CincoReformas 2024 Digital
CincoReformas 2024 Digital
MONITOREO DE LAS
TENDENCIAS REGIONALES
DEL COMERCIO EN EDUCACIÓN
CINCO REFORMAS
PERMANENTES DEL
NEOLIBERALISMO
PARA DESMANTELAR
EL SISTEMA EDUCATIVO
Y LAS CONDICIONES DE
TRABAJO EN LA EDUCACIÓN
OL
PE
3
379.2
I-61c Internacional de la Educación América Latina (IEAL)
Cinco reformas permanentes del neoliberalismo para desmantelar el sistema
educativo y las condiciones de trabajo en la educación: monitoreo de las tendencias
regionales del comercio en educación / Internacional de la Educación América Latina
(IEAL), Observatorio Latinoamericano de Políticas Educativas (OLPE). San José, Costa Rica
: Editorial Internacional de la Educación América Latina, 2023..
82 páginas, PDF
ISBN 978-9930-548-43-1
Revisión filológica: Lucía Zúñiga Solano I Diseño: Estudio Casarli, Buenos Aires, Argentina
AI Inteligencia Artificial
AID Asociación Internacional de Fomento del Banco Mundial
AEPI Atención y Educación de la Primera Infancia (AEPI)
ANEP Asociación Nacional de Educación Pública del Uruguay
AOD Ayuda Oficial al Desarrollo
APP Alianzas público-privadas
BID Banco Interamericano de Desarrollo
BM Banco Mundial
CE Comisión de la Educación que asesora al Banco Mundial (Education commission)
CEIP Consejo de Educación Inicial y Primaria del Uruguay
CES Consejo de Educación Secundaria del Uruguay
CETP Consejo de Educación Técnico Profesional del Uruguay
CFE Consejo de Formación en Educación del Uruguay
CIMA Centro de Investigación para la Mejora de los Aprendizajes (BID)
CNTE Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación
EDULAC Repositorio de Datos Educativos
EDUCO Programa Educación con Participación de la Comunidad de El Salvador
EPT Educación Para Todos
FUSADES Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social
FEDISAL Fundación para la Educación Integral Salvadoreña
IEAL Internacional de la Educación para América Latina
INEE Instituto Nacional de Evaluación Educativa de México
INEVAL Instituto Nacional de Evaluación Educativa del Ecuador
IDEI Índice de Desempeño Educativo Incluyente
FEIE Fondo para la excelencia de la Investigación y la Educación
IFI Instituciones Financieras Internacionales
INA Instituto Nacional de Aprendizaje de Costa Rica
OLPE Observatorio Latinoamericano de Política Educativa
ODS Objetivos de Desarrollo Sostenible
OCDE Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico
PISA Programa Internacional para la Evaluación Estudiantil
PROUNI Programa Universidad para Todos en Brasil
UNESCO Organización de Naciones Unidas para la Ciencia, la Educación y la Cultura
SABER Enfoque de Sistema para mejores resultados educativos (System Approach for better
Education Results)
SUMMA Laboratorio de Investigación e Innovación en Educación para América Latina y el Caribe
SERCE Segundo Estudio Regional Comparativo y Explicativo de la UNESCO
TAP Proyecto de Evaluación de la Formación (Training Asessment Project)
TERCE Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo de la UNESCO
TICs Tecnologías de la Información y la Comunicación
WEF Foro Económico Mundial
Presentación
En los estudios país por país que el OLPE desarrolló anteriormente, se identificó que las prin-
cipales tendencias de la educación en la región son la privatización de los sistemas educati-
vos públicos y la apertura de procesos de comercio educativo.
En las últimas décadas, se ha evidenciado una clara articulación entre los gobiernos latinoa-
mericanos y el sector privado que buscar deteriorar lo público y la labor de sus trabajadores y
trabajadoras. Su objetivo es convertir la educación en un negocio, utilizando recursos públicos
para el lucro privado.
Actualmente vemos que las estrategias impulsadas por décadas por estas organizaciones van a
profundizarse con el impulso de la educación virtual y la incorporación de herramientas de inteli-
gencia artificial. Esto se suma al interés particular de la institucionalidad internacional, gobiernos
y sectores privados de dejar de lado la presencialidad y el intercambio pedagógico en las aulas.
Desde la Oficina Regional de la IEAL, ponemos este análisis a disposición de las organizacio-
nes sindicales de la educación —en particular nuestras afiliadas— de manera que puedan
documentarse sobre lo que se vive en este periodo con relación a los sistemas educativos
públicos, y encuentren coincidencias entre las luchas que se dan entre distintos países.
Esperamos que este documento cumpla el objetivo de motivar a las organizaciones para que
piensen la necesidad de enfocar sus estrategias en la definición de propuestas alternativas
de política pública educativa y pedagógica. Y que estas les permitan fortalecer su acción
política, acorde a los principios del Movimiento Pedagógico Latinoamericano, y resistir las
amenazas al derecho a la educación.
Por eso, el currículo de la educación pública tiene que ir mucho más allá que los conoci-
mientos para el mundo del trabajo, tiene que estar en función de un desarrollo humanista,
científico y tecnológico con mirada soberana, tiene que ser una educación guiada por los
derechos humanos, que enseñe la igualdad y la inclusión en la práctica. Para eso, nuestro
sistema educativo tiene que romper con las prácticas del ideario neoliberal que nos ha ven-
dido la idea de una educación segmentada para una sociedad de ganadores y perdedores
(Movimiento Pedagógico Latinoamericano [MPL], 2011).
10
Vemos a ciertos grupos políticos, sectores empresariales y medios de comunicación cri-
ticando y desvalorizando la educación pública de forma permanente. Esta narrativa de una
crisis en educación es funcional a la agenda del comercio educativo, es funcional para toda
una red de negocios internacionales y locales que lucran con la venta sostenida de servicios
educativos que se paga con fondos públicos. Una forma de debilitar el sistema educativo
es poner a todos sus integrantes bajo sospecha: las autoridades educativas, el personal
docente y los estudiantes. Se busca producir una opinión pública que acusa, juzga, mide y
reprueba permanentemente a la comunidad educativa. En el caso de las y los trabajadores
de educación, los formatos de sospecha se refuerzan con procesos de evaluación estanda-
rizada, control dentro del aula, criminalización de sus protestas, etc.
La estrategia para privatizar el sistema educativo es hacerlo poco relevante, poco cerca-
no, excluyente y fallido. Estamos frente a un escenario de criminalización y debilitamiento de
la carrera docente y frente a un proceso de estandarización que hace a la educación poco
pertinente. Es el escenario ideal para el comercio, la privatización, la transición a la modalidad
híbrida y en general, el escenario ideal para desmantelar el derecho a la educación pública.
En múltiples estudios del OLPE se muestran las coincidencias en los enfoques e incluso
proyectos en alianza entre el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Organización
para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y los grupos empresariales privados
de la Red Latinoamericana para la Educación (REDUCA).
A. Desde que a finales de 1980 los países de la región empezaron a imponer reformas
neoliberales, los Estados empezaron a desresponsabilizarse de la política social.
B. Como parte de esa tendencia, los ministerios de educación empezaron a ceder mu-
chas de sus funciones en la política educativa, promoviendo mayor participación y respon-
sabilidad de actores no estatales, grupos privados, organizaciones no gubernamentales
(ONG), empresas, etc.
C. Esta tendencia no es una definición exclusiva de los gobiernos de cada país, sino que
responde a un marco legal e institucional de carácter global y con aplicabilidad regional
y nacional. Ya desde la Conferencia Mundial de Educación para Todos del año 1990 en
11
Jomtien, Tailandia y en la elaboración del Marco de Acción de Dakar: cumplir nuestros com-
promisos comunes del Foro Mundial sobre Educación en el año 2000, las metas globales
en educación abrían el portillo a la venta de servicios educativos. A partir de Dakar, la línea
mundial ha sido hacia un mayor endeudamiento de los países de renta media y baja, para
hacer frente a las exigencias de las metas educativas establecidas desde los foros mundia-
les. Los préstamos del BID y del Banco Mundial (BM) para educación en América Latina, y
más recientemente las recomendaciones de la OCDE, contienen criterios y lineamientos
que terminan por establecer la política educativa que es “financiable”, orientando los pro-
cesos educativos nacionales hacia reformas definidas por estas IFI.
E. Los ministerios de educación deben implementar los objetivos planteados en los prés-
tamos y cumplir los compromisos con las instituciones financieras internacionales, razón por
la cual terminan por avalar y naturalizar el crecimiento de los negocios privados que viven de
vender productos y servicios para la educación pública. En todos los países de la región, los
ministerios subcontratan servicios privados que se pagan con fondos públicos: desde pagos
por administración de centros educativos, costos de matrícula, hasta servicios de capacita-
ción a docentes, diseño de contenidos curriculares y materiales, evaluación, etc.
G. Las Naciones Unidas han reiterado que consideran a las corporaciones y al sector
privado como un aliado en el cumplimiento de las metas de la educación pública (Orga-
nización de las Naciones Unidas, [ONU], 2015), incluso en materia de financiamiento. El
documento “Financiación para el desarrollo: cooperación para el desarrollo internacional
y otros asuntos sistémicos interrelacionados” establecía que para lograr los Objetivos de
la Agenda 2030 requiere que se unifiquen los recursos de cooperación al desarrollo y los
recursos de deuda y de inversión (ONU, 2019).
12
H. Otra tendencia que se observa en toda la región es la existencia de órganos o estruc-
turas como los Consejos Nacionales de Educación o Consejos Sociales, que operan como
órganos supra ministeriales que toman decisiones en materia de política educativa. En Re-
pública Dominicana opera el Consejo Nacional de Educación que reglamenta los procesos
relativos a titulación académica del profesorado, relación numérica docente-estudiantes,
temas de la infraestructura y número de puestos escolares. En el Consejo Nacional de Edu-
cación participan, además de autoridades educativas, un conjunto de actores privados y de
sectores religiosos.
I. En ese sentido, la IEAL ha alertado que los Consejos Sociales, Consejos Económicos
y/o Consejos de Educación están operando como instrumentos para validar las reformas
educativas propuestas por los privados y otros sectores. Al sentarse en estos espacios, las
organizaciones sindicales terminan por legitimar o participar en la propuesta privada.
Estas tendencias debilitan al sistema educativo, lo hacen menos pertinente y menos rele-
vante para las hijas y los hijos de la clase trabajadora, allanando el camino para la privatización.
Las consecuencias de estas nuevas políticas educativas son obvias: una profundización
del proceso de privatización de la educación y un incremento del comercio educativo. Por
todo esto, se requiere que la organización sindical desarrolle estrategias para fortalecerse,
proponer y movilizarse.
13
Frente a esa tendencia, es claro que los sindicatos docentes, particularmente los agru-
pados en la IEAL, están llamados a enfrentarse a estas políticas y, a la vez, avanzar en la
elaboración o profundización de propuestas de políticas públicas educativas que tengan
como centro de atención una educación integral para la vida, con enfoque de derechos. Las
estrategias sindicales contra la privatización y la comercialización de la educación deben
estar pensadas, además, desde el ámbito de la disputa cultural e ideológica, apoyados en
los procesos de investigación para la acción político-sindical.
14
2. Cuatro décadas de desmantelar lo público y destruir las condiciones de
trabajo en educación
En 1990, el Informe de Pobreza del Banco Mundial avanza y señala que en América Latina
el gasto público en educación no es eficiente, porque se garantiza gratuidad a todas y todos
los estudiantes, y porque las personas docentes absorben la mayor parte del presupuesto.
Ese mismo informe recomienda centrar el currículo en lengua y matemática (BM, 1990).
2.1. ¿Por qué recorrer casi 40 años de publicaciones del Banco Mundial?
La disputa por el derecho a la educación pública no es una lucha nueva. No empezó con la
pandemia, ni con los gobiernos de derecha conservadora de corte evangélico. La disputa por
el derecho a la educación pública cumple las cuatro décadas que cumplen los experimentos
neoliberales que han desmantelado el Estado de derecho y las democracias en la región.
La política educativa está en permanente tensión ya que distintos sectores saben que
esta es central para construir y reproducir diferentes modelos de sociedad. El sistema edu-
cativo es un entorno vivo y refleja las disputas de su época.
15
2.2. Neoliberalismo: inventar sujetos sin Estado y sin derechos
El movimiento sindical de la educación viene alertando sobre la forma en que las políti-
cas neoliberales permean la dinámica social y cultural y afectan las formas de participación
social y organización ciudadana.
Por otro lado, las masas de personas excluidas de sus derechos, son “gestionadas” des-
de una explosión de organizaciones no gubernamentales y estructuras humanitarias que
son la prueba de la ausencia del Estado. En estas dinámicas, fundaciones, empresas, orga-
nizaciones y grupos de la fe constituyen redes de administración no estatal de los grupos
de personas, que son aglutinados según necesidades: refugiados, migrantes climáticos,
migrantes económicos, sobrevivientes de conflictos armados, etc.
16
Frente al valor neoliberal de la autogestión, muchos países del sur global defienden
todavía el principio de la colaboración y la dinámica colectiva.
Byung-Chul Han repasa la agenda neoliberal impuesta al final de la década de los no-
venta. Para Han (2022), ese conjunto de reformas fueron una agenda represiva que se “ven-
dió” como una “fuerza restauradora” que, a golpe de reducción de derechos y de política
pública, logró “someter violentamente a la sociedad a una reprogramación radical” en la
que la auto explotación y la falta de organización sindical y afiliación política se hacen pasar
por una forma de libertad.
17
sí mismo en lugar de querer cambiar la sociedad. La agresión hacia fuera, que causaría una
revolución, deja paso a la autoagresión” (p. 25). De ahí la descripción de “pulsión de muer-
te”. Esta pulsión de muerte, de auto responsabilidad, auto conflictividad, auto explotación,
agotamiento, burnout o quemado y represión es el mecanismo seductor con que elimina
las resistencias el poder neoliberalista.
Harvey (2007) identifica que muchos defensores del pensamiento neoliberal ocupan
posiciones de poder y de toma de decisiones no solamente en ámbitos empresariales y
corporativos, sino también en sectores educativos, incluidas las universidades y los cen-
tros de pensamiento o think tanks, medios de comunicación y en instituciones públicas
claves para el desarrollo institucional de los países como son los bancos centrales, los
departamentos del tesoro o ministerios de hacienda, etc. Para Harvey, esa tendencia
de liderazgos favorables a la política neoliberal se replica en estructuras internacionales
como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización Mundial del Comercio
(OMC) y por eso concluye que “el neoliberalismo, en resumen, se ha vuelto hegemónico
como modo de discurso y tiene efectos generalizados en las formas de pensamiento y las
prácticas político-económicas hasta el punto de que se ha incorporado a la forma de sen-
tido común en que interpretamos, vivimos y entendemos el mundo” (Harvey, 2007, p. 3).
18
desconfianza y el desdeño hacia las instituciones son parte de una lógica de desarrollo que
ha ido desvalorizando lo público. El valor antiestatal del neoliberalismo (que busca reducir
la acción del Estado a la administración normativa para facilitar la dinámica del mercado)
también desprecia el valor de la esfera pública. En ese sentido, la hegemonía neoliberal
también desdeña los procesos de diálogo multisectorial para lograr políticas públicas.
19
3. Las cinco reformas permanentes del signo neoliberal en educación pública
Las alianzas público-privadas y los préstamos que toman los países con bancos interna-
cionales suelen enmarcarse en procesos de reforma educativa. En la región se observa de
forma sostenida el desarrollo de al menos cinco procesos de reforma que han impactado la
visión integral del sistema educativo, así como las condiciones de trabajo. A continuación, se
analizan estas cinco reformas que ha impuesto el modelo neoliberal en la educación pública.
Las anteriores no son las únicas reformas, sino que son las áreas que permiten abordar
de forma más sencilla la huella del modelo neoliberal en educación.
Los sindicatos de educación han denunciado por varias décadas el formato de alianza
público-privada que es propio del signo neoliberal.
El ataque al Estado casi nunca incluye un análisis completo sobre el impacto de los per-
manentes recortes presupuestarios para inhabilitar y obstaculizar el cumplimiento de sus
funciones, que son los mecanismos del ideario neoliberal para debilitar la gestión pública.
20
En este contexto, el sector privado se promociona como el abanderado de la agilidad, la
transparencia, la innovación y un supuesto pensamiento disruptivo que le permite actuar
con más eficiencia y mejor gestión que el Estado, colocando a la institucionalidad pública y
a sus trabajadores bajo un manto de sospecha. Las y los trabajadores de la educación no
escapan de esta narrativa que pone en duda sus intereses, y en algunos países, criminaliza
sus reivindicaciones y sus luchas.
Lo que el sector privado y empresarial prefiere no decir en voz alta es que ellos ganan
más que nadie en las alianzas público-privadas: el Estado les compra servicios de forma
permanente, ellos logran llegar a nichos de mercado y a dimensiones de consumidores
que, sin esta alianza con lo público, no podrían conseguir.
También se ha instalado el mito de que las alianzas con el sector privado previenen la
corrupción, argumentan que el Estado y las instituciones públicas no son transparentes
con la ciudadanía porque únicamente responden a intereses políticos e ideológicos, y sólo
persiguen fines de servilismo y compra de votos.
Contrario a esto, datos del Grupo Rockefeller de Asesores en Filantropía muestran que
el 75 % de los fondos filantrópicos privados que se invierten desde Estados Unidos para
distintos proyectos en educación, se canalizan a través de vías no estatales, que no están
sometidas a procesos de rendición de cuentas, reportes oficiales, transparencia ni pago de
impuestos (p. 15).
21
El sector privado se puede nutrir indefinidamente de los fondos públicos, apoyándose
en una campaña permanente contra la gestión pública, haciendo publicidad sobre una
supuesta crisis en educación, y, por otro lado, ofreciendo los “productos” y servicios educa-
tivos que supuestamente servirán para solventar esa mala gestión.
Estas estructuras son los Consejos de Educación o los “pactos por la educación”, que
aglutinan a autoridades educativas, grupos de madres y padres de familia y a diferentes
grupos y sectores que tienen negocios en educación, incluidas empresas privadas e igle-
sias. En algunos países, participan los sindicatos.
La Tabla 1 recoge algunos de los casos de Consejos Nacionales de Educación y sus for-
mas de composición.
22
Tabla 1
Ejemplos de Consejos Nacionales de Educación operando en la región
23
(MEDUCA) nes de Padres de Familia a nivel nacional, además de
la Unión de Asociaciones de Padres de Familia de las
Escuelas Particulares, Asociación de Padres de Familia
de estudiantes en el extranjero, Alianza Evangélica
Nacional, Federación Nacional de Inclusión, Asocia-
ción Panameña de Psicólogos y la Alianza Panameña
por la Vida y la Familia.
• Consejo de Rectores de las Universidades Públicas y
Privadas: reúne a las 5 universidades oficiales y las 15
universidades particulares de Panamá
• Estudiantes (de Premedia y Media de escuelas
oficiales y particulares): representantes estudiantiles
convocadas/os.
24
Educativa” (CES, 2018). El Consejo Económico y Social
(CES) tiene la función de actuar en aras de la concerta-
ción social mediante la representación del “liderazgo
empresarial y social representativo, legítimo y solidario
de las fuerzas productivas de República Dominicana.
Consejo Econó- Actualmente, el CES está compuesto por:
mico y Social, • 25 integrantes del sector empresarial
creado por la • 7 integrantes del sector sindical y de trabajadoras
Ley 01-12 y trabajadores
• 9 representantes del sector autodenominado
social, incluidos sectores católicos, evangélicos y
universidades privadas.
En la época del auge del emprendimiento como elemento de la cultura, la reforma cu-
rricular se ha caracterizado por la reducción de los contenidos educativos y la promoción
del currículo como un conjunto de habilidades para instalarse en el mercado de trabajo.
El OLPE ha estudiado los préstamos del Banco Mundial, así como préstamos y coope-
raciones técnicas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) desde el año 1995 hasta la
fecha. Hay una variedad importante de préstamos centrados en reformas curriculares con
el argumento de que son los sistemas educativos los responsables del desempleo juvenil
y la pobreza. Se responsabiliza a las personas docentes, no a las matrices productivas que
generan la falta de puestos de trabajo.
25
A continuación, la Tabla 2 muestra un resumen de estos proyectos. Diez proyectos su-
man 950 000 000 (novecientos cincuenta millones de dólares) para llevar adelante refor-
mas curriculares. Uno de los más reciente es el proyecto que el Banco Mundial financió en
Brasil, durante la administración de Bolsonaro, para reducir la malla curricular de secunda-
ria de once materias obligatorias a un total de cuatro.
Tabla 2
Resumen de proyectos del BID y del Banco Mundial que impulsan reformas curriculares
26
de ciencias naturales, habi-
lidades blandas, educación
técnica, refuerzo de mate-
mática o humanidades.
27
del Caso Coreano un enfoque en la impor-
tancia de la tecnología de la
información. (..) el papel de
la tecnología en la ciencia,
educación y e-learning, y el
papel de los docentes en
una tecnología saturada
aula. Los participantes en el
taller incluirán empleados
del gobierno, funcionarios
del Ministerio de Educación,
funcionarios de la Congreso
Nacional, parlamentarios,
maestros y estudiantes”.
28
educativas en los niveles técni-
co, secundario y terciario”.
Estado de Pa- 1996 100 000 000 Programa de Diseño de un currículo para
raná, Brasil mejoramiento secundaria.
Préstamo del de la educación
BID secundaria en
el estado de
Paraná
Elaboración con datos del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo.
29
El OLPE ha insistido que estos préstamos endeudan a los países de la región para im-
pulsar reformas que no son construidas con las personas trabajadoras de la educación que
son quienes tienen el conocimiento de la realidad educativa y de las necesidades pedagó-
gicas de nuestras naciones.
Por eso, el MPL defiende la importancia de resistir y erradicar las reformas que nos
someten a experimentos de actores no pedagógicos que usan los fondos públicos para
probar sus teorías neoliberales, destruyendo el derecho a la educación.
Este sistema propone mezclar algunos espacios presenciales en aula, con actividades
no presenciales. Los momentos no presenciales pueden basarse en actividades digitales o
no. Frente a las condiciones de bajo acceso a la conectividad y el internet, es muy probable
que lo que esté a disposición para las masas populares sea una educación sin actividades
presenciales ni digitales, sino autogestionada.
30
• transformar los contenidos educativos para modalidades presenciales mucho
más reducidas.
• eliminar la cantidad de docentes con contrato de tiempo completo, pues los estu-
diantes no estarán en las aulas.
• brindar formación a personal docente para trabajar en este nuevo formato.
• en el caso de que exista conectividad, desarrollar o distribuir algún tipo de contenido digital.
31
Los modelos con menor tiempo presencial colocan en riesgo no solo la estabilidad labo-
ral de las personas docentes, sino que ciertamente son el inicio de una política de exclusión
educativa, debido a la brecha digital de nuestros países.
Las hijas y los hijos de la clase trabajadora van a la escuela y al colegio a encontrarse con
otras personas de su edad, a pensarse en colectivo, a compartir ideas y problematizar su
realidad. Pero además, los centros educativos son lugares seguros, donde hay alimentos,
acceso al agua, personas formadas profesionalmente para acompañarlos en su proceso de
aprendizaje, materiales, laboratorios, zonas verdes, bibliotecas, etc.
No obstante, actores mundiales insisten en que los modelos basados en educación digi-
tal, con una minoría de personas docentes y una mayoría de personas “facilitadoras”, sería
una “respuesta ante bajos recursos, para aumentar el acceso y el aprendizaje de forma
costo-efectiva” para “alcanzar zonas sin escuelas, o donde las escuelas no existen o están
hacinadas, campamentos de refugiados y en zonas urbanas marginales” (EC, 2021).
Durante el año 2020, en el marco de la pandemia, el BID inició al menos cuatro Cooperaciones
Técnicas para diseñar distintos elementos de estas reformas hacia la educación híbrida y aprobó
dos préstamos nuevos. A continuación, la Tabla 3 siguiente enlista algunos de estos proyectos.
Tabla 3
Proyectos del BID orientados a diseñar oferta educativa no presencial
BID RG-T3793: Formación Docente en Educación Digital y Pedagogías de USD 200 000
Educación a Distancia en el Caribe
RG-T3754: Apoyo al Aprendizaje de la Lectura y Escritura Inicial en Res- USD 450 000
puesta a la Crisis del COVID-19.
Etapa del Proyecto: Preparación
BID RG-T3796: Difusión y Conocimiento para la Transformación de la Educación USD 500 000
Técnica y Formación Profesional en América Latina y el Caribe
32
En múltiples ocasiones el OLPE ha alertado cómo las iniciativas que propongan avanzar
en un proceso educativo basado en la oferta digital, ignoran la realidad de la región y abre
la puerta a nuevas formas de exclusión.
• 244 millones de personas no acceden a servicios de internet ni móvil ni fijo (IICA, 2021)
y 40 millones de hogares no están conectados.
• un 46% de la niñez entre 5 y 12 años (32 millones de niñas y niños) no tiene acceso a
ninguna conectividad para su educación.
• 79% de las personas trabajadoras en América Latina, “se desempeña en actividades
que no pueden hacerse vía teletrabajo” (CEPAL, 2020), es decir, un 79% de las familias
no puede quedarse en casa y acompañar y guiar a la niñez en los horarios no presen-
ciales y de “autoestudio”.
• Según el Observatorio Regional de Banda Ancha (ORBA) de la CEPAL, 2/3 de los países
“no alcanzan los requerimientos de velocidad de descarga necesarios para desarrollar
soluciones digitales” para procesos educativos (CEPAL, 2020).
En junio de 2023 el blog del BID publica el artículo “El gasto inteligente para financiar
una educación de calidad” (BID, 2023) que analizaba una “modernización—entre otros la
capacitación de profesores para la enseñanza híbrida, la garantía de la conectividad uni-
versal y un énfasis intencional en las habilidades del siglo XXI” para la cual el BID había
calculado “que la región debe destinar por lo menos USD 221 mil millones en los próximos
diez años para lograr este salto”.
33
En los escenarios donde sí hay internet, los negocios privados pueden vender a las au-
toridades públicas servicios como:
• el desarrollo de plataformas.
• el desarrollo y venta de software.
• la venta de dispositivos (computadoras o teléfonos).
• la formación docente.
• asesorías de “equipos externos” a los gobiernos para gestionar la reforma.
• instalación de redes de conectividad en las comunidades.
• venta de paquetes de formación a personal docente para trabajar en este nuevo formato.
Para los escenarios donde no hay conectividad, la transición al modelo híbrido también
trae posibilidades de negocio:
• transformar los contenidos educativos para modalidades presenciales con jornadas u
horarios mucho más reducidos.
• eliminar la cantidad de docentes con contrato de tiempo completo, pues los estudian-
tes no estarán en las aulas todos los días.
• desarrollar o distribuir materiales para los contenidos presenciales con horarios reducidos.
34
El OLPE ha hecho una revisión de los diferentes proyectos educativos en los que el BID
ha promovido el endeudamiento de los países de América Latina, proyectos que incluían
mejoras en infraestructura y sistemas de la gestión de los ministerios, capacitaciones, la
creación de sistemas institucionales de información, monitoreo, recolección y análisis de
datos, y la instalación o ampliación de usos de tecnología en el aula, entre otros.
Algunos ejemplos de estos préstamos pasados, que “buscaban solventar” las situacio-
nes que ahora el BID critica, son:
• Año 2008, en Argentina, por USD 630 000 000 (seiscientos treinta millones de dólares),
el proyecto de apoyo a la política de mejoramiento de la equidad educativa –PROMEDU
I, incluía acciones para promover la tecnología en aula y la mejora de las capacidades
del Ministerio de Educación.
• Año 2010, en Costa Rica, por USD 167 000 000 (ciento sesenta y siete millones de
dólares) el proyecto “Construcción y equipamiento de infraestructura educativa”, que
incluía el fortalecimiento de plataformas tecnológicas.
• Año 2013, en el estado de Amazonas en Brasil, USD 151 182 000 (ciento cincuenta
y un millones ciento ochenta y dos mil dólares), para el Programa de Aceleración del
Desarrollo de la Educación de Amazonas, que financiaría el equipamiento de centros
educativos y programas de “aceleración educativa”.
• Año 2016, en Ecuador, por USD 160 000 000 (ciento sesenta millones de dólares), el
proyecto “Mejoramiento de la calidad de la educación”, que financiaría la modalidad
“colegio virtual” y la formación docente en servicios, entre otros (BID, 2016).
• Año 2018, en Uruguay, un préstamos por USD 30 000 000 (treinta millones de dólares)
para el “Proyecto Generación C: Consolidando Innovaciones Educativas para las Habili-
dades y Competencias del Siglo XXI” (BID, 2018), que promueve estrategias de enseñan-
za remotas, la Alianza del Ministerio de Educación con la empresa privada transnacional
Red Global de Aprendizajes (que le vende servicios al Plan Ceibal) para la inducción y
especialización en modalidades virtuales, entre otros.
Tras todo este endeudamiento y asumir compromisos con altas tasas de interés, los
países de América Latina se encuentran con que el informe del BID “La educación en tiem-
pos del coronavirus” es un documento que niega la responsabilidad latente del banco, por
su participación durante treinta años en el impulso de experimentos fallidos, experimentos
que se juegan dentro de la propia gestión pública.
35
3.3.4. Reforma global a la carrera docente: del docente “muy costoso” al rol
del “facilitador”
Como se mencionó anteriormente, ha sido gracias a las luchas de las y los trabajadores de
la educación y de la comunidad educativa, que se ha logrado ampliar el derecho a la educación
pública, hacerla más relevante para nuestros pueblos, para las comunidades rurales y campesi-
nas, para las poblaciones negras, para los territorios indígenas. Es gracias a estas luchas que hay
más jóvenes de familias trabajadoras finalizando la secundaria y estudiando en la universidad.
Durante los siete años que estuvo operando, generó tres informes a los que se debe
prestar atención:
36
• El documento “Iniciativa de Fuerza Laboral Educativa” (EWI por sus siglas en inglés),
plantea “diversificar la fuerza laboral educativa” y “transformar un sistema educativo
en un sistema de aprendizaje en el que las “redes de escuelas, profesionales y aso-
ciaciones intersectoriales que utilicen datos y evidencia para transformar los sistemas
educativos en sistemas de aprendizaje que mejoren por sí mismos y se adapten al cam-
bio” (EWI-EC, 2022). Esta comisión asesora del Banco Mundial considera que el rol de
las personas docentes debe orientarse a un rol “más multifacético y adaptable” (p. 2).
Las propuestas que banalizan el rol de las personas docentes muy posiblemente pro-
vienen de sectores sin experiencia en un aula de clase e ignoran la realidad sobre el desa-
rrollo de los saberes y el desarrollo humano desde la primera infancia. En América Latina
se conocen negocios educativos privados de bajo costo, en los que las personas docentes
repiten guiones prediseñados y atienden hasta sesenta estudiantes por aula, con apoyo de
una tableta por cada estudiante. Algunas experiencias de las escuelas de bajo costo son:
• Las “Innova Schools” de Perú donde las personas estudiantes pasan la mayoría del tiem-
po en ejercicios autodirigidos “utilizando herramientas de aprendizaje digitales”.
• El “Instituto Lumiar” de Brasil donde “no hay profesores tradicionales, en cambio, la mi-
tad del “personal pedagógico” trabaja como asesores, mentores y entrenadores.
El “rol de facilitador” (en lugar del trabajo como persona docente) es viable siempre que
el contenido curricular sea un guion que se lee o se reproduce sin mayor elaboración ni
mediación pedagógica. Lo que se observa en los ejemplos son casos de escuelas privadas
de bajo costo en los que la prioridad no es el derecho a la educación, sino que es un modelo
centrado en el lucro. En este los inversionistas y dueños de los negocios educativos redu-
cen los costos de operación sacrificando justamente el trabajo docente.
Uno de los últimos documentos que produjo la Comisión de la Educación antes de ser
dada de baja de sus operaciones, fue el documento “Transformando la fuerza de trabajo en
educación: equipos de aprendizaje para una generación del aprendizaje” (EC, 2022).
Este documento propone llevar adelante un censo global sobre la fuerza laboral en edu-
cación que brinde los datos para el diseño y la aplicación de la política laboral en este sector
(p. 37). Además, que establezca un conjuntos de indicadores y clasificaciones estándar que
37
vinculen los datos de esta población con los resultados educativos.
La información que se recopile debe brindar insumos sobre las “interdependencias en-
tre los diferentes actores que forman parte de la fuerza laboral educativa más amplia en
todos los niveles (escuela, distrito, región y estado) y entre los diferentes componentes del
ciclo de vida de la fuerza laboral educativa” (EC, 2022, p.25).
El documento ya designa roles en esta gran reforma global de la carrera docente para
los distintos actores. Para el Banco Mundial y las ONG; propone
Para personas investigadoras y los financiadores del censo para la reforma, plantea
38
Para los sindicatos de educación se prevé que
• los miembros del personal educativo y sus sindicatos deberían participar activamente en
el proceso de formulación de políticas, impulsando la reforma desde abajo hacia arriba.
• deben liderar los cambios en función de sus necesidades y experiencia, generar evi-
dencia de lo que funciona y defender las reformas actuando como agentes de cambio
(p.25).
Finalmente, toda la información que se recopile debería brindar un marco para que los go-
biernos, los donantes, los financiadores y las ONG, los proveedores de servicios, etc., logren:
En varias ocasiones, los sindicatos de educación han señalado cómo estos procesos de
investigación no responden necesariamente a una evaluación formativa dirigida a mejorar
la política educativa, sino más bien, están pensados para hacer un “estudio de mercado”
que organice la información sobre la demanda y permita diseñar “productos educativos”
para ese mercado global.
En el caso de esta reforma de la carrera docente, los productos y servicios que se di-
señen, pueden estar orientados a implementarse sobre el personal docente o bien, a sus-
tituirlo de forma parcial o total. Esta última no es una idea tan improbable si se toma en
cuenta la propuesta del sistema Educación Tecnológica propuesto por la misma Comisión
de la Educación, encaminado a un sistema educativo con muchos menos docentes y con
muchas más herramientas digitales.
39
vouchers o “sistema de vales” durante las campañas electorales en la región.
Por lo general, los inversionistas observan si pueden “escalar” los resultados de su in-
versión, es decir repetir en mayores dimensiones para lograr mayor retorno. La forma de
participar en una inversión puede ser a través de acciones (“equity” o “share”), que les per-
mite convertirse en propietarios de una parte del proyecto a través de diferentes formas
de deuda (blanda o flexible, etc.).
Pensar que la política pública se puede financiar con fondos de especulación y fondos
de inversionistas, es una propuesta antipedagógica, porque no garantiza estabilidad en la
disponibilidad de los recursos y coloca una presión de rendimiento económico y retorno de
la inversión que no es coherente con el sentido de la política pública.
40
Education Fund”). El término “share” se refiere a las acciones de una empresa, pero “share”
también significa compartir en inglés. Claro está que es un buen juego de palabras.
Este fondo es una propuesta filantrópica para llevar al mundo de la educación “las prác-
ticas de inversión y las estrategias de inversión que usan los “fondos con mayores rendi-
mientos” y las ONG de mayor impacto” (EC, 2022).
En noviembre del año anterior esa Comisión había presentado el informe “La Genera-
ción del aprendizaje. Invertir en educación para un mundo en proceso de cambio”. El infor-
me anunciaba que para cumplir el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 relativo a la educa-
ción de calidad, se requería “una revolución en el financiamiento educativo” y recomendó
“movilizar nuevos financiamientos de una amplia gama de recursos, incluso mediante el
establecimiento de un nuevo mecanismo de inversión educativa que ayude a adaptar el
financiamiento de bancos multilaterales de desarrollo” (p.9).
Uno de los argumentos que usa la Comisión para atraer inversiones de filántropos
es que el 70% de los estudiantes no están preparados con las habilidades para unirse
a la fuerza laboral y que, a partir de la pandemia, muchos países han recortado sus
inversiones en educación.
Así, el fondo “La mayor acción”, que trae inversión de filantropía privada a un fondo
mundial, es el diseño o la solución que propone la Comisión para contar con el financia-
miento para la educación que se propuso desde el 2016.
La filantropía tradicional que conocimos en los años ochenta y noventa solía colocar
recursos sin esperar un retorno de los mismos e incluso, algunas veces, sin participar direc-
tamente de la ejecución. Por el contrario, los inversionistas, principalmente si son inversio-
nistas de impacto, suelen tener una participación mucho más activa.
41
a poner el foco para decidir si su inversión tuvo impacto o no, e incluso, decidir quién o
quiénes implementan los recursos, cuándo se hacen los desembolsos, etc.
Esta participación ya puede notarse, pues el fondo “La mayor acción” anunció que quie-
re “re inventar” la visión de la fuerza laboral en educación y propone testear o experimentar
con modelos educativos que puedan “escalarse”.
Esto abre una nueva modalidad de competencia por los recursos disponibles para edu-
cación. Más que pensar en que los países establezcan presupuestos públicos que garan-
ticen el derecho a la educación pública, la Comisión tiene la visión de que se invierta en
algunos proyectos e iniciativas que puedan mostrar resultados costo-eficientes, que expe-
rimenten con modelos replicables y escalables a nivel mundial, que sean suficientemente
atractivos para que un inversionista quiera colocar ahí sus recursos y sobre todo, que no se
los quiera llevar cuando pierda interés en el “nicho educativo”.
Según el sitio de la Comisión, sus financiadores incluyen a las Fundaciones Atlas Sian,
LEGO, Mastercard, Rockefeller; a los Fondos de Echidna Giving; a las ONG Education Can-
not Wait, WISE; los gobiernos de Noruega y Holanda; y al Banco Interamericano de De-
sarrollo y UNICEF. Para todos los efectos, la Comisión de la Educación dejó de funcionar
como tal en julio del 2023, y se integró al Centro de Desarrollo Educativo (Education De-
velopment Center -EDC).
En el año 2017, el OLPE publicó un análisis sobre las tendencias de comercio educativo
en América Latina. En ese análisis, se revisaba la forma en que las Naciones Unidas estaban
impulsando con fuerza las alianzas público-privadas como una agenda mundial.
42
monto por la administración y la ejecución de estos recursos, y luego contratan a otras
organizaciones, fundaciones y empresas más pequeñas con presencia en los países.
A su vez, una clara evolución que favoreció estas redes de negocios en las que ONG y
fundaciones internacionales reciben fondos de la cooperación y de los Estados, han sido
los acuerdos mundiales en política educativa. La Conferencia Mundial de Educación para
Todos, del año 1990 en Jomtien, Tailandia, tomó como acuerdo que el Estado juega un rol
principal en garantizar el derecho a la educación. Esto cambiaría paulatinamente y en el
año 2000, el Marco de Acción de Dakar, y en el año 2015, la Declaración de Incheon de la
Agenda 2030, generarían una mayor presión para que los Estados actúen como co-diseña-
dores, co-implementadores y co-financiadores de la política educativa junto con la partici-
pación del sector privado.
El Informe sobre Inversión Global 2014 “Invirtiendo en los Objetivos de Desarrollo Sos-
tenible: un Plan de Acción” (ONU, 2014) establecía que, para sostener todas las acciones
necesarias para alcanzar los ODS, había una brecha de financiamiento de hasta USD 2.5
trillones de dólares anuales, por cada año desde el 2015 hasta el 2030.
Al mismo tiempo, el documento considera que las estrategias que utilizan los paí-
ses en desarrollo para atraer recursos privados que “apalanquen” o complementen los
presupuestos públicos, están perdiendo vigencia. Por todo ello, Naciones Unidas con-
sidera que se debe vigorizar el flujo de fondos de la cooperación Norte-Sur y fomentar
el “financiamiento mancomunado” (“pooled financing”) para alcanzar los objetivos de
la Agenda 2030. Adicionalmente, el documento expresa que la participación de recur-
sos privados en el financiamiento para el desarrollo puede ser conveniente para los
países de renta media, los cuales no cumplen los criterios de elegibilidad para recibir
fondos no reembolsables.
Los datos del 2018, mostraban que la asistencia oficial al desarrollo (de actores mul-
tilaterales y de gobiernos) se había mantenido en un aproximado de USD 153 billones
anuales sin importantes aumentos desde el 2013. De este monto, solo el 32% se dirigía a
los países más vulnerables.
43
Muchos de los recursos de la cooperación, tienen como requisito o condición la parti-
cipación del sector privado como “garantía” de transparencia o agilidad, entre otros. Pero
al mismo tiempo, Naciones Unidas admite que existe una zona “gris” en el financiamiento
que se refiere a los fondos dedicados a costos de intermediación, “administración y con-
sultorías” (ONU, 2019, p. 5). Esta afirmación no es menor principalmente porque el mismo
informe señala que en el periodo 2013 al 2017, solamente un 25% de los recursos de la
cooperación al desarrollo se canalizaron a través de presupuestos estatales. Es decir, un
75% de los recursos se canalizaron por vías de agencias de cooperación, fundaciones, ONG
y otras estructuras privadas (ONU, 2019, p. 6), sin posibilidad de reportarse por canales
oficiales o públicos.
Mientras que África recibe el 28% de los fondos de la filantropía privada y Asia el 17%,
América Latina recibe el 8% y Europa el 2% (ONU, 2019, p. 13).
• La filantropía tradicional que actuaba en los años ochenta y al inicio de los años no-
venta solía colocar recursos, sin participar directamente de la ejecución de los recursos,
en la mayoría de los casos.
44
cuándo se hacen los desembolsos, etc.
• El 75% de los fondos del sector privado filantrópico se canaliza a través de canales no
públicos y no estatales, que no están sometidos a procesos de rendición de cuentas,
reportes oficiales, transparencia ni pago de impuestos (p. 15).
• Queda en evidencia que desde Naciones Unidas se van a promover alianzas público-
privadas que fomentan mayor participación privada en el financiamiento -y con ello, en
la definición del rumbo de la política pública- puesto que se debe alcanzar la moviliza-
ción de USD 2.5 trillones de dólares anuales, por cada año desde el 2015 hasta el 2030.
Esta metodología oculta, mediante el argumento de que las familias pueden hacer una
mejor selección de escuelas, un escandaloso uso de fondos públicos para negocios priva-
dos y negocios de grupos religiosos en educación. Los siguientes son algunos puntos que
es necesario subrayar sobre el sistema de vouchers:
2 | Se ignora o se silencia también los miles y miles de casos de estudiantes que no son
admitidos y son rechazados una y otra vez por un grupo de centros educativos, gene-
rando un estigma de rechazo a las familias y a las infancias y/o juventudes.
3 | Los aliados del negocio privado en educación instauran el mito de que el sistema
de vouchers les da a las familias mayor control sobre la educación de sus hijas e hijos,
propagando la noción de que la educación pública tiene fines ocultos o contrarios a los
intereses de las familias.
45
4 | El sistema de vouchers aumenta la privatización, reduce la capacidad de las autoridades
públicas de supervisar las condiciones en que se recibe a las y los estudiantes, elimina la
garantía de la alimentación gratuita, y también se pierde capacidad de supervisar las condi-
ciones de trabajo para docentes y personal de apoyo.
5 | Como ocurre en cualquier negocio, los centros educativos privados y centros educa-
tivos privados religiosos, se toman la libertad de ejercer un “derecho de admisión”. Las
empresas privadas y las empresas religiosas no están obligadas a aceptar el ingreso de
todas las personas estudiantes independientemente de su origen étnico, clase social,
récord educativo, etc. Por ejemplo, una escuela religiosa puede negar el acceso a estu-
diantes de la comunidad LGBTIQ o a estudiantes de otras religiones. Las escuelas priva-
das también pueden rechazar el ingreso de estudiantes con necesidades de adecuación
curricular, con tal de no empeorar en los “ranking” o resultados de evaluaciones.
6 | Cuando una familia recibe fondos públicos para inscribir a sus hijas o hijos en una
escuela privada o escuela religiosa privada que perpetua estas formas de discrimina-
ción, los fondos públicos están sosteniendo negocios que ejercen prácticas de desigual-
dad. El sistema de vouchers, no sólo debilita el sistema público, sino que destruye la
noción de espacio de integración y de aprendizaje de convivencia entre personas diver-
sas con contextos familiares distintos.
8 | Los centros educativos privados y religiosos que participan en los sistemas de vou-
chers, pueden implementar otras políticas de empleo, empeorando las condiciones la-
borales y la estabilidad laboral del gremio.
Los vouchers limitan el ejercicio democrático de ser parte de una comunidad educativa
diversa, en centros educativos con personal docente que conoce a la comunidad, y que
tiene condiciones de trabajo dignas.
46
3.5.4.1. El impacto de los vouchers en la desigualdad educativa y la discrimina-
ción en Estados Unidos
En este país, el modelo de vouchers ha propiciado una red de escuelas privadas que
implementan prácticas arbitrarias en el acceso y la matrícula de estudiantes, en la cobertu-
ra de los contenidos curriculares y en la contratación y las condiciones laborales docentes,
entre otros. Algunos datos recopilados por Cowen (2023) muestran:
• En Arizona, más del 75% de los solicitantes iniciales de vales nunca habían asistido a
una escuela pública, ya sea porque eran estudiantes que ingresaban al sistema educati-
vo por primera vez o porque ya estaban en una escuela privada antes de recibir un vale.
• Muchos de los defensores de los sistemas de vales los promocionan como un siste-
ma en competencia con el sistema público, y promueven la migración de ese sistema
al otro. Por lo general, estos defensores son grupos privados y líderes de iglesias con
intereses de promover sistemas paralelos al sistema público.
• En Texas, se están promoviendo leyes para dificultar que los estudiantes aban-
donen el sistema de vouchers y pasen al sistema público. Un proyecto de ley ac-
tualmente propuesto en este estado restringe la elegibilidad a los estudiantes de
escuelas públicas durante al menos un año.
• Las típicas escuelas privadas que usan el sistema de vales suelen ser proveedores
privados de alto riesgo con dificultades financieras que a menudo aprovechan la opor-
tunidad de que un rescate fiscal permanezca abierto unos años más.
• En Wisconsin, el 41% de las escuelas con vales han cerrado desde el inicio del programa
en 1990, esto incluye la gran cantidad de escuelas temporales que abren sólo para sacar
provecho del nuevo pago de vales. Para esas escuelas emergentes, el tiempo promedio
de supervivencia es de solo 4 años antes de que sus puertas cierren definitivamente.
47
• Otras formas de exclusión identificadas en el sistema de vouchers es la exclusión en
razón de orientación sexual. En Florida, una escuela financiada con vales fue noticia
nacional el verano pasado cuando prohibió la entrada a estudiantes LGBTQ. En India-
na, las estimaciones previas a la pandemia mostraron que más de USD 16 millones en
fondos de los contribuyentes ya se habían destinado a escuelas con vales con reglas de
admisión explícitas anti-LGBTQ.
• Las escuelas de vales también rara vez matriculan a estudiantes con necesidades aca-
démicas especiales. Los niños de educación especial tienden a necesitar más recursos
de los que proporcionan los vales, lo que también puede ser un problema en las es-
cuelas públicas. Pero las escuelas públicas al menos están obligadas por ley federal a
matricular y ayudar a niños con necesidades especiales, algo que las escuelas privadas
pueden evitar y de hecho evitan.
Cuando analizamos todos los desafíos para acceder a la educación con estos progra-
mas, queda claro que, en esta modalidad, la elección de ingresar a una escuela no está
realmente en manos de los padres, sino de las escuelas.
3.5.5. Qué dicen las leyes de los países sobre el financiamiento educativo
• En Colombia, en el año 2019, el programa Ser Pilo Paga le significaba al Estado Colom-
biano un costo mayor a USD 320 000 000 (trescientos veinte millones de dólares) para
pagar los vouchers a estudiantes que asistían a los centros educativos privados de las
48
principales ciudades del país, pues el 79% de los “pilos” se inscribió en universidades
privadas de Bogotá, Medellín y Cali (OLPE-IEAL, 2021).
Tabla 4
Leyes que habilitan el uso de fondos públicos para pago a grupos privados con
proyectos o servicios en educación
Paraguay Ley 4758, La Ley 4758 del año 2012 establece el destino de los
crea la recursos de la compensación por cesión de energía de
Administración Paraguay a Brasil mediante la represa de Itaipú, crea
del Fondo el Fondo Nacional de Inversión Pública y Desarrollo
Fiduciario para (FONACIDE) y el Fondo para la Excelencia de la Educa-
la Excelencia de ción y la Investigación-FEEI.
la Educación y
la Investigación El FEEI no financiará ningún gasto del sistema educati-
FEEI vo público ni complementa el presupuesto educativo
nacional. Es un fondo para financiar la ejecución de
programas y proyectos que pueden ser presentados
por grupos privados, fundaciones, etc. Con estos
criterios y elegibilidad, el FEEI promueve y facilita el
financiamiento de proyectos, programas e iniciativas
de actores no estatales que buscan generar redes de
negocios con la educación pública.
Colombia Ley N. 715 del La ley 715 del año 2001 crea el Sistema Nacional
año 2001 crea de Participaciones. La destinación específica para
el Sistema el sector educativo se denomina “participación
Nacional de para educación” (p.2). La Ley 715 de 2001 establece
Participaciones que el 58.5% de los fondos del Sistema General de
49
Participaciones se destinan a la educación en los
territorios. Un 24.5% está destinado a la educación y
un 17% a otros recursos de propósito general.
50
El Salvador Plan El PESE considera que se debe aumentar la búsqueda de
Salvador Edu- fondos y re definir y priorizar el uso del gasto actual”.
cado
El PESE aspira “a financiar la educación con sus
recursos y no con mayores niveles de deuda, algo
que compromete la sostenibilidad económica de las
generaciones futuras. Por esa razón, los recursos del
Estado deberán complementarse con otros prove-
nientes de alianzas con la cooperación internacional
y mecanismos de financiación innovadores” (CONED,
2016, p.26).
Panamá Ley 389 del año Da luz verde para que las y los estudiantes de centros
2017 que mo- educativos privados también accedan al fondo de
difica el artículo Beca Universal que otorga el Estado.
de la Ley 40 del
año 2010 (ley En el año en que se aprobó la reforma a la Beca
que regula el Universal, en Panamá se registraban 740 escuelas y
Programa de la colegios privados. En este país las personas menores
Beca Universal). de 17 años representan el 30% de la población. La
apertura de fondos para familias que compran ser-
vicios educativos del sector privado puede provocar
una “competencia” por los fondos disponibles entre
los grupos de familias del sector privado y del sector
público. Ante la disponibilidad de fondos públicos para
las familias que compran los servicios de escuelas
y colegios privados, los centros educativos pueden
proceder a aumentar el costo de sus matrículas. Es
decir, se puede generar mucha especulación. Además,
pueden aumentar la cantidad de escuelas privadas
de bajo costo y el costo de matrículas de las que ya
existen, al saber que hay fondos públicos disponibles
(OLPE, 2021).
51
4. BID Regional: coincidencia de las reformas en educación con los criterios
educativos de un banco
Analizar lo que implican los proyectos, cooperaciones técnicas y préstamos del BID en
educación digital y en reformas curriculares es indispensable para poder identificar las
distancias insalvables entre el derecho social a la educación y las políticas que impulsa esta
institución en el área de la educación.
Los sindicatos de educación afiliados a la IEAL han denunciado que las políticas educati-
vas impulsadas en la región en las últimas décadas están diseñadas por instituciones finan-
cieras internacionales (IFI) como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo
(BID) y la Organización de Cooperación al Desarrollo Económico (OCDE).
De estas IFI, el BID tiene una gran capacidad de influencia y de direccionamiento en las
políticas educativas de la región. Incluso en aquellos países en los que los fondos públicos
superan los fondos de préstamos y cooperaciones técnicas entregados por el BID, los go-
biernos han adoptado la mirada de esta institución como el foco para diseñar e implemen-
tar sus políticas y programas educativos.
Estos son los ejes centrales del documento “Marco sectorial de educación y desarrollo
infantil temprano” del Banco Interamericano de Desarrollo (2016) que guía su estrategia
institucional 2010-2020 y sus acciones en el ámbito educativo en América Latina durante
esta última década.
Para observar aún más claramente cómo es que la perspectiva del BID ha impregnado la
actualidad de las políticas educativas de la región, además de la lectura del marco sectorial,
es necesario tomar como base el documento “¿Qué hace el BID en Educación?”, que evidencia
el enfoque financiero y sobre todo ajeno al mundo de la educación y de la pedagogía.
El documento “¿Qué hace el BID en Educación?” enlista 5 criterios que el BID considera
como “factores de éxito” en la educación:
52
• “los estudiantes tienen acceso a docentes efectivos”
• “las escuelas tienen los recursos adecuados y son capaces de utilizarlos para el aprendizaje”
• “los graduados tienen las habilidades necesarias para ser exitosos en el mercado laboral”
Tanto el lenguaje como el enfoque de estos cinco criterios demuestran que el BID no
basa sus acciones en educación en el derecho social a la educación pública ni tampoco
comprende la educación como un proceso ni un sistema. A pesar de ello, se han transfor-
mado en políticas educativas estandarizadas a lo largo y ancho de la región y se expresan
en las políticas nacionales, provinciales y municipales.
Tabla 5
Criterios del BID
Criterios de éxito que ¿Cómo se traduce la mirada del BID en las políticas
establece el BID nacionales?
1. “Las metas altas guían los • Documentos de política educativa integran el térmi-
servicios educativos”: establecer no calidad.
“servicios educativos” orientados • Evaluación estandarizada para docentes y estudiantes.
por las “metas altas”, para ello fijan · Promoción de incentivos individuales según los
estándares tanto para estudiantes resultados.
como para docentes. • Participación en pruebas PISA y otras pruebas
estandarizadas.
• Creación de nuevos Sistemas de Información, conteo
de horas trabajadas, etc.
• Impulso de institutos de evaluación autónomos con
carácter de entes descentralizados.
• Impulso de “observatorios ciudadanos” de segui-
miento a resultados estudiantiles.
53
2. “Los estudiantes ingresan al siste- • Impulso de negocios de venta de servicios de aten-
ma educativo listos para aprender”: ción preescolar y de primera infancia.
se refiere a la cobertura en la prime- • Obligatoriedad de preescolar para ingresar a la
ra infancia para que los estudiantes escuela.
ingresen al “sistema educativo listos • Pruebas estandarizadas desde los primeros niveles
para aprender”. En sus planteamien- de la primaria.
tos el BID le asigna a la educación en
primera infancia la responsabilidad
de garantizar que los estudiantes
tengan mejores oportunidades de
trabajo en la vida adulta.
4. “Las escuelas tienen los recursos • Préstamos a autoridades educativas para que com-
adecuados y son capaces de pren plataformas digitales.
utilizarlos para el aprendizaje”: • Programas de una “laptop” por estudiante.
que los centros educativos tengan • Fomento de alianzas público-privada para compra de
la infraestructura adecuada. El equipos e instalación de laboratorios de informática.
documento hace énfasis no en • Narrativas sobre cómo las TIC mejoran “la calidad de
laboratorios, cafeterías, bibliotecas los aprendizajes” (BID, 2013).
o salones de reuniones, sino prin-
cipalmente en el acceso a Tecnolo-
gías de la Información.
54
5. “Los graduados tienen las habi- • Eliminación de materias del currículo de secundaria
lidades necesarias para para ser (educación media).
exitosos en el mercado laboral”: que • Alineamiento de los contenidos educativos con habi-
el sistema educativo garantice las lidades para el empleo.
habilidades “necesarias para inser- • Impulso de formación dual.
tarse exitosamente en el mercado • Fomento de cursos sobre habilidades blandas,
laboral y contribuir productivamen- promoción de servicios privados que promueven
te con la sociedad”. Este criterio estos contenidos.
responsabiliza exclusivamente al • Publicación de documentos, investigaciones y “pa-
proceso educativo de la situación de pers” que responsabilizan al sistema educativo por el
desempleo, ignorando el peso de las desempleo en jóvenes y adultos.
políticas de desarrollo productivo y • Promoción de discursos sobre la incertidumbre
de generación de empleo. del futuro.
El Marco Sectorial en Educación del BID sostiene dos posturas que profundizan un ca-
rácter comercial de la educación pública.
La primera es que resalta la mirada del “éxito” individual si se adquieren “los aprendiza-
jes y habilidades necesarias para tener éxito a lo largo de la vida”, negando el peso de otras
políticas económicas, de desarrollo productivo, políticas de trabajo, de cuido, etc.
La segunda es que culpabiliza a las familias y “hogares pobres” donde las y los estu-
diantes “reciben poca estimulación y esto tiene gran importancia para todas las dimen-
siones del desarrollo”. También responsabiliza a las familias de la exclusión estudiantil,
planteando que “los padres pueden no motivar suficientemente a sus hijos a mantenerse
en la escuela, priorizando que comiencen a trabajar a edades tempranas” (BID, 2016, p. 2).
El Marco Sectorial del BID plantea que las familias pueden cambiar sus conductas si
se brinda “información a los padres sobre los retornos económicos de la escolaridad de
alta calidad y sobre la efectividad de las escuelas a las que asisten sus hijos” (BID, 2016,
p. 3). Este planteamiento deja en evidencia que el BID continuará impulsando políticas y
estrategias para promover el pago o el copago en educación, en detrimento del derecho a
la educación pública y gratuita.
55
5. La figura de la persona docente: una pieza clave en la disputa del modelo
Desde la perspectiva de las reformas neoliberales, la persona docente es una pieza más
que puede ser sometida a procesos de mercado y a las dinámicas de intercambio de productos.
El Banco Mundial (2017) ha sido enfático en señalar al personal docente como respon-
sable de los resultados educativos, afirmando que no lograr buenos resultados educativos
es una forma de “falta de transparencia” por parte del personal docente. Esta postura re-
lativiza el impacto de las diferentes condiciones de exclusión y desigualdad que viven las y
los estudiantes, que también afectan la vivencia educativa. Es por esto que la insistencia en
la “responsabilidad” de las y los funcionarios públicos, en este caso los docentes, suele ser
una mirada muy limitada sobre el proceso educativo.
El informe continúa haciendo el análisis del rol docente en los procesos de transparen-
cia sobre los resultados educativos, y sobre el manejo de la información que hace el perso-
nal docente. Especula con que las personas docentes pueden no querer hacer un manejo
transparente de la información ni que se mejoren las condiciones educativas porque
se encuentran sometidos a una presión constante para prestar otros servicios a actores más
poderosos. Los actores deben lidiar con múltiples objetivos, apoyándose unos en otros en un
ambiente de incertidumbre, escasa confianza social y aversión al riesgo (p. 15)
56
capacidades. Por lo general, los sistemas educativos no recompensan a los docentes por su
buen desempeño ni los sancionan cuando su desempeño es deficiente (p. 22).
Para atender el impacto de la crisis en el plazo más inmediato, muchos países toma-
ron nuevos préstamos con el BID y el Banco Mundial. Estos actores tienen de nuevo la
puerta abierta en la región, con gobiernos conservadores encabezando muchos de los
países. En el mes de abril de 2020, habiendo transcurrido apenas un mes del anuncio
de la pandemia, los gobiernos de Uruguay y Perú ya anunciaban recortes en los salarios
del sector público.
57
5.1. Sospechar, controlar y reformar: la receta empresarial de REDUCA para el
personal docente y los centros educativos
El OLPE y los sindicatos de educación han analizado varias decenas de proyectos nacio-
nales e internacionales que someten a las y los trabajadores de la educación a procesos de
• control.
• disciplina.
• evaluación.
• criminalización.
• reeducación.
Para todos estos procesos hay ofertas en el mercado de servicios educativos, los secto-
res empresariales no se han quedado atrás.
Las organizaciones que conforman REDUCA son: Proyecto Educar 2050, de Argentina;
Todos pela Educação, de Brasil; Educación 2020, de Chile; Fundación Empresarios por la
Educación, de Colombia; Fundación Omar Dengo, de Costa Rica; Grupo FARO, de Ecuador;
Empresarios por la Educación, de Guatemala; FEREMA, de Honduras; Mexicanos Primero,
de México; Unidos por la Educación, de Panamá; Juntos por la Educación, de Paraguay;
Empresarios por la Educación, de Perú; Educa, de República Dominicana; Fundación Em-
presarial para el Desarrollo Educativo, de El Salvador y Eduy21 de Uruguay.
58
Tabla 6
Prácticas de los integrantes de REDUCA para el control y criminalización docente
59
Paraguay Observatorio Educativo Ciudadano:
60
En otros casos, hay grupos empresariales que se dedican a proponer reformas sisté-
micas en la política educativa. Algunas de estas iniciativas incluyen desde el ajuste en el
sistema de pensiones, la participación sindical en las decisiones pedagógica, hasta la elabo-
ración de los planes de educación y el diseño presupuestario.
La Tabla 7 aporta algunas de las principales reformas que se proponen desde los secto-
res empresariales agrupados en REDUCA.
Tabla 7
Ejemplos de reformas propuestas por sectores empresariales
61
El documento señala que en los centros de Jornada Extendida (tanto en pri-
maria como en secundaria), el personal docente no dedica el 100% del tiem-
po a tareas académicas, sino el 65% y 73% respectivamente. Por eso, consi-
dera que el estado dominicano debe recurrir a alianzas público-privadas que
ofrezcan los servicios educativos necesarios para la jornada extendida.
Esta es una postura a favor del comercio educativo y del lucro privado con
los fondos públicos, coherente con la defensa que ha hecho EDUCA del
aumento de la inversión pública en educación al 4% del PIB. En ese senti-
do, el hecho de que haya fondos públicos disponibles facilita la compra de
servicios a terceros (outsourcing).
Uruguay Eduy21 es una fundación que se describe a sí misma como una iniciativa
ciudadana sin posición político partidaria. Este organismo ha propuesto
e impulsado una reforma educativa que coincide con lo que habían reco-
mendado para Uruguay la OCDE (2016) y la Confederación de Cámaras
Empresariales de Uruguay, y que luego se aprobó mediante la Ley de
Urgente Consideración (LUC).
62
6. Educación digitalizada: lo que proponen el BID y el Banco Mundial para las
poblaciones más empobrecidas
Por eso no debe extrañar a nadie que, en octubre del año 2022, el Banco Mundial, el BID
y el grupo de asesoría en educación Programa de Educación del Diálogo Interamericano,
publicaron el documento de “Conectividad educativa en zonas complejas. Un llamado a
resolver las brechas de conectividad en la región”.
Es decir, el interés de estos sectores está en facilitar un nicho para los negocios a costa
del derecho a la educación. En esta ocasión, pasando por la conectividad y la promoción
de un modelo educativo que deja a las niñas y a los niños en casa, aislados, sin un acom-
pañamiento pedagógico profesional ni un espacio de encuentro para el aprendizaje en
comunidad con sus pares. Entre los productos que se espera producir y pilotear (proof of
concept) están las metodologías que facilitan tanto el seguimiento a estudiantes como la
gestión administrativa y la evaluación de aprendizajes, todo por canales digitales.
El informe propone que los Estados y las autoridades de los países velen por:
63
• “generar procesos licitatorios de espectro son un importante instrumento para pro-
mover la expansión de redes, incluyendo obligaciones de servicio en zonas de baja
densidad poblacional” (BID; 2022, p. 5).
En general, la visión del documento apunta a que la inversión pública impulse o apalan-
que “la inversión privada y maximice la provisión de conectividad significativa”. Al mismo
tiempo se recomienda evitar los subsidios y “privilegiar la búsqueda de complementarie-
dad con las inversiones de origen privado con el fin de cubrir las brechas de última milla
y de reducir los costos fijos” en los que tendrían que incurrir las empresas operadoras
comerciales (p. 8).
El documento del BID sobre conectividad no debe tomarse a la ligera ni tampoco de forma
aislada, debe leerse en el marco de otras voces globales que están avanzando en el mismo
sentido. Por ejemplo, el estudio previamente mencionado “Financiando el sistema de Edu-
cación Tecnológica” (EC, 2021), que propone avanzar en sistemas educativos digitalizados.
Además, se debe leer en el contexto de otros negocios que llegan a América Latina
con fuerza, como las plataformas digitales y los tutores educativos diseñados a partir de la
inteligencia artificial.
64
Entre esos productos digitales están los planes de clases diarios, formatos y guías para
la planificación distrital, guía para el aprendizaje a distancia para padres y cuidadores, etc.
Para usar los productos de Khan Academy, estudiantes, docentes y familias deben inscri-
birse en una plataforma.
En el periodo 2022-2023, el reporte de Khan Academy a nivel mundial indicaba que ha-
bían registrado 13,7 millones de estudiantes, 490 000 docentes y 718 000 madres y padres
de familia en su plataforma. Cuando una persona docente se registra, tiene acceso a más
de 7000 lecciones prediseñadas, más de 400 libros, puede asignar lecciones a sus estudian-
tes y dar seguimiento a los datos de uso de los materiales por parte de sus estudiantes.
Entre los socios financiadores del año 2023, hubo un grupo que invirtió por encima del
millón de dólares cada uno: Google, Bill and Melinda Gates Foundation, ExxonMobil Founda-
tion, Overdeck Family Foundation, Siegel Family Endowment, Stand Together Trust, Walmart,
Windsong Trust, Yass Foundation for Education, Amgen Foundation, Intuit y MathWorks.
Otros doce socios donaron entre un cuarto de millón y un millón de dólares cada uno
(Khan Academy, 2023, p. 41) y más de 500 socios donaron montos más bajos.
Para poder desarrollar el volumen de productos en los diferentes idiomas, el formato de Khan
Academy se basa en materiales estandarizados que son reproducidos en diferentes idiomas. A
nivel internacional, Khan Academy tiene equipos trabajando en India, Brasil y Perú que se dedican
a la búsqueda de socios y promueven los productos con autoridades educativas y locales.
6.1.1.¿Cuál puede ser el interés de todos estos aliados en invertir en una plata-
forma que aún no vende un producto?
Para comprender cuál es el valor de producto detrás de esta oferta “gratuita” de he-
rramientas digitales, es necesario pensar en cómo se construyen los productos digitales.
El mayor valor para la producción de herramientas digitales es contar con datos per-
manentes y actualizados sobre cómo se usan los productos, cómo funcionan, dónde fa-
llan, qué hace que una persona deje de usar el producto, qué hace que una persona
quiera seguir consumiendo el producto, etc.
65
De esta manera, se puede entender que todas las personas usuarias de la plataforma
de Khan Academy están entregando datos de forma permanente para los equipos de de-
sarrollo de productos. Es decir, las personas usuarias son el laboratorio permanente para
desarrollar y adaptar los productos de muchos proveedores.
Tabla 8
Principales productos digitales educativos de Khan Academy
Detalle
66
• Aumento anual de estudiantes muy activos (más de 18 horas de
aprendizaje al año) a través de asociaciones de distritos, 40% inte-
ranual.
• Ampliación del programa de acreditación por casi el doble, lo que
permite que aún más estudiantes reciban credenciales transferibles
(crédito por su aprendizaje). El programa de acreditación de Khan
Academy se lleva adelante con la Universidad Howard y el Nacional
Laboratorio de Equidad Educativa y ofrece álgebra universitaria para
estudiantes de secundaria. Esto les brinda a los estudiantes créditos
(puntaje) para avanzar en una carrera de esa universidad.
En el año 2023, Khan Academy, con todos sus inversionistas, empezó a pilotar un produc-
to muy esperado por el mercado de negocios en educación: un tutor motorizado con Inteli-
gencia Artificial. Lo han denominado “Khanmigo” y es un sistema de Inteligencia Artificial que
ayuda a los estudiantes a comprender el contenido y a hacer trabajo a través de la práctica.
Cuando los estudiantes están estancados, Khanmigo guía a los estudiantes a través de re-
solución estructurada de problemas, empoderándolos a ellos para encontrar la respuesta.
(Khan Academy, 2023).
En el 2013, Khan Academy firmó una Alianza con Fundação Lemann de Brasil, la que se
comprometió a distribuir los productos digitales en la red de escuelas públicas. Ese mismo
año, Khan Academy buscó socios en México y firmó un convenio con Carlos Slim, para la
difusión del material digital.
67
digitales para la traducción a lenguas indígenas; hasta la soberanía de datos, proponer po-
lítica pública para prevenir la violencia digital basada en género, auditar y mejorar la ciencia
de uso de datos para minimizar la reproducción de sesgos, etc. Todos estos son debates
que requieren el insumo y la mirada de las organizaciones sindicales, por lo que el OLPE ha
elaborado un análisis al respecto.
Para que las computadoras y las máquinas puedan imitar estas tareas humanas, se dise-
ñan algoritmos, que son comandos de uso de datos y de información, que le permite a un sis-
tema de AI relacionar ciertos insumos para producir nueva información y “tomar decisiones”.
Los datos que alimentan las decisiones algorítmicas surgen de bases de datos que pue-
den estar sesgadas (con subrepresentación de data de poblaciones del sur global, mujeres,
poblaciones indígenas y rurales, y con sobrerepresentación de la población con acceso a
internet y a la tecnología, que es mayoritariamente masculina, caucásica y urbana del norte
global). Así, los algoritmos heredan y reproducen los prejuicios de los tomadores de deci-
siones humanos y repiten patrones preexistentes de exclusión y desigualdad (OLPE, 2023).
Los algoritmos son programados por personas y equipos humanos, por lo que pueden
normalizar sesgos y formas de discriminación en todos los procesos que están soportados
por desarrollos digitales automatizados.
Por otro lado, el Internet de las cosas (IoT) es el uso de los comandos a distancia, vía in-
ternet, para la gestión de la tecnología a distancia (encender las luces de la casa a distancia,
encender la lavadora de ropa a distancia, etc.). Incluye robots de trabajo doméstico, robots
de atención a pacientes, perros robots, carros autónomos, pero también sistemas autóno-
mos de armas letales (lethal autonomous weapons systems), etc.
68
En el caso de la AI y el internet de las cosas, no existen políticas claras para definir qué
es la “ciber protección” en los productos que se ponen a la venta, por lo que están siendo
comercializados sin procesos de regulación. Tampoco existen políticas globales de respon-
sabilidad corporativa que oriente la tecnología desarrollada por las corporaciones privadas.
Ni los países de América Latina ni tampoco Estados Unidos, cuentan con políticas que
establezcan los límites de cómo las compañías privadas pueden desarrollar o comercializar
la AI. Así, esta se está desarrollando y posicionando en el mercado sin estar regulada por
criterios de derechos humanos, derechos políticos, culturales ni económicos.
Al mismo tiempo, la tecnología AI requiere inversiones y expertise muy alta que, hasta la fe-
cha, existe de forma casi exclusiva en entidades militares y principalmente en empresas privadas.
¿Cuál es el problema con los sesgos en el reconocimiento facial? Hoy en día en muchos
lugares, una máquina de reconocimiento facial es la responsable de permitir el ingreso de las
69
personas en edificios o medios de transporte, entregar medicamentos, contabilizar su asisten-
cia al lugar de trabajo, etc. Cuando esa máquina está programada para reconocer únicamente
un tipo de rostro con un tipo de dimensiones, puede negar el acceso a lugares, impedir la en-
trega de medicamentos o no registrar su asistencia al lugar de trabajo. Esto se puede corregir,
teniendo claros protocolos de programación de la AI que prevengan estos sesgos.
Otro sesgo tiene que ver con el acceso a la AI, las posibilidades de compra de estas
tecnologías, consumo y uso de bienes y experiencias de AI.
Se puede aumentar el uso de AI para la vigilancia y el monitoreo masivo por parte de los
gobiernos hacia personas en ciertas zonas geográficas o durante conflictos políticos, etc.
Esto lleva a una forma de discriminación por el uso diferenciado de sistemas de control
y de monitoreo del movimiento de las personas y de comunidades, generando nuevas for-
mas de discriminación geográfica.
70
Un ejemplo sencillo es la integración de AI, datos y atención en salud. Es decir, la in-
formación sobre la salud de las personas ya no se rige por el criterio de confidencialidad
entre profesionales de la salud y sus pacientes sino que pasa a manos de las empresas que
desarrollan la tecnología.
La AI puede propender hacia prácticas de aislamiento que debilitan una inclusión activa
y efectiva en la sociedad, así como la participación en procesos y movimientos ciudadanos.
Se puede sustituir el vínculo con colectivos sociales por el vínculo con sistemas de inteli-
gencia artificial.
6.2.7. Inequidad
Hay personas tomando decisiones sobre la forma en que se programan los algoritmos,
y sobre el uso de la información y de los datos detrás de la AI. Además, hay personas to-
mando decisiones sobre cómo y cuándo aplicar la AI.
Cuando estas decisiones no se guían por una política pública diseñada con perspectiva
de inclusión y equidad, pueden generarse nuevas brechas sociales.
Por otro lado, puede generarse inequidad entre sociedades en las que si se esté avan-
zando en legislaciones con perspectiva de derechos humanos para la gestión de la AI y
sociedades en las que persisten vacíos en esta área. En ese sentido, las empresas pueden
71
tener comportamientos éticos en algunos países y comportamientos no éticos en otros.
Este ejemplo lo hemos visto ya en los casos de almacenamiento de información.
Por ejemplo, en la Unión Europea, las empresas que acumulan y venden datos obteni-
dos a partir de las prácticas de uso del teléfono móvil, deben informar a las personas usua-
rias sobre la forma en que van a almacenar y usar esos datos, para dar la oportunidad a las
personas de aceptar o rechazar dicha gestión de la empresa. Mientras tanto, en Estados
Unidos y América Latina no contamos con esa protección.
Todos los vacíos en gestión y regulación, así como los riesgos de sesgos, control y vigi-
lancia, desigualdad en el acceso y en la producción y desarrollo centrados en la corpora-
ción, se repiten cuando hablamos del uso de AI en el ámbito educativo. En mayo de 2019
se organizó la Conferencia de la UNESCO “Planear la educación en la era de la Inteligencia
Artificial: liderar el salto”. Algunas de las discusiones que se plantean con respecto al uso
de AI en educación son:
72
F | La tecnología educativa para la primera infancia ofrece programas interactivos. Las
niñas y los niños deben ir seleccionando opciones en una pantalla, que les va permitien-
do avanzar en el desarrollo de contenido.
G | Se debe recordar que la AI y el Internet de las Cosas (IoT) están programados para
hacer “experiencias sencillas y rápidas”. Un programa de cómputo puede recoger la
información de cuáles son los temas que las niñas y los niños logran resolver y en cuá-
les requieren más tiempo o no obtienen buenas respuestas, y a partir de esto pueden
rediseñar el currículo y los contenidos. O sea, los programas de computadoras pueden
decidir eliminar ciertos contenidos del currículo, como una decisión “intuitiva” de la AI.
D | No hay transparencia sobre qué se hace con los datos que se generan cuando
docentes y estudiantes utilizan apps y plataformas “donadas” por Google, Microsoft,
Telefónica- Movistar, etc. ¿Cómo se utilizan estos datos? ¿Se venden estos datos? ¿Se
almacenan estos datos? ¿Quién los almacena? ¿Quién los compra? ¿Se crean perfiles
de comportamiento a partir de estos datos? ¿Qué implicaciones tienen estos perfiles?
E | En esta misma línea, es clave proteger los puestos de trabajo del sector educativo
y resguardar el derecho al diálogo social. Los sindicatos de educación de la IEAL han
defendido la importancia de avanzar en el diseño de tecnologías educativas de pro-
ducción nacional o regional, con la participación de docentes, universidades públicas y
ministerios de educación y ministerios de ciencia y tecnología, entre otros.
F | En el caso de la tecnología educativa, debe haber claridad sobre cómo se está re-
cogiendo, almacenando y distribuyendo información, así como claridad en el manejo
de la data sensible. Una política de seguridad y privacidad en la tecnología educativa
debe contar con estructuras de información para la protección de datos e informar a
las personas, tanto estudiantes, docentes y familias.
73
La Organización de Defensa de los Derechos Humanos en la Era Digital (Digital De-
fenders Partnership (DDP) establece algunos pasos mínimos requeridos para una gestión
responsable de los datos que es importante tomar en cuenta:
• comunicar a la persona usuaria qué tipo de datos se están generando cuando utiliza
una plataforma o navega la web, etc.
• informar cómo se recogen esos datos.
• informar cómo se guardan o almacenan esos datos (“storage”).
• informar qué mantenimiento se brinda a las herramientas de almacenamiento.
• informar si los datos se destruyen o se eliminan del almacenamiento.
• informar sobre la infraestructura de acceso: quiénes tienen acceso a ver los
datos almacenados
Otro eje de discusión debe ser las condiciones de trabajo de las personas trabajadoras
digitales. Por su dinámica de producción, el trabajo de extracción de datos (“data mining”),
programación y desarrollo web, muchas veces toma forma de trabajo no regulado.
74
• Al ser un espacio mayoritariamente masculino, el ámbito de producción digital y tecnoló-
gica puede ser excluyente y reproducir formas de discriminación contra las trabajadoras.
• Esto tiene implicaciones serias puesto que la industria digital puede terminar por re-
producir sesgos y discriminación en los propios desarrollos digitales.
• Cuando las mujeres logran insertarse en la industria de desarrollo digital, ellas tienen
además la sobrecarga de tareas de cuidado, lo cual genera jornadas más largas, mayor
estrés, desgaste físico, entre otros.
75
• Se requieren programas universitarios para preparar personas profesionales que ma-
nejen la AI.
• Se debe tener políticas de visibilidad y educación sobre los riesgos de manejo y alma-
cenamiento de datos.
• Garantizar la participación de docentes y sindicatos en los procesos de elaboración de
marcos regulatorios de la AI en política educativa.
• Avanzar en la elaboración de propuestas sobre estrategias y prácticas para la disminu-
ción permanente de sesgos en AI.
76
7. A modo de cierre
Al mismo tiempo, muchos ministerios de educación han sido permeados por el signo
neoliberal que equipara la política pública con una estrategia de negocio centrado en la
eficiencia y no estatista, por lo que están más cercanos a ONG y empresas, y no reconocen
el rol de los sindicatos de educación como actores legítimos para llevar el diálogo social en
política educativa.
Las consecuencias de estas nuevas políticas educativas son obvias: una profundización
del proceso de privatización de la educación y un incremento del comercio educativo. Por
todo esto, se requiere que la organización sindical desarrolle estrategias para fortalecerse,
proponer y movilizarse.
Frente a esa tendencia, es claro que los sindicatos docentes, particularmente los agru-
pados en la IEAL, están llamados a enfrentarse a estas políticas y, a la vez, avanzar en la
elaboración o profundización de propuestas de políticas públicas educativas que tengan
como centro una educación integral para la vida, con enfoque de derechos. Las estrategias
sindicales contra la privatización y la comercialización de la educación deben estar pensa-
das, además, desde el ámbito de la disputa cultural e ideológica, apoyados en los procesos
de investigación para la acción político-sindical.
Para esta tarea, los sindicatos encuentran una gran fortaleza en la estrategia del Movi-
miento Pedagógico Latinoamericano para continuar trabajando a favor de una propuesta
educativa, pedagógica y alternativa al modelo dominante.
77
8. Fuentes bibliográficas
Arias, E., Bergamaschi, A., Brechner, M., Pérez, M., y Vásquez M. (16 de julio de 2020).
De la educación a distancia a la educación híbrida: 4 elementos clave para hacerla reali-
dad. Banco Interamericano de Desarrollo. https://blogs.iadb.org/educacion/es/eduhibrida/
78
Banco Interamericano de Desarrollo. (2023). The digital transformation of public emplo-
yment services across Latin America and the Caribbean. http://dx.doi.org/10.18235/0005084
Banco Mundial. (2023). Additional Financing for the Improving Inclusion in Secondary
and Higher Education. https://projects.worldbank.org/en/projects-operations/document-detail/
P179668?type=projects
Banco Mundial. (2023). Additional Financing for the Growing Up and Learning Together:
Comprehensive Early Childhood Development in El Salvador Project. https://projects.world-
bank.org/en/projects-operations/document-detail/P177371?type=projects
Banco Mundial. (2018) Aprender. Para hacer realidad la promesa de la educación. ht-
tps://www.worldbank.org/en/publication/wdr2018
Banco Mundial. (2020). ¿Deberían reducirse los salarios del sector pública para dar respues-
ta al coronavirus? https://www.bancomundial.org/es/publication/global-economic-prospects
Banco Mundial. (2023.) Joining Efforts for an Education of Excellence Project in Para-
guay. https://documents1.worldbank.org/curated/en/099040623154083853/pdf/BOSIB05a-
b2356609b0907c07f9e74bca5 e1.pdf
Banco Mundial. (2023). Recovering learning losses from Covid-19 pandemic in Brazil.
https://projects.worldbank.org/en/projects-operations/project-detail/P178563
Chávez, N., de los Santos, M., González, L. E., Martínez, C., Navarrette, A., Savage, S. y
Télles T. (s.f.). Mainstream Gender Perspective in IA crowd work in the Global South. Femi-
nist IA Research Network. https://www.policylab.tech/_files/ugd/0e03be_ae485a754e814676a-
b4b4228ea4157b8.pdf?lang=es
Cohen, J. (19 de abril de 2023). How School Voucher Programs Hurt Students. Time.
https://time.com/6272666/school-voucher-programs-hurt-students/
Comisión Económica para América Latina y el Caribe. (2019). Informe de las actividades
del grupo de coordinación estadística para la agenda 2030 en América Latina y el Caribe.
Décima Reunión de la Conferencia Estadística de las Américas de la Comisión Económica
para América Latina y el Caribe Santiago, 19 a 21 de noviembre de 2019. https://repositorio.
cepal.org/bitstream/handle/11362/44932/1/S1900924_es.pdf
79
Consejo Nacional de Educación. (2018). Avances preliminares del trabajo de mesas téc-
nicas. http://dialogoelsalvador.com/dialogo_sv/documentos.php?dc=19
Decreto 57 del año 2019. Decreto para la Creación del Consejo Nacional de Educación.
Decreto N.º 917. Del año 2011 Ley General de Educación. https://www.mined.gob.sv/jdown-
loads/Institucional/Marco%20Legal/Leyes/LEY%20GENERAL%20DE%20ED UCACION_0_.pdf
Fondo Monetario Internacional. (2020). Fiscal Policy at the Time of a Pandemic: How
have Latin America and the Caribbean Fared? https://www.imf.org/external/error.htm?UR-
L=https://www.imf.org/en/Publications/REO/WH/Issues/2020/10/13/regional-economic-out-
look-western-he%20misphere
Fox, C. [TEDx Talks]. (Mayo de 2017). The ethical dilemma we face on AI and Autono-
mous tech. [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=3oE88_6jAwc&t=553s
Grose, J. (14 de junio de 2023). Soon We Won’t Have Enough Kids to Fill Our Schools.
That’s a Problem. The New York Times. https://www.nytimes.com/2023/06/14/opinion/decli-
ning-enrollment.html
John. (16 de enero de 2022). Face Recognition & AI Based Smart Attendance Monitoring
System. Python Awesome. https://pythonawesome.com/face-recognition-ai-based-smart-at-
tendance-monitoring-system/
80
Khan Academy. (2024). 2022-2023 Report https://s3.amazonaws.com/KA-share/annualre-
port/SY22-23+Annual+Report_Final.pdf
Levin, J. (2021) The Problem with Private School Vouchers. Harmful programs that redi-
rect funds from public schools to private institutions are spreading rapidly across the coun-
try. Progressive Magazine. https://progressive.org/magazine/private-school-vouchers-levin/
Nuguer, V., y Powell, A. (2020). 2020 Latin American and Caribbean Macroeconomic
Report: Policies to Fight the Pandemic. Inter- American Development Bank. https://doi.
org/10.18235/0002284
Olúfḿ, O. (2022). Elite Capture: How the Powerful Took Over Identity Politics (and Everything
Else). UNESCO. https://es.unesco.org/fieldoffice/santiago/covid-19-education-alc/respuestas
Ong, A. (2005). (Re)Articulations of Citizenship. PS: Political Science and Politics, Oct.,
2005, Vol. 38, No. 4 (Oct., 2005), pp. 697- 699. https://www.jstor.org/stable/30044353
Organización de las Naciones Unidas. (2017). Plan de Acción Mundial para los Datos del
Desarrollo Sostenible. https://unstats.un.org/sdgs/hlg/Cape_Town_Global_Action_Plan_for_Sus-
tainable_Development_Data.pdf
81
Organización Internacional del Trabajo. (2020). Digital skills and the future of work:
Challenges and opportunities in a post COVID-19 environment. ttps://labordoc.ilo.org/disco-
very/delivery/41ILO_INST:41ILO_V2/995108493402676#1375719940002676
The Education Comission. (Marzo de 2022). Greater Share: A new fund investing in lear-
ning teams for learning transformation. https://educationcommission.org/updates/greater-
share-a-new-fund-investing-in-learning-teams-for-learni ng-transformation/ .
82
83
OL
PE