabaceae. su estructura única que incluye raíces primarias y adventicias que pueden
extenderse hasta 1 metro de profundidad en el suelo. La planta exhibe un crecimiento
determinado con tallos erectos que pueden alcanzar alturas de 30 a 50 cm. Las hojas son
alternas, compuestas por 1 a 4 pares de folíolos ovales a lanceolados, con un folíolo
terminal más grande que los laterales, cada uno con bordes lisos y venas prominentes.
Las flores del maní emergen de las axilas de las hojas y son amarillas, papilionáceas y auto
fértiles. La polinización generalmente es cruzada, favorecida por la acción de insectos
como las abejas. El fruto se desarrolla bajo tierra, formando una legumbre (cápsula) que
contiene entre 1 y 4 semillas. Cada semilla (maní) está envuelta en una cáscara coriácea y
contiene dos cotiledones que almacenan nutrientes y aceite.
El maní es una planta adaptable que requiere suelos bien drenados y clima cálido para su
cultivo óptimo. Es ampliamente cultivado por su alto valor nutritivo, siendo una fuente
importante de proteínas, grasas saludables, vitaminas y minerales en la dieta humana.
(naturalistmx, 2024)
Reino: Plantae
División: Magnoliophyta
Clase: Magnoliopsida
Orden: Fabales
Familia: Fabaceae
Subfamilia: Faboideae
Tribu: Aeschynomeneae
Género: Arachis
Especie: Arachis hypogaea
- Alimentación
Mantequilla de Maní: Un producto muy popular, especialmente en América del Norte, que
se usa en sándwiches, pasteles y galletas.
Aceite de Maní: Utilizado para cocinar debido a su alto punto de humo, lo que lo hace
adecuado para freír.
Salsas y Aderezos: En muchas cocinas, especialmente la asiática, el maní se usa para hacer
salsas, como la salsa satay. (Lupayales, 2013)
- Agricultura
Cultivo de Rotación: El maní es una leguminosa que fija nitrógeno en el suelo, mejorando
la fertilidad del suelo para futuros cultivos.
Alimento para Ganado: Las cáscaras de maní y el maní entero se utilizan como alimento
para el ganado.
- Industria
- Otros Usos
4.6. Citogenética
En el caso del maní, la citogenética ha sido crucial para entender su diversidad genética, la
recombinación genética entre diferentes variedades y especies de Arachis, y para el
desarrollo de variedades mejoradas mediante técnicas de mejora genética. Los estudios
citogenéticos en el maní han revelado que es una planta con una compleja estructura
cromosómica, con múltiples especies diploides y tetraploides que han contribuido a su
diversidad genética.
Investigadores del Instituto de Botánica del Nordeste (IBONE) han sido pioneros en el
estudio taxonómico y citogenético del maní y especies relacionadas. Sus estudios con
marcadores cromosómicos, genómicos y de ADN han permitido identificar el origen
genético y geográfico del maní cultivado.
Según estos hallazgos, el maní cultivado desciende de las especies silvestres A. duranensis
(AA) y A. ipaënsis (BB), cuya hibridación y duplicación cromosómica dio origen al
alotetraploide. Además, se ha logrado redefinir la constitución genómica de otras especies
del género Arachis.
4.7. Polinización y Reproducción
- Polinización
Todas las especies son autógamas. lo que significa que tiene la capacidad de
autopolinizarse, es decir, que puede ser polinizada por el polen de la misma planta. Esto se
debe a que sus flores tienen ambos sexos. La flor de maní tiene una estructura particular
que favorece la autopolinización. Está formada por un ovario inferior que contiene los
óvulos, y una columna central que contiene los estambres y el pistilo. Los estambres
producen el polen, que es transportado al pistilo para la fecundación. pesar de ser una planta
autógama, la polinización cruzada también puede ocurrir en el maní esto sucede cuando el
polen de una planta es transportado por el viento, insectos u otros animales hasta otra
planta, produciendo una fecundación entre individuos diferentes. Los casos de
cruzamientos naturales se deben a visitas ocasionales de insectos polinizadores como
abejas, pero por el aislamiento de las poblaciones, el flujo de genes es muy reducido.
(Krapovickas, 2004)
- Reproducción
La reproducción del maní puede ser afectada por factores como las condiciones ambientales
(temperatura, humedad, luz), la presencia de insectos polinizadores, y el manejo
agronómico de la planta (riego, fertilización, control de plagas).
4.8. Variedades
Los cuatro tipos principales de maní son Runner, Virginia, Spanish y Valencia.
El maní corredor es el tipo que se cultiva con mayor frecuencia en los Estados Unidos,
particularmente en estados como Georgia, Alabama, Florida y Texas. Los fabricantes los
prefieren por su tamaño constante, lo que los hace ideales para el procesamiento. Algunas
variedades populares de maní Runner incluyen:
- Virginia: Son el tipo más grande y, a menudo, se tuestan y se venden con cáscara como
refrigerio. Los cacahuetes de Virginia también son conocidos por su sabor de alta
calidad.
Al maní Virginia a menudo se le conoce como maní “gourmet” debido a su gran tamaño y
excelente sabor. Se cultivan principalmente en Virginia, Carolina del Norte y Carolina del
Sur. Las variedades de maní de Virginia notables incluyen:
El maní español tiene un sabor distintivo a nuez y se usa comúnmente en dulces de maní
como los quebradizos debido a su mayor contenido de azúcar. Se cultivan principalmente
en Oklahoma y Texas. Algunas variedades de maní español son:
Viejo español: Esta variedad es conocida por su alto contenido en ácido oleico, lo que
proporciona una vida útil más larga y beneficios para la salud.
Tampan 90: es resistente a múltiples enfermedades y tiene un alto rendimiento, lo que
lo convierte en una opción popular entre los agricultores.
- Valencia: Típicamente dulces y con tres o más granos por cáscara, los maníes Valencia
a menudo se tuestan y se venden con cáscara o se usan para hacer mantequilla de maní
totalmente natural.
Las hojas son de un color verde más oscuro que las variedades pertenecientes al grupo
"español". Los frutos, generalmente lisos y sin estrangulamiento, contienen hasta cinco
semillas cuyo tegumento puede ser de color pálido, rosado pálido, colorado o violáceo.
Los cacahuetes Valencia suelen ser los más dulces de todos los tipos, lo que los hace
perfectos para comer directamente sin cáscara. Se cultivan principalmente en Nuevo
México. Las variedades de maní Valencia incluyen:
Valencia A: Una variedad tradicional con excelente sabor y normalmente tres granos
por cáscara.
Nuevo México Valencia: Conocida por su alto rendimiento y resistencia a
enfermedades, esta variedad mantiene el clásico sabor dulce del maní Valencia.
(etprotein, etprotein, 2024)
Además de los tipos principales, también existen numerosas variedades locales de maní en
todo el mundo. Por ejemplo:
Sulamita: Una variedad israelí que es resistente a una variedad de virus y es conocida por
su sabor único.
Corredor del río Rojo: Una variedad canadiense que se adapta a climas más fríos y tiene
un perfil de sabor robusto.
Para obtener los productos, se debe desenterrar las plantas y se separar las legumbres de las
raíces. Luego se rompen las cascaras duras para extraer las semillas de mani, que son las
que se deben comer o utilizar para producir aceite, las semillas deben de secarse bien antes
de almacenarlas para evitar el cecimiento de moho y mantener la calidad.
Preparación
Las técnicas de preparación del terreno en el cultivo de maní deben iniciarse 1-2 meses
antes de la siembra; así de forma convencional se realizan 1 pase de arado o rastra pesada y
2 pases de rastra liviana.
Siembra
Para la siembra y cultivo de maní es necesario utilizar semilla de elevada pureza varietal,
sana, madura, libre de enfermedades, buen vigor y poder germinativo. Igualmente se
recomiendan semillas de tamaño medio o grande ya que favorecen el nacimiento y el
crecimiento inicial de las plantas.
En lo que respecta a cuando cultivar maní, la elección del momento de siembra del cultivo
de maní debe considerar:
Disponibilidad de agua en el suelo: En los predios sin riego, la siembra se realiza durante
los primeros meses de la época de lluvias.
Ciclo de la variedad: La siembra de la variedad de ciclo corto permite que se siembre otro
cultivo en el mismo predio y campaña productiva En tal sentido, las distancias de siembra
van entre los 50 – 70 cm entre hileras y de 15 a 20 cm entre plantas; con una profundidad
de 4 – 7 cm.
Fertilización
Fertilización Basal (Pre-siembra)
Días Fecha Etapa Fertilizante Cantidad Método de Función
aplicación
(0) 1-2 Pre-siembra Superfosfato (100-150) Incorporado en Para promover un
semanas Triple (SFT) kg/ha el suelo antes buen desarrollo
antes de la de la siembra. radicular, ya que el
siembra fósforo es menos
disponible en
suelos ácidos.
(0) 1-2 Pre-siembra Sulfato de Calcio (200-300) Incorporado en Para suplir calcio y
semanas kg/ha el suelo antes mejorar la
antes de la de la siembra. estructura del
siembra suelo, crucial en
suelos ácidos
como los de pH
5.5.
El maní tiene muy bajos requisitos de agua en la primera parte de la temporada de cultivo,
pero requiere un total de 500 a 700 mm de agua en una temporada de cultivo promedio.
Asimismo, hay varias fases de crecimiento por las que pasa el maní antes de la cosecha:
germinación, brotación, floración y madurez del fruto; entonces, en su punto máximo, el
maní requiere más de 50 mm de agua por semana.
Dado que las regiones de cultivo del maní pueden tener patrones de precipitación
aleatorios, es necesario el riego para producir una cosecha uniforme y de alta calidad.
Según estudios con diferentes intensidades de riego, el efecto de las láminas de riego
localizado con una aplicación del 75% de evapotranspiración produce resultados
económicos favorables. En este sentido podemos afirmar superior a nivel económico,
productivo, y eficiente con el uso del agua.
- Manejo integrado de plagas y enfermedades
Plagas
- La arañuela roja: Esta se caracteriza por envolver la planta con una serie de hilos
sedosos que pueden secarla por completo.
- El trips del poroto: que deja marcas raspadas en las superficies foliares, especialmente
en daños secos
La rotación de cultivos.
El monitoreo regular
Enfermedades
- Mancha Foliar Temprana: causada por el hongo Cercospora arachidicola, junto con la
mancha Foliar Tardía ocupa el primer lugar y es la más importante de las enfermedades
que causan daños a las hojas del cultivo del maní.
- Roya: La roya es un hongo que provoca hinchazones de color rojizo naranja que se
producen en las hojas y ramas de las plantas y disminuye la calidad de los granos
Sus síntomas se reconocen por la aparición, sobre todo en la cara inferior de las hojas,
de unas pústulas anaranjadas y ferruginosas, rodeada por manchas aureoladas, pálidas o
amarillentas. Las hojas se secan, se enrollan y caen. A veces, puede sobrevenir La
muere de toda la planta.
- Moho blanco: presenta con lesiones húmedas, crecimiento algodonoso blanco que
envuelve las partes afectadas de las plantas ya sean flores y vainas, el tejido afectado se
seca y toma un color similar al blanco.
- Rhizoctonia: es una patogeno que afecta las raíces, base del tallo, hojas, pedúnculos y
cápsulas en el cultivo del maní, sus síntomas los podemos observar en todas las partes
de la planta. (Jimenez, 2020)
Control Físico-mecánica
Sembrar barreras vivas alrededor del cultivo.
Sembrar cultivos trampas (solanáceas) en las orillas del cultivo.
Control Cultural
Destrucción de residuos de cultivos anteriores infectados por el patogeno.
Rotaciones con cultivos no relacionados con el maní.
Sembrar en épocas no favorables para el patógeno.
Aumentar la distancia entre surcos para reducir La humedad.
Control Química
Aplicaciones con Mancozeb o Clorotalonil en forma alterna para evitar resistencia del
patógeno.
Aplicaciones con Benomyl y Carbendazim en forma alterna para evitar resistencia del
patógeno (MARTÍNEZ, ESCUELA AGRÍCOLA PANAMERICANA , 2001)
- Maleza
El cultivo del maní posee un lento crecimiento inicial, sin importar la variedad que se
utilice, por lo cual no cuenta con la capacidad de competir con el rápido crecimiento que
normalmente presentan las malezas. Lo ideal es planificar un manejo integrado que les
otorgue un período libre de competencia y así lograr que el cultivo se establezca para
maximizar el uso de recursos.
En este sentido, las herramientas para combatir las malezas van desde adopción de cultivos
de servicio, labores mecánicas previas a la siembra; e incluso dentro del desarrollo del
cultivo como
Entre las prácticas culturales se recomienda un primer pase de rastra y si lo amerita después
de 3 a 4 semanas para que las malezas sequen; si queda maleza verde luego de la siembra y
antes que el maní nazca, se puede aplicar productos químicos preemergentes y presiembra
al mismo tiempo.
Con respecto al control mecánico, consiste en aflojar la tierra y cortar el sistema de raíces
de las malezas o voltearlas. Así, esta labor puede hacerse con azadón o arado.
Una alternativa es lo químico, que consiste en dejar un tiempo que nazcan las malezas y
realizar una eliminación química de todas las especies presentes. A tal fin se puede usar
glifosato antes de sembrar.
- Cosecha
La cosecha del maní se inicia desde los 100 días hasta los 6 meses después de su siembra.
Esto puede variar dependiendo de las condiciones de crecimiento y la variedad. El proceso
de la cosecha consta de 3 etapas: arrancado, secado en campo y el despicado o trillado.
Arrancado: Consiste en extraer las plantas, voltearlas para que sus raíces (donde están
las vainas) queden expuestas al sol y el viento para reducir la humedad. Para un
correcto arrancado se debe considerar el estado sanitario del cultivo de maní, humedad
del suelo, madurez de las vainas; así como la regulación de la arrancadora y la
velocidad de trabajo.
Secado en campo: Cuando es arrancado, el maní tiene entre 25% y 35% de humedad
que debe reducirse a menos del 18% antes de realizar el despicado. De forma tal que el
tiempo de secado dependerá de condiciones ambientales como: altas temperaturas, baja
humedad relativa, presencia de viento y ausencia de lluvias.
En condiciones ideales, el secado del maní puede durar entre 7 a 10 días. Para ello se
forman hileras o cordones donde luego se procede la recolección, ya sea manual o
mecanizada.
Asi mismo en lugares con poca mano de obra luego del arrancado a los 3 días se colocan
unos palos como aislamiento del suelo; para apilar en forma circular las plantas dejando las
vainas al centro de la estructura brindando una protección mayor.
- Postcosecha
El secado de las vainas de maní luego del despicado mantiene la calidad del grano, porque
al reducir la humedad, se reduce la reproducción de hongos. No obstante, el maní debe
tener una humedad igual o menor a 12%.
Por eso, se puede hacer de forma continua a través de secadoras. Hay que señalar que este
proceso debe hacerse lo más rápido posible, a fin de evitar que:
Los granos se enrancien ante la formación de ácidos grasos libres, que ocurre cuando el
maní está húmedo por mucho tiempo; cuando seca y se vuelve a humedecer, o si se remoja
el maní con el objeto de pelar artesanalmente.
El maní en vaina debe almacenarse con una humedad entre 6% y 12%. Por ende se debe
tener cuidado si la humedad relativa del ambiente es mayor al 60% y la temperatura mayor
a 30 °C; debido a que puede aparecer contaminación por aflatoxinas. (MARTÍNEZ,
zamorano, 2001)
Almacenar en cascara, ya que esta a su vez protege a los granos. Los ambientes deben ser
limpios, secos y ventilados, con medidas de control de plagas.
Almacenar durante poco tiempo (entre 2 y 4 semanas) para evitar riesgos que afecten la
calidad; especialmente aflatoxinas antes de la comercialización.
- Zonas de consumo: China (40% del total), India (16%), Nigeria (7%) y Estados
Unidos son los principales consumidores a nivel mundial. En Argentina, el maní se
consume principalmente en forma de snacks y mantequilla.
- Presentación del producto: Se comercializa como maní crudo, maní sin cáscara, aceite
de maní, snacks, y productos procesados como mantequilla y salsas.
- Rentabilidad: Argentina exporta más del 70% de su producción, siendo el mayor
exportador global. La rentabilidad varía, pero el maní pelado y procesado tiende a tener
mayores márgenes en comparación con el maní crudo.
5. Comentarios finales
6. Conclusión
El cultivo de maní es una opción rentable y sostenible para los agricultores, así como
concientizar sobre su importancia en la seguridad alimentaria y la economía agrícola. el
maní es un cultivo ampliamente cultivado y consumido en todo el mundo debido a su alto
valor nutricional y versatilidad en la cocina. A pesar de los desafíos relacionados con
enfermedades, plagas y condiciones climáticas, su cultivo sigue siendo lucrativo para los
agricultores. Se busca promover la adopción de buenas prácticas agrícolas y contribuir al
desarrollo sostenible de la producción de maní en diferentes regiones.