La Administración de Las Finanzas
La Administración de Las Finanzas
El que ama el dinero, de dinero no se sacia; y el que ama el vino y el aceite, no se saciará de la renta. Esto también es vanidad. Cuando aumentan los bienes, aumentan los que los comen; y ¿qué aprovecha esto al dueño, sino que lo vea con sus ojos?
Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento. Porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas que hunden a los hombres en destrucción y perdición. Porque raíz de todos los males es el amor al dinero; el cual codiciando algunos desviaron de la fe y fueron traspasados de muchos dolores.
6 — Mas es un gran ganancia la piedad con contentamiento.
7 — Porque nada trajimos a este mundo y manifiesto es que nada
podemos llevar de él.
8 — Teniendo, sin embargo, alimento y con qué cubrirnos, estemos con eso.
contentes.
9 — Pero los que quieren ser ricos caen en tentación, y en lazo, y en muchas
concupiscencias locas y nocivas, que sumergen a los hombres en la perdición y
ruina.
10 — Porque el amor al dinero es la raíz de toda especie de males; y en eso
cobiça algunos se desviaron de la fe y se atravesaron a sí mismos con muchas
dores.
INTRODUCCIÓN
Los cristianos deben ser referencia en la administración de las finanzas que Dios,
bondosamente, les concedió. En esta clase, reflexionaremos sobre algunos
aspectos de la mayordomía financiera basados en la Biblia Sagrada — cómo nuestra
única regla de fe y práctica. Veremos que el dinero puede ser una bendición o
maldita sea, y que todo depende del uso que le damos.
El cristiano debe estar agradecido a Dios por sus finanzas y manejar el dinero
con sabiduría, prudencia, mesura y amor.
1.Trabajando honestamente.
Desde el Génesis, después de la Caída, el hombre emplea esfuerzo para
obtén los bienes que necesitas. El Creador dijo: "En el sudor de tu
rostro, comerás tu pan" (Gn 3:19a). El apóstol Pablo recomendó:
Y procuren vivir en paz, y tratar de sus propios asuntos, y
trabajar con vuestras propias manos, como ya os lo hemos mandado
(1Ts 4:11). Así, por trabajo honesto entendemos todo tipo de
actividad que sostiene y dignifica al ser humano. Sin embargo, hay trabajos
que lo degradan y humillan. Por eso, al cristiano sincero no le conviene
actividades correlacionadas con el alcohol, drogas, prostitución,
aborto etc.
3.Evitando la avaricia.
La avaricia es el amor al dinero. Es una esclavitud al vil metal. Dice la
Biblia: "Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males; y
en esta codicia algunos se desviaron de la fe y se atravesaron a sí mismos
con muchas dolores" (1Tm 6:9,10). Dios no condena la riqueza en sí,
más la ambición, la codicia y la avaricia que ella despierta. Abraham y Job
eran hombres ricos, pero fieles a Dios. Lo que Dios condena es la
avareza, la ambición desenfrenada por riquezas (Pv 28:20).
III. CÓMO EL CRISTIANO DEBE UTILIZAR EL DINERO
2. En la sociedad civil.
Muchos se han encontrado en una situación difícil debido al uso irracional de la tarjeta
de crédito. Las deudas pueden provocar muchos males, tales como falta de
tranquilidad (causando enfermedades); desavenencias en el hogar; pérdida de autoridad y
independencia. Debemos recordar que "el rico domina sobre los pobres, y el que
toma prestado es siervo del que presta” (Pv 22:7). Otro problema es el malo
testimonio ante los impíos cuando el creyente compra y no paga.
Es una verdadera maldición caer en manos de esas personas, pues ellas cobran.
“usura” o ganancias extorsivas. Este tipo de actividad es ilícita. Un cristiano no
debe practicar la usura, que es el préstamo de dinero de modo
clandestino. Además de ser ilegal, la Biblia condena esta práctica (cf. Éx 22:25; Lv
25:36).
Por tanto, dad a cada uno lo que debéis: a quien tributo, tributo; a quien
impuesto, impuesto; a quien temor, temor; a quien honra, honra” (Rm 13:7). El
el cristiano no debe ser un evasor, pues eso no glorifica a Dios. Aún que
Muchos afirman que los gobiernos no gestionan bien el dinero recaudado,
desviándolo para otros fines, el cristiano necesita comportarse como
ciudadano de los cielos en el trato con el dinero. Es un mandamiento bíblico que
paguemos los impuestos (Mt 22:17-21).
CONCLUSIÓN
El dinero puede ser una bendición o una maldición. Depende mucho de
uso que hacemos de él. Si lo hacemos para la gloria de Dios, con gratitud por
bienes adquiridos, seremos recompensados por el Señor. Que usemos los
recursos financieros de manera honesta, como verdaderos mayordomos de nuestro
¡Señor Jesucristo! Que el Señor nos enseñe a usar los recursos como
¡bendición!
TEXTO AUXILIARES
— Jo 1:12-Somos hijos de Dios
— 1Cr 29:14: Todo lo que tenemos proviene de Dios
— Ap 3:17-La ilusión de las riquezas
— Pv 28:20-Riqueza que perjudica
— Rm 13:7-El cristiano debe pagar los impuestos
— 1Tm 6:9-10-A la avaricia trae fracaso a la fe