[Link].
com
¡Aventuras en Neotropolis!
Cuento de ciencia ficción • 11/12 años
[Link]
Capítulo 1: El viaje a Neotropolis
Era el año 2145, y el mundo había cambiado de maneras que los antiguos
habitantes del siglo XXI nunca hubieran imaginado. Las ciudades se elevaban
hacia el cielo, con rascacielos que parecían tocar las nubes y coches voladores
que surcaban el aire como pájaros en libertad. En medio de este paisaje
futurista, había una ciudad resplandeciente llamada Neotropolis. Sus luces de
neón iluminaban las calles, y los hologramas danzaban en el aire, ofreciendo
entretenimiento y educación a todos sus habitantes.
Tomás, un chico de 11 años con una curiosidad insaciable, estaba a punto de
embarcarse en una aventura que cambiaría su vida. Había sido seleccionado
para participar en un programa de intercambio en Neotropolis, donde pasaría un
mes en un campamento de verano de alta tecnología. La noticia lo había llenado
de emoción y nerviosismo a partes iguales.
“¡Mamá, ya tengo todo listo!”, gritó Tomás mientras corría por la casa,
recogiendo su mochila llena de gadgets futuristas, como su reloj holográfico y
sus gafas de realidad aumentada.
“Recuerda que en Neotropolis hay muchas cosas nuevas por aprender, así que
mantén la mente abierta”, le aconsejó su madre con una sonrisa. Tomás asintió
con determinación, mientras imaginaba las maravillas que le esperaban en la
ciudad.
Finalmente, llegó el día de partir. Junto a él, viajaban sus amigos: Javier, un
chico aventurero con una pasión por la robótica; Valeria, una experta en
programación; y Lucas, quien se movía en un elegante y moderno silla de ruedas
que podía transformarse en un vehículo aéreo. Todos estaban entusiasmados
por la idea de explorar Neotropolis juntos.
Capítulo 2: El campamento de Neotropolis
2/12 ©[Link]
[Link]
Cuando llegaron a Neotropolis, la ciudad los recibió con un espectáculo de luces
y sonidos. Los edificios estaban cubiertos de pantallas que mostraban imágenes
vibrantes, y el aire estaba lleno del zumbido de drones que entregaban paquetes
a los residentes.
“¡Increíble! ¡Mira esos drones!”, exclamó Javier, señalando a un grupo de
pequeños vehículos voladores que entregaban comida a los ciudadanos.
“Es como vivir en una película de ciencia ficción”, añadió Valeria, mientras
miraba a su alrededor con los ojos muy abiertos.
El campamento estaba ubicado en un enorme edificio en forma de pirámide,
construido con cristal y metal. Cada piso ofrecía actividades interactivas, desde
laboratorios de robótica hasta simuladores de vuelo. El director del campamento,
un hombre mayor con una barba canosa y una sonrisa cálida, los recibió en el
vestíbulo.
“Bienvenidos a nuestro campamento. Aquí aprenderán sobre las tecnologías del
futuro y cómo pueden cambiar el mundo”, dijo el director con entusiasmo.
Tomás sintió un escalofrío de emoción recorrer su cuerpo. Sabía que estaba a
punto de vivir una experiencia inolvidable.
Capítulo 3: La primera clase de tecnología
El primer día, el grupo de amigos se dirigió a la sala de tecnología avanzada. Las
paredes estaban cubiertas de pantallas táctiles gigantes, y había mesas llenas
de piezas de robots esperando ser ensambladas.
“Hoy aprenderemos a construir un robot que pueda resolver problemas”,
anunció su instructor, una joven llamada Amina, que parecía tener un
conocimiento infinito sobre el tema. “Divídanse en equipos y elijan un desafío”.
3/12 ©[Link]
[Link]
Tomás, Javier, Valeria y Lucas se agruparon juntos. Decidieron que su robot
debería ser capaz de ayudar a las personas en situaciones de emergencia.
“Podría llevar medicinas a alguien que las necesite”, sugirió Lucas, mientras su
silla de ruedas se movía suavemente hacia adelante.
“¡Perfecto! Empecemos a trabajar”, dijo Tomás, sintiendo cómo la energía del
grupo crecía. Pasaron horas ensamblando piezas, programando el robot y
haciendo pruebas. Cada error les enseñaba algo nuevo, y la risa llenaba la sala
mientras compartían ideas y solucionaban problemas.
Al final del día, habían creado un robot que podía navegar por un laberinto y
entregar un paquete al final. “¡Lo logramos!” gritaron todos al unísono, mientras
el robot hacía su tarea con éxito.
Capítulo 4: Un viaje inesperado
El segundo día de campamento, Amina anunció que harían una excursión a la
zona de investigación de Neotropolis. “Aquí es donde se desarrollan las
tecnologías más innovadoras del mundo”, explicó. Tomás y sus amigos estaban
ansiosos por ver de cerca los avances tecnológicos.
Cuando llegaron a la zona de investigación, fueron recibidos por científicos que
trabajaban en proyectos asombrosos. Uno de ellos, la doctora Elena, les mostró
un prototipo de un traje de realidad aumentada que podía transformar la
percepción de la realidad. “Con este traje, podrás experimentar el mundo de
maneras que nunca antes habías imaginado”, explicó, mientras se lo colocaba.
Tomás se sintió intrigado y un poco nervioso al mismo tiempo. “¿Podemos
probarlo?”, preguntó. La doctora Elena sonrió y asintió. “Por supuesto, pero
recuerden, es importante mantener la calma y seguir las instrucciones”.
Una vez que todos se pusieron los trajes, las cosas cambiaron de manera
extraordinaria. De repente, el laboratorio se transformó en una jungla
4/12 ©[Link]
[Link]
exuberante llena de dinosaurios y plantas gigantes. “¡Esto es increíble!”, gritó
Valeria mientras corría detrás de un velociraptor holográfico.
Pero mientras exploraban este mundo virtual, Tomás notó que Lucas se estaba
quedando atrás. “¿Estás bien, Lucas?”, le preguntó. “Sí, solo estoy disfrutando
del paisaje”, respondió Lucas con una sonrisa. Pero Tomás podía ver que su
amigo estaba un poco desorientado.
“¿Quieres que te ayude a moverte?”, ofreció Tomás. “No, gracias. Puedo
hacerlo”, respondió Lucas con determinación. Tomás se sintió orgulloso de la
fuerza de su amigo, pero también preocupado.
Capítulo 5: La misión secreta
Después de la excursión, el grupo de amigos se reunió para compartir sus
experiencias. Sin embargo, durante la cena, notaron algo extraño. Un grupo de
científicos discutía en voz baja en una esquina del comedor, y sus rostros
mostraban preocupación.
“¿Qué crees que están discutiendo?”, preguntó Javier, frunciendo el ceño. “No lo
sé, pero deberíamos investigar”, sugirió Valeria.
Los cuatro amigos decidieron seguir a los científicos, tratando de ser lo más
sigilosos posible. Se escondieron detrás de una pared mientras escuchaban. “El
sistema de energía de la ciudad está fallando, y si no encontramos una solución
pronto, podría haber un apagón masivo”, decía uno de los científicos.
Tomás sintió un escalofrío recorrer su espalda. “¿Y si nos unimos para
ayudarles?”, sugirió. “Podemos usar lo que aprendimos en clase”.
“Es una gran idea, pero ¿cómo lo haríamos?”, preguntó Lucas. Tomás pensó por
un momento y luego dijo: “Podemos hacer un robot que analice el sistema de
energía y encuentre el fallo”.
5/12 ©[Link]
[Link]
“¡Sí! ¡Eso es!”, exclamó Javier.
Capítulo 6: La creación del robot salvador
Esa misma noche, los amigos se reunieron en su sala común, decididos a
construir un robot que pudiera ayudar a resolver el problema de la energía.
“Necesitamos trabajar en equipo y aprovechar nuestras habilidades”, dijo
Valeria.
Cada uno asumió un rol. Tomás se encargó del diseño, Javier se ocupó de la
programación, Valeria se encargó de ensamblar las piezas, y Lucas, a pesar de
su silla de ruedas, aportó ideas brillantes sobre cómo hacer el robot más
eficiente.
Pasaron horas trabajando, llenos de energía y emoción. El robot, al que
decidieron llamar “Energía”, tenía un diseño elegante y una pequeña pantalla
que mostraba datos en tiempo real.
“¡Listo! Energía está listo para la prueba”, anunció Javier. “¡Vamos a
demostrarlo!”, dijo Tomás. Todos estaban ansiosos, pero también un poco
nerviosos.
Capítulo 7: La prueba de Energía
A la mañana siguiente, se dirigieron a la sala de control de energía de
Neotropolis. Los científicos estaban ocupados tratando de resolver el problema, y
el ambiente estaba cargado de tensión.
“¿Están listos para mostrarles lo que han creado?”, preguntó Amina, mientras
los miraba con orgullo. Tomás asintió, sintiendo cómo la adrenalina corría por
sus venas.
6/12 ©[Link]
[Link]
Cuando llegaron a la sala, los científicos se detuvieron y miraron con curiosidad.
“¿Qué es eso?”, preguntó la doctora Elena. “Es nuestro robot, Energía. Puede
analizar el sistema y encontrar el fallo”, explicó Tomás.
“¡Adelante!”, dijo uno de los científicos, intrigado.
Tomás activó el robot, y Energía comenzó a moverse por la sala, escaneando los
paneles de energía y recopilando datos en segundos. Las luces parpadeaban
mientras el robot trabajaba, y todos miraban expectantes.
“¡Lo encontró!”, gritó Valeria, señalando la pantalla de Energía. “El sistema de
energía tiene una sobrecarga en el sector cinco”.
Los científicos comenzaron a trabajar rápidamente en la solución, y Tomás sintió
un gran alivio al ver que su esfuerzo había dado frutos. “¡Hicimos un gran
trabajo!”, exclamó Lucas, sonriendo.
Capítulo 8: La celebración y el futuro
Después de que los científicos solucionaron el problema, el ambiente se llenó de
celebraciones. “Gracias a ustedes, hemos evitado un gran apagón en la ciudad”,
dijo la doctora Elena, mientras sonreía a los chicos. “Ustedes son los verdaderos
héroes de Neotropolis”.
Tomás y sus amigos se sintieron orgullosos, no solo por su logro, sino por haber
trabajado juntos y haber utilizado su creatividad y habilidades. Iluminados por el
brillo de las luces de la ciudad, se dieron cuenta de que habían aprendido
valiosas lecciones sobre la importancia de la colaboración y la curiosidad.
Al final de su estancia en Neotropolis, Tomás reflexionó sobre todo lo que había
vivido. “No solo aprendí sobre tecnología, sino que también descubrí el poder de
la amistad y la importancia de ayudar a los demás”, dijo mientras se despedía de
sus nuevos amigos.
7/12 ©[Link]
[Link]
“Siempre recordaremos esta aventura”, respondió Javier, mientras Valeria
asentía.
Con una sonrisa, Tomás miró hacia el horizonte de Neotropolis, lleno de luces
brillantes y promesas de un futuro emocionante. Sabía que su viaje no había
terminado; había un mundo entero por explorar, lleno de posibilidades infinitas.
Capítulo 9: El regreso a casa
Al regresar a su hogar, Tomás se sintió diferente. La experiencia en Neotropolis
había despertado en él una pasión por la ciencia y la tecnología. Decidió que
quería seguir aprendiendo y explorando, no solo para sí mismo, sino para ayudar
a los demás.
“Estoy seguro de que hay muchas más aventuras por vivir”, pensó mientras
miraba por la ventana de su habitación, soñando con el futuro.
Con la mente llena de ideas y proyectos, Tomás comenzó a planear su próximo
paso. Sabía que la curiosidad y el deseo de aprender siempre lo acompañarían, y
que, sin importar dónde estuviera, siempre habría algo nuevo por descubrir.
“¡El futuro es nuestro!”, se dijo a sí mismo, con una sonrisa en el rostro, listo
para enfrentar todo lo que vendría.
Y así, con el corazón lleno de sueños y la mente lista para el desafío, Tomás se
embarcó en su nueva aventura: la búsqueda del conocimiento en un mundo que
nunca dejaría de asombrarlo.
Capítulo 10: Un nuevo comienzo
Los días pasaron, y aunque Tomás había regresado a su rutina diaria, su vida
había cambiado para siempre. Empezó a participar en clubes de ciencia en su
8/12 ©[Link]
[Link]
escuela, donde compartió lo que había aprendido en Neotropolis con sus
compañeros.
“¡Miren lo que hice con mi robot!”, exclamaba emocionado, mientras mostraba
a sus amigos cómo programar y construir pequeños dispositivos.
La curiosidad se convirtió en contagiosa, y pronto, más y más chicos se unieron
a su grupo. Juntos, crearon proyectos que sorprendieron a sus profesores y, lo
más importante, se divirtieron mientras aprendían.
Tomás también mantuvo el contacto con sus amigos de Neotropolis.
Organizaban videollamadas cada semana, compartiendo ideas y proyectos, y
prometiendo que algún día se reunirían nuevamente en la ciudad de las luces.
“¿Qué tal si un día creamos una red de jóvenes inventores?” sugirió Valeria en
una de sus llamadas. Todos estuvieron de acuerdo, emocionados por la
posibilidad de hacer algo grande juntos.
Así, Tomás se dio cuenta de que su aventura en Neotropolis no solo había sido
un viaje a una ciudad impresionante, sino que había encendido una chispa en su
interior. Una chispa que lo empujaría a seguir explorando, creando y soñando en
un mundo lleno de posibilidades.
Y así, con su corazón lleno de entusiasmo y su mente repleta de ideas, Tomás
estaba listo para enfrentar cualquier desafío que el futuro le presentara. Porque,
al final del día, lo más importante no era solo la tecnología, sino cómo podía
usarla para hacer del mundo un lugar mejor.
“¡El futuro es nuestro!”, repetía a menudo, con una sonrisa brillante en el rostro,
mientras soñaba con las aventuras que aún estaban por venir.
9/12 ©[Link]
[Link]
El cuestionario: ¿has entendido bien el cuento?
1) ¿En qué año ocurre la historia?
• 2023
• 2145
• 1999
• 2100
2) ¿Qué ciudad visitan Tomás y sus amigos?
• Neotropolis
• Madrid
• Barcelona
• Valencia
3) ¿Cuál es el nombre del robot que construyen los amigos?
• Roboamigo
• Energía
• Tecno
• Asistente
4) ¿Qué problema enfrentan los científicos en Neotropolis?
• Un ataque de robots
• Un apagón en la ciudad
• La falta de comida
• Un volcán en erupción
5) ¿Quién les enseña a construir el robot?
• La doctora Elena
• Amina
• Un viejo inventor
• El director del campamento
6) ¿Qué aprendió Tomás durante su estancia en Neotropolis?
• A volar coches
• A hacer amigos
• A programar computadoras
• A construir robots y ayudar a los demás
10/12 ©[Link]
[Link]
Respuestas correctas:
1) 2145 2) Neotropolis 3) Energía 4) Un apagón en la ciudad 5) Amina 6) A construir robots y ayudar a los
demás
11/12 ©[Link]
[Link]
Glosario: las palabras complicadas del cuento
Neotropolis: Una ciudad futurista llena de tecnología avanzada y edificios altos.
Gadgets: Dispositivos o aparatos tecnológicos que tienen una función específica.
Hologramas: Imágenes tridimensionales que parecen flotar en el aire y pueden moverse.
Simuladores: Dispositivos o programas que imitan una situación real para practicar o aprender.
Prototipo: Un modelo o ejemplo inicial de un objeto que se va a fabricar.
Sobre carga: Cuando hay más carga o energía de la que un sistema puede manejar.
12/12 ©[Link]