El adjetivo
El adjetivo es una palabra que acompaña al sustantivo y nos dice una
cualidad de él.
Coche azul (nos dice el color del coche)
Perro peligroso (nos dice el comportamiento del perro)
Niño estudioso (nos dice cómo se comporta el niño)
Comida sabrosa (nos dice qué sabor tiene la comida)
Según la información que aporta el adjetivo estos
se clasifican en explicativos y especificativos:
a) Adjetivos explicativos son aquellos que remarcan una cualidad que ya
tiene de por sí el sustantivo, no aportando información adicional. Suelen
colocarse delante del sustantivo.
Frío invierno
Cálido verano
Azul mar
b) Adjetivos especificativos son aquellos que sí aportan una
información adicional del sustantivo, diferenciándolo de otros.
Niño estudioso (diferencia a este niño de aquellos que no son estudiosos)
Coche deportivo (hay coches que no son deportivos)
Casa rústica (hay casas que no son rústicas)
El adjetivo siempre concuerda con el sustantivo en género y número:
El niño listo (masculino singular)
La niña lista (femenino singular)
Los niños listos (masculino plural)
Las niñas listas (femenino plural)
Cuando el adjetivo se refiere conjuntamente a sustantivos masculinos y
femeninos se utiliza el género masculino en plural.
Mis hijos y mis hijas son ordenados
El coche y la moto son míos
El lápiz y la goma son muy baratos
Normalmente el adjetivo masculino termina en “-o” y el femenino en “-a”.
Alto – alta
Bajo – baja
Delgado – delgada
Bonito – bonita
Pero a veces el adjetivo es el mismo para el masculino y el femenino:
Grande (niño grande – niña grande)
Inteligente (niño inteligente – niña inteligente)
Verde (coche verde – mesa verde)
Para formar el plural de los adjetivos:
a) Si termina en vocal átona se añade “-s”
Alto – altos
Largo - largos
b) Si termina en consonante o en vocales “ i / u” tónicas se añade “-es”
Cruel – crueles
Español – españoles
Israelí – israelíes
Hindú - hindúes
Los adjetivos se colocan a veces delante del sustantivo y otras veces detrás.
El coche amarillo
El viejo coche
Hay algunos adjetivos que cuando se colocan delante del sustantivo toman
una forma corta (forma apocopada):
El coche grande / El gran coche
El libro bueno / El buen libro
Un sueño malo / Un mal sueño
El ejercicio tercero / El tercer ejercicio
Ejercicios
1. Escribe los adjetivos entre paréntesis en la forma adecuada.
1) Las niñas (estudioso)
2) El barco (inglés)
3) Los aviones (moderno)
4) La mesa (amarillo)
5) El pueblo (abandonado)
6) Las iglesias (antiguo)
7) El equipo (ganador)
8) Las rocas (gigantesco)
9) La habitación (oscuro)
10) Los soldados (extranjero)
11) La profesora (exagerado)
12) El niño (alto)
13) Los hombres (fuerte)
14) Las casas (bonito)
15) El pato (amarillo)
16) Las niñas (listo)
17) La piedra (grande)
18) El gatito (pequeño)
19) Los 4 héroes (fantástico)
20) Las piedras (precioso)
21) Los coches lujosos y (caro)
22) Las calles (limpio)
23) El vertedero (sucio)
24) El espectáculo de magia (entretenido)
25) Los payasos (divertido)
26) La mente (maravilloso)
27) La bruja (malvado)
28) El oso polar (blanco)
29) El duendecillo (bajo)
30) La vendedora (experto)
2. Indica cuáles de los siguientes adjetivos varía entre el masculino y el
femenino, y cuáles no.
1) Listo
2) Indigesto
3) Grande
4) Genial
5) Inteligente
6) Equilibrado
7) Llamativo
8) Alto
9) Maravilloso
10) Perfecto
11) Glotón
12) Veloz
13) Amable
14) Diferente
15) Equitativo
16) Caro
17) Pequeño
18) Enorme
19) Diminuto
20) Espectacular
3. Completa las siguientes oraciones utilizando el adjetivo en su forma
normal o apocopada.
1) Hoy he jugado un partido (bueno)
2) Mi hermano fue el alumno de su clase (primero)
3) Esta camisa es demasiado (grande)
4) El partido de hoy ha sido muy (bueno)
5) ¡Qué día he tenido hoy! (malo)
6) Mi hermano recibió el premio (primero)
7) Hoy he tenido un día muy (malo)
8) Él ha recibido un premio (grande)
4. Clasifica los siguientes adjetivos de explicativos o especificativos.
1) Fiero tigre
2) Libro interesante
3) Comida sabrosa
4) Gran elefante
5) Película divertida
6) Verde primavera
7) Profesor anciano
8) Oscura noche
9) Lejanas estrellas
10
Oso amaestrado
)
Grados del adjetivo.
En el dibujo vemos los tres grados del adjetivo calificativo: positivo,
comparativo y superlativo.
Para expresar con mayor o menor intensidad las cualidades de los
sustantivos que califican, los adjetivos pueden tener distintas formas,
llamadas grados del adjetivo. Los grados son tres: positivo, comparativo y
superlativo.
- El grado positivo indica simplemente la cualidad del sustantivo. Ejemplo:
calle ancha.
- El grado comparativo expresa la cualidad del sustantivo en comparación
con otro. Ejemplo: este coche es más rápido que aquél.
- El grado superlativo expresa la cualidad del sustantivo en el más alto
grado. Ejemplo: la película es divertidísima.
2. Indica si estos adjetivos subrayados están en grado positivo,
comparativo o superlativo:
jardín hermosísimo
calle ancha
árboles más verdes
nieve muy blanca
árbol alto
niña más estudiosa
3. Grado comparativo
Este girasol es más alto que la niña. El adjetivo
está en grado comparativo de superioridad.
La comparación puede expresarse de tres
formas: igualdad, superioridad e inferioridad.
- La comparación es de igualdad si el primer sustantivo tiene una cualidad de
la misma intensidad que el segundo. Ejemplo: Juan es tan estudioso como
Luis.
Se forma poniendo el adjetivo entre las palabras "tan... como". Ejemplo: el
inglés es tan valiente como el alemán.
- La comparación de superioridad se forma cuando el primer sustantivo tiene
una cualidad con mayor intensidad que los demás. Ejemplo: Montse es más
trabajadora que Ana.
Se forma poniendo el adjetivo entre las palabras "más... que". Ejemplo: el
español es más valiente que el italiano.
- La comparación de inferioridad se expresa cuando el primer sustantivo
tiene una cualidad de menor intensidad que los demás. Pedro es menor
estudioso que Juan.
Se forma poniendo el adjetivo entre las palabras "menos... que". Ejemplo:
el portugués es menos valiente que el mexicano.
4. Señala si la comparación es de igualdad, superioridad o
inferioridad:
La ciruela es menos dulce que la
pera
El perro es tan dócil como la
oveja
El león es más agresivo que el
perro
Juana es tan alta como su
hermano
Santiago corre más que Julián
La manzana es menos dulce que
la uva
5. Grado superlativo
El adjetivo superlativo expresa la cualidad del sustantivo en el más alto
grado, ya sea de modo absoluto (en si mismo) o relativo (con relación a los
otros). Ejemplos: Gregorio es muy estudioso o Gregorio es estudiosísimo
(superlativo absoluto). El absoluto se forma con "muy" o con la terminación
"ísimo".
Eugenio es el más generoso de todos (superlativo relativo). El superlativo
relativo se forma poniendo el adjetivo entre las palabras: "el más... de
todos".
6. Señala si estos adjetivos superlativos son absolutos o relativos:
El perro es muy dócil
Este payaso es el más divertido
de todos
Es el más feliz de los hombres
Es una casa hermosísima
7. Indica si estos adjetivos son positivos, comparativos o
superlativos:
mejor
grande
ínfimo
malo
mínimo
superior
TEXTOS DESCRIPTIVOS
La descripción es una modalidad discursiva al igual que la narración, la exposición y la
argumentación. Cuando explico a mis alumnos qué entendemos por descripción, no he
encontrado mejor definición que aquella que dice que describir es pintar con
palabras. Debo reconocer que es una definición que me encanta por su simplicidad y
además creo que se trata de una definición que fácilmente llega a los alumnos y les
permite entender la esencia de lo que entendemos por un texto descriptivo.
El punto de vista del texto descriptivo.
A la hora de enfrentarnos a un texto descriptivo, debemos tener en cuenta si el punto
de vista que queremos abordar será objetivo o subjetivo.
Objetivo: Se reproduce la realidad tal y como es y sin que intervenga la opinión personal. Se
trata de un tipo de descripciones enfocadas al ámbito científico como las definiciones.
Ej.: Perro. El perro o perro doméstico (Canis lupus familiaris) es un
mamífero carnívoro de la familia de los cánidos.
Subjetivo: El autor expresa sus deseos, sentimientos y emociones. Además se busca la
belleza de las palabras a través de un lenguaje literario. Es propio de las descripciones
literarias y en este tipo de descripción es muy común la aparición de figuras retóricas tales
como la metáfora, la comparación, la hipérbole…
Ej.: Mi perro se llama Rusky y es adorable. Es un animalito muy tierno con
unos ojos como dos soles.
Clasificación del texto descriptivo.
El texto descriptivo se divide en dos grandes grupos. Por un lugar están aquellas
descripciones que hacen referencia a la descripción de personas y, por otro,
encontramos definiciones que describen el tiempo y el lugar.
1. Descripción de personas.
Prosopografía. Consiste en describir físicamente a una persona. la
prosopografía se refiere al aspecto externo, es decir, los rasgos de la cara, la
complexión física, la ropa o vestimenta, la forma de gesticular, la entonación de la
voz. La prosopografía se encarga de destacar todo aquello que somos capaces
de percibir por los sentidos.
Etopeya. Consiste en describir los rasgos personales y psicológicos de una
persona. Este tipo de descripción se centra en aspectos tales como la forma de
ser de un individuo, el comportamiento, virtudes y defectos, las costumbres más
comunes. En la epopeya se reflejan cualidades propias del comportamiento
humano, es decir, hacen referencia al interior de las personas, a su esencia.
Retrato. Consiste en la mezcla de lo físico y lo psicológico, es decir, es una
mezcla de prosopografía y etopeya. Se trata de un tipo de descripción muy
habitual cuando queremos profundizar en las cualidades de una persona.
Autorretrato. Consiste en la descripción por parte del autor de sí mismo. El
autorretrato refleja claramente la esencia de lo que entendemos con pintar con
palabras, ya que el autor se describe a sí mismo tal y como he dicho, tanto desde
el punto de vista físico como psicológico. El autorretrato suele estar escrito en
primera persona.
Caricatura. Consiste en el retrato deformado de aquello que describimos y que
percibimos a través de los sentidos. En el caso de la caricatura hay que decir que
se trata de un tipo de descripción más subjetivo y con diferentes finalidades. Es
por ello que suele ser común en textos literarios y siempre con una finalidad
satírica, no exenta de burla.
2. Otras descripciones.
Cronología. Consiste en la descripción del tiempo o la época en que tiene lugar
un suceso o acontecimiento, y siempre a través de una perspectiva histórica.
Topografía. Consiste en la descripción de un paisaje.
Aspectos lingüísticos de los textos descriptivos.
A la hora de elaborar un texto descriptivo debemos hacerlo teniendo en cuenta una
serie aspectos lingüísticos básicos para su elaboración:
Abundancia de adjetivos.
Verbos en:
Presente de indicativo
Pretérito imperfecto de indicativo. Son los verbos que acaban en -
aba (miraba) y en -ía (tenía)
Expresiones espaciales que nos ayudan a situar lo descrito: delante, detrás,
enfrente, arriba, abajo a la izquierda, a la derecha, desde, al fondo.
¿Cómo se elaboran los textos descriptivos?
A la hora de redactar textos descriptivos, es preciso previamente elaborar un sencillo
guión que nos ayudará a redactar con mayor facilidad. En mi caso os enseñaré un texto
descriptivo que llevará los siguientes apartados:
Punto de vista: subjetivo (literario).
Figuras retóricas:
Comparación: como una cascada interminable
Antítesis: manos gruesas y fuertes / piernas enquencles
Imagen: sus ojos eran diamantes
Hipérbole: cabellos infinitos
Tipo de descripción: retrato
Prosopografía (color verde)
Cabello: largo, castaño
Ojos: cautivadores
Nariz: aguileña
Manos: artísticas, callosas
Piernas: palillos
Etopeya (color marrón)
Introvertido, tímido, creativo, inquieto
Tiempo verbal: pretérito imperfecto (color amarillo)
Conector textual: Pero (separa la descripción física de su personalidad) (color
azul)
Ejemplos de textos descriptivos
1. Texto descriptivo de una planta: Los cactus.
Las cactáceas son plantas de la familia de las suculentas. Son originarias de
América pero también se encuentran en África y Madagascar. Son de tamaño
mediano, grande o pequeño. En su interior contienen gran caudal de sábila
como reserva de líquido dado que son plantas que se encuentran en climas
desérticos (secos).
Estos cactus presentan flores atractivas, solitarias y hermafroditas, es decir
unisexuales. Su tamaño varía según cada especie. Así, se puede encontrar
cactus de gran tamaño (más de 2 metros) como pequeños (de unos pocos
centímetros).
2. Texto descriptivo de un objeto: Una lámpara.
Es un receptor que convierte la energía. Aunque comúnmente se conoce a la
lámpara como un objeto unificado, lo cierto es que se puede dividir en dos
partes: por un lado se encuentra la luminaria (que es el aparato que sirve de
soporte) y la lámpara propiamente dicha que es el dispositivo que produce la luz
(bombilla, foco, etc.).
Aunque originalmente las lámparas solo tienen como función iluminar un cuarto
o sector del hogar, existen lámparas de todo tipo y se puede realizar una gran
clasificación según su antigüedad, su precio, su durabilidad, su estilo, etc.
3. Texto descriptivo de la venta de un mueble.
El combo se compone de una mesa de roble de 4 metros x 3,50 metros y 4 sillas
de roble. La mesa tiene la opción extensible convirtiéndose en una mesa de 6
metros de largo. Tanto la mesa como las sillas presentan una capa de lustre
para la protección de la madera y su mayor durabilidad. Además es posible la
opción de comprar 2 o 4 sillas más en caso que el comprador así lo requieran.
4. Texto descriptivo del alquiler de un inmueble.
El departamento cuenta con 95 Tiene una orientación nordeste con vista al
jardín principal del edificio. Cuenta con 4 dormitorios, living comedor,
desayunador y cochera cubierta.
El departamento es amplio, luminoso y con vista hacia los 4 puntos cardinales
pues tiene grandes ventanales para aprovechar la luz natural. Los servicios que
se encuentran incluidos con el alquiler del inmueble son: luz, gas, agua potable
y expensas.
En cuanto a las comodidades que se pueden utilizar, el edificio cuenta con
terraza, piscina cubierta y un gimnasio. Todos estos servicios pueden ser
utilizados por los inquilinos o propietarios previa coordinación de días y horarios
con el personal encargado.
5. Texto descriptivo de un árbol: El Ceibo.
El Ceibo es un árbol originario de Sudamérica. Este árbol puede llegar a medir
entre 5 y 10 metros de alto. En ciertas ocasiones se han hallado árboles de
Ceibo de hasta 20 metros.
Actualmente se puede encontrar el Ceibo en los países de Paraguay, Brasil,
Bolivia, Uruguay y Argentina. Mayormente crece en lugares que se inundan con
facilidad.
El Ceibo no se encuentra en bosques o en zonas que no sean fácilmente
inundables. Posee una flor (la flor del Ceibo) que ha sido declarada como la flor
nacional para los países de Argentina y Uruguay.
6. Texto descriptivo de un virus: H1N1.
El virus H1N1 es un tipo de virus que se transmite por el contacto de la saliva,
del aire o al ingerir algún producto de origen animal que haya estado en
contacto o haya sido portador de este virus.
El virus H1N1 ha mutado en distintos subtipos como la gripe española o
la gripe aviar o la gripe bovina. Se cree que este resurgimiento del virus y
sus variantes tiene similitudes con el virus de influenza que apareció en el año
1918.
La actual cepa se introdujo nuevamente a la población mundial en el año 1970
causando desde entonces, grandes complicaciones desde el punto de vista de la
salud y gran cantidad de muertes (más de 29.000 a nivel mundial). Entre ambas
cepas (la de 1918 y la de 1970) sólo existe una diferencia de 25 o 30
aminoácidos de los 4.400 que componen el virus. Por esta razón se considera
como un resurgimiento (o nueva cepa) de aquel virus.
7. Texto descriptivo de un animal doméstico.
El perro de Ana es un perro grande, de color negro. Raza mestiza. Tiene todas
las vacunas al día. Se llama “Puppy” y tiene 14 años. Es muy obediente aunque
ya está un poco sordo. Como es muy mayor de edad, él duerme todo el día.
8. Texto descriptivo de una familia.
La familia de José Luis es numerosa. Él tiene 9 hermanos: 5 mujeres y 4
varones. Él es el menor de todos sus hermanos. Todos viven en una pequeña
casita que construyó el padre de José Luis antes de fallecer. Esta casa está
ubicada en medio de una zona despoblada. Su madre Juana, trabaja todo el día.
9. Texto descriptivo de una región: Holanda
Holanda es un país que pertenece a una región de los Países Bajos. A menudo
se confunde el término “Países Bajos” con “Holanda” cuando el término Holanda
sólo comprende 2 regiones de las 12 que constituyen los Países Bajos. Este
territorio, está dividido en dos provincias o estados desde el año 1840,
formando así “Holanda septentrional” y “Holanda meridional”.
10. Texto descriptivo de un aspecto de animal: Tigre blanco
El tigre blanco es un tipo de felino subespecie del tigre de Bengala. Casi no
presenta pigmentación anaranjada. Es por esta razón que su pelaje es blanco y
de allí deriva su nombre. No obstante las rayas negras mantienen su
pigmentación. En cuanto a su porte o tamaño, estos tigres suelen ser un poco
más grandes que los tigres naranjas. Por esta condición (falta de pigmentación)
los tigres blancos han sido catalogados como animales exóticos y son fuente de
gran atracción turística.
Fuente:[Link]
#ixzz5tQl5lLUD
Generación del 50: Narrativa
Julio Ramón
Ribeyro
A que te dedicas ahora? - le preguntan a Luder -
-Estoy inventando una nueva lengua
- ¿Puedes darnos algunos ejemplos?
- Si : dolor, soñar ,libre , amistad...
- ¡Pero esas palabras ya existen!
- Claro, pero ustedes ignoran su significado.
Premio Juan Rulfo de 1994
Julio Ramón Ribeyro nace en Barranco en 1929, y muere en 1994. Venido de una
típica familia de clase media, no pasa mayores apuros económicos y afectivos
durante su niñez.
Realiza sus estudios superiores en la facultad de Letras y Derecho de la Pontificia
Universidad Católica del Perú. Por esta época, Ribeyro empieza a incursionar en la
narrativa. Nunca ejerce su profesión de abogado, y más bien, apenas concluye sus
estudios en 1952, viaja a Europa, gracias a una beca para seguir estudios de
periodismo, lo que le da la oportunidad de dedicarse
a su interés principal: la literatura. En 1955, aparece
en Lima su primer libro de cuentos: Los Gallinazos
sin Plumas. Tres años después retorna al Perú y se
dedica a la docencia en la Universidad San Cristóbal
de Huamanga, en Ayacucho. En 1970 retorna a
Francia, donde trabaja como agregado cultural de la
embajada peruana en París, y a partir de 1972 como
representante peruano ante la UNESCO. En 1973
publica la primera colección de sus cuentos, en los
dos primeros volúmenes de La Palabra del Mudo
(Cuentos 1952/ 1972).
Su vida transcurre entre París y Lima,
específicamente en el distrito de Barranco, donde,
cada vez que visita el Perú, suele recorrer sus antiguas casonas y tradicionales
callejuelas junto a sus mejores amigos, envuelto en largas tertulias, para luego
enfrentarse a la máquina de escribir. En 1973 publica La Palabra del Mudo, obra
que recoge todos sus cuentos.
Narrador eminentemente urbano, logró una obra amplia, con un lenguaje fluido y
directo. Escribió novelas y cuentos. En este último género alcanza un dominio
extraordinario de la técnica. Sus personajes son trabajados exhaustivamente tanto
en el nivel social como en el psicológico.
En 1974 se le detecta cáncer, enfermedad ocasionada claramente por su adicción al cigarro, amigo
inseparable en largas jornadas de creatividad e ingenio que concluyen en cuentos y relatos que
trasuntan lo inimaginable. Sobreviviente de recaídas y cirugías mayores, los dos últimos años son sin
embargo los más felices de su vida, que se apagó el 4 de diciembre de 1994, días después de obtener
el premio Juan Rulfo, para muchos el más importante en habla castellana, distinción que reafirma la
resonancia de su obra no sólo para los peruanos sino para todo hablante de la lengua hispana.
El presidente de México por esa época, Carlos Salinas de Gortari, en vano lo esperó
para el develamiento de la efigie con el busto del reciente ganador del premio. Su
salud se hallaba demasiada quebrantada como para realizar el largo viaje a tierras
aztecas. En su lugar, estuvieron presentes en el acto su esposa Alida Cordero y su
hijo Julio.
Gran capacidad de análisis psicológico.
Características Notable muestra de la condición humana
Generales de su
Obra
Ha creado el arquetipo de la clase media
limeña:
hombre frustrado Desarrolla básicamente
temas urbanos
Linealidad en el relato.
El narrador es una conciencia reflexiva
El narrador se rehúsa a comprender su
mundo. Sólo lo expone.
NOVELAS CUENTOS
Crónica de San Gabriel Publicados a partir de 1955 y recogidos en cuatro
(1960) volúmenes como “La Palabra del Mudo”
Los Geniecillos Dominicales
(1965) Volumen I:
Cambio de Guardia (1976) Los Gallinazos sin Plumas
Cuentos de Circunstancias
Las Botellas y los Hombres
Volumen II
Tres Historias Sublevantes
SIN CLASIFICACIÓN Los Cautivos
El Próximo mes me Nivelo
Prosas Apátridas (1975; Volumen III
1986) Silvio en el Rosedal
La tentación del fracaso
Volumen IV
(1987). Diarios
Cuentos Santacrucianos
VAMOS ADichos
LEER de Luder ( 1989) Solo para Fumadores
La caza sutil ( 1975)
Comprensión de
Lectura
UNA AVENTURA NOCTURNA
Cuento por JULIO RAMÓN RIBEYRO
A los cuarenta años, Arístides podía considerarse con toda razón como un hombre
"excluido del festín de la vida". No tenía esposa ni querida, trabajaba en los sótanos
del municipio anotando partidas del Registro Civil y vivía en un departamento
minúsculo de la avenida Larco, lleno de ropa sucia, de muebles averiados y de
fotografías de artistas prendidas a la pared con alfileres. Sus viejos amigos, ahora
casados y prósperos, pasaban de largo en sus automóviles cuando él hacia la cola
del ómnibus y si por casualidad se encontraban con él en algún lugar público, se
limitaban a darle un rápido apretón de manos en el que se deslizaba cierta dosis de
repugnancia. Porque Arístides no era solamente la imagen moral del fracaso sino el
símbolo físico del abandono: andaba mal trajeado, se afeitaba sin cuidado y olía a
comida barata, a fonda de mala muerte.
De este modo, sin relaciones y sin recuerdos, Arístides era el cliente obligado de los
cines de barrio y el usuario perfecto de las bancas públicas. En las salas de los
cines, al abrigo de la luz, se sentía escondido y al mismo tiempo acompañado por la
legión de sombras que reían o lagrimeaban a su alrededor. En los parques podía
entablar conversación con los ancianos, con los tullidos o con los pordioseros y
sentirse así participe de esa inmensa familia de gentes que, como él, llevaban en la
solapa la insignia invisible de la soledad.
Una noche, desertando de sus lugares preferidos, Arístides se
echó a caminar sin rumbo por las calles de Miraflores. Recorrió
toda la avenida Pardo, llegó al malecón, siguió por la
costanera, contorneó el cuartel San Martín, por calles cada vez
más solitarias, por barrios apenas nacidos a la vida y que no
habían visto tal vez ni siquiera un solo entierro. Pasó por una
iglesia, por un cine en construcción, volvió a pasar por la
iglesia y finalmente se extravió. Poco después de medianoche
erraba por una urbanización desconocida donde comenzaban a
levantarse los primeros edificios de departamentos del
balneario.
Un café cuya enorme terraza llena de mesitas estaba desierta,
llamó su atención. Sobreparándose, pegó las narices a la mampara y observó el
interior. El reloj marcaba la una de la mañana. No se veía un solo parroquiano. Tan
sólo detrás del mostrador, al lado de la caja, pudo distinguir a una mujer gorda, con
pieles, que fumaba un cigarrillo y leía
distraídamente un periódico. La mujer elevó la vista y lo miró con una expresión de
moderada complacencia. Arístides, completamente turbado, prosiguió su camino.
Cien pasos más allá se detuvo y observó a su alrededor: los inmuebles modernos
dormían un sueño profundo y sin historia. Arístides tuvo la sensación de estar
hollando tierra virgen, de vestirse de un paisaje nuevo que tocaba su corazón y lo
retocaba de un ardor invencible. Volviendo sobre sus pasos, se aproximó
cautelosamente al café. La mujer continuaba sentada y al divisarlo reprodujo su
gesto delicadamente risueño. Arístides se alejó con precipitación, se detuvo a
medio camino, vaciló, regresó, espió nuevamente y, empujando al fin la puerta de
vidrio, se introdujo hasta ocupar una mesita roja, donde quedó inmóvil, sin levantar
la mirada. Allí esperó un momento, no sabía concretamente qué, observando una
mosca desalada que se arrastraba con pena hacia el abismo. Luego, sin poder
contener el temblor de sus piernas, elevó tímidamente un ojo: la mujer lo estaba
contemplando por encima de su periódico. Conteniendo un bostezo, dejó escuchar
una voz gruesa, un poco varonil:
- Los mozos ya se han ido, caballero.
Arístides recogió la frase y la guardó dentro de sí, presa de un violento regocijo: una
desconocida le había hablado en la noche. Pero de inmediato comprendió que esa
frase era tina invitación a la partida. Súbitamente confundido, se puso de pie.
- Pero yo lo puedo servir, ¿qué cosa quiere? - la mujer avanzaba hacia él con un
andar un poco lerdo al cual no se le podía negar cierta majestad.
Arístides volvió a sentarse:
- Un café. Solamente un café.
La mujer había llegado a la mesa para apoyar en su borde una mano regordeta
cargada de joyas:
- Ya está apagada la máquina, Le puedo servir un licor.
- Entonces, una cerveza.
La mujer se retiró al bar. Arístides aprovechó para observarla. No cabía duda que
era la patrona. A juzgar por el establecimiento, debía tener mucho dinero, Con un
rápido movimiento, acomodó su vieja corbata y alisó sus cabellos. La mujer
regresaba. Además de la cerveza traía una botella de coñac y una copa.
- Lo acompañaré - dijo sentándose a su lado -. Tengo la costumbre de beber
siempre algo con el último parroquiano.
Arístides agradeció con una venia. La mujer encendió un cigarrillo.
- Hermosa noche - dijo -. ¿Le gusta a usted pasear? Yo soy un poco noctámbula;
Pero en este barrio la gente se acuesta temprano y a partir de medianoche me
encuentro completamente sola.
- Es un poco triste - balbuceó Arístides.
- Yo vivo en los altos del bar - su mano señaló una puerta perdida al fondo del local
-. A las dos cierro las mamparas y me voy a dormir.
Arístides se atrevió a mirarla al rostro. La mujer soplaba el humo con elegancia y lo
miraba sonriente. La situación le pareció excitante. De buena gana hubiera pagado
su consumo para salir a la carrera, coger al primer transeúnte y contarle esa
maravillosa historia de una mujer que en plena noche le hacía avances
inquietantes. Pero ya la mujer se había puesto de pie:
- ¿Tiene usted una moneda de a sol? Voy a poner un disco.
Arístides alargó presurosamente su moneda.
La mujer puso música suave y regresó. Arístides miró hacia la calle: no se veía una
sombra. Alentado por este detalle, presa de un repentino coraje, la invitó a bailar.
- Encantada - dijo la mujer, dejando su cigarrillo en el borde de la mesa y
despojándose de su chal de piel para descubrir unos hombros fláccidos, salpicados
de pecas.
Sólo cuando la tuvo cogida del talle - tieso y fajado bajo su mano inexperta - tuvo la
convicción Arístides de estar realizando uno de sus viejos sueños de solterón pobre:
tener una aventura con una mujer. Que fuera vieja o gorda era
lo de menos. Ya su imaginación la desplumaría de todos sus defectos. Mirando las
repisas con botellas que giraban a su alrededor, Arístides se reconciliaba con la vida
y, desdoblándose, se burlaba de aquel otro Arístides, lejano ya y olvidado, que
temblaba de gozo una semana sólo porque un desconocido se le acercaba para
preguntarle la hora.
Cuando terminaron de bailar, regresaron a la mesa. Allí conversaron un momento.
La mujer le invitó una copa de coñac. Arístides aceptó hasta un cigarrillo.
- Nunca fumo - dijo -. Pero ahora lo hago, no sé por qué.
Su frase le pareció banal. La mujer se había echado a reír.
Arístides propuso otro baile.
- Cerraré antes las persianas - dijo la mujer, encaminándose hacia la terraza.
Bailaron aún. Arístides observó que el reloj de pared había marcado las dos horas. A
pesar de ello la mujer no se decidía a retirarse. Esto le pareció un buen augurio e
invitó a su vez un coñac. Empezó a sentirse un poco envanecido. Hizo preguntas
indiscretas con el objeto de crear un clima de intimidad. Se enteró que vivía sola,
que estaba separada de su marido. La había cogido de la mano.
- Bueno - dijo la dueña levantándose -. Es hora de cerrar el bar.
Conteniendo un bostezo, se dirigió hacia la puerta.
- Me quedo - dijo Arístides, con un tono imperioso que lo sorprendió.
A medio camino, la mujer se volvió:
- Claro. Está convenido - y continuó su marcha.
Arístides se tiró de los puños de la camisa, los volvió a esconder porque estaban
deshilachados, se sirvió otra copa, encendió un cigarrillo, lo apagó, lo encendió otra
vez. Desde la mesa observaba a la mujer y la lentitud de sus movimientos lo
impacientaba. Vio cómo cogía un vaso y lo llevaba hasta el mostrador.
Luego hacía lo mismo con un cenicero, con una taza. Cuando todas las mesas
quedaron limpias experimentó un enorme alivio. La mujer se dirigió hacia la puerta
y en lugar de cerrarla, quedó apoyada en el marco inmóvil, mirando hacia la calle.
- ¿Qué hay? - preguntó Arístides.
- Hay que guardar las mesas de la terraza.
Arístides se levantó, maldiciendo entre dientes. Para echarse prosa, avanzó hacia la
puerta mientras decía:
- Ésa es cosa de hombres.
Cuando llegó a la terraza sufrió un sobresalto: había una treintena de mesas con su
respectiva serie de sillas y ceniceros. Mentalmente calculó que en guardar aquello
tardaría un cuarto de hora.
- Si las dejamos afuera se las roban - observó la patrona.
Arístides empezó su trabajo. Primero recogió todos los ceniceros. Luego empezó
con las sillas.
- ¡Pero no en desorden! - protestó la mujer -. Hay que apilarlas bien para que
mañana el mozo haga la limpieza.
Arístides obedeció. A mitad de su labor sudaba
copiosamente. Guardaba las mesas, que eran de
hierro y pesaban como caballos. La dueña, siempre
en el dintel lo miraba trabajar con una expresión
amorosa. A veces, cuando él pasaba resoplando a
su lado, extendía la mano y le acariciaba los
cabellos. Este gesto terminó de reanimar a
Arístides, por darle la ilusión de ser el marido
cumpliendo sus deberes conyugales para luego
ejercer sus derechos.
- Ya no puedo más - se quejó al ver que la terraza
seguía llena de mesas, como si éstas se
multiplicaran por algún encanto.
- Creí que eras más resistente - respondió la mujer con ironía.
Arístides la miró a los ojos.
- Valor, que ya falta poco - añadió ella, haciéndole un guiño.
Al cabo de media hora, Arístides había dejado limpia la terraza. Sacando su pañuelo
se enjugó el sudor. Pensaba si tamaño esfuerzo no comprometería su virilidad.
Menos mal que todo el bar estaba a su disposición y que podría reponerse con un
buen trago. Se disponía a ingresar al bar, cuando la mujer lo contuvo:
- ¡Mi macetero! ¿Lo vas a dejar afuera?
Todavía faltaba el macetero. Arístides observó el gigantesco artefacto a la entrada
de la terraza, donde un vulgar geranio se deshojaba. Armándose de coraje se
acercó a él y lo levantó en peso. Encorvado por el esfuerzo, avanzó hacia la puerta
y, cuando levantó la cabeza, comprobó que la mujer acababa de cerrarla. Detrás
del cristal lo miraba sin abandonar su expresión risueña.
- ¡Abra! - musitó Arístides.
La patrona hizo un gesto negativo y gracioso, con el dedo.
- ¡Abra! ¿No ve que me estoy doblando?
La mujer volvió a negar.
- ¡Por favor, abra, no estoy para bromas!
La mujer corrió el cerrojo, hizo una atenta reverencia y le volvió la espalda.
Arístides, sin soltar el macetero, vio cómo se alejaba cansadamente, apagando las
luces, recogiendo las copas, hasta desaparecer por la puerta del fondo. Cuando
todo quedó oscuro y en silencio, Arístides alzó el macetero por encima de su cabeza
y lo estrelló contra el suelo. El ruido de la teriacota haciéndose trizas lo hizo volver
en sí: en cada añico reconoció un pedazo de su ilusión rota. Y tuvo la sensación de
una vergüenza atroz, como si un perro lo hubiera orinado.
Tarea Domiciliaria
I. 4
Responder a las preguntas correctamente:
1. ¿Cuáles son los temas que desarrolla Ribeyro en su obra?
2. Haz un resumen de la historia de “Los Gallinazos sin Plumas”
3. A que premios se hizo merecedor Ribeyro. ¿Con qué obras?
4. ¿Qué símbolos utiliza Julio Ramón Ribeyro?
5. ¿Cuáles son las características de la obra de Ribeyro?
II. Señale verdadero o falso según corresponda:
1. La palabra del mudo nos presenta una temática urbana (
)
2. Ribeyro nació en Barranquilla ( )
3. Ribeyro vivió muchos años en París. ( )
4. El premio Planeta fue dado a Ribeyro ( )
5. Ribeyro escribió poesía ( )
III. Completar correctamente los enunciados:
1. El primer libro de cuentos de Julio Ramón Ribeyro se llama
_______________________________ . En uno de estos cuentos se retrata con
crudeza la vida de Efraín y Enrique en manos de su abuelo
_______________ quien tenía en su poder a un ___________ a quien alimentan
los sobrinos.
2. Entre las características importantes de la obra de Ribeyro podemos
señalar:
___________________________________________________________________________
___________________________________________________________________________
3. Ribeyro ganó el Premio Juan Rulfo en el año de
___________________________________________.
4. El estilo de Ribeyro es
____________________________________________________________
5. ¿Cuál es la estructura de “La palabra del mudo” :
___________________________________________________________________________
___________________________________________________________________________
___________________________________________________________________________
___________________________________________________________________________